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Técnicas para la conservación del agua en el huerto

Por Javier de Cortina - 8 abril, 2014

El calentamiento global, así como los continuos cortes en el suministro de agua en América Latina y el
mundo, hacen que sea esencial la utilización de técnicas que nos ayuden a la conservación del agua por el
máximo tiempo en nuestro huerto. Hay diversas técnicas tanto modernas como antiguas, utilizadas
alrededor del mundo para ayudarnos con este problema. Desde la creación de presas y zanjas para la
infiltración o retención, hasta la utilización de ollas de barro. En realidad, no hay límite en cuanto a las
técnicas que puedas utilizar, lo importantes es usar la que mejor se adapte a tu huerto, tu experiencia y
presupuesto. Además hay que tener en cuenta diversos factores como la geografía del lugar, clima y
tamaño del lugar. A continuación te dejamos una lista de diferentes técnicas que se utilizan alrededor del
mundo.

Acolchado: Quizás la técnica más fácil de aplicar en cualquier huerto. El acolchado es una capa de materia
orgánica seca que puede ser de paja, hojas secas, pequeñas ramas o productos derivados de celulosa
como el papel o el cartón y que ayuda a retener la humedad en nuestro huerto. El acolchado no permite que
el agua de riego se evapore tan fácilmente, además de que nos ayuda en el control de las malas hierbas y en
la creación de tierra fértil. No se recomienda acolchar con grandes capas alrededor de los troncos de los
árboles ya que la humedad propicia el crecimiento de hongos y otras enfermedades.

Piedras: Sepp Holzer, pionero de la agricultura natural y permacultura, utiliza piedras para retener la
humedad así como también para la creación de microclimas. En algunas partes de Latinoamérica las
piedras son colocadas alrededor del maíz para mejorar el crecimiento de este y para ayudar a la retención
de la humedad alrededor del huerto. Además de sus propiedades de retención de humedad, las piedras
tienen la capacidad de reflejar el calor del sol creando microclimas que también funcionan como albergue
de diferentes insectos y animales que pueden ayudarnos en el control de plagas. En África, también utilizan
líneas de piedra ubicadas a curvas de nivel para frenar el recorrido de agua y acumular materia orgánica y
sedimento para sembrar.

Terrazas: Las terrazas son como escalones gigantes construidos sobre una colina, montaña o terreno
inclinado. Son utilizadas a gran escala en China y podemos encontrarlas también en asentamientos Incas
como Machu Pichu. Esta técnica previene al escurrimiento de agua y la erosión que trae consigo y es ideal
para construir huertos productivos en áreas con gran inclinación.

Zanjas: Las zanjas o swales (por su nombre en inglés), son excavaciones que normalemente se hacen en
los contornos de un terreno para retener o infiltrar agua dependiendo el caso. Ayudan a rehidratar el suelo y
previenen que el agua corra libremente ayudando a prevenir la erosión y deslave del suelo, son más eficaces
en terrenos inclinados y es una técnica que requiere de cierto nivel de experiencia para manejarse con éxito.

Hugelkultur: Hugelkultur quiere decir “Huerto Montaña”. Es una técnica introducida por Sepp Holzer a la
permacultura y consiste en excavar un gran hoyo para luego llenarlo de troncos y ramas, sobre estos se
coloca tierra, materia orgánica en descomposición y hojas secas para luego poder utilizar como una cama
elevada. Mientras los troncos se descomponen, estos proveen de nutrientes a los microorganismos que
viven en el suelo, también actúan como esponjas que al degradarse retienen el agua de lluvias y la liberan
lentamente. Se dice que un Huerto Montaña de 1.80m de altura puede soportar hasta 3 meses sin ser
regado pero todo depende del material que se utilice y el tamaño.
Ollitas de Autoriego: Son ollas sin barnizar que se plantan junto a las plantas y que proporcionan humedad
de acuerdo a los requerimientos de la misma. Se dice que ahorran hasta un 70% del agua que se utiliza en el
riego y son excelentes para hacer llegar el agua directo a las raíces, así prevenimos con más eficacia
algunas enfermedades que se pueden propagar en nuestro huerto.

Riego por Goteo: El riego por goteo es quizás la práctica más utilizada en la agricultura convencional y
consiste en instalar un sistema de mangueras y goteros manejados con temporizador para hacer un riego
directo en el suelo y así favorecer la infiltración inmediata del agua. Estos sistemas pueden ser tan
elaborados como se desee, se pueden construir con la última tecnología en automatización o hacerlos de
manera sencilla y económica con una cubeta o garrafón agujerados. Este sistema aumenta su eficacia si se
combina con la técnica de acolchado.

Captura y almacenamiento de Agua: Se trata de dirigir el agua que cae en nuestro techo para almacenarla
en tanques o barriles. Esta agua se puede utilizar para regar el jardín y también puede ser filtrada para darle
otros usos.

Tratamiento de Aguas Grises: Un sistema de aguas grises reutiliza el agua que se almacena de lavabos,
regaderas y lavadoras. Este sistema tiene algunas restricciones en cuanto al reuso del agua pero con las
precauciones previas podemos darle un segundo uso seguro.

Acuaponia: La acuaponia combina la cría de peces con la cosecha de alimentos en un ciclo cerrado que
ayuda a ahorrarnos hasta el 90% del gasto en agua de riego. Los peces aportan el contenido nutrimental a
las plantas y las plantas ayudan a limpiar el agua de los peces en un ciclo continuo que termina en una
alimentación completa para el ser humano. La técnica de acuaponia, ha demostrado ser exitosa para el
cultivo sobretodo de hortalizas de hoja ya que otros cultivos que requieran de una gran variedad de
nutrientes pueden mostrar deficiencias.

Chinampas: Los llamados “jardines flotantes” son una técnica Mesoamericana desarrollada en México en la
que se crean islas artificiales apilando materiales a partir de desechos orgánicos, piedras, tierra, sedimento
y materia en descomposición. Las semillas luego son plantadas en estos islotes sin que nunca necesiten
ser regados. Este método es alabado por permacultores de todo el mundo como el método más eficiente y
que utiliza menos cantidad de agua de riego, además ofrece un hábitat para plantas acuáticas y peces,
funcionando como un sistema de acuaponia natural.

Estos métodos son algunos ejemplos de cómo podemos diseñar ambientes que ayuden a conservar el agua
al mismo tiempo que aportan a la nutrición de nuestro huerto. La utilización de estos métodos en
combinación tendrá mucho mejores resultados para la nutrición de tu tierra y de tus plantas y ayudarán a
resolver la problemática de escasez de agua por la que atraviesa el mundo.

Por Javier de Cortina