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Vergara de la Cruz, Robert Jesús 13010577

FISIOTERAPIA EN AFECCIONES
MUSCULOESQUELÈTICAS II
1) ¿Qué ejercicios terapéuticos podemos aplicar en un niño con
displasia de cadera?
En cuanto a ejercicios terapéuticos podemos incluir:
 Ejercicios pasivos: Que incluyan movimientos de flexión,
abducción, rotación externa
 Ejercicios activos asistidos: Como la actividad puente,
extensiones de cadera con flexión de rodilla y abducción de
cadera.
 Ejercicios resistidos: Impedir la abducción en sedente del
paciente, para fortalecer rotadores externos, buscando en todo
momento la colaboración del paciente
 Posturas intermedias: Gateo, para favorecer la coaptación de la
cabeza femoral sumándole movimientos de retroversión;
maratón, realizando aproximaciones para favorecer la
propiocepción; apoyo unipodal realizando abducción o también
fijando la pierna afectada en extensión y golpeando un balón
con la otra pierna
 Pelota: Realizando posturas defensivas a partir de la posición
sedente (buscando la estabilidad lumbopélvica) sobre la pelota,
fortalecer y elongar la cadena posterior a partir de una posicion
decúbito prona sobre la pelota, así como decúbito supino para
favorecer el trabajo de abdominales, la reprogramación o
fortalecimiento (dependiendo de la edad) de la cadena anterior
y la tensión de la fascia anterior
 Marcha: Marcha lateral para potenciar el glúteo medio, en
primera instancia tomándose de un pasamanos, hasta llegar a
implementar carga. En la fase final ya se trabaja la marcha
anterior normal con ejercicios activos resistidos, por ejemplo,
golpeando balones entre otras cosas para así lograr un mejor
control motor
 Actividades funcionales: Tales como escalar, para activar la
extensión del tronco; triciclos y bicicletas a 90° para favorecer
la coaptación de la cabeza del fémur
Es importante señalar que, en los niños, a partir de los 5 años, se le
puede sumar pequeñas cargas progresivamente.
Se debe iniciar el tratamiento con ejercicios de resistencia (con
muchas repeticiones y sin carga) hasta llegar a ejercicios de potencia.
Las actividades en posicion bípeda o marcha deben emplearse después
de la maduración del desarrollo motor del niño, es decir, haber pasado
previamente por el gateo, la posicion de arrodillado, maratón, etc.
porque si no traería como consecuencia un engrosamiento de la fascia
impidiendo el desarrollo normal del tratamiento.

2) ¿Qué movimientos debo aplicar en un niño con displasia de


cadera?
Se pueden aplicar movimientos pasivos de:
 Movilizaciones de pie de flexo-extensión, inversión-eversión,
así como movilidad tibio-peronea para favorecer los estímulos
propioceptivos. Así como alineamiento del pie en eversión en
relación con la tibia en rotación externa para favorecer la
elogacion de partes blandas
 Movilización de rodilla, para ganar posteriormente la flexión de
cadera
 Rotación externa de tibia con abducción y flexión de rodilla
(decúbito prono)
 Movimientos tridimensionales de flexión – abducción –
rotación externa de cadera en sentido horario y en menor
medida en sentido anti horario; para así recomponer la
información propioceptiva (corpúsculos de Meissner, OTG y
husos neuromusculares) de toda la capsula articular. Más
adelante se incorporarán movimientos de abducción con
extensión y rodilla extendida
 Retroversión pélvica (estabilidad pélvica), para que haya una
apertura iliaca y sumándole la rotación externa, disminuir el
ángulo cervico diafisiario
 La abducción es vital a lo largo del tratamiento, ya que es el
movimiento base para la formación del acetábulo; debe
iniciarse en posicion supina (con un mínimo de 140° y un
máximo de 160° en ambas caderas con rodilla extendida) y
luego prona priorizando la resistencia antes que la potencia
3) Radiográficamente, ¿qué elementos debeos considerar para
afirmar que es una displasia de cadera?
Se debe considerar:
 Apertura, altura y cierre de los iliacos
 Ángulos acetabulares (según la edad)
 Coxa valga o vara (ángulo cervicodiafisiario, en una coxa valga
es de 110°)
 Trocánter menor para visualizar la rotación del cuello femoral
 La posicion de la rodilla, que puede condicionar el eje de la
pierna y la postura del tobillo, así como una posible caída del
arco del pie (pie plano que conlleva a una anteversion pélvica)
 Simetría de agujeros obturadores (hasta los 4 años)
Algunas mediciones de importancia son:
 Línea de Hilgenreiner: recta que atraviesa la zona superior de
los cartílagos irradiados
 Índice acetabular: Ángulo formado por dos líneas; una desde el
borde superior lateral del techo del acetábulo, hasta el borde
superior lateral del cartílago irradiado y la línea de Hilgenreiner
(en los neonatos sanos es de 30° y va disminuyendo 1° cada mes
hasta llegar a los 18°, mientras que en los pacientes con
displasia va en aumento)
 Línea de Perkin: perpendicular a la línea de Hilgenreiner a la
altura del borde del acetábulo
 Cuadrantes de Ombredanne: formados por la intersección entre
las líneas de Perkin y Hilgenreiner que dividen el área en cuatro
partes. En situaciones de normalidad la cabeza femoral debe
encontrarse en el cuadrante inferior interno, mientras que, en
pacientes con displasia, este se encuentra fuera del cuadrante.
4) En un plan psicomotriz, ¿qué ejercicios no debo hacer para no
luxar la cadera?
 Ejercicios que conlleven una anteversion de cadera, ya que
generan inestabilidad pélvica
 Ejercicios que conlleven a una aducción de cadera, porque
descoaptan la cabeza femoral
 Extensiones de cadera: Puede expulsar la cadera fuera del
acetábulo al producirse un efecto palanca con el psoas iliaco
 Abducción excesiva, pasando los 160° bilateralmente