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Circunstancias que influencian las clases de la Escuela Dominical

Alguna vez te has preguntado si nuestras clases de Escuela Dominical están siendo verdaderamente efectivas. ¿Qué
es lo que en realidad están recibiendo nuestros niños y cuáles son las circunstancias que podrían afectar que esto
sea así?

Existen circunstancias externas e internas que afectan y comprometen nuestro ministerio y primero que nada
debemos definirlas para así mejorarlas.

Las circunstancias externas son todo lo que tenemos ya formado antes de empezar nuestra clase: Niños
cansados…llorando…la última vez que estuvo en el aula uno niño más grande le pego…le mordió…lo empujo; a
mama no le dio tiempo de darle el desayuno, lo trae pero tú tienes que esperar a la hora de la merienda, porque
sino los otros van a querer comer y todavía no es hora ;si son un poco más grandes, entonces ni te quieren entregar
la merienda, solo quieren comer o simplemente se acostaron muy tarde porque papa y mama tenían un compromiso
y llegan de mal humor, soñolientos y de momento varios quieren ir al baño pero no puedes abandonar el aula para
llevarlos ;adicional a esto ,la clase que tenemos es un tanto aburrida, no tuvimos tiempo de prepararla, tampoco
trajimos los materiales para las actividades, no hay música, el radio no aparece; falto una de las maestras con la que
definitivamente contabas para controlar el grupo; ya les dimos todo el material, lo repetimos ,se nos acabo el
repertorio pero el Espíritu Santo tenía otra agenda en el culto y ya no sabes que mas hacer…a veces ni los culpas por
no querer entrar al aula.

Y así, empezamos mal y por consiguiente terminamos mal porque minuto a minuto, la situación empeora. Tu mayor
deseo es que pase rápido el tiempo, termine el culto y también nuestra tortura. Sales de allí agotada, a veces no
quieres ni hablar y piensas “no se que estoy haciendo aquí”.

Pero no te sientas culpable sabes ¿Por qué? Porque todo esto es circunstancial.

Todo tiene solución. Todo lo podemos usar a nuestro favor. Como vimos anteriormente primero debemos definirlo.

Prepararnos mejor, empaparnos del material que vamos a presentar a los niños de acuerdo a su edad, desarrollar
ideas creativas, arreglar y organizar nuestra aula, prepararnos en actitud para cada situación particular con los
padres y lógicamente, también con los niños, puede ser parte de lo que debemos tomar en cuenta para comenzar a
cambiar nuestras circunstancias externas.

Sin embargo, las circunstancias internas son más complejas y de cierta forma nos afectar y señalan directamente,
por lo cual la responsabilidad es aún mayor.

Comencemos con nuestra propia actitud. Definamos actitud:

La actitud es la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas.
Predisposición aprendida a responder de un modo consistente a un objeto social

Filipenses 2:5... Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, .... ...

Sabemos que tenemos un culto abarrotado, que recibiremos todas las circunstancias externas antes mencionadas,
llegan los niños llenos de energía y resulta que no preparamos nada para la clase. Dirás “UPS….en realidad no tuve
tiempo, trabajo 6 dias a la semana, la casa .los hijos; ojeaste el material pero ya. Tambien podrías repetir lo mismo
de la semana anterior. Total, daño no les va a hacer. Si estoy muy cansada o están muy inquietos, orare y los cubriré
con los ángeles de Jehová.

Te cuento que no hay nadie más acertado que un niño para saber que no estás preparado para una clase y que estas
improvisando. Es como darles luz verde para hacer lo que quieran contigo y así mismo perderás el control de la clase.

Pero, tampoco tuviste mucho tiempo para orar…en realidad cada vez que lo intentaste, sonó el teléfono, llego visita,
los niños se despertaron, ya se te estaba haciendo tarde, por lo cual hiciste una oración genérica.
”Señor ,tú lo sabes todo, sabes que te amo, recuerda todo lo que te he estado pidiendo ,recuerda mi familia, los
niños de la iglesia y te prometo que a partir del Lunes comenzare mínimo una hora de oración. En el nombre de
Jesús, amen.”

Esto es como empezar una de estas dietas de los lunes que termina el martes.

¿ Ahora, has pensado en todo lo que sabemos se levanta, se mueve y afecta espiritualmente nuestra efectividad en
la Escuela Dominical?

Como cristianos comencemos a definirlos;

*El mundo-recibimos y traemos al aula una serie de circunstancias del mundo que afectan desde el mas pequeño de
nuestros niños hasta los jóvenes que se vislumbran como futuros líderes de nuestra iglesia. Por mas que queramos
vivir apartados, sabemos que en realidad estamos expuestos a todo y la gran mayoría de nosotros salimos del
mundo secular , y somos conocedores de lo que se mueve en el.

Juan3:17... Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo,


sino para que el mundo sea salvo por El. ...

*La carne-Recordemos la debilidad de la carne y como debemos someterla a Cristo. Es de allí de donde viene nuestra
pereza, olvidos, dejadez, inconsistencia.

Jeremías 32:27... He aquí, yo soy el SEÑOR, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para mí? ...

*El diablo-El enemigo siempre estará el acecho de cada situación. Permanentemente estará hablándonos al oído,
confundiendo nuestro entendimiento, quebrantando nuestra voluntad. Nuestras situaciones particulares tienden a
complicarse sin explicación y cada vez se nos hace mas difícil dar un paso hacia delante.

En cuanto a los niños, tampoco podemos ignorar la influencia del enemigo en sus vidas; niños totalmente
indisciplinados, agresivos, molestos, pero también heridos, maltratados, abusados. En los mas grandes recibimos ya
jóvenes influenciados por el mundo exterior donde aun los principios de cristianismo son puestos en
cuestionamiento por las personas externas en su vida, sin mencionar las burlas que recibe muchas veces por decir
que es cristiano o por no hacer algo de lo cual recibe presión de grupo.

Todas estas son algunas de las cosas usadas por Satanás para distraernos y desviar nuestra atención.

Romanos 16:20... Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. ...

El enemigo te dice, "tú querías ser maestro de Escuela Dominical, ¿no? Pues allí tienes unos cuantos candidatos.

A ver cómo te va!"


Estos tres elementos (el mundo, la carne y el diablo) son enemigos a la atención de nuestros alumnos porque
afectan ambos de nuestros problemas básicos, las circunstancias externas y las internas o las actitudes. Y todas las
ideas creativas del mundo no te van a poder ayudar a solucionar este tremendo problema si no están conscientes de
cuáles son los obstáculos y los tomas en cuenta

Nuestra labor dentro de la E.D. no es una de entretenimiento.

Es una BATALLA ESPIRITUAL. Por lo tanto, ANTES de buscar ideas creativas, nuestro mayor esfuerzo tiene que ser en
el área espiritual.

¿Cuál es la solución?
Cuando tenemos una batalla espiritual, tenemos que tener respuestas espirituales. La fuente de estas respuestas,
por supuesto, es la Palabra de Dios. Piensen en las siguientes observaciones.
1. Dios nos promete VICTORIA. 1 Corintios 15:57 nos dice que "siempre nos da la victoria" por medio de Jesús.

2. En 1Juan 4:4 leemos "Hijitos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido." Podríamos sustituir la palabra "maestros"
por "hijitos, y una vez más Dios nos prometa la victoria.
¿Qué es lo que hemos vencido? Los enemigos. Y sigue el versículo diciéndonos porqué somos vencedores. "Porque
mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo". Los enemigos del creyente, los enemigos de la
enseñanza en la clase, los enemigos a la atención de los alumnos pueden INTENTAR hacer inefectiva la labor del
Espíritu Santo, pero no necesariamente van a ganar porque Dios nos ha prometido la victoria.
Las promesas de Dios son hermosas. Pero tenemos que tener cuidado de no usarlas como almohadas para
acomodarnos y descansar. Podríamos caer en una actitud tan descansada que le dejamos todo el trabajo a Dios.
Las promesas de Dios son mas como un instrumento que nos provoca a la acción.

La idea es que Dios promete, nosotros trabajamos y Dios da la victoria. Por supuesto que Dios puede dar la victoria
sin nuestra ayuda, pero si estamos en una posición de liderazgo, mas vale que trabajemos!

3. Efesios 6:11-18 nos da otra enseñanza sobre lo que está a nuestro alcance como herramientas para resistir al
enemigo.

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no
tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo,
gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos. Por tanto, tomad toda la armadura de
Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, acabado toda la obra. Estad pues firmes, ceñidos
vuestros lomos de la verdad, y vestidos de la cota de justicia. Y calzados los pies con el la preparación del Evangelio
de la paz; sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y
tomad el yelmo de la salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios; por toda oración y ruego orando en
todo tiempo en el espíritu, y velando en ello con toda instancia y súplica por todos los santos

4. El último recurso que vamos a mencionar es la oración. Estas cuatro cosas no son las únicas ayudas que tenemos,
y no está en orden de importancia, pero si queremos tener éxito en nuestra enseñanza, OREMOS. Esta es un arma
poderosa en contra de los enemigos. Al orar, recordemos primeramente nuestra propia vida espiritual. Pidámosle a
Dios que seamos un instrumento limpio y digno en las manos de Dios.

Oremos también por la lección que vamos a dar. Pidamos ideas creativas, sabiduría para prepararnos bien y para
aplicar la enseñanza adecuadamente a las necesidades de los alumnos. Al orar por los alumnos, hagámoslo con
detalle. Oremos por cada alumno por nombre, según su necesidad, por su salvación y por su crecimiento en las cosas
espirituales. Ni siquiera las circunstancias externas e internas perfectas (que no existen) podrían ser más importantes
y tener mas impacto en la atención de los alumnos que la oración. Cualquier cambio que se logra en la vida del
alumno es obra del Espíritu de Dios exclusivamente. el maestro es simplemente el instrumento!. El ignorarlos
simplemente magnifica el problema.