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Allanan minera sin licencia en

Guatemala
Seguía operando tras cierre

En el operativo, se encontraron también antigüedades y reliquias mayas


Guatemala. (EFE)- La explotación de la mina de La Puya de Guatemala, operada por
Exploraciones mineras S.A., filial de la estadounidense Kappes Kassiday & Associates
(KCA), fue allanada por las autoridades del país, las cuales constataron que continuaba
extrayendo oro y plata pese a perder su licencia.
Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) localizaron 24 sacos de 1.025 kilogramos
de concentrados de mineral de oro y plata, algunos de los cuales fueron extraídos
después de que la licencia de la mina fuese suspendida.
Con el allanamiento el Ministerio Público pretende recabar evidencias de un delito de
explotación ilegal de recursos naturales, penado con entre dos y cinco años de cárcel.
En el operativo, se encontraron también antigüedades y reliquias mayas, cuya
autenticidad está siendo verificada por los expertos del Ministerio de Cultura.
El pasado mes de mayo la Corte de Constitucionalidad (CC) otorgó el amparo al recurso
de la organización civil Centro de Acción Legal Ambiental y Social de Guatemala
(Calas) que exigía la paralización de la mina por no contar con la autorización de los
vecinos, requerida legalmente.
La licencia de actividad, otorgada por un plazo de 25 años el pasado 30 de septiembre
de 2011, ya había sido suspendida por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) el pasado 11
de noviembre de 2015, pero el programa extractivo se mantuvo, según denunciaron a
Acan-Efe vecinos y activistas medioambientales de San José del Golfo y San Pedro
Ayampuc, donde está ubicada la explotación.

MP investiga a textileras por


contaminación de río Samalá
Al menos cinco pequeñas empresas textileras ubicadas a lo largo del río Samalá,
Quetzaltenango, serían las responsables de que sus aguas se tiñeran de rojo desde el pasado
viernes, señala el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marn).

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Contaminación,
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Río Samalá

Por Carlos Álvarez


17 de Octubre de 2016 a las 11:38h

El Ministerio Público (MP) realiza una investigación y afirma que cualquier


denuncia, ya sea del Marn o de otra entidad, será anexada al expediente que
contiene las diligencias preliminares.

El afluente teñido de rojo alarmó a pobladores de Quetzaltenango y Retalhuleu. (Foto Prensa


Libre: Hemeroteca PL)
El pasado viernes, vecinos de Quetzaltenango que viven en la ribera
del río denunciaron que las aguas tenían color rojo.

“Ese escándalo de color rojo provocó preocupación, particularmente


en las personas que son radicalmente religiosas, porque pensaron
que venía una maldición parecida a la del río Nilo —relatada en la
Biblia—”, precisó Sydney Samuels, ministro de Ambiente.

Establecen origen

El funcionario explicó que luego de recibir las denuncias se hizo un


recorrido por las orillas del río Samalá.

“Había varias tintorerías artesanales a nivel familiar que estaban


depositando no solo las aguas residuales con tintes, sino también
con desechos químicos peligrosos para la biodiversidad del río”,
aseveró el funcionario.

Samuels indicó que al menos cinco empresas familiares se lograron


localizar entre el viernes y el sábado último. “Recuerdo el nombre
de tres de ellas: está la fábrica Cantel, la tintorería Otoniel y
Representaciones Persa”, dijo Samuels.

El funcionario agregó que se logró establecer que estas pequeñas


empresas “no tenían estudio de impacto ambiental” y como primera
medida se les requirió un diagnóstico de impacto.

Agregó que al no tener un instrumento ambiental, estas pequeñas


empresas ya tienen una sanción. “La multa que generalmente se
aplica cuando no se tiene instrumento ambiental es de Q25 mil, pero
estaremos viendo este tema”, aseguró.

Samuels agregó que procederán a denunciar a estas empresas y que


la contaminación afectó de manera severa la biodiversidad del
cuerpo de agua.
Aura Marina López, fiscal de Delitos contra el Ambiente del MP,
afirmó que luego de la denuncia se comisionó a un equipo de
expertos del Marn, la Policía y la Fiscalía Distrital de
Quetzaltenango para documentar la toma de muestras.

Este proceso de recolección de datos se efectuó el viernes, y el


sábado acompañó al equipo un delegado de la Procuraduría de los
Derechos Humanos (PDH). “En un principio se pensó que era la
fábrica Cantel, pero se determinó que no, porque su planta estaba
detenida en ese momento. Se detectó que la contaminación proviene
de los textileros informales del área”, señaló la fiscal.

López indicó que la inspección de campo logró precisar que los


pequeños textileros, “cuando tiñen sus telas, desfogan el agua en sus
drenajes, pero estos van a dar al río”.

En este momento se esperan los estudios que el Ministerio de Salud


practica a las muestras que fueron recopiladas en el recorrido, para
determinar la culpabilidad.

Se estableció que es común que estas familias lancen sus desechos


crudos al afluente, pero aún no se precisa el número total de
personas que contaminan, por lo que el MP no descarta que puedan
ser más de cinco textileros.

Algo que complica la investigación es que los pobladores desfogan


sus aguas servidas a los drenajes, pero al final es uno solo y
desemboca en el río.

López explicó que si se logra probar el delito de contaminación,


habría que determinar si es doloso o culposo, y dependiendo de eso
podría acarrear penas de entre dos a 10 años de cárcel a quien
resulte responsable, aunque el proceso de investigación puede
durar varios meses.
Alerta

David de León, vocero de la Coordinadora Nacional para la


Reducción de Desastres, sugirió a las personas que residen a la orilla
del río que eviten consumir el agua ya que puede causar
enfermedades.

María Isabel Méndez, defensora del Medio Ambiente de la PDH,


exhortó a la población a evitar la contaminación de los recursos
naturales.

Denuncian
contaminación del lago
de Güija por minera
guatemalteca
Los ambientalistas se muestran preocupados por los niveles de
contaminación generados en la mina Cerro Blanco ubicada en la zona
fronteriza entre El Salvador y Guatemala. Un estudio realizado en fuentes
hídricas de la zona y que desembocan en el Lago de Güija han demostrado
altos niveles de metales pesados, dañinos para la salud de los salvadoreños.
26 DE ABRIL DE 2012 15:30 | POR ISRAEL SERRANO
Foto de referencia del grupoemo.com

Una empresa minera de Guatemala estaría vertiendo químicos altamente


venenosos en aguas del Lago Güija, compartido entre el vecino país y El
Salvador, lo que podría ocasionar graves daños a principales fuentes hídricas
nacionales.
Representantes del Centro de Investigaciones sobre la Inversión y Comercio
(Ceicom) afirman que analizaron las aguas vertidas por la mina en la quebrada
el pedregal del río Ostúa que desemboca en el Lago Güija y encontraron altas
concentraciones de cianuro, mercurio, arsénico, plomo -entre otros metales
pesados- los cuales están directamente relacionados con afecciones como el
cáncer, insuficiencia renal, enfermedades del sistema nervioso central y
alteraciones genéticas.
La minería metálica es un proceso mediante el cual empresas extraen metales
de la corteza terrestre, principalmente oro y plata a través del uso por ejemplo,
de cianuro (una sustancia química que separa los metales de otros minerales
no valiosos). Esta es una industria que genera millones de dólares en
ganancias, pero graves daños medioambientales y según los expertos en el
tema, dicha práctica provoca daños irrevertibles en la salud e incluso la muerte
en los habitantes de los alrededores de los proyectos mineros.
Exploración minera
En El Salvador, no existen proyectos de explotación minera, pero según el
Ministerio de Medio Ambiente, sectores interesados han presentado 27
solicitudes para tal actividad. las cuales aún no han sido resueltas.
Cerro Blanco es una mina ubicada en la franja fronteriza entre El Salvador y
Guatemala, específicamente en Asunción Mita, departamento de Jutiapa del
vecino país.
Cidia Cortés, bióloga e investigadora del Centro de Investigaciones sobre la
Inversión y Comercio (Ceicom de El Salvador), ha dado seguimiento al tema de
la extracción minera en Guatemala.
Según el estudio realizado en marzo de 2012 en la mina de Cerro Blanco,
nuestro país está frente a una gran amenaza por la contaminación con “Drenaje
Ácido” -concentración de químicos y metales pesados en las aguas del Lago
Güija-, compartido entre El Salvador y Guatemala, y uno de los principales
afluentes del Rio Lempa.
“Las aguas contaminadas se están llegando a El Salvador a través del Lago
Güija, lo que puede provocar grandes afectaciones a los mantos acuíferos que
son usados para abastecer agua potable a la ciudadanía y a largo plazo causar
afectaciones en la salud de los salvadoreños”, reiteró Cortés.
Contaminación
Cortés afirmó que una de las preocupaciones de las organizaciones
ambientalistas de Guatemala y El Salvador, es que los estudios presentados
por la empresa Entre Mares S.A (administradora de la Mina Cerro Blanco) a las
autoridades guatemaltecas, no detallan la cantidad de químicos ni la cantidad
de agua que se estará utilizando para la extracción minera y no se refleja el
tipo de tratamiento de las aguas residuales, antes de ser lanzadas a la
quebrada El Pedregal.
La ambientalista detalló que según las estimaciones de la compañía minera,
tienen estimado extraer en un periodo de 15 años un millón 579 mil 959 onzas
de oro y cuatro millones, 486 mil 632 onzas de plata, equivalentes a 2,800
millones de dólares.
“Para la extracción minera usan 10 galones de agua por segundo, hay que
imaginar, esos 10 galones por horas, días, meses y años, cuando agua estarán
usando para obtener el oro y la plata”, lamentó Cortés.
Contra la minería
Por su parte, Octavio Gasparico, ambientalista residente en las cercanías de la
Mina Cerro Blanco en Guatemala, recomendó a las autoridades de su país y de
El Salvador, realizar un pacto binacional contra la minería transfronteriza y con
ellos garantizar que los salvadoreños no se vean afectados por la contaminación
generada por éste rubro económico.
“Nosotros estamos haciendo nuestra propia lucha con las autoridades
guatemaltecas, aquí en El Salvador deben hacer la lucha contra la
contaminación del agua y los recursos naturales compartidos y evitar que los
mantos acuíferos sigan siendo dañados como está sucediendo en Guatemala”,
reiteró.
El ambientalista guatemalteco insistió que están haciendo esfuerzos en toda
Centroamérica para evitar más proyectos mineros. En el caso de Guatemala
existen siete sitios donde se realizan estudios de exploración minera y en
Honduras 42 propuestas para extraer oro y plata.
Legislación
Edgardo Mira forma parte del Consejo de Directores de Ceicom e insistió en la
necesidad de la aprobación de una ley que prohíba la minería metálica en el
país. El llamado es para los diputados que toman sus cargos el próximo primero
de mayo, que retomen la discusión del tema y se comprometan a favor de los
recursos naturales y la salud del pueblo salvadoreño.
“Los diputados deben asumir su responsabilidad política en el tema y que la
gente conozca sus intenciones al respecto”, reiteró
Mira afirmó que ven con buenos ojos que el Presidente Funes haya expresado
que no habrá proyectos mineros en su gobierno, aunque solicitó que esa
voluntad política en contra de la minería se convierta en una solución definitiva
al problema a través de una ley.
DIARIO LA PÁGINA intentó por distintos medios contactar a diputados de la
Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea Legislativa y a funcionarios de
Cancillería y Medio Ambiente, pero no fue posible obtener sus declaraciones al
cierre de esta nota.