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3.

Regalías
Definición

La palabra regalía etimológicamente significa el derecho perteneciente al rey o


soberano. Según la definición de la Real Academia Española, en términos económicos,
regalía es la “participación en los ingresos o cantidad fija que se paga al propietario de
un derecho a cambio del permiso para ejercerlo”. Se suele emplear también el término
inglés royalty.

Por otro lado, en el artículo 27 del TUO de la Ley del Impuesto a la Renta se considera
regalía a:

“cualquiera sea la denominación que le acuerden las partes, se considera regalía,


toda contraprestación en efectivo o en especie originada por el uso o por el privilegio
de usar patentes, marcas, diseños o modelos, planos, procesos o fórmulas secretas
y derechos de autor de trabajos literarios, artísticos o científicos, así como toda
contraprestación por la cesión en uso de los programas de instrucciones para
computadoras (software) y por la información relativa a la experiencia industrial,
comercial o científica”.

En el inciso i) del artículo 2 de la Decisión 578 presenta la siguiente definición:

El término "regalía" se refiere a cualquier beneficio, valor o suma de dinero pagado


por el uso o el derecho de uso de bienes intangibles, tales como marcas, patentes,
licencias, conocimientos técnicos no patentados u otros conocimientos de similar
naturaleza en el territorio de uno de los Países Miembros.

2.1.1. Tratamiento tributario

De acuerdo con el inciso b) del artículo 9° del TUO de la LIR se considera como rentas
de fuente peruana “cuando los bienes o derechos por los cuales se pagan las regalías
se utilizan económicamente en el país o cuando las regalías son pagadas por un sujeto
domiciliado en el país”.

Según el artículo 24 de la LIR se consideran rentas de segunda categoría a: c) Las


regalías. d) El producto de la cesión definitiva o temporal de derechos de llave, marcas,
patentes, regalías o similares.

Cuando el perceptor de las regalías sea un sujeto no domiciliado, se debe efectuar una
retención del 30% de acuerdo con el inciso h) del artículo 54 de la LIR, mientras que
para domiciliados la tasa efectiva es del 5% sobre el monto total o el 6.25% sobre el
80% de la renta bruta.

Las retenciones que se hubieran efectuado por la percepción de ingresos por regalías
deberán ser declaradas y canceladas a través del PDT Nº 617 – Otras retenciones, el
cual se presentará en el mes en el cual ocurran los pagos al perceptor de las rentas.

2.1.2. Caso Práctico

Santiago Ortiz es un ciudadano ecuatoriano creador del software financiero Exact, en


marzo del 2018 le confiere la licencia de uso del software a Martha Vera, domiciliada en
el Perú, por el monto de $35 mensuales.
¿Cuál es el tratamiento aplicable a la contraprestación en efectivo recibida por Ortiz, por
la licencia de uso de su software a la Sra. Martha domiciliada en Perú?

Solución:
De acuerdo con el artículo 9 de la Decisión 578, las regalías sobre un bien intangible
sólo serán gravables en el País Miembro donde se use o se tenga el derecho de uso del
bien intangible.
En esta situación el licenciante está domiciliado en un país miembro de la CAN, por lo
tanto, aplicamos las disposiciones del Artículo 9 de la Decisión 578: la retribución
pagada por la cesión de la licencia de uso de software califica como una regalía y
corresponde gravar la respectiva renta al país fuente donde será usado este intangible
(Perú), debiendo exonerarla el país de residencia del licenciante (Ecuador).

En nuestro ejemplo, le correspondería a nuestro país gravar la respectiva renta de


acuerdo con la legislación nacional.

El Artículo 16 del Reglamento de la LIR precisa que cuando la contraprestación pagada


por el tercero corresponde a la cesión definitiva, ilimitada y exclusiva de los derechos
patrimoniales sobre el programa, se entiende configurada una enajenación. En cambio,
la contraprestación calificará como regalía cuando se produzca una cesión parcial de
los derechos patrimoniales sobre el programa para la explotación del mismo por parte
del cesionario.
Conforme a lo dispuesto en el Artículo 16 del Reglamento de la LIR, la cesión en uso de
programas de instrucciones para computadoras (software) cuya contraprestación
genera una regalía según lo previsto en el primer párrafo del Artículo 27 de la Ley, puede
efectuarse a través de las siguientes modalidades contractuales: 1) Licencia de uso de
derechos patrimoniales sobre el programa. 2) Cesión parcial de los derechos
patrimoniales sobre el programa para la explotación del mismo por parte del cesionario.
El numeral 16 del artículo 2° de la Ley sobre Derechos de Autor, define a la licencia
como la autorización o permiso que concede el titular de los derechos (licenciante) al
usuario de la obra u otra producción protegida (licenciatario), para utilizarse en una
forma determinada y de conformidad con las condiciones convenidas en el contrato de
licencia; y añade que a diferencia de la cesión la licencia no transfiere la titularidad de
los derechos.
Mediante el Oficio 679-2005/ODA-INDECOPI, el Instituto Nacional de Defensa de la
Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) ha señalado
que el contrato de licencia de uso regulado por el Artículo 95 del Decreto Legislativo
822, Ley sobre el Derecho de Autor, está referido a la autorización o permiso que otorga
el autor o titular de los derechos patrimoniales de un programa de ordenador o software,
a fin de que su obra pueda ser reproducida temporalmente en la memoria del ordenador
(a esta reproducción se le denomina comúnmente uso) en una forma determinada y
según lo convenido en el contrato, sin que ello implique la transferencia de ningún
derecho.

En tal sentido, puede concluirse que el contrato de licencia de uso de software, así como
sus actualizaciones, implica la cesión en uso de uno de los atributos del derecho de
autor (realizar la reproducción de la obra por cualquier forma o procedimiento) a favor
de un tercero (licenciatario) que paga por ello.

Mediante Informe 311-2005-SUNAT/2B0000 emitido por la Intendencia Nacional


Jurídica de SUNAT el 22 de diciembre de 2005, la Administración Tributaria ha opinado
lo siguiente:

i) Para efectos del Impuesto a la Renta, en la adquisición de copias de software, la


retribución que pagan los licenciatarios a los licenciantes respecto de contratos que
impliquen la simple licencia de uso personal de tales programas para computadoras
no califica como regalía.
ii) En la adquisición de software hecho a la medida o de programas estandarizados,
la retribución que se pague será la contraprestación a una enajenación de bienes
tratándose de adquisiciones que impliquen el simple otorgamiento de licencias de
uso personal del software.

SUNAT ha opinado que en este caso nos encontramos ante una enajenación y no ante
una regalía, de tal manera que un licenciante no domiciliado estaría fuera al campo de
aplicación del Impuesto a la Renta al no generar renta de fuente peruana.