You are on page 1of 11

El Señorío de Jesucristo: Una entrega diaria.

I. ¿Qué es el Señorío de Cristo? A partir de estos pasajes escribe


tu definición del concepto sobre el Señorío de Cristo.
Juan 13:13
Juan 20: 28
Romanos 10:9
Hechos 2:36
Colosenses 2:6
Efesios 4:15
Hebreos 5:8,9
Filipenses 2:5-11
1 Corintios 12:3
De acuerdo a estos versículos el Señorío de Cristo es:
______________________________________________________
______________________________________________________
______________________________________________________
______________________________________________________

II. Definición del Señorío de Cristo


1. El Señorío de Cristo es un concepto de la vida cristiana que reconoce a
Cristo como Señor del Reino, la iglesia, la consumación de la Historia
(Efesios) y el Señor de la vida de aquellos que le siguen.
2. Cristo obedeció y reconoció la autoridad del Dios Padre. Por lo tanto
sus verdaderos discípulos reconocerán la autoridad de Cristo.
3. Un verdadero discípulo es al mismo tiempo, creyente y seguidor. El
diccionario define “discípulo” como un aprendiz, un alumno. La palabra
discípulo implica una aceptación, en pensamiento y en hechos, de las
opiniones y prácticas del maestro.
4. El Señorío de Cristo es un concepto que trata de integrar los principios
del discipulado, fe, crecimiento, el desarrollo integral de la persona, el
papel del Espíritu Santo y el fruto del Espíritu.
5. Como tal, esto es un relación no una fórmula. Las personas son reales.
Puedes contar con Dios. Cada individuo se relaciona con Dios en términos
personales, un Dios que actúa por amor. La honestidad es de vital
importancia en la relación que Dios desea.

1
6. En el contexto del Señorío de Cristo el desarrollo integral se convierte
en una visualización de la entrega diaria al Señor – lo cual es crecer en
todo (Efesios 4:15).

III. Cómo hacer de Cristo el Señor de tu vida


A. Inicialmente.
La Biblia usa la frase “confesar que Jesús es el Señor”. Confesar significa
“proclamar, estar de acuerdo”. En general, es decir en palabras lo que
sostenemos con toda nuestra vida. Jesús es autor y autoridad, líder y
libertador. Yo soy creyente y seguidor. Efesios 2: 8-10 enseña que somos
salvos “por gracia” – el favor inmerecido que Dios nos concede – y “por fe”
–depender, creer; confiar en Jesús, su carácter, sus enseñanzas, en que
su muerte sirvió para perdonarme, y que su resurrección me da poder para
vivir como él me ordena que viva.

B. Diariamente – de día en día


El alcance de mi responsabilidad es de día en día, momento tras momento.
Mi tarea como discípulo es sino seguir el ejemplo de mi Señor momento
tras momento.

C. Específicamente
El Señorío de Cristo empieza y continúa de día en día en esta forma:
1. Dios inicia el crecimiento en una relación de aceptación total.
Efesios 2: 8-10 – “8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto
no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se
gloríe. 10Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos
en ellas.”
Filipenses 1:6 “El que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionara
hasta el día de Jesucristo.”
Filipenses 2:13 “13Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro
tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de
Cristo.”
Colosenses 2:19 “19…de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por
las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.”
Dios nos ayuda a crecer. Recordemos que Dios nos considera en términos
del producto o resultado final, no en términos de nuestra condición actual.

2
2. Nosotros confesamos (dedicamos, rendimos, consagramos,
obedecemos)
Romanos 6:13 “ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como
instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como
vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como
instrumentos de justicia.”
Romanos 6:16 “¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para
obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para
muerte, o sea de la obediencia para justicia?”
Romanos 12:1-2 “1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de
Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable
a Dios, que es vuestro culto racional. 2No os conforméis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para
que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
1 Pedro 3:15 “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y
estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y
reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en
vosotros”
Romanos 6:17 “Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado,
habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis
entregados;”
La dedicación o el discipulado cristiano es confesar o rendir la vida entera
(intelecto, actitudes, emociones, relaciones, valores personales) a Cristo
como el Señor. Esta es mi responsabilidad (2 Corintios 7:1). Es algo
continuo (Lucas 9;23). Fe es confiar que Cristo responderá a mi entrega
tal como dijo que lo haría. C. S. Lewis define la de cómo el “arte de traer
tus sentimientos a conformarse con la decisión que tu intelecto aceptó”.

3. Al confesar, entregar y rendirme, permito a Cristo ser Señor de mi


vida.
Colosenses 2: 6,7 “6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor
Jesucristo, andad en él; 7arraigados y sobreedificados en él, y
confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en
acciones de gracias.”
Juan 14;21 “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me
ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me
manifestaré a él.”

3
Juan 14:23 “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra
guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”

Cuando Cristo es tu Señor, el guía, dirige, y controla tu vida. Su control no


es el control de una computadora sobre un robot, sino que nos guía con el
poder de Su propio ejemplo, dejando que formemos nuestros valores y
actitudes con su ejemplo (Filipenses 2:5) y por la enseñanza de Su
Palabra.
El Señorío de Cristo es Jesús revelándose a través de mis actitudes, las
que afectan mis acciones. Al rendir nuestras vidas, no solo rendimos toda
nuestra vida (de una vez y para siempre), sino también rendimos cada
aspecto de la vida día tras día.

4. Cuando Cristo es Señor, el poder del Espíritu Santo se libera.


1 Corintios 12: 3 “Nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu
Santo.”
Hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el
Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en
Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
Gálatas 5:22,23 “22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz,
paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra
tales cosas no hay ley.”
Romanos 5:5 “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha
sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue
dado.”
Efesios 3:16,17 “16para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el
ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; 17para
que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados
y cimentados en amor”
El Espiritu Santo da poder para testificar. Al predicar a Cristo como
Señor, el poder del Espíritu Santo es liberado dentro de nosotros. Hechos
1:8.
El Espíritu Santo mora en mí. Romanos 8:9 “9Mas vosotros no vivís según
la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en
vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.” ( Es decir,
no es cristiano quien en su interior no tenga el Espíritu de Cristo).
El Espíritu Santo produce fruto. Gálatas 5:22,23.
El Espíritu Santo nos da la seguridad de ser amados. Romanos 5:5.

4
El Espíritu Santo nos ayuda cuando oramos y en nuestros problemas.
Romanos 8:26.

5. El Espíritu Santo producirá sensibilidad al pecado y a Cristo.


Convicción y sensibilidad al pecado:
Gálatas 5:16 “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos
de la carne.”
Efesios 4:30 “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual
fuisteis sellados para el día de la redención.”

Guía y sensibilidad a Su dirección:


Juan 14: 26 “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviara
a mi nombre, el os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo
os he dicho.”
Juan 16:13 “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la
verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo
que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”
La sensibilidad al pecado es producida por el Espíritu. Si peco, aunque mi
pecado puede ser perdonado en el pasado, presente y futuro (Hebreos
9:24-28), mi confesión (tener la misma actitud de Dios) permite a mi
Señor y abogado ayudarme a vencer. Si suprimo esta sensibilidad, perderé
el deseo de experimentar el Señorío de Cristo. Esa supresión y
desobediencia lleva a una separación de Dios y al pecado. La confesión,
arrepentimiento y restauración permite de nuevo el Señorío de Cristo.
Durante todo este proceso, Dios no se ha retirado de nosotros, pero
nosotros hemos perdido el gozo de nuestro compañerismo. El Espíritu
Santo produce también la sensibilidad a Cristo; el Espíritu guía, enseña, lo
que Cristo ha señalado. “El Espíritu hablará lo que oyere (del Padre)” y
guía mayormente reforzando y recordándonos lo que dicen las Escrituras.

IV. Como Mantener la Relación de Cristo como Señor


El discipulado es una entrega diaria. Me pregunto regularmente:
¿Esta mi vida entregada a Cristo?
¿Es mi voluntad hostil con El?
¿Estoy acercándome o alejándome de El?
Cuando enfrentes una preocupación en cada área de tu vida, pregunta:
¿He rendido era área en mi vida?

5
¿Qué pasos debo tomar para crecer espiritualmente?
¿Qué principios bíblicos, personas u otras ayudas hay para esto?
¿Estoy realmente buscando formas de crecer aun más?
¿Es esto lo mejor que pueda haber en mi en esta área?

B. Análisis del Señorío de Jesucristo – Distribuya la Hoja de análisis.


Cristo controla y guía al cristiano mientras el Espíritu Santo recuerda y
refuerza las Escrituras en la mente del discípulo. La forma de descubrir si
hemos crecido es ver si nuestras acciones expresan las actitudes
enseñadas por Cristo.
D. Aislando los problemas. Hay recursos en Cristo para manejar
problemas específicos, pero a veces hay que considerar que quizás…
1. El concepto del Señorío de Cristo es simple, pero me toma toda una
vida para aplicarlos a ciertos problemas.
2. Tu “Dios” te parecerá muy pequeño para ayudarte en tu problema.
3. Si has rendido un problema y todavía te molesta, pregúntate:
¿Qué razón puede haber por la cual yo necesito vivir con este problema?
4. Te has clasificado o te has encerrado en una actitud de derrota, de
fracaso.

V. ¿Qué sucede con mi personalidad cuando Cristo es Señor?


A. ¿Me hago perfecto?
1. Cuando creo en Jesucristo, Dios me acepta como si yo fuera
perfecto.
Hebreos 10:14 “14porque con una sola ofrenda hizo perfectos para
siempre a los santificados.”
Filipenses 1:6 “6estando persuadido de esto, que el que comenzó en
vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de
Jesucristo”.
Colosenses 2:10 “10y vosotros estáis completos en él, que es la
cabeza de todo principado y potestad.”
Colosenses 1:22 “22en su cuerpo de carne, por medio de la muerte,
para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de
él”
2. Cuando Dios me considera y me acepta como si fuera perfecto,
en la experiencia no soy perfecto. Mi meta es crecer para ser
maduro en todo aspecto- Efesios 4:13,15, Colosenses 1:28,
Filipenses 3:12 “12No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea

6
perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo
cual fui también asido por Cristo Jesús.”
3. El crecimiento es continuo. Colosenses 2:6,7.
4. Somos completos, maduros, perfectos (en la realidad final)
ahora gracias a la justicia imputada de Cristo (2 Corintios 5:21),
pero solo en el cielo estaremos sin mancha ( 1 Corintios 13: 12,
Romanos 8:25).
5. Debemos esperar conflictos y problemas. Romanos 8: 26-29.
6. La diferencia entre la forma como Dios nos considera y lo que
nosotros pensamos que somos, esta cubierta por la gracia de
Dios.
7. Tener un problema en un área de nuestra vida no cancela
nuestra relación como hijos de Dios.
8. EL Señorío y la confesión nos ayuda a resolver la culpa. 1 Juan
1:9.
9. El cristiano no vive como en una actuación de prueba, no hay una
línea de aceptación peligrosa. Debemos sentirnos seguros en
nuestra nueva identidad, bajo la gracia y poder de Dios.

B. ¿Soy activo o pasivo en este proceso?


Hay textos bíblicos para probar cualquiera de estas actitudes. Las
ideas de rendirse, sumisión, negación de uno mismo, parecen denotar
una respuesta muy pasiva – Dios los hace en mí – yo soy llenado con Su
poder y me controla. Otras frases denotan una respuesta activa:
presentaos, consagra, dedica, ocúpate en tu salvación, etc. La
respuesta no es el uno o el otro sino ambos. Para el cristiano hay
trabajo y reposo, confiar y obedecer, actividad y pasividad.
Moralmente no traemos nada a nuestra salvación; pero esencialmente
somos creados a imagen de Dios. Dios consideró eso suficientemente
valioso como para enviar a Cristo para salvarnos. Tú vales para Dios.
1. Como en el matrimonio, estamos en una relación de mutua obligación.
No es 50/50. No es todo de Cristo y nada de mí. Cristo y yo damos el
todo de cada uno en relación mutua.
2. Es un gobierno de coalición. La justicia y la bondad provienen de
Cristo, pero, pero mi voluntad y personalidad siguen funcionando. Es
una acción concluyente de la voluntad (actúan juntas).
3. El “yo”, mi persona, no es un simple espectador en el proceso.
Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo,

7
mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe
del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”
4. La solución está en una conexión creativa entre lo que Dios hace en
mí y lo que yo mismo trato de hacer. Estudia 2 Pedro 1.
a. Lo que hace Dios:
v. 3 “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos
han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel
que nos llamó por su gloria y excelencia.”
v. 4 “por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas
promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la
naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo
a causa de la concupiscencia.”
v. 11 “Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa
entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo .”
b. Lo que hacemos nosotros:
v.5 “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid
a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6al conocimiento,
dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7a la
piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.”
v.8 “Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán
estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor
Jesucristo.”.
v.10 “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra
vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.”
El crecimiento requiere una aplicación activa hasta que el proceso se
hace espontáneo.

C. ¿Qué es negarse a uno mismo?


Pablo advierte en Col. 2:18, “Nadie os prive de vuestro premio, afectando
humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto,
vanamente hinchado por su propia mente carnal”
1. Esta negación de uno mismo significa negar nuestro egoísmo (el
sistema de ética que me considera a mí como centro de todo).
2. Esta situación significa destruir el vigor de la vieja naturaleza,
el hombre viejo, el sistema ético antiguo que nos atrae.
3. Esta negación no es sinónimo de negación de nuestra dignidad,
integridad o personalidad.

8
4. Ya no somos simples esclavos sino amigos. Juan 15:15, Éxodo
33:11, Romanos 6:19, Efesios 4:24.
5. El Señorío no es un auto-anulamiento, sino una rendición de mi
voluntad a la de Jesucristo, lo que causa el gozo triunfante de
Cristo en mí. Col. 1:27,28.
6. Dios no está allá afuera dirigiéndome, ni en lugar mío; Dios está
en mí y obrando a través de mí.
7. Gracias a la transacción que Cristo hizo (2 Corintios 5:21), puedo
descansar en una reconfortante corriente de comunicación con
mi Padre. El me considera bueno y me ayuda a ser mejor cada
día.
D. ¿Nos guía el Espíritu por los sentimientos?
En ningún lugar de la Biblia se dice que somos controlados por el Espíritu
solo. Cuando somos dirigidos, guiados, llenados, capacitados por el Espíritu
Santo entonces, Cristo es el Señor de nuestras vidas. El liderazgo de
Cristo no está basado en impulsos, nociones, sentimientos, voces o
insinuaciones místicas. El nos dirige con la fuerza de Su personalidad (Su
carácter, ejemplo, Su vida), también con la relación que tenemos con El
somos hermanos, y con la confrontación directa y esclarecedora de Su
Palabra.
1. El Espíritu nos recuerda la Palabra (Juan 14: 26), pero no puede
hacerlo si la Palabra no esta presente en o con uno.
2. El Espíritu no puede hablar nada excepto lo que el Padre le dice.

9
HOJA DE ANÁLISIS DEL SEÑORÍO DE CRISTO EN MÍ
¿Qué me está ¿Cuál es la fuente ¿Cuál es la ¿He permitido al
preocupando? de mi actitud (la actitud de Cristo Espíritu Santo
¿Qué me está sociedad, familia, como me la revela desarrollar y
molestando? iglesia, Cristo, el Espíritu aplicar la actitud
otra)? Santo? de Cristo en mi
vida?

10
Resumen Gráfico del Señorío de Cristo
una relación de aceptación total de
1. La vida cristiana inicia en
parte de Dios de nuestra vida.
Ef. 2:8-10 Colosenses 2: 6-7
Filipenses 1:6; 2:3 Juan 14:21
Colosenses 2:19 Efesios 4:15

1Juan
Apaga el Espíritu: 1:9
-Sentimiento de culpa Efesios 4:30
Poder para confesar a
-Falta de poder
Jesús como Señor
-Pérdida de sentimiento
(1 Corintios 12:3)
de amor y comunión
-poder para testificar
(Hechos 1:8).
-fruto: amor, gozo, paz,
paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre,
dominio propio (Gál.
5:22,23)
-Seguridad de ser amados
y amar (Rom.5:5)

11