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Sindicato

policial UFP califica de “enorme error” abrir los puertos


españoles a las mafias, justo cuando Italia los cierra.

- Sólo en Libia hay más de 1 millón de inmigrantes subsaharianos
esperando, y otros 50 millones en África juntando dinero para pagar a las
mafias.
- El mensaje que se envía a toda África es de “ahora la única ruta es la
española”.
- Interior utiliza como marketing a los 629 inmigrantes de buque
AQUARIUS, mientras abandona a su suerte a los 1.500 que han llegado a
las costas andaluza.

19 de junio de 2018
Nota de prensa

Si bien es cierto que la humanidad se ha creado a través de corrientes


migratorias, nunca se ha tenido un escenario como el actual, donde más de
1 millón de subsaharianos esperan en la costa Libia para alcanzar Europa y
se calcula que otros 50 millones harían lo mismo cuando dispusieran de los
fondos suficientes para pagar a las mafias nigerianas y libias.
Desde UFP consideramos de “buenismo irresponsable” y de “enorme
error” político y geoestratégico las últimas decisiones del Gobierno de
España ya que se envía un claro mensaje de “Desde que Italia ha cerrado
sus puertos, la única ruta es la Española”.
Desde la UFP, calificamos de “demagogia” y del más barato “uso de
marketing político” la decisión del Presidente del Gobierno, Pedro
Sánchez, de habilitar el puerto de Valencia, con rueda de prensa incluida,
para recibir 629 inmigrantes irregulares que se encontraban deambulando
en aguas italianas, cuando sin embargo, este mismo fin de semana, han
alcanzado las costas andaluzas más de 1.500 subsaharianos, que ni siquiera
han recibido la más mínima atención sanitaria o revisión médica básica
para detectar enfermedades tropicales contagiosas, ni dotar de simples
mascarillas, guantes o vacunas a los funcionarios encargados de su
custodia, a la vez que han sido trasladados en autobuses desde Almería
hasta San Sebastián para ser abandonados en la estación de autobuses de
esta ciudad, al objeto de favorecer que se dirijan a Francia.

Andalucía colapsada

Tal es el nivel de colapso de los CIEs y de las brigadas de extranjería y


documentación de la Policía Nacional española, que un refuerzo enorme
de personal policial, no alcanzaría ni para poder ejecutar el 5% de las
devoluciones y expulsiones. Y lo que habitualmente se hace, es abrir miles
de expedientes de expulsión que casi nunca se ejecutan, para dejar en


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libertad a los irregulares con la esperanza que se marchen por sus propios
medios, a otros países de Europa.

Las mafias conocen el punto de rescate

En primer lugar, cabe recordar, que las mafias nigerianas y libias,


apoyadas por mercenarios sudaneses, que se dedican al tráfico ilegal de
seres humanos desde el Sahel, hasta Europa, cobran a los inmigrantes
subsaharianos por dos tramos (unos 2.000 euros por cada uno). El primero,
desde los países del Sahel hasta los puertos de Libia y el segundo tramo;
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desde los puertos de Libia hasta puerto europeo.

En este segundo tramo, las mafias los cobran por trasladarlos en buque
agua adentro, justo hasta el punto indicado en el GPS donde saben que son
interceptados por las armadas occidentales y remolcados hasta Europa. Es
decir, que nuestras armadas o guardas costeras, hacen la última parte de un
trayecto que ya han cobrado las mafias.

No los “rescatamos”, los “traemos”

En segundo lugar, hay que ser conscientes de no se trata de un “rescate”.


Ya que un recate es cuando se produce un incidente ajeno a la voluntad de
sus ocupantes (avería en alta mar, naufragio, accidente climatológico o por
causas ajenas a la tripulación o pasaje), sin embargo, a lo que nos
enfrentamos es algo que ellos mismos provocan y desean. Por tanto, las
armadas europeas no estamos “rescatando”, lo que estamos haciendo es
“trayendo a Europa”, que es lo que ellos provocan y quieren.

No son “refugiados”, sino “inmigrantes irregulares”

En tercer lugar, el pasaje del buque AQUARIUS, no son refugiados, ya


que no proceden de países en conflicto armado, sino que son inmigrantes
irregulares. De hecho, antes de llegar han pasado por varios países donde
podrían haber pedido refugio y no lo han hecho.

Se repiten los mismos errores

Por todo esto, nosotros los Policías no queremos volver a pagar los platos
rotos cometidos por los gobiernos de Aznar y Zapatero, cuando en los años
2001 y 2005 realizaron sendos procesos de regularización extraordinarios
de inmigrantes, tan mal planificados, que produjeron efectos llamada de
inmigración irregular. El primer proceso (2001) produjo un efecto llamada
de más de seiscientos mil de ciudadanos procedentes de Suramérica
(Ecuador y Colombia principalmente) y el segundo (2005) produjo la
llegada de más de un millón de irregulares procedentes de Rumanía,
Bulgaria (vía pirineos) y África Subsahariana (vía Marruecos y


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Mauritania), y donde además el gobierno tuvo que desplegar al ejército en
las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla ante las avalanchas masivas y
continuadas de subsaharianos que no se frenaron hasta que en el mes de
octubre de 2005, la UE empezó a pagar a Marruecos los fondos
correspondientes del “Plan África” y milagrosamente se acabaron las
avalanchas.

Producto del corte de esta ruta, un mes después (diciembre 2005), esos
contingentes de subsaharianos que fueron desalojados de las proximidades
de Ceuta y Melilla, inmediatamente encontraron en la costa de Mauritania,
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su vía de llegada a Europa a través de las Islas canarias, donde llegaron


más de 82.000 subsaharianos por medio de los cayucos. Situación que no
se cortó hasta que a Mauritania no se la empezó a incluir en las partidas
económicas de la UE.

Europa mira para otro lado

Si bien es cierto que en los dos últimos años (2017-2018), toda la UE ha


dejado sola a Italia en la llegada y recepción de más de 180.000
inmigrantes irregulares, también hay que recordar que tanto Italia como el
resto de Europa dejó abandonada a España cuando durante los años 2006-
2008 llegaron a las islas canarias más de 82.000 subsaharianos en Cayucos,
que al final recabaron en la península ibérica, y que el propio Ministerio e
Interior español transportó uno por uno, a la península ibérica en más de
700 vuelos procedentes de los aeropuertos de Gran Canaria, Tenerife y
Fuerteventura, en los aviones ATR 45 y ATR 75 de la compañía aérea
“Swif Air” para dejarlos abandonados en las ciudades de Madrid, Málaga,
Barcelona, Valencia y Murcia. Y que al ser desvelado pr los sidicatos
policiales, produjo el cese en 2007 del entonces Ministro de trabajo, Jesús
Caldera.

Los cinco países que sellan África

En las dos últimas décadas (y todo apunta a que va seguir siendo así), los
éxitos del control de la inmigración irregular vía África con destino a
Europa, no ha fruto ni de la agencia europea FRONTEX, ni de los planes
desarrollados por la UE, ni de las fuerzas policiales europeas, sino por los
éxitos de los gobiernos de Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Egipto, que
previo pago a través de los fondos del denominado “Plan África” de la
Unión Europea, y por el silencio en el conflicto del Sahara Occidental,
estos cinco países han ejerciendo de “tapón de África” para evitar la
llegada de millones de inmigrantes a Europa.

Tanto es así que cuando ha habido un riesgo de que Argelia o Egipto


cayeran en manos de los islmaistas, occidente ha reaccionado para no
desestabilizar uno de esos cinco países del tapón. Cosa que no ha podido


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hacer con Libia, y de ahí vienen todos los problemas actuales, donde las
mafias nigerinas y libias han encontrado en sus puertos una brecha.

Ruta actual

Hoy en día, la ruta masiva de inmigración irregular desde África a Europa


nace en Nigeria y sube hasta Naimey (capital de Niger), para una vez
agrupados los contingentes de más de mil personas diarias, suben en
camiones y combis fletados por las mafias nigerianas, cruzan todo el
Sahara de sur a norte, por la misma ruta hasta que llegan a la localidad
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argelina de Tamanrraset, para una vez allí, desdoblarse en dos. Una hacia
Melilla, vía Argelia-Marruecos y otra hacia las costas de Libia, y donde en
la frontera de Argelia con Libia tres grupos armados (ex mercenarios
sudaneses, Touaregs y Tutus) se disputan las nuevas rutas que
posteriormente canalizan las mafias libias hacia la costa.

Sin embargo hasta hace una semana, más del 90% de los inmigrantes (900
diarios) alcanzaban la costa Libia debido al descontrol de sus puertos para
alcanzar la costa italiana, y no optan por la Marroquí, debido a por las
autoridades alauitas, previo pago de la UE, están colaborando activamente
en frenar esa llegada.

Marruecos tiene razón

Entendemos la decisión de cerrar los puertos de Italia, coincidiendo con la


apertura del puerto de Valencia para acoger al buque AQUARIUS, a la vez
del anuncio de una posible retirada de las concertinas de las vallas de
Melilla y Ceuta, han situado de facto a España, en la única ruta posible
de entrada a Europa. Situación que pone a Marruecos en un brete, ya que
el pasado año 2017 tuvo que afrontar un proceso de regularización
extraordinario de inmigrantes subsaharianos, para así acabar con las bolsas
de irregulares que se encontraban viviendo en el país alauita a la espera de
alcanzar Europa y que puede ver desbordadas todas sus previsones si el
millón de subsaharianos que esperan en Libia, ahora deciden desplazarse a
Marruecos para alcanzar la costa europea por su tramo marítimo más
corto.