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3 LENGUAS

Los libros más viejos y atesorados de la gente judía han sido la Torá (El Pentateuco), que
forma parte del Tanaj (es decir la biblia hebrea, dividida en tres: El Pentateuco, Los
Profetas-Nevi'im y Los escritos-Ketuvim) escritos casi enteramente en hebreo y
ampliamente utilizados por los judíos durante su historia. Los judíos estudiaron de forma
entusiasta estos textos hebreos detallados, observaron los mandamientos formulados en
ellos, basando sus rezos en ellos. Los judíos mantuvieron la creencia de que el hebreo
era la “lengua” de Dios.

La inscripción hebrea más temprana, el Calendario de Gézer, fechado a partir del décimo
siglo antes de Cristo; fue escrito en el alfabeto Paleo-Hebreo supuesto, que continuó
siendo utilizado en la época del templo de Solomon hasta ser cambiado por el nuevo
“deletreado asirio” (ktav ashurit) por Ezra el escriba que regresó del exilio babilónico.
Durante este tiempo había también cambios en la lengua, cuando ella se convirtió en el
hebreo de Mishná. Hasta entonces, la mayoría de los judíos habían hablado hebreo en
Israel y Judea, sin embargo, tras la destrucción del Segundo templo, había cambiado ya
al arameo coloquial, y el uso de un número significativo de términos en griego coloquial en
la gran diáspora.

Así es que los judíos emigraron a diferentes países y cambiaron su idioma corriente por
los idiomas locales, llegando así a hablar una gran variedad de los mismos. Durante las
edades medias tempranas, el arameo era la lengua judía principal. El Tárgum y la mayor
parte del Talmud se escribieron en idioma arameo; más adelante en las edades medias,
la mayoría de la actividad literaria judía fue realizada en judeoárabe: árabe escrito en el
Alfabeto hebreo.

Estos dialectos judíos llegaron a ser a menudo tan diferentes de los lenguas del país
donde vivían que llegaron a constituir nuevos idiomas, típicamente con una influencia
pasada del hebreo y arameo y de otras innovaciones dentro de la lengua. Así fueron
formadas una variedad de idiomas específicas de la comunidad judía; quizás la más
notable de éstas sea el yiddish en Europa y el judeoespañol, originario de Sefarad pero
que se difundió alrededor del Maditerráneo debido a la expulsión de los judíos en 1492.

Los judíos en la diáspora tendieron a formar comunidades segregadas, en parte debido al


ostracismo y a la persecución de las comunidades circundantes, y también a un deseo de
mantener su propia cultura. Este factor sociológico contribuyó a la formación de los
dialectos que se convirtieron y divergieron a menudo para formar idiomas separados.

Al principio del siglo XIX, el yiddish era la lengua principal de los judíos en Europa Oriental
(haciéndose así la lengua hablada por la mayoría de judíos en el mundo), mientras que
judeoespañol estaba extendido por el Magreb, Grecia y Turquía y grupos más pequeños
hablaban judeoitaliano, judeogriego o karaim. Los judíos del mundo árabe hablaron
distintas variedades de judeoárabe, mientras que en Irán se habló el judeopersa.

El Sidur (libro de rezos) fue completado posteriormente a la destrucción del segundo


Templo, y en su mayoría está escrito en hebreo y en arameo. En general la mayoría de la
oración judía sigue siendo en hebreo aunque durante las distintas épocas se han adherido
algunas oraciones en distintos idiomas según las regiones donde habitaban los judíos.
5 DIOSES PRINCIPALES Y SECUNDARIOS

Los judíos, cristianos y musulmanes creen en el mismo dios, pero los musulmanes y, en
cierta medida, los judíos ven a Dios en términos estrictamente monoteistas mientras que
la mayoría de los cristianos creen en el misterio de la Santísima Trinidad.

Judaísmo

Yahveh es el nombre bíblico del Dios usado por los antiguos judíos. Adonai, Eloheynu y
Hashem son algunos de los nombres empleados por los judíos de hoy en día para
referirse a su Dios. La palabra Elohim se usa también en la Torah (y en el Antiguo
Testamento) para referirse a su Dios, y hace referencia a la naturaleza plural de Dios. Sin
embargo, los judíos tienen una visión de su Dios un poco más monoteista que los
cristianos. Rechazan a Jesucristo por ser un falso mesías y no consideran que sea un
Dios.

Cristianismo

Desde tiempos históricos la mayoría de los cristianos ha profesado la creencia en tres


personas divinas (la Santísima Trinidad) que constituyen un solo Dios. Son por tanto
monoteistas trinitarios. Aunque también ha habido excepciones: el arrianismo, el
unitarismo, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y los Testigos de
Jehová, por ejemplo. La mayoría de estos grupos creen o creían que sólo Dios Padre es
una deidad; los Santos de los Últimos Días creen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
son tres deidades diferentes.