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1.

Universidad del Sureste Miguel Angel López Aguilar

2. Dificultades del infante de 0-6 años Carrera:


Licenciatura en Psicología Materia: Estimulación Temprana
Catedrático: Psic. Gisela Alejandra Mijangos Hernández.
Presenta: Miguel Angel López Aguilar 4to Cuatrimestre
Universidad del Sureste

3. 1 Área de Lenguaje

4. 2 l lenguaje se considera una de las condiciones humanas


más importantes, ya que permite que el hombre evolucione,
por lo tanto, el hablar de un modo claro y comprensible,
constituye un requisito fundamental para la vida útil. El no
contar con esta posibilidad para comunicarse con los
semejantes, puede limitar muchos aspectos de la
cotidianidad. La edad preescolar es un período importante
en la vida del infante, ya que le permite adquirir las bases
de la socialización y la construcción de su personalidad. El
niño de preescolar tiene ante él una valiosa herramienta
que le permite interactuar con las personas que lo rodean,
decir lo que piensa, lo que quiere y necesita. Dicha
herramienta es el lenguaje, el cual está íntimamente
relacionado con su desarrollo y crecimiento integral. El
lenguaje y la comunicación son vitales en todos los seres
humanos. Es un elemento posibilitador de la existencia del
pensamiento. Algunos autores, consideran la siguiente guía,
para determinar el desarrollo del lenguaje: Niños 2 años:
Muestra comprensión de hasta 1000 palabras. Usa hasta
200-300 palabras. Niños 3 a 5 años: Muestra comprensión
de hasta 2000-3000 palabras. Tiene un vocabulario
expresivo de 500-1000 palabras. Adquisición de los
fonemas según la edad: (debe articular correctamente). 0 a
2 años: vocales. 2 y 3 años: p, b, m, k. 3 y medio a 4 años: t,
d, n, x, y, g. 5 años: f. 6 años: l, r, rr, ll. 7 años: s, z, sh, pl,
pr, br. Un niño (a) presenta dificultad cuando: a. No
comprende el significado de las palabras que escucha, por
lo tanto sus respuestas no son adecuadas. b. No posee un
amplio vocabulario que le permita expresarse
apropiadamente. c. No logra ordenar sus ideas y éstas se
expresan en desorden. d. Presenta dificultad al articular
los sonidos del idioma, palabras, frases y oraciones. Las
alteraciones pueden ser: Del ritmo de la palabra y
velocidad de la conversación (disritmias, tartamudez). De la
articulación de la palabra (dislalias, disartria). En el
desarrollo del lenguaje, las cuales se clasifican como leve,
moderado y severo. Dentro de las alteraciones podemos
distinguir las que corresponden a lenguaje, al habla y a la
voz. 1. Lenguaje. Afasia. Disfasia. E

5. 3 R.D.L. Retraso en el Desarrollo del Lenguaje. Dislexia.


2. Habla. Dislalia. Disartria. Disglosia. Disfemia –
disfluencia. R.D.H. Retraso en el Desarrollo del habla.
Rinolalias. 3. Voz. Afonía. Disfonía. Afonía histérica.
Mutismo.
6. 4 AFASIA La afasia es un trastorno causado por
lesiones en las partes del cerebro que controlan el
lenguaje. Puede dificultar la lectura, la escritura y
expresar lo que se desea decir. Es más común en los
adultos que sufrieron un derrame. Otras causas pueden ser
los tumores cerebrales, las infecciones, las lesiones y la
demencia. El tipo de problema que tenga y la gravedad
dependerán de la parte del cerebro que sufrió el daño y de
la magnitud del mismo. Existen cuatro tipos principales:
Afasia expresiva: el paciente sabe lo que quiere decir, pero
tiene dificultad para decirlo o escribirlo. Afasia receptiva:
se escucha la voz o puede leer un impreso, pero no le
encuentra sentido a lo que lee o escucha. Afasia anómica:
tiene dificultad para usar las palabras correctas para
describir objetos, los lugares o los eventos. Afasia global:
el paciente no puede hablar, entender lo que se le dice, leer
o escribir Algunas personas se recuperan de una afasia sin
tratamiento. Sin embargo, la mayoría necesita terapia del
lenguaje lo antes posible.

7. 5 DISFASIA La disfasia es un trastorno del lenguaje


caracterizado por provocar dificultad para hablar y/o
comprender el discurso hablado. Las personas con disfasia
pueden no ser capaces de hablar usando frases coherentes,
pueden tener dificultades para encontrar las palabras
adecuadas, puede usar palabras que no tienen sentido en el
momento o pueden tener dificultades para entender lo que
otra persona dice. La disfasia suele ser muy frustrante
para el paciente, ya que la capacidad de comunicación puede
estar muy limitada por las propias dificultades del
paciente. Esta afección también puede ser frustrante para
los cuidadores y familiares, sobre todo si el paciente tiene
problemas para entender y seguir instrucciones. En
ocasiones, se emplea el término afasia para referirse a
trastornos del habla y en otros casos se usa la palabra
disfasia para hablar de formas leves de afasia, usando sólo
esta palabra para casos graves. Suelen aparecer algunos de
los siguientes síntomas: Intencionalidad comunicativa
pobre y grandes dificultades para adaptarse al
interlocutor. Graves problemas en los aspectos funcionales
del lenguaje; predominio de la función instrumental y
reguladora. Expresión muy baja, casi nula o constituida por
emisiones que pueden ir desde la palabra-frase hasta la
expresión telegráfica. Las frases o palabras se dicen en el
orden impuesto por el pensamiento que lo suscita. En
algunos casos la expresión se reduce a jerga. Agramatismo:
dificultades variables en la estructuración sintáctica.
Dificultad para manejar pronombres personales más allá de
los 4 años. Ausencia total de partículas de relación
(preposiciones, etc.). Empleo persistente del verbo en
forma atemporal: infinitivos y perífrasis

8. 6 verbales. Aunque los órganos de fonación son normales,


manifiestan distorsión y reducción del sistema
consonántico" Dificultad en la emisión de palabras; aunque
pueden articular sonidos aislados, fracasan en la unión de
los mismos. Uso poco frecuente de la coordinación y
ausencia o empleo incorrecto de la subordinación. Escasa
utilización de los posesivos. El uso de los plurales está
deformado u omitido, así como el de los nexos. Utilización
de un vocabulario reducido, impreciso. Desconocimiento del
nombre de muchos objetos, incluso los de uso común.
Alteración de la estructura lógica de la frase. Dificultades
en la escritura, fundamentalmente en ortografía y
redacción.

9. 7 RETRASO EN EL DESARROLLO DEL LENGUAJE


Como su nombre lo indica existe un retardo en la
adquisición de las diferentes etapas del desarrollo
cronológico del lenguaje infantil. Debe considerarse a un
niño con retraso en el lenguaje cuando lo cuantitativo y lo
cualitativo de su uso verbal se halle por debajo de la cifra
media de los otros niños de su edad, es decir, cuando un
niño continúa dependiendo de gestos para comunicarse
cuando ya debiera estar utilizando signos convencionales
verbales; cuando aún usando palabras lo hace de una
manera tan deformada en su articulación que es
ininteligible su lenguaje y cuando sólo utiliza determinados
elementos gramaticales tanto en el aspecto sintáctico como
en el léxico y en el aspecto pragmático, demorándose en la
adquisición de otros nuevos elementos lingüísticos. Se
clasifican según su etiología en: · Retrasos primarios del
desarrollo del lenguaje. · Retrasos secundarios del
desarrollo del lenguaje. El retraso primario del desarrollo
del lenguaje está caracterizado principalmente por un
retardo de la adquisición de las habilidades lingüísticas de
acuerdo a la edad cronológica, la mayoría de los autores
está de acuerdo en que este diagnóstico se hace por
exclusión generalmente, es decir, es todo desarrollo
enlentecido o retrasado que no pueda ser puesto en
relación con un déficit sensorial, motor, cognitivo, ni con
trastornos psicopatológicos ni con disfunciones cerebrales
evidentes. Por lo que se le llama también Retraso
específico del lenguaje, otros autores lo denominan
Disfasia de desarrollo. Generalmente estos niños tienen
una comprensión aceptable del lenguaje y el

10. 8 trastorno se evidencia fundamentalmente en el área


expresiva, que puede tomar hasta los 2 a 2 y medio años de
edad en forma ligera, o hasta los 3 a 3 y medio años de
edad en las severas, pudiéndose resolver por lo general
espontáneamente, con la permanencia de algunas secuelas
de tipo articulatorio o Tartaleador en los casos más
prolongados o severos, en forma general reiteramos tiene
buen pronóstico. El retraso secundario del desarrollo del
lenguaje puede ser debido a diferentes causas pero las que
primero hay que descartar, pues son las que tienen peor
pronóstico, son las siguientes: · Retraso mental: Es una
causa bastante frecuente de retardo del desarrollo del
lenguaje, las conocidas relaciones entre éste y el
pensamiento las explican claramente. Dos rasgos
caracterizan esta entidad: la demora marcada en la
aparición de las primeras palabras y la lentitud en la
ulterior organización lingüística en todos los niveles:
pragmático, fonológico, sintáctico, léxico y semántico por
incoordinación psicomotriz, desinterésoral, inhabilidad para
captar las relaciones gramaticales, dificultades en la
generalización de los significados, fundamentalmente. ·
Lesiones del SNC o Periférico como la Parálisis cerebral:
Los trastornos de la comunicación oral prevalecen en los
niños más severamente afectados; la mayoría de los niños
con Parálisis cerebral sufren afectaciones motoras más
ligeras (hemiplejía, diplejia) sin trastorno de la
comunicación relevante, aunque se pueden observar grados
ligeros de Disartria. Esta entidad provoca primariamente
un Retardo del desarrollo del lenguaje en los casosmás
graves que en muchas ocasiones comprometen las
capacidades cognitivas y sensoriales, evolutivamente van
adquiriendo vocabulario, sintaxis, y aspectos pragmáticos
conjuntamente con mejoría de la articulación, quedando
algunos pacientes con tratamiento logofoniátrico
portadores de una Disartria.

11. 9 DISLEXIA Es la dificultad en la lectura que


imposibilita su comprensión correcta. Erróneamente el
término se aplica a la dificultad para una correcta
escritura, en este caso el término médico apropiado es el
de disgrafía. En términos más técnicos, en psicología y
psiquiatría se define la dislexia como una discrepancia
entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento
de un sujeto, sin que existan cualquier tipo de problema, ya
sea sensorial, físico, motor o deficiencia educativa (según
el DSM-IV). Algunos autores distinguen entre los
conceptos de dislexia adquirida, dislexia evolutiva y
retraso lector. La dislexia adquirida es aquella que
sobreviene tras una lesión cerebral concreta; mientras que
la dislexia evolutiva es la que se presenta en pacientes que
de forma inherente presentan dificultades para alcanzar
una correcta destreza lectora, sin una razón aparente que
lo explique. Por su parte, el retraso lector es un trastorno
lector motivado por causas específicas: lectura superficial,
mala escolarización, etc. Otra distinción muy importante
que confirmaron Bowers y Wolf (1999,2000) es
consecuencia de un hecho conocido pero a veces ignorado:
no todas las personas mejoran con el mismo tratamiento
(tradicionalmente asociado a un déficit fonológico), incluso
dentro de un grupo aparentemente homogéneo de
disléxicos (disléxicos evolutivos, por ejemplo). Esto se
debe a que la dislexia puede tener su origen bien en un
déficit fonológico, o bien en una lenta velocidad de
procesamiento (estos últimos individuos tienen problemas
al decodificar muchos tipos de información, no sólo texto
escrito). Un tercer tipo sería el de "doble déficit". Estos
últimos tienen los mayores problemas de lectura, ya que
reúnen ambos problemas,

12. 10 fonológico y de velocidad de procesamiento. Según el


tipo de síntoma predominante Dislexia superficial: Es
aquella en la que el sujeto utiliza de forma predominante la
ruta fonológica. La ruta fonológica es aquella que nos
permite leer las palabras regulares a partir de segmentos
más pequeños; (sílabas). Sin embargo los sujetos con este
tipo de dislexia tendrán problemas en aquellas palabras
cuya escritura no se corresponde de forma directa con su
pronunciación (homófonas); esta situación se da
fundamentalmente con los anglicismos como hall, thriller o
best seller. En castellano estas palabras son raras (hola,
ola) por ser una lengua transparente (son lenguas
transparentes aquellas en las que un grafema sólo puede
corresponder a un fonema; es decir; que siempre se
corresponde de manera directa y unívoca la escritura con
la pronunciación)...salvo todas aquellas "U" mudas que se
escriben junto a la "g" y la "q", y los fonemas
representados por más de una letra g/j, k/c/qu, ll/y, b/v, o
c/z. Cometen errores de regularización, repetición,
rectificación, vacilación, silabeo y errores de acentuación,
con una lectura lenta. No presentan dificultad en la lectura
de pseudopalabras. Dislexia fonológica: Es aquella en la que
el sujeto utiliza de forma predominante la ruta visual para
leer las palabras. La ruta visual es aquella que nos permite
leer de manera global (sin dividir la palabra en partes)
palabras conocidas. Esto lleva a dificultades en todas
aquellas palabras no conocidas o inventadas. Se cometen
errores de lexicalización (lobo/lopo), derivativos
(calculadora/calcular) y errores visuales (pera/pena).
Tienen mayor tiempo de reacción en la lectura de
pseudopalabras a la vez que presentan dificultad en la
lectura de las mismas.

13. 11 DISLALIA El niño con dislalia omite ciertos sonidos,


o los sustituye por otros de forma incorrecta; por ejemplo,
dice apo o tapo, en lugar de sapo. Con frecuencia, es capaz
de pronunciar correctamente las sílabas por separado (sa)
pero, al unir los fonemas, comete errores. Esto hace que su
lenguaje pueda resultar en ocasiones ininteligible. Tipos de
dislalias Fisiológicas Son debidas a la inmadurez de los
órganos del habla cuando los niños todavía son pequeños,
por lo que todos pasan por una fase de dislexia, que debe
preocupar a los padres si continúa después de los 4 años de
edad, porque entonces podría estar motivada por causas
orgánicas. Audiógenas Están asociadas a un defecto en la
audición que impide al niño adquirir la facultad de
expresarse con normalidad (si su percepción auditiva es
defectuosa, también lo será su pronunciación), y dificulta
su aprendizaje en la escuela. Funcionales Se trata de un
defecto de la articulación del lenguaje originado por un
funcionamiento anormal de los órganos periféricos del
habla. Los fonemas que se omiten, sustituyen o deforman
con mayor frecuencia son: r, s, z, l, k y ch. Este tipo de
dislalia es el más común, y los afectados no tienen ningún
defecto orgánico que la provoque. Entre otras causas, las
dislalias funcionales pueden ser debidas a una educación
insuficiente o un entorno familiar o social poco favorable
para el niño (bajo nivel cultural y económico, desinterés de
los padres...). Aunque en ocasiones este tipo de dislalia
desparece espontáneamente cuando el

14. 12 niño crece, es preciso intervenir para corregirla si


persiste después de los cuatro años, para evitar las
posibles consecuencias negativas que podría tener sobre el
desarrollo cognitivo y las relaciones sociales del menor.
Orgánicas También conocidas como disglosias, se dice que
son orgánicas cuando los fallos en la pronunciación están
asociados a ciertos defectos de los órganos que
intervienen en el habla. Se clasifican en función de la zona
defectuosa: Labiales. Linguales. Dentales. Palatinas.
Nasales. Mandibulares. Factores de riesgo Hay algunos
factores que pueden predisponer a que un niño padezca un
trastorno de este tipo. Así, los pequeños que son más
tímidos o despistados, los que están desmotivados o
excesivamente estimulados (demasiadas actividades
extraescolares), aquellos que en el seno familiar están
aquejados de falta de cariño o viven situaciones
conflictivas con frecuencia, incluso los niños agresivos
tienen más posibilidades de tener dislalia. Tratamiento de
las dislalias Lo mejor es la prevención con la intervención
precoz de un logopeda. Aunque el pronóstico depende del
tipo de trastorno y su causa, normalmente el habla puede
mejorar con una terapia adecuada. Esta se suele basar en
la realización de ejercicios para perfeccionar la
musculatura utilizada en la producción de sonidos. Así, se
intenta que mejoren la articulación de las palabras, la
utilización de la respiración, el ritmo en la pronunciación, la
expresión... Normalmente, se le plantean al niño en forma
de juegos, para que le sea más sencillo y ameno adquirir
estas nuevas habilidades. Para que la terapia sea eficaz es
importante que los padres se impliquen y ayuden al niño
también en su propio hogar. En ocasiones, cuando el
problema tiene un origen físico, será necesario realizar un
procedemiento médico. Consulta con tu pediatra o médico
de cabecera para encontrar la causa y poder pautar el
tratamiento más adecuado.

15. 13 DISARTRIA La disartria es un trastorno de la


programación motora del habla. Los músculos de la boca, la
cara y el sistema respiratorio se pueden debilitar, moverse
con lentitud o no moverse en absoluto después de un
derrame cerebral u otra lesión cerebral. El tipo y la
gravedad de la disartria dependerán de qué parte del
sistema nervioso se vea afectada. Síntomas La persona con
disartria puede exhibir cualquiera de los siguientes
síntomas, dependiendo de la magnitud y ubicación de la
lesión al sistema nervioso: "Arrastrar" las palabras al
hablar Hablar muy bajito o ser apenas capaz de susurrar
Hablar con lentitud Hablar con rapidez y "entre dientes"
Movilidad limitada de la lengua, los labios y la mandíbula
Entonación (ritmo) anormal al hablar Cambios en el timbre
la voz (voz "nasal" o sonar "tupido") Ronquera Voz
entrecortada Babeo o escaso control de la saliva Dificultad
al masticar y tragar Diagnostico El patólogo del habla y el
lenguaje (también llamado en español logopeda,
fonoaudiólogo, terapeuta del habla o foniatra) puede
evaluar a la persona que tiene dificultades al hablar y
determinar el tipo y la gravedad del problema. El patólogo
del habla y el lenguaje observará el movimiento de los
labios, la lengua y la cara, tanto como la integración de las
funciones respiratorias para el habla, el timbre de la voz y
más.

16. 14 DISGLOSIA La disglosia es un trastorno de la


articulación de los fonemas, de origen no neurológico
central, debido a alteraciones anatómicas y/o fisiológicas
de los órganos articulatorios periféricos que dificultan el
funcionamiento lingüístico en personas sin afectaciones
neurológicas o sensoriales detectables, con una inteligencia
no verbal dentro de los límites de la normalidad, y que a
pesar de tener una estimulación adecuada, una educación
suficiente y unos progresos observables, no llega a
alcanzar un conocimiento lingüístico que les permita
comprender y expresarse de forma correcta. Además, hay
que tener en cuenta que es un conjunto de elementos
semiológicos, los cuales comparan las estructuras
lingüísticas de un sujeto con las de otro sujeto que habla
normalmente, utilizando como referencia la posesión y buen
funcionamiento de los elementos anatómicos (normalidad
de los órganos lingüísticos), de los elementos funcionales
(contexto socializador y lingüístico) y de los elementos
ambientales (entorno comunicativo de continuo estímulo).
Para una expresión hablada correcta se requiere que todos
los órganos que intervienen en ella tengan la estructura
adecuada. Por tanto, toda anomalía o malformación de los
mismos da como resultado un habla defectuosa, llamada
disglosia. Pueden citarse como causas: Las distintas causas
que están asociadas a este tipo de patología son muchas y
variadas y están ubicadas en los distintos órganos que
trabajan el habla. La disglosia puede deberse a:
Malformaciones congénitas craneofaciales. Trastornos de
crecimiento.

17. 15 Parálisis periféricas. Anomalías adquiridas como


consecuencia de lesiones en la estructura orofacial o de
extirpaciones quirúrgicas. Traumatismos. Problemas
psicológicos. Tipos Disglosias labiales Debido a la alteración
en la forma, movilidad, fuerza o consistencia de los labios,
se produce un trastorno de la articulación de los
diferentes fonemas. Causas: labio o paladar hendido,
frenillo labial superior hipertrófico, fisura del labio
inferior, parálisis facial, macrostomía (incompleta o
completa), heridas labiales, neuralgia del trigémino.
Disglosias mandibulares El origen de este tipo de trastorno
en la articulación de los fonemas, puede ser congénito, de
desarrollo o quirúrgico, y es debido a la alteración en la
forma de los maxilares. Puede haber alteración de uno o
dos maxilares. Causas: progenie, deserción de maxiliares,
disostosis máxilofacial. Entre ellas están la micrognatia,
recesión maxilar superior, neoplasia maligna, atresia
mandibular. Disglosias dentales Alteración en la forma o
posición de las piezas dentarias. Este tipo de disglosia es
producida como consecuencia de una cierta alteración en la
posición o en la forma de los dientes o piezas dentarias,
por lo que se produce un trastorno en la articulación del
habla. Causas: herencia, desequilibrios hormonales,
alimentación, ortodoncias, prótesis. Disglosias linguales
Alteración de la articulación como consecuencia de un
trastorno orgánico de la lengua. La lengua es un órgano
activo de la articulación de los fonemas, con una
extraordinaria sincronización de sus movimientos durante
el habla. Por ello un trastorno orgánico de la lengua puede
afectar, a la rapidez, exactitud y a la sincronización de los
movimientos de la lengua. Como consecuencia nos
encontramos ante una disglosia lingual. Causas: anquiloglosia
o frenillo corto, glosectomía, macroglosia, malformaciones
congénitas de la lengua, parálisis uni-bilateral del hipogloso.
Disglosias palatales Malformaciones orgánicas del paladar
óseo y del velo del paladar. Causas: fisura palatina, fisura
submucosa del paladar, paladar ojival, paladar corto, úvula
bífida, velo largo, perforaciones.

18. 16 Diagnostico Los principales criterios que se utilizan


para diagnosticar la disglosia en un niño o un niña, son que
se presenten en ellos problemas como defecto en articular
fonemas debido a la malformación orgánica, también el
diagnóstico se puede reflejar en el estudio del niño o niña,
si existen en ellos problemas de tipo cognitivo (fracaso
escolar), también puede presentarse en estos niños cierto
rechazo a la hora de hablar tanto con la familia, como en
público. Esto es debido a la falta de fluidez verbal debido a
que suelen ser niños que normalmente se someten a
frecuentes operaciones quirúrgicas, y estar periodos de
tiempo hospitalizados. También se hacen notar rasgos
comunes en niños que no presentan esta patología de tipo
tanto físico y orgánico, pueden ser: la alteración de uno o
de varios componentes de emisión que constituyen labios,
mandíbula, fosas nasales y los dientes, estructura
respiratoria incorrecta, dificultades articulatorias,
dificultad en la deglución. Tratamiento Como la disglosia
tiene muchas causas, a su vez existen de acuerdo con las
características que en ella se dan, diversos tratamientos
para tratarla. Esta patología afecta a aspectos de las
capacidades fisiológicas y a su vez de la anatomía humana,
por lo que el tratamiento no sólo irá dirigido a los órganos
fonoarticulatorios como son la lengua, los huesos
maxiliares, las arcadas dentarias , el velo del paladar o los
labios, sino que como engloba también el aspecto fisiológico
de la persona afectada, se deberán tratar también las
funciones motoras y neurovegetativas, como la masticación,
la regulación, la voz, la respiración nasal y la articulación
del habla. Todos estos aspectos tienen que tenerse en
cuenta para poder realizar un plan de acción que abarque
distintas disciplinas que intenten trabajar con todos ellos.
También se debe atender a la intensidad o gravedad con la
que se presente el tipo de disglosia y al tipo de alteración
orgánica, y a partir de aquí, se requerirá un tipo de
tratamiento distinto dependiendo de la intensidad con la
que se da la patología. Cada tipo de disglosia va a requerir
un tratamiento logopédico diferente y especifico. De
forma general los aspectos que se trabajan con mayor
frecuencia en este tipo de patología son: (de mayor a
menor gravedad, tratamiento quirúrgico, psicológico,
ortodóngico movimientos de los distintos órganos de de la
boca, como pueden ser los labios, la lengua, para así
trabajar aspectos como la articulación, la deglución,
respiración, soplo, tonicidad.
19. 17 DISFEMIA La tartamudez, disfemia, espasmofemia
o disfluencia en el habla es un trastorno de la comunicación
que se caracteriza por interrupciones involuntarias del
habla que se acompañan de tensión muscular en cara y
cuello, miedo y estrés. Ellas son la expresión visible de la
interacción de determinados factores orgánicos,
psicológicos y sociales que determinan y orientan en el
individuo la conformación de un ser, un hacer y un sentir
con características propias. Los efectos psicológicos de la
tartamudez pueden ser graves afectando el estado de
ánimo de la persona de forma continua. Además, la
tartamudez es una discapacidad muy estigmatizada, donde
continuamente se cuestiona la inteligencia y habilidad
emocional de la persona que tartamudea, pues se cree que
con "calmarse" o "concentrarse más en lo que se dice" se
logrará hablar de forma fluida. Sentimientos que son
comunes, y muchas veces severos, en las personas que
tartamudean son vergüenza, miedo, ansiedad, enojo y
frustración. Una sensación de falta de control es común en
quienes tartamudean, todo lo cual muchas veces es causa
de depresión. Comienza, de modo característico, entre el
segundo y cuarto año de vida, aunque se suele confundir
con las dificultades propias de la edad a la hora de hablar.
Al final, solo uno de cada 20 niños acaba tartamudeando y
muchos de ellos superan el trastorno en la adolescencia.
Menos del 1% de los adultos tartamudea. La tartamudez no
distingue clase social ni raza, sin embargo, es de tres a
cuatro veces más común en hombres que en mujeres. Aún
no se ha encontrado una causa específica para este
desorden, sin embargo, en febrero de 2010 científicos

20. 18 anunciaron el descubrimiento de tres genes


asociados con la prevalencia de la tartamudez. Esto se ha
estudiado desde hace varios años, cuando se comenzó a
notar que la tartamudez prevalece en las familias.3 A pesar
de creencias populares, la tartamudez no está asociada con
la ansiedad ni es un efecto de ella para su desarrollo; sin
embargo, la tartamudez sí genera ansiedad en los
individuos que la poseen, llegando a convertirse en fobia
social, en donde se teme tartamudear frente a las
personas, provocando en muchos casos el aislamiento social
de quien tartamudea. La reacción del entorno del afectado
es importante para la aparición de numerosos síntomas
físicos asociados a la tartamudez, sobre todo en los
primeros años de manifestación: tensión muscular en cara y
cuello, miedo y estrés. Clasificación según su origen
Neurogénica: Es producida por alguna lesión o golpe en el
cerebro. También se conoce como tartamudez adquirida. El
tartamudeo puede ocurrir en cualquier parte de la palabra.
Tartamudean incluso cantando o susurrando. No muestran
miedo o ansiedad. Psicógena: Es la menos común. Es
producido por algún trauma grave. Por el siglo XIX, se
pensaba que era la causa principal de tartamudez. Con los
recientes estudios, se ha demostrado que no era correcta.
El tartamudeo es independiente de la situación. No
muestran ansiedad. De desarrollo: Es el tipo de tartamudez
más común. Ocurre en el momento en que el niño se
encuentra aprendiendo el lenguaje y el habla, alrededor de
los 2 y 5 años. Luego, cuando el infante aprende
estructuras gramaticales más complejas presenta
difluencias propias de este aprendizaje. Unos reaccionarán
adecuadamente, recuperándose de esta fase. Otros, si se
han dado los factores en intensidad y relación adecuados
para disparar la tartamudez, reaccionarán ante estas
difluencias desarrollando estrategias para superarlas (uso
de fuerza y tensión en el habla) y ocultarlas (evitar
hablar). Clasificación según su origen Tónica: caracterizada
por las múltiples interrupciones ocasionadas por espasmos.
Durante las interrupciones el paciente muestra rigidez y
tensión faciales. Es la que presenta peor diagnóstico.
Clónica: caracterizada por las repeticiones de sílabas y
palabras enteras, más frecuentes en consonante que en
vocal, más todavía en oclusivas y que se dan
mayoritariamente a principio que en medio de palabra.

21. 19 Tónico-clónica o mixta: es el tipo más frecuente,


porque resulta difícil encontrar un disfémico puro tónico o
clónico, la mayoría combinan los dos síntomas. Tratamiento
La tartamudez es extremadamente compleja, no se puede
eliminar de un día para otro; se debe seguir un tratamiento
global a través de un logopeda. No hay por qué alarmarse.
Debe intentarse identificar en qué cosas le está afectando
y de qué manera. Es fundamental no reaccionar
negativamente ante las dificultades que se experimentan,
debe evitarse la manifestación de signos de ansiedad o
impaciencia. Las autocríticas y censuras en este aspecto
deben olvidarse por completo, y practicarse la relajación.
Es recomendable obtener apoyo de amigos y familiares.
Debe tratarse de identificar aquellas personas en la que se
pueda confiar para compartir los avances en el proceso de
afrontamiento. Deben potenciarse situaciones para
conversar y hablar en un ambiente relajado y tranquilo, sin
prestar demasiada atención a los fallos. Es bueno
conservar el contacto visual natural cuando se esté
hablando, reforzando la conversación con el lenguaje
gestual movimientos de cabeza, sonrisas, ... Debe
hablarse abiertamente sobre la tartamudez, informar a los
oyentes o participantes de una conversación si se necesita
más tiempo para comunicarse. El tartamudo debe poder
utilizar el tiempo que necesite para expresarse. La
recuperación probablemente será un proceso largo y
gradual, por lo que debe conservarse la paciencia y el
respeto consigo mismo. Existe una técnica de respiración
que puede ayudar a controlar la tartamudez y recuperar la
elocuencia.

22. 20 RINOLALIAS Alteración en la articulación de


algunos fonemas o ausencia total de ellos, asociada un
timbre nasal de la voz (nasalización) o timbre muerto
(oclusión oclusión nasofaríngea), por deficiencias en la
inervación del velo del paladar, por falta de funcionalidad
del mismo o por procesos que provocan oclusión
nasofaríngea. Los trastornos rinolálicos suelen coincidir o
presentarse asociados a disglosias, rinofonías y/o a
trastornos psicológicos consecuentes a la problemática del
habla distorsionada. Junto al trastorno rinolálico puede
aparecer asociado un rechazo a hablar, en ocasiones, al ser
conscientes de sus dificultades, incluso a veces puede
llegar a constituir un mutismo selectivo. Otros trastornos
que pueden presentarse asociados son: retrasos escolares,
dificultades en la lectoescritura, dificultades en la fluidez
normal del habla y otras dificultades debidas a
estimárseles como con retraso intelectual. Clasificación:
Rinolalia abierta o hiperrinolalia: Alteración del resonador
nasal como consecuencia de la comunicación continua entre
la cavidad bucal y nasal por insuficiencia velar, fisura
submucosa o parálisis del velo. Rinolalia cerrada o
hiporrinolalia: Disminución de la resonancia vocal. Se altera
el fonema de los sonidos m , n , ñ en forma de b o d .
También puede haber alteración de las vocales. Rinolalia
mixta: Producida por insuficiencia velar (abierta) y una
estenosis nasofaringea (cerrada).

23. 21 AFONIA La afonía está caracterizada por una


perdida de la voz completa o parcial, producida por un uso
excesivo de las cuerdas vocales, alteraciones de la laringe o
por causas psicológicas. Las molestias en la garganta son
síntomas habituales del resfriado y son muy frecuentes en
niños y jóvenes. Causas Entre las causas que pueden
provocar afonía nos encontramos con: enfermedades del
aparato respiratorio: laringitis, faringitis, amigdalitis, tos
persistente, alergias, nódulos, tumores… etc., malos usos
de la voz: como forzar demasiado la voz por motivos de
trabajo, ingestión de productos tóxicos o irritantes:
tabaco, alcohol, pimienta, vinagre, productos químicos o
abrasivos…etc., causas nerviosas: como consecuencia de una
manera de mostrar el enfado, grandes gritos de rabia o
reprimenda…etc., manipulaciones de la laringe: tras ciertas
operaciones o procedimientos médicos, permanecer en un
ambiente demasiado cargado durante demasiado tiempo,
incluso el frío excesivo, ya sea debido al clima o al tomar
bebidas o alimentos muy fríos.

24. 22 MUTISMO El concepto de mutismo tiene su origen


en el latín mutus, término que hace referencia a la mudez,
es decir a la suspensión del habla por parte de un individuo.
Las personas que sufren de mutismo se mantienen en
silencio ante determinadas situaciones; las causas de este
silencio pueden ser varias y activarse de forma voluntaria o
como consecuencia de una condición que escapa a su
control. Las principales causas del mutismo son físicas y
suelen estar vinculadas a las cuerdas vocales, la lengua, la
boca, la garganta o los pulmones. En algunos casos, el
mutismo está vinculado con la sordera: quien ha nacido
sordo, nunca oyó hablar y, por lo tanto, no aprende a
desarrollar esta capacidad. Una persona, de todas maneras,
puede contraer el mutismo en cualquier momento de su vida
ante una enfermedad o un accidente. Muchas veces el
mutismo se define a través del concepto de afonía, que es
el concepto médico que se emplea respecto a la falta de
capacidad para el habla. Un motivo frecuente de afonía es
que se produzca, ya sea por una cirugía, un tumor o un
accidente, un daño en el nervio laríngeo recurrente que se
encarga de controlar la mayoría de los músculos que se
hallan en la laringe. Generalmente el mutismo se desarrolla
antes de los cinco años de edad pero recién es
diagnosticado cuando los niños comienzan la escuela; puede
aparecer como un problema circunstancial y desaparecer
de la misma forma que vino, o permanecer durante varios
años; en ambos casos es conveniente que el niño comience
un tratamiento psicológico en el que se puedan analizar las
causas de dicho trastorno, el cual en muchos casos se debe
a una deficiencia en el funcionamiento social.

25. 23 Área Cognitiva

26. 24 n esta área el niño empieza a comprender su entorno


a través de estructuras, mediante una interacción con el
entorno. Para desarrollar esta área el niño necesita de
experiencias, así el niño podrá desarrollar sus niveles de
pensamiento, su capacidad de razonar, poner atención,
seguir instrucciones y reaccionar de forma rápida ante
diversas situaciones. Niños con baja capacidad cognitiva o
límite Se considera niños con baja capacidad cognitiva o
límite a aquellos que, tras una evaluación psicológica,
presentan un cociente intelectual de 70 o algo inferior al
mismo. A la hora de aprender diferentes contenidos en el
colegio tienen dificultades. Son lentos en la asimilación de
las ideas, les cuesta realizar ejercicios de lógica, les
supone gran esfuerzo sintetizar o resumir las ideas
principales de un texto. Etc El hecho de tener menor
capacidad cognitiva no siempre supone que tengan
mermadas otras capacidades o inteligencias, que también
se deben explorar Los padres o el tutor del colegio son los
primeros que se dan cuenta de las dificultades de los niños.
Es necesario descartar cualquier otro déficit (sensorial, de
atención, emocional…). Para ello es importante que el
orientador escolar realice una evaluación psicopedagógica y
analice los diferentes factores que pueden incidir en un
bajo rendimiento debido a una capacidad intelectual baja. E

27. 25 TRASTORNOS FÓBICOS EN EL NIÑO El niño "con


fobias" siente un miedo irracional y desproporcionado
respecto a un objeto o situación real que se lo provoca; él
lo vive como una "auténtica" amenaza, de ahí la angustia y
el pánico que le suscita. Como resultado de ello, intenta
"evitar sistemáticamente" esa situación: es,en ese
momento, cuando la situación de miedo pasa a ser fóbica
(esa es su estrategia, "evitar"). Aunque la persona
reconoce que ese miedo que siente es excesivo, no puede
controlar su reacción. El grado de incapacitación que ese
miedo provoca en el sujeto es lo que marcará la gravedad
de ese trastorno fóbico. Hay miedos universales presentes
en el desarrollo normal de todo niño, pero que, al igual que
aparecen, también desaparecen espontáneamente, a medida
que el niño va adquiriendo experiencia respecto a ellas. De
forma general, se puede señalar que: - en los primeros
meses de vida, el bebé siente miedo ante los ruidos fuertes
e inesperados. - alrededor de los 6 meses, siente miedo
ante los movimientos repentinos,... - hacia los 8 meses,
miedo a las personas y situaciones extrañas. En estos
primeros meses, sólo la presencia de la madre calmará la
angustia desencadenada. - alrededor de los 4 años, miedo a
la oscuridad, a estar solo, a seres imaginarios, a los
animales, a elementos de la naturaleza (truenos,...),... -
hacia los 8 años, miedos más existenciales (a la muerte,...)

28. 26 La edad nos indicará si su miedo es o no


consecuente con ésta y cuánto tiempo se puede esperar
que éste dure. De todas formas, aunque ese miedo sea
propio de la edad, no debe jamás ignorarse ni ridiculizarse.
Tampoco sobreproteger al niño cuando aparezca el miedo,
pues ello le llevaría a pensar que existe un peligro real
respecto a lo que él siente. Hay muchos tipos de fobias.
Podemos mencionar algunas de ellas: - miedo a alejarse sólo
de casa - miedo a los lugares muy concurridos de gente -
miedo a los lugares cerrados (claustrofobia) - miedo a los
espacios abiertos (agorafobia) - miedo a la visión de la
sangre - miedo a los animales (zoofobia) - miedo a los
insectos - miedo a las alturas - miedo al agua (hidrofobia)

29. 27 DEPRESIÓN INFANTIL La depresión es un


trastorno del estado de ánimo que afecta tanto a niños
como a adultos; resulta altamente incapacitante y cursa
con un elevado nivel de malestar en ambos casos. Sin
embargo, si tenemos en cuenta la falta de madurez
emocional y la falta de recursos para manejar sus propias
emociones, comprenderemos que en el caso de los más
pequeños este trastorno puede ser altamente interferente
en su desarrollo. La prevalencia de la depresión infantil es
similar a la de la depresión en los adultos. En este sentido,
la Organización Mundial de la Salud estima que un 3% de la
población infantil sufre depresión, que representa entre el
10 y el 15% de las consultas de psiquiatría infantil según
diferentes autores. La depresión infantil presenta los
mismos criterios diagnósticos que los de la población
adulta, si bien, como veremos más adelante, existen
diferencias en cuanto a su expresión. El diagnóstico de la
depresión infantil según la CIE-10 sigue los siguientes
criterios: Diagnostico La duración del episodio depresivo
debe ser como mínimo de dos semanas y no estar
relacionado con el consumo de ninguna sustancia. Presencia
de dos de los siguientes síntomas: Humor depresivo: los
niños y adolescentes, pueden presentar un estado de ánimo
deprimido o irritable. Los más pequeños, además, a menudo
no son capaces de

30. 28 describir cómo se sienten y suelen quejarse de


molestias físicas imprecisas, y mostrar una triste
expresión facial o una escasa comunicación visual. El ánimo
irritable se puede manifestar con una conducta agresiva o
acciones que demuestren hostilidad o cólera. En los
adolescentes mayores los trastornos de ánimo pueden
tener síntomas parecidos a los de los adultos. Pérdida de
interés hacia el entorno, o incapacidad para disfrutar con
el juego o con las actividades escolares. Falta de energía:
no juega, rechaza ir al colegio, en casa se le ve desanimado,
no habla, etcétera. Presencia de uno o más de los
siguientes síntomas: Pérdida de confianza y autoestima, y
sentimientos de inferioridad. Reproches: en los niños se
refleja mediante una auto-desvalorización o un sentimiento
de culpa excesivo o inapropiado. Ideas o intentos
autolíticos (autodestructivos): en los niños y adolescentes
se observan signos no verbales de conducta suicida como
realizar acciones en las que corre riesgos de forma
reiterada, –a veces como si se tratase de un juego–,- o
adoptar comportamientos autolesivos (por ejemplo
arañarse). Incapacidad para concentrarse o tomar
decisiones, que en el caso de los niños se traduce en
problemas de conducta o un bajo rendimiento académico.
Actividad psicomotriz agitada o inhibida. Alteraciones del
sueño. Variaciones de peso (en los niños generalmente se da
un aumento). Quejas somáticas (dolor de cabeza, tripa,
etcétera). Este criterio es muy frecuente en niños.

31. 29 PSICOSIS INFANTIL Los niños psicóticos


manifiestan marcadas diferencias en sus conductas con las
de los niños que no sufren el trastorno. Son niños que lejos
de disfrutar del juego y de relacionarse con otros niños,
toman marcada distancia de ellos, no participan del juego.
Podrían manifestarse más preocupados de aislarse de los
otros niños en algún rincón, o a manifestar conductas de
terror frente a las espantosas imágenes de sus
alucinaciones. Síntomas 1. Alteraciones en las relaciones.
Excesiva ansiedad sin causa aparente. 2. Preocupación
excesiva hacia objetos singulares o características de los
mismos. Restricciones de su uso, suelen ir acompañados por
conductas obsesivas y fóbicas. 3. Resistencia a los cambios.
En los autistas es muy fuerte; en los esquizofrénicos
depende. Lucha por la constancia en el medio. 4.
Experiencias perceptivas anormales. Tanto a nivel auditivo,
visual. La percepción no es proporcional a los estímulos. 5.
Pérdida del lenguaje. Depende de la edad en la que se haya
instaurado la enfermedad. En Esquizofrenia infantil se
instaura +/- 4 años. El niño a esta edad ya tiene un dominio
básico del lenguaje. En los dos, hay un progresivo
empobrecimiento de las palabras interactivas, suelen ir
asociado con Ecolalia (reproducción articulatoria, una o
varias veces de signos

32. 30 verbales constituido por sílabas, palabras o incluso


frases cortas sin atender a su función semántica ni
pragmática y sin que la repetición tenga ningún objeto), e
inversiones pronominales (esquiz.: yo, el) (autismo: yo, tu).
6. Deformación en el comportamiento motor. Retraso
general de todas las adquisiciones. Depende de la edad en
que aparece. Desarmonía (característico en enfermos
mentales; también es característica de algunos trastornos
de personalidad). Niños que andan torpemente y ej. A nivel
manual es un “manitas”. 7. Desconocimiento de su identidad.
No sabe quién es y no reconoce su propia imagen del
cuerpo. De esta sintomatología participan tanto la
Esquizofrenia como el Autismo, aunque en cada caso
adquieren características específicas. 8. Niños poco
sociables, tímidos, sin amigos e inhibidos. Conductas raras
e inexplicables como el levantarse durante la noche a
bañarse o evitar comer por temor a envenenarse. Baja del
rendimiento escolar de forma sorpresiva e inexplicable.
Alucinaciones, delirios o conductas agresivas. Torpeza en
los movimientos, repetición excesiva del mismo tema con
dificultad para hilar frases o crear palabras. Depresiones
severas o intentos de suicidio.
33. 31 ESQUIZOFRENIA INFANTIL La esquizofrenia
infantil es uno de los varios tipos de esquizofrenia, una
enfermedad mental crónica en la cual una persona pierde
contacto con la realidad (psicosis). Esquizofrenia en la
infancia es esencialmente la misma que la esquizofrenia en
adultos, pero ocurre temprano en la vida. Las primeras
indicaciones de la esquizofrenia infantil pueden incluir
problemas de desarrollo, tales como: Retrasos en el
lenguaje Retraso al caminar Otros comportamientos
anormales motores, tales como mecerse o el aleteo de
brazo Algunos de estos signos y síntomas también son
comunes en los niños con trastornos generalizados del
desarrollo, como el autismo. De hecho, descartar estos
trastornos del desarrollo es uno de los primeros pasos en
el diagnóstico de la esquizofrenia infantil. Factores de
riesgo Aunque la causa precisa de la esquizofrenia no se
conoce, ciertos factores parecen aumentar el riesgo de
desarrollar o desencadenar la esquizofrenia, incluyendo:
Tener antecedentes familiares de esquizofrenia La
exposición a los virus en el útero La mala nutrición en el
útero Circunstancias estresantes en la vida Edad paterna
mayor Tomar drogas psicoactivas en la adolescencia

34. 32 ASPERGER El síndrome de Asperger o trastorno de


Asperger es un conjunto de problemas mentales y
conductuales que forma parte de los trastornos del
espectro autista. Se encuadra dentro de los trastornos
generalizados del desarrollo (CIE-10;Capítulo V; F84). La
persona afectada muestra dificultades en la interacción
social y en la comunicación de gravedad variable, así como
actividades e intereses en áreas que suelen ser muy
restringidas y en muchos casos estereotípicas. Se
diferencia del autismo infantil temprano descrito por
Kanner y de otras formas menos específicas en que en el
trastorno de Asperger no se observa retraso en el
desarrollo del lenguaje, y no existe una perturbación
clínicamente significativa en su adquisición. No hay
retardo, por ejemplo en la edad en que aparecen las
primeras palabras y frases, aunque pueden existir
particularidades cualitativas (por ejemplo gramaticales)
que llamen la atención, así como una preservación
generalizada de la inteligencia. Aunque la edad de aparición
y detección más frecuente se sitúa en la infancia temprana,
muchas de las características del trastorno se hacen
notorias en fases más tardías del desarrollo, cuando las
habilidades de contacto social comienzan a desempeñar un
papel más central en la vida de la persona. Entre sus
características habituales se encuentra la presencia de un
deterioro cualitativo en la interacción social, así como de
patrones estereotipados y restringidos de
comportamientos, actividades e intereses. No se observa
un retraso clínicamente significativo en el desarrollo
cognitivo, y tampoco se producen retrasos en la adquisición
del lenguaje.
35. 33 AUTISMO El autismo es aquel trastorno que afecta
directamente sobre la empatía, la comunicación y el
desarrollo social de la persona que lo padece. Es una
afección que hoy en día no tiene cura desarrollada, aunque
por otro lado, sí que se puede conseguir una mejora de la
calidad de vida importantes tanto para el niño autista como
para las personas que lo rodean. Características El autismo,
se presenta en su mayoría en niños, más que en niñas. Por
norma general, entre las características de los niños con
autismo no es raro que venga acompañado de cierto retraso
mental, que consiste fundamentalmente en la existencia de
una gran dificultad a la hora de comunicarse verbalmente y
de expresar sus sentimientos y necesidades. Un niño
autista, tendrá un comportamiento poco flexible. Dicho de
otra forma, los niños autistas son personas que no se toman
bien los cambios en su rutina, los hechos repentinos o las
modificaciones de última hora. Un niño autista es una
persona a la que le gustan los hábitos, los hechos
repetitivos y las costumbres, de ahí su falta de
flexibilidad. Otra de las características de los niños
autistas es que es habitual, además de que el niño autista
se obsesione por una determinada conducta u objeto de su
propiedad, que, sumado a su incapacidad de comunicación,
lo cual puede resultar un comportamiento realmente difícil
para la integración del niño con el resto de niños de su
edad. Fundamentalmente, uno de los principales problemas
a los que se enfrenta un niño autista es la discriminación
social entre los niños de su edad. Bien sea por
desinformación ó por la propia inmadurez de los niños, es
importante que un niño con un trastorno de espectro
autista tenga un entorno que sea paciente, perseverante y
motivador, ya que dicho entorno fomentará
significativamente la integración de los niños autistas.

36. 34 TRASTORNO DE DESAFÍO Y OPOSICIÓN Todos


los niños demuestran oposición de vez en cuando,
particularmente cuando están cansados, hambrientos, con
estrés o alterados. Ellos pueden argumentar, contestar,
desobedecer y desafiar a los padres, maestros y otros
adultos. El comportamiento de oposición es a menudo una
parte normal del desarrollo de los niños de dos o tres años
y cuando llegan a la adolescencia. Sin embargo, el
comportamiento de falta de cooperación y hostilidad se
convierte en un asunto serio cuando es tan frecuente y
consistente que sobresale al ser comparado con el de otros
niños de la misma edad y nivel de desarrollo y cuando
afecta la vida social, familiar y académica del niño. En los
niños con un trastorno de desafío y oposición, hay un
patrón de falta de cooperación, desafío y comportamiento
hostil en curso hacia la figuras de autoridad que interfiere
seriamente con el funcionamiento diario del niño. Los
síntomas del TDO pueden incluir: rabietas frecuentes
discutir excesivamente con los adultos desafío activo y
negación a cumplir con lo que los adultos le piden que haga
37. 35 y a las reglas intentos deliberados de molestar y
fastidiar a la gente culpar a otros por sus propios errores
y mal comportamiento a menudo ponerse quisquilloso o
enfadarse fácilmente con otros irritación frecuente y
resentimiento usar palabras hirientes y odiosas cuando
está alterado buscar vengarse. Los síntomas se pueden
usualmente ver en múltiples situaciones, pero pueden ser
más evidentes en el hogar o en la escuela. De un cinco a un
quince por ciento de todos los niños de edad escolar tienen
TDO. Las causas del TDO se desconocen, pero muchos
padres informan que su niño con TDO era más rígido y
demandante que sus hermanos desde su temprana edad.
Factores biológicos y del ambiente pueden jugar un papel.
A un niño que presenta los síntomas del TDO debe de
hacérsele una evaluación comprensiva. Es importante
buscar otros desórdenes que puedan estar presentes, tales
como: el trastorno de déficit de atención e hiperactividad
(TDAH), problemas con el aprendizaje, desórdenes del
humor (depresión, desorden bipolar) y desórdenes de
ansiedad. Puede que sea difícil mejorar los síntomas del
TDO sin tratar el trastorno Los coexistente. Algunos niños
pueden llegar a desarrollar lo que se conoce como
trastorno de la conducta. El tratamiento del TDO puede
incluir: programas de adiestramiento a los padres para
ayudarlos a que sepan manejar el comportamiento del niño,
sicoterapia individual para que el niño desarrolle un control
más efectivo del coraje, sicoterapia familiar para mejorar
la comunicación, terapia cognoscitiva de comportamiento
para asistir en la solución de los problemas y disminuir la
negatividad, entrenamiento en las destrezas sociales para
aumentar la flexibilidad y mejorar la tolerancia de la
frustración con sus pares. Tratar con un niño con TDO
puede ser muy difícil para los padres. Estos padres
necesitan respaldo y conocimiento. Los padres puden
ayudar a su niño con TDO de las siguientes maneras:
Siempre edifique en lo positivo, elogie y refuerce
positivamente al niño cuando demuestre flexibilidad y
cooperación. Use tiempos de descanso (time-outs) auto-
impuestos si usted va a hacer que el conflicto con el niño se
empeore en vez de mejorarse. Esto es ser un buen modelo
para su niño. Respalde a su niño si él decide que va a usar un
tiempo de descanso (time-out) auto-impuesto para evitar
sobre reaccionar. Escoja sus luchas. Ya que su niño con
TDO tiene problemas evitando las luchas por el poder,
establezca prioridades en las cosas que usted quiere que su
hijo haga. Si usted le da un tiempo de descanso en su
cuarto por su mal comportamiento, no le

38. 36 añada tiempo argumentando. Dígale "tu tiempo


comienza cuando tú te vayas a tu cuarto". Establezca
límites razonables y apropiados, con consecuencias que
puedan aplicarse consistentemente. Mantenga otros
intereses que no sea su hijo con TDO, de manera que
controlar a su niño no le tome todo su tiempo y energía.
Trate de trabajar con y obtener el respaldo de otros
adultos (maestros, entrenadores y cónyuge) para tratar
con su hijo. Maneje su propio estrés con ejercicio y
relajación. Haga uso de un programa de cuidado temporero
(respite care) cuando sea necesario. Muchos niños con TDO
pueden responder a las técnicas positivas de los padres.
Los padres pueden pedirle a su pediatra o médico de
familia que los refiera a un siquiatra de niños y
adolescentes, quien puede diagnosticar y tratar el TDO y
cualquier condición siquiátrica co-existente.

39. 37 TRANSTORNO DE TENSIÓN POSTRAUMÁTICA


Todos los niños y adolescentes tienen experiencias de
eventos que producen estrés, los cuales pueden afectarlos
tanto emocionalmente como físicamente. Sus reacciones al
estrés son usualmente breves y ellos se recuperan sin
problemas adicionales. Un niño o adolescente que pasa por
un evento catastrófico puede desarrollar dificutades
continuas conocidas como trastorno de tensión
postraumático (TTPT). El evento de estrés o traumático
envuelve una situación en donde la vida de alguien ha sido
amenazada o una herida severa ha ocurrido [ej. ellos
pueden ser la víctima o ser testigos del abuso físico, el
abuso sexual, la violencia en el hogar o en la comunidad,
accidentes de automóvil, desastres naturales (tales como
inundaciones, fuego, terremotos) o haber sido
diagnosticados con una enfermedad que amenace su vida].
El riesgo de que un niño desarrolle TTPT está relacionado
con la seriedad del trauma, si el trauma se repite, la
proximidad del niño al trauma, y su relación con la
víctima(s). Seguido al trauma, los niños pueden inicialmente
mostrar un comportamiento agitado o confuso. Ellos pueden
también mostrar un miedo intenso, desamparo, coraje,
tristeza, horror o negación. Los niños que experimentan
traumas repetidamente pueden desarrollar una clase de
entumecimiento emocional para amortiguar o bloquear el
dolor y el trauma. A esto se le llama desasociación. Los
niños con TTPT eluden las situaciones y los sitios que les
recuerdan el trauma. Ellos pueden también volverse menos
sensibles emocionalmente, deprimidos, retraídos y más
indiferentes a sus sentimientos. Un niño con TTPT puede
también re-experimentar el evento traumático al: tener
memorias frecuentes del evento o, en niños pequeños,
juegos en los cuales parte o todo el trauma se repite una y
otra vez

40. 38 tener sueños aterradores y que lo asustan actuar o


sentir como si la experiencia sucediese de nuevo
desarrollar síntomas físicos o emocionales que se repiten
cuando al niño se le recuerda sobre el evento. Los niños con
TTPT pueden también mostrar los siguientes síntomas:
preocupación sobre la muerte a una temprana edad
pérdida de interés en actividades tener síntomas físicos
tales como dolores de cabeza o dolores de estómago
mostrar más reacciones emocionales inesperadas y
extremas tener problemas para dormirse o mantenerse
dormidos Trastorno de Tensión Postraumática,
Información para la mostrar irritabilidad o arrebatos de
coraje tener problemas concentrándose actuar como si
tuviese menor edad (por ejemplo: comportamiento de
apegamiento o gemidos y chuparse el dedo) mostrar estar
más alerta de su ambiente repetir el comportamiento que
les recuerda el trauma. Los síntomas del TTPT pueden
durar desde varios meses hasta muchos años. La mejor
medida a tomar es la prevención del trauma. Una vez que ha
ocurrido el trauma, sin embargo, es esencial la intervención
oportuna. El apoyo de los padres, la escuela y los pares es
importante. Hay que poner énfasis en establecer un
sentido de seguridad. La sicoterapia (individual, en grupo o
en familia) que permite al niño hablar, dibujar, jugar, o
escribir sobre el evento es de gran ayuda. Las técnicas de
modificación del comportamiento y la terapia cognoscitiva
pueden ayudar a reducir los miedos y las preocupaciones.
Los medicamentos pueden también ser de ayuda para
tratar la agitación, la ansiedad o la depresión. Los
siquiatras de niños y adolescentes puden ser de gran ayuda
diagnosticando y tratando a los niños con TTPT. Con la
sensibilidad y apoyo de las familias y profesionales, los
jóvenes con TTPT pueden aprender a enfrentarse a las
memorias del trauma y llevar a cabo vidas saludables y
productivas.
41. 39 Área Motricidad

42. 40 Área motora Esta área se refiere al movimiento y al


control que el niño tiene con su cuerpo, para tomar
contacto con su entorno. Comprende dos aspectos:
Coordinación motora fina: Comprenden actividades donde
se coordina la vista y mano, lo que posibilita realizar
actividades con precisión como: coger objetos, guardarlos,
encajar, agrupar, cortar, pintar, etc. Se van desarrollando
estas habilidades desde el nacimiento y son muy
importantes porque posibilitará al niño el dominio de
muchas destrezas, entre ellas, el poder leer y escribir.
Para estimular al niño en esta área, tiene que manipular los
objetos para establecer la relación de su funcionamiento.
De esta manera, mediante el tacto también envía
información a su cerebro en cuanto a texturas,
sensaciones, formas, etc. Coordinación moto gruesa: La
base del aprendizaje se inicia en el control y dominio del
propio cuerpo. Implica la coordinación de movimientos
amplios, como: rodar, saltar, caminar, correr, bailar, etc,
para ello es necesaria la fuerza en los músculos y la
realización de movimientos coordinados. Para que los
padres estimulen a sus hijos desde pequeños, es
importante que no "salten" etapas. Antes de caminar, el
bebé debe gatear, pues con esta actividad aprenderá a
poner las manos al caer, desarrollará la fuerza necesaria en
músculos de brazos y piernas para luego apoyarse en los
muebles, pararse y lograr caminar con mucha mayor
destreza y habilidad.

43. 41 TORPEZA MOTRIZ Cuando hablamos de torpeza


motora nos encontramos con diferentes posiciones y modos
de abordarla. Encontramos autores que la definen dentro
del conjunto de los llamados trastornos psicomotores.
Según H. Bucher los trastornos traducen siempre una
perturbación de conjunto particular de cada sujeto y para
un momento dado. Aparecen como síntomas de un
disfuncionamiento de conjunto y se pueden contemplar a
nivel descriptivo, donde el conflicto se ve reflejado en el
cuerpo, en la actividad, en los gestos y en la postura del
niño, siendo la postura – motricidad la única vía abierta de
su expresión. Entre algunas características de los
trastornos psicomotores encontramos que: - No responden
a una lesión central. - Son más o menos automáticos,
motivados, sentidos deseados. - Van unidos a los afectos,
pero también en relación con lo somático. - Son lábiles en
su forma, pero variables en su expresión. En un mismo
individuo estarán estrechamente ligados a aferencias y
situaciones. - Suelen expresarse en forma caricaturesca y
conservan caracteres primitivos que les asemeja a
anteriores fases de contacto, pasividad o agresión.
También algunos autores ubican a la torpeza motora dentro
de la disfunción cerebral
44. 42 hemisférica. Las disfunciones cerebrales son
aquellas alteraciones funcionales que asientan en los
hemisferios cerebrales. Sus síntomas por lo general se
traducen en un enlentecimiento del desarrollo normal
pudiendo ser totales o parcialmente reversibles. Otro
aporte importante es el de Natalio Fejerman, el cual ubica
a la torpeza motora dentro del concepto de “Disfunción
Cerebral Mínima” (trastorno de naturaleza funcional y
origen orgánico). Implican alteraciones en muy diversas
funciones cerebrales superiores, que se expresan a través
de trastornos en el área de la conducta, de la motricidad y
en el lenguaje. Teniendo en cuenta los diferentes planteos
mencionados podemos denominar a la Torpeza Motora como
la dificultad que tiene un niño para moverse en el espacio,
tanto en el área corporal, como en el área del grafismo y
construcción. Características de un niño con torpeza
motora - No tiene por lo general un retardo en las pautas
del desarrollo motor, pero cuando adquieren la marcha por
ejemplo, se tropiezan o se llevan por delante algún objeto,
son niños que se caen frecuentemente. - Usan los
instrumentos en forma inadecuada (cubiertos, tijeras,
lápiz, entre otros ). - Presentan dificultad para manejarse
con objetos, por ejemplo pelotas y juegos de construcción.
- Un niño puede ser torpe por impulsividad y ésta puede ser
causada por una disfunción neurológica o por problemas
psicológicos. Puede ser también torpe por debilidad motriz
o alteraciones gnósicas. - Son más frecuentes las
alteraciones de las praxias. Éstas son movimientos o
acciones de complejidad variable, planificadas, con un fin
determinado, aprendidos y por lo tanto conscientes, pero
que con la repetición se automatizan. Están dirigidas al
conocimiento y uso de los objetos. Una alteración a nivel de
praxia somatoespacial genera una inadecuada integración
de los datos relacionados con el esquema corporal y una
alteración a nivel de la praxia visual – espacial o
constructiva genera una inadecuada integración de los
datos visuales – espaciales. Secuencia de manifestaciones
que pueden darse en un niño con torpeza motora - Existe
un leve retraso en la adquisición de las pautas motoras
simples ( sostén encefálico, marcha, saltar, trepar
escaleras ). - Tienen gran dificultad en aprender a usar sus
manos en praxias complejas y en reproducir movimientos al
mostrárselos ( torpeza para vestirse, abotonarse las
prendas, atarse los cordones, imitación de gestos). - La
inhabilidad motora puede afectar a todo tipo de
movimientos, desde las praxias faciales (guiñar un ojo,
soplar, silbar ) hasta las praxias más complejas ( andar en
bicicleta, deportes y otras actividades motrices como ser
el baile ). - La falta de habilidad manual lleva habitualmente
a una dificultad en el dibujo y la escritura.

45. 43 - Puede expresarse también en forma de dislalias,


trastornos articulatorios y bradilalia. Otras
manifestaciones que se pueden presentar son: - Hipotonía
muscular: Se denomina así a la disminución del tono
muscular. Es un síntoma que se observa en los niños
pequeños, siendo de origen neurológico o no. Dentro de las
enfermedades de origen neurológico el problema puede
estar localizado en el sistema nervioso central o periférico.
Las características básicas son la disminución o falta de
movimiento, la debilidad muscular y la disminución del tono.
Podemos hablar de dos tipos de hipotonía ( en cuanto al
cuadro clínico ): a) Paralítica: donde la disminución o falta
de movimiento se localiza a nivel neuromuscular. Al no
tener movimiento o al estar éste disminuido, el tono
muscular se va perdiendo. b) No Paralítica: aquí el principal
problema es la diminución del tono muscular sin tener
afectada la movilidad, localizándose la lesión a nivel del
sistema nerviosos central. En la orientación diagnóstica son
de mucha ayuda los antecedentes familiares como ser la
presencia de familiares enfermos, fallecidos,
enfermedades genéticas, enfermedades metabólicas, etc. -
Debilidad Motora: Este trastorno afecta a diferentes
áreas del niño: al afectivo, sensorial, psíquico y motor.
Básicamente estos niños siempre presentan tres
características: a) Torpeza en movimientos ( movimientos
pobres y dificultad en su realización ). b) Paratonía, es
cuando el niño no puede relajar el tono de sus músculos de
forma voluntaria; incluso en vez de relajarlos los contrae
exageradamente. Este rasgo es el más característico de
este trastorno. c) Sincinesias. - Inestabilidad Motriz: El
niño con inestabilidad motriz es incapaz de inhibir sus
movimientos y de mantener un esfuerzo de forma
constante. Suele predominar la hiperactividad y las
alteraciones en los movimientos de coordinación motriz.
Suele tratarse de un niño problemático y mal adaptado en
el ámbito escolar; presenta problemas de atención, de
memoria y comprensión. El propio fracaso escolar aumenta
su desinterés por los aprendizajes, desencadenando toda
una secuencia de alteraciones que recaen a su vez sobre
otras. - Inhibición Motriz: El niño inhibido motrizmente
suele mostrarse tenso y pasivo. Siente como un temor a la
relación con el otro, a la desaprobación; como consecuencia
“no hace”, “inhibe” lo que serían los amplios movimientos
corporales que lo harían demasiado visibles.

46. 44 - Retrasos de Maduración: Acá se valorará en


relación al desarrollo motor de un niño normal pero se
deberán tener en cuenta otros factores, probablemente
incidan en este retraso una inmadurez afectiva, una actitud
regresiva, dependencia y pasividad. - Desarmonías Tónico –
Motoras: Se refiere a las alteraciones en el tono muscular,
teniendo que ver con las variaciones afectivas y
emocionales. Algunas de ellas son: a) Paratonía ( explicada
anteriormente ). b) Sincinesias: son movimientos que se
realizan de forma involuntaria al contraerse un grupo
muscular. Tiene que ver con una cierta inmadurez sobre el
control del tono. - Trastornos del Esquema Corporal: En
estos trastornos se diferencian dos grupos: 1) Los
trastornos referentes al conocimiento y representación
mental del propio cuerpo. 2) Los trastornos referidos a la
utilización del cuerpo ( de la orientación en el propio cuerpo
y de éste en el espacio y su relación con el entorno ).
Dentro de este grupo de trastornos encontramos: a)
Asomatognosia: el niño es incapaz de reconocer y nombrar
en su cuerpo alguna de sus partes. Suele acarrear alguna
lesión neurológica y es acompañado de otras alteraciones
motrices. b) Trastornos de la lateralidad: estos trastornos
son causa de alteraciones en la estructuración espacial. Los
más frecuentes son: - Zurdería contrariada: aquellos niños
que siendo su lado izquierdo el dominante, por influencias
sociales pasan a encubrirse con una falsa dominancia
diestra. - Ambidextrismo: el niño utiliza indistintamente
los dos lados de su cuerpo para realizar cosas. -
Lateralidad cruzada: es cuando el niño no tiene una
lateralidad definida. - Apraxias Infantiles: El niño que
presenta una apraxia posee una incapacidad para ejecutar
movimientos apropiados con un fin determinado( conoce el
gesto que tiene que hacer pero no es capaz de llevarlo a
cabo ). Existen muchos tipos de apraxias y reciben el
nombre en función de la localización de su incapacidad: ·
Apraxia Ideatoria: al niño le resulta imposible
conceptualizar ese movimiento. · Apraxia de Realizaciones
Motoras: al niño le resulta imposible ejecutar determinado
movimiento previamente elaborado. No hay trastorno del
esquema corporal sino que se observan movimientos lentos
y faltos de coordinación. · Apraxia Constructiva:
incapacidad de copiar imágenes o figuras geométricas. ·
Apraxia Especializada: sólo afecta al movimiento realizado
con determinada parte del cuerpo. · Apraxia Postural:
referente a la incapacidad de realizar ciertas
coordinaciones motrices. · Apraxias Espaciales: el niño
muestra dificultad en imitar gestos, por más simples

47. 45 que sean, ya que ha perdido los puntos de referencia


fundamentales ( de arriba – abajo , derecha – izquierda,
adentro – afuera, adelante – atrás ). - Dispraxias Infantiles
Se trata de apraxias leves. El niño presenta una falta de
organización del movimiento. No hay lesión neurológica y las
áreas que sufren más alteraciones son la del esquema
corporal y la orientación con respecto al tiempo y el
espacio.

48. 46 DISARMONÍAS TÓNICO-MOTORAS Se trata de


una mala regularización del tono muscular, que puede
presentarse en niños que tienen buen nivel motor. Estas
disarmonías se relacionan directamente con el mundo de las
emociones. Dentro de ellos están las paratonías y las
sincinesias. Paratonía: El niño no puede relajarse, por el
contrario, cuanto más intenta relajarse, más tenso se pone.
Sincinesias: Son movimientos que se realizan de manera
involuntaria simultáneamente con movimientos voluntarios.
Se denomina sincinesia al conjunto de movimientos
accesorios que acompañan a un movimiento principal. Por
ejemplo, si vamos a coger un objeto de la mesa movemos la
mano y los dedos, pero también acomodamos la postura del
brazo, la cabeza, el tronco e incluso las piernas para
facilitar la acción, estos movimientos serían las sincinesias.
Cuando se produce una lesión de la vía piramidal pueden
aparecer determinadas sincinesias anormales, de entre las
cuales vamos a destacar la sincinesia de la marcha y la
sincinesia del pulgar por su frecuencia. La sincinesia de la
marcha normal aparece al caminar y consiste en la
dorsiflexión del pie y una flexión de la rodilla permitiendo
que el avance de la pierna hacia delante se produzca sin
dificultad. En el caso de lesión de la vía piramidal el pie se
extiende y la rodilla se mantiene extendida, así la pierna al
avanzar lo hace rígida con un movimiento circular de
abducción y aducción (marcha en segador). Se

49. 47 acompañará de una postura inclinada del cuerpo


hacia el lado contrario para poder desplazar la pierna
extendida, si bien habitualmente la punta del pie rozará en
suelo durante el desplazamiento para dar el paso. La
sincinesia del pulgar por su parte ocurre de forma normal
cuando alguien tiene que traccionar con fuerza algún
objeto con los dedos flexionados, en esa situación el pulgar
adoptará una leve abducción y extensión o incluso una leve
flexión. En el caso de una lesión de la vía piramidal el dedo
pulgar se aducirá y flexionará, quedando de esta forma
pegado a la palma de la mano.

50. 48 INESTABILIDAD MOTRIZ Estos niños no son


capaces de inhibir sus movimientos o la emotividad que está
relacionada con los mismos. Son niños que siempre están
dispersos y no logran mantener un esfuerzo constante.
Presentan hiperactividad y problemas con los movimientos
de coordinación motriz (con una constante agitación
motriz). Estos niños presentan problemas de adaptación
escolar, problemas de atención, de memoria y comprensión,
además de trastornos de lenguaje y perceptivos. Su falta
de interés en el aprendizaje aumenta cuanto más fracasa.

51. 49 INHIBICIÓN PSICOMOTRIZ Siendo la inhibición


uno de los síntomas más consultados en los dispositivos
médico-psicológicos es curiosa la poca extensión que se le
dedica en los diferentes textos consultados. Puede afectar
a todos los sectores de la vida infantil concerniendo tanto
a los comportamientos socializados como a las conductas
mentalizadas. Aquí nos interesa la inhibición que se
manifiesta en el plano motor. Es un trastorno muy bien
tolerado, pues son niños tranquilos, sumisos, de los que
nunca hay nada que comentar y a los que se califica como
"muy buenos"; en un grado mayor nos encontramos con el
"niño tímido" que presenta una limitación importante en su
desenvolvimiento social, sobre todo fuera de casa. Mazet y
Houzel (6) dicen que el cuerpo resulta lento en sus
movimientos y gestos, que puede asociarse rigidez postural
en actitudes y movimientos, torpeza y calambres
funcionales y que a veces la exploración revela un estado
tensional con cierto grado de contractura muscular. En el
plano psíquico se acusa una inhibición intelectual, con aire
de pasividad, hipercontrol y la antes citada timidez (7); la
inhibición para soñar, imaginar y fantasear es frecuente
aún cuando no sea motivo de consulta; suele ir acompañada
de leves rasgos obsesivos. Son niños que juegan poco y, si
lo hacen, es en juegos conformistas, prefieren también
actividades manipulativas que impliquen aspectos
repetitivos.

52. 50 Si a esta imagen le sumamos la inhibición del


aprendizaje, el niño. a pesar de su nivel intelectual normal,
parece "tonto", fracasa en clase y fuera de ella se
convierte en blanco de bromas y objeto de explotación.
Psicopatológicamente se trata de niños que viven las
pulsiones libidinales, sobre todo las agresivas, como
angustiosas y culpabilizadoras, la única solución que
encuentran para luchar contra ellas es su represión masiva,
dada la fragilidad del Yo o las coacciones educativas y
paternas demasiado rígidas. Cuando la inhibición domina en
su vertiente socializada, los test proyectivos puede revelar
directamente la riqueza e intensidad pulsional subyacente.
En algunos casos la inhibición es tan masiva que habrá que
pensar en una patología grave, generalmente de índole
psicótica. El tratamiento de elección es la psicoterapia,
sobre todo en su modalidad grupal.

53. 51 DISPRAXIA La dispraxia es una entidad poco


conocida para muchos padres. Se trata de una alteración
psicomotriz en los niños que da lugar a torpeza, lentitud y
dificultad para realizar movimientos coordinados
aparentemente sencillos que requieren la coordinación de
varios grupos musculares, como por ejemplo escribir,
peinarse, atarse los zapatos, jugar al balón o montar en
bicicleta. Dado que lo más llamativo en los pequeños
afectados es la dificultad motora, la dispraxia suele
conocerse también como ‘síndrome del niño torpe’, aunque
su nombre científico es ‘Trastorno del desarrollo de la
coordinación motora (TDCM)’. Los síntomas de la dispraxia
pueden comenzar a ser visibles desde el año de edad, pero
se hacen más evidentes durante la edad escolar, entre los
cinco y los once años. Se estima que pueden sufrirla entre
un 2% y un 5% de los niños en esta etapa. Tipos de
dispraxia Aunque el término ‘dispraxia’ hace referencia
principalmente a incoordinación motora, en realidad este
problema puede afectar a varias áreas y niveles, como el
lenguaje o el desarrollo emocional, dando así lugar a
diferentes tipos de dispraxia: Dispraxia ideomotora:
existe una interrupción entre la secuencia de pensar y
realizar un acto sencillo, como por ejemplo coger un objeto,
como un peine. Dispraxia ideatoria: se afecta la cadena de
secuencias de pasos sencillos que dan lugar a uno complejo:
abotonar un botón, atarse los cordones, meter una llave en
la cerradura… Dispraxia oromotora o del habla: en este
caso se ven afectados los grupos musculares que se
encargan de la fonación, mostrando problemas para
pronunciar algunas palabras o sílabas, por lo tanto el habla
del niño se verá afectada. Dispraxia constructiva: existe
una dificultad en comprender las relaciones espaciales
entre los objetos, por lo que resulta difícil moverlos de un
lugar a otro: por ejemplo, meter una caja pequeña dentro
de otra más grande.

54. 52 TRASTORNO DE HIPERACTIVIDAD CON


DÉFICIT DE ATENCIÓN Es un problema de no ser capaz
de concentrarse, ser hiperactivo, no ser capaz de controlar
el comportamiento o una combinación de éstos. Para
diagnosticar estos problemas como trastorno de
hiperactividad con déficit de atención (THDA), deben
estar por fuera del rango normal para la edad y desarrollo
del niño. Causas El THDA generalmente comienza en la
niñez pero puede continuar en la adultez. Es el trastorno
de la conducta más comúnmente diagnosticado en los niños.
Este trastorno se diagnostica mucho más frecuentemente
en niños que en niñas. No hay claridad sobre la causa del
THDA. Una combinación de factores genéticos y
medioambientales probablemente interviene en el
desarrollo del trastorno. Los estudios imagenológicos
sugieren que los cerebros de los niños con trastorno de
hiperactividad con déficit de atención (THDA) son
diferentes de los cerebros de niños sin este trastorno.
Sintomas Los síntomas de THDA encajan en tres grupos:
No ser capaz de concentrarse (desatención o falta de
atención) Ser extremadamente activo (hiperactividad)
No ser capaz de controlar el comportamiento (impulsividad)

55. 53 Algunos niños con THDA tienen principalmente el


tipo de trastorno de desatención. Algunos tienen
principalmente síntomas impulsivos e hiperactivos. Otros
tienen una combinación de diferentes tipos de síntomas.
Aquellos con síntomas más que todo de desatención se dice
que tienen el trastorno de déficit de atención (TDA). Ellos
tienden a ser menos perturbadores y es más probable que
no se les diagnostique el THDA. Síntomas de falta de
atención: No logra prestar atención cuidadosa a los
detalles o comete errores por descuido en el trabajo
escolar. Tiene dificultad para mantener la atención en
tareas o juegos. Parece no escuchar cuando se le habla
directamente. No sigue instrucciones y no logra terminar
el trabajo escolar, los deberes u obligaciones en el lugar de
trabajo. Tiene dificultad para organizar sus tareas y
actividades. Evita o le disgusta comprometerse en tareas
que requieran esfuerzo mental continuo (como las tareas
escolares). Con frecuencia pierde juguetes, tareas
escolares, lápices, libros o herramientas necesarias para
las tareas o actividades. Se distrae fácilmente. Se
muestra a menudo olvidadizo en las actividades diarias.
Síntomas de hiperactividad: Juega con las manos o los
pies o se retuerce en su asiento. Abandona su asiento
cuando lo que se espera es que se quede sentado. Corre y
trepa excesivamente en situaciones inapropiadas. Tiene
dificultad para jugar o trabajar en forma silenciosa. A
menudo está "en movimiento" o actúa como si fuera
"impulsado por un motor". Habla excesivamente.
Síntomas de impulsividad: Emite respuestas antes de que
termine de escuchar la pregunta. Tiene dificultades para
esperar su turno. Se entromete o interrumpe a los demás
(irrumpe en conversaciones o juegos). Pruebas y exámenes
Si se sospecha de THDA, la persona debe ser evaluada por
un profesional de la salud. No hay ninguna prueba que pueda
hacer o excluir un diagnóstico de THDA. El diagnóstico se
basa en un patrón de los síntomas mencionados
anteriormente.

56. 54 Cuando la persona de la que se sospecha THDA es


un niño, los padres y maestros están generalmente
involucrados durante el proceso de evaluación. La mayoría
de los niños con THDA tiene al menos otro problema de
salud mental o del desarrollo. Este problema puede ser un
trastorno del estado de ánimo, de ansiedad o de uso de
sustancias; una discapacidad de aprendizaje; o un tic. Un
médico puede ayudar a determinar si estas otras
afecciones están presentes. Tratamiento El tratamiento
del trastorno de hiperactividad con déficit de atención
(THDA) es una cooperación entre el médico y el paciente.
Si el paciente es un niño, participan los padres y
usualmente los profesores. Para que la terapia sea eficaz,
es importante: Establecer metas específicas y
apropiadas. Iniciar la terapia farmacológica y/o la
psicoterapia. Tener controles regulares con el médico
para revisar las metas, los resultados y cualquier efecto
secundario de los medicamentos. Durante estos chequeos,
se debe recoger información del paciente y si es relevante,
de los padres y los profesores. Si el tratamiento parece no
funcionar, es posible que el médico: Confirme que la
persona padece este trastorno. Busque otros posibles
problemas de salud que puedan causar síntomas similares.
Constate que se esté siguiendo el plan de tratamiento.
Medicamentos Los medicamentos combinados con
psicoterapia generalmente funcionan mejor. Hay varios
diferentes tipos de medicamentos para el THDA que se
pueden usar solos o combinados. El médico decidirá el
medicamento apropiado basado en los síntomas y en las
necesidades del paciente. Los psicoestimulantes (también
conocidos como estimulantes) son los fármacos que más
comúnmente se utilizan para el THDA. Aunque estos
fármacos se denominan estimulantes, realmente tienen un
efecto tranquilizante en las personas con este trastorno.
Siga las instrucciones del médico sobre cómo tomar los
medicamentos para el THDA Algunos de los medicamentos
para el trastorno de hiperactividad con déficit de atención
tienen efectos secundarios. Si la persona presenta estos
efectos,

57. 55 comuníquese con el médico inmediatamente. Es


posible que sea necesario cambiar la dosis o el
medicamento mismo. Terapia La psicoterapia tanto para el
niño como para la familia, si es relevante, puede ayudarle a
todos a entender y controlar las sensaciones estresantes
relacionadas con el THDA. Un tipo común de terapia para el
THDA se llama terapia conductual. Ésta les enseña a los
niños y a los padres comportamientos saludables y cómo
manejar comportamientos perjudiciales. Para los casos
leves de THDA, la terapia conductual sola (sin
medicamentos) a veces puede ser eficaz. Los grupos de
apoyo pueden ayudar a la persona y a la familia a
conectarse con otros que tengan problemas similares.
Otras sugerencias para ayudarle a un niño con THDA
abarcan: Comunicarse regularmente con el profesor del
niño. Mantener un horario diario constante, que incluya
horas regulares para las tareas, las comidas y las
actividades al aire libre. Haga cambios al horario con
anticipación y no a última hora. Limite las distracciones
en el ambiente del niño. Constate que el niño consuma una
alimentación saludable y variada, con bastante fibra y
nutrientes básicos. Cerciórese de que el niño duerma lo
suficiente. Elogie y premie el buen comportamiento.
Mantenga reglas claras y constantes para el niño. Existe
poca evidencia de que los tratamientos alternativos para el
THDA, entre ellos hierbas, suplementos y tratamientos
quiroprácticos sirvan. Expectativas (pronóstico) El THDA
es una afección crónica y prolongada que, de no tratarse
apropiadamente, puede llevar a: Drogadicción y
alcoholismo Bajo rendimiento escolar Problemas para
conservar un trabajo Problemas legales De un tercio a la
mitad de los niños con THDA continuarán teniendo
síntomas de falta de atención o de hiperactividad-
impulsividad como adultos. Los adultos con THDA con
frecuencia son capaces de controlar su comportamiento y
de disimular

58. 56 sus dificultades. Cuándo contactar a un profesional


médico Consulte con el médico si usted o el personal de la
escuela de su hijo sospechan de trastorno de
hiperactividad con déficit de atención. Usted también debe
comentarle al médico respecto a: Problemas en el hogar,
la escuela y en las relaciones con los compañeros. Efectos
secundarios de los medicamentos para el THDA. Signos
de depresión.

59. 57 LOS TICS Los tics nerviosos se definen como


movimientos involuntarios bruscos, cortos y repetitivos de
cualquier grupo muscular. Son considerados como el
trastorno del movimiento más frecuente de la infancia y
llega a afectar hasta un 15-20% de los niños en edad,
especialmente entre los 6 y 10 años, siendo más frecuentes
en los niños que en las niñas, sobretodo en los más tímidos
y cohibidos. Por definición, los tics nerviosos son
movimientos involuntarios, aunque en ocasiones se puede
anticipar su aparición, y con mucha concentración se
pueden controlar, pero de forma muy limitada. El intento
de controlarlos comporta, además, mucha angustia para el
niño, por lo que conviene restarle importancia, entre otras
cosas, porque en la mayoría de ocasiones desaparece sin
precisar tratamiento antes de llegar a la adolescencia. Los
tics nerviosos pueden afectar a cualquier músculo, aunque
los más frecuentes son parpadeo, carraspeo, tos
persistente, chasquido de lengua, movimientos
mandibulares, alzamiento de cejas, movimientos de cabeza
o elevación de hombros…

60. 58 Tipos de tics nerviosos En general pueden


diferenciarse varios tipos de tics: Tics motores simples:
son los más frecuentes, como el guiño de ojos, movimientos
de la cabeza, encogimiento de hombros… Casi siempre
afectan a cabeza, cuello y miembros superiores. Tics
motores complejos: afectan a varios grupos musculares con
el objeto de realizar una acción concreta y son menos
frecuentes. Por ejemplo: saltar, pisotear, girarse sobre sí
mismo. Tics vocales simples: afectan a la fonación, como
por ejemplo el gruñido, el carraspeo, resoplar, emitir un
determinado sonido de forma repetida. Tics vocales
complejos: en este caso no se repite sólo un sonido, sino
una palabra completa. Podemos distinguir entre ecolalia
(repetir una palabra que escucha), alilalia (repetir sus
propias palabras) y coprolalia. Esta última es muy llamativa,
ya que el niño repite constantemente palabras obscenas,
malsonantes e insultos, y se suele asociar al síndrome de
Tourette. De todos los tipos de tics, es el más complejo.
Causas La causa concreta de los tics nerviosos no está
clara y posiblemente sea una suma de distintos factores
psicológicos, ambientales, genéticos y neurobiológicos:
Factores psicológicos y ambientales: casi todos los
expertos coinciden en que los tics pueden aparecer y
agravarse en situaciones de estrés y ansiedad. Por ejemplo,
el inicio de un nuevo curso escolar, la llegada de un
hermano, el fallecimiento de un familiar… La frecuencia de
los tics nerviosos también disminuye con la relajación y
desaparece en el sueño. Factores genéticos: diversos
estudios han demostrado la presencia de tics similares en
gemelos idénticos, lo que apoya la teoría de que algunos
genes pueden contribuir a la aparición de estos
movimientos involuntarios. Factores neurobiológicos: la
mayor prevalencia de este trastorno en los varones
conduce a la teoría de la implicación de algunas hormonas,
como la testosterona. También se ha relacionado con la
dopamina, un neurotransmisor fundamental en las
conexiones cerebrales. De hecho algunos de los fármacos
utilizados para disminuir la frecuencia de los tics nerviosos
son inhibidores de la dopamina.

61. 59 Como actuar La mayoría de tics nerviosos remiten


de forma espontánea antes de llegar a la adolescencia sin
llegar a requerir ningún tratamiento. Por ello, la
recomendación general sobre cómo actuar ante la aparición
de un tic nervioso en tu hijo es “no hacerle caso”, ya que
insistir al niño en que deje de hacerlo puede intensificar su
angustia y empeorar el problema. El castigo por parte de
los padres o profesores no lleva a ningún lado, sino que
puede conducir a un círculo vicioso difícil de solucionar. Se
ha comprobado que cuanta menos importancia se le de al
tic, más pronto desaparecerá, en un periodo que varía
entre unos meses y un año. Si el niño pregunta qué puede
hacer, los padres deberían tranquilizarle y minimizar el
problema. Por ello, algunas pautas de actuación ante un niño
que presenta un tic son: Evitar en la medida de lo posible
las situaciones estresantes. Analizar en qué situaciones se
intensifica el tic y tratar de evitarlas. Fortalecer su
autoestima y premiar las cosas que hace bien. Intentar
restarles presión, especialmente en los niños muy
perfeccionistas. No sobrecargarle con actividades
extraescolares.

62. 60 SINDROME DE TOURETTE El síndrome de


Tourette es un trastorno neurológico caracterizado por
movimientos repetitivos, estereotipados e involuntarios y la
emisión de sonidos vocales llamados tics. El trastorno lleva
el nombre del doctor Georges Gilles de la Tourette,
neurólogo pionero francés quien en 1885 diagnosticó la
enfermedad en una noble francesa de 86 años. Los
primeros síntomas del síndrome de Tourette se observan
casi siempre a partir de la niñez, iniciándose generalmente
entre los 7 y 10 años de edad. El síndrome de Tourette
afecta a personas de todos los grupos étnicos, aunque los
varones se ven afectados con una frecuencia entre tres o
cuatro veces mayor que las mujeres. Se calcula que
200,000 norteamericanos padecen de la forma más severa
del síndrome de Tourette mientras que una de cada cien
personas presenta síntomas más leves y menos complejos,
tales como tics motores o vocales crónicos o los tics
pasajeros de la niñez. Aunque el síndrome de Tourette
puede manifestarse como condición crónica con síntomas
que persisten durante toda la vida, la mayoría de las
personas que padecen del mal presentan los síntomas más
severos durante los primeros años de adolescencia y van
mejorando al avanzar hacia la fase más tardía de la
adolescencia y posteriormente en la madurez.

63. 61 Sintomas Los tics se clasifican como simples o


complejos. Los tics simples son movimientos repentinos,
breves y repetitivos en lo cuales están involucrados un
número limitado de grupos musculares. Algunos de los tics
simples más comunes incluyen el parpadeo y otros gestos
visuales poco comunes, muecas faciales, encogimiento de
hombros y sacudir la cabeza o los hombros. Las
vocalizaciones sencillas pueden incluir el aclarar la garganta
repetidamente, olfatear o hacer gruñidos. Los tics
complejos son patrones de movimientos específicos que
abarcan varios grupos musculares. Los tics motores
complejos pueden incluir muecas faciales combinadas con
torcedura de la cabeza y encogimiento de hombros. Otros
tics motores complejos pueden parecer deliberados,
incluyendo el olfateo o manoseo de objetos, saltar, brincar,
agacharse o retorcer o doblar el cuerpo. Los tics vocales
simples pueden incluir el aclarar la garganta, el
olfateo/resoplido, gruñidos o ladridos. Los tics vocales aún
más complejos incluyen el emitir palabras o frases. Quizás
los tics más dramáticos y que producen mayor discapacidad
incluyen los movimientos motores automutilantes, tales
como golpearse la cara o tics que incluyen la coprolalia (el
decir obscenidades) o ecolalia (repetir palabras o frases
de otras personas). Algunos tics son precedidos por un
impulso irrefrenable o sensación en el grupo muscular
afectado, lo que se llama un impulso premonitorio. Algunas
personas con el síndrome de Tourette describen su
necesidad de completar un tic de cierta manera o cierto
número de veces con el fin de aliviar la necesidad o
disminuir la sensación. Los tics a menudo empeoran cuando
la persona está excitada o padece de ansiedad y se atenúan
durante la realización de actividades calmadas o que
requieren de concentración. Algunas experiencias físicas
pueden provocar los tics o aumentarlos. Por ejemplo, el
usar ropa que apriete el cuello puede provocar tics en el
cuello o el escuchar a otra persona olfatear o aclarar la
garganta puede llevar a que el afectado emita sonidos
similares. Los tics no desaparecen durante el sueño pero
generalmente disminuyen notablemente. Causas Aunque la
causa del síndrome de Tourette es desconocida, las
investigaciones actuales revelan la existencia de
anormalidades en ciertas regiones del cerebro (incluyendo
los ganglios basales, lóbulos frontales y corteza cerebral),
los circuitos que hacen interconexión entre esas regiones y
los neurotransmisores (dopamina, serotonina y
norepinefrina) que llevan a cabo la comunicación entre las
células nerviosas. Dada la presentación frecuentemente
compleja del síndrome de Tourette, la causa del trastorno
seguramente es igualmente compleja.

64. 62 Área Psicosocial

65. 63 Área socio-emocional Fortalecer el área socio-


emocional mediante el vínculo con la madre en un principio,
permitirá al niño sentirse amado y seguro de sí mismo, así
como manejar su conducta y expresar sus sentimientos.
Posteriormente, logrará socializar con los demás en una
sociedad determinada. Es importante incluir en las
actividades que los padres realicen con sus bebés y niños,
juegos que permitan el contacto, abrazos, masajes,
caricias. Ocurre que algunos padres, por el deseo de ver a
sus hijos caminar, o dejar los pañales, empiezan a
preocuparse cada vez más, exigiendo al niño, algunas veces
gritando o molestándose con él, en vez de notar que cada
pequeño avance es muy bueno para que logre realizar lo
propuesto. En este caso, es altamente recomendable
reforzarlos con palabras de ánimo, muestras de afecto, o
un "¡muy bien, tú puedes!", en vez de "ha retrocedido", "no
lo haces bien", "no seas torpe", "mira cómo tu amiguito si
puede".

66. 64 COMPORTAMIENTO DE ACCIÓN ABIERTA


("ACTING OUT"): Mentir y robar están entre las formas
más comunes de comportamiento inadaptado durante la
niñez. Cuando se continúa con estas conductas después de
los 6 o 7 años, revelan un sentido de inseguridad; necesitan
hacerlo para asegurar la atención y la estima de otras
personas. Cuando la mentira llega a ser habitual, o en grado
extremo, puede estar mostrando hostilidad hacia los
padres. El robo descarado muestra también hostilidad
hacia los padres y hacia las normas de ellos. Cuando un niño
roba, los padres naturalmente se preocupan. Ellos se
preocupan por las causas del comportamiento del niño y se
preguntan si su hijo o hija es un "delincuente juvenil". Es
normal que un niño pequeño tome algo que excité su interés
o que le llame la atención. Esto no se puede considerar
como un robo hasta que el niño sea suficientemente mayor,
generalmente de 4 a 6 años y pueda entender que el coger
algo que le pertenece a otra persona está mal. Los padres
tienen que educar de manera activa a sus niños acerca de
los derechos a la propiedad y la consideración hacia los
demás. Los padres son también modelos para sus hijos. Si
usted trae a su casa el papel o las plumas de la oficina o se
jacta sobre un error cometido por el cajero del
supermercado, va a ser muy difícil que su niño entienda sus
lecciones acerca de la honradez. Aunque hayan aprendido
que el robar es malo, los niños mayores roban por varias

67. 65 razones. Un joven puede robar para tener cosas


iguales a las de su hermano o hermana, quien
aparentemente es favorecido con regalos y cariño. Algunas
veces, un niño puede robar como muestra de valentía ante
sus amigos, o para hacer regalos a su familia o amigos o
para ser más aceptado por sus pares. Los niños pueden
también robar por el temor a una dependencia; ellos desean
no tener que depender de nadie, de manera que roban lo
que necesitan. Los niños que Mienten: A los niños pequeños
(de 4 a 5 años) les gusta hacer cuentos e inventar
historias. Esta es una actividad normal porque ellos se
divierten oyendo e inventando cuentos. Muchas veces
confunden un poco la realidad con la fantasía. Un niño
mayor o un adolescente puede decir mentiras interesadas
(por ejemplo, para no tener que hacer algo o negando
responsabilidad por sus acciones). Los padres deben de
reaccionar a este tipo de mentir ocasional hablando con el
niño y explicándole cuán importantes son la verdad, la
honradez y la confianza. Algunos niños, aun sabiendo la
diferencia entre la verdad y la mentira, elaboran historias
que parecen verdaderas. Estos niños o adolescentes suelen
relatar este tipo de historias con gran entusiasmo, ya que
reciben mucha atención mientras cuentan la mentira. Otros
niños y adolescentes, que por lo general actúan de manera
responsable, caen en el patrón de mentir repetidamente.
Ellos creen que el decir mentiras es la mejor manera de
satisfacer las demandas de sus padres, maestros y amigos.
Estos niños usualmente no están tratando de ser malos o
maliciosos, pero el mentir repetidamente se convierte en
un mal hábito. Hay otros niños y adolescentes a quienes no
les importa mentir o aprovecharse de los demás. Algunos
adolescentes mienten frecuentemente para ocultar otros
problemas serios. Por ejemplo, un adolescente con un
problema serio de drogas o alcohol, mentirá
constantemente para ocultar dónde ha estado, con quién
andaba, lo que estaba haciendo y en lo que gastó su dinero.

68. 66 AGRESIVIDAD Es una manifestación externa de


hostilidad, odio o furor que está dirigida contra sí mismo
como contra los demás. Los impulsos crueles y agresivos
son perversiones y van unidos al placer y la satisfacción. La
palabra agresividad proviene Del latín agressio, ataque,
actitud de atacar. Patrón persistente irrepetitivo de
conducta en el que destaca la violación de los derechos de
los demás o reglas o normas sociales adecuada a su edad.
Es una manifestación externa de hospitalidad, odio o furor
que puede estar dirigida como contra, así mismo como
contra los demás. Según A. Bandura, el niño aprende los
comportamientos agresivos por imitación de: modelos
agresivos, mediante un aprendizaje vicario, (identificación
especial de las figuras paternas). También se debe al
exceso de castigo físico. Se manifiesta expresando la
impotencia de agresión externa: Rabietas como forma
análoga de oposición a la autoridad materna y en relación a
veces con la adquisición de hábitos, á partir de los 4 años
las razones mas frecuentes de excitación son las
dificultades propias de la relación social. Paletas: Descarga
afectiva-motriz directa de los momentos caóticos que vive
el niño pequeño, en cuyo caso tendría a desaparecer; como
síntoma cuando el niño disponga de otros medios de
descargas como el lenguaje.

69. 67 LOS TRASTORNOS DISÓCIALES se caracterizan


por una forma persistente y reiterada de comportamiento
disocial, agresivo o retador. En sus grados más extremos
puede llegar a violaciones de las normas, mayores de las
que serían aceptables para el carácter y la edad del
individuo afectado y las características de la sociedad en la
que vive. Se trata por tanto de desviaciones más graves
que la simple "maldad" infantil o rebeldía adolescente. Los
actos antisociales o criminales aislados no son, por sí
mismos, base para el diagnóstico, que implica una forma
duradera de comportamiento. Los rasgos del trastorno
disocial pueden también ser secundarios a otros trastornos
psiquiátricos, en cuyo caso debe codificarse el diagnóstico
del trastorno subyacente. Los trastornos disóciales pueden
evolucionar en algunos casos hacia un trastorno disocial de
la personalidad. Los trastornos disóciales suelen estar
relacionados con un ambiente psicosocial desfavorable,
entre ellos relaciones familiares no satisfactorias y
fracaso escolar y se presenta con mas frecuencia en
chicos. La distinción entre los trastornos disóciales y los
trastornos de las emociones es bien definida, mientras que
su diferenciación del trastorno hipercinético es menos
clara y es frecuente un solapamiento entre ambos.

https://orientacionsanvicente.wordpress.com/2012/12/26
/fobia-escolar/

https://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/psicologia-
infantil/consejos-para-afrontar-la-fobia-escolar-12203