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INCAUTACIÓN DE LOS EJEMPLARES ILÍCITOS

Art.221.- En los delitos previstos en este capítulo se procede a la


incautación preventiva de los ejemplares y materiales, de los aparatos o
medios utilizados para la comisión del ilícito penal.

De ser necesario el fiscal pedirá autorización al juez para leer la


documentación que se halle en el lugar de la intervención de cuya
autorización se incautara la documentación vinculada con el hecho material
de investigación.

Para la incautación no se requerirá identificar individualmente la totalidad


de los materiales, siempre que se tomen las medidas necesarias que
durante el proceso judicial se identifiquen la totalidad de los mismos. En
este acto participará el representante del Ministerio Público.

Asimismo, el juez, a solicitud del Ministerio Público, ordenara el


allanamiento o descerraje del local donde se estuviese cometido el ilícito
penal.

En caso de emitirse sentencia condenatoria, los ejemplares, materiales


ilícitos, aparatos y medios utilizados para la comisión del ilícito serán
comisados y destruidos, salvo casos excepcionales debidamente
calificados por la autoridad judicial.

En ningún caso procederá la devolución de los ejemplares ilícitos al


encausado.

1. CONCEPTOS PRELIMINARES

El allanamiento de inmueble es una medida instrumental que, como


Sánchez Velarde, tiene como finalidad la captura de la persona imputada
de un delictivo y/o la incautación o secuestro de los bienes vinculados con
los hechos investigan1,La entrada en un inmueble en estas circunstancias
supone una medida que afecta el derecho de la inviolabilidad judicial, no
excluyéndose el empleo de la fuerza publica y hasta el descerraje, es decir,
violentar la cerradura de una puerta.

En cuento a la incautación, cabe afirmar que además de la función


aseguradora de la puerta y de la reparación del daño, dicha medida cautelar
puede asumir una función preventiva del delito. En este sentido, como dice
García:” No hay duda que le perjudicado por la vulneración del derecho de
marca tendrá interés no solo en obtener la cesación de la misma, sino en
que sea ordenada la retirada del tráfico económico de todo aquello que,
habiendo servido para la violación del derecho, pueda continuar
produciendo efectos perjudiciales cuando son idóneos para ellos.”.2 De ahí
que también pueda ser objeto de incautación los aparatos o medios
utilizados para la comisión del delito.

En cuanto al comiso, cabe mencionar que procede antes sentencias


condenatorias con lo cual, adopta la naturaleza de una consecuencia
accesoria. En estos casos, el material comisado será destruido, salvo casos
excepcionales. Ahora bien, cuando se trata de ejemplares de procedencia
ilícita no procederá “en ningún caso “la devolución de los mismos al
encausado. Es decir, ni siquiera en aquellos casos en los que se hubiese
expedido una sentencia absolutoria se devolverá los bienes incautados de
procedencia ilícita. Esto porque dichos bienes son de comercio prohibido
en tanto vulneran un derecho exclusivo, con independencia de que el
procesado haya sido absuelto.

La comisión de los injustos típicos que el legislador ha regulado en el


Capítulo I del Título VII importan la afectación de un bien jurídico vital, en
el marco de la autorrealización de la persona humana; la producción

1
SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Manual de Derecho Procesal Penal. Editorial Idemsa, Lima 2004, pág.
837.
2
GARCÍA LUENGO, Ramón Bernabé. Posibilidad de ejercitar acciones civiles y penales. Acciones
civiles que puede ejercitar el titular de la marca. En: Alberto Bercovitz y José Antonio García
Cruces Comentarios a la Ley de marcas. Navarra, Aranzadi, 2003, pág. 628.
intelectiva, como el manifiesto del ingenio y la creación del individuo, en
cuanto a una serie de producciones que son recogidas por la LDA, en
cuanto a su amparo y protección. Comportamientos que, al ser recogidos
por las agencias de persecución penal, son objeto de investigación y
persecución y, sanción, por parte del órgano jurisdiccional competente, si
es que, en la etapa del Juzgamiento, los medios de prueba debidamente
actuados por las partes-, tienen la suficiente idoneidad para enervar el
principio de presunción de inocencia.

Como consecuencia de dicha declaración de la judicatura, el acusado es


objeto de una sanción punitiva (pena) así como de una sanción
indemnizatoria, un monto por concepto de Reparación Civil a favor del
agraviado, cuya finalidad es de reparar en forma proporcional los daños
causados como consecuencias de la conducta criminal, con arreglo a los
artículos 92° y 93° del CP.

Se puede decir, entonces, que la «incautación» de los ejemplares ilícitos,


así como de los instrumentos que se emplean para perpetrar estos injustos,
han de tomar lugar, primero, para asegurar las evidencias relacionadas con
el hecho punible, segundo, para que sirvan como sostén probatorio al
persecutor público para la declaración judicial de culpabilidad y, tercero,
para impedir que se siga cometiendo el delito en el tiempo. Fines, por tanto,
asegurativos, probatorios y criminológicos.3

Según lo dicho, al tratarse de una disposición en esencia «procesal», su


ubicación en el corpus punitivo no responde a una técnica legislativa
correcta, según el material, susceptibles de ser decomisadas principio de
sistematización normativo. El nuevo CPP regula la figura de la
«Incautación» en el Título X del Libro Segundo, cuya aplicación es de
carácter general, es decir, a toda clase de delitos. En efecto, su radio de
acción resulta ajustable a cualquier delito, del cual se desprendan
evidencias.

3
PENA CABRERA, Alonso. Derecho Penal partes Especial, Editorial Moreno S.A. Tomo III, Lima
febrero 2010.Pág. 128.
2. LA INCAUTACIÓN COMO MEDIA DE COERCIÓN PROCESAL
PREVENTIVA

La incautación es una medida de coerción procesal, susceptible de


aplicación, en la persecución penal de cualquier figura delictiva, siempre
que la naturaleza del hecho punible investigado sea necesario conservar
los elementos, objetos e instrumentos que han sido empleados en la
perpetración del hecho punible. La aprehensión de dichos objetos, cumplen
una doble función: primero, desde un plano probatorio, en el sentido de
servir como fuente de incriminación para la construcción de la teoría del
caso y, segundo, desde un aspecto criminológico de neutralizar la posible
comisión del delito de a futuro.

La aplicación de la incautación sea de manera imperativa empleado el


verbo en su conjunción "procederá", de modo que el juez de oficio o a
pedido de la parte interesada deberá adoptar dicha medida, ordenando la
incautación preventiva de los ejemplares y materiales, de los aparatos o
medios utilizados para la comisión del ¡lícito y, de ser el caso, de los activos
y cualquier evidencia documental, relacionados al ilícito penal; es decir, no
sólo se trata de los objetos que materializan el injusto penal (productos
amparados por una patente o modelo de utilidad, obtenciones vegetales,
marcas, signos distintivos, etc.), sino también todos aquellos aparatos,
instrumentos, máquinas, dispositivos electrónicos, etc., que fueron
utilizados por el agente (imputado), para la configuración del injusto penal.4

3. El ALLANAMIENTO Y EL DESCERRAJE

El Juez , a solicitud del Ministerio Público , ordena el allanamiento o


descerraje del local donde se estuviere cometiendo el ilícito penal .Pare
ello, el Fiscal, en merito a las primeras pesquisas efectuadas , debe haber
tomado información valedera, de que en un determinado lugar ,domicilio,
recinto , morada y/o dependencia, se están realizando actos presuntamente

4
Ibid., Pág. 190.
delictivos ; lo dicho se concuerda, con la necesidad de que la adopción del
allanamiento o descerraje, venga precedida por un requerimiento fiscal: lo
cual resulta acertado ,tomando en cuenta que es el persecutor público
quien debe dirigir la investigación de la verdad y , no el Juez como ha de
pensarse según la cultura inquisitiva que aun pende en la psique de
algunos operadores.

El descerraje será necesario, cuando se deba vencer ciertos obstáculos los


que impiden el acceso al lugar de los hechos, como candados, cerrojos,
fieros, etc. mientras tanto el allanamiento no se encuentra reglado de forma
taxativa en el código procesal penal.

4. LA INCAUTACIÓN COMO MEDIDA DEFINITIVA

Las medidas cautelares, como es sabio, tienen por cometido, asegurar las
consecuencias jurídicas que pueden derivarse de una posible sentencia de
condena: la efectiva resolución de condenado es un establecimiento
penitenciario y el alzamiento de los bienes del penado como del tercero civil
responsable. Al determinar la responsabilidad penal del imputado, que se
ha acreditado también que los instrumentos y/o objetos que fueron objeto
de la incautación preventiva, fueron a su vez empleados para la
perpetración del hecho punible, por lo que la consecuencia jurídica natural,
es el decomiso definitivo de dichos bienes.5

En el caso de ejemplares ilícitos, bajo ninguna circunstancia p procede su


devolución, es decir, aún ante la hipótesis de una sentencia absolutoria o
un auto de sobreseimiento definitivo, que puede tomar lugar a efectos de
haberse amparado una Excepción de Prescripción de la acción penal o una
de naturaleza de acción, puede dar lugar a su entrega. No confundamos la
declaración judicial que determina la inocencia del acusado, tal vez por falta
de pruebas (in dubio pro reo), con aquellas evidencias, que, sin establecer

5
Ibid., Pag. 192
un nexo de vinculación delictiva, son a todas luces objetos y/o instrumentos
de naturaleza ilegal.