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DERECHO AMBIENTAL

CARRERA: ABOGACIA

MATERIA: DERECHO AMBIENTA

NOMBRE DEL TRABAJO: ANÁLISIS DE CASO:

Expediente n° FRO 41679/2015/1 caratulado “Asociación Civil Protección Ambiental del Río
Paraná Control de Contaminación y Restauración del Hábitat y otro c/ LA EMILIA S.A.
(MOTOMEL) s/ Amparo Ambiental” – CÁMARA FEDERAL DE ROSARIO (Santa Fe) – Sala A -
26/09/2016

NOMBRE Y APELLIDO DEL ALUMNO: QUINTANA GABRIELA NOEMI

NOMBRE Y APELLIDO DEL DOCENTE: FERNANDEZ ALMENDRA, CECILIA INES

FECHA: 29 DE Junio del 20118.


DERECHO AMBIENTAL
TRABAJO PRACTICO INTEGRADOR N° 2

Luego de una lectura crítica y razonada del siguiente caso, deberá responder las
consignas y referenciar en cada una de ellas la normativa (Ley y artículo)
específica aplicable:

1) Identificar los elementos del concepto de daño ambiental que observa


(Actividad prohibida, autorizada, uso indebido, incumplimiento normativa)

2) Indicar los elementos del ambiente afectado ( aire, agua , especies animal –
vegetal)

3) Cite párrafos del Caso que refieran a los Principios de interpretación del
derecho ambiental describiendo a cuales corresponden.

4) Indicar quienes son los legitimados activos al reclamo, cual es la


Legitimación pasiva: contra quien se dirige el reclamo y cuál es su
obligación.

5) Indicar el Tipo de reclamo (individual, colectivo) y el tipo de pretensión


(patrimonial, recomposición).

6) Explicar el Tipo de responsabilidad y el factor de atribución.

7) Conclusión personal en cuanto al hecho expuesto en el Caso de estudio y


los conocimientos incorporados.
CASO:

Expediente n° FRO 41679/2015/1 caratulado “Asociación Civil Protección


Ambiental del Río Paraná Control de Contaminación y Restauración del
Hábitat y otro c/ LA EMILIA S.A. (MOTOMEL) s/ Amparo Ambiental” –
CÁMARA FEDERAL DE ROSARIO (Santa Fe) – Sala A - 26/09/2016

Rosario, 26 de septiembre de 2016.


Visto, en Acuerdo de la Sala “A” integrada, el expediente n° FRO
41679/2015/1 caratulado “Asociación Civil Protección Ambiental del Río
Paraná Control de Contaminación y Restauración del Hábitat y otro c/ LA
EMILIA S.A. (MOTOMEL) s/ Amparo Ambiental”, (del Juzgado Federal n° 1 de
la ciudad de San Nicolás), de los que resulta que:
Vienen los autos a conocimiento de este Tribunal en virtud del
recurso de apelación interpuesto por el Dr. Fabián Andrés Maggi, en
representación de la Asociación Civil Foro Medio Ambiental (FOMEA) (fs. 68/70
vta.), contra la resolución de fecha 18/02/2016, mediante la cual se rechazó la
medida cautelar solicitada.
Concedido el recurso de apelación (fs. 74), los autos se elevaron a
esta alzada, disponiéndose la intervención de la Sala “A” integrada, lo que
notificado quedó consentido y firme, quedando la causa en estado de resolver (fs.
84/85).
El Dr. Bello dijo:
1º) La Asociación Civil Protección Ambiental del Río Paraná Control de
Contaminación y Restauración del Hábitat y la Asociación Civil Foro Medio
Ambiental (FOMEA), plantearon acción de amparo colectivo por daño ambiental
(art. 43 de la Constitución Nacional), contra la empresa LA EMILIA S.A.
(MOTOMEL) con domicilio en la localidad de La Emilia del partido de San Nicolás,
provincia de Buenos Aires, tendiente a que dicha empresa adecue la estructura y
procedimientos del tratamiento de vuelcos de efluentes líquidos y gaseosos sobre
el Arroyo del Medio, obtenga y cumpla todas las habilitaciones de la ADA
necesarias para su funcionamiento, como así también las habilitaciones del
O.P.D.S. conforme la legislación vigente, a fin de que en cumplimiento de medidas
de prevención y reparación del daño ambiental denunciado, se evite que continúe
el proceso de contaminación señalado.
A tal fin, los actores solicitaron como medida cautelar la inmediata suspensión de
vertidos de efluentes líquidos al Arroyo del Medio y/o cualquier otro cuerpo
receptor y/o traslado de efluentes líquidos en camiones atmosféricos hasta tanto
no se obtenga y se exhiba la pertinente autorización administrativa de la Autoridad
del Agua y se ordene la prohibición a la demandada del uso del recurso hídrico
subterráneo o de red hasta tanto no cumpla íntegramente con la legislación
vigente, en particular las Resoluciones de la Autoridad del Agua (inscripción
BUDURH), y acredite en su caso la utilización en volúmenes correspondientes a
los autorizados.
Dicha cautelar fue denegada por el juez a quo, señalándose que en las presentes
actuaciones no se encuentra acreditada la verosimilitud en el derecho que
necesariamente requiere una medida de esta naturaleza.
En ese sentido, se hizo hincapié en que los amparistas refieren como única
constancia probatoria a lo plasmado en la investigación (IPP 16-00-000598-12 a
cargo del Fiscal Dr. Giagnorio), que data del año 2012, donde no se verificó el
vertido de elementos contaminantes como tampoco se agregó en la acción
intentada ninguna constancia de que esa situación se haya modificado a la fecha.
2º) Contra esa resolución denegatoria, la Asociación Civil Foro Medio Ambiental
(FOMEA) interpuso recurso de apelación, agraviándose de que no se expresaron
fundamentos suficientes para rechazar la cautelar solicitada, lo que resulta
inadmisible, sostienen, en tanto se afecta su derecho de defensa.
En esa línea, entiende plenamente aplicable la doctrina de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación en la causa “Comunidad Indígena del Pueblo WichiHoktekToi
c/ Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable” (C. 454 XXXXIX, 8-IX-
2003).
Señala que “La Emilia S.A. (MOTOMEL)” viola la normativa vigente, en tanto no
posee la necesaria habilitación de ADA o viola sus requerimientos para el vuelco
de efluentes líquidos al Arroyo del Medio o a otro cuerpo receptor y además no se
encuentra inscripta en el Banco Único de Datos de Usuarios del Recurso Hídrico
(BUDURH) para explotar el volumen del agua que se extrae del subsuelo
provincial y/o la red pública, con grave afectación del ambiente medio (agua, aire,
suelo y subsuelo) y probable afectación en la salud pública.
Asimismo, indica que como medida de prueba exclusiva de la medida cautelar,
solicitó pedido de informe a la ADA sobre si la planta industrial “La Emilia S.A.”
posee permiso vigente para el vuelco de efluentes líquidos sobre el Arroyo del
Medio y/o algún otro cuerpo receptor, como también permisos de explotación del
recurso hídrico subterráneo y/o red pública y si existe la correspondiente y
obligatoria inscripción en el BUDURH, medidas destinadas a acreditar la
clandestinidad del vuelco de efluentes y por ende la verosimilitud en el derecho.
En efecto, reprocha que se haya omitido el debido tratamiento y posterior proveído
de la prueba ofrecida, ya que dicha omisión la privó arbitrariamente de la
posibilidad de acreditar la verosimilitud de su petición.
Cuestiona que se le haya brindado a esta acción el tratamiento de un amparo
clásico, desatendiendo las particulares características del amparo ambiental,
omitiendo específicamente el principio de prevención establecido como norma de
orden público en la Ley General del Ambiente 25.675.
Entiende que dicha norma contiene los presupuestos mínimos para el logro de una
gestión sustentable y adecuada del ambiente, que entre sus objetivos, está el
prevenir los efectos nocivos o peligrosos que las actividades antrópicas generan
sobre el ambiente (artículo 2º) y que se establece su aplicación en todo el territorio
de la Nación, definiendo a sus normas como de orden público y operativas,
sirviendo de pautas interpretativas de la legislación específica sobre la materia
(artículo 3º).
Por último, critica que, una vez evaluados sus requisitos de procedencia y
admisibilidad, por un lado se admitiera la vía elegida -acción de amparo ambiental-
y por otro, se rechace la medida cautelar, cuando fue fundada en base a la misma
normativa y con los mismos antecedentes.
3º) El caso en estudio ha sido planteado como acción de amparo ambiental
colectivo (art. 43 de la Constitución Nacional), tendiente al cumplimiento de
medidas de prevención y reparación del presunto daño ambiental denunciado,
según los hechos expuestos en el escrito de demanda.
Dentro de esta temática, deberá analizarse la compatibilidad de los principios que
rigen la materia de derecho ambiental, con los recaudos exigidos por el art. 230
del C.Pr.Civ.C.N. Y que son requisitos ineludibles de procedencia de toda medida
precautoria: verosimilitud del derecho, peligro en la demora y que la cautela no
pudiere obtenerse por medio de otra medida precautoria.
4º) El Artículo 41 de la Constitución Nacional dispone que: “Todos los habitantes
gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo
humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades
presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de
preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de
recomponer, según lo establezca la ley. Las autoridades proveerán a la protección
de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la
preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la
información y educación ambientales. Corresponde a la Nación dictar las normas
que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las
necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las jurisdicciones
locales. Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o
potencialmente peligrosos, y de los radiactivos.” (Lo remarcado en negrita es
nuestro).
El articulo 43 C.N. refiere a la Acción de Amparo y en su segundo párrafo dispone
que “… Podrán interponer esta acción contra cualquier forma de discriminación y
en lo relativo a los derechos que protegen al ambiente,… así como a los derechos
de incidencia colectiva en general, el afectado, el defensor del pueblo y las
asociaciones que propendan a esos fines, registradas conforme a la ley, la que
determinará los requisitos y formas de su organización”. (Lo remarcado en negrita
es nuestro).
La Ley General del Ambiente 25.675 prevé los presupuestos mínimos para el logro
de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección
de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable; refiere a
principios de la política ambiental, ordenamiento ambiental y evaluación de
impacto ambiental.
El “amparo ambiental”, a diferencia del “amparo clásico” –como lo señala la parte
recurrente- tiene basamento en el artículo 43 primer y segundo párrafo de la C.N.
y es una acción de protección inmediata del derecho reglado en el artículo 41, por
lo cual, su objeto será la protección de un derecho humano fundamental
particularizado, con fisonomía propia y autónoma que nos llevará a hablar de un
proceso constitucional ambiental o amparo ambiental. (ver la denominación
utilizada –entre otros calificados doctrinarios- por Germán Bidart Campos, en su
“Tratado Elemental de Derecho Constitucional Argentino”, Nueva edición ampliada
y actualizada al 2000-2001, tomo I-B, editorial Ediar, pág. 236); por Daniel Sabsay,
en “El Amparo como Garantía para la Defensa de los Derechos Fundamentales”,
publicado en Revista Jurídica del Centro de Estudiantes Nº6, 1996, UBA, Facultad
de Derecho, Buenos Aires, págs. 28/34; y por Mario Valls, en “Derecho Ambiental”,
quinta edición, Editorial Mario Valls, Bs.As., 1997, pág. 204).
5º) La protección del medio ambiental ha tenido una acotada producción desde lo
jurisprudencial, hasta la reforma constitucional del año 1994 y de los novedosos
fallos dictados en la materia por la Corte Suprema de Justicia de la Nación desde
entonces.
Así, el panorama jurisprudencial anterior a la reforma constitucional de 1994,
registra solamente los siguientes precedentes: (1) “Los saladeristas Podestá”
(14/05/1887); (2) “La Pampa, Provincia de c/ Provincia de Mendoza” (03/12/1987);
(3) “Harengus S.A. c/ Santa Cruz, Provincia de” (19/04/1994); (4) “Carvallosa,
Osvaldo” (25/08/1988); (5) “Obras Sanitarias de la Nación c/ IACROM SRL
(12/12/1989) y (6) “Inhibitoria planteada al Juzgado en lo Correccional N° 2 del
Departamento Judicial de Lomas de Zamora” (19/10/1993).
Cabe recordar, sucintamente y como homenaje al primer pronunciamiento de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación del 14 de Mayo de 1887, conocido como
“Los saladeros de Barracas” (autos “Los saladeristas Podestá, Bertram, Anderson,
Ferrer y otros contra la Provincia de Buenos Aires sobre indemnización de daños y
perjuicios”), en el cual se sostuvo que: “1°. Nadie puede tener un derecho
adquirido de comprometer la salud pública con el uso que haga de su propiedad, y
especialmente con el ejercicio de una profesión o industria. 2°. La autorización de
un establecimiento industrial está siempre fundada en la presunción de su
inocuidad, y no obliga al gobierno que la concedió, cuando su presunción ha sido
destruida por los hechos. 3°. El decreto… del Gobierno de Buenos Aires y la ley de
esa Provincia…. , retirando a los saladeros establecidos en Barracas la
autorización para continuar en ese punto, por exigirlo así la salud pública, no son
contrarios a la Constitución, ni atacan el derecho de propiedad.” (Fallos: T. 31-
273).
Con posterioridad a la reforma constitucional de 1994, la Corte Suprema de
Justicia de la Nación ha comenzado a emitir numerosos y clarificantes
pronunciamientos sobre la materia ambiental y su preservación, pudiendo citarse
(entre todos los que refieren a la protección de los cursos de agua), alguno de
ellos:
(1) “Lubricentro Belgrano s/ inf. Ley 24.051” (15/02/1995), referido a los residuos
peligrosos y la afectación interjurisdiccional”;
(2) “Contaminación Arroyo Sarandí” (02/12/1999), sobre residuos no peligrosos y
la competencia ordinaria;
(3) “Municipalidad de Magdalena c/ Shell Compañía de Petróleo Sociedad
Anónima, Shiffarts Gessell - Schaft M.S. Primus Co.” (19/11/2002), sobre
hidrocarburos, derrame de petróleo y responsabilidad;
(4) “Asociación de Superficiarios de la Patagonia c/ Y.P.F. S.A. y otros”
(29/08/2006), versando sobre protección del medio ambiente, individualización de
la causa fuente del daño e identificación de los agentes productores;
(5) “Asociación de Abogados Ambientalistas c/ Provincia de Buenos Aires”
(08/04/2008), sobre daño ambiental, contaminación de aguas, recomposición y
saneamiento;
(6) “La Pampa, provincia de c/ Mendoza, provincia de” (17/03/2009), sobre
recomposición daño ambiental colectivo y potestades jurisdiccionales;
(7) “Barrick Exploraciones Argentinas S.A. y otro c/ Estado Nacional” (03/07/2012),
sobre protección de los glaciares y del ambiente periglacial y medida cautelar;
(8) la mega causa “Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros s/
daños y perjuicios (daños derivados de la contaminación ambiental del Río
Matanza - Riachuelo)”, donde a través de diversos y medulosos pronunciamientos
se ha tratado, pormenorizada y exhaustivamente, la recomposición daño
ambiental colectivo, la Cuenca Matanza-Riachuelo, integración de la litis,
intervención del Defensor del Pueblo, potestades jurisdiccionales, con celebración
de audiencias públicas con intervención del Estado Nacional, Provincia de Buenos
Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y numerosas empresas ubicadas en
dicha cuenca, arribándose a un Plan Integrado para el Saneamiento de la Cuenca
Matanza Riachuelo. (9) “Municipalidad de Berazategui c/ Aguas Argentinas S.A.”
(28/07/2009), sobre recomposición daño ambiental, residuos cloacales,
tratamiento y medida cautelar.
6º) También la concepción legislativa ha cambiado en el tiempo, a partir de los
adelantos tecnológicos y las cumbres internacionales de protección del medio
ambiente.
Como curiosidad histórica cabe citarse que según el Artículo 15 del Decreto Ley
33.589 (del 28-12-1933), se disponía que:
“Los concesionarios están obligados a aislar convenientemente y por métodos
aprobados por la autoridad minera, las aguas que durante el curso de cualquier
perforación pudieran contaminar las formaciones conteniendo gas o petróleo.
Igualmente, se deberá aislar toda napa de agua potable que se encuentre durante
la perforación para evitar que sea contaminada por gases o petróleo, o bien por
aguas no potables. … “
Y merecen mencionarse los primeros grandes hitos ambientales mundiales
organizados por las Naciones Unidas (ONU) en busca de la creación de una
conciencia ambiental por parte de todos los países (y en particular, de los más
desarrollados) y el mayor cuidado del Planeta –nuestra casa en el universo-, para
nosotros y para las generaciones futuras, comenzando a transitarse un arduo
camino a través de:
(1) la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano (Estocolmo,
1972);
(2) la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
(Rio de Janeiro, 1992);
(3) la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, 2002); y
siguientes.
7º) Cabe precisar que la presente causa tiene por objeto la tutela de un bien
colectivo, cual es la preservación del medio ambiente y en particular, del “Arroyo
del Medio”, un curso de agua divisorio de las Provincias de Buenos Aires y Santa
Fe, que desagua en el Rio Paraná, así como del subsuelo y la posibilidad de
contaminación de las napas freáticas, con una prioridad absoluta en la prevención
del daño presente y futuro, ocasionado por lo que los accionantes denuncian como
continuados actos productores de contaminación invocados, así como la
recomposición ambiental supuestamente causada conforme a los mecanismos
que la ley prevé.
Conforme criterio de nuestro Máximo Tribunal “…La tutela del ambiente importa el
cumplimiento de los deberes que cada uno de los ciudadanos tienen respecto del
cuidado de los ríos, de la diversidad de la flora y la fauna, de los suelos
colindantes, de la atmósfera. Estos deberes son el correlato que esos mismos
ciudadanos tienen a disfrutar de un ambiente sano, para sí y para las
generaciones futuras, porque el daño que un individuo causa al bien colectivo se
lo está causando a sí mismo. La mejora o degradación del ambiente beneficia o
perjudica a toda la población, porque es un bien que pertenece a la esfera social y
transindividual, y de allí deriva la particular energía con que los jueces deben
actuar para hacer efectivos estos mandatos constitucionales…” (Fallos: 326:2316).
8º) El principio precautorio contemplado en el artículo 4º ley 26.576 produce “…
una obligación de previsión extendida y anticipatoria a cargo del funcionario
público que tiene ante sí dos opciones fundadas sobre el riesgo, debe actuar
precautoriamente, y obtener previamente la suficiente información a efectos de
adoptar una decisión basada en un adecuado balance de riesgos y beneficios,
pues la aplicación de aquel principio implica armonizar la tutela del ambiente y el
desarrollo mediante un juicio de ponderación razonable, no debiendo buscarse
oposición entre ambos, sino complementariedad, ya que su tutela no significa
detener el progreso sino hacerlo más perdurable en el tiempo de manera que
puedan disfrutarlo las generaciones futuras….” (Fallos: 332:663; lo remarcado en
negrita es nuestro).
Cabe citar el valioso aporte del prestigioso especialista en derecho ambiental, Dr.
Néstor A. Cafferatta, comentando “El rol del juez” en las cuestiones ambientales,
quien ha señalado que: “…hemos pasado de un régimen de medidas cautelares
asegurativas del resultado del proceso, garantista formal, a un sistema de tutela
inmediata, anticipada, efectiva, material. Estamos pasando de un proceso muerto
a un proceso vivo. El proceso colectivo, exige un aggiornamiento de técnicas
jurídicas, diferenciadas, flexibles, menos formalistas, más teleológica.
“(“Introducción al derecho ambiental”, edición Programa Naciones Unidas para el
Medio Ambiente, 2004, pág. 122).
9º) En orden a las citas constitucionales, legales, jurisprudenciales y doctrinarias, y
por aplicación del principio precautorio y del rol tuitivo que corresponde al juez en
materia ambiental, corresponde hacer lugar al planteo de la recurrente en cuanto
deberá revocarse el escueto decisorio –en lo referido a la medida cautelar
peticionada- de fs. 67 vta. y en su lugar disponer que el juez a quo produzca las
pruebas requeridas por la actora en orden a disponer pedidos de informes a la
ADA sobre si la planta industrial “La Emilia S.A.” posee permiso vigente para el
vuelco de efluentes líquidos sobre el Arroyo del Medio y/o algún otro cuerpo
receptor, como también permisos de explotación del recurso hídrico subterráneo
y/o red pública y si existe la correspondiente y obligatoria inscripción en el
BUDURH, medidas destinadas a acreditar la supuesta clandestinidad del vuelco
de efluentes.
Y a partir de ellos, poder expedirse, fundadamente, sobre la verosimilitud del
derecho invocado y recaudos previstos en el Art. 230 del C.Pr.Civ.C.N. Y las
disposiciones constitucionales (Artículos 41 y 43) y normativas ambientales
nacionales, provinciales y municipales vigentes aplicables al caso en estudio. Así
voto.
El Dr. Fernando Lorenzo Barbará dijo:
Adhiero al voto del colega preopinante por compartir en lo sustancial sus
fundamentos.
Así voto.
La Dra. Pelozzi dijo:
Adhiero a la solución propuesta por el Dr. Bello, en el punto 9º de su voto.
Considero además que asiste razón al apelante, en cuanto sostiene que el juez no
ha expresado los fundamentos para concluir que no se acreditó la verosimilitud del
derecho, como así tampoco se ha expedido con relación a la “prueba exclusiva”
ofrecida con relación a la medida cautelar peticionada (fs. 68/69 vta. y 24), que
según sostiene, lo priva de la posibilidad de demostrar el cumplimiento de aquel
requisito. Estimo que también es admisible el agravio que refiere al trámite de
amparo clásico, que el juez imprimió al presente juicio, en lugar de darle el
tratamiento que establece la ley 25.675. Ya que se trata de un amparo ambiental,
conforme las circunstancias fácticas que se relatan en el escrito de demanda, que
encuadra en la norma antes citada. Como también exigen por parte del juez un rol
preventivo, en consonancia con la responsabilidad social que le incumbe. “La
tutela del ambiente justifica soluciones expeditas; interpretar ampliamente las
atribuciones judiciales en esta materia no debe entenderse como una indebida
limitación de libertades individuales. Pues no hay libertad para dañar el ambiente
ajeno…” (“Visión procesal de cuestiones ambientales” – Augusto Morello – Néstor
Cafferatta - ed. Rubinzal Culzoni, 2.004, Santa Fe).
Al respecto, debo señalar que la prueba ofrecida por la parte actora, con relación a
la medida cautelar peticionada, resulta útil y necesaria a los fines de valorar la
existencia de la verosimilitud del derecho que se pretende tutelar. Amén de otras
medidas que el juez considere pertinentes, atendiendo a los principios
precautorios y de prevención que requiere la protección del ambiente (cfr. art. 4 de
la ley 25.675).
En tal sentido se ha pronunciado en reiterados fallos nuestro máximo tribunal,
conforme fuera citado por el Dr. Bello en el voto precedente. Y recientemente, ha
expresado que: “Ello es así, pues le corresponde al Poder Judicial de la Nación
buscar los caminos que permitan garantizar la eficacia de los derechos, y evitar
que estos sean vulnerados, como objetivo fundamental y rector a la hora de
administrar justicia y de tomar decisiones en los procesos que se someten a su
conocimiento. No debe verse en ello una intromisión indebida del Poder Judicial
cuando lo único que hace es tender a tutelar derechos, o suplir omisiones en la
medida en que dichos derechos puedan estar lesionados (Fallos: 328:1146). “…
Que de tal manera, el Tribunal como custodio que es de las garantías
constitucionales, Y con fundamento en la Ley General del Ambiente, en cuanto
establece que "el juez interviniente podrá disponer todas las medidas necesarias
para ordenar, conducir o probar los hechos dañosos en el proceso, a fin de
proteger efectivamente el interés general" (art. 32, Ley 25675), ordenará las
medidas que seguidamente se disponen…” “Fundación Ciudadanos
Independientes vs. Provincia de San Juan y otros s. Acción ambiental meramente
declarativa” - 20/09/2016 - Corte Suprema de Justicia de la Nación – (Rubinzal
Online Número de causa: 121/2009 - Cita: RC J 5014/16).
Por consiguiente, voto porque se revoque la resolución dictada por el juez en
fecha 18/02/16, se ordene la producción de la prueba ofrecida en el punto XII del
escrito de demanda (fs. 24) y se encuadre el trámite del presente juicio conforme
las disposiciones de la ley 25.675. Así voto
Por tanto,
SE RESUELVE:
1- Revocar el decreto de fecha 18 de febrero de 2016 obrante a fs. 67 vta. –en
cuanto no hizo lugar a la cautelar solicitada- y disponer se produzcan las pruebas
requeridas por la actora en los términos del considerando noveno del voto del Dr.
Bello. 2- Costas y honorarios oportunamente. Insértese, hágase saber,
comuníquese en la forma dispuesta por Acordada nº 15/13 de la C.S.J.N. y,
oportunamente, devuélvanse los autos al juzgado de origen. JDT/TP
FERNANDO LORENZO BARBARÁ - ELEONORA PELOZZI - EDGARDO BELLO
Ante mí: Raquel Bolzico. Secretaria de Cámara
FUENTE: El Dial AA9AB3 copyright © 1997 - 2018 Editorial Albrematica S.A. -
Tucumán 1440 (CP 1050) - Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina

Respuestas:

1 Los elementos del concepto de daño ambiental que observa (actividad


prohibida, autorizada, uso indebido, incumplimiento normativa) están
resaltados en el texto en color amarillo.

2 Los elementos del ambiente afectado son (agua, aire, suelo y subsuelo) y
probable afectación en la salud pública.

3 La Ley Nacional Nº 25 675 LGA que es de orden público y consagra


los principios de interpretación del daño ambiental: de congruencia,
prevención, precautorio, equidad intergeneracional, progresividad,
responsabilidad, subsidiariedad, sustentabilidad, solidaridad, cooperación y
de información.
 Principio De Prevención Y Precaución: “…La Asociación Civil
Protección Ambiental del Río Paraná Control de Contaminación y
Restauración del Hábitat y la Asociación Civil Foro Medio Ambiental
(FOMEA), plantearon acción de amparo colectivo por daño ambiental
(art. 43 de la Constitución Nacional), contra la empresa LA EMILIA
S.A. (MOTOMEL) con domicilio en la localidad de La Emilia del
partido de San Nicolás, provincia de Buenos Aires, tendiente a que
dicha empresa adecue la estructura y procedimientos del tratamiento
de vuelcos de efluentes líquidos y gaseosos sobre el Arroyo del
Medio, obtenga y cumpla todas las habilitaciones de la ADA
necesarias para su funcionamiento, como así también las
habilitaciones del O.P.D.S. conforme la legislación vigente, a fin de
que en cumplimiento de medidas de prevención y reparación del
daño ambiental denunciado, se evite que continúe el proceso de
contaminación señalado…”
“…está el prevenir los efectos nocivos o peligrosos que las
actividades antrópicas generan sobre el ambiente (artículo 2º) y que
se establece su aplicación en todo el territorio de la Nación,
definiendo a sus normas como de orden público y operativas,
sirviendo de pautas interpretativas de la legislación específica sobre
la materia…”

 Principio De Equidad Intergeneracional: “…los primeros grandes


hitos ambientales mundiales organizados por las Naciones Unidas
(ONU) en busca de la creación de una conciencia ambiental por
parte de todos los países (y en particular, de los más desarrollados) y
el mayor cuidado del Planeta –nuestra casa en el universo-, para
nosotros y para las generaciones futuras…”
“…su tutela no significa detener el progreso sino hacerlo más
perdurable en el tiempo de manera que puedan disfrutarlo las
generaciones futuras….”

 Principio Precautorio: “…contemplado en el artículo 4º ley 26.576


produce “…una obligación de previsión extendida y anticipatoria a
cargo del funcionario público…”
“…una obligación de previsión extendida y anticipatoria a cargo del
funcionario público que tiene ante sí dos opciones fundadas sobre el
riesgo, debe actuar precautoriamente, y obtener previamente la
suficiente información a efectos de adoptar una decisión basada en
un adecuado balance de riesgos y beneficios, pues la aplicación de
aquel principio implica armonizar la tutela del ambiente y el
desarrollo mediante un juicio de ponderación razonable, no debiendo
buscarse oposición entre ambos, sino complementariedad…”
”…viola la normativa vigente, en tanto no posee la necesaria
habilitación de ADA o viola sus requerimientos para el vuelco de
efluentes líquidos al Arroyo del Medio o a otro cuerpo receptor y
además no se encuentra inscripta en el Banco Único de Datos de
Usuarios del Recurso Hídrico (BUDURH) para explotar el volumen
del agua que se extrae del subsuelo provincial y/o la red pública…”
 Principio De Información: “…obtener previamente la suficiente
información a efectos de adoptar una decisión basada en un
adecuado balance de riesgos y beneficios, pues la aplicación de
aquel principio implica armonizar la tutela del ambiente y el
desarrollo…”

4 Legitimados Activos: la legitimación judicial ambiental se halla prevista en


el Art. 43 constitucional y en el Art. 30 de la LGA, a través del cual, se
amplía el espectro de legitimados activos. Conforme la normativa
constitucional, se encuentran legitimados para iniciar proceso
colectivo, mediante amparo: el afectado; el defensor del pueblo y, las
asociaciones que propendan a la protección del ambiente,
debidamente registradas y la extiende al Estado nacional, provincial o
municipal; a la persona directamente damnificada por el hecho
dañoso y, a toda persona.
 La Asociación Civil Protección Ambiental del Río Paraná Control de
Contaminación y Restauración del Hábitat y la Asociación Civil Foro
Medio Ambiental (FOMEA).
 Los vecinos de la Localidad de la Emilia partido de San Nicolás,
Provincia de Bs As.

Legitimados Pasivos.
 La empresa LA EMILIA S.A. (MOTOMEL)

El reclamo se dirige contra la empresa LA EMILIA S.A. (MOTOMEL) con domicilio


en la localidad de La Emilia del partido de San Nicolás, provincia de Buenos Aires,
La obligación es que la empresa La Emilia adecue la estructura y procedimientos
del tratamiento de vuelcos de efluentes líquidos y gaseosos sobre el Arroyo del
Medio, que obtenga y cumpla todas las habilitaciones de la ADA necesarias para
su funcionamiento, como así también las habilitaciones del O.P.D.S. conforme la
legislación vigente, a fin de que en cumplimiento de medidas de prevención y
reparación del daño ambiental denunciado, se evite que continúe el proceso de
contaminación señalado.

5. Tipo De Reclamo: acción de amparo colectivo


Tipo de pretensión: recomposición ambiental

6. El Tipo de Responsabilidad es OBJETIVA por daños y perjuicios ambientales,


deben darse, además del daño con las particularidades propias del daño
ambiental tres presupuestos generadores de la responsabilidad: la antijuricidad
del acto (en sentido amplio a todo el ordenamiento positivo vigente), el factor de
atribución y el nexo de causalidad (atenuado).
El artículo 1757 CCCN consagra la responsabilidad objetiva, impone la obligación
determinada de impedir que la cosa perjudique a terceros, por ello, cuando el daño
se produce por el hecho de la cosa, esto prueba la infracción de dicha obligación.
El factor de atribución es: EL RIESGO, que Consiste en una seria previsibilidad
abstracta y genérica de causación de daños y supone que quien es dueño de
cosas o realiza actividades que agraven el peligro de dañar, debe responder por
los daños que ellas originen a terceros.
7. CONCLUSION:

El caso analizado describe uno de los tantos daños que se provoca actualmente a
nuestro planeta.
Podríamos definir al Daño ambiental como toda acción, omisión, comportamiento
u acto ejercido por un sujeto físico o jurídico, público o privado, que altere,
menoscabe, trastorne, disminuya o ponga en peligro inminente y significativo,
algún elemento constitutivo del concepto ambiente, rompiéndose con ello el
equilibrio propio y natural de los ecosistemas.
Si bien el daño ambiental puede ser producido de manera casual, fortuita o
accidental, por parte de la misma naturaleza, el daño jurídicamente regulable es
aquel que es generado por una acción u omisión humana que llega a degradar o
contaminar de manera significativa y relevante el medio ambiente, lo que se puede
advertir en el caso analizado.
El daño ambiental además de afectar al equilibrio propio de los ecosistemas, la
biodiversidad, y la salud en general, en muchas ocasiones perjudica los derechos
subjetivos e intereses legítimos de una pluralidad de sujetos, los cuales pueden
quienes puede actuar en forma personal o a través de diferentes asociaciones,
como en este caso La Asociación Civil Protección Ambiental del Río Paraná
Control de Contaminación y Restauración del Hábitat y la Asociación Civil Foro
Medio Ambiental (FOMEA) al verse vulnerarse un interés social. Y todo ello
contemplado por nuestra constitución Nacional, Tratados Internacionales y Ley
General de Ambiente, entre otros.
Es por ello importante tener presente que los daños ambientales provocan efectos
nocivos sobre la salud y el medio ambiente causado por las alteraciones
realizadas por el ser humano, y es aquí donde el principio precautorio propio del
derecho ambiental, deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de
medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del
ambiente.
Es tarea de nuestros representantes llevar adelante políticas de medio ambiente
que contribuyan a la protección y cuidado del mismo pero también No debemos
olvidar que Cada acción que realicemos repercute de una forma u otra en nuestro
medio ambiente, el cual debemos cuidar y proteger no solo para vivir en un
ambiente sano, sin contaminación, sino también pensado en nuestras
generaciones futuras.