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L Estado y crisis en el debate
.de en,treguerras

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1. La propuesta gralnsciana

rurague Gramsci aporta al man:­


¡smo occidental? focal1zada su contnbuClón en el piano del ana­
HSlS de los procesos políticos, de las relaciones que se ,establecen
bajo el capitalismo entre estado y sociedad, el marxismo de
Gramsci, la lectura particular que él hace de sus orientaciones
básicas (dentro de un cuadro ideológico datado como es el de su
adscripción a la III Intemacionan, y el cotejo que establece entre
ellas y la cultura política de su tiempo, podna cifrarse en lo si­
guiente: allí donde el m ... rxismo buscó construir una teoria de las-';¡
determinadones enerafes del estado..y!a polmca, el trato de co­
ocar otro espacIO ana lOCO mas acota ú: c:'1 4l11:: pue e a 0Jar a
~ sOClolo, la
,,~¡ca
ae
las tTaiiSjorTTuu:zOrll'S de( estada capilalista v de la oli-
UTf{Uesa. ,
J
-'("0"<\':5 \ll,fl;>' En este cuadro,; de.ºnidoshistóricamente los modos cambiant.es
'1\>,("tllt:.JV ~11 de la dominación, dos serán sus eies probJemaEkos. Ono, las ca­
(jS) e"" \í7 C, n racterlstic"as de la crisis, pensada como contradicción econó~ica
C:F-- que es, a la vez, por medio de un solo movimiento orgánico, con·
tradicción política: conflicto y compromiso de clases, equilibrio y
desequilibrio de fuerzas en correlación histórLca .
." Otro eje de indagación (pri"ilegiado porque Gramsci es un di­
W'o' el e.¡¡ Jél rigente polItlco con un proyecro de transformación revoluciona­
(..,¡f(I"~~(I~ ria) es.eI ~mbio en la s¡tu~ción¡de las m;lsas.l.a~ cO~7ectlen~as de
- , ~c ¡;;.:1!J<;. su aC(lVaOOn, de su movlhzaoon. de su Ean:loE3clon creClem~s.
-::Jl~ <f" como problema planteado a los o,ganízadores de bs clases fnr,·
~ ____ damenwes--,-------,.

9

"-,. I -,
,

Ambos motivos -crisis v masas- forn~ .án en Gramsci un único


2. Weber: La forma moderna

-.
ti'ma contrapuntístico, un hamOexivo que le otorgará sentido a
la totalidad de su pensamiento y su actividad. Para Gramsci es la de la dominación -:;:ce","'" . le
resencia de las masas como sujetos de acción lo que defH11ra 165
Eredsos ras os de la criSIS. de los proyectos re\·oluClonanos y de
los mtentos e recompostclon mpna ¡sea. en un mOVlrmento CO!1­
ceptUil que permite sugerir rntlcamente el juego de pinzas del
"ob'..etivismo" del "yoluntarismo", clásicamente presentes en la
tradición socia Ista. e a 1 su rechazo a hipostasiar las metá­
a I~ :::5oIe~
En el verano de J917 fax Webér:escribe una serie de artículos ,;Alc;-1 15l ~ ~ ..­
en el Frank[urte-r . . g en J;9.lt-que t!!ita de analizar las caractens- ..s\~ .

tkas de la siruación alemana. a la vez que trazar las bases para Q

una reconsrrucción de/su sistema olíelco tIa, la cmls ab,erta por ~

la guerra y e proceso aCJa a 150 ucionael imperialismo gui-

foras de "base" y "superestructuras", a las que veia como soportes Ilermino. Esa reflexíón política que "no pide la autoridad protec·

del reduccionismo. Su lengua¡e, para el análisis de situaciones tora de ninguna ciencia" constituye el resumen más claro -dado

históricas y políticas, es el de las "relaciones de fuerzas". conden­ el polémico espíritu propagandístico, cargado de valores. que lo

saciones de economía, cultura polítIca y organlzacl6n. ~ rravé~ de atraviesa- de la visión que Weber tiene no sólo de la coyuntura

las cuales "las clases" devienen su'etos de acción hístóríca. Este . d e su país sino de la total-relación que entre economía y política,
criterio le permÍteabrrrse a a COOSI el'aClOn e ases y. ul7IU/S en entre capitalismo y estado. habrá de E¡al}!~ar5e para toda Europa
el desarrollo de las relaciones entre estado y clase dominame, en la posguerra. I . .
más aUá de una conceptualización abstracta que define relaciones -Cuál es el ob·etivo.central ue Weber se tra¡a en esas notas?
sociales genéricas y descuida el análisis cc;mcreto que especifica la DibUjar e es uema más racIOna OSI e ara re aoonar emo­
vinculación entre gobernantes y gobernados. craClil. ca 1 a Ismo y sistema o 1 ICO en una . emama recons­
_~I¿1 historia dd c¡¡e:t:!E5mo es una historia de transformaciones trUI a como esta o e masas' en ~I que seguramente la
ue califican no sólo las modificaciones ínternas del grupo domi­ i¡quierda (socialdemocracia y sindicatos) ha de jugar un papel
nante en su re aClOn con a economla pasaje e pre orrumo e cenera!. Como el propio Weber lo señala al introducir explícitamen­
üna a otra forma del capital en el proceso de. reproducción). sino te una: abierta dimensión valorativa en sus análisis, se trata de la pl
(Ace' l'a
~lJlbién la· .articulación, de;· este· roceso de: "eta as" del capita­
lismo con la asimismo cambiante presenoa e as c ases su a ter­
visión ue propone un intelectual liberal-nacionalista que acepta
1 para emama e su ra 10 UnIversa a centr 1 3d del Par-
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nas. Analíticamente, cada (ase del capitalismo supone una rela­ amento co ter-~

ción entre estado v economía pero también entre estado y masas: e esta o per ue Slmu táneamente no duda que "los intereses
modificz.ciones en el p'atrón de acumulación pero también en el ';.ita!es de 1 ación se colocan por encima de la democracia v el
patrón de hegemonía. . parlamentarismo". Y esta tensÍón recorre todas las páginas, es­
La indagación gramsciana no puede ser aislada de un debate cmas al compás de una crisis revolucionaria en permanente
dlj éboca. Aun en los momentos más ásperos de su crítica fue un
\;.-¡,.~ ( hom re de la In Ir.t:.:;-¡¡acional y su debate tiene siempre ese as<.:enso. en Alemania y en Europa. que lo obligará a algunas am­
bigüedades y zonas oscuras sobre jos roles respectivos que la ins­
Gcf"'Y' punto de referenoa privdeg¡ado. Pero sus interlocutores son titución cesarista y la parlamentaria han de tener finalmente en
tamb;en otros: la soáaldemocracia eucop" y ".,tos puntos altos su modelo político.
del pensamiento ourgues de su nempo: Mosca. Míchels, Webc;.r. Weber comienza por recuperar la preocupación de sus textos
. Croce, Sorel. Vive en pleno centro de la cns¡s del· pensamiento primeros 2 30bre la decadencia política alemana a partir del le­
\ \ europeo y sin este aliento su obra difícilmente puede ser enten­
gado que dejó el cesarismo de Bismarck: "una nación sin ni n­
1 dida. gllna sofisticación polfnca". muy por debajo del nivel que tenía
en 1870. acostumbrada a la idea de que las decisiones políticas las
deben tomar "los grandes hombres de estado" y que el parla­
mento sólo debía cumplir un pape! secundario, ~
El objetivO--explIcito de las notas de 19J:i"era el de proponer

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II
)

.3

12

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Itt.;' punto en e: qLie el reconOCImIentO de la nueva conf1ictuali­
gobierno más apropiada para caáa momento depende de las ta­
.. reas políticas de la nación",6 dad por parte de Weber avanza más en términos de reorganiza­
ción política. "Las or anizaciones como tos sindicatos ero- m­
Proponerse, como lo hacía Weber, reformar las instituciones bién ~rt¡do socia emócrata constItuyen un contrapeso muy
para permitir una relación más ajustada entre estado y capital en
' . ud e, masas.. st:poma
" nesgos, "No S3 bemos todavla
' irm?0rtantc f!'~nte ,.1 dominio de la multitUd típICO de 105 ¡:;\lt;blos
COI! d lClOnes
plebiscitarios," 11 ,
-dlce- hasta que punto una reconstrucCIón parlamentana efec­ El futuro dependerá en buena medida de la actitud que asu­
tiva ter.Cr:': \11g<Jr en Alemania: puede ser desbaratada por !a de­ man sindicatos y partidos obreros: o la búsqueda de participación
recha o confiscada por la lZgulerda." ¡ El pehgro mayor de ese en la responsabilidad del gobierno o el "ghetto" político de la:
proceso era el de la demagogIa, el laao incontrolado del recono­ "hermandad proletaria", Obviamente la expectativa webenana va
cÍmiento que debía hacerse de la activación de las masas y de su hacia la coalición y la co-responsilbilidad. que supere "la esterilí~
voluntad de participación. Democratización v demagogia mar­ dad negatÍ\'a frenre al estado" a que .habían sido llevados los
cban juntos en el estado moderno, -desde quelas lIw.msrw puede7/. sindicato~ v la socialdemocrada por la cerrazón del sistema pos­
SeT tratadas ccmo objetos pas1<tos de administración, esta 1'.1', dl'sdl' qUf' ,)liS
bismarckiano y por sus propios temores a "participar de un
actividades timen alguna importancia activa. ~~ Y agrega: "La demo· gobierno inevitablemente limitado por las condiciones' ~c una
cr-,:::;;:,::,sLÓp. activa de masas si&Eifica que va no más el líder, es$. sociedad y de una economía que permanecerán capitalistas en el
proclamado ca::iaíaato porque se ha puesto a rueba en un drcu-.c:::, ,futuro previsible.",t2 •.. ""1·' . ' nI»::;?':' i,:: ',"':';;:~,
lo e' rmora rrres: ~ .:.. SinO' or ue a. ana o: a con lanza la <) Este análisis puntual de la coyuntura critica alemana, realizado
te de las masas en'les m . lOS e la ema o ia de masas." 9 Ese ( 'r Weber en momentos en ue as Ira a u ar un a el 1m or­
es e cammo a que tiene ':: toda, demoCratlZaClón: el de la,lli­ tante como consejero u ICO o qUIzás como protagonista de la re­
níca cesarista de elección plebiscitaria, debido a lo cual la gesta­ construcción política de su ~ís (segÚn su v~uda no desalentó a
crón de la política no puede pensarse ya desde los pequeños quienes propusieron por entonces su nombre'como cancil1erpese
circulos. al disgusto de los políticos profesionales), no puede ser desvincu­
. El sisy;ma t@€efl3titl:2Íd~ ecbe peflsliF CF\ HU garantías. Una es ,
lado de una COnce eón más estraré ¡ca v a,Iargoplazo trazada en
por supuesto, la fuerza: "todo gobierno, incluso el másdemocra­
esa rmsma ¿poca por Weber so re los cambios en curso en las
tico o el más 5ocialísta~ debérá utilizada ley marcial si no auiere

sufrir los riesgos de Jo que est:l sucedIendo en Rusla",IQ pero el

camino debe ser otro. No caben dudas acerca del petígro que

formas de la dominación capitalista: ~Iás allá de Alemania y aun


de Europa. para todo el mundo capitalista, lo que Weber plan­
teaba era la conciencia sobre la necesidad de un replanteo de fas )' .

, "P~ ceA
significa, en la democracia de masas, que en política predominen
tormas de la hegemonía burguesa. a partIr de la cns¡s ¡rrecupe­
los elementos irracionales. Como las masas piensan en términos
r;:¡ble de la relación entre estado v sociedad civil tal como la ha­ ,\:>r005
inmediatos están siem re ex uestas a influencias emocionales,

Ese riesgo aparece con re o a a uerza cuando es;fs masas e:;tan

bía planteado el liberalismo. Serán los procesos de reestructura­


ción capitalista de las décadas del 20 y del 30 105 Que darán razón
pi i ..30\
desorga;'liz:::d::ls y r.ienden, por lo tanto, a practicar "la democra­
a los análisis weberianos, pese a que la hl5tona.há6rla de corregir
cia en las calles", Sin" anides or anizado5 racionalmente" o con
su ilusión parlamentarista.
parlamentos débiles y po meas desacre ¡tados, laJLrobabilidado
Por la misma época en que redactaba. lds artículos para el
de gue la activación sea inconfrolable es <tú'o más cercana.}feber
Frankf¡¡rt/!T Zeitung. Weber pronuncia dos conferencias en las que
pronostica que la posguerra Implicará un test severo para la disci­
estas preocupaciones son retomadas en un marco más amplio. u
plina de las masas. En Alemania. por ejemplo, no es impensable
Pero será recién en la edición póstuma de sus trabajos. inéditos
~ florezca un "sindicalismo inmaduro" con tendencias "gutsch­
colocados por el compilador bajo el título de Ecorurmía y sociedad,
istas". embeoido de un radicahsmo emOCIOnal que exa te "'r~1
donde aparecerá con claridad, a la manera de un fresco concep­
fur;~ de las masas". La mejor garantía para ~vitar elhUffiQI
tual, el lugar que esas reflexiones políticas tienen dentro de un
polí 'co' caprichoso de 105 "espartaquistas" es' la inte~ración de los
riguroso sistema categorial retroalimentado, a su vez, por ese im­
sindicatos y de la socialdemoCT~cia en el sistema palmco. Ése es ei

15
14
y

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Clon en la economla, áe íos m::::::Eos bllié6SeneTeeroto. de los


¡nedlos materia es a mmlstr:mvos en ,a a mm¡straclOll (y e
klS medios monetarios en tooos eHo:;.). de 105 medíos de im'esriga­
ción en el instituto universüario v en ellabor:uorio. es común como
a
tal fundamento decisivo taoto la t:!mpresa política militar-estar¡¡l
moderna como a la economía capít:1iista p·rivada." ! 7 La forma
gue Jsume esa "concentración dt! íos medios materiales 'de explo­
tación" es la burocraaa: "lá sociali::acidn cruitmte sigllij'ica. hoy, inexo­
rablemenJe. bUTocratzwción crecir:mte. -, ¡~
Es la pe:-cepción de la c."Tisis del capitalismo competitivo tu que
eStá detrás de! planteo weberiano: el fin dd "mundo del mercado
~uwrregubdor" \' del liberalismo como iU !,rincipio organiZ:ldor.
en el ~emido definido por Po[;)nyi. 19
Este proceso habra de manifestarst: como transformación del
. estado capitalista a través de un dobie movimiento contradic:orio
que 'l.uebr::.ba la relacion dásic:l e:1tre estadQ y sociedad cÍ\íl al
"politizar" a ésra y simultáneamente, J.U{onomizar la esfera
políríco-decisíonal: a mayor 5ocia.]¡znción mayor buroc.ratiza­
cíón, ~u
De este fenómeno quiere'dar cuenta Weber y su pensamiento
es incomprensible fuera de este cuadro en el que la crisis del
capitalismo liberal se combina con la emergencía activa y organi­
zada de las masas.
La "socialización" creciente significa para Weber el definicivo
pasaje del ti () de acción comunitaria .llli G de acción
el predominIO el pI úycc:o p.::-:: so re 3. "mano ÍnvlSl

:
16 17
Pero ese cambio en, la situación de las masas; la subordinación
de los mecanismos "automáticos" de mercado;' la interrelación
entre poder y conocimiento especializado; la asociación contra­
dictOria entre expansión de "lo social" y concentración de .. ~o po­
lítico"; el rol fundamental, en fin, de, [as' superestructuras en la
reproducción del sistema cuando la producción se ha "politizado"
y es acra la forma de unidad entre sociedad y estado, llevan a
Weber a lantear la necesidad de una reestructuración de la he­
gemonía, en la seg1¿1"<l convicción de que e vIeJo lbe
muerto.

3. Reconstrucción hegemónica
en e1 " esta do de masas" _.; \.':,;",'"

Consideradas puntualmente, las predicciones de' Weber fallaron.


La República de Weimar, que debió haber. sido un banco de
prueba para sus pronósticos, tenninó en un colapso, y la articula­
ción institucional ara una demacraca oSlble en las nuevas con­ (J!..::<.f"'Y1 ~ t<Y'O
djciones de soca aaón y urocraUzaaon ~e trans ormó, tras
sólo, una década, en el desnudo cesarismo nazi.=1 En la Alema­ \)\\So 1
nia de principios de los 30 -frente al estaIltdo de la crisis econó­
mica y a la incapacidad de socialdemócratas y comunistas para
:Pr')(OS cJe.l ?:iD
dar una respuesta a la altura de los cambios reales que se opera­
ban en la reladón entre estado y economía- triunfó finalmente
uno de los ses os osibles del ensamiento weberian : aquel' que
en atizaba la necesidad de la decisión centralizada en la política y
que. para ello, reivindicaba la fi ura cesarista lebiscitaria. El
nuevo· constÍtuelon Ismq cuyo portavoz mas señ a o ue un
se­ .Q: h ff) (+1­
gUldor enuco de Weber. Cad Schmitt, OCUPó¡totaimente el pano­
rama teórico germano con un discurso antisodalisra y anuparla­
tttentario centrado en la- unidad tripartita entre estado, pueblo r
lJlovimiemo bajo el principio d~ la jefatura. 28 ,
De todos modos, el· "estado totalitario" de los 30 no implicó
tina modificación substancial de las líneas de desarrollo político
que habían comenzado a' manifestarse en la posguerra. 29 Esas
líneas perduranan durante años y el replanteo hegemónico que
proponían para el orden burgués habrá de caracterizar una larga
fase de! estado capitalista, que recién ahora parece haber entrado

:.
18 19
La d¿mda del 20 alumbrara la instaur..lción de un nuevo sistema
en crisis. Ellas han esrado ligadas a "la gran transformación" se­ Dohtico. de nuevos mecaOlsmos ara la transaccIón entre los ¡mere­
ñalada or PblanvI en su libro clásIco v eran inseparables no sóio ~es SOCia es. as nejas lrlsmuClones del e:noliberalismo eran ;'3
~ m IcaClOnes . económica(' (imposibles por mra parte de ser incapaces de mediar esüs conHietos dado el avanz.ado nivel de
aisladas orgánicamente de una totalid.ad social) sino también de organización de las masas} de su moviliz<iÓó:1. Si el parlamento
esa especificidad sociológica de la emergencia de masas, que, había sido el centro en el que la burKllesía eiaboraba su unidad
. desde la perspectiva de la reproducción del orden capitalista, olítica como clase, esa función ele e uílib!·jo va no odría ser más
Weber subrayó como dimensión ceneral de nuestra época. Como cumplí a: la presencia activa de clases 5ubaiternas en los grand~.s
lo ha señalado SheJdon Wolin, ;'el concepto de masas desvela a la )artídos di:: masa!') oblí ::¡ba a la burauesía a buscar otras formas de
teoría política y sociai moderna" .30 Su contrapunto necesario. Jrtículación instituCIonaL Los planteos webenanos sobre a unCIón
tanto en la teoría como en la organización, estllvo constituido por parl~llnemaria serían desmentidos por la rea1ida!l: la cohesión de
un recrudecimiento del enro lIe elitista de la acción oHtica, ex­ clase del proletariado v el resto de 13s masas subalternas determina-!
presa o sea por la dt!recha como por a iz~uler a. NI e marx­ ría la necesidad de Otras formas de cohesión para las clases domi~;
ismo soviético, nI la plamficación democratlca lvlannheim, ae nantes (sometidas a su vez a un proceso imenso de fragmemariza-\
ejecurad 4 por los "inc~jenuajes desinteresados", ni obviamente v para la articulación de éstas con las demandas inestables y
toda la reacción derechist;), podría explicada fuera de esta peligrosas de las clases medías.
centralidad problemática de· la. articulación entre masas y élites Maier llama al nuevo modelo insdtucional, al sistema político
.colocada por Weber como uno de 105 ejes de su retlexión. Em­ emergente en esa década de esta:";;¡izaci6n burguesa, como "corpo­
blemáticamente Mannheim resumía la cuestión diciendo: "Los rarivo".34 Franz Neumann, por Su Darte. al ;:maliz.:lr las camcteris­
grandes cambios de los que hoy ~omos testigos pueden ser final­ ticas ele la estructura po!íüca pluralis¡z¡ de la Alemania de Weírnar,
menre imputados al tlecho de que estamos viviendo una socied;¡d dem.lIará la serie de '¡pactos" organiz:l.cio!laies cons,itutivQS que
de masas."3t estuvieron detrás de su funcionamienw. <.:onstruvend~ "~ sistema
L?- extensión de lo~ t:'~'''~'H~J t"~"'~~~~~ - ,- ----.- ------ t' político en el cual "la adopción de las decisiones {.: ..) debía lograrse
~1. . _._.. . _ A-··-~-- ........... ............ ,., ....: ...... "" __ .... h ..... ,,~r:t"":l;¡"!'II <"\1""11

no sólo mediante la suma de voluntades de los votantes individuales


~ino a traves de organizaciones soda!es autónomas",35
En la medida en que la estabilización polídca de posguerr;¡ no
¡m hc:tba una mera restauraaon, debIeron crearse nuevos meca­
nIsmos mstltuClona es e lstn uClón e o er que lrJlp lca an un
riesplazamíemo a ;lvor de las nerzas nrgNniu.l.das oe a econorma y
de la socIedad, en desmedro de un arl,Hl1emo de\:lilltado. A.un ue.
en a me I a en que se mantuVleran aigtli\OS supuestos e I era­
¡ismo, las decisiones debían ser periódicamente ratificadas por el
electorado, "el nUt:\"o corpor:.u:ivismo buscaha menos el consenso a
rravés de la aprobación ocasional de ¡as m~.5a5, que por medio de
-llOjl Peli0ci;¡ción continuada (continurd baTp;aininJ?;) entre intereses
orgañizados". Jg
El locus de In política y las modnlid.tde:5 de eiercer
:5eC\lenternente. sé modificaron tambien: la e:;(¡'1bilidad del SIstema
requeria una negoClaClOn· mucho ma~"bu rocráuca v centrahzada.
Un dato decisivo para acelerar la est]-ucturación de ese neocorpóra­
tivismo pluralísl3 que operaba como"un sistema de regateo entre
qrg,:mizaciones, era () ue también los sindlc<HOS de traba¡aClores k

20 21
lar· .
· inres-:;aban a ese ~ecanismo,.109ue. les.otor~d;>a u~ Eoder ele En est1 encrucijada, e;¡ este cesafíc que ebligaba a ;.--=per:Zlf
l!..r~. mucho mas grande que.: flue po~~[~~" por ejemplo, las tácticas y estrategia, a dibujar nuevos· proyectos de acción con­
fragmentadasdases medias. Este hecho sería sociológicamente de­ trahegemónica a la altura de los cambios que el proceso sociopolí- •
císTvopara explicar el viraje de masas subOrdmadas hacla el aütQri­ deo planteaba, se empantanó la ·teoría y la práctica socialista y
tarismo, en la década de los 30. democrácica durante ;: ':'!::::?das' 1;3 CrlS1S del 30 y el surg1nuento Hel ..
El nuevo ~tema funCIonaba como una tensión entre fragmenta­ naZismo acentuaríanestazm '" se. La "revolución pasiva", concep­
ción corporativa y centralización tecnocrática. El resultado no era la tua e lstorlca, 9ue a burguesía . o~ró poner en marcha como
extinción de la política sino su des lazamiento a otros es acios, su respuesta a la cnsis revoluclonana e los pnmeros años de la
sublimación en otros planos que antes eran consl era os como posguerra, no iba a encontrar sino al unas res uestas teóricas
privados. Como señaia Wolio,!,:. ;ignific:ntivo es desde entonces "la solitarIas en e terreno e SOCIa ¡smo: Gramsc1, esde la cárc;:el , seria
difusiónde lo político", la absorción de esa función en instituciones una de ellas. Si según un slogan que hizo fortuna "Weber fue el
y actividades no políticas.3i , ' Marx de la burguesía", no seria provocativo decir que en la crisis del
Estado sociedad a no apareáan como sistemas autónomos, marxismo de los años 30 Gramsci fue el Weber de las clases subal­
unidos por azos externos. como O enten ,la a perspecnva 1 raJo ternas, el único que intuyó el proceso de cambios en curso y en lo
Los límites entre lo pítblko y lo pnvado. los roles políticos y lQs pOSible razonó, desde el punto de vista de la voluntad socialista y
fconómicos y sodaies, no constituían ya "fronteras" sino más bien revolucionaria, la necesidad de recomtloh' amI: ~va con­
"zonas de intersecci6n'~entre el estado rJas organizaciones sociales, trahegemónisa_ 40
en el imenor de- un· sistema en el que participan no s~lo "sujecos
jurídico-constitUcionales" sino también "actores político­
.inslitucÍonales". 36
1".1 cambio en el modelo hegemónico ¡m ·licó la constitución de un
siscema po meo comp elO que 11,:"u varIar a estrucrura e esta O.
Un nuevo modo de articulatión entre economía y sociedad comen­ 4. Los socialismos y el estado: dilemas
zaba a dibqjarse en los 20 como recomposición burguesa de la
, hegemonía y este esquema -realimentado tras la crisis económica
de129 y sus consecuenCÍas- abarcará a la vez fonnas "democráticas" Fueron los procesos que llevaron a la brusca obtención de su ciuda­
-y "totalitarias" de representación y englobará tanto a sociedades danía por las clases subalternas. los que en rigor le plantearon al
centrales como a tardodependientes. El "estado de compromiso" en marxismo la ur enda de la reflexión sobre el estado. 4 ! Dicho de
las sociedades latinoamericanas de los 40 no podría ser explicado Otra m:lOera; asta el momento en que el marxismo no se trans­
fuera de estas premisas. formó-en confrontación con otras perspectivas-en principio ideo­
La "democratización de masas" y la transición de una economía lógico articulador de un movimiento de masas, la problemática
en la gue predominaba la competencÍa hacia otra de "capitali~[l1o estatal (entendida como examen especifico de esa relación de do­
orgaIllzado" se halla en las raíces d,e esa transformación de lás minaeión pero también como objetivo de la acción de clase) no se
funciones v la estructura del ~stadQ. Aunque de manera subordi­ reveló en su verdadero alcance de principal dimensión analítica.
nada,l~s maséiS ¡.>t:iitti"ürar: en ~I ~istema político que, al compren­ Hostigada por los extremos teóricos de Bakun in y Lassalle, la
der instituciones hast.:l entonces "privadas", ¡ntenoriza en ~u espa­ conceptualización de Marx sobre la cuestión siem re actuó en ne-­
cio a las contradicciones. Como lo ha señalado en una fórmula va: e os aoar UlStas re aza a e anU31.llOntansmo 10 e uo
Pietro lngrao, la "politización de lo social" implica la necesidad de (so re t o por e esdén que éstos manifestaban frente a la lucha
una "socialización de la política".39 Al entrar el estado capitalista política) y dellassalIismo su intención de desarmar la movilización
en una nueva fase -de' ningún modo coyuntural sino de larga autónoma ·de ia clase obrera al conrta r los objetivos socialistas a una
duración- se modifican tamoién los resu uestos de la acción polí­ intervención olídea desde lo alto mediante una alianza de los
tica de las ases'.sub ternas. trabaja ores con el estado. Las notas marxlanas acerca

22 23
..........

.\

transformó de arriba abajo las condiciones bajo las cuales tiene que
luchar el proletariado. El método de lucha de 1848 está hoy anti·
cuado en todos los aspectos y éste es un punto que merece ser
investigado ahora más detenidamente".43 ,La Inlroduccíbn no es
oera cosa que un examen ot! esa:.: mc·dificaciones en las C!ue el
principal elemento político de cambio es la presenciaarganizalÚl de
las masas. no sólo en Alemania, donde con casi dos millones
de votos la sodaldemocracia capturaba 7'<1. a un cuarto del electora­
do, sino también en toda Europa. En la percepcillll ..le: Engds el
proe:eso era tan avasallador que incluso Rusia entraría tarde o
temprano en él.
El dato central-ya partir de él la necesidad de una modificación
en la táctíc;,a de Jos socialistas- era que e'3a presencia organizada de
las mas;J.s cambiaba la situación de;: éstas en el sistema polídco: la
conquista de la ciudadanía ias interiori-..a.ba (aunque conflictiya­
. mente) en el estado, que así perdía su exterioridad frente a ellas.
Ese estado modificado}'a no pod!a ser percibido linealmente como
"comité administrativo" de la burgttesi:l: la forma de la dominación
se había complejizado a punto taL mediante la democraúzación
arrancada nI antiguo esquema liberal restringido. que ahora "pros­
peramos mucho más con los medios legales que con los medios
¡legales y la subversión":H La arado'a de la ue viene a dar
cuenta Engels es ésta: la lega 1 a urguesa mata a a urguesza y a
vida al movimiento socialis[a de masas. ' " •
La divisoria en la hislOria de 1:.1 acción socialista expresada por la
Introducción se cru~ con la modificación de las insdtuciones estala­
les a través de las cuales comienz.a a oro:anizarse la dominación
burguesa desde fines del siglo XIX. ...
La percepción de estos cambios por pan:e de Engels es el nú­
cleo alrededor del cual gira [,x10 su dh;(:~rso: en la mirada engei­
siana están los cambios en la mori~1logia del capitalismo pero so­
bre todo los que se producen en el :mlU.1S político de las masas
subalternas; las transformaciones en el patrón de acumulación
pero es ecialmente en el modelo he emómco. La ~v ... plejización
rasgos de critica y se asume como dgctnna. esta ya no es merarneme. onapartma! como un resultada de
Es sabido que la línea de sentido de ese texto, polémico y some­ luchas y com romisos entre fracclone.'! de la clase dommante:
tido a una serie de vicisitudes partidarias, es la reflexión a utocr:ítica m.stituciones estata es en las e se ar aniw la. duminacián dI! la
sobre las expectativas revolucionarias que Marx y Engels se habían bUT esía o recen nuevas' osibilido.d¿s a la dase obrera ara tu har can­
trazado a medíados, del siglo. 411 "La historia nos· dio también a .Ira esas mismas instituciones.... ~5 . •
nosotros un menús y reveló como una ilusión nuestro punto de vista ! En esce punto, a l:l altura de la perplejidad que al movimiento
de entonces", escribe. Y agrega:, "fue todavía más allá:- no sólo socialista le crean estas modificaciones. surgirá la polémica sobre
destruyó el error en· que nos e~contrábamos .. sino que además el "revisionismo", cuyo eje de discusión :>t:'iá doble: por un lado la

24 25
r

reiaClon econorwa-sooeaad.; por eL otro, mas -~tJVv, la relación


estado-masas. '<,1
---un-año d~spués de lá publicación de este' texto de Engels.
Eduard Bernstein, uno de los socialístas alemanes más cercanos a
aqu~l, inicia la public'ación en laNeue Zeit de una serie de artícu­
los que, ':'~. medio de una tensa polémica, habrá de refundir en el
libro publicado en 1899 bajo el título de Los prr:supuestos del socia­
lismo J las tareas de la socialdemocracia, Quedaba abierta así la po­
lémica sobre el "revisionismo", Ia.Bernstein-Debatte que, cruzando
¡as fronteras de Alem;,mia, inv"I~\crará a todo el marxismo de la
II Internacional. ¿Cuáles eran sus temas centrales?

El desarrollo de mlls s-del movimiento y la manera en ue el


mismo retroactua a so re as estructuras organizati ...as sobre
la estTare la e a socIa emocraaa 00.50 o a emana); la nueva
re aClón entre esta o y saa a ClVl y la capncidad dd primero
para radicarse en ta segunda alterando así las formas tradido­
,nales de la mediación política: y creando, otras en su lugar; el
pasaje, en fin, ¡¡ una nueva fase de la. lucha política; esto es,
según Gramsci, el pasaje de 1'<1 "revolución permanente" a la
"hegemonía eh;]"; son éstos los temas o, al menos, ;¡Igunos de
los nudos cent ra!es con los cuales el 'marxismo de 1::\ 11 [nterna­
los intelectuales cercanos a la organización del !ll()vi­
mÍentc ::':lrf!rt'\ '! sus respectivos dirigentes se wnfromaron en
este debate que se desarrolló a cabaH,,;. de! ochocientos y el no­
vecientos, ~6

Bemstein habría de llevar mucho más lejos el arco de la auto­

critica abieno' por Engels: en rigor. su "revisión" ponía en cues~

tión ya no la táctica sino la tst7:ate~a: era la lectura "ortodoxa" del

pensamIento de Marx la que de la ser reVIsada para que el socia~

lismo pud;~ra hacerse cargo de la nueva slt.uaoón. Casi un siglo

después resultaría pedantesco y vado subestimar el enorme signi­

~1~--< !
~(l ficado de las preguntas que Bernstein planteó, en nombre de la

~ insuficiencia de sus respuestas. Su apone -versátil, autodidacta­


'=la e e e'l':
irr:q;!kaba sin embargo, en un mundo cultur~l sodalista pene­
El error de pers ectlva más notable del "revisionismo" y en
trado por la retórica de "los principios". introducir preguntas
genera e to a a VIsión estatal elaborada por la I[ .Internacional
sociológicas. trabajar con estadísticas. conmover con la provoca­
-expresada paradigmáticameme en esa obra maestra que para
ción de la realidad a un escaparate de dogmas. Bernstein no
sus ideales fuera la república"dernocrática y social" de Weimar­
erraba en la intuición de ue el capitalismo estaba cambiando,
fue la incomprensión de las tendencias centralizadoras autori­
ue la superación e a" ran epreslon._, e ,os . era a trans­
tarias que acompaña an proceso de "democr.atización". cuando
~nñación y no el derrumbe. Sus respuestas' fueron débiles, sus
la hegemonía burguesa debía compadecerse con la, presencia de
conclusiones políticas ingenuas, pero tuvo la audacia de plantear
masas y no con la de "mdlvlduos". A d¡terenaa de' la realIsta

26 27
.........

..
miento en cada uno de ellos de los mismos derechos y deberes
políticos y ciudadanos significaba ya !.:loa ruptura con el Estado
tal corno era de:\de su comienzo ( ...) Si se convierte en el órgano
de una minorí" explotacior"Ei elle D.:) s,:, debe a la manera de ser
del Estado sino a la de las clases trabajadoras, a su desunión, a su
ignorancia, a su falta de auwnmnía o incapacidad para la lu­
cha." ~4 Estamos ya en pleno Ltssa!lc. Bemstein habría de reco­
nocerlo expresamente en 1922: "En este ~entido Lassalle ( .. ,) a
pes::;,r de algunas exageraciones se ha adelantado a~ertadamente
a la historia, ¡al corno nosotros podemos abarcarla desde nuesrra
perspectiva", H
Pero alrededor de 1905 habrá comenzado a madurar otra ge­
neración socinlista. Ella irá desplaz::mdo geográficamente el
asiento "de la discusión desde Alemania h"H..;a el este de Euro a,
inCluyen o como zona de ractura a \/lt~na, on e se entremez­
d~6an con .Ia tr;:¡diclón marxista germana otros ecos más 'atemos
a la problemática de lo nadona! y de la marginación cultural y
polírica.
Esta nueva le;';:¡ socíalista conformar:i lo que Líchteim habrá de
calificnr como "generación de i905" ':' <lgrup;:¡rá principalmente a
rusos, polacos (casi todos radicados t:n Aiemama) v a.ustnacos,06
HÜíeralO , Ballet, Luxembllrg, Adler, Lenm, Trotskv, B",,,r;n
. . .- - - -
aY
~ A_uM _ la II Incen!acIO
.... ­

resonanCIas de la Bernstein-Dehatte. nueVl)S temas, El cataiíz;:¡dor


históriCO fue la revolución de 1905 en Rusia que, 35 años des­
pues de la Comuna de París, replanteaba el tema de la revulucíón
social, de la insurrección de m:lsas, de la ruptura de la integra­
':::lOn entre ¿stas v el estado. Desde la ltrasada Rusia el marxismo
volvía a 10$ tenías (iel 43, a !~ :m',hielT\~tka de la "revolución
pennanente", a la re!aCÍón plan~ea~¡a a mediados del siglo· XIX
entre revoluciont::5 plebeyas dcmocr;ÍcÍüJ-nadon¡¡les y revolución
socialista.
Esta generación, más allá de ¡as d.iftn~ncias que eS necesario
es¡¡¡blecer entr~ .'iUS integrantes. imentó colocarse en el interior
de la discusión sobre las transformaciones operadas en la relación
mere estado y capitalismo y'est.ado )' masas. pero para dar a ese
nudo problemático una respuesta diferf!nte (sea como análisis del
capitalismo, seac0l'Il0 _e~t~t~~ "~o9a¡í5!aj ala que proponía el
"revisionismo", La doble dimensión conceptual con la que,traba­
jaron esa nueva realIdad fue, por un laoo. el reconOClIDlento de
las transtormaoones Uf llevaban ai capitalIsmo com eotlvo a
una ase }'. por "el O~fl), como hipótesis de trabajo

28
29
.. . : . " "4U' .
!101mco, el c;;nslcerar a esos camb:os (amI) una antes;¡!a del ';oc;;- (re

Iismo (cbmo su "condición objetiva'\ precisamente) en <:aso de

que una correcta iniciativa de masas. pensada en términos

de ofensiva r~lucionaria, fuera capaz de incidir sobre la situa- .


cíón, Las diversidades e:1 el irHeríor de esta m;rada cOIn·ír, :.:pc !-1'
sep'" 'aoa del viejo "antirrevisionismo" pc)stulado por el cmlro
kautskiano) eran, sin embargo, significativas: teóricamente cona­
ban por la mayor o menor impregnación qLle este tema de las
"condiciones objetivas" tenía con una concepción "catastrofista"
sobre la crisis de! capitalismo y también. políticamente, por la
manera en que eran VIStos io:. p.ob!em::l5 de la articulación entre
masas y organización y entre ruptura insu rreccional y acumula­
ción de fuerzas en el plano de la le¡plidad.
Desde perspectivas a veces :mtagónicas un significativo cuerpo

textual intenta hacerse cargo de las transformaciones profundas

a través de las cuales el capitalismo "sale" de la crisis del último

cuart? del siglo XIX: La nueva forma de articulación entre estado

v mercado; los fenomenos de . carcehzaclOn de la econOmla, el

p.edommlo del ~apltal finanCIero, la emer enda de un lmpena­

¡smo mo emo, seran. entre otros, ras os e a escn oón eco­


nómteu compara u, va en os < , or as VISlOnes opuestas d~ la
.•• ntemaClona so re e "ca ¡tullsmo mono alista del estado".o
por [a Imagen h¡HerdingUlana de "capitalismo organizado". El
_comÚn denominador era la idea de'que el capitalismo había lle­
gado a una etapa parasitaria, la cual podía o no prolongarse (v
ése era un plano de corte con el "catastrotismo"). pero que había
encontrado su techo expansiv<,:>, Lo que faltaba era una concep­
tua!ización paralela sobre el papel activo del estado burg:lés_en
estas n uevas condiciont:~. sobre su capacidad para "iorrod ud rse"
en la economía v en la sociedad, ausNlcia sostenida sobre el man­
tenimiento de tina visión dicotómica de la relación entre "base" y
"superestructura". Salvo excepciones marginales. la visión ins­
trumentalista del estado resente en todas las formulaciones de
la II InternaclOna no sera superada. :< con esa limitación eí

marxismo, refcrrmista o retlolticianaTÍo, entrará a la década de lo:;

20, precisamente a ia <.:tap~, en '1lle madura el proceso de reorg:l­

:lIzaClon hegemónica burguesa; la reestructuración del sistema

con eje estatal. '


No será ésta la preocupación, el nexo que articula la reflt!xión

posrevisionista, sino la vinculación entre crisis y (en palabras del

joven Lukacz) '~actualidad de la' revolución",

Esa centralidad' en la preocupación política por la relación en­

31
30
~

(Íca que, en cambio, debe ser destruido. Lenin afirma, en el texto


adminiscr~ción .estatal en un mecanismo simpie gracias a que el ames cl[ado, que cu<:\ndo Marx habla de des[rución del estado se
desarrollo capitalista "simplifica la administración del estado refiére exclusivamente a esta última dimensión.
permite desterrar la administración burocráti,a". al reducir La divergencia emre ambJJ ¡-l0sicior.es fue olíticameme signi­
el manejo de los asumas públicos a openiciones de "inspección ~ [¡C:luva a punto que marca e pnnClpal pano e ruptUra entre
anotación accesibles a cualquiera que sepa leer y escribir y para tos mao:ismos de la II y la In Inremacíonal, pero a un nivel
las cuales basta conocer las cuarro reglas aritméticas y CDn exten­ teórico más general las dos resaltan una similar inadecuación
der los recibos correspondientes" ,51 . trente a la nece~ldad de una scC!olog¡:J. del eStado ,:::e¡~31í5[a. de
Q\lÍzás sea en otro t.exto de Lenin, contemporáneo a El estado y S~15 formas c¡¡mbiame~ de hegemonía. capaz rie ver a eS[JS (y ;11
la. rt!Volución, donde esta concepóón sobre el estado apare::ca con sentido de sus modificaciones) en la compl~jid;¡d de su función
más claridad. Lenin distingue en ese escrito dos "aparatos" g!.le se principal como espacio de reproducción de la [otalidad de hIs
entrelazan en el mterior del estado capitalista: uno de clase, relaciones sociales.
opresivo; otró '''técnico'' y por lo tanto, neutral. El primero está \Veber () er:lrá, desde la crítica ai marxismo. una arado'al
formado por "el ~Jef(;:¡ro permanente, la polida y los funciona­ reconstrucCIón e los lazos entre relaciones sociales v relaciones'
·ríos". "El proletariado -agrega- no puede adueñar.se del aparato térrllcas (ambas como relaCiones de dominación) mu~h0 más co-'
del Estado y ponerlo en marcha. Pero si puede destruir tOdo lo -rrecta. PrecIsamente será por medio de ese "sa:,<;r especlal1zado"
que hay de opresor. de rutinario, de incorregiblemente burgués (jue la dominación comenzará.a ejercerse una vez que el capita­
en el antiguo aparato de Estado. sustituyéndolo por uno nuevo, lismo ha ingresado en su etapa de mavor desarrollo. El P?pel de
por su' propio aparato." ss la ciencia y de..Ja técnica se fusionaría entonces, en una única
Pero al lado de esteinstrumentn de opresión existiría otrO Instancia. como la forma moderna pd poda. La distinción emr,e
Ha arato" estatal: "el estado moderno osee un a arato entre~­ dominación .. saber va no odia ser ~razada ore tle la ctlOamJCa
za o mu • mumamente con os ancos v loS consorcios un aoa­ ael ''¡,mcionamiemo burocráricü ,10 está ¡igada a as característi­
ratO que e ectúa, SI vale expresars~ así. un vasto trabajo de cas del personal que ocupa los rofes ~inu que es un modo es[ructu­
cálculo y regIstro. Este a arato no uede ser des/ruido. Lo que hay' ralo de ia relación de dominación. Desde el propio reino de la
que hacer es arrancarlo de la supe iraClón de os capitalista:;. cor­ "racionalidad formal" y no desde la voluntad de "los fines" se
tar, romper, desmontar todos los hilos por medio de los cuales determinaban las condiciones de la reproducción del sistema. Ya
los capitalistas influyen t!n él, subordinarlo a los soviets prole[a­ no bastaba con ¡moderarse de ciérto:, pumos dd estado <.;uyo con­
rios y darle un t~arácter más vasto y popular. Esto se puede hacer trol era estratégico para poder utilizar, ai,ervicio de Otros fines,
apoyándose en :l::l.s conquistas ya !'ea:lizadas por el gran capita­ la neutralidad de la tecnica: la.:.~;:::nci:l de la razón instrumental es
lismo," 59 . la Jomi;-¡:aóun; fUí::rzas productivas:: relaciones sociai.::s forman
La conclusión, ;1. partir de esa premisa sobre ia dualidad cid un único tejido. El pe~imism9 de Weber se instalaba sobre esa
estado, paredasimpie: "De este apara.to del Estado (que bajo el convicción: si la "racionalidad material" derrotaba a la "racionali­
capitalismo no es totalmente del Estado pero que en nuestras dad format", seria posible la democracia plena {o e! :::<:ialismo),
manos, bajo el socialismo, será íntegramente del Est:ldo) peat­ pero a cosra del estancamiento de la 5'''lciedad; si, en cambio.
mos apodt:r<L17IOS 'f prm¿·rlo n. marcha de un solo golpe, con un 5010 mms cines er<ln servidos por los mi,~mos medios la perspectiva no
decreto, pues el trabajo efectivo de comabilidad, de control. de pvdna ser sino la burocr;:¡tización universal: el mundo apris1o­
registro. de: estadística y de cálculo corre aquí a cargo de emplea­ nado ~n una ''j<lula de hierro".·'
dos, la mayorfa de los cuaJes son por sus condiclOnes de vida El desafío de esta temática es lo ue el socialismo 110 'udo ven­
proletarios o semiproletarios." 60 .
. Si el "revisionismo" verá al estado como un espacio neutral que
e uede ser ocupadOr como una.forma vaClamaleable para asumir
contenidos diversos, el lerúnismo distin uirá entre un. a . arato
técnico que como tal EueCfe y de . e -~er utIlizado' y un aparato polí­

33
32
ji i

nes

a-venSS
<J

5. La década del ,~O y "la tragedia

del movimiento obrero"

La

través de una retom1ulaaon de las relaCIones entre estada v ma­


sas, cuya expresión se dará en un nuevo sistema ?o!ítico q~e de­
jará at,ás al vie'o mo e o liberal. La nueva maOlfe5taclón de 1"
crisis econ6~k2,; en 929, acentuará las características de esta
nueva época del Gl.pita ' o CardL¡.:riz~d" por una '"primada de
la política" 0, como diría Kalecki años después, por la vigencia de
un ¡¡clclg económico-politico".53 Intervencionismo económico
a~istendalismo social y neocorporativismo político serán, por roda
una fase. los rostros dd estado burgués poslibera\.
Pero el mundo que nace en la década del 20. básicamente ca­
racterizado por este proceso de recompos1cíón hegemónica. 113
caffi::::::'O también en otro aspecto: como un nuevo interlocutor
frente a los otros estados se l1a Instalado en el antiguo imperio
zarista un ¡;obí.erno socialista revolucionario al que se .'luma la
constitución de un contingente internacional de po.rtidos comu­
n~ L:l URSS y la lU Internacional implicarán un nuevo
pl,lnto de referencia para la historia de un movimIento obrero ya
dividido de manera Írreconciliable, y para el marxismo teórico. la
introducción de una temática -inusitadamente reforzada por el
soporte que le otorga la prese'ncia de un estado- que redefinirá,
frente al "reformismo" ge los partidos de la U Internacional (po­
derosamente-reconstituidos) [os problemas de la transición aLJo­
cialismo­

35
34
. l

:!?.

Gramsci en 1;:¡.~ m",< r1 .. le. iTT TnTPTTlal"ionaJ V Max: Adler. como cepto de "capitalismo organizado", que aparece en 1915, pocos
¡nomento~á~- ai~;;wd;.la·~l;b'a~~ó~de la U' InternaCional en er años después de la edición de El ca.pital financiero.· 6 En ese mo­
tntertor del "austromarxlsmo" , ese notable mOVimiento pOlltlCO....\' memo los lazos que vinculaban al COrlLt:¡Jw ":i.Jll los desarrollos
cultural de entreguerras, cuya revaloración recién se está ha­ teóricos contenidos en su libro famoso eran básicamente de con­
ciendo ahora,65 (Es claro que también estuvo Trptsk;L. pero él \Ínuidad. El ca italismo financiero, en su ex ansión, llevaba al
~sjempre fue mucho más un sobreviviente del 17 reoCU aclo por reforzamiento del poder estatal (tema de la última sección e su
reivindicar frente a Stalin fa pureza de su .. enmlsmo , que un trabajO de 1910); as!. escnbe en 1915, "en lugar de la victoria del
precursor d'e la nueva temática, salvo en ciertos' momentos de sociali;¡mo parece hoy posible el advenimienw de una sociedad
brillante intuición política especialmente refl~iados en algunos de economia organizada, pero organizada en el sentido patronal
análisis ~obre el avemurerismo de la III Internacional en la Ale­ y no democrático. a cuva cabeza est;:¡rían las fuerzas organizadas
mania de principios de los 30.) de tos monopoiios capitalistas y de! est¡!;do, bajo la cual las masas
La socialdemocracia alemana realiza"QÍ. la ex eriencia weima­ trabajarían a escala jerárquica, como em pleados de la produc­
nana a'o una con ucaón teónca ue ya eJo atrás a sus 1 eres ción. En lugar de la superación de la sociedad capitalista t<:¿;­
ideo glCOS lstóncos. Su lZura central será ahora Rudolf Hil.: dríamos la 50ctcaad del ca Itahsmo 01' mzado más adecuado a
.ferding, una de ¡as personahdades mfls mteresantes que.eI socio.­ . as neceSI H es materia es de las masas de cuanto lo había sido
lismo produjo en este siglo. Integrante de aquella "generación de hasta a ora.
1905" que buscó, a partir dd desafío polémico bernsteiniano, in­ El término habrá de reaparecer suce~ivamente a anir de 1920
terpretar los nuevos rasgos del desarrollo capitalista .. Hilferding Rero su s¡gm ¡ca o vanara, 50 re ro o en cuanto a 'illS implica­
llega a transformarse a principios de los 20 en figura 'princi pal de ciones políticas: en la medId::! en. que la instauración. con la pre­
la experiencia weimariana. de. ese mecielo casi perfecto de [lec;)­ sencia protagóníca de los socialistas, de la Republi.::. -':c Weimar
corporativismo p!uralisrJ. que indicaba la línea de tendencia de la introducirá en la concepción hilferdinguiana una nueva categoría
recomposición capitalista. y en el cual la socialdemocracia habrb analítica: la de "Estado DemocratIcO '. SI durante la Alemania
de jugar el papel de "garante obrero" de un sistema politico de­
mocrático sq,stenido por un complicado tejido de pactos institu­
impenal el proletanado tendia a ne ar al estaao, ues en taruc
orma autontaria no podía. ser V1Sro sino en oposición froncal,
cionales. En el interior de ese espacio,..como expansión molecular con las transformaciones de os"'uerra esa erce ción debía \'a­
YJ;¡.!:Qgre5lVa del mIsmo, la 11 Intemaoonal lOsertaba la POS1§1ll­ nar. Los tines que un estado cumple están determina, os por a
dad de transición al socialismo. Ba'o su uestos analitico5 diferen­ clase que ocupa ese mstrumenco que, como lal. puede sen'lr a
tes a os de Bemstein, Hiiferdmg !)erá el encargado de reorizar distintos pro.v'ectOs. El ·proletillic..Jo ,1tc;':n:i~ h2bb creado. como
e:;a estrategia, tan similar en su ingenuidad tinal a la del "revisi9­ alternativa fnonte al absolmismo monü(:uico. un sistema político
nismo": una pretensión de Rea.IPolitik que se revelar..i como ill.u­ democrálico que era permeable a 3tIS presiones. En esas condi­
sionspolitik cuando en 1933, sin necesidad de un golpe de estad\), ciones el estado va no era más un obstáculo, sino un medio oli­
sin una "marcha sobre Berlín". Adolfo Hitler. por los mecanis­ nco OSI le de ser utilizado en la transición al socialismo.
mos de la constitución de Welmar, llega a ser designado canciller te "esta o emocrátlco era a expresIón de la presencia de
dd Reich. ¡as masas en el "capitalismo organizado!', es decir, en la fase en
Si los temas de Bernstein (en la medida en que sus razona­ que se realiza el pasaje de la libre competencia al principio de la
mientos puedan ser simplificados de esta manera) llevaban a una planeación, En ese semido, era un estado dI! organiw.ci011.l!s. un ~is­
imagen casi idílica de la expansión capitallsta enlazada con un tema político complejo y elural, no una relación que abarcaba a
proceso de d.:mocratización ininterrumpida, a partir de un libe­ "ciudadanos" portadores individuales de derechos naturales. La
ralismo mitologizado; el razonamiento de Hilferding era más
presencia de las masas organizadas se ínrerÍorizaba en el estado a
complejo, aunque concluyera en una misma visión "Iassallean(
través no sólo del panido socialdemócrata sino también de los
<;lel rol del estado. sindicatos. .
~ El ele ordenador de los planteos de Hilferding será su con­
Franz Neumann ha señalado que ese e:ltado, concebido como

36 ~7
síntesis contradictoria de Orl;anizaciones, era ¡(~: democracía contrac­ r:>r:ir de eSLl perce ción, ue de'a fuera del conflicto de clases :1
tual, articulada a partir de una sene de "pactos' expresos entre
fuerzas sociales. En el e~quema del pluralismo weimariano "el Es­
tado debía permanecer neutral frente a las organizaciones ( , ..)
La soberanía del Est;:¡,do no habría de ser ejercida }2 por una
buro..:raci;-indeFewliente. pOi la poliáa y el ejercito; se suponía
en cambio que estaba en manos del pueblo todo que. con este fín.
se organizaría en asociaciones voluntarias. Este sistema pluralista .
todo lo no mstltUClona Iza o. se yergue la .. IpóteslS social­
tecnocrática" de transición al socialismo: :Ia tarea a emwender
atozo
será la de transformar. ccm el
imada cii"'li2¡ or hs G::. !t&tlstas -::luñaeconomla lámbca1:la
'por los trabaja ores. '
La mezcla entre una concepción puramente institucionaJisca de

1
del I!Stado, a la econom¡a orQ'3­

la política y otra racionaHsta-tecnocrática de la gestión económigt

no ignoraba la lucha de clases; antes bien, intentó convertida en confluirá en una imagen instrumentalista dd estado, definido

una forma de cooperación entre las clases." 68 como un lu ar en sí mismo vaáo donde o eran v ¡unta es v

El modelo político corres ondía mucho más, en realidad, a la proyectos e clase. La imagen, basada en una separación orgi­

reconStltuoon e la negcmo;:;::::. urgllesa en con ¡ClOneS e ma­ nica entre lo orítico lo económico. pamlizará la actividad de la

sas una forma de transición il sOClahsmo. Más que a socia emocraCla. va no só o a avor de ia transición al socialismo

sino aun a favor cÍe un mantenimiemo de la técnica gubernamen­

las 1 uSlOnes e a 500a emocracIa se a.Justa a a la descripción


que Maier ha hecho del "pluralismo corporativQ" como modode tal democrática para la resolUcióneflictOs. Como se verá

ajuste institucional del capitalismo de posguerra; "envolvía el a partir del estallido de la crisis e 2 institucionalismo lIe­
- dés lazamlento de! &ler de (os re resentantes electiy s de a v~alj?artido a desannar la posib' de movilizacione:srm~

b'urocraoa e carrera a as mas 1m ortantes fuerzas organizaqas (has ruera del sistema y el eficientismo desalentará la adopción

e la economía y de la soae a ( ...) algunas veces negociando de medidas estatales antíádicas. como lo reclamaba un sector de

directamente entre ellas, otras eje'rciendo influencia a través de los sindicatos,H Ambos instrumentos, la mo\'ilización extrapar­

un debilitado parlamento y ocasionalmente buscando ventajas a lamentada las ro uestas amlClchcas de o[ltIcas economlcas

través de nuevas autoridades ejecutivas. En todos los casos el . [ueroo, en cambio, pumos fundamentales el éxito de masas del
r.:-crporativismo significaba crecimiento del poder privado y cre­ nazIsmo.
púsculo de la soberanía," 69 , Contemporánea mente las ro uestas de' la IU Internacional.
Para Adolf Sturmthal el esquema weimariano era el típico de pes~ a su énfasis r~vo!tldOnarlO, tampoco c.antn Ulan a reso ver
una situación de "empate social", en la que los trabajadores ac­ esa 1m asse del mOVlnuento obrero. La histOrIa que abarca desde
tu::tban, a través de sus partidos y sindicatos, más como "gr:upo de sus pnmeros congresos asta e II en 1935, en que proclama la
presión" qtle como un núcleo con vocación política hegemónica, política de los "frentes populares", no podrla ser trazada en este
:ugar.~s Lo que interesa es marcar, aun al precio del esquema­
pese a coparúcipar, ereed vameate. en el sistema p:¡iítico.~o
En tal sentido lo que se producía era una mezcla contradictoria tismo. una ünea central que remite a similar base de error que.1
coflletido por la socialdemocracia: la incapacidad para entend~r \
de reivindicaciones sindicales y defensa del laissez-faire econó­
el sentldo rotundo de la rccom t)sición bur uesa en esa eta a É!l 1
mico, sin ue a arecicra una voluntad lo a un proyecto que
ro e estado en ella (lo que plantea una Isuma re ao n entre \
pu I~ra e evarse por sobre la trama del neocorporativismo y ser
pulítica y economía) y las carolo.erísticas de la hegemonía en la !
cap¡(z de abarcar, en 'un solo ila¡" política y economía. TI Frente a
época de masas.
una estrategia hegemónica de la burg1.1esía. e! proletariado no Pese a los intentos de Lenin -también ellos en esbozo- por pro­
tenía ninguna que opoñer. curar una formulación diferente de la acción política en Europa
Es que el estado era cunceb:do d~ nna manera estrechament -de los que es un testimonio la saga que va desde El extremism(),
¡nstitucionalista, como un mecanismo de obierno en sí mismo mfmnedad infantil del camunismo, hasta sus intervenciones en el In
"neutra ,externo a la economía:.fomo señala Rusconi. no e.m y en el IV Congresos de Ji Internacional- ésta. no pudo quebrar
visto por la socialdemocracia como un mamenlo de I~ contradic­ los esquemas de razonamiento propio de la etapa de crisis revo­
ción social sino como un campo' en el que chocaban contradiccio­ 2 lucionaria que siguió a la posguerra. Este modelo de acción polí-,
nes exógenas ala instanci:: de regulaoón que él expresa ría.T A

39
38
,

tica enconcrará su realización teórica y práctica más completa a ca )icalisnw h,¡ He ado a su fase "moribunda", a su "quiebra definí­
partir del VI Congreso de la InremacÍonal en 1928. cuyo eje será (lV:1 '. no sóf,) por as contr:1dlCClones socia/esque genera su desarro­
la táctica de "clase contra clase".T6 llo sino. a la im'ersa, por su tendencia a "'concener el desarrollo de
Como es sabido Lenin había incüado a los partidos comunistas las fllena. producüvas··. La hipótesis de base e:; que hacía fines de l;:
en sus últimas intervendones públicas en la Comimern a estudiar década se estaba en \"Ísperas de una nlle\'::¡ guerra mundial, tema al
la situadon occidental. convencido de que el modelo de 19 17 era que el VI Cong-reso dedica una tesi$ e~peci:li. y qlle por lo canto era
ya inviable en ~Europa. Pero esas exhortaciones no se plasmaron
posible repetir la experiencia del "primer período"; transformar b
en. hechos: en la crucial década de los 20 la 1Il In[ernaóonal no
gUCl"¡a en ,'e\"(¡lttcíon social. En la erCeDC¡Ón de la [U [ncemacío­
pudo salir, pese a sus numerosas verbalízaciones en contr.1rio. de
nallo (¡lle se estaba ,"¡viendo. en In. era un momento e o enslva e
la idea del estancamien,to y de la crisis general capitalista corno masas en un ella, ro e cnsls .eC1Sl\·;¡ el c;.¡ptr<! Ismo.
principal elementO impulsor de una transformación sodají~ta. El
File el partido comunista alemÚIl. el más "Importante de Eu­
VI Congreso -pero m*s aún que sus debates sus traducciones
ropa. el 4 LIt: llevo este razonamiento a sus eXlrelTl05. La doble
políticas posteriores- co"nsolidará la imagen de la transición socia·
incaeacidad ara entender la reestructuración ca icalista.. n
lista como de lucha froncal "clase contra clase". con lo q lIe se
cur~1J (medí;.¡me e recurso de ver al sistema en situación perpe­
recuperaba para Euroria eL tema del "tiem o cortO" ji la" ut:rra
tua de "crisis general'"). y para :J./..itccia:' e! ilaoel complejf?, que
de maniobras" como nu eo e a estrate la revo UClOnana.
jugaba /a socialdemocracia, como garante de la recomposición
e acuer o a as te$is e: a le se- a ía entra o va a "tercer
perol a la "ez, como poder?~a fuerza obrera y democrátIca; llevó
eriodo" del desarrollo de las contradicciones emre' bur uesia v
fatalmente a lInil minimización de! peligro POLen ciar ciel nazismo
ciase obrera durante la posguerra. a a peri o no era SH10 una
\" " un:1 forma de intervención política qUe: c-ra una lrágica cartGl­
mamfestación particular deBla crisis general del capitalismo;'
cura de ";Hltonomia prol{~(ar¡¡¡" $;11 ninf;funa capacidad hegemo­
premisa que organizaba a lo~ análisis concrecos. [sta omnipre­
sencia de 'Ia crisis general disolvía cualquier posibilidad de un en momentos en que. et'eui";IlTIelHe, se estaban grod,¡.¡­
(¡elido desgajamiemos de masas del bloque en" el poder. P:lra
análisis espécifico: en l1n sencido genérico el capitalismo siempre
1hterpretar esa sÍLÚación socialmente mn compleja Ernst Thal­
está en crisis. pero la pretensión analítica no puede quedarse en
ese piano de abstracción. mann. máximo dirigeme del comunismo alemán. trazaba es (e·,
cuadro e~mlem;Ícico: "Hm' los frcl'J{e, de clase son mucho más
El "primer periodo". c,:-!yo punto culm¡nant~ ha~~a estado, ~n
1 921 se habria caracterizado por una combmaClon de crlSlS evidentes ~. por 10 tamo.'!'l línen dh·isoria es también abso!m¡¡­
meme clara encre las grande~ rna~;:¡s obreras: Q reformismo o
1

:lguda del siscema y actividad revolucionana, cuyo ú[umo eslabón


comunismo. 110 existe una ten:er;:¡ f"<Jerza." ;~
fue la derrota de la Ínsurrecaón alemana de 1923. El "5eS"und~
Esta ce, llt:r.1 de los cornunist,¡$ wrrÍó a ia par de la <le los s")..
. periodo", caracrerizado por una" estó.bilización relativa, del sistema
Cl:l emou:uas, tamDlen em arca os en slIm ar "guerra CIVil en _
capitahsta y por la intervención defensiva del movimiento obrero 1-¡nI'Qt"f,\?'"d"Q, l·.. nh ............. .. ·i.~- .. ·~-~.;:¡ .~_ L!... __ i~. __ _

,..'¿H'"a

no era más, en rigor, que un tránsito hacia el "tercer geríodQ"',


"que conduce fataimente ( ...) 2. un nuevo 9.uebrantamienro de !a
- estabilización capíralistíl. y a una aguda agravación de la crisis ge­
neral del capitalismo". r~
De esta caraCterización del "tercer período" se extraía una serie
de conclUSIones líticas para el desarrollo del movimiento socia­
lista europe l caracterización de la .socíaldemocrada en un
l1
rimer me to como • soclal-traldora • luego como "social­
fascista' ,_ la descalificación de la izquierda de la socialdemocra­
cia como un enemigo aún peor del movi~to obrero, pues
"engaña a las masas con métodos mas sutile~la idea de que el

40
41
ció:¡ cará tambié:! el aislamiento frente a sus propios camaradas­
Gramsci habrá de re ensar la entera v camole'a roblemárica de
la revo uc¡ón en Occidente. obsesión que ya era advertible en su
trabajO teorICO y practIco como dirigente del re!, después de su­
perado el extremismo sectario que Bord:~a le había impuesto al
partido en los primeros años.
Sobre el telón de fondo de la parálisis de la JI y In Internacio­
nal en momentos de un recrudecimiemo de la crisis, Gramsci
ubica sus re~l'Untas es ed[¡ca . Ellas giran alrededor de la ca!t;
Cl a que e. caplta ¡smo la emostrado ara rccom oner su 0- I
minaclon a In e po er enten er, a parnr e e o, ué caracterís­ ~.¿
'tic~s deberá tener la iniciativa polític¡:¡ de los domma os. us
nudos problemáticos serán, entonces. los rasgos modernos de la
hegemonía y ¡as características de la crisi~ en esa nueva situacIón. Ú7 s r:s
feoria. de [a hegemonía y teoría de la crísi~ aparecerán así entre­
lazadas como temas com lementarios v centrales de un enfoque
que prívilegIara a me ¡aClon que as instituciones operan en la
relacIón entre masas y clases dominantes.
En una nota redactada entre 1932 v 1934 Gramsó escribe:
"Concepto político de la llamad" 're\'o!u~ión pe"rmanente'. nacida
6. Estado v crisis en Gramsci antes de 1848 como expresión científicamente elaborada de la.s
¡ "
experiencias jacobinas desde 1iS9 al Thermidor. La fórmula es
propia de un periodo histórico en el cual no existían los grandes
partidos políticos de masas ni [os sindicaros económicos y la so­
Es en este cuadro donde emerge la propu~5t~ gramsciana, en el ciedad estaba aún, bajo much(¡s aspectO$, en un estado de l1úi­

interior de la opción abierta por la Revolución Rusa y, esencial­


dez: mayor rerraso en el campo ~' monopolio casi completo de la

mente, como un desarrono de las líneas conceptuales que orde­


eficiencia polítíco-estatal en pocas ciudades o direccamente e:1

nan la estrategia fijada por d IU y IV Congresos de la Comin­ una sola (Pans para Francia); apar;;to es¡atal relati"amente poco

terno Gramsci, detenido or la olida fascista a finales de 192 , ¡~ 2~ _


desarrollado y mayor autonomía de la sociedad civil respecto de
comenzara a redaCCIón de sus Cuadernos a principios de t929, _. """.-4e./1'V;;'.) la actividad estatal; sistema determinado de las fuerzas mil¡taresy

pero será luego de una visira de su hermano a la carcel, quien le ¿N""- ,­


del armamento nacional: maYor autonomía de ¡as economías na­

comur' :~.,. a mediados de 1930 las características del "giro" im­ cionales frente a las relaciones económicas de! mercado mundial,
puesto por la IH Internacional, así como las cOllsecuencias que el etc. En el periodo posrerior al <1110 1870, con la expansión colo­

mismo tiene en el interior dd grupo dirigente del partido comu- nial euro ea, camBian todos estós elementoS: la~ relaciolIes OIga­

nista italiano, cuando asuma su indagación de prisionero corno nizatlvas Internas e mternaClona es de esta o se rans o a en

una tarea directameme polític;> más allá de la apariencia "cultu­ más complejas y solIdas,! la formula cuarentlochesca de la 'revo-"
ral" o "teórica" de los remas que aborda en sus cuadernos. r#·~-·.L·_ --­ . . _.. . . . "',.......... ___ 1.... "__ ::J •• ____ ~. __ ".._;:¡_ r_ .... _.. . _..... _..... J:.
La táctica de "ciase contra clasE.;" la conce ción de la crisis
propuesra por a ommtern a parnr e ongreso e parecen
un frave error, una desviación de las líneas trazadas por el Lenin
. de" os últimos años para enfocar el problema del socialismo en
Europa. En la soledad de la cárcel-honda soledad, porqueimplí­

42 43
,
,

cionamiento hegemónico a medida que el capÍraiísmo se desarro­


ciones: transfonnan sólo ¿n 'parcial' eL elemento de movimiento lla como una trama organizacional mucho más compleja. En una
que antes .era 'toda' la guerra." so. . . . nota lÍtub.da "Organización de las sociedades nacionales", señala:
Es en el último' cuarto del siglo pasado que Gramsci coloca el .. , ,.en una determinada sociedad nadie está dcsorganizudo y
momento en ue comienza. una nueva fase del estado v de la fuera de un partido. en la medida en qt:e se entienda organiza­
po ltlea...... a supone m I lGlClOneS en e acran e acumulacÍÓri. ción '! partido en un semido amplio \' no formal. En esa multiplí­
pero el rasgo que la es ea Ica es a mayor com e 1 a e as cid;:¡d de sociedades particulares de dobie carácter, natural y
funciones estatales. que se esp legan en una mu tlp ICI a <le contracwalo voluntario, una o más prevalecen relaci\'a o absolura­
prácticas "como organizaciones estatales o como complejo de aso­ menc(e. constituyendo el aparato ht:gernónico de un ·grupo :;0­
ciaciones en la vida dvil", hasta construir una serie de trincheras cial sobre el resto de la población (ú sodcdad ci ,i!), base del e5­
~nstitucionales que median la relación entre las masas y el tado encendido estrictamente como aparato gubernadvo­
estado-goblemo. coercicivo." ~4 .
El estado comienza a penetrar en la sociedad civil y en el inte­ El estado, así concebido, no e~ un instnmu71to: "es todo el com­
rior de ésta, a su vez, las masas se orgamzan en grandes partidos pleJO de actlVldades raCHeas y ¡edrk:l.~ wn las cuales la cla~1" d,i­
y ¡5indicatos. . n ente no só o ust1¡¡ca y manucne ::fU ú< mini
En la medida en que el estado se transforma en nn "estado de ogra () tener e consenso aaívo de los gobernados" .85 La hege­
masas", el tema de lahegemonía,.de la g:uerra.de posiciones. pasa monía es direcCÍón olítica y dirección cultural ("además de la
a primer plano porqut: esa transformación implica la puesta en Un! a e os mes económicos \' po¡íocos. la lmlO¡'u ,(¡te eCLua
marcha por las clases dominantes de un nuevo proceso de "revo­ v moral"); "el esw.do es concebido comc) or ¡mismo ro io de UD
iución pasiva". "La Re"oiudón Francesa -escribe- habria sido ,~ru )0 destina o a crear [as condiciones famrables ara la má­
una guelTa de movimientos y la época liberal del siglo X1X una. xima expanslón el grupo, pero t'~(e .des.1r,oilo y esta expansión
larga guerra de posidones." SI .son concebidos !' presentados como la fuerza motriz de la expan­
Es a tra.vés de esta '"l'e'loiución pasiva" (proceso de transforma­ sión 'universal, de un desarrbllo de todas las energías 'nacionales'.
ciones "desde lo alto" en el que se recupera una parte de las El grupo dominante se coordina con los imereses generales de
demandas "de abajo", pero 9uitándoles toda iniciativa políuca au­ los grupo.:! subor¿in"t1os. y la vida estatal es concebida como una
t.ónoma) como Gramso aluae a la amphacJón del liberalismo ope­ formaclon '! superacIón contmu3 c\ceC¡llílibriv~ ;¡lcstables (en el
rada por el capitalismo, notablemente a finales del siglo xtx, En ámbito de la ley) entre los imel'eses del grupo fundamental y los
esre sentido, la temática de Gramsci se coloca en el pan'eaguas de los grupos subordinados. equilibrios en los cuales los intere­
poHtico de la Introdu.cción de Engels de 1895 y de ahí 'arranca se:. del grupo dominante prevaiecen pe:o hasta dello punto, no
para desarrollar su pensamiento. al del mezquino Interés económit:o-wrpor;uivo." ~ij
La caraaeristica de la re'toluciq,n cumplida por la burguesí¡¡ en En este plano analítico Gramsci coloca ~u interpretación del
lo que respecta a "la función del estado" es que tiende a absorber. hecho estatal como un modelo de domin:lc;ón mucho más ca ­
superando una posición de casta, a las otras clases, "a ampliar su p eJo e ue ue e envarse e .:l~ teorías del estado-ins~ru.mento,
, esfera de clase". "La clase burguesa se conSIdera a SI mIsma como ':!n eua esqwera . e sus verSIOnes: la ¡ t?- a ~()CJalc.emocracia o la de
un organismo eh continuo movimiento, capaz de absorber toda la la 1II InternacionaL
sociedad, asimilándola a $U nivel cultural y económico: 'toda La distinción analítica que Gramsci estabiece sobre "lo social".
la función del estado es rransfonnada; el estado se conviene en. e~ ~rim¡¡;a: e~~rLlct4t"a económica, t!~tado l oblerno) sociedad
educador," 's súiL..... El esta o -escn e- ¡;:s e Instrumento para a ecuar a so­
A través de la recuperaoón -en clave más hegeliana <}ue ciedad civil a la estructura eC':";1ómica:' $7 Hay, entonces, una
marxiana- que hace del concepto de sociedad civil-, "en el sentldo concepción doble del estado (prácticas y organizaciones "pública~"
de hegemonía política y cultural de un grupo sodal ~obfe la so­ y "privadas" a través de las cuales se ejerce la dominaóón), que se
ciedad' entera, como contenido ético del estado" ,83 Gramsd logra asocia con Lln tntiwn datum: la estruct;.¡ra económica. "Entre la
superar el concepro "unilateral" de estado para explIcar el fún­

45
44
(

estr~ctura ec~nÓ~i~a y l
rl estado con su lel :áici6n y coerción
esta la socI.::dad civil." ,'" ~,
. '¿Cómo opera esa reLHiún? En un texto recién conocido tras la
publicación cOmplCl:l <1,' los Quademi. Gramsci traza algunas lí­
neas para la compn'mi')[l del estado "según la productividad
(función) de las dast'. suLÍales" ,'.9
El tema de la llora es la relación entre el estad'o francés nacido
de la Revolución de 1789 Y los otros estados modernos europeos,
para poder ddinir la peculiaridad de estos últimos. Para Gramsci
-en contra de la mentalidad que ve un continuum entre FrincÍa y
Europa- l~ W!lslrucción del estado bur ués a través de una mu­
tación revo lIClonana con violentos cambios de las relaciones so­
ciales y poIItIG¡;; e.i, ¿n realirlad. la excepción no la re la. Los
esta os mo( emos europeos surgieron por . pequeñas on as re­
formistas sucesivas", v no Oor explosiones revolucionarias. Esas
ondas sucesivas estuvieron constituidas "por una combinación de
luchas sociales, de intervenciones desde lo alto del tipo monar­
qtúa iluminada y de guerras nacionales, con preva!enciade estos
dos últimos fenómenos". E.I período de la Restauración es, en ese
iZ· ---------:1---.-
___ ___ _m_______________
___ __.__•._... w

::J. L_ .
______

_ l.
o. ____
aspecto., ejemplar. "La restauración. se transforma en la forma .,;
Ou ,

política d l,avés de la (uallas luchas sociales encuentran cuadros


lo bastante elásticos como para permitir a la burguesía llegar al
poder sin rupturas clamorosas, sin el aparato terrorista francés,
Las viejas dasesfewiales scm df:lgradadas de dmninantes a 'gobernantes'
pero na son eliminadasrU Si! ln!.:.~.: liquidarlas como un conjunta orgá­
nica: de clases se transforman en 'castas' con determinadas características
cultura.les y psicológicas pero no más ccm funcianes económicas preuaie­
dentes." 90
En este cuadro anota Gramscl ':Se coloca el problema de los
intelectuales en relación con el e5t~::}o de éste en relación con
as e ases. "1 len es CIerto que para las clases productivas fg,n­
damemales (burguesía capitalista y proletariado moderno) el
estado no es concebido sino corno forma concreta de un detenni­
nado mundo económico, dé un detétminado sistema de produc­
ción, no está dicho que la rel;;;.óón entre medios y fines sea fácil·
men¡e determinable y asuma el c:specto de un esquema simple y
obvio a una. primera evidencia. Es verdad que conquista del po­
der y afirm.aG.:b d~ 1m nuevo mundo productivo son inescindi­
bIes, que la ro a anda or una cosa io es t;Jmbi€:n orla otra
que en re 1 a so o en esta como enGa reSI e a un! a e I.a
clase dominante ue es con'untamente económica oUdca' ero
se presenta e pro ema complejo de las relaciones de fuerzas

46 47
~

intelectuales piensan queello5 son el estado: creencia que, dada la


cepción de la "crisis orgánic.a~:- !~ contradicción entre crecimiento
masa: imponente de la "alego'ria, tit17U'. notabll's con.w.'lmc7asy lll'va ({
burocrático v forma· liberal del esrado. En una nora mu.lad:: "So­
comPlicaciones desagradables para el grupo jimda mrn tal pmYJ,ómiro (1/1/"
br::: la burocracia". eSCribe: "El heChO de que en el desarrollo his­
realmente es el estado." 9á Cada proceso histórico de confonnadón
tórico de las formas políticas y econó~ica5 se haya venido
de las relaciones entre' intelectuales y clases dominantes es pani­
formando el ti o de funcionario 'de carrera', técnicamente
cular, ? de esa parri!=ularidad derivan las caracterisdcas de la do­ a ¡estra o en e (ra a'o ourocrático (ci\;li y mlhtlr) (lene una 1m.
minación política, A panir del caso francés. único en el que ve
portanCla pnmor la en la clencJa po íti¿a;y en la kisturia de las
"un tipo de desarrollo armónico de todas las energías nacionales
1m-mas estatales." Y agrega: "¿Se trdtó de una necesidad o de una
y especialmente de las categorías íntelecwales", Gramsci analiztt '''f7 degeneración con respecto al éluwgobierno (selfg{)7,lernment) , como
una serie de casos (Italia. Alemánia. Inglaterra. Estados Unidos. pretenden los liberales 'puros'?"!t6 En Q[TO texto Gramsc:i plantea
China, Japón, América Latina), "con la :ldvertencia de que estas
que se trata de una "necesidad",97 que crece de "modo inaudito
observaciones deberán ser comroladas y profundiz.adas", que ex­
( ...) en el sistema social democrático-burocrático",:la Este "ha
presan diferentes modos de desarroílo de la relación imetec­
creado masas enormes, no tud¿;s iustifindas por las necesidades

f
cuales-clases dominantes. especialmente (pero no sólo) como sociales de la produccion sino por' la necesidad política del grupo
'procesos de 'constr\.!<;,ciól] de burocracias estatales modernas. 94 fundamental dominante". 99
El examen de los casos nacionales tiene el sentido de marcar la ~} conLlicto entre dirección poiídca representativa CParlamenro
cqmplejidad de la relación, la necesidad de tratarla histó~lca­ y partidos) y dirección téCl1icameme adiestrada (burocracia) ca-_
mente no de modo abstracro. . racteriz.a para Gramsci -en una, al parecer, clara reminiscencia
\-\('3 ~. .. a re aClOn entre os mee ectuales y el mUl;do de la prod !~C­
-p,. ,e j
de! lema webenano de Parlamento \' "ODlerno .•.- la CriSIS olítlca
(1 -It) '0 -ció n no es inmediata. como sucede con los grupos'5ociales fun­
a cierra altura e esarro o C::lDltallsLa, n una nota que titula
t 2e \@ damentales, sino que es 'mediada' en grados diferentes por todo "Hegemonía '(sociedad civii) y división de podeI'es", señala
"fiJo el tejido social. p~.H' <!,i comolelo de las stlperest:ucruras de! cu~l
e\ !"ilo' I precIsamente los mtetecwales son los 'funaonanos·." La "orgam­ la "importancia esencial de la diVIsión de pocieres para el libera­
lismo político y económico: [oda ia ideología liberal. con su
~ .~t:f1 odad" de los dlstmtos sectores Intelectuales, esto es. su conexión
. más o menos estrecha coulas clases dominantes, se podría medír 'fuerza.y su debilidad, puede ser aprehendida en el principio de
según Gramsci 'mediante la dístincíón de dos lanas de la m~r­ la división de poderes y así aparece !a fuente de la debilidad del
liberalismo: la burocracia. estr> es, la cristalización del personal
estructura; el de la he ernonia e'erada. a través e or am:smos
"erivados" y el de! domInIO ¡recto que se expresa en el gobierno dirigente que ejerc:ira e! poder coerCItivo y que hasta cierto pur.ro

. jurídico,
se transforma en casta",ltlO y en otra nota amplía la idea: "¿Y qué
fllndamento tienen las acusaólmt::S lam"adas al parlamentansmo y

j
"Los imelectu.tles -agrega- son los 'empleados' del grepo ti,)­
al régimen d-e los partidos, que es inseparable del parl::tmenca­
rrunante para el e dcicio de las funCiones subalternas de la he­
rismo? (fundamento objetivo, se entiende, esto es, ligadO al hecho
gemonía sao" yeso lemo po mco' i.. unciones "conectivas v de que la existencia de losparlamemos. de por sí, obsr;¡culiza y
org:mizaclvas" que estructuran a la vez el consenso,! la disciplina
n:tarda la acción técnica del gobierno). Que el régimen represen-
para aquellos grupos que no consienten ni activa ni pasiva ..
mence,Q./l tativo pueda políticamente fastidiar a la burocracia de carrera se
entiende, pero éste no es el pumo. El punto es si el régimen
Pero como "fundonaria" del
representativo y de partidos en lugar de.ser un mecanismo idó­
intelectuál tiende a Irenerar com
neo para escoger funcionarios electivos que integren y. equilibren
a los burócratas designado5 i;!!pidiéndoies petrifiolrse se haya
convertido en una dificultad,. en un mecanismo dado vUF.lta y por
cuáles razones." 101
Pero Gramsa detecta en la crisis delliberalismoocro elemento,
reahmentador del proceso, que Se suma a la contradicción emn

48
.49
P~lamento y Burocrada::Ja activación de 1a5 . '\S as , el ~ de su
pre:~nóa or;;¡¡.¡¡z~áa el:' ti .:;·.~~~(L(J ::-Xt;...!.i.~ e::.::í: bSc~..
poñ emer enda dc~ masas crisis del liberalismo aóarece 'así
(como u,n nudo. uni~ario slgm lcatlvo para a compr~nslOn el
pensamIento gramsoano. .
u .• --::'odos reconocen -es¿:i:Jt.'- que la guerra de 1914-18 re­

presenta una fractura histórica en el sentido de que toda una


serie de cuestiones que se acumulaban molecularmenre antes de
1914 'se amontonaron·~ntonce:¡. modificando la estructura gene­
ral del proceso· precedente: basta pensar en la Importancia que
adquirió el fenómeno sindical, término general en el que se reú­
nen distintos problemas y procesos de desarrollo de diferente
importancia y significación (parlamentarismo. organización ín­
dustrial, democracia, Iiberai~¡j}o. etc.) pero que objetivamente refleja
el hecho de que una nueva jum.a social se ha constituido. tiene un peso
que no se puede pasar par a.lto." 102 En el mismo cuaderno, pocas
notas. atrás. analizando-la significacíón de, la crisis política como
lucha'entre parlamento y' burocracia, advierte: sobre el nexo exis­
tente entre ese fenómeno y la activación de las masas: "Me parece
que el ,jnico camino para buscar el origen de la decadenCla de los
re ¡menes parlamentarios es (: ..) ~a investigación en la sociedad
'C¡VI. n ese canllno no se pue e eJar e estu lar e enomeno
sindIcal, pero no entendido en su sentido de asociacionismo de
todos los grupos sociales para.la realización de cualquier fin. sino
en el. típico por excelencia. dt:,.elementos sociales de nuer.la formación
que. hasUl el InrYmenlo 'no tenian la palabra' J que, par el solo hecho de
unirse, moJi..fiam f..¡¿;t:'7.!c 1um lJOlítica de la sociedad." 103
Gramsci ubica la primera manifestación de la crisi 15 del estado
liberal en el momento de la rimera uerra mundial. El rasgo
que la de me es que "los grupos sociales se separan de los parti­
dos tradicionales". en tanto· "ya no son reconocidos como expre­
sión propia de su clase o de: una fracción de ella" .1 04 La crisis es
crisis de representación. : .
Sí la genealogía de la crisÍs es diversa según cada país, s\l ~on­
tenidv c:s Siempre el mIsmo: "ocurre porgue la clase dmgeme
fracasó en al una gran em resa ara ia cual demandó o ¡ro uso
por uerza «; consenso e as n es masas ., -. o porque
vastas masas .• _ pasaron e go pe e- a paslvl aa política a una
cierta actividad. y planteare!: :-eivindicaciones que en su inorgá­
nico conjunto constituyen una revolución. Se habla de 'crisis de
autoridad' y esto es precisamente la crisis de hegemoma o crz.iis
4el"estado en su crmfunto." lOS
/
51
50

l.'
. , ,

Gramsci se cuestiona: "¿Tal vez porque se ha desarroliado una
fuer?e voluntad política antagónica? Si así fuera, el problema Se
resol veril! a favor de tal anc;:¡gonismo:· "5 La realidad es que la
crisis de hegemoní~ burguesa en Euro a, ex resada or el a o::
e mera ISlnO al" amentarlO como e e e e U! ibrio
po Itl o. se ro ti o or o ue ca 1 lca como "causas mecánicas":
.. porque as gran es masas. antes pasivas, se pusieron en
movllniento pero en un movimIento desordenado, sín dirección,
o sea sin una voluntad pohnC:l co!eCCl\'O porque las clases me­
dias, que el"! la guerra habían tenido funciones de mando y res­
ponsabilidad. con la p<lZ resultaron privadas de lo anterior, que­
dando desocupadas justamente después de haber hecho un
aprendizaje de r.1ando<,V p.orClue las fuerzas antagónicas fueron
incapaces de organizar en su provecnu eSie desorden real".J!6
L:t recom osición de la he emonía bur uesa en la década de
los 20 tendrá do, tormas. Como ;u!it::lme!lte seña a ranco e Fe­
J)(;e. una politica ("gobíerno de ías masas"), y otra ligada con el
"gobierno de la economía", 117 Ambas operarán una reestructura­
ción de las relaciones entre esas dos in5t::l.ncias; un proceso com­
piejo de "revolución pusiv:l" qUt:!. comenzará ¡l. desplegarse en los
20 para consolida rse tras el estal~ido "ruidoso" de la crisis en el
{xoño de 1929.\. '.
~ consecuencia principal que Cramsci deriva de esta recomo}
fl .tClon ara él estra e la revo UClonana es la [rans orrnaCloJl
e a uerra e manlobras v de! :naQue frontal en uerra de o

slclOnes en e c;¡mpo político"; ':;1 más importante -dice- pro­


hlema de reoría política plante:ldq .en el periodo de posgue­
rra",'l. en la medida en que el modelo de la Revolución Rusa
resulta va inviable "al menos en los estados más avanzados,
donde la sociedad civil se ha convenido en una estructura muy
compleja y resistente a las 'irrupciones' Gltastróficas del elemento
económico inmediato (crisis, depresiones, etc.)". 119 Estos razona­
miemos lo U~van a la segura convicción de que la crisis ~conó­
mk3 de 1929 no tenía en sí misma el carácter "catastrófico" Que
le atribuía la l!l Internacional. En aquellas sicuaciones en 'las
que la sociedad civil no. era "primitiva vgelacínosa" sino "robusta"
-y tal era e! caso europeo-, 1a táctica 'del enfrentamiento froncal
"clase contra clase" no sólo era errónea sino también suicida,
Colllo sajida a la nmera maIlifes[;\'.:'Íón moderna de la crisis
(guerra del 14, Revoluclón Rusa) la burguesía europea a ía
reorganizado un "sistema de trincheras" dentro del cua1 el
esta o-go lema era só o una más: el tejido entre esta o y sOCle­
"1

.52
53
~

d~~~hf::. ';:do r~:-:omptJ~s"t'¡~edi::mtc


una ~"tt;.m:ón de n!::" ~ra_T;~ ,~:: la;-gc Claw que cv¡t;:,~v{;Hí~..Jment~ a tvdo el t¡;;jidc soca! y
pt'1vadiCfel estado". : . cultural del mundo moderno, expresará la forma: más- desarro­
• Desde el punto de vista político esa reestructuración transfor­ llada de transición de un modelo burocrático tradicional a un
mista (que como toda expresíón de Uf". proceso de "revolución modelo tecnocrático..
pasiva" no implicaba una simple "rest' uración"\ asumió C0'110 En el cuaderno 12 (1932), 7 l~ncro de un hrg'J fragmento ::0­
forma principal de organización del compromiso estatal la del bre la historia de los. intelectuales como categoría, Gramsci es­
cesarismo, :'aun sin un César, sin una gran personalidad 'heroica: y cribe: "Se puede observar en general en la civilización moderna
re~resentativa". 120 Para Gramsci podrian ser agrupadas en esa que todas las actividades prácticas se han hecho tan complejas y
de:Üución enérica ex eriencias aparentemente tan, distintas las aencias se han entrelazado de tal manera a la vida que cada
como las del ascismo italiano (en una progresión de formas, actividad práctica dende a crear escuelas para sus propios diri­
desde 1922 hasta su expresión "más pura y permanente" en gentes y especialistas y por tanto a formar un ,grupo de intelec­
1926), y las de los gobiernos laboristas en Gran Bretaña. Es que tuales especialistas de grado más elevado que enseñe en esas es­
"en el mundo moderno; con sus grandes coaliciones de carácter cuelas ( _..) La crisis del programa y de la organización escolar () sea de
económicQ-SúH.iiL¡¡J, }' pdítk<:l de partido, el mecanismo del fenó­ la arientaciÓ11. general para una política de j()T7'M.ri/m de los modernos
meno cesarista es muy diferente del que existió en la época de cuadros intelectuales es, en gran parte. un aspedo Y" lena complicación
Napoleón IlI",121 de la crisis orgánica más comPleja 'J genl!l"al." 125
El resultado 'de la crisis hegemónica' como crisis de representa­ En vinculación con',ese'·fenómeno, agrega, urambién:..se·puede
ció n es un proceso por el cual las formas tradicionales de organi­ observar cada vez más que los órganos deliberativos tienden a
zar la relación entre gobernantes y gobernados se desplazan del distinguir su actividad en dos aspectos 'orgánicos': la actividad
campo político pa~lamentario y refuerzan "la posición relativa delióerativa que' les es esencial y la técnico-cultural por la cúallos
dd poder de la hurocracia (civil y milir.ar), de las altas finanzas, de problemas sobre los que es necesario tomar una resolución son
la igie~la y el! general de todos los organismos relativamente in­ previamente examinados por expertos y analizados científica­
dependientes de las fluctUaciones de la opinión pública" .122 mente. Esta acEvidadha. ,reado ya todo un cuerpo burocrático con U l1 G
En la caracterización de la forma 'cesarista' como revaleci nle nueva &,trUcfura:.Junto' a'105 ohelOs especialIzados.del personal
e recomposlclon po mea e a e~emQnía, competente que prepara el material técnico para loscuet:'po.s d$.­
Gramsci retoma el tema dti: ;'" burocracia de SJl conflicto con el liberantes se crea un segundo cuerpo de funcionarios más o m~
parlamento: a crISIS de re resentación se ex resa en un re 01'­ nos 'voluntarios' v desinteresados. seleccionados de la industrIa.
zam¡ento ae p e!' urocrauco. n una nota en á. que se remite Ía banca o las finanzas, Es éste uno'de los mecamsmos atrcwls ¡tí' ~s
"expresamente al texto c.te Weber sobre Parlamento y gobierno .. 'cuales la bw'ocracia de alTura 'terminó por controlilr a los regi'lllt!1ll!s
para utilizarlo como referente de una similar situación italiana, democráticos y parlamentarios; ahlYl"a el mecanismo se va extendiendo or­
vincula la crisis de los panidos con el ascenso burocrático, en un gánicamente y absorbe en su círculo a los grandes especialistas de la (wí­
proceso progresivo a través del cual "la burocracia se transfor:­ uidad práctica privada. que asi controla a los regímenes y a la burocm­
• ~1 t 24
fIlaba justamente en el panido estatal bonapartista" ,123 ela ••
Las dos grandes respuestas ca~italistas a la crisis, el:fasCÍsmo 'f Lo que Gramsci f:n otra parte de los \'uadernos llamará "el sis­
el New Dear;teStmloman sobre a centralidad burocratlca. En el tema social democrárico-burocrático", como expresión de, este
interior de ese marco de' reconstrucción neocorporatíva del sis­ proceso neocorporativo Y'" tecnocrátíco, adquirirá su forma len­
~olítico; que comienza antes de la explosión de la crisis de denóal de "época histórica" en esa gran "revolución pasiva/' del
t929,) ubicará Gramsci las que virtualmente fueron sus últímas si lo ue es el "americanismo". .
iefté."ion(;s ii¡sr.t;:::,~.tk~~ en la cárcel. Me refiero al cuaderno 22 amencamsmo el or lsmo -escrib~ derivan de la necesi­
(1934-1935) sobre "Amerícanismo y fordi"lDo" que ha sido con­ a Inmanente e e ar a. a or anización de una eeono '
siderado justamente "una' clave de lectura" para la totalidad de rama a .. ,) como es a ones e una ca ena que sIgna el pasaje
sus' textos, 124 El "americanismo",. como." fenómeno 'complejo y del viejo indiVIdua ¡smo·' economICo a una economl~.E.rogTa-

55
54
......

\.

mada," l21 .La propuesta en tanto involucra la estructura de una lízadas' (simplificadas y disminuidas en núme?o¡",131 Toda su
fase del desarrollo capitalista no se agota en el colocar las pautas discusión sobre la reorganización de la escuela y la cultura como
de un proceso de "racionalización productiva" (ése seria tema del "aspectO y complicación de la crisis orgánica" tiene f~lle ver con
"fordismo") sino que va más allá, implicando en si objetivos de este proceso de racionalidad de las Superescructuras freme a las
"nueva cultura", nuevas demandas de la economía.
Para Gramsci el análisis del "amencanismo" su oue una modi­ Como justamente anota Fr::mco de FeJice, , "l¡¡ temática clási­
[¡e:aclon lffi ortante e sus un ros e vista so re a capacl a ex­ ca producción-r6olucíón es repbO(~ada en los términos de
~anslVa e capIta ¡smo, motiva a por e aná ISIS e racaso de producción-hegemonía". 13~
a prolongaCIón de la Revolución Rusa hacia Occidente y por la . La probabilidad para d capíraiismo de unahegerrwnia que na=(a
percepción del proceso de recuperación hegemónica burguesa de de la fábrica· (prllrues¡a que el Gramsci jOI'en ,ólo a reciaba como
la déWlda de los 20, En su etapa "consiliar", siguiendo la visión vi.if5le ;:¡ ¡rayes ( e\OCJallsmo) 'e u::;¡e:~,:l nI) ~o () en as potencJa ¡_
que está en la base del pensamiento de la !II InternacionaJ. había dieres para constrUIr un mundo sOGal capaz de supeditar todas
acentuado los rasgos parasitarios de un capitalismo al que se con­ las actlvidades económicas a la raducción, sino y sobre todo
sideraba "moribundo", en el q·ue la separación emre propiedad y
a que sea pOSl e e a orar una nut...;} Cultura "de masas" que, a
control de las fábricas condenaba al sistema a un retroceso DUt!S
p,:¡rtlr del com airamiento cOtidiano. pu.eda adherir los valotes .
"las funciones tradicionales de la clase capitalista en el ámbit'o de
as <.:reenc¡as . as acmu es a la estructura económica. El primer
la producción ~an pasado a las manos dI:! una clase medía irres­
paso en ese caminO es e de "la a eCUaCI0!l PSlcotísica a la nueva
ponsable, sin lazos de imerés ni psicológicos con la produc­
ción",13B
eStructura indusr,rial" mediante una combinaóón de fuerza (des­
trucóón dd sindicalismo rerrirori'll) v de consenso: altos salarios
¿ E.~e del análisÍs del "americanismo" es. por el cOOlrario. la
:' benefióos sociales. Sólo ti panir de Jl!i eS factible pens::!~ en
e ernergenoa de "un nuevo meC10lsmo de acumuladon y distfíbu­ ulteriores "tlorecimiemos superestructur:iIes" que planteen "el
.:;; clón del capital [mancera 5as<"do lhmedlatameme sobre la pro­ problema ful'ldamental de la hegemonía",l3J
'auedon mdustrial , en ahanza con el estado. 'Este desarrollo Estos elementos de nueva cultura, como ¡-econstrucoón de una
-señala explícitamente- debe:tener su punto de partida en el
seno mismo del mundo industrial y productivo o puede provenir
personalidad colectiva ajustadn al mundo de la producción, re­
quieren la introducción de cambios pmf¡mdos en la vida :Dd..
del exterior, a través de la construcción cautelosa y sólida de un
diana: "los nUevos métod(ls de trab,Ú') estan indisolublemente li­
andamiaje jurídico-formal que guíe desde el exteri~r los desarrQ­
gados a un determinado modo de \;\·;r. de pensar y de sentÍr la
llos necesarios del aparato productivo." 1~9 vida".:;;'¡ Las "iniciativas puritanas" te~l la \'ída sexual, en la
El nuevo modelo T{!dama una reorganización global (le la,50­ Pl'nhibicí0fl del alcohol, etc) tienen óe ~elltido en 105 Estados
c¿edad que abarca todos sus planos: desde su· fonna de estratifi­ Unidos: modific:¡r hábitos ~ costumbres para poder desarrollar

cación (lo que Gramsci U~ma "racionalización de la composición "el nuevo lipo de hombre exigido por la racionalización de la

demográfica',') hasra sus valores, en dirección de "hacer girar producCÍón y del trabajo," '35

toda la vida del país sobre la producción:', Bajo el '¡amenc~­


Pero no sólo el cambio en la5 condiciones socioeconómicas v en

las cos~umb~es crmstituve el terreno elel "Jn1ericanismo": el


nismo", "la he...:remonía nace de la fábrica ara e;ercerse sólo
e Inrermedlanos ru­ pro­

~slona es e. a po tIca y e a 1 ea oroa' " e pr ucc: un prOCC$O ceso re uiere, además. de un fllle\¡O ti o de estado. Dice

.G,¡;nmsci: .. ~¡ (!smdo '::.'lo ",i liben:!. f~O "'.11 !!I 5c!uido d<:: libc:r¡jJjsmo
de reducción hacia la economía "que significa,. precisamente. re­
ducción de las superestructur.ts más elevadas a aquellas más ad­ aduanero o de fa efectiva hbertad política sinQ en el sen¡:¡dA más
herentes a la estructura, o sea la probabilidad y la necesidad de la 1undamemal de la Ubre iniciativa v dS;l indi\'id ualismo econóq¡ico
formación de una. nueva cu!tura.. ,.t30 La forma de este cípo de ¿rue llega con medJos propio~. como sociedad civil, por su mismo
sociedad será "de masas"; "en la cuallaesrrucrura domina de uon esarrollo histórico al régimen de concentracióh índ ustrial y del.
monoDolio," 136 . .
manera más inmediata a las supere.srructul"'d:$ y estas son 'raciona-
Hay una mutación en el carácter del eSfadQ, En primer lugar.

I:\F;
Si
ele nivel más alto a las contradicciones insanables que nacen de la
estrUCtura y que "las clases dominantes tratan de resolver y supe­
rar dentro de ciertos límites",I.o Al involucrar un nuevo nexo
entre ecor'QfT1ía v po;:';:?, entj~ ch:ses y es:cado, entre producción
y reproducción. entre base económica \- Hlperestructuras, coloca
en un nuevo terreno la lucha t.:Ol'porativa y hegemónica de las
clases, '
El nuevo (el'reno de confrontaCión exduve la idea mecanicista

de una "crisis fina'" como subvada en los a~á1ísis de )a III Inter­

nacional \' la OCra idea, tecnocrática: de la II Internacional, sobre

la posibilidad de modificaciones molecuJa:res a la situación me­

diante la acción de un escado-gobierno 3óio parcialmeme Contro-

La Empuesta analítica gramsciana de/a fuera también t,pda


tentación "tataJísra" sobre la invulnerabilidad del capitalismo, a

artlr de su ca aCI a ara reconstrtllrse: as uerzas contraten­

eneJa t:s tIenen imItes natura es y so re t o SocIa es: . a con­

tradicción económica -dice- de\'Íene contradicción política y se

remfltl(! políticammte'por la subt1f!1'sión dI! [(2 /lra.,-is" ,141

,La solitaria lección del Gramsci prisionero en las carceles fascis­


tas es, precisamente. la de haber tratado de pensar esa "SUhver~¿
sión" desde una confrontación con bs,nud'as reaildades en des'a­
¡-fooHo; su orma e anallzar el nu () cnSls-revo uClqn a pnncjmos
de la década de los 30 queda como lino de los ejemplos más den­
sos_ creativos y de larga ,duración que el niarxismo occidental ha
prodUCIdo,

[ 1981]

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