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Néstor Daniel Mendoza Colunga.

Literatura en Alemán VI.

Christa Wolf, Ingeborg Bachmann und die Emanzipation der Frau.

Die vorliegende Arbeit thematisiert die Verbindung der Romane „Der Fall Franza“ von

Ingeborg Bachmann und „Der geteilte Himmel“ von Christa Wolf, denn die beide

widerspiegeln verschiedene weibliche Weltanschauungen durch ihre Figuren. Damit

möchte ich demonstrieren die Ähnlichkeiten und Unterschiede beiden Texten und die

historische Beeinfluss des Feminismus in die Perspektive der Romanen.

Christa Wolf und Ingeborg Bachmann porträtieren meine Meinung nach wichtige Punkte

der „Frauensemanzipation“, das heißt, dass die Autorinnen eine neue Stellung entwicklen,

um die weibliche Konzeption der Welt zu befragen. Diese literarische Eigenschaften

schaffen Bewusstsein der Frauensrolle in die Gesellschaft und wollen eine weibliche

Selbstfindung ausbauen. Deswegen möchte ich diese Frage antworten: Inwiefern versuchen

(oder nicht) die Werken Christa Wolfs und Ingeborg Bachmanns die Frauenbilder

kritisieren? Und welche sind die Wirkungen diese Kritiken?

In der Nachkriegszeit wurde die wirtschaftliche Regeneration der Gesellschaft in

Deutschland und Österreich meistens von Frauen (Trümmerfrauen) ausgeführt. Diese neue

unabhängig Stellung der Frau war ein sehr wichtig Schritt für die Schaffung eine

Emanzipationsbewegung und die Befragung des vorigen Systems. Nicht nur diese

Konsequenzen hatte die neue Stellung der Trümmerfrauen, sondern auch die

Selbstbewusstsein (die nicht in der Familie beendet) und sehr wichtig eine starke

literarische Selbstbestimmung der Frau.


Am Anfang waren die Bewegungen wie Überlebenstrategien, aber die weibliche

literarische Entwicklung stieg so groß auf. Ein Bespiel dafür ist die Ausbruch von neue

weibliche Autobiografien. Das ist wichtig, weil die Durchforschung des weibliches Ichs nur

für die Männer gemacht war.

Die feministische Bewegungen des 60ger Jahren waren eine wichtige Folge, viele

Autorinnen begannen, neue literarische und wissenschaftliche Erfindungen benutzen, um

eine starke weibliche Selbstbestimmung zu darstellen.

Nach diese Zeit sind sehr wichtig Christa Wolf und Ingeborg Bachmann, denn sie führten

wichtige Schriften, die der weibliche Stellung porträtieren, mit solche neue literarische und

soziale Begriffe aus. Christa Wolf, zum Beispiel, benutzt das sozialistische Realismus (das

auch eine große politische und philosophische Bedeutung hat), um die Gedanken und

Erschaffungen eine Frau zu verherrlichen. Auf den anderen Seite, benutzt Ingeborg

Bachmann das Psychoanalyse (das wie viele vorigen Romane nur aus eine männliche

Stellung benutzt wurde für das weibliches Ich durchsuchen), um eine starke Kritik an der

Patriarchat zu machen.

A través de sus textos, las autoras nos brindan una posición femenina novedosa en el

ámbito literario germanoparlante de los años sesentas, ellas como otras autoras en esa

década, aterrizaron los movimientos pasados de vanguardia literaria en una subjetividad

femenina, o en una hostil vista por fuera a la cruenta realidad de las mujeres y de su

realidad social, que casi siempre ha quedado subyugada por el hombre.

En la DDR, por ejemplo, Christa Wolf decidió desarrollar la interioridad femenina de su

personaje Rita y alzarla como un ejemplo de superioridad a la de el hombre (Manfred), más


virtuosa por su posición política y enrolamiento con la causa socialista. Christa Wolf logra

hacer, a mi parecer, una relación entre la posición masculina individualista y la posición

que se ha de tomar como femenina (de formar una familia y velar por mantenerla unida).

Así la posición del hombre busca una separación, mientras que la mujer que es considerada

como afecta a formar una unión.

Los ideales socialistas de la época, no fueron, sin embargo, muy desarrollados en materia

de igualdad de género. Es cierto que las mujeres en la Unión soviética, por ejemplo,

lograron ejercer su voto mucho antes que la mayoría de otros países. Pero los movimientos

feministas, que al principio tuvieron una gran cabida en la instauración del comunismo, se

vieron aplastados por las reformas impulsadas por Stalin, quienes velaban únicamente por

un modelo tradicional de familia patriarcal. Ello, junto a las creencias no abolidas de que la

mujer ha de ser la encargada de mantener bien la casa y la familia, resultó en realidad una

desventaja para las mujeres, quienes tenían que trabajar las mismas horas que los hombres,

pero también con la carga extra de mantener a sus hijos, que no correspondía a los hombres.

En la DDR sucedió algo muy parecido con el sistema laboral y familiar, lo cual se puede

notar también en la obra de Wolf.

La posición de Manfred, por ejemplo, es más bien despreocupada y desacomedida, tal vez

no solo por su posición política, sino también por sus arraigadas costumbres patriarcales, la

relación con su familia es siempre propensa a la separación y la alienación. Incluso en la

universidad, actúa como una “Ausenseiter”, pareciera estar siempre huyendo de algo y

nunca parece que pudiese desarrollar una posición interna, que sí desarrolla Rita (y que no

se había desarrollado en las últimas décadas en el ámbito literario por falta de mujeres que

pudiesen exponer sus posiciones). Rita mantiene siempre una búsqueda interna.
Rita es la que tiene la iniciativa para acercarse a Manfred, es más virtuosa porque también

tiene que encargarse de su madre enferma mientras atiende los asuntos que agobian a

Manfred. Ello es claramente una muestra de reivindicación de la postura femenina en donde

la mujer asciende y rebasa a la mermada virtuosidad masculina, quien disminuyó, como lo

había ya mencionado, a partir del tiempo de la posguerra, donde las mujeres fueron las

encargadas no solo de el desarrollo económico y cultural de sus países, sino también en

algunos casos, de sus esposos ya inválidos o lesionados, sino muertos y de sus hijos. Todo

ello creó una gran confianza de la mujer en su propia fuerza y logros.

Por otro lado, Ingeborg Bachmann mantiene en su literatura una visión de la mujer más

bien crítica, pues la mujer es derrumbada y mutilada por el hombre y la visión patriarcal de

éste; terminando todo ello incluso con la muerte de la mujer. Tal es el caso de la novela

“Der Fall Franza” en donde la protagonista Franziska Ranner sufre terriblemente por la

violencia de la visión patriarcal de la sociedad, ella, en contraste al personaje de Rita de la

novela de Wolf , no puede tener un desarrollo interno (como el hombre en Der geteilte

Himmel) por que precisamente toda forma de desarrollo le ha sido ya impedida por su

esposo Leo, un psicólogo que la ha torturado, violado y convertido en un objeto de estudio

alejándola de su yo.

Como el mismo nombre del libro lo dice, Franza es tratada como un caso, una enfermedad,

y todo el libro es una descripción de una enfermedad, la cual es en realidad causada por el

modelo patriarcal y opresor hacia las mujeres.

Franza encuentra momentáneamente apoyo de su hermano Martin Ranner, quien la intenta

ayudar infructuosamente, no es capaz de leer sus sentimientos ni interioridad. Actúa


entonces más bien como un cronista que detalla sus males, pero tergiversados, no puede

lograr penetrar bien en su subjetividad. Toda visión masculina es superflua tanto en este

como en el libro de Christa Wolf.

Ello hace un paralelismo con la historia de la subjetividad femenina en la literatura, no se es

capaz de leer la subjetividad femenina ni las cosas por las que se ve afectada, debido

principalmente a que no se le ha tomado importancia en tiempos anteriores. En el libro la

voz femenina es relegara y callada, de ello hay muchos signos en la obra, tales como la

interrupción de lo que intenta decir o incluso lograr pensar Franza, la forma de callarla que

usa su marido cuando la viola, etc.

Lo masculino en Der Fall Franza es superior a lo femenino en cuanto a que las posiciones

profesionales y sociales que ocupan su hermano y su esposo son verdaderamente

aplastantes durante la obra, la mujer no se encuentra relegada, sino aplastada, ultrajada y

despojada de toda forma de superación. El intento de superación la lleva a la muerte.

La posición social, si se compara con el libro de Wolf, no ha de tener una influencia

negativa en la mujer si es que se lleva a cabo el plan socialista. Se busca la abolición de

clases, aunque sea principalmente para beneficio de la posición masculina.

La articulación de lo femenino es completamente diferente en ambos libros, Rita es capaz

de lograr desarrollarse y articular su yo interno de tal forma que logra superar con ello la

posición del hombre. La articulación de lo femenino en la novela de Bachmann, por el lado

contrario, se impide. Lo que más caracteriza a lo femenino es su inferioridad ante lo

masculino.
Por esa falta de conexión con el mundo, Ingeborg Bachmann da a entender que lo femenino

no es compatible con este mundo, está relegado. La interioridad femenina nunca ha de

florecer según el modelo social. Sin embargo, la figura de Rita no solo logra conectarse con

el mundo, sino que es ejemplo de que la feminidad está más cercana al mundo que el

individualista modelo masculino debido a que es más social, enfocado en la unión.

Tampoco puede estar separada Rita del mundo porque aquello claramente caería en el

individualismo, un gran enemigo del comunismo y por lo tanto de la DDR.

La visión de la sociedad es negativa en Bachmann, se da a entender que la situación de la

mujer no puede seguir en la misma dirección en la que va, ello solo lleva a la decadencia.

El “Der geteilte Himmel” la situación social es positiva, claramente debido a que la novela

pertenece al realismo socialista, que |tenía siempre una visión positiva de la sociedad. Por

ende el libro muestra una subjetividad que se desarrolla e instaura valores más poderosos

que los que se encontraban en vigencia (aquellos capitalistas).

Todo ello expresa que tanto “Der Fall Franza” de Ingeborg Bachmann como “Der geteilte

Himmel” de Christa Wolf son libros que denuncian en mayor o menor medida la falta de de

desarrollo de la mujer en la sociedad de los años sesenta. Ambas obras establecen nuevos

enfoques en el ámbito germanparlante de ese entonces que ayudan a la emancipación de la

mujer del modelo patriarcal tan fuerte que se vive aún hoy en día.

Pero lo hacen de maneras totalmente distintas, Bachmann presenta una visión fatídica y

pesimista de la mujer, la sociedad patriarcal es una enfermedad asesina que pareciera que

no tiene cura, mientras que Christa Wolf mantiene al final un tono optimista de cambio y de

toma de buenas decisiones por parte de la mujer, ésta se puede desarrollar y alcanzar sus
metas debido a que el sistema político socialista así lo permitirá. En cuanto a los recursos

literarios que presentan, ambas incrementan sus escritos literarios con otras disciplinas,

psicoanálisis (Bachmann) y política (Wolf), lo cual también le da a sus obras una

repercusión mayor en el estudio de las cuestiones de género. La literatura feminista de los

años sesenta en el ámbito germano ayudó mucho a desarrollar un mejor modelo social que

se busca implementar en los tiempos modernos.