You are on page 1of 197

Una Introducción a la Historia

Militar
UNA INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA
MILITAR Introducción
El texto que tiene en sus manos tiene por objeto hacer una somera revisión
de la historia militar como un área de estudio específica en el amplio campo de la
historia. La idea es entregar a quienes se interesan en esta disciplina una
orientación básica de lo que es la historia militar y como ella ha sido influenciada
por la historiografía en general y la relacionada específicamente con la guerra y la
estrategia. A través de la revisión se podrá ir avanzando en el tiempo y descubrir
cómo se ha llegado al concepto de historia militar que tenemos hoy por la
influencia de los teóricos de la historia y de aquellos que han dedicado su vida para
escribirla. No hay consenso sobre el campo de estudio que abarca la historia
militar de allí que se analizan distintos enfoques al respecto dejando a la elección
del lector aquel que coincida mejor con el concepto de historia militar que maneja.
El desafío es darse cuenta como la historia ha ido progresando a través de
un debate que se ha dado en el tiempo generando escuelas de pensamiento que de
una u otra manera han afectado o influenciado el estudio de las guerras y de la
historia militar. Se espera que el texto sea de utilidad para que los interesados en
estas materias conozcan de algunos autores que son ineludibles para avanzar en su
conocimiento. El texto además busca ayudar al lector, a sistematizar algunas ideas
con la complejidad que ello conlleva y permitir así darse cuenta del proceso
acumulativo del conocimiento en estas materias. Busca asimismo destacar la forma
en que se estudia la historia militar y sobre todo la importancia que su
conocimiento tiene para los interesados en ella.
Una segunda parte está dedicada especialmente a la metodología, al oficio
del historiador, en la cual tomando las ideas del reconocido académico Marc Bloch
como eje, se explica la forma de hacer historia con sus distintas variantes
entregando una visión del camino que debe transitar un historiador militar para
llegar a comprender y explicar los hechos históricos que estudia. Para ello en
algunos anexos se agregan algunas herramientas metodológicas que servirán de
guías para efectuar la crítica de las fuentes primarias y secundarias que se usen,
como también un esquema desarrollado para el análisis de las batallas, uno de los
enfoques que el historiador militar puede elegir.

3
I. Hacia un concepto de Historia Militar

Si se aplica el concepto de historia que nos sugiere Marc Bloch es decir "el
estudio del quehacer de los hombres en el tiempo", podríamos inferir entonces que
la historia militar no es otra cosa que el estudio del quehacer del hombre militar en
el tiempo.
La palabra historia se sabe que proviene del griego y significa investigar. "El
hecho de que la historia en cuanto
ciencia es una invención es algo que se
acusa en el nombre mismo: "Historia"
ya que es una palabra griega que
quiere decir investigación o
inquisición. El empleo por Herodoto
de esa palabra en el título de su obra
señala una revolución literaria ya que
se trata ahora de averiguar la verdad
y no solo narrar como se hacía antes"
(Collingwood, 1990, p. 27) Por su
parte el origen de la palabra militar

viene de muy antiguo como lo recuerda


N°1 Santo Tomás de Aquino y el origen de la palabra
con particular precisión Santo Tomás de "Militar".

Aquino en su obra "Tratado del Gobierno de los Príncipes" que data del año 1265.
En el tratado mencionado Santo Tomás recuerda el modo en que concebían la
ciudad Platón y Sócrates en la cual distinguían cinco géneros de hombres:
Príncipes, Consejeros, Gente de guerra, Artífices y Labradores. En cuanto a la gente
de guerra se señalaba elnúmero de mil soldados lo que concordaba con el gobierno
de Rómulo, "primer fundador de Roma, de quien tuvo principio este nombre Miles,
que es soldado, porque se llama así por estar en el número de mil que eran elegidos
para pelear, porque eran entonces mil los guerreadores (sic) más expeditos que él
había elegido para las batallas contra sus adversarios. Y por otro camino se llamaron

4
los soldados con este nombre que decimos, como que cada año uno fuese escogido
entre mil (Santo Tomás de Aquino, 1625, p. 189). De allí entonces derivó la palabra
militar que se mantiene hasta hoy. Se puede afirmar entonces que historia militar
es el estudio del quehacer en el tiempo de los mil elegidos para defender la ciudad.
Pese a que su significado etimológico aclararía el objeto de su estudio hay
opiniones muy disímiles con respecto al ámbito que la historia militar abarca, estas
van de aquellos que asimilan su estudio al de la historia de la guerra en un
extremo, con todas sus complejidades y los que la consideran en el otro como el
estudio de las batallas en forma específica. En ese amplio espectro pueden
encontrarse sus numerosos cultores.
Así la historia militar abarca para
algunos el estudio de los generales y su gestión
de mando, para otros el estudio de las armas y
los sistemas de armas, de la caballería, la
artillería, de los castillos y fortificaciones, del
mosquete, la ballesta, el caballero de armadura,
del acorazado y del bombardero estratégico. Es
N°2 La Guerra es el gran escenario de la
Historia Militar. también el estudio de las instituciones, de los
regimientos, de los estados mayores, las
academias de guerra, los ejércitos y marinas en general, de las doctrinas
estratégicas con las cuales estos luchan y del ethos que los motiva. En un nivel más
elevado, a través del estudio de la doctrina estratégica o del pensamiento
estratégico se puede introducir en el mundo de las ideas y en otra dirección casi
en el límite con las ciencias políticas a través del estudio de las relaciones entre
civiles y militares. La guerra en fin es el gran escenario de la historia militar donde
el historiador es forzado a generalizar y a disectar, a calificar y particularizar y
sobre todo a combinar análisis con narrativa, lo más difícil del arte del historiador.
También en la actualidad aparece la preferencia paradójicamente por el estudio de
las fuerzas armadas en tiempo de paz, perdiéndose de alguna manera de vista el
para qué están hechos los ejércitos. Estos se organizan para combatir por lo que se
debe inferir entonces que la historia militar en último término debe ser acerca de
la batalla. (Keegan, 1991, p. 27)

5
Desde esta perspectiva se puede decir que la guerra ha sido consustancial al
hombre desde que éste se organiza y su origen podemos ubicarlo en las primeras
luchas entre cavernícolas rivales buscando imponer sus voluntades provocándose
la muerte a golpe de palos y piedras. A través de los años los medios y técnicas del
conflicto han llegado a ser crecientemente sofisticadas y complejas. Sin embargo,
se ha podido constatar también que en todo este devenir no ha habido cambios en
los objetivos fundamentales de las guerras. Es así que pese al advenimiento de las
armas de destrucción masiva el hombre sigue recurriendo a la guerra para
imponer su voluntad sobre otros. (Dupuy, 1993, p. XX)
Michael Howard - Regius Profesor de Historia Moderna de la Universidad
de Oxford, plantea que Historia Militar no es otra cosa que la historia de las fuerzas
armadas y de la conducción de la guerra. El historiador militar, afirma, que esta
puede enfocarse todavía únicamente en los
intereses específicamente operacionales, pero
para entender y explicar que pasó durante las
operaciones y campañas necesariamente debe
extender sus intereses o atención tan
ampliamente como para hacer un intento de N°3 Sil' Michael Howard Historiador
Militar Universidad de Oxford.

escribir una historia global. Lo anterior significa


que la naturaleza de las decisiones que las afectan están determinadas por una
multiplicidad de factores de carácter económico, tecnológico, logístico, social y
moral que no encuentran explicación en el estudio detallado de las campañas.
(Howard M. , 1984, p. 5). Brian Bond, por su parte profesor de estudios de la guerra
del King's College de la Universidad de Londres sostiene que aunque la historia
militar puede referirse a materias no estrictamente relacionadas con operaciones
militares , debe finalmente relacionarse especialmente con la guerra y el combate.
(Bond, 1984, p. 7) Para J.C. Stagg, profesor de la Universidad de Auckland en
historia americana sostiene que la historia militar ha sido hace mucho tiempo una
de las vertientes de la historiografía occidental. Desde los antiguos griegos hasta
fines del siglo XIX el estudio de la guerra, sus causas, conducción y consecuencias
fueron la principal preocupación de los historiadores los que concentraron sus
esfuerzos en la reflexión sobre la importancia de la guerra en las relaciones entre
los hombres. Sin embargo durante el siglo XX la historia militar cayó en un cierto

6
olvido y negligencia por parte de los historiadores más serios a consecuencia de las
nuevas corrientes historiográficas. Consecuentemente hoy ella vive una lucha hacia
un nuevo sentido que se relaciona con sus objetivos iniciales. Así entonces la
historia militar debe redefinirse en el más amplio sentido como el estudio de las
sociedades en guerra según Stagg. Quienes la practican idealmente deben tratar de
entender la guerra ya sea como un instrumento de la política de un estado y
también como un proceso el que envuelve gran cantidad de personas y las
sociedades a las que pertenecen (J.C.Stagg, 1984, p. 9). David Chandler, el fallecido
Jefe del Departamento de Estudios de la Guerra de la Academia Militar de
Sandhurst planteaba a su vez que la historia militar es en términos simples el
estudio de los hombres en guerra. De allí que concluía entonces que esta es en su
sentido más estrecho el de los estudios de las campañas, batallas y combates, como
fundamento de los estudios de la guerra. (Chandler, 1984, p. 12) Geoffrey Best, por
su parte, profesor de estudios de la guerra de las universidades de Sussex y
Edimburgo es muy concreto en su aproximación y concluye que la historia militar
es el estudio de las batallas y como combatir en ellas, de las campañas y como
conducirlas y las formas en que las fuerzas armadas se preparan para estas tareas.
Agrega que para él todo el resto de los trabajos relacionados con la guerra se
pueden considerar bajo el concepto de estudios de la guerra, siendo el fundador de
este enfoque Sir Michael Howard, ya mencionado . (Best, 1984, p. 13) John Terraine,
destacado productor británico realizador de documentales de guerra, planteaba a
su vez que es imposible separar los aspectos militares de las fuerzas productivas de
las sociedades que luchan las guerras, o de las propias sociedades. Para él la
historia militar moderna nos es distinta a la historia social, en realidad es parte de
ella y una parte muy importante. Las guerras tienen una directa relación con la
industrialización que unifica los períodos tanto en tiempos de guerra como de paz.
Así por ejemplo aun la máquina de coser tiene su historia militar (John Terraine,
1984., p. 13).

7
En resumen estos
distinguidos especialistas
presentan distintos puntos CAMPAÑAS. BATALLAS Y
COMBATES

de vista, pero concuerdan PARTE DE LA TECNOLOGIA


HISTORIA

en que la historia militar SOCIAL

debe estudiarse en un
contexto ya que no tiene
sentido el estudio de las
batallas y campañas en un
vacío. Asimismo se señala
N° 4 Distintas aproximaciones a la Historia Militar
que por muy importante
que sea el contexto no debe olvidarse que el interés principal del estudio de la
historia militar es el hombre en armas, es el hombre en la campaña y en las batallas.
Algunos de estos estudiosos señalan entonces la existencia de un gran campo que
son los Estudios de la Guerra en los que se incorporan factores políticos, sociales y
económicos y que parte importante de dichos estudios es la historia militar que se
ocupa específicamente de las fuerzas armadas y de la conducción de la guerra
Actualmente en Estados Unidos y Europa se han publicado innumerables libros que
buscan sistematizar la historia militar, de ellos se pueden obtener conceptos que
ayuden al intento que se hace de definir las materias de estudio de esta disciplina.
Desde Estados Unidos se afirma que la situación actual de la historia militar
reconoce la naturaleza y función específica y única de las fuerzas armadas
analizándola en el contexto de temas más amplios que se fueron incorporando en
los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial y relacionados con aspectos
intelectuales y estructurales de las fuerzas armadas, la confección de sus políticas y
el impacto de ellas en sus respectivas sociedades (E.Showalter, 1996, pp. 201-203).
Se plantea también que el concepto de historia militar no alcanza a abarcar todo lo
que significa el estudio de la guerra en sus diferentes dimensiones, de allí entonces
que tomando las diferentes aproximaciones a esta se han sistematizado las
distintas visiones disciplinarias de la guerra, siendo la historia militar solo una de
ellas. Así se sostiene que estas visiones contemplan la antropología, la historia
cultural, los estudios de las causas de la guerra, la historia diplomática, la economía,
el feminismo y los estudios de

8
género, la historia de la ciencia y la tecnología, la historia de la paz, las ciencias
políticas y las relaciones internacionales, la psicología y los estudios sociológicos.
(Chambers, 1990, pp. 210-213)
Desde España el profesor titular de historia de la Universidad Complutense
de Madrid José Martínez Sanz afirma que la historia militar es un género histórico
que, además de abarcar las batallas (como
realización de la estrategia -entendida como
prolongación de los objetivos diplomáticos y
políticos de los Estados- y la táctica -como
medio para conseguir los objetivos
estratégicos-), debe abarcar la tecnología de
cada período (que está presente en las armas
que usa) y el estudio de las guerras en cinco N°5 La Historia Militar debe abarcar la
tecnología de cada período
niveles: la de los políticos, de los generales, de
los soldados, de los civiles y los resultados de la guerra. Con tales características, la
historia militar es y debe ser considerada como un género histórico tan válido y
científico como la historia de la ciencia o la historia social, pues los objetos que
estudia son tan científicos e históricos como los de estos dos géneros que se han
tomado como ejemplo (Martinez J. , 2003, pp. 37-47).

Habiendo revisado los diferentes enfoques en cuanto al significado y


objetivos del estudio de la historia militar se hace necesario volver la mirada atrás
para darnos cuenta como se ha llegado a la conceptualización que hemos reseñado.
Al revisar la evolución de la idea de historia y su connotación militar podremos
darnos cuenta como hemos llegado a la historiografía militar contemporánea y
descubrir a quienes, con su pensamiento y escritos, ayudaron a que ésta tuviera
una connotación científica. Asimismo significará un rico recurso a la hora de iniciar
los propios trabajos históricos encontrando soluciones en los profundos análisis
hechos en el tiempo.

9
II. -Evolución de la idea de historia y su connotación militar
1. -Los dioses y los mitos sobre la guerra
Comenzando por la historiografía greco romana se
puede coincidir con algunos reputados especialistas que ella
fue una suerte de historia teocrática donde abundaba el mito.
Para ellos historia significaba el relato de hechos conocidos
con el objeto de entregar información a personas que los
desconocían, pero que, en cuanto creyentes en el dios de que

N° 6 El mito y los dioses se trataba, debían conocer los actos por los cuales este se
antecedente de la
Historia Militar. había manifestado. El mito por su parte no se ocupaba de
actos humanos y sus personajes principales eran los dioses,
sus acciones divinas no eran sucesos fechados en el pasado ya que eran tan
remotos que no se sabía cuándo habían sucedido. En este tipo de historia estaba
presente fuertemente la guerra y lo militar ya sea a través de los dioses o de los
mitos (Collingwood, 1990, p. 26)
En todas las culturas se encuentran asombrosos relatos mitológicos que son
importantes de conocer ya que llevan prácticamente a los orígenes del
pensamiento de sociedades que buscaban o daban explicación a la creación y a sus
existencias. Los mitos y leyendas son invenciones humanas y han nacido en
distintos tiempos y en diferentes lugares tratando de darle un sentido a los grandes
problemas que el hombre siempre ha debido enfrentar. Entre sus principales
preocupaciones e inquietudes se hallaba la búsqueda de una explicación del porqué
vivir, la razones de la mala suerte, del éxito, de la crueldad, del amor y la fertilidad,
de la muerte, de la vida después de la muerte, de las relaciones familiares, de la
traición, de lo viejo frente a lo nuevo, de lo humano frente a lo divino, de lo mágico,
del poder, del destino, la suerte, los accidentes, la locura, la creación, la naturaleza,
el universo y sin lugar a dudas de la guerra y lo militar (Cotterell., 1989, p. 7).
Estos mitos y leyendas parecen no tener valor en la sociedad
contemporánea, donde las explicaciones se buscan a través de la filosofía y el
conocimiento científico, pero para un historiador sin lugar a dudas siguen teniendo
mucho sentido ya que de su estudio se puede descubrir como pensaban los

10
hombres de las distintas civilizaciones, en este caso con respecto a la guerra y lo
militar.
Una mirada a los dioses de la guerra y a los mitos relacionados a ella abre
un panorama sobre cada civilización, en las que muchas ideas se repiten, muchos
dioses se mantienen, a otros se les cambia nombre y así permanecen en el tiempo
como fuente de inspiración y símbolo. La cultura
occidental y el desarrollo de su historiografía
acogieron la imaginación de los griegos y de los
romanos y repitieron reiteradamente las
explicaciones que sobre la guerra y lo militar se
transmitía a través de los míticos relatos y leyendas.
El dios de la guerra de los griegos fue Ares, el único
hijo de Zeus y Hera al que los romanos llamaron luego
Marte. Para los griegos Ares no era un dios popular
por su afán de violencia y su extrema crueldad, en
cambio Marte lo fue entre los romanos. Su mes, Marzo,
N° 7 Ares el dios de la guerra de los
era muy importante ya que anunciaba por un lado el griegos, Marte para los romanos.

renacimiento de las plantas y el inicio de la estación


de las guerras y las campañas. Marte fue concebido por Juno sin pareja. Rómulo y
Remo quizás fueron el principal regalo que el dios le dio a los romanos ya que de
su relación con la virgen vestal Rhea Silvia nacieron estos mellizos el primero de
los cuales fue el fundador de Roma. La creencia era que Marte siempre bajaba en
ayuda de los descendientes de Rómulo en tiempos de crisis, así en una ocasión una
coraza sagrada caída del cielo salvó un ejército completo. Esta coraza luego se
mantuvo en el Foro y se decía que era la garantía de la continuación del Imperio. El
nombre de Marte siempre era invocado en el campo de batalla para dar mayor
fuerza a los soldados y se mantuvo luego como tradición, como asimismo la
realización de carreras de caballos en honor a éste. (Cotterell., 1989, pp. 53-178.)
Por su parte también hubo diosas relacionadas con la guerra, entre ellas la virgen
Atenea nacida de la cabeza de Zeus, adorada por los griegos, como diosa de la
guerra y de la sabiduría junto con ser patrona de las artes. Se trataba de una diosa
activa que ayudaba a los héroes y a los aventureros entre los que se incluyeron,
Perseo, Hércules, Jason y Odiseo (Ulises). Disfrutaba de la alegría y de los cuidados

11
necesarios que prodigaba para mantener el entusiasmo en el campo de combate,
pero no disfrutaba ni compartía las masacres como Ares. Su símbolo era el búho
asociado por los griegos a la sabiduría y además
era la protectora del Acrópolis y de la ciudad.
Los romanos por su parte la identificaron con
Minerva, hija de Júpiter la cual
era retratada con un casco, un
escudo y una cota de malla. Su
nombre se estima provino de
mente y pensamiento y su culto
creció a la par con la popularidad de Marte.

Entre las diosas griegas se nombra N° 8 Atenea diosa de la guerra y de la


sabiduría. Minerva para los romanos.
también a Circe la que poseía grandes poderes
mágicos los que usaba para transformar a sus enemigos o aquellos que la
ofendieran en animales. La leyenda dice que tuvo relaciones con Ulises de vuelta de
la guerra de Troya a quien ayudó para poder regresar a casa según Homero en su
famosa Odisea. Esta guerra asimismo repetida como leyenda a través de los siglos
generó verdaderos arquetipos. Así por ejemplo Cassandra la profetiza que nunca
fue escuchada, pero que sin embargo generó predicciones que se hicieron realidad
como la estratagema del caballo de Troya para ocupar la ciudad. Se agregan a ella
Castor y Polydeuces (Pollux para los romanos) hermanos mellizos de Helena
(la causa de la guerra de Troya), ambos viajaron junto a Jason y los Argonautas en
búsqueda del vellocino de oro, al que ayudaron
cuando regresó de una campaña contra sus
enemigos y también participaron en el rescate de
su hermana cuando Teseo la sacó de Ática. Los
romanos eran muy devotos de ambos hermanos y
creían realmente que estos los ayudaban como
héroes divinos en el campo de batalla. Otros dioses
N° 9 Jano el dios romano de las dos caras, ámanos asociados a la guerra eran Mercurio y
permitía dejar las puertas abiertas en _ . . ., . .. ., .
tiempos de guerra siendo capaz de mirar Jano, el primero ayudaba a los viajeros y daba la
adelante y atrás. _ . , .. ..

buena suerte y el segundo el dios de dos caras


conectado al triunfo militar ya que permitía dejar las puertas abiertas en tiempos

12
de guerra y era capaz de mirar adelante y atrás. Es el nombre del primer mes
(Enero, Jano) donde se mira lo que ya pasó y lo que viene y que ayuda a Rómulo en
la construcción de Roma. A los anteriores se agregaba Júpiter llamado el mejor y el
más grande de los dioses, de allí que los generales después de sus triunfos le
ofrecían sacrificios. Era el responsable del tiempo y además dios de la ciudad, de su
cabeza nació Minerva. Era adorado como hacedor del trueno, del relámpago, del
rayo y como supremo comandante, triunfador y predador.
Otros personajes de la mitología que siguen presentes hasta hoy son los
cíclopes, talentosos trabajadores que construyeron fortificaciones en Micenas; la
nombrada y renombrada Helena mujer de Menelao, rey de Esparta, que se unió al
príncipe troyano Paris, lo que causó la conocida guerra entre griegos y troyanos
durante diez años. Según la tradición era hija de Zeus y
Leda, una gran belleza en tiempos de Homero en el siglo :
noveno antes de Cristo y que luego se reconciliaría con su
marido. Hércules para los romanos y Heracles para los
griegos se agrega al panteón en relación a la guerra, fue ^
guerrero desde pequeño, famoso por su fuerza la que le
permitió estrangular dos serpientes venenosas enviadas a p
ultimarlo, era muy hábil con la lanza y la flecha y un gran ®
luchador. Fue capaz según la leyenda de destruir al león de |
Nemea con sus propias manos, lo mismo hizo con Hidra la ia Guerra de ios vikingos

serpiente de nueve cabezas, a la cual le crecían dos más por cada una que se le
cortaba. Sus famosas columnas en Gibraltar se formaron cuando con su fuerza
separó la tierra para poder acceder al Atlántico. La lista es larga y cualquier estudio
de la guerra que busque los orígenes y la explicación de muchas de las tradiciones
que aún se mantienen en su ámbito necesariamente debe recurrir a esta concepción
teocrática y mitológica de la historia. Lo anterior es válido no solamente para la
cultura occidental como lo demuestra la tradición y los mitos en las más variadas
culturas que se han desarrollado en el mundo. La asiria, por ejemplo, con su dios de
la fertilidad y de la guerra Ashur; Cuchulainn el arquetipo del guerrero en las sagas
celtas irlandesas; Frey y Freyra los dioses de la guerra en Escandinavia; Gawain el
perfecto caballero en las leyendas del rey Arturo; Gilgamech y Enkidu legendarios
héroes sumerios; Ninurta, dios de la

13
guerra asociado con el trueno también sumerio; Guan Di el dios chino que previene
la guerra; Pillán y Guinechen, dios del trueno y dios de los hombres entre los
mapuches; Hanuman, general en jefe y asesor en materias bélicas de Sugriva el rey
mono favorito en la mitología budista en China, Japón y la India, el que aparece
varias veces nombrado en la famoso poema épico indio Ramayana; Kamapua'a el
dios guerreo de la mitología hawaiana; Odín o Wotan el dios facilitador de la
victoria de los vikingos; Ogun el dios de la guerra de Yoruba en África occidental;
Rustem la contraparte de Hércules en la mitología iraní, entre otros. (Cotterell.,
1989, pp. 53-179)
La mitología y lo militar van de la mano hasta nuestros días en el caso
chileno los dioses se recuerdan en algunas canciones militares como el caso del
Himno de la Academia de Guerra del Ejército que en una de sus estrofas señala:
"Invocando a Minerva y a Marte tras la ruta del triunfo y honor, surgirán los laureles
y el arte de Oficiales de Estado Mayor." El avión de entrenamiento fabricado por la
Empresa Nacional Aeronáutica (ENAER) lleva asimismo el nombre de "Pillán".
Otras aeronaves asimismo llevan nombres de dioses como el "Hércules". Para
quienes gusten de la historia militar clásica, encontrarán permanentemente en los
testimonios escritos y materiales de la época la mención de los dioses de la guerra
con todo un significado, de allí la importancia de conocer su origen.

2. -Hacia una historia científica de la guerra

Los primeros encuentros de fuerzas ocurrieron cuando grupos de hombres


del Paleolítico armados con implementos de piedra, lucharon con otros grupos por
comida, mujeres o tierra. También a
lo largo de la prehistoria hubo otras
motivaciones para la lucha, como lo
deportes, la urgencia de dominación
o la necesidad de independizarse. La
arqueología cuenta, definiendo la
data de las fortificaciones de Jericó,
alrededor de 6000 AC y de Catal
N° 10 Fortificaciones de Jericó de 6000 AC muestra que el
Huyuk (Anatolia) de 7000 AC, que el hombre neolítico combatía organizadamente.

14
hombre Neolítico ya combatía organizadamente cientos de años antes de la
invención de la escritura o de la forma de trabajar el metal. (Pritchard, 1991, p. 10)
La mayoría de las sociedades a continuación fueron aprendiendo el uso del metal
junto con desarrollar formas de escritura como fue el caso de Mesopotamia y
Egipto alrededor de 3500 a 3000 AC, cuando empezó a usarse el cobre para hacer
armas, implementos domésticos y elementos de decoración. Muchos años pasaron
hasta que el hombre fue capaz de mezclar el cobre con estaño para producir el más
resistente bronce. Procesos similares pueden advertirse en la edad del bronce en
las culturas que se desarrollaron en el valle del Indo alrededor de 2500 AC y en el
Valle del río Amarillo en China en la misma época. La metalurgia del hierro empezó
a reemplazar el bronce en el Medio Oriente alrededor del año 1000 AC y en Europa
pronto después. Fue recién unos pocos siglos más tarde que la edad del hierro
apareció en India y en China.
La historia militar antigua que
comenzó con las culturas de la edad del
bronce se fue conociendo a través de los
registros que estaban casi totalmente
dedicados a las migraciones, guerras y
conquistas. Alrededor de 1500 AC, ya se
puede visualizar el curso de muchas de
las constantes guerras del Medio Oriente
N° 11 Guerreros asirios integrantes de una de las
y los comienzos de la organización cinco sociedades militares de la Antigüedad

militar primitiva y sus métodos de combate. Alrededor del siglo VI AC ya hay


registros más comprehensivos y ligeramente continuos de las guerras. Estos
registros muestran que tres de las cinco sociedades
militares más grandes de la antigüedad, los sumerios, los
asirios, los egipcios, los persas y los griegos, florecieron
antes del 600 AC. (Humble, 1980, pp. 8-10)
Las principales tendencias en el desarrollo de la
guerra en este período fueron la introducción del transporte
militar ya sea por mar o tierra, del carro de combate, el

N° 12 Herodoto, historiador incremento de las tropas montadas, ya sea bárbaros o creador de


la historia científica ( 484 AC -425 AC)

15
tropas de elite con prioridad por sobre las tropas a pie conformadas por soldados
plebeyos y la paulatina introducción del hierro y el acero, reemplazando el bronce
en la producción de las armas. (Dupuy, 1993, p. 2)
Entre el año 600 AC y el 400 AC hay una mayor seriedad en los estudios
históricos existiendo un tránsito entre la leyenda, los mitos y las historias
confiables. En cuanto a las tendencias en la guerra misma destaca una mayor
explicación sobre el uso de las armas que no cambian mayormente y el inicio del
desarrollo de las primeras tácticas y doctrina militar. Uno de los hechos más
destacables en esta época pasa a ser el estudio serio de las guerras y de la forma de
hacerlas el cual es repentinamente evidente a partir del siglo V AC. Las primeras
historias conocidas las de Herodoto y Tucídides no fueron historias militares
conscientes, pero inevitablemente ellas trataron principalmente acerca de eventos
militares. El primero de ellos destaca porque los hace: "Esta es la exposición de las
investigaciones de Herodoto de Halicarnaso, para que no se desvanezcan con el
tiempo los hechos de los hombres, y para que no queden sin gloria grandes y
maravillosas obras, así de los griegos como de los bárbaros y, sobre todo la causa por
la que se hicieron guerra." (Heródoto, 1999, p. 3).Alrededor de la misma época, en
China, Sun Tzu estaba componiendo su tratado sobre el Arte de la Guerra,
revelando una comprensión importante sobre los fundamentos prácticos y
filosóficos de la guerra y del liderazgo militar tan iluminador como los estudios que
pueden encontrarse hoy día sobre el mismo tema, planteando la importancia de los
elementos básicos que hay que considerar en el Arte de la Guerra como el camino,
el clima, el terreno, el mando y la disciplina. (Cleary, 1999)
Es necesario detenerse en Herodoto (484 AC -425 AC) brevemente ya
que es reputado como el creador de la historia científica. En su época y en gran
parte gracias a él, los griegos tuvieron clara conciencia, tanto de que la historia
podía ser una ciencia, como que se refería a los actos humanos. La historia escrita
por Herodoto ya no es leyenda sino que es investigación, es un intento a dar
respuestas a preguntas bien definidas acerca de aspectos que se ignoraban
ocurridos en una fecha determinada. Algo de leyenda y mito se mantiene pero se
nota un esfuerzo profundo por descubrir, por investigar lo que no se sabe. Se trata
de una aproximación humanista ya que las preguntas se plantean con respecto a lo
que ha hecho el hombre. Asimismo busca ser racional, es decir las respuestas que

16
ofrece tienen fundamentos ya que se basan en testimonios. Junto a lo anterior esta
nueva expresión es una verdadera instancia de auto revelación, es decir, que existe
con el fin de decirle al hombre lo que es el hombre, diciéndole lo que ha hecho
(Collingwood, 1990) En su libro I Clío Herodoto incursiona en el terreno de la
historia de la guerra y declara: "Entre los persas, dicen los doctos que los fenicios
fueron los autores de la discordia, porque, después de venir del Mar Eritreo al
nuestro, se establecieron en la misma región que hoy ocupan, y se dieron desde luego
a largas navegaciones, así llegaron a Argos ciudad que sobresalía en la región que
hoy llamamos Grecia." Luego agrega Herodoto, que según la versión persa los
griegos agredieron Asia y de allí que ellos tuvieron la gran culpa, por haber
empezado sus expediciones antes que los persas contra Europa. (Heródoto, 1999,

El plan de sus Nueve libros de


la Historia es el de una historia y
descripción del Imperio Persa, en la
cual, al contar las sucesivas
conquistas persas, se traza la
descripción e historia retrospectiva
de los pueblos conquistados (jonios,
eolios, dorios, babilonios, egipcios y
estados griegos entre otros). Se trata
de un relato de la historia de las
nación
es y en
particu
N° 13 Principal obra de Herodoto de
Haiicarnaso lar de las guerras
médicas. Al padre
de la historia se le critica por algunos, desde el punto
de vista de la historia militar, por su falta de cuidado
al describir la topografía de las operaciones militares
y de que a la par de no cuidarse gran cosa de
monumentos y documentos, no visitó los campos de II
N°14 Tuccidides, (460 AC-396 AC)
batalla. Un historiador francés Hauvette lo reivindica historiador militar griego autor de
las Guerras del Peloponeso

17
explicando que Herodoto entiende de guerra y estrategia aunque no le interesan en
sí; la omisión de detalles topográficos que permitan reconstruir el plano perfecto
de las batallas en todos sus movimientos, obedece a que Herodoto se acoge a la
tradición oral, que se preocupa más de la vida y carácter de generales y soldados
que de precisiones cronológicas y topográficas. (Makiel, 1999, p. XXV)
Tuccídides (460 AC-396 AC?), también merece atención en cuanto al
desarrollo de la historiografía occidental y particularmente de la historia militar
con su famosa obra "Historia de la Guerra del Peloponeso". Herodoto y otros dejaron
dicho que cuantas veces los persas invadieron el territorio de los griegos, estos
derrotaron a aquellos y terminaron por decidir el gran rey que se acomodase con
ellos en tiempos de Cimón (año 488 AC). Sus triunfos sobre el invasor persa se
debieron a que el peligro común vino a formar un solo estado de los diversos
estados existentes, debido al sentimiento nacional que se formó para enfrentar a
los invasores. Las victorias de Maratón, Salamina y Platea y la supremacía marítima
de Atenas le daban esta superioridad sobre los otros estados lo que le permitió
recaudar y administrar el dinero que exigían las operaciones de la guerra para la
defensa común. La hegemonía alcanzada por Atenas durante los tiempos más
críticos fue siendo objetada cada vez con mayor intensidad por los otros estados
dando origen a la guerra que relata Tuccídides. Herodoto había dado a sus
personajes una forma dramática, poniendo en su boca palabras que tal vez nunca
profirieron, faltando de este modo a la verdad histórica, pero haciendo más amena
su obra y acercándola bastante a la epopeya, como una composición narrativa. En
cambio Tuccídides fue mucho más formal utilizando las arengas para exponer las
ideas y sentimientos propios y manifestar las causas de los acontecimientos y la
política de aquellos tiempos, advierte eso sí que le era difícil retener en la memoria
las palabras mismas o los discursos pronunciados y que procuró trasladarlos lo
más verídicamente posible en el fondo. Al leerlas se tiene la sensación de estar
oyendo a los mismos personajes, los cuales parece no podían hablar de otra
manera, atendidas todas las circunstancias. (Soto, p. 13) Ejemplo de los anterior es el
discurso de los Córciros solicitando una alianza con Atenas: "En el combate naval
que tuvo lugar, nosotros mismos, solos, hemos rechazado a los corintios; pero después
que ellos han avanzado contra nosotros con unas fuerzas más considerables viniendo
desde el Peloponeso y del resto de Grecia, y al ver que nosotros somos impotentes

18
para triunfar con nuestra propia fuerza solamente, y que al mismo tiempo el peligro
será para vosotros grande si nosotros nos llegamos a ver bajo su dominio, es de todo
punto necesario solicitar ayuda a vosotros y a todo otro’’- (Tuccídides, 1975, p. 38)
3. -Hacia una historia universal de
la
guerra
Entre el año 400 AC al año 200 AC
hay una clara emergencia de la estrategia
y de la aplicación táctica de las armas
combinadas, vale decir de la caballería, la
infantería y la artillería. Junto a ello en
este período hay una gran expresión de
liderazgo militar. Así es dable destacar a
genios como Alejandro y Aníbal y a otros
líderes militares de menor brillo pero de
destacado desempeño como Filipo de
Macedonia el padre de Alejandro, Amílcar
padre de Aníbal, los romanos Escipión,
Marcelo, Nerón y Pirro de Epiro;
N° 15 Julio César (loo AC-44AC) Gran Capitán y Epaminondas y Xantipo de Grecia, Dionisio autor de
la Guerra de Las Galias.

y Agátocles de Siracusa; el indio


Chandragupta y el chino Shih Huang Ti y muchos otros. Aníbal es llamado el padre
de la estrategia aunque Alejandro no estaba menos enterado de los fundamentos de
esta- (Holmes, 2001, p. 397) Por otro lado hubo un mayor énfasis en la aplicación
del concepto de guerra económica, en la que los líderes buscaban destruir la
voluntad de lucha de sus adversarios atacando fundamentalmente sus fuentes de
recursos junto con sitiar sus ciudades y fortalezas.
La historia escrita por Herodoto ya no es leyenda es investigación, es un
intento a dar respuestas a preguntas bien definidas acerca de aspectos que se
ignoran ocurridos en una fecha determinada. Algo de leyenda y mito se
mantiene pero se nota un esfuerzo profundo por descubrir, por investigar lo
que no se sabe. Se trata de una aproximación humanista ya que las preguntas
se plantean con respecto a lo que ha hecho el hombre.

19
Los doscientos años siguientes de historia militar fueron testigos del
crecimiento de dos grandes poderes militares, el imperio Han de China (Fairbank,
1996, p. 74) y el romano del mundo mediterráneo. Los casos de liderazgo militar
excepcionales fueron menores que en el período anterior, destacando por sobre
todos Julio Cesar y en (Suetonio, p. 34) un muy segundo plano figuras como Sulla y
Luculus. En cuanto a organización militar hubo progresos evidentes en el caso de
los romanos cuyas legiones resultaron victoriosas ante las falanges macedónicas,
junto al uso de fortificaciones de campaña como bases ofensivas o defensivas.
En cuanto a la manera de hacer historia el período helenístico generó
nuevas transformaciones. En esta época las maneras y costumbres griegas fueron
adoptadas por los bárbaros, así las viejas ideas de hostilidad se convierten en
cooperación, poco a poco los bárbaros se transforman en griegos y, por lo tanto,
en herederos de la conciencia histórica. En razón de las conquistas de Alejandro el
mundo evolucionó hacia algo más que un concepto geográfico; se transformó en un
concepto histórico. Así el helenismo es el creador de la historia ecuménica. Una
historia mundial no podía escribirse a base de testigos de vista contemporáneos
como planteaba la tradición griega y, por lo tanto, se sintió la necesidad de un
nuevo método: la compilación. Se hizo necesario
construir una historia a base de lo escrito por
historiadores anteriores que habían narrado
historias locales en épocas determinadas y por
supuesto que Herodoto y Tuccídides fueron
considerados- (Collingwood, 1990, pp. 40-41)
En esta época es importante recordar a
Polibio de Megalópolis, su aporte fue
extraordinariamente importante y como buen
historiador tenía un tema definido, algo que quería
contar, de cosas memorables y notables, nada
menos que la conquista del mundo por Roma. Sus
escritos se remontan a 150 años antes del tiempo N° 16 Polibio de Megalópolis, (200 AC-
118AC) gran historiador militar de las
en que escribe y aplica un concepto de historia Guerras Púnicas

ecuménica y nacional. (c°nmgwood, i"o, p. 42) Así comienza su famoso libro “Las
historias de Polibio de Megalópolis” que data aproximadamente del año 145 AC.

20
"Si los historiadores que nos han precedido hubiesen descuidado hacer el elogio de la
historia, tal vez sería necesario hacerlo para inducir a todos a estudiarla y darle una
favorable acogida a semejantes estudios, pues no hay manera de corregirse más
apropiada para los hombres que el conocimiento de los hechos del pasado". Más
adelante agrega que la sorprendente grandiosidad del argumento que pretende
tratar, se hace más evidente, si se hace un juicio comparativo, con relación al poderío
romano, de los imperios más famosos del pasado, de los cuales han escrito mucho
los historiadores. Continúa refiriéndose a los persas que cada vez que quisieron
aventurarse más allá de los confines de Asia, no solo pusieron en peligro su
supremacía, sino aun su misma existencia. Luego menciona a los espartanos que
después de luchar por mucho tiempo por conquistar la hegemonía de Grecia, cuando
la obtuvieron solo la mantuvieron por doce años. Agrega luego a los macedonios que
dominaron en Europa únicamente desde el Adriático hasta el Danubio, lo que era
una mínima parte del continente europeo, luego obtuvieron el dominio del Asia,
derribando el poderío persa, y así pese a controlar gran parte del mundo lo dejaron
en manos ajenas. Termina diciendo "los romanos en cambio, han sometido a su
dominio a casi todo el mundo, no ya a una parte de él, y poseen un imperio que no solo
es inmensamente más grande que aquellos que lo han precedido, sino que no ha de ser

r
superado en el futuro y será posible conocer más exactamente la forma gradual en que
fue alcanzando este poderío y, de la misma manera, se

| comprenderá cuanta y cuál es la utilidad


ygJyy&A T due aporta la
historia que llamamos
pragmática a quienes tienen deseos de
saber (Polibio, pp. 30-31) La mayor parte
de la historia de Polibio cubre entre los
años 264 al 146 AC y describe la ascensión
de Roma como potencia hasta la
destrucción de Cartago y la dominación de
N° 17 El cuervo, invento romano utilizado en las Greda Roma. Es un trabajo Uj
guerras púnicas contra Cartago r > Jr>>

profundo, imparcial, basado en una


cuidadosa investigación sobre costumbres, instituciones, geografía, causas de los
eventos y del carácter de las personas. Desde el punto de vista de la historia militar
es un clásico que entrega ricos antecedentes sobre adelantos técnicos de combate
21
en mar y en tierra como el famoso “cuervo” para los abordajes usados contra
Cartago, organización de las fuerzas de ataque, despliegues y tácticas,
descripciones del terreno, personalidad de los comandantes, cruce de ríos y de
montañas como los Alpes por Aníbal, aspectos de moral y de seguridad de las
fuerzas, entre otros. Su historia así es un compendio de arte militar hábilmente
narrado. A manera de ejemplo un párrafo que relata un encuentro de caballería:
"Los comandantes y la caballería estaban anhelantes de llegar a las manos, y el
primer choque fue tan violento, que los arqueros todavía no habían lanzado la
primera flecha cuando ya huían replegándose hacia el espacio que quedaba tras los
escuadrones romanos, trastornados por la carga, y sumamente temerosos de ser
aplastados por la caballería cartaginesa que se les venía encima. La lucha de ambas
caballerías formadas frente a frente, estuvo incierta largo rato, pues no solo se
combatía a caballo sino también a pie, por el
gran número de jinetes que habían perdido
su cabalgadura. Cuando los númidas
(aliados de Cartago) llevaron a efecto su
maniobra de envolvimiento y cayeron a sus
espaldas, los arqueros que se habían salvado
de la carga de caballería, fueron aplastados
N°18 Tito Livio (59AC-17DC) Autor de
entonces por el asalto de la masa de la Historia de Roma un clásico de la
historia militar
aquellos. Los demás, que combatían
frontalmente contra los cartagineses y que, aun después de sufrir fuertes bajas habían
causado otras mayores a los enemigos, atacados por la espalda por los númidas,
huyeron dispersándose. Solo unos pocos lograron reunirse alrededor del cónsul"
(Polibio)
Tito Livio continuó con la tradición helenística y concibió la gran idea de una
historia de Roma desde sus orígenes, la que llevó adelante compilando lo que a la
fecha se había escrito, así reunió los anales tradicionales de la antigua historia
romana y construyó una narración unitaria y continua. Era primera vez que se
intentaba algo parecido y para los romanos era historia universal, ya que se
consideraban superiores sobre todos los demás pueblos y con el monopolio de las
únicas virtudes merecedoras de ese nombre, era la única historia valiosa y no una
simple historia particular entre muchas posibles. Tito Livio acepta la tradición tal

22
como viene y la repite de buena fe. (Collingwood, 1990, p. 46).Su obra se titula “Ab
Urbe Condita” y abarca desde su fundación 753 AC hasta su propia época, se trata,
como el propio autor confiesa, de un elogio del pasado esplendoroso de Roma y de
resaltar los héroes que contribuyeron a crear la nación más poderosa de la tierra.
Constaba originariamente de 142 libros, de los que se conservan únicamente 35,
aproximadamente la tercera parte del total. El contenido de los libros conservados
corresponde al período que va desde la fundación de Roma hasta la conquista de la
península itálica (siglos VIII-III AC.); la guerra a Grecia (siglo II AC.). Un párrafo
relativo a lo sucedido después de la famosa batalla de Cannas muestra su interés
para la historia militar: "Todos los oficiales de Aníbal le rodearon y le felicitaron por
su victoria, instándole a que después de un éxito tan magnífico permitiera descansar,
a él ya sus exhaustos hombres, durante el resto del día y la noche siguiente. Maharbal,
sin embargo, prefecto de la caballería, pensaba que no debían perder un

N° 19 Batalla de Cannas relatada por Tito Livio 216 AC

instante. Por el contrario le dijo a Aníbal para que sepas lo que se ha ganado con esta
batalla, yo te digo que en cinco días estarás celebrándola como vencedor en el
Capitolio. Sígueme, yo iré por delante con la caballería, y sabrán que has llegado
antes de saber que estás viniendo". Para Aníbal la propuesta era demasiado
optimista e importante como para aceptarla enseguida. Le dijo a Maharbal que
elogiaba su celo, pero que necesitaba tiempo para pensar en sus planes. Maharbal le
respondió; "Los dioses no han dado todos sus dones a un solo hombre. Sabes vencer,
Aníbal, pero no sabes qué hacer con la victoria". Es creencia general que la demora
de aquel día salvó la ciudad y el imperio. Al día siguiente, tan pronto como
amaneció, se dedicaron a reunir el botín sobre el campo de batalla y contemplar la

23
carnicería, que era un espectáculo horrible incluso para un enemigo. Todos
aquellos miles de romanos yaciendo allí, revueltos infantes y jinetes según la
suerte les había unido en el combate o en la huida. Algunos, cubiertos de sangre, se
levantaron de entre los muertos a su alrededor al molestarles sus heridas por el
frío de la mañana, y a los que el enemigo dio rápidamente fin. Hallaron a algunos
tumbados, con los muslos y corvas acuchillados pero todavía vivos; ofrecían estos
sus gargantas y cuellos y les pedían que les drenasen la sangre que aún quedaba en
sus cuerpos. Encontraron algunos con las cabezas enterradas en la tierra,
habiéndose ahogado evidentemente ellos mismos haciendo hoyos en la tierra y
amontonando la tierra sobre sus rostros. Lo que atrajo más la atención de todos
fue un númida que fue arrastrado con vida de debajo de un romano muerto,
cruzado sobre él; sus oídos y nariz estaban arrancados, pues el romano, con las
manos demasiado débiles para empuñar la jabalina y en medio de su loca rabia, se
las arrancó con sus dientes expirando al hacerlo”. (Livio, 1905, p. 46) Se basó en
Quinto Claudio Cuadrigario, Valerio Antias, Antípatro, Polibio, Catón el Viejo y
Posidonio. Por lo general se adhiere a una de las fuentes, que luego completa con
las otras, lo que a veces hace que se encuentren duplicados, tiene discrepancias
cronológicas e incluso inexactitudes. (Sánchez, 2011, p. 2)
Hasta el año 200 DC puede hablarse de la paz romana, en la que no fueron
muchos los grandes eventos militares, salvo las
regulares acciones aisladas en las diferentes
provincias del Imperio. Se trataba de que la
estabilidad lograda y la extraordinaria superioridad
militar fueran demasiado sólidas como para que se
vieran afectadas por las amenazas externas. Líderes
militares de importancia en esta época son pocos los
dignos de mención quizás Pan Chao de China y la
figura de Kanishka el emperador de Kushan
N° 20 Tácito (55-120 DC)

autor de los Annaies (Afganistán moderno) los que pueden colocarse a la altura
de los emperadores romanos del período grandes soldados a la vez como Tiberio,
Trajano, Marco Aurelio y Séptimo Severo. Entre los historiadores de esta época se
suma Tácito, el autor de los Anales. Su tema es la historia interna y externa de Roma
desde el reinado de Tiberio al de Nerón, ambos incluidos, es decir, el período

24
comprendido entre los años 14 y 68 D.C. La obra constaba al menos de dieciséis
libros, pero el texto que hoy se dispone no está completo y tiene importantes
mutilaciones. En su primer capítulo Tácito afirma que esta historia se había escrito
presionada por el miedo mientras vivían los emperadores y, después de muertos
éstos, los historiadores se habrían dejado llevar por el resentimiento. Por eso,
Tácito justifica su deseo de revisar tales tiempos, pues se considera lo
suficientemente alejado para no herir susceptibilidades y guardar, en cierta
medida, su libertad de acción pues pretende escribir sine ira etstudio (sin odio ni
parcialidad), como él mismo declara, ya que no tiene motivos para ello. Sin
embargo, esta declaración de neutralidad está cargada de un fuerte elemento
subjetivo, que resulta ser el propio sentimiento del republicano que intenta
escribir una historia del Imperio, forma de gobierno que nunca pudo agradarle del
todo. Ha sido el enfoque altamente moralista con que Tácito examina la historia y
concibe la política lo que ha hecho de él un escritor atractivo En los Anales se
ofrece al mismo tiempo un amplio campo de observación y un profundo análisis
teórico del arte del gobierno personal. La parte más famosa de la obra, la más
estudiada y la que ha suscitado más comentarios encontrados y mayor polémica es
la dedicada al reinado de Tiberio (libros I al VI). Tácito se recrea en estudiar la
psicología de este emperador, Tiberio parece ser su obsesión (Balmaceda, 2001, p.
289). En sus obras pueden encontrarse interesantes pasajes de historia militar,
características de liderazgo y campañas militares contra los germanos. Tácito
intentó una nueva aproximación a la historia, el didáctico-psicológico, que según
sus detractores en vez de enriquecer el método histórico, significó un
empobrecimiento, lo que fue una decadencia en cuanto a la honestidad histórica. A
medida que transcurría el Imperio, más y más se contentaron los historiadores con
la tarea de compilar,
amontonando con
En razón de las conquistas de Alejandro el mundo se
espíritu desprovisto convirtió en algo más que un concepto geográfico; se
transformó en un concepto histórico. Así el helenismo es
de crítica, lo que
el creador de la historia ecuménica. Una historia
encontraron en mundial no podía escribirse a base de testigos de vista
obras anteriores y contemporáneos como planteaba la tradición griega y,
ordenándolo sin por lo tanto, se sintió la necesidad de un nuevo método:
la compilación.
ninguna finalidad,

25
excepto como una especie de propaganda. (Collingwood, 1990, p. 48)

Entre el año 200 DC y el 400 DC el devenir se encuentra frente al declive del


Imperio romano y al desarrollo de la caballería. Las tendencias que pudieron
observarse fue la derrota de las legiones romanas por los bárbaros germanos y una
revolución táctica en cuanto a la declinación de la infantería ante un papel
preponderante para la caballería. Entre los líderes se destacan los emperadores
soldados como Claudio II, Aurelio Probus y Juliano, entre los generales Caros,
Constantino y Teodosio; los capitanes bárbaros como Estilíco, (Biografias y Vidas,
2011) el árabe Odenatus , los persas Ardashir y Shapur I y en la India posiblemente
Samadragupta. En cuanto a teoría militar en este período aparece el trabajo de
Flavio Vegecio Renato que es un compendio de la teoría militar romana que no tuvo
mayor influencia en esta época pero sí fue una referencia obligada durante la Edad
Media para los militares. (Ferrill, 1999, p. 487)

4. -Influencia del Cristianismo y la época medieval en la historia militar

El cristianismo también influye la historiografía la que se caracteriza por su


universalidad, ya que se remonta al origen del hombre, de las razas y el nacimiento
y desarrollo de las civilizaciones. Adscribirá los sucesos, no a la sapiencia de los
agentes humanos sino que a la acción de la Providencia que pre ordena su curso, es
decir la historia se transforma en un drama escrito por Dios. Buscará además de
dar un ordenamiento inteligible al acontecer dando importancia fundamental en él
a la vida histórica de Cristo, dividiendo la historia antes y después de él. La primera
anticipatoria de su llegada y la segunda como la preparación a una segunda venida
del resucitado. Estos dos grandes momentos de la historia se subdividen a su vez
dando origen a periodos con características propias. Muchos se inclinan a creer
entonces que la moderna conciencia histórica se origina con el pensamiento hebreo
y cristiano, esto es con la consideración escatológica hacia una consumación futura,
una idea futurista abriendo perspectivas para un mejor entendimiento de la
historia del mundo, con el nacimiento de Cristo como el comienzo de un fin.
(Lowith, 1973, p. 222)

26
Entre los historiadores más reputados del
cristianismo en sus primeros tiempos se cuenta a Eusebio
de Césarea (260-340 D.C.) que vivió en el siglo II y
principios del siglo IV. En su Crónica, Eusebio se propuso
relatar una historia universal donde todos los sucesos los
incorporaba en un marco cronológico. Lo que hizo fue
una compilación con el propósito de mostrar que los
acontecimientos relatados formaban un ordenamiento
N° 21 Eusebio de Cesárea que tenía como centro el nacimiento de Cristo. De origen
(260-340 DC), Padre de la

Historia de la iglesia palestino, es considerado por muchos como el "Padre de la


Historia de la Iglesia”. El valor simbólico del título lo ubica
en una posición análoga a la de Herodoto de Halicarnaso con respecto a la
historiografía pre-cristiana. En todo caso la obra de Eusebio sintetiza numerosas
tradiciones previas y, a la larga, fue considerada un modelo, un canon o marco de
referencia para los historiadores que le sucedieron. Se le reconoce como un gran
investigador y organizador de información que demuestra una gran capacidad
como redactor y narrador. Su Crónica, escrita en lengua griega como era la
costumbre de los primeros cristianos, ratifica el hecho de que aquellos teóricos
“cristianos primitivos” pensaban como helenos. La Crónica fue un intento de
historia universal que asoció de un modo radical el concepto de la universalidad a la
ideología cristiana. La Historia eclesiástica consiguió diseñar una imagen de unidad
a los acontecimientos acaecidos desde los Hechos de los apóstoles (50 D.C.) hasta la
Conversión de Obispos en los Sínodos principales, la historia de los Doctores de la
Iglesia, el tema de las herejías o separaciones, el conflicto con los judíos, las
relaciones de los cristianos con los paganos y el martirologio de los cristianos en el
mundo por convertir, son asuntos que, al ser tratados historiográficamente, se
transformaron en lecciones morales que estimulaban la persistencia de la nueva fe.
Constantino (323 D.C.). De ese modo, la sucesión de los En general la Historia
eclesiástica es considerada una obra exacta, es decir, es producto de una acuciosa
investigación crítica de la documentación disponible. En los Cánones cronológicos
Eusebio ejecuta una cronología comparada muy útil para seguir la historia del
cristianismo. En la misma, elabora los puntos de contacto entre las civilizaciones
mesopotámica, egipcia, grecorromana, judía y las inserta en

27
la cronología cristiana. El objetivo era resaltar las sincronías o puntos de contacto
entre las diversas civilizaciones. Con ello inicia el estudio de las religiones
comparadas y confirma que Jesús es el eje ordenador de la historia universal y, a la
vez, un punto de giro de la misma. La consecuencia es que el fiel acaba por concluir
que el pasado conduce a Jesús, y que Jesús conduce al futuro. Jesús es un nudo que
todo lo tuerce. Lo interesante es como un hecho aislado y localizado, fue convertido
en un hecho monumental y universal. (Cancel, 2011)

Desde el punto de vista de la historia militar Eusebio es interesante


principalmente en dos sentidos, el primero en cuanto a su estudio del Emperador
Constantino que muestra interesantes aspectos del mundo militar de la época,
como su liderazgo, la organización de sus fuerzas y la consecuente unificación del
Imperio romano el año 312 después de la famosa batalla del Puente Milvio en las
afueras de Roma al derrotar a Majencio. Junto a lo anterior es su constante
referencia a la obra de Josefo, “La Guerra Judía”, el más completo registro que se
posee de un importante período de la historia romana. Eusebio se refiere a este de
la siguiente manera: "A todo esto cabe añadir algo acerca de Josefo (que tanto ha
aportado a esta obra que tienes en las manos, se trata de la Historia Eclesiástica), su
país y su familia. De nuevo es él quien nos lo refiere: Josefo, hijo de Matías, sacerdote
de Jerusalén, que en un principio luchó contra los romanos
y finalmente fue dejado en manos de los sucesos
posteriores debido a la necesidad. Fue el hombre más
famoso de los judíos de su época, y no sólo entre los de su
misma raza, sino incluso entre los romanos. Hasta tal
grado fue su reconocimiento, que se le honró con la
erección de una estatua en Roma, y sus obras fueron
veneradas como dignas de una biblioteca”. (Eusebio de

Cesárea I, 2011) N° 23 Constantino el grande, primer


emperador romano cristiano, su vida
fue historiada por Eusebio de Cesárea
Josefo por SU parte es digno de leer y en el , importante en aspectos de historia
militar

prólogo de sus siete libros de la Guerra Judía


asegura: "Porque la guerra que los romanos hicieron con los judíos es la mayor de
cuantas nuestra edad y nuestros tiempos vieron, y mayor que cuantas hemos jamás
oído de ciudades contra ciudades y de gentes contra gentes, hay algunos que la

28
escriben, no por haberse en ella hallado, recogiendo y juntando cosas vanas e
indecentes a las orejas de los que las oyen, a manera de oradores:y los que en ella se
hallaron, cuentan cosas falsas, o por ser muy adictos a los
romanos, o por aborrecer en gran manera a los judíos,
atribuyéndoles a las veces en sus escritos vituperio, y otras
loándolos y levantándolos; pero no se halla en ellos jamás la
verdad que la historia requiere; por tanto, yo, Josefo, hijo de
Matías, hebreo, de linaje sacerdote de Jerusalén, pues al principio
N° 24 Tito Fiavio peleé
con los romanos, y después, siendo a ello por necesidad Josefo
(37-100)
Historiador forzado, me hallé en todo cuanto pasó, he determinado ahora de Romano-
Judío

hacer saber en lengua griega a todos cuantos reconocen el imperio romano, lo mismo
que antes había escrito a los bárbaros en lengua de mi patria: Porque cuando, como
dije, se movió esta gravísima guerra, estaba con guerras civiles y domésticas muy
revuelta la república romana". (Josephus, 1959, p. 21)

Otro historiador destacado de esta época fue Procopio de Cesárea (500- 570
DC), que según Toynbee fue uno de los mejores y su favorito sobre Xenophon y
después de Tuccidides, Herodoto y Polibio. (Toynbee, 1949, p. 194) Este
historiador bizantino nacido en Cesárea en su juventud, estudió leyes y su obra es
muy importante para un conocimiento adecuado del periodo de Justiniano I, a
quien conoció de forma muy directa, pues fue consejero de su más afamado
general, Belisario. Con Belisario, Procopio viajó en varias de sus campañas: la
primera fue la de Persia, entre el 527 y el 531; la segunda, la de los vándalos, en el
norte de África, entre el 533 y el 536; por fin, la tercera, contra los ostrogodos en
Italia, le ocupó desde este último año hasta el 540 aproximadamente. Se cree que,
poco después de esa fecha, regresó a Bizancio-Constantinopla. En realidad, la única
fuente de información sobre el itinerario vital de Procopio es su Polemon o De
bellis, que hace un repaso de las guerras anteriormente citadas y dedica los dos
primeros volúmenes a la de Persia; el tercero y el cuarto, a las de África; el quinto,
sexto y séptimo a la campaña de Italia; el libro octavo es un epítome de todos hasta
alcanzar al año 553; dentro, cae la descripción de la gran plaga que asoló la ciudad
en el 542. En el conjunto de esta obra, destacan los datos geográficos y
etnográficos, que se presentan con un estilo cuidado que pretende seguir los pasos

29
de los grandes historiógrafos del pasado. Además de Polemón, Procopio escribió
los Arcana o Historia secreta, obra complementaria a la anterior en la que se
describe con un tono muy crítico la corte de Constantinopla, con Justiniano I y la
emperatriz Teodora y algunos aspectos de la vida de Belisario y su mujer Antonina.
Otras obras fueron Peri Ktismaton, De aedificiis o Sobre los edificios, obra escrita en
seis libros entre los años 553 y 558; en ella, se hace un gran elogio de Justiniano, en
su magno proyecto de dar vida a Constantinopla. Nuevamente, en el conjunto
destacan en especial las noticias geográficas, en las que Procopio se había
mostrado antes un consumado maestro. (Cesárea, 2012) Para los efectos del
estudio de la historia militar los relatos de Procopio
son importantes ya que muestran la decadencia de los
romanos, las fortalezas de Bizancio y la manera de
hacer la guerra ya sea a través de la figura del gran
general Belisario como la de los jefes bárbaros como
el visigodo Alarico (410) en la conquista de Roma.

Los años siguientes hasta el año 800 DC


estuvieron marcados por la enorme influencia del

N°25, obra de Procopio de Islam y sus conquistas de casi la mitad del mundo
Cesárea, historiador militar ^ ^

favorito de Arnoid Toynbee civilizado de la época. Notable fue también la


resistencia opuesta por el Imperio Bizantino al asalto
musulmán, más trascendente que la resistencia opuesta por los francos en
occidente y de los chinos en el oriente a miles de kilómetros de la Meca. Entre los
líderes militares de la época resalta en forma especial el Emperador bizantino
Heraclio, y como líderes con cierta notoriedad el emperador chino T'ai Tsung, los
indios Harsha y Pulakesin II, los musulmanes Khalid ibn al -Walid y Harun al-
Rashid, los bizantinos Leo III y Constantino V y el emperador Franco Carlomagno.
(Schoenfeld, 1996, p. 81)La promesa de alcanzar el cielo hecha por Mahoma a los
que murieran en las guerras religiosas contra los infieles llenó de espíritu guerrero
a los árabes que vieron facilitadas sus conquistas por las crisis de los imperios de la
época desgastados por las luchas internas. Entre los avances importantes de las
armas se encuentra el fuego griego utilizado por los bizantinos contra los que
asediaban sus fortalezas, el que constituyó el antecedente a lo que sería el lanza

30
llamas posteriormente. Entre los sistemas militares destaca el implantado por
Carlomagno a los indisciplinados francos. En cuanto a tratados militares destaca el
bizantino Strategikon escrito por Mauricio antes de ser emperador y que tendría
gran influencia positiva en el quehacer militar de los bizantinos, la obra fue escrita
alrededor del año 580 DC y tuvo gran influencia en los triunfos militares
bizantinos. Su autor insistía en volver a la más estricta
disciplina que era lo que había hecho grande al ejército
romano. (Dupuy, 1993, p. 233)
N° 26 Mauricio
(538-602); Entre los años 800 y 1000 sobrevino la época de
Emperador Bizantino autor de

strategikon la máscara y del hacha, el antiguamente llamado


período oscuro de la Edad Media caracterizado por las luchas sin objetivos y
anárquicas. No hubo grandes capitanes que recordar. Las principales tendencias de
esta época son el desarrollo del feudalismo en Europa, Japón y en el mundo
musulmán, la superioridad del sistema militar bizantino que fue capaz de sostenerse
a los intentos de conquista desde todas direcciones, la creciente fuerza de la
migración turca avanzando contra la corriente musulmana hacia el este y la
aparición de un número de estados claramente identificables como los precursores
de las naciones modernas.
Entre el año 1000 y 1200 DC hay un resurgimiento de la habilidad para
conducir la guerra, ya que hay una mayor claridad en los objetivos políticos. Entre
los líderes militares se destaca Ricardo Corazón de León de Inglaterra, Alexius de
Bizancio, Alp Arslan entre los turcos selyucidas, Saladino de Egipto y Siria y el
normando siciliano Robert Guiscard. Entre las tendencias de la época es interesante
destacar el continuo avance de los turcos hacia el oeste alcanzando el norte y sur del
mar Negro y el Caspio y la declinación del imperio bizantino ante la potencia
agresora del este. Luego la creciente centralización del poder en los reinos de
Europa a pesar de los efectos inhibidores del floreciente sistema feudal y finalmente
las cruzadas con su fuerza militar, religiosa y cultural. En cuanto a las armas, la
aparición de la ballesta fue uno de los aspectos más destacados junto al
mejoramiento notable de las armaduras. A partir del siglo XI, se iniciará en Europa
una tendencia pacifista, que no sólo intenta poner orden en esas sociedades en
formación, sino luchar contra todas las causas y aspectos de violencia. La Paz de
Dios se dirigió especialmente a la represión del pillaje, obligando bajo juramento a

31
los militares a respetar a los campesinos y los bienes de las Iglesias, disponía
además no dañar a los religiosos durante operaciones de guerra, a los que luego se
agregaron los niños, los pastores, los comerciantes y los viajeros. La Tregua de
Dios, paralelamente, interrumpía toda violencia entre el sábado en la noche y el
lunes en la mañana, con especiales disposiciones. Luego se le fueron agregando
otros días como asimismo las
fiestas de la Iglesia. También se
involucró la iglesia en el control de
armamentos prohibiendo el uso
de la ballesta en las guerras entre
cristianos por un Edicto del
N° 27 La Paz y la Tregua de Dios intentaron limitar la Vaticano en 1139. Estas medidas
guerra y el uso de cierto tipo de armas
tuvieron importancia al ampliar la
inmunidad de los desposeídos y débiles (clérigos, peregrinos, mujeres, niños,
ancianos, etc.) y contribuyó al establecimiento de la caballería. La Iglesia intervino
directamente al bendecir las armas en ceremonias de consagración, donde el
caballero juraba defender la Iglesia y los débiles, reprimir la maldad y castigar a los
infieles. Por tanto, si bien la Pax Dei y la Tregua Dei intentaron limitar la guerra y
circunscribir el uso de las armas, crearon un arma específica, el combatiente a
caballo, que desde el siglo XI será el único que tendrá status de guerrero. Muchos
militares$cristianos no querían renunciar a la aventura y al logro de empresas no
precisamente edificantes, y la caballería estará compuesta de hombres
heterogéneos, pequeños parceleros, aventureros y jóvenes excluidos de las
sucesiones familiares, por lo cual la relación entre nomadismo guerrero, caballería
y cristianismo será muy ambigua. (Cagni, 2009, pp. 157-181)

Los doscientos años siguientes hasta el 1400 podría


llamarse la época de los mongoles, ya que estos fueron
capaces de asolar prácticamente todo el mundo conocido a

excepción de la Europa Occidental. El líder más conocido y


N°28 Gengis Kahn (11621227). Uno de los mas el mayor responsable del poderío alcanzado por
éstos fue
¡m nnrlonloe I iiloroc m Anrrnloe

Gengis Khan, sus sucesores Subotai, Chepe, Mangu y Kublai no alcanzaron a imitarlo
pero también lograron victorias importantes. En occidente se destaca

32
Eduardo I en Inglaterra, Du Guesclin en Francia, Tamerlane entre los tártaros,
Baibars el mameluco y Murad en el imperio otomano. En este período por primera
vez aunque tímidamente aparece el uso de la pólvora en el campo de combate. Este
período ve finalmente la disolución del Imperio Bizantino y el término de las
Cruzadas con la conquista de los lugares santos por los mamelucos.
A continuación sobrevino el período del término de la Edad Media hasta el
año 1500, este siglo fue una época de cambio ya que las mismas fuerzas científicas,
culturales y económicas que inspiraron el renacimiento, la repentina iniciación de
las exploraciones a través de los océanos, el colonialismo y los cambios de los
esquemas políticos, a través del mundo, también afectaron la forma de hacer la
guerra. Ninguna nación ni líder dominó el mundo en esta época, pero sí se pueden
recordar importantes líderes militares como Enrique V de Inglaterra, Juan Ziska de
Bohemia, Janos Hunyadi de Hungría y los sultanes otomanos Murad II y
Mohammed II. Ziska fue un jefe husita seguidor del reformador checo Juan Hus,
condenado por herejía en 1415, que aportó el liderazgo carismático necesario y dio
prueba de su genio táctico al convertir las fortalezas de carros en parques de
artillería móviles, los cruzados enviados a combatirlo
no fueron capaces de doblegar la nueva táctica.
(Bennett, Nicholas Hooper y Matthew, 2001, p. 138)
Además es importante destacar en este período a
Juana de Arco y entre los hechos importantes del
N° 29 Juana de Arco (1412- período están la caída de Constantinopla, el término de
1431) durante la Guerra de los
100 años la guerra de los cien años y también el fin de la Guerra
de las Rosas en Inglaterra. El uso de la pólvora afectó estas acciones bélicas,
asimismo el renacimiento del profesionalismo militar ausente por mucho tiempo y
una creciente importancia de la infantería. En cuanto a escritos y tratados destacan
los de Christine de Pisan sobre la guerra y la caballería, los que son especialmente
interesantes ya que se trata de una mujer la que destaca entre las pocas que han
escrito sobre las guerra especialmente en la época que se recuerda (Pisan, USA, p.
35)
La historiografía medieval se dedicó a elaborar los conceptos generados por
la tradición cristiana y en un sentido fue la continuación de la historiografía
helenística y romana. El método no fue modificado, el historiador medieval todavía

33
depende de la tradición para obtener los hechos y carece de armas eficaces para
criticarla. (Collingwood, 1990, p. 27)
Es interesante agregar, en este período, desde el
Fl. Vegetii Renati Virí punto de vista de la historia militar, como se había
Illustris De Re Militari
Book 4 (1532)
adelantado, la gran influencia de Flavio Renato Vegecio
y su Re Militari (Compendio de Técnica Militar 390 DC).
Se sabe que a los comienzos del siglo VII el académico
Bede de Northumbria (672-735) que residía en los
límites noroccidentales del mundo romano, poseía una
copia, luego en el siglo XI el rey carolingio Lotario I
N° ío Obra de Vegecio de gran comisionó especialmente una actualización de la obra
impacto en la Edad Media y

época posterior. como una manera de prepararse en mejor forma para


resistir las invasiones escandinavas. Más tarde en 1147
cuando el Conde Geoffrey Plantagenet de Anjou fue sitiado, se construyó un
aparato incendiario que fue diseñado gracias a la lectura de Vegecio. Se sabe que la
obra fue traducida al francés, inglés, alemán, español y al hebreo entre el fin del
siglo XIII y el principio del siglo XVI. Se hicieron incluso copias en tamaño de
bolsillo para usarlo en terreno. El propio George Washington poseía una copia de
esta obra donde efectuaba sus anotaciones. (Parker, 2005, p. 4) Este libro dedicado
al emperador Teodosio expone las condiciones y procedimientos adecuados para
llevar a cabo el reclutamiento de nuevos soldados para el ejército y para su
oportuno adiestramiento, descripción de tácticas de infantería, técnicas de
combate y tipos de maniobras que debe conocer un general que se dispone a
entablar la batalla con su ejército, asedios y máquinas obsidionales y preceptos de
la guerra naval. (Vegecio, 2006, p. 53)
En la Edad Media el uso de la palabra historia no estaba restringida solo a la
historiografía, sino que significaba narración y se podía referir
a relatos de los trabajos de los santos, de la vida de éstos,
partes de la Biblia, el sentido literal de las escrituras, los oficios
litúrgicos, los poemas épicos y otros textos y objetos. Lo
N° n Isidoro de Sevilla central era lo narrativo lo cual aparecía como muy útil para
(556-636)dividió la
historia en diarios, recordar pero sin darle connotación específica a su
calendarios y anales
factibilidad. Isidoro de Sevilla (556-636) un gran intelectual

34
de la época dividió la historia en tres géneros: los diarios o efemérides (el día a día),
los calendarios (cada mes) y los anales que registraban los eventos año a año. La
historia para él, en su conjunto, se relacionaba con los eventos sucedidos en muchos
años o períodos de tiempo y difería a la de los Anales, ya que ella era acerca de los
tiempos que ya habían sido vistos. (Mauskopf, 2003, p. 4)

Para la temprana Edad Media los textos historiográficos se referían


fundamentalmente al intento de una historia universal, luego una mirada de
historia local, muchas historias institucionales y varios intentos de estudios
biográficos de obispos, emperadores y reyes. Más adelante surgió el interés por la
historia reciente, particularmente la militar que fue escrita por sus protagonistas o
a través de entrevistas a testigos presenciales, luego se hizo énfasis en la historia
urbana en la que se relataba el
desarrollo de las principales obras y los
éxitos y fracasos de sus gentes. A
medida que pasó el tiempo se fue
incorporando el estudio crítico de las
fuentes y se inició el trabajo conjunto
con disciplinas auxiliares como la
numismática. (Mauskopf, 2003, p. 10)

En cuanto a la visión medieval


de historia universal se debe agradecer
el trabajo de ilustres religiosos y
académicos que dejaron completos
estudios de la historia del mundo hasta
su época. Entre ellos cabe recordar
N° 12 El Venerable Bede (673-735) autor de la Historia nuevamente a Eusebio de Cesárea, SU
de los Anglosajones

continuador Jerónimo, Agustín de


Hipona y su Ciudad de Dios(412-426 DC), Isidoro de Sevilla y su Gran Crónica
(627) y luego al ya mencionado Bede (735 DC) y su Verdad Hebrea. Más adelante
en la misma línea Frechuelf de Lisieux (830 DC) y Claudio de Turín (827 DC).
Desde el punto de vista de la historia militar todos estos trabajos son
particularmente interesantes ya que permiten ubicar las distintas guerras,

35
conflictos y desarrollos militares en el tiempo. Asimismo verificar visiones
religiosas de los asuntos militares, como asimismo los relatos de las catástrofes
humanas producidas por las sucesivas invasiones de los godos. En esta misma
época algunos autores se dedicaron a una historia más nacional y étnica dejando
testimonios importantísimos para la
comprensión de los pueblos originarios de
la Europa actual. Para la historia militar son
relevantes ya que entregan el contexto
político, social y económico en que se
produjeron las invasiones y los desarrollos
militares, como asimismo la descripción de
sus líderes y su forma de actuar. En cuanto
a la historia de los francos destaca Gregory
de Tours y Fredegar (658-660 DC);
Cassiodoro y su historia de los godos junto
N° 13 Gesta Dei per Francos, obra de Guibert
de Nogent a Jordanes (551 DC) y su obra Gética; el ya
nombrado Isidoro de Sevilla y su historia de los visigodos, vándalos y suevos; Bede
(673-735 DC), nuevamente con su historia de los anglosajones junto a Widukind of
Convey(973 DC) y otros como Paul de Deacon(787) y su obra sobre los lombardos.
(Mauskopf, 2003, pp. 17-287)

Las Cruzadas y posteriormente la Guerra de los Cien Años dejaron registros


historiográficos de gran interés, así hay obras escritas por contemporáneos como la
Historia de Hierosolymitana con respecto a la primera cruzada (1096-1099) de
Baudri de Bourgueil, como asimismo la Gesta Dei per Francos de Guibert de Nogent,
a ellos se agregan historias de las cruzadas escritas por Odo de Devil, Raoul the
Priest, Ambroise ,William of Tyro y Geoffri de Villehardouin, entre otros. Una obra
muy importante de esta época es la de Jean Froissart (1337) sobre la Guerra de los
Cien años. Un trozo de la obra de Nogent permite conocer cómo se escribía la
historia militar de la época: “El Duque Godofredo, el hijo del Conde Eustacio de
Boulogne, tenía dos hermanos: Balduino que gobernaba Edessa y que sucedió a su
hermano como Rey de Jerusalén, y que todavía reina allí;y Eustacio, que gobierna el
país que heredó de su padre. Ellos tenían un padre poderoso, muy

36
competente en los asuntos del mundo, y su madre era, si no me equivoco, una
preparada aristócrata lotaringia, pero por sobre todo una gran devota de Dios. Las
alegrías que le dieron sus hijos, creemos se deben a sus profundas creencias religiosas.
Los tres hermanos, de ninguna manera inferiores a su madre en honestidad, se
desarrollaron entre gestas militares como también en un cuidado comportamiento.
Los tres hermanos, ya dueños de grandes honores, iniciaron el largo viaje. Godofredo
era más sabio que sus otros hermanos ya que contaba con un gran ejército muy bien
equipado. A él se le unieron Balduino, conde de Mons, hijo de Roberto. Con una
espléndida ceremonia de caballeros que fue un espectáculo estos poderosos hombres
jóvenes entraron en la tierra de los húngaros, de la cual Pedro, el ermitaño ya era
dueño. Dos días antes de Navidad el primero de los líderes franceses alcanzó la ciudad
de Constantinopla, con todos sus bastimentos fuera de la ciudad. El Emperador,
asustado cuando supo que el brillante duque había llegado, ofreció formales muestras
de respeto a regañadientes y ofreció las facilidades para que acampara en frente de
las murallas, en un suburbio de la ciudad. Y luego el Duque aceptando el ofrecimiento
envió a sus hombres por pienso para el ganado y lo que fuera necesario para sus
tropas. Mientras esto hacían los franceses, convencidos de la seguridad que contaban,
fueron atacados en forma sorpresiva y sin ninguna distinción fueron muertos. Cuando
Balduino, el hermano del Duque, se enteró de esta situación, le preparó una
emboscada a los turcos atacándolos violentamente. Y gracias a Dios el ganó una gran
victoria ya que capturó más de sesenta enemigos, hizo matar a varios de ellos y el
resto se los llevó a su hermano el Duque. El Emperador inició las hostilidades contra
los franceses que se habían retirado de las murallas como prevención el que fue
derrotado y obligado a volver a su fortaleza. Luego firmaron un tratado que aseguró
los bastimentos al ejército franco". (Nogent, 1997, pp. 53-54)

Es interesante notar el estilo del relato y la ausencia absoluta de notas de


pie de página u otras referencias. En este caso solo se confiaba en el prestigio del
clérigo que escribió varias obras y la participación de Dios siempre iluminando a los
buenos y devotos aun en el campo de batalla.

La Guerra de los Cien Años fue un conflicto que marcó la forma de hacer la
guerra. Jean Froissart (1337-1404) en sus Crónicas relata los sucesos en el mismo

37
estilo de los clérigos. Un párrafo de la Batalla de Poitiers (1356) entre el Príncipe
de Gales y el Rey francés permite verificar el interés del relato para la historia
militar y la forma de hacer
historia. "Cuando el príncipe
vio que habría que enfrentar
una batalla y que el
Cardenal (mediador) se
había ido sin ningún
acuerdo de paz o tregua, y
vio que el rey francés no le
dejaba alternativa, le dijo a
sus hombres: Ahora, señores,
aunque solo somos una muy
N° 14 Jean Froissart (1337-1404) en sus Crónicas relata los sucesos
de la Guerra de los Cien Años en el mismo estilo de los clérigos pequeña compañía en
relación al poder de nuestros enemigos, no nos batamos por eso; ya que la victoria
descansa no en la multitud de la gente, sino a la que Dios se la envía. Si la fortuna está
con nosotros en esta jornada, seremos el pueblo más honrado del mundo y si morimos
en esta lucha justa, tengo al rey mi padre, muchos buenos amigos y gente bondadosa
que nos vengarán. De allí entonces, señores, por la gloria de Dios les ordeno que
cumplan sus deberes en el día de hoy. Si Dios y San jorge son agradados, este día nos
verá como buenos caballeros. Estas palabras del príncipe y otras confortaron a su
gente". (Froissart, 1910,, p. 43) El cambio que sobrevendría en la historiografía se
deberá fundamentalmente a un interés humanista por la historia no solamente
propia sino de otras gentes, de otros pueblos y también porque se empieza a hacer
la historia para los extranjeros, estas características marcarían el fin de la tradición
historiográfica medieval. (Mauskopf, 2003, p. 10)

Para la temprana Edad Media los textos historiográficos se


referían fundamentalmente al intento de una historia universal,
luego una mirada de historia local, muchas historias institucionales
y varios intentos de estudios biográficos de obispos, emperadores y
reyes. Luego surgió el interés por la historia reciente

38
5. -La Historia Militar en el Renacimiento y la Ilustración
El siglo siguiente hasta el 1600 estuvo marcado por la Reforma que significó
una amarga lucha religiosa que tuvo importantes efectos políticos, militares y
culturales en el mundo entero. La pólvora siguió afectando notablemente el campo
táctico y el gran cambio se produjo en la guerra en el mar con el desarrollo de
buques de guerra. En la guerra terrestre se destacan los líderes españoles y los
turcos entre ellos Selim(1465-1520) y su hijo Suleiman, Hernández González de
Córdoba y el conquistador de México Hernán Cortés. También el conquistador de la
India el mogol Babur (1483-1530) y su nieto Akbar, el italiano Duque Alexander de
Farnese entre otros. Entre los teóricos sobre temas militares destaca Nicolás
Macchiavello (1469-1527) con sus famosas obras El
Príncipe y el Arte de la Guerra, el alemán Albrecht Durer y
su obra sobre fortificaciones y Niccolo Tartaglia sobre la
fabricación de cañones y también Francois de la Noue y sus
Discursos Militares y Políticos.
Al finalizar la Edad Media una de las tareas
principales del pensamiento europeo fue imprimir una
N° 15 Nicolás Maquiavello(1469-
nueva orientación a los estudios históricos. Los
1527) destaca entre los teóricos
sobre temas militares durante el grandes sistemas teológicos y filosóficos que habían
proporcionado la base para la determinación de un plano apriorístico de la historia
ya no fueron aceptados y se volvió a la visión humanística fundada en los antiguos.
Ahora tenía importancia la exactitud de la investigación destacándose las acciones
humanas. El hombre pasó a ser nuevamente el centro de las preocupaciones de los
historiadores. Pero no se trataba de imitar lo antiguo, nacía una nueva concepción
del hombre, una en que éste era una criatura de pasión e impulsos y por lo tanto la
historia se convirtió en aquella de las pasiones humanas, consideradas como la
manifestación necesaria de la naturaleza del hombre. La historiografía medieval
fue sometida a revisión y se le fue sacando todo aquello que era fantástico o mal
fundado (Collingwood, 1990, p. 67) . Polidoro Virgilio (1470-1555), historiador
italiano, por ejemplo, a principios del siglo XVI, acabó con la idea que atribuía a
Bruto el Troyano la fundación de Bretaña, y sentó las bases para una historia
crítica de Inglaterra, donde quedaron en entredicho las leyendas de Camelot y los
Caballeros de la Mesa Redonda aspecto que fue duramente criticado por sus

39
contemporáneos locales (Wyatt, 2005, p. 42). Nicolás Maquiavelo marca un hito en
cuanto a historia se refiere cuando expresó sus ideas sobre esta en la forma de un
comentario a los primeros diez libros de Tito Livio. Fue uno de los principales
exponentes de la utilización del método histórico en el estudio de la política,
mostrando una gran originalidad. Tenía una visión de la historia como progreso, no
lineal sino que cíclico y discontinuo. Buscaba juzgar el pasado desde el presente,
desde su experiencia como diplomático. Tenía una concepción terrenal de la
historia y sostenía que el hombre se realizaba en la tierra y su finalidad era actuar
en ella. De esta idea se desprenden sus reflexiones acerca de los factores que
actúan sobre el hombre, sus reacciones originales, las tendencias de su voluntad y
de su razón poniendo énfasis en la búsqueda del poder. Así para él, el proceso de la
historia adquiere sentido en sí mismo y no en designios ultraterrenos. De allí
entonces su noción de universalidad en el terreno historiográfico del género
humano y de regularidad de los acontecimientos históricos (Valdez, 1994, p. 6).
Para muchos Maquiavelo es el padre de la historiografía moderna y su método
histórico es posible descubrirlo en su obra Historia
de Florencia (1520-1525) entre otras. Para él la
historia tiene utilidad para el presente y debe ser
instructiva y agradable. Su unidad de análisis es el
Estado y propone la comparación de estos no
importa sean grandes o pequeños. Su narrativa es
detallada para instruir y agradar. Insiste en no
repetir latamente lo que otros han escrito sino que
aportar novedades. La historia entonces para él es
N° 16 Del Arte de la Guerra, una de una fuente de discernimiento político donde por
las obras importantes para la historia
militar de Maquiavelo.
supuesto lo militar está siempre presente. Para la
historia militar su aporte fue importante a través de su obra el Arte de la Guerra,
obra que está dividida en siete libros. En el prefacio se refiere a los dirigentes de la
antigüedad en el sentido de que se preocupaban de inspirar a todos sus hombres, y

40
particularmente a los soldados, la fidelidad, el amor a la paz y el temor a Dios. De
allí que se preguntaba ¿"Quien puede amar más la paz que los soldados, cuyas vidas
están en peligro durante la guerra."? En su libro las ideas están presentadas en
forma de diálogos entre patricios florentinos y el condottiero Fabrizio Colonna. La
organización de los ejércitos romanos y sus métodos de hacer la guerra se
describen basándose en fuentes antiguas,
especialmente Vegecio, Frontinus y Polibio, de cuyas
obras traduce largos pasajes ocasionalmente. Según
el “condottiero” de la obra, los soldados romanos de
caballería eran seleccionados entre los jóvenes que
provenían de las zonas rurales. Su número era
reducido, siendo la infantería la base del ejército, el
valor de la caballería en una batalla era limitado,
aunque se usaba en misiones de reconocimiento y
para impedir que llegasen suministros al enemigo.
N° 17 Condottiero Fabrizio Colonna
protagonista en el libro Del Arte de la
Guerra de Maquiavelo
El énfasis que hace en la infantería lleva implícita la
crítica y el rechazo a los condottieri, cuyo grueso
estaba formado por caballería pesada. Para la implantación total del sistema
militar romano en sus tiempos había un serio inconveniente cual fue la invención
de la artillería a la cual pese a su desarrollo no se le daba la importancia debida por
su falta de precisión. Una parte importante de su obra es la descripción de una
batalla imaginaria, la que está situada en el presente y es narrada por un testigo:
"No oyes nuestra artillería...Mira con que ímpetu cargan nuestros hombres...Ve como
nuestro general da ánimos a sus hombres y les asegura la victoria...¡que
carnicería!!Cuantos hombres heridos! Comienzan a huir...La batalla ha finalizado;
hemos logrado una gloriosa victoria". Sostenía que la guerra es la actividad más
importante de la vida política y estas deben acabarse lo más rápidamente posible,
pero siempre que se alcance un resultado definitivo el cual es la derrota del
enemigo, vale decir deben ser cortas y decisivas. El Arte de la Guerra tuvo un gran
éxito; durante el siglo XVI se hicieron 21 ediciones y se tradujo al francés, alemán,
inglés y latín. El mérito de Maquiavelo es que se adelantó a su tiempo, e incluso en
el siglo XVII, cuando los métodos militares cambiaron profundamente, a menudo
eran utilizadas frases suyas por los estudiosos de la época. Es digno de mencionar

41
que siendo Clausewitz, el gran estudioso de la guerra, extremadamente crítico con
otros escritores militares, se mostró muy cauteloso con Maquiavelo y su obra.
(Gilbert, 1991, pp. 23-42)
En cuanto a teoría de la historia
la figura de Francis Bacon (1561-
1626) aparece con particular
influencia al resumir la situación del
conocimiento en tres grandes reinos, el
de la poesía, la historia y la filosofía
presididos por las tres facultades, la
imaginación, la memoria y el
entendimiento. Lo que quiso decir
Bacon fue que la memoria preside
sobre la historia en el sentido que se
debe recordar y registrar el pasado en
sus hechos verdaderos y tal como
N° 18 Sir Francis Bacon (1561-1626) resume el realmente acontecieron. Quiso insistir
conocimiento en tres reinos, poesía, historia y filosofía.
La historia es presidida por la memoria o sea es en Ja preocupación por el pasado
recordar y registrar el pasado en sus hechos

verdaderos. mismo, es decir negar que la función


del historiador fuera descubrir el plan divino que norma los hechos, sino que su
interés debía estar en los hechos mismos. Su contribución en la aplicación del
método inductivo fue notable y se le es reconocido hasta hoy. (Collingwood, 1990,
p. 64) Este autor influyó en forma importante en los enciclopedistas franceses
destacando la importancia de difundir el conocimiento científico logrado a través
del tiempo especialmente a través de la experimentación, en recopilaciones que
mantuvieran al día a los investigadores y público en general.

42
En esta misma época Descartes (1596-1650) un clásico con su obra el
Discurso del Método, acusa a la historia de falsearlo todo, puesto que es imposible
conocer los acontecimientos tal como sucedieron, por lo que la elimina del campo
de las ciencias y abre una gran polémica entre los pensadores antiguos y los
modernos en torno al concepto de historia. Sus puntos de vista generaron aunque
parezca una paradoja una verdadera escuela histórica cartesiana que consistió en
poner en duda las tradiciones, iniciándose un interesante amanecer de la crítica
histórica a la cual se le aplicaban tres reglas metódicas: la regla cartesiana implícita
de que ninguna fuente escrita debe inducir a creer que lo que se sabe no pudo
haber pasado; la regla de que es necesario confrontar y armonizar las distintas
DI S C O UR 5 fuentes y la regla de
DE LA METHODE
Pour bien conduirela raiíón,5cchcrchcr testimonios no
li veri te danslcsfcicnccs.
. P t u i
LA D I O P T R I Q V E .
documentales.El
LES METEORES.
E T cartesianismo fue
LA G E O M E T R 1 E .
QHÍ fentdesejfait de tete METHODE.
combatido por la
escuela inglesa (Locke
y Hume), por los
historiadores
ALivn

De l’Impiirnmedc 1 * N M H I É .
ilustrados y por el
CIÍ he xxxvit.
Juec Trjurftge.
pensamiento católico-
providencialista
N° 19 Rene Descartes (1596-1650) su obra el Discurso del Método fue (BoSSUet y Vico) COmO básica
para el Sistema de Apreciación de la Situación Militar.

se verá más adelante.


Para la historia militar y el pensamiento estratégico el método cartesiano va a tener
una aplicación concreta en los procesos de planificación militar, particularmente en
lo que se conoce como la Apreciación de Situación. Así este proceso sigue las reglas
del método cartesiano que consistían, en primer lugar, en no admitir jamás como
verdadera cosa alguna sin conocer con evidencia que lo era; es decir, evitar
cuidadosamente la precipitación y la prevención y no comprender, en los juicios,
nada más que lo que se presentase al espíritu tan clara y distintamente que no se
tuviese motivo alguno para ponerlo en duda. Esta regla tiene una enorme
importancia puesto que permite asegurar al comandante que los antecedentes con
que cuenta para resolver están claramente demostrados. En

43
segundo lugar, en dividir cada una de las dificultades que se examinaren en tantas
partes como fuese posible y en cuantas se requiriese su mejor solución. Esta regla
del método es fundamental en el proceso de apreciación, ya que justamente se
trata de verificar en detalle todos los aspectos necesarios para resolver en la mejor
forma en relación al enemigo, las propias tropas, el escenario y el clima. El tercero,
en conducir ordenadamente los pensamientos, comenzando por los objetos más
simples y más fáciles de conocer para ir ascendiendo como por grados, hasta el
conocimiento de los más compuestos; y suponiendo un orden aun entre aquellos
que no se preceden naturalmente unos a otros. En el proceso de apreciación esta
regla se evidencia en el estudio detallado de cada uno de los factores y las
conclusiones de cómo estos en particular afectan la situación y como
posteriormente en conjunto también lo hacen
.Y en cuarto lugar, en hacer en todo,
enumeraciones tan completas y revisiones tan
generales que estuviera seguro de no omitir
nada. Este aspecto se ve reflejado en los
esquemas de la apreciación de situación donde
los integrantes de una plana mayor o estado
mayor desglosan cada uno de los aspectos a
determinar relacionados a la misión, el
enemigo, el clima, el terreno u escenario y las
propias tropas. (Descartes, Discurso del
método, 2003, pp. 95-96)
N° 20 Mauricio de Nassau (1567-1625)
creador sistema táctico holandés. Entre los historiadores importantes de la
Ilustración se cuenta a Louis Sebastien la Nain de Tillemont (1637-1698). Su obra
Historia de los Emperadores sobre los primeros seis siglos de la Iglesia puede ser
de especial interés para los historiadores militares tanto por el método crítico que
utiliza como la descripción de la particular manera en que cada uno de los
emperadores estudiados enfrentaba los temas militares del Imperio. Su obra es
importante para verificar el método crítico de contrastación de las fuentes técnica
y arte en la cual Tillemont muestra su maestría con particular rigurosidad
(Collingwood, 1990, p. 68) Los cien años que vienen a continuación constituyen el

44
comienzo de la guerra moderna. La pica va
desapareciendo, las formaciones de infantería
se fueron haciendo más lineales, la caballería
empezó a sentir los efectos del fuego de la
infantería y de la artillería, esta última se fue
haciendo cada vez más móvil. Asimismo la
organización de los ejércitos empezó a
conformar unidades y aplicar un sistema
jerárquico que mejoraba la disciplina y el orden.
Gustavo Adolfo de Suecia (1594-1632) fue uno
N° 21 Sebastien Le Pretre de Vauban de los impulsores de estos cambios aplicados en
(1633-1707) experto en trabajos de

ingenieros y fortificaciones la guerra de los Treinta Años, la guerra de la gran


alianza y la guerra holandesa. Tras la batalla de
Neieuport (julio 1600, guerra de Flandes) el sistema táctico holandés creado por
Mauricio de Nassau (1567-1625) atrajo la atención mundial. El Ejército de los
Estados se consideraba el mejor de Europa y así los países bajos se convirtieron en
las escuelas militares donde la mayoría de la juventud de Europa aprendió sus
ejercicios militares. Ese tipo de reformas fueron mejor aceptadas en los estados
protestantes. En Suecia Gustavo Adolfo adoptó los métodos creados por Mauricio
de Nassau pero con ciertas modificaciones para darle mayor capacidad ofensiva. Él
fue el primero en comprender perfectamente el valor de la combinación del
movimiento con el fuego y aumentó los efectos de ambos con nuevos métodos de
combate y con el perfeccionamiento de las armas. Desde el punto de vista
administrativo, el Rey Gustavo reinstauró el ejército y las grandes campañas las
llevó a cabo con fuerzas mercenarias a las que había disciplinado. (Rothenberg,
1991, pp. 56-57) Otros líderes militares importantes fueron Henri de la Tour
d’Auvergne, vizconde de Turenne (1611-1675) y el brillante emperador Manchú
Kang-hsi. Entre los teóricos destaca especialmente Vauban (1633-1707) en
trabajos de ingenieros y fortificaciones. Los cambios que se dieron en Europa en
esta época son los que se han dado en llamar la “revolución militar”. Aunque no hay
acuerdo entre los estudiosos del tema acerca del momento exacto de este
acontecimiento, tradicionalmente se considera al ejército de Carlos VIII, que tomó
Italia en 1496, como el primer ejército moderno, ya que su composición era muy

45
parecida a la de los ejércitos nacionales. Por otra parte mientras hay acuerdo en
que mucho de los elementos de esa revolución militar, tales como la creación de la
infantería, el empleo masivo de las armas de fuego y la rápida evolución de las
fortificaciones para contrarrestar a la nueva artillería, existían ya a fines del siglo
XV, algunos historiadores sostienen que el componente más importante de esta
revolución fue la creación de los ejércitos profesionales permanentes, que tuvo
lugar más tarde entre 1560 y 1660. (Rothenberg, 1991, p. 45)
En cuanto a la forma de hacer historia aparece la figura de Gianbattista Vico
(1668-1744) quien generaría a su vez una verdadera revolución dejando un
importante legado al formular los principios del método histórico. Vico piensa la
historia como historia de la génesis y desarrollo de las sociedades humanas, de sus
instituciones, las que son susceptibles de desarrollo y para ello creó ciertas
normas metódicas. Sostenía en primer lugar que ciertos períodos de la historia
mostraban un carácter general que informaba todos los detalles particulares,
carácter que, por otra parte reaparecía en otros períodos históricos, de esta
manera dos períodos distintos podían tener
las mismas características generales, de
donde era posible deducir analógicamente
el uno del otro. Ejemplificó así las
semejanzas generales entre el período
homérico de la historia griega y la Edad

Media europea, dándoles a ambas épocas


N° 22 Giambattista Vico (1668-1744) Dejó como

legado los principios dei método histórico el nombre de períodos heroicos. Los rasgos
comunes eran, por ejemplo, la existencia en una y otra de un gobierno de la
aristocracia guerrera, de una economía agrícola, de una literatura de baladas, de una
ética fundada en la idea de la hazaña personal, de la lealtad y otros aspectos
similares. Así para saber más de lo que Homero dice de la edad homérica, se debe
estudiar la Edad Media para ver enseguida hasta qué punto lo que se aprende es
aplicable a la Grecia Primitiva. En segundo lugar demostró que esos períodos
semejantes tendían a repetirse en un mismo orden. A cada período heroico sigue un
periodo clásico, donde el pensamiento predomina sobre la imaginación, la prosa
sobre la poesía, la industria sobre la agricultura y una ética fundada en la paz sobre
una ética fundada en la guerra. A su vez, al período clásico sigue una

46
decadencia que es un estado de barbarie; pero una barbarie muy distinta a la
barbarie heroica de la imaginación, la que Vico llama la barbarie de la reflexión,
donde todavía predomina el pensamiento, pero un pensamiento exhausto de
posibilidades creadoras que elabora distinciones sin sentido. En tercer lugar
plantea que el movimiento cíclico de la historia no es una pura rotación de fases
iguales; el movimiento es en espiral no en círculo: la historia jamás se repite, sino
que el retorno a cada nueva fase se reviste de formas distintas de las precedentes.
Finalmente enumera cinco prejuicios contra los cuales el historiador debe estar
siempre en guardia: tener una idea desorbitada acerca de la magnificencia de la
antigüedad y por lo tanto la necesidad de considerarla en función de su real
importancia en el conjunto del discurrir histórico; la vanagloria nacional es decir
evitar presentar el pasado de la nación a la luz más favorable, solo las victorias y no
las derrotas; la vanagloria de los doctos, es decir el prejuicio que sostiene que las
personas de quienes trata son tan eruditos o reflexivos como él; la falacia de las
fuentes o sea la sucesión escolástica de las naciones: este error consiste en creer
que cuando dos naciones tienen una idea o una institución semejante se debe
pensar que la una la tomó de la otra y por último existe el prejuicio de suponer que
los antiguos estaban mejor informados acerca de los tiempos que les eran más
cercanos. (Collingwood, 1990, p. 75)Vico no se conforma con referirse a aspectos
negativos o prejuicios sino que propone también ciertos métodos que permiten al
historiador trascender los límites marcados por las puras afirmaciones de las
fuentes, muchas de ellas parecen hoy muy evidentes sin embargo para su época
eran ideas revolucionarias. Propone entonces la manera de aprovechar la filología
(estudio del lenguaje a través de los textos escritos) para iluminar la historia. Las
etimologías revelan el tipo de vida de un pueblo en el momento en que su idioma se
estaba creando, así el historiador tiene por meta la reconstrucción de la vida
mental, las ideas del pueblo que estudia y estas se expresan justamente a través del
lenguaje. Asimismo propone el uso de la mitología, los dioses de las religiones
primitivas representan una manera semi poética de expresar la estructura social
del pueblo que los inventó. Además sostiene un método en cuanto a la utilización
de las tradiciones. Estas, sostiene deben aceptarse, no como literalmente ciertas,
sino como el confuso recuerdo de hechos que han sido deformados a través de un
medioambiente cuyo índice de alteración podemos determinar solo hasta cierto

47
punto, en síntesis todas las tradiciones son verdaderas; pero ninguna significa lo
que dice. Finalmente plantea que para lograr la reinterpretación de la filología, los
mitos y las tradiciones es
necesario recordar que en cierto
estado de su desarrollo la mente
tiende a crear el mismo tipo de
productos. Los salvajes, en todo
tiempo y lugar, son mentalmente
salvajes. De aquí que si se estudia
los salvajes modernos se puede
saber cómo eran los salvajes
antiguos y de esa manera se
pueden interpretar los mitos y las
N° 23 Napoleón Bonaparte (1769-1821)un gran capitán y
apasionado de la historia militar.
leyendas salvajes que ocultamente
contienen los hechos de la historia antigua más remota. (Collingwood, 1990,
p. 77)Durante la Ilustración se inicia una escuela nueva de pensamiento histórico.
Este período se caracteriza por un empeño, tan propio de inicios del siglo XVIII, de
secularizar todos los aspectos de la vida y del pensamiento humano. Se trata de una
revolución no solo contra el poder de la religión constituida, sino contra la religión
en cuanto a tal. Los filósofos e historiadores de la época reorientaron el estudio de
ella buscando siempre probar que la historia merecía estar entre las ciencias
mostrando así una clara tendencia anti cartesiana, considerando que Descartes era
por convicción anti histórico como se recordaba anteriormente.. El siglo XVIII en su
primera mitad estuvo marcado por la supremacía militar de Europa en el que
destacaron los grandes capitanes como Federico el Grande de Prusia (1712-1786),
Eugenio de Savoy de Austria (1663-1736), el Duque de Marlbourough de Inglaterra
(1650-1722), Carlos XII de Suecia (1682-1718) y Pedro el Grande de Rusia
(1672-1725), entre otros. En la segunda mitad del siglo, Federico alcanza su
máxima expresión especialmente en el dominio de la maniobra. George
Washington y el gran Napoleón Bonaparte completan esta relación. La tendencia
hacia la maniobra progresó en las tres grandes guerras del

48
período, la guerra de los siete años, la revolución norteamericana y las guerras de
la revolución francesa. Junto a los grandes capitanes que generaron nuevas formas
de hacer la guerra, un grupo de pensadores dejaron una importante huella para
entender la forma de hacer historia y por supuesto la historia militar. Fue una
reacción contra los postulados del anti historicismo de Descartes y entre ellos se
destacan John Locke (1634-1704), George Berkeley (1685-1753) y David Hume
(1711-1776). Locke sostuvo que las ideas innatas no existían e insistió que el
conocimiento procedía de la experiencia, asimismo negó todo argumento cuyo
objeto fuera tender un puente entre las ideas y las cosas ya que el conocimiento se
ocupa, con acuerdo o desacuerdo a las propias
ideas, no con una realidad diferente de estas.
Negaba asimismo que haya ideas abstractas e
insistía que las ideas son concretas de allí que
en historia el conocimiento es natural que
consista no en generalizaciones sino en ideas
concretas, agrega finalmente que el
conocimiento se queda corto respecto a la
verdad y a la certeza absoluta, pero es capaz de
alcanzar el grado de certidumbre requerido
N° 44 David Hume, (1711-1776) gran filósofo por la condición humana. La razón es ineficaz
que junto a Locke y a Berkeley aportaron al
método histórico para dispersar las nubes de la duda pero la
naturaleza humana basta para ese fin, ya que
impone al hombre en la vida práctica una necesidad absoluta de vivir, de hablar y
de comportarse como la demás gente. Sintetizó el ideal revolucionario sosteniendo
que el ser humano tiene derechos naturales básicos: a la propiedad, a la vida, a la
libertad y a la seguridad personal. El gobierno, creado por la sociedad para
proteger esos derechos, debía cumplir con su misión; si no lo hacía el pueblo
tendría derecho a resistir su autoridad. David Hume tomó las ideas de Locke y
dedicó más tiempo a la historia y planteó que los datos se dan al historiador por
percepción directa, a esto lo llama impresiones las que se dan cuando la asociación
de las señales visibles con ciertas ideas es una cuestión de hecho garantizada por la
propia memoria. "Es evidente que no hay ningún hecho de la historia antigua del que
podamos estar seguros, si no es a través de una infinidad de causas y efectos y a

49
través de una cadena argumentativa de extensión casi innumerable. Antes que el
conocimiento del suceso pueda llegar al primer historiador, es preciso que haya
pasado por muchas bocas y después de haber sido consignado por escrito, cada copia
nueva es un nuevo objeto, de cuya conexión con el anterior solamente se sabe por
experiencia y observación. Del anterior razonamiento, entonces, quizás pueda
concluirse que se ha perdido toda la prueba de la historia antigua, puesto que la
cadena de causas aumenta y se extiende aún más. Aunque los eslabones son
innumerables se trata sin embargo de eslabones que son todos de la misma clase y que
dependen de los impresores y copistas. Por lo tanto no hay variación en los pasos.
Conociendo a uno, los conocemos a todos y después de haber dado uno ya no podemos
tener escrúpulos respecto a los restantes. (Collingwood, 1990, p. 81)Así plantea
Hume se llega a un conocimiento histórico legítimo y válido, mas legítimo incluso
que todos los otros conocimientos ya que no promete más de lo que puede alcanzar
y no depende de una hipótesis metafísica problemática, ya que es pura creencia
natural y razonable. Su Historia de Inglaterra de 1689 testimonia sus ideas con
respecto a la historia y tiene mucho interés en cuanto a los hechos militares que se
relatan particularmente los de la Guerra de Cien Años. Un párrafo de este libro que
relata un hecho ocurrido en 1349 es interesante para verificar la forma en que se
escribía la historia en esos años: " La prudente conducta y brillantes triunfos del Rey
Eduardo en las guerras exteriores producían emulación y reanimaban el carácter
belicoso de la nobleza inglesa, tanto de los grandes, en otro tiempo los facciosos,
subyugados entonces por el ascendiente de la corona, dirigían ya su ambición hacia
un objeto más útil que en otro tiempo y se adherían gustosos a un príncipe que sabía
conducirlos a la gloria y a la fama. Para excitar todavía más aquel espíritu de
emulación y obediencia, instituyó el rey la Orden de la Jarretera, a imitación de
algunas otras de igual naturaleza, ya religiosas o militares que se habían fundado en
varios países de Europa. El número de caballeros no pasaba de veinticuatro, sin
contar el soberano, y como jamás esta orden ha pasado de este número, continua
siendo una distinción tan honrosa como sus principios, y se mira como una merced
preciosa, aunque barata, que el rey puede conceder a sus ilustres súbditos. Se cree
vulgarmente, aunque sin apoyo de ninguna autoridad (fuente) antigua, que en un
baile de la corte, a la manceba del rey que suponen haber sido la Condesa de Salisbury,
se le cayó una liga y que cogiéndola el rey observó que se

50
sonreían algunos cortesanos, como dando a entender que aquel favor no era efecto de
una pura casualidad, y que dijo en alta voz: "Mal haya quien por ello piense mal", y
que habiéndose celebrado mucho esta ocurrencia, como sucede con todo lo que tiene
cierto matiz de galantería, el rey instituyó en memoria de este lance la Orden de la
Liga o de la Jarretera (Liga con hebilla) y le puso por divisa las palabras que
acabamos de referir. Por frívolo que parezca este origen, no es incompatible con las
costumbres de aquel siglo, y efectivamente no es fácil explicar de otro modo ni la
divisa ni el distintivo particular de la orden, pues ni uno ni otro tienen la menor
semejanza con los trajes y adornos militares de aquel tiempo. (Hume, 1842, pp. 5354)
Hume junto a Voltaire crean según Collingwood una escuela nueva de
pensamiento histórico que influyó la historiografía de la Ilustración. Voltaire inició
una verdadera cruzada contra el cristianismo, su idea era borrar la superstición, ya
que era una muestra de cómo la religión mostraba lo atrasado y lo bárbaro de la
vida humana. De allí que junto a otros hacia predominar la razón propugnando que
la historia era nula antes del siglo XIV. Su interés solo comenzaba a despertar
cuando esta comenzaba a ser la historia de un espíritu moderno semejante al suyo,
es decir, un espíritu científico. Voltaire (1694-1776) poco influyó en cuanto a
establecer nuevos métodos históricos, limitándose a imitar a los historiadores del
período anterior como Tillemont. Entre sus obras la Historia de Carlos XII, Rey de
Suecia (1697-1718) entrega interesantes antecedentes sobre historia militar. “La
milicia sueca’’ cuenta Voltaire "ni carga el tesoro público, no es muy onerosa a los
particulares y contribuye siempre al Estado en soldados, sin quitar los labradores a los
campos. Las aldeas más ricas o señoríos, que eran antiguamente o son actualmente
dominio del rey, mantienen a su costa un soldado de a caballo, y los paisanos de cada
aldea proveen un infante a proporción de sus rentas: de suerte, que es menester tener
cierta cantidad como 10 a 12 francos para estar obligado a equipar un soldado de
infantería: el aldeano que no tiene sino 5 a 6 libras, se junta a otro que tenga tanto, y
si solas 3 contribuye por su parte con otros muchos, y todos juntos dan al estado un
hombre. Si las rentas de toda la aldea entera no exceden 10 libras, no da sino un
hombre. Muerto el soldado,lo reemplazan los que habían dado, y así es siempre uno
mismo el número de milicias arregladas una vez por los Estados

51
Generales." Carlos XII fue un gran estratega militar y su vida y éxitos militares
merecen estudiarse. (Fran^ois Marie Arouet, 1794, p. 36)
La Ilustración entonces presenta historiadores y pensadores que tienen por
un lado una aproximación eminentemente histórica mirando hacia atrás donde el
pasado fue el resultado del juego de fuerzas irracionales y por el otro aquellos que
tienen una visión más práctica o política que miran hacia delante que predicen una
edad de oro donde se establecería el reino de la razón. Entre los primeros destacan
Montesquieu y Gibbon. Montesquieu se preocupó de
demostrar la diferencia existente entre las naciones
y culturas por el clima y la geografía o sea debido a
causas naturales, el segundo en cambio buscó
demostrar que la energía motivadora había sido el
triunfo de la barbarie y la religión, es decir la
irracionalidad del hombre. La principal obra de
Edward Gibbon (1737-1784) “La Declinación y la
Caída del Imperio Romano” está muy bien
documentada y es de mucho interés para los N° 24 charles de Montesquieu (16891755) se
preocupó de demostrar la
estudiosos de la historia militar romana. Así diferencia entre las culturas por el
clima y la geografía.

describe Gibbon el ejército en el período antonino


(92-192 DC): "Y todavía tan sensatos fueron los romanos de la imperfección del valor
sin habilidad y práctica, que, en su idioma, el nombre de un ejército fue tomado de la
palabra que significaba el ejercicio. Los ejercicios militares eran el objeto importante
y fundamental de su disciplina. Los soldados reclutas y jóvenes eran entrenados
constantemente, tanto en la mañana y por la noche, ni edad ni conocimientos podía
excusar a los veteranos de la repetición diaria de lo que habían aprendido. Grandes
galpones eran levantados en los cuarteles de invierno de las tropas, ya que sus labores
de instrucción no podían ser interrumpidas por las inclemencias meteorológicas más
tempestuosas. Consideraron además, que las armas destinadas a la instrucción y
entrenamiento, debían duplicar el peso que era requerido en una acción real.
(Edward Gibbon, 2008)

En cuando a los historiadores futuristas se destaca Nicolás de Condorcet (1743-


1794) que escribe durante la Revolución Francesa. Mientras se encuentra en

52
prisión promete un futuro utópico, donde ya no habrá tiranos y esclavos, ni
sacerdotes y engañados, y donde la gente se comportará de un modo racional en el
gozo de la vida y de la libertad, y en la búsqueda de la dicha. En cuanto a historia
militar es interesante revisar sus Cinco Memorias sobre la Educación Pública y
otros escritos donde se refiere a la instrucción militar pese a su visión pacifista. Al
respecto señala "se debe estimular el estudio teórico del arte militar y sobre todo el
arte de la artillería, el de fortificar las plazas y defenderlas. Un hombre preparado
por una buena teoría adquiere en un año de
ejercicio más de lo que diez años de una práctica
rutinaria habrían podido darle. Aun cuando una
nación haya perdido el hábito de la Guerra, los
artilleros competentes, los ingenieros ilustrados
bastarán para su seguridad, darán tiempo a los
oficiales instruidos por el estudio a formar soldados,
a crear un ejército". (Condorcet., 2001, p. 211)

Con respecto a la historia plantea con fuerza :


N° 25 Nicolás de Condorcet, (1743 1794) historiador futurista que se "así
pues necesitamos una
historia completamente
refiere a la instrucción militar y su

importancia para la educación pública nueva, que sea sobre todo la de los derechos de los
hombres, de las vicisitudes a las que han estado
sometidos en todas partes y el conocimiento y el goce de estos derechos; una historia
en la que, midiendo sobre esta base única la prosperidad y la sabiduría de las naciones
oigamos en cada una los progresos y la decadencia de la desigualdad social, fuente
casi única de los bienes y de los males del hombre civilizado". (Condorcet., 2001, p.
227)

En esta época se escribe historia fundamentalmente desde el punto de vista del


súbdito y no del gobierno, y se pone de relieve la historia de las ciencias y de las
artes, aunque superficialmente se buscaron las causas del desarrollo concluyéndose
que este no llegaba por la voluntad de los déspotas ilustrados, ni por los planes
rígidos de un Dios, sino por necesidad propia, una necesidad inmanente en la que la
sinrazón misma no es otra cosa que una forma disfrazada de razón.

53
Durante la Ilustración se inicia una escuela nueva de pensamiento histórico. Este
período se caracteriza por un empeño, tan propio de inicios del siglo XVIII, de
secularizar todos los aspectos de la vida y del pensamiento humano. Se trata de
una revolución no solo contra el poder de la religión constituida, sino contra la
religión en cuanto a tal. Los filósofos e historiadores de la época reorientaron el
estudio de ella, buscando siempre probar que la historia merecía estar entre las
ciencias mostrando así una clara tendencia anti cartesiana, considerando que

6. -El Romanticismo y la Historia Militar

Posterior a la Ilustración y quizás como reacción en algunos aspectos a los


pensadores de ella, en particular, en relación al concepto de la naturaleza humana
como una constante desde la creación, nació en Europa el movimiento llamado
Romanticismo que en al ámbito de la historia buscó ampliar la investigación a las
llamadas edades oscuras o bárbaras especialmente de la Edad Media. Entre los
pensadores más conocidos de este pensamiento se destacan Johann Gottfried von
Herder (1744-1803) , Juan Jacobo Rousseau (1713-1788), Immanuel Kant(1724-
1804), Johann Schiller(1759-1805),Johann Fichte (1762-1814), Frederich Schelling
(1775-1854), y Karl Marx (1818-1883). La figura de Kant es interesante para los
estudiosos de la guerra y la historia militar, ya que en forma muy idealista explora
en varios trabajos la búsqueda de la paz. Hace una fuerte crítica a los países
europeos y su afán colonizador como provocador de guerra y publica varios
ensayos en los que trataba sobre las relaciones entre los estados y la paz entre
ellos: "Ideas para una historia universal en clave cosmopolita” y el más conocido
"Hacia la paz Perpetua”, donde enumera principios para lograrla entre los que se
encuentran : uno, la destrucción de las causas de la guerra y la claridad de
intención; dos, cada Estado, sea grande o pequeño, es independiente, no puede
venderse ni entregarse en herencia ni unirse a otro Estado; tres, con el tiempo, los
ejércitos deben desaparecer; cuatro, no debe emitirse deuda de guerra; quinto, un
Estado no puede intervenir por la fuerza en la constitución o gobierno de otro
Estado; y sexto, en caso de guerra, ésta debe limitarse y humanizarla lo más posible
a fin de generar confianza en el oponente en la formulación de la paz futura. Sobre

54
esta base propone a su vez tres artículos definitivos para la paz perpetua: uno, la
constitución de todo Estado debe ser republicana, es decir debe ser un Estado de
derecho; dos, no debe haber un Estado mundial, ya que supone una relación
superior-inferior, sino una “Federación de estados libres"; y tres, el derecho
cosmopolita debe ceñirse a las condiciones de hospitalidad universal, es decir a
colaborar con los pueblos vecinos en sus necesidades de sobrevivencia.
(Barrientos, 2002.)

La contribución de Kant al pensamiento


histórico ha sido importante y puede servir de
base epistemológica para hacer historia, para él
ésta no es un espectáculo, los hechos de la
historia no pasan como en revista ante el
historiador, han acabado de suceder antes que
se empiece a pensarlos. De allí entonces que el
historiador debe recrearlos dentro de su propia
mente re-actualizando por sí mismo, aquella
porción de la experiencia de los hombres que
tomaron parte en ella y que a él le interese

N° 26 Immanuel Kant, (1724-1804)dice


comprenderlos. Las ideas de Kant en síntesis
que los hechos históricos hay que
recrearlos, reactualizándolos.
planteaban que la historia universal era un
ideal factible pero que exigía la unión del
pensamiento histórico con el filosófico. Los hechos debían comprenderse no solo
narrarse por lo que insistía que había que verlos desde adentro y desde fuera.
Afirmaba además que la historia presuponía un plan, es decir que exhibía un
progreso mostrando algo que venía progresivamente a ser. Lo que se producía
entonces es que se hacía evidente la racionalidad humana es decir su inteligencia y
su libertad moral y esta llegaba desde la irracionalidad humana, es decir desde la
pasión, la ignorancia y el egoísmo. (Collingwood, 1990, p. 108)

La idea del progreso era una preocupación de estos pensadores, para Kant
sería en el milenio siguiente donde se alcanzaría el autodesarrollo del espíritu del
hombre, para Schiller en cambio ese progreso se alcanzaría en el tiempo presente
de allí que el propósito de la historia universal entonces es para él mostrar, como

55
el presente con aspectos como el lenguaje moderno, la ley moderna, las
instituciones modernas vino a ser lo que es. Su mirada es amplia y no se limita
solamente a la evolución política sino que incluye, el arte, la religión y la economía
entre otros aspectos. Schiller estudió en una escuela militar y tuvo experiencia
como cirujano en la guerra, asimismo escribió una Historia de la Guerra de Treinta
Años, de allí que presenta singular atractivo su estudio y su pasión por la libertad
humana que más de un problema disciplinario le trajo. (Collingwood, 1990, p. 110)

Fichte por su parte coincide con


Schiller en ver el presente como el punto
focal donde convergen las líneas del
desarrollo histórico. Sostiene que el papel
fundamental del historiador es entender la
época en que vive y así cada período de esta
tenía un carácter peculiar que penetraba en
cada detalle de su vida. Se trataba entonces
de analizar la época presente y mostrar sus
rasgos centrales y como los secundarios se
derivaban de aquellos, cada época era
el papel fundamental del historiador es
entender la época en que vive. entonces la encarnación concreta de una sola
idea o concepto. Así la historia para ellos es el despliegue de un plan de desarrollo
de algo afín al argumento de un drama, de allí que las ideas o conceptos de edades
sucesivas forman una secuencia que por ser de conceptos, es lógica donde un
concepto lleva necesariamente al siguiente. De esta manera la estructura lógica del
concepto se transforma en una pista para la periodización de la historia.
(Collingwood, 1990, p. 115)

El historiador no es dios, para contemplar el mundo desde lo alto o fuera de


él. Es un hombre de su propio tiempo y lugar. Mira el pasado desde el punto de
vista del presente, mira a otros países y civilizaciones desde el punto de vista de
los propios el que es válido para él, es el único accesible para él, y a menos que
tenga un punto de vista no podrá ver absolutamente nada. El juicio entonces que se
pueda tener sobre la Edad Media por ejemplo será distinto si el historiador es del
siglo XVIII, XIX o XX.

56
Hegel en cambio plantea una filosofía de la historia que no es solo historia
comprobada como hechos, sino comprendida por la aprehensión de las razones
por las cuales acontecieron los hechos y como lo hicieron. Así siguiendo a Herder
plantea que la historia filosófica sería una historia universal de la humanidad
desde los tiempos primitivos hasta hoy,
donde el principal asunto es el desarrollo
de la libertad que es idéntica a la razón
moral del hombre tal como se muestra en
un sistema externo de relaciones sociales,
así la pregunta que se debe responder es
como cobró existencia el Estado. Sus
ideas tienen hasta hoy clara vigencia al
plantear que no hay historia sin vida
humana, ya que los procesos naturales no
son históricos, sino cíclicos y porque sus
leyes no cambian. La historia afirma no se
repite, no viaja en círculos sino en
espirales y las repeticiones aparentes
N° 28 Georg Freiderich Hegel (1770-1831) insiste siempre se diferencian por haber
que no hay historia sin vida humana.
adquirido algo nuevo: "Así las guerras
reaparecen de tiempo en tiempo en la historia, pero cada nueva guerra es en algunos
aspectos una nueva especie de guerra, debido a las lecciones aprendidas por los
humanos en la anterior". Agrega que la historia es la del pensamiento, las acciones
humanas son meros sucesos, el historiador no puede comprenderlos, no puede ni
siquiera asegurar que han ocurrido y son solo cognoscibles para él como la
expresión exterior de pensamientos. Finalmente asegura que la fuerza del proceso
histórico es la razón, siguiendo a Kant. Afirma que todo lo que sucede es por
voluntad del hombre, que es su pensamiento expresado en acción, si este no es
razonable se trata de un error debido a que no se aprehendió la situación histórica
en que acontece el pensar. Así el hombre es razón y pasión, por lo que la historia
es una exhibición de pasiones y de razones. Hegel restringe el campo de su estudio
a la historia política insistiendo en lo que llama la astucia de la razón.
(Collingwood, 1990, p. 124)

57
Posterior a la Ilustración y quizás como reacción en algunos aspectos a los
pensadores de ella, en particular, en relación al concepto de la naturaleza
humana como una constante desde la creación, nació en Europa el
movimiento llamado Romanticismo que en al ámbito de la historia buscó
ampliar la investigación a las edades oscuras o bárbaras especialmente de

7. -La Historiografía positivista


La filosofía positivista cuyo principal impulsor fue Auguste Comte (1798-1857),
tendrá muy pronto su reflejo en la historiografía. La práctica histórica empezó a
desconfiar de las especulaciones
provenientes de la filosofía de la historia. Se
trataba ahora de comprobar los hechos y
luego de fijar leyes a partir del estudio
inductivo de éstos. En historia se trataba de
comprobar todos los hechos a través del
conocimiento histórico más detallado que
se conseguía con un examen crítico y exacto
de las pruebas. Se buscaba entonces una
escrupulosidad infinita por lo que la idea de
una historia universal se consideraba solo
un sueño vano por lo que el ideal de la
N° 29 Auguste Comte (1798-1857 )pensador literatura histórica pasaba a ser la
positivista que plantea que lo mas importante es
comprobar los hechos y luego fijar leyes a partir del monografía, Sus más señalados
estudio inductivo de éstos
representantes fueron alemanes, pero
esta postura se extenderá por toda Europa. El positivismo introduce así la
necesidad de dotar a la Historia de un método científico y técnico objetivo. A esta
corriente pertenecen los auténticos creadores de la Historia moderna, y es la
causante que se irradie en las universidades y de que se creen academias de
historia en toda Europa y América. Es en Alemania donde surgen los primeros
historiadores positivistas, como reacción a los idealistas. Son, ideológicamente,
nacionalistas, pero predicarán el objetivismo y la neutralidad. Presentan la

58
erudición como instrumento de trabajo fundamental, y lo convierten en la esencia
de la Historia. En última instancia, el positivismo tenderá a formular leyes. Los
documentos y la arqueología se convirtieron en el objeto de estudio, tratados
científicamente. La Historia proclaman que se hace con documentos, y el
historiador no debe interpretarlos, sólo ordenarlos para comprender los hechos.
Barthold Georg Niebuhr, alemán, (1776-1831) fue uno de los más famosos
historiadores positivistas. Sus estudios se centran en la Roma monárquica, a la que
concede todo tipo de virtudes. Este será el modelo de erudición, saber muchos
hechos, pero muy locales. No obstante, el
historiador más relevante fue Leopold von
Ranke (1795-1886) que ha sido considerado
el fundador de la historiografía
contemporánea. Ranke recoge la postura
erudita de Niebuhr para incorporarla a un
nuevo modelo metodológico que pretende
que la tarea del historiador sea exponer cómo
ocurrieron las cosas. De esta manera deja

fuera del conocimiento histórico la N° 530 Leopold von Ranke (1795-1886),


fundador de la historiografía
interpretación. Pero ni la objetividad, ni la contemporánea, plantea que la tarea del
historiador es exponer como ocurrieron
las hechos
neutralidad, ni la imparcialidad son posibles
de manera absoluta y ni el propio Ranke pudo sustraerse a seleccionar los hechos
más relevantes, ni a hacer juicios de valor. Es este quien afirma que la misión de la
historia «no consiste tanto en reunir y acoplar hechos como en comprenderlos y
explicarlos». A este se agrega Teodoro Mommsen (1817-1903) con su monumental
obra “La Historia de Roma”.

En Francia el positivismo encontró su representante en Jules Michelet


(1798-1874). Michelet elaboró una historia que le acerca al concepto de historia
total, a pesar de la erudición. En 1830 escribirá «Introducción a la historia
universal» y en 1874 «Historia de la Revolución francesa». En su «Historia de
Francia» el pueblo pasará a ser el protagonista de la historia, por lo que se
estudiarán los fenómenos económicos y sociales. Numa-Denis Fustel de Coulanges
(1830-1889) tratará de conciliar el positivismo con el idealismo. Afirma que los

59
hechos de la historia deben ser tratados como cualquier otra ciencia y usa sus
datos, aunque es cierto que de los datos históricos se desprenden, de manera
natural, ideas filosóficas, atribuyendo entonces a la inteligencia del hombre la
capacidad de cambiar la historia. Sobre esta base entonces el positivismo se
convierte, en manos de Hippolyte Taine (1828-1893), en agente del
conservadurismo monárquico. Su visión de la historia se centra en el estudio del
Antiguo Régimen antes de la Revolución francesa, y concluye que en él estaban las
claves de un cambio que se pudo producir sin revolución, destruyendo así el mito
objetivista y neutral. (Taine H. , 1990, p. 1182)

Desde el punto de vista de la historia militar el estudio de estos autores y su


metodología es muy importante porque muestra lo relevante que es la crítica
histórica en el tratamiento de las fuentes, como asimismo, la recepción de
interesante información sobre la vida militar estudiada por estos autores.
Mommsen trataba, por ejemplo, en detalle la organización militar romana en el
tiempo hasta la época de César, un párrafo de su obra ayuda a comprender su
aporte: "Los contingentes: Si las milicias cívicas de Roma, por una parte, y los
contingentes latinos por otra, constituyen el núcleo, el nervio vital del ejército, y lo
marcan con el sello de la nacionalidad romana, los ciudadanos pasivos, a quienes no
se olvida, están a su vez inscritos y, por decirlo así, regimentados, y las ciudades
confederadas no latinas envían también allí sus levas. Las ciudades griegas, por
ejemplo, suministran naves; las ciudades apulias, sabélicas y etruscas, fueron
igualmente obligadas, y a todas a la vez, ya sucesivamente, a suministrar hombres
para los contingentes itálicos". (Mommsen, 1960, p. 184)

Jules Michelet por su parte entrega una completa versión y muy


documentada sobre la revolución francesa, en la que llama la atención el detalle de
las acciones de las tropas que custodiaban Paris durante la revolución, tanto de
unidades de infantería como de caballería, las que más que lograr controlar el
orden generaron reacciones más violentas de parte del pueblo en armas. (Michelet,
1847, p. 135) Fustel de Coulanges entrega en sus obras un mensaje muy importante
para los historiadores militares que confunden la verdad histórica con aquella
destinada a forjar con mayor fuerza el interés de la nación o del país. "El
patriotismo es una virtud, la historia una ciencia, por ello es importante que no las

60
confundamos". (Bloch, 2006, p. 250) Taine, en su obra, entrega un completo análisis
de las fuerzas armadas en el antiguo régimen, mostrando como la fuerza militar
decae, como es reclutado el ejército y como son tratados los soldados. Se pregunta
¿y contra la sedición universal donde está la fuerza? y se responde “las medidas y
disposiciones que gobiernan los 150.000 hombres que mantienen el orden son las
mismas que regulan a las 26 millones de personas sujetas a ella. Encontramos aquí los
mismos abusos, desafección y otras causas para la disolución de la nación, la cual, a
su vez, disolverá el ejército". (Taine H., 1891, p. 234)

DE FDANCE

rfj ■

N° 31Jules Michelet (1798-1874) autor de la Historia de Francia que se acerca al concepto de historia total.

Latinoamérica y Chile no estuvieron ajenos a esta corriente, la influencia


tardó en llegar pero fue muy potente. Entre los historiadores positivistas chilenos
es posible destacar a figuras como Diego Barros Arana, Benjamín Vicuña Mackenna,
Miguel Luis y Gregorio Víctor Amunategui Aldunate, Ramón Sotomayor Valdés,
Pascual Ahumada Moreno,, Pedro Pablo Figueroa, Julio Bañados Espinoza,, Ricardo
Salas Edwards, Carlos Silva Cotapos, Agustín Ross, Crescente Errásuriz, Gonzalo
Bulnes Pinto, José Toribio Medina, Miguel Luis Amunategui Reyes, Tomás y Luis
Thayer Ojeda, Alejandro Fuenzalida Grandón, Domingo Amunategui Solar, Agustín
Edwards Mc Clure, Armando Donoso, Luis Galdames, Roberto Hernández, Alberto
Edwards, Francisco Antonio Encina entre (Gazmuri, 2006, pp. 89-232)

61
La práctica histórica empezó a desconfiar de las especulaciones
provenientes de la filosofía de la historia. Se trataba ahora de comprobar
los hechos y luego de fijar leyes a partir del estudio inductivo de estos. En
historia se trataba de verificar todos los hechos a través del conocimiento
histórico mas detallado que se conseguía con un examen crítico y exacto de
las pruebas. Se buscaba entonces una escrupulosidad infinita por lo que la
idea de una historia universal se consideraba solo un sueño vano por lo que
el ideal de la literatura histórica pasaba a ser la monografía.

8. -E1 concepto materialista de la historia y su influencia en lo militar


La influencia de Marx en los historiadores, y no sólo en los historiadores
marxistas, estaba basada tanto en su teoría general (el concepto materialista de la
historia), con sus alusiones y esbozos de la configuración general del desarrollo
histórico de la humanidad desde el
comunalismo primitivo hasta el
capitalismo, por una parte, y por la
otra a sus observaciones concretas en
relación a aspectos particulares,
periodos y problemas del pasado. Su
teoría estaba orientada
fundamentalmente a la acción, ya que
según él, el análisis histórico se
convierte en estéril si no existe un
trabajo preliminar y una preparación
para el asalto revolucionario final.

Para ser que la revolución d


proletariado fuera una realidad, Marx
Engels prestaron una gran atención en sus escritos a los problemas tácticos y a las
consideraciones de carácter militar. Esta parte crucial de sus estudios fue durante
mucho tiempo olvidada dentro de la literatura sobre el marxismo. La omisión se

62
debió en parte a que la inmensa cantidad de material relacionado con los
problemas militares está muy disperso en sus escritos y no está disponible en una
sola obra. La correspondencia entre ambos es una fuente muy interesante para
conocer de sus inquietudes con respecto a lo militar. Actualmente son
considerados por muchos como los predecesores de la guerra total moderna,
conocían de la naturaleza cuádruple de la guerra (diplomática, económica,
psicológica y militar), sabiendo que las campañas podrían perderse mucho antes
que se disparara un tiro, por lo que se decidieron a actuar con antelación en los
frentes económicos y
psicológicos. (Hagen, 1991,
pp. 273-291)

Los escritos de
Engels relacionados a temas
militares son los más
extensos de todo su trabajo
literario, escribió con
cuidado algunos tratados
sobre las campañas,
detallados estudios sobre
armas y tácticas, apuntes
biográficos de líderes
militares y revisó y criticó
numerosos libros sobre la
guerra e instituciones
militares. El advenimiento
N° 33 Friederich Engels (1820-1895) entendía que todo conflicto
dependía de las armas disponibles
de una nueva crisis
económica era para Marx y Engels la llamada de atención para la revolución. La
depresión de 1857 supuso para ellos la esperanza de que la reacción europea diera
paso a una nueva situación revolucionaria. A Engels le encantaba la idea de que
pronto podría dejar sus negocios por el campo de batalla y su silla de despacho por
un caballo. Escribía "Nuestro momento se aproxima: la lucha a vida o muerte. Mis
estudios militares podrán ser puestos rápidamente en práctica. Estoy estudiando

63
intensamente las tácticas y la organización de los ejércitos prusianos, austríaco,
bávaro y francés. Aparte de eso practico el montar a caballo." Sin embargo más
adelante el propio Engels reconocía que las crisis crónicas no conducían ni a la
revolución ni a la guerra. (Hagen, 1991, p. 279)

Las conclusiones más profundas de estos pensadores provienen de sus


estudios de las revoluciones de 1848 y se basaban en otra hipótesis fundamental
marxista: la historia del mundo es la historia de la lucha de clases. Todas las
sociedades existen en un estado de paz civil relativa. Esta enmascara la constante
lucha de clases como el hecho que la clase predominante mantiene su temporal
monopolio del poder mediante la coerción física, económica e ideológica de las
clases oprimidas. Durante cualquier crisis, esta tenue y aparente cohesión social se
deteriora rápidamente y desemboca en un estado de guerra civil en la que las
clases oprimidas se alzan contra sus opresores. Por lo tanto las fronteras entre la
paz civil y la guerra civil son ilusorias. Desde esta perspectiva, la lucha de clases en
cualquier sociedad puede ser proyectada sobre el ámbito internacional donde las
clases dominantes se declaran la guerra unas a otras. Si las ideas finales de Engels
acerca de la guerra y la revolución se contradecían o no con sus preceptos
revolucionarios de los primeros tiempos, es una cuestión que hoy día sigue abierta.
Tanto los socialistas que aspiraban a una evolución pacífica como los
revolucionarios, hermanos en el conflicto, le aclamaban como su maestro. Como
luchador y soldado Engels encontró dificultades para acomodarse a reformas
lentas y tediosas. Entendía que todo conflicto dependía de las armas disponibles, y
que cada sociedad y cada período histórico exigían diferentes métodos y
estrategias. Engels consideraba que los ejércitos estaban también sujetos a las leyes
del mercado, como si se tratara de una empresa de tipo económico. Por ello, de la
misma manera que Marx, relacionaba los cambios en los medios de producción con
las transformaciones en las relaciones sociales, el investigaba el impacto de los
cambios tecnológicos en la organización militar. Así se aplicaban los principios
materialistas a cuestiones puramente militares, de esta manera sus análisis de la
problemática militar como consecuencia de sus investigaciones de tipo económico
y social, dejaron una huella importante en las siguientes generaciones de
investigadores militares. Al respecto escribía: "No son las

64
creaciones libres del ingenio de los generales, lo que ha revolucionado la guerra, sino
las invenciones de armas mejores y los cambios en el elemento humano, los soldados;
el campo de acción donde se mueven los generales está limitado por las adaptaciones
de los métodos de lucha a las nuevas armas y de los combatientes". Efectivamente los
cambios ocurridos en la sociedad y en la tecnología militar, alteraron la guerra e
impusieron, además, cambios en la estrategia revolucionaria. (Hagen, 1991, p. 289)

Marx y Engels actualmente son considerados por


muchos como los predecesores de la guerra total moderna,
conocían de la naturaleza cuádruple de la guerra
(diplomática, económica, psicológica y militar), sabiendo que
las campañas podrían perderse mucho antes que se
disparara un tiro, por lo que se decidieron a actuar con
antelación en los frentes

9. -La Era de Napoleón y el progreso del Arte de la Guerra

El progreso del arte de la guerra se hace evidente en la llamada era de


Napoleón. El desarrollo de las armas de fuego fue finalmente asimilado en marcos
concretos y consistentes de teoría militar y práctica. Ya hay congruencia entre
armas, tácticas y doctrina. El mosquete y los cañones alcanzaron sus mayores
capacidades en este período. Otros comandantes destacados fueron Arthur
Wellesley, el Duque de Wellington (1769-1852) Gebbard Von Blucher (1742-
1819), el Archiduque Carlos de Austria (1771-1847) y el Mariscal francés Luis
Nicola Davout (1770-1823). Entre los generales de Napoleón destacaban
especialmente Jean de Soult (1769-1851) y Andró Massena (1758-1812). Los
cañones Krupp empiezan a producirse y se emplean por primera vez los cohetes
inventados por el inglés William Congreve (1772-1828). Entre los teóricos del tema
destaca el propio Napoleón que dejó una serie de escritos y pensamientos
asistémicos pero que en su conjunto y reordenados son un verdadero tratado de
cómo hacer la guerra. A él se agrega Antoine-Henri Jomini (1779-1831) con su gran
obra "Un resumen del arte de la Guerra” y su "Tratado de las Grandes Operaciones
Militares”. Karl Von Clausewitz (1790-1831) y su famosa "De la

65
Guerra” una verdadera filosofía de la guerra que hasta hoy se estudia y según
muchos está plenamente vigente, a los que se agrega el estratega del mar Alfred
Thayer Mahan (1840-1914). Este período es destacable ya que se puede empezar a
hablar en forma consistente del profesionalismo militar, en otras palabras, el
comienzo de la carrera militar como una profesión, al establecerse en forma
definitiva las escuelas militares tanto en Francia, Prusia, Inglaterra y los Estados
Unidos. (Espino, 1993, pp. 213-242)
No fue sino tras las Guerras Napoleónicas cuando Jomini en su Précis de

'art de la guerre (1838)


distinguió tres formas
de historia militar: la
primera se dedicaba a
relatar analíticamente
los detalles una batalla;
la segunda consistía en
el análisis de una batalla
o campaña con la
intención, tras depurar
VftMSító

sus aspectos
particulares, de obtener
alguna/s norma/s de
validez general para la
conducta de la guerra,
más conocida como Arte
N° 34 Antoine-Henri Jomini (1779-1831) historiador militar autor del Arte
Preciso de la Guerra de la Guerra. Por último,
la tercera posibilidad
trataba de examinar la guerra de un modo más amplio, asociando los factores
puramente militares con aquellos otros políticos, sociales y económicos,
apareciendo una auténtica historia político-militar.
De estas tres formas de hacer historia militar, a lo largo del siglo XIX triunfó
la segunda gracias a la influencia de Clausewitz, que incidirá en la búsqueda del
valor pedagógico de la historia militar. Por ello, el Estado Mayor prusiano fue el

66
primero en incluirla en sus programas de
;studio con la idea de "enseñar la guerra
lurante la paz". El rol central adquirido por el
onflicto bélico en la unificación alemana
aplica la vigencia de la historia militar en
Lquel país. En cambio, las élites de otros
países,
omo Francia o Gran Bretaña, se fueron
>rogresivamente apartando del estudio o del
nterés por los temas militares. Luego, la
N° 35 De la Guerra, célebre obra de
Karl Von Clausewitz, de gran elativa paz europea desde 1815, el declive de
influencia en el estudio de la Historia
Militar a aristocracia militar junto al auge de la
;ía industrial y comercial y la propia
Revolución Industrial, con sus cambios consecuentes, harán que los asuntos
militares perdiesen la importancia que habían tenido en la sociedad. El auge de la
Historia como disciplina académica significó la sustitución del estudio de las
batallas y las guerras por la historia constitucional y diplomática, al tiempo que los
aspectos sociales y económicos
incrementaban su presencia. (Espino, 1993,
p. 215) Asimismo el progreso de la profesión
militar, por su parte, se ve estimulado por
personalidades como Helmut Von Moltke en
Prusia, Grant y Lee en Estados Unidos, Alfred
Von Schlieffen y Ardant du Piq. Los
progresos en las armas de fuego,
especialmente la artillería en cuanto a
utilizar la retrocarga significó un importante
avance, asimismo el uso del vapor y las
(oeneral t>er 3”fantene o. ÍIToItfe

primeras
p. 811) armas de percusión. (Dupuy, 1993,

N° 36 Helmut Von Moltke (1800-1891) La tarea ., .


de los historiadores militares según la visión de Mención especial merece Helmut
Moltke era que sus obras fueran un servicio a la
profesión militar Von Moltke (1800-1891] y su aporte a la
historiografía militar que tuvo influencia

67
mundial. En su época, los escritos de historia militar sufrieron una profunda
transformación que fue parte de la revolución historiográfica iniciada en Prusia por
el ya mencionado Leopold Von Ranke y sus seguidores. La tarea de los
historiadores militares, según la visión de Moltke era que sus obras fueran un
servicio a la profesión militar y su principal deber era descubrir que había pasado
exactamente en la guerra, una tarea que para cualquier guerra era de la más alta
complejidad. Pensaba que todos los intentos de glorificar los ejércitos y sus
comandantes, el recrear el honor y el esplendor de las batallas, aun dibujando
amplias conclusiones didácticas debían estar subordinadas a una descripción y
análisis preciso y científico de los eventos. Esta tarea no podía ser hecha por un
solo individuo y menos individuos civiles, sino que equipos de profesionales de
investigación bajo los auspicios del Estado Mayor del Ejército. Bajo su dirección
entonces se produjeron detallados trabajos sobre la guerra franco austríaca (1859)
y de la guerra entre Austria y Prusia en 1866. Luego se dispuso que la Sección
Historia del Estado Mayor Alemán mantuviera un detallado archivo de los estudios
sobre las guerras anteriores en que había participado Prusia a las que luego se
fueron agregando los estudios de nuevas guerras como la Anglo Boer (1899-1901)
y la Ruso Japonesa (1904-1905). Estas iniciativas en el campo de la historia militar
tuvieron gran influencia en el mundo, ya que la Sección Historia se replicó en casi
todos los países de Europa y luego en otros continentes como en el americano.
(Howard M. , Disciplinary Views of War Military History, 1999, pp. 223-225) En el
caso de Chile la Sección Historia del Estado Mayor General se estableció con el
mismo propósito señalado, en 1906 con la reforma del Ejército de ese año.

Jomini en su Précis de l'art de la guerre (1838) distinguió tres formas


de historia militar: la primera se dedicaba a relatar analíticamente
detalles de una batalla; la segunda consistía en el análisis de una
batalla o campaña con la intención, tras depurar sus aspectos
particulares, de obtener alguna/s norma/s de validez general para la
conducta de la guerra, más conocida como Arte de la Guerra. Por
último, la tercera posibilidad trataba de examinar la guerra de un
modo más amplio, asociando los factores puramente militares con

68
10.-E1 historicismo y su influencia

El siglo XIX, fue un siglo de los


grandes historiadores, de la política, del
arte, de la filología y de la filosofía. El
historicismo se desarrolla en la segunda
mitad del siglo XIX en algunas de sus
expresiones. Entre los representantes más
notables de este movimiento científico-
filosófico se cuentan pensadores alemanes
de las ciencias sociales, como: Wilhelm
Dilthey (1833-1911), Georg Simmel (1858-
1918), Oswald Spengler (1880-1936), Ernst
Troeltsch (1865-1923), Wilhelm
Windelband (1848-1915), Heinrich Rickert
N° 37 Wilhelm Dilthey (1833-1911) destacado
representante alemán del movimiento (1863-1936) junto al aporte que realiza Max
historicista
Weber (1864-1920).
El historicismo no puede ser caracterizado como una corriente homogénea
y unificada, ya que existen planteamientos diversos respecto de la teoría de la
ciencia y de sus supuestos filosóficos. Sin embargo, es en esta misma diversidad
que se pueden identificar algunos aspectos comunes en relación con la
preocupación por fundamentar las ciencias históricas y dar cuenta de los
significados de las acciones humanas. En su desarrollo resulta fundamental la
distinción entre historia y naturaleza. La primera, se plantea que puede ser
conocida por las ciencias históricas, logrando su comprensión con una metodología
propia; la segunda, ha sido el paradigma de las ciencias positivistas que se
encuentran fundamentadas por los filósofos positivistas: el francés Auguste Comte
(1798 -1857) el inglés J.S. Mill (1806-1873) y Emile Durkheim (1855-1917) que
buscan explicar y aplicar los cánones básicos de las ciencias naturales a las ciencias
del hombre. Esta corriente junto con criticar el positivismo también censura el
análisis hegeliano de la historia, afirmando que ella, no es la realización de un
principio espiritual infinito. La historia, según los historicistas contemporáneos, es
obra de los hombres, de sus relaciones recíprocas, condicionadas por la
pertenencia a un proceso temporal. Explicar y comprender, es una distinción

69
elaborada por el historicismo, que intenta comprender la especificidad de la acción
humana en el mundo natural. Así como las ciencias naturales buscan la explicación
del mundo natural, la ciencia histórica busca comprender las acciones humanas
pasadas. El objetivo de las ciencias naturales entonces consiste sobre todo en
explicar, en cambio, el propósito de la historia es más bien comprender los
fenómenos que ocurren en su ámbito. Estas ideas metodológicas rechazan
cualquier aplicación unilateral del método explicativo a las ciencias comprensivas.
El movimiento historicista tiene como principio el análisis histórico de los sujetos a
través de la búsqueda de la intencionalidad de las acciones humanas o del
problema del significado que entraña. La comprensión se encuentra además
vinculada con la intencionalidad de una manera en que la explicación no lo está. Se
comprenden los objetos y propósitos de un agente, el significado de un signo o de
un símbolo, el sentido de una institución social o de un rito religioso. El pensar
historicista, así, da cuenta del sistema de valores inherente a la acción humana e
intenta excluir a la metafísica. Las acciones humanas no contienen una esencia que
va más allá de los fenómenos: Los sujetos no son trascendentales con funciones a
priori, sino hombres concretos, históricos, con poderes cognoscitivos
condicionados por la perspectiva y el contexto histórico en el que viven y actúan.
(Aguayo, 2006, p. 29)
Esta visión sin lugar a dudas también afectó a los historiadores militares
haciendo más subjetiva la aproximación a los hechos que estos estudiaban. En
teoría la mayoría de ellos aceptan la posición idealista con una clara distinción
entre historia y ciencia con el énfasis en la primera, confiando en la intuición como
el recurso final del historiador para encontrarse con el pasado. Pese a lo anterior en
la práctica la metodología que se usaba era la positivista basada en el
descubrimiento de nuevos hechos junto a la eliminación del error a través de la
crítica histórica. Así se dividió el trabajo del historiador en la búsqueda y
preparación del material donde prevalece la visión positivista y luego se agregó la
interpretación y presentación de los resultados en los cuales las facultades
intuitivas y la individualidad se hacían presentes. La idea era una nueva historia
crítica para proveer una sólida base de conocimiento establecido a las generaciones
venideras.

70
Un ejemplo de ello fue la Historia Moderna de Cambridge dirigida por Lord
Acton que buscaba tender un puente entre los positivistas y los idealistas. De esta
manera la solidez de la crítica era la cualidad esencial del historiador de allí
entonces que la mayor cercanía a la verdad de una batalla como la de Waterloo era
aquella que satisficiera a franceses, ingleses, alemanes y holandeses. Se planteaba
entonces que la historia era el registro de las verdades reveladas por la experiencia
junto a un propósito práctico, cual era ser
un instrumento de acción y un poder que
va a servir para hacer o construir el futuro.
Sucesor de Acton fue J.B. Bury que criticó el
profesionalismo árido y la ausencia de
visión al hacer una búsqueda pedante
detrás de lo insignificante al incorporar
demasiados detalles en la investigación. El
impacto de la primera guerra mundial
pone en duda la interpretación que se
planteaba ya que los historiadores no
concurrieron a una historia común sino
por el contrario interpretaron los hechos
N° 58 Lord John Acton (1834 - 1902) ilustre desde sus propias tradiciones nacionales.
historiador que acuñó la frase que “el poder corrompe
y que el poder total corrompe totalmente” Se produce así un problema insoluble de
epistemología ya que la visión de
interpretar no se podía dejar a los idealistas ya que al aplicarse a los hechos los
deformaba. Fustel de Coulanges decía no soy yo el que hablo sino es la historia que
habla a través mío. Ranke por su parte insistía en la posibilidad de extinguir el yo.
Por su parte Dilthey planteaba que era necesario el envolvimiento psicológico del
historiador en cualquier entendimiento del pasado. Bury por su parte señalaba que
la historia es una ciencia ni más ni menos. El resultado de esta corriente significó
finalmente que los hechos de la historia van apareciendo no como hechos sino
como una serie de juicios aceptados, colocando en jaque la verdad en historia.
(Barraclough, 1991, pp. 13-15)
Los estudios de arqueología y antropología aumentaron las perspectiva
para estudiar historia militar considerando que la historia había tenido como

71
principal hilo conductor lo político desde Ranke a Acton para quienes el estado era
el agente principal. De allí que Simmel y Dilthey planteaban que para entender el
pasado había que revivirlo con la propia mente por lo que no podía esta actividad
solo enfocarse en lo político y debía revivirse en otros campos. De esta manera no
solo interesaban los hombres de estado y políticos, sino también el clima de ideas
en el cual operaban los hombres, Meinecke fue, por ejemplo, el fundador de la
historia intelectual. Se produjo así un cambio de énfasis hacia lo económico, lo
social, cultural, intelectual y psicológico. Se comienzan a desvanecer poco a poco
los resultados prácticos y se estudia la historia solo para conocerla, buscando saber
qué es lo que realmente pasó más que deducir lecciones de algún tipo. De allí
entonces que el propósito de tener una historia definitiva como la que buscaba
Lord Acton se transformó en una ilusión empezando a crecer la duda y el
descontento. El historicismo así colocó su eje entonces en lo individual y único,
otros autores plantearon el estudio comparativo de las sociedades y otros se
enfocaban en el análisis estructural como Febvre y Bloch. (Barraclough, 1991, p.
15)
El italiano Benedetto Croce (1866-1952), uno de sus mentores, lo define:
"Como el uso científico de la palabra, es la afirmación de que la vida y la realidad son
Historia y nada más que Historia". Un enfoque que supone la fusión de la Historia
tradicional con la Filosofía.
Ambas disciplinas se funden
en «el pensamiento histórico o
historiografía». Para Meinecke
"la médula del historicismo
radica en la sustitución de una
consideración generalizadora
de las fuerzas humanas
históricas por una
consideración
individualizadora. De una
forma más explícita Dilthey
afirma que el conocimiento de
historicista.
toda la realidad histórica se

72
basa en las teorías particulares de la realidad social, las cuales, a su vez, se
construyen sobre la teoría del hombre y se aplican luego en una ciencia de la
Historia. Según Carlos Rama, el historicismo es el conjunto de reflexiones sobre los
aspectos teóricos que emergen en nuestro tiempo del estudio de la Historia, basados,
naturalmente, en los trabajos de los historiadores y cuyos principales
planteamientos serían: La Historia humana es cambio, evolución, devenir perpetuo;
no existen verdades, ideas o valores universales y eternos; cada hecho o proceso
histórico tiene una individualización absoluta; el hombre social es un ser histórico;
cada época se explica en una unidad teniendo en cuenta el medio geográfico; una
nueva concepción histórica del mundo sustituye a las concepciones filosóficas o
teológicas. Con estas ideas, tan atrevidas, del pensamiento historicista no debe
extrañar que surgieran detractores, entre los que destaca la Iglesia católica, uno de
cuyos representantes intelectuales expresa que no tiene duda que: la crisis
provocada por el moderno historicismo sea la más grave que el catolicismo haya
afrontado desde hace varios siglos atrás. Cierto que desde que el providencialismo
agustiniano había sido cuestionado y superado por los pensadores ilustrados, la
Iglesia, no había visto atacados sus principios, de forma directa, ya que la gran
mayoría de los historiadores o teóricos de la Historia, elaboraron sus teorías al
margen de las concepciones católico-religiosas. Pero tanto la concepción
materialista de la Historia, como el método positivista y el historicismo, cuestionan
principios básicos de la Iglesia y su condena no se hace esperar. Por lo que se
refiere al historicismo, será el propio papa Pío XII quien, en alocución dirigida a los
participantes en el X Congreso Internacional de Ciencias Históricas, celebrado en
Roma en 1955, escriba: "El término historicismo designa un sistema filosófico, que no
apercibe en toda realidad espiritual, en el conocimiento de lo verdadero, en la
religión, la moralidad y él derecho, los cambios y evolución y rechaza, por
consecuencia todo lo que es permanente, eternamente válido y absoluto". No puede
entender el sentido de la evolución histórica la Iglesia que parece estancada en la
época agustiniana pues, según Pío XII, "La Iglesia católica sabe que todos los
acontecimientos se desarrollan según la voluntad o autorización de la divina
providencia y que Dios obtiene a través de la Historia sus objetivos. Para el Sumo
Pontífice Dios es verdaderamente el Señor de la Historia". (Martínez, 2003, p. 34)

73
Las consecuencias prácticas del historicismo que alcanzan por
supuesto a los historiadores militares son entre otras, la negación de una
aproximación sistemática a la historia colocando énfasis en la intuición, es decir
esta corriente abrió la puerta al subjetivismo y al relativismo. Asimismo estimuló la
preocupación en lo particular y lo individual a expensas de la generalización y al
intento de descubrir problemas comunes en el pasado. También significó la
inmersión del historiador en cada vez más meticulosos detalles. Estimuló el estudio
del pasado por el pasado, planteando que su único propósito era conocer y
entender la experiencia pasada del hombre. Finalmente que la esencia de la historia
era narrar y relatar eventos y su corolario una obsesión por sus causas es decir la
búsqueda de transformar a los orígenes en ídolo al decir de Bloch. (Martínez, 2003,
p. 36)
Este movimiento colocó la fe en un universo entendible pero con un
relativismo histórico. Su resultado fue que todo era relativo juzgado y evaluado en
relación al tiempo, al lugar, al contexto y al entorno.

El movimiento historicista tiene como principio el análisis histórico de los


sujetos a través de la búsqueda de la intencionalidad de las acciones humanas
o del problema del significado que entraña. La comprensión se encuentra
además vinculada con la intencionalidad de una manera en que la explicación
no lo está. Se comprenden los objetos y propósitos de un agente, el significado
de un signo o de un símbolo, el sentido de una institución social o de un rito
religioso. El pensar historicista, así, da cuenta del sistema de valores
inherente a la acción human (Martínez, 2003)

11.-La Historia Militar durante el Siglo XX


En el siglo XX se impone la idea de que: la Historia como lo sucedido es el
desarrollo, en el tiempo, no del individuo aislado ni tampoco de la humanidad entera,
sino de ciertas entidades colectivas que llamamos culturas. (Martínez, 2003, p. 13)
Pero la idea de cultura difiere de unos pensadores a otros. Hay quienes la
consideran como un determinado orden de valores, que se dan en un grupo

74
humano bastante afín y que pueden ser modificados en determinadas
circunstancias; para otros las culturas son entes biológicos obligados a recorrer el
ciclo vital de todos los seres. Cada uno de los conceptos anteriores implica una
explicación del proceso histórico. Los que aceptan el primer concepto explican las
épocas de decadencia como consecuencia de fallas humanas, basados en la libertad
del hombre. Si se acepta el concepto «biológico» la decadencia de las culturas es algo
inevitable. (Martínez, 2003, p. 15)

Para Jacobo Burckhardt (1818-1897) historiar es realizar el registro de los


hechos que una edad encuentra notables en otra. Cada generación descubre nuevas
perspectivas al pasado por lo que rehace la Historia del mismo. El conocimiento
histórico avanza basado en la coordinación de los hechos para hacerlos inteligibles.
Dicha coordinación es la que distingue a la Historia de la Filosofía y de la Teología
histórica, ya que éstas se elaboran con una subordinación a principios previos.
Cada generación ha de interpretar su propio pasado desde su perspectiva presente
y esta interpretación implica selección y evaluación. Además, es creativa, ya que
mediante la interpretación selectiva se determinan los hechos de importancia
histórica. El factor esencial de la cultura es la continuidad histórica comúnmente
llamada tradición. Tal continuidad no es el progreso o avance de una cultura hacia
otras formas, sino que, para que haya verdadera tradición, los hombres han de
aceptar el pasado y hacerlo fructificar. La misión del conocimiento histórico es
proporcionar al hombre conciencia histórica. Los factores que juegan en el
acontecer histórico y que se amenazan mutuamente son: el Estado, la Religión y la
Cultura. El Estado y la Religión tratan de reprimir la
anarquía individual y para evitar la crisis debe haber
equilibrio entre los tres factores. La concepción
histórica de Burckhardt abarca la clásica y la
cristiana sin adscribirse a ninguna de las dos.
(Martínez, 2003, p. 30)

Oswald Spengler (1880-1936), por su parte,


pide la modificación del método histórico. Cree que
la verdad histórica no se analiza, no se sintetiza, sino
que se intuye por medio de la imaginación creadora.

N° 60 Oswald Spengler (1880-


1936)plantea que la verdad histórica 75
no se analiza, no se sintetiza, sino que
se intuye por medio de la
Por esta intuición se capta el conjunto espiritual, el alma de las culturas, que se
derivan después los hechos. Considera que la Historia Universal es solo una en las
que se desarrollan las culturas, de las que enumera ocho: apolínea, egipcia,
babilónica, china, india, mejicana, mágica, y fáustica. La apolínea es la griega; la
mágica abarca a iraníes, hebreos y árabes y la fáustica es la occidental. Al «alma» de
las culturas coincide Splengler con Burckhardt, se llega intuitivamente ayudados
por el conocimiento de los hechos históricos. Conocida esa cultura se puede
compararla con otras y comprender el presente. Es así como este autor llega a
plantear la decadencia de occidente. Divide la vida de cada cultura en cuatro
etapas: primavera, verano, otoño, invierno siguiendo la teoría de los ciclos
históricos. Para Spengler la cultura fáustica estaba en su ocaso allá en los años
treinta, del siglo XX. Una nueva cultura procedente de Rusia y basada en la vuelta al
espíritu campesino de las estepas, sustituiría a la cultura fáustica. (Martínez, 2003,
p. 34)

La obra de Arnold Toynbee (1889-1975) Un estudio de la Historia es uno de


los ensayos más reciente de una explicación total de ella. Tiende a reducir el trabajo
histórico al análisis de las civilizaciones que se agrupan por lazos muy estrechos.
Rechaza la teoría cíclica y considera la sociedad como el campo inteligible del
estudio histórico. Esta sociedad es más amplia que el concepto de nación y menos
que el universal. El objeto del estudio histórico y el núcleo base de la Historia
universal son las sociedades o civilizaciones. Enumera 21 sociedades, cinco vivas y
las demás muertas. Las vivas son: cristiana, ortodoxa, islámica, hindú y extremo
oriental. Establece concordancias en el estudio de las sociedades que tienen
semejante origen. En las sociedades originarias se encuentra el punto de arranque
que separa al hombre histórico del que no lo es, al civilizado del primitivo. El
progreso plantea se da cuando las minorías tienen poder de mimetismo y la masa
las sigue. El colapso de las sociedades se produce cuando el proceso de desarrollo
se detiene. Las minorías directivas se han de convertir en minorías dominantes,
que se sostienen sólo por la fuerza. Mientras la masa imita a la minoría el progreso
continúa, pero si la minoría ha de ser complaciente con los gustos e ideas de la
masa, es signo de decadencia próxima. (Martínez, 2003, p. 35)

76
El auge de la Historia como disciplina académica
significó la sustitución del estudio de las batallas y las
guerras por la historia constitucional y diplomática, al
tiempo que los aspectos sociales y económicos
incrementaban su presencia. De ahí la importancia de
una figura como Hans Delbrück. Este confirió dignidad
académica a la historia militar, profundizó la obra de
Clausewitz definiendo el concepto de estrategia y, sobre
todo, atribuyó a esta disciplina
la tarea de indagar cómo el
intelecto humano adaptó las condiciones económico-
sociales y técnicas al desarrollo de un determinado modo
de guerrear. En definitiva, no sólo debían estudiarse los
aspectos materiales, sino también el espíritu que a lo
(VKWimportante
I1929), • historiador
largo de los siglos animo la estrategia y la táctica. Por
19291. unnortante historiador o o aJ
militar, sucesor de Clausewitz y
un gran impulsor de la otro lado, Delbrück analizará en su obra principal
disciplina
Historia del Arte de la Guerra (7 volúmenes, 1900-1936)
la problemática militar a la luz de las instituciones políticas y sus problemas. Por
su influencia posterior en autores como Oman, Lot, Colin o Pieri, fue, sin duda, el
autor que definió y conceptualizó la historia militar eliminando los lastres de su
pasado reciente. (Espino, 1993, pp. 213-242)

Para el estudio de la historia militar es necesario detenerse en su figura, ya


que fuera de su gran obra mencionada, escribió numerosos artículos, en distintos
medios de prensa y revistas de su época, lo que contribuyó a la educación militar de
los lectores alemanes y especialmente durante la Primera Guerra Mundial, les ayudó
a comprender la base de los problemas estratégicos, a los que se enfrentó el Estado
Mayor General. El interés del autor se centraba más en las tendencias e ideas
generales que en las pequeñeces que habían llenado las páginas de historias
militares anteriores y el propósito de su obra era establecer una conexión entre la
constitución del estado, con la táctica y la estrategia. Se dio cuenta de que antes de
llegar a conclusiones sobre guerras del pasado, un historiador debía determinar, con
la mayor precisión posible, el desarrollo de esas guerras. Precisamente debido

77
a su intención de encontrar ideas generales de interés para otros historiadores, se
vio obligado a enfrentarse con los hechos triviales y pequeñeces de campañas
pasadas y, a pesar de su resistencia, el sacar a luz esos hechos fue de gran
importancia no solo para historiadores, sino también para los soldados. La
mayoría de sus fuentes de información sobre historia militar eran, obviamente,
poco confiables y por lo tanto había que comprobar los antiguos informes. Para
ello estableció que el
historiador debía conocer el
terreno donde las batallas
pasadas habían tenido lugar,
y podría utilizar todos los
recursos de la ciencia
geográfica moderna para
comprobar sus informes.

Además estableció la N°62. Invasión de Jerjes a Grecia , uno de los análisis de Hans
Delbrück para demostrar errores de Herodoto.
necesidad de conocer el tipo
de armas y el equipo utilizado ya que con ello podría reconstruir las tácticas
usadas en batalla de una manera lógica, pudiendo comprobar así si cada tipo de
armas había sido empleada correctamente. Así un estudio de las campañas
modernas proporcionaría más herramientas al historiador, ya que en ellas podría
juzgar la capacidad de marcha de un soldado medio, el peso que podía soportar un
caballo medio y la maniobrabilidad de grandes cantidades de hombres. Asimismo
planteaba que muchas veces era posible describir campañas o batallas, de las que
había informes fidedignos, en los que se reproducían, al mínimo detalle, las
condiciones de las mismas. A la combinación de todos estos métodos Delbrück le
puso el nombre de Sachkritik. Sus resultados más asombrosos los logró gracias a
las investigaciones que efectuó sobre las cantidades de tropas involucradas en las
guerras del pasado. Según Herodoto, el ejército persa que condujo Jerjes, el hijo de
Darío, contra Grecia en el año 418 AC constaba de 2.641.610 hombres
combatientes y otros tantos sirvientes y personal para el servicio de los
campamentos. El autor afirmó entonces que el dato no podía ser fidedigno ya que
según una orden de marcha germana, un cuerpo de ejército, compuesto por 30.000

78
hombres ocupaba unas tres millas, sin contar los trenes de víveres y bagajes. Por lo
que, la columna de marcha de los persas debía suponer unas 420 millas, así
mientras los primeros llegaban a las Termopilas, los últimos acababan de salir de
Susa, al otro lado del Tigris. A lo anterior se agregaba que ningún campo de batalla
donde se luchó era lo suficientemente grande para acoger ejércitos del tamaño
expuesto por Herodoto. Este mismo método sistemático a los datos numéricos lo
aplicó a las campañas desde las guerras médicas hasta las de Napoleón. (Craig,
1992, pp. 339-370)

La obra de Delbrück no estuvo ajena a severas críticas ya que al historiador


militar se le consideraba como una especie de inadaptado, mirado con recelo tanto
por sus colegas como por los militares, en cuyas actividades intentaba profundizar.
La sospecha de los militares es fácil de explicar, emanaba del lógico desprecio de los
profesionales hacia los aficionados. Pero la desconfianza con la que los académicos
han mirado a los historiadores militares tenía raíces más profundas. Surgió en
países democráticos la creencia de que la guerra era una aberración para el proceso
histórico y que, por tanto, su estudio no era fructífero ni decente. De allí que es
significativo que Sir Charles Oman (1860-1946), decano de los historiadores
militares a principios del siglo XX, en su obra On The Writing of History, titulase el
capítulo que trataba sobre la materia como “ una súplica para la historia militar”.
Oman planteaba que el historiador civil que profundiza en temas militares ha sido
un fenómeno excepcional y lo expone así: “Tanto los cronistas medievales
monásticos como los modernos historiadores liberales, no tuvieron a menudo una
idea mas clara del significado de la guerra que el de traer consigo grandes horrores
y una lamentable pérdida de vidas. Ambas clases pretendían disfrazar su ignorancia
personal, o su repulsa, hacia los temas militares a base de despreciar la importancia
y el significado que tenían en la historia”. (Oman, 1939)Pese al tiempo que ha
transcurrido la Historia del Arte de la Guerra de Delbrück permanecerá como uno
de los mejores ejemplos de la aplicación de la ciencia moderna a la cultura del
pasado y, aunque modificando pequeños detalles, el conjunto de la obra permanece
inmutable. (Craig, 1992, pp. 339-370)

Entre las obras de historia militar de comienzos de siglo vale la pena señalar
las obras del francés Jean Colin “La Transformación de la Guerra (1912),

79
las de los británicos F. Aspinall Oglander sobre Galipolli y de Cyrill Falls sobre la
campaña de Salónica durante la Primera Guerra Mundial. Asimismo de escritores
sobre temas militares como Thomas Barbington, George Macaulay Trevlyan y el
estudio de Marlbourugh de Winston Churchill ((1933-1934). A ellos se agregan
autores como Francis Parkman con su obra sobre franceses e ingleses en
Norteamérica, los estudios de Sir Charles Oman sobre las guerras de la Edad Media
y de distinguidos coroneles en retiro como G.F.R. Henderson y J.F.C. Fuller con sus
obras sobre la Guerra Civil Americana y las Batallas Decisivas del Mundo
Occidental. A ellos se agrega el Capitán B.H. Lidell Hart y su famosa obra sobre la
Estrategia de la Aproximación Indirecta. Entre las obras alemanas se destacan más
adelante las que corresponden a la Historia Oficial de la Segunda Guerra de 1979
trabajada especialmente por historiadores civiles las que amplían bastante el
contexto en la que se estudia. Asimismo la obra de Karl Ritter sobre los militares
alemanes antes y durante la Primera Guerra Mundial

WINSTON S. escrita entre 1954 y 1968 que siguiendo las ideas de


CHURCHILL Delbrück colocan al ejército alemán además en el
LA SEG U N D A G U ERR A M U N D I A L

contexto político y social. Entre las obras más actuales


P ró l o go de P e dro J . Ram í r e z

vale la pena mencionar a autores contemporáneos como


Geoffrey Parker, André Corvisier, Peter Paret, Michael
Howard y John Keegan entre otros, los que han
aportado numerosos estudios en el campo de la historia

militar. (Howard M. , Disciplinary Views of War Military


N° 63.-Sir Winston Churchill, un
prolífico historiador militar. History, 1999, pp. 223-225) Entre los autores españoles
se destacan nombres como Hugo O'Donnell, Duque de
Estrada quien ha dirigido una obra muy importante “La Historia Militar de España”
que ha sido desarrollada y avalada por la Real Academia de la Historia y la
Comisión Española de Historia Militar. Junto a él son numerosos los cultores de la
historia militar española y del mundo en general entre ellos José Almirante, Carlos
Coloma, Diego Hurtado de Mendoza, Luis de Mármol, Alonso Vázquez ,Luis Ribot,
Antonio Espino López, Enrique Martínez Ruiz, Magdalena Pi Corrales, José Luis
Casado Soto, Bernardino de Escalante, Miguel Alonso Bacquer. (García, 2002, pp.
184-291) .

80
Los especialistas en América Latina son escasos y en general cada país tiene
un grupo de ellos que privilegian la historia de sus respectivos países como también
ha sucedido en Chile con honrosas excepciones en cuanto a la amplitud de sus
trabajos. Es interesante sin embargo la tendencia contemporánea entre los
historiadores en buscar características que los unen , mas que enfatizar en las
divisiones. Un ejemplo de ello son los estudios biográficos de San Martín y Bolívar a
los cuales no solo se les reconoce como grandes héroes nacionales sino como
precursores de la unidad latinoamericana. (Barraclough, 1991, p. 120)

En cuanto a Chile hay una cantidad no


despreciable de entusiastas de la historia
militar que han dejado su huella tanto
durante el siglo XIX como en el XX entre ellos
es posible destacar a Don Diego Barros
Arana, Benjamín Vicuña Mackenna, Gonzalo
Bulnes, Pascual Ahumada, Antonio Bisama
Cuevas, Francisco Javier Díaz Valderrama,
Jorge Boonen Rivera y Emilio Korner entre
muchos otros. (Gazmuri, 2006, pp. 319-354)

El siglo XX fue una era de la guerra


total, los conflictos limitados inician el siglo,

N° 64.- Geoffrey Parker (1943), destacado


como la guerra ruso japonesa y otras hasta
historiador militar británico autor de La
Revolución Militar y de una gran cantidad de
que se desencadena la Primera Guerra
obras de la disciplina.
Mundial entre cuyos líderes civiles y
militares, destacan Georges Clemenceau, "el
tigre”, el mariscal Joffre y Foch entre los franceses, Pershing de los EEUU, Haig y
Allenby por los ingleses, Hinderburg y Ludendorff entre los alemanes; Nicolás II y
Brusilov de Rusia, Oyama y Togo por el Japón, Pilsudski de Polonia. La gran
mayoría de los ejércitos ya tenían estados mayores permanentes siguiendo los
lineamentos de Moltke. El concepto de nación en armas de la era napoleónica ya
era ampliamente aceptado por los países que contaban con detalladas
planificaciones para la movilización de todos los recursos para ir a la guerra. Las

81
armas más modernas como las ametralladoras, la artillería de campaña mucho más
móvil y de largo alcance junto al mayor desarrollo de las fortificaciones hicieron
mucho más difícil los ataques frontales lo que a la larga produjo su efecto en la
inmovilización de los frentes y la consabida guerra de trincheras. Nace como una
forma de romper los frentes estáticos, el tanque, siendo la principal innovación,
asimismo el transporte motorizado y en ferrocarriles alcanza una decisiva
importancia. La guerra alcanza a su vez un carácter tridimensional con el
desarrollo acelerado de los dirigibles y los aviones de guerra que se transformaron
en elementos claves en la guerra en el mar y en tierra. (Dupuy, 1993, p. 1003)
Una paz mal negociada y los
conflictos de intereses de las grandes
potencias provocaron la Segunda Guerra
Mundial que a su término dio origen a la
era nuclear. Las tendencias observadas en
la Gran Guerra continuaron adelante con
singular empuje perfeccionándose los
motores de combustión interna y
generando vehículos blindados de
distintos tipos, de mayor movilidad y
potencia. Los aviones alcanzaron una gran
capacidad de combate pudiendo operar a
N° 65.-General alemán Heinz Guderian uno de los grandes distancias con una importante
notables lideres militares de la Segunda Guerra
Mundial junto a Rommel,Von Manstein, Model,
cantidad de bombas de alto poder
Montgomery, Patton y Mac Arthur entre otros
explosivo. Asimismo aparece el lanza
cohete como arma anti blindaje y los cohetes precursores de los misiles, aplicados
con éxitos relativos por los alemanes. El radar y el desarrollo de las
comunicaciones quizás pueden ser los avances más significativos durante el
conflicto. Los estados mayores conjuntos y un mucho más completo desarrollo
logístico fueron productos exitosos de esta guerra. Entre los líderes políticos
principales destacaban, Churchill, Roosevelt, Stalin y Chiang Kai Shek, junto con
Hitler. Entre los líderes militares todavía permanecen frescos en la memoria
nombres como Douglas Mac Arthur, Eisenhower y Montgomery, Bradley, Wavell,

82
Von Manstein, Model, Runstead y Kesserling, Zhukov y en el campo táctico Patton y
Rommel. (Dupuy, 1993, p. 1111)
El desarrollo nuclear generó un fuerte impacto en la estrategia para el
empleo de las fuerzas militares e impuso un nuevo ritmo a las guerras que pasaron
a ser de características limitadas, controlándose el espiral de violencia para evitar
la destrucción mutua con armas nucleares. Ejemplos de estos conflictos de larga
duración son los de Corea y Vietnam. El recurso a la fuerza siguió siendo un
instrumento válido para resolver los conflictos ya sea bajo el amparo de las
Naciones Unidas nacida de la Segunda Guerra Mundial o por decisiones unilaterales
de los estados normalmente con apoyo de las grandes potencias dominantes. El fin
de siglo también ha sido testigo de un rebrote de los conflictos étnicos y religiosos
que se mantuvieron encapsulados durante la guerra fría donde fuera de las armas
convencionales, el terror ha ido reemplazando otras formas de lucha.

12. -Tendencias historiográficas actuales y sus efectos en la historia


militar
Mucho se ha hablado en el ámbito de la historia de la existencia de una
nueva historia, producto especialmente de una reacción a la historia antigua, la de
los acontecimientos. Ha sido la llamada Escuela de los Anales, la que mayor
influencia ha tenido en el nuevo enfoque de la historia, pero que con el pasar del
tiempo ya no es nueva, de allí es que muchos académicos hablen hoy de una nueva
nueva historia. La historia militar no ha estado ajena a los cambios especialmente
debido a que justamente fue parte afectada en la crítica original.
El objetivo esencial de la historia antigua o tradicional era la política
nacional e internacional, no la local, donde la religión y la guerra-la última objeto de
nuestro estudio-tenían un claro protagonismo. La nueva tendencia apunta en
cambio a cualquier actividad humana partiendo del supuesto que todas ellas tienen
una historia. Asimismo, se ha producido una intensa búsqueda de historias más
comprensivas, de historia total, de historia de las ideas, de las realidades sociales y
culturales que se han ido constituyendo en la larga duración al decir de Braudel.
Otro aspecto que incorpora la llamada nueva historia es la toma de distancia
de una visión narrativa tradicional haciendo más énfasis en el llamado

83
análisis de las estructuras, la larga duración, los cambios económicos sociales y los
geohistóricos. (Burke, 1990, p. 287)Últimamente, sin embargo se ha revitalizado el
estudio de los acontecimientos y en el campo de la historia militar se está de vuelta
al estudio profundo de las batallas y su significado en el devenir. (Keegan, 1991) Así
se ha pasado de la narración cronológica a base de los hechos destacados por los
acontecimientos políticos y militares a una mirada diferente. Pese a lo anterior hay
historiadores que vuelven a destacar la narrativa como una forma de relatar todos
los acontecimientos verdaderos cuyo actor es el hombre, considerando a la historia
como una novela verdadera. La trama entonces es una pregunta de la vida real que
el historiador despeja a su antojo y en el que los hechos mantienen relaciones
objetivas y poseen también una importancia relativa sin requerir necesariamente un
orden cronológico. La dificultad aparece cuando se trata de normar y totalizar la
trama. Los historiadores entonces cuentan historias que son como los itinerarios
que han decidido seguir a través del campo objetivo de los acontecimientos. Pero no
se trata sólo de un relato también hay que explicar, y la forma de hacerlo entonces es
organizar el relato en una trama comprensible. En el campo de la historia militar se
trata entonces de repetir el aprendizaje del militar de antaño a través de
acontecimientos reales ordenados de una forma en que se pueda explicar mejor lo
que pasó. (Veyne, 1984)

13. -Historiografía francesa y su aplicación a la historia militar


A principios del siglo XX la historiografía toma un giro decisivo en Francia.
La nueva concepción, la reformada metodología
LUCIEN FEBVRE histórica, tiene su gran impulsor en Henri Berr. El
VIVRE L’HISTOIRE
instrumento de divulgación de las nuevas corrientes
es la Revue de Synthese Historique. Los comienzos de la
escuela francesa fueron difíciles, ya que tuvo que
enfrentar las ideas todavía fuertes de los historiadores
de fines del siglo XIX y con el desconcierto e
inexperiencia de las nuevas promociones de
especialistas. Años más tarde, en 1929, se funda una
revista que viene a consolidar la nueva orientación
N°de los fundadores
66.-Lucien de la Escuela de los
Febvre(1878-1956)
Anales que insistía en la riqueza de los
enfoques multidisciplinarios g4
dada a la Historia. Se trata de Annal's d'histoire economique et social». Los
creadores de esta publicación fueron dos personalidades de destacado relieve en el
campo de la historiografía: Lucien Febvre (1878-1956), y Marc Bloch (1886-1944).
Con sus sugerencias y con sus orientaciones atraen a gran número de nuevos
graduados, que si bien se han visto obligados a seguir las clases impartidas por
«anacrónicos» profesores para obtener sus títulos, se percatan de la profundidad y
valor de las nuevas tendencias y se suman al grupo reformador. Lucien Febvre
planteaba: "Mientras que los Historiadores aplican a los documentos del pasado sus
viejos métodos consagrados, hombres cada vez más numerosos dedican con
entusiasmo sus actividades al estudio de las sociedades y de las economías
contemporáneas. Esto sería inmejorable, claro está si cada cual en la práctica de una
especialización legítima, en el cultivo laborioso de su jardín, se esforzara, no
obstante, en mantenerse al corriente de la labor del vecino. Pero los muros son tan
altos que muy a menudo impiden ver. Y, sin embargo, ¡cuántas sugestiones
inapreciables respecto del método y de la interpretación de los hechos, qué
enriquecimientos culturales, qué progresos en la intuición surgirían entre los
diferentes grupos gracias a intercambios intelectuales más frecuentes!. El porvenir
de la Historia depende de estos intercambios, como también de la correcta selección
de los hechos que mañana serán Historia. Contra estos temibles cismas pretendemos
levantarnos". La Escuela Francesa alcanza su personalidad propia bajo la dirección
de Fernand Braudel (1902-1985) orientándose hacia la «comprensión del hombre
como ser social» y se abre a todos los nuevos problemas de la historiografía.
(Martínez, 2003, p. 35).

Chile no ha estado ajeno a


esta corriente como lo señala
con especial énfasis Sergio
Villalobos al afirmar que
debemos entender que esta
escuela se ha propuesto
comprender a la sociedad
humana a través de estructura o
sistemas de elementos

85
integrados e interdependientes, que poseen cierto grado de coherencia "Tanto
Marc Bloch como Lucien Febvre, fundadores de la escuela, como sabemos,
consideraban la historia como ciencia y aceptaban una teoría de la historia con sus
leyes y métodos propios. Orientan sin embargo ese concepto científico hacia la
metodología más que hacia la propia historia («estudio científicamente
elaborado»). En cuanto a su superación- crítica de la historia política tradicional, o
de los acontecimientos -los seguidores de los Annales tratan de abrir la historia a
otros campos y disciplinas, con la consecuente renovación de los métodos, tanto de
esas disciplinas como los de investigación histórica. (Martínez, 2003, p. 35).

14. -Tendencias en el Reino Unido y la historia militar

Por su parte el Reino Unido también hace su


contribución con el importante trabajo de Robert
Collingwood (1891-1943) el que ha sido citado
sucesivamente en este trabajo. A la pregunta que
se hace este autor de ¿Qué es Historia? responde
que es el desechar el concepto anticuado de la
N° 67.- R.G. Collingwood
(1889-1943) Historiador Historia de «tijera y engrudo» o del «sentido
británico autor de Idea de la
Historia y otras obras de gran común», concepto bastante extendido, que
interés para todo historiador
como obra de referencia y consideraba la Historia como una serie de hechos
método.
pasados, conocidos gracias a la información de algún
testigo. Esta Historia se basaba en la autoridad del testigo, fundamentada en las
fuentes, y la fe del creyente o historiador. Tal idea de Historia es rechazable,
plantea Collingwood porque, si bien los historiadores no
exponen el pasado basados en una simple fuente, sino
que confrontan, critican y verifican, ¿cuáles son los
fundamentos de esas confrontaciones, críticas o
verificaciones? Sin duda, otras autoridades, otras fuentes
tan fiables y subjetivas como las anteriores. El autor
británico rechaza entonces el criterio por el que un
testimonio de autoridad se haga digno de fe por apoyarse
en otra autoridad. Justifica por lo tanto el valor del
testimonio por las «pruebas», que hacen que el

86
historiador se convierta en su propia autoridad. La Historia dice: "es una ciencia
cuya misión es estudiar los hechos que no son accesibles a nuestra observación y que
el historiador denomina «prueba» de los hechos en que se halla interesado". Para
William Debbins (estudioso de la obra de Collingwood), cualquier tratadista de
Historia ha de plantearse estas tres interrogantes y tratar de contestarlas: ¿Qué
sucedió en el pasado? ; ¿Por qué sucedió? y ¿Para qué nos sirve conocer el qué y por
qué de lo sucedido? A la primera interrogante Collingwood responde así: En cuanto
al conocimiento de los hechos pasados expone la teoría «interna - externa»,
siguiendo la cual, el historiador ha de distinguir lo externo y lo interno de un hecho.
Por externo entiende Collingwood lo que puede descubrirse en concepto de cuerpo y
sus movimientos y por interno aquello que sólo cabe explicar en términos de
pensamientos. El historiador habrá de considerar ambos aspectos. Se servirá de lo
externo para pasar de la simple acción a la reflexión sobre el pensamiento del
agente. Ha de establecer en primer lugar unos hitos espacio-temporales, que se
basarán en testimonios «autorizados» y después se completará el cuadro con lo
interno y deducible mediante la «interpolación». Esa reconstrucción es obra de la
imaginación histórica. La imaginación histórica no será ficticia (novela histórica) si
se limita a hechos fácilmente comprobables por las pruebas. En este caso será real.
"La imagen que da el Historiador de su objeto, ya se trate ese objeto de una serie de
hechos o de un estado de cosas pasado, aparece así como un entramado imaginativo
que parte desplegado de entre ciertos puntos fijos que facilitan los testimonios de sus
autoridades y si esos puntos son los suficientes y los hilos que se extienden del uno al
otro se enlazan con el cuidado debido, siempre mediante la imaginación «a priori»
pero jamás mediante la pura arbitraria fantasía, el cuadro en su conjunto resulta
constantemente verificado con el recurso a esos datos, y se corre escaso riesgo de
perder contacto con la realidad que representa". La imagen histórica se está
rejuveneciendo constantemente con la aportación de nuevas pruebas, alteración
que revaloriza las pruebas más antiguas. Por ello cada generación escribe su propia
Historia. De estos planteamientos surgen dos corrientes historiográficas:
escepticismo y realismo. Indudablemente el conocimiento histórico tiene sus
límites en cuanto a veracidad y amplitud. Generalmente se considera a la Historia
incapaz de llegar a lo cierto y si no se llega a negar rotundamente la validez del
pensamiento histórico, se enfatiza en sus limitaciones, como hace el escepticismo.

87
Limitaciones que vienen dadas por la subjetiva interpretación de las pruebas y por
la posibilidad de error en la selección y valoración de las mismas. ¿Nos llevaría esto
a la permanente y completa duda histórica? Sí, teóricamente. No en la práctica, en
donde el historiador sabe perfectamente que sus parciales dudas, aclaradas
parcialmente por las pruebas, van elaborando la verdad histórica. Para el
escepticismo histórico la Historia es la suma de acontecimientos ocurridos, el
simple pasado. En cuyo caso, ese simple pasado, por su nula proyección al presente,
no puede conocerse, ya que no ha dejado huella en el mismo por la que haya
posibilidad de deducirlo. Pero la Historia es pasado, no estancado, no inconexo,
sino influyente. La antítesis del escepticismo es el realismo histórico que afirma que
el pasado puede conocerse en cuanto tal y que la Historia lo conoce. (Martínez, 2003)
Para la doctrina realista todo lo sucedido debe ser objeto de conocimiento para el
historiador, siendo por tanto el más perfecto aquel que posea un conocimiento más
amplio de la mayor parte posible del acontecer pasado. Algunos planteamientos
«realistas» son discutibles: el considerar todo el pasado como algo que existe como
tal; el creer que detalles históricos sin la menor trascendencia (atuendo de
cualquier personaje en alguna fecha) deben y tienen que ser motivos de
conocimiento histórico; el propugnar la amplitud (lo que dadas las limitaciones
humanas, lleva implícito la superficialidad) del conocimiento histórico, cuando
están demostradas las ventajas de la profundización por especialistas. El
historiador ha de superar el escepticismo y el realismo. Lo que al historiador le
interesa, y desea, es reconstruir en su mente el proceso por el que «su mundo», el
mundo en aquellos de sus aspectos que en este momento concreto le impresionan, ha
llegado a ser lo que es. (Martínez, 2003)

A la pregunta, ¿por qué sucedieron los hechos?, Collingwood intenta


responder rehaciendo el pensamiento del hombre pasado en la mente del
historiador. El porqué de un hecho implica una explicación causal y si el agente es
humano esa explicación habrá de abarcar el fin o plan de tal acto. La explicación del
comportamiento humano habrá de considerar la finalidad de la actuación. Para
Collingwood la Historia es el estudio de las acciones humanas pasadas y no puede
eludir la actividad final. Conocer el «por qué del hecho» supone el conocimiento del
aspecto interno del mismo. El historiador ha de tener presente que el hecho fue

88
una acción y que su tarea principal estriba en reflexionar sobre esta acción para
discernir el pensamiento de su agente. Pero, ¿cómo podemos conocer el pensamiento
de un ser del tiempo pasado? En primer lugar porque el pensamiento queda
plasmado en el lenguaje o en otras manifestaciones de expresión. En segundo lugar
porque el historiador ha de sentirse con capacidad para reconsiderar el
pensamiento objeto de interpretación.

Por último la repuesta que da Collingwood a la interrogante: ¿para qué sirve


la Historia? es que esta sirve para que el hombre se conozca a sí mismo y su utilidad
estriba en que nos enseña lo que el hombre ha hecho y por consiguiente lo que el
hombre es. Pero, ¿qué Historia? La universal nos daría un conocimiento del hombre
en cuanto hombre; la nacional adolecería de escasa perspectiva. Collingwood cree
que se deben estudiar las acciones de los antepasados que forman la propia cultura.
En el The New Leviathan entonces intenta convencer de la importancia de la Historia
como medio para llegar al perfecto conocimiento del hombreé (Martínez, 2003, p.
35)

15. -La Historia Cuantitativa y la historia militar

La Historia cuantitativa es una de las más actuales interpretaciones de la Historia.


Alberto J. Pla la define como: "la culminación contemporánea de la deformación
teórica que pretende que, a través
de la medición y la cuantificación,
Wor|d War n Deaths
se pueda llegar a la esencia de los
procesos históricos". (Pla, 1979, p.
15)Por su parte Jean Marczewski,
uno de los fundadores
divulgadores de esta nueva
corriente histórica plantea que la
N° 68 Los métodos cuantitativos son de especial utilidad
Historia cuantitativa no es más para el estudio de la historia militar, en la figura estadística
de muertes durante la Segunda Guerra Mundial
que un método de investigación en
el
Lacampo decuantitativa
Historia la Historia Económica.
puede ser comparada a un enrejado de tres dimensiones en

89
el cual la Historia serial constituye las columnas y la contabilidad nacional ordena los
estantes. No pueden existir la una sin la otra. Pero las series han de ser
significativas, «largas, homogéneas y exhaustivas». Los tiempos cortos, o
monografías, no pueden ser insertos en la Historia cuantitativa, pese a su
reconocido valor histórico. No tuvo acogida la Historia cuantitativa entre los
historiadores tradicionales, quienes sometieron la nueva corriente historiográfica a
una severa crítica. Pierre Vilar afirma que la Historia cuantitativa es un invento
reciente de economistas, dado que en realidad se trata de superar las insuficiencias
del análisis económico y no de colaborar con la Historia. Los aspectos más
destacados de las tendencias cuantitativas son los intentos de los historiadores
anglosajones que quisieron trasladar a Francia su intención de reconstruir una
Historia basándose en los datos, los seguidores de la escuela de los Annales
acuñaron el término «historia serial» para dar a entender que desde siempre ellos
habían tenido en cuenta esta faceta histórica de los datos. La Historia serial fue
elaborada por historiadores economistas, muy preocupados por la crítica
documental, incluidos, en este caso, los datos estadísticos. Y todo el uso de esa
documentación se puso al servicio de la Historia de los fenómenos
socioeconómicos, en un principio. Porque con los progresos de la informática, la
Historia serial amplía su campo de actuación y abarca los movimientos sociales, la
demografía, las ideologías y otros campos como el de la historia militar.

La Historia cuantitativa propiamente dicha tuvo su origen a mediados del


siglo XX, en los Estados Unidos y su principal objetivo era el estudio del crecimiento
económico, con sus cifras y el análisis de las mismas. Los hombres y sus relaciones
quedan prácticamente eliminados de la reconstrucción histórica. Los promotores
de esta tendencia son economistas. La tarea de reconstruir la Historia del pasado es
ardua, por cuanto que se ha de recurrir a documentos y datos escasos, dispersos y
de difícil localización. A medida que se acerca a los tiempos más recientes la
Historia cuantitativa puede disponer de datos que permiten una reconstrucción
histórica más completa.

Más adelante se puede afirmar la aparición de una Nueva Historia


Económica que busca la sistematización u organización de la historia cuantitativa
en «escuela». Se constituye en 1957 y se orienta a reconstruir una historia

90
económica, por parte de economistas. Sus principios básicos incluyen parte de la
teoría económica aplicando el método hipotético deductivo. Aunque plantea las
cuestiones de historia económica de manera rigurosa, tiene que soslayar muchos
aspectos importantes de la historia por no ser cuantificables. Utiliza además
hipótesis alternativas como medio de lograr explicaciones causales. Esto lleva a la
simulación histórica. Por ejemplo si se quiere valorar la importancia de los
ferrocarriles, para la economía de un país, se realizan estudios econométricos
basados en la hipótesis de la no existencia de tales ferrocarriles. Esta corriente ha
prescindido de las interpretaciones globales de la Historia. Critica las explicaciones
de otras tendencias o escuelas, pero no aporta ninguna propia. (Martínez, 2003, pp.
38-39)

16. -Nuevas miradas a la Historia Militar

La mirada tradicional acostumbraba a mostrar una perspectiva observando


los hechos desde arriba, vale decir alrededor de la acción de los líderes militares,
los grandes capitanes, los mariscales, considerando que el resto tenía un papel
menor. La visión nueva considera en cambio una mirada desde abajo, una visión
desde la cultura popular aplicada en nuestro ámbito, por ejemplo, en las
experiencias, las costumbres, los anhelos, los temores y las metas de los soldados.
Asimismo las fuentes que se usaban eran las tradicionales como
documentos, planes, disposiciones, órdenes, organizaciones, reglamentos,
formularios, roles de pago, entre otros. Lo nuevo no se queda solo en la historia,
sino que retrocede a la prehistoria y utiliza como pruebas los objetos y la tradición
oral. También incorpora la fotografía y la pintura, en sus distintas versiones para
descifrar la trama que se busca establecer (Pesez, 2006, pp. 115-148)Estas nuevas
visiones permitieron también cambiar la forma de explicar, ya no todo centrado
como causa alrededor de las decisiones del rey o del general, sino también por una
multiplicidad de otros factores que provenían de otros actores quizás menos
relevantes pero cuyas acciones podrían ejercer importantes influencias.

91
Finalmente en la busca de la
objetividad, la historia perseguía
determinar efectivamente lo que había
RELATOS DE UN F.\ COMBATIENTE DE LA GUERRA pasado y cuál había sido la realidad.
DEL PACÍFICO Y LA REVOLUCIÓN DE 1891

Ahora hay mayor amplitud en la


aproximación a este aspecto, se busca
aplicar el concepto de hetero-gloria, no
todo se debe a lo que hizo el gran
capitán, puede haber un conjunto de
voces diversas y opuestas a la hora de
explicar los hechos, o sea una gloria
compartida. Alrededor de la guerra
entonces esta perspectiva alcanza una

ayor riqueza.
N° 69.-Las Crónicas de Guerra aplicando un método Este análisis Comparativo
histórico adecuado pueden considerarse en el concepto

de Historia inmediata efectuado hasta aquí no agota en


absoluto el vasto campo que la íntima relación de las ciencias sociales con la
historia abre por delante y que muchos ya han intentado. Hay nuevas formas de
hacer historia que arrojan muchas ideas para la historia militar. La historia de lo
imaginario, por ejemplo, como ese conjunto
de representaciones que desbordan el
límite trazado por los testimonios de la
experiencia y los encadenamientos
deductivos que estos autorizan dejando un
campo abierto al historiador militar, donde
no estarán ajenos cuentos y leyendas sobre
el particular, junto con la observación de la
permanencia y evolución de los temas
antiguos en la vida de los militares.
(Patiagean, 2006, pp. 302-323)
Asimismo, se hace aplicable el
N° 70 Estatua del Roto Chileno, imagen que
concepto de historia inmediata, es decir, las representa el imaginario colectivo chileno en
cuanto a considerar a la gente del pueblo como
obras escritas sobre la marcha del un excelente combatiente

92
acontecimiento, por sus propios actores. Algo visto, vivido y creado. Hay una vuelta
como hemos adelantado al acontecimiento y de hecho en el campo de la historia
militar, este aspecto ha tomado relevancia en los últimos conflictos vividos, en que
los historiadores se confunden con los periodistas, no sabiéndose por supuesto la
conclusión de ellos lo que se transforma en crónica (Lacouture, 2006, pp. 341-354).
En cuanto a la historia de las mentalidades, este concepto aplicado puede entregar
interesantes resultados sobre la manera que han ido cambiando diferentes
aspectos de la vida de los militares en las diferentes épocas, tales como la rutina de
cuartel, las edades y los grados, la educación, el sexo, la muerte, las variaciones de
medidas antropométricas , la alimentación, la salud y las enfermedades, la
sociabilidad entre muchas otras. (Ariés, 2006, pp. 460-481)
Otro enfoque interesante para su aplicación es el de la Historia de las
Estructuras, que plantea que la vida diaria de una sociedad se descompone en un
conjunto de estructuras que se mantienen todas ellas en la larga duración, aunque
cada una de ellas evoluciona a un ritmo propio. Los aspectos que tienen un carácter
regular, repetitivo y por lo tanto previsible permiten tener una especie de memoria
colectiva, especialmente válida en el estudio de la llamada mentalidad militar. Así
eligiendo adecuadamente los factores de seguimiento sobre la base de hechos y
tendencias, ellos nos hablarán de ciertos referentes de conducta que se mantienen
en el tiempo. (Pomian, 2006, pp. 196-221)También una visión antropológica da una
perspectiva nueva para reconstruir el pasado, de allí la importancia de la historia
de las costumbres que no es otra cosa que una constante mezcla de
comportamientos heredados de carácter permanente y de fenómenos de
adaptación o de inserción. Aspectos por ejemplo relacionados con el hábitat, los
uniformes, la alimentación, la salud y el comportamiento de los militares con
respecto a la sociedad nos permiten conformar un repertorio histórico de la vida
cotidiana muy interesante. (Burguiere, 2006, pp. 38-62)
Otro enfoque es la historia de los marginados, aquellos que por una u otra
razón son discriminados, rechazados, no tomados en cuenta. Estos aspectos pueden
seguirse evidentemente en las sociedades centrando la mirada en los transgresores
como delincuentes, herejes o simplemente en los olvidados o pasados por alto, por
raza, condición social o casta. Esta mirada al interior de las organizaciones
militares puede arrojar luces interesantes de aspectos en general

93
poco estudiados y que podrían explicar desde abajo algunos fenómenos ya
observados, como los desertores, los ladrones, malversadores de fondos, entre
otros. (Schmitt, 2006, pp. 420-426)
En el debate académico con respecto a la historiografía se habla de nuevas
corrientes o tendencias que se sitúan en el tiempo a partir de la década de 1970
entre las cuales fuera de las mencionadas, se destaca el postmodernismo con un
intento de nuevos fundamentos teóricos como el giro lingüístico y a la concreción
de sus resultados más prácticos en el retorno de la narrativa y la microhistoria. El
postmodernismo se basa en el abandono del pensamiento único de la modernidad
y el progreso y considera la historia desde diferentes planos, con la intención de
liberarla de los tradicionales moldes académicos o metodológicos. El
postmodernismo es entonces un conjunto de metodologías y epistemologías mas
que una corriente intelectual propiamente dicha. Entre las tendencias que
concurren a este fenómeno se destaca el post estructuralismo de Michel Foucault,
el de constructivismo de Jacques Derrida y la nueva hermenéutica de Paul Ricouer
y Michel de Certeau con las derivaciones del giro lingüístico. Todas ellas han
influido en el modo de concebir y de escribir la historia. (Aurell, 2008, p. 94)
Un ejemplo de lo anterior aplicado a la historia militar es la afirmación de
John Keegan quien ha señalado que la narración tradicional de las batallas es
equívoca ya que se centra en los líderes y reduce a los soldados a verdaderos
peones por lo que dicha aproximación se impone abandonarla . Sin embargo al
parecer hay dificultades en hacerlo como señala Peter Burke y para ello ilustra el
caso del conocido estudio de Cornelius Ryan sobre el día D. Ryan, recuerda Burke
se dispuso a escribir sobre la guerra de los soldados, más que sobre la de los
generales. Su historia es una prolongación de su obra como corresponsal de guerra
y sus fuentes son principalmente orales. Su libro transmite muy bien la sensación
de la batalla en ambos bandos. Es vívido y dramático, de hecho está organizado, a la
manera de un drama clásico, en torno a tres unidades de lugar. (Normandía, el 6 de
Junio de 1944 y la acción). Por otra parte, el libro está fragmentado en episodios
separados. Las experiencias de los distintos participantes no aparecen
cohesionadas en la obra. La única manera de hacerlas coherentes parece ser la
imposición de un esquema desde arriba, volviendo así a la guerra de los generales
de la que el autor intentaba escapar. El libro de Ryan ilustra el problema más

94
claramente que muchos otros, pero el problema no es solo suyo. Este tipo de sesgo
es quizás inherente a la organización narrativa. (Burke, 1990)

17. -Algunas Reflexiones


Este resumen apretado de tendencias y corrientes en la historiografía en
general y en la historiografía militar en particular, incompleto por cierto, busca más
que todo entusiasmar a los interesados en la disciplina a encontrar el mejor
método para investigar y narrar la historia. Como puede apreciarse la historia
militar está viva, atrae cada vez mayores adherentes y no está exenta de polémica.
Se estima que acercarse a los orígenes es un ejercicio importante para concluir
sobre lo permanente y accesorio en ella. Desde la historia basada en los dioses y los
mitos se ha transitado un largo camino para llegar a su situación actual, sin
embargo el reestudio de muchos períodos han permitido volver atrás y sobre la
base de la tradición poder entender mejor el desarrollo de las sociedades y del
hombre en el tiempo. Los primeros intentos de la historia científica local genera
estímulos hasta hoy con la fascinación que producen los macizos trabajos de
Herodoto, Tuccidides y Polibio. Asimismo se puede apreciar como la historia se
torna ecuménica particularmente a partir de las conquistas de Alejandro y de la
mano con Tácito y Tito Livio. Más adelante se puede comprobar el impacto del
cristianismo tanto en la periodización de la historia como en su visión escatológica
donde la mano de Dios interviene permanentemente en el devenir. Las historias de
este período entregan datos interesantes en cuanto a métodos de compilación
como la idea de los diarios o efemérides (el día a día), los calendarios (cada mes) y
los anales con los que aporta Isidoro de Sevilla. El intento sigue siendo de una
historia universal donde el cristianismo pretende incluso regular la guerra con su
Paz y Tregua de Dios. Pese a lo anterior se insiste en mucha historia local, historia
institucional y biografías de papas, reyes y emperadores. El Renacimiento y la
Ilustración traen novedades importantes en el trabajo histórico y de la mano de
Maquiavelo se entra en una aproximación centrada en el hombre como principal
responsable de los hechos históricos. Nacen los primeros intentos de una filosofía
de la historia y por otro lado la búsqueda de consolidar un método histórico. Se
puede observar a medida que se avanza en las investigaciones históricas una
mayor preocupación por la acumulación de fuentes, un mayor esfuerzo en la crítica

95
y en la búsqueda de dar mayor sentido a las narraciones. El Romanticismo por su
parte, busca ampliar la investigación a las llamadas edades oscuras o bárbaras
especialmente de la Edad Media, de la mano con profundas reflexiones sobre el
sentido de la historia que enriquecen la filosofía de la disciplina. La era de Napoleón
vitaliza notablemente los estudios de historia militar particularmente a través de
las obras de Jomini y Clausewitz. Más tarde los textos de Marx y Engels generan una
fuerte influencia en los estudios históricos a través del llamado materialismo
histórico con una explicación del desarrollo de la sociedad basado
fundamentalmente en la lucha de clases y en aspectos económicos.
EL siglo XIX también dio origen, desde Alemania especialmente, a dos
potentes movimientos conocidos como el historicismo y el positivismo que
generaron una gran polémica ya que enfrentó a los historiadores. Las
consecuencias prácticas del historicismo que alcanzan por supuesto a los
historiadores militares son entre otras la negación de una aproximación
sistemática a la historia colocando énfasis en la intuición, es decir esta corriente
abrió la puerta al subjetivismo y al relativismo. Asimismo estimuló la preocupación
en lo particular y lo individual a expensas de la generalización y al intento de
descubrir problemas comunes en el pasado. También significó la inmersión del
historiador en cada vez más meticulosos detalles. Estimuló el estudio del pasado
por el pasado planteando que su único propósito era conocer y entender la
experiencia pasada del hombre. Finalmente que la esencia de la historia era narrar
y relatar eventos y su corolario una obsesión por sus causas es decir la búsqueda de
transformar a los orígenes en ídolo al decir de Bloch. Por su parte los positivistas
desconfiaban de las especulaciones provenientes de la filosofía de la historia. Se
trataba, según sus seguidores, de comprobar los hechos y luego de fijar leyes a
partir del estudio inductivo de estos. Es decir comprobar todos los hechos a través
del conocimiento histórico más detallado el que se conseguía con un examen crítico
y exacto de las pruebas. Se buscaba entonces una escrupulosidad infinita por lo que
la idea de una historia universal se consideraba solo un sueño vano por lo que el
ideal de la literatura histórica pasaba a ser la monografía.
El siglo XX por su parte trajo nuevas tendencias y corrientes siendo la
principal de ellas la Escuela de los Anales que rechaza la historia de los eventos y se
abre al estudio de las sociedades en todas sus expresiones. En cuanto al método

96
plantea una visión interdisciplinaria ya que el aporte de nuevas ciencias auxiliares le
dan mucho mayor posibilidad, asimismo introduce la idea de mirar la historia desde
abajo más que centrada solo en los líderes políticos o militares. A estas corrientes
han seguido otras que están en pleno desarrollo como la historia cuantitativa y el
regreso a la historia narrativa como parte de una visión postmoderna.
El estudio de las obras de los representantes de estas numerosas corrientes
y escuelas permitirán al interesado en estas materias a sacar lo mejor de cada uno,
imitar sus métodos y generar la mejor respuesta en cuanto a comprender y explicar
lo que los hombres hicieran que sucediera ayer y la manera como ello afectó el
presente

III. -El oficio del Historiador y su aplicación a la historia militar

El largo viaje que se ha realizado permite darse cuenta de todo lo que los
historiadores deben a quienes los han antecedido. Será interesante entonces a
partir de la síntesis que se ha hecho sobre el desarrollo de la historiografía y de la
guerra descubrir la influencia de cada época y sus pensadores en la forma de hacer
historia.
1. ¿Para que sirve la historia?
Con esta pregunta inicial comienza esa gran obra inconclusa, que dejó el
francés Marc Bloch llamada Apología de
la Historia o el Oficio del Historiador.
Para aquellos que gusten de la historia o
para quienes la practiquen sus ideas
mantienen una gran actualidad y no es
casualidad entonces que sea lectura
obligada para el inicio de los estudios
N° 71 Marc Bloch, reconocido historiador francés,
autor de la Apología de la Historia o el Oficio del históricos.
Historiador, lectura obligada para los interesados en
la historia militar De allí que esta Introducción a la
Historia Militar incorpora parte de las ideas de este historiador las que se van

97
complementando con otros pensadores buscando su aplicación lo más práctica
posible a este enfoque de la historia.
Bloch se definía como un soldado y un historiador, lo que agrega atractivo a
su obra permeabilizada por sus estudios históricos especialmente de la Edad Media
y luego con su experiencia como oficial de infantería en la Primera Guerra Mundial
la que terminó como Capitán y más tarde como oficial del Estado Mayor francés en
el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Pero no solo esa experiencia en el ejército
regular la hace atractiva, sino también el hecho que Bloch participó activamente en
el movimiento de la resistencia francesa, los franco tiradores, hasta morir fusilado
por los alemanes en 1944. (Bloch, Historia e Historiadores, 2006)
La historia distrae, divierte y seduce nuestra imaginación, porque se refiere
a las diferentes actividades del hombre no solo las tradicionales sino que muchas
que por lo extrañas, despiertan nuestra atención. Figuras como Alejandro y
Napoleón, entre otras, despiertan muchas interrogantes para tratar de descubrir el
genio que descansaba en ellos. Asimismo atrae saber de aquellas culturas lejanas
del medio oriente y oriente, sus épocas de gloria, de esplendor y el pensamiento
encerrado en ellas que posteriormente se abre a occidente. La historia se va
descubriendo poco a poco hasta que nace un estímulo, un llamado, una vocación
que hace consagrarse a ella ya sea por gusto o para adquirir conocimiento. Se
siente una voluptuosidad que guía a aprender cosas singulares y que excita la
sensibilidad e inteligencia del hombre. La advertencia que hace Bloch es no quitarle
la poesía que es intrínseca a ella. Agrega que esta no se escribe solo para divertirse,
es un juego que hoy no está permitido ya que el valor de una investigación histórica
se mide en todo y por todo según su aptitud para servir a la acción. (Bloch,
Introducción a la Historia, 1990, p. 12)
En esa frase está el significado fundamental que tiene la historia, es decir
buscar la verdad histórica de aquello que realmente sirva para la acción. Así la
historia inclina más a querer comprender que ha querer saber. Para hablar de ella
hay que entenderla no como una simple enumeración de hechos, sin lazos, sin
límites sino como una clasificación racional de ellos con una inteligibilidad
progresiva que los una. La historia es una ciencia incompleta si efectivamente no
ayuda a vivir mejor, de allí que está destinada a trabajar en provecho del hombre y

98
su objeto es el estudio de este y de sus actos. Ella guía la acción y hay que
reaccionar contra ella si esta muestra su impotencia de hacerlo.
La historia ha sido criticada permanentemente como carente de provecho y
solidez, como perniciosa y producto peligroso elaborado por la química del
intelecto. Sin embargo es su utilidad reseñada la que le da realmente su legitimidad.
El historiador lo que hace es un esfuerzo por conocer mejor, lo que supone una
dinámica permanente y requiere de una dosis alta de selección personal. Es una
ciencia que se haya en la infancia como todas aquellas que tienen que ver con el
espíritu humano, busca penetrar por debajo de los hechos de la superficie y debe
rechazar los venenos de la rutina erudita y del empirismo disfrazado de sentido
común. El empirismo genera cierta rigidez en la investigación y tiende a dejar fuera
a lo rebelde. Lo asalta el juego estético de los llamados historiadores historizantes,
que buscan una explicación metafísica de la historia. Estos no aceptan otra fórmula
que el método histórico basado en el hecho de que la historia no es repetible y está
marcada en forma específica por situaciones que son locales, aplicándose la noción
de sistemas culturales y de sistemas de diferenciación social. No pueden aceptar
que el proceso histórico fuera inteligible. Siguiendo a Hegel en el sentido de que lo
real es racional y lo racional es real, la historia era inadmisible por lo que era
necesario abandonar la epistemología y caer en el terreno de la filosofía,dando
margen a lo especulativo y por lo tanto a lo relativo. Todo comienza así con una
veneración de la historia, de conservación del pasado, suprema norma para regular
la conducta, antecedente autorizado de referencia. Se quiere interpretar en
términos humanos, verificar los resultados de la acción humana. Se recurre a las
condiciones objetivas en que la vida se realiza. Las causas no funcionan como las
causas físicas, relación amor - odio por ejemplo. Se coloca la ciencia de la cultura en
relación con los valores. Estos movimientos quedan atrás pero se reflejan en la
forma de hacer la nueva historia con una visión más amplia y tratada con
profundidad. (Bloch, Introducción a la Historia, 1990, pp. 9-20)
La nueva historia es una historia escrita como reacción deliberada contra el
paradigma tradicional, conocido como historia rankeana como se ha visto. La
política ya no es su interés principal sino cualquier actividad humana. Esta historia
nueva plantea entonces que la realidad está social o culturalmente constituida.

99
Agrega además que no es solamente una narración de eventos sino que esta se
dedica más al análisis de estructuras, de allí que se le conozca también como
historia estructural. Lo nuevo no es la mirada desde arriba es decir lo que hicieron
los grandes hombres, sino que hace énfasis en la mirada ahora desde abajo
logrando mucha atención las opiniones de la gente corriente y su experiencia del
cambio social. La búsqueda de las fuentes en lo nuevo no se basa solo en
documentos sino que se amplía notablemente a fuentes orales, las estadísticas, las
visuales y muchas otras. Alejándose de la explicación específica que contenía la
historia tradicional, lo nuevo está en que se buscan respuestas en movimientos
colectivos como también en acciones individuales. La nueva historia considera que
la historia objetiva es una quimera ya que por más que se luche por evitar los
prejuicios asociados al color, el credo, la clase social o el sexo, no se puede evitar
mirar al pasado desde una perspectiva particular. (Burke, 1990, p. 18)
Es evidente entonces la utilidad de la historia y en particular la de la historia
militar. Sus enseñanzas ayudarán a vivir mejor no solo al hombre militar sino a
aquellos que conviven con él en distintos momentos y situaciones. Servirá además
para la acción es decir para mejorar procedimientos, tácticas, estrategias,
organizaciones, normas de liderazgo, conducta en combate y aplicación de nuevas

tecnologías.

100
2. La historia es investigación
Es el historiador el que coloca o señala los puntos de aplicación de sus
útiles. Hace una elección de manera que se le presenta un auténtico problema de
acción. La historia no es la ciencia del pasado ya que este no es objeto de la ciencia.
Es un estudio del cambio en la duración y su objeto es el hombre y lo que quiere
aprehender es a los hombres. La historia es ciencia y arte, y donde es imposible
calcular conviene sugerir. La historia es entonces la ciencia de los hombres en el
tiempo sin perder de vista la categoría de la duración. Se trata de conocer cuánto y
cuando se demoró determinado proceso histórico, sin olvidarse que el tiempo es un
continuo y que estamos ante un cambio perpetuo. Sin embargo la idea es tender
lazos entre períodos sucesivos. Muchas veces tendemos a caer en lo que se ha
llamado la obsesión por los orígenes, estos no necesariamente entregan las
explicaciones que estamos buscando. Lógicamente ofrecen antecedentes del
comienzo de los hechos que investigamos y ese comienzo es parte de la explicación
que buscamos pero no el todo. Existe así una manía de explicar por los orígenes.
Bloch insiste que no hay que confundir la filiación con la explicación y pone el
ejemplo que un roble nace de una bellota, pero eso no quiere decir que la bellota
fue capaz de generar el roble sino que hubo una serie de circunstancias posteriores
que permitieron que se tuviera un roble. Así nos recuerda que un fenómeno
histórico no puede ser explicado en su totalidad fuera del estudio de su momento,
de allí que los hombres se parezcan más a su tiempo que a sus padres. Afirma
asimismo que el presente es susceptible de conocimiento científico de allí la
importancia de conocer el presente a través del pasado. El papel del abuelo y de los
escritos es muy importante para alcanzar ese conocimiento ya que facilita las
transferencias tan necesarias. La corriente de la evolución humana no es una serie
de breves y profundas sacudidas de corta duración, sino que existen fenómenos de
larga duración que deben ser comprendidos para realmente captar la historia del
hombre. La verdad dice Bloch es que no hay un verdadero conocimiento si no se
tiene un adecuada escala de comparación. Sabemos ya que el hombre ha cambiado
en su espíritu y hasta en los propios mecanismos del cuerpo. (Bloch, Introducción a
la Historia, 1990, pp. 28-32)
En historia militar el papel del abuelo lo pueden hacer las antiguas
generaciones de oficiales y suboficiales que pueden ser una excelente fuente oral

101
de los grandes cambios que se producen en el devenir de las instituciones armadas,
no solo las nacionales, sino las de cualquier parte del mundo que nos interese
investigar. Dichas generaciones vivieron las crisis, las guerras, las dificultades y
disfrutaron también de los honores y de la satisfacción del deber cumplido todas
exepriencias dignas de conocerlas y comprenderlas.
Entre el pasado y el presente hay lazos o contactos que van en una doble
dirección es así que podemos también intentar comprender el pasado a través del
presente. Se hace evidente a su vez que la incomprensión del presente se debe o
nace de una gran ignorancia del pasado. Para hacer historia hay que amar la vida,
captar lo vivo, se hace imperioso mantener un permanente contacto con la realidad,
la que debe hacerse perceptible a los sentidos como fue para Bloch sentir la naúsea
atroz de la derrota de su patria. La idea entonces es tomar de las experiencias
cotidianas elementos que sirvan para reconstruir el pasado. Así el conocimiento del
presente es muy importante para comprender el pasado. No necesariamente se
debe seguir el orden modelado de los acontecimientos. Es posible leer la historia al
revés, yendo de, lo mejor conocido a lo más oscuro a través de un método
regresivo. Siempre es conveniente observar y analizar el paisaje de hoy con una
perspectiva de conjunto. La idea es ser capaces de captar el cambio y no quedarse
solamente con la última escena. Así, esta ciencia de los hombres en el tiempo
requiere unir el estudio de los muertos con el de los vivos. La historia no!admite
autarquía, las técnicas de investigación para captar el cambio variarán conforme el
hombre se aproxima o se aleja del presente. (Bloch, Introducción a la Historia,
1990, pp. 38-41)
En historia militar es perfectamente posible aplicar esta premisa. Si se
quisiera explicar la manera de pensar de los oficiales chilenos por ejemplo, porque
son tan disciplinados, la visión que tienen de la camaradería o los valores que
sustentan puestos a prueba ya sea en los peligros de guerra o de crisis interna
necesariamente se tendrá que buscar la respuesta en las influencias que han
existido en su proceso de formación yendo desde ahora hasta los orígenes
mapuches de la tradición militar. Asimismo si se quisera explicar la rivalidad o
distinta manera de pensar entre marinos, militares y aviadores, ya sea en Chile o en
cualquier país, necesariamente habría que partir identificando las diferencias que
se pueden captar en el hoy e ir buscando retrospectivamente su origen.

102
[HISTORIA MILITAR ES EL ESTUDIO
DEL CAMBIO EN LA DURACION |
(m | ES CIENCIA Y
ARTE TIENDE LAZOS ENTRE
PERÍODOS SUCESIVOS
' -I¡ ■
SE BUSCA
EL ESTUDIO DEL SE HACE NECESARIO >
LOS ORIGENES CONOCERE!
FENÓMENO CAPTAR LOS
SON SOLO PARTE PRESENTE AMAR LA VIDA-
HISTÓRICO MILITARA FENÓMENOS DE
DE LA CAPTAR LO VIVO-LO
MILITAR DEBE TRAVÉS DEL I LARGA
EXPLICACIÓN MILITAR DE
HACERSE EN SU PASADO | DURACIÓN
HOY
CONTEXTO
__ 1

3. Los fuentes , la observación histórica y el tema a elegir


El historiador no puede comprobar por si mismo lo que estudia, de manera
que tiene que recurrir a los testimonios y por lo tanto siempre el conocimiento va a
ser de carácter indirecto. En los testimonios se encuentra parte de la verdad de lo
que se busca debido a que quienes informan lo hacen sobre la base de lo que ellos
piensan o lo que creían que pensaban los actores de los hechos que relatan o las
cosas que habían sido vistas por otros. Asimismo en los testimonios siempre hay
una elección del que los entrega en el sentido de revelar lo que el desea solamente y
guardando silencio sobre muchos pasajes que no recuerda o que no quiere
recordar. Pareciera que el observador actual tendría mayores privilegios, pero no
es así, ya que es imposible estar en dos lugares a la vez o colocarse en la mente de
cientos de actores en un hecho. Así se puede conocer de hechos, episodios, actos,
palabras, actitudes, en la corta duración y aun así el historiador está al final de la
fila por donde se pasa la información. Los intermediarios no necesariamente son
humanos, hay también testimonios escritos como de otros elementos. De allí que se
hace necesario practicar muchas veces la inducción de tipo clásico en la que no
intervienen los testimonios directos, por lo que hay que buscar huellas que es
justamente una de las particularidades de la observación histórica, es decir
verificar las marcas dejadas por los fenómenos. Los hechos de esta manera

103
escapan a la posibilidad de reproducción u orientación voluntaria, hay falta de
testigos y las respuestas de hoy ya son diferentes a las de ayer. Se sabe que no se
puede modificar el pasado, pero el conocimiento de este está en constante
progreso, ya que hay nuevos procedimientos de investigación y cada vez una mayor
y mejor interrogación a las huellas. Se puede decir entonces que el pasado es un
tirano que no deja saber lo que él no entrega. Así muchas veces el hombre sabio
debe resignarse a la ignorancia y confesarlo. (Bloch, Introducción a la Historia,
1990, pp. 43-50)
Muchos testimonios dejaron los más antiguos, Heródoto, Tito Livio,
Suetonio y Flavio, junto a ellos se descubrieron otras huellas como inscripciones,
papiros, monedas, documentos secretos y tantas otras. Se encontrarán documentos
sin deformación concebida, los que se deberán contrastar con los testimonios y a
veces suplir. Un hacer historia con falsa prudencia, se transforma en eterna no
siendo más que solo una alumna de las crónicas, recalca Bloch. A la fecha se sabe
mucho más del pasado de lo que este dejó dicho. Al historiador se le impone
confeccionar un cuestionario, sin que someta solo a los documentos a este y de esta
manera las preguntas lo llevarán en la dirección elegida. Esta es la libertad del
historiador, la capacidad de elegir, de escoger, de ser flexible, de seguir un
itinerario y aceptar en un momento determinado el poder desviarse. Hay
explicaciones que no se encuentran en ningún documento, por ejemplo, los efectos
de la electricidad para el mundo.
Todo problema importante para el hombre necesita el manejo de
testimonios del tipo opuesto, de allí que se requieren alianzas con otras disciplinas
auxiliares. Sumergirse en catálogos, índices e inventarios y siempre habrá que decir
a los lectores como se pudo saber lo que se dice, es decir confesar las fuentes. Lo
investigado, es decir lo que se supone que ya no resiste análisis destila pesadez y
tedio, siempre hay posibilidad de buscar más. Así hay que organizar racionalmente
la memoria, el conocimiento propio al que se agrega lo ya investigado. Hay que
luchar contra el olvido y la ignorancia evitando la negligencia que extravía. Hay que
evitar también la pasión por el secreto diplomático, el de los negocios, el familiar, el
militar que esconde o destruye. Asimismo evitar el disimulo, el silencio ungido en
método de acción, origen de la inaccesibilidad o accesibilidad de fuentes históricas
que produce la migración de los documentos. La

104
observación histórica tiene así mucho de sorpresa y de aventura. (Bloch,
Introducción a la Historia, 1990, pp. 43-64) Mas adelante se expone un método de
análisis de batalla que justamente incorpora todas estas variables.

El cuestionario que hay que preparar en historia militar es básico y se puede


construir conociendo las bases de la profesión militar, las organizaciones militares,
conociendo de la disciplina y los problemas que de ella derivan, estudiando
conceptos básicos de estrategia y táctica, de liderazgo en combate, de los traumas
de la guerra, de la técnica de las armas, de logística, de administración de personal,
de transporte, aspectos sanitarios, de educación y doctrina y de tantos otros
aspectos que hacen el quehacer militar. Una pieza de equipo, un mapa graficado, un
parte de combate, una abotonadura y una fotografía todas ellas fuentes bien
interrogadas pueden dar sentido a un evento, a un combate o a una batalla. Al
término de este trabajo se incluye una metodología de análisis de batalla que
propone una gran cantidad de preguntas que se les puede hacer a los diferentes
testimonios o huellas que se han encontrado sobre un hecho específico.
Sin embargo antes del cuestionario es necesario elegir el tema a investigar
el que requiere de una observación y reflexión sobre el objeto de la investigación y
la delimitación del tema que se va a investigar. De allí que es importante informarse
de los pormenores que lo rodean y consecuentemente seleccionarlo con un criterio
de relevancia considerando idealmente nuevos paradigmas para afrontarlo. Un
tema de investigación además de relevante debe ser posible de realizar es decir
contar con los recursos necesarios documentales, humanos y materiales. Asimismo
la idea es que se trabaje siempre con un criterio de originalidad para realmente
contribuir al conocimiento histórico. Otro aspecto importante que señalan los
especialistas es que el tema elegido sea de real interés para quien lo lleva a cabo, o
sea que realmente haya despertado su curiosidad lo que significará un rendimiento
mayor ya que fuera de producir nuevo conocimiento se está disfrutando con lo que
se hace. En cuanto a la delimitación del tema a investigar, es importante definir el
escenario espacial en el que se ha desarrollado este y su acotamiento en el tiempo;
es decir, hacer un corte temporal que incluya el proceso estudiado, así como sus
antecedentes y sus consecuencias cercanas. También es necesario considerar un
marco histórico-institucional

105
teniendo en cuenta los criterios políticos, sociales, económicos , culturales,
religiosos y aquellos aspectos que permitan conocer con más precisión y
profundidad el tema elegido. (Sierra, 1999, p. 180)

Las fuentes históricas constituyen la materia prima de la Historia y


comprenden todos los documentos, testimonios u objetos que trasmiten una
información significativa referente a los hechos que han tenido lugar,
especialmente en el pasado. Dentro de ellas, y considerando el valor que también
tienen las demás, las fuentes escritas son el apoyo básico para construir la Historia.

El historiador trabaja las fuentes históricas “las interroga y


contrasta” para obtener de ellas la mayor información posible, para ello se sirve del
cuestionario que ha preparado después de haber elegido el tema de la
investigación. Asimismo debe atender a su variedad, realizando una adecuada
selección de las mismas. En sentido general, las fuentes históricas pueden ser
primarias y secundarias. Las primarias, son las que se han elaborado prácticamente
al mismo tiempo que los acontecimientos que se quieren conocer, llegan a los
investigadores sin ser transformadas por ninguna persona; es decir, tal y como
fueron hechas en su momento, sin ser sometidas a ninguna modificación posterior.
Por su parte las secundarias se denominan también historiográficas y son las que se
elaboran a partir de las fuentes primarias: libros, artículos y otros. (Almiñana,
2002, pp. 412-413)

Para alcanzar el conocimiento histórico, las fuentes que utiliza el


historiador deben ser analizadas, valoradas e interpretadas, siguiendo una
metodología coherente. Se debe tener en cuenta el momento histórico y las
circunstancias en que surgen o se elaboran. Deben ser sometidas a una crítica
objetiva para conocer los elementos que las componen y comprobar su veracidad.
Para ello el historiador utiliza un método, que consiste esencialmente en formular
preguntas sobre su contenido, a partir de hipótesis de trabajo que se quieren
contrastar. El objetivo de este proceso es la reconstrucción de los hechos históricos.

106
4. La duda examinadora y la crítica histórica
Con tinta dice Bloch, cualquiera puede escribir cualquier cosa. De allí que el
sentido común no es suficiente debiendo existir siempre una duda examinadora.
Hay reglas objetivas que permiten escoger entre la mentira y la verdad. Así
Montaigne se quejaba pidiendo que se entregara la historia como se recibía y no
como se estimaba. La rectitud del espíritu consiste en no creer a la ligera sino en
saber dudar varias veces de lo mismo. Así la prueba de la veracidad es la antorcha
que ilumina y conduce por las rutas oscuras de la antigüedad permitiendo
distinguir adecuadamente. La duda entonces es un instrumento de conocimiento
racionalmente conducido en relación al testimonio de los hombres acerca de los
hechos históricos. Hay ensayos e investigación paciente, así y todo, muchos temen
compartir sus dudas. La comprobación es una necesaria condición para poder
hacer una afirmación en historia. Esto no significa colocar todo en el pie de página y
por lo tanto en vez de leer en el primer piso o en el living hay que hacerlo en el
subterráneo. Es necesario comprobar las fechas, la escritura, las instituciones, el
aspecto, la disposición. La idea es hacer un esfuerzo por hacer hablar y comprender
a los testigos. Hay muchos casos en la historia en que se han

107
modificado testimonios cambiando autor y fecha que son veneno para viciar el
testimonio. Excepcionalmente un documento falso puede decir verdad, la idea no
solo es descubrir el engaño sino también los motivos de éste. Siempre el hombre
está detrás, la idea es saber porqué miente, por vanidad, por inferioridad, por
mitomanía. También aparecen los plagios o sea quienes se apoderan o apropian de
trozos enteros de escritores antiguos. El ideal romántico fue beber en la fuente
misma de lo primitivo y de lo popular, por ello existe la tentación de hacerle
retoques, por esa pasión que se tiene de lo pintoresco, por la psicología
estereotipada y por conveniencia literaria. Asimismo el uso del rumor permite
incorporar especies que son equivocaciones de buena fe.
Así, hay toda una psicología del testimonio, el hombre que está detrás puede
tener errores de percepción, errores de memoria, la emoción que lo embargue, la
fatiga que lo aqueje, el grado de atención que pudo tener, lo que necesariamente
afectó lo que quiso decir. Hay atención a ciertos detalles y a otros no
necesariamente. En algunos casos se está frente a acontecimientos demasiado
inmediatos, así las causas próximas se ocultan al observador y a quien investiga. No
puede dejar de pensarse que hay resortes íntimos en el hombre provocados por las
vicisitudes de la mentalidad o de la sensibilidad, de las técnicas, de la estructura
social o económica que afectan su forma de observar y de aprehender. La capacidad
de observación es variable, existen ciertos prejuicios universales, a ellos se agregan
los rumores, en las trincheras por ejemplo, la censura y la propaganda que afecta
testimonios, la tradición oral, los buhoneros, los juglares, los peregrinos y los
mendigos entre otros. (Bloch, Introducción a la Historia, 1990, pp. 61-73)
La lógica crítica es entonces un arte lleno de sutilezas, no hay recetas, hay
una dialéctica propia, racional que es una práctica metódica de las grandes
operaciones del espíritu. Hay todo un trabajo de comparación para buscar
diferencias y semejanzas, de verificar acuerdos o desacuerdos con los testimonios,
así se puede comprobar que hay memorias que pueden mentir por lo que se tiene
que descubrir el desacuerdo. Finalmente hay que escoger el testimonio que queda y
decir porqué, cuales son las razones para ello. En los testimonios siempre hay un
componente de imitación ya que “el como se hacía” es algo sociológico que se
repite. En el análisis crítico hay similitudes que acreditan o que justifican, así hay
veces que las regularidades sociales permiten excluir posibles divergencias. Se

108
sabe entonces que la crítica al testimonio entonces es instintiva, de lo igual, o
desigual, de lo uno y lo múltiple, para preguntarse cual es lo original, el mas sobrio
por ejemplo. Entre los plagiarios se cuenta a Tito Livio que adorna los escritos de
Polibio ambos de gran interés para los estudiosos de la historia militar. El peso de
la estadística permite verificar una acción crítica determinando contradicción vs.
descubrimiento, se sabe también que la originalidad tiene sus límites y la gramática
y el vocabulario también pueden ser una medida.
El fenómeno humano es una malla de una serie que atraviesa las edades, así
se pueden constatar coincidencias y extravagancias. La teoría de las probabilidades
permite también medir las oportunidades que un acontecimiento tiene de
producirse. De esta manera es necesario resaltar que solo el porvenir es aleatorio y
por lo tanto el pasado no. Así el pasado es un dato que no deja lugar a lo posible,
produce incertidumbre en nosotros, en la memoria, en los testigos, no en las cosas.
Por lo tanto un intento interesante es trasladarse antes del acontecimiento para
verificar la probabilidad que ocurra. En la crítica los dados tienen trampas, los
elementos humanos inclinan la balanza hacia la eventualidad privilegiada. Hay que
hacer un esfuerzo por buscar filiaciones. Al aplicar las probabilidades se requiere
de una decisión ya que no todos los factores tienen el mismo valor a la hora del
análisis. De allí que es bueno aplicar el método de los errores con las característica
buenas y malas haciendo un recuento integral de las variantes. Se trata entonces de
colocar la voluntad del individuo en el juego de coincidencias ya que muchas veces
las fuerzas colectivas hacen trampas con la causalidad. Logramos entonces
finalmente dosificar lo probable de lo improbable. En definitiva no se debe creer
siempre. (Bloch, Introducción a la Historia, 1990, pp. 87-107)
En historia militar la sana duda es indispensable y los conceptos reseñados
son particularmente aplicables a ella. No podría hacerse un estudio histórico de
una batalla sin estudiar los testimonios de los adversarios que se enfrentaron en
ella. No solamente contrastar los partes de combate de los líderes de ambos
contendientes sino también los testimonios de individuos en los distintos grados de
cada organización. Será necesario también conocer la personalidad de los
comandantes lo que permitirá comprender mejor las resoluciones o la ausencia de
ellas. Así también las condiciones del escenario serán básicas para verificar la

109
exactitud de los partes de combate. Podrán comprobarse visitando el terreno
donde ocurrieron los hechos en una época determinada verificando si si sus
características y el tiempo atmosférico coinciden con lo informado o no coinciden
por lo que rapidamente habrá que resolver la duda. La validación de los datos que
contienen las fuentes será fundamental para reconstruir lo más cercano a la
realidad lo que ocurrió en determinado hecho de armas.

El estudio de las fuentes primarias busca identificarse con la importancia y


el contenido de un documento histórico, para ello se pueden seguir los siguientes
pasos:

-Precisar que el documento informa sobre hechos y sucesos. Así se pueden realizar
las preguntas siguientes: ¿qué ocurrió? Se identifican los hechos históricos. ¿Cómo
sucedió? Se realiza su descripción. ¿Dónde?, ¿cómo?, ¿por qué?. ¿qué consecuencias
están presentes en él?

-El documento, ¿ informa de grupos sociales o de personas?: ¿A quiénes se refiere?,


¿qué se dice de ellos?, ¿qué opinan, en su caso, las personas o grupos?

- ¿Se informa en el documento acerca de diversas actividades?: precisar si son


políticas, sociales, económicas, culturales, religiosas, etc. ¿Qué referencias hay de
ellas? ¿Se precisa por qué se realizan?

- ¿Informa el documento sobre instituciones?: ¿Cuáles?, ¿de qué tipo?, ¿qué función
tienen?, ¿cómo están estructuradas?, ¿con quiénes se relacionan?

- ¿Aporta datos concretos?: ¿Cómo se clasifican?, ¿de qué tipo son?, ¿tienen
relación con personas, hechos, actividades, otras instituciones, etc.?

- ¿Contiene opiniones significativas?: ¿de qué tipo?, ¿a qué o a quiénes hace


referencia?, ¿qué actitudes reflejan? (Almiñana, 2002, pp. 412-413)

110
En cuanto a las fuentes secundarias los pasos que pueden seguirse son los
siguientes:

-Lectura comprensiva e información previa: lectura atenta individual o en grupo.


Localizar el vocabulario desconocido y buscar su significado. Subrayar las ideas
principales. Identificación de los temas tratados.

- Análisis y clasificación: identificación de la naturaleza del texto (tipo de fuente) y


su justificación. Señalización de los temas y problemas tratados, identificando sus
ideas básicas. Delimitación del vocabulario histórico específico. ¿Qué sabemos del
autor, destinatario y sus circunstancias? Situación del texto en su realidad histórica,
y en las variables espacio-tiempo.

- Comentario e interpretación: comentario de los temas analizados e ideas más


significativas. Análisis de los hechos históricos, instituciones, personajes, etc., que
aparecen y con los que se relaciona la fuente. Características de la época a la que se
alude. Explicación de los antecedentes, causas y consecuencias que fundamentan su
explicación. Valoración de su importancia para obtener información histórica.

- Conclusión: síntesis del comentario realizado y opinión personal objetiva y


fundamentada históricamente, basada en las aportaciones anteriores. (Almiñana,
2002, pp. 414-415)

Los testimonios también los constituyen las fuentes orales y le siguen a la


escritura en importancia, sin embargo, es necesario repetir que no bastan estas
últimas como únicas fuentes para escribir la historia, ellas en muchas
oportunidades sirven de guía para la búsqueda de los documentos imprescindibles.
Siempre se citan las memorias de los participantes en hechos históricos como los
testimonios de más valor, pero para que esto sea cierto es preciso que esas
narraciones tengan como base diarios de actividades de guerra escritos cuando se
producían los hechos y la consulta de fuentes escritas.

Otras fuentes en que se nutre la historia la constituyen las tradiciones de los

111
pueblos, las que heredadas de generación en generación constituyen un gran
aporte a la investigación histórica.

Entre la documentación más habitual y útil al investigador y estudioso de la


historia militar , es conveniente destacar aquí (por sus contenidos e importancia)
las siguientes:

- Los “estados de fuerzas”, nombre que recibían en el siglo XVI los


recuentos o estado de tropas disponibles, tanto de infantería como de
caballería concepto que se mantiene hasta hoy.

- El recuento de armamento, desde cañones a buques (y actualmente ,con


aviones, submarinos y tanques incluidos), y tanto de armas ligeras como
pesadas.

- Los expedientes personales u hojas de vida de los militares que han


pertenecido a las Fuerzas Armadas.

- Los documentos del Estado Mayor ,o su equivalente en otros momentos.

- Las directrices orgánicas y administrativas de los mandos militares, tanto


en campaña como en guarnición.

- Los símbolos militares, desde las banderas (estudiadas por la Vexilología)


hasta los escudos (estudiados por la Heráldica) o bastones de mando de los
generales, y desde los distintivos de Fuerza o Cuerpo hasta las
condecoraciones y premios (como, por ejemplo, las corbatas de la bandera
de un regimiento).

- Los documentos relativos a la leva de soldados, o a las «quintas de


recluta», que tanta importancia social tuvieron en el siglo XIX.

- Las doctrina militares, estudiadas con profundidad y en las que se


conjugan las tácticas del momento con las armas y tecnologías existentes, lo
que abren un amplísimo abanico de posibilidades al investigador.

- Y ,en caso de estudiar guerras o acciones bélicas ,son claves los diarios de

112
guerra o de campaña, para ver la situación de las tropas, sus maniobras y los
medios utilizados para la consecución de los objetivos estratégicos
propuestos.

- Las órdenes del día, los informes, mapas, itinerarios a seguir en cada
operación. Además de todos estos tipos de documentos y fuentes, como es
lógico, están las demás fuentes históricas que sirven como tales a todas las
ramas o disciplinas de la Historia. No obstante, las fuentes expuestas arriba
son solo indicativas para los estudiosos e investigadores en general, las que
ofrecen un panorama de las posibilidades científicas e investigadoras de
este género. (Martinez J. , 2003, p. 47)

LA CRITICA EN HISTORIA MILITAR j


LA NECESARIA I COMPROBACIÓN ES NECESARIA
DUDA
EXAMINADORA | PARA HACER UNA AFIRMACIÓN
DFSCIIRRIR 1,0 1 FA1.S0YFI, I FVFTAR COMPARAR
MOTIVO DFI 1 FXAr'ERAR 1,0 1 FNOAÑO ROSCANDO
1 PINTORFSrn DIFRRFNCIAS Y
___________%
DEIAR ROSCAR
SEMEJANZAS
TESTIMONIO Y OECIR FILIACIONES
PORQUÉ SE RUCIÓ

5. El análisis histórico

La idea que subyace entonces es que la historia se escriba tal como fue,
contar como fue y no desaparecer detrás de los hechos. No se trata de inventar, de
manera que muchas veces hay que reconocer que no se sabe o que se está
equivocado. No hay que olvidar tampoco que el historiador no es juez. La tarea es
otra, no se puede condenar o absolver sin tomar partido en una tabla de valores

113
que no depende en definitiva de la ciencia positiva. Los juicios de valor entonces
adquieren sentido solo en relación con el sistema de relaciones morales
deliberadamente aceptadas. Así antes de enjuiciar o analizar debemos
preguntarnos cuan seguros estamos nosotros de esos sistemas de relaciones
morales en nuestro tiempo. El intento es despejarse del propio yo y evitar ser los
valentones o los moralistas, es divertido nos dice Bloch ver en la actualidad a
quienes actúan con inusitada violencia y encono, sin peligro, ya que se está en una
época en que la guillotina ya no funciona. La idea es abandonar esa visión
antropocéntrica del bien y del mal. Se trata entonces en centrar el análisis en los
fines concientemente perseguidos por los hombres y verificar si lo que perseguían
les resultó o nó sin calificar. En el análisis histórico se trata de comprender el largo
encuentro entre los hombres, el historiador se encontrará con una abigarrada y
enorme realidad y sumergido en ella la búsqueda es comprender al hombre. Los
documentos son entonces el filtro entre pasado y presente y se debe recordar que
en general los fenómenos humanos se gobiernan ante todo por cadenas de
fenómenos semejantes por lo que podemos clasificar por géneros y seguir líneas de
fuerza, para ello necesariamente hay que usar adecuados niveles de abstracción y
muchas veces la imaginación. Se trata de descomponer lo real para observarlo
mejor, es como iluminar la realidad con distintos haces de luces que la
ínterpenetran, buscando siempre evitar mirar esa realidad solo con un haz. Al
hombre en la realidad no es posible separarlo, es único, lo reúne todo, lo político, lo
económico, lo religioso, lo militar. (Bloch, Introducción a la Historia, 1990, pp. 108-
112)
La conciencia, como ejemplo, tiene separaciones interiores lo que permite
que los hombres puedan llevar vidas en tres o cuatro planos diferentes. Las
contradicciones que se suelen encontrar pueden ser evasiones y a las sociedades en
conjunto puede sucederles lo mismo. Muchas veces se cree que la literatura es el
reflejo de la sociedad, pero la verdad es que no es así, está lejos de ser el espejo de
ella como muchas veces se pretende. Todos los elementos gravitan juntos en la
recomposición que se pretende, de allí la importancia que adquiere la vinculación
de estos lo que permite darle un movimiento vital a la narración. Se puede decir así
que el estudio de los fragmentos no da el conjunto, no da ni siquiera los mismos
fragmentos.

114
La recomposición viene después del análisis y su prolongación es su razón
de ser. Se hace importante centrar el estudio en aspectos particulares o dicho de
otra manera en problemas precisos de cada aspecto. Hay que intentar no salirse del
tiempo debiéndose considerar las grandes ondas de fenómenos emparentados que
atraviesan la duración de parte a parte y se estrechan en la maraña de las
conciencias. Hay que tratar de descifrar la nomenclatura a través del análisis de
grupos de hechos como instituciones políticas, creencias, prácticas, emociones,
religión. De esta manera se pueden caracterizar los rasgos que acercan o separan
realidades del mismo orden. De allí que el lenguaje adquiere una importancia
fundamental para dibujar adecuadamente las situaciones. El hombre ha dado
nombre a sus actos, a sus creencias y a diversos aspectos. Los acepta desgastados,
deformados, ambiguos. Se escribe así en épocas diferentes según las categorías de
cada tiempo. De allí que se haga muy difícil reproducir o calcar la terminología del
pasado ya que incluso desaparecen las palabras y varían por regiones.El
historiador habla con palabras de su país, es decir traduce realidades de otras
regiones a su lenguaje ante lo que se presenta el peligro. A veces se trata de lengua
popular o culta o se trata entonces rehacer el trabajo al revés. Lo que recibimos es
un lenguaje elaborado, difícil de expresarse a si mismo con palabras como católico,
lucha de clases u otras expresiones. El vocabulario entonces es muy imperfecto y
sujeto a crítica. Aparecen normalmente efluvios emotivos que no necesariamente
favorecen la precisión. Se corre el riesgo del uso de anacronismos por ejemplo la
noción de libertad que se puede adornar o retocar a gusto. De allí que no pueda
imponerse al pasado la nomenclatura o categorias propias. El historiador define
rara vez, su idioma no es el de la historia, de allí la importancia de precisar una
nomenclatura. Desde el punto de vista cronológico muchas veces se cometen
errores, los fenómenos no cuadran siempre con los procesos políticos, económicos
o sociales, de allí que hay que buscar mejor la cadena de fenómenos emparentados.
Así cada tipo de fenómeno tiene medida particular. La división por reinados o
gobiernos es un vicio de la historia que a veces esconde los procesos. Las fuerzas
artísticas no van a la par, de allí la importancia del concepto de civilización donde
se reúnen los elementos de la vida de un pueblo. Se puede decir que el tiempo
humano es rebelde a la uniformidad. De allí la importancia que la historia adopte
sus clasificaciones a las líneas mismas de lo real. La idea es hacerse preguntas y

115
conseguir las respuestas. Debemos diferenciar las causas de las condiciones siendo
sus diferencias arbitrarias. Las condiciones son antecedentes más particulares pero
dotados de cierta permanencia. Los fenómenos deben quedar claros no tienen solo
una causa, estas pueden ser múltiples. Los hechos históricos son por esencia
psicológicos que sufren el peso físico. Toda la orientación de los hechos es hecha
por el hombre y su espíritu. Así la gran variable es el hombre en la naturaleza. Se
trata de probar entonces porqué entre todas las actitudes psicológicas concebibles
fueron estas o aquellas las que se impusieron en el grupo. La idea es preguntarse
porque la inteligencia y la sensibilidad reaccionan así. De alli que en historia las
causas no se postulan sino que se buscan. (Bloch, Introducción a la Historia, 1990,
pp. 121-151)

116
El análisis histórico en historia militar es fundamental para llegar a
recomponer lo que pasó y así dar coherencia al relato. Tomando todas las
consideraciones anteriores se buscará hacer inteligible lo que pasó por lo que será
necesario una explicación. Ella aparecerá en la misma narración de los hechos. No
existe consenso en la actualidad para aproximarse a este aspecto que en el fondo
resume todo el quehacer del historiador militar. Algunos buscan la explicación en
aspectos psicohistóricos la que es una creciente corriente en los Estados Unidos,
otros mantiene una visión de la historia estructural donde son algunos factores
mas permanenetes los que condicionan el actuar del hombre militar como la
organización, el sistema educativo, la relación civil militar, aspectos técnicos,
geografía y muchos otros dependiendo de la aproximación que busca el historiador.
Las controversias al respecto se han dejado sentir y Peter Burke da un muy buen
ejemplo con el caso de Hitler, tan conocido y recordado por lo malo y lo bueno
como lider político y militar. Se recuerda entonces el debate sostenido por HR
Trevor Roper y AJP Taylor acerca de la importancia relativa de los objetivos de
Hitler a largo y corto plazo que dieron por supuesta la validez del modelo
tradicional de explicación histórica en función de la intención consciente. (Mihelic,
2011, p. 6) Sin embargo en fechas mas recientes, el debate se ha ampliado, unos
pocos historiadores como Robert Waite, ha ofrecido interpretaciones de Hitler en
función de las intenciones e incluso de la psicopatología, subrayando su sexualidad
anormal, el trauma de la muerte de su madre y otros aspectos de su vida íntima.
(Waite, 1977) Otro grupo de historiadores por su parte, dejan por completo de lado
lo que llaman “intencionalismo”, en el sentido de tratar el problema de los motivos
o tendencias de Hitler como algo relativamente marginal. Seguir a estos
historiadores “funcionalistas”, como se les ha denominado(o historiadores
estructurales) con respecto a las explicaciones históricas de la política del Tercer
Reich exigen centrarse en las personas que rodearon a Hitler, ya sea en la
estructura de gobierno, como en los procesos de toma de decisiones y
particularmente en la doctrina nacista. Hay también historiadores que combinan
enfoques estructurales con los psicohistóricos y se centran en explicar que había en
los nazis para empujarlos hacia Hitler. Este ejemplo demuestra que no hay una
receta en cuanto a la forma de explicar en historia y quizás nunca la haya habido.

117
Nadie se atiene a a reglas específicas, si hubo consenso sobre lo que constituía una
buena explicación histórica ese ya se ha roto (Burke, 1990, p. 34).
Al intentar evitar el anacronismo psicológico o, en otras palabras la
hipotesis que las personas del pasado pensaban y sentían lo mismo que nosotros,
existe el peligro de caer en el extremo de desfamiliarizar el pasado tan
completamente que resulte ininteligible, justamente lo que se quiere evitar. El
dilema que se presenta entonces es si se explican las diferencias del
comportamiento social en distintos períodos mediante discrepancias en las
actitudes conscientes o las convenciones sociales corren el riego de superficialidad.
Por otro si los historiadores explican las diferencias de comportamiento por la
diversidad de la estructura profunda de carácter social, corren el riego de negar la
libertad y la flexibilidad de los agentes individuales del pasado. Una posible manera
de eludir esta dificultad plantea Burke es utilizar la noción de hábito de un
determinado grupo social expuesta por el sociólogo Pierre Bourdieu. (Pinto, 2002,
p. 144) Con el término hábito de un grupo social este se refiere a la propensión de
sus miembros para seleccionar respuestas de entre un repertorio cultural
particular de acuerdo con las demandas de una situación o campo concretos. A
diferencia del concepto de regla, el hábito posee la gran ventaja de permitir a quien
lo utiliza reconocer el ámbito de la libertad individual dentro de ciertos límites
impuestos por la cultura. (Burke, 1990, p. 35)

118
IV .-Metodología de la Investigación Histórica

Revisados los conceptos de historia militar y sus diferentes acepciones y


luego de de hacer un recorrido sobre las distintas formas de hacer historia a través
del tiempo, culminando en una suerte de sintesis en cuanto al oficio del historiador
militar y la metodología que utiliza en general, se incluyen algunos aspectos
metodológicos específicos que puedan llevar en forma sencilla y efectiva a lograr lo
que se busca. Es importante para todos los que sienten el fuerte atractivo de la
investigación histórica conocer algunas técnicas que se han ido desarrollando en el
tiempo y que son el producto de la experiencia de tantos que nos han precedido en
este oficio. Algunos aspectos aparentemente se repiten para entregar una mejor
guía a quienes se interesan por estos temas.

Wilhelm Bauer (1877-1953), quien fuera profesor de la Universidad de


Viena considera que la Historia puede entenderse en dos sentidos: realidad del
suceder y como ciencia o conocimiento del suceder. En su primer sentido la
afirmación de que «el pasado fue real»no suscita ninguna duda. Desde los tiempos
más remotos hasta la actualidad, el hombre, los hombres, han existido, han estado
ocupando un espacio geográfico, han desarrollado actividades de todo tipo:
económicas, sociales, culturales, etc. Esta idea de la Historia, como realidad del
suceder, es admitida sin discusión aun por los pesimistas que se han recordado con
anterioridad. En cuanto a su segundo sentido o sea el conocimiento del suceder se
entiende que su reconstrucción tiene muchas limitaciones como se ha analizado .
La pretensión que la Historia sea «la resurrección del pasado» es pura utopía para
algunos . Nadie puede conocer plenamente, auténticamente, ese pasado. Hay
ciencias que pretenden revivir, repetir fenómenos pretéritos. La Historia no podría
hacerlo. Ni siquiera con la ayuda que actualmente le puedan prestar los medios
tecnológicos más sofisticados. Estos medios podrían valer para la Historia más
reciente que, por otra parte, por su cercanía no puede hacerse aún. La Historia la
hace el historiador sobre ciertos hechos transcendentales del pasado; pero la
elabora desde la base subjetiva de su tiempo y de sus preferencias como se ha
precisado . Cada generación rehace la Historia para poder satisfacer los nuevos
interrogantes que se plantean. Además, el conocimiento histórico presenta un
sinfín de incógnitas y los puntos más claros, sabidos y comprobados no son,

119
necesariamente, los más importantes. Todo cambia según la perspectiva del
historiador. Si se pudiera revivirlos con la mayor precisión podrían verse con más
nitidez de la que se ve actualmente la Historia que se desarrolla ante nuestros ojos.
Se podría aceptar una explicación del concepto Historia en sentido restringido:
Historia Política, Historia de la Literatura, Historia del Arte, Historia de la Filosofía,
Historia de las Instituciones, Historia Económica-social, Geohistoria, Historia de la
Ciencia, Historia Militar y su reconstrucción presentaría los mismos problemas que
la Historia general. (Martínez J. , p. 35) Conocidas estas limitaciones que se
presentan para reconstruir los hechos se presenta una revisión del método
histórico como una manera de orientar el trabajo al que se enfrenta el historiador
militar.

Las fuentes son las protagonistas principales del trabajo y dado el enorme
cúmulo de ellas, se precisa en primer lugar establecer cuáles de ellas, sin ser en sí
históricas, resultan indispensables para el trabajo posterior; es éste el terreno de
las llamadas ''ciencias auxiliares'' de la historia, que proporcionan no sólo
información objetiva, sino que simultáneamente se convierten en herramientas
personales del investigador (ambas facetas se reúnen en el caso de la filología);
Bauer identifica con prioridad como tales a la geografía histórica, la filología, la
paleografía, la epigrafía, la ciencia de los incunables y la cronología.

120
Ciencias Auxiliares de la Historia según Wilhelm Bauer

121
1.-Método Histórico, el camino a seguir.

El método de investigación histórica es el analítico-sintético y es


indispensable que en el estudio de las cuestiones históricas se analicen los sucesos
descomponiéndolos en todas sus partes para conocer sus posibles raíces
económicas, sociales, políticas, religiosas o etnográficas, y partiendo de este análisis
llevar a cabo la síntesis que reconstruya y explique el hecho histórico.

El método analítico es el heurístico, palabra que proviene del término


griego heurisko que quiere decir yo busco, descubro, y que es el método que se usa
para encontrar lo nuevo, lo que se desconoce. (Real Academia Española, 2013) En
historia sería el manejo de las fuentes escritas y orales principalmente, aunque
para el estudio de la prehistoria habría que recurrir a otras ciencias auxiliares de
las que se hablará más adelante.

El método de síntesis es el hermenéutico, palabra que proviene del término


griego hermeneuo, que quiere decir yo explico y que consiste en el arte y teoría de la
interpretación, que tiene como fin aclarar el sentido del texto partiendo de sus
bases objetivas (significaciones gramaticales de los vocablos y sus variaciones
históricamente condicionadas) y subjetivas (propósitos de los autores). (Real
Academia Española, 2013) Este método es muy utilizado también en la teología .De
allí la importancia de no olvidar que no se trata solo de buscar o descubrir sino que
también explicar.

La investigación histórica también es deductiva-inductiva. Deducción, es


una palabra que proviene del latín deductio, que quiere decir sacar consecuencias de
un principio, proposición o supuesto, se emplea para nombrar al método de
razonamiento que lleva a la conclusión de lo general a lo particular. (Real Academia
Española, 2013) Este método en historia es fundamental, no es posible conocer y
explicarse la historia local de un ejército, por ejemplo, si no se parte del
conocimiento de una historia nacional y de esta si no se hace a partir de la historia
universal. Inducción, por su parte, es un término que procede del latín inductio, que
quiere decir mover a uno, persuadir, instigar, nombra al método de

122
razonamiento que asegura la posibilidad de pasar de los hechos singulares a las
proposiciones generales, o sea de lo particular a lo general. (Real Academia
Española, 2013)Aunque la historia general de un país no es exactamente la suma de
sus historias locales, es muy importante conocer los hechos particulares para
alcanzar las conclusiones más reales en los resultados de la investigación histórica.
Por lo tanto el método de investigación histórica debe ir de lo general a lo
particular, pero debe ser completado de lo particular a lo general.

Asimismo es posible reconocer sub métodos o métodos específicos de


investigación histórica entre los que se encuentran el cronológico, el geográfico y el
etnográfico. El cronológico que proviene del nombre griego Cronos, que es el Dios
del Tiempo, que sostiene el conocimiento del desarrollo de los hechos por orden
sucesivo de fechas que se hace imprescindible en toda investigación histórica ya
que el ordenamiento de estos en el tiempo facilita extraordinariamente la
interpretación histórica. El geográfico es el que trata los sucesos por orden de
pueblos. No es posible escribir la historia de un país o una región si no se tiene un
conocimiento acabado de su geografía. Por último, el sub método etnográfico que
relaciona los hechos históricos por razas, nacionalidades, religiones,
manifestaciones culturales y otras. (Delgado, 2010, pp. 9-18)

Analítico Sintético Dedo ctivo-Tnd ortivo


Heurístico-Descuhre De lo general a lo particular y
Hermenéutico-Explica vice versa

123
Fuera de la cronología, la geografía y la etnología, hay otras ciencias, cuyo
conocimiento es importante como auxiliares de la historia. La arqueología, ciencia
que investiga los monumentos no solo en sus valores intrínsecos sino también en
su evolución en el tiempo y que incluye artes como la arquitectura, la pintura, la
escultura, la filología (conocimiento del lenguaje) y la epigrafía (estudio de las
inscripciones). La paleografía, que estudia las escrituras antiguas. La epistemología
o gnoseología, que comprende el estudio de la teoría del conocimiento, muy
utilizada por los historiadores ingleses y norteamericanos. La numismática, que
estudia las monedas y medallas antiguas y modernas. La diplomática, que estudia
los diplomas y documentos oficiales. La sigilografía que estudia los cuños de
instituciones o personas y los signos de los escribanos. La heráldica, que investiga
los escudos de países, provincias, municipios y principalmente de familias. La
genealogía, que estudia las familias. La iconografía, que estudia las fotografías. La
filatelia que estudia los sellos de correo. La antropología o estudio del hombre,
ciencia que la constituyen numerosas ramas como la antropología general, física,
comparada, arqueológica, social, médica y otras, todas de gran valor para la historia
en general y para la historia militar en particular. (Bauer, 1957, pp. 227271) En
cuanto a lo militar en forma específica han aparecido nuevas disciplinas como la
hoplología que se refiere al estudio de los diferentes tipos de armas y al
comportamiento humano en combate , la uniformología y la vexilología que se
dedica al estudio de las banderas pendones y estandartes.

124
Ciencias Auxiliares de la Historia aceptadas en la actualidad

ARQUEOLOGIA
GENEALOGIA.

ONOMASTICA CRONOLOGIA

ETNOGRAFIA

' ■

SIGILOGRAFIA
DIPLOMATICA

ASTRONOMIA

ECOLOGIA

2. -El proceso de investigación histórica


Un esquema sobre las actividades que implica la investigación no es más
que una abstracción, una construcción teórica que intenta representar de algún
modo los procesos de conocimiento que efectivamente se producen. Todo esquema
sobre el proceso de investigación corre el peligro, especialmente para quien no ha
realizado todavía labores científicas prácticas, de convertirse en una especie de
modelo formal restrictivo. La labor científica es un trabajo donde la libertad y la
creación cumplen un papel central no hay receta que garantice un resultado
positivo para el trabajo, por cuanto las dificultades y los imprevistos son muchos lo
que impide alcanzar una planificación completa del proceso. La práctica enseña
que investigar es una tarea parecida a una práctica artesanal en la que es preciso
unir el pensamiento a la imaginación, la disciplina de trabajo a la inspiración, en
dosis variables según las circunstancias. El esquema que se

125
presenta es una sugerencia encaminada a estimular el pensamiento sistemático,
una indicación general, que pretende ser una guía para tener en cuenta los
principales factores y aspectos que intervienen en el proceso. (Sabino, 1992, p. 34)

El primer paso que se propone es la definición de un área temática, implica


la selección de un campo de trabajo, de la especialidad o problemática donde el
investigador se sitúa. En historia militar las áreas son múltiples y variadas entre
ellas encontramos por ejemplo las relacionadas a aspectos técnicos como las armas,
los buques, los aviones y su desarrollo, también aspectos logísticos en distintos
niveles que van desde el aporte de la nación a la guerra como los detalles de
alimentación y equipamiento de la tropa. A ellas se pueden agregar las relacionadas
con la organización también en distintos niveles que van desde cómo el país
enfrenta el conflicto hasta la problemática de una batalla específica en cuanto a este
factor. Son campos del saber que tiene unidad interna pero que abarcan una
problemática mucho más reducida que la historia militar en general e incluso de las
funciones militares en las que se ubican . Toda investigación versa, naturalmente,
sobre algún área del conocimiento, aunque esta pertenezca a más de una disciplina
científica. Pero una investigación puede definirse también como un esfuerzo que se
emprende para resolver un problema: no un problema cualquiera, sino un
problema de conocimiento. En este sentido conviene señalar que un problema de
conocimiento se plantea o presenta cuando se logra precisar qué es lo que no se
sabe dentro de una área temática determinada y se decide a indagar sobre esto
último.

El segundo paso consiste en la formulación o el planteamiento del problema.


Este aspecto es fundamental ya que orienta todo el proceso ya en ausencia de un
problema no hay verdadera búsqueda de conocimientos, no hay creación. Si no hay
algo de algún modo desconocido o mal conocido no hay, en verdad, auténtica
necesidad de investigar, de obtener nuevo conocimiento. La formulación de un
problema asume generalmente la forma de una pregunta, de algún interrogante
básico cuya respuesta sólo se podrá obtener después de realizada la investigación y
su éxito se medirá por la claridad pertinencia y precisión de la respuesta
encontrada.

126
El tercer paso que se propone es la delimitación de la investigación, este
incluye la tarea de fijar los objetivos, generales y específicos, del trabajo a
desarrollar, aclarando qué fines se considera posible alcanzar concretamente. Para
ello es necesario contar con un tema de estudio preciso y bien delineado que, por
sus proporciones, pueda ser investigado en relación a los recursos teóricos y
materiales.

Un cuarto paso es la elaboración de un marco teórico lo que significa


asimilar el bagaje conceptual y las teorías ya elaboradas respecto al tema, pero
enfocadas para los fines específicos del caso que se estudia . Considera por lo tanto
la revisión y organización de los conocimientos previos disponibles sobre el tema,
en lo que se refieren particularmente al problema que se ha planteado y al punto de
vista que se ha asumido acerca del mismo. La elaboración de este marco teórico
está estrechamente ligada al planteamiento del problema esto es así porque no
puede plantearse con seriedad un problema de investigación delimitando lo que
no$se sabe sobre algo si no se revisa y asimila previamente lo que ya se conoce
acerca del mismo, si no se ordena y elabora la teoría existente. Todo problema de
investigación se presenta bajo dos perspectivas: por un lado como una serie de
hechos, de fenómenos empíricos; por otra parte, como un conjunto de conceptos y
de proposiciones relativos a esos hechos o fenómenos.

El quinto paso que se propone es el diseño concreto que cumple la función de


complementarse al marco teórico: si éste proporciona el marco conceptual y
referencial para el problema, el diseño tiene por misión determinar la forma en que
el problema habrá de ser verificado: establecerá el criterio general de
comprobación, el sistema de aproximación a la realidad específica considerada, la
estrategia general a utilizar.

Lo que sigue es la aplicación concreta de lo estudiado en el marco teórico siguiendo


los pasos del diseño establecido. Los antecedentes establecidos hasta este
momento permiten obtener los indicadores, que son elementos concretos, que
permiten traducir y medir en la práctica los conceptos que se han definido
teóricamente. Junto a lo anterior y para poder seguir los indicadores se aplican las
técnicas de recolección de datos que se han definido en el diseño escogido.

127
Ambos elementos se sintetizan en la confección de determinados instrumentos de
recolección de datos. Estos pueden ser pautas de observación, entrevistas,
cuestionarios los que tienen una forma y un contenido. La forma, es decir, si se trata
de entrevistas, cuestionarios, pautas, estará determinada por las técnicas concretas
escogidas; el contenido es decir, qué preguntar, qué observar será el resultado de la
orientación que da la teoría y los indicadores para extraer de las fuentes . De este
modo ambas líneas, empírica y teórica, confluyen en este elemento, con el cual se
busca conseguir los datos capaces de construir una respuesta para el problema
inicial. Los datos se obtienen tal cual han sido recopilados, por tanto, es necesario
un trabajo de clasificación y ordenación que se hará teniendo en cuenta las
proposiciones sobre las que se asienta la investigación. (Sabino, 1992, pp. 34-37) La
recolección de datos se hace durante toda la investigación y será muy importante
tanto para la construcción del marco teórico como para responder adecuadamente
la pregunta formulada. Con los datos ya procesados se busca en ellos la respuesta al
problema planteado par lo cual será necesario analizar críticamente la información,
proceder a sistematizarla y sintetizarla, y arribar a conclusiones globales de
acuerdo a los datos disponibles. Es decir realizar una síntesis de lo encontrado.

Los pasos reseñados del proceso de investigación son los siguientes:

DELIMITACIO ELECCION AREA


N RECOLECCION TEMATICA Y EL
-DEL TEMA Y DE DATOS TEMA
OBJETIVOS

ELABORACION DISEÑO CLASIFICACION


---- MARCO INVESTIGACION DATOS
TEORICO INDICADORES

CRITICA DE SINTESIS Y INFORME DE


FUENTES CONCLUSIONES INVESTIGACION

128
a. -Elección del área temática

b. -El planteamiento del problema a investigar o elección del tema

c. -Delimitación de la Investigación con definición de objetivos

d. -Recolección de datos

d. -Elaboración de un marco teórico


e. -Diseño de la investigación con indicadores y técnicas de recolección de datos
con su respectivo instrumento

f. -Clasificación y orden de los datos

g. -Crítica de datos y fuentes

h. -Síntesis y Conclusiones

f. -El informe de investigación


g. Aprender a interrogarse sobre las causalidades
3. -La Investigación en marcha, el trabajo con las fuentes.
Es importante que el investigador obtenga los mejores datos
disponibles para resolver el problema, para ello al inicio del estudio se exploran los
vastos y variados testimonios de la actividad humana que proporcionan
información acerca de los sucesos pasados y entre ellos selecciona las pruebas que
se relacionan con su problema. Aunque se inicie buscando fuentes secundarias, su
objetivo final será el de localizar las fuentes de carácter primario. En consecuencia
debe ser capaz de distinguir entre ambos tipos de materiales y familiarizarse con
los procedimientos mediante los cuales es posible hallarlos.

Las fuentes que se usan son en su mayoría archivos preservados con la


intención de transmitir información. Hay diversos tipos de archivos: de ideas,
condiciones y sucesos pasados, que se presentan de forma escrita, pictórica y
mecánica, como los archivos oficiales (documentos legislativos, judiciales o
ejecutivos, elaborados por los gobiernos, por los estados u organizaciones locales,
tales como constituciones, leyes, cédulas, actas y decisiones jurídicas; listas de

129
impuestos y estadísticas vitales); datos conservados por las iglesias como actas de
bautismos, casamientos, reuniones parroquiales y registros financieros;
información recopilada por organismos oficiales regionales de educación,
comisiones especiales, organizaciones profesionales, consejos escolares o
autoridades administrativas tales como minutas de las reuniones, informes de
comisiones, órdenes o directivas administrativas, estudios de escuelas, informes
anuales, presupuestos, cursos , horarios de clase, listas de sueldos, registros de
asistencia, archivos médicos, informe de accidentes y registros atléticos), archivos
personales (diarios, autobiografías, cartas, testamentos, legados, escrituras,
contratos, notas para conferencias y borradores originales de discursos, artículos y
libros), tradiciones orales (mitos, leyendas populares, cuentos de familia, danzas,
juegos, ceremonias, relatos de sucesos formulados por testigos oculares y
grabaciones), archivos pictóricos (fotografías, películas, microfilmes, dibujos,
pinturas y esculturas), material de publicaciones (artículos de diarios, folletos y
publicaciones periódicas; trabajos literarios y filosóficos) y archivos mecánicos
(grabaciones de entrevistas y reuniones, discos fonográficos).A veces el
investigador no necesita recurrir a los archivos e informes o de confiar en las
palabras de terceros, porque puede servirse de objetos procedentes del pasado.
Estos restos o vestigios del pasado que se conservan sin que exista la intención
específica de transmitir hechos o informaciones constituyen un testimonio
inconsciente de los sucesos de la vida de los pueblos: restos físicos (edificios,
instalaciones, muebles, enseres, vestimentas, utensilios, joyas y restos de
esqueletos), material impreso (libros, formularios de archivos, contratos,
formularios de asistencia, boletines de calificaciones y avisos de diarios), y material
manuscrito (manuscritos, dibujos y ejercicios de alumnos).Puesto que el
investigador puede examinar directamente los vestigios y restos, este tipo de
fuentes resultan más confiables que los archivos. No es posible clasificar las fuentes
de manera rigurosa, puesto que un determinado elemento puede ser considerado
tanto un archivo como un vestigio; ello depende de la finalidad con que se lo
emplee y de la intención de quien produjo el documento o el vestigio. (Meyer,
1991)

Para ubicar las fuentes los ficheros y catálogos, los índices de publicaciones
periódicas, las bibliografías, las reseñas históricas, las disertaciones y las

130
publicaciones que incluyen informes sobre trabajos de investigación, proporcionan
valiosos indicios en la búsqueda preliminar de datos históricos ya sea en
bibliotecas o a través de internet. Por lo general la investigación suele extenderse
más allá de la biblioteca, hacia otras instituciones y personas especializadas que
posean documentos comerciales, oficiales o privados relacionados con el problema
que se desea estudiar.

a).-Las Fuentes y su selección en Internet

Hoy los archivos están utilizando extensivamente las nuevas tecnologías de


la información. Internet permite no solo consultar los catálogos sino incluso llegar
al documento. Pero no hay que olvidar que las fuentes primarias van mucho más
allá de la documentación archivística sobre todo en Historia Contemporánea. Los
libros, las revistas, los periódicos, las cartas, los programas de TV, la información
que navega por Internet, serán un día fuentes primarias para la investigación
histórica. En un futuro no muy lejano las nuevas tecnologías de la información no
serán solo simples herramientas para la investigación histórica, sino que llegarán a
convertirse en objeto de investigación. Internet actualmente no solo es un medio de
comunicación e información sino también un modo de movilización política y social
y por ello una fuente para el estudio de la historia del tiempo presente y además
Internet también es ya Historia. Varios son los problemas que tradicionalmente han
hecho difícil el acceso y la recuperación de la producción bibliográfica. Siendo la
Historia una ciencia acumulativa, su obsolescencia es muy inferior a otras
disciplinas y en muchos casos publicaciones clásicas continúan utilizándose y
citándose. (Liniers, 2006) Además, la información de interés para los historiadores
se encuentra tradicionalmente dispersa en catálogos bibliográficos y bases de datos
de disciplinas sociales cercanas. El peculiar ámbito de estudio de los historiadores
el hombre en el tiempo, vuelve impreciso e indefinido su límite y a veces encuadra
mal las publicaciones en los tradicionales sistemas de clasificación científica. Esta
interdisciplinariedad afecta sobre todo a la recuperación en catálogos de
bibliotecas por el «encasillamiento» de las materias y la difícil delimitación de la
producción historiográfica, debido a los lenguajes clasificatorios y pre coordinados
de las bibliotecas. (Liniers, 2006, pp. 131-154)

Los grandes sistemas de información bibliográfica son fundamentalmente

131
de ámbito anglosajón, con escasa presencia de publicaciones españolas o
latinoamericanas. La tipología de los soportes en que publica el historiador es muy
variada. Al año aparecen en España por ejemplo, más de 200 tesis doctorales, 2.000
monografías y 3.000 artículos de revistas de tema histórico. Sólo la base de Datos
ISOC- HISTORIA, contiene unas 70.000 referencias de artículos de revistas
españolas , desde 1975 a la actualidad. Existe en la actualidad una Biblioteca Virtual
llamada Miguel de Cervantes que reúne todas las Tesis Doctorales que se realizan
en las universidades del mundo en idioma español. Asimismo como ejemplo si se
busca en el sitio Dart Europe es posible encontrar 251 tesis doctorales en historia
militar realizadas por estudiantes de 19 países europeos, además junto a los sitios
mencionados es posible agregar muchos otros que aparecen en el sitio de la
Universidad de Aukland (University, Aukland, 2013)

La evolución de uso, cantidad y calidad de recursos ha tenido en los últimos


años un crecimiento extraordinario en Internet . En la actualidad dar una relación
exhaustiva de dichos recursos resulta imposible, no solo por la enorme
proliferación de catálogos y bibliografías existentes en la red, sino sobre todo por la
«inestabilidad» de la información. Lo que hoy existe, mañana puede haber
desaparecido. Por ello, es conveniente centrarse en sistemas ya consolidados y con
ciertas garantías institucionales, y siempre con un carácter selectivo. Además, ya se
está en condiciones de poder analizar en gran medida los principales recursos y
presentar más que una simple guía o directorio, un estado de la cuestión valorativo
sobre el tema. Las direcciones que se han seleccionado por este estudio teniendo en
cuenta parámetros de calidad de presentación, gratuidad en el acceso, volumen de
información disponible y garantías de la institución responsable del web, pueden
encontrarse en la referencia . (Montesi, 2011) (Liniers, 2006)

Es evidente que, una vez individualizados los recursos digitales, es


necesario llevar a cabo una evaluación de la calidad de los mismos, aspecto éste que
concierne a la operatividad de la investigación en la red y que permite reconocer
las informaciones que aseguran más fiabilidad. A éste propósito, los
estadounidenses Janet E. Alexander y Marsha Ann Tate elaboraron en 1996 un
esquema de evaluación que ha sido actualizado por el historiador italiano Guido
Abbattista, esquema que está estructurado en siete puntos y que permite evaluar

132
los recursos digitales en base a algunos criterios:

1) Autoridad: credibilidad científica de los responsables.

2) Certidumbre: si el sitio web ha sido realizado con editoriales estándar de nivel


profesional.

3) Objetividad: si el sitio tiene un carácter científico o divulgativo.

4) Actualidad: si se lleva a cabo la actualización y la revisión de las informaciones.

5) Materias y Audiencia a la que se intenta llegar: tiene que ver con la

comprensión en el ámbito disciplinar de referencia.

6) Uso: permanencia-estabilidad de los recursos y su capacidad de localización.

7) Transparencia: en relación a los contenidos.


Para que el historiador pueda utilizarlo, cada recurso digital tendría que
responder a estos requisitos. (Montesi, 2011, pp. 85-97)

b).- Fuentes Orales

La historia oral es al mismo tiempo las más nueva y la más vieja forma de
historia. Los primero historiadores profesionales fueron los portadores de las
tradiciones de sociedades iletradas. Sus descendientes aun pueden ser encontrados
en nuestros tiempos en los juglares de las villas africanas, los que pueden recitar de
memoria la genealogía de las familias dueñas del lugar, las dinastías de los jefes y los
sucesos de desastres naturales y políticos, sobre hasta diez generaciones en el
pasado distante. Tampoco el uso de recursos orales terminaron con la aparición de
la habilidad para leer y escribir. Estos fueron altamente valorados y recordados
como un camino más confiable hacia la verdad que los documentos solamente, por
casi todos los mayores historiadores, hasta el siglo XVII: por Heródoto, por Bede,
por Guicardini e incluso por el escéptico Voltaire. El verdadero historiador usa
muchas clases de evidencia, y "toda historia fue primero historia oral’’. El aspecto de
novedad de la historia oral viene de la grabadora de cinta. Ya no es necesario para el
historiador confiar en las notas o en

133
una memoria entrenada. Los historiadores han sido lentos para aceptar el cambio y
utilizar en forma mas completa estas fuentes . La reevaluación de la fuentes orales
surge menos del desarrollo dentro de la disciplina que de los cambios en el mundo
social e intelectual en el que los historiadores se encontraron trabajando después
de 1945. (Thomson, 1983, p. 2)

Dos dificultades han sido especificadas en el uso de las fuentes orales : la


confiabilidad de la memoria y la representatividad. La memoria es ciertamente
selectiva y su precisión dañada por la supresión inconsciente, por la confusión de
un evento con otro y por una creciente pero firme pérdida a través del mero paso
del tiempo. Pero el estudio de los procesos de la memoria han mostrado que
inmediatamente después de una experiencia se da lugar una drástica selección en
la formación y la organización de la memoria. Más aun, aunque hay una continua
pérdida de memoria a lo largo del tiempo, ésta es relativamente lenta, y en la edad
avanzada es comúnmente compensada por una renovada claridad de memoria
temprana en la fase de la "revisión de vida”. (Thomson, 1983, p. 12)

El testimonio oral, como cualquier otra evidencia, tiene que ser evaluado
tanto en términos de su consistencia interna, como comparado con evidencias de
otras fuentes. La calidad de la memoria también depende crucialmente del estilo de
la entrevista. El historiador tiene que aprender a animar a un informante, a
escuchar y por sobre todo, nunca interrumpir; pero por otro lado debe llegar con
preguntas fuertes (directas, controversiales) y una secuencia de temas en la mente,
de manera que el informante sea puntual y suavemente guiado a lo largo de la
discusión. Esto traerá resultados más adecuados que el estructurado cuestionario
de entrevista.

El problema de la representatividad también hace surgir la cuestión que se


aplica a toda forma de evidencia histórica . Los documentos dejados por el pasado
no son, como muchos creen, una sección accidental, dejada al azar, de aquellos que
existían originalmente. Ellos han sido seleccionados para la preservación,
usualmente por miembros de los grupos sociales gobernantes o educados, porque
creyeron que eran significantes. Esos documentos reflejan, por lo tanto, la
estructura de poder y los prejuicios de su tiempo. Por la misma razón hay que ser
cuidadoso para decidir a quién entrevistar. Hay dos terrenos apropiados para

134
seleccionar informantes. Primeramente, hay gente de especial interés, ya sea
porque, para la cuestión en estudio, tiene particularmente una memoria total, o
porque su experiencia de vida fue excepcional o crítica: secretario del movimiento
o dueño de la empresa, por ejemplo. Comandante de un destacamento que enfrentó
al enemigo en caso de la historia militar. Segundo, hay informantes escogidos como
"representativos” debido a su membresía a un grupo muy amplio, en el caso militar
podría ser un representante de los oficiales subalternos y un representante de los
suboficiales a manera de ejemplo. En cualquier conjunto de entrevistas es
importante asegurar un equilibrio de perspectivas. El historiador oral, por lo tanto,
necesita construir un muestreo por cuotas, un número de representantes de cada
tipo de informante que se necesita, identificando las divisiones sociales claves del
lugar y periodo en estudio - entre hombres y mujeres, entre ocupaciones,
religiones, razas, generaciones, escalafones militares. Los informantes de cada
categoría deben ser entonces escogidos por una variedad de medios - a través de
contactos personales, llamadas de prensa y radio, centros de reunión, trabajadores
sociales y médicos - así, ampliando más la base y asegurándose que, hasta donde
sea posible, ellos también sean escogidos desde diferentes redes sociales
informales. (Thomson, 1983, p. 14) Si se trata de un tema de historia militar no
bastará con entrevistar al Comandante encargado de una operación , sino la riqueza
del procedimiento se demostrará buscando respuestas en los distintos escalones de
mando llegando por supuestos hasta el mismo soldado raso para saber como se
vivió la realidad en ese nivel.

Una vez comenzado, casi con certeza se encontrarán otros dos problemas.
El primero es la trascripción. Las grabaciones de cintas son documentos primarios
en las entrevistas. Pero no son un medio de uso práctico ni en el trabajo de
investigación, ni al escribir. Es esencial transcribirlos si el material va a ser
completamente explotado. Sin embargo, transcribir es caro y consume tiempo: en
general, toma seis horas de escritura a máquina por cada hora grabada. En la
investigación personal, para el historiador individual, es posible una solución
alternativa en la forma de toma de notas a la grabación en vez de la trascripción,
excepto para secciones que se ven apropiadas para ser citadas. El segundo, más
fundamental surge al escribir el material. Porque las entrevistas de historia oral
pueden probar que son sorprendentemente difíciles de integrar con las formas de

135
historia convencional. Su misma fortaleza; sus giros particulares y locales de frases;
su autenticidad de detalles personales; su soterrada indicación acumulativa de la
calidad de los sentimientos dentro de una familia; su coherencia alrededor de un
simple camino de vida; significa que a menudo, estos pueden ser manejados como
un documento directamente editado, que dividido en fragmentos para ilustrar un
argumento histórico. Una segunda limitación es cuando la preocupación principal
está puesta en los eventos. Ciertamente el testimonio oral, si viene de participantes
directos, puede agregarle detalles a las descripciones narrativas. Pero casi
invariablemente la mejor estructura viene de la documentación contemporánea y
la evidencia oral toma un rol suplementario, a menudo como material de contexto
no citado. Esto es porque su fortaleza radica mucho más en describir lo que es
normal, el patrón repetido y las redes sociales de la vida día a día, que de los
incidentes excepcionales; mientras que los registros escritos, especialmente los
diarios, se enfocan mucho más en lo último. Al revés, las fuentes orales tienen
mucho más valor en las formas de historia que se preocupan menos con lo que
sucedió y están más centradas en cómo funcionaba el sistema - social, político o
económico - y en documentar la experiencia típica de diferentes grupos sociales. La
historia oral ofrece un medio para conocer los cambios fundamentales de los
tiempos actuales y al mismo tiempo, por sus propias palabras, de compartir con
gente de todas las clases una comprensión del impacto de la historia en sus propias
vidas. (Thomson, 1983, p. 16) Las experiencias de civiles y militares en las guerras
y crisis contemporáneas están en espera de ser recogidas adecuadamente con
técnicas como las recordadas.

Un ejemplo de la aplicación de la historia oral a la historia militar en la


actualidad es el libro publicado en Estados Unidos por el Instituto de Estudios de
Combate de Fort Leavenworth, Kansas con el título " La operaciones del Ejército
Norteamericano en la Operación Al Fajr en Noviembre de 2004”operación ocurrida
en la Segunda Guerra del Golfo. Los historia que se relata en el libro está basada en
las experiencias de los participantes y lo que ellos contaron de lo que vivieron en
sus propias palabras. Se trata de una historia en bruto en la que los editores
efectuaron pequeños cambios en beneficio de la claridad y para sacar algunos
términos poco correctos , como asimismo algunos ataques personales de

136
carácter injurioso. Señalan estos que se trata de dejar evidencia de los testimonios
de soldados hombres y mujeres en distintos niveles de liderazgo para las futuras
generaciones. (Gott, 2006, p. VI)

c. -Formulación de Hipótesis

Las informaciones parciales que no guardan entre sí relación alguna, no


permiten lograr un significativo avance del conocimiento. Aunque los estudiosos
agrupen los hechos y luego organicen las diferentes categorías en un orden lógico,
no podrán sino ofrecer una narración inconexa en la que los diversos sucesos
quedarán sin explicación. Los hechos aislados carecen de significado, y en
consecuencia los investigadores no pueden limitarse a describirlos y clasificarlos
según sus características superficiales. Para elaborar trabajos valiosos proponen
distintas hipótesis que expliquen los sucesos y condiciones. Buscan conexiones
ocultas, pautas fundamentales o los principios generales y, de esa manera,
procuran explicar o describir las interrelaciones estructurales que existen entre los
fenómenos. Después de formular las hipótesis, buscan las pruebas que las
confirmen o las refuten. (Meyer D. V., 1981)

Para formular hipótesis debe existir un problema que resolver, desde


esta perspectiva se espera que el investigador sea capaz de plantear respuestas
ante las interrogantes que presenta un determinado tema histórico. Las hipótesis,
por tanto son todo el conjunto de respuestas posibles ante una determinada
problemática. Esto último implica que la formulación de hipótesis se realiza luego
de llevar a cabo la recolección de las fuentes. En este momento el investigador se
halla en condiciones de plantear el problema o la hipótesis de investigación o sea
afinar y estructurar más formalmente la idea de investigación, a través de tres
elementos :los objetivos que persigue la investigación, las preguntas de
investigación y la justificación del estudio del tema. Los objetivos, constituyen la
meta del trabajo. Deben ser expresados con claridad y basados en la realidad;
deben ser susceptibles de alcanzarse. Los objetivos de la investigación, son las
guías del estudio y deben tenerse en cuenta durante todo el desarrollo del trabajo
de investigación.

137
Luego de definir en forma concreta los objetivos del tema de investigación,
se debe plantear a través de una o varias preguntas , según requiera el trabajo, el
problema o hipótesis del tema que se va estudiar. Las preguntas no deben ser muy
generales; no se deben usar términos inciertos, que puedan dar lugar a una doble
interpretación, conviene que las preguntas sean más precisas, es decir, que
aborden sobre temáticas más específicas y limitadas. Antes de plantear hipótesis,
es necesario ordenar los datos disponibles y tratar de determinar qué factores
deben tenerse en cuenta, o qué variables, si la investigación es cuantificada .Tanto
los objetivos como las preguntas del trabajo de investigación, deben ser apropiados
y acordes entre sí ; deben ir hacia una misma meta. El tercer elemento que se
propone es la necesidad de justificar los motivos que fundamentan la investigación.
Casi todos los trabajos de investigación, se llevan a cabo para cumplir un objetivo
bien definido, y ese objetivo o intención debe tener la fuerza necesaria que
justifique la elaboración de ese proyecto. En él se debe explicar la conveniencia de
llevar a cabo esa investigación y a quiénes beneficiaría. (Meyer D. V., 1981)

Una hipótesis es entonces una explicación posible y provisional de un hecho


o de un conjunto de hechos que, para ser aceptada como cierta, debe haberse
verificado en todo sus extremos de manera satisfactoria. Es por lo tanto una parte
del método histórico; pero cuando es necesaria, es solo una base o presupuesto
provisional del que se parte para una investigación. Una hipótesis no es una
conclusión( ni, por tanto, la explicación de un hecho o conjunto de hechos); puede
ser , sin embargo un resultado cuando, al desechar la que se revela como falsa, en el
curso de la investigación han surgido elementos nuevos para elaborar otra
hipótesis rectificando la primera. Esta nueva hipótesis es, en efecto el resultado de
la investigación, pero no su conclusión: no ha resuelto el problema, aunque haya
mejorado el punto de partida y la investigación no se puede dar por cerrada porque
no ha concluido, aunque se haya avanzado. (Suarez, 1977, p. 229)

d. -Elaboración de un Marco Teórico

Ningún hecho o fenómeno puede abordarse sin una adecuada conceptualización. El


historiador militar que se plantea un problema, no lo hace en

138
el vacío, como si no tuviese la menor idea del mismo, sino que siempre parte de
algunas ideas o informaciones previas, de algunos referentes teóricos y
conceptuales, por más que éstos no tengan todavía un carácter preciso y
sistemático. En el caso de la historia militar este marco conceptual es muy
importante ya que permite a quienes no son expertos entender con mayor claridad
la particular terminología y conceptualización castrense.

El marco teórico, marco referencial o marco conceptual tiene el propósito


de dar a la investigación un sistema coordinado y coherente de conceptos y
proposiciones que permitan abordar el problema. Se trata de integrar al problema
dentro de un ámbito donde éste cobre sentido, incorporando los conocimientos
previos relativos al mismo y ordenándolos de modo tal que resulten útil a la tarea
que se emprende. (Sabino, 1992, p. 51) El fin que tiene este es el de situar el
problema dentro de un conjunto de conocimientos, que permita orientar la
búsqueda y ofrezca una conceptualización adecuada de los términos que se
utilizarán, es decir no sirve solo al lector a que va dirigida la investigación sino
sobre todo al propio historiador militar para concretar las variables de su
investigación.

El punto de partida para construir un marco teórico lo constituye el


conocimiento previo de los fenómenos que se abordan , así como las enseñanzas
que se extraen del trabajo de revisión bibliográfica .El marco teórico responde a la
pregunta: ¿qué antecedentes existen? Por ende, tiene como objeto dar a la
investigación un sistema coordinado y coherente de conceptos, proposiciones y
postulados, que permita obtener una visión completa del sistema teórico y del
conocimiento científico que se tiene acerca del tema. En el caso de las ciencias
militares dependiendo del enfoque que elija el historiador será imprescindible
referirse a conceptos estratégicos, tácticos, de inteligencia, de logística y de
organización entre muchos otros. En muchos proyectos de investigación, no se
presenta una sección aparte denominada marco teórico sino que se exponen sus
características dentro de lo que se denomina revisión bibliográfica o antecedentes
Puede suceder, por tal motivo, que el marco teórico de un trabajo no aparezca en
forma explícita en el mismo, aunque es normal que toda investigación de cierto

139
nivel plantee estas referencias teóricas en sus capítulos iniciales. Cuando no se las
formula es porque se está aludiendo a un sistema referencia lo suficientemente
conocido como para que el mismo no requiera de una exposición detallada, ya que
se puede suponer, razonablemente, que los lectores lo conocen con anterioridad.
Este es el caso de las teorías ampliamente aceptadas, de conceptos difundidos
uniformemente en libros de texto o de aportes bien conocidos por los especialistas
de una disciplina. No es por tanto necesario que todos y cada uno de los informes
de investigación posean una sección específica denominada marco teórico. Lo que
sí es importante es dejar afuera las fuentes de posibles confusiones aclarando al
lector los puntos de partida, el sentido que se le da a los conceptos, la relación que
se establece entre ellos de acuerdo a los antecedentes existentes y al problema que
se investiga. (Sabino, 1992, p. 54)

El marco teórico cumple las siguientes funciones en una investigación:

1. Ayuda a prevenir errores que se han cometido en otros estudios.


2. Orienta sobre cómo se realizará el estudio (al acudir a los antecedentes, se
puede observar cómo ha sido tratado un problema específico de investigación,
qué tipos de estudios se han efectuado, con qué tipo de testimonios , cómo se
han recolectado los datos, en qué lugares se han llevado a cabo, qué diseños se
han utilizado).
3. Amplía el horizonte del estudio y guía al investigador para que se centre en su
problema, evitando desviaciones del planteamiento original.
4. Conduce al establecimiento de hipótesis o afirmaciones que más tarde habrán
de someterse a prueba en la realidad.
5. Inspira nuevas líneas y áreas de investigación.
6. Provee de un marco de referencia para interpretar los resultados del estudio.

La elaboración del marco teórico comprende, por lo general, dos etapas:


La primera es la revisión de la literatura existente que consiste en destacar,
obtener y consultar la bibliografía y otros materiales que pueden ser útiles para los
propósitos de estudio, de donde se debe extraer y recopilar la información
relevante y necesaria que atañe al problema de investigación. Una segunda etapa

140
que es la elaboración del marco teórico, que se basará en la integración de la
información encontrada. Es importante que en la investigación se incorporen las
ideas del autor, críticas o conclusiones con respecto al material recopilado.
También es importante que se relacionen los aspectos más destacados yendo de lo
general a lo concreto, mencionando primero generalidades del tema hasta llegar a
lo que está relacionado con la investigación. (Hernandez Sampieri F. C., 2000)

e. -Crítica de datos y fuentes


El análisis de las fuentes consiste en extraer la mayor cantidad de
información posible de ellas. En este punto se hace necesario plantearle la mayor
cantidad de preguntas posibles a las fuentes de información analizadas. En el caso
de una fuente escrita, no sólo extraer las ideas principales, o ante una imagen, no es
suficiente con describir las escenas representadas. La idea es desarrollar la
capacidad de discernir acerca de la veracidad de la fuente de información, aprender
a cuestionarse acerca de los elementos que pueden haber condicionado al autor del
documento, para así poder determinar las posibilidades de manipulación de
información, falseamiento de la misma, o cualquier otro factor que implique que los
datos entregados no sean fidedignos. Para valorar y criticar las fuentes es preciso
contrastar diversas fuentes referidas a un mismo hecho, para que así logre darse
cuenta de los múltiples puntos de vista de los actores involucrados. El historiador
no presupone que parte de lo que dice la fuente es genuino o que un archivo
expone con fidelidad los sucesos pasados. Por el contrario, examina
cuidadosamente cada uno de los elementos de que dispone y procura determinar
qué grado de confiabilidad posee. Una parte esencial de su trabajo consiste en
verificar si un documento contiene errores involuntarios o es un fraude deliberado.
Cualquier investigador que no adopte estas precauciones comete un grave error,
porque cuando la investigación se basa en fuentes poco confiables es trabajo
perdido. El historiador debe someter sus fuentes a una rigurosa crítica externa e
interna, a fin de proporcionar un relato verídico de los sucesos pasados. (Meyer D.
V., 1991)

Mediante la crítica externa se verifica la autenticidad y la validez de un


documento o vestigio, es decir que comprueba si es lo que parece o dice ser, a fin

141
de determinar si puede considerárselo como prueba. Para descubrir los orígenes de
una fuente material se pregunta lo siguiente: cuándo o por qué fue elaborado el
documento, quién fue el autor o creador, si escribió el material el autor a quien se le
atribuye, si es ése el original o bien es una copia exacta del trabajo del autor (y en
su caso si es posible restaurar el texto original del documento). Preguntándose
infinidad de cuestionamientos se debe de determinar cuándo, dónde y por qué fue
producido un documento o vestigio y verificar quién fue su autor. La determinación
de la autoría es una prueba que el historiador debe realizar con frecuencia, puesto
que algunos documentos no incluyen el nombre del autor, ocultan su identidad con
un seudónimo, o bien mencionan como autor a alguien que no tuvo en el trabajo
ninguna participación significativa. Para determinar la autoría es necesario un
trabajo riguroso de investigación para rastrear documentos anónimos y sin fecha,
descubrir falsificaciones o plagios, hallar elementos identificados de manera
incorrecta o devolver a un documento su forma original. Durante la búsqueda de
indicios se deben examinar atentamente los materiales de que se dispone y
preguntarse si son tópicos de otros trabajos del autor y del período en que fue
escrito el documento, el lenguaje, el estilo, la ortografía, el manuscrito y la
impresión de este último; si el autor manifiesta una ignorancia impropia de un
hombre con su formación cultural, si escribió sobre sucesos, cosas o lugares que un
hombre de su época no podía conocer, si alguien alteró el manuscrito con o sin
intención al copiarlo de manera incorrecta, o bien agregando o eliminando pasajes;
si se trata de un original o una copia del trabajo del autor; si el manuscrito no tiene
fecha o se desconoce al autor, si hay algún indicio interno en el documento que
revele su origen. Al examinar un documento o vestigio para determinar su
autenticidad, es necesario poseer un nutrido bagaje de conocimientos históricos y
de carácter general. También se debe tener un buen sentido de la cronología, una
mente dúctil, sentido común, capacidad para comprender el comportamiento
humano y gran paciencia y perseverancia. Para resolver ciertos problemas se debe
contar con ciertas nociones de filología, química, antropología, arqueología,
cartografía, numismática, arte, literatura y paleografía, además de conocer diversos
idiomas modernos y antiguos. Claro que el historiador no puede poseer una
formación ilimitada, pero sí una preparación especializada en las disciplinas
auxiliares que guardan relación estrecha con el

142
problema de estudio. Si no está capacitado para afrontar ciertos aspectos de la
crítica textual, deberá buscar ayuda de expertos competentes en ese campo. (Meyer
D. V., 1991)

La crítica interna por su parte consiste en determinar el significado y


confiabilidad de los datos que contiene el documento. Para verificar el contenido de
una fuente, el historiador se pregunta qué quiso significar el autor con cada palabra
y cada expresión, y si son dignos de fe sus asertos. La finalidad de la crítica interna
consiste en determinar las condiciones en que se produjo el documento, la validez
de las premisas intelectuales sobre las que se basó el autor y la interpretación
correcta de los datos. La tarea de determinar con exactitud el significado de una
expresión, término técnico o palabra arcaica es sumamente compleja y requiere
considerables conocimientos de historia, leyes, costumbres e idiomas. Es más fácil
leer un documento “con los ojos del autor”, si se está familiarizado con el ambiente
geográfico, social, religioso y económico en que aquél vivió. Si un investigador
conoce el motivo que indujo al autor a redactar un informe, se halla en condiciones
de interpretar con más exactitud el significado de este último. Cuando dispone de
tales informaciones, el investigador puede determinar si el autor escribe
seriamente, con humor, con ironía, o de manera simbólica. También le será posible
decidir si el autor expresa sus verdaderos sentimientos o emplea frases piadosas,
gentiles o convencionales, para agradar al público. Siempre que se realiza la
traducción de un documento histórico o la realiza él mismo, debe cerciorarse de
que aquélla tenga el mismo significado que el original. El historiador debe
mantener su escepticismo con respecto al contenido de una fuente hasta que pueda
cerciorarse de que el autor se hallaba en condiciones de expresar la verdad y
deseaba hacerlo. Para realizar esta indagación, se pregunta si otras autoridades en
la materia consideran al autor como un observador competente y confiable; si
contaba con los medios, la preparación técnica y las condiciones necesarias para
observar los hechos acerca de los cuales pretende informar; si es posible que
factores tales como las tensiones emocionales, la edad o el estado de salud
ocasionaran errores en sus observaciones o inexactitudes en su informe; si se
basan sus informaciones en la observación directa, en relatos ajenos o en otras
fuentes; si redactó el documento en el momento en que realizó la observación o lo
hizo semanas o años más tarde; si lo

143
redactó sobre la base de notas tomadas cuando efectuó sus observaciones o apeló a
su memoria; si tenía prejuicios con respecto a algún país, región, raza, religión,
persona, partido político, grupo social o económico, organismo profesional, período
histórico, método de enseñanza o filosofía educacional, que pudieran ejercer
influencia sobre su trabajo; si financió alguien su labor de investigación, con la
esperanza de obtener un informe favorable a una causa determinada; si el autor
trabajó en condiciones económicas, políticas, sociales o religiosas que pudieran
hacerle ignorar, interpretar incorrectamente o tergiversar ciertos hechos; si fue su
trabajo motivado por la malicia, la vanidad o el deseo de justificar sus actos; si su
objetivo consistió en lograr la aprobación de las generaciones venideras o en
agradar u hostilizar a algún grupo; si distorsionó o embelleció los hechos para
obtener mejores efectos literarios; si existen contradicciones en su trabajo, y; si
coinciden con su informe los escritos de otros observadores idóneos de distintos
antecedentes. (Meyer D. V., 1991)

En muchos casos los investigadores emiten juicios personales, al evaluar las


fuentes . Es importante considerar algunas sugerencias de Clifford Woody como
guía general entre ellas: No tratar de hallar en los documentos antiguos conceptos
que corresponden a tiempos posteriores; no se debe suponer que el hecho de que
un autor no mencione ciertos sucesos implica que no los conoce (el argumento del
silentio), o que no han ocurrido; subestimar una fuente es tan erróneo como
atribuirle un valor del que carece, y no es mejor situar un suceso en una época
anterior a aquélla en que efectivamente se produjo, que ubicarlo en un momento
posterior a aquél en que ocurrió; una sola fuente verídica puede servir para
confirmar la existencia de una idea pero, para poder probar la realidad de los
sucesos o hechos objetivos, se requieren otros testigos directos, idóneos e
independientes; la presencia de errores idénticos prueba que las fuentes dependen
una de otra, o que derivan de una fuente común; si los testigos se contradicen en un
punto, uno u otro pueden estar en lo cierto, pero también es posible que ambos se
equivoquen; las declaraciones de los testigos directos, idóneos e independientes,
que informan acerca del mismo hecho fundamental y también sobre algunos
incidentes colaterales, pueden aceptarse en aquellos puntos en los que concuerdan;
el testimonio oficial, oral o escrito, debe compararse, siempre que sea posible, con
el que procede de las fuentes extraoficiales, porque ni uno ni otro

144
son suficientes por sí mismos; un documento puede proporcionar pruebas
confiables sobre ciertos puntos y, sin embargo, carecer de valor con respecto a
otros . (Kumar, 2008, p. 2) (Poincaré, 1995)

f. -El informe de investigación

Una vez que se han concretado los hallazgos , se redactan los informes en
los que se exponen el desarrollo de los trabajos de manera organizada. La
exposición incluye el enunciado del problema, una reseña de la bibliografía
utilizada, los supuestos básicos de la hipótesis, la formulación de ésta, los métodos
que se emplean para ponerla a prueba, los resultados que se obtienen, las
conclusiones a que se llega y la bibliografía. La hipótesis ayuda a determinar cuáles
son los aspectos importantes para el estudio y proporciona una estructura que
permite exponer las conclusiones de manera significativa. En el marco de la
hipótesis, se buscará organizar el material según un orden que puede ser
cronológico, geográfico, temático, o bien una combinación de ellos. También se
deberá decidir qué grado de importancia se otorgará a las diversas pruebas y qué
extensión se les dará en el informe. Tratar de exponer la totalidad de los hechos, se
puede entregar una imagen distorsionada de la recomposición que se busca . Para
determinar cuáles son los datos más significativos y cuántos de ellos deben
incluirse en la exposición final, es necesario efectuar una reevaluación de la
hipótesis y de todo el estudio. La organización de los datos debe ser coherente,
organizada y entretenida, para que junto con lograr precisión también despierte el
interés en el lector, mediante una adecuada redacción , evitando agregar
comentarios para mejorar el texto los que pueden que distorsionar la verdad.
Escribiendo investigaciones creativas y críticas, se puede aprender a redactar
narraciones llenas de vida, sin afectar la rigurosidad del trabajo. (Meyer D. V.,
1991)

g. Aprender a interrogarse sobre las causalidades:

Uno de los elementos que estructura las explicaciones históricas son las
“causas” por las que se producen los hechos estudiados. Se espera que el
historiador militar desarrolle la capacidad de explicar las causas de los hechos,
fundamentando sus apreciaciones a partir de diversos tipos de información

145
obtenida por medio del análisis y crítica de fuentes. Se espera que desarrolle la
capacidad de identificar que los hechos y procesos históricos siempre obedecen a
múltiples causas, por tanto debe aprender a cuestionar toda explicación unilateral.
(Meyer D. V., 1991) Un ejemplo de una aplicación errónea de lo anterior sería
considerar el atentado de Sarajevo como la única causa de la primera guerra
mundial o explicar que la Guerra del Pacífico fue producto dela expansión chilena
en territorios peruanos y bolivianos..

En el entendido de que el historiador sólo puede ofrecer una imagen


fragmentaria del pasado, y de que el conocimiento histórico es parcial sobre la base
de conjeturas, se puede determinar en qué medida la historia representa con
exactitud la realidad pasada. La investigación histórica tiene carácter científico,
dentro de ciertos límites: las conclusiones a las que llega un historiador pueden ser
verificadas por otros estudiosos, puede formular hipótesis, reúne y analiza pruebas
importantes para cerciorarse de que su hipótesis proporciona una explicación más
satisfactoria que la ofrecida por las teorías opuestas; se sabe que cada suceso
depende de sus causas, de sus condiciones para que aquél se produzca; el
historiador trata de seleccionar las condiciones que probablemente precipitaron un
suceso, procura comprobar si una o más de ellas pueden haberlo originado. El
historiador nunca tendrá la seguridad de haber tomado en cuenta todos los
factores pertinentes, puesto que los hechos históricos tienen un complejo esquema
de interacción de los fenómenos, porque no obedecen a una única causa. La
investigación histórica no puede probar sus hipótesis mediante la experimentación
o la observación controlada, no puede recrear personalidades ni condiciones que
ya no existen con el propósito de examinarlas y estudiarlas controlando todos los
factores importantes; los historiadores limitan sus exámenes a los datos de que
disponen e intentan obtener una mejor comprensión de ellos mediante
comparaciones históricas y construcciones hipotéticas, comparan y contrastan un
suceso con otros similares para identificar semejanzas y diferencias: la
autenticidad y confiabilidad de las fuentes históricas dependen de el sometimiento
riguroso a la crítica externa y a la interna de las fuentes, y del grado de información
obtenida respecto del pasado y el presente para la reconstrucción de los sucesos. A
través de una amplia comprensión del pasado y del presente es

146
posible que el investigador no distorsione o interprete erróneamente las pruebas
importantes, y es más probable que elabore un relato acorde a los sucesos del
pasado. El historiador no busca formular generalizaciones como en las ciencias
naturales, sino identificar los factores singulares asociados con un determinado
fenómeno y gracias a los cuales éste se diferencia de otros sucesos, con la
posibilidad de proporcionar un conocimiento para elegir cursos de acción
alternativos en los quehaceres humanos, mostrar indicios de comportamientos que
anticipen ciertos acontecimientos de acuerdo al proceder análogo entre el hombre
del pasado y el hombre del presente. (Meyer D. V., 1991)

3. -El uso y el estudio de la historia militar

El estudio de la historia significa por sobre todo la búsqueda de la verdad


que nos permita comprender el dinamismo de la actividad humana y nos sirva esta
verdad para contribuir a la configuración de un futuro mejor, aportando los
argumentos y razones deducidas. La idea no es demostrar cosas, sino por sobre
todo averiguar algo. (Poincaré, 1995, p. 626)
Sabemos que la guerra es una forma repetitiva de comportamiento humano
por lo que el estudio de ella junto con todo lo que lleva asociado particularmente al
mundo militar, puede entregar importantes enseñanzas, no sólo para los
uniformados, sino a la sociedad entera. Es el presente el que la historia militar
enlaza con el pasado y el futuro. Se acude al pasado en función de las
preocupaciones presentes, las cuales se encaminan hacia la configuración del
futuro. (Suarez, 1977, pp. 121-122)
Así podemos decir que la historia militar, es un arte que supone la
adquisición de una experiencia. Lo que nos engaña y nos hace seguir esperando que
un día alcanzará un nivel verdaderamente científico, se debe a que está llena de
ideas generales y de regularidades aproximadas, como ocurre también en la vida
cotidiana. Se trata entonces, de ir junto a los acontecimientos analizados desde la
posición de un observador posterior escuchando las voces diversas y opuestas de
los muertos para que se oigan de nuevo. (Howard M. , The Causes of War, 1983)
(Keegan, 1991, p. 27)
La historia militar hay veces que ha servido como propaganda, para
construir mitos de manera de crear o sostener emociones y creencias. La historia

147
de un regimiento por ejemplo enfatizando su gloria y apagando lo malo que pudo
haber. Esta visión básica y selectiva del pasado generó en el tiempo un
distanciamiento entre los escritores militares y los académicos. Así se estigmatizó
este tipo de historia como la del “Tambor y la Trompeta” y desde el mundo
académico se estableció la noción de que la guerra y lo militar no era en realidad tal
como se pintaba, sino que estaba acomodada para servir otros fines. Sin embargo,
paradójicamente muchos también han reconocido el valor del mito al que le dan
una destacada función social. (Howard M. , The Causes of War, 1983, p. 210)
Con todo la labor del historiador militar cualquiera sea su origen, es
descubrir y registrar todo lo complicado y desagradable que las realidades de la
guerra consideran. De allí que hay que acercarse al mito con mirada crítica lo que
puede desilusionar y causar dolor. Se trata en definitiva de decir la verdad para
conformar los valores por los que se luchó en la guerra y por que se defendieron,
pero también para preservar la eficiencia militar para el futuro.
Así entrar en las mentes de otras generaciones en la llamada “otredad de los
viejos tiempos”, es difícil y requiere de entrenamiento y mucha lectura. De allí que
el esfuerzo hay que centrarlo en verificar la evidencia, a fin de establecer los hechos
y luego ordenarlos en su conexión de causa y efecto. El número de hechos
relevantes puede ser infinito y la idea no es solo contestar algunas preguntas, sino
dejar que los hechos hablen, escuchar las voces reales no aquellas que nosotros
queremos escuchar. No cabe la menor duda que después de escoger, ordenar e
interpretar, vamos a encontrar detrás de los hechos, detrás de Clío, a un
historiador. (Howard M. , The Causes of War, 1983, p. 212)
Las dificultades que se encuentran no son menores, la evidencia a veces es
confusa y contradictoria. Los testigos normalmente no quedaron en las mejores
condiciones psicológicas para dar testimonios confiables de sus experiencias. A lo
anterior, se agregan las dificultades propias que impone la lealtad y la discreción
que a veces puede llevar a suprimir evidencias. Así también tratar de colocar orden
artificial en el caos, haciéndolo racional es una verdadera blasfemia de la verdad
caótica.
La historia militar, es útil para los profesionales de las armas. Hay muchas
dificultades en la realidad para que puedan probarse realmente en las operaciones.

148
De allí que a través de su estudio se podrá reconocer que las guerras se parecen
entre sí, más que cualquiera otra actividad humana, por el peligro, el miedo, la
confusión y por tratar de imponer la voluntad de unos sobre otros con violencia.
Las diferencias como se ha recordado en nuestro recorrido inicial por la historia
militar, se producen por los cambios sociales y tecnológicos que hay que tener en
cuenta. También se puede observar la repetición de los errores especialmente por
falta de decisión de los líderes generando con ella una lenta reacción. (Hughes,
1995, pp. 225-265)
Michael Howard propone tres reglas de estudio para la historia militar que se
hace conveniente considerar
-Un estudio en el tiempo que permita observar como la forma de guerrear o
combatir se ha desarrollado a través de largos períodos históricos. Así viendo lo
que ha cambiado se puede deducir lo que no lo ha hecho, y también aprender de las
grandes continuidades en este campo, así como de las similitudes de las técnicas
empleadas por los grandes capitanes, a través de los tiempos. Los principios de la
guerra se van haciendo claros, los que hay que complementar con un claro sentido
del cambio y aplicarlo con flexibilidad lo que solo la luz de una amplia lectura
puede entregar.
-Un estudio en profundidad. Vale decir, escoger por ejemplo, una sola campaña y
explorarla cuidadosamente, no sólo de historias oficiales sino de memorias, cartas,
diarios e incluso de literatura imaginativa hasta que se disuelva la bruma y se
aclare la idea de la confusión y el horror de la experiencia real. Así dejar el orden
atrás y recrear por un estudio detallado la misma presencia del caos, revelando la
parte jugada no solo por la habilidad, la planificación y el valor, sino también por
los golpes de suerte. Así es posible acercarse un poco mas a lo que realmente
sucedió.
-El estudio del contexto . Las campañas y batallas no son como juegos de ajedrez, ya
que estos son llevados a cabo totalmente aislados de su entorno y bajo estrictas
reglas definidas anteriormente. En el caso de las guerras se está ante conflictos de
sociedades y pueden comprenderse si realmente se entienden las sociedades que
están luchando. Las raíces de las victorias o de las derrotas, es necesario buscarlas
lejos de los campos de batalla en factores políticos, sociales y económicos. Así se
explica porque los ejércitos estaban constituidos de una forma determinada y

149
porque los líderes se comportaban de una determinada manera. Si no se consideran
estos factores las conclusiones que se obtengan pueden ser muy equivocadas.
(Howard M. , The Causes of War, 1983, pp. 215-217)
Sin lugar a dudas toda historia ayuda a un sentido de pertenencia, y todos los
hombres en forma consciente o inconsciente hacen uso de ella. En ella está la
inspiración para los miembros nuevos de la sociedad a la que pertenecemos. En lo
militar es una verdadera base de datos para análisis operacionales, sistema de
entrenamiento para comandantes prospectivos, una memoria institucional, en fin
una fuente de recreación. Von Moltke decía “la historia es el mejor sustituto para un
ejército de paz.”
Clausewitz, por su parte recuerda en su obra que la crítica histórica busca la
relación entre los fenómenos y entrega la habilidad para juzgar. Sirve de guía para
efectuar una deducción, es así como la historia es como una escuela de arte, se busca
entender acontecimientos que son únicos y de allí que hay que descubrir los hechos,
seguir las huellas de los efectos hacia las causas para conformar la investigación y la
evaluación de los medios. Así las preguntas no pueden quedar en un solo nivel, sino
hacerlas desde arriba y desde abajo como se ha recordado. No se trata solo de saber
lo que ocurrió en determinada campaña o guerra, sino de lo que podía haber
pasado, no solo de los medios usados, sino los que podían haberse usado. Así la
crítica está dirigida solo a reconocer la verdad y no para actuar de juez. En síntesis
saber por que fue y como fue. (Cohen, 1990, pp. 45-46) Al igual que en los demás
géneros de la Historia se propone que el investigador dedicado al estudio científico
de la historia militar tenga una metodología apropiada y para ello :

- Debe conocer con precisión los conceptos propios de la vida castrense

- Como en toda rama o disciplina histórica, hay que evitar el anacronismo (juzgar el
pasado con las ideas o los valores del presente), y siempre se debe tener en cuenta
los criterios, las ideas, las formas de comportamiento, etc., que regían en las épocas
históricas que se estudian.

- Deben recordar que los años ,y más aún los siglos, permiten una visión más
racional y menos subjetiva de los hechos y sus causas, de las razones reales de las

150
guerras y de sus consecuencias, y las motivaciones de unos y otros beligerantes.

- Leer y tener a mano una extensa bibliografía sobre el proceso histórico de la


milicia y de las armas, y concretar minuciosamente tanto el tema como el período
de tiempo a analizar. Por otro lado, como cualquier otra rama, la historia militar
tiene también sus propias fuentes primarias, al igual que todas aquellas que sirven
como fuentes a los demás géneros históricos: las más importantes son,
evidentemente, los documentos relativos a la época a estudiar. Es necesario
intentar acceder a todos los Archivos, tanto militares como civiles (y en caso de
guerras, los de un bando y los del otro), que aborden el tema a estudiar con el
objeto de obtener diarios de operaciones, órdenes del día, informes, mapas,
itinerarios, fotografías, etc.

Muy importantes también, como se ha recordado, son los métodos usuales de la


llamada historia oral, a pesar de su inmensa carga de subjetividad que debe
considerarse con una sabia dosis de crítica, a través de entrevistas personalizadas
con los contemporáneos que puedan dar información sobre sus propias
experiencias pasadas o las de otros. No menos interesante es la prensa de la época:
con ella se puede obtener una visión general de los acontecimientos, pero sin
olvidar que cada periódico tiene una línea editorial o inclinación proclive a la de
sus propietarios o empresarios, y que muchas veces da una imagen distorsionada
de los hechos. (Martinez J. , 2003, p. 41)
Otros estudiosos recuerda Martínez Sanz ,señalan que es difícil determinar
el concepto de «historia militar» debido a la heterogeneidad de ese género o rama
de la Historia, pues dentro de ella habría que distinguir entre el Arte de la guerra
(la llamada «ciencia militar»), que estudia las acciones específicas de un grupo
humano -los militares-, y la Polemología, (del griego pólemos -guerra- y logos -
tratado-)término acuñado en 1946 por el profesor Gaston Bouthoul, que lo propuso
en su libro Cent millions de morts y que estudia las guerras como un acto social del
hombre, pero haciendo hincapié en sus implicaciones psicológicas, sociales,
económicas y técnicas. (G.Bouthol, 1971) Sin embargo, la mayor parte de los
tratadistas y autores mezclan estos dos aspectos a la hora de realizar sus estudios.
Se afirma entonces que para formular el objeto y metodología que corresponde a la
historia militar habría que precisar y determinar tres aspectos:

151
- Objeto y finalidad última de la historia militar. La historia de la guerra debería
mostrar una imagen clara y completa de las confrontaciones bélicas como
expresiones de la violencia extrema que una sociedad utiliza para resolver sus
problemas, así como por las grandes transformaciones de todo tipo (económico,
social, cultural, político, etc.) que sufren las sociedades afectadas por ellas. Además,
convendría establecer las diferentes tipologías de los conflictos: guerras
convencionales, guerras civiles, guerras revolucionarias y otras pues cada tipo de
conflicto tiene efectos diferentes sobre las sociedades a las que afecta. Además, no
debe olvidarse que la finalidad social de la historia militar es la de ser didáctica, ya
que debe servir para prevenir y evitar futuros conflictos.

-Contenidos de la historia militar. Respecto a este segundo aspecto J. M. Winter,


profesor de Yale y autor de una veintena de libros sobre la guerra propone el
estudio de esta en cinco niveles:1.-La guerra de los políticos: En este nivel se
estudia cómo los gobiernos de los Estados beligerantes organizan la guerra en el
plano exterior, mediante la diplomacia, y en el interior, formando gobiernos de
unidad nacional (que aglutinen a todas las fuerzas sociopolíticas), planificando una
economía de guerra y reprimiendo a la oposición. 2.-La guerra de los generales:
Aquí se estudian las grandes campañas militares, las formas de organización de los
ejércitos beligerantes, sus armas o tecnologías y sus tácticas de combate. 3.-La
guerra de los soldados: Estudia la vida cotidiana de los soldados que participan en
la lucha, desde su periodo de instrucción hasta su entrada en combate; en este nivel
el historiador resalta las motivaciones para la guerra y lo que la experiencia de la
lucha ha influido en sus vidas personales. 4.-La guerra de los civiles: En este nivel
se debe estudiar la profunda influencia que la guerra causa en el conjunto de la
población civil, en los no combatientes, refiriéndose tanto a sus circunstancias
anímicas (exaltación patriótica, sensación de derrota, etc.) como a sus
circunstancias de vida cotidiana: muerte, miedo, hambre, etc. 5.-Los resultados de
la guerra: Como conclusión, debe hacerse un balance de lo que la guerra ha
aportado a cada bando y cómo ha marcado la memoria colectiva de cada país
beligerante. (Winter, 1992)

Como se puede ver se vuelve a la discusión presentada al inicio de este trabajo en


cuanto al objeto y finalidad de la historia militar. Se vuelve entonces a las

152
diferentes miradas van desde un estudio omnicomprensivo del fenómeno hasta
una preocupación muy específica de los aspectos militares en los enfrentamientos
que se producen en las batallas. Lo que propone Jay Winter es una útil guía para
elegir un área temática y un problema a resolver.

4. -La importancia del estudio de la historia militar

Se puede apreciar entonces que las aproximaciones que hay con respecto a
la historia militar hoy día son variadas. Tradicionalmente se pensaba que ella era
un área restringida solamente a los integrantes de las fuerzas armadas y
particularmente a aquellos viejos soldados que habían tenido experiencias de
guerra o aquellos que habían dedicado su vida entera al estudio de las grandes
batallas de la historia. De allí entonces que la percepción era que la especialidad
estaba vedada a los civiles a los que despreciativamente se les denominaba
cucalones o ignorantes ya que no tenían ninguna experiencia práctica en el servicio.
Por otra parte se consideraba o se relacionaba esta historia militar con la llamada
historia oficial, o sea aquella que relataba lo que había sucedido en combate desde
la perspectiva de la propia fuerza y que se refería por sobre todo a los aciertos y a
la bravura de los soldados propios construyéndose así una fuerte tradición
relacionada con las glorias alcanzada en las diferentes victorias. El estudio mas
científico de las guerras y de las batallas por especialistas civiles hizo que a su vez
se mirara con desdén a la historia militar tradicional colocándosele además el
apelativo de la historia militar del “tambor y la trompeta” o sea utilizar el redoble
del primero y el sonar de la segunda solo para glorias y éxito. Esta situación a veces
llegó a extremos como la publicación de un libro record de ventas en Inglaterra
titulado “Historia de la Incompetencia Militar” como una reacción a las visiones tan
míticas de la historia militar (Regan, 2001). Evitando los extremos ambas son
valiosas y se estima que la mejor manera de hacer historia es con una mirada
muldisciplinaria que congregue a especialistas tanto civiles como militares.

153
Muchos se preguntarán y para que sirve todo esto si no voy a ser un
historiador o un militar. La respuesta es que en su labor profesional cualquiera que
ella sea muchas veces tendrán que leer sobre hechos históricos para conocer las
causas y consecuencias de determinados sucesos. Para ello será básico saber cuales
son las preguntas que no contestó el historiador, reconocer si este usó o no las
fuentes adecuadas en calidad y cantidad y si el relato que les presenta tiene
precisiones o aspectos que no son probados adecuadamente.
El valor de la Historia Militar para las personas va a depender del grado de
convencimiento que tenga esta de que estudiarla realmente lo beneficia en su
profesión y mas en general en su vida . Muchos estarán de acuerdo que es
infinitamente mejor entender el presente a través del conocimiento del pasado que
hacerlo a través de prejuicios o ignorancia. Cuantas veces se han escuchado
respuestas como “es que siempre se ha hecho así” o “es la sagrada tradición y
costumbre” y pocos se preguntan por qué.
La historia puede entregar al individuo absorto en todas las pequeñeces y
preocupaciones del momento, un sentido de las proporciones, de la inmensidad del
tiempo y de la lentitud del progreso, de lo transitorio de lo que a veces parece
eterno. El afán de todos los días absorbe casi absolutamente, nunca hay tiempo
para reflexionar, no hay posibilidades de identificar lo accesorio de lo realmente
importante aspecto que es básico en la labor de un profesional. Los consume el
plazo, la inspección, el informe etc.
Una rigurosa lectura de la historia y una profunda reflexión de lo leído
empiezan a generar una conciencia histórica. El individuo comienza a desarrollar el
hábito de investigar temas amplios y se acostumbra a seguir sus huellas a través de
largos periodos. De esta manera evita las generalizaciones tan típicas y
convenientes o las teorías de una sola causa. De esta manera aprende a sopesar la
evidencia e inferir conclusiones lógicas. Asimismo en un verdadero esfuerzo por
comprender los procesos vuelve con la memoria al pasado y luego proyecta su
propia visión hacia delante considerando las circunstancias que dirigieron las
acciones de sus predecesores lo que a menudo se transforma en un ejercicio de
humildad. Muchas veces se cree ser inventor de la pólvora, es decir que se tuvo una
idea genial que cambiará para siempre las cosas para mejor. Los más viejos, los que
más han vivido, los que más han leído la historia, por el contrario, se dan

154
cuenta que mucho de lo que imaginaron ya se había hecho y muchas veces. Muchos
exclamarán “Cuidado todo ya está escrito”, “que sabios eran los viejos”. Quienes
hayan estudiado por ejemplo el sistema del servicio militar de los romanos de hace
veinte siglos se darán cuenta que las brillantes ideas que se aplican hoy día no son
ocurrencias nuevas. El sentido de la humildad en la profesión cualquiera que ella
sea, es básico para avanzar, evita los mesianismos y hace entender mejor la
realidad.
De esta manera se va desarrollando la conciencia histórica, el individuo
va siendo capaz de entender mejor el mundo que lo rodea reconociendo mejor los
aspectos de la naturaleza humana que a menudo marcan el quehacer de las
actitudes y acciones individuales.
Normalmente habrá que enfrentar diferentes tipos de problemas, ideas y
a la gente en un entorno siempre cambiante y complejo que es afectado por
consideraciones tecnológicas, ideológicas y humanas. Las propias capacidades
serán entonces exigidas al máximo. Se requerirá entonces todos los recursos
necesarios para enfrentar los desafíos para cumplir adecuadamente las
responsabilidades diarias. Para ello un recurso inmensamente rico será el
conocimiento del pasado. A menudo este conocimiento se adquiere a través del
estudio dirigido, sumado por el que se logra con una constante lectura personal, la
que es motivada por la clara percepción del valor del estudio individual. Visto de
esta manera, estudiar historia contribuye al crecimiento personal, provee un
valioso bagaje profesional y entrega una enorme cantidad de usos prácticos en el
día a día.
En el sentido práctico el estudio de la historia militar sirve como un laboratorio
al individuo interesado en ella. Ayuda sin lugar a dudas a compensar las
deficiencias en cuanto a la falta de experiencias personales. Estas falencias son
bastante frecuentes en los profesionales de las armas o en los civiles interesados,
ya que muy pocos han estado en combate y por un mínimo de tiempo, sin embargo
deben prepararse para ganar una guerra con nuevas condiciones y sin el beneficio
de la práctica.
La historia militar también ayuda a mejorar sus capacidades profesionales a
través de los nuevos enfoques captados del estudio de problemas del ayer que
iluminan las dificultades contemporáneas, junto a poseer nuevas percepciones

155
obtenidas en el análisis de los éxitos y de los fracasos militares. La historia militar
sin embargo no entrega recetas o lecciones claramente definidas, se sabe que no
existen dos situaciones exactamente iguales y es ingenuo pretender aplicar una
solución histórica a un problema contemporáneo. Más que la solución en píldoras
la historia militar es una fuente de inspiración. Enfrentando los problemas de la
guerra se pueden alcanzar notables éxitos si se sabe que otros han tenido que
soportar situaciones similares o peores condiciones.
Un estudio crítico de la historia militar ayuda a reforzar el concepto de la
profesión militar u otra relacionada, en la medida que se consideren los referentes
históricos a la ética militar o profesional y se analicen en forma aplicada lo que
permite ir dando forma a una actitud mental o a un verdadero marco de
referencia.El liderazgo por supuesto, capacidad básica para los futuros
comandantes y demás profesionales , puede ser provechosamente estudiado a
través de la lectura de historia militar la que está llena con ejemplos, buenos y
malos a tomar en consideración. De esta manera se aprende con mayor
profundidad la crítica importancia del líder en cuanto a su carácter e integridad.
Asimismo la historia militar estudiada en profundidad ayuda observar la guerra, al
decir de Clausewitz como un camaleón, un fenómeno que afecta y genera su
espíritu desde la sociedad que la produce.
La sociedad de la cual los profesionales en general y los militares en particular
forman parte tiene grandes esperanzas en las nuevas generaciones y está
convencida que son los fieles seguidores de grandes tradiciones y por lo tanto
dominan la historia de quienes los antecedieron. En el inconsciente colectivo está
radicada profundamente la idea que un chileno al menos domina la historia patria y
la gente cada vez que tiene una duda acude a cualquiera relación y con mayor razón
a un especialista militar para consultarle cualquier duda sobre la guerra de Arauco,
de las luchas de la Independencia , de la Guerra contra la Confederación Perú
boliviana, de la revolución de 1851, del 1859, de la guerra contra España, de la
Guerra del Pacífico y de la revolución de 1891.
Se conoce realmente esa historia militar en su extensión, en su contexto y en
profundidad. Si no es así muchos tendrán que ruborizarse al quedarse sin
respuesta cuando alguien les consulte muy de buena fe y convencido de estar frente
a un especialista en historia militar.

156
La Historia Militar Chilena no se agota con las guerras y revoluciones de la
conquista, la colonia y el siglo XIX, por el contrario continua en el siglo XX plena de
acontecimientos y sucesos que obliga a los interesados a conocerlos, investigarlos y
sacar lecciones de ellos para el día a día y para el mañana. . Las tensiones con
Argentina a fines del siglo XIX y comienzos del XX a manera de recuerdo llevaron a
una carrera armamentista impresionante y además a un vasto proceso de
movilización que dejó grandes enseñanzas. Más adelante a lo largo del siglo los
conflictos se sucedieron con los vecinos del este, por nombrar solo algunos la crisis
del Islote Snipe, el caso Palena, Laguna del Desierto y luego la grave crisis de 1978
que estuvo a punto de provocar una guerra. Que decir de las tensiones con Perú y
Bolivia, la ruptura de relaciones en 1911 incluso hasta el nivel de consulados, la
famosa movilización de 1920 o guerra de Don Ladislao, la cuestión del Lauca y la
delicada situación vivida entre 1974 y 1979 en la frontera norte. Todas ellas
entregan valiosas lecciones tanto a civiles como a militares de gran valor para los
procesos de mando, organización , docencia y planificación que podrían llevar a
cabo. Estas situaciones ocurrieron en los territorios de los tres países lo que obliga
a conocer su geografía, en ellos participaron las fuerzas armadas y otras fuerzas de
los tres países las que se deben conocer en todas sus dimensiones no solamente
como están hoy sino su evolución completa para saber realmente de sus
debilidades y fortalezas. Estas exigencias son básicas para un futuro especialista en
historia militar.
En el plano de la historia militar que relaciona a las Fuerzas Armadas y la
sociedad, el siglo XX también fue particularmente rico en acontecimientos. En las
dos primeras décadas del siglo en la época del parlamentarismo las Fuerzas
Armadas fueron utilizadas profusamente en el control de las huelgas que se
sucedían en Chile por la llamada Cuestión Social tanto en las actividades de las
salitreras en el norte como en las minas del carbón en el sur. Más adelante los
políticos se empezaron a acercar a los cuarteles para concitar el apoyo del ejército a
sus planes revolucionarios. Asimismo los militares incursionaron en la política
como última alternativa ante el desorden y la ingobernabilidad, como también por
el olvido en que se les tenía, asumiendo el gobierno en 1924 y hasta 1931. En ese
período se presentaron serias dificultades entre las propias instituciones de las
FFAA y también al interior de ellas. Se sublevó la marinería la que capturó la

157
Escuadra casi completa siendo finalmente reducida la sublevación por la acción
conjunta de la Fuerza Aérea y el Ejército. También hubo intentos de motín en los
cuarteles y un ataque comunista al regimiento Esmeralda en Copiapó. Más adelante
se sucedieron muchos hechos que complicaron las relaciones civiles militares como
por ejemplo la aparición de una organización para militar amparada por el
gobierno llamada “las milicias republicanas” como una manera de neutralizar a las
FFAA. Hubo desprecio e insultos por tiempo largo hacia los militares para los
cuales fue peligroso utilizar los uniformes en la calle. Todos estos sucesos permiten
explicar hoy día muchas de las reacciones políticas en contra de las Fuerzas
Armadas como también rivalidades y diferentes pensamientos al interior de las
FFAA y de Orden. Un futuro especialista en historia militar debe saber lo que pasó,
porque se produjo y cuales fueron los aciertos y errores del período.
A partir de la segunda mitad del siglo XX la situación política chilena se polarizó
de tal manera al generarse todo un período de planificaciones globales en la
política como la revolución en libertad y luego la revolución a la chilena con
empanadas y vino tinto que intentó imponer un régimen marxista en Chile
influenciadas estas experiencias por la Guerra Fría y la Revolución Cubana. Las
FFAA fueron protagonistas en estos intentos ya sea dando seguridad como también
participando en el gobierno de turno en puestos ministeriales. El resultado es
conocido ,lo que significó el inicio de un gobierno militar que duró 17 años y que
generó un profundo cambio en el país. El Presidente de la República continuó
después del proceso como Comandante en Jefe del Ejército por 8 años mas
manteniéndose en su cargo por la suma de veinticinco años. Muchos militares y
civiles participaron directamente en la lucha contra la subversión y contra el
terrorismo urbano. Un capítulo lleno de sombras durante este período fue el de los
derechos humanos tema por el cual un significativo número personas todavía
responden ante la justicia. Más adelante Chile vivió un período de transición hasta
alcanzar el período actual con el funcionamiento normal de las instituciones de la
República. Que pasó realmente, hubo equivocaciones, hubo aciertos, que lecciones
se aprendieron? Son aspectos importantísimos en la formación de un historiador
militar. Como expertos les corresponderá una relación muy activa tanto con las
autoridades políticas como con la comunidad en general para lo cual tendrán que

158
estar alerta para evitar la instrumentalización política como asimismo para
mantener a ultranza la doctrina institucional de las FFAA en cuanto a que son
jerarquizadas, obedientes, profesionales y no deliberantes. Las respuestas que se
buscan puede entregarla la historia militar estudiada sistemática y objetivamente.
Finalmente para entender porque las instituciones de la defensa como son , es
fundamental conocerlas en detalle en su evolución. Esa síntesis o fusión de
influencias como la araucana, la española, la francesa, la prusiana, la
norteamericana y en menor medida algunas otras dan una buena explicación.
Ayudará a entenderlo también la evolución de su organización y reglamentación, el
origen y desarrollo de sus integrantes, su accionar en tiempos de paz y de
catástrofes, su participación internacional ya sea creando ejércitos extranjeros
como participando en misiones de paz. Todos estos aspectos entregan lecciones
importantes y en la mayoría de los casos son aciertos para imitar. Sin embargo
también hay errores que indagar y estudiar con método histórico. No se trata de
buscar responsables o hacer juicios de valor con respecto a ellos, sino el estudio
detallado de todos los factores para buscar la mejor fórmula para evitar algo
similar en el futuro.
La Historia Militar no se agota con la chilena, hay una extraordinaria historia
militar universal que también es necesario conocerla y estudiarla.

5. Palabras Finales
Este trabajo es una compilación de temas de interés a los que se han
agregado algunas experiencias personales en el campo de la historia militar cuyo
objeto es servir de guía a quienes se interesen por investigar y conocer mas de esta
disciplina llena de sorpresas que sirve para la acción, también para vivir mejor y
por sobre todo para entender el presente y proyectarse al futuro. Es un trabajo que
sigue en elaboración agradeciéndose la crítica y las sugerencias para continuar
mejorándolo.

159
Bibliografía

Aguayo, C. (2006). Las Profesiones Modernas, Dilemas del Conocimiento y el Poder.


Santiago: Ediciones UTEM.
Almiñana, E. G. (2002). Historia del Mundo Contemporaneo. Valencia: Editex.
Ariés, P. (2006). La Historia de las Mentalidades. En J. L. Goff, La Nouvelle Histoire
(págs. 460-481). Paris: Editions Complexe.
Aurell, J. (2008). Tendencias historiográficas del siglo XX. Santiago: Globo Editores.
Balmaceda, C. (2001). “El Emperador Tiberio en los Annales de Tácito”.
Universidad Católica Onomazein n°6 , pp. 281-293.
Barraclough, G. (1991). Main Trends in History. London : Holmes&Meir.
Barrientos, M. E. (2002.). Los escritos políticos de Kant. El Salvador: Universidad
Centro Americana.
Bauer, W. (1957). Introducción al Estudio de la Historia. Barcelona: Bosch.
Bennett, Nicholas Hooper y Matthew. (2001). Atlas Ilustrado la guerra en la Edad
Media: 768-1492. Madrid: Ediciones Akal.
Best, G. (1984). “What is Military History”. History Today, Vol. 34 Issue 12 Decembe ,
2-13.
Biografias y Vidas. (10 de noviembre de 2011). Flavio Estilicón. Obtenido de Flavio
Estilicon: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/estilicon.htm Bloch, M.
(1990). Introducción a la Historia. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Bloch, M. (2006). Historia e Historiadores. Madrid: Akal,.
Bois, G. (2006). Marxismo y Nueva Historia. En J. L. Goff, La Nouvelle Histoire (págs.
432-450). Paris: Editions Complexe.
Bond, B. (1984). What is Military History? ry HistoryHistory Today Vol34 Issue 12
December , 2-13.
Bravo, R. (1992). Tesis Doctorales y Trabajos de Investigación Científica. Madrid:
Paraninfo.
Burguiere, J. (2006). La antropología Histórica. En J. L. Goff, La Nouvelle Histoire
(págs. 38-62). Paris: Editions Complexe.
Burke, P. (1990). Formas de hacer Historia. Madrid: Alianza.
Cagni, H. (2009). , “Rflexiones en torno a los conceptos de guerra justa y cruzada y
su actual revalorización” . Revista Enfoques, Argentina,Vol.VII, Número 10, , pp. 157-
181.
Cancel, M. R. (07 de noviembre de 2011). Historiógrafos providencialistas:Eusebio
de Cesárea/cristianismo-primitivo. Obtenido de Historiógrafos
providencialistas:Eusebio de Cesárea/cristianismo-primitivo:
enmariocancel.wordpress.com/category/
Center of Military History United State Army. (1988). A Guide to the Stdy and Use of
Military History. Washington: Center of Military History.
Cesarea, P. d. (10 de Mayo de 2012). Procopio de Cesarea. Obtenido de Procopio de
Cesarea: www.mcnbiografias.com
Chambers, J. W. (1990). The Oxford Companion to American Military History.
London: Oxford University Press.

160
Chandler, D. (1984). “What is Military History”. History Today, Vol. 34 Issue 12
Decembe , 2-13.
Cleary, T. (1999). Sun Tzu, El Arte de la Guerra Ilustrado. Madrid: Edaf.
Cohen, E. y. (1990). Military Misfortunes, The Anatomy of Failure in War. New York:
Vintage Books.
Collingwood, R. (1990). Idea de la Historia. México: Fondo de Cultura Económica.
Condorcet., J. A.-1. ( 2001). Cinco memorias sobre la instrucción pública y otros
escritos. Madrid.: Ediciones Morata.
Cotterell., A. (1989). The Illustrated Encyclopedia of Myths and Legends. London:
Marshall .
Craig, G. A. (1992). Delbrück: el historiador milita. En Ministerio de Defensa de
España, Creadores de la Estrategia Moderna (págs. 339-370). Madrid: Ministerio de
Defensa de España,.
Delgado, G. (2010). Concepto y metodología de la Investigación Histórica.
Cuadernos de la Salud Pública de Cuba vol 36,9-18.
Descartes, R. (2003). Discurso del método. Madrid: Alianza Editorial.
Descartes, R. (2003). Discurso del Método. Madrid: Editorial Alianza.
Dupuy, E. a. (1993). ,The Collins Encyclopedia of Military History. London: Harper
Collins Publishers.
E.Showalter, D. (1996). Military History, The Reader's Companion to Military History.
(R. C. Parker, Ed.) Boston-New York: Houghton Mifflin Company.
Eco, U. (2001). Como se hace una tesis. Barcelona: Gedisa.
Edward Gibbon. (2012 de Noviembre de 2008). The Decline and Fall of the Roman
Empire, (1782)The extent and military force in the age of the antonines. Obtenido de
Gutenberg project.
Espino, A. (1993). La Historia Militar entre la renovación y la tradición. Manuscrits,
N°11, Barcelona, Enero , p.213-242.
Eusebio de Cesárea I, v. e. (07 de Noviembre de 2011). Historia Eclesiástica, Libro
III, X. Obtenido de Historia Eclesiástica, Libro III, X: www. zonaktolica .com.
ar/2010/.../ historia-eclesiastica-eusebio-de.htm.1
Fairbank, J. K. (1996). China una Nueva Historia. Santiago de Chile: Andrés Bello.
Ferrill, A. (1999). The Reader's Companion to Military History. New York: Houghton
Miffin Compan.
Fran^ois Marie Arouet, (. (1794). Historia de Carlos XII, Rey de Suecia, traducida del
francés al español por Leonardo de Uriay Oñuela,. Madrid: Imprenta Azna.
Froissart, J. (1910,). Chronicles of Froissart. New Ykrk: Collins and Son.
G. Bouthol. (1971). La Guerra. Barcelona: Oikos-Tau.
G. R.Elton. (1990). The Practice of History. London: Collins.
García, D. (2002). Historiografía y Fuentes para el estudio de la Guerra y el Ejército
en la España del antiguo regimen. Revista de Historia Militar , 184-291.
Gazmuri, C. (2006). La Historiografía Chilena. Santiago, Chile: Taurus.
Gilbert, F. (1991). Maquiavelo: El Renacimiento del Arte de la Guerra. En M. D.
España, Creadores de la Estrategia Moderna (págs. 23-42). Madrid: Ministerio de
Defensa de España.
Goff, J. L. (2006). La Nueva Historia. En J. l. Goff, La Nouvelle Histoire (págs. 264294).
Paris: Editions Complexe.
Gott, K. (2006). The U.S. Army in Operation Al Fajr: An Oral History. Kansas: Combat
Studies Institute Press.
H. Carr, E. (2006). ¿Que es la Historia? Barcelona: Ariel.

161
Hagen, S. N. (1991). Engels y Marx sobre la Revolución, La guerra y el Ejército en la
sociedad,. En M. D. España, Creadores de la Estrategia Moderna (págs. 273-291).
Madrid: Ministerio Defensa España.
Hernande.
Hernandez Sampieri, F. C. (2000). Metodología de la Inevstigación. Mexico: c Graw
Hill.
Hernandez Sampieri. (2001). Mertodología de la Investigación. México.
Heródoto. ( 1999). Los Nueve Libros de la Historia. Barcelona: Océano.
Holmes, R. (2001). TheOxford Companion to Military Histor. London: Oxford
University Pres.
Howard, M. (1983). The Causes of War. London: Unwin paperback.
Howard, M. (1984). “What is military History”,. History Today, Vol. 34, Issue 12,
December , 1-23.
Howard, M. (1999). Disciplinary Views of War Military History. En O. University,
The Oxford Companion to American Military History (págs. pp.223-225). London:
Oxford University Press.
Howard, M. (1999). Disciplinary Views of War, Military History. En O. University,
The Oxford Companion to American Military Histor (págs. 223-225). London: Oxford
UniversityPress.
Hughes, D. (1995). Moltke,On The Art of War. USA: Presidio Press.
Humble, R. (1980). Warfare in The Ancient World. New York: Cassel Ltd.
Hume, D. (1842). Historia de Inglaterra, desde la invasión de Julio César hasta el fin
del Reinado de Jacobo I,. Barcelona: Imprenta Francisco de Oliva, Calle de la Plateria.
J.C.Stagg. (1984). “What is Military History”, . History Today, Vol. 34, Issue, 12
December , 2-13.
John Terraine, ,. (1984.). “What is Military History”. History Today, Vol. 34 Issue 12
Decembe , 2-13.
Josephus. (1959). TheJewish War. Tel Aviv1959: Penguin Books.
Keegan, J. (1991). The Face of Battle. Kent: Chatham.
Kumar, R. (2008). Research Methodology. New Delhi.
Lacouture, J. (2006). La historia inmediata. En J. L. Goff, La Nouvelle Histoire (págs.
331-354). Paris: Editions Complexe.
Liniers, M. C. (2006). Fuentes Bibliográficas para la historia en Internet. Hispania ,
131-154.
Livio, T. (1905). ria de Roma (Vol. 22). Londres: JM Dent & Sons, Ltd.
Lowith, K. (1973). El sentido de la Historia. Madrid: Aguilar.
Makiel, M. L. (1999). Nueve Libros de la Historia de Herodot. Barcelona: jJuventud.
Martinez, J. (2003). La Historia militar como género histórico. Cuadernos de
Historia Contemporanea, Madrid, 37-47.
Martinez, J. (2003). La Historia Militar como género histórico. Madrid.
Martínez, J. Teoria de la Historia. Madrid.
Martínez, S. J. (2003). Teorías acerca de la Historia. II Congreso de Historia Local
Metdploggía de la Investigación Histórica (págs. 18-41). La Oratava:
VICECONSEJERÍA DE CULTURA DEL GOBIERNO DE CANARIAS.
Mastrogregori, M. (1998). El manuscrito interrumpido de Marc Bloch. Mexico D.F.:
Fondo de Cultura Económica.
Mauskopf, D. (2003). Historiography of the Middle Ages. Leiden,Netherland:
KoninklijkeBri.

162
Meyer, D. V. (1981). Manual de Tecnica de Investigacion Educacional. Buenos Aires:
Paidos.
Meyer, D. V. (1991). Manual de Técnicas de la Investigación Educacional. Ciudad de
México: Paidos.
Michelet, J. (1847). History of the French Revolution, Translated by Cocks,. London:
Bradbury and Evans.
Mihelic, S. (2011). AJP Taylor and his critics in Great Britain. Nordersted: Druck und
Binding.
Mommsen, T. (1960). Historia de Roma. Buenos Aires: Joaquín Gil.
Montesi, L. (2011). El oficio del historiador en tiempos de internet,. Historiografías
N°2 Julio Diciembre , 85-97.
Nogent, G. d. (1997). Gesta Dei per Francos (1104-1109). USA: The Boydell Press
Woodbridge.
Oman, C. (1939). On the writing of History. New York.
Parker, G. ( 2005). The Cambridge History of Warfare,. New York: Cambridge
University Press.
Patiagean, E. (2006). La Historia de lo Imaginario. En J. L. Goff, La Nouvelle Histoire
(págs. 302-323). Paris: Editions Complexe.
Pesez, J. a. (2006). La historia de la cultura material. En J. L. Goff, La Nouvelle
Histoire (págs. 115-148). Paris: Edition Complexe.
Pinto, L. (2002). Pierre Bourdieuy la Teoria del Mundo Social. Buenos Aires: Siglo
XXI.
Pisan, C. d. (USA). Libro de los hechos de armas y de caballería (1410). 2003:
Pennsylvania University Press.
Pla, A. (1979). Modo de Producción Asiática y las formaciones económico sociales.
Mexico: El Caballito.
Poincaré, J. (1995). The Cambridge Dictionary of Philosophy. USA: Cambridge
University Press.
Polibio. Las historias de Polibio de Megalópolis.
Pomian, K. (2006). La Historia de las Estructuras. En J. L. Goff, La Nouvelle Histoire
(págs. 196-221).
Pritchard, J. (1991). The Harper Concise Atlas of the Bible,. New York: Harper Collins
Publisher.
Real Academia Española. (27 de Marzo de 2013). Diccionario de la Real Academia
Española Ed. N°22. Obtenido de www.rae.es.
Regan, G. (2001). Historia de la incompetencia militar. Barcelona: Crítica.
Rothenberg, G. (1991). “Mauricio de Nassau, Gustavo Adolfo, Raimundo
Montecuccoli y la revolución militar del siglo XVII. En E. Ministerio de Defensa,
Creadores de la Estrategia Moderna (págs. 56-57). Madrid: Ministerio Defensa
España.
Sabino, C. (1992). El proceso de Investigación. Buenos Aires: Lumen.
Sánchez, A. D. (22 de Octubre de 2011). tlivio. Obtenido de tlivio:
260mb.com/index.html
Santo Tomás de Aquino, “. d. (1625). Madrid: Imprenta Benito Cano.
Schmitt, J. C. (2006). La historia de los marginados. En J. L. Goff, La Nouvelle
Histoire (págs. 420-426). Paris: Editions Complexe.
Schoenfeld, E. J. (1996). Military History, The Reader's Companion to Military
History. Bosto-New York: Houghton Mifflin Company.

163
Sierra, R. (1999). Tesis Doctorales y trabajos de investigacin científica. Madrid:
Paraninfo.
Soto, V. L. Estudio Preliminar de La Guerra del Peloponeso. En Tuccidides, La
Guerra del Peloponeso.
Suarez, F. (1977). La historia y el método de la Iinvestigación histórica. Madrid:
Rialp.
Suetonio. Vidas de los doce Césares, Ed, Barcelona. Barcelona: . Océano.
Taine, H. (1891). The origins of Contemporary France. New York: Kessinger rare
prints.
Taine, H. (1990). Cambridge Encyclopedia,. USA: Cambridge University Press.
Thomson, P. (1983). La historia oral y el historiador. History Today Junio Vol 33 N°7
, 2-25.
Toynbee, A. (1949). A Study of History. London: Oxford Pres.
Tuccídides. (1975). Historia de la Guerra del Peloponeso. Barcelona: Juventud.
University, Aukland. (27 de marzo de 2013). Universidad de Aukland, New Zeland.
Obtenido de Dissertations and Thesis: Htttpp://aut.ac.nzliguides.com /theses
Valdez, A. R. (1994). La Historia en Maquiavelo. Revista Clío, N° 14, México , 1-34.
Vegecio, F. (2006). Compendio de técnica milita. (E. y. Aguilar, Ed.) Madrid: Cátedra
Letras Universales.
Veyne, P. (1984). Como se escribe la Historia. Madrid: Alianza.
Villalobos, S. (2012). La Historia por La Historia. Santiago de Chile: Universidad
Andrés Bello.
Vovelle, M. (2006). La Historia de la Larga Duración. En J. L. Goff, La Nouvelle
Histoire (págs. 360-386). Paris: Edtions Complexe.
Waite, R. (1977). The Psychopatic God:Adolf Hitler. New York.
Winter, J. (1992). La Primera Guerra Mundial. Madrid: Aguilar.
Wyatt, M. ( 2005). The Italian Encounter with Tudor England: a culturalpolitics of
translation. Cambridge: . Cambridge University Press.

164
Anexo N°1
FICHA PARA ANÁLISIS DE FUENTES DOCUMENTALES U OTRAS

A. ANÁLISIS DE FUENTES PRIMARIAS.

1. Precisar si el documento informa sobre hechos y sucesos.

¿Qué ocurrió? (Identificación de los hechos históricos)

¿Cómo sucedió? (Descripción)

¿Dónde ocurrió?

¿Por qué ocurrió?

¿Qué consecuencias están presentes en él?

165
3. Precisar si el documento informa acerca de diversas actividades.

Cuáles?

¿De qué tipo?

¿Qué función tienen?

¿Cómo están estructuradas?

¿Con quiénes se relacionan?

166
5. Precisar si el documento aporta datos concretos.

B. ANÁLISIS DE FUENTES SECUNDARIAS (PROCEDIMIENTO SIMILAR).

1. Lectura comprensiva e información previa.

a. Lectura atenta individual o en grupo.


b. Localizar el vocabulario desconocido y buscar su significado.
c. Subrayado de las ideas principales.
d. Identificación de los temas tratados.

2. Análisis y clasificación.

a. Identificación de la naturaleza del texto (tipo de fuente) y su justificación.

167
b. Señalización de los temas y problemas tratados, identificando sus ideas básicas.
c. Delimitación del vocabulario específico.
d. Autor, destinatario y sus circunstancias.
e. Situación del texto en su realidad histórica y en las variables espacio-tiempo.

3. Comentario e interpretación.

a. Comentario de los temas analizados e ideas más significativas.


b. Análisis de los hechos históricos, instituciones, personajes, etc., que aparecen y con
los que se relaciones la fuente.
c. Características de la época a la que se alude.
d. Explicación de los antecedentes, causas y consecuencias que fundamentan su
explicación.
e. Valoración de su importancia para obtener información histórica.

4. Conclusión.
Síntesis del comentario realizado y opinión personal objetiva y fundamentada
históricamente, basada en las aportaciones anteriores.

FUENTE: Historia del Mundo Contemporáneo, Madrid, Editorial Editex, 2002.

168
Anexo N°2
FICHA DE EXAMEN CRITICO DE UNA FUENTE

I. -Determinación de su época de origen


(permite ubicar la fuente en el lugar que le corresponde dentro de la serie
evolutiva de ellas, mientras mas cercana a los acontecimiento es mas valiosa.
Fuentes normalmente o no están fechada, lo están parcialmente o llevan una fecha
falsa)
A. -Caracteres externos( que arrojen señales sobre su época de origen)
1. -Tipo de papel: ____________________________________________
2. -Tipo de sellos: ____________________________________________
3. -Tipo de Timbres: _________________________________________
4. -Lugar en que se encontró: _______________________________
5. -Técnica de escritura, tipo de redacción: ________________________________
6. -Lenguaje utilizado:_______________________________________________________

B. -Caracteres Internos
1. -Indicaciones sobre su fecha de origen
2. -Identificar acontecimientos cuya fecha se puede determinar
con exactitud(vividos o narrados)
-Descubrimiento: ________________________________________________________________________
-Invento: ______________________________________________________________________________
-Fenómeno de la Naturaleza:_________________________________________________________
-Acontecimiento político: ____________________________________________________________
-Otros __________________________________________________________________________________
3. -Nombre del otorgante, destinatario o testigos: ________________________________
4. -Argumentum y silentio(algo que debe estar y no está): __________________________

C. -Conclusiones sobre la época de origen :

II.-Determinación del lugar de origen de la fuente


A. -Caracteres externos
1. -¿Esta fuente ha estado siempre en el lugar actual? _______________________________
2. -¿De donde procede la fuente en su conjunto? _____________________________________
3. -¿De donde proceden partes que la conforman? ____________________________
4. -¿En que lugar se encontró? ______________________________________________________
5. - Pistas que entrega el lenguaje o dialecto(Oral) ___________________________________
6. -Técnica de escritura:________________________________________________________________

B. -Caracteres Internos
1. -Lugar de procedencia que indica la fuente: ________________________________________
2. -Sistema de fechado de la fuente: ___________________________________________________
3. -Advertencia de circunstancias locales en la fuente (geográficas, jurídicas,
políticas, nacionales, religiosas) ________________________________________________________
4. -Ausencia o ignorancia de circunstancias locales mas distantes

5. -Determinación geográfica del lugar:

169
6. ____________________________________________________________ -
Significado toponimia, gentilicios o nombre del lugar: _______________________________

III. -Determinación del autor ( en muchas fuentes es desconocido)


A. -Caracteres Externos
1. -Quien es el autor espiritual?: ______________________________________________________
2. -Es el autor espiritual a su vez quien escribe?_____________________________________
3. -Se trata de uno o varios autores? _________________________________________________
4. -Se trata de una fuente autógrafa? _________________________________________________
5. -Hay coincidencia de época y de procedencia del autor? _________________________
6. -Hay señales en cuanto al método de trabajo intelectual del autor? _____________
7. -Está escrito de puño y letra? ______________________________________________________

B. -Caracteres Internos
1. -Tipo de ortografía: ____________________________________
2. -Estadistica de palabras repetidas: ________________________________________________
3. -Uso de modismos predilectos de época: __________________________________________
4. -Comparación del estilo con otros documentos: __________________________________
5. -Estilo único y peculiar: ____________________________________________________________
6. -Demostración de conocimientos especiales del autor: __________________________
7. -Círculo posible del autor ( eclesiástico, maestro, soldado, aristócrata, burgués,
campesino, habitante gran ciudad. Lenguaje y visión de mundo: ____________________
8. -Aversiones, prejuicios, simpatías:_________________________________________________
9. -Uso de términos técnicos: _________________________________________________________
10. -Se trata de un autor oculto, anónimo, firma con seudónimo o con
iniciales: _________________________________________________________________________________

IV. -Determinación de autenticidad de la fuente


A. -Caracteres Externos
1. Coincidencia del material con la época y lugar de elaboración(aleaciones, tinta,
papel) ____________________________________________________________________________________
2. -Coincidencia de lenguaje y escritura: _____________________________________________
B. -Caracteres Internos
1. -Verificar contradicciones en el contenido:
-Con la época: __________________________________________
-Con el lugar: ___________________________________________
-Con la persona del autor: _____________________________
-Contradicciones entre caracteres y la etapa evolutiva de las fuentes: ______________
-Equivocaciones manifiestas: __________________________________________________________
2. -Señas de adulteración de la fuente original(interpolación) _____________________

V. -Determinación de las relaciones de dependencia de las fuentes


1. -Comparación de ellas en cuanto época y autor, similitudes
y
diferencias: ________________________
2. -Distinguir fuentes derivadas y la originaria: ________________________
3. -Relación entre grupos de fuentes: ___________________________________

VI. -La Colación de Textos


1.-Elección del mejor de los textos como fuente para reconstruir
el
hecho: ______________________________________________________________________
170
VII. -La edición de las Fuentes:( La edición impresa de una fuente escrita persigue
la finalidad de reproducir el texto con la mayor pureza e integridad posible en la
forma que el autor quiso plasmarlo y exponerlo de manera tan clara, legible y
comprensible como se pueda sin afectar su contenido.)
Se trata de compartir las fuentes en la comunidad académica informando acerca
del lugar en donde se encontró la fuente, tradición de ella, exposición de las
relaciones recíprocas entre las fuentes que se editan, noticias sobre el autor entre
otros aspectos.

VIII. -Determinación del hecho sobre la base de las fuentes estudiadas


críticamente:
1. -Estaba el autor en disposición de decir la verdad?
-Participó realmente en el hecho?
-Hay reales posibilidades que así haya sido?
-Se considera normal la actitud del que informa?
-Estaba el autor con plena conciencia y en dominio de sus sentidos cuando escribió
o informó?
-Tuvo Capacidad real de concentrar su atención en el hecho?
-Que grado de libertad de juicio se le otorga?
-Cuales son las características culturales de la época y autor?
2. -Quiso el autor informar la verdad?
-Hizo consideración de su propia persona?
-Quiso perjudicar al adversario?
- Tuvo que considerar intereses superiores a la verdad?
Puede ser un mentiroso por naturaleza?
3. -Comparación del contenido de las fuentes
-Se da el hecho que dos o mas testigos informan del hecho coincidiendo en
variados detalles?
-Consideración de los informes contemporáneos de las fuentes.
4. -Construcción y síntesis.
-El logro de los hechos históricos se efectua mediante la comparación de las
fuentes. Se colocan unas junto a otras y se determina hasta que punto son seguros
sus datos. Siempre quedarán espacios en blanco, relativos a datos, cuya efectividad
no está testimoniada por otras fuentes.
-Existe diversos grados de probabilidad en cuanto a la certeza de las declaraciones
de las fuentes que es necesario establecer.
-El historiador en su intento de reconstruir d un mundo pasado requiere
mantenerse intima y estrechamente vinculado a los hechos comprobados por las
fuentes.
-Sin la investigación crítica y la confirmación de los hechos no se logran resultados
y se hace imposible la síntesis de sus trabajos en una construcción histórica.
-La crítica histórica no constituye un fin en si misma.
-La construcción histórica no se enseña con reglas a seguir, es el historiador la que
la levanta sobre la base de su manera de pensar y con los materiales recogidos que
certifican como válidos los hechos con que se construye.

Esta ficha fue preparada sobre la base del trabajo de Wilhem Bauer, profesor de la
Universidad de Viena en su Introducción al Estudio de la Historia,

171
publicado originalmente en 1957 en idioma alemán y luego traducido por el
profesor español Luis G. Valdeavellano.

172
Anexo N93 Metodología de Análisis de Batallas.
Uno de los aspectos importantes para la enseñanza de la Historia Militar es
el conocimiento de un método de análisis de batallas que cubra todos los aspectos
necesarios para entender que pasó en la batalla que se estudia y de cada uno de los
detalles sacar las mejores lecciones tanto en aspectos de combate, de liderazgo,
innovaciones como también de las lecciones aprendidas por quienes combatieron
estas batallas. La tendencia contemporánea en cuanto al estudio de la historia
militar ha hecho que esta no solo entregue las mejores lecciones a los
profesionales de las armas sino que a profesionales de las más distintas
actividades. Así un psicólogo por ejemplo encontrará las más variadas experiencias
de lo que hoy llamamos traumas de combate o stress de combate, asimismo un
médico podrá encontrar una gran variedad de ejemplos relacionados con
enfermedades, heridas, traumas que se producen en combate. Por otra parte en el
terreno de la toma de decisiones ya sea para la empresa o en cualquier actividad,
los sistemas de apreciación y resolución militares hechos por los grandes talentos
o grandes capitanes darán una excelente herramienta para quien quiera extrapolar
situaciones. "El estudio de la historia no tiene sentido si no sirve para la acción”,
nos dejó dicho Marc Bloch, y esa es precisamente la idea que se busca explotar. Es
decir que esta metodología nos sirva para escudriñar la historia y que las
conclusiones que saquemos nos sirvan para hoy y para el mañana.
La
metodología
combina el método
histórico con la
tradicional
apreciación de
situación militar en
los niveles
estratégico y táctico
y agrega al final
útiles herramientas

de análisis sobre los resultados de la batalla.

173
El método tiene cinco fases:; La Definición del Tema; El Panorama Estratégico; La
Situación Táctica; La Descripción de la Acción y El Significado de la Acción de las
cuales daremos una síntesis a continuación:

l.-La Descripción del Tema

Este primer paso incluye la definición del tema es decir la batalla que se ha elegido
para analizar, una vez hecho
esto se determina la fecha en
que ocurrió, la ubicación
geográfica y los principales
antagonistas que
participaron en ella.
Enseguida se hace necesario
definir las fuentes que se
utilizarán como referencia
para hacer el trabajo de
análisis. Una vez
determinadas viene el proceso de evaluación de las fuentes que adquiere una gran
importancia si es que queremos hacer un trabajo objetivo y útil. Para ello hay que
interrogar a las fuentes con las siguientes preguntas entre otras: Quien escribió los
libros y para quién? Porqué y como fueron escritos estos libros? Cual era el
enfoque o punto de vista del escritor? De quien el escritor recibió asesoría y
ayuda? Entrega la fuente realmente un nuevo punto de vista o alguna evidencia
nueva? Cual es la naturaleza y extensión de la documentación del libro? Es el libro
una mera reinterpretación de los eventos basados en fuentes secundarias o una
contribución original basada en fuentes nuevas o no usadas anteriormente? Que
área de aspectos tácticos y estratégicos cubre el libro (Verificar la tabla de
contenidos e índice del libro) Cuan bueno es el análisis? Fluyen realmente las
conclusiones de las evidencias?

174
I DEFINICION DEL TEMA
escribió lo»
libros T
Que tipos de Fuentes - se Porqué y
requieren para un orno fueron
'Cnal era el enfoque escritos *stos
profundo y equilibrado o punto de vista del libros-
Fuentes de panorama de lo que pasó escritor?
en la lucha? (Biografías,
información historias operacionales,
concernientes a la diarios Guerra, partes de De quien el
nuevo punto de escritor recibió
batalla? combate etc.) ▼isla o alguna asesoría y
evidencia ayuda?

Cuan bueno es el
análisis? Fluyen
Cuales son las realmente las
bibliografías más Son posibles conclusiones de las B
«videncias?
completas de la entrevistas
batalla y donde orales,
están Que área de aspee
hay algunas tácticos y estratég
disoonihloc? cnl>r« el libro

2.-El Panorama Estratégico:

Este segundo paso del método es muy importante ya que entrega el contexto
general en el que se desarrolló la batalla que se va a analizar. Para ello entonces se
hará necesario determinar las causas del conflicto en el que se desarrolló la batalla,
para saberlo se deben contestar al menos las siguientes preguntas:

a. -Causas del Conflicto

En que periodo de la historia ocurrió la batalla, y cuál fue su influencia en el


conflicto? En que Guerra ocurrió la batalla? Cuales eran los adversarios y cuáles
eran sus objetivos de Guerra? Cuales fueron los principales eventos que ocurrieron
previamente a la batalla u operación que se analiza? Como las causas del conflicto
afectaron los objetivos estratégicos?

Terminada esta parte se hace necesario comparar a los antagonistas lo que


nos permitirá identificarlos claramente en una diversidad de factores que
podremos descubrirlos preguntándonos:

175
b. -Comparación de los principales antagonistas.

1] Cuales eran los factores políticos, económicos, religiosos, sociales y tecnológicos


asociados con la Guerra y que influencia tuvieron en la batalla? Cuales eran los
propósitos de las naciones envueltas en el conflicto?

2] Objetivos Estratégicos nacionales: Cuales eran los objetivos específicos de los


beligerantes? Cuales eran los intereses vitales de los beligerantes? Eran los
intereses de las naciones consistentes con sus objetivos o con su propósito
nacional? Cuales eran las políticas de las naciones para alcanzar sus objetivos
nacionales e intereses? Cuales eran los acuerdos (tratados, declaraciones
diplomáticas y acuerdos ejecutivos] entre las naciones antagonistas?

3] Sistemas militares: Que Fuerzas Armadas poseían los beligerantes? Cual era la
relación entre la cantidad de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas y la
población en condición de servir a estas y la población en general? Cual era el
origen del personal de las Fuerzas armadas? Que fuerzas, armamento y equipo
tenían los beligerantes en general? Como era el Entrenamiento, armamento y
equipo de cada una de las fuerzas?

4] Desempeño anterior de las fuerzas: Como había sido el desempeño de los


beligerantes en conflictos anteriores? y en la Guerra que se analiza? Habían sido
exitosos? La población había apoyado los objetivos de la Guerra en cada país?

176
Habían sido bien dirigidos, equipados y entrenados en guerras anteriores? Era
conocida la doctrina de Guerra de los países anteriormente?

Finalizada esta mirada estratégica de los oponentes se pasará entonces al Estudio


de la Situación Táctica que considera los detalles del entorno geográfico donde se
desarrolló la batalla y el detalle de las fuerzas que intervinieron en ella.

Compare los principales antagonistas

a!es ios
soc•iau
POUtlcos
r*Ugiosos,

con la Guerra ■ -lales y tecnológica


y influencia tuvi
batalla?

Objetivos estratégicos

Sistemas militares

Desempe®0 ante**01

o?o
A Cuales eran los
propósitos de
las naciones ¡UECIA
envueltas en el
Eran los conflicto?
intereses de
Cuales eran los
las naciones
objetivos
consistentes
específicos de
con sus
los
objetivos o con
beligerantes?
su propósito
nacional?

Objetivos
Cuales eran las estratégicos
políticas de las nacionales.
naciones para
alcanzar sus
objetivos
nacionales e
intereses?
MON

Cuales eran los ALBANIA


UXKRIO
acuerdos OTOA&NO
Programas
(tratados,
reunión de
declaraciones
recursos y
diplomáticas y
procedimiento
acuerdos
s para apoyar
ejecutivos )entre
las políticas
las naciones
antagonistas?

177
178
3.

Situación táctica

I.-Estudio del
terreno de la
batalla

Comparación de
IV. -Cursos las fuerzas que
de acción
posibles de
SITUACION se oponen para
cada TACTICA verificar
antagonista efectividad de ^
combate -a

ni.-Definir
objetivos
uunediatos
de cada
antagonista

a. - Estudio del terreno y el tiempo atmosférico en el área de la batalla

Este aspecto es muy importante ya que describe en detalle el escenario y el tiempo


atmosférico y como estos afectaron a cada uno de los oponentes.

1) En cuanto al clima y al tiempo atmosférico se requerirá contestar las siguientes


preguntas: Cual era el clima y el tiempo atmosférico en el área de la
batalla?(visibilidad, nubes, precipitaciones, temperatura y vientos) Cual eran los
efectos potenciales del clima sobre las fuerzas y su habilidad de combatir en forma
efectiva? Cuales fueron los efectos del tiempo atmosférico sobre el paisaje y los
ríos? Cual era el efecto del tiempo sobre el equipo y los abastecimientos? Cual era
el efecto del tiempo sobre los caminos, ferrocarriles, carreteras, tendidos eléctricos
y otras obras de arte? Cuales fueron las influencias del tiempo atmosférico sobre
las acciones tácticas, considere al menos las siguientes: observación y fotografía,
comunicaciones, operaciones nocturnas, cruce de ríos, movimientos por aire,
influencia en los sistemas de armas. Uso de munición especial como humo y gases,
movilidad de medios de exploración y de neutralización de objetivos, moral de la
tropa.

179
TIEMPO ATMOSFERICO o
Comunicaciones
Operaciones
nocturnas
Movilidad de
medios de
vigilancia y
adquisición de
Visibilidad, nubes,
| objetivos
precipitaciones,
temperatura y
vientos /
Observación
y fotografía
Cruce de
Ríos -Uso de
munición
fumígena o gas
Movimiento
aéreo
Efectos potenciales en el
personal y en su habilidad para
combatir
|
Efectos en la
1
Influencia en
|
Movilidad
situación táctica los sistemas táctica y
de armas w estratégica
Efectos en las características
naturales, paisaje y ríos Moral de la
Efectos en líneas tropa
de
Efectos en el equipo y comunicaciones,
abastecimientos vía férrea,
carreteras, líneas
telefónicas

2] En cuanto al terreno se considerarán los siguientes factores para cada uno de los
oponentes:
[a] Observación y Campo de tiro .[b]Cubierta y Protección [c] Obstáculos naturales y
artificiales [d] Terrenos críticos vale decir aquellos terrenos que en poder de uno
de los oponentes les daba una clara ventaja fe]Direcciones de aproximación

180
-Que cubierta y
protección había en el
terreno para las dos
fuerzas?

Afecto este factor los


planes de los
comandantes?

Cuales son los


obstáculos naturales o
artificiales que afectan
el movimiento

Como afecto la presencia de


obstáculos la forma como se
peleó la batalla

Que lado se beneficio de la


presencia de obstáculos

tui Cuales eran en


Cual es la potencial influencia que
el área de
tuvieron en el plan de las fuerzas opuestas?
operaciones?

Como vio cada mando


la selectión del terreno
Entregaron una real crítico?
ventaja a uno u a otro?

Terrenos
Críticos -Como se utilizaron para
cumplir la misión?

Favorable
observación y campo -Favorable
Cuales eran las de tiro para la cubierta y
mejores unidad crue ataca protección
direcciones de -Utiliza
aprox. de los Evita
obstáculos? terrenos
atacantes? Siguen los críticos?
siguientes
Direcciones criterios? Hay adecuado
de Facilidad de
espacio de
movimiento?
aproximación maniobra?

-Son amplias para


Puede Relación tiempo
la magnitud de la
interferir la atm. Terreno y
unidad?
unidad que efecto en las UU.
defiende?

181
b. - Comparación de las fuerzas que se oponen en la batalla para verificar
su efectividad de combate
Este aspecto es de gran importancia para darse cuenta de las fortalezas y
debilidades de cada uno de los oponentes y deberán considerarse los siguientes
factores y preguntas a contestarse:

Sistema logístico y
Administrativo
Sistema de mando
Control y
Co municaciones
Composición
y Fuerza

Condición y Moral

Doctrina y entrenamiento

1).- Fuerza y Composición vale decir descripción de la unidad en cuanto a


hombres, armas, equipo y la identificación y organización de unidades, para ello
deberá responderse lo siguiente: Cual era la fuerza numérica de las fuerzas
opuestas? Cual era la cantidad de sistemas de armas, vehículos de combate o de
otro equipo táctico clave? Cual era la identificación de las fuerzas envueltas en el
combate. ? (Identificación por nombre, número de la unidad, tipo, tamaño y
subordinación.) En computo de fuerzas quien tenía la ventaja? Cuales eran las
unidades de apoyo (aereo, ingenieros, unidades especiales) Cuales eran las
unidades que mas podían influenciar en el combate-considerar factores de tiempo

182
y espacio? Cuales eran las fuerzas de dispositivo local ?Cuales eran las unidades de
refuerzos-su fuerza y composición?

Fuerza -descripción de la unidad en cuanto a hombres, armas, equipo


Composición es identificación y organización de unidades
l.-Cual era la fuerza
.-Cuales eran
numérica de las
las
fuerzas opuestas
nidales de apoyo
2.- Cual era la --yaereo, ingenieros,
cantidad de sistemas ~ ./unidades especiales)
de armas, vehículos 6.-Cuales eran las
de combate o de otro unidades que mas
equipo táctico clave podían influenciar en
el combate-
3.-Cual era la considerar factores
identificación de las de tiempo y espacio
fuerzas envueltas en
el combate. 7.-Cuales eran las
Identificación por f u e r z a s
nombre, número d d e dispositivo local
la unidad, tipo,
?
tamaño y
subordinación. 8.-Cuales eran las
u n i d a d e s d
4.-Computo de fuerzas refuerzos- su fuerzaey
quien tenía la ventaja? composición?

2).- Tecnología
En este factor deberán
b.-TECNOLOGIA
contestarse las
1 .Cual era el nivel de
tecnología de las
siguientes preguntas:
armas de las fuerzas
que se oponían? Cual era el nivel de
2 -Había diferencia 4.Permitió el nivel
sustancial? Quien del conflicto y el tecnología de las armas
tenía ventaja y en que entorno el uso
ilimitado de armas
areas?
sofisticadas? de las fuerzas que se

3.-Tenía cada fuerza opuesta la


oponían? Había
suficiente tecnología para
apoyar su doctrina táctica? diferencia sustancial?
•Reflejaban las doctrinas
tácticas el nivel de su Quien tenía ventaja y en
tecnología?
•Afectó la tecnología la manera
en que la batalla se realizó? que áreas? Tenía cada
fuerza opuesta la
suficiente tecnología para apoyar su doctrina táctica? Reflejaban las doctrinas
tácticas el nivel de su tecnología? Afectó la tecnología la manera en que la batalla se
realizó? Permitió el nivel del conflicto y el entorno el uso ilimitado de armas
sofisticadas?

183
3).- Inteligencia
Interrogantes a contestar: Había inteligencia disponible antes de la acción? Cual era
la principal fuente de inteligencia? Como se conseguía las informaciones,
diseminada? Oportuna ?efectiva? Utilizaron adecuadamente la inteligencia
disponible los Comandantes? Fue incorporada la inteligencia en los planes y como?
Cual fue la influencia de la inteligencia en la forma en que se desarrolló la batalla?

1.Había
4.-Utilizaron
inteligencia
adecuadamente la
disponible antes
inteligencia
de la acción.
disponible los Cdtes.

2.-Cual era la
principal fuente 5.-Fue
de inteligencia? incorporada la
inteligencia en los
planes y como ?
3.-Como se
conseguía las
informaciones
diseminada? 6.-Cual fue la
Oportuna ? influencia de la
efectiva? inteligencia en la
forma en que se
desarrolló la
batalla?

4) .-Liderazgo
Interrogantes a contestar: Cuan eficientes eran los oficiales y suboficiales de las
fuerzas opuestas? Como era el entrenamiento previo a la guerra y el sistema
educativo? Eran técnicamente capaces? Tenían las fuerzas opuestas tradición de
buen liderazgo en sus ejércitos? Cuales eran los rasgos de personalidad de los
principales mandos y sus estados mayores? Tuvo alguna persona de cada bando
profunda influencia en la batalla? Cuan flexible eran los líderes para adecuarse a los
continuos cambios en el campo de batalla? Que bando tenía ventaja en liderazgo
basado en resultados anteriores? tenían los comandantes de pequeñas unidades
libertad de acción para aplicar aproximaciones innovadoras para

184
resolver los problemas del combate, o fueron más bien obligados a adherir a una
doctrina rígida o de dirección de los cuarteles generales? Cambio el liderazgo antes
o durante la batalla? Si fue así que influencia tuvo esto en la batalla?

5.-Teman los comandantes


de pequeñas unidades
1.- Cuan eficientes eran libertad de acción para
los oficiales y suboficiales aplicar aproximaciones
de las fuerzas opuestas? innovadoras para resolver
los problemas del combate,
o fueron mas bien obligados
2.-Como era el a adherir a una doctrina
entrenamiento previo a la rígida o de dirección de los
guerra y el sistema cuarteles generales.?
educativo? Eran
técnicamente capaces?
6.-Cuan flexible eran los
líderes para adecuarse a los
3.-Tenian las fuerzas continuos cambios en el
opuestas tradición de buen campo de batalla?
liderzago en sus ejércitos?

4.- Cuales eran los rasgos de 7.-Que bando tenia ventaja


personalidad de los en liderazgo basado en
principales mandos y sus resultados anteriores?
estados mayores? Tuvo
alguna persona de cada
bando profunda influencia
8.-Cambio el liderazgo antes
en la batalla?
o durante la batalla? Si fue
así que influencia tuvo esto
en la batalla?

5).- Doctrina y Entrenamiento


Interrogantes a contestar: Cuales eran las doctrinas tácticas de las fuerzas opuestas
(Principios aceptados de organización y empleo de las fuerzas? Cuales eran los
sistemas y principios de empleo en combate, de apoyos de combate y de apoyo
logístico? El empleo en combate anterior de estas unidades estaba de acuerdo a su
doctrina? Hubo cambios en la táctica usada y si hubo cuales fueron? Cual era el
nivel de entrenamiento de las fuerzas que participaron? (f)Eran tropas veteranas o
bisoñas? Cual era la profundidad del nivel de entrenamiento de oficiales,
suboficiales y soldados? Cual era el nivel de entrenamiento de la unidad como un
todo? Habían participado en grandes maniobras y ejercicios? A que nivel (división,
brigada, batallón) cada ejército combinaba sus diferentes armas y sistemas de
armas? Cual era la verdadera efectividad de combate de las unidades antes de la
batalla?

185
6. - Condición de la moral de la fuerza
Interrogantes a contestar: Cual era la moral de los soldados de cada unidad antes
de la batalla y durante ella? Habían sido exitosos en las batallas anteriores? Cuanto
tiempo habían estado en combate antes? Que tipos de batalla habían luchado?

f.-COND C ON Y MORAL DE LA FUERZA

(a) Cual era la moral de (g) Estaban los soldados


los soldados de cada unidad bien cuidados? Sí no,
antes de la batalla y durante porque nó, y como
ella? afectaba
’ esto en la moral.
(b) Habían sido exitosos (h) Creían los soldados en
en las batallas anteriores? la
causa por la que luchaban?
(c) Cuanto tiempo habían (i) Cual era el estado de
estado en combate antes? salud de los soldados?
Que tipos de batalla habían
luchado? Habían sufrido (j) Cual era la situación de
gran cantidad de bajas? la
disciplina entre los
d)Que influencia tuvo el soldados?
clima y el terreno en la
moral de las unidades?

(e) Que medidas positivas


tomaron los líderes para
mejorar la moral de las
tropas?

(f) Que efecto tuvo la


opinión pública en el
frente interno sobre el
estado de la moral?

186
Habían sufrido gran cantidad de bajas? Que influencia tuvo el clima y el terreno en
la moral de las unidades? Que medidas positivas tomaron los líderes para mejorar
la moral de las tropas? Que efecto tuvo la opinión pública en el frente interno sobre
el estado de la moral? Estaban los soldados bien cuidados? Sí no, porque nó, y como
afectaba esto en la moral. Creían los soldados en la causa por la que luchaban? Cual
era el estado de salud de los soldados? Cual era la situación de la disciplina entre
los soldados? Cual eran las características de la gente que conformaba los ejércitos.

7).-Sistemas de mando, control y comunicaciones


Interrogantes a contestar: Estaban las unidades bien organizadas para el combate?
Fueron usados todos los recursos disponibles para el combate? Estaban las planas
mayores o Estados Mayores bien organizados y entrenados? Cuales eran las
relaciones entre Comandantes de todos los niveles y sus asesores. Que efecto tuvo
esta relación en el combate? Como funcionó el sistema de planes y ordenes? Como
se organizaron las unidades para el combate? Eran realistas las misiones
entregadas a las unidades? Había un adecuado nivel de enlace entre unidades? El
sistema de comunicaciones era adecuado para el control? Cuales eran los sistemas
de comunicaciones usados? Que efecto tuvo la acción del enemigo sobre el mando y
el control? Como funcionó la seguridad de las comunicaciones?

187
8).- Sistemas logísticos y administrativos
Interrogantes a contestar: Cuales eran los requerimientos logísticos por cada lado
para llevar a cabo el curso de acción elegido a una conclusión exitosa?Eran las
clases y tipos de abastecimientos disponibles suficientes para las tropas? Cual era
la mayor dificultad para conseguir y distribuirlos abastecimientos? Compare los
sistemas de abastecimientos de las tropas. Había medios de transportes suficientes
para apoyar las tropas? Cual era la disponibilidad de instalaciones de
abastecimiento? Cual era el sistema de mantenimiento utilizado y su aplicación?
Cual era el
sistema de
(a) REQUERI MI ENTOS LOGISTICOS Y

evacuación y ADMINISTRATIVOS PARA APOYAR LOS


CURSOS DE ACCION EN FORMA EXITOSA
(b) ESTABAN DISPONIBLES LOS
salvataje? Como ABASTECIMIENTOS PARA LAS FUERZAS?
(c) QUE FUERZAS TENÍAN MAYOR
DIFICULTAD EN ESTOS?
era el sistema de (d) COMPARACIÓN DE SISTEMAS DE
ABASTECIMIENTOS Y ADQUISICIONES DE LAS
FUERZAS
reemplazos de (e) HABIAN BUENOS MEDIOS DE
TRANSPORTE PARA LAS FUERZAS?

ambas fuerzas?
(f) CUAL ERA LA DISPONIBILIDAD DE
INSTALACIONES DE ABASTECIMIENTOS Y
TERMINALES
44
Había escasez de (g) HABÍAN SISTEMAS DE EVACUACIÓN

ái/
Y SALVATAJE
(h) SISTEMAS DE MANTENIMIENTO?
personal y (Í)EVALUACION DEL SISTEMA DE
REEMPLAZOS.
¿/
A fmm

(j) HABÍA ESCASEZ DE PERSONAL Y jH


porqué? Estaba PORQUÉ?
(k) ERAN LOS REEMPLAZOS BIEN
ENTRENADOS-DONDE Y SI NO PORQUE?
bien entrenados (l) CUAL FUE EL IMPACTO DE LA
ESCASEZ EN EL RESULTADO DE LA BATALLA?

los reemplazos,
donde y si no porque no? Cual fue el impacto de la escasez de personal, equipo y
abastecimientos en la forma en que la batalla fue efectuada y en su resultado?
c. -Considere los posibles cursos de acción de cada antagonista
Este aspecto del análisis de la situación táctica es muy importante ya que permite a
la persona que efectúa la investigación ponerse en el lugar de los comandantes que
dirigieron la batalla desde cada sector y permite verificar las opciones tuvieron en
vista para resolver el problema.

188
Las interrogantes a hacerse serían las siguientes; Cuales eran los cursos de acción
disponibles para cada antagonista. Los llevaban realmente al cumplimiento de la
misión? Eran posibles los cursos de acción? Tenían realmente los comandantes las
capacidades para cumplir la acción contemplada? Efectuaron una acabada
apreciación de situación para su toma de decisiones los respectivos comandantes
considerando las circunstancias y el tiempo disponible? Fueron las apreciaciones y
proposiciones de los asesores de estado mayor u otros consideradas en la
apreciación de la situación? Consideraron los comandantes y sus asesores los
factores de la misión, enemigo, terreno, tropas y tiempo disponible en la selección
de sus cursos de acción? Consideraron los antagonistas el poder de combate
relativo de las fuerzas oponentes en la selección de los cursos de acción?

CUALES ERAN
LOS CCAA DE
LOS ANTAGONISTAS

CONSIDERARON LOS
FACTORES METTT

ERAN
REALIZABLES
LOS CCAA

CONSIDERARON LOS
ANTAGONISTAS EL
PODER RELATIVO DE
LAS FUERZAS
OPONENTES EN LA
SELECCIÓN DE LOS
CCAA

SE ESCUCHÓ A LOS
ESTADOS
MAYORES?

EFECTUARON LOS
CDTES UNA
ADECUADA
APREC. DE
SITUACION?

d. Identifique los objetivos militares inmediatos de cada antagonista

189
Este factor busca determinar claramente el curso de acción elegido por cada
oponente:
Las interrogantes a contestar en este caso serían las siguientes: Cual era la misión
de cada fuerza oponente? Cuales fueron los objetivos que estas seleccionaron para
cumplir con la misión? Fue la selección de los objetivos inmediatos consistente con
los objetivos estratégicos y tácticos de los ejércitos?

Objetivos
inmediatos de
cada antagonista

190
4. Descripción de la acción
Con todos los antecedentes recogidos en los párrafos anteriores se llega en las
mejores condiciones para describir adecuadamente lo que pasó efectivamente
durante la batalla.

a. Describa la disposición de las fuerzas al comienzo de la acción


Para verificar el dispositivo de las fuerzas al inicio de la acción hay que responder a
las siguientes interrogantes; Cual era la ubicación de las fuerzas opuestas y cual era
su despliegue táctico? Cuales eran los movimientos más recientes de las unidades,
los del momento y los movimientos propuestos de las unidades? Cual era el poder
de combate de las unidades opuestas en términos de número de fuerzas de
maniobra? Cuales eran las misiones de las unidades claves envueltas en el primer
encuentro de fuerzas?
b. Describa los movimientos de apertura efectuados por las unidades de las
fuerzas oponentes: Como se movieron las fuerzas que atacaron hacia su línea de
partida? Como reaccionaron las fuerzas que se defendían para contrarrestar el
ataque? Fueron necesarias unidades de apoyo de ambos contendientes? Porque?
Hasta que grado las fuerzas opuestas necesitaron emplear y controlar los fuegos de
apoyo
191
(aereo, humo, municiones especiales) Cuales fueron las áreas mas críticas o
incidentes en el contacto inicial y que acciones dispusieron los comandantes ante
ellos? Cuan efectivos fueron los sistemas de mando y control utilizados por las
fuerzas? Que tácticas utilizaron las fuerzas opuestas? Fueron estas consistentes con
la doctrina publicada o fue adaptada al entorno del campo de batalla? Usaron
acciones de engaño una o ambas fuerzas? Si fue así fueron efectivas? Si no, porque
no? Como reaccionaron las fuerzas opuestas a las acciones del oponente durante
cada fase del combate? Cual fue el desgaste de las fuerzas opuestas en cada una de
las fases del combate, y cual fue el efecto de este desgaste en la manera de conducir
la batalla? ) Cual era la composición y ubicación de las reservas durante la lucha?
Como utilizaron las fuerzas opuestas sus reservas durante las distintas fases de la
acción? Fue su empleo oportuno y efectivo?

(3) Cual era el poder de


combate de las unidades
opuestas en términos de
número de fuerzas de
maniobra?

192
b. Describa los movimientos de apertura efectuados por las unidades de las fuerzas

/ 1) Como se movieron las (7) Que tácticas utilizaron las


fuerzas que atacaron hacia fuerzas opuestas? Fueron estas
su línea de partida? consistentes con la doctrina
publicada o fue adaptada al
(2) Como reaccionaron las entorno del campo de batalla?
fuerzas que se defendían para
contrarestar el ataque?
(8) Fue efectivo el liderazgo?
(3) Fueron necesarias unidades
de apoyo de ambos (9) Como reaccionaron los
contendientes? Porque? soldados?
(10) Mantuvieron las
(4) Flasta que grado las
fuerzas la cohesión de las
fuerzas opuestas necesitaron
unidades o se desintegro el
emplear y controlar los
control de estas? Y si
fuegos de
sucedió porque pasó?
apoyo(aereo,humo,munido
nes especiales) (11) Cual fue el resultado
del primer encuentro?
Quién ganó y porqué?
(5) Cuales fueron las areas
mas críticas o incidentes en el (12) Cual fue la estadística de
contacto inicial y que bajas y cual fue el efecto en las
acciones dispusieron los fases siguientes y en el resultado
comandantes ante ellos? final de la batalla?

(6) Cuan efectivos fueron los (13) Analice la batalla en función de los
sistemas de mando y control principios de la guerra. Cual, si hubo
utilizados por las fuerzas? alguno usaron las fuerzas opuestas y
cuales violaron

c.Esquema de las principales fases de la batalla

(1) Cual fue la cronología (6) De que manera


de los eventos después de los utilizaron las fuerzas
movimientos iniciales? oponentes el apoyo de
combate y logístico para
mejorar su poder de v°?
Fue esto
(2) Pregunte las mismas trece
Porqué?
preguntas anteriores para
cada fase de la batalla T} (7) Usaron acciones de
después del primer engaño efectivas? Si no,
encuentro. porque no?una o ambas
fuerzas? Si fue así fueron
(3) Se ajustó el dispositivo exitosas
inicial de las tropas, si fue (8) Como reaccionaron las
así, porqué y como? fuerzas opuestas a las
acciones del oponente
durante cada fase del
(4)Como utilizaron sus combate?
medios las fuerzas que se
defendían. Fue efectiva? < (9) Cual fue el desgaste de las
Porque? fuerzas opuestas en cada una
(11) Como utilizaron las de las fases del combate, y
(5) Cual era la composición fuerzas opuestas sus reservas cual fue el efecto de este
de la fuerza principal de durante las distintas fases de (10) Cual era la composición y
desgaste en a manera de
ataque y de las fuerzas de la acción? Fue su empleo ubicación de las reservas
conducir la latalla?
apoyo durante el curso de la oportuno y efectivo? durante la lucha?

193
d. Descripción de los momentos claves de la batalla:
Tuvo la batalla puntos de inflexión claramente reconocibles? Si fue así cuales
fueron estos?, cuando ocurrieron? Que los causó? Los reconocieron los
comandantes e tomaron ventajas de ellos? Como reaccionaron las fuerzas ante
estos momentos claves? Se anticiparon los comandantes a los momentos claves? Si
lo hicieron planearon como obtener ventaja de ellos? Favorecieron estos
momentos claves a un lado u al otro, si fue así, como favoreció? Afectaron los
momentos claves de la batalla el resultado final de ella? Porqué?

d. Descripción de los momentos claves de la batalla

(1) Tuvo la batalla puntos de (2) Se anticiparon los


inflexión claramente comandantes a los
reconocibles? Si fue así cuales momentos claves?. Si lo
fueron estos?, cuando hicieron planearon como
ocurrieron? Que los causó? obtener ventaja de ellos?
Los reconocieron los
comandantes se tomaron
ventajas de ellos? Como
reaccionaron las fuerzas ante
estos momentos claves?
V
/

(4) Afectaron los momentos


3)Favorecieron estos claves de la batalla el
momentos claves a un lado resultado final de ella?
u al otro, si fue así, como Porqué?
favoreció?

e. Resultado de la batalla. Esta parte del análisis es el principal desafío y requiere


un juicio profundo, equilibrado y sintético. Hay que cuidarse de conclusiones
superficiales, especialmente aquellas que se basan solo en una causa.
Las interrogantes a contestar son: Consiguió un oponente una clara victoria táctica?
Si fue así, quién ganó? si no hubo una clara victoria porque no? Porque ganó el
oponente victorioso? Fue porque: Era superior en fuerza? Mejor

194
organización y táctica? Cantidad y calidad de armas y equipo? Mejor
entrenamiento? Mejor liderazgo? Mayor cohesión de la unidad y mejor moral?
Mayor experiencia en combate? Mayor y mejor apoyo logístico? Por el terreno y el
tiempo atmosférico? Suerte? Otros factores? Si fue así explíquelo. Una combinación
de uno o más factores? Porque perdió el oponente? Considere los mismos doce
aspectos considerados que para el ganador Cumplieron las fuerzas opuestas sus
misiones? Lucharon las fuerzas de acuerdo a los planes e intenciones de los
comandantes? Si no, porqué? Como cuidaron las fuerzas opuestas sus bajas y como
efectuaron su evacuación? Fueron efectivos los procedimientos? Como manejaron
los prisioneros las fuerzas oponentes, su evacuación y su interrogatorio? Cuales
fueron las pérdidas en personal y equipo de ambos oponentes? Como se
prepararon las fuerzas para las futuras operaciones’?

Esta parte del análisis es el principal g


desafío y requiere un juicio profundo,
Resultado de la batalla
equilibrado y sintético. Hay que cuidarse (3)Porque perdió el oponente?
de conclusiones superficiales, Considere los mismos doce
especialmente aquellas que se basan solo considerados para el
en una causa.
(l)Consiguió un oponente una
clara victoria táctica? Si fue así, quién (4)Cumplieron las fuerzas
ganó?si no hubo una clara victoria porque opuestas sus misiones?
no?
(2) Porque ganó el oponente (5) Lucharon las fuerzas de
victorioso ? acuerdo a los planes e intenciones
(a) Era superior en fuerza? de los comandantes? Si no, porqué?
(b) Mejor organización y táctica?
(c) Cantidad y calidad de armas y
equipo? (6) Como cuidaron las fuerzas
(d) Mejor entrenamiento? opuestas sus bajas y como
(e) Mejor liderazago? fectuaron su evacuación? Fueron
(f) Mayor cohesión de la unidad y fectivos los procedimientos?
mejor moral?
(g) Mayor experiencia en (7) Como manejaron los prisioneros
combate? las fuerzas oponentes, su evacuación
(h) Mayor y mejor apoyo logístico? y su interrogatorio?
(i) Por el terreno y el tiempo
atmosférico?? (8) Cuales fueron las pérdidas en
(j Suerte? personal y equipo de ambos
(k) Otros factores? Si fue oponentes?
así explíquelo.
(l) Una combinación de uno o mas (9) Como se prepararon las fuerzas
factores? para las futuras operaciones'?

195
5. -Significado de la Acción
Esta es la última fase del análisis de la batalla donde el analista combina su criterio
táctico con su conocimiento histórico para sacar las conclusiones del largo proceso.
a. Significado Inmediato
Para determinarlo hay que contestarse las siguientes interrogantes: Fue Decisiva la
batalla? Porqué? Cuales fueron los efectos inmediatos del resultado de la batalla
para ambos oponentes y porqué? Ayudó esta batalla a las fuerzas opuestas a
alcanzar sus objetivos estratégicos? Cuales objetivos? Dio el resultado de la batalla
una ventaja significativa al lado ganador? Dio el resultado de la batalla una
desventaja significativa al lado perdedor?
b. Significado a largo plazo
Para determinarlo habría que contestar las siguientes preguntas: Como afectó el
resultado de la batalla en el largo plazo los objetivos de las naciones y a sus
ejércitos? Colocó el resultado de la batalla al lado derrotado en una posición de la
cual no se pudo recuperar? Decidió la batalla el resultado de la guerra? Si no, que
nivel de importancia tuvo entre las otras de la misma guerra?
c. Lecciones militares aprendidas
De toda acción militar se desprenden una serie de lecciones, de las cuales se puede
aprender sin tener que sentir los rigores del combate o sufrir la desgracia de la
derrota.
Las preguntas a contestar en este sentido son: Enseñó la batalla alguna lección
significativa? Si fue así, cuales fueron? Quienes las aprendieron? Aplicaron estas
lecciones las fuerzas oponentes en otras batallas que siguieron? Si fue así Cuales?
Cuando? Son algunas de estas lecciones aprendidas aplicables a los militares
estudiantes contemporáneos, si es así porqué? Son aplicables en otras áreas del
quehacer humano?
Conclusiones: Este método de análisis de batallas es ampliamente utilizado en el
mundo y está basado especialmente en conceptos básicos de táctica y estrategia,
particularmente en los procesos de apreciación de situación que se realizan para
resolver problemas militares. Si el interesado en analizar una batalla a fondo sigue
este procedimiento podrá con bastante certeza recrear con mucho detalle lo que
realmente pasó en el campo de combate. Muchos factores podrán agregarse

196
todavía dependiendo del interés de cada uno. Para los profesionales de las armas es
una herramienta muy útil así también para todos aquellos que quieran sacar
lecciones de la historia militar.

(2)Cuales fueron los


efectos Inmediatos del
resultado de la batalla para
ambos oponentes y porqué?

(3) Ayudó esta batalla a


las fuerzas opuestas a alcanzar
sus objetivos estratégicos?
Cuales objetivos? (1) Enseñó la batalla
alguna lección significativa?
(4) Dio el resultado de la Si fue así, cuales fueron?
batalla una ventaja significativa Quienes las aprendieron?
al lado ganador? (2) Colocó el
resultado de la batalla al (2) Aplicaron estas
(5) Dio el resultado de la lecciones las fuerzas
batalla una desventaja lado derrotado en una
posición de la cual no se oponentes en otras batallas
significativa al lado perdedor? que siguieron? SI fue así
pudo recuperar?
Cuales? Cuando?
(3) Decidió la batalla
el resultado de la guerra? SI (3) Son algunas de
no, que nivel de Importancia estas lecciones aprendidas
tuvo entre las otras de la aplicables a los estudiantes
misma magnitud. contemporáneos, si es así
porqué?

197
198