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TU ESTRATEGIA

Tu Estrategia: Informar antes de actuar

En Diseño humano, cada uno de los cuatro tipos tiene una forma correcta de ser
y estar en este mundo para contribuir con sus cualidades al desarrollo de la totalidad. Tu
estrategia de informar antes de actuar no es algo que te resulte cómodo por tu
naturaleza, no es natural para ti; pero es algo que necesitas aprender y practicar porque
es la forma más eficiente de aportar tus cualidades al bien común.

De pequeño, el niño manifestador debe aprender a pedir permiso. No es que


necesites permiso para hacer algo que sabes perfectamente que puedes hacer por ti
mismo; es una forma de ir aprendiendo que los demás también existen y que tus
acciones les afectan.

Como adulto, al informar a otros antes de pasar a la acción, minimizas las


resistencias y las respuestas negativas de los impactados por tu acción. “El que avisa no
es traidor”. Decir: “que voy”, cuando sabes que vas por tu camino, no es rebajarte a
pedir permiso para pasar, sino evitar que los que no van por su sitio se sientan
atropellados.

Tu estrategia es algo con lo que puedes practicar desde el mismo momento en


que conoces tu diseño. No es algo en lo que creer o no creer. No es algo complejo que
requiera largos periodos de estudio. Al contrario, es simple como las grandes verdades
de la vida; y en su simpleza reside todo su poder.

Cada vez que se te ocurra hacer algo, piensa en los que directamente se verán
impactados por tu acción. Tenlos en cuenta e infórmales de lo que vas a hacer. Si eres
correcto, aunque no les guste, disminuirán sus resistencias. Si les gusta, te darán su
apoyo y verás aumentado tu poder de acción.

Necesitas practicar esta forma correcta de actuar, aplicar sistemáticamente tu


estrategia, para ponerte en tu sitio e integrarla en tu manera de vivir. Ya ves que, cuando
no les informas, se sienten atropellados, se ponen en tu contra, se cargan de frustración
y emerge el dedo condenatorio señalando que fuiste tú quien empezó. Y tú te cargas de
rabia porque sabes que tienen razón. Claro que fuiste tú quien empezó. Tú eres un
manifestador. Estás biológicamente diseñado para iniciar. Ése es tu trabajo y tu don.
Pero necesitas reconocer el impacto de tu fuerza y aprender las técnicas adecuadas para
desplegarla.

Tu estrategia te permite actuar de manera mecánicamente correcta, dentro de la


gran estructura mecánica que a todos nos trasciende. Poniéndote en tu sitio y andando
por tu camino es como puedes llegar a cumplir tu propósito y realizarte en esta vida. No
es una cuestión de inteligencia, conocimientos o iluminación. Sólo es cuestión de ser
correcto.

Tu clave principal es: Antes de tomar una iniciativa, informa a los que se verán
directamente afectados por ella. Aunque para ti no es natural informar, te servirá para
disminuir las resistencias a tu paso.
Tu Estrategia: Responder

En Diseño humano, cada uno de los cuatro tipos tiene una forma correcta de ser
y estar en este mundo, para contribuir con sus cualidades al desarrollo de la totalidad.
Tu estrategia de responder es la forma más eficiente de aportar tus cualidades al bien
común.

Tu estrategia es algo con lo que puedes practicar desde el mismo momento en


que conoces tu diseño. No es algo en lo que creer o no creer. No es algo complejo que
requiera largos periodos de estudio. Al contrario, es simple como las grandes verdades
de la vida; y en su simpleza reside todo su poder. Necesitas, eso sí, practicar esta forma
correcta de actuar, aplicar sistemáticamente tu estrategia, para ponerte en tu sitio e
integrarla en tu manera de vivir. Tu estrategia te permite actuar de manera
mecánicamente correcta, dentro de la gran estructura mecánica que a todos nos
trasciende. Poniéndote en tu sitio y andando por tu camino es como puedes llegar a
cumplir tu propósito y realizarte en esta vida. No es una cuestión de inteligencia,
conocimientos o iluminación. Solo es cuestión de ser correcto.

Tu clave principal es: “No inicies. Responde”. Como generadora es la única


manera de poder sacar lo mejor de ti misma. Tu centro sacral definido es la pieza más
importante que te conecta con tu verdadera naturaleza. Estás aquí para generar vida, y la
vida en su forma más básica es el resultado de la tensión que se genera entre dos fuerzas
opuestas.

Responder no significa no hacer nada. No iniciar no significa estar de brazos


cruzados sin hacer nada. No iniciar significa no tomar la iniciativa para invertir tu
energía en una actividad que no puedes saber si es conveniente o no para ti. Responder
significa aplicar tu energía en aquellas actividades que resuenan con tu naturaleza.

Tu sacral siempre está respondiendo a todo lo que te rodea, un sonido, un olor,


una imagen. Cualquier estímulo provoca una respuesta en tu sacral. Otra cosa es que tu
reconozcas esas respuestas o no. El sacral no verbaliza, pero se expresa en un amplio
margen de sonidos que van desde el más amenazador gruñido al más suave suspiro. Has
de prestar atención a tu respuesta sacral para reconocerla, mantenerte en contacto con
ella y descifrarla.

Reconocer y mantenerte en contacto con tu respuesta sacral es imprescindible


para todos los procesos que impliquen el despliegue de tu energía vital. Si no tienes el
centro del Plexo solar definido, esta respuesta sacral es tu fuente de autoridad interna. Si
lo tienes definido, tus respuestas sacrales a lo largo de la ola emocional te servirán para
encontrar tu claridad.
Tu Estrategia: Esperar por la invitación

En Diseño humano, cada uno de los cuatro tipos tiene una forma correcta de ser
y estar en este mundo, para contribuir con sus cualidades al desarrollo de la totalidad.
Tu estrategia de esperar por la invitación,(quitar coma) es la forma más eficiente de
aportar tus cualidades al bien común.

Tu estrategia es algo que no puedes validar (no entiendo lo que significa “no
puedes validar”) desde el mismo momento en que conoces tu diseño. No eres un tipo
energético. Tu energía vital no está generando o manifestando al ritmo de tu respiración.
Necesitas esperar hasta recibir la invitación correcta y responder desde tu autoridad
interna, a la hora de tomar las decisiones importantes en tu vida, para percibir los
beneficios que se derivan de ella. No es algo complejo que requiera largos periodos de
estudio pero si requiere de paciencia, pues de nada sirve que busques o intentes
provocar la invitación.

La invitación tiene que llegar; y, para que sea correcta, ha de estar motivada por
el reconocimiento de tus características innatas. Tu estrategia es simple, como las
grandes verdades de la vida; y en su simpleza reside todo su poder, pero no es
inmediata. Para poder percibir sus beneficios, necesitas responder desde tu autoridad
interna a la invitación correcta para las relaciones, los estudios, el trabajo, la residencia.
Por ejemplo, si tienes el Centro del Plexo solar definido y alguien te reconoce por la
fuerza de tu química emocional, puede ser una invitación correcta. Si tienes el Centro
Ajna sin definir y alguien te reconoce por la consistencia de tu pensamiento, no es una
invitación correcta.

Tu clave principal es: No inicies. Espera por la invitación correcta. Si no te


llaman, no te metas. Así evitas la típica frase “a ti quién te ha dado vela en este
entierro”, que tanta amargura produce. Mientras tanto, observa. Pero no observes con
desesperación intentando llamar la atención para que te vean. Haz tu trabajo mientras
observas: estudiar los mecanismos y las jugadas. Haciendo tu trabajo mientras esperas,
cambia tu vibración energética y cambia el mensaje que transmite tu aura. Pasa de estar
diciendo: “Yo quiero aprovecharme de tu energía” a “Yo sé algo que puede ayudarte a
usar mejor tu energía”. Es este cambio de vibración lo que provoca la invitación
correcta. Si la invitación se produce antes de que estés preparado para responder, lo
primero que sientes es frustración, como siente el generador cuando su trabajo no sirve,
y después la amargura de saberte diferente y no encontrar tu lugar. Entonces ¿qué prisa
tienes?

Esperar el momento de poder aplicar esta forma correcta de actuar,(quitar coma)


–aplicar sistemáticamente tu estrategia, para ponerte en tu sitio e integrarla en tu manera
de vivir–,(quitar coma) es lo que te permite ver lo que necesitas ver, aprender lo que
necesitas aprender, para poder prestar el servicio para el cual que estás aquí, para prestar
y servir de guía a los demás. Tu estrategia te permite actuar de manera mecánicamente
correcta dentro de la gran estructura que a todos nos trasciende. Poniéndote en tu sitio y
andando por tu camino es como puedes llegar a cumplir tu propósito y realizarte en esta
vida. No es una cuestión de inteligencia, conocimientos o iluminación. Sólo es cuestión
de ser correcto.
Tu Estrategia: Esperar 28 días

En Diseño humano, cada uno de los cuatro tipos tiene una forma correcta de ser
y estar en este mundo, para contribuir con sus cualidades al desarrollo de la totalidad.
Tu estrategia de esperar 28 días,(quitar coma) es la forma más eficiente de aportar tus
cualidades al bien común.

Tu estrategia es algo con lo que puedes practicar desde el mismo momento en


que conoces tu diseño. No es algo en lo que creer o no creer. No es algo complejo que
requiera largos periodos de estudio. Al contrario, es simple,(quitar coma) como las
grandes verdades de la vida y en su simpleza reside todo su poder. Necesitas, eso sí, el
valor para practicar esta forma correcta de actuar, la fuerza de espíritu y la paciencia
para no sucumbir ante la enorme presión a que la cual te somete el entorno que te rodea.
Aplicar sistemáticamente tu estrategia te permite integrarla en tu manera de vivir y,
poco a poco, ponerte en tu sitio.

Tu clave principal es: No inicies. Esperar un ciclo de 28 días para responder,


cuando se trata de decisiones personales, te permite tener una visión global propia que,
cuando te precipitas, no tienes. 28 días es el tiempo que la luna tardar en recorrer las 64
puertas del cuerpo gráfico. Cuando la luna está activando una puerta, y se produce una
definición en el canal al que pertenece porque tú tienes activada la puerta opuesta, tienes
la posibilidad de sentir en tu propia carne los efectos de esa definición de una manera
impersonal, es decir, sin que puedas achacar a nadie lo que estás sintiendo. Es una
oportunidad para aprender la fuerza motivadora con que esa activación influye en tu
vida. De esta manera te resulta más fácil “leer a la gente”, reconocer la presión que
ciertas personas ejercen sobre ti para “llevarte a su terreno” y comprometerte.
Esperando 28 días tienes una visión global de “la jugada” y una sensación propia de la
respuesta que emerge de tu ser.

Esta técnica de actuación, ante la toma de decisiones importantes en tu vida, es


algo que cobra fuerza cuando compruebas por ti mismo su validez. Es posible que otros
reflectores te digan que funciona; pero sólo si eres capaz de resistir 28 días a la presión
mental de tomar precipitadamente tu decisión, podrás apreciar la diferencia.

Estamos en un mundo de prisas en el que donde todo se mueve a velocidad de


vértigo. Pero cada uno de nosotros somos es únicos, cada uno tiene tenemos algo único
que aportar; y sólo podemos aportarlo cuando somos correctos. Tienes derecho a
tomarte tu tiempo para poder ser auténtico en tu respuesta. Por tu bien y el de los demás,
tómate tu tiempo.

Tu estrategia te permite actuar de manera mecánicamente correcta dentro de la


gran estructura mecánica que a todos nos trasciende. Poniéndote en tu sitio y andando
por tu camino es como puedes llegar a cumplir tu propósito y realizarte en esta vida. No
es una cuestión de inteligencia, conocimientos o iluminación. Solo es cuestión de ser
correcto.