Sie sind auf Seite 1von 1
DOMINGO 22 DE JULIO DE 2018 EL TRIBUNO JUJUY Nº 454
DOMINGO 22 DE JULIO DE 2018 EL TRIBUNO JUJUY Nº 454

POETAS SIGLO XX

Graciela Maturo, el verso libre, franco,aunquedelicadoypuro

G raciela Maturo nació en Santa

Fe de la Vera Cruz el 15 de

agosto de 1928. Estudió en la

Universidad de Cuyo y obtuvo un doctorado en Letras en la Universidad del Salvador. Se desem- peñó como profesora universitaria (UBA, UCA, Usal; Uncu, Uces, Instituto Franciscano), ha sido Investigadora Principal del Conicet, directora de la Biblioteca de Maestros, fundadora de centros y grupos de in- vestigación, asesora de editoriales, etc. Dirigió la revista de poesía Azor (Mendoza, 1960-1964) y Megafón, (1975-1989) órgano del Centro de Estudios Latinoamericanos que fundó en 1970. Integra el Centro de Estudios Filosóficos “Eugenio Pucciarelli” de la Academia Nacional de Ciencias y colabora en revistas es- pecializadas de Argentina, Colombia, Venezuela y otros países. Ha sido Jurado de premios nacio- nales y del Premio Internacional “Rómulo Gallegos”. En el 2013 fundó la Revista digital Kairós. Estudios del Nuevo Mundo junto a Sergio Fuster y Alejandro Drewes, renunciando un año después por razones editoriales, la misma pasó a llamarse Los Tiempos Nuevos. Estudios de América Latina. Sus pu- blicaciones han merecido numerosas distinciones, y abarca la poesía, el en- sayo y la investigación literaria. En diciembre pasado, la Academia Argentina de Letras la consideró co- mo candidata a aspirar el Premio “Reina Sofía” de poesía iberoamerica- na. En poesía ha publicado “Un vien- to hecho de pájaros”,1958; “El Rostro”, 1961, “El mar que en mí resuena”, 1965;“Habita entre nosotros”, 1968; “Canto de Eurídice”, 1982; “El mar se llama ahora con tu nombre”, 1993; “Memoria del Trasmundo”, 1995- re- ed.1999; “Cantos de Orfeo y Eurídice”, 1997; “Nacer en la Palabra”, 1997;“Cantata del agua (plaqueta)”, 1998; “Navegación de altura”, 2004; “Antología Poética”, Fondo Nacional de las Artes, Bs. As. 2008; “Bosque de Alondras”. Antología poética 1958- 2008, Universidad Cecilio Acosta, Maracaibo, 2009. “Jardín de arena”, Buenos Aires, en prensa.

La obra poética Tiene afición por la forma justa, la pa- labra que envuelve y transporta, la de- licadeza de construir un clima sutil,

y transporta, la de- licadeza de construir un clima sutil, así también como la preponderancia de
y transporta, la de- licadeza de construir un clima sutil, así también como la preponderancia de

así también como la preponderancia de imágenes y del sentimiento. Su búsqueda romántica y espiritual se plasma con la intensidad de una plu- ma que no da nada por sentado, que indaga en lo humano hasta llegar al

hueso, que no teme a la intemperie ni

a los abismos. Su poesía llama pode-

rosamente, como un encantamiento,

a buscar un sentido a nuestra existen- cia. Ha cultivado una línea de pensa- miento humanista, renovada por la Fenomenología y la Hermenéutica

moderna, y defiende la legitimidad de un pensamiento situado, asentado en el ethos hispanoamericano. El periodista Nicolás Sosa Baccarelli, en el suplemento cultural del diario Los Andes de la ciudad de Mendoza, en una nota dedicada a

Graciela Maturo, entre otras conside- raciones,destaca que ella como poeta,

“se ha confesado más próxima a la Generación del ‘40, con la cual se formó -aunque es más joven- que de la generación del ‘50 a la cual pertene- ce por razones de edad. ‘En esta últi-

Jardín de Hierro

No puede ser que todo se pierda para siempre, que no tengan su número de amor ni la música oscura que fluye entre mis dedos ni el agua, ni la arena ni la movida llana ni el enorme silencio de los ojos del perro

ni el sueño de la tarde que bellamente muere. Cómo será el olvido, los días sin memoria, sin este claro peso de las cosas amadas, sin el tierno contorno familiar de los árboles acaso sin tus ojos Cómo serán los lentos imperios de la gloria su radiante crepúsculo sin noche su implacable diadema. Quizás pediré a Dios que me conceda un día poder mirar el cielo desde huesos mortales

y saciar estos labios con un agua de tierra

Volveré a los parajes que anduvieron mis pasos entre piedras antiguas o entre muros dulces, perecederos Acaso volveré, desterrada y ardiente

a mi jardín de hierro.

ma prevalecía una estética de la coti- dianidad que no me chocaba por serlo sino por su rechazo de la metafí- sica poética’. ‘Tuve grandes amigos en ambos

de su pueblo, una insoslayable guía” (Sábado, 4 de octubre de 2014). Por su parte, la escritora María Evangelina Vázquez le realizó una en- trevista a la poeta, el pasado diciem-

grupos, pero estéticamente me he sentido más ligada al primero’. Propugna un arte libre, sin ataduras ni rumbos predestinados. Una poesía franca y pura, respetuosa de sus com- promisos libremente asumidos… o de ninguno más allá del propio – y enorme- desafío de la belleza.

bre que fue publicada en la revista di- gital Sophia. Uno de los momentos a destacar es cuando le pregunta sobre cómo ve hoy el panorama de la po- esía contemporánea en la Argentina y en el mundo. A lo que Maturo res- ponde que no ve un momento “muy brillante de la poesía, ni tampoco de

Desde los años ‘60, Graciela ha for-

la

cultura. Eso lo dice todo el mundo

mulado algunos cuestionamientos a

o

muchas personas que son observa-

ciertos cuerpos teóricos muy arraiga- dos. La Lingüística de Saussure, su Teoría del Signo como base de los es- tudios literarios, y con esto, la semio- logía, el estructuralismo, y ‘todo ese paquete de orientaciones que han he-

dores inteligentes; dicen que hay una crisis muy grande y evidentemente es una crisis cultural, educativa, de toda índole. Creo que es la más grande que ha vivido la humanidad y la poesía no escapa a eso. Hay algunos que con-

cho de la literatura una cosa a ser di- secada’, sin posibilidad de retomar su

tinúan el clima que viven, es decir, también se vuelven caóticos, frag-

carácter propio de vida y expresión

mentaristas, reniegan del sentido y de

espiritual.

la

búsqueda de sentido que ha carac-

Así, recuerda a Leopoldo Marechal al decir que ‘cuando la letra se separa del espíritu, la letra se suicida riguro- samente’. Estudiosa de la literatura hispanoa- mericana, juzga a América en un la- berinto entre una democracia de ver- dad, y otra ilusoria. Y ve en la cultura

terizado siempre a la poesía. Otros se vuelven críticos de la época. Para mí, lo rescatable de la poesía actual es la parte espiritual, cuando el poeta se vuelve sobre sí y en vez de estar siem- pre criticando y quejándose, hace algún trabajo personal, interno y lo expresa. Me parece que va por ahí”.

siem- pre criticando y quejándose, hace algún trabajo personal, interno y lo expresa. Me parece que