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ESCUELA BÍBLICA PENTECOSTAL INTERDENOMINACIONAL

IGLESIA DE DIOS EVANGELIO COMPLETO “LA RED”

PROGRAMA DE CURSO
INTERPRETACIÓN BÍBLICA

I. PARTE INFORMATIVA:
Nivel académico: Diplomado en Liderazgo Cristiano
Facilitador: Abner Darío Castellanos Velásquez
abnerccastellanos01@hotmail.com
Textos principales: 1. La Biblia
2. Folleto de Interpretación Bíblica

II. DESCRIPCIÓN DEL CURSO


Este curso es una guía para la correcta interpretación bíblica. Se enfoca en
un estudio general sobre la Biblia y en los pasos que se dan para estudia la
Biblia metódicamente.

III. OBJETIVOS DEL CURSO


1. Conocer de manera general la Biblia.
2. Descubrir que existen métodos para estudia la Biblia.
3. Preparar al estudiante para la correcta interpretación bíblica.

IV. CONTENIDO
1. ¿Qué es la Biblia?
2. La Biblia es la Palabra de Dios
3. Recomendaciones para estudiar la Biblia.
4. ¿Por qué estudiamos la Biblia?
5. Lo que el estudio bíblico hará en usted.
6. La necesidad del Método.
7. Acercamiento metódico al estudio de la Biblia.
8. El proceso de Observación.
9. La Interpretación.
10. Leyes de interpretación.
11. Sugerencias para facilitar el proceso de interpretación.
12. Aplicación.
13. Consideraciones generales de la aplicación.
V. METODOLÓGIA
1. Lectura y análisis de texto
2. Clases participativas
3. Dinámicas grupales
4. Ejercicios

VI. SISTEMA DE EVALUACIÓN

Ponderación Criterio literal Criterio numérico


cualitativa
Excelente máximo A+ 97 - 100
Excelente alto A 94 - 96
Excelente A- 90 - 93
Muy bueno máximo B+ 87 - 89
Muy bueno alto B 84 - 86
Muy bueno B- 80 - 83
Bueno máximo C+ 77 - 79
Bueno alto C 74 - 76
Bueno C- 70 - 73
Deficiente D 0 - 69

VII. BIBLIOGRAFÍA

De la Fuente, Tomás. Claves de Interpretación Bíblica. Casa Bautista de


Publicaciones. El Paso Texas 1992.

E. Lund, P. C. Nelson. Hermenéutica Introducción Bíblica. Editorial vida. Miami


Florida. 1975.

Mark Water. La Biblia en Forma Sencilla. Editorial Unilit. Miami Florida. 1998.

Mendieta Paiz. Método de Estudio Bíblico. Seminario Teológico


Centroamericano. Guatemala

Scofiel. C. I. Traza Bien la Palabra de Verdad. Editorial Portavoz. Grand Rapids


Michigan 2002.
La Biblia es la Palabra de Dios. Fue escrita por profetas, apóstoles y otros
autores inspirados por el Espíritu Santo, hubo cerca de cuarenta autores.

Hay 66 libros en total, 39 son del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo


Testamento. El Antiguo Testamento es el pacto de Dios con el pueblo judío; el
Nuevo Testamento es el Pacto de Dios hecho con nosotros los cristianos. En el
estudio de la Biblia recomendamos comenzar con el Nuevo Testamento.

Todos los libros de la Biblia, tratan de un solo tema general, el cual es


JESUCRISTO, ya que su persona se deja ver en el Antiguo Testamento y se revela en
el Nuevo Testamento.

Para poder interpretar la biblia debemos conocer primeramente todas las


partes que la componen, pero no olvidarnos que el tema central es JESUCRISTO.

A. LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS

1. En primer lugar, la Biblia es la Palabra de Dios porque Él la inspiró en el corazón


de los autores por medio del Espíritu Santo. Ellos escribieron de acuerdo a sus
conocimientos, al tiempo en que vivieron y a las costumbres a las cuales
pertenecieron, pero sin cambiar el mensaje de Dios para su pueblo.

2. En segundo lugar, la Biblia es la Palabra de Dios, porque a través de los siglos


ha existido a pesar de las críticas que ha sufrido en el pasado, sin embargo
es la misma hoy, como lo fue en los siglos pasados.

3. En tercer lugar, la Biblia es la Palabra de Dios, porque las profecías que


registran, se han cumplido a cabalidad hasta el día de hoy, tal como lo dice
el Señor: “que ninguna jota o tilde, dejaría de cumplirse” (Mt. 5:18)

4. En cuarto lugar, la Biblia es la Palabra de Dios, porque tanto la historia como


la ciencia han comprobado sus verdades bíblicas.
EJERCICIO:
Escriba en sus propias palabras, las razones que hemos explicado, para decir que
la Biblia es la Palabra de Dios.

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B. RECOMENDACIONES PARA ESTUDIAR LA BIBLIA

1. Estudie la Biblia con el fin de llenar su alma de las riquezas espirituales que
contiene y no solo para tener conocimiento intelectual de ella.

2. Hay que estudiar la Biblia con reverencia, porque es la Palabra de Dios, en el


momento de leerla, es Dios quien habla al hombre; no sucede cuando se lee
un libro cualquiera.

3. Si no entiende la versión antigua, debe buscar una más reciente que le


permita entender bien el mensaje de Dios.

4. No hay que estudiar la Biblia con el fin de encontrar cuáles son sus errores,
para luego formar argumentos contra la verdad de la Biblia y su inspiración
divida.

5. Comprenda que los escritos originales de la Biblia fueron escritos en forma


diferente a los que hoy tenemos. Digamos que ahora tenemos el orden de
capítulos y versículos, esto facilita el estudio. En los originales, todo estaba
unido, por ejemplo “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Esta división
de capítulos y versículos hace que nuestro estudio sea más fácil.

Para poder interpretar la Biblia en forma correcta no necesariamente


tenemos que saberlo todo, o tener todas las versiones posibles; lo que es urgente y
fundamental, es tener un buen espíritu de reverencia para el estudio de la Palabra
de Dios.

Como nota importante hay que mencionar que los libros de la Biblia tiene
dos fechas distintas que son: 1) la fecha en que se escribió y 2) la fecha o tiempo
en que ocurrió lo que el libro narra.
Otra cosa muy importante que el estudiante debe notar, es que el orden en
que aparecen los libros de la Biblia no es el orden en que ocurrieron según la
historia.

Para poder interpretar correctamente la Biblia debemos tomar en cuenta


todos estos detalles, para no dar interpretaciones caprichosas o necias que vengan
a torcer la verdad bíblica.

C. ¿POR QUÉ ESTUDIAMOS LA BIBLIA?


El estudio de la Biblia es de gran importancia para el cristiano, por las siguientes
razones:

1. La Biblia nos INSTRUYE (2 Tim. 3:16)


2. La Biblia es un ARMA contra el mal que protege y destruye al enemigo (Ef.
6:12 – 17; Hb. 4:12)
3. La Biblia es nuestra ESPERANZA (Rom. 15:4; 1 Juan 5:13).

D. LO QUE EL ESUDIO BÍBLICO HARÁ POR USTED

1. Lo hará un cristiano fuerte (1a. de Juan 2:14)


Solo estudiando la Palabra de Dios, se adquiere fortaleza espiritual.

2. Le dará seguridad de su propia salvación (1a. Juan 5:13)

3. Le dará confianza y poder en la oración (1a. Juan 5:14, 15)

4. Lo limpiará de pecado (Juan 17:17; 15:3)

5. Le dará gozo (Juan 15:11)

E. LA NECESIDAD DEL MÉTODO

La Biblia es literatura inspirada por el Espíritu de Dios. ¿Cuál es el método


básico por el que podemos estudiar la literatura de las Escrituras y extraer las
riquezas de las verdades de Dios que ella encierra?

El estudio bíblico en la iglesia cristiana de hoy está afectado por lo menos por
tres fuentes de dificultades:
1. Nuestro estudio bíblico es fragmentario: estudiamos la Biblia por pedazos,
sacándole astillas, casi sin captar la idea del todo. La Biblia es una unidad tal.

2. Dependemos de los libros de consulta y de la dirección ajena: Muy a


menudo el pueblo de Dios se alimenta “con cuchara” por comentarios de
otros, fomentando una “santa pereza” para ya no estudiar las Escrituras y
permitir al Espíritu Santo hablarnos como fruto de estudio y reflexión.

3. Nuestra actitud errónea: la Biblia no necesita defensa, lo que más bien


necesita es libertad para hacerla llegar a la vida de las personas. El gozo de
descubrir por uno mismo a través del esfuerzo realizado produce una
experiencia interna que toca las fibras mismas del alma.

Generalmente, la Biblia se usa de tres maneras distintas: para la lectura, para


la meditación devocional y para el estudio.

1. Para lectura: se leen porciones sin un propósito específico excepto el de


obtener más conocimiento acerca de la Biblia. La lectura en este sentido
puede conceptuarse como observación general.
2. Para meditación devocional: se lee una porción de la Escritura con más
detenimiento con el propósito especial de recibir fortaleza y bendición
espiritual. Este proceso entra mayormente en la aplicación.
3. Para el estudio: va más allá de la observación y aplicación general. Se desea
entender el significado fundamental de lo que uno lee, así es que se analiza
las ideas, se estudian las palabras y sus relaciones, se interpreta y se asocia lo
que un observa. En este manual abarcamos tres tipos pero con énfasis en el
tercero.

Para el estudio fructífero de la Biblia, en nuestra firme opinión, debemos


utilizar una forma metódica. Esto significa que el estudio sigue ciertos pasos y cierto
orden. Si desea desarrolla un patrón sistemático para el estudio de la Biblia, hay
pasos definidos que debe seguir y generalmente es mejor que los tome en cierto
orden.

Cada pasaje de las Escrituras que se estudia, sea grande o pequeño, sea un
versículo o un libro entero, se debe estudiar con estas preguntas en mente.

1. ¿Qué es lo que se encuentra aquí? (El proceso de observación).


2. ¿Qué significado tiene? (El proceso de interpretación)
3. ¿Qué significa para mí? (El proceso de aplicación)

PRIMER PASO:

Observe: Exactamente lo que el autor escribió. Este es el paso más importante en


el estudio de la biblia y debe ir primero. Cuanto más cuidadosa y cabal sea en su
observación más significativa será su interpretación y aplicación. Una parte muy
importante del proceso es resumir observaciones.

SEGUNDO PASO

Interprete: objetiva y concisamente lo que el autor escribió. Debe tratar de


determinar lo que el autor realmente quiso decir con sus palabras cuando las
escribió. ¿Qué estaba viendo, sintiendo, y pensando, y qué experiencia había
tenido que lo hizo escribir lo que escribió guiado por el Espíritu santo? Otra vez, el
resumen jugará un papel importante al averigua el significado de un pasaje.

TERCER PASO

Aplique: el mensaje revelado. En el proceso de la aplicación, la evaluación del


mensaje del autor vendrá después que tenga un claro concepto de lo que el autor
escribió (la observación) y de lo que quiso decir en lo que escribió (la
interpretación). Con la evaluación viene la aplicación de la verdad, es el momento
en que lleva a cabo su obra el Espíritu Santo.

F. EL PROCESO DE OBSERVACIÓN

“Comienza por observar”. Este es el primer paso en el estudio bíblico


fructífero. Observamos a fin de saturarnos completamente del contenido del
pasaje.

Observar significa, el acto, el poder y el hábito de ver y notar; observar


estrechamente; prestarle completa atención a lo que uno ve. La observación
requiere concentración. Esto es difícil para mucho de nosotros.

En parte debemos aprender a repetir la lectura. Esto significa que debemos


leer de nuevo el pasaje con profunda concentración: Debemos adquirir la
capacidad de leer un pasaje bíblico en particular como si lo estuviéramos leyendo
por primera vez.

Las siguientes frases descriptivas nos estimularán a que aprendamos a


concentrarnos para leer.

Lea la Biblia:

 Atentamente
 Repetidamente
 Pacientemente (no se dé por vencido)
 Selectivamente (Note los rasgos sobresalientes)
 Devocionalmente (Haga la Palabra de Dios objeto de su oración)
 Imaginativamente (siéntese a los pies de Pablo. ¿Hay una tormenta?
Siéntala. ¿Hay un olor? Percíbalo.
 Reflexivamente (no debe leerla apurado a fin de que llene todos los vacíos
de su mente y su corazón)
 Minuciosamente (lea cualquier pasaje en particular a la luz del todo y
recuerde que el todo es mayor que las partes)

Las siguientes sugerencias prácticas nos ayudarán a aumentar nuestros


poderes de observación (¿Qué es lo que encuentra ene le pasaje?)

1. Lea el pasaje a vuelo de pájaro, tratando de ver los posibles temas


principales que le den unidad.
2. Trate de captar el contexto en el cual se desarrolla el pasaje.
3. Reléalo con cuidado por lo menos en una traducción distinta, si es posible,
anote las diferencias importantes.
4. Anote los puntos en los que se dan principales divisiones de pensamiento,
observe el plan general o el desarrollo del argumento.
5. Haga preguntas al texto que está leyendo.
a. ¿Quiénes son los personajes que aparecen?
b. ¿Qué sucede?
c. ¿Dónde ocurren los sucesos?
d. ¿Cuándo ocurren los hechos? Vea si la estación del año es significativa
y por ello se menciona.
e. ¿Por qué suceden los hechos?
f. ¿Cómo ocurren los hechos?
g. Redacte en una frase sencilla breve lo que usted cree que es el fin
principal del autor.

6. Algunas sugerencias específicas son:


a. En este proceso de observación, al tratar de extraer los hechos, la
clave del trabajo efectivo es el criterio selectivo
b. Anote los problemas a medida que surjan
c. Tome en cuenta el tipo de literatura que está estudiando.

G. LA INTERPRETACIÓN

Cualquier libro tiene palabras, ideas u oraciones que requieren


explicaciones. ¡Cuánto más la Biblia! Es un libro escrito con temas que abarcan la
tierra, el cielo, el tiempo y la eternidad, lo visible y lo invisible, lo material y lo
espiritual. Es un libro que fue escrito por personas de diversas naturalezas, en épocas
remotas, en países distintos entre sí y con gente de costumbres diferentes, y más
que eso, en idiomas que no son el nuestro. El estudio de las leyes de interpretación
de un escrito se llama Hermenéutica. Esta ciencia aplicada a las Escrituras se llama
Hermenéutica Bíblica.

Interpretar significa explicar o decir el significado de algo. Cuando se


interpreta un pasaje de las Escrituras, su meta debe ser la determinación de lo que
el autor quiso decir por medio de las palabras que usó bajo la inspiración del Espíritu
Santo.

El propósito primario de la interpretación es descubrir lo que el autor quería


decir con lo que escribió. Cuanto tratamos de interpretar, no nos interesa saber lo
que el pasaje significa para nosotros, sino lo que posiblemente significaba para su
autor.

H. LEYES DE INTERPRETACIÓN

1. La misma Biblia da la mejor interpretación de la Biblia. Ésta es la regla


fundamental. Ejemplo: Salmo 22:18; Mateo 27:35; Juan 16:16; 16:19.
2. Un pasaje debe entenderse literalmente a menos que el contexto o las
condiciones del caso haga que tal interpretación sea imposible o poco
probable. En la Biblia hay dos maneras de expresión: literal y figurada.
I. Es literal la expresión si las palabras se usan en sentido o significado
recto o absoluto. Ejemplo: “Jesús lloró” (Jn. 11:35).
II. El lenguaje es figurado si las palabras no conservan su propio
significado. Ejemplo: “toda carne había corrompido su camino sobre
la tierra”. La palabra carne y camino se usa en sentido figurado; carne
está usada en lugar de persona y camino en sentido de costumbres,
modo y proceder o religión.

Por tanto, se establece esta ley de interpretar la Biblia literalmente


hasta donde las circunstancias lo permitan.

3. Entre dos interpretaciones igualmente posibles debe escogerse la más


natural y evidente. Sobre todo, tratando de conocer el propósito del Espíritu
Santo al hablar en tal o cual forma.

4. Hay que observar ciertas claves para la interpretación correcta de una


palabra o frase oscura. Para determinar cuál es el pensamiento que se
propone expresar el autor, se necesita en estos casos un cuidadoso estudio.

I. Si se trata de una palabra cuyo significado no es claro, debe tomarse


en consideración la frase en que aparece. Si es una frase dudosa,
debe tomarse en cuenta la oración completa. (Gal. 1:23)
II. En muchos casos la frase o la oración no da la luz suficiente para una
interpretación correcta. Entonces se apela al contexto o sea la porción
que está antes y después del texto, incluyendo así todos los versículos
que tenga que ver con él.
III. Cuando los recursos anteriores no bastan para interpretar
correctamente una palabra o frase, debemos tratar de explicar a la
luz del objeto y designio del libro donde se encuentra. El propósito del
libro se entiende leyendo el libro. El propósito de toda la Biblia se
encuentra en Romanos 15:4 y 2 Tim. 3:15 – 17. El propósito de los
evangelios está claro en Juan 20:31 y en la 2 de Pedro 3:2.
IV. Lo último que debemos tomar en consideración para la recta
interpretación de la Biblia es que se trata de un solo libro inspirado por
una sola mente, por cuya razón sus enseñanzas tienen que armonizar
sin contradicciones.
V. Hay que tomar en cuenta las figuras retóricas.
I. SUGERENCIAS PARA FACILITAR EL PROCESO DE INTERPRETACIÓN

1. Primer paso: Ore y Medite. Sólo con la dirección del Espíritu Santo puede
interpretar las Escrituras en forma adecuada y discernir sus verdades. Ore y
medite sin prisa, hasta capturar la esencia del texto que está estudiando. Un
corazón abierto y un espíritu receptivo son características necesarias del
estudiante.

2. Segundo paso: Discierna. Las preguntas que se han hecho al tratar de


entender pueden ser el puente entre la observación y la interpretación.
Contestar preguntas no debe ser un fin en sí mismo, sino un medio para
penetrar más profundamente en la comprensión de todo el pasaje.

3. Tercer paso: Defina. Busque la definición de las palabras claves del pasaje.
Estudie aun las palabras que usted cree comprender.

4. Cuarto paso: Compare. El comparar las diversas traducciones de un pasaje


bíblico, especialmente cuando esté estudiando un pasaje difícil.

5. Quinto paso: Investigue. Busque la interpretación que se halla en las Escrituras


mismas. Use una concordancia y las referencias sobre la idea que esté
considerando. Tome nota de las diversas referencias y sugerencias
marginales a fin de comprender las diferentes formas de traducir una
palabra.

6. Sexto paso: Consulte. A fin de obtener el conocimiento histórico y geográfico


necesario para su estudio bíblico utilizando diccionario bíblico, una geografía
bíblica, un atlas bíblico, una historia y unos mapas bíblicos. Consultar un
comentario a fin de captar su significado, pero esto debería ser el último
paso.

7. Séptimo paso: Resuma. Finalmente, resuma sus interpretaciones a fin de


determinar el mensaje principal de la porción de las Escrituras que ha
estudiado.

J. APLICACIÓN
Hemos obtenido más entendimiento de muchas verdades maravillosas al
observar e interpretar los hechos de los pasajes bíblicos. ¿Qué debo hacer con las
verdades que he aprendido? ¿Cómo las aplicaré a mi vida actual? ¿Qué significa
el pasaje para mí?

Observar e interpretar los hechos contribuyen solamente los dos primeros


pasos en el proceso del estudio bíblico. Poco habrá ganado si no da el tercer paso,
permitir que el Espíritu Santo aplique la verdad a su propia vida.

H. CONSIDERACIONES GENERALES ACERCA DE LA APLICACIÓN

1. Considere cómo aplicado los contemporáneos del autor el pasaje a su


propia vida.
2. Considere el lugar que ocupa el pasaje en el progreso dela revelación de
Dios.
3. Haga aplicaciones concretas meditando en el mensaje del pasaje y a la vez
de varias situaciones concretas. Meditar es detenerse a reflexionar y
considerar algún pasaje en forma apacible.

CONSIDERACIONES FINALES:
La “Palabra” es lo primero. El “Yo” debe, tanto como sea posible, quedar
fuera del proceso.

La aplicación debería ser el resultado natural del estudio bíblico sistemático.


El estudio de la Palabra de Dios debería poner en acción el ministerio del Espíritu
Santo de convencernos de pecado.

Aparte de todo lo anterior le presentamos el siguiente cuadro que es muy útil


para estudiar párrafos de la Biblia. Además le servirá como resumen de los tres
pasos que hemos mencionado anteriormente.
RESUMEN

I. OBSERVACIÓN: Descubrir lo que el párrafo dice.

a. Leer el texto varias veces detenidamente. Subrayar palabras


claves, agregar signos de pregunta, etc.
b. Encontrar la idea central del párrafo.
c. Escribir un título breve que resuma el párrafo.
d. Apuntar todos los detalles y todas las ideas importantes que
usted encuentra en el pasaje.

II. INTERPRETACIÓN: Descubrir lo que el párrafo significa.

a. Definir el significado de las ideas y de la información del pasaje.


b. Analizar el razonamiento del autor en el pasaje.
c. Considerar las implicaciones de lo que el pasaje dice.

III. APLICACIÓN: Descubrir lo que el pasaje significa para nosotros hoy.

a. Pregúntese si las ideas principales son aplicables para usted;


para la iglesia; para la célula; para el hombre de hoy.
b. Use el pasaje como texto para un sermón o para un estudio
bíblico en grupo.