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Secretos de la táctica en ajedrez

Secretos de la táctica
en ajedrez
Mark Dvoretsky

EDICIONES MERÁN
© 2003, Mark Dvoretsky
© 2003, Antonio Gude de la traducción

© De esta edición:
Ediciones Merán
Apartado de Correos 23
02630 La Roda (Albacete)
Teléfono: 902 403432
info@edicionesmeran.com

Editor: Jesús J. Boyero


Coordinación editorial: Víctor Iriarte y Joaquín Hernández Nieto
Diseño de cubierta: Miguel Pueyo
Corrección: César Montolio

Impresión: Milegraf
Impreso en España - Printed in Spain

Primera edición: mayo de 2003

ISBN:84-932593-3-0
Depósito legal: M-8752-2003

Derechos exclusivos de edición en castellano reservados para todo el mundo.

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almace-
nada o transmitida en manera alguna, ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico,
óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo, y por escrito, del editor.
La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de un delito contra la propiedad
intelectual (arts. 270 y siguientes del Código Penal).
ÍNDICE

PRÓLOGO 9

l. COMBINACIONES Y CÁLCULO DE VARIANTES 13

Visión combinativa 15
Manchas solares 26
Combinaciones gemelas 29
Incitación 34
Jugadas candidatas 38
Atención a las posibilidades del rival 49
El método de exclusión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . .... . . . . . . . 56
El ataque doble . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . 61
La pieza atrapada 67
La fuerza del peón pasado 72
¡Su rey, fuera de la combinación! 76
¡Aprenda de sus errores! 80
¡Ojo, es una trampa! 86
¿Lógica o intuición? 90
El examen de los ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... .... . . . . . . . . 97
¿ Tiene el problema solución? 105
¿ Cuántos caminos conducen a Roma? . . . . . . . . . . . . . . . .... .. . . . . . . . . 109
Difícil de enseñar, fácil de hacer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ........ . . . . . . . 113
Combinaciones difíciles de encontrar 118
Una partida varias veces finalizada 125
La práctica de jugar de nuevo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . 134
Ejercicios para análisis 142

2. ATAQUE Y DEFENSA 145

¿Sacrificio o descuido? 147


No es oro todo lo que reluce 151
Diez años después . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 156
Veinte años después 160
Un peón por el enroque 164
¿Era irresistible el ataque? 167
¿Existe un estilo ideal? 173
¡Fantasía! 182
En estilo romántico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 191
Dos ataques de Rainer Knaak . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 196
¡ Dzhin ataca! 200
La partida decisiva 205
El delirio de los espectadores 212
La horma de su zapato 224
La psicología de la defensa 228
En el ojo del huracán 236
¡Bluff! 245
Al borde del abismo 248
Sacrificios posicionales de calidad 256
Dos finales franceses : 261
Es mejor entregar un peón 266
Fórmese su propia opinión 272
Ejercicios para análisis 284

SOLUCIONES A LOS EJERCICIOS 287

ÍNDICE DE PREGUNTAS Y EJERCICIOS . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . 325


Prólogo

En numerosas ocasiones mis amigos han intentado convencerme de


que debería trasladar a un libro al menos una parte del voluminoso mate­
rial que he ido acumulando a lo largo de mi a_ctividad como entrenador
profesional. Me pareció que, en principio, tenían razón, si bien no tenía
muy claro cuál debía ser la forma en que debía plasmarse esa idea. Sea
como fuere, decidí que no tenía intención de llevar a cabo una recopila­
ción o exposición lógica de todas mis ideas sobre entrenamiento, ni tam­
poco de formular una especie de nueva versión del famoso tratado de
Nimzovich Mi Sistema.
Por otra parte, tampoco deseaba confinarme a la descripción de una
pequeña provincia del vasto y rico territorio del ajedrez. Finalmente, pude
bosquejar el tipo de libro que quería escribir. Pero cuando me senté ante
mi escritorio me di cuenta de que mi concepción no podía transmitirse en
el marco de un solo libro. Así llegué a la conclusión de que debía escribir
una obra de varios volúmenes, bajo el título genérico de Escuela de
maestría superior.
En 1991, la Editorial Batsford publicó mi primer libro, Secretos del
entrenamiento en ajedrez, publicada en español en esta misma editorial
(cuyo título original es lskusstvo Analiza, El arte del análisis). El libro tuvo
un gran éxito y fue designado "Libro del año" por la Federación Británica
de Ajedrez.
La presente obra sigue el camino del libro citado, aunque no presu­
pone la lectura o estudio del anterior. Sin embargo, antes de comentar el
contenido. de este nuevo trabajo, quisiera explicar el concepto general
que lo guía y que, estrictamente hablando, no contiene una, sino varias
ideas motrices.
10 Prólogo

1) Material nuevo. He utilizado principalmente partidas de mis alum­


nos (en especial de los grandes maestros Artur Yusupov y Sergei
Dolmatov, que iniciaron sus respectivas carreras hace ya bastantes
años), así como las mías propias. También se han utilizado ejemplos y
material teórico de otros jugadores, aunque sólo en los casos en que mis
alumnos o yo hemos podido encontrar algo nuevo, exponer sus análisis
bajo una nueva luz, o simplemente añadir alquna idea. El lector está invi­
tado a participar en nuestro laboratorio creativo y analítico, en el que se
le ofrecerá un material de primera mano, que no está disponible en otros
libros.
2) El arte del análisis. Está claro que con un enfoque de este tipo en
la selección del material, se requiere prestar mucha atención al proceso
analítico, a la técnica de llevarlo a cabo, a los errores que puedan produ­
cirse durante ese proceso, etc. No quisiera exagerar aquí la importancia
que tiene para el jugador la capacidad analítica. Me limitaré a transcribir
la opinión del campeón del mundo, Gari Kasparov, al respecto:
"Considero que el enfoque analítico, es decir, el método analítico de
estudiar ajedrez, debe concederle a cualquier jugador una ventaja colo­
sal en relación con aquellos que ­en igualdad de condiciones­ sólo tienen
la experiencia del juego práctico, y también que el progreso en ajedrez es
imposible sin análisis".
3) Dar a conocer experiencias ajenas. "Es difícil conocerse a sí
mismo, si no se asimilan las ideas de los demás. Debemos recorrer juntos
el mismo camino, aunque cada cual elija luego el sendero que le conven­
ga". Así escribía, en el siglo XVII, el célebre combatiente japonés y teórico
de las artes bélicas Miamoto Musasi, en su Libro de las cinco sendas, con­
centrándose en su experiencia de soldado a lo largo de su vida. Aunque
mis libros tienen un marcado carácter personal, siempre he procurado
ampliar sus límites, atraer a sus páginas a la mayor cantidad posible de lec­
tores. A veces, con todo, no es fácil concentrar en una sola explicación téc­
nica todos los aspectos profesionales de una posición o de una jugada. En
cualquier caso, estoy convencido de que una elevada cultura ajedrecística
es condición imprescindible para obtener buenos resultados en la competi­
ción.
Pero eso no es todo: nuestras jugadas se inspiran en nuestros modelos
de vida, las ideas se extraen de la esfera humana, de los comportamientos
comunes a todos los hombres, factores que no es posible eludir en tanto
que ajedrecistas. He aquí por qué las páginas de este libro están plagadas
de citas y aforismos, porque constituyen reflexiones de personajes céle­
bres, pedagogos, pensadores, estadistas, así como también de las mani­
festaciones de los más destacados grandes maestros del pasado y de la
actualidad, acerca de los problemas concretos del ajedrez.
Prólogo 11

4) Ejercicios para entrenamiento. No basta, sencillamente, con jugar


al ajedrez. Necesita usted entrenarse de forma constante, desarrollar capa­
cidades y cualidades que le ayudarán a tomar decisiones ante el tablero.
Teniendo presente este objetivo, es útil trabajar con ejercicios (ya sean fáci­
les o difíciles, posicionales o tácticos). El entrenamiento puede adoptar
muchas formas: resolución mental de ejercicios, análisis utilizando piezas
y tablero, volviendo a jugar posiciones de partidas, etc. Todas estas formas
de entrenamiento son comentadas en esta obra, incluyéndose un buen
número de ejemplos para que los resuelva por su cuenta. Los ejemplos son
de dos tipos: cuando su numeración es precedida de (E), se trata de ejer­
cicios cuya solución se incluye al final del libro. Cuando van precedidos de
(P), se trata de una cuestión técnica, cuya respuesta y desarrollo sigue en
el texto.
5) Formas de enfocar la toma de decisiones en las situaciones más
variadas. Es decir, un puro enfoque ajedrecístico, pero un enfoque basado
en los aspectos psicológicosdel ajedrez. Este, por supuesto, es mi concep­
to básico en general. Mis ideas, cuya viabilidad ha sido confirmada por los
éxitos de mis alumnos, no siempre coinciden con el punto de vista tradicio­
nal. Deseo familiarizar al lector con estas ideas. Al investigar una u otra posi­
ción de las propuestas en el libro, podrá usted descubrir los movimientos
ocultos que rigen la lucha, formas de buscar la mejor jugada, las razones de
los errores y también la forma de evitarlos en el futuro.
Admito que fue un placer leer, en una reseña del gran maestro Murray
Chandler sobre mi libro Secretos del entrenamiento en ajedrez, las
siguientes palabras: " ... sólo con leer el texto y tratar de efectuar los aná­
lisis comenzará usted a pensar de una forma nueva". Eso es precisa­
mente lo que trato de conseguir.
Para poder resolver la tarea en su totalidad, es preciso considerar el
mayor número de situaciones posible. Pero en mi primer libro menciona­
do sólo se consideraban posiciones con un número reducido de material:
finales prácticos y estudios. Este nuevo libro prosigue el tema, pero
tomando ejemplos de posiciones del medio juego, que implican combina­
ciones y sacrificios, tanto en ataque como en defensa.
La primera parte del libro se consagra a la técnica combinativa, si esta
expresión es utilizable, es decir, a la capacidad para encontrar una idea
táctica y calcularla con precisión. He examinado varios tipos de combi­
naciones, métodos que facilitan el cálculo de variantes y formas para
desarrollar la capacidad de cálculo que todo jugador necesita.
Los ejemplos analizados en la segunda parte del libro son, sobre todo,
de naturaleza problemática e irracional. Implican sacrificios que desafían
al cálculo preciso, con un riesgo constructivo, ya se trate de ataque o de
defensa. A fin de poder plasmar mi concepción en su totalidad, debo
escribir dos libros más, que se ocuparán de investigar los problemas del
juego posicional y la preparación de aperturas, y también de analizar
algunas de las más interesantes y valiosas partidas que reflejan ideas ya
estudiadas. Pero todo esto es el futuro. Pasemos ahora al estudio de la
táctica.
l. Combinaciones y
cálculo de variantes

"El ajedrez sólo es un juego de tablero, en el que las piezas se mueven


de un lado para otro", dijo en una ocasión, en tono medio en serio, medio
en broma, un entrenador experimentado. Con este aforismo quería
subrayar el papel de la táctica en ajedrez. Quería expresar la idea de que
ninguna ciencia, ninguna consideración posicional por profunda que
fuese, ni sutileza estratégica alguna pueden ayudar al jugador, si éste no
es capaz de encontrar jugadas fuertes y calcular con precisión pósibili­
dades concretas a su favor o en su contra.
Algunos son de la opinión que la capacidad táctica es algo innato, es
decir, que o se tiene o no se tiene, y que si no la tienes, no puedes hacer
nada al respecto. Mi experiencia como entrenador me ha convencido de
que no es así. Con métodos de entrenamiento dirigido es posible des­
arrollar considerablemente las propias capacidades en la esfera del juego
táctico (en realidad, lo mismo que en cualquier otro aspecto). Recuerdo
una conferencia pronunciada por el gran maestro Ostap Bender, héroe de
la inmortal novela Las doce sillas, de l. llf y E. Petrov, ante los amantes
del ajedrez, en la ciudad de Vasyuka: "Como vemos, el hombre rubio
juega bien, pero el moreno juega mal. Y no hay conferencia alguna que
pueda cambiar este estado de cosas, a menos que cada individuo se
entrene jugando constantemente a las damas ... quiero decir, al ajedrez".
Hay que admitir que Bender no explicó cómo debían entrenarse. Una
omisión que he intentado rectificar en el tercer capítulo de Secretos del
entrenamiento en ajedrez, consagrado a los estudios, y en este libro con­
tinuaremos nuestro debate sobre el tema.
La capacidad táctica de un jugador de ajedrez comprende dos com­
14

ponentes: visión combinativa y técnica para calcular variantes. Estos pue­


den desglosarse, a su vez, en elementos constitutivos, es decir, las diver­
sas formas de buscar y ponderar las jugadas, esquemas típicos y situa­
ciones. Incluso si un jugador es, en conjunto, un excelente táctico, siem­
pre es posible que determinados aspectos de su juego puedan todavía
mejorarse.
Visión combinativa 15

Dvoretsky - Zilberstein
VISIÓN COMBINATIVA Moscú 1966

Una partida jugada de forma 1


lógica y rematada con una
hermosa combinación:
ese es mi ideal en ajedrez.
Vladimir Simagin

Por el términovisión combinativa


debe entenderse la capacidad para
descubrir rápidamente ideas tácticas
ocultas, es decir, el tipo de jugadas
que no se perciben de un vistazo, y
que normalmente implican sacrifi­ (P) 1.1 ¿Qué deben jugar
cios. las blancas?

A fin de desarrollar su fantasía Las blancas tienen una abruma­


ajedrecística ­visión combinativa­ dora ventaja en desarrollo y todas
el jugador debería resolver proble­ sus piezas están situadas lo más
mas prácticos (ejercicios, como activamente posible. Debería exis­
estudios y posiciones de partidas tir alguna combinación.
reales), en los que la dificultad
principal radica en encontrar la 20. l:txd7! @xd7
idea táctica correcta. Nótese que 21. 'i\Ya7!!
digo encontrarla, y no, en cambio,
calcularla y evaluarla. Con ese Otra jugada ganadora era 21
objeto, el jugador puede utilizar ii.d2!
cualquiera de los muchos libros
con problemas o posiciones para Las negras se rindieron.
resolver que se publican en todo el
mundo. En general, esos ejercicios
suelen contener combinaciones Dvoretsky - Bogomolov
relativamente sencillas, que un Moscú 1967
jugador curtido capta rápidamente,
incluso cuando juega blitz. He aquí 1. e4 c5
un par de ejemplos de mi propia 2. d4 cxd4
práctica (en partidas de 5 minutos), 3. c3 dxc3
que sirven para ilustrar lo dicho: 4. lt:Jxc3 e6
16 Combinaciones y cálculo de variantes

5. .tc4 d6 17. @xe5


6. lt:'lf3 a6 18. lt:'lc7 l:.a7
7. 0­0 b5?! 19. l:.xf7
8. .tb3 lt:'le7
9. lt:'lg5! lt:'lg6 Las blancas han logrado una
10. f4 .te7 clara ventaja, y pronto se impusieron.
11. f5 .txg5
12. fxg6 hxg6 Aun en el caso de que estos
13. .txg5 'ifxg5 ejemplos no le causen el menor pro­
14. iixd6 'ife7 blema, lo cierto es que tiene sentido,
de cuando en cuando, ejercitarse en
2 su solución. Estos ejercicios vienen
a ser como cuando los músicos
practican escalas como ensayo, y le
resultarán muy útiles para mejorar
su forma, inmediatamente antes de
una competición. Al encontrar rápi­
damente las respuestas a una serie
de ejercicios combinativos, no sólo
agudiza usted su percepción de las
posiciones, sino que también podrá
sentir gradualmente mayor confian­
(P) 1.2 ¿Qué deben jugar za en su propia fuerza.
las blancas?
Ya he mencionado partidas de
Aunque tienen un peón menos, cinco minutos, aprovechandola oca­
las blancas pueden permitirse cam­ sión para mostrarle al lector dos de
biar damas, pero sólo porque existe mis hermosas victorias (por cierto,
una idea combinativaespecífica. que contra fuertes oponentes).
Ambas partidas fueron jugadas
15. 'iVxe7+ r:J;;xe7 durante una sesión de entrenamiento
16. lt:'ld5+! @d6 del equipo de Moscú, antes de ini­
ciarse la Spartakiada de la URSS.
Si 16 ... exd5, 17 i.xd5 l:t.a7 18 Acudí a esa sesión inmediatamente
l:.xf7+ y 19 :xa7. después de otra sesión de entrena­
miento,en la que ayudé a prepararse
17. e5+! a Valeri Chejov para el Campeonato
MundialJuvenil. Nuestrotrabajo con­
Un error sería 17 .l:.xf7?, debido junto resultó extremadamentefructí­
a 17 .. . exd5 18 i.xd5 i.e6! fero. Chejov se proclamó campeón
Tampoco es convincente 17 mundialjuvenil y en la Spartakiadayo
lt:'lb6?!, por 17 ... :!a 7. tuve una buena actuación.
Visión combinativa 17

Petrosian ­ Dvoretsky 15. b5 t2Jd8


Liepaja 1975 16. l2Jd5 I:tf7
17. i.b2 l2Je6
1. c4 l2Jf6 18. .:a1 l:taf8
2. l2Jc3 g6 19. :a1 l2Jc5
3. g3 i.g7 20. t2Jb3 f4
4. i.g2 0­0 21. t2Jxc5 fxg3
5. l2Jf3 d6 22. hxg3 dxc5_
6. 0­0 e5 23. f3
7. d3 l2Jc6
8. .:.b1 a5 3
9. a3 i.f5
10. l2Jd2?!

Más fuerte es 10 b4. Tigran


Petrosian, fiel a su estilo profilácti­
co, se opone a la amenaza 10 ...
e4, aunque en realidad no era una
amenaza, puesto que tras 10 b4
axb4 11 axb4 e4?! 12 l2Jh4! exd3
13 t2Jxf5 dxe2 14 thxe2 gxf5 15 b5,
las blancas lograrían ventaja. Ambos contrincantes han lle­
vado a cabo sus ataques de
10. 'i!Vd7 forma coherente, cada uno en un
11. .:e1 ~h3 flanco, pero creo que las negras·
12. i.h1 l2Jg4! han realizado más progresos. La
posición del rey blanco es mayor
Si el caballo blanco se encon­ motivo de preocupación, y las
trase en f3, las negras tendrían que combinaciones flotan en el aire.
gastar un tiempo con h7­h6. Ahora, Las negras sólo tienen que elegir
sin embargo, pueden iniciar un ata­ la mejor. Encontré una bonita
que típico y muy peligroso. El caba­ idea, aunque, por supuesto, no
llo de g4 es muy amenazador, pude examinarla con detenimien­
como pronto resultará evidente, to, dadas las limitaciones del
con el avance f7­f5­f4. Mucho más blitz.
flojo era 12 ... l2Jh5?! 13 b4 f5 14 b5
i2Jd8 15 c5!, con ventaja blanca, 23. e4
como demostró la partida Chernin ­ 24. i.xg7 'ilid6
Levitt, Roma 1989. 25. f4 llxf4
26. gxf4 l!xf4
13. b4 axb4
14. axb4 f5
18 Combinaciones y cálculo de variantes

c4, entonces 8 ltJxc4! dxc4 9 d5


'ii'xb2 1 O dxc6, con ventaja blanca.
4 Por consiguiente, la respuesta de
Gulko es prácticamenteforzada.

7. cxd4
8. ltJxd4 i..xa3
9. ltJxc6!?

También era posible, por


supuesto, la sencilla 9 bxa3. Pero
las blancas aspiran a más. A 9 ...
'iVxc6 piensan seguir con 10 'ilib3!
Aquí, el excampeón mundial se (con la amenaza 11 .i.b5) 10 ...
rindió al no encontrar defensa con­ 'iVd6 11 i..b5+ i..d7 12 i.xd7 +
tra la amenaza 27 ... l:.f1 + 28 l:Ixf 1 'ifxd7 13 'iVxa3.
'ii'h2++.
9 .... 'ii'xb2!
(E) 1.1 ¿Estuvo justificada 10. i..d4! bxc6
la decisión de Petrosian?
Probablementelas negras debían
haber optado por 10 ... ltJf6 11 :b1
'iVxa2 12 i.b5 0­0 13 ~a 1 'ii'b2 14 c4
Dvoretsky ­ Gulko i.g4! Sea como fuere, esta línea nos
Liepaja 1975 pareció a Chejov y a mí la principal,
cuando analizamos esta variante en
1. e4 c5 nuestra sesión de entrenamiento.
2. ltJf3 e6
3. c3 d5 11 . .S:b1!
4. exd5 exd5
5. d4 ltJc6 No 11 i.xg7?, a causa de 11 ... f6.
6. i.e3 'Wb6?!
Mejor es 6 ... cxd4. 11. 'ifxa2
12. i.xg7 i..g4
7. ltJa3!
Hasta aquí fue donde llegamos
Una réplica muy fuerte. Mucho en nuestro análisis conjunto. Sólo
peor es 7 dxc5 'iVxb2, como también habíamos considerado 12 ... i.c5
7 'iYb3 c4. Ahora, a 7 ... 'iVxb2, las 1 ~ 'ife2+.
blancas pueden jugar 8 ltJb5, y si 7
... a6, 8 'iVb3!, forzando la transición 13. f3 ~d7
a un mejor final. Si, no obstante, 7 ...
Visión combinativa 19

La amenaza es 14 ... l:.e8+. .id3!, para seguir con 18 0­0. Pero


en tal caso podría seguir 17 ... .if5,
14. l:.b7+ ~d6 o incluso 17 ... 'iVxg2 18 'ii'e3+ ~f6
19 'iVf4+ @e6 20 'ii'xf7+ ~d6, con
A 14 ... @c8 seguía 15 .ta6. abundantes complicaciones. Lo
Aquí percibí una _combinación más lógico, por tanto, hubiera sido
espectacular y no pude resistir la 15 fxg4! l:.e8+ 16 .te2, ganando
tentación de ponerla en práctica. sin mayores dificultades.

5 Considerando la peculiaridad de
las partidas de blitz, sería ridículo
reprocharse a uno mismo haber
tomado esa decisión. Pero jugar a
la brillantez de esta forma, hubiera
sido totalmente inaceptable en una
partida seria de torneo, porque en
tal caso hay que optar siempre por
el camino más sencillo.

Cuando era niño, le mostré en


15. .tes+?! ~xe5 una ocasión una combinación
16. 'ifd4+ @d6? similar al gran maestro Simagin,
que por entonces daba clases en
Esto era lo que buscaban las el Palacio de los Pioneros de
blancas. Moscú. Sabiendo que Vladimir
Pavlovich era un jugador de mar­
17. 'ikf4+ @c5 cado estilo de ataque, esperaba
que aplaudiese mi creativa pro­
O bien 17 ... ~e6 18 'ii'xf7+, con ducción, pero me equivocaba. Las
un ataque muy peligroso. combinaciones como un fin en sí
mismas, concluyó, no están justi­
18. l:tb5+! cxb5 ficadas desde un punto de vista
19. 'i'c7++ deportivo, ni creativo. Más tarde,
pude comprender que tales parti­
El llamadomatede las charreteras. das sólo parecen atractivas hasta
que no se ha considerado la posi­
En lugar de 16 . . . @d6?, las ción en profundidad y encuentras
negras tenían que haber jugado 16 errores en las variantes subya­
... @e6!, sin temer a la captura del centes.
alfil con jaque, 17 'ib'xg4+f5, y si 17
fxg4, 17 ... .tc1 !, con ataque. La Las combinaciones parecen
mejor opción entonces sería 17 mucho mejores, incluso aunque
20 Combinaciones y cálculo de variantes

sean mucho más directas, cuando Esta posición ya se había pro­


son correctas y constituyen el cami­ ducido en partida seria entre
no más rápido (o el único) hacia la ambos contrincantes, en el
victoria. Esto es particularmente Campeonato de la URSS (Frunze
cierto cuando son la conclusión lógi­ 1981 ), cuando Alexander Beliavsky
ca de la estrategia precedente. jugó 12 .. . .:tfc8. Después de 13
g4!? b5 14 i..d3 ltJb4? Uugada erró­
Siguen dos atractivas produc­ nea, debida, al parecer, a una con­
ciones de Sergei Dolmatov que fusión de sistemas; lo correcto era
ilustran este . aspecto. La primera 14 ... b4) 15 a3 ltJxd3 ( después de
es una partida de entrenamiento, la captura en d3, la jugada 16 ... b4
con tiempo de reflexión acelerado abre líneas en el flanco de dama,
(15 minutos por jugador), como pero las negras han subestimado
preparación para el Campeonato la respuesta que sigue de las blan­
Mundial Juvenil de 1980. cas) 16 ltJd5! ~xd2 17 ltJxe7+ ~f8
18 :xd2 (las negras se ven obliga­
das a capturar el caballo, puesto
Dolmatov ­ Beliavsky que ataca la torre de c8) 18 ...
Otepia 1980 ~xe7 19 ~xd3 e5 (forzado). Ahora
las blancas pueden conseguir ven­
1. e4 es taja decisiva con 20 ltJxe5! dxe5 21
2. li)f3 d6 fxe5, con idea de 22 exf6+ gxf6 23
3. d4 cxd4 e5. Sin embargo, Dolmatov perdió
4. ltJxd4 li)f6 el rumbo, con 20 fxe5? dxe5 21
5. ltJc3 ltJc6 ltJxe5, y después de 21 ... i.e6 22
6. i.gS e6 lU1 g5 23 i.e1 a5, las negras con­
7. 'ii'd2 i.e7 siguieron igualar.
8. 0­0­0 0­0
9. f4 h6 13. i.d3 bS
10. i.h4 i.d7
6
El plan elegido por las negras
era muy popular en un tiempo, y
dejó de juzgarse por razones de la
moda. Otras jugadas más frecuen­
tes son 10 ... e5, o 10 ... ltJxd4 11
'iVxd4 'iia5 (claro que para cambiar
en d4, no es preciso intercalar las
jugadas 9 ... h6 10 .i.h4).

11. li)f3 'ii'aS


12. ~b1 .:td8 14. g4!
Visión combinativa 21

En caso de 14 ltJxb5?! ~b6 15 activar el ataque propio, plantean­


l:Ihe1 l!ab8 16 b3 i.e8, y las negras do obstáculos al contrario, no facili­
se apoderan de la iniciativa (Byrne ­ tando la apertura de líneas,
lvánovic, Reykjavik 1982). En posi­ como en este caso el avance
ciones con enroques opuestos, el del peón h6.
material pasa a un plano secunda­
rio. Hay que intensificar el ataque rs, nh91 i.xh4
propio por todos los medios. 17. ltJxh4 4Jf6

En la partida Gufeld ­ Utashi (La Si 17 ... 4Jf2, 18 ~df1 , pero no 18


Habana 1985) se jugó 14 :hg1 !? f5?!, debido al contragolpe 18 ... b3!
b4 15 4Je2 e5 16 g4! .te6 17 b3 d5
18 i.xf6! i.xf6 19 g5 hxg5 20 fxg5 18. f5 ~f8
i.e7 21 g6!, y las blancas consi­
guieron llegar antes al monarca 7
negro. De todos modos, el inme­
diato avance g2­g4! es una mejora
sobre la partida citada.

14. ... b4

Al estar la torre negra situada


en d8, la jugada 14 ... 4Jb4 no es
buena, pues no es posible el con­
trajuego habitual 15 ... :xc3.
(P) 1.3 ¿Qué deben jugar
15. ltJe2 ltJxg4 las blancas?

Precisamente la captura que La disposición de las piezas


Eduard Gufeld quería evitar, según permite ya una solución. Dolmatov
comentó en lnformator, al descar­ encuentra una efectiva combina­
tar 14 g4. Sin embargo, es una ción sacrificando ambas torres.
buena inversión, porque se abre la
columna g sobre el enroque negro, 19. .:txg7!! @xg7
con efectos decisivos. Sin embar­ 20. ~g1+ ~h7
go, ante el avance g4­g5, ¿cómo
deberían reaccionar las negras? A 20 ... ~f8 seguiría 21 'ii'xh6+
Aparentemente, el plan de apertura c:Ji;e7 22 ltJg6+! fxg6 23 'ii'g7+ ~ea
elegido ha resultado dudoso: en 24 'ifxg6+ @e 7 25 'iig7 + @e8 26
posiciones con enroques opuestos °iVh8+ (o también 26 'ii'xf6).
hay que actuar con sumo cuidado,
incurriendo en riesgos sólo para 21. fxe6
22 Combinaciones y cálculo de variantes

La posible captura 21 ... i.xe6 En el torneo de Wijk aan Zee


(atacando el punto a2) es una qui­ 1975, Bert Enklaar ensayó contra mí
mera, puesto que seguiría 22 e5+, la jugada 1 O h3. Sacrifiqué un peón
con inmediato desenlace. de esta forma: 10 ... .txf3 (más tran­
quilo es 10 ... i.h5) 11 gxf3!? ttJf6
21. ttJe5 (11 ... ttJd6? 12 'ii'b3) 12 i.xf5 0­0 13
22. :g7+!! @xg7 'ifd3 i.d6 14 ..tg5 ttJe7. Un claro
23. ctJf5+ @g8 error sería ahora 15 ..txf6? :xt6 16
24. 'iVxh6 .txh?+ ~f7, puesto que el alfil queda
atrapado (o bien 16 ... ~h8, con fuer­
Las negras se rindieron, puesto te ataque). Después de 15 ctJd2!
que no hay defensa contra el mate. ttJxf5 16 'iVxf5 'iVd7 17 'iixd7 ttJxd7, el
Pero después de la partida con T. final hubiese sido más o menos igua­
Petrosian, se me ocurre que antes lado, pero al dar un jaque negligente,
de abandonar podía haberse inten­ con 15 i.e6+?, Enklaar entregó la
tado 24 ... ~xa2+! 25 @xa2 (25 casilla 96 para mi caballo, y luego
~c1 ?? 'iia1 + 26 @d2 lt:Jf3+ 27 ~e3 perdió el control de la importantísima
ttJg4+) 25 ... .txe6+. Cierto que casilla f4. El castigo fue inmediato:
después de 26 i.c4!? .txf5 27 exf5 15 ... ~h8 16 ctJd2 ttJg6 17 i.f5 (17
ttJxc4 28 'ii'xf6, la posición negra es .txd5 i.f4!; 17 'iff5 c6) 17 ... i.f4 18
desesperada. i.xf6 'ii'xf6 19 .txg6 ..txd2 20 J:.e2?
i.f4 21 .txh7 'ili'g5+ 22 ~h1 'ifh5.
Las blancas se rindieron.
Mujin ­ Dolmátov
Pushkinskie Gori 1977 También se encuentra la vieja
jugada 10 c4?!, si bien la más fuer­
1. e4 e5 te, según la teoría, es 10 'ii'b3.
2. ctJf3 ctJf6
3. ttJxe5 d6 10. . .. 'ifd6!?
4. ctJf3 ttJxe4
5. d4 d5 Dolmatov quiere enrocar largo.
6. ii.d3 i.e7 Si las blancas hubieran jugado 1 O
7. 0­0 ttJc6 'iYb3, ahora dispondrían de la fuer­
8. J:.e1 te réplica 11 ttJfd2!

Con el paso del tiempo, 8 c4 se 11. 'ii'b3


convirtió en la línea principal para
las blancas. En caso de 11 c4 ttJxd4 12
~a4+ tbc6, el juego sería confuso.
8.... i.g4
9. c3 f5 11. 0­0­0
10. 4Jbd2 12. i.b5 ..tf6
Visión combinativa 23
12 ... ltJxd2!? 16. ~b8
17. i..xf5?
13. ~a4 ltJxd2
14. i.xd2 Coherente, pero malo. Desde la
partida Enklaar ­Dvoretsky sabemos
La partida Mestel­Wolff, Londres que el peón de f5 no tiene particular
1985, continuó así: 14 !bxd2 Jlhe8 significación en este tipo de posicio­
15 .:m.le2 16 i..xe2 .:txe2 17 b4 nes. Era urgente iniciar acciones en
!bxd4!, con complicaciones no des­ el flanco de dama, con 17 b4.
favorables a las negras.
17. i.h4!
14. i..xf3 18. i.h3 'iif6
15. gxf3 19. i.g2 lbe7

La misma maniobra de caballo


8 que en mi partida contra Enklaar.

20. l:.e2 tZJg6


21. f4 ...

21 liae1 !?

21. tZJxf4
22. i..xf4 'iVxf4
23. ~h1 .l:.hf8
24. .:t1 ~f6
15.... a6 25. :ea :h6
26. 'ifd7
Más preciso era 15 ... ~b8, sin
conceder nada que justifique una
ofensiva de peones en el ala de
dama, pero Dolmatov quiere mejo­ 9
rar su posición en el final (tras un
doble cambio en c6, podría jugar de
inmediato su rey a d7) y se arriesga
en el medio juego.

16. i..d3?!

Puesto que las blancas no


desean cambiar en c6, hubiera
sido mejor retirar el alfil a f1 .
24 Combinaciones y cálculo de variantes

(P) 1.4 ¿ Cómo deben Ahora se revela la clave de la


seguir las negras? jugada 35 de las negras: su rey
tiene acceso al flanco de dama.
Las blancas esperaban 26 ...
l:.xe8 27 'it'xe8+ @a7 28 'ii'e5(e3), 44. i.f1 @a5
con una igualdad aproximada, 26 45. @g1 @a4
... @a7 27 ~xd8 i.xd8 28 h3, ata­ 46. :t2 @b3
cando con la dama tanto el alfil
como el peón d5. El plan de las negras está claro:
una vez avanzados sus peones del
26. @a7! flanco de dama, sacrificaránsu dama
27 . .l:.xd8 i.e7!! en b2. Las blancas se rindieron.
28. h3 i.d6
29. 'iVxd6 Como conclusión, propongo
unos sencillos ejercicios para que
Obligado. el lector los solucione.

29. ... nxd6

Dolmatov ha convertido su ven­


taja posicional en material, y ahora
procede, con seguridad, a transfor­
marla en victoria.

30. l:%.xd6 'iixd6


31. ~e1

Más tenaz era 31 f4.

31. c6
32. ~e2 1Vf4
33. ..tf1 'iic1
34. @g2 g5
35. @g1 'ii'b1 !
36. a3 'ii'c1
37. f3 'iVf4
38. @f2 h5
39. @g2 h4
40. @f2 'iVg3+
41. @e3 'tlff4+
42. @f2 'iic1
43 . .i.g2 @b6
Visión combinativa 25

•••• :, · ··
(E) 1.2 (E) 1.5

, .• , , ~­
10 13
.iffl
,,~ ~~,,~~­~~ , , , ~,­%.t.
~••

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~~~~
---r _ _ ;m~¡v'f~1ffl~m~.:
: ?< ~

Juegan blancas Juegan blancas

(E) 1.3 (E) 1.6


11 14

Juegan blancas Juegan negras

(E) 1.4 (E) 1.7


12 15

Juegan blancas Juegan blancas


26 Combinaciones y cálculo de variantes

i.xe2 (26 ... l:[xe2 27 i.d3) 27 g3


MANCHAS SOLARES i..e5 28 l:tc1 g5?? 29 .:es+ ~g7 30
i.f8+ y las negras se rindieron.
Sólo un jugador fuerte sabe También en caso de un desarrollo
cuán débil es su juego. normal de los acontecimientos, 28
Saviely Tartakower . .. .tg4 29 lk2, las blancas tenían
todos los motivos para creer en la
El sol también tiene manchas victoria, si bien el proceso de trans­
es un viejo proverbio ruso. Aun al formar el peón en partida ganada
más alto nivel de competición podría haberse prolongado.
( como los duelos por el campeo­
nato mundial), los jugadores omi­ Con la hermosa combinación
ten, a veces, posibilidades combi­ siguiente, las blancas habrían
nativas favorables. Esto difícilmen­ logrado una victoria forzosa:
te puede sorprender a nadie, por
cuanto encontrar una combinación 26. i.b4! 1:.xa2?!
oculta, bajo la durísima presión
competitiva, con el reloj en marcha, Nada cambia con 26 ... .:xe1 + 27
no es fácil ni para un candidato al l:.xe1 l:.xa2. Ni tampoco 26 ... ~d4,
máximo título, ni para el campeón después de 27 f3 .:xe 1 + 28 i..xe 1, y
del mundo. la posición negra está perdida.

Chiburdanidze- Levitina 27. J:.xa2 l:lxa2


Campeonato Mundial F. (4) 28. i.f5!
Volgogrado 1984
El tema de la combinaciónes la
16 debilidadde la últimafila. No eran bue­
nas 28 i.f3? i..e6, ni 28 i.b1? l:le2.

28. i.e2!
29. i.b1 !!

Una jugada intermedia esencial.


Hubiera sido un error 29 .tg4? i.b5,
mientras que a la inmediata 29
i.d3? las negras podrían responder
29 ... a5!, con la espectacular idea
(P) 1.5 Evalúe 26 i..b4. 30 i.c3 i.e5!! A 30 g3 también
podría seguir 30 i..e5!, y si 30
Las blancas tienen un saludable i..c5, entonces 30 i.d2! De modo
peón de más. La campeona mun­ que sólo queda 30 i.xa5 .:xa5 31
dial jugó, sencillamente, 26 .:xe2 i.xe2, pero, naturalmente,no vale la
Manchas solares 27

pena jugar una combinación sólo (P) 1.6 ¿Qué deben jugar
para conseguir un peón extra en un las negras?
final de alfiles de distinto color.
Al contemplar esta partida,
29. ... J:tb2 desde la sala de espectadores, lo
primero que pensé, por supuesto,
29 ... .l:.a 1 30 ..txh 7 +, o 30 i.c3. fue en 18 . . . bxc5. Pero apenas
parece posible, porque las blancas
30 . ..td3 cuentan con dos refutaciones:

Ahora 30 ... a5 no sirve, por 31 1 ) 19 cbxc8+ .:dxc8 20 i.b 7;


..txa5. En caso de 30 ... .:txb3 31
Ií.xe2 g5 32 !ie8+ @g7 33 ..tf8+, y 2) 19 .l:.xb8 cbxb8 20 dxc5 (para
las negras pierden. seguir con 21 .:.b1) 20 ... cba6 21
cbxc8+ 1:txc8 22 i.b 7.
Así pues, hemos podido conven­
cernos de que la jugada 26 ..tb4! era, "Si no es posible, entonces ...
objetivamente,la más fuerte. No obs­ i me gustaría mucho hacerlo posi­
tante, desde un punto de vista prácti­ ble!" (aforismo de la contracubierta
co, la jugada elegida por Maia de Literaturnaia Gazeta). Está
Chiburdanidzeno merece ser critica­ claro que si los acontecimientos
da. Ciertamente,al calcularcombina­ evolucionan tranquilamente, a las
ciones lo normal es que no tarde en negras les resultará difícil poder
cometerse algún error, mientras que salvar el juego, porque su posición
un camino tranquilo tiene la ventaja es demasiado restringida. Si no
de poder eludir las preocupaciones. pueden solucionarse los proble­
mas de la posición por medios nor­
Kaspárov - Kárpov males, hay que pensar en medios
Campeonato Mundial (1) más dinámicos. Así pues, continué
Moscú 1985 pensando en la jugada 18 ... bxc5.
Me di cuenta entonces de que tras
17 19 cbxc8+ ~dxc8 20 ..tb7 l:txb7 21
l1xb7 cxd4 22 l:.xa7 cbc5 23 l1b1
e5, las negras obtienen una exce­
lente compensación por la calidad.
Si las blancas avanzan de inmedia­
to su peón a, entonces la torre
nunca podrá salir de a7.

En la segunda variante las negras


tienen que entregaruna pieza entera.
28 Combinaciones y cálculo de variantes

18 ... bxc5!! 19 :xb8 t2Jxb8 20 Como señaló Kaspárov,las blan­


dxc5 t2Ja6! 21 t2Jxc8+ ~xc8 22 i.b7 cas podían haber obtenidouna venta­
.:.xc5! ( era 22 . . . lic6? 23 i.xc6 ja decisiva con 20 t2Jxc8+! ~bxc8 (20
dxc6 24 :tb1) 23 i.xa6 l:a5 24 i.c8! ... .:[dxc8 21 l:Ihb1 y 22 @d3) 21 cxb6
(más preciso que 24 i.b7) 24 ... axb6 22 ~d3 t2Jd6 23 lk1 l:.b8 24
lba2+ 25 @e3 @d8 (25 ... ~c2? 26 .:tcb1~bc825 lla4! lfü8 26 l:.a6 l1dc8
.:d1) 26 i.b7 l:.c2 27 ~a1 (27 i.a6 29 :b4. Después de la jugada de la
:a2 28 i.b5? a6) 27 ... l:.xc4 28 partida, Kárpov aún disponía de bue­
l:ba7. Después de 24 i.b7?!, el rey nas posibilidadesde salvar la partida,
negro estaría en e 7, y el peón de a 7 con 20 ... :Xe8! 21 ~hb1 i.b7 22 d5
sería invulnerable, en vista de la cla­ exd5 23 cxd5 ~8+ ( este jaque es la
vada :c7. El final resultante ahora clave de la combinación)24 @d2 ~a8!
es eminentemente tablista.
20. @xe8?
He ahí un buen ejemplo de com­ 21. l:.hb1 i.a6
binación salvadora. No dudo de que 22. @e3 d5
en sus mejoresaños Kárpov la hubie­ 23. cxd6 libc8
ra descubierto sin mayores dificulta­
des, puesto que es sobradamente 23 . .. .:xd6 24 c5 l:Idd8 25 c6
conocido por su capacidad para J:füc8 26 :a4.
defender posicionesdifíciles. Pero lo
cierto es que las reservas de casi 18
todos los jugadores de ajedrez dismi­
nuyen con los años, y se acentúa la
tendencia a abstenerse de calcular
variantes complicadas,precisamente
porque la visión combinativa se va
empañando.Por lo visto, estos tristes
cambios deben haber afectado en
alguna medida a Kárpov,puesto que
optó por la pasivajugada 18 ... t2Jc7?,
con idea de cambiar el peligroso
caballo de d6. Recuerdoque cuando (P) 1.7 Evalúe 24 .:ta4.
la vi, la interpretécomo un mal signo
por parte del campeón mundial. Lo Sentado, por segunda vez,
cierto es que cuando el encuentro entre el público, conseguí encon­
finalizó, el título máximo había pasa­ trar una combinación que los juga­
do a manos de Kaspárov. dores no percibieron en el escena­
rio. Está claro que la tentativa de
18. forzar acontecimientos con 24 .:t.a4
19. llb4! i.xc4 25 i.b7 no da resultado,
20. t2Jxe8? debido a 25 ... b5! Sin embargo, el
Combinaciones gemelas 29

contragolpe 26 d7+!! llevaría, en tal


caso, a una inmediata victoria. COMBINACIONES
Kasparovjugó menosenérgicamente, GEMELAS
y la lucha se prolongóun tanto.
Los hombres juegan mejor que las
24 @d3?! llxd6 25 l:.a4 b5 26 mujeres porque conocen muchas
cxb5 :bs 27 ~ab4 .i.b7 28 ..txb7 más combinaciones del tipo que
l:.xb7 29 a4 @e7 30 h4 h6 31 f3 pueden repetirse ad infinitum en
~d5 32 :c1 l:tbd7 33 a5 g5 34 casi cualquier partida, mientras
hxg5 :xg5 35 g4 h5 36 b6 axb6 que las ingenuas mujeres siempre
37 axb6 :b7 38 1k5 f5 39 gxh5 quieren jugar de forma
l:txh5 40 <it>c4 ~h8 41 <it>b5 .:as 42 independiente, confiando
~bc4. Las negras se rindieron. sólo en su propia belleza,
su imaginación y su
A la mañana siguiente busqué en temperamento, es decir, sin
los periódicos las crónicas de la pri­ confiar en la vida real de las
mera partida del match, pero no piezas de ajedrez.
encontré ni palabra acerca de las David Bronstein
posibilidadescombinativas,omitidas
por ambos jugadores. De modo que
me propuse publicar, en el siguiente Ha llovido mucho desde que
número de la revista 64 Shajmatnoie Bronstein escribió estas líneas, y
Obozrenie,un breve párrafo al res­ no poco ha cambiado en el mundo
pecto. Lamentablemente, nada de del ajedrez. Los impresionantes
eso salió a la luz, y autores de libros éxitos de las jóvenes hermanas
sobre el encuentro se permitieron Pelgar han sido, en gran medida,
mencionar ambas combinaciones la consecuencia de una actitud
sin hacer la menor referencia a absolutamente profesional hacia
quien primero las concibió. el ajedrez. Pero la idea principal
(E) 1.8 expresada por Bronstein no tiene,
19 en modo alguno, fecha de caduci­
dad. Las ideas, las técnicas y las
combinaciones se repiten. Pueden
y deben ser estudiadas. Su futuro
éxito depende del trabajo que
lleve a cabo, de la cantidad de
conocimientos que pueda incorpo­
rar a su cabeza.

El jugador de ajedrez confía en


sus propios descubrimientos en un
Juegan blancas grado no inferior a la confianza
30 Combinaciones y cálculo de variantes

que le merecen los de los demás. Dolmatov - Botto


Su descubrimiento es próximo a Campeonato de Europa Juvenil
él, se graba mejor en su memoria, Groninga 1977­1978
puesto que en algún momento le
ha dedicado reflexiones y pensa­ 1. e4 e6
mientos profundos. Nuestras pro­ 2. d4 dS
pias partidas deberían ser cuida­ 3. ctJd2 c5
dosamente preservadas y ocasio­ 4. exdS exd5
nalmente revisadas. Al regresar de 5. t2Jgf3 t2Jc6
algún torneo, tenía la costumbre 6. .l1.b5 ~d6
de registrar las partidas que había 7. dxcS .txc5
jugado en un libro especial, ano­ 8. 0-0 t2Jge7
tando las variantes que había cal­ 9. ctJb3 .td6
culado ante el tablero y las ideas 10 . .t9s 0-0
que se me habían ocurrido duran­ 11. l:Ie1
te las partidas. Dejaba espacio
suficiente para futuras notas adi­ En la segunda mitad de los
cionales y eventuales correccio­ años setenta, ésta era una posición
nes. Más tarde, utilizaba repetida­ estándar de apertura, que podría
mente esa información al prepa­ encontrarse en buen número de
rarme para nuevas partidas, así partidas. Las negras han ensayado
como material para enseñar a los numerosos sistemas defensivos,
jóvenes jugadores. He recomen­ pero no he podido encontrar la
dado el mismo sistema a todos mis jugada de Botto en la Enciclopedia
alumnos. Las partidas que juga­ de aperturas de ajedrez.
mos, junto con las ideas que en
ellas se producen son los principa­ 11. l:.e8
les resultados creativos de nues­ 12. c3 a6
tras carreras ajedrecísticas, de 13. ~e2 f6!?
modo que merecen ser tratadas
con cariño. Las negras quieren defenderse
ocupando el punto fuerte de e5
Me permito ahora llamar con su caballo. Una interesante
la atención del lector sobre idea, probablemente anticipada
dos partidas completas de por la partida Gipslis ­ Korchnoi
Dolmatov, en las que llevó a cabo (Amsterdam 1976), donde las
combinaciones muy parecidas. La negras se dispusieron a realizar
segunda combinación ciertamen­ este plan tres jugadas antes,
te se le ocurrió sin mayores pro­ desde el mismo esquema de juga­
blemas, puesto que su memoria le das: 11 ... f6 12 .i..h4 'iib6! 13 .te2
sirvió en bandeja la experiencia ~e6 14 i.g3 t2Je5!, con un juego
anterior. aceptable.
Combinaciones gemelas 31

14. ilh4 'Wic7 una comprensión más profunda


15. .tg3 tt:Je5! de las ideas subyacentes en esta
apertura, y poder así diseñar
Naturalmente, el joven jugador algunos métodos tácticos típicos.
galés evita un cambio desfavorable Es decir, que hicimos el tipo de
de alfiles de casillas negras. trabajo que Bronstein recomien­
da.
16. tt:Jfd4
17. gad8
Es útil impedir el traslado del 18. tt:Jc2 .tc6?
alfil a f7, desde donde reforzaría el
peón débil de d5. Un error posicional, ya que se
trata de una casilla desafortunada
16. .td7 para el alfil. Era mejor 18 ... .te6. Por
ejemplo: 19 tt:Jbd4 j_f7 20 tt:Je3 g6.
20
19. 4Jbd4 'ii'c8

Si 19 ... tt:J7g6, entonces 20


.th5, con idea de tt:Jf5, o bien el
avance f2­f4­f5.

20. tt:Je3 j,,cS

20 ... tt:Jxf3+ 21 'iVxf3 Ji.es 22


17. .tf3! ~ad1, con ventaja blanca.

Un buen plan: las blancas sitú­


an su alfil en f3 y trasladan el 21
caballo a e3. Con la presión al
peón d5, Dolmatov espera provo­
car cambios favorables. Conviene
precisar que la fuerza del traslado
del caballo a e3 en tales posicio­
nes ya le era familiar a Sergei. No
hay que decir que nuestra prepa­
ración de aperturas no se limitaba
a la memorización de variantes
concretas, sino que habíamos
analizado también algunas parti­ 21. j,,hS! g6
das características para lograr 22. tt:Jg4! tt:Jxg4
32 Combinaciones y cálculo de variantes

Forzado. 33. c4 ~f6


34. b3 l:te4
23. 1'.xg4 ii.d7 35. a4 l:te6
36. a5 ~a7
A 23 ... f5 241'.f3, con una posi­ 37. b4 %:te4
ción muy superior. Dolmatov ha 38. b5
conseguido resolver eficazmente
su principal tarea: cambiar el Las negras se rindieron.
caballo de es.
La siguiente partida se jugó seis
meses después.
(P) 1.8 ¿ Cómo deberían
proseguir las blancas? Dolmatov ­ Mokry
Campeonato Mundial Juvenil
Siguió una nueva pequeña Graz 1978
combinación (como le gustaba
decir a Capablanca). 1. e4 c5
2. 4Jf3 d6
24. 4Je61 f5 3. d4 cxd4
25. 4Jxd8 fxg4 4. 4Jxd4 4Jf6
26. :xe71 :xe7 5. 4Jc3 a6
6. f4 e6
26 ... 1'.xe7 27 ¡fxd5+, con un 7. 1'.e2 1'.e7
rápido mate. 8. 0­0 0­0
9. a4 lbc6
27. 'ii'xd5+ 1'.e6 10. i..e3 'ilic7
11. ~h1 1'.d7
27 . . . ~f8 28 1'.h4, o bien 28 12. lbb3
~f4.
Antes de este Campeonato,
28. 4Jxe6 'ii'xe6 Dolmatovhabía estudiado las varian­
29. 'iixe6+ .:.xe6 tes principales de la Defensa
30. ~f1 Siciliana, en una sesión de entrena­
miento con la asistencia de un gran
La combinación le ha reportado conocedor de esta apertura: el gran
a las blancas un peón de ventaja, maestro Tukmakov.La presente par­
que con juego preciso pronto mate­ tida fue el primer test para comprobar
rializarán en victoria. la fuerza de Dolmatoven lo que para
él era un nuevo sistema de apertura.
30. @f7 A pesar de su falta de experiencia
31. :d1 h6 práctica, Dolmatov supo captar las
32. ~d5 1'.b6 sutilezas de la posición. Aquí, por
Combinaciones gemelas 33

ejemplo, retiró su caballo a b3 sólo 28. i.g4 :es


después de que el alfil negrojugase a 29. t2Jxc6 i.xc6
d7. Las negras podían haber des­ 30. i..d4 :n
arrollado su alfil mucho más activa­ 22
mente, con b6 y .i.b 7.

En lugar de 11 ... i..d7, actual­


mente los jugadores con negras
suelen jugar 11 ... lie8.

12. ... lbb4

Si 12 ... lba5, 13 e5! resulta


molesto.
(P) 1.9 ¿Qué deben jugar
13. a5 i.c6 las blancas?
14. ii.f3 d5
15. e5 lbd7 Hasta aquí, Dolmátov ha estado
16. 'ife2 b5?! reforzando de forma coherente su
posición, y ahora ha llegado el
Las blancas tienen ventaja en el momento de convertir los pluses
centro y flanco de rey. Su oponente posicionales en ventaja material.
podía haber buscado contrajuego Le bastó con recordar la partida
en el flanco de dama con 16 ... b6. anterior para encontrar la solución.

17. lbd1 i.b7 31. ii.h5! g6


18. c3 lbc6 32. lbe5! "iilc7
33. lbg4!
Las negras juegan con dema­
siada pasividad. Mejor era 18 ... Naturalmente,bastaba con 33
'ii'c4, a lo que Dolmátov pensaba lbxf7, pero la textual es más fuerte.
responder con 19 lbd4!
33. lbd7
19. lbf2 i.c8 34. lbh6+ ~f8
20. lbd3 lib8 35. lbxf7 ~xf7
21. !:.fc1 f6 36. i.g4
22. exf6 l:[xf6
23. i.f2 lbf8 Transformar la calidad en victo­
24. i..b6 'ii'd7 ria no es aquí demasiado difícil.
25. lbd4 i.d6 Primero, Dolmátov consolida su
26. g3 i.b7 posición y luego aplaza. En nuestro
27. ~e1 lk8 análisis casero elegimos el camino
34 Combinaciones y cálculo de variantes

más adecuado para romper la


defensa enemiga. INCITACIÓN.
36. lbf8 Sólo nosotros mismos somos
37. b4 'vJJie7 responsables de nuestra felicidad
38. :a2 lbd7 o de nuestra desgracia.
39. 'vJJig2 lbf8 Michel de Montaigne
40. l:Iae2 i..d7
41. 'ii'h3 ~g8 Cierto candidato a maestro
42. ~h6 'ikf7 decidió alcanzar en un torneo
43. 'iVgS "fJJe7 reciente la norma de maestro a
44. iYh6 cualquier precio. De modo que per­
suadió a un amigo suyo, un fuerte
La jugada secreta. maestro, para que le ayudase, no
sólo al preparar sus partidas, sino
44. 'iff7 también durante el juego. Ambos
45. f5! exf5 elaboraron un sistema de signos
46. l:Ixe8 i..xe8 convencionales, con ayuda del
47. ..txf5! i..d7 cual el maestro podría soplarle las
48 ..txd7 lbxd7 jugadas fuertes en los momentos
49. 'ilke3 decisivos.

Las negras abandonaron. En una de las primeras rondas el


maestro recomendó una continua­
ción que, a primera vista, parecía
extremadamente peculiar. El candi­
dato no acertaba a encajar las piezas
de la jugada, y acabó jugando otra
cosa. Pero fue una decisión errónea,
porque la jugada apuntada era, en
realidad, muy fuerte. Después de
este incidente, se decidió, en una
reunión de Estado Mayor, que todas
las instrucciones debían ejecutarse
sin cuestionamiento alguno. En la·
siguiente ronda el maestro sugirió el
sacrificiode un peón. El candidato no
entendía por qué, pero sacrificó el
peón y no consiguió obtener com­
pensación a cambio. Tras perder la
partida, le pidió indignadas explica­
ciones al maestro para justificar el
Incitación 35
sacrificio: "También yo puedo equi­ Apenas me levanté de la mesa,
vocarme", respondió, encogiéndose Roshal me preguntó inmediatamen­
de hombros, el maestro. te: "¿Por qué no seguiste jugando?
¿No estabas mejor?". "Pero usted
Siempre he considerado tales me dijo que era tablas", respondí,
astucias antideportivas una tentati­ asombrado. "Nada de eso. Te dije
va patética para tratar de compen­ que teníamos cuatro". (No puede
sar la propia incapacidad y, en cual­ conservarseel juego de palabras del
quier caso, son un signo inequívoco ruso, que tienen similar sonoridad.
de debilidad mental. El alto grado N.D.T.)
de autoridad moral que han alcan­
zado en los círculos de ajedrez Transcurrió un año y medio. Por
Artur Yusupov, Sergei Dolmatov y primera vez en mi vida estaba jugan­
Nana Alexandria, se debe a que do un torneo en el que se podía con­
siempre han tratado, lo mismo que seguir norma de maestro, que
su entrenador, de cumplir las reglas sobrepasé en punto y medio. La
de una honesta conducta deportiva, siguiente partida, en la que sufrí
es decir, el juego limpio. algunas desagradables experien­
cias, quizá resultó decisiva. Pero
No obstante, puedo recordar hacia el final fui ayudado por un
una ocasión en la que alguien trató soplo indirecto, pero que sirvió para
de sugerirme una jugada. El caso decidir la suerte de la partida.
es que, como en el relato anterior,
la situación no tuvo un final feliz. Bobolovich ­ Dvoretsky
Campeonato de Moscú
Me encontraba jugando una de (Semifinal) 1966
las últimas rondas en un campeona­
to juvenil por equipos. Tras haber 1. ~f3 ~f6
cambiado todas las piezas, entré en 2. c4 g6
un final de peones favorable. Estaba 3. g3 i..g7
sentado, calculando ante el tablero 4. .tg2 0-0
algunas complicadas variantes y tra­ 5. 0-0 es
tando de hallar una línea ganadora, 6. d4 d6
cuando el entrenador del equipo, 7. ~c3 ~c6
Alexander Roshal ­que también era 8. dxc5 dxc5
mi entrenador­ se me acercó y me 9. i..e3 .te6
susurró: ¡Es tablas! Me quedé sor­ 10. 'iVa4 'iVaS?
prendido, pero considerando que tal
resultado interesaba al equipo, Un error, después del cual las
esperé un par de minutos y propuse negras quedan en una difícil posi­
tablas. No hay que decir que mi opo­ ción. Lo correcto, según la teoría,
nente aceptó encantado. es 10 ... ~d4.
36 Combinaciones y cálculo de variantes

Era mucho más fuerte 16 .:.td 1 !


11. lZ'ld2! lZ'lcb8 17 ~ac1 ! bxc4 18 1lxa 7,
conservando el peón de ventaja.
La amenaza es 12 i.xc6.
16. lZ'lcbS!
11. 'iVxa4 17. lZ'lc3

11 'ii'b4!? Era mejor situar la torre en c1 .

12. lZ'lxa4 lZ'ld7 17. i.xc3


13. i.xc5 llaca 18. bxc3 l:.xc4
14. i.e3 i.xc4 19. .i.xa7 l:.xc3

Tras haber perdido un peón, tra­ Ahora las blancas ya no tienen un


taba desesperadamente de cam­ peón de más, sino "solamente" la
biar el curso de una partida que pareja de alfiles, una ventaja que, de
estaba tomando un mal cariz. cualquier forma, debería resultar
demoledoraen esta posición abierta.
15. lZ'lxc4 b5
23 20. l:.d2 .l:.fc8
21. l:.b2?

Seria consideración merece


aquí 21 i.xb8!? (Es bien conocido
el principio de que "la gran ventaja
de la pareja de alfiles consiste en
que siempre puede cambiarse ven­
tajosamente uno de ellos") 21 ...
lZ'lxb8 22 i.b7! llc2 23 l:.fd1 l:[xd2
24 ~xd2 l:.c1 + 25 ~g2 lZ'lc6 26
(P) 1.10 ¿Qué deben jugar ~d7, con ventaja blanca. Claro que
las blancas? bastaba con 21 ltfd 1 !

Este momento es muy importan­ 21. ¡lc2


te. La ventaja de las blancas no ofre­ 22. l::tfb1 .:xb2
ce dudas, pero deben descubrir una 23. .:xb2 lk1 +
continuación atractiva e imprescindi­ 24. i.f1 lZ'lc6
ble a fin de conducir el juego por el 25. i.e3
camino preciso. De otro modo, el
éxito resultará mucho más difícil. A 25 llxb5 la respuesta negra
no debería ser 25 . . . lZ'lxa 7?! 26
16 . .U.ad1? llb7, sino 25 ... l::ta1 ! 26 ~b7 l:í.xa2.
Incitación 37

En este punto percibí cierta


25. .:ta1 conmoción en mi entorno. Levanté
26. f4? ltJf6 la cabeza y vi a mi amigo es un
27. ~g2 b4 estado de intensa agitación. Su
28. .i.d2 ltJe4 expresión había cambiado y esta­
29. e3 ba dando vueltas en torno a la
mesa. Entendí inmediatamente
que Sasha había visto algo. Esto
24 me hizo volver a mirar la posición,
dejar de buscar las tablas y tratar
de averiguar qué es lo que mi
amigo había descubierto. Por fin, la
solución se me apareció como un
relámpago.

29. b3!!
30. axb3 l:td1

El alfil está atrapado. Si 31 .i.b5,


{P) 1.11 ¿ Qué deberían 31 ... t2Ja7.
jugar las negras?
31. .i.c3 ltJxc3
En este momento, mi amigo de 32. .:c2 é2Jd5
la escuela y compañero del Palacio
de Pioneros, Sasha Karasev, entró Ahora la torpe posición del otro
en la saja de juego. Nos saludamos alfil es el factor clave.
y continué pensando en mi jugada
siguiente. 33. ~xc6 t2Jxe3+
34. ~f2 t2Jxf1
Estaba claro que lo peor para 35. @e2 Z:.b1
las negras había pasado y que no 36. b4 l2Jxh2
debería perder. Buscaba la forma
más segura de hacer tablas. Si, Las blancas se rindieron.
digamos, 29 ... ltJc3, entonces 30
.i.c4, donde no serviría 30 ... l2Ja5?, ¿Por qué he contado esta histo­
por 31 l:txb4. Se podía, sencilla­ ria? Sencillamente, porque más
mente, cambiar en d2, pero enton­ tarde comprendí lo importante que
ces el peón de b4 resultaría débil, y es volver a echar un vistazo a la
el rey blanco podría desplazarse al posición, como si fuera nueva. Ese
flanco de dama, sobre todo en es el tipo de soplo que podemos
caso de un cambio de torres. darnos a nosotros mismos.
38 Combinaciones y cálculo de variantes

Tigran Petrosiancomentó en una


ocasión que un jugador de ajedrez JUGADAS
puede percibirde inmediatouna com­ CANDIDATAS
binación,o no la percibiráen absolu­
to. Esto se explica por el hecho de Todas /as jugadas candidatas
que, al haberse distraído con el exa­ deberían identificarse de
men y precisa formulaciónde varian­ inmediato y registrarse en
tes, está influenciadoa la hora de for­ nuestra propia cabeza. Este
marse una opinión definitiva de la trabajo no puede hacerse por
posicióny, en consecuencia,es inca­ partes, examinando primero una
paz de salirsedel surco y se olvida de jugada y luego otra.
buscar nuevas ideas. Este efecto psi­ AlexanderKotov
cológicopuede y debe combatirse.

Si en el curso de una partida se No basta con poder descubrir una


enfrenta a un problema que no combinación: una vez que se ha
tiene fácil solución, interrumpa sus encontrado, deben calcularse minu­
cálculos por un tiempo y pregúnte­ ciosamente sus consecuencias.A fin
se a sí mismo: ¿ Qué puede haber de entrenar la habilidad de calcular
oculto en esta posición? ¿ Qué variantes,debe usted resolver ejerci­
puede habérseme escapado? No cios, cuya principal dificultad no es
siempre dará resultado, pero a buscar hermosas ideas ocultas, sino
menudo le permitirá ver con ojos la necesidad de tener en cuenta un
nuevos la posición. buen número de líneas diferentes,
que a veces requieren el análisis
anticipado de muchasjugadas.

Hace muchos años, Alexander


Kotov, entonces un jugador de pri­
mera categoría, consiguió desarro­
llar considerablemente su capaci­
dad de cálculo, como consecuen­
cia de un entrenamiento bien plani­
ficado. El resultado fue un inmedia­
to ascenso en su nivel de juego,
consiguiendo el título de gran
maestro. En sus libros, Kotov ha
compartido la experiencia de su
trabajo en ajedrez, identificando
métodos que mejoran la calidad de
las variantes calculadas y aportan­
do muchos consejos valiosos. Uno
Jugadas candidatas 39
de esos consejos ha servido para
dar título a esta sección. 8. i..g4
9. l2Jbd2
En el primer capítulo de
Secretos del entrenamiento en aje­ Makarychevha elaboradoaquí un
drez, el valor de este consejo ha interesanteplan de juego: 9 ~e1 0­0
sido ampliamente comentado, al 10 h3 .th5 11 tbc3! c6 12 'iVe2.
tratar del análisis de las posiciones
aplazadas. Por supuesto, también
es importante su aplicación al
juego ante el tablero. A continua­
ción comentaré lo que, para mí, es
un memorable ejemplo de este
tema.

Dvoretsky - Schüssler
Tbilisi 1980

1. e4 es
2. tbf3 l2Jf6 (P} 1.12 ¿Qué debería
3. tbxe5 d6 seguir, en respuesta a
4. tbf3 l2Jxe4 12 ... nea?
5. d4 d5
6 . .td3 i..e7 Es malo jugar 12 ... ~e8, debido
7. 0-0 tbd6?! a 13 .txh7+! ~xh7 14 tbg5+ .txg5
15 'i}Vxh5+ i..h6 16 .:xe8 tbxe8 17
Las negras impiden el avance i..xh6 gxh6 18 'ii'xf7 + ltJg 7 19 .:e 1 ,
c2­c4, pero a cambio de mover o incluso 19 'ii'xb7.
este caballo por tercera vez. No es
bueno gastar tantos tiempos en la (P} 1.13 ¿Cómo se refu-
apertura, de modo que no debe ta 12 ... ~c8?
sorprender que las blancas puedan
conseguir una mejor posición de No sirve a la causa negra jugar
varias formas. No es malo, por 12 . . . tbc8. Después de 13 i..xb8
ejemplo, 8 tbc3 c6 9 tbe2 .tf5 1 O .txf3 (13 ... .:xb8 14 Vie5!) 14
tbg3. 'iVe5!! .tf6 15 'ii'f4 .tg5 (15 ... .th5
16 .tc7 'iVd7 17 i..f5) 16 'ii'f5! g6 17
8. .tf4 1We5 .tf6 18 'ti'c7!, el alfil de f3 sólo
puede retirarse a e4.
Ahora las negras no pueden
jugar 8 ... .tf5, en vista de Finalmente, a 12 ... .tf6,
9 i.xd6. Makarychevindica la siguientevarían­
40 Combinaciones y cálculo de variantes

te: 13 'ii'e3! .:ea (13 ... .txf3 14 'iVxf3 Un ataque doble extremada­
.txd4 15 tbxd5!!) 14 .te5 t:bd7 15 g4 mente molesto. Si las negras cam­
.tg6 16 'iff4, con ventaja blanca. bian en f3 y luego juegan c7­c6
(pues parece que no hay otro modo
9. ... 0-0 de defender el peón), entonces las
10. :e1 t'.bd7 blancas pueden sacrificar su alfil
en h7. Después de la partida mi
Esta posición ya se había produ­ oponente me mostró la jugada que
cido en una de mis partidas, siete había estado estudiando "por des­
años atrás, contra Andrei Jachaturov esperación": 14 ... g5?!, pero una
(Moscú 1973). En aquella ocasión jugada así no puede tomarse real­
yo había jugado superficialmente, mente en serio.
con 11 c3, y las negras lograron
igualar con 11 . . . :ea 12 'iib3 t'.bb6 Schüssler se sumió en profunda
13 'ifc2 96 14 t:be5 .tf5 15 lte2 .tg5! reflexión. Su respuesta se produjo,
16 .txg5 'iVxg5 17 l'iae 1 f6. finalmente, ¡una hora y media des­
pués! Para entonces yo estaba
Esta vez elegí un plan más lógi­ encantado con sus apuros, dialo­
co. Ahora no sería útil jugar 11 h3 gando con él para mis adentros:
.th5, ya que las negras tendrían la "Como puedes ver, todas las juga­
posibilidadde cambiar alfiles de casi­ das son malas. Ya puedes buscar
llas blancas con .tg6. Pero si las todo lo que quieras, que tu posición
blancas trasladan su caballo a g3, y no tiene remedio".
sólo entonces juegan h2­h3, las
negras tendrán que cambiar en f3, 14. .txf3
después de lo cual las piezas blan­ 15. ~xf3 c6
cas ejercerán una desagradablepre­
sión sobre el flanco de rey contrario. 26

11. t'.bf1 t'.bf6

Todo está claro. A 12 t:bg3, las


negras piensan responder 12 ...
t:bh5. Pero hay un serio defecto en
el plan de mi oponente.

{P} 1.14 ¿En qué falla el


plan de las negras?

12. t:bg3 t'.bh5


13. t:bxh5 i.xh5
14. :es!
Jugadas candidatas 41

(P) 1.15 ¿Qué deben jugar otro principio señalado por Kotov:
ahora las blancas? "Al calcular variantes complicadas,
cada una de las numerosas ramifi­
No dudaba de que el sacrificio caciones del árbol debe ser exami­
de alfil en h 7 fuese correcto. Por nada en su totalidad de una sola
tanto, tenía la intención de jugar 16 vez" .
.i.xh7+ @xh7 17 1:th5+ ~98 18
'tWh3, donde puede seguir 18 ... f6 Tras haber pensado durante
(ó 18 ... f5), y sólo ahora calcular una hora más o menos, me sentí
variantes. Pero, afortunadamente, más y más cansado, y casi deses­
no cometí ese error y me dispuse a perado al no ver una línea ventajo­
examinar el sacrificio, lo que me sa. De repente, percibí una posibi­
permitió ver que las cosas no eran lidad que no había considerado
tan fáciles como parecían. antes. La examiné rápidamente y,
por fin, realicé mi jugada.
La variante 18 ... f6 19 .l:.e1 Ci:Jf7
20 'iY'f5 me gustaba, a causa de la 16. 'i\Vg3!
posibilidad que surgía tras 20 .
Ci:Jg5 (20 ... Ci:Jh8 21 'ii'e6+; 20 . La amenaza es 17 l:.xe7. En caso
Ci:Jd6 21 iv'e6+ 1=1f7 22 'i!Vh3) 21 de 16 ... .i.f6, seguiría 17 .i.xh7+
.i.xg5 fxg5 22 'ii'e6+ .:tf7 23 'ii'h3 @xh 7 18 .l:.h5+ ~98 19 .i.xd6 1;Ie8 20
:ta, de jugar 24 l:Ih7!, con la .i.e5, y las negras no tienen compen­
tremenda amenaza 25 'ifh5. Pero, sación por el peón perdido.
ay, había omitido por completo la
mejor y, por lo visto, totalmente Es significativo,sin embargo, que
precisa defensa 20 ... .:te8! yo no hubiese visto la mejor defensa,
16 ... Ci:Je8! Si mi oponente hubiera
Sin embargo, no conseguíencon­ jugado así, no estoy seguro de que
trar nada en respuesta a 18 ... f5 19 me quedasen energías suficientes
l:t'.e1 (19 l:th7 Ci:Jf7; 19 :h8+ ~ 20 para encontrar la forma correcta de
'ii'h5+ @e6) 19 ... Ci:Je4! 20 lih8+ ~ continuar el ataque: 17 llae1 .i.f6
21 Vi'xf5+ .i.f6, o 21 ... Ci:Jf6 (pero no 18 ¡th5 96 19 'ifh3! ..txd4 20 .l:.xh7.
21 ... @e8? 22 .:Ixf8+.i.xf8 23 f3). Objetivamente, esta posición es
favorable a las blancas. Por ejemplo:
Dos o tres veces me distraje del 20 ... 'ii'f6 21 g3 .i.xb2 22 'ifh6 ( ame­
sacrificio de alfil y comencé a nazando 23 .i.g5) 22 ... .i.d4 23 ~e2,
sopesar otras jugadas naturales. o quizá 23 c3.
Por ejemplo, 16 l:.ae1. Pero no
pude encontrar ninguna ventaja en Pero tuve suerte, porque
estas posibilidades, de modo que Schüssler no estaba menos can­
volví a examinar las consecuencias sado que yo y me facilitó las
de 16 .i.xh7+, contraviniendo así cosas.
42 Combinaciones y cálculo de variantes

16. ii.h4? concede una importancia excep­


17. i.xh7+ @xh7 cional a la identificación de todas
18. llh5+ @g8 las jugadas candidatas. Esa rutina
19. 'iYh3! le ha ayudado en numerosas oca­
siones a encontrar y explotar los
No, por supuesto, 19 :xh4? recursos ocultos de su posición.
tbf5, ni tampoco 19 ¡vxh4? ~xh4 Una buena ilustración de ello la
20 J:xh4 tbf5. constituye la siguiente partida.

19. g5
20. g3 Yusupov - Nogueiras
Torneo de Candidatos
También era fuerte20 i.e5, pero la Montreal 1985
jugada de la partida es más sencilla.

20. 'ifc8 1. d4 d5
21. 'iixc8 tbxc8 2. c4 e6
22. i.d2 tbe7 3. tbc3 c6
23. gxh4 gxh4 4. tbf3 tbf6
24. ~h1! 5. i.g5 t'.bbd7
6. cxd5 exd5
Y las negras se rindieron, ya 7. e3 i.d6
que si 24 ... tbg6, 25 l1g1 ! :te8 26 8. i..d3 tbf8
f4 resulta decisivo.
Las negras desean realizar la
No me juzgo por no haber des­ misma maniobra que yo utilicé con
cartado inmediatamente el sacrifi­ éxito en la partida anterior: tbg6,
cio de alfil, puesto que parecía seguido de h7­h6. En función de
demasiado tentador. Pero tan ello realizan, como hizo Schüssler,
pronto como quedó claro que el varias jugadas en la apertura con la
sacrificio no conducía a una victo­ misma pieza. Este dudoso plan ya
ria forzosa, era obligado hacer había sido adoptado previamente
una pausa y recopilar todas las por Nogueiras, de modo que Artur y
jugadas candidatas. Si me hubie­ yo tuvimos la ocasión de preparar­
se concentrado en esta tarea, es nos contra ella y prever el curso sub­
casi seguro que habría visto rápi­ siguiente de los acontecimientos.
damente16 'ifg3 y, tras un breve
examen, me habría dado cuenta 9. tbe5!? 'ifb6
de que era la jugada que buscaba.
En consecuencia, habría podido En caso de 9 ... tbg6, las blan­
ahorrar mucho tiempo y esfuerzo. cas refuerzan su caballo en el cen­
El gran . maestro Yusupov le tro con 1 O f4. Después de 11 ... 0­0,
Jugadas candidatas 43
puede seguir 11 0­0 (la partida i.xg6 hxg6 14 h3 tiJh6 15 e4! Pero
Chernin ­ Cvetkovic, Belgrado normalmente Yusupov verifica cual­
1988, continuó con 11 'ii'c2!? 'if e8 quier análisis previo ante el tablero,
12 0­0) 11 ... h6 12 i.xf6 'Vlixf6 13 sobre todo si el análisis ha sido apre­
\\Vh5 tiJe7 14 g4 (o bien 14 e4). surado. Llegó a la conclusión de que
en la variante planeada en casa, las
10. 0-0 i.xe5 negras podían defenderse con 15 ...
'ifxb2 16 f:.c1 0­0! Así que comenzó
Para las negras sería peligroso a preguntarse si no habría mejores
1 O . . . 'iixb2 11 Iic 1 . posibilidadesque 12 ~f4, y pudo ver
una idea verdaderamentetentadora,
11. dxe5 0,g4? y se decidió por esta continuación
durante la partida.
Mejor era 11 . . . tiJ6d7, después
de lo cual Yusupov tenía in mente la 12. 'ii'a4! 'iVxb2?!
variante 12 i.f4 'ii'xb2 13 .:c1 tiJg6
14 i.xg6! hxg6 15 e4, que le hubie­ Ahora la ventaja blanca en des­
ra asegurado ventaja. En lugar de arrollo resulta abrumadora, pero es
capturar el peón, es mejor para las difícil recomendarlenada mejor a las
negras 12 . . . tiJc5, como se jugó negras. En caso de la evidente 12 ...
en la partida Gulko­Smagin, ~d7, las blancas podrían elegir
Campeonato de Moscú 1984. entre 13 'ii'a3!? f6 14 exf6 gxf6 15
il.h4, y 13 e6!? ~xe6 14 tiJxd5 i.xd5
27 15 ~xg4, en ambos casos con una
clara ventaja de las blancas.

13. .:ac1 i.d7

A 13 ... tiJxe5, las blancas ganan,


tanto con 14 .:c2 ~b6 15 t2:Jxd5,
como con 14 tiJxd5 tiJxd3 15 ~xc6!

(P) 1.16 ¿Cómo deben


continuar las blancas?
Le habíamos echado un vistazo
a esta posición en nuestras prepara­
ciones para la partida, y decidimos
que era favorable a las blancas, en
vista de la variante 12 i.f4 tiJg6 13
44 Combinaciones y cálculo de variantes

(P) 1.17 ¿ Cómo pueden 1. e4 c5


explotar las blancas esta 2. lbf3 d6
posición en su favor? 3. d4 cxd4
4. lbxd4 lbf6
Las blancas pueden movilizar 5. lbc3 96
todas sus piezas con 14 l:.c2 ¡vb6 6. g3 lbc6
15 :b1, pero después de 15 ... 'iic7 7. lbde2 i.g7
16 lbxd5 'ifxe5 (o de 16 i.f4 lbe6), 8. i.g2 l:l.b8!?
de algún modo logran sobrevivir. 9. a4 a6
10. 0­0 b5
Yusupov se preguntó cuáles 11. axb5 axb5
eran las jugadas candidatas. Como 12. lbd5 0­0
resultado, logró encontrar una
solución letal. El cambio en d5 es desfavora­
ble para las negras, en vista de la
14. 'ii'd4!! debilidad de la casilla c6 (12 ...
lbxd5? 13 exd5 lbe5 14 lbd4). En
Con este movimiento las blan­ caso de 12 ... e6 13 lbxf6+ .i.xf6,
cas crean i nada menos que 5 ame­ las blancas no logran nada des­
nazas!, 15 lbxd5, 15 lbb5, 15 lbe4, pués de 14 c3 0­0, ni de 14 i.f4
15 l:tb1 y 15 e6 .i.xe6 16 'ii'xg7. lbe5, pero pueden sacrificar un
Naturalmente, es imposible, defen­ peón para privar al rey contrario del
derse contra todas ellas. Si, por derecho a enrocar: 14 i.h6! i.xb2.
ejemplo, 14 ... 'iib6, entonces 15
e6!, gana pieza. 29

14. f6
15. exf6 gxf6
16. i.xf6 J::tg8

16 . . . lbxf6 17 'if xf6 l:tg8 18


lbxd5!

17. lbb5! ~xb5


18. .i.xb5 lbe6
19. 'iib2 cxb5 (P) 1.18 ¿Cómo pueden
20 . .i.h4 las blancas proseguir su
ofensiva?
Las negras abandonaron.
En el libro de J. Nunn y P.
Nunn ­ Miles Griffiths, Secrets of Grandmaster
Baden 1980 Play, se indica la variante que
Jugadas candidatas 45
sigue: 15 e5! (el signo de admira­ e5 (16 ... 'iie7 17 f4; 16 ... l2Je5 17
ción es de los autores) 15 ... h3, o bien 17 l2Jd4) 17 l:.d3 'fle7
l2Jxe5 16 l:.a2 l2Jg4 ( 16 ... l2Jc4? 17 18 l2Jc3! i.e6 19 l2Jd5 ..txd5 20
~xb2 lbxb2 18 'ii'd4) 17 l2Jd4 .:xd5, donde las blancas mantie­
l2Jxh6 ( 17 ... ..txd4 18 'ifxd4 e5 19 nen una desagradable presión
..tc6+) 18 lbc6 ~c7 19 lbxb8 ..tg7 contra la posición enemiga.
20 l2Jc6, y la posición resultante
se evalúa como favorable a las 13. ..tg5 l2Jd7
blancas. 14. 'ii'c1 l2Jc5
15. b4?!
Dolmatov no estaba de acuerdo
con esa evaluación y sugirió conti­ La simple 15 l:td1 le habría
nuar con la variante: 20 ... d5! (es asegurado mejores posibilidades
flojo 20 ... lbf5 21 l:ta7 'i!Vb6 22 g4! a las blancas. En lugar de ello,
l2Jd4 23 .l:a8 l2Jxc6 24 'iixd6, o tam­ Nunn se decide por un sacrificio
bién 22 . .. d5 23 ..txd5! exd5 24 de calidad, cuyas consecuencias
l:ie1 + ~f8 25 'it'xd5) 21 ..txd5 exd5 distan de ser fáciles de evaluar.
22 :e 1 + @f8 23 'iVxd5 i.f6, y no Miles no se arriesgó a tomar la
está claro cómo pueden las blan­ torre, prefiriendo ganar un peón,
cas proseguir con su ataque. con 15 ... lbe6 16 ..th6 l2Jeé14 17
l2Jxd4 l2Jxd4 18 @h1 ..txh6 19
Parece que Sergei tiene razón, 'ifxh6 l2Jxc2. Pero después de 20
pero Yusupov encontró una obje­ .:tac1 l2Jd4 21 !tc7, las blancas
ción aún más convincente a la obtuvieron una compensación
jugada recomendada por Nunn posicional más que suficiente, y
(aquí y más adelante, sólo indica­ acabaron imponiéndose.
ré el nombre de uno de los coau­
tores, ya que en el prólogo Nunn Tratemos de ver qué hubiera
declara: "En general, las jugadas podido pasar si Miles hubiera opta­
son mías y las palabras de do por la continuación más apre­
Peter"). La costumbre de Artur de miante.
identificar todas las jugadas can­
didatas le ayudó a percibir que 15. ..txa1 !
después de 15 e5? ( esta vez la 16. 'ii'xa1 lbe6
puntuación es mía), la excelente 17 . ..th6
réplica 15 ... d5! vuelve innecesa­
rios ulteriores cálculos. No 17 ..txe 7? lbxe 7 18 l2Jf6+
@h8 19 l2Jd7 + f6 20 lbxb8 'iib6.
En opinión de Yusupov, hay
que jugar sencillamente 15 :b1 ! 17 . ::tea
..tf6 16 l:.b3! (peor es 16 f4 l2Je7!?, 18. f4 f6
con la amenaza 17 ... l2Jg8) 16 ... 19. f5
46 Combinaciones y cálculo de variantes

En caso de 19 ... ltJc7 20 'ik'a2,


30 la jugada 20 ... @h8 ahora pierde:
21 ltJxc7 'i!Vxc7 22 fxg6 hxg6 23
'iVf7 l:tg8 24 l:tf4! g5 25 .txg5! fxg5
26 'ifh5+.

¿Es ésta razón suficiente para


que las negras prefieran la retirada
a g7? No, no lo es. En lugar de 20
... @h8?, las negras disponen de la
­a primera vista arriesgada­ 20 ...
e6!, como señaló Nunn. Después
(P) 1.19 ¿Cuál es la de 21 ltJxc7 'vJlixc7 22 fxg6 hxg6 23
mejor retirada del caballo: 11xf6 @h7, seguido de ltJe5, la
a c7 ó a g7? fuerte posición del caballo centrali­
zado constituye para las negras un
Trate primero de vislumbrar la seguro contra el ataque. Ni 21 fxe6
respuesta y sólo entonces sumér­ .i.xe6 22 ltJef4 i.f7, ni 21 ltJdf4
jase en las variantes. Es muy difícil ~h8! (peor es 21 ... ltJe5 22 ltJd4)
realizar la elección correcta, puesto 22 fxg6 hxg6 23 ltJxg6+ ~h 7 ofre­
que hay argumentos plausibles a cen ningún peligro, y si 21 e5,
favor de ambas posibilidades. sigue 21 ... ltJxe5!

A) En caso de 19 ... ltJg7, las C) La única alternativa restante


blancas pueden continuar con una es el sacrificio de torre en f6. Nunn
avalancha de peones en el flanco considera esta idea incorrecta,
de rey, mediante 20 g4, seguido de indicando esta variante: 19 ltJc7
g4­g5, pero después de 19 ... ltJc7 (no considera la jugada 19 ltJg7
sencillamente no hay tiempo de en absoluto) 20 fxg6 hxg6 21 lixf6
hacerlo, pues las negras cambian exf6 22 ltJxf6+ (jf;f7 23 ltJxe8
de inmediato el caballo de d5. ltJxe8, y las negras ganan.

B) Después de 19 ... ltJg7 20 31


'iVa2, las negras pueden rechazar
las amenazas de su oponente con
la jugada 20 ... @h8, sin temer a 21
fxg6 hxg6 22 ltJdf4, en vista de 22
. . . ltJe5! 23 ltJxg6+ ~h 7! (23 ...
ltJxg6? 24 'iff7 l:tg8 25 1Vxg6 i.d7
26 i.e3) 24 ltJxe5 i.e6!, cuando el
ataque es rechazado, dejando a
las negras con calidad de ventaja.
Jugadas candidatas 47
Esta posición podría producirse ~xf7 i.xh3 31 ~xg6+ il.e6, donde
tras cualquier retirada del caballo en las blancas mantienen la iniciativa y
la jugada 19, Pero aquí las negras peones, aunque después de 32 ...
no tienen la posición ganada en éi:Je5 las piezas negras ocupan posi­
absoluto. Después de 24 'ii'h8!, a ciones activas.
pesar de su torre de ventaja, no dis­
ponen de una forma efectiva de Volvamos a la retirada a c7,
parar las amenazas 25 'iff8+ y 25 para comprobar si las negras pue­
'ifh 7+. Completamente malo es 24 den o no reforzar la defensa.
. . . 'ii'f6?, por 25 'i+'f8+. A 24 . . . i.g4
seguiría 25 'i!Vh7+ @e6 (25 ... @f6 26 19. éi:Jc7!
i.g5+!) 26 éi:Jf4+ @e5 27 'it'f7!? Y 20. fxg6 hxg6
después de 24 ... éi:Jf6 25 'ifg7+ @e8, 21. .:xt6 exf6
las blancas no juegan 26 il.g5? 22. éi:Jxf6+ @f7
.:íb7!, sino 26 'ii'xg6+! @d7 27 il.g5, 23. éi:Jxe8 @xe8!
quedando con dos o tres peones por
la calidad y manteniendo el ataque. Capturando en e8 las negras
En caso de 26 ... cj¡¡e7 27 'ifg7+ @e8 rechazan el ataque al rey. Por ejem­
28 i.g5 .:íb7 29 'iVxf6 \i'xf6 30 i.xf6 plo: 24 'iVh8+ @d7 25 i.h3+ éi:Je6.
éi:Jxb4 31 éi:Jd4, con superioridad
blanca. En consecuencia, estamos auto­
rizados a afirmar que la retirada 19
Tratemos de ver en qué forma ... éi:Jc7! es mejor que 19 ... éi:Jg7, lo
pueden desviarse las negras de esta que tiene su mayor significación en
desfavorable variante. Después de el caso del sacrificio de la torre en f6.
19 ... éi:Jg7 20 fxg6 hxg6 (20 ... éi:Je5!? Hubiera sido prácticamente imposi­
21 gxh7+ @xh7 22 'iVc1, y las blan­ ble llegar a esta conclusión sobre la
cas tienen buena compensación base de consideraciones generales.
posicional por la calidad sacrificada) Resultó esencial calcular variantes
21 .:xf6! exf6 22 éi:Jxf6+ @f7 23 precisas, con varias jugadas de pro­
éi:Jxe8 (23 J,.xg7? .:l.e5!), podrían fundidad cada una, sin excepción,
examinar 23 ... éi:Jh5!? (peor es 23 ... identificando todas las jugadas can­
éi:Je6, debido a la misma jugada, 24 didatas, tanto para las blancas como
'iVh8!) Pero entonces 24 éi:Jg7 éi:Je5 para las negras. Recuérdese lo fácil
(24 ... 'i!Vf6 25 e5!?) 25 ~a2+ le con­ que hubiera sido llegar a una con­
cede buen juego a las blancas. Si clusión errónea, por ejemplo, al
esto no basta, podrían intentar 24 pasar revista a la jugada 20 'iia2,
'iYh8 'iYxe825 'iVh 7 + @e6!(25 ... @f6 cuando la oculta defensa negra
26 éi:Jf4!) 26 éi:Jf4+ éi:Jxf4 27 i.xf4! (27 podía haberse escapado al análisis.
gxf4 iv'f7) 27 ... 'iff7 (27 ... .:íb7? 28
i.h3+ @f6 29 e5+ éi:Jxe5 30 i.g5+!) Quizá la única razón puramente
28 i.h3+ @e7 29 i.xd6+ @xd6 30 posicional que hubiera podido ayu­
48 Combinaciones y cálculo de variantes

dar a inclinarnos por la jugada 19 ... (25 ... @g8 26 i.f6 'ifg4 27 lt:lf4 ~8
tZJc7!, es que creaba la amenaza del 28 .:.h4, con ataque aniquilador) 26
cambio de caballos, obligando a las cbf4 :g8 27 'ii'd4! cbe8 28 i.h3 ~f8
blancas a forzar acontecimientos, 29 'iff2 'iif7 30 i..xc8 Iixg5 31 .i.e6.
excluyendo jugadas tranquilas del Si 24 ... lt:lxg6, 25 i.xd8 l:txd8, y la
tipo 20 g4. Pero ésta es sólo una dama blanca se interna en campo
peculiaridad, porque en otros casos enemigo, con 26 'iff6.
similares no será posible apoyarse
en conceptos, sin un cuidadoso y 25 i.xd8 .:Xd8. También aquí se
concreto análisis de las variantes. ponende manifiestolas excepcionales
dificultadesde esta posición, que cons­
Con la publicaciónde uno de sus tituye un ejemplo incomparable. El
libros posteriores(1997), Nunn quiso prestigiosoNunn, probablementecon­
probar la corrección de su ataque. dicionadopor la actividadde la dama
Despuésde 19 ... tZJc7! 20 fxg6 hxg6, blanca, redujo en cierto modo las
las blancas optan por sacrificar esta inmensasposibilidadesdel ajedrez.
vez el caballo: 21 lruá6+! exf6 22 ~
lvanchuk ­ Dolmatov
32 Torneo lnterzonal
Manila 1990

1. e4 e6
2. d4 d5
3. lt:ld2 es
4. exd5 exd5
5. .tbS+ cbc6
6. lt:lgf3 cxd4
7. 'ife2+ 'i/e7

Esta variante la jugó en tres oca­


22 ... lt:le5. Después de 22 ... siones Korchnoi en un match de
~e5, sigue 23 l:.xg6+ @h7 24 Candidatos contra Hübner (Merano
i.g5 li'e8 25 4Jf4 (con la amena­ 1980­81). En las tres ocasiones,
za 26 'iid1 ), donde las negras después de 8 tZJxd4 ~xe2+, surgió
deben sacrificar la dama en g6 y un final ligeramente favorable a las
tienen serias dificultades. blancas. lvanchuk había preparado
una continuación más aguda.
23 l:ixg6+ @h7 (23 ... ~h8 24
i..g5 'iVd7 25 i.f6+ @h7 26 l:tg7+ 8. lt:le5!? .i.d7
'ii'xg7 27 i..xg7 @xg7 28 'iVd4, con 9. i.xc6 bxc6
posibilidadesparejas)24 i.g5 @xg6. 1 o. 0­0
En caso de 24 ... 'iid7 25 l:th6+ @g7
Atención a las posibilidades del rival 49

33 ATENCIÓN A LAS
POSIBILIDADES DEL
RIVAL
Nuestro oponente también tiene
derecho a existir.
Saviely Tartakower

Yusupov - Fries Nielsen


Campeonato Mundial Juvenil
(E) 1.9 ¿Cómo deben
defenderse las negras? Skien 1979

1. d4 e6
2. tbf3 tbf6
3 . .tg5 c5
4. e3 b6?

Una imprecisión de apertura,


conocida desde la partida
Petrosian ­ Kozma, Olimpiada de
Múnich 1958. En aquella partida
las blancas obtuvieron una clara
ventaja con 5 d5! exd5 6 tbc3
.lb? 7 tbxd5 .txd5 8 .txf6 'iVxf6 9
'ii'xd5 tbc6 (9 ... 'ifxb2 10 ~d 1
°ifb4+ 11 c3! 'iYxc3+ 12 l:.d2 'iVc1 +
13 ~e2, ganando) 10 i.c4.

Por sorprendente que pueda


parecer, Karpov cometió el mismo
error, contra Yusupov, en la quinta
partida de su match semifinal de
Candidatos (Londres 1989). En
lugar de 6 ... i.b?, Karpov jugó 6
... .te?, pero después de 7 tbxd5
.tb 7 8 i.xf6 .txf6 9 c3 0­0 1 O
i.c4, quedó en una posición infe­
rior. Yusupov consiguió una
espectacular victoria, y la partida
50 Combinaciones y cálculo de variantes

fue votada como la mejor de las "Estaba tratando de encontrar


semifinales de Candidatos, y tam­ algo mejorque 9 .lxd7 +, y analizando
bién fue considerada la mejor por la jugada 9 i.c6", explicó, y me mos­
los miembros del jurado del tomo tró la hermosavarianteque sigue:
48 de lnformator.
9. .tc6 li.a7
5. d5! d6
6. dxe6 .txe6 9 ... li.c8? 10 i.b7.

6 ... fxe6 7 e4! 10. ttJe4

7. .tb5+ ttJbd7
8. ttJc3 a6

34

Artur pensó durante largo rato y a El peón de d6 está atacado. La


continuaciónforzó una serie de cam­ pasiva 10 ... 'Wie7 conduce,tras 11 0­
bios: 9 i.xd7+ i.xd710 ttJd5 i.e711 0, a una posiciónen la que las negras
.txf6 .txf6 12 ttJxf6+ 'iVxf6 13 'iVd5 carecen por completo de perspecti­
@e7 (forzado: después de 13 ... 0­0 vas. Así que deben entregar el peón.
14 0­0­0, el peón de d6 está perdido)
14 0­0­0. Con el rey enemigo extra­ 10. 'ii'c7!
viado en el centro, las blancas han 11. ttJxf6+ gxf6
logrado alguna ventaja, aunque no 12. .txf6 li.98
muy acusada. Poco después, su
oponente jugó de forma imprecisa, y Sacrificar calidad es incorrecto:
Yusupov ganó la partida. 12 ... 'iixc6 13 i.xh8 f6 14 'iVd3, o
bien 13 ... i.c4 14 b3.
"¿Por qué pensaste tanto tiem­
po en tu novena jugada?", le pre­ 13. .txd7+ 'ii'xd7
gunté a Artur después de la partida. 14. 0-0
Atención a las posibilidades del rival 51

Un error sería 14 i.h4 I:txg2 15


i.g3 iVc6, ya que las blancas no 36
pueden cazar la torre enemiga.
Vale la pena, en cambio, conside­
rar 14 lt:Jh4 pero está claro que, con
un caballo blanco en la banda, las
negras tienen compensación por el
peón sacrificado.

Sin embargo, después de enro­


car, las blancas proyectan consoli­
dar su posición, trasladando su alfil
a g3. Las negras no pueden jugar (P) 1.21 Evalúe 28 ctJf6
14 ... i.h3 15 lt:Je1 i.xg2? 16 lt:Jxg2
'iYh3, debido a 17 Vi'd5 El atractivo salto de caballo a f6
parece ganar en las variantes princi­
14. .:Ixg2+!! pales. Por ejemplo: 28 . . . gxf6 29
15. ~xg2 i.h3+ Jlxd6 .:xd6 30 .:xd6 i.xd6 31
16. ~h1 i.xf1 'iixf6+, ganando, o bien 28 ... 'iYxd1
17. 'iVxf1 'ii'f5 29 .:xd1 .:xd1 30 lt:Jg4, con fuerte
ataque. Dolmátov, sin embargo, se
Las negras recuperan el peón, abstuvo de realizarlo, en vista del
con una posición prácticamente contraataque 28 ... lt:Jb4+!! 29 axb4
igualada. Ma6+ 30 i.a4! (un error grave sería
30 <it>b1 ??, por 30 ... 'iYxd1 +!) 30 ...
¡Un magnífico cálculo! Para ~xd3 31 ~xd3 gxf6, surgiendo una
encontrar jugadas tan sutiles en posición confusa. En consecuencia,
el tablero, es importante no limi­ el gran maestro procede de forma
tarse a sus propias ideas, sino gradual, asegurándose la ventaja.
examinar/as cuidadosamente,
además de detectar todos los 28. lt:Je3!
posibles recursos ocultos de su
rival. No sólo deben localizarse El caballo refuerza el punto d1,
las propias jugadas candidatas, restándole a las negras posibilida­
sino también las del contrario. des tácticas.

28. ~xd3
Dolmatov ­ Lugovoi 29. .:xd3 ~xd3
Campeonato de Rusia 30. cxd3
Elistá 1996
No servía 30 i.xf7?, a causa de
30 ... :d2! En primer lugar, las
52 Combinaciones y cálculo de variantes

blancas buscan consolidar su posi­ aspecto de ofrecerle a las blancas


ción, para ocuparse luego de la una ventaja decisiva, de ahí que
seguridad del rey negro,donde su optase por tratar de eliminar el
alfil de b3 jugará un papel destaca­ fuerte alfil contrario. Pero no conta­
do, apuntando impunemente al ba con su voluntad de sacrificio.
flanco de rey contrario.
35. tfjf5!? i.xb2!
30 ... 'ii'g6?!
Un ligero "bostezo" del gran
A 30 ... il.d4, Dolmatov pensaba maestro permitió este inquieto
contestar con 31 i.xf7! i.xe3 32 golpe (36 @xb2? "ifd2+ conduce a
'ii'f5 tfje7 33 ~e6, ganando. La jaque perpetuo). Dolmatov confía
única defensa parece ser 30 ... f6!? en encontrar alguna refutación a
31 'iff5 'iie8. esta jugada, pero precisamente
ahora comete un error de cálculo.
31. i.xf7 'ili'xd3
32. i.c4?! 36. 'ifg6??

Como sugirió K. Neat, era mejor Escapándose la jugada verda­


la retirada 32 i.d5! deramente buena: 36 'ii'e6! i.f6
(si 36 ... i.c1 ó 36 ... i.g7, segui­
32. 'iVd8 ría lo mismo) 37 tfjd6 tfje5 (37 ...
33. 'viif7 i.d4 'iif8 38 C¡jf7 + @g7 39 'ifg4+)
34. gxh6 gxh6 38 'ifxe5!

Ciertamente,35 tfjf5 es una juga­


da ganadora. Sin embargo, en la
práctica conviene apurar al máximo,
jugar con perspectiva,y eso aconse­
jaba 35 'ii'e6. Dolmatov se cansó en
los apuros de tiempo y perdió un
tanto la orientación, pasándole fac­
tura el cálculo de variantes.

36. 'ii'f8!
37. ~xb2

Si la dama blanca estuviese en


Parece bastante buena 35 e6, las negras no dispondrían del
'i't'e6!? Sin embargo, Sergei consi­ siguiente ataque doble salvador.
deró que después de 35 ... i.xe3
36 'iixe3, la posición no tiene 37. ... tfje5
Atención a las posibilidades del rival 53
Ahora descubrió Dolmatov la Planteandouna pequeña trampa:
idea de su oponente, viéndose obli­ si 33 i.xc6?, entonces33 ... nh4+! 34
gado a resignarse. ~g3 llg4+ 35 @h3 bxc6, pero se le
escapó el contragolpeque sigue.
38 'ifxh6+ 'ii'xh6 39 l'Lixh6
l'Lixc4+ 40 ~b3 ~e5 41 l'Lif5 @h7 33. g4! @c7!
42 @b4 a6 43 ~d6 b5. Tablas.
Si 33 ... fxg4, 34 i.xc6.
El siguiente ejemplo, en el que
la evaluación de la posición 34. gxf5 ~xc5
cambia más de una vez, demues­
tra de forma convincente las Lo correcto, como señaló
fatales consecuencias de no pres­ Kovacevic, era 34 ... l:txa4 35 ~b3
tarle atención al contrajuego de .:b4 36 fxe6 ~xe6 37 l!e3 ~dxc5
nuestro rival. 38 ~xc5 ~xc5 39 @g3 h6, con
ventaja de las negras.
Sax ­ Kovacevic
Sarajevo 1982 35. ¡tc2!

38 39

(P) 1.23 ¿A dónde debería (P) 1.24 ¿Cómo deben


retirarse la torre negra? continuar las negras?

Los peones blancos son débi­ En opinión de Kovacevic, debía


les. Las negras deberían jugar sim­ haberse contentado con la posición
plemente 32 ... i::lb1 !, con idea de igualadaque surge después de 35 ...
33 ... l'Lixc5, con gran ventaja. b6 36 ~c6 .:Xa4. En realidad, la juga­
da de la partida, 35 ... l'Lixa4?, le permi­
Kovacevic eligió la tentadora tió a Sax apoderarse de la iniciativa
con juego táctico. Tambiénhabríasido
32. ... :b4?! un error 35 ... ~fd7? 36 i.xc6!? ( era
igualmenteposible 36 fxe6 lbxe6 37
54 Combinaciones y cálculo de variantes

t'bxc6, pero no 37 bc6? lbd4) 36 ... 39 . . . l:h4+ 40 @g3 lixh5 41


bxc6 37 fxe6 .:Xa4?38 e7! :xe6+ @c7 42 f4 y las negras tie­
nen una posición perdida.
Pero Kovacevic no consideró
todas las jugadas candidatas. Había 40. líxe6+ @c8
otra.posibilidad, 35 ... lbe4! Al bloquear 41. @g3 :c2
la línea de acción del peligroso alfil
enemigo,las negras se defiendende 41 ... .:f7? es malo, por 42 .:a6.
los trucos tácticos en b 7 y c6.
Aparentemente, lo mejor para las 42. líd6 lbc5
blancas es jugar 36 h6! gxh6 37 f6 43. e6 <:J;c7
~a4 38 lbc4, pero entoncessigue 38 44. e7 :e2
... lbc5! (más flojo es 38 ... lbg5 39 45 . ~c6+ @d7
..ig2 y 40 f4) 39 @g3 t'.bg6, con la ame­ 46. llxc5 @xe7
naza 40 ... b5, o bien 39 i..g2 lbd3 40
i..f1 ñxc4! 41 .:Xc4 tbxe5, donde las Así, las blancas han ganado una
negrasmantienenla ventaja. pieza y ahora tienen derecho a aspi­
rar a la victoria. Pero las aventuras
35. lbxa4? de esta partida no se han terminado.
36. lbxb7?!
47 . .1f3 l:.e1
Kovacevic, erróneamente, le 48. @f4 :t1
concede a esta jugada dos signos 49. líes @f7
de admiración en el volumen 33 de 50. l:th8 l:.f2
lnformator. Después de 36 ... llxb 7! 51. @g3 l:tb2
37 ii.xc6 (37 fxe6 @d8 38 i..xc6 52. @f4
~b4) no es bueno jugar 37 ... lbb6? 52 .1d5+ @f6 53 :xh 7? .:b8!,
38 fxe6! lbxe6 39 i..d5+, pero la sen­ con tablas.
cilla respuesta 37 ... exf5! aseguraría 52. ... l:tf2
a las negras la igualdad. 53. @g4 l1d2
54. i..e4 l:.d4
Una combinacióndiferente habría 55. <itif4 l:td1
conservado alguna posibilidadgana­ 40
dora para las blancas:36 i..xc6! bxc6
37 fxe6 tbxe6 (37 ... c5 38 e7 l!b8 39
l:Ic4!)38 :Xc6+@d7 39 l:id6+ @c8 40
l:Ixe6lih4+ 41 @g3 lixh5 42 %:te7.

36. @xb7?
37. J:.xc6 lif4
38. fxe6! thxe6
39. i..g2 lixf2
Atención a las posibilidades del rival 55
(P) 1.25 ¿Ha llegado la (E) 1.10
hora de tomar el peón h7? 41

Las blancas tienen una posición


ganadora. Lo más fácil es 56 ®g3,
seguido de ..txh7.También es fuer­
te 56 We5 :e1 57 ~c8 ~e2 58
~c7+ @f8 59 @d5. Por supuesto,56
:txh7? sería un error, por 56 ... @98,
pero ¿por qué no tomar el peón de
alfil? Eso es precisamentelo que jugó
Sax, omitiendo la ingeniosa defensa
de su oponente. Juegan negras

56. .txh7? g5+!! (E)1.11


57. hxg6+ 42

Si 57 @xg5, 57 ... Wg7.

57. @g7
58. !lg8+ ~h6

La partida pronto finalizó en


tablas. Debido a la desafortunada
posición del alfil, las blancas no
pueden explotar su modesta venta­
ja material. En caso de un cambio Juegan negras
de torres, se produciría una elemen­
tal fortaleza (tipo de posición a la (E) 1.12
que se alude en el segundo capítu­ 43
lo de Secretos del entrenamiento en
ajedrez, sección La fortaleza).

Juegan blancas
56 Combinaciones y cálculo de variantes

EL MÉTODO
44
DE EXCLUSIÓN
Mi viejo principio se basa en el
concepto de exclusión, según
el cual barajo suposiciones
evidentes, y entonces dejo que
haga acto de presencia
alguna inverosimilitud.
Arthur Conan Doyle

En el tercer capítulo de
Secretos del entrenamiento en
Evalúe 26 ... 'ii'd6
ajedrez, en la sección dedicada a
la reproducción de estudios,
subrayaba la excepcional impor­
tancia del método de exclusión
para ahorrar tiempo y esfuerzo en
la toma de decisiones. Como
regla general, nos resulta difícil
calcular /as consecuencias de la
jugada más fuerte. Más fácil es
convencernos de que todas /as
demás jugadas son malas o con­
siderablemente más flojas. Como
resultado de tal examen, pode­
mos llegar a una conclusión defi­
nitiva acerca de la jugada que
hay que efectuar.

Está claro que, a fin de emple­


ar el método de exclusión sin
cometer errores, es esencial cul­
tivar la capacidad comentada en
las anteriores secciones de este
libro. En primer lugar, identifica­
mos todas las jugadas candida­
tas que tienen sentido, luego
pasamos revista a las respuestas
más fuertes de nuestro oponen­
te, lo que nos obligará a desear­
El método de exclusión 57
tar la mayoría de las jugadas apoderaron de la iniciativa y aca­
candidatas, y si, como conse­ baron ganando.
cuencia de ese análisis, sólo
queda una posibilidad sin refutar, Al elegir mi jugada 21, estaba
entonces es evidente que ésa es obligado a considerar las respuestas
la opción a elegir. Por consi­ más activas de mi oponente, entre
guiente, los ejercicios de entre­ ellas las que implicasen un ataque al
namiento que incluyan el método alfil de d4. Es fácil ver que ni 22 ::_c4
de exclusión como tema facilitan l:tad8!, ni 22 l:lfd1 l:led8 son peligro­
simultáneamente el desarrollo de sas. Pero después de 22 Ikd1 !? las
las dos capacidades antes men­ cosas son más complicadas.
cionadas.
21. ... i.d4!
Arjipkin - Dvoretsky 22. .:tcd1 !?
Copa de la U RSS 46
Ordzhonikidze 1978

45

(P) 1.26 ¿Qué deben jugar


las negras?

Las blancastienen dos amenazas:


Cansado por el ataque a mi 23 i..xa6 y 23 i..b5 l:led8 24 M><d4. Lo
rey, no quería permitir el cambio primero de que me di cuenta fue que
de mi alfil, que protege el flanco el intento de defender el alfil con una
de rey. Por consiguiente, comencé de las torresse refutabafácilmente:22
a calcular variantes relacionadas ... l:.ad8? 23 i.b5, ganando calidad;
con la jugada 21 ... i..d4!, y eso 22 ... :ed8? 23 i.xa6 bxa6 24 ~d4!
fue lo que finalmente jugué. .:Xd4 25 'ii'h8+ ~e 7 26 iVxa8'iixe4 27
Después de 22 t2Jg3 l:.ed8! 23 'ii'xa7+ y 28 'ifxa6, con dos peonesde
i.xa6?! bxa6 24 t2Je2 'ii'h6 25 ventajapara las blancas.
'iie4?! (era preciso trasponer a un
final, aproximadamente igualado, Entonces pasé a considerar
de cuatro torres) 25 ... i.f6 26 .l:.c7 jugadas de caballo. Después de 22
~g8! 27 b4 'it'd2, las negras se . . . t2Jb4? 23 i.b5 l:.ed8 24 l:.xd4!
58 Combinaciones y cálculo de variantes

.l:txd4 25 ~h8+ ~e 7 26 1i'xa8 ~xe4 En la quinta partida del match


27 ¡vxa7, las blancas quedan con un Yusupov mejoró el juego blanco:
peón extra. Peor aún es 22 ... t2Jc5? 12 ~e1 t2Jbd7 13 h3! (Pero no 13
23 .tb5 :ed8 24 :xd4! e4?, en vista de 13 ... t2Jg4!) 13 ...
t2Je5 14 t2Jxe5 :xe5 15 e4 l:le8 16
Pero no conseguí ver la refu­ i..e3 t2Jd7 17 f4 c4, y ahora el sacri­
tación de la jugada 22 ... t2Jc7!, lo ficio posicional ( estándar) de peón,
que me pareció razón suficiente 18 e5! dxe5 19 d6 :ca 20 f5, le
para decidirme por 21 ... .td4! concedió una duradera iniciativa.

La lista de jugadas candidatas 12. 'ilie7


que consideré no era exhaustiva. En 13. :te1 t2Jbd7
esta fase del cálculo preliminar no
necesité estudiar todas las posibili­ Un error sería 14 e4? lt:'lg4!,
dades disponibles, pues bastaba puesto que, una vez que llegue a
con encontrar una defensa correcta. e5, el caballo tendrá la casilla débil
Después fui examinandootras conti­ d3 a 14 !Iad1 Ct:'le4! 15 'ifa4 ii.xc3
nuaciones y me convencí a mí (mejor, aparentemente, que 15 ...
mismo de que todas eran considera­ t2Jxc3 16 bxc3 .i.b7 17 l:td3) 16
blemente más flojas que 22 ... t2Jc7! bxc3 .i.b7 17 :d3 f5 18 t2Jd2
Ct:'lxd2! 19 .txd2 Ct:'le5, con posibili­
Una situación un tanto diferente dades equilibradas.Yusupov, sin
y, al mismo tiempo característica e embargo, podía haber jugado:
instructiva, podía haber surgido en
la siguiente partida. 14. Vi'a4!? i.b7
15. t2Jb5
Yusupov ­ Timman
Candidatos, Cuartos de final (3) En este caso Jan Timman
Tilburg 1986 habría tenido que resolver un pro­
blema muy difícil, relativo al méto­
1. d4 t2Jf6 do de exclusión.
2. c4 e6
3. t2Jf3 b6 47
4. a3 c5
5. d5 .ta6
6. 'ifc2 exd5
7. cxd5 g6
8. t2Jc3 ii.g7
9. g3 0­0
10 . .tg2 d6
11. 0­0 l!te8
12. .tf4
El método de exclusión 59

(P) 1.27 ¿ Cómo deben 'iVxe4 ~xe4 20 lt:Jxd6)170Jxd6!


continuarlas negras?
De modo que sólo nos queda
El peón de d6 está atacado y una jugada modesta, que era la
las blancas amenazan también 16 que no queríamos realizar:
0Jc7. Lo más simple parece 15 ...
0Je5, parando ambas amenazas, 15. ... 0Je5!
pero es una jugada nada deseable,
pues tras un cambio en e5 la posi­ No hay una forma clara de que
ción resultante parece desagrada­ las blancas consigan ventaja. He
ble para las negras. ¿Qué otras aquí una posible variante: 16 0Jxe5
posibilidades hay? Capturar el dxeS 17 d6 'iVd7 18 .txb7 'ifxb7
peón en d5 de caballo o sacrificar 19 .tgS 'ifc6! 20 "ifc4 (20 l:.ad1 a6
calidad con 15 ... 0Je4. 21 0Jc3 'iixa4 22 0Jxa4 0Jd7) 20 ...
:ed8! 21 !iad1 a6 22 0Jc7 :a7, y
Examinemos primero 15 ... el ataque blanco parece haber lle­
0Jxd5. La variante 16 0Jxd6 0Jxf4 gado a punto muerto.
17 'i/xf4 i.xf3 parece buena para
las negras (18 exf3 'ifxe1+; 18 Yusupov descartó jugar 14 'ii'a4
0Jxe8 i.xg2 19 lt:Jxg7 i.b7 20 'ilc7 precisamente a causa de 15 ...
1We4 21 f3 'iVc6). Pero examinando 0Je5! Aun cuando podemos admi­
minuciosamente los recursos del rar la profundidad y precisión de su
contrario, es posible encontrar una criterio al evaluar esta posición,
refutación: 18 i.xf3!! i.e5 19 'i.Vd2 desde un punto de vista práctico
i.xd6 20 i.xa8 :xa8 21 .:tad1, y las creo que estaba, con todo, equivo­
blancas ganan calidad. También cado. Las negras hubieran tenido
disponen de una segunda solución: que tomar una difícil decisión y
16 i.xd6 'iif6 17 e4, y si 17 ... a6, Timman podía haber perdido el
entonces 18 lt:Jc7! lt:Jxc7 19 'ii'xd7 rumbo. Después de 14 :ad 1, la
!iac8 20 i.xc7 !ie7 21 e5! senda hacia la igualdad era más
evidente.
Parece tentador el sacrificio
posicional de calidad 15 ... 0Je4, El siguiente ejemplo demues­
basándose en la variante 16 0Jc7 tra que adoptar en la práctica el
i.xb2 17 lt:Jxe8 'iixe8! (Más flojo es método de exclusión a veces
17 . . . i.xa 1 18 lt:Jxd6! lt:Jxd6 19 dista de ser fácil.
!ixa 1, con ventaja blanca) 18 !iab 1
i..g7, con una posición confusa. La Furman - Dvoretsky
refutación de esta idea no resulta Campeonato de la URSS
evidente de inmediato, pero existe: (Primera Liga)
16 lt:Jd2!! lt:Jxd2 (16 ... 0Jdf6 17 Tbilisi 1973
0Jxe4 0Jxe4 18 .txe4 'if xe4 19
60 Combinaciones y cálculo de variantes

48 'ii'd4! salva a las negras, puesto que


las blancas no · pueden jugar 31
'i:Vxd6??, debido a 31 ... .l:.b6!

Si las blancas defienden su


peón e4 con 29 f3, las negras res­
ponden 29 . . . i.g5 30 l'be3 (30
i.xg5 'iVxe2 31 ~xe2 hxg5, y 32 ...
l:.xb4) 30 ... 'i!Vb2, manteniendo un
contrajuego totalmente adecuado.

(P) 1.28 ¿Qué deben jugar Furmanjugó 29 g3 (evidentemen­


las negras? te, con la intenciónde respondera 29
... i.g5 con 30 f4). Pero no habíasope­
Jugar esta posición ( con un peón sado seriamenteestajugada, sino que
menos y un alfil malo en g7) parece la había elegido por el método de
completamente desesperado. La exclusión, tras haber rechazado las
única posibilidad de salvar la partida otrasposibilidades,29 i.xh6, 29 l'be3y
radica en la maniobra i.g7­f6­g5, 29 f3. Pero, en realidad,su jugada no
con idea de cambiar alfiles. era mejor ni mucho menos. Después
de 29... i.g5, Furmancomprendióque
28. ... i.f61 abrir el juego con 30 f4? exf4 31 gxf4
i.h4 hubiera sido demasiadopeligro­
(P) 1.29 ¿Qué deben res­ so. De modo que siguió 30 i.xg5
ponder las blancas? 'ifxe2 31 ¡lxe2 hxg5 32 f3 .:Xb4 y se
acordarontablas.
En este punto Semion Furman
pensó un largo rato. En caso de 29 Tras haberse convencido de
i.xh6 'iVxe2 30 l::txe2 I:ixb4, las pie­ que las demás continuaciones no
zas negras cobran vida y las blancas les ofrecían ninguna perspectiva
tendrán que contar con el trasladodel halagüeña, las blancas deberían
alfil al otro flanco (i.f6­d8­b6), así haberse dispuesto a jugar un final
como con la ruptura f7­f5. Es com­ con un peón extra, después de:
prensible que las blancas quisieran
encontraralgo más convincente. 29. i.xh61 'iVxe2
30. l:txe2 Itxb4
La atenciónde Furmanfue atraída 31. i.d2
por la idea táctica 29 l'be3 'ii'xe4 30
'iVa6 (es inútil30 l'bg4'ifxe2 31 l'bxffi+ En tal casono hubieraresultadofácil
@g7). El caballoy el peón de d6 están para las negras conseguirtablas. Por
atacados. Es malo 30 ... l'bb6? 31 ejemplo: 31 ... l:í.b1 32 ~e1 i.d8 (32 ...
Wia7. Pero la jugada intermedia 30 l'bc5 33 l'bc3) 33 l'be3.S.b2 34 i.c1, etc.
El ataque doble 61

49 EL ATAQUE DOBLE
Más vale pájaro en mano
que ciento volando.
Refrán no ajedrecístico

El ataque doble, a menudo lla­


mado horquilla, es uno de los
más poderosos motivos tácticos,
lo que resulta fácilmente com­
Juegan blancas prensible: es más fácil rechazar
una amenaza que una doble
amenaza simultánea, y ese tipo
50 de amenazas surgen a menudo
en la lucha cuerpo a cuerpo.

Dvoretsky - l. Zaitsev
Campeonato de la URSS
(Semifinal)
Odesa 1972

52

Juegan blancas

(E) 1.16
51

(P) 1.30 Evalúe 47 l:.xc7.


La excesiva codicia a menudo
tiene graves consecuencias. A 4 7
:xc7? las negras responderían 47
... l:.a1 + 48 lbf1 'ii'd8!, planteando
Juegan negras la doble amenaza 49 ... 'fixc7 y 49
... l::txf1+ 50 @xf1 'ifd1+, seguido
62 Combinaciones y cálculo de variantes

de mate. Después de la obligada 8. t2Jxc5


49 'iVb3 'vJlixc7 50 'iVxb4 ~c1, las 9. i.c4
negras tendrían excelente posibili­
dades de victoria. A la igualdad se llega con 9
i.b5+ 4Jcd7 1 O éiJf3 a6 11 i.d3 0­0
En la partida siguió: 12 0­0 b6 13 éiJe4 i.e7 14 'iYe2 i.b7
(Averbaj ­ Botvinnik, Campeonato
47. 'iVd3! de la URSS, Moscú 1955).

Amenazando el ataque doble 9 .... 0­0


48 ~d5+. 10. t2Jf3

47. c6 53
48. c5!

De nuevo, amenazando un ata­


que doble, con 49 'i!Vb3(c4)+.

Las negras se rindieron.

Kirpichnikov ­ Dvoretsky
Campeonato de la URSS
por equipos
Moscú 1966 (P) 1.31 ¿Cómo pueden
las negras simplificar el
1. e4 e6 juego?
2. d4 d5
3. t2Jc3 i..b4 Temía que después de 10 ...
4. i..d3 dxe4 'iic7 11 'ife2, seguido de enroque
5. i..xe4 t2Jf6 en cualquier ala y a2­a3, los dos
6. i.d3 c5 alfiles le asegurasen a las blancas
7. dxc5 4Jbd7 mejores posibilidades. Así que, tras
8. i..d2 haber captado un tema relacionado
con el ataque doble, me dispuse a
La partida Shejtman ­ Dvoretsky jugarlo, porque me permitía cam­
(partidas de 30 minutos, Moscú biar varias piezas.
1984) continuó de forma curiosa: 8
c6 t2Jc5!? 9 cxb7 i..xb7 1 O i..b5+ <ite7 10. éiJce4!
11 'iixd8+ lihxd8 12 4Jf3 4Jce4 13 0­ 11. éiJxe4 éiJxe4
0 4Jxc3 14 bxc3 i..c5 15 4Je5 liac8 12. i.xb4 'i!Vb6
16 l1b1 éiJe4 17 i.d3 i..a8 18 c4 f6, 13. 0­0
con excelentejuego para las negras
El ataque doble 63
Las tentativas de refutar la com­ 54
binación fallan: 13 'iVd4 'iixb4+ 14
c3 'ifxb2, o bien 13 'iie2 'ifxb4+
14 c3 t'bxc3!

13. 'iixb4
14. 'iVd4 t'bd6!

La partida pasa a un final más o


menos igualado.

15. ..tb3 'iixd4 (P) 1.32 ¿Qué deben jugar


16. t:bxd4 l:.d8 las blancas?
17. l::tfd1 ~f8
18. f4 i.d7 Veamosque sucedióen la partida:
19. t:bf3 .tes
20. t:be5 23. 'iVxe5?! i.xe5
24. i.g4
Tablas
Las blancas amenazan 25
Aunque se trate de una partida l:.xc8. No sirve 24 ... @h8?, por 25
corta, este ejemplo ilustra perfec­ ..txe6, y si 24 ... ~f7?, 25 :e1 ~f6
tamente lo útil que puede resultar 26 ..txe6! @xe6 27 f4. Se impone la
un ataque doble, incluso en situa­ creación de contrajuego.
ciones que pueden considerarse
de apertura. 24. h5!
25 . ..th3
La siguiente partida demues­
tra, una vez más, que los ata­ 25 ~xc8 hxg4.
ques dobles son bastante más
peligrosos de lo que se cree, 25. ... @h7
aunque en este caso se produce
en un complejo medio juego. Ahora,con 26 1l.xe6 1l.xe6 27 l:.xf8
i.xb2 se produciría una posición atípi­
ca en la que los dos alfiles y los peones
Yusupov - Agzamov pasados de las negras no pueden
Campeonato de la URSS considerarseinferiores a las dos torres.
de jóvenes maestros
Bakú 1979 26. l:ld2

Además de proteger el peón b2,


Yusupov renueva la amenaza 27
64 Combinaciones y cálculo de variantes

he6, que se hubiera parado con la fea resultar un ataque doble, basado en
26 ... ltg8! (o también 26 ... .:th8!), des­ factores posicionales.
pués de lo cual las blancas ya no pare­
cen tener ventaja. Pero Agzamov no Dvoretsky ­ Shamkovich
pudo soportar la presión y se equivocó. Campeonato de la URSS
(Semifinal)
26. c5? Voronezh 1973
27. i.xe6 i.xe6 55
28. lixf8 c3
29. bxc3 i.xc3
30. l:tc2 i.d4

30 ... b4 31 llxc3.

31. !lb8 i.c4

31 ... b4 32 :Ib5 b3 33 lkxc5.

32. l::tb6 i.d3


33. lid2 i.c4 (P) 1.33 ¿Qué deben jugar
34. @g2 las blancas?
Las blancas materializan su ventaja. Las negras desean ocupar el
centro, con e 7­e5, t2Jc6, etc. A fin de
Volvamos a la posición del dia­ no caer en un corsé posicional tenía
grama, antes del cambio de damas. que encontrar mi propio plan. Me
23 'ifc6!, señalada por Yusupov gustaría poder jugar d3­d4, pero
inmediatamente después de la par­ ¿cómo podía lograrlo? A 17 lt:Jed2
tida, creándose dos "largas" ame­ seguiría 17 ... e5 18 lt:Jc4 lt:Jc6, y en
nazas en un solo movimiento: a) 24 caso de 17 'iVf4 mi oponente dispo­
i.g4, seguido de 1lxc8; b) 24 1lb8, nía de la excelente réplica 17 ... f6!
seguido de l:txb5 o 'ii'a8. Las negras
están prácticamente indefensas ( en 17. 'iWb1 !
caso de 23 ... i.e7, 24 .i.g4, o inclu­
so 24 ~xc8 l:.xc8 25 'ii'd7). Con esta modesta jugada las
blancas crean dos amenazas posi­
Además de los ataques dobles cionales: 18 d4 (el caballo de e4
puros, existen jugadas con dos obje­ queda ahora protegido) y 18 b4.
tivos, de carácter estratégico y no
relacionadas con un ataque directo a 17. ... e5
piezas enemigas. El siguiente ejem­
plo ilustra lo poderoso que puede Si 17 ... t2Jc6, entonces 18 d4, pero
El ataque doble 65
valía la pena considerar17 ... i.xe4!? En caso de 27 ... i.xh3, las
blancas dispondrían de la agrada­
18. b4 cxb4 ble elección entre 28 :xc8 .:xc8
19. 'ifxb4 t2Jb7 29 'ifxd5, y 28 gxh3 fxg6 29
20. t2Jd6! a5 'iVxd5+.
21. 'iVa3 ét:Jdc5
28. t2Jxd4 'iixd4
21 ... t2Jbc5 22 d4! Ahora, con 22 29. i.b1 b6?!
d4! exd4 23 ét:Jxb7 i.xb7 24 l:lxd4, 30. 'ii'c2 J:.fd8
las blancas podían haber obtenido
una ventaja posicional, relacionada Sólo aquí se dio cuenta Anikaev
con sus posibilidades de ataque en de que 30 ... 'iVg7 perdía inmedia­
el flanco de rey (24 ... 'iVf6 25 :t4; 24 tamente, en vista de 31 1:xc8 ~xc8
... ~e? 25 l:1e3). Lamentablemente, 32 J:.xe6!
jugué con menos energía y la parti­
da finalizó en tablas. 31. 'ii'h 7+ <it>f8
32. J:.xc8 1:txc8
Durante mucho tiempo permane­ 33. ~xh6+ 'ii'g7
ció en mi memoria una partida en la 34. 'iVf4?
que, tras haber logrado una posición
verdaderamente abrumadora, jugué Las blancas, por supuesto,
con negligenciay permití que mi rival deben jugar al ataque. En caso de
crease, prácticamente de la nada, un cambio de damas, el peón d.
dos serias amenazas. pasado y la columna abierta de la
torre le asegurarían a mi oponen­
Dvoretsky ­Anikaev te definitivas posibilidades de
Campeonato de la URSS contrajuego, a pesar de que tenga
de jóvenes maestros un peón menos. Pero tenía que
Batumi 1969 haber optado por 34 'iVh4!, con
idea de seguir a base de ~h2 y
56 lle3. Suponía que el cambio de mi
peón de h3 por el negro de d5 pri­
varía a mi rival de todo contrajue­
go, pero subestimé la importancia
de la cobertura de peones de mi
rey.

34. i.xh3
35. li'd6+ ~g8
36. 'ikxd5 i.e6
37. 'ii'd6?!
27. .i.xg6! i.xd4
66 Combinaciones y cálculo de variantes

57 (P) 1.35 ¿Qué jugó ahora


Anikaev?

Siguió una espectacular jugada


sobre el tema de la intercepción:

39. ... i.d5!!

Ahora tuve la fortuna de poder


encontrar una línea de tablas.
(P) 1.34 ¿Qué deben jugar
las negras? 40. 'ifb8+! @g7
41. I:.xc1 'iVxc1+
La posición negra parece desespe­ 42. ~h2 'iVh6+
rada, pero Anikaev no perdió la com­
postura y encontró una brillante réplica. Si 42 ... .i.xe4?, 43 ~e5+.

37. ... 'iVg5!! 43. ~g1 'iYc1+


44. @h2 'iVh6+
Esta jugada plantea dos peligro­ 45. ~g1 ~c1+
sas amenazas: 38 ... lk1 y 38 ... .i.d5,
· y no resulta fácil parar ambas. Es pro­ Y aquí firmamos el tratado de paz.
bable que lo mejor fuese jugar pasiva­
mente, con 38 'ii'd1 ild5 39 f3, pero
en este caso las casillas negras en Gutman - Razuvaev
tomo a mi rey se habrían debilitado, Copa de la URSS
concediéndole a mi rival buenas pers­ Tbilisi 1976
pectivas de contraataque.

38. .i.e4? ~c1 1. d4 d5


39. .:Xd1 2. c4 e6
58 3. l2:'lc3 l2'lf6
4. cxd5 exd5
5. .i.g5 .i.e7
6. e3 0-0
7. .i.d3 l2:'lbd7
8. l2:'lge2 l:.e8

Las negras no han jugado c7­


c6, esperando a ver de qué lado.
se enrocará mi rey. Si las blancas
La pieza atrapada 67
enrocan largo, el plan habitual de
las negras es tbf8, .te6 y c5 LA PIEZA ATRAPADA
(quizá tras haber jugado a6 y
~c8). En este caso, la jugada c7­ Señalar el error es fácil;
c6 resulta ser una pérdida de hacerlo mejor es difícil.
tiempo. Plutarco

9. 0-0 tbf8 Las partidas recientescon una de


"nuestras" aperturasconstituyenuna
Las blancas han enrocado importante fuente de información
corto, de modo que era el momen­ sobre aperturas. En publicaciones
to de jugar 9 ... c6. como lnformatoro New in Chess, las
partidas vienen acompañadas de
10. b4!? comentarios y notas, normalmente
sucintas, pero a veces extremada­
59 mente detalladas. Tales notas pue­
den hacer que trabajar sobre una
apertura resulte mucho más fácil,
porque aclaran algunos importantes
detalles.Pero, por otra parte,también
pueden hacer que uno se extravíesin
remedio, puesto que, por lo general,
tales partidasson analizadasde prisa
y contienen inevitables errores.
Habría que actuar conforme al viejo
principio ruso "¡crea, pero comprue­
be!", verificando por nuestra propia
cuenta la correcciónde las recomen­
(E) 1.18 ¿ Tiene sentido daciones teóricas o de libro.
tomar el peón de b4?
El gran maestroYusupov investigó
en una ocasiónla siguientepartida,vía
lnfonnator.

Taimanov - Borkovsky
Wroclaw 1979

1. tbf3 d5
2. b3 ii.g4
3. e3 e5
4. h3 ~xf3
5. 'ifxf3 tbf6
68 Combinaciones y cálculo de variantes

6. .ii.b2 lbbd7 según Taimanov, las blancas tienen


7. c4 ventaja­ es favorable, por el contra­
60 rio, a las negras.

11. g6!1
12. ~xd7+

No sería mejor 12 tbxd5 gxf5


13 tbxf6+ @e7, ni tampoco
13 ~xf6 ~a5.

12. ~f8!
13. 'ii'g5 h6
Las negras optaron por 7 ... e4, y 14. 'iih4 g5
despuésde 8 'iVd1 l2:Jc5?1 (más fuerte
era 8 ... dxc4) 9 b4! tbd3+ 1 O .ii.xd3
exd311 cxd5 tbxd512 a3, se encon­ Una soberbia combinación
traronen una posiciónun tanto inferior. sobre el tema del encierro de la
dama.
¿No era posible reforzar el cen­
tro, jugando 7 ... c6? En sus notas a Es muy importante no caer
la partida, Mark Taimanov contesta bajo el hechizo de nuestros pro­
negativamente a esta cuestión, pios descubrimientos. Tras haber
citando la variante que sigue: considerado de forma soberbia la
posición, Artur concluyó que des­
7. c6? pués de 7 ... c6 8 cxd5 cxd5 las
8. cxd5 cxd5 blancas pueden esperar conse­
9. ~b51 ~d6 guir ventaja con 9 l2:Jc3, en lugar
10. tbc3 e4 de 9 .i.b5?!
11. 'iff5
Naturalmente, un enfoque crítico
Taimanov, cuyos signos de califi­ es necesario no sólo cuando se
cación se incluyen en las jugadas enjuicia la labor de los demás, sino
anteriores,evalúa esta posicióncomo también la propia. He aquí una
claramentemejor para las blancas. experiencia de mis propias partidas,
en la que permití a mi imaginación
(P) 1.36 Encuentre el volar, con resultados previsibles.
error en el análisis del gran
maestro. Alterman ­ Dvoretsky
Campeonato de la URSS
Yusupov vio que la posición (Semifinal)
final de esta variante ­en la que, Voronezh 1973
La, pieza atrapada 69
61 {P) 1.37 ¿Qué deben jugar
las negras?
Este era el momento de hacer
una pausa y examinar tranquila­
mente mis cálculos previos. Está
claro que después de 30 ... l:.f8!?
las negras no están peor. Por otro
lado, tampoco puede decirse que
estén mejor: tienen plena compen­
sación por el peón sacrificado, pero
Aquí es tentador el sacrificio no más. Al comprender esto, fui
posicional 25 ... .tf4, como conse­ incapaz de contener mi emoción y,
cuencia del cual las negras obten­ casi sin interrupción, proseguí con
drán la excelente casilla e5 para su mi variante forzada.
caballo. En cualquier caso, no
tenía nada mejor, así que era posi­ No fui el primero y, supongo,
ble jugarlo sin mayor cálculo. No que no seré el último jugador en
obstante, examiné un poco más cometer un error así. Veamos lo
profundamente la posición y vi una que escribió Botvinnik acerca de un
posibilidad táctica, que permitía episodio de su partida contra
pasar a lo que parecía ser un final Smyslov en el torneo internacional
ganado de piezas menores. de Groninga 1946:

25. .tf4!? "Aquí, al calcular la variante


26. .txf4 exf4 que siguió, llegué a la conclusión
27. tbxf4 tbxf4 de que conducía a un final ganador
28. l:lxf4 tbe5 con un peón de ventaja, de modo
29. 'ii'g3 :xf4 que, sin preocuparme de verificar
30. nxf4 la variante más allá ( es decir, des­
pués de cada jugada negra) ­un
62 grave error de lesa negligencia­,
rápidamente fui efectuando las
jugadas que había planeado".

30. :xh4?
31. l:txh4 'ii'xh4
32. 'ti'xh4 tbf3+
33. @f2 tbxh4
34. @g3 g5
35. e5 dxe5
36. d6 @f6
70 Combinaciones y cálculo de variantes

Ahora sólo esperaba 37 ~g4 la, Dolmatov se anticipa, retirando


t'tJg2. La siguiente jugada, con un el caballo, pero al hacerlo permite
caballo en la banda, es, por cierto, que el caballo enemigo ocupe la
totalmente normal, pero por alguna importante casilla e5. Después de
razón quedó fuera de mi campo 27 ... t'tJf8? 28 t'tJe5 Wic7 29 Wid2
visual. t'tJg6 30 Wib4 Wid8 (30 . . . a5 31
°ifd6) 31 Wia4 a5 32 b4 f4! 33 g4!
37. i.e4! axb4 34 Wixb4 t'tJxh4 35 i.h3! g5
36 ¡ge7, Tukmakov obtuvo una
¡Todo ha terminado! El caba­ gran ventaja (aunque luego no con­
llo no puede liberarse de la siguió convertirla en victoria).
trampa.
La defensa negra podía haber­
37. ~e6 se basado en una espectacular
38. @g4 @xd6 idea táctica.
39. @xg5
27. h6!!
Las negras pronto abandonaron
la lucha. Ahora no es jugable 28
'ti'xg6?, por 28 ... i.c6, seguido
Tukmakov ­ Dolmatov de 29 ... i.e8, y las blancas pier­
Campeonato de la URSS den su dama por dos piezas
(Primera Liga) menores. A 28 Wie3, podría seguir
Odesa 1989 28 ~f7 (o bien 28 ... i.c8!? y
29 i.d7), con idea de 29 ...
63 ~el y quizá t'tJh5. De esta forma,
las negras parece que podían
mantener el equilibrio.

Una vez descubierta la idea


h7­h6!!, es natural considerar en
qué situación es mejor jugarla.
Porque era posible esperar a que
las blancas realizasen el avance
h4­h5. Pero creo que no tiene
sentido postergarla, como puede
verse en las siguientes variantes
(P) 1.35 ¿Cómo deben posibles:
continuar las negras?
27 ... i.c6? 28 h5 h6 29 Wie3,
La amenaza h4­h5­h6 parece ganando (pero no 29 'iVc1? t'tJxh5
muy peligrosa. A fin de neutralizar­ 30 'ii'xc6 Wixg3+ 31 ~f1 t'tJhf4).
La pieza atrapada 71
27 ... 'ifc8?! (con idea de 28 h5?
h6!) 28 lbeS!, con una clara ventaja. 64

27 ... .tc8?! 28 ~e3 (28 h5? h6)


28 ... 'i/c7? (Ahora es esencial
jugar 28 . . . h6!) 29 lbe5 lbxe5
30 dxe5 lbd7 31 .td6 'iic2 32 'ii'g5.

Lamentablemente, ésta no ha
sido la única ocasión en que
Dolmatov no se ha dado cuenta
de que podía atrapar una pieza
enemiga. El lector encontrará Juegan negras
dos ejemplos más en los
ejercicios. (E) 1.19
65

Juegan blancas

(E) 1.20

66

Juegan negras
72 Combinaciones y cálculo de variantes

ilh3 ild7, el peón estaría definiti­


LA FUERZA DEL PEÓN vamente perdido. Es fundamental
PASADO protegerlo por medios tácticos.

Incluso el peón, avanzando paso 31. a4! ila6


a paso hasta la penúltima fila,
puede restituirle a un Si 31 ... ilxa4, entonces 32 d4
jugador la iniciativa. ( con la amenaza 33 .i.a6) 32 ... b5
Vlastimil Hort, Vlastimil Jansa 33 g3, con idea de ilh3, o de ilg2-
b7. A 31 ... ild7, entonces una
línea decisiva es 32 d4 ~aa (32 ...
Cuando la partida llega a un final,
con un reducido número de piezas, :ea 33 ilb5) 33 ila6 .tea 34 .tb5
no hay prácticamente posibilidad a6 35 ilc6 ~a7 36 ~e1 !
alguna de dar mate al rey contrario.
El tema principal de los finales es el 32. g3 lie8
proceso de promover peones a
dama. Los peones en el final ganan En caso de 32 ... f5 33 ii.h3 g6
una considerable fuerza, sobre todo 34 g4 l:tea 35 gxf5 .tea 36 im ! , no
si son pasados. hay casilla de retirada para el rey
negro (si 36 ... Wg8, 37 f6!)

Dvoretsky ­ Rusakov 33. d4! ilc8


Moscú 1964 34. ilb5

­67 Ahora está claro que las blancas


tienen un firme control de la iniciativa.

34. :e4
35. @d3 f5
36. ilc6 .:e 7
68

(P) 1.39 ¿Qué deben jugar


las blancas?
¿Es el peón de e7 fuerte o
débil? Depende de si el rey negro
puede acercarse a él. En la varian­
te, por ejemplo, 31 g3? ~e7 32 37. d5!!
La fuerza del peon pasado 73
"¿Por qué entregaste un peón fila, combinada con peones pasa­
así?", exclamó el gran maestro dos alejados, conduce, como regla
Simagin, asombrado, cuando le general, a la victoria".
mostré este final. Por supuesto, sólo
un momento después lo había 43. ... a6
entendido todo. El peón que ahora
sucumbe es sustituido por un nuevo 43 ... :id? 44 @e6.
peón pasado en d6, con el hecho
adicional de que el alfil le quita a las 44. ~e6 l:lb8
piezas enemigas todas las casillas 45. lixg7 @f8
de su entorno. Darle dos signos de 46 . .:xh7
admiración a esta jugada quizá sea
excesivo, sobre todo porque hay Las negras se rindieron.
otras formas de ganar. Pero en rea­
lidad, el autor apenas era entonces Las combinaciones basadas en
un jugador de primera categoría, y la fuerza de peones pasados no
para alguien con un rating tan bajo sólo se encuentran en el final.
es difícil decidirse ­sobre la base de
consideraciones posicionales­ por Panczyk ­ Yusupov
un sacrificio del peón que es "el Varsovia 1985
orgullo y la alegría" de la propia
posición: el peón de c?. 69

37. .:xc7
38. d6 gf7
39. @d4

También era fuerte 39 i.d5.

39. i.d7
40. ~d5 @e8
41. i..xd7+ l!xd7
42. ¡lc8+ lld8
43. l:.c7 (P) 1.40 ¿Qué deben jugar
las negras?
La posición que se ha produci­
do es una excelente ilustración de Las blancas han lanzado un des­
la tesis de Nimzovich (aunque por esperado ataque al rey. A 17 ...
entonces yo no podía leer sus lZJxh5? pensaban seguir con 18
libros, porque rara vez podían .txf?+! ~xf? (si 18 ... @h8, 19 i.xh5
encontrarse en las bibliotecas): "La !Ie5 20 cxd4 lZJxd4 21 .tb2) 19
posesión absoluta de la séptima 'iVxh5+@g8 (19 ... ~8 20 i.xh6!) 20
74 Combinaciones y cálculo de variantes

l:.xg7+! @xg7 21 i..xh6+ ~f6 22 respuestas: 22 l:.f4 'ii'xf4 23 i..xf4


i..g5+, ganando. No sirve 17 ... tbd3 24 'i\Yxe8+ l:.xe8 25 g3!, y 22
tbg4?, debido a la sencilla 18 h3! l!td4 tbf3+ (22 ... tbd3 23 líxd3
'ifxa1 24 'i!Nxa1 c1VW+ 25 l:.d1) 23
Yusupov refuta el asalto de su gxf3 'iYxd4 24 i..xd4 l:.xe 1 + 25
oponente sacrificandopieza por dos l:.xe1 c1 'iV 26 l:.xc1 l:.xc1+ 27 ~g2.
peones, uno de los cuales se conver­ Las consecuencias de todas están
tirá en un peligrosopeón pasado. líneas son totalmente confusas.

17. i..g4! Joél Lautier ha sugerido 21 ...


18. tbxf6+ tbb4?!, a lo que sigue 22 i..c4! (22
axb4? 'ifxa1 ! 23 iVxa1 c1'iV+, o bien
18 l:.xg4 tbxg4, ganando. 22 l:.c4? tbxa2 23 l:.xc8 l:.xc8 24
l:.xa2 c1 'iV! 25 i..xc1 'iVe6 26 l:.e2
18. 'ifxf6 'iWxe2) 22 . . . h5 23 l:.c1 ! hxg4 24
19. l:.xg4 dxc3 'iVxb4. En lugar de 22 . . . h5 puede
20. i..e3 jugarse 22 ... l:.ed8!? 23 l:.c1 l:.xc4!
24 l¡xc4 tbd3, donde las negras man­
20 l:.f4 c2. tienen sus peones, pero las blancas
tienen posibilidadesde salvarse.

La jugada ganadora es 21 ...


l:.cd8! (Amenazando22 ... 'ifxa1 !! 23
'ifxa1 l:.d1 +) 22 i..b3 (22 Z:.c1 'ifb2,
ganando) 22 ... 'iVb2 23 i..a4 b5 24
i..xc2 'iVxc2 25 l:.c1 'i'b3, o 25 ... 'iVf5.

Pero Artur ya había previsto la


espectacular refutación de la jugada
de la partida al iniciar su combina­
ción:

21. 'iVf1 21. .:xe3!!


22. fxe3 'iixf1+
(P) 1.41 ¿Qué deberían 23. l:.xf1 tbe5
haber jugado las negras en
respuesta a esta jugada, Las amenazas son 24 ... c1 'iV y
así como a 21 'iYe1? 24 ... tbxg4. A pesar de su torre de
ventaja, las blancas están indefen­
En caso de 21 'iY'e1, la tentado­ sas. Si, por ejemplo, 24 i..xf7+,
ra 21 ... tbe5 no es convincente. entonces 24 ... @h8! 25 l:.gf4 c1 'iV
Las blancas tienen dos posibles 26 ~xc1 .Uxc1+ 27 ~f2 tbd3+.
La fuerza del peon pasado 75
24. .:gt4 c1'iV En vista de la amenaza 5 h 7 +,
25. .:xc1 :xc1+ se diría que las negras deben ren­
26. .:t1 l:.xf1+ dirse (y, según algunas fuentes,
27. ~xf1 ltJg4! parece que eso es lo que hicieron).

Las blancas se rindieron, ya {P) 1.43 ¿Está la posición


que pierden un segundo peón. negra realmente perdida?
La combinación clásica que En realidad, es un poco tem­
sigue ha sido publicada en muchos prano para abandonar. Es cier­
libros de ajedrez: to que es insatisfactorio 4
... 'iifB, debido a 5 h7+ @f7 . Por
Teichmann ­Aficionado otra parte, después de 4 ... ltJg6
Zúrich 1921 5 .:xg6 'ii'f8 6 ~xe6+! (6 h7+?
71 @xh7 7 gxf8't!V l:Ixg6) 6 ... ltJxe6
(6 ... dxe6 7 h7+) 7 gxfB'iV+
@xf8 8 h7 .Sin embargo, es
posible:

4. 'ilid4!!

Liberandola casillad6 para el rey.

5. h7+ @f7
6. g8'iV+ cj;e7
{P) 1.42 ¿Qué deben jugar 7. hB'iV ~d6!
las blancas?
72
No sirve 1 'iif5? (con la amena­
za 2 'iixf7 +), debido a 1 ...
i..a6(b7)! Con dos piezas menos,
Teichmann está obligado a buscar
algo de envergadura.

1. :xh6! ltJxh6

Tampoco servía 1 ... lixh6?, por


2 i..xf1+, ni 1 ... bxc4?, por 2 :h8+!
¿ Cómo podríamos evaluar esta
2. 'ii'g5 ctJf7 posición? Si 8 ~xe6 ltJdxe6, o bien
3. 'ifd8+!! ltJxd8 8 'iff8+ @c7 9 'ifxd8+ @b7, la ven­
4. h6 taja pasa, evidentemente, a las
76 Combinaciones y cálculo de variantes

negras. Después de que yo hubie­


se publicado estos análisis en uno ¡SU REY, FUERA DE
de mis artículos, el entrenador de LA COMBINACION!
ajedrez y candidato a maestro Yuri
Nikonov, de Barnaul, me envió el No deje ninguna piedra sin
suyo, demostrando que esta aguda remover. Así sabrá que ha
escaramuza debería finalizar pací­ hecho todo lo que ha podido.
(. ficamente después de
Charles Dickens
8. l:tg7! ¡vxd2!
El gran maestro Yusupov obser­
8 ... tbb 7? 9 .i.xe6 tbxe6 1 O vó durante una lección para jóve­
'ifxe6+!!; 8 ... .i.b7? 9 'i!Vxd8! I;lxd8 nes de talento, que al estudiar las
1 O 'ifxd8; 8 bxc4? 9 'ii'xd8. partidas de Kasparov le había lla­
mado la atención un motivo a
9. 'ti'f8+ ~e 7 menudo adoptado por el campeón
1 O. 'ifxd8+ ~b7 del mundo. Sucede en un ataque
está llegando a su punto culminan­
Las blancas no pueden hacer te, cuando de repente, realiza una
otra cosa que dejarse dar jaque jugada muy tranquila con su rey, y
perpetuo. más tarde resulta que esa jugada
era decisiva para reforzar el ata­
que. En su casilla anterior el rey
hubiera sido un problema, ya que
en algunas variantes podía ser víc­
tima de un jaque.

Una excelente ilustración la


tenemos en la 16ª partida de
su tercer match contra Karpov
(Leningrado 1986). Pero Artur
podría haber elegido fácilmente
ejemplos para ilustrar este tema en
sus propias partidas.

Yusupov ­ Magerramov
Clasificatorio para el
Mundial Juvenil
Leningrado 1977
[Su rey, fuera de la combinación! 77
an que afrontar la inmediatal:te1 (sin
73 el sacrificio en f6), ya que la torre no
puede ser capturada, en vista del
mate en dos.

31. ... a5?

¡ Sorprendente negligencia!
Magerramov ni siquiera se molesta
en averiguar la idea de las blancas,
sino que avanza tranquilamente
sus peones. Considerando este
Los peones pasados de las episodio, podemos suponer, con
blancas en el centro están sólida­ un alto grado de probabilidad, que
mente bloqueados, mientras que las negras estaban subestimando
los negros del flanco de dama seriamente los recursos contrarios.
están libres para avanzar. Es pro­ Era preciso parar las amenazas
bable que las blancas pudiesen mediante 31 . . . h6 ( evacuando h 7
aprovechar la ocasión para forzar para el caballo) o bien 31 ... ltJd7.
tablas con 30 ltJe3!? l:txe3 (dudoso
es 30 ... ltJb4, al menos debido a 32. ltJxf6! gxf6
31 'ifh5) 31 lt::)f7+ @g8 32 ltJh6+. 33. 'ii'g4 ltJg6
Pero Yusupov buscaba la victoria y
decidió jugársela en un ataque al En caso de 33 ... ltJd7, las negras
flanco de rey. pierdenen el acto despuésde 34 :e 1 !

30. h4!? b4 34. fxg6 'iYd7


31. ~h2! 35. 'ti'f3 'ii'e6
36. lt::)f7+?
(P) 1.44 ¿Por qué reali­
zaron las blancas estas Un error típico en tales situacio­
jugadas? nes (lo correcto era 36 t:bf5!, con
amenazas muy peligrosas).
Era tentador el sacrificiode pieza Cuando un ataque al rey se vuelve
30 ltJxf6 gxf6 31 'ifg4. Pero las amenazador, el bando defensor
negras podrían entoncesjugar 31 ... normalmente trata de liberarse
ltJd7, y ¿cómo deberían continuarlas entregando material. Es importan­
blancas el ataque? La agresiva 32 te, en tal caso, no realizar una mala
l:.e1 plantearía a las negras proble­ transacción. Ganar material es la
mas insolublessi la torre no se toma­ consecuencia natural de su ata­
se con jaque. Por otra parte, con el que, pero puede suceder que una
rey en h2, las negras también tendrí­ excesiva codicia le entregue la ini­
78 Combinaciones y cálculo de variantes

ciativa a su oponente. El ataque


llega a punto muerto y sus piezas, 74
que disponían de excelentes posi­
ciones de ataque, quedan exclui­
das de la lucha posicional subsi­
guiente.

36. l:.xf7
37. gxf7 Wixf7
38. h5

Las blancas tienen que prose­ Esta postcron podría haberse


guir con su avalancha, pues de producido en la partida Jalifman­011
otro modo no podrán lidiar con los (Kiev 1984). Las blancas tienen
amenazadores peones pasados una clara ventaja posicional, pero
del flanco de dama. Pero ahora puede evaporarse tras la tranquila
que el formidable caballo ha des­ 1 f4?! i.d1. A 2 'iVc5 sería un error
aparecido del tablero, el éxito del jugar 2 ... i.f3+?, debido a 3 l:.xf3!
ataque es problemático. exf3+ 4 ~h3 @h6 (4 ... 1ifd2 5 ~g4!
'ti'd7+ 6 .i.e6! 'iVxe6+ 7 f5+) 5 g4 g6
38. b3 6 g5+ fxg5 7 fxg5+ @h5 8 'ifd4.
Pero sí es posible 2 ... b5 3 'ti'xb5
38 a4!? 'iYxe3, o bien 2 ... 'it>h6, seguido de
3 ... 96.
39. h6 a4?
(P) 1.45 ¿Qué hubiera
Una nueva confirmación del sucedido, en caso de 1 'iWc3?
diagnóstico emitido en la nota al
movimiento 31 de las negras. La respuesta a esta cuestión
Magerramov no le está prestando requiere un profundo y cuidadoso
la menor atención a las amenazas cálculo de variantes.
de su oponente. Debería haber
elegido entre 39 ~e6 40 l:.g7 f5 1. 'iVc3!? exf3+
y la inmediata 39 f5. 2. @h3
No es convincente 2 l:.xf3 'iVd 1.
40 . .:g7 'ii'e6
41. 'ifg3 2. i..f5+
3. g4 'ifg1 !
La amenaza es 42 llxh?+. A 41
... .:98 es decisivo 42 l:.e1 'ifc8 43 Son desesperadas tanto 3
J:Ixg8+ 'ti'xg8 44 lle8.Las negras se i.xg4+ 4 <it>xg4 'ti'g1+ 5 @xf3, como
rindieron. 3 ... 'if xc3 4 gxf5+ ~xf5 5 bxc3 ~e4
¡Su rey, fuera de la combinaciánl 79

6 .i.b3, o 6 .i.e6, seguido de 7 ~g3 (E) 1.21


(menos preciso es 6 @g3?! ~c8).
75
4. gxf5+ @h5!?

Un ataque doble: las negras


amenazan 5 ... 'iVxf2 y 5 ... 'ii'g4++.
Muy malo hubiera sido 4 ... @h6 5
:xf3, y a 4 ... @g5, una línea deci­
siva sería 5 'if d4! 'iVxf2 6 'iVf4+ @h5
7 i.f7+ g6 8 .i.xg6+! hxg6 9 'it'g4+
@h6 1 O 'ii'xg6++.

5. i.f7+! Juegan blancas

No 5 'iVd4? 'vi'xf2 6 i.f7+ (6 (E) 1.22


'ij'g4+ @h6 7 'iVf4+ g5!) 6 ... ~h6! 7
'it'f4+ g5 8 fxg6+ ~g7. 76

5. 96
6. 'ii'd4 Vi'xf2
7. i.xg6+! ~h6
8. 'iVf4+ @g7
9. 'Wc7+!

El mate es inevitable.

Por consiguiente, la jugada


'iYc3 conduce a una victoria forzo­ Juegan blancas
sa. Entonces, ¿por qué, en lugar
de estar adornada con dos signos
de admiración, lo está con los más
modestos admiración e interroga­
ción? La razón es que hay una
solución mucho más sencilla: anti­
ciparse a los jaques, retirando el
rey, con 1 ~h3! En tal caso, las
blancas habrían situado a su opo­
nente en una situación desespera­
da. Es malo 1 ... exf3, debido a 2
l:.xc2!; a 1 ... @h6, es decisivo 2
'iVc3, y a 1 ... ~d1, 2 'ii'c5!
80 Combinaciones y cálculo de variantes

Desde un punto de vista posi­


¡APRENDA DE cional, sería útil trasladar el
SUS ERRORES! caballo de d7 a h5, a fin de refor­
zar la amenaza de invasión en
¿ Por qué, con el tiempo, no miro a f4. Pero en caso de 21 ... t2Jf6
otra parte, hacia los nuevos méto­ tendría que contar con 22 h4.
dos y compuestos extraños? ¿No es posible resolver este pro­
William Shakespeare blema por medios puramente
combinativos?
Alterman ­ Dvoretsky
Campeonato de la URSS 21 ... luf6 22 h4 l¿)h5 23 hxg5
(Semifinal) (23 ~xf8 luxg3 24 'ife1 :xf8 25
Voronezh 1973 'i'xg3 i.f4 26 'ifh3, y las negras
no están mal, aunque no parecen
77 poder conseguir nada concreto.
Pero tiene sentido profundizar un
poco más en esta línea, si resulta
que puede encontrarse ventaja
para las negras en la variante
principal, con 23 hxg5. 23 ...
luxg3. Ahora las blancas perderí­
an tras 24 gxh6+? l:Lxh6, pero en
cambio es muy fuerte 24 'ife3!,
atacando ambos caballos. 24 ...
l¿)xf 1 25 gxh6+ .1::txh6 26 l:Xf1 sólo
Cuando surgió esta posición, me le da a las negras torre y peón por
sumí en profunda reflexión. Las dos piezas menores.
negras están bien, pero no está
claro que dispongan de algún méto­ Estaba empeñado en jugar 21
do para hacerse con la iniciativa. ... luf6, así que estudié la posición
resultante de 24 'ife3 durante
(P) 1.46 ¿ Qué deben mucho rato, pero seguí sin encon­
jugar las blancas en res­ trar nada. As! que me vi obligado
puesta a 21 ... i..f4? a jugar la pasiva 21 ... l¿)f7 (libe­
rando la casilla h6 para el alfil),
A primera vista, sacrificarun peón que sólo condujo a un juego igua­
parece tentador, en conexión con la lado. Después de 22 h4 i..h6 23
variante 22 t2Jxf4 exf4 23 .txf4 l:.xf4! I:!.f2 (23 h5!?) 23 ... l¿)f6 24 %:taf1
24 ~4 'ifg5+ 25 lig4 luxg4 26 'i'xg4 l¿)hS 25 'ii'g4!, llegamos a una
'iVe3+, y 27 ... lue5. Pero lo descarté posición, que se analizó previa­
debido a un contrasacrificiode cali~ mente, en la sección La pieza
dad: 22 l:.xf4! exf4 23 luxf4. atrapada.
¡Aprenda de sus errores! 81
Uno de los analistas más inven­ conclusión: las buenas jugadas no
tivos, lgor Zaitsev, que jugaba en el sólo tienen efecto sobre aquellas
mismo torneo, se interesó por la variantes que constituían su finali­
posición y encontró una sorpren­ dad. Veamos: 21 ... c4!! 22 i..xc4
dente posibilidad, para preparar el lbf6 23 h4 lt:Jh5 24 :xf8 lt:Jxg3 25
traslado del caballo a h5: ¡ge1 l:txf8 26 'iVxg3 i..f4 27 'iVh3. Ya
hemos visto una posición similar
21. c4!! (pero con un peón en c5) y tenía­
22. i..xc4 lt:Jf6 mos dudas acerca de cómo eva­
23. h4 lt:JhS luarla. Resulta que el sacrificio de
24. hxgS lt:Jxg3 peón también es útil aquí: después
25. 'iVe3 lt:JhfS! de 27 ... 'ii'c7!, la dama penetra en
26. exfS l:t.h1+ la posición enemiga, a través de
27. <itf2 lt:JxfS las casillas negras.
28. 'ii'd2
Lo mejor para las blancas es
Con el alfil en d3, las blancas renunciar a 23 h4, pero también
dispondrían sencillamente de la después de 23 i..h2! lt:Jh5 24 I!xf8
respuesta 28 i..xf5. .:txf8 25 .tm i.f4!, tienen las negras
una excelente compensación por el
28. lt:Je3+! peón sacrificado.
29. ~xe3 'iVxgS+
30. <itd3 e4+ La principal conclusión a extraer
31. @c3 :Ih3+ de esta partida es que muchas
32. i..d3 ~c8+ ideas tentadoras, pero imperfectas,
pueden llevarse a cabo en la prác­
Y las blancas pierden la dama. tica, una vez que se hayan prepa­
rado o pulido. Es preciso buscar
El descubrimiento de Zaitsev jugadas intermedias que refuercen
me produjo una fuerte impresión. la idea concebida.
La conexión entre una combina­
ción en el flanco de rey y una juga­ Estaba ansioso por rehabilitar­
da intermedia en el flanco de dama me, tras mi fallo en la partida con­
era completamente inesperada. El tra Alterman puesto que, en cierto
fundamento subyacente en el modo, había dejado escapar una
sacrificio de peón era muy sutil: la excelente oportunidad. Durante
desviación del alfil de la casilla f5, mucho tiempo no se me presentó
una casilla controlada, en cualquier la ocasión, pero finalmente la fortu­
caso, por un peón blanco. na me sonrió y, lo que es mejor, por
partida doble en un breve espacio
Ulteriores análisis de la posición de tiempo.
me permitieron extraer otra útil
82 Combinaciones y cálculo de variantes

Dorfman ­ Dvoretsky 29. tbc3


Vilnius 1978
29 'iVb6? ..te6 30 4)d4 4.jd7.
78
29. ~e6
30. 'iie3 Tablas.

Superficialmente considerado,
todo lo que ocurre en esta partida
parece sencillo y sin interés. Pero la
belleza en ajedrez está determinada
no tanto por las propias jugadas,
como por las ideas que en ella sub­
yacen. Jugadas que a primera vista
16. 4Jb4 parecen tranquilas pueden ocultar
17. a3 exd4 ideas sutiles y profundas. Tratemos
18. axb4 de entender por qué losif Dorfman,
al comentar esta partida para
18 'iVxd4 es malo, a causa de Jnformator, le asignó a la jugada 16
18 ... tbc2. . .. tbb4 dos signos de admiración.

18. dxc3 La posición del diagrama es muy


19. ¡qxc3 axb4 prometedora para las blancas. Su
20. ¡vxb4 ~e7! principal amenaza posicional es 17
f4! En busca de un antídoto, volví mi
Las negras preparan un doble atención hacia la curiosa jugada 16
reagrupamiento de sus efectivos: ... ctJh5?!, con idea de contrarrestar
21 ... 'De8, seguido de .. J:ta8, o 17 f4 con un golpe central: 17 ... exf4
bien 21 ... ..tea y ... :tde8. 18 gxf4 d5. Las negras no temen 17
i.f3 tbf6, puesto que el alfi no que­
21. e5 dxe5 daría bien situado en f3, y en caso de
22. 1:txd8+ ~xd8 otras continuaciones,podrían conso­
23. .l:Ixe5 'Wic7 lidar su posición, por ejemplo con g7­
24. f4 :es g6 y f7-f6.
25. 4Jf3 h6
26. 'Dd4 ..tes Razonando así, llegué a la con­
27. 'tWc5 :dS! clusión de que necesitaba exami­
28. 'Db5 'ifb8! nar, una vez más, la línea de juego
más apremiante: 16 ... tbh5 17 f4
28 ... 'ifd7?! 29 tba7!; 28 exf4 18 gxf4 d5 19 e5! Las blancas
'tWa5?! 29 b4 'ifa2 30 ctJd6. amenazan con jugar 20 i.f3, y a 19
¡Aprenda de sus errores! 83
... file?, sigue 20 °iVf2, con idea de 1. d4 d5
f4­f5­f6. Aquí las blancas tienen 2. c4 c6
una clara ventaja. 3. tt:Jc3 tt:Jf6
4. cxd5 cxd5
Fue una pena tener que renunciar 5. tt:Jf3 lt:Jc6
a esta tentadora idea, pero en última 6. i.f4 i.f5
instancia logré descubrir el modo de 7. e3 e6
reforzarla,medianteuna jugada inter­ 8. i.b5 lt:Jd7
media en el otro sector del tablero 9. 'iVa4 'iVb6
(como en el ejemplo anterior).
9 ... J:.c8 es una interesante
16. . .. lt:Jb4!! alternativa.

La amenaza es 17 . . . exd4 18 10. tt:Jh4


'iVxd4lt:Jc2. Está claro que Dorfman
no desea cerrar el centro con 17 79
d5. La jugada de la partida, 17 a3,
condujo a simplificaciones que, en
teoría, favorecen a las negras, que
tienen una posición restringida. Yo
contaba, sobre todo, con las posi­
bles respuestas 17 ltf1 y 17 ~e2.
En caso de 17 .líf1 , las negras
podrían haber logrado un excelen­
te juego, rompiendo en el centro:
17 ... exd4 18 ~xd4 d5! Pero des­
pués de 17 l:.e2, eso no sería posi­ Después de la retirada "nor­
ble, ya que tras una serie de cam­ mal" del alfil, las blancas se apo­
bios en d5, la torre de e8 quedaría deran de la iniciativa, rompiendo
colgando. en el centro: 1 O ... i.g6 11 lt:Jxg6
hxg6 12 e4 y si 12 ... dxe4, enton­
17. l:te2 lt:Jh5! ces 13 d5 tt:Jc5 14 dxc6 bxc6 15
18. f4?! exf4 .txc6+ ~e7 16 0­0­0! lt:Jxa4 17
19. gxf4 d5 .:i.d7+ @e8 18 i.xa4, con ataque
20. e5 'i!Ve7! decisivo, como en la partida
Andrianov ­ lmanaliev, Sochi
La torre cubre la segunda fila y 1980; o bien 1 O ... .tg4 11 h3 .th5
las blancas ya no disponen de la 12 e4.
importante jugada 21 'iff2.
Las negras no pueden jugar el
Gyanets - Dvoretsky truco táctico 1 O ... i.d3?, en vista
Tbilisi 1979 de 11 lt:Jxd5! (11i.xd3? 'iVxb2)
84 Combinaciones y cálculo de variantes

11 ... exd5 (11 ... i.xb5 12 4Jxb6


i.xa4 13 4Jxa8, y las negras no 15. 4Jd3+!
tienen compensación por la pér­ 16. e2 4Jxf4+
dida de la calidad) 12 i.xd3, con 17. exf4
una clara ventaja de las blancas.

10. i.e4!
11. f3?

A 11 0­0 ó 11 lk1, las negras


responden 11 . . . i.e 7. La conti­
nuación más fuerte, según la teo­
ría, es 11 0­0­0 l:.c8 (11 ... i.e7 12
f3) 12 f3 i..96 13 4Jxg6 hxg6 14
@b1, que se jugó por primera vez
en la partida Yusupov Beliavsky,
Campeonato de la URSS
(Primera Liga), Minsk 1979. (P) 1.47 Explique la clave
de esta jugada de la partida.
11. i..d3!
12. 4Jxd5 i..xb5 Por supuesto, inicié mi cálculo
13. 4Jxb6 i..xa4 de variantes con la evidente 17 ...
14. 4Jxa8 .td6, que le quita al caballo de a8
la casilla c7. Las blancas respon­
En comparación con la varian­ den 18 l:.ac1. Examinemos las
te 1 O . . . i.d3?, la situación ha diversas tentativas de atrapar la
cambiado radicalmente. Con la pieza. No es bueno 18 . . . @e 7?,
jugada intermedia 1 O ... i..e4! pro­ por 19 4Jc7 l:tc8 20 t:bd5+, o bien
voqué a mi oponente a avanzar el 19 ... i..c6 20 d5 exd5 21 lhf5+.
peón a f3, como resultado de lo
cual, el caballo de h4 no tiene En caso de 18 ... 0­0, sigue 19
ahora retirada. 4Jc7 i..c6 (19 ... l:tc8 20 b3 i..c6 21
d5 exd5 22 4Jxd5) 20 ~xc6! bxc6
14. lhb4! 21 t:ba6 .txf4 22 ét)g2, donde las
15. g4 negras no tienen nada especial.

Después de 15 @d2 i..e 7 16 Si 18 ... i..c6, 19 d5! exd5 20


4Jc7+ @d8 17 1::thc1 g5! tbf5, y el juego se vuelve agudo.
(Magerramov­Kosikov, Daugavpils
1978), las negras obtuvieron una Ahora estamos en condiciones
ventaja decisiva. de evaluar la jugada intermedia
que se realizó en la partida. Las
¡Aprenda de sus errores! 85
blancas tienen dos respuestas: 18
l2Jg2 y 18 g5 (malo es 18 .:ac1 O­ 81
O). A 18 g5, yo había planeado 18
... .i.d6 19 klac1 0­0! 20 lbc7 .tc6
21 l:.xc6 (21 l2Ja6 .i.b5+; 21 d5
exd5) 21 ... bxc6 22l2J a6 .txf4, y el
peón cuyo avance provocaron las
negras en su jugada 17, está perdi­
do (23 .:tg1 .i.xh2).

18. l2Jg2 .i.d6


19. l:.ac1 .i.c6!
20. l2Je3 0-0 Juegan negras

Las negras mantienen su venta­


ja material, que posteriormente 82
convirtieron en victoria.

Juegan negras

(E) 1.25

83

Juegan blancas
86 Combinaciones y cálculo de variantes

des de éxito, pues está claro que si


¡OJO, ES UNA TRAMPA! la refutación es evidente, nuestro
oponente también la verá.
Las trampas deberían estar
prohibidas en la posición. En el primer capítulo de
Saviely Tartakower Secretos del entrenamiento en aje­
drez, le presenté al lector varias
trampas, que yo calificaría de
Según la definición de Mijail "trampas como último recurso".
Botvinnik, una combinación es una Ahora nos detendremos en otro
variante forzada con sacrificios. tipo de ejemplo, de una partida que
Como resultado de una combina­ se salvó milagrosamente gracias a
ción, estamos seguros de poder una trampa.
obtener la posición que buscába­
mos desde el principio. (Por A. lvanov -- Dolmatov
supuesto, si no nos equivocamos Novosibirsk 1976
en los cálculos).
84
Las cosas son un tanto distintas
cuando planteamos una trampa.
Porque nuestro oponente no está
obligado a caer en la red que le
hemos tendido. A fin de que caiga,
es preciso emplear algún tipo de
cebo. Tenemos que tentarlo con
algo que parezca ser una excelen­
te ocasión de conseguir ventaja
material o posicional, y en respues­
ta a lo cual tengamos preparada Las negras deberían perder, por
una refutación. ¿Cómo se nos ocu­ supuesto,ya que su peón de e4 va a
rre una trampa? Al considerar una caer irremisiblemente. Dolmatov, sin
u otra jugada, puede que veamos embargo, realiza su última tentativa.
una desagradable respuesta de
nuestro rival. Pero seguimos pen­ 38. h5!
sando sobre la variante y de repen­ 39. ~d4 e3!
te percibimos que la respuesta que 40. ~xb4??
nos molestaba puede refutarse. A
veces se requiere una buena dosis El cebo ha dado resultado.La sen­
de imaginación para concebir una cilla 40 fxe3 habríaconducidoa la vic­
refutación de ese tipo. Es precisa­ toria, pero lvanov se encontraba en
mente en esos casos cuando una serios apuros de tiempo y no pudo
trampa tiene verdaderas posibilida­ comprenderlo que estaba pasando.
¡Ojo, es una trampa! 87
(P) 1.48 ¿Qué deben jugar
40 .... e2 las blancas?
Los apuros de tiempo han finali­ Artur eligió 14 .td2. Su opo­
zado y los jugadores acordaron nente podía haber respondido 14
tablas, puesto que tras 41 ¡te4 .txf5 ... ctJb4!?, y después de 15 ..txb4
42 gxf5 h4!, las negras se las arre­ .txb4, la ventaja de las blancas
glan para construir una fortaleza: la es insignificante. Pero siguió 14
torre blanca está atada a la columna ... b5?! 15 axb5 axb5 16 lUd1
e, y el rey no puede salir del rincón. 'ii'c5 17 e4 ctJb4 18 .txb4 'ifxb4
19 e5! (Ahora las blancas tienen
En situación desesperada, no una ventaja considerable) 19 ...
hay nada malo en arriesgarse a f6 20 I:.a8 ~c5 (20 ... fxe5 21
plantear una trampa, incluso si obje­ .te4) 21 exf6 i.xf6 22 'ii'e4 'iVe5,
tivamente pierde más rápido, siem­ llegando a la posición que hemos
pre y cuando ofrezca alguna posibi­ considerado en la sección sobre
lidad práctica de éxito. Pero en posi­ ataques dobles.
ciones normales, jugar a plantear
trampas a costa de estropear su Pero ¿por qué no jugó
posición es totalmente injustificado. Yusupov 14 I:.d1?, ¿no era bueno
expulsar a la dama enemiga del
El mejor tipo de trampa es centro? Lo más probable es que
aquella relacionada con una juga­ temiese el contragolpe 14 ...
da que encaja en el plan que se ctJb4. Pero no tenía por qué, pues
está ejecutando. en realidad hubiera podido plan­
tear una seductora trampa: 14.
Yusupov ­ Agzamov I:.d1!
Campeonato de la URSS de jóve­ 14. I:.d1 ! C¿')b4?
nes maestros 15. 'iixh7+!! \ilxh7
Bakú 1979 16. ~xd4

85 Las blancas ganan un peón


(no vale 16 ... ctJc2?, en vista de
17 i.e4+).

A veces sucede que una tram­


pa surge por sí sola, simplemente
como consecuencia de un meticu­
loso cálculo de variantes. Una vez
sopesadas todas las opciones,
nos inclinamos por la continua­
ción que ofrece mayor probabili­
88 Combinaciones y cálculo de variantes

dad de que nuestro contrario se do el papel de señuelo, situándose


equivoque. en el rincón del tablero, y
Jachaturov no pudo resistir la ten­
tación de capturarlo. Con eso es
con lo que yo contaba. Era preciso
Dvoretsky - Jachaturov jugar 38 ... lt:Jf7! Aun así, yo alber­
Moscú 1973 gaba la esperanza de que después
de 39 lt:Jc7+! (39 h4? @d6, y el
86 caballo es, ciertamente, cazado)
39 ... @d6 40 lt:Jb5+ @e6 41 h4, mi
oponente se apresurase a expulsar
al rey blanco dél centro, con 41 ...
h6?, donde hubiera sido posible
abrirse paso, con 42 lt:Jc7+ @d6 43
h5! g5+ (43 ... gxh5 44 lt:Je8+ y 45
lt:Jg7) 44 ~xf5 ~xc7 45 @g6 lt:Jd6 46
@xh6 lt:Jf5+ 47 @g6 lt:Jxd4 48 h6
lt:Je6 49 ~f7. Pero las jugada de
espera 41 ... @d7(e7),o 41 ... lt:Jd8,
(P) 1.49 ¿ Cómo deben habrían conducido a tablas. ¿Y qué,
proseguir las blancas? si así hubiera sido? En tal caso,
hubiera podido decirle a mi concien­
Tras haber comprendido que cia: "Hice todo lo que pude".
esta posición es tablas, comencé a
buscar una posibilidad de plantearle 39. @e5 @c6
a mi oponente algunos problemas. 40. lt:Jb6!

36. lt:Jd7+ @e7 Ahora las negras tienen dificul­


tades. Después de 40 . . . (¡jf7+,
36 ... @e6? 37 lt:Jf8+. sigue 41 @f6 lt:Jd6 ( 41 . . . lt:Jd8 42
@e7) 42 @e6.
37. lt:Jb6! @e6
38. lt:Ja8! 40. f4
41. h4
La tarea de las negras es más
sencilla después de 38 h4 h6 39 Pero no 41 lt:Jxd5? lt:Jf7 + 42 @f6
lt:Ja8 (de otro modo, 39 ... lt:Jf7 y 40 'iitxd5, o bien 41 @e6? lt:Jf5 .
. . . g5+) 39 ... Cjje8!
41. ... h5
38. ... @d7?
Más resistente era 41 ... lt:Jf5 42
El caballo blanco ha interpreta­ lt:Jxd5 lt:Jxh4.
¡Ojo, es una trampa! 89
42. t:bxd5 t:bf5 posición un poco más en profundi­
43. t:bxf4 t:bxh4 dad.
44. ~e6 g5 14. t:be4!!
45. d5+ cJi;c7 15. t:bd5?! .i.xd5
46. t:bxh5 16. cxd5 exd4
17. t:bxd4
Y las negras pronto se rindieron.
En caso de 17 ~xc7? dxe3 18
En la siguiente partida creo que 'Wxe3 'ifd8 (ataque doble: se ame­
logré plantear la mejor celada de naza la torre, además de 19 ... t:bg3
mi carrera. ó 19 ... t:bc3) 19 'ii'c1 ?! t:bec5.

Lukin- Dvoretsky Después de 17 exd4 t2Jxf2?! 18


Torneo clasificatorio para el l:ie1 t:be4 19 .i.d3 f5 ( 19 .. . t:bdf6 20
Mundial Juvenil l:c2 y 21 lke2) 20 l::txc7, las blancas
Moscú 1967 logran ventaja, y si 17 ... t:bef6?!,18
:e1. Lo mejor es 17 ... t:bdf6! (ame­
87 nazando 18 t2Jxd5), y después de
18 .i.c4, 18 b5! 19 .i.b3 a5.

17. ... ~h4!

La idea de plantear una trampa


se hace, por fin, inteligible: a las
blancas les resulta difícil defender
la casilla f2.

ra, :m .i.xd4
(P) 1.50 Evalúe 14 ... l2Je4. 19. exd4 ét:ld2
20 . .Ufe1
Las blancas tienen una posición
más libre, de modo que sería útil Ahora, la sencilla 20 ... 'ifxd4 le
para mí poder cambiar caballos, hubiera garantizado ventaja a las
abriendo al mismo tiempo la diago­ negras. Mala es 21 l:kd1 lixe2! 22
nal para mi alfil rey. Pero jugando el ~xe2 t:bf3+, y después de 21 l:txc7
caballo a e4, las negras permiten t:bc5 (amenazando 22 .. . lt:Jd3) 22
que el caballo contrario llegue a d5. Ji.xd6, las negras pueden jugar 22 ...
Esto, a primera vista, es razón sufi­ t:bce4 23 .i.g3 t:bxg324 'Wxg3 'ifxd5
ciente para descartar la idea de (atando a las blancas a la columna
jugar 14 ... t:be4. Puedo sentirme e), mientras que se producen tablas
orgulloso de no haber cedido a lo en la variante 22 .. . lt:Jd3 23 'it'xd3
evidente y haber interrogado a la Vi'xd3 24 .i.xd3 :xe1 + 25 @h2 l:[d8
90 Combinaciones y cálculo de variantes
26 i.b4 ~f1 + 27 <i.t>g 1 ~d2+.
Todavía hoy me molesta haber juga­ ¿LÓGICA O INTUICIÓN?
do 20 ... ~f6?,donde tras 21 lhc7, la
posiciónvolvió a ser confusa. Los jóvenes jugadores se
muestran orgullosos de poder
calcular rápidamente y con
(E) 1.26 precisión largas variantes. Tal era
88 famoso, cuando joven, por esa
cualidad, ¡pero yo tampoco me
quedo corto... !
Lev Polugaievsky

Los jugadores de ajedrez de


estilo universal, capaces de desen­
volverse por igual en todo tipo de
posiciones, son muy raros. Fischer
era uno de esos jugadores, y tam­
bién Spassky, en sus mejores
Juegan negras años.

(E) 1.27 Por lo general, todos los juga­


89 dores, grandes maestros incluidos,
muestras ciertas deficiencias en su
estilo de juego, de forma que en
algunas situaciones no se sienten
muy seguros de sí mismos.
Siempre he tratado de ayudar a los
jugadores que he entrenado, a fin
de que pudiesen desarrollar sus
aspectos negativos y desembara­
zarse de sus puntos débiles (natu­
ralmente, sin por ello, renunciar a
su propio estilo de juego).
Juegan negras
Tradicionalmente, los jugado­
res se dividen en dos tipos: com­
binativos y posicionales. En un
momento dado era relativamente
fácil distinguirlos por este criterio,
pero ahora la situación es muy
distinta, porque apenas existen
jugadores puramente posiciona­
¿ Lógica o intuición? 91

les o combinativos. Además, una ciplinada y calculan variantes


clasificación así sólo se refiere a con claridad. En ocasiones omi­
un estilo de juego y no a una ten inesperadas ideas tácticas,
manera específica de pensar. No suelen ser excesivamente direc­
es muy informativo, en cuanto a tos en su enfoque y no perciben
elegir una dirección y en 'qué con­ los momentos críticos de la parti­
centrarse, que es realmente lo da con la nitidez suficiente.
que el jugador necesita a efectos
de entrenamiento. Si, por ejem­
plo, usted necesita progresar en Por supuesto, esta aprecia­
el terreno de la táctica, las habili­ ción es sólo un esquema general.
dades que debe desarrollar son Normalmente, el diagnóstico que
numerosas y diversas (como, le hago al jugador con el que
supongo, ya habrá adivinado). La estoy trabajando (ya sea un can­
situación es similar si lo que nece­ didato a maestro o un gran maes­
sita es mejorar en el terreno de tro) incluye un número considera­
las habilidades posicionales. ble de parámetros de otro tipo.
No obstante, la clasificación que
Parece más productivo consi­ he indicado me parece extrema­
derar las diferencias en la forma damente importante y útil desde
de pensar de los jugadores, para el punto de vista de la metodolo­
ver qué enfoque domina en ellos gía.
a la hora de tomar decisiones: si
el intuitivo o el lógico. Los gran­ Está claro, por ejemplo, que al
des maestros del tipo intuitivo jugador del tipo intuitivo de pensa­
(Capablanca, Tal, Petrosian, miento le resultará útil trabajar con
Karpov) pueden percibir los mati­ ejercicios que impliquen un com­
ces más sutiles de una posición, y plejo cálculo de variantes, que
disponen de una visión combinati­ requieran perseverancia y con­
va muy aguda. Son más débiles centración (un entrenamiento de
en cuanto a la organización de la este tipo le ayudó a Chernin a rea­
partida, en la estrategia, no les lizar rápidos progresos, pasando
gusta demasiado calcular varian­ de ser un maestro ordinario a gran
tes y cometen errores de cálculo. maestro, alcanzado incluso el
Torneo de Candidatos al título
En el extremo opuesto encon­ mundial). Pero para los jugadores
tramos, por ejemplo, a jugadores de pensamiento lógico (como, por
como Rubinstein, Botvinnik y ejemplo, Yusupov) lo recomenda­
Kasparov. Encuentran planes ble sería resolver ejemplos que
profundos en la apertura y tam­ requieran captar rápidamente las
bién en las siguientes fases del características tácticas o estraté­
juego. Piensan de una forma dis­ gicas de una posición.
92 Combinaciones y cálculo de variantes

No estoy seguro de que usted, La siguiente partida es una


querido lector, esté dispuesto buena ilustración de lo que acabo
para aceptar de inmediato todas de decir.
las consideraciones y evaluacio­
nes antes expresadas. En cual­
quier caso, seguramente está sor­ Polugaievsky - Tal
prendido porque haya incluido a Campeonato de la URSS
Mijail Tal entre los grandes maes­ (Semifinal)
tros que tienen problemas para Tbilisi 1956
calcular variantes. Sobre todo si
recuerda el epíteto que frecuente­
mente acompañaba al gran maes­ 1. d4 dS
tro de Riga: "Tal, la calculadora 2. c4 e6
electrónica". Me explicaré. 3. tbc3 es
4. e3 4Jf6
Tal era un jugador genial que, 5. tbf3 lbc6
creo, sobrepasa a todos los 6. a3 cxd4
demás en imaginación e inventiva,
y también por su colosal coraje, su 6 . . . a6!? es una interesante
total falta de inhibiciones y su alternativa.
libertad innata para tomar decisio­
nes en cada partida. Por supues­ 7. exd4 i.e7
to, era capaz de percibir al instan­ 8. i.d3
te no sólo posibilidades ocultas,
sino también las variantes subya­ Más fuerte, según la teoría, es 8
centes. Sin embargo, al calcular c5 t2Je4 9 i.b5.
de antemano esas variantes, con
numerosas jugadas de anticipa­ 8. ... dxc4
ción, no siempre era preciso. 9 . .txc4 0-0
Confiando en su impresión intuiti­ 10. 0-0 b6?!
va, Tal normalmente no se preocu­
paba de examinar de forma meti­ 10 ... a6! y 11 ... b5.
culosa las complicaciones combi­
nativas que desataba. Sabiendo 11. 'ikd3 i.b7
esto, jugadores como, digamos, 12. l:[d1 zea
Korchnoi o Polugaievsky, que no 13. i.a2 'iiic7
confiaban en los cálculos de Tal, 14. i..gS l:.fd8
solían buscar los puntos vulnera­ 15. 'iVe2
bles sus secuencias de juego y, a
menudo, lograban encontrar una
refutación.
¿ Lógica o intuicián? 93
90 posibilidad real fue la jugada de la
partida, 16 ltJb5! En realidad, había
otra idea interesante, 16 d5?! i.xg5
17 h3! En respuesta, las negras no
pueden jugar 17 ... ltJce5? 18
ltJxg5, ni 17 ... t2Jxf2? 18 @xf2. La
única jugada correcta es la tranqui­
la 17 ... exd5! 18 t2Jxd5 ~b8! (18 ...
4Jd4? 19 .:rxd4 .txd5 20 .txd5 4Jf6
21 i.xf7+) 19 hxg4 líe8. Las blan­
cas no lograrán extraer ningún
Diez años después, Tal volvió a beneficio concreto de la activa
alcanzar esta posición, pero esta situación de sus piezas, y la partida
vez con blancas, contra Brinck­ se equilibrará (por ejemplo:
Claussen, en la 17ª. Olimpiada (La 20 'it'd3 ltJe5!)
Habana 1966). Su oponente jugó
pasivamente: 15 ... ltJd5?!, y des­ 16. ltJb5!
pués de 16 ltJxd5 exd5 17 'ii'd3!
'ii'd6 18 i.xe7 ltJxe7 19 .l:.e1 ltJg6 91
20 g3 l:te8 21 h4!, las blancas
obtuvieron una perceptible ventaja
posicional.

15. ltJg4!

Fiel a su estilo, Tal aprovecha la


primera oportunidad que se le pre­
senta para introducir complicacio­
nes combinativas. Con la textual
crea la amenaza 16 . . . t2Jxd4 17 Ahora sería malo para las
:txd4 i..xf3, que sería, por ejemplo, negras 16 ... 'iib8?, por 17 i..xe6.
la réplica a 16 i.xe6?, o a 16 h3? En Sin embargo, disponen de dos
caso de 16 i.xe 7?, las negras dis­ posibilidades tácticas: 16 ... .i.a6 y
ponen de una agradable elección 16 ... t2Jxd4.
entre 16 ... t2Jxd4 y 16 ... tZJxe 7.
(P) 1.52 Trate de calcular
(P) 1.51 ¿De qué prome- o analizar estas dos posibi-
tedora continuación dispo- lidades
nen las blancas?
Primero, veamos cómo conti­
De las notas de Tal y nuó la partida. ·
Polugaievsky, parece que la única
94 Combinaciones y cálculo de variantes

16.... .ta6?! frecuencia contiene un agujero y,


17. 'ifxe6! .txb5 a veces, incluso burdo.
Obligado.
27. .tlxe1 f6
18. 'iVxg4 .te2 28. .i.xc8 ll.xc8
19. .txe7 'iVxe7 29. h4
20. l:.e1
Como consecuencia de estas
Más flojo era 20 l:.d2?! .txf3 21 encantadoras complicaciones, las
gxf3 (21 'iVxf3? é2Jxd4 22 °ifd1 blancas han emergido con un
é2Jf3+!) 21 ... h5. peón de ventaja y tienen excelen­
tes posibilidades de ganar. Pero
20. ... .txf3 en su regocijo, Polugaievsky
comete un error en su siguiente
20 ... é2Jxd4 21 'íWxd4! jugada y deja escapar una mere­
cida victoria.
21. Wixf3 ~d7
22. d5! é2Jd4 29. ~d8
23. 'iVd3 é2Jc2 30. h5?
24. .i.b1! é2Jxe1
25. 1ixh7+ @f8 30 l:.e3!
26. .i.f5 ~xd5
30. 'iYd3
Hasta aquí, los acontecimien­
tos han sido forzados. Tal escribe Las negras fuerzan el cambio
que cuando optó por toda esta de damas. A Tarrasch le debemos
variante pensaba que podía refu­ la aguda observación: "Todos los
tar el ataque de su oponente finales de torres son tablas". La
mediante 26 ... ~e8 27 ¡vh8+ ~e 7 partida finalizó así: 31 'ilixd3 l:.xd3
28 lhe1 + ~d6, donde las blancas 32 l:.c1 l:tb3 33 l:.c2 @g8 34 g4
pierden, debido a la debilidad de ~h7 35 @g2 @h6 36 f3 as 37 ~g3
su primera fila. Una concepción a4 38 l:.c4 llxb2 39 l:.xa4 l:.b3 40
extremadamente ingeniosa, que, .:as @h 7 41 @f4 b5 42 ~e4 l:.c3
sin embargo, se refuta con la pro­ 43 .:as b4 44 axb4 l:.c4+ 45 @f5
saica 27 .txc8! Al estudiar las par­ l:.xb4 46 .:.a7 ~b3 47 f4 l:.b5+ 48
tidas de Tal, me he dado cuenta @e6 l:.b4. Tablas.
de que este tipo de cosas pasan a
menudo. Calcula una larga varian­ Pero veamos ahora qué habría
te, encuentra una brillante clave podido suceder si Tal hubiese reali­
que le inspira y, sin dudarlo, reali­ zado otro movimiento en la jugada
za la jugada. Pero, ay, la variante 16. Detengámonos un momento en
defectuosamente examinada con sus propias notas:
¿ Lógica o intuición! 95
"Aquí había la interesante posi­
bilidad 16 ... t'bxd4 17 .:xd4! i.xf3 92
18 .:xd8+ i.xd8 19 t'bxc7 i.xe2 20
tbxe6 i.xg5 21 t'bxg5 t'be5 22 f4 h6
23 fxe5 hxg5 24 e6 .tc4 25 e 7
i..xa2 26 l:.d1, en nuestra juventud
no calculábamos mal y vimos esta
variante".

Indudablemente, una larga y


hermosa variante. Pero sugiero
que la examinemos, jugada por
jugada, para comprobar su correc­ A partir de este punto examina­
ción. Sólo al comienzo es el juego remos un poco más detenidamente
forzado. todas las jugadas candidatas. Por
supuesto, es malo jugar 20 ... fxe6?
16. t'bxd4! 21 .txe6+ @f8 22 .txc8 .txg5 23
17. l:Ixd4! !ie1. Pero además de 20 .txg5,
las negras pueden jugar 20 .tf6!,
17 t'bbxd4? .:xd4, o bien 17 ... donde no es peligroso 21 .txf6
.txg5 18 .txe6 l:Ie8. t'bxf6 22 tbg5 i.h5, ni 21 .:'.e1 i..c4 .
A primera vista, 21 h3 parece una
17. i..xf3 jugada fuerte, con idea de que si
18. .:xd8+ 21 ... tbe5?, 22 .txf6 gxf6 23 t'bd4,
con ventaja blanca. Pero las
Un error hubiera sido 18 'ii'xf3? negras se salvan con la intermedia
'ifxh2+ 19 ~f1 .a'.c2. Jugar 18 t'bxc7 21 ... h6!, después de lo cual las
i.xe2 19 ~xd8+ (19 t'bxe6? .txg5! blancas no tienen nada.
20 t'bxd8 .:'.xd8! 21 .:'.xd8+ .txd8 22
.:e1 i.b5) 19 ... i.xd8 equivale a La defensa hallada basta para
una transposición. permitirnos extraer una conclusión
acerca de que la posición negra es
Pero ahora surge la primera defendible después de 16 ... t'bxd4!
oportunidad de desviarse de la Pero, aun así, en aras del interés,
variante señalada por Tal: 18 ... permítasenos continuar nuestro
.:xd8!? 19 t'bxc7 .txe2 20 .txe7 análisis, para ver si el juego de las
(20 tbxe6 l::td7) 20 ... .:'.d7, y las negras es realmente malo después
negras recuperan la pieza. de 20 ... .txg5.

18. i.xd8 20. .txg5


19. t'bxc7 i.xe2 21. t'bxg5 t'be5
20. t'bxe6!
96 Combinaciones y cálculo de variantes

Después de la pasiva 21 ... posible 25 ... i..h5 26 !:tf1 ~c7.


tbh6?, las blancas logran ventaja
con 22 .l:.e1. Sin embargo, es inte­ Ahora recordemos la cuestión
resante 21 ... i.c4!? 22 l:.c1 b5 23 de cómo calcula Tal las variantes.
b3! i.e6 24 !:.xc8+ i.xc8 25 b4 ¿Podemos decir que lo hace mal?
tbe5 (no 25 ... tbh6? 26 f3 y No, por supuesto que nunca diría­
27 ~f2) 26 f4 tbc4 (26 ... h6? 27 mos eso. ¿Conoce usted a
tbe4, amenazando tbd6) 27 i.xc4 muchos jugadores capaces de
(27 a4 tbd6!) 27 ... bxc4. La posi­ calcular variantes de tantas juga­
ción blanca es preferible, pero das? Pero tampoco podemos
considero que las negras pueden decir que es bueno calculando,
confiar en salvar la partida. porque lo cierto es que sus largas
y hermosas variantes resultan ser
¿Era preciso defender el peón muy poco fiables.
de f7? Parece muy tentador jugar
21 ... Ítc2!? Pero no debemos apresurar­
nos a sacar conclusiones. A fin
22. f4 h6 de juzgar objetivamente el aje­
drez de un gran jugador, como
22 ... tbc4? 23 l:.e1. ciertamente es Tal, un solo ejem­
plo no basta. Espero volver al
23. fxe5 .hxg5 examen de ejemplos de sus par­
24. e6 tidas en un trabajo ulterior, con­
sagrado al ataque y a los sacrifi­
Incluso ahora la situación sigue cios problemáticos o arriesgados
sin estar clara. Pero las negras tie­ de material.
nen que eludir una combinación
señalada por Tal: 24 ... i.c4? 25 e7
i.xa2 26 l:td1. También es un error
24 ... f6? 25 e7+ ~h7 26 i..e6! .:te8
27 .:t.e1, o bien 26 ... ltb8 27 i.f7
i.b5 28 l:td1 y 29 !td8.

24. ~f8!
25. exf7

25 e7+ ~e8.

25. ... lk2

Las negras amenazan 26


~xb2 y 26 ... i.c4. También es
El examen de los ejercicios 97
miento, lo que hace que al menos
EL EXAMEN DE LOS la mitad de los casos inicialmente
EJERCICIOS interesantes sean rechazados por
una u otra razón.
Si le muestra a un jugador de
ajedrez una jugada que Si, no obstante, todo está en
parece heroica, pero que en orden, el ejemplo pasa a engrosar,
realidad resulta ser un farol y si, por derecho propio mi colección de
sucumbiendo a su primera fichas, y en breve lo utilizaré en mis
impresión, cree seriamente en lecciones. Cuando eso suceda
dicha jugada, entonces, una vez volverá a pasar un nuevo examen'.
que ha descubierto que es un mucho más estricto. En numerosas
farol, se sentirá profundamente ocasiones mis alumnos, al resolver
ofendido y pasará mucho tiempo un ejercicio, han descubierto en
hasta que esa impresión él aspectos que yo ni siquiera
desaparezca. había sospechado. Cuando eso
Enmanuel Lasker ocurre, debo retirar el ejemplo de
mi fichero o bien trabajar sobre él
Durante muchos años he estado para ver si puede remodelarse sus­
recopilando un fichero de ejercicios, tancialmente.
pensados para el desarrollo del pen­
samiento ajedrecístico y para domi­ Bartrina - Ghitescu
nar las técnicas de lucha esenciales Olot 1974
para el jugador práctico. Los ejem­
plos incluidos en ese fichero deben 93
adaptarse a cierta estética exigente,
además de a los necesarios requeri­
mientos metodológicos.

Al examinar la literatura ajedre­


cística: revistas, libros, lnformators
(fundamentalmente, partidas y
fragmentos bien comentados), he
descubierto epidodios interesantes
e instructivos de lo que sucedió en
las partidas indicadas en las notas. Juegan blancas
En particular, si considero que un
episodio determinado puede resul­ (P) 1.53 ¿Cómo debe
tarme útil, lo incluyo en mi fichero, finalizarla partida?
determinando en qué sección del
mismo debe ser incluido. Entonces Un error sería 1 l:Id8?, por 1 ...
procedo a examinarlo con deteni­ i.f2+! 2 ~xf2 .l:xb2+, seguido de
98 Combinaciones y cálculo de variantes

mate. Las blancas realizaron una 94


combinación que se ha incluido en
numerosos libros de táctica.

1. ..tg7! ..tf2+
2. @f1!

Las blancas no pueden jugar 2


@xf2? :xb2+, ni 2 @h1? ..txg2+! 3
@xg2 ~g3+ 4 ~f1 'ii'g1+ 5 ~e2
J:xb2+.
Juegan blancas
2. i..b5+
(P) 1.54 ¿ Cómo pueden
2 ... ..txg2+ 3 @xf2! :xb2+ 4@g1. proseguir las blancas?
3. @xf2 'ife2+ Leonid Stein planteó una combi­
4. ~g3 'ii'xd1 nación, basada en la debilidad de
5. i..h8! 'ifd6+ la última fila.
6. ~f2
22. tbxc5
Las negras se rindieron.
El gran maestro Raymond
Pero Ghitescu podría haber Keene, en el libro que le dedicó a
evitado la derrota, de haber Stein, le concede a esta jugada dos
encontrado la sencilla 1 ... f6! signos de admiración. Yo reempla­
Ahora, 2 i..h8 conduce a jaque zaría el primero de ellos con uno
perpetuo después de 2 ... ..tf2+ 3 de interrogación.
~f1 i..b5+ 4 ~xf2 'iVe2+ 5 @g3
'ii'e5+, pues las blancas no tienen 22. ... dxc5
nada mejor. También es posible,
por cierto, otro orden de jugadas, 22 ... 1i'xc5 23 ¡vxe8.
con 1 ... i..f2+ 2 @f1 f6!
23. 'iixe8 ..tg4!
Una refutación no tiene por qué
ser, necesariamente, de naturaleza Después de 23 . . . l:txe8?,
concreta, táctica. A veces basta con sigue 24 J:.xe8+i..f8 25 i..h6 y las
mirar la posición con inteligencia y negras pierden. El juego de las
formular una evaluación precisa. negras es desesperado tras 23 .
g5? 24 i..xg5 (24 ¡ve4? f5) 24 .
Stein ­ Bronstein l:txe8 25 l:txe8+ ..tf8 26 l:txc8 @g7
Moscú 1971 27 l:.e1.
El examen de los ejercicios 99
La jugada intermedia, 23 ... el resultado final y, por tanto, no
.tg4, que quita al alfil del ataque, es sorprendente que, al conce­
cambia la situación. Después de derle a la posición un vistazo
que la torre se retire, seguirá 24 expeditivo, nos parezca ganada
... g5 25 .txg5 .l:.xe8. Si 24 f3, por las blancas. Pero se trata de
entonces 24 . . . .i.d4+ 25 ~h 1 una gran exageración. El gran
.l:.xe8 26 .:xe8+ ~g7 27 fxg4 h6, o maestro Dolmatov ha evaluado la
27 ... a4. Por consiguiente, Stein posición en profundidad y su
se vio obligado a pasar a un com­ conclusión es que la combina­
plicado final. ción no le concedió ninguna ven­
taja a Stein, y que las negras
24. 'iVb5! 'ifxb5 perdieron sólo por culpa de sus
25. cxb5 1i.xd1 errores.
26. l::txd1
27. .l:.e1 ~d8
La amenaza es 27 b6. 28. i.c4 j¡_f8
29. @f1 @g7
26. ... l::tb7! 30. a3 bxa3

95 Una discutible, aunque total­


mente aceptable decisión. Más
sencillo era 30 ... l¡_d6.

31. .l:.a1 l¡_d6


32. i..d2 i..c7

Vale la pena considerar 32


.l:.db8 33 .l:.xa3 .l:.xb5.

33. .l:.xa3 l:[a7


Aunque las blancas sólo tienen 34. l¡_e3 .tb6?!
un peón por la calidad, cuentan con
la iniciativa, gracias en buena Más fuerte era 34 ... i.d6, sin
medida a sus dos poderosos alfi­ temer, por supuesto, a 35 b4?, por
les. Las torres enemigas están ata­ 35 ... cxb4.
das por la necesidad de controlar­
los peones pasados. 35. @e2 @f6
36. @d3 @e5?
Stein ganó la lucha subsi­
guiente. Nuestras evaluaciones En estas posiciones es esencial
de una partida a menudo están jugar h7­h5, para no permitir que las
influenciadas en grado sumo por blancas clausuren el flanco de rey.
100 Combinaciones y cálculo de variantes

37. l:.a1 @f6 Por favor no crea que, al enfren­


38. g4! ~g7 tarme a los análisis de otro, me
39. g5! rJ.ad7 siento poseído por el frenesí de la
40. h4 @f8 caza, el deseo de refutarlos a toda
41. h5! costa. Se trata, sencillamente, de
que para que un ejercicio sea váli­
Ahora que las blancas tienen do y deje una profunda impresión
posibilidades en ambos flancos, en su solucionista, debe resistir la
la defensa es extraordinariamente prueba de la fiabilidad. Y yo soy el
difícil. La partida finalizó así: primero satisfecho con que un ejer­
41 ... I!d6 42 nh1 2:.6d7 43 l:.h41 cicio pase esa prueba.
l:.a8 44 hxg6 fxg6 45 :t4+ l1f7 46
l1xf7+ @xf7 47 d6+ @e8 48 .i.d5 Keres ­ Benko
11c8 49 .i.c6+ @f7 50 ~c4 @e6 51 Torneo de Candidatos
.txc5 .txc5 52 ~xc5 .:as 53 Yugoslavia 1959
.i.d5+ @d7 54 f3 .:t.h8 55 .i.c6+
@e6 56 b6 l::td8 57 b7 .:ba 58 f4 y 96
las negras se rindieron.

Ahora podemos volver, una


vez más, a la posición de partida.
Es evidente que las blancas tie­
nen una considerable ventaja
posicional. Podían haber conti­
nuado con 22 °iig3! (el ataque al
peón d6 impide 22 ... .i.f5, y obli­
ga a la torre enemiga a adoptar
una posición pasiva en d7) 22 ...
~d7 23 h4. (P) 1.55 ¿Qué deben jugar
las blancas?
Al haber iniciado las complica­
ciones, Stein dejó escapar una Keres encontró aquí una tran­
buena parte de su ventaja. Lo que quila jugada de un poder terrorífico:
hizo fue llevar a cabo una combina­
ción "como un fin en sí misma" (la 20 . .ic2!!
expresión de Simagin mencionada
en la primera sección de este capí­ ¿ Cómo pueden las negras defen­
tulo). Es posible, por cierto, que el derse de la amenaza 21 .if5? En
gran maestro de L vov subestimase todas las variantes las negras pier­
sencillamente la fuerza de la réplica den, al menos, un peón. Por ejemplo:
de Bronstein, 23 ... ii.g4! 20 ... h5 21 .i.f5 (también es bueno
21 tZJxf6+ tZJxf6 22 .i.f5) 21 ... hxg4 22
El examen de los ejercicios 101
.txd7 Ild8 23 .txg4, o bien 20 ... duda, la más fuerte, lo que significa
.td5 21 .tf5 .te6 22 :Xe6! que el ejercicio es totalmente
correcto.
En la partida siguió:
Browne - Ljubojevic
20 .... 96 Tilburg 1978
21. l:!d1
Las negras se rindieron. 97

Un final muy convincente. ¿No


es así? Sin embargo, es preciso
examinar si las blancas disponían
de otra forma, igualmente efectiva
de conseguir una decisiva ventaja.
La existencia de una segunda solu­
ción reduciría considerablemente,
por supuesto, la impresión estética
producida por el ejercicio.

Después de 20 lt:Jxf6+? lt:Jxf6 21 (P) 1.56 Encuentre y cal-


.:.e7 lt:Jd5, el juego está igualado, cule la continuación más
puesto que la combinación 22 lld7 fuerte para las blancas.
lt:Jxf4 23 .:xf7 sólo conduce a
tablas: 23 ... lbe2+ 24 @f1 lt:Jc1 25 Es tentador 14 d5, pero Ljubojevic
.te6 .:.ea 26 .:e7+ <it>f8. había preparado la fuerte réplica 14
... 'ifc5! Despuésde 15 dxe6 ( 15 lt:Ja4
Parece más fuerte 20 .:d 1. A 20 'iia5 16 dxe6 .txe1 17 exd7 lt:Jxd7, y
... .tc6 es posible, por lo menos, 21 las piezas blancas están "colgando")
.tc2 h5 22 ltJxf6+ lt:Jxf6 23 .tf5. Las 15 ... 'iVxc4 16 exd7 lt:Jxd7, la posición
negras deben responder 20 ... lt:Jc5 negra es preferible.
21 .tc2 .te4 22 lt:Jxf6+ gxf6 23 i..xe4
ltJxe4. Por supuesto, la posición es En caso de otra jugada están­
favorable a las blancas, pero no es dar, 14 ltJe5, la continuación 14 ...
fácil que puedan obtener de ella una ltJxe5 15 dxe5 'ii'c5 parece dudosa,
ventaja tangible. Por ejemplo: 24 pero en cambio es perfectamente
J:.d7 ltJc5 25 .:.xc7 i:txc7 26 .txc7 posible 14 ... .i.xc3 15 :Ixc3 'ii'd6, y
lba4, o bien 24 .th6 ltJd6 25 g4 después de 16 ltJxf7 l:.xf7 17 .txe6
(impidiendo la jugada 25 ... lt:Jf5) 25 (17 .l:ixe6 'ii'f8) 17 ... :cf8, con
... f5, seguido de f7­f6, @f7, etc. vagas amenazas.

Este análisis demuestra que la Browne encontró una excelente


jugada realizada por Keres fue, sin solución:
102 Combinaciones y cálculo de variantes

14. i.d5!! iLa6 A juzgar por sus notas en


lnformator, Ljubojevic descartó 14 ...
Malo sería 14 ... iLxd5 15 t:bxd5, iLxc3 (en respuesta a 14 .i.d5!!), a
pero la mejor opción parece ser 14 causa de 15 ii.xb7 ii.xe1 16 i.xc8
... iLxc3!? i..a5 17 iLxd7 'ifxd7 18 i.xf6, con
ventaja de las blancas.Pero disponía
15. 'if a4 iLxc3 de una interesanteposibilidadtáctica:
16 ... iLxf2+!? 17 ~1! (17 ~xf2?
Casi se llegaría a la misma posi­ t:be4+) 17 ... i.xd4! 18 lbxd4 t:bc5.
ción tras 15 ... iLa5 16 a3 iLxc3 17 Las negras recuperan la pieza, pero
bxc3 lbb8 18 iLa2 'iVd7 19 'ti'c2. de nuevo la pierden: 19 'ii'f3 .:Xc8 20
b4 'i!Vd7 21 iLxf6 gxf6 22 'ii'g4+ ~h8
16. bxc3 t:bb8 (o bien 22 ... ~8) 23 bxc5.
17. ii.b3
98
Las blancashan logradouna clara
ventaja.Sus piezasson considerable­
mente más activas, y el alfil de a6 no
puede regresar fácilmente al juego,
en vista de la debilidaddel peón a 7.

17. ... b5

17 ... 'ii'd7 18 'iVa3.

18. 'ifa5 'ii'b7?


Después de 23 .. . J:.xc5, las
Mejor era 18 ... ¡J/c7. blancas pueden elegir entre 24
.ttxc5 bxc5 25 t:bb3, y 24 l:.d1 l:.d5
19. iLxf6 gxf6 25 :d3. Aunque teóricamente el
20. d5! material está equilibrado (tres peo­
nes por un caballo), me parece que
Ha llegado el momento de reali­ las blancas tienen mejores pers­
zar la ruptura temática en el centro. pectivas. Esto significa que no
hemos conseguido refutar la con­
20. exd5 cepción de Browne. Considerando
21. 'ti'b4 °if d7 que en la posición de partida los
22. 'ifh4 ~g7 caminos "normales" no ofrecían
23. t:bd4 nada a las blancas, hay que admi­
tir que la operación llevada a cabo
La amenaza es 24 iLc2. Las estuvo totalmente justificada.
negras abandonaron.
El examen de los ejercicios 103
Un hermoso intercambio de gol­ 12. e5!?
pes, totalmente inusual, se produjo
en la siguiente partida. Al atacar de inmediato el centro
enemigo, las negras aumentan el
radio de acción del alfil c4, debilitando
Novikov - Nikolaev la casilla f7. Aquí se requiere un preci­
Jarkov 1968 so cálculo. La prudente 13 d5? condu­
ce, después de 13 ... e4! 14 'iie2 lt:Je5,
a clara ventaja negra. En caso de 13
1. d4 d5 dxe5?! lt:Jxe5 14 ¡yxb7 ~b8 (no, por
2. c4 dxc4 supuesto, 14 ... i.xc3+ 15 bxc3 lt:Jxc4?
3. lt:Jf3 lt:Jf6 16 'i!Vc6+ y 17 'i!Vxc4 ), las blancas no
4. e3 i.g4 pueden jugar 15 'iYxa6? :b6 16 i.b5+
5. i.xc4 e6 c6, pero después de 15 'iYg2, la com­
6. lt:Jc3 a6 pensación de las negras por el peón
7. a4? lt:Jc6 sacrificado es más que suficiente. Por
8. h3 ii.h5 ejemplo: 15 ... :b6 (también es fuerte
9. g4?! i.96 15 ... 0­0) 16 i.e2 lt:Jd3+ 17 ~1 (17
10. lt:Jh4 ii.b4 i.xd3 'iVxd3 18 'if a8+ ~e 7 19 'ifxh8
11. lt:Jxg6 hxg6 :d6) 17 ... :e6 18 g5 i.xc3 19 bxc3
12. °iVf3 ... lt:Je4, con ventaja de las negras.

13. g5! exd4!


14. gxf6

A 14 exd4, eran buenas tanto


14 ... lt:Jxd4 como 14 ... 'iVxd4.

14. dxc3
15. fxg7 cxb2+

100

(P) 1.57 Evalúe 12 ... e5.


Las blancas han jugado la apertu­
ra de forma imprecisa, y su posición
es poco consistente. Las negras pod í­
an ponerlo de manifiesto sencillamen­
te con 12 ... lt:Ja5 13 i.a2 c5. Pero su
atención se centró en la más enérgi­
ca, pero de doble filo, 12 ... e5!?
104 Combinaciones y cálculo de variantes

La situaciónse ha vuelto iracional. Las negras han salido de las


Las negras están amenazadas de complicaciones con un peón de
mate en una, y ambos bandostienen más, pero su oponente conserva
sendos peonesa punto de coronar. cierta compensación posicional.

16. @e2 19. i.e4 'ii'c3


20. .i.xc6+ 'iYxc6
Parece que las cosas están mal 21. 'ifxc6+ bxc6
para las negras: ¿cómo pueden
rechazar las amenazas 17 'ifxf7 ++ Ahora, continuando con 22 h4!,
y 17 gxh8'if+? No sirve 16 ... tbd4+ para desprendersede su peón aisla­
17 exd4 'ilie7+, en vista de 18 ~e3. do, las blancashubieranobtenidofun­
dadas posibilidadesde tablas La bri­
16.... 'ii'd3+!! llante combinaciónde las negras fue
totalmente correcta, pero no estoy
Las negras han tenido que seguro de que, objetivamente,fuese
ver este bonito recurso con la mejor continuación posible. Por
mucha anticipación, al realizar su consiguiente,propongo esta posición
jugada 12. Al examinar la idea de como un ejercicio imaginativo para
las negras, me detuve en el hecho desarrollar la capacidad de cálculo.
de que, caso de 16 ~f1 (en lugar Queda pendiente, sin embargo, una
de 16 @e2), el golpe 16 ... 'iWd3+ no cuestiónesencial,a saber, la plantea­
sería tan fuerte: 17 @g2! bxa1 'iV 18 da antes del inicio de la combinación.
'ii'xf7+ @d8 19 g8'if+ :xg8 20
'ifxg8+ @d7 21 'ife6+ 'iitd8 22 (E) 1.28
.txd3, con ventaja blanca. Pero las 101
negras hubieran dispuesto de otro
sacrificio de desviación de su
dama: 16 ... 'ifd1 +!! 17 ¡vxd1
bxa1'ii' 18 gxh8'ii'+ 'ii'xh8, y las
negras quedan con un peón de
ventaja. Un caso único: dos sacrifi­
cios de dama en dos casillas dife­
rentes en plena apertura.

17. i.xd3
Juegan blancas
Peor es 17'ifxd3 0­0­0 18 ...
bxa1 'ii'. ¿Qué jugaría usted?

17. bxa1'ii'
18. gxh8'if 'iixh8
¿ Tiene el problema solución? 105

(E) 1.29 ¿TIENE SOLUCIÓN EL


102
PROBLEMA?
Se cometen muchos
errores, que podrían
· evitarse, por culpa de
nuestra repugnancia
a conocer la verdad.
Claude Helvetsi

El siguiente final de una antigua


partida se cita en numerosos
Juegan negras
manuales de ajedrez.

Cukiermann ­ Aficionado
Una vez calculadas
Berlín 1934
todas las variantes, proce­
104
da a una evaluación posi­
cional.

Negros nubarrones se ciernen


sobre la posición del rey negro.

1. ... 'ifxb2!

Esta jugada parece un gesto de


desesperación, pues ¿qué signifi­
Juegan negras
cado puede tener el peón de b2 en
una situación como ésta?
Evalúe 44 ... l:Ixf3.
Pero las cosas no son tan senci­
llas como parecen. Desde la casilla
b2 la dama interactúa muy bien con
106 Combinaciones y cálculo de variantes

sus otras dos piezas y ayuda a Una vez familiarizado con este
rechazar las inmediatas amenazas final, comencé a pensar en ejerci­
sobre la última fila y las debilitadas cios creados a partir de esa posi­
casillas negras del flanco de rey. Por ción. Uno de ellos ­relacionado con
ejemplo: la directa 2 gxe5? gxe5 3 el desarrollo de la imaginación, y la
'iVf6 no consigue nada, pues con 3 ... necesaria atención a las posibilida­
'iYb1 + 4 @g2 'iVe4+ es jaque perpe­ des de contrajuego­ lo tendrá que
tuo (tras la forzada 5 @g1 ). En caso resolver usted. La cuestión intro­
de 2 c4?, el alfil queda defendido por ductoria a este ejercicio es la bús­
la dama, de modo que las negras queda de los recursos defensivos
pueden responder 2 ... :d8 ( amena­ de las negras, algo que aliviará su
zando 3 ... .i.g7) 3 'ife4(e3) f6, cuan­ tarea.
do la posición negra está en orden.
De modo que, si tuviéramos que
(P) 1.58 ¿Gana la jugada conseguir encontrar (tras 1 ... 'ii'xb2)
2~f6? un claro (iY único!) camino hacia la
victoria para las blancas, posible­
105 mente pudiera hacerse sin la cues­
tión esencial, y simplemente sugeri­
ríamos que el lector tomase una
decisión para las blancas. En tal
caso, surgiría un problema muy difí­
cil sobre el tema de tener en cuenta
los recursos del adversario. Lo cier­
to es que descubrir la refutación
efectiva de la jugada 2 'ii'f6?!, sin
ningún consejo especial, y elegir
otra jugada más fuerte, es una tarea
que no todos los grandes maestros
Esa fue la tentadora continuación serían capaces de resolver.
elegida por las blancas en la partida.
Después de 2 'iYf6 'iYxc3? 3 "iVg7+1 (P) 1.59 Encuentre la
i..xg7 4 .sea+, seguido de mate. continuación más fuerte
para las blancas.
Pero más tarde se encontró una
brillante defensa: Este ejerciciono es para resolver­
lo mentalmente,sino que requiere un
2. 'ii'f6 'ii'c111 serio análisis. Por lo tanto, le reco­
3. iixe51 'ifxh61 miendo que mueva las piezas sobre
el tablero. Concentre su atención en
Con posibilidades aproximada­ identificar las jugadas candidatas
mente igualadas. para ambos bandos.
¿ Tiene el problema solución? 107

Recordando la sección "¡Su rey, Las blancas crean tres amena­


fuera de la combinación!", iniciare­ zas: 3 f4, 3 c4 y 3 'ii'xa7. Después
mos la búsqueda con la jugada 2 de 2 ... f6, sería un error 3 f4?, por
~g2, que renueva las amenazas'iff6 3 ... l:.d2! 4 fxe5 l:.xh2 5 'iVf3 l:.xh6,
y l:.xe5. Malo es 2 ... f6? 3 l:.xe5. La pero la sencilla 3 'iVxa7! mantiene
única defensa es 2 . . . f5! Entonces la ventaja para las blancas, des­
son posibles las siguientesdefensas: pués de, por ejemplo, 3 ... l:.d8 4
'ii'as' .:ea 5 @g2!?
a) 3 c4 ~a5! (Más flojo es 3 ...
l:.d7, o 3 ... lid 8, debido a 4 'ii'e3) 4 Durante al menos un año, pensé
1.td1 (4 'iid3 'i!Vd4; 4 i.f4 'i!Vd4, pero que había encontrado una solución,
no 4 .. . @f7? 5 'ii'e3 ~f6 6 c5, y empleé repetidamente este ejerci­
ganando) 4 ... 'ii'c2!, con la amena­ cio en mis lecciones de entrena­
za ... 'ife4. Si las negras fueran muy miento. Pero un día, uno de los estu­
codiciosas, con 4 ... l:.xa2, perderí­ diantes de ajedrez en el Instituto de
an: 5 l:.d2 'ifb1 6 l:.xa2 'ifxa2 7 'ifd3. Cultura Física (donde yo enseñaba),
que había resuelto el ejercicio, llamó
b) 3 i.f4 i.xf4! (3 ... 'iYxc3? 4 mi atención hacia la sutil defensa 2
.:xe5; a 3 ... .i.xc3 ó3 ... i.f6 es ... 'i!Va3!!, que para todas las amena­
decisivo 4 l:.e8+ @f7 5 'ife3) 4 'ifxf4 zas inmediatas de las blancas: 3 f4
'ifd2! 5 Iíe8+ (5 11e3 .:da, seguido j,_g7 4 'ife8+ 'ii'f8, o bien 3 c4 ~xe3
de ~d7) 5 ... ~f7 6 'ifb8 J:ld7!, y si 4 J:lxe3 .:las 5 f4? i.d4.
7 ~h8, entonces 7 . . . @f6 ó7 ...
~d5+ 8 @h3 @f6. Más peligrosa es la jugada pre­
paratoria 3 ~g2!, teniendo in mente
Para ser honestos, la conclusión las variantes 3 ... b5? 4 c4! 'iixe3 5
de que la jugada 2 ~g2?! es insufi­ l:.xe3 bxc4 6 f4, ganando, o 3 ...
ciente para ganar sólo me satisfizo i.g7? 4 'ifxa7! 'iff8 5 .i.xg7 @xg7 6
porque había visto otra posibilidad ~xb7, con un peón extra para las
que parecía muy fuerte: 2 'ii'e3. blancas. Pero después de 3 ... f6!
las negras pueden defenderse con
106 éxito, sacrificando un peón: 4 f4 ~f7
(también vale la pena considerar la
inmediata 4 ... 'ilixa2+) 5 fxe5 l:.xe5
6 'iVd2 l:Ixe1 7 'ilfxe1 'iVxa2+. La
situación empezaba a recordarme
algunos viejos libros de matemáti­
cas cuando, tras haber agonizado
en busca de la solución y haberla
encontrado finalmente, el alumno
lee, con asombro e indignación:
"este problema no tiene solución".
108 Combinaciones y cálculo de variantes

No obstante, antes de rendirnos, Sin embargo, la posicron, tal


pensemos en si no se nos habrá cual la hemos iniciado, es perfec­
escapado alguna jugada candidata. tamente apropiada como ejerci­
Por ejemplo: 2 h4, con la amenaza 3 cio. Las negras no deberían temer
l:txe5. Pero después de 2 ... f5! sur­ a los fantasmas y, tras haber
gen más o menos las mismas detectado las principales amena­
variantes que después de 2 @g2. zas de ataque contrarias ( como 2
'iff6), capturar valientemente el
Sólo queda otra posibilidad que, peón de b2.
en mi opinión, resulta ser la más
fuerte: la tentativa de impedir f7­f5 En el número 4 de la revista ale­
con 2 g4! ! La amenaza es 3 I;Ixe5 mana Schach (de 1997), se publicó
~xe5 4 ¡vt5 °iib1 + 5 ~g2 'iie4+ 6 un importante trabajo sobre esta
~g3 'iVd3+ 7 f3. Si 2 ... 'ii'c2, enton­ cuestión. Su autor es Klaus Dieter
ces la respuesta 3 'ife3! es extre­ Mayer, cuya precisión esencial es
madamente molesta. La mejor un complemento a este análisis. Por
defensa, con todo, sigue siendo la lo demás, corrobora la mayoría de
misma, 2 ... f5!, donde la directa 3 sus aspectos... excepto en un solo
gxf5 no le concede nada a las blan­ punto, aunque esencial. Pretende
cas, en vista de 3 ... 'ifxc3 4 l:.e3 demostrar que, después de 2 g4,
'ii'c2! Pero la jugada intermedia 3 las negras no deben perder.
c4! sitúa a las negras en una posi­
ción muy difícil. Recomienda 2 ... 'ir'c2!?, y si 3
~e3, entonces una buena réplica
Así pues, existe una solución al es 3 ... 'ii'xa2! Si las blancas juegan
problema. Pero lo cierto es que sería de 2 'iie3, en lugar de g4 a 2 ....
prácticamente imposible encontrar 'ii'xa2 sigue 3 c4! 'ii'xc4 4 'ifxa7 con
una jugada como 2 g4 en una parti­ ventaja, pero ahora 4 c4? 'iVxc4 no
da real, pues se trata de una jugada tiene sentido ya que el peón g está
que sólo aparece como resultado de atacado Corresponde pues jugar 4
arduos análisis de la posición (como f4 f6 5 g5!? ~d2!, con más compli­
así fue). Las tareas que deben pro­ caciones.
ponerse para un entrenamiento
razonable deben ser similares a las En segundo lugar, después de
situaciones con que puede encon­ 2 ... f5! 3 c4, existe la defensa 3 ...
trarse el jugador práctico ante el l:.d7! 4 gxf5 .ttf7, que debe desem­
tablero (aunque quizá un poco más bocar en un final de damas que es
difíciles y, si es posible,también más tablas: 5 'ii'd1 (d3) ..ig7! 6 J:.e8+ l:.f8
hermosas). De modo que aquí no es 7 lixf8+ ..ixf8 8 i.xf8 @xf8.
muy probable que hayamos encon­
trado un buen ejercicio. Acuso recibo, ¡pero quizá el
análisis no esté concluido!
¿ Cuántos caminos conducen a Roma? 109

Sólo esta jugada conduce a la


¿CUÁNTOS CAMINOS victoria. Ahora las negras no pue­
den jugar ni 23 ... dxe4 24 'ii'e6+, ni
CONDUCEN A ROMA? 23 . . . i.xb2 24 'i'ie6+ @h8 25
'íi'e8+! Si 23 ... i.g7, entonces 24
Algunas combinaciones
'ii'e6+ @h8 25 'ife8+ 'iff8 26 .txg7+
ofrecen posibilidades
~xg7 27 l:te7+ @g8 28 'ii'xc6.
simultáneas, en las que
es importante elegir
En la partida siguió 23 ... 'ifd6
entre objetivos maximalistas
24 ~e6 'ifd8 25 ~xc6 i..xb2 26
y otros más modestos, porque
'iVe6+ @h8 27 :xa6 l:.xa6 28
a mayores ambiciones, mayor es
'iVxa6 i..g7 (28 ... d4 29 'i!Vb5!) 29
el riesgo de equivocarse,
i..g5! 'ii'e8 30 'ii'a5! d4 31 'ii'd8
inherente a los seres humanos.
'it'xd8 32 i..xd8 d3 33 @f1 ~g8 34
Enmanuel Lasker
a4 @f8 35 a5 ~ea 36 a6 i.d4 37
i.g5 d2 38 i.xd2. Las negras se
rindieron.
Dvoretsky ­ Mochalov
Minsk 1962
Al recordar este ejemplo un día,
me puse a pensar en si serviría o
no como ejercicio. La combinación
107
es completamente correcta, pero
¿no podían las blancas haber
tenido éxito con otro método más
simple?

Durante la partida vi que no


podía jugar 20 ~xe4?, debido a 20
. . . i.xg5, y la variante 20 t2Jxe4
dxe4 21 'ifc2 exd5 22 1:Ixc6 ~e7!
no me parecía convincente. Pero al
Las blancas obtuvieron ventaja
analizarla resultó que después de
decisivacon una bonita combinación.
20 t2Jxe4 dxe4 21 'ii'b3+! @h8 22
dxe5 .txe5 (22 ... 'ii'xc5 23 exf6; 22
20. dxe5! l:.xe5
... :¡xe5 23 'ii'b7) 23 'iic2, con las
amenazas 24 l:xc6 y 24 l:tc4, las
20 ... .txe5? 21 t2Jxe4, o bien
negras difícilmente podrían soste­
20 ... 'ifxe5 21 exf6, ganando.
ner su posición. También era muy
desagradable para ellas 20 'if c1 !?
21. t2Jxe4 l:.xe4
22. .:xe4 'ifxc5
Por supuesto, no incluí esta
23. 'i'ig4!
posición en mi fichero de ejercicios.
110 Combinaciones y cálculo de variantes

¿Para qué calcular una combina­ Un error sería 38 ... ~e3?, por
ción, si hay un camino más simple 39 ~d8+ .:f8 40 .l:lxf8+ @xf8 41
hacia nuestro objetivo? Enmanuel 'ii'b8+ 'it>f7 42 'ti'c7+ y 43 'ii'xc4.
Lasker escribió: "No deberíamos
exigirnos excesivos esfuerzos 39. 'ti'xf2 ~xe4+
cuando la posición no los requie­ 40. 'iYg2
re ... Debería ser posible conseguir
el resultado con una sola jugada, 40 @g1 'iVg4+ y 41 ... '+i'xd1+.
porque así no tendría rivales y no
habría discusión posible". 40. 'ti'xg2+
41. @xg2 lbe3+
Polugaievsky - Torre 42. @f3 lbxd1
Torneo lnterzonal
Toluca 1982 Si ahora 43 @e2, 43 ... b5. La
combinación ha conducido a un
108 final de caballos ganado. A conti­
nuación Torre transformó su venta­
ja material en victoria.

Toda esta variante probable­


mente habrá sorprendido a algu­
nos lectores, es decir, aquéllos
que hayan encontrado una solu­
ción más sencilla al ejercicio: 37
... 'ii'c5! 38 b4 (38 lba4 ~c2 39
l:.d8+ @f7) 38 ... 'iff8!, con una
posicron ganadora para las
(P) 1.60 ¿Qué deben jugar negras. Sospecho que Torre no
las negras? jugó esto porque no percibió la
posibilidad 38 ... ~f8! Es bien
Torre tiene un peón extra, pero su sabido que las largas retiradas de
caballo está atacado, y si se retira, piezas a menudo quedan fuera
entonces38 t2:Ja4 resulta muy moles­ del campo de visión del jugador.
to. Por ejemplo: 37 ... t2:Jf3? 38 t2:Ja4
Vie3 39 .:d8+, y las blancas ganan. Aunque trato de evitar la inclu­
¿ Tienen las negras algo mejor que sión de ejercicios que tengan más
jugar con calidad menos, después de de una solución, algunos ejemplos
37 ... lbf7 38 lba4 'ti'c6? de ese tipo han conservado, no
obstante, su lugar en mi fichero de
37. t2:Jc4!! ejercicios. En cada uno de ellos la
38. lba4 'iic6! solución subsidiaria es tan exacta e
interesante como la principal. Al
¿ Cuántos caminos conducen a Roma? 111
observar la ruta que toma el solu­ impidió ver de antemano la bri­
cionista, pueden percibirse deter­ llante y tranquila jugada que
minadas actitudes en ajedrez y las sigue.
características de su forma de pen­
sar. 20. i.c1!!

Tal - Aficionado Creando la amenaza 21 l:tf3+


Simultáneas con reloj i.f6 22 i.a3+. Siguió: 20 ... i.f6 21
Riga 1958 i.a3+ 2:.e 7 22 .:te4 @e8 23 i.xe 7
lt:Jxe7 24 d5 i.b5 25 d6 i.xd3 26
109 d7+,. con mate a la siguiente.

Cuando Artur Yusupov resolvió


este ejercicio, consideró primero
las continuaciones forzadas, con
jaque (un enfoque totalmente razo­
nable en tales posiciones). Una de
ellas resultó conducir a un rápido
mate: 20 i.xe7+! l:txe7 21 :t3+
@e8 22 'iif7+! @d7 23 :xe7+ lt:Jxe7
(23 .. . 'iJ/xe 7 24 i.xd5) 24 'iie6+
(P) 1.61 Evalúe 18 0Jxf7. (también es fuerte 24 d5) 24 ...
~e8 (24 ... @c7 25 .:f7) 25 lif8+!
Naturalmente, el sacrificio de @xf8 26 'iff7 ++. El enfoque de
caballo en f7 es muy tentador, pero Yusupov, aunque distinto al de Tal,
¿cómo debe continuarse el ataque? ¡condujo a idéntico resultado!

18. ct:Jxf7 ! ~xf7


19. 'iVxe6+ @f8

Ahora, en caso de 20 l:tf3+?


i.f6 21 .:txf6+ (21 i.xf6 gxf6) 'ifxf6!

Hace algunas secciones,


observaba que la asombrosa ima­
ginación de Mijail Tal le sirve de
gran ayuda al calcular variantes,
para detectar al instante recursos
completamente inesperados para
su ataque. Ese es el caso aquí,
pues aunque Tal disputaba varias
partidas simultáneas, eso no le
112 Combinaciones y cálculo de variantes

(E) 1.31

Juegan blancas Juegan negras

(E) 1.32

111

Juegan blancas

(E) 1.33

Juegan blancas
Difícil de enseñar. fácil de hacer 113

del más tradicional de partidas de


DIFÍ,CIL DE ENSEÑAR, entrenamiento. En realidad, en el
FACILDE HACER transcurso de una sola lección, a veces
consigo que se jueguen dos o tres
La vida, en efecto, también com­ posiciones, mientras que las puras
prende momentos partidas de entrenamiento requieren
interesantes, momentos bastante más tiempo y su naturaleza
disueltos y propios. es imprevisible, es decir, que pueden
Como si nos hubieran dar lugar a posiciones desprovistas por
sido regalados completo de interés. Al volver a jugar
por nuestros amigos partidas reales, se requiere solucionar
más íntimos. problemas complicados. Además, el
Boris Pasternak entrenador puede elegir ejercicios
sobre un tema particularmente benefi­
En el tercer capítulo de Secretosdel cioso para el alumno en un momento
entrenamientoen ajedrez,comenté un dado. Por otro lado, puesto que las
método de trabajo muy efectivo: dispu­ posiciones que se están disputando ya
tar estudios y posiciones tomadas de han sido jugadas y analizadas, al
partidas reales, como auténticas parti­ entrenador le resultará más fácil identi­
das de torneo. Recuerdo al lector que ficar los errores que pueda cometer el
para que los ejemplos usados por cada alumno.
jugador -o por ambos jugadores, cuan­
do se trata de disputar partidas­ cum­ No estoy proponiendo, ni mucho
plan con el fin propuesto, debe realizar­ menos, la abolición de las partidas de
se una secuencia de jugadas con un entrenamiento tradicionales, porque
tiempo limitado. A diferencia del tipo tienen su razón de ser. Sencillamente,
más habitual de ejercicios, que requie­ que debe optarse por la forma de
re tomar una sola decisión, por difícil entrenamiento más apropiada en
que ésta sea, los ejercicios para jugar cada ocasión, teniendo en cuenta que
requieren solucionar toda una serie de las tareas que se le propongan al
tareas con una coherencia lógica. Al jugador deben servir para completar
realizar una de las primeras jugadas, a una parte de su preparación.
menudo es imposible prever cómo va a
finalizar la partida o qué problemas En esta sección y las siguientes
habrá que resolver en su curso. indicaré varios ejemplos que han
sido jugados en sesiones de entre­
El juego de posiciones reales es la namiento por mis alumnos, y descri­
forma de entrenamiento que más se biré los interesantes descubrimientos
acerca a las condiciones del ajedrez de realizados durante el proceso.
torneo. Al ayudar a mis alumnos a pre­
pararse para una competición, a Yo mismo volví a jugar la siguien­
menudo utilizo este método, en lugar te posición en una partida de torneo.
114 Combinaciones y cálculo de variantes

Balashov - Dvoretsky Ahora la clave de la idea negra


Campeonato de la URSS está clara. Los peones blancos de
Erevan 1975 a4 y f5 están atacados. Si 32 ~xa5,
entonces 32 ... l/\xf5 ( con idea de
114 33 ... 'ii'd3), con suficiente contra­
juego. Par ser honesto, no examiné
las variantes que siguen durante la
partida, puesto que sabía muy bien
que una dama y un caballo resultan
muy peligrosos en equipo, si están
cerca del rey enemigo. Lo mejor
aquí · para las blancas es forzar
tablas mediante 33 'ii'f3 t2Jxh4 34
~e4 ¡vd1 + 35 ~h2 'ii'h5 36 g4
t2Jf3+ 37 ~g3 'ifh2+ 38 ~xf3 'ii'h1 +
25. ... .l:.d8 39 @e3 'iVe1 +, con jaque perpetuo.

La amenaza era 26 t2Je3 ó 26 Con buen criterio, Yuri Balashov


t2Jb6, ganando un peón. decidió devolver su peón extra.

26. a4 l:tbb8 32. t2Je3!? ~xa4


33. J:.c7
26 ... l:.c5? 27 t2Jxf6 gxf6 28 'ifxc5.
En este momento las negras
27. t2Jb6 tienen un problema en relación con
los cambios de piezas. La tentado­
La siguiente jugada blanca será ra 33 ... t2Jd5?! lleva, después de
28 t2Jc4, después de lo cual el peón 34 t2Jxd5 Wid 1 + 35 @h2 'ii'xd5 36
de d6 no podrá ser defendido.¿Cómo 'ifg3, a una posición claramente
puedencrear contrajuegolas negras? mejor para las blancas. Una de las
piezas negras tendrá que defender
27. ¡Jjc7 la casilla g7, y al mismo tiempo el
28. t2Jc4 d5! peón pasado e avanzará.

En caso de 28 ... t2Jd4?!, sigue La pieza blanca más activa es la


29 t2Jxe5 (29 cxd4!? 'iVxc4 30 dxe5 torre, que ha penetradoen séptima.Así
fxe5 31 f6!) 29 ... dxe5 30 cxd4. que convieneexpulsarlao cambiarla.

29. l:.xd5 .:Ixd5 33 .... 'iVe8!?


30. l:.xd5 t2Je7
31. l:.c5 'iVd7 Otra defensa interesanteera 33 ...
~a1 +!? 34 @h2 :Xb2 35 'ii'f3 l:.b1 ! (35
Difícil de enseñar, fácil de hacer 115

... étJg8? 36 'ifg3) 36 'gxe7 lih1+ 37 Mientras ayudaba a Artur Yusupov


~g3 'ife1+ 38 'iYf2 'iY'xc3, con buena a prepararse para el Campeonato
compensación por la pieza. Sin embar­ Mundial Juvenil de 1977, disputamos
go, las blancas pueden lograr un final esta posición (Artur, por supuesto, con
favorable con 34 'iY'f1 !? 'iVxf1 + 35 ~xf1 . las piezas negras). Para sorpresa mía,
Pero, como sugirió K. Neat, después sólo se realizaron dos jugadas de la par­
de 34 ... 'iVxb2! 35 'gxe 7 'iVxc3 36 'iff2 tida Balashov ­ Dvoretsky: 25 ... ~d8 26
l:.b1 + 37 ~h2 (37 étJf1 'ii'c4) 37 ... 'ifc1, a4 l:.bb8 27 étJb6.
el resultado de la lucha es incierto.

34. 'iVd2

Impidiendo 34 ... 1i'd8. Después


de 34 ltJc4, seguiría 34 ... 1i'd8 35
'Wia7 tbxf5.

34. lid8
35. 'iie2 Z:.d7!

El cambio de caballos, con 35 ...


étJd5, es dudoso también aquí: 36
ltJxd5 l:.xd5 37 1Vg4 J:.d7 38 ~a4. 27 .... 'iib7!?

36. 'iYc4 'i+'d8! Me parecía que las negras sólo


37. ~xd7 'ifxd7 podrían mantener el equilibrio jugan­
do como en la partida: 27 ... 'Wlc7 28
Las negras han conseguido su étJc4 d5! Pero Yusupov encontró una
objetivo, logrando igualar. Ahora la solución diferente, por cierto buena.
partida podía haber finalizado en Varios años más tarde, Aliosha
tablas: 38 'if e6 'ifd3 39 ~2 e4 40 Dreiev eligió 27 . . . 'i'Vf7!? 28 l:.xd6
'Wixe7 °iYd2+ 41 ~1 'i\Vxe3. Balashov l:.xd6 29 .:xd6 'W/c7 30 étJc4 étJe7.
jugó con menos energía, 38 'ii'e4?!, y
después de 38 ... Vi'd2!, tuvo que En un estudio, cualquier des­
enfrentarse a dificultades. viación de la variante principal
suele ser castigada de inmediato.
Las negras tenían que resolver En tales casos al entrenador le
buen número de problemas, tanto tác­ basta con indicar ante el tablero la
ticos como posicionales. Por consi­ refutación prevista por el autor del
guiente, el fragmento mencionado me estudio. Pero al disputarse posi­
pareció perfectamente idóneo para ciones del juego práctico, la cosa
jugar en entrenamiento. es bastante más complicada. Aquí
es más probable que haya desvía­
116 Combinaciones y cálculo de variantes

ciones, previstas o no, en relación 35. <;t>h2 4Jg4+


con la solución que el entrenador 36. @g3 h5
tenía in mente. Cuando eso suce­ 37. nas I:.xa8
de, el entrenador debe implicarse 38. 'iVxa8+ Wh7
por completo en la partida y reali­ 39. 'iVe4
zar todo tipo de esfuerzos para
demostrarle al alumno las defi­ Mejor era 39 'iif3 ~e1 + 40 @f4
ciencias de la inesperada solu­ 'iVxh4 41 g3.
ción por él elegida. Naturalmente,
si es que existen. O bien plantear­ 39. ... 'iVg1
le al oponente nuevos problemas,
o, comoquiera que sea, no perder 39 ... 'iff1 !
el tipo con un juego flojo. Por con­
siguiente, hay que entender que 40. 'ife2
el entrenador que no sea un juga­
dor lo bastante fuerte no debería 116
lanzarse a este tipo de práctica.

28. lbc4 d5!


29. .:Ixd5 l'.ixd5
30. :xd5 'ii'b3
31. ~es 'iixa4
32. ~f3 e4!?

Un fuerte contragolpe. Es peor la


alternativa 32 ... tbe7 33 lk? l:tc8.

33. 'ir'xe4 Aquí, lamentablemente, Artur


Yusupov cometió un error. Jugó 40
33 'iie2!? ... 'ifc5?, subestimando la fuerte
réplica 41 ~f4!, que le permite a
33. lbe5 las blancas transformar gradual­
34. l:.xa5! 'ii'd1+! mente su ventaja material en triun­
fo. El análisis demostró que con 40
En caso de 34 . . . 'ii'xc4 35 ... 'ifh2+! 41 @f3 'ifxh4, las negras
~xe5 'i!Vxe4 36 l:!xe4 ~xb2, las hubieran conservado suficiente
blancas habrían conservado exce­ contrajuego.
lentes posibilidades ganadoras en
el final de torres. Yusupov decidió Veamos ahora el final de una
mantenerse con dos peones de partida, jugado por Artur un mes
menos, pero crear amenazas con­ más tarde.
tra el rey blanco.
Difícil de enseñar, fácil de hacer 117

Popovic ­ Yusupov atacando el flanco de dama, sino


Campeonato Mundial Juvenil que inducen a su enemigo a ata­
lnnsbruck 1977 car el peón de c6 con su alfil.
117
35. ~g2?! lZ'lh6!
36. @g3?

El cebo ha funcionado ( era


esencial regresar a h3 con el alfil).
Ahora las negras lanzan un decisi­
vo contraataque, exactamente de
la misma forma que habían hecho
un mes atrás en nuestra sesión de
entrenamiento.
Las posibilidades están más o
menos igualadas, pero ambos con­ 36. lZ'lg4
tendiente se encontraban de humor 37. 'ifd2 'ifg1
agresivo. El yugoslavo,influido por el 38. l:td8 l:txd8
recuerdo de que sólo unas jugadas 39. 'ifxd8+ @h7
atrás estaba mejor, y Yusupov, por­ 40. 'ii'd4
que comenzaba a gustarle la posi­
ción que había surgido en el tablero. 118

30. ... 'iia3!

Siempre es útil penetrar en las


líneas enemigas con la dama.

31. 'ii'f2 'if c1


32. 'iid2 'ii'b1
33. l:Id7 lZ'lf5
34. 'ikf2
40 .... 'ifh2+!
Es malo 34 ~xf5 'ifxf5 35
l:txb7?, a causa de la continuación Esta vez Artur rectifica el error
35 ... 'ii'g4! 36 'ifif2 :d8, con ame­ cometido en el entrenamiento, y
nazas decisivas. toma el peón de h4. Más flojo era
40 ... lZ'le3?, en vista de 41 ~f3!
34. ... b5!
41. ~f3 'ii'xh4
Las negras no sólo retiran el 42. ~e2 fih2
peón de la amenaza de captura, 43. ~f1 c5!
118 Combinaciones y cálculo de variantes

44. 'iVe4 'ti'g3


45. @e2 'iVf2+ COMBINACIONES
46. @d3 ~xa2 DIFÍCILES
47. 'iVb7 'ifxb3
DE ENCONTRAR
Las blancas se rindieron.
Siempre es más fácil hallar un
tesoro donde otro ha encontrado
La victoria sobre un peligroso
un puñado de monedas.
oponente inspiró a Artur Yusupov.
lgor Zaitsev
Consiguió ganar otras varias parti­
das y asegurarse el título de campe­
En 1988 Sergei Dolmatov y yo
ón mundial juvenil una ronda antes
decidimos dedicarle varias sesio­
del final. Un importante ingrediente
nes de entrenamiento a jugar algu­
de su éxito fue el serio entrenamien­
nas posiciones complicadas o casi
to realizado antes del torneo, inclui­
irracionales, a fin de mejorar su
do el juego de posicionesde partida.
técnica de cálculo de variantes y a
Por supuesto, ese ideal de aplicar a
la capacidad de vislumbrar conti­
una partida de torneo la posición de
nuaciones prometedoras por intui­
una partida de entrenamiento pocas
ción. A tal fin, seleccioné un núme­
veces puede presentarse, pero ésa
ro de partidas ( o fragmentos) pro­
no es la cuestión. Los procedimien­
fundamente analizadas, con gran­
tos de un entrenamiento dirigido le
des complicaciones combinativas.
ayudaron a Artur a mejorar su técni­
No fue una tarea fácil, consideran­
ca de cálculo de variantes, y a llegar
do los particulares requerimientos
al más importante torneo de su vida
que debían cumplir los ejemp!~s
en plena forma.
para volver a jugarse, y también
por el hecho de que los mejores
ejercicios contenidos en mi fichero
ya habían sido resueltos o jugados
por Dolmatov.

Afortunadamente, poco antes se


había publicado un libro por Nunn
y Griffiths, titulado Secrets of
GrandmasterPlay. Las partidas más
interesantesde Nunn, muy bien ana­
lizadas por él mismo, me aportaron
el material que necesitábamos.

Nunn escribía acertadamente


en su prólogo: " ... con tal cantidad
de análisis, algunos errores son
Combinaciones difíciles de encontrar 119
inevitables". Temo no haber tenido En este punto comenzamos
éxito tampoco en erradicarlos de nuestra partida. Dolmatov jugaba
mi libro. Así que cuando Dolmatov con negras, y hasta la jugada 15
­un gran maestro de primera fila­ realizó los mismos movimientos
jugó (y luego analizó) al límite de que Nunn.
su capacidad una partida que ya
había sido jugada por otro gran 8. c5
maestro, estaba claro que tendría
que resolver ciertos problemas de Sin duda alguna, la jugada más
forma diferente, encontrar matices natural, aunque también es posi­
no previstos por el gran maestro ble 8 ... dxe5 9 fxe5 c5, como se
inglés ante el tablero o en sus aná­ jugó en la partida Borkowski ­
lisis. Por supuesto, lo mismo le Balcerowski, Polonia 1979.
hubiera sucedido a Nunn si tuviera Dolmatov prácticamente ni consi­
que jugar una de las partidas ya deró la jugada 8 ... dxe5, explican­
jugadas por Dolmatov. do después que, en principio, no
le gusta el tipo de posición que se
Borkovsky- Nunn produce tras 9 dxe5, puesto que el
Campeonato de Europa Juvenil alfil de g7 queda entonces fuera
Groninga 1974­1975 de juego. Esta evaluación no es
indiscutible (después de 9 ...
1. e4 96 t2Jdc5 las negras parecen estar
2. d4 .i.g7 bien), pero sí muy interesante. En
3. t2Jc3 d6 cualquier caso, tiene un alto valor
4. f4 t2Jf6 informativo para el entrenador,
5. t2Jf3 0-0 pues sobre la base de tales
6. ..td3 tha6 comentarios puede juzgar las
7. e5 t2Jd7 características del estilo de juego
8. h4?! y proceso de pensamiento en su
pupilo.
119
9. h5 cxd4
1 O. hxg6 hxg6

Peor es 10 . . . fxg6? 11 .i.c4+


@h8 12 t2Jg5 h6 13 'ifd3!, o bien 1 O
... dxc3? 11 t2Jg5! hxg6 12 .i.xg6!

11. t2Jg5! dxe5

Sabemos que no es bueno


jugar 11 ... dxc3?, por 12 .i.xg6!
120 Combinaciones y cálculo de variantes

Dolmatov), 11 ... dxe5, las negras


(P) 1.62 ¿ Cómo deben tenían otra fuerte posibilidad, 11 ...
continuar su ataque las lt:Jxe5!? 12 fxe5 dxc3, tal y como se
blancas, en caso de 11 ... intentó en la partida De Firmian ­
cbdc5? van den Berg, Wijk aan Zee 1986.

120 12. f5! lt:Jf6!

Aquí tenemos la primera des­


viación de las variantes y evalua­
ciones de Nunn, quien califica su
propia jugada no con un signo de
admiración, sino de interrogación.
En su opinión, en esta partida las
negras deberían haberse encontra­
do en una difícil posición, mientras
que 12 . . . gxf5 habría conducido
No es particularmente promete­ objetivamente a ventaja negra
dor 12 lt:Jce4 lt:Jxe4 13 i.xe4 lt:Jc5, ( otras posibilidades son malas: en
ni tampoco 12 f5 t2Jxd3+ 13 'ii'xd3 caso de 12 ... dxc3? o de 12 ...
.i.xf5 (pero no 13 ... dxc3? 14 'iVh3 t2Jdc5?, las blancas logran un ata­
.:ea 15 'iVh 7 + @f8 16 t2Je6+ fxe6 17 que decisivo con 13 fxg6) .
.i.h6) 14 'ii'xd4 'ii'a5! 15 'ii'h4 Dolmatov demostró que, por el
'ii'xe5+ 16 t2Jce4 .:tfc8, y el ataque contrario, la jugada de la partida no
blanco es rechazado. sólo es correcta, sino que capturar
en f5 (que consideraremos más
Es preciso jugar 12 @f2! (plante­ adelante) hubiera llevado a la
ando la tremenda amenaza 13 derrota.
l:Ih8+! .i.xh8 14 'ifh1) 12 ... lt:Jxd3+
13 cxd3. Después de la réplica for­ 13. fxg6 i.g4!
zada 13 ... :1e8, las blancas no tie­
nen necesidad de jugar su combina­ Nunn sacrifica calidad, contan­
ción: 14 l¡h8+ .i.xh815 'iVh1 .i.g716 do con la fuerza de sus peones
'iVh 7 + @f8 17 f5, que aparentemen­ centrales. Habría perdido después
te conduce a tablas ( 17 . . . .i.xf5 18 de 13 ... fxg6? 14 i.c4+, o de 13 ...
t2Je6+ fxe6 19 i.h6). Más peligroso dxc3 14 gxf7+ ~xf7 15 i.h7+.
para las negras es la simple 14
lt:Jce4. 14. gxf7+ ltxf7
15. t2Je2
Así, la jugada 11 ... t2Jdc5 no es
demasiado buena. Pero además 15 t2:Jxf7 @xf7 16 .te2 .i.f5, y si
de la jugada elegida por Nunn (y 16 ... .txe2, 17 lt:Jxe2 'ii'd5.
Combinaciones difíciles de encontrar 121

tt:Jcxe4) 19 'ifxe4 ! 'ti'xa 1 20 i..h 7 +


~h8, con juego continuo. 18
121 'iixd4?! 'ifxd4 19 ltJxd4 l:tad8 20
i.e3 ltJb4 21 l:.c1? (la igualdad se
preservaba con 21 ltJge6!) 21 ...
ltJbd5 22 i..f2 ltJf4 23 i..f5 :xd4 24
i.xd4 i..xf5 25 g3 t¿)e6 26 ltJxe6
i.xe6 27 i..xa7 tt:Jg4 28i..c5 i..xb2.
Las blancas se rindieron.

Pasemos ahora a la partida de


entrenamiento, en la que Dolmatov
ocupó el lugar de Nunn, jugando
mucho más enérgicamenteque éste.
(P) 1.63 ¿ Cómo deben
continuar las negras? 15. . .. ltJc5!

Después de 15 .. . l!f8 16 i..c4+ Llevando el caballo hacia el cen­


ltJd5, las blancas no pueden jugar la tro, sin permitir que la dama blanca
espectacular17 tt:Jc3 .i.xd 1 18 i.xd5+ se incorpore al ataque, con lo que
'ifxd5 19 ltJxd5 ~.fe8 20 ~xd1 l:.ad8, las negras consiguen adecuada
donde las negrastendríanlas mejores compensación por la calidad.
posibilidades. Pero las blancasconser­
van un fuerte ataquejugando 17 'ii'd3 16. i..c4 e6
i..f5 18 'iff3 ltJab4 (18 ... e6 19 ltJg3 17. ltJxf7 ~xf7
.i.xc2 20 'ii°g4) 19 ltJg3. Otra posibili­ 18. 0­0?
dad era 17 i..d3 ltJf6 (peligroso sería
17 ... .i.f5, por 18 t¿)g3) 18 i.c4+. Mejores posibilidades defensi­
vas concedía 18 .i.g5!, donde las
Nunn decidió impedir .i.c4, y negras tienen dos opciones peli­
jugó: 15 ... 'i!Vd5. Ahora surge una grosas, 18 t¿)ce4 y 18 ... b5. Por
posición crítica. 16 .i.g6 ~ff8 17 ejemplo: 18 ltJce4 19 i..xf6 i..xf6
'ti'd3 e4. Ahora es malo para las 20 'iVd3 'ifa5+ 21 c3, o bien 18 ...
blancas 18 ltJxe4? ltJb4, o bien 18 b5 19 .tb3 d3 20 cxd3 ltJxd3+ 21
.i.xe4 t¿)xe4 19 'if xe4 'ii'xe4 20 ltJxe4 ~f 1 . Pero el gran maestro sugiere
ltJb4, pero las blancas podían man­ 18 ... 'ii'b6!? 19 b3 (en caso de 19
tener el equilibrio con 18 ltJc3!! La i..xf6 'ifb4+! 20 c3 'iixc4) 19 ...
variante principal es: 18 'ifxa2!! ltJce4 20 i.xf6 d3!, aunque las
(18 ... dxc3? 19 .i.h7+; 18 exd3 19 blancas resisten: 21 lif1 d2+ 22
ltJxd5l:.fd8 20 .i.f7+! ~f8 21 ltJf4 .i.f5 'ifxd2 ltJxd2 23 ild8+ ltJxf1 24
22 i.e6; 18 ... 'iia5 19 'i!Vxd4 l:tad8 .i.xb6 e4! 25 l:.d1 axb6 26 ::td7+
20 ¡fc4+ e6 21 i.e3; 18 ... 'ii'e5 19 ~f8 27 ~xf1 I:.xa2 28 ltJf4.
122 Combinaciones y cálculo de variantes

18. ... 'iih8 122

Ahora les resulta difícil a las


blancas defenderse del ataque por
la columna h. Tampoco era malo 18
... b5 (19.txb5 'iVb6).

19. 'ife1

19 ~g5 'iih5 20 .txf6 .txf6,


seguido de l:.h8.
(P) 1.64 Identifique las
19. 'iih7 jugadas candidatas para
20 . .tg5 las blancas.
Mejor es 20 jfg3, aunque tam­ Hay dos posibilidades eviden­
poco salvaría a las blancas. tes: 13 .txf5 y 13 'ii'h5. También
hay una tercera, aunque mucho
20. l:.h8 más camuflada, 13 lZJce4.
21. lZJg3 'iYh2+
22. ~f2 e4! Es fácil descartar la primitivacap­
tura del peón. Después de 13 .txf5?
Y tuve que rendirme,en vista de la tbf6 14 .th 7 + ( 14 .txc8 'ifxc8 15
variante23 l:.h1 e3+ 24 .txe3 lZJce4+. lZJce4 lZJxe4 16 l2Jxe4 'iff5) 14 ... lZJxh7
15 ~h7 .tf5 16 'iih5 'it'd6 (seguido
Como puede verse, Dolmatov de ...'iVg6), y las negras ganan.
jugó esta partida con mucha fuerza y
confianza en sí mismo (sólo empleo, Más complicado es analizar (y no
por cierto, 63 minutos). Lo único que digamos ya sin mover las piezas) 13
podría reprocharle es no haber con­ 'iVh5. Nunn considera que es la juga­
siderado en absoluto algunas otras da más fuerte y, sin embargo,
posibilidades prometedoras, como demuestra a continuación,de mane­
11 ... lZJxe5 12 ... gxf5.
ó ra convincente, que después de 13
... tt:Jf6 la defensa es más fuerte que
Sobre 11 ... lZJxe5 nos pusimosde el ataque. Veamos:
acuerdo, en cuanto a que merecía
seria consideración. Sin embargo, a) 14 'ifh2? dxc3 15 tt:Je4 ( 15
Dolmatovexpresó serias dudas acer­ tt:Jh 7 tt:Jg4) 15 ... fxe4 16 .txe4
ca de 12 ... gxf5. Esto le hizo volver :tea 17 .th7+ ~f8 18 .th6 tt:Jg4.
al análisis de Nunn, en el que Sergei
rápidamentedescubrió un agujero. b) 14 ~h3 dxc3 15 tbh7 tt:Jg4
Combinaciones difíciles de encontrar 123

16 ~g5 (16 ~f6+ ~xf6 17 .th6 f4 negras ganan. Si en su jugada 17


18 'ii'h4 cxb2 19 .txg7 bxa 1 'ii+ y las blancas hubiesen situado
20 ... 'iVxh 1, o bien 19 :d 1 'iYa5+ la torre en b 1 , entonces 20 ...
20 @f1 e4! 21 .txg7 'ii'h5 22 'ifxh5 exd3 habría sido decisivo (la
~xh5, con material extra para las alternativa 20 ... i..xh7 21 i..c4 e6
negras) 16 ... ~h6 17 ~e6 cxb2! 22 .tf6+ i..g6 23 i..xe6 'ii'xf6 es
(Es peligroso 17 ... .txe6 18 menos precisa).
i..xh6) 18 ~xg7 bxa1'ii 19 'iixh6
'ifxc1 + 20 'iVxc1 f4 21 'ifd1 'ifa5+ Veamos la jugada que encontró
22 @f1 e4 23 .txe4 @xg7, y las (y subestimó) Nunn: la brillante 13
negras ganan. ~ce4!! Después de 13 ... fxe4 14
~xe4 (con la amenaza 15 'ifh5), a
e) 14 'i!Vh4 dxc3, y ahora: las neqras les resulta difícil defen­
derse. Por ejemplo:
15 ~h7 ~g4 16 ~g5 (16 ~f6+
~xf6 17 .th6 'ii'd4!) 16 ... ~h6 17 14 ... ~f6 15 ~xf6+ exf6 16
~h7 (17 ~e4 'iVb6; 17 ~e6 fxe6 i.h7+ @h8 17 'ifh5, y las blancas
18 i.xh6 'ifd4; 17 ~xf7 ltxf7 18 tienen un ataque de mate.
.tc4 'ifd6) 17 ... ¡qd4 18 'ifxd4
exd4 19 ~xf8 @xf8 20 .i.xh6 14 ... 'ifb6 15 'ii'h5 'iVg6 (15 ...
.i.xh6 21 ll.xh6 @g7, y las negras ~d8 16 'iVh7+ @f8 17 i.h6) 16
tienen una ventaja abrumadora. 'iiVxg6 fxg6 17 .tc4+ ~f7 18 ~g5,
con ventaja de las blancas.
15 ~e4 fxe4 16 .i.h6 (16 i.xe4
ll.e8! 17 .th6? 'ifd4, o bien 17 14 ... e6 (14 ... f6 14 ... f5, 15
ó

.th7+ @f8 18 .i.h6 'ik'd2+! 19 .tc4+) 15 'ikh5 f5 ( 15 .. . ~e8 16


.i.xd2 cxd2+ 20 @xd2 ll.d8+) 16 ... i.h6!, o bien 16 °ifh7+ @f8 17
cxb217 .:t.d1 (17.txg7 bxa1'ii'+ y i..h6!) 16 'iVh7+ @f7 17 i.g5! (más
18 ... 'ii'xh1; 17 1Wg5 bxa1'tW+ 18 fuerte que 17 ~g5+ ~e 7 18 'iVxg7+
~d2 'ii'a5+) 17 ... .tf5! 18 'ii'g5 (18 @d6) 17 °ifb6 (17 ... 'ii'a5+ 18
i..xg7 ~h7 19 i.xe5 'ifa5+, o bien @e2; 17 fxe4 18 0­0+ ~f6 20
19 'ii'g3 'iib6 20 i..f6+ i..g6) 18 ... i.xf6) 18 'iYh5+ @98 19 'iVg6 (ame­
.tg6 19 .txg7 ~h7 20 .l:.xh7 exd3 nazando, sobre todo, 20 ll.h7 ll.f7
(un error sería 20 ... 'ii'a5+? 21 21 i.h6) 19 ... :S.f7 (19 ... 'iVxb2 20
~f1 i.xh7 22 i..c4! e6 23 i..f6+ 'iVh7+ @f7 21 ~d6++; 19 ... fxe4 20
i..g6 24 'ii'h6, pero era perfecta­ 'ib'h 7 + @f7 21 .:lf1 + @e8 22 'i'Vg6+)
mente posible 20 ... .txh7 21 20 ll.h8+ @xh8 21 'ii'xf7 'ir'xb2 22
i..f6+ i..g6 22 i..c4 'i:Vxd1 + 23 l:.d1, con amenazas decisivas.
@xd 1 b 1 'if +, y el rey no tiene casi­
lla de retirada) 21 i..xe5 (21 ~h8+ 14 ... ~b4 15 'ifh5 ~xd3+ 16
@xg7 22 ~h6+ @f6) 21 ... Vi'a5+ cxd3 f6 17 1Yh7+ @f7 18 0­0, con
22 @f1 'iVxe5 23 'iVxe5 .txh 7, y las un peligroso ataque.
124 Combinaciones y cálculo de variantes

Además de las variantes encon­ 18 ltlf6+ @g7 19 'ii'g4+) 18 'ii'h5


tradas por Nunn, es preciso consi­ 'iig6 19 l:.h8+ @g7 20 'i!Vxg6+ y 21
derar otra defensa,14 ... lle8!?, .:xe8.
señalada por Yusupov.
Nos hemos convencido de que
123 las negras no deben aceptar el
sacrificio de pieza. Nunn considera
que el ataque puede ser rechazado
con 13 ... 'ifb6.

124

A primera vista, me pareció


que las blancas ganaban fácil­
mente, con 15 l::t.h8+ @xh8 (15 ...
i.xh8 16 'ii'g4+ i..g7 17 i.h6) 16
'ii'h5+ c;t,g8 17 lt:Jg5. Sin embargo,
después de 17 ... lt:Jf6, el ataque (P) 1.65 ¿ Cómo deben
es rechazado: 18 i.h7+ (18 'iixf7+ continuarlas blancas?
@h8 19 'ii'g6 .l:.f8) 18 ... tuxh7 19
'i!Vxf7+ (19 'ii'xh7+ c;t,f8 20 tue6+ A 14 'ifh5 sigue 14 ... 'iih6!
fxe6! 21 i..h6 'ii'a5+, seguido de 22 (pero no 14 ... 'i!Vg6? 15 'ifxg6 fxg6
... ~d8, y el rey negro escapa a 16 i.c4+) 15 'ifxh6 ii.xh6 16 .:Xxh6
d7) 19 ... c;t,h8 20 'ii'h5 i.f5 21 fxe4 17 .txe4 lt:Jf6, y el rey negro
tuf7+ ~g8 22 tuxd8 :axd8, y las está seguro.
negras tienen muchas piezas por
la dama. 14 i.c4!! Esta jugada, encontra­
da por Dolmatov, es decisiva para
Las blancas logran una posición reforzar el ataque:
amenazadora después de 15 'iih5
tuf6 16 tuxf6+ exf6 17 i.h6! 'it>f8 14 . . . 'ii'b4+ 15 i.d2 'ifxc4 16
(obligada) 18 i..xg7+ @e7. Pero, ~h8+! (no 16 °ifh5? l1.d8) 16 ...
posiblemente sea más fuerte 15 i..xh8 17 'iih5, con mate inevita­
i.h6! 'ii'b6 (15 ... tuf6 16 i..xg7 ble.
'i!Va5+ 17 @f1 @xg7 18 'ii'c1; 15 ...
i.xh6 16 :xh6 lt:Jf6 17 'if d2 tuxe4 14 ... fxe4 15 'i!Vh5, con un ata­
18 i.xe4 e6 19 1:.h8+!) 16 i.xg7 que irresistible sobre las casillas h7
~xg7 17 ~h7+! 'itg8 (17 ... @xh7 y f7.
Una partida varias veces finalizadas 125
14 . . . 1fVg6 15 tlJxf7 l:!xf7 16
t2Jg5, con ventaja blanca. UNA PARTIDA VARIAS
VECES FINALIZADA
La conclusión a que podemos lle­
gar, sobre la base de todas las varian­ De forma semejante a nuestra ten­
tes consideradas, puede formularse dencia psicológica a cometer erro­
brevemente: la jugada 12 ... gxf5?! no res, ante las amenazas enemigas,
resuelve los problemas defensivos, en hay que tener presente que
vista de 13 ctJce4!! 'iib6!? 14 .i.c4!! donde no se descubren jugadas
Más fuerte es 12 ... t2Jf6. hermosas, siempre puede haber
oculta una mala.
Al comparar esta combinación Siegbert Tarrasch
con una multitud de otras que me
son familiares, tengo que admitir Polugaievsky - Nunn
que es una de las más difíciles con Campeonato de
que me he tropezado. Su compleji­ Europa por equipos
dad radica tanto en la inusual natu­ Skara 1980
raleza del juego combinativo de las
blancas, como en el enorme núme­ 1. d4 t2Jf6
ro de variantes ( cuyo preciso cálcu­ 2. t2Jf3 es
lo resultaría absolutamente imposi­ 3. d5 e6
ble), que nos induce a tomar un 4. c4 exd5
camino falso. Por supuesto, 5. cxd5 d6
Dolmatov y yo difícilmente hubiéra­ 6. t2Jc3 g6
mos podido descubrir la verdad, si 7. e4 .i.g7
una gran parte del trabajo analítico 8. .i.e2 0-0
no hubiese sido realizado previa­ 9. 0-0 l:e8
mente por John Nunn, que le agra­ 10. t2Jd2 t2Jbd7
decemos muy sinceramente. 11. 'ii'c2 tlJeS
12. b3 4Jh5?

Esta jugada conduce a una difí­


cil posición para las negras. Mucho
más prometedoras, según la teo­
ría, son estas tres continuaciones:
12 ... g5, 12 ... a6 y 12 ... t2Jfg4.

13. .i.xh5 gxh5


14. .i.b2 .i.d7

Si 14 ... 'ifh4, entonces 15 t2Jb5


:da 16 t4 t2Jg4 11 t2Jf3.
126 Combinaciones y cálculo de variantes

15. l:.ae1 ~h6. No obstante, y como recordó


Zaitsev, la dama es mala bloqueado­
15 f4 es prematuro, en vista de ra, y las blancas podían haber logra­
15 ... 4Jg4 16 4Jd1 ..td4+! 17 ..txd4 do ventaja con la sencilla 17 4Jc4, o
(17 @h1 4Jxh2!) 17 ... cxd4, y las incluso 17 i..c1 i..h6 18 4Jb2.
negras consiguen complicar el
juego. Pero ahora la verdadera 16. f4?
amenaza es 16 f4 4Jg4 17 4Jf3. No
hay forma de impedir la ofensiva de Un error, difícil de explicar en un
peones blancos en el centro, y sólo gran maestro de la talla de
es posible contenerla, durante Polugaievsky. Lo más probable es
algún tiempo, por medios tácticos. que pensase que tal vez podía
cazar la dama, tras 16 ... t2Jg4 17
15. 'ifh4 4Jf3 .i.d4+ 18 @h 1 tbf2+ 19 l:.xf2
'ifxf2 20 'ii'c1, pero que no perci­
biese la sencilla réplica 20 ... .i.h3!,
después de la cual son las negras
quienes tienen ventaja.

Ahora la partida entra en una


fase de interesantes complicaciones
tácticas y por esta razón es un
espléndido ejercicio, tanto como
ejercicio "normal" (para las negras),
cuanto como partida para "volver a
jugar" a dos. Varias sesiones de
Ahora sería insatisfactorio para entrenamiento han ayudado a reali­
las blancas 16 l:.e3?! 4Jg4 17 l:.h3 zar una apreciable evaluación de las
'ifg5 (amenazando 18 ... 4Jxf2) 18 variantes analizadas por Nunn.
f4 i..d4+ 19 @h 1 'iVh6, con peligro­
sa iniciativa de las negras. Sin ¿Por qué comenzar esas parti­
embargo, era muy fuerte la profilác­ das desde esta posición? Está claro
tica 16 @h1!, que renueva la ame­ que no es posible comenzar antes,
naza 17 f4 4Jg4 18 4Jf3. Ahora, ni puesto que hasta ahora los aconte­
16 ... 'iYf4 17 ltJe2, ni 16 ... 4Jg4 17 cimientos no eran, en modo alguno,
4Jf3 'iYe7 18 h3 le ofrecerían a las forzados. Pero ¿cómo podríamos
negras ningún tipo de contrajuego. sugerirle al jugador con negras una
serie de movimientos evidentes
Otra excelente posibilidad era 16 (iuqadas 1.6 a 19)?
4Jd1 ! Nunn pensaba prevenir 17 f4
con 16 .... 'iff4, con idea de que si 17 En primer lugar, para enmas­
g3? %Yxd2, o bien 17@h1?! h418 g3 carar el momento decisivo de la
Una partida varias veces finalizadas 127

partida, cuando tendremos que ción: en las cuatro primeras juga­


recurrir a toda nuestra capacidad das sólo invirtió dos minutos.
de cálculo y de evaluación de
variantes extremadamente com­ 16. ébg4
plicadas. Es mejor que eso no 17. ébf3 i.d4+
suceda en la primera jugada, 18. @h1 ébf2+
pues de ser así estaríamos 19. lixf2
hablando de un ejercicio conven­
cional (de solución) y no de pro­ Malo, por supuesto, es 19 ~g1?,
blemas de juego ante el tablero. por 19 .. . ébd3+. Zaitsev indica la
siguiente variante: 20 ébxd4 ébxe1
En segundo lugar, para provo­ 21 'if d2 cxd4 22 l:txe1 dxc3 23 'ii'xc3
car (y más tarde, debatirlo seria­ f6! (pero no 23 ... ~8? 24 g3 ~g4 25
mente) un error típico en el que Vlih8+ 'iig8 26 i.g?+) 24 g3 'ti'g4 25
caen muchos jugadores en tales 'ifxf6 ~g6, y el ataque blanco es
circunstancias. Me refiero a la rechazado. En lugar de 22 ... dxc3,
tentación de encontrar el camino parece más fuerte 22 . . . liac8 23
correcto en la posición "directa­ ébd1 (23 g3 dxc3) 23 ... l:Ic2 24 'ifb4
mente hasta el final", lo que signi­ i.g4 (Nunn).
fica gastar una enorme cantidad
de tiempo y esfuerzo en cálculos, 19. ~xf2
realizar las jugadas necesarias y 20. 'iic1 !?
luego volver a examinar las
variantes que ya han sido calcula­ Esta jugada de Polugaievsky
das. Esto se traduce en cansan­ fue la que elegí, en partidas de
cio, errores de cálculo e inevita­ entrenamiento contra Dolmatov y
bles apuros de tiempo. Yusupov, aunque sabía que 20
'ii'b1 ! era objetivamente más
Es mucho mejor realizar rápida­ fuerte.
mente las jugadas obligadas (una
vez convencidos de que son real­
mente obligadas), y sólo entonces
tomar una decisión crucial, cuando
se produce una posición en el
tablero que requiere un cálculo
minucioso. Sólo en ese momento
debe usted sumergirse en varian­
tes complicadas.

Así fue, precisamente, cómo


actuó Dolmatov al jugar esta posi­
128 Combinaciones y cálculo de variantes

Rápidamente, las blancas ven (P) 1.66 ¿Qué hubiera


como su compensación por la cali­ respondido usted a esa
dad se desvanece, a causa de la jugada?
fuerza de los alfiles negros y el
debilitamiento en la posición de su Nunn consideró las variantes
rey. Desde b1 la dama defiende el que siguen:
peón de e4, lo que tiene una impor­
tante significación en la variante 20 21 exf5 l:.xe1 + 22 'iVxe 1 'if xb2.
... .th3 21 l:tg1 ~f8? 22 ét:Jxd4 cxd4
23 ét:Jb5. 21 ctJd1 .i.xe4! 22 lt:Jxf2
(22 'ili'xe4 l:.xe4 23 lt:Jxf2 ~xe1 +
Después de 21 ... .tg4 22 rm 24 lt:Jxe1 i.xf2) 22 ... i.xb1.
'iVe3, la continuación podría ser 23
4Jxd4 cxd4 24 4Jb5, y tras 24 ... 21 l::tf1 .txe4! 22 líxf2 i.xb1.
'iWxe4 25 ét:Jc7 'iYxb1 26 .:xb1 ~e2!
27 ét:Jxa8 .tf5, o bien 25 ét:Jxd6 21 ~e2 i.xe4! 22 'ii'c1 ! (22 l:.xf2
'ii'xb1 26 i:.xb1 ~e2 27 h3 l:Id8! 28 .i.xb1; 22 tt:Jxd4 .txg2++; 22 !;Ixe4
4Jxb 7 l:txd5 29 hxg4 hxg4, con ven­ .:lxe4) 22 ... i.xf3! (si 22 ... 'iixf3 23
taja negra. gxf3 i.xf3+ 24 l:tg2 ~h8 25 'iff 1) 23
1:txf2 .txf2, y las negras ganan.
Dolmatov realizó el interesan­
te avance 23 e5!? (23 i.xc3? Sin embargo, más tarde descu­
24 ét:Jg5!) En caso de 23 f5, las brió, durante el análisis, la fuerte
blancas pueden elegir entre 24 jugada 21 i.a1 !?, que para la ame­
ét:Jb5!? .txb2 25 ét:Jxd6 (25 'ii'xb2? naza de las negras, que ahora
'iVd3) 25 ... i.c3 26 h3 y 24 4Jxd4! están obligadas a cambiar en c3,
cxd4 25 ét:Jb5. Después de 23 ... que era lo que querían evitar.
dxe5, sigue 24 lt:Je4. Nunn sugie­
re 24 ... exf4! 25 l:te1 (si 25 4Jeg5 Otra réplica,quizá más fuerte, fue
ó 25 ti)fg5, entonces 25 ... f5; 25 sugerida por Zaitsev: 21 l::tf1 ! i.xe4
i.xd4 'ifxe4) 25 ... i.xb2 26 1;lxe3 22 lt:Jxe4 'ir'xb2 23 'if d3! (pero no 23
(26 'ifxb2 'i!Vxe 1 + 27 4Jxe1 laxe4) lt:Jxd4? 'iWxb1 24 lt:Jf6+ @g7 25
26 ... fxe3, y si 27 4Jd6, entonces lt:Jxe8+ l::lxe8 26 J:hb1 cxd4, con un
27 . . . ~xf3 28 gxf3 e2 29 4Jxe8 difícil final de torres para las blancas).
.:xe8, ganando. Según Nunn, las blancas tienen
buena compensación por la calidad,
Durante la partida, el gran en razón de sus amenazas 24 4Jeg5
maestro inglés pensaba jugar y 24 4Jxd6. Si, por ejemplo, 23 ...
la ingeniosa 20 ... .tf5 (con la :Lad8, 24 4Jeg5 (24 i:[b1? ¡¡xa2 25
amenaza 21 ... .txe4 22 lbe4 lt:Jxd4 ~e4 26 lt:Jf5 'ii'xb 1 + 27 'if xb1
nxe4). .U.de8) 24 ... 'ge7? (mejor 24 ... i.g7)
25 'ir'xh7 + ~8 26 lt:Je5!, o bien 23 ...
Una partida varias veces finalizadas 129
i.g7 24 ltJxd6 l:Ie2 (24 . . . 'ii'e2 25 parecía también a mí, hasta que
'i:Vb1) 25 ltJg5 'iWc2 26 'iff3, o aun 23 jugué esta posición con Yusupov.
... :e7 24 ltJxd6 'ife2 25 ~b1. Volveré sobre esto.

Volvamos a la partida. Dado que 21. @f8?!


no es bueno 20 ... i.xc3? 21 'i!Vxc3, 22. ltJxd4 cxd4
las negras sólo disponen de una
forma de evitar la pérdidade la dama. (P) 1.68 ¿ Qué deben hacer
las blancas?
20. i.h3!
21. ~g1 Totalmente desesperado es 23
gxh3? ~f3+ 24 _:92 dxc3 25 ..txc3
.:xe4." Tampoco es mejor 23 ltJd1?
..txg2+! 24 ~xg2 'il:Ve1 + 25 l:.g1
'iVxe4+ 26 llg2 'ife1 + 27 l!tg1 'ir'e2!,
con la decisiva amenaza 28 ... 'iff3+.
A 23 ltJb5?, lo más sencillo es 23 ...
I:.xe4, amenazando 24 ... ..txg2+.

La desesperada tentativa de
Polugaievsky por crear contrajue­
go, con 23 f5?, no le reportó nin­
gún éxito. Siguió: 23 ... dxc3 24
(P) 1.67 ¿Cuál cree usted 'iYxc3 (24 'ifh6+ @e 7 25 ..txc3 ~g8,
que es aquí la mejor juga­ o bien 25 ... ..txg2+ 26 .:xg2 'iff 1 +
da? 27 l!g1 'iff3+ 28 l:tg2 'iVxc3) 24 ...
.:xe4 25 gxh3 (25 'ii'xh3 lle 1 ; 25
Nunn jugó la tentadora 21 ... @f8, ..Wh8+ @e 7 26 ~f6+ ~e8 27 'ifh8+
en prevenciónde 22 gxh3+ y plante­ @d7 28 'i!Vxa8 ..txg2+) 25 ... @e8!
ando la amenaza 22 .. . ..txg2+ 23 (Naturalmente, las negras paran la
~xg2 'iVxf3. Dolmatovrealizóprecisa­ transparente amenaza 26 :g8+!)
mente la misma jugada. También 26 °if d3 .:e1 27 l:rxe1 (27 't!Vb5+
consideróseriamente21 ... @h8, con @f8 28 ..tg7 + ~g8!) 27 ... 'iVxe1 +
idea de respondera 22 ltJxd4 con 22 28 ~g2 .:es 29 f6 ~d7 30 'iixh7
... l:tg8 23 'iic2 (23 gxh3 cxd4) 23 ... 'iYd2+ 31 @g3 'ifxd5 32 @h4 .:es.
i.xg2+ 24 llxg2 'i!Vf1 +, ganando,pero Las blancas abandonaron.
la descartó a causa de 22 ltJg5!
'i!Vxg1 + 23 ~xg1 ..txg1 24 @xg1. Sin embargo, la posición de las
blancas no es desesperada en
La tranquila continuación 21 ... modo alguno .
..tg4 no le ofrece nada positivo a
las negras, según Nunn. Así me lo 23 . ..ta3!!
130 Combinaciones y cálculo de variantes

Nunn recomendó el sacrificio


128 de calidad 23 ... l:tec8!, para res­
ponder a 24 i.xd6+ con 24 ...
@e8 25 'ii'a3 l:.xc3 26 'ii'a4+ @d8.
Sin embargo, Dolmatov, tras
haber jugado yo 23 i.a3!!, decli­
nó jugar 23 ... l:.ec8, en razón de
24 f5 ó 24 i.xd6+ @e8 25 f5.

Yusupov calculó las variantes


de forma más precisa, llegando a
la conclusión de que es un error
No sirve, por supuesto, 23 ... jugar 24 i.xd6+? @e8 25 f5,
dxc3? 24 i.xd6+ .l:e7 25 'iYxc3. debido a 25 . .. l:.xc3 26 'ii'g5
Jonathan Mestel descubrió aquí i.xg2+ 27 l:.xg2 'ii'e1+ 28 l:.g1
una hermosa variante: 23 ... 'ii'xe4+, estiamando que es más
Iiad8? 24 lbb5 l:.xe4 25 tbxd6!! fuerte 24 f5! (Con la amenaza 25
i.xg2+ 26 l:.xg2 lle1 + 27 'iVxe1 VWh6+). 24 ... l:.xc3 25 VWh6+ @e8
'ii'xe1 + 28 l:.g1 'ii'e2 29 tbe4+ ~d6 26 ~xd6! i.xg2+ 27 l:.xg2 'ii'e1 +
(29 ... @e8 30 tbf6++) 30 i.xd6+ 28 .:g1 'ii'xe4+ 29 l:.g2. Aquí las
@e8 31 tbf6+ Wd8 32 l:.98. blancas tienen prácticamente
aseguradas las tablas, puesto
Zaitsev sugirió 23 ... f6, con el que tras 29 ... í:.d8 30 'ii'f8+ ~d7
siguiente análisis: 24 lbb5 !:t.xe4 31 'iixf7+ @c8 32 ~e6+1 'ii'xe6
25 tbxd6 (25 i.xd6+ We8) 25 ... 33 dxe6 l:.f3 34 l:.c2+ ~b8 35 e7,
i.xg2+ 26 l:.xg2 :e1+ 27 'iVxe1 las blancas deben ganar, con 35
'ii'xe1 + 28 .:91 'ife2 29 tbf5+ @e8, ... l:.e8 36 i.d6+ @a8 37 l:tc7, con
y las negras ganan. Sin embargo, la amenaza 38 l;Id7. Aquí finaliza
también aquí 24 f5! le permite a Nunn el análisis en su libro de
las blancas crear serias amena­ 1997, de forma poco convincen­
zas contra el rey enemigo. te.

Las negras pueden impedir la En primer lugar, existe la


apertura de la peligrosa diagonal siguiente defensa: 37 ... l:.xf5 38
c1 ­h6, jugando 23 ... f5. Las blan­ 1m
l;Id7 + 39 @g2 l;Ic1. Ahora, des­
cas deben actuar entonces confor­ pués de 40 l:.d8+ l:.c8 41 i.c7 d3!
me a la recomendación de 42 ~xc8+ l:.xc8 43 i.d8 .:c2+ y 44
Yusupov: 24 e5! dxc3 25 'iixc3! ... l:.e2 y las negras ganan; son
i.g4 26 e6, o bien 24 . . . ltec8 25 tablas tras 40 i.c7 l:.xc7 41 l:.xc7
i.xd6+ @e8 26 'ii'd1 ! i.g4 27 'ifd3 @b8 42 l:.d7 @c8, sería interesante
( con la amenaza 28 'ii'b5+) 40 @f3!?.
27 ... a6 28 lbb5!
Una partida varias veces finalizadas 131

Pero aún hay algo más fuerte: 35 98 parece consistente, pero lo cierto
... ltg8! (no 35 ... lte8?), donde las es que puede refutarse con 24 é2Jb5!
negras ganan tiempos importantes ltac8 25 'iVf 1 ! , donde las blancas
con amenazas de mate. Después de quedan con ventaja material.
36 i.d6+ @a8 37 h4 ltxf5, tienen
buenas posibilidadesde culminarcon Yo no había visto la jugada 25
éxito su labor. Nunn examinó la ~f1 !, porque mi atención había sido
siguiente variante: 38 ltd2 b6 39 copada por una combinación, pero
.:Xd4 ltf 1 + 40 @h2 ltf2+ 41 ~h 1 @b 7 lamentablementecometí un error de
42 i.a3 lic8! 43 ltd7 + @a6 44 l:.d8 cálculo. Cuando era un activo juga­
ltcc2 45 ~g 1 ltg2+ 46 Wh 1 ( 46 ~1 dor de torneo, realizaba esas tareas
2:th2 47 @g1) 46 ... láh2+ 47 @g1 sin dificultades, pero en los últimos
ltcg2+ 48 Wf1 ltxa2 49 @g 1 lthc2+, años, habiendo abandonado el aje­
o bien 41 ~h3 @b7 42 i.a3 .ñfg2 43 drez de competición, he dejado de
ltd3 :91 44 @h2 :8g2+ 45 @h3 l:.e2 ser un contrincante lo bastante fuer­
46 nd7 + @a6 47 l:td8 l:te3+ 48 @h2 te para este tipo de entrenamiento.
ltge1, con ulteriorofensiva en el flan­ En este sentido, quisiera repetir mi
co de dama. recomendación a quienes tengan
una relación profesional con el
En nuestra partida Dolmatov entrenamiento: es fundamental
jugó de otra forma, que procedere­ combinar sus actividades de entre­
mos a analizar. namiento con el juego práctico.

23. @e7?! 24. i.xd6+? @d7


25. é2Ja4 :ac8

25 . . . @xd6 26 e5+ @d7 27


é2Jc5+ <itie 7 28 é2Je4 !

26. é2Jc5+ l:.xc5!

Yo sólo contaba con 26


~xd6? 27 e5+ ~e 7 28 d6+ ~f8 29
gxh3, o bien 28 ... @d8 29 d7!, con
probables tablas.

{P) 1.69 ¿Qué recomen­ 27. Vi'xc5 i.xg2+!


dación le daría a las 28. ltxg2 'ife1+
blancas? 29. ltg1 'iVxe4+
30. ltg2 zes
En principio, la idea negra de
incorporar la torre al ataque desde Las blancas se rindieron.
132 Combinaciones y cálculo de variantes

Tenemos razones para cuestio­ neo. Pronto llegaron a la posición


nar la jugada 21 ... @f8?!, conside­ del diagrama anterior (Dreiev, con
rando los acontecimientos del negras). El siguiente curso de la
tablero. Como pronto quedará partida, que fue una auténtica
claro, era más fuerte la jugada de comedia de errores, ilustra, una
Yusupov, 21 ... i.g4! Por supuesto, vez más, lo difícil que resulta orien­
difícilmente hubiera sido posible tarse en situaciones tan complica­
calcular todo esto ante el tablero, das sin un entrenamiento especial,
de modo que aquí hay que confiar aun para jugadores de tanto talen­
en la propia intuición to como lvanchuk y Dreiev. Cierto
que ambos sólo tenían 15 años. La
Volvamos a la jugada de partida prosiguio así: 23 f5? dxc3?
Yusupov en "nuestra" partida. (era esencial 23 ... f6, con posición
ganadora de las negras) 24 'iig5+
21. ... i.g4! @f8 25 i.xc3 lle5 26 'iff6? (Con
26 h3! ganaban las blancas) 26 ...
La amenaza es 22 ... ..txf3 23 i.h3! 27 'i'xd6+ 'ge7 28 f6 i.xg2+.
gxf3+ Vi'xg1+, y a 22 ¡tf1 seguiría Tablas.
22 ... 'ir'e3, con ganancia de tiempo.
23. 'gf1 ! 'ii'h4!
22. ltJxd4 cxd4
Mucho más flojo es 23 ... 'ife3?
22 ... 'it'xd4 23 ltJbS. 24 'iixe3 dxe3 25 h3 ..td7 26 :e 1,
puesto que en el final las blancas
130 siguen teniendo excelente com­
pensación por la calidad.

24. ltJb5 ilxe4

A 24 .. . i.e2!? Sigue 25 ltJxd6


i.xf1 26 'iVxf1 . Nunn indica la varian­
te 26 . . . l:.ed8 27 ltJfS 'ii'f6 28 i.xd4
'iVa6 29 'iYe1, con peligro para el rey
negro. En lugar de 26 .. . .:.ed8, es
Mientras preparaba a Dreiev más fuerte 26 ... 'ii'f6! 27 lbxe8 'gxe8
para el Campeonato Mundial 28 es (28 'iff3? 'ii'f5!; 28 ¡vd3? iVxf4).
Cadete de 1984 (donde, por cierto, Ahora, en lugar de 28 ... 'ii'f5, puede
se proclamó campeón mundial por jugarse 28 ... ltxe5 29 i.xd4 'ii'a6! 30
segunda vez consecutiva), organi­ 'ii'c1 l:.e8, seguido de f7­f6. Las
cé una sesión de juego "a dos negras están mejor, aunque después
manos", entre él e lvanchuk, quien de 31 h3, con idea de 'i/c7, y un
debía participar en el mismo tor­ juego totalmenteconfuso.
Una partida varias veces finalizadas 133
25. ctJxd6 ~e2 serían posibles tanto 27 ... f6 como
26 . .txd4 27 ... 'ifxd6.

27. l:t.d8!?
28. f5 f6!

No, por supuesto, 28 ... l:lxd6?,


por 29 f6 'iVe4 30 'ii'g5+ 'ii'g6 31
'ii'xg6+ hxg6 32 .txd6, con proba­
bles tablas.

29. 'ii'f4

(P) 1.70 ¿Qué deben jugar También analicé 29 h3, pero la


las negras? descarté, en vista de 29 ... 'ife5!
30 hxg4 'ii'g3 31 i.f2 1:txf2 32 :xf2
Es malo 26 . . . J:.xa2?, por 27 'ifxf2 33 t2Je4 (33 "f/c7? 'i!Ve1 + 34
'i!fc7 :ta
28 ltJe4 f6 29 "ile7 (29 d6; <itih2 'ife5+) 33 'ii'xd4 34 'ifc4
29 .tf2!) Nunn considera que las (34 "f!ic7 .:Ie8) 34 'iVa1 + (el final
negras deben forzar tablas con 26 que resulta de 34 ... 'iixc4 tam­
... i.f3 27 ctJf5! 'ikh3! (pero no 27 ... bién es favorable a las negras) 35
i.xg2+? 28 <t>g1 'ifh3 29 ctJh6+ <t>f8 <t>h2 'iie5+ 36 <t>g1 b5, ganando.
30 'ii'c5+ <t>eB 31 'ii'b5+ y 32 'ii'xe2)
28 l2Jh6+ ~f8 29 'ii'c5+ <t>e8 30 29 .... 'ii'e5!?
'iVb5+ ~f8 31 'if c5+ (31 'ikxe2?
.txe2 32 gxh3 .txf1 ), con jaque La variante 29 b6 30 .ta3
perpetuo. ~xa2 31 t2Jc4 'ife2 (31 ... l:txa3 32
d6) 32 :g 1 no le pareció a Yusupov
Después de 26 ... .:!d8 27 'ilc7, lo bastante convincente.
las negras pueden seguir con 27 ...
.:.d7 28 ifc8+ 'ifd8, donde mantie­ 30. "f/ixe5
nen la ventaja sin ningún riesgo.
30 h3 'ifxd5.
Pero Yusupov encontró una
continuación mucho más fuerte. 30. l:txe5
31. h3 i.e2
26. 'ife7!! 32. :e1
21 . .tes
32 l:If2 i.d3.
El caballo no puede permitirse
jugar, puesto que la dama negra 32. :l.xd5
llegaría a e4. Si 27 f5, entonces 33. t2Jxb7 l:.d1 !
134 Combinaciones y cálculo de variantes

Más fuerte que 33 . . . :8d7 34


ltxe2 l:.xb7 35 b4, que, no obstan­ LA PRACTICA EN
te, es suficiente para ganar.
JUGAR DE NUEVO
34. t2Jxd8 l:txe1+
La combinación moderna parece,
35. <t>h2 .i.d3 ciertamente, poseer una característi­
ca inseparable: como si estuviera
También es bueno 35 ... a6. En
encerrada en una envoltura fantas­
esta posición la partida se interrum­
magórica, oculta, por así decirlo,
pió. Las negras tienen una ventaja
entre líneas, negándose a salir a la
decisiva: proyectan atacar la casilla
luz, y cuando eso ocurre, surge de
g2 mediante l:.e2 y ..te4.
repente, en la cresta de la ola, de la
oscuridad al tumulto del juego prác­
tico, y aunque carece del fulgor del
relámpago, su modesta apariencia a
menudo contrasta con la profundi­
dad intelectual de su concepción.
Aaron Nimzovich

Deseo llamar la atención sobre


otras tres posiciones que pueden
emplearse como ejercicio para jugar de
nuevo. Son un poco más sencillas que
los ejemplos de las partidas de Nunn,
pero intrincadas de todos modos. En la
primera y tercera usted juega con blan­
cas, y en la segunda con negras.

Mestel ­ D. Gurevich
Hastings 1982­1983

132
La práctica en jugar de nuevo 135

Las blancas tienen dos peones 133


de ventaja, pero la clavada de su
torre de e5 es extremadamente
desagradable. Está claro que las
negras no podrán sobrevivir
sin táctica.

43. :e1 l:.e8

Desesperado sería 43 ... 1:Ixe5?


44 'iVxe5 'ii'xe5+ 45 1:Ixe5 1:If2 46
b3, cuando las blancas imponen
sus dos peones de ventaja.
Al comentar la partida para el
44. 'iVd1!! lnformator 36, Gurevich recomenda­
ba la respuesta 45 'if d5+. En reali­
Señalado por Rafael Vaganian. dad, este tentador jaque deja esca­
En la partida se jugó 44 'ifc4+? lU7! par la victoria. Las negras juegan 45
(si 44 .... ~f8? 45 ¡fxb4! ~xb4 46 ... @h 7! ( si 45 ... @f8?, entonces no
1:Ixf5+ @g8 47 lixe8+, pero, como 46 'ifc5+? 'ii'xc5 47 .:xc5 :xc5, ya
pronto resultará claro, las negras que la torre de e8 está defendida;
tampoco perderían después de 44 pero, por otra parte, las blancas
... ~h7!? 45 'ifc5 'ifxc5!) 45 ~b5 ganan con 46 'ii'b7!! 'i:Vxb7 47 .:xt5+,
~fe 7, y los jugadores acordaron o bien 46 ... 'ii'd6 47 'ifxb4!) 46
tablas, en vista de 46 'iYc4+ @h7 47 'iYa5!? 'ifd6! (46 ... ¡fb8? 47 'ifb5!;
'ifh4+ @g8 48 1Wc4+. 46 ... 'i!Vxa5? 47 .l:.xa5 .l:.xa5 48 1:Ixe8
lixa4 49 l:.e4(b8) y 50 b3, ganando)
Malo sería ahora 44 ... 1:Ifxe5? 47 'ifc5 'ifxc5! (no 47 ... 'ii'b8? 48
45 'iYxd6 :xe1 46 'ifxb4, así como 'ifb5!) 48 1:Ixc5 :txc5! 49 1:Ixe8 1:Ic2
también 44 . . . 'iWxd 1? 45 1:Ixe8+ y 50 b3 .tlc3. Las blancas pierden uno
46 .:xd1. Si 44 ... 'iYb8, entonces de sus peones, y tras el inevitable
45 'iYd5+ @h7 (con 45 ... @f8 sigue cambio de los peones del flanco de
igual) 46 'ii'b5! 'iixb5 (46 ... 'ifd6 47 dama, el final de torres es tablas.
'ifxe8; 46 ... 1:Ifxe5 47 'ifxb8) 47
1:Ixb5 1:Ixe1 (47 ... :xb5 48 .l:f.xe8) 45. 'ii'c1 ! ! 'ii'd6
48 .:xf5 l:te2 49 b3 l:.e3 50 1:If3.
45 ... ~b8 46 'ifc4+ y 47 'ii'b5.
44. ... 'ifc7!
46. 'if c5! 'ifxc5
La mejor defensa. 46 ... 'ii°b8 47 'ii'b5!

47. l¡xc5 1:Ixe1


136 Combinaciones y cálculo de variantes

A diferenciade la varianteanterior poner la posición, para ser jugada


(45 ¡vd5?!), las negras no pueden desde el noveno movimiento de las
jugar ahora 47 ... :Xc5, puesto que la blancas. Pero incluso capturando de
torre de e8 sería capturadacon jaque. dama no se resuelvenlos problemas
defensivos negros, en vista de 1 O
48. l;lxf5 l:.e2 i.xf6! gxf6 11 :X.e? lbxd2 12 lbxd2,
49. b3 :e3 con Una considerable ventaja de las
50. l:.f3 blancas. El comienzo del ejercicio
tenía que posponerse.
Las blancas imponen su ventaja
material. 10. l:.xc7 lbxd2

Mij. Tseitlin ­ N. Popov No 10 ... i.d6?, por 11 i.c4.


URSS 1982
11. lbxd2?!
1. d4 lbf6
2. lbf3 b6 Si 11 'i!Vxd2, entonces 11 ...
3. i.g5 lbe4 lbe4. Sin embargo, como señala K.
4. ilh4 d5 Neat, después de 12 'if c2 i.b4+ 13
5. lbbd2 i.b7 <;tid1, las blancas tienen clara ven­
6. e3 lbd7 taja, a causa de la doble amenaza
14 'ii'a4+ y 14 i.c4.
6 ... g6!?
134
7. c4 lbdf6
8. :c1 e6
9. cxd5

Las negras han jugado la apertu­


ra torpemente y ahora no es fácil
recomendarlesnada bueno. No sirve
9 ... i.xd5 10 i.b5+, ni 9 ... exd5 10
'ifa4+ c6 11 :Xc6! ¡vd7 12 i.b5 a6 13
:Xe6+. A 9 ... lbxd2 es muy fuerte el Comencemos en este punto. Le
jaque intermedio 1 O 'ifa4+! recuerdoque está ustedjugando con
negras. Tendráque refutar la opinión
9. ... 'ifxd5 del comentarista,MijailTseitlin,quien
consideraba que la posición de las
El sacrificio de peón que se pro­ negras era muy difícil.
dujo en la partida me pareció la única
continuación plausible,de modo que 11. .i.d6
inicialmentetenía la intenciónde pro­ 12. 'ii a4+ <itif8
La práctica en jugar de nuevo 137

Si ahora 13 :c3, despuésde 13 ... seguido de mate) 18 i.xe6! ~xe6


lbe4, o 13 ... g514.i.g3@g7, las negras 191lxb7, y las blancas pronto con­
logran buena compensación por el virtieron su abrumadora ventaja
peón, gracias a su ventaja en desarrollo. posicional en victoria.
Para no entregar la iniciativa, Tseitlin ini­
cia una combinación que le plantea Parecidas consecuencias tiene
serios problemas a su oponente. la continuación 14 ... °ifh5? 15
llxb 7 'ii'xh4 ( 15 ... ~xd2 16 i.xe6 !
13. e4!? ~xe4 fxe6 17 'ii'd7, y si 16 ... :ea 17
'ifxe8+ @xe8 18 i.xf7 +) 16 g3!
Después de 13 . . . 'ii'h5?, 14 i.xg3 ( 16 ... 'ti'g4 17 'ii'd7, o bien
.:xb7 'iixh4 (14 ... !Ic8 15 ~f3) 15 16 . . . ~xg3 17 fxg3 i.xg3+ 18
e5 i.xe5 16 'i!Va3+. ~d1) 17 fxg3 ~xg3 18 'ii'a3+ y 19
'ifxg3.
14. i.c4
14. ... 'ii'f5!!
Imperceptiblemente,hemos llega­
do al momento crítico de la partida. La única, pero suficientedefensa.

135 15. :xb7 ~xd2


16. @xd2

A 16 i.e2 es fuerte 16 ... l:.c8!

16. 'ii'f4+
17. @d3 'ii'xh4
18. 1l.xa7

No sirve 18 ~d7, por 18 ... i.e7.

(P) 1.72 ¿Qué deben jugar 18. ~d8


las negras? 19. :d7

Nikolai Popov respondió 14 ... O bien 19 J::ta8 g6.


°ifxd4? Después de 15 llxf7+!
(peor es 15 ~f3? 'ifxb2) 15 ... @g8 19. ... 96
(15 ... @xf7 16 i.xe6+ y 17 'iVxd4)
16 tbf3! (Después de 16 0­0, sigue El rey negro se refugia en g7,
16 ... ~c5!, pero no 16 ... tbxd2?, después de lo cual su bando tendrá
por 17 i.xe6) 16 ... 'iixb2 17 0­0! excelente compensación por el peón
(17 ~xb7? i.b4+ 18 @f1 'ii'c1+) 17 menos.
... ~c5 (17 ... @xf7 18 'ii'd7+,
138 Combinaciones y cálculo de variantes

El siguienteejemplopuedeemple­ Parece tentador 24 d5!?


arse tanto para volver a jugarse nor­ Después de 24 ... exd5, la combina­
malmente,como "a dos manos". ción 25 lt:Jxg6+? resulta ser incorrec­
ta: 25 ... fxg6 26 'ii'h8+ ~e7 27 'ife5+
Plachetka - Popovi tbe6 28 i.xd5 l:.xc1 + 29 l:.xc1 i.d7.
Zemun 1980 Sin embargo, existe una jugada muy
fuerte, descubierta por un jugador de
mi escuela: 25 i.a6!? Después de
25 ... l:.xc1 + 26 l:.xc1, se amenaza
con penetrar en c7, y si 26 ... tbe6,
las blancas logran ventaja con 27
i.c8! tbc5 (27 ... l:.xc8 28 lt:Jxg6+!)
28 i.d7! (amenaza 29 t'.bc6) 28 ...
@98 (28 ... t'.bxd7 29 t'.bc6!) 29 t'.bc6!
(A tablas conduce 29 ..txe8 l:.xe8 30
4Jg4 4Jd3! 31 4Jf6+ @f8!) 29 ... 4Jd3
30 ~f6! 'iVd2 31 tbe7+ @h7 32 l:.f1
'ii'b2 33 'ii'c6, ganando.
Las piezas blancas son activas,
la estructura de peones en torno al La captura del alfil, con 26 ...
rey negro está debilitada y no ofre­ 'ilixa6, se refuta con 27 l:.c7! Por
ce un refugio defensivo seguro. En ejemplo: 27 ... b5 ( defensa contra 28
tales casos es muy importante que tbxg6+) 28 tbg4, con ataque irresis­
el bando activo utilice sus ventajas tible. Sin embargo, existía la defensa
posicionales, pues de otro modo su 27 ... ~98! 28 tbxg6 ~h 7, y las blan­
oponente puede consolidarse, eva­ cas tienen que hacer tablas: 29
porándose la ventaja. 4Jf8+ @98 30 tbg6 ~h 7!

La partida prosiguió así: 24 h3?! Otra idea se produce aquí por


l:.ac8 25 i.b3 'ifb4! (En caso de parte de un jugador de gran éxito
cambiarse torres en c1, la dama práctico, Petia Svidler. Se trata de
blanca penetraría por la columna e) preparar la ruptura en d5, con el
26 tbg4 l:.xc1+ 27 .:txc1 l:.xc1+ 28 avance 24 e4! Después de 24 ...
'iVxc1 h5 29 tbeS 'iVd6 30 iic8 @g7 l:.ac8 25 d5 l:.c5 26 tbg4!, y las
31 tbc4 'iVd7 32 'iYa6 'iYc7 33 'iYa3 negras tienen una difícil resistencia.
i.c6 34 tbe5, y los jugadores acor­ Después de 24 . . . b5, sigue 25 d5!
daron tablas. En lugar de 26 tbg4, bxc4 26 tbxc4 l:.xc4 27 'ii'h8+ @e7
valía la pena intentar 26 l:.xc7 l:.xc7 28 l:.xc4 (si 28 ... exd5?, 29 'iVe5+),
27 d5! exd5 (no 27 ... 'iYc3? 28 'ifa3+ y la posición no es envidiable.
'ii'c5 29 d6! 'ilixa3 30 dxc7) 28 lt:Jg4,
pero tampoco en este caso han obte­ El gran maestro Jan Plachetka
nido las blancas nada tangible. indicó una forma muy fuerte de conti­
La práctica en jugar de nuevo 139
nuar el ataque, y la analizó de forma (P) 1.73 ¿Cómo debe
soberbia, pero lamentablemente no conducirse la ofensiva?
llevó sus análisis demasiado lejos,
como consecuenciade lo cual produ­ Las blancas tratan de capturar
jo la impresiónde que había produci­ el peón de h6 con jaque.
do una evaluacióninadecuada.
27. ~f6+ @f8
24. ébg4!? 28. 'i'id6+! ~g7

Amenaza 25 d5. Es malo 24 ... 28 ... ~g8? 29 lt:Jf6+; 28 ... Z:.e7


h5?, debido a 25 d5! hxg4 26 d6. 29 .txd5 (o 29 .tf1 ), con clara ven­
taja. blanca.
24. l:iac8!
25. d5! exd5! 29. 'iif4!

Las negras pierden después de Amenazando 30 'ifxh6+ ~98 31


25 ... :txc4? 26 l:lxc4 l:lxc4 27 'ifh8+ ébf6++.
~e 7 28 'ii'f6+ @f8 29 ébe5! (29 d6?
'ifc3) 29 ... ~c3 30 'iVh8+ @e 7 31 29. ~ta
d6+ ~xd6 32 ébxc4+'iVxc4 33 'ii'xe8
(Plachetka). Capturar el alfil se refu­ Una partida de entrenamiento
tó, de forma aún más sencilla, en Chemin ­ M. Gurevich (1984) tuvo un
una partida de entrenamiento interesantedesarrollo: 29 ... .:.c6? 30
Yusupov ­ Dolmatov, en 1981: 26 ..tf1 ! .td7 31 'iixh6+ @98 32 .:xc6
'ifh8+ ~e 7 27 d6+ @xd6 28 'iff8+ l:.xc6 33 ébe5 .:t.d6 34 :c1 .tb5 35
@d5 29 l:lxc4 llxc4 30 'iYxe8 (30 'iVf4! ~a4 (35 ... .txf1 36 ébxf7! ébxf7
ébf6+!?) 30 ... .:xg4 31 'ii'xd8+ ~e5 37 .:te?) 36 ..txb5 'ifxb5 37 h4 'iVe8
32 f4+ ~f5 33 'if d3+ @f6 34 h3!, y 38 .:r.c8, y las negras se rindieron.
las negras se rindieron.
30. 'ii'xh6+ @e7
26. 'ii'h8+ @e7 31. 'ii'h4+ wta
Otra posibilidad era 31 ... ~d6!?
Las blancas podrían seguir enton­
ces 32 tbf6 .:.xc4 3 lbxe8+ ~d7 34
ébf6+ ~e6 35 .:.xc4 J:xc4 36 e4!.

32. 'iVh8+ ~e7

Se ha producido la misma posi­


ción que después de la jugada 26 de
las negras, pero sin el peón de h6.
140 Combinaciones y cálculo de variantes

33. 'iff6+
36. ~c6!
33 'ti'e5+? ~e6. 37. 'ifxd5

33. 'it>f8 Más flojo es 37 'if d6+ ~e 7 38


34. 'ii'd6+ ~xd5 l!d7.

No 34 ~e5 (con la amenaza 35


tbxg6+), debido a 34 ... 'it>g8! 35. líd1 37. ~e7!
dxc4 36 .:d4 (36 ~d8 :.Xd8 37 ~xd8 38. 'iixa5
'iixe5) 36 ... ~e6! 37 l:th4 ~g7.
Parece que no hay nada mejor.
34....
138 38. bxa5
39 . ~xe8 .U.xc4
40. .:xc4 :Ixc4
41. ~d6 l:tc2
42. g4!

42 a3!?

42. l:txa2
43. :b8+ @g7
44. g5
Ya hemos visto esta posicion
(pero con un peón negro en h6). El ataque al rey continúa, a
Plachetka considera que las blancas pesar de los numerosos cambios.
no pueden ganar aquí, en vista de la Las negras tendrán que luchar
variante 35 ~f6 i.b5!! (35 ... i.a4? duro por las tablas.
36 ~xd5 .:xc4 37 .:xc4 1::txc4 38
'iixd8) 36 ~xd5 (36 I1xb5 .:Ixc4!) 36 "El pez pequeño, también es
... l:Ixc4 37 ~e5+ 'it>h 7! (37 ... @98? pez... Por lo visto, los peones tam­
38 ~e7+ 'it>h7 39 ~xc8) 38 ~f6+ bién merecen que nos ocupemos de
'it>h6 39 ~98+, con jaque perpetuo. ellos". (V. Hort, V. Jansa).
Sin embargo, el ataque puede con­
ducirse con mayor precisión: Cuando las blancas decidieron
capturar el peón h6, difícilmente
35. 'ii'e5+! 'it>f8 podía pensarse que este factor iba
36. ~f6! a resultar decisivo en el final. A
igualdad de todo lo demás, senci­
La amenaza es 37 'ii'xe8+, ya 36 llamente tiene que explotar cual­
... i.b5, 37 ~xd5 resulta decisivo. quier oportunidad que se le presen­
la práctica en jugar de nuevo 141

te de mejorar su posición, aunque


sea un poco, o empeorar la de su
oponente, sin preguntarse a sí
mismo en qué variantes concretas
resultará útil lo que está haciendo.
142 Combinaciones y cálculo de variantes

EJERCICIOS
(E) 1.35
(E) 1.37
139
141

Juegan negras Analice 20 t2Jxd7

(E) 1.36 (E) 1.38

Evalúe 29 ... h4 Juegan negras


Ejercicios para el análisis 143

(E) 1.39 (E) 1.41

Juegan negras Juegan blancas

(E) 1.40 (E) 1.42

Juegan negras Juegan negras


144 Combinaciones y cálculo de variantes

(E) 1.43

147

Juegan negras
2. Ataque y defensa

En la primera parte hemos visto numerosos ejemplos de espectacula­


res combinaciones para romper las fortificaciones enemigas, así como
también un juego tenaz de recursos defensivos. Al considerar esos ejem­
plos, nuestro mayor interés era cómo ENCONTRAR la continuación más
fuerte (desarrollo de la visión combinativa) y CALCULAR con precisión
las variantes derivadas de la idea (entrenamiento en la técnica de cálcu­
lo). Es decir, nos ocupamos principalmente de combinaciones forzadas y,
a veces, con grandes complicaciones.
Una vez descubierta una fuerte jugada, y examinadas minuciosamen­
te las variantes relacionadas con ella, nos disponemos, naturalmente, a
realizarla. Pero ¿qué podemos hacer, si no logramos agotar todas las
posibilidades de la posición mediante un cálculo preciso? Al elegir una
continuación crucial, con la que pretendemos romper el equilibrio, pode­
mos tener éxito, pero también es posible que no seamos quienes salimos
mejor parados de la lucha. ¡Qué importa! Después de todo, ¡la suerte
sonríe a los audaces! El desenlace de una partida o incluso de todo un
torneo, a menudo depende de la capacidad de DECIDIR cambiar el curso
de los acontecimientos en un momento crítico, de plantearle a nuestro
rival (y a nosotros mismos) nuevos y complejos problemas. El elemento
de riesgo es intrínseco al juego del ajedrez, y sin él, se perdería una con­
siderable porción del encanto que ejerce el "juego real".
Es preciso adoptar riesgos, tanto en ataque como en defensa. El
mayor experto en el problema del riesgo, Mijail Tal, escribió: "Un jugador
entrega pieza por el ataque, aunque fácilmente· podría no haberlo hecho.
¿Está incurriendo en riesgos? Indudablemente. Es cierto que el ataque
146

puede ser rechazado y que las fuerza negativa (desde el punto de vista
del jugador que asume el riesgo) de la pieza extra enemiga puede hacer­
se notar.
Bien, vayamos un poco más lejos. Un jugador acepta el sacrificio de
una pieza (aunque podría fácilmente ignorarlo), asumiendo que será
capaz de rechazar el ataque. ¿Está incurriendo en riesgos? ¡Sin duda! Lo
cierto es que el ataque puede llegar a ser irresistible.
¿ Qué riesgo es mayor? No hay escalas que delimiten este tipo de
cosas para responder a nuestra cuestión".
Así pues, el tema de nuestro debate será la elección entre una y otra
cosa, el plan de acción tranquilo o arriesgado, tanto en defensa como en
ataque, así como la manifestación de la individualidad de un jugador al
realizar tal elección, en cuanto a sacrificios problemáticos de material.
El primer libro serio consagrado
¿SACRIFICIO O a los sacrificios reales fue escrito
DESCUIDO? por Rudolf Spielmann, bajo el título
Richtig Opfem! (en español, El arte
Es más fácil que un jugador de del sacrificio). Este tema fue reto­
ajedrez meta su cabeza en la mado más tarde por Leonid
boca de un león que deje Shamkovich, en su libro Zhertva v
su dama atacada. Shajmataj (Sacrificios en ajedrez).
Aaron Nimzovich Ambos trabajos merecen un dete­
nido estudio .

La palabra sacrificio se emplea . Casi todos los ejemplos anali­


en la literatura ajedrecística con zados en este capítulo del
dos significados diferentes. En pri­ libro implican sacrificios reales.
mer lugar, es una jugada que entre­ Comencemos con una partida en la
ga material. Un sacrificio en este que uno de los oponentes entrega
sentido es, en opinión de Botvinnik, su pieza más fuerte: ¡la dama!
un elemento indispensable en cual­
quier combinación ("una combina­
ción es una variante forzada con Kapengut ­ Dvoretsky
sacrificio"). El segundo significado Copa de la U RSS
de la palabra sacrificio tiene que Ordzhonikidze 1978
ver con la entrega de material en
ausencia de una combinación; es
decir, se trata de una jugada que 1. e4 es
no guarda relación con una cadena 2. 'l)f3 e6
de variantes precisamente calcula­ 3. d4 cxd4
das y que conducen, por fuerza, al 4. 'Dxd4 4Jf6
éxito para el jugador que realiza el 5. 'DC3 'Dc6
sacrificio. Spielmann llamó a tales 6. 'DXC6 bxc6
sacrificios "reales" (para diferen­ 7. es 4Jd5
ciarlos de los "aparentes", como 8. 'De4 Wic7
en el primer caso). Al efectuar un 9. f4 'ik'b6
sacrificio "real", un jugador de aje­ 10 . ..td3
drez confía en la influencia de cier­
tos factores posicionales para com­ Cuando se jugó esta partida, las
pensar el material entregado. Pero negras solían jugar 8 ... f5, puesto
sus cálculos pueden, en realidad, que la variante 8 ... "flic7 9 f4 ¡¡b6
no estar justificados y, por tanto, aún no se había puesto de moda.
los sacrificios reales siempre están Más tarde, la principal continuación
asociados con el riesgo. para las blancas era 1 O c4!? ..tb4+
11 @e2.
148 Ataque y defensa

10. i..a6 ... :98, y las negras tienen una


11. a3 excelente compensación por el
peón perdido.
En caso de 11 c4, las blancas
perderían un peón tras 11 ... 'i:Vb4+! Aquí podía haberse conseguido
12 i.d2 'iixb2. ventaja con un simple cambio: 15
i.xa6! 'ifxa6 16 i..d2. La casilla d7
11. ... f5? es muy débil, y las blancas podrían
seguir con 0­0­0, i..c3 (o i.a5+) y
Un error, que lleva a una difícil 'iif7, en uno u otro orden. Ni siquie­
posición para las negras. Era preci­ ra sé qué hubiera podido hacer
so jugar 11 . . . i..e 7, preparándose entonces. A 16 ... 'iVbS sigue, no 17
para responder a 12 c4 con 12 ... f5! i..aS+? ~e7 18 i..b4+ ~d8 con
igualdad, sino 17 'ii'f7 i..e 7 ( 17 ...
12. exf6 l2Jxf6 'ii'xb2 18 .:l.d 1 18 i..aS+) 18 0­0­0.
ó

13. l2Jxf6+ gxf6


14. ¡fh5+ @d8 Afortunadamente, mi rival se
dejó tentar por otra posibilidad,
148 y jugó:

15. ii.d2?

Con la esperanza de ganar un


tiempo, gracias a la amenaza
16 i..a5.

15. ... i..xd3!!

Hay que decir que comencé


(P) 2.1 ¿Cómo deben este torneo sin ningún tipo de
continuar las blancas? entrenamiento y que, por lo tanto,
mi juego en las aperturas fue más
Las negras tienen que conside­ bien primario. En la primera ronda
rar la jugada 'iff7, que ahora sería me encontré en una posición abso­
prematura, porque las blancas lutamente desesperada en la juga­
deben completar antes su desarro­ da 1 O, aunque a continuación con­
llo. A 15 \\Vf7? seguiría 15 ... i..xd3! seguí ganar. En la segunda ronda,
(Peor es 15 ... f5 16 'ili'f6+ ~c7 17 con blancas, salí de la apertura en
'ii'xh8 i..b4+ 18 axb4 Ihh8 19 una posición claramente inferior,
:xa6, o bien 17 ... i..xd3 18 'ii'c3) pero eventualmente logré ganar el
16 'ifxf6+ (16 cxd3 f5, o 16 ... 'ii'd4) final. Ahora estábamos en la terce­
16 ... @c7 17 cxd3 i.c5, o bien 17 ra ronda...
¿ Sacrifio o descuido? 149

Tras realizar rápidamente mi casillas importantes. Las blancas


jugada, me levanté de la mesa y oí no tienen, en cambio, dónde situar
cómo mi colega del Burevestnik,Yuri sus piezas mayores.
Razuvaev, le decía un tanto apena­
do a nuestro entrenador: "Bueno, no 17. .tlf1
puede decirse que Mark esté preci­
samente en forma: se ha dejado la Era tentador 17 i..xb6+ axb6 18
dama".Así que me acerqué a ellos y, 'iih4, atacando f6 y amenazando el
tranquilamente, les dije: "Tal vez no ataque doble 19 'ilff2. Pero las
esté en forma, pero no me he deja­ negras resolverían todos sus pro­
do la dama: ¡la sacrifiqué!". blemas con un solo alfil: 18 ... il.e7
19 'ii'f2 il.b4+! 20 @e2 i.c5.
Aparte de sus evidentes des­
ventajas, mantenerse alejado un 17. ... f5
tiempo de los torneos tiene tam­
bién sus aspectos positivos. Uno 17 ... ~c7!?
de ellos es el apetito por el juego,
así como también una cierta fres­ 18. J.xb6+ axb6
cura en la apreciación de las posi­ 19. l:.f3
ciones, y la voluntad de incurrir en
riesgos y realizar sacrificios. A Parece más fuerte 19 <it>d2,
pesar de las dificultades de apertu­ seguido de l:[ae1.
ra que experimenté en casi cada
partida, finalmente tuve éxito, 19. <J;;c7
ganando cuatro partidas y hacien­ 20. l!tg3 :a4
do tablas en tres, con lo que logré
la mejor puntuación individual en Más seguro era 20 ... i..d6, sin
los tableros masculinos del torneo. temer 21 ~g7 il.xf4 22 'i!Vf7 :ad8.

16. i..a5 21. 'iif3?!

Después de 16 cxd3, la peli­ Las alternativas eran 21 'ii'f7 y


grosa columna d habría quedado 21 l!íc1.
cerrada y las blancas no tendrían
nada. 21. l:.c4!
16. . .. i..xc2
La mejor defensa contra 22
La posición es, ahora, confusa. 'ifc3. Mucho más flojo hubiera sido
Por su dama, las negras sólo tie­ 21 ... i..b4+, en vista de 22 axb4!
nen dos alfiles y un peón, pero sus .tl.xa 1 + 23 'it>d2.
piezas pronto tendrán una buena
interacción, controlando muchas 22. l:.c1?
150 Ataque y defensa

Después de esto, la iniciativa Las negras tienen dos peones


pasa a manos de las negras. Era por la calidad. Está claro que es mi
más fuerte 22 'iie2 lle4 23 lle3, oponente quien tendrá que luchar
con juego confuso. También era por las tablas.
posible esta línea intercalando las
jugadas 22 b3 llc5 23 b4 lk4. 30. b3 h5
31. ~h4 b5
22. .td6 32. ~e2 .te5
23. 'ife2 :e4
También valía la pena conside­
También tenía muy buen aspec­ rar 32 ... l:ia8!? 33 a4 .te5! (peor es
to 23 ... .td3, ya que tras 24 .:xc4 33 ... bxa4 34 ~xa4) 34 axb5+ ~d6
.txe2 25 ~xe2 b5, el peón de f4 35 .:h 7 .:a2+.
estaría perdido.
33. l:.g5 i.d4
24. :xc2 34. ~hxh5

Kapengut decide devolver la Era preferible 34 b4 lta8 35 .l:.g3.


dama. Menos atractiva era la conti­
nuación 24 .l:.e3 .txf4 25 l:.xe4 34. I!a8
.txe4 26 llc3 .txh2 27 g3 .tg 1. 35. l:.h3 .:xa3
36. i;ig8 e5
24. .txf4 37. g4 l:!a2+
25. llg7 .txh2
37 ... e4!?
Más flojo era 25 . . . l:.xe2+ 26
lhe2, atacando e6. 38. ~f3 l:lf2+
39. ~g3 I!b2
26. 'ifxe4 fxe4 40. g5
27. l:td2 .td6
28. l:td4 c5! Más tenaz es 40 ~h4.
29. l!xe4 ~c6
149 40. .I:I.xb3+
41. ~g4 l:.xh3
42. ~xh3 ~d5
43. g6 e4
44. l:tb8 b4
45. ~g4 ~c4
Las blancas se rindieron.

Después de esta partida, algu­


nos jugadores comenzaron a
No es oro todo lo que reluce 151

mofarse de mi oponente, diciéndo­


le que cualquiera podía entregarle NO ES ORO TODO LO
una dama y ganarle. "Les he dicho QUE RELUCE
que la posición era confusa, pero
no me creen", se quejaba Un sacrificio para lograr o mante­
Kapengut durante la cena. No pude ner un ataque sólo es necesario
sino sentir simpatía por él. Para el en aquellos casos en los que la
observador circunstancial, no es continuación natural del ataque
fácil captar lo que pasó en esta sería un error.
lucha, poder comprender y evaluar Siegbert Tarrasch
los problemas que ambos conten­
dientes tuvieron que resolver.
Si se toma literalmente esta
Aquella noche, más tarde, entré idea del gran jugador germano, es
en la sala donde se habían reunido decir, que los sacrificios son inne­
mis colegas de equipo, y los gran­ cesarios ante un juego correcto, de
des maestros y maestros presen­ inmediato podríamos catalogarlo
tes me recibieron con aplausos. de dogmático (como tantas veces
Está claro que el sacrificio de la se ha hecho), y acusarle de falta de
pieza más fuerte encandila tanto a entendimiento acerca del papel de
los aficionados como a los profe­ las combinaciones en ajedrez.
sionales más experimentados. Afortunadamente, parece haber
pocos en la actualidad, ya sean
No obstante, la verdadera dificul­ escritores o lectores, aficionados a
tad de la operación llevada a cabo colocar etiquetas a la gente. En
por las negras consistió, simplemen­ realidad, el propio Tarrasch no era
te, en tener en cuenta tal posibilidad. reacio a efectuar sacrificios de
El prejuicio psicológico observado material, y de ningún modo impidió
por Nimzovich (cita introductoria a que otros los hicieran.
esta sección) constituyeun gran obs­
táculo. Tan pronto como el sacrificio Si tiene excelentes perspectivas
de dama cae dentro del campo de de ataque y todos los motivos para
visión propio, está claro que es la esperar lograr ventaja, pero se
jugada a realizar.Aquí ni siquiera se encuentra con que debe sacrificar
plantea la cuestión del riesgo. Lo material, con Jo que la partida entra­
cierto es que con cualquier otra con­ rá en una fase de complicaciones
tinuación, digamos normal, la posi­ poco claras, entonces es que algo
ción de las negras se habría vuelto no está del todo bien, es decir, que
difícil, pero después del sacrificio la unas jugadas antes ha debido
situación ya no podía estar controla­ cometer algún error. Debería anali­
da por ninguno de los bandos y cual­ zar minuciosamente las jugadas
quier resultado era posible. anteriores, y es muy posible que
152 Ataque y defensa

encuentre el momento en que podía


haber jugado mejor. Esto es lo que, 150
en mi opinión, quería decir Tarrasch.
Advierte contra dejarse seducir por
el propio juego brillante, recomen­
dando una evaluación más crítica
de toda la partida.

Dvoretsky - Tretiakov
Moscú 1968

1. e4 c5
2. lbf3 lbc6 (P) 2.2 ¿Qué le aconse-
3. i.b5 g6 jaría usted a las blancas?
4. 0-0 i.g7
5. ~e1 lbf6 Hay una fuerte tentación por
6. es lbd5 la jugada de desarrollo 11 i.e3.
7. lbc3 lbc7 Por supuesto, a 11 ... 1:txb2 las
8. i..xc6 bxc6?! blancas tienen una agradable
elección entre 12 lbxc5 lbxc5 13
Más correcto es 8 ... dxc6 i.xc5 'ifa5 14 d4, y 12 'ii'c1
:b7(b8) 13 lbxc5, con idea de 14
9. d3 'ii'a3.

Más tarde, me familiaricé con Después de 11 . . . d6 12 exd6


un sistema de la Apertura Inglesa exd6, las blancas no pueden jugar
( 1 c4 e5 2 lbc3 lbf6 3 g3 i.b4) 13 i..f4? lbxf4, pero parece tentador
donde, con colores invertidos, 13 i..g5!? Por ejemplo: 13 ... t2Jxg5
puede surgir una posición similar. 14 lbf6+ ( no es convincente 14
Comprendí entonces que las blan­ lbxd6+ @d7 15 lbxg5 'iVxg5 16
cas podían haber jugado aquí 9 d4! lbxf7 Vi'f6(f5) 17 lbxh8 i.xh8) 14 ...
cxd4 1 O 'ii'xd4. @f8 15 l:.e8+ 'ii'xe8 16 t2Jxe8 lbxf3+
17 'ifxf3 ~xe8 18 'iNxc6+ i.d7 19
9. ... l:tb8?! l1e1 + ~d8 20 'ii'xd6 ~xb2 21 'iYe7+
@c7 22 'iYxc5+, con ventaja blanca.
Las negras retrasan, errónea­ No obstante, me preocupaba la res­
mente, su desarrollo. Es necesario puesta 13 ... f6. Es difícil evaluar las
enrocar antes de que sea demasia­ consecuencias de la variante 14
do tarde. i..h4 0­0 15 i..g3 f5! 16 t2Jxd6 f4 17
lbxc8 fxg3 (también es posible 17
1 O. lbe4 lbe6 ... 'iVxc8) 18 .:.xe6 'iVxc8.
No es oro todo lo que reluce 153

En opinión de Tarrasch, si tie­


nes una posición estratégicamente 151
muy favorable, no es necesario
meterse en complicaciones irracio­
nales. Tras haberme sumido en
complejos cálculos, omití por com­
pleto la jugada temática 13 d4!,
que me hubiera asegurado una
clara ventaja.

Al no encontrar el camino más


claro ( 11 i.e3! d6 12 exd6 exd6
13 d4!), las blancas eligieron una 12. . .. .txh2+?
continuación que crea una situa­
ción extremadamente embrollada, Una decisión desafortunada.
tanto en el plano estratégico como Mi oponente no pudo resistir la
en el táctico. tentación de capturar el peón de
h2, pero ahora su rey queda
11. tt:Jfg5?! .txe5 sometido a un ataque de mate.
Examinemos las demás posibili­
Era malo, por supuesto, 11 dades.
tt:Jxg5 12 i.xg5 i.xe5, pues las
blancas responderían con una Es un error 12 ... i.xb2?, ya que
combinación: 13 tt:Jf6+! exf6 14 después de 13 i.xb2 l::txb2 14
I;Ixe5+! En caso de 11 ... file?, la tt:Jgxe6 fxe6 15 tt:Jb3, la torre negra
réplica blanca sería 12 tt:Jxe6 queda encerrada. También es,
fxe6 13 f4 d6 ( el sacrificio de obviamente, malo facilitar el desa­
peón 13 ... 0­0 14 tt:Jxc5 difícil­ rrollo del alfil blanco, con 12 ...
mente puede considerarse tt:Jxg5 13 i.xg5, y a 12 ... i.f6?! es
correcto) 14 exd6 exd6 15 f5! fuerte 13 tt:Jgxe6 y 14 i.h6, impi­
diendo enrocar a las negras.
12. tt:Jxc5!
En caso de 12 ... i.g7 13 tt:Jcxe6
Las blancas no conseguman fxe6? conduce a una derrota forzo­
nada con 12 tt:Jxe6 fxe6, ni con 12 sa: 14 'iff3 i.f6 15 'ifg3 (un tiempo
'ii'f3 0­0 13 'ifh3 h5. Después de muy importante) 15 . . . l:.b5 16
la textual, las negras disponen de tt:Jxh7! :xh7 17 'iixg6+ .:t.f7 18
un amplio abanico de continua­ i.h6!, y las negras están indefen­
ciones. sas. En esta variante, como en
algunas otras de las que siguen,
las negras pagan un alto precio por
su desafortunada novena jugada,
154 Ataque y defensa

porque la torre de b8 queda bajo las negrasuna actitudde espera.Está


constantes amenazas. claro que el plan de las blancasno es
un mero farol, sino que le plantean a
Las blancas tenían una ele­ su oponente serios problemas. Al
gante solución en la variante 12 ... mismo tiempo, es difícil de creer que,
lbxc5 13 ~xe5 ·d6 14 :e1 0­0?! 15 entregandoel centro,las blancaspue­
d4 lbe6? 16 lbxe6 .i.xe6 (también dan, no obstante, mantener la venta­
tras 16 ... fxe6 quedan las negras ja. Cierto que los resultadosde la últi­
claramente inferiores). ma variante que hemos visto eran
confusos. Pero las negras también
152 cuentan con un camino tranquilo
hacia la igualdad. Después de 12 ...
lbxc5 13 .:xe5 d6 14 .:e 1, pueden
jugar 14 ... f6! 15 d4 lba6, y si 16 lbe6,
entonces 16 ... il.xe6 17 .:xe6 lbc7.

Pero volvamos a la partida:

13. @xh2 lbxc5

Poco hubiera cambiado con un


(P) 2.3 ¿Cómo deben jaque: 13 Wic7+ 14@g1 lbxc515
jugar las blancas? Wif3 f5 (15 0­0 16 .:xe7) 16 .i.f4
d6 17 'ifg3 (o bien 17 d4), con peli­
Sigue una pequeña combinación grosas amenazas. No es difícil
sobre el tema del ataque doble: 17 para un jugador experto evaluar la
ii.h6 .:ea 18 d5! .txd5 19 c4! posición final de esta variante: la
presencia de alfiles de distinto
Una situación muy aguda se pro­ color hace que el ataque sea
duce después de 12 ... ~c7 13 'iff3! mucho más fuerte y agudo.
0­0 (13 ... lbxc5? 14 'ifxf7+ @d8 15
ii.f4! d6 16 i.xe5 dxe5 17 Wig7 .:e8 14. 'ii'f3 0-0
18 lbf7 + ~d7 19 lbxe5+ @d8 20 153
lbf7+ @d7 21 Wid4+) 14 lbcxe6 dxe6
15 Wih3 h5. Parece que las blancas
deben sacrificar una pieza: 16 g4 f6
(16 ... il.xb2!? 17 gxh5 e5 18 'ii'h4
i.f5) 17 gxh5 fxg5 18 hxg6 .:f5 19
'ifh 7 + @f8 20 h4!

Las variantes citadas ilustranvívi­


damente los peligros que tiene para
No es oro todo lo que reluce

(P) 2.4 ¿Cómo deben 16. 'ife3 t2Je6


continuar las blancas el 17. 'iVh6 l:.b5
ataque?
Una línea interesante es 17 ...
La siguiente jugada tenía que 'iVc7+ 18 ~g1 l:Ib5 19 t2Jg5 t2Jxg5
haberse previsto de antemano, 20 i..xg5 (amenazando tanto 21
pues de otro modo el sacrificio de ..tf6 como 21 1.le4)20 ... l:te5 21
peón de las blancas, en su jugada i.f4 l:txe1 + 22 l:xe1 d6 23 i.g5,
12, hubiera sido incorrecto. renovando ambas amenazas. ¡De
qué forma tan directa y agradable
15. t2Jxh7!! .:es puede llevarse a cabo un ataque,
cuando los alfiles son de distinto
Ahora las blancas tienen un color!
fuerte ataque, en una posición de 18. g4 'i:Vc7+
equilibrio material. Pero su opo­ 19. ~g2 i.b7
nente no había visto ninguna 20. :h1 'iVe5
defensa satisfactoria tras 15 ... 21. ttJf6+! 'ifxf6
~xh7 16 'iVh3+ @g8 17 l:h1 ! (Con 22. 'ifh7+ ~f8
la amenaza 18 ~g1). 23. i.h6+

Sigue mate forzado a 17 ... Las negras se rindieron.


d6 (o 17 d5), con 18 'iVh6 ..tg4
19 @g3! .th5 20 l:.xh5 gxh5 21 Una buena ilustración del con­
'ifg5+ @h7 22 'ifxh5+ ~g8 23 cepto de Tarrasch. La idea de las
'ifg5+ @h7 24 .tf4. Es malo 17 blancas, aguda y original, se inició
. . . ~g7, por 18 'iVh6+ @f6 19 en su jugada 11. Durante mucho
'iff4+ (o 19 i.g5+). A 17 ... f6, la tiempo he estado orgulloso de esta
jugada decisiva es 18 'ifg3! (de partida. Más tarde, sin embargo,
nuevo, la torre negra de b8 es el habiéndola considerado con más
objetivo de un ataque doble). objetividad, comprendí que de
haber evaluado la posición más
Hay una defensa, que dista de profundamente, podía haberme
ser evidente: 17 . .. 'iVa5, pero desenvuelto sin operaciones tan
en tal caso las blancas ganan extraordinarias y violentas.
de manera espectacular:
18 b4! (más débil es 18 @g3
t2Je4+ 19 dxe4 'ifh5) 19 ... 'iYxb4
(18 ... :xb4 19 @g1) 18 lfü1!
'iixb1 (de otro modo, las blancas
capturan la condenada torre de
b8) 20 ®g3.
156 Ataque y defensa

4. 96
DIEZ AÑOS DESPUÉS 5. ltJc3 J.g7

Los sacrificios son una clara evi­ La variante 5 ltJd4 6 ltJxd4


dencia de que la partida se ha cxd4 7 e5 dxc3 8 exf6 es favorable
jugado de forma incorrecta. a las blancas.
Saviely Tartakower
6. e5 ltJg4
En el duelo siguiente los acon­
tecimientos se desarrollaron dentro El caballo no podía ir a d5, pero
de unas líneas similares. La única si pudiese llegar a f5, vía h6, enton­
diferencia fue que esta vez no tuve ces el juego de las negras estaría
que buscar la forma correcta de perfectamente en orden.
desplegar la iniciativa blanca,
durante el análisis subsiguiente. Lo 7 . .ixc6 dxc6
vi ante el tablero, aunque jugué 8. h3 ltJh6
otra cosa. Algo que tuve que 9. g4!
lamentar tras apenas unas juga­
das. Me vi obligado a corregir el ¡No puede!
error cometido y, como resultado,
aunque la partida perdió un cierto 9. ... 0-0
valor, por otra parte ganó como 10. d3 f5
espectáculo.
1 O ... f6 11 i.f4 ltJf7 12 0­0­0,
Dvoretsky ­ Simic con ventaja blanca.
Match URSS ­ Yugoslavia
Tallinn 1977 11. g5 ltJf7
12. i.f4
1. e4 c5
2. ltJf3 ltJc6 Esta posición era la que busca­
3. .ib5 ltJf6 ban las blancas. Su ventaja de
4. 'iie2 espacio, el alfil negro de g7, desco­
nectado del juego, la posibilidad de
Había trabajado en el plan ini­ un ataque en el flanco de rey, con
ciado con esta jugada durante mi el avance h3­h4­h5, todos estos
preparación para la presente parti­ factores le garantizan mejores
da. A pesar de que las blancas perspectivas a las blancas en la
ganaron aquí la batalla de la aper­ lucha que va a seguir.
tura, más tarde se puso de moda la
continuación 4 ltJc3 ltJd4 5 e5 12. 'iia5
ltJxb5 6 ltJxb5 ltJd5 7 ltJg5!? 13. 'ii'e3!
(Zaitsev).
Diez años después 157

Una buena jugada posicional. Al ¿Por qué no empezar un ataque


proteger al alfil de antemano, paro inmediato en el flanco de rey, tras
la amenaza 13 ... 'ir'b4, evacuando enrocar largo? En tal caso, el con­
al mismo tiempo la casilla e2 para traataqueen el flanco de dama segu­
un caballo y, al atacar c5, prevengo ramente llegará demasiadotarde.
13 ... b5.
Habiendosopesadola variante 14
13. ltJd8?! h4 t2Je6 15 0­0­0 b5 16 h5 b4 17 t2Je2
'ifxa2 18 hxg6 hxg6 19 ltJh4 ~ 20
En posiciones restringidas hay t2Jxg6! ~xg6 21 'ii'f3, decidí que esta
que tratar de cambiar piezas. Por combinación coronaría la estrategia
consiguiente, lo correcto era 13 ... blanca. Lamentablemente,las cosas
i.e6 14 h4! J..d5 15 :h3 i.xf3, y no resultaronser tan simples.
sólo entonces ltJd8­e6.
14. t2Je6
15. 0-0-0 b5
154 16. h5

A 16 ~b1 era desagradable 16


... t2Jxf4 17 'ifxf4 J..e6. La amenaza
18 ... b4 puede ser rechazada con
18 ltJd2 (18 ... b4 19 t2Jc4!), pero
entonces las blancas tendrían que
olvidarse del ataque y preocuparse
por la seguridad de su peón de e5
(18 ... 'it'b4!?). Para defender sóli­
damente el flanco de dama en tales
(P) 2.5 ¿Qué le recomen- posiciones, el caballo no debería
daría a las blancas? estar en c3, sino en c1, pero las
blancas no pueden conseguir tras­
En buenas posiciones muchas ladarlo a esta casilla. Tienen que
jugadas parecen fuertes, pero esto dejar el peón de a2 abandonado a
a veces embota nuestro sentido de su suerte.
la percepción.
16. ~d8!
14. h4?!
¿Por qué desviar el caballo a
Una decisión superficial. Debí e2, si ahí es donde quiere situarse
haber optado por 14 ~1 ! t2Je6 15 de todos modos? En lugar de per­
ltJe2, seguido de @g2 y h4, etc. Pero der un tiempo con 16 . . . b4?, las
¿por qué preocuparme con estas negras liberan la casilla f8 para su
sutilezas?,me pregunté a mí mismo. rey, preparando el golpe ltJd4.
158 Ataque y defensa

Ni siquiera traté de calcular con


17. hxg6 hxg6 precisión el sacrificio, limitándome
18. tt:Jh4 @f7 a tres variantes cortas:

155 a) 19 ... 'iVxa2 20 tt:Jxg6 @xg6 21


'iff3 ~f? 22 l:.h?!;

b) 19 ... l:.h8 20 tt:Jxg6 l:.xh1 21


l:.xh1 @xg6 22 'ti'h3;

e) 19 ... tt:Jd4 20 tt:Jxg6 <it>xg6 21


tt:Jxd4, y 22 'iVf3.

Está claro que en todos estos


casos las blancas mantienen un
peligroso ataque, aunque, por
(P) 2.6 ¿Cómo deben supuesto, no es imposible que
continuarlas blancas? en algún punto las negras puedan
defenderse con éxito. En este
Las blancas no pueden romper sentido, Spielmann observó: "Por
la defensa negra inmediatamente.A lo general, es muy difícil calcular
19 tt:Jxg6 @xg6 20 'ti'f3 seguiría 20 con precisión un sacrificio, en lo
... tt:Jxf4, y en caso de 19 tt:Jxf5 gxf5 que respecta a las variantes
20 g6+ @e8, el rey negro sale de la secundarias, incluso sólo unas
zona de peligro por la casilla d?. cuantas jugadas de antelación.
Tras larga reflexión, comprendí que Más a menudo que al contrario,
para continuar el ataque era esen­ tal esfuerzo carente de sentido
cial contar con el caballo en e2. conduce al enervamiento, apuros
de tiempo, y a una inmerecida
19. tt:Je2!! derrota. Aspirar a calcular con
precisión las consecuencias de
No quería retirar el caballo, sin cada sacrificio es fundamental­
ser invitado a hacerlo, pero esto era mente incorrecto. Es preciso
necesario. Ahora las negras tienen creer en la posición y en la propia
que considerar seriamente la posibi­ capacidad. La partida de ajedrez
lidad de un sacrificio de caballo en no es un rompecabezas matemá­
g6. Si paran la amenaza con la pasi­ tico, sino una batalla, y en toda
va 19 ... tt:Jf8, entonces las blancas, batalla el bando atacante tiene
trasladando su caballo a c1 (20 @b1 siempre ventaja". En principio,
.i.e6 21 tt:Jc1 ), neutralizarán el con­ Spielmann está absolutamente en
traataque de su oponente, conser­ lo cierto, aunque en la actualidad
vando ventaja posicional. muchos jugadores disentirían de
Diez años después 159

su razonamiento: "¡Destruir, no La jugada de la partida no le


construir!". Por lo general, es más concede a las negras la menor
fácil destruir que crear. posibilidad.

19. 'iVxa2 24 c3 @e8 25 'iVxc6+ i.d7 26


20. tbx96! @x96 'iYh1 l:tdc8 27 l:tx97 tbx97 28
'iYh8+ <J;;f7 29 96+ @e6 30 'ifx97
De otro modo, 21 'iVf3 21 ó .tea 31 ~98+ @d7 32 97 @c7 33
'iVh3, con la amenaza 22 'i!Vh5. 'iid5 i.c6 34 'iVxc5 @b7 35 e6 'iVa2
36 'ifxe7+ @a6 37 tbd4! 'ii'xb2+ 38
21. 'ii'f3 @f7 tbc2 i.d5 39 .:a1 + i.a2 40 'ii'b4.
22. l:th7! ¡va1 + . Las negras se rindieron.

22 ... @e8 23 'i'Vxc6+ i.d7 24 'ii'h 1 !

23. @d2 'ii'a5+?!

Mientras mi oponente trataba


de encontrar una defensa jugable,
yo estaba considerando la conti­
nuación de prueba 23 ... 't!Nxb2.
Después de 24 ¡vh5+ @g8 (24 ...
~f8 25 l:th8+ i.xh8 26 'iYxh8+ @f7
27 g6+) 25 g6 (25 l:th 1 probable­
mente sea más simple), la ame­
naza es 26 l:txg7 +, o 26 l:th8+.
Las negras disponen del ingenio­
so recurso 25 ... l:txd3+!, con idea
de 26 @xd3 ¡vd4+!! 27 tbxd4
tbxf4+ 28 @e3 tbxh5 29 tbxc6 f4+,
donde la lucha se desata de
nuevo. Las blancas pueden, sin
embargo, rehusar el sacrificio de
torre: 26 @e1 ! l:txd1 + 27 @xd1
't\Va1 + 28 @d2! (pero no 28 i.c1?
tbf8, ni tampoco 28 tbc1? tbf8! 29
l:txg7+ @xg7 30 i.h6+ @g8 31
i.xf8 'i!Vd4+! 32 ~e1 'iYxe5+, o
bien 32 tbd3 ~g4+) 28 ... tbf8 29
.:txg7+ @xg7 30 i.h6+ @g8 31
i.xf8.
160 Ataque y defensa

VEINTE AÑOS 7. l:.c1


DESPUÉS
En caso de 7 cxd5, las negras
Yo he sido prisionero de las pueden contestar 7 . . . ét:Jxd5 8
jugadas combinativas, que, ét:Jxd5 'ir'xd5!? Yusupov espera que
aunque a veces me dieron realicen 7 . . . i..b 7, ya que enton­
buenos resultados, no me ces, tras 8 cxd5, retomar de caba­
ayudaron a construir sólidamente llo sería malo para las negras.
el éxito... El ajedrez estratégico
no aspira a deslumbrar con brillan­ 7. es
tes combinaciones, sino que, por 8. dxcS!
el contrario, propone una dura
lucha preventiva, con calma ¡Una novedad teórica! Yusupov
y medios imperceptibles. planea el asedio a los peones col­
Wilhelm Steinitz gantes negros, que resultan ser
sorprendentemente vulnerables.
Transcurrió otra década. Una En esta posición las blancas cam­
partida disputada por Artur Yusupov, biaban antes peones en d5, sin
que comenté para la revista conseguir nada especial.
Shajmaty v URSS, me recordó vívi­
damente a las dos partidas antes Tales novedades en la apertura
incluidas. De nuevo, me gustaría son normalmente el fruto de un
citar a Tarrasch:"Si realizas siempre duro trabajo analítico por parte del
las mejores jugadas, la necesidad jugador que las introduce, o incluso
del sacrificio apenas se plantea". de toda una brigada de entrenado­
res. Pero en este caso no hubo
Yusupov - Ljubojevic preparación inicial. La mejora del
Tilburg 1987 juego blanco se planteó durante el
transcurso de la partida. La gran
capacidad estratégica de Yusupov
1. d4 l2Jf6 le ayudó a elegir el plan más efecti­
2. c4 e6 vo, en plena acción ante el tablero.
3. l2Jf3 dS
4. l2Jc3 i..e7 8 .... bxcS
5. .i.f4 0-0 9. i..e2 i..b7
6. e3 b6 10. 0-0 ét:Jbd7
11. cxdS exdS
La continuación habitual es 6 ...
c5, pero Ljubojevic aparentemente Conociendo el curso subsi­
quería salir de la teoría "oficial" lo guiente de la lucha, uno recomen­
antes posible. daría retomar en d5 de caballo,
Veinte años después 161

como mal menor para las negras. ... .:ca, a lo que Yusupov pensaba
Pero en la apertura es fácil, como responder 15 .:.c2 y 16 l::td2, incre­
dijo Alekhine, "señalar los defectos mentando la presión.
del juego ajeno".
15. tbb5!
12. tbe5
Las blancas paran la amenaza
A la jugada siguiente el alfil ocu­ contraria y plantean una propia: 16
pará la casilla f3 y entonces ¿cómo tbxf7! @xf7 17 ~c7 y 18 .i.xb6. En
podrán las negras defender su peón caso de 15 ... l:.c8, entonces 16 tba7!
de d5? Sería deseable para las es muy fuerte. La artificial respuesta
negras aliviar la defensa mediante pe Ljubojevic(aunque es posible que
el cambio de piezas, pero después sea única) es una clara evidencia de
de 12 ... tbxe5 13 ~xe5 tbd7 14 que su posición es mala.
~g3, seguido de 15 ~f3, la posición
negra no sería muy agradable. 15. ... ¡¡a6

12. tbb6
13. a4! 156

Una excelente idea posicional y,


con el caballo en b6, bastante
oportuna. El peón desea atacar el
caballo y luego el alfil. Aunque en
caso de la respuesta 13 ... ~c8 ( o
13 ... a6), la jugada 14 a5 no es
muy peligrosa (14 ... tbbd7, y el
peón de a5 queda atacado), se
vuelve peligroso tras la preliminar
14 ~f3. Si se impide el avance del (P) 2.7 ¿Cómo deben
peón, entonces quedará debilitada continuarlas blancas?
la importante casilla b5.
Jugadas que refuercen la posi­
13. as ción parecen sugerirse aquí por sí
14. ~f3 .:ea solas: 16 b3! tba817 l:tc2!, con una
abrumadora ventaja. Por supuesto,
Las negras pretenden expulsar Yusupov vio estas jugadas. ¿Por
al agotador caballo de e5, jugando qué, entonces, no las realizó?
15 ... ~d6 (si 14 ... .i.d6 de inme­
diato, entonces es fuerte 15 tbb5), La razón es que el gran maestro
pero las blancas cuentan con una vio la posibilidad de jugar una com­
fuerte réplica. Más prudente era 14 plicada combinación que, según le
162 Ataque y defensa

parecía, le concedía una victoria for­


zosa. En principio, no es recomen­ 18. lt:Je5 'ii'c8
dable optar por combinaciones en 19 b3
este tipo de situación, es decir, una
posición tal en la que se puede equi­ Esta jugada "de minado" (y el
vocar uno fácilmente en los cálculos sacrificio de pieza relacionado con
(como, de hecho, así sucedió: Artur ella) es una continuación lógica del
o no la vio, o subestimó la réplica de plan blanco iniciado en la jugada
su adversario, en la jugada 21) y 16. La prudente 19 i..xb6 ~xb6 20
dejar escapar la ventaja actual, o lt:Jg4 sólo sería suficiente para la
incluso entregar la iniciativa al opo­ igualdad.
nente. Por otra parte, si los cálculos
son correctos, la partida puede 19. lt:Ja8!
ganarse de forma forzada, rápida­ 20. bxc4 lt:Jxc7
mente y con brillantez. Yusupov es
un maximalista, por lo que a menu­ La tentativa de no permitir la
do elige las líneas más apremian­ apertura de la columna e, con 20 ...
tes, por arriesgadas que sean. Con d4, sería refutada con 21 ..td5!, y si
frecuencia, la elección de un plan es 21 ... :ta, entonces 22 ~f3!
una cuestión de estilo y depende del
carácter del jugador, pero aquí, las 21. cxd5 ..td6!
blancas disponían de una sencilla y
segura solución, de modo que no 157
tiene sentido embarcarse en cálcu­
los extremadamente complicados.

16. lt:Jd3?! c4
17. i­c7

En caso de 17 lt:Jc7 cxd3 18


lt:Jxa6 i­xa6 19 .te? 'ifd7 20 ~xb6
..tb4!, las negras tienen compensa­
ción suficiente por la calidad que,
por otro lado, pronto se recuperaría. (P) 2.8 ¿Cómo deben las
blancas proseguir el asalto?
17. ... ¡fd7!
Ahora el precio de cada jugada
Al amenazar 18 ... lt:Jxa4! 19 'ifxa4 es excesivamente alto. Cualquier
..tc6 (lo que seguiría en respuestaa, imprecisión puede determinar de
por ejemplo, 18 lt:Jf4), las negras inmediato el desenlace del juego
atraen el caballo enemigo a e5, a fin en un sentido o en otro. Las
de cortar la retiradadel alfil blanco. negras logran ventaja tanto des­
Veinte años después 163
pués de 22 lbxd6 l:txd6 23 lbc4 Malo sería 25 ... .:txc5 26 lbxb 7
.:.dd8, como de 22 lbc6 'iVd7! ( con 'iVe7 27 d6 .
la amenaza 23 . . . lbcxd5) 23 e4
lbxe4 24 .i.xe4 l:txe4 25 lbb8 'iVe 7 26. l:txas ~xd5
26 lbxa6 lbxa6. 27. 'iVd4! 'iVe6

22. lbe4! 27 ... lbe6 28 .l:xd5.

La única posibilidad digna de 28. .i.xd5 lbexd5


considerar. Ahora las negras deben 29 . .l:d1 zea
jugar con extrema precisión. 30. :es! l:txe5
31. 'ii'xe5
22 .... ..tes?
En teoría, dos caballos se con­
Resulta que Ljubojevic no se sideran casi de la misma fuerza
muestra a la altura que esta com­ que una torre y dos peones. Pero
plicada situación requiere, y se le no en el final, sobre todo si uno de
escapa la hermosa jugada 25 de su ellos es un fuerte peón pasado (el
rival. Las negras también queda­ peón a), con los que los lentos
rían peor después de 22 ... movimientos de los caballos senci­
.i.xh2+?! 23 @xh2 lbcxd5 24 'ii'd5, llamente no pueden combatir.
o bien 24 @g1 °iib8 25 °iid5. Era Yusupov ha cambiado torre y alfil
esencial 22 ... .i.b4, donde las blan­ negros, que restringirían el avance
cas tendrían que elegir entre 23 d6 del peón, justo a tiempo. La posi­
y 23 e4 (23 ... lbxe4 24 d6). En ción negra es ahora completamen­
ambos casos, los dos peones te desesperada.
pasados blancos y la activa posi­
ción de sus piezas habrían com­ 31. h5
pensado de sobra la pieza sacrifi­ 32. a5 'ii'e4
cada, pero probablemente no más 33. h3 g6
que eso. Se presentaría una lucha 34. 'ii'e6 ~b4
de doble filo, el resultado de la cual 35. a6 'ii'a5
habría sido imprevisible. 36. 'iib7 'ifa4
37. l:tb1
23. lbxa5! .:txa5 Y las negras se rindieron.
24 . .l:xe5 °iid8
Hemos considerado algunos
No era mejor 24 ... °iib8 25 'iVd2 convincentes ejemplos que ilustran
lba6 26 .l:c4 °iid8 27 lbc7! la opinión de Tarrasch en cuanto a
los sacrificios, consecuencia éstos
25. lbd6!! 'iVxd6 de errores cometidos antes en el
ataque, y hemos explicado el
164 Ataque y defensa

aspecto positivo de su afirmación.


Como contrapunto, quisiera obser­ UN PEÓN POR EL
var ahora que, en primer lugar, el ENROQUE
hecho de que una partida pueda no
ser totalmente impecable antes de Si tengo ventaja en desarrollo
un sacrificio, no devalúa en modo sobre mi oponente, mis
alguno el sacrificio ni tiene por qué posibilidades de ataque se
disminuir nuestro intérés por él. En revelarán por sí solas.
ajedrez los errores son, lamenta­ Rudolf Spielmann
blemente, inevitables. Es muy
importante mantener nuestra pre­
sencia de ánimo tras haber cometi­ Casi siempre tiene sentido una
do un error, a fin de poder neutrali­ pequeña entrega de material en la
zar sus consecuencias, sin dudar apertura para conseguir retener al
en realizar sacrificios, si fueran rey enemigo en el centro y apode­
necesarios. En segundo lugar, rarse de la iniciativa. Muchas
incluso en una partida que se ha variantes de apertura, tanto clási­
jugado de forma inmaculada, el cas como modernas, se basan en
sacrificio de material es, a veces, esta idea estratégica.
objetivamente, la mejor forma de
desplegar la iniciativa o, al menos,
una de las diversas posibilidades Dvoretsky ­ Schmidt
que se presentan, con un valor Wijk aan Zee 1975
más o menos similar. Veremos
algunos ejemplos de este último
caso más adelante. 1. e4 c5
2. lZ)f3 e6
3. c3 lZ)f6
4. e5 lZ)dS
5. d4 cxd4
6. cxd4 d6
7. a3

Si las blancas quieren desarro­


llar su alfil por d3, tienen que cubrir
primero la casilla b4, o bien cam­
biar el caballo de d5 con 7 lZ)c3.

7. lZ)c6
8. i.d3 dxe5
9. dxe5 'i/ic7
Un peon por el enroque 165
al oponente y, al final, a una traba­
158 jada y bien merecida derrota.

Durante mi preparación había


visto la posibilidad de que, en la
variante de apertura ·elegida, tal
vez tuviese que entregar un peón,
pero eso no me preocupaba lo
más mínimo. Creo que Schmidt
estaba satisfecho con los aconte­
cimientos de la apertura. Después
· de todo, tratar de ganar· con
Una rara situación: el juego ape­ negras es muy difícil. Aquí, sin
nas ha comenzado y las blancas ya embargo, ganaba material de
no pueden evitar la pérdida de un inmediato, con una situación
peón. Un peón, por otra parte, que aguda. Sin embargo, creo que el
entregan de buen grado, ya que a riesgo que están tomando las
cambio el rival no podrá enrocar. negras es demasiado grande.
Cuando se trata de jugar a ganar,
Esta partida se jugó en la penúl­ no hay por qué "tomar el toro por
tima ronda. Yo estaba en cabeza, los cuernos" inmediatamente. Es
con ocho partidas ganadas y cinco mejor apuntar a una lucha gra­
tablas, pero Wlodimierz Schmidt dual, manteniendo una constante
sólo se encontraba a medio punto. tensión y sólo entonces es posible
En principio, yo me hubiera sentido que su oponente pueda equivo­
totalmente feliz con unas tablas, carse en algún punto.
pero trataba de olvidarlo durante la
partida. Tratar de arrancar tablas 10. 0-0 ltJxe5
por todos los medios en tales situa­ 11. ltJxe5 'ii'xe5
ciones es un grave error. Siegbert 12. i..b5+ i..d7
Tarrasch escribió. "Si veo la mejor
jugada, es decir, una jugada que me Era preferible 12 ... ~e7, pero
concede posibilidades de victoria, entonces, después de 13 ~e1 'ii'd6
entonces debo actuar simplemente 14 ~f3 f6 15 ltJc3 ( es importante
conforme a mi instinto natural, a cambiar el fuerte caballo de d5) 15
pesar de que debería elegir una ... ltJxc3 16 bxc3, las blancas tie­
jugada que sólo conduce a tablas". nen una excelente compensación
Esas jugadas secundarias, elegidas por el peón sacrificado.
sólo porque son más tranquilas y
más prudentes, pero que, en reali­ 13. i..xd7+ ~xd7
dad, conducen menos a menudo a 14. :e1
tablas que a entregarle la iniciativa
166 Ataque y defensa

No 14 lbc3?, en vista de 14 ... 18 ... 'JJIJxe7 19 l:.ad1 lbxc3 20


i..d6. 'ifxc3 l:[xd1 21 l:.xd1, ganando.
Esta última variante es muy
14. 'iVd6 instructiva. Las blancas simple­
15. 'iv'f3 mente cambian todas las piezas
desarrolladas de su oponente con
El plan de las blancas es claro: lo que, en realidad, juegan
es preciso cambiar caballos e con una torre de ventaja, puesto
incorporar la torre al ataque. En que la torre de h8 no tiene la
caso de 15 ... i..e 7, no tiene senti­ menor significación.
do desviarse de este plan por un
peón: 16 'ifxf7?! l:.af8 y las negras
tienen contrajuego. Mucho más 18. l:.ad1 @f7
fuerte es 16 lbc3. 19. lbxd5 exd5
20. ~f4 'ii'b6
15. @e8
16. lbc3 ~d8 159

Un poco mejor era 16 ... .i.e 7,


después de lo cual yo hubiera ele­
gido entre 17 lbxd5 'iVxd5 18 'ii'g3,
y 17 i..d2 :da 18 ~ad1.

En este punto Schmidt se dio


cuenta de la naturaleza peligrosa
de la posición, y propuso tablas,
que yo decliné sin dudarlo. Ahora
tenía la oportunidad de ganar el
torneo, sin tener que esperar a la (P) 2.9 ¿Qué deben jugar
última ronda, asegurándome una las blancas?
plaza en el torneo de grandes
maestros del año siguiente. Así "En tales posiciones los peo­
que habría sido de estúpidos no nes sólo deben tomarse de pasa­
aprovechar la ocasión. da, por así decir. Todos nues­
tros pensamientos deben estar
17. i..g5 f6 concentrados en el ataque".
(Spielmann).
Si 17 . . . i..e 7, entonces 18
i..xe7 @xe7 19 l:.ad1 @f8 20 La primitiva 21 l:.xd5? .tes le
'bxd5 exd5 21 'iie3, con las ame­ permitiría a las negras, finalmente,
nazas 22 'ii'xa7 y 22 .:.xd5! 'iixd5 completar su desarrollo. ¿Para qué
23 'ii'e7+ ~98 24 'ii'e8+. O bien recuperar el peón si, en lugar de
¿ Era irresistible el ataque? 167

ello, es posible, mediante amena­


zas encadenadas, penetrar en las ¿ERA IRRESISTIBLE
líneas enemigas? EL ATAQUE?
21. ~c1! !:.d7
La desgracia del comentarista
22. :ca 96 es que una partida, en la que uno
23. 'ife2 @g7
de los jugadores es sistemática y
brillantemente aplastado, es difícil
23 ... l:.e7 24 l:.xf8+. de analizar de forma objetiva.
Bent Larsen
24.'iVeS
La siguiente partida, amplia­
Ahora son inevitables graves
mente difundida y publicada, se
pérdidas de material. cita normalmente como una
ilustración de la iniciativa, desa­
24. !if7
rrollada por las blancas en la
25. i.h6+ @xh6
apertura, en virtud de un sacrificio
26. Wixf7 i..c5 posicional de peón, que da lugar a
27. l:.xh8 i..xf2+
un amenazador ataque contra el
28. @h1 .txe1
rey. En realidad, la lucha de esta
29. h4 @h5
partida es, como veremos, dista
30. 'ifxd5+
de ser unilateral, ya que en
la escaramuza que se produce
Las negras se rindieron.
ambos jugadores tienen sus
posibilidades.

Alekhine ­ Junge
Praga 1942

1. d4 d5
2. c4 e6
3. thf3 thf6
4. g3 dxc4
5. 'ik'a4+ ehbd7
6. i..g2 a6
7. 'ifxc4 b5
8. Wic6 l:.b8
9. 0­0
168 Ataque y defensa

Según la teoría moderna, la tenía todo er derecho del mundo a


variante de apertura elegida por las depositar sus esperanzas en los
blancas no ofrece ninguna ventaja, recursos defensivos de la posi­
ni con la jugada de la partida, ni ción.
con la continuación 9 i..f4 c'tJd5 1 O
..ig5 i..e 7 11 ..txe 7 'ifxe 7 12 0­0 Nimzovich dio en una ocasión
i..b7 13 'ifc2 c5. el siguiente consejo: "Capture
cualquier peón central, aunque
9. ... i..b7 eso implique algún peligro (siem­
10. 'ii'c2 c5 pre, por supuesto, que el peligro
11. a4!? no sea excesivo)".

Alekhine sacrifica el peón de d4. 11. ..txf3!?


12. ..ixf3 cxd4
160 13. axb5 axb5
14. :d1 'ii'b6

Las negras deben ser cautelo­


sas. Es dudoso 14 ... e5?!, en vista
de 15 e3! :ca 16 i..c6! f¡J/c7 17 l:.a6,
donde las blancas se aseguran la
deseada apertura de líneas. Joél
Lautier indica la siguiente variante:
17 ... .te 7 18 exd4 0­0 ( amenazan­
do 19 ... c'tJb8) 19 dxe5, donde tras
Las negras tiene ahora una 19 ... c'tJb8?, las blancas ganan con
amplia elección de continuacio­ 20 exf6 ltJxa6 21 fxe7 :te8 22
nes correctas. Pueden continuar ..txe8!! 'ii'xc2 23 lid8 'iixc1 + 24 ~g2
con 11 ... l:.c8, 11 ... 'ii'b6, o 11 ... "f/c7 25 .i.xf7+, pero las negras dis­
b4. Pero el joven jugador alemán ponen de la activa 19 ... 'i!Vxe5! Sin
(que, por cierto, compartió en el embargo, las blancas pueden refor­
torneo el primer puesto con su zar su juego: 19 ltJc3! ltJb8 20 ltJxb5
gran oponente) decidió tomar 'ii'd8 (20 ... 'ii'd7!? 21 dxe5 ~xc6 22
riesgos, y aceptó el sacrificio. :xc6 'i!Vxc6 23 'iixc6 c'tJxc6 24 exf6
Naturalmente, las blancas logran ..ixf6, y las negras tienen un final
una excelente compensación con peón menos) 21 dxe5 ltJd5 (21
posicional por el peón. Tienen la ... c'tJfd7?! 22 e6! fxe6 23 'iie2, o bien
pareja de alfiles, que puede resul­ 22 ... ltJxa6 23 exd7) 22 ltJc3!?ltJxa6
tar excepcionalmente peligrosa si 23 ..ixd5, con dos peones por la
el juego se abre. Por otra parte, calidad, y las blancas tienen posibili­
las blancas no tienen ventaja en dades de victoria.
desarrollo, de modo que Junge
¿ Era irresistible el ataque? 169

Tampoco tendría éxito 14 ...


i..c5? 15 i.f4 :ca (15 ... es 16 161
i.xe5) 16 i.b 7 d3 17 'iixd3 i.xf2+
18 ~f1.

15. tbd2 e5

Poco atractiva era 15 ... tbe5,


después de la cual, tanto 16
il.g2, seguido por lbb3, como la
inmediata 16 lbb3 tbxf3+ 17
exf3, serían fuertes para las
blancas. Pero era perfectamente (P) 2.10 ¿Cómo conti-
posible 15 ... i.c5!? 16 lbb3 0­0 nuaría usted la ofensiva?
17 tbxc5 tbxc5! (peor es 17 ...
~xc5 18 'ir'xc5 tbxc5 19 i.f4 En este capítulo, a diferencia del
:bc8 20 l:.a5), y 18 :xd4? es anterior (y también de mi libro
malo, a causa de 18 ... lbb3. La Secretos del entrenamiento en aje­
jugada de la partida es más drez), las preguntas están plantea­
arriesgada. das a veces de forma tal que no es
posible una respuesta concluyente
16. lbb3 tbc5! (o, al menos, no creo que exista). De
modo que ¿cómo puede afrontar
Esta era la idea subyacente estas cuestiones? En primer lugar,
en la jugada anterior de las identificando las posibilidades pro­
negras. En caso de la prudente metedoras, luego calculando las
16 ... i..e??!, las blancas asumi­ variantes, en tanto que esto resulte
rían un firme control de la inicia­ factible (pues, en cualquier caso, no
tiva con 17 e3! dxe3 (17 ... 0­0 conseguirá analizarlas hasta el final)
18 exd4) 18 i..xe3 'iVe6 19 tba5 ó y, por último, realizando su elección.
19 J..a7. Al descifrar todos los análisis que
siguen, deberá usted juzgar por sí
17. lt:Jxc5 i.xc5 mismo si ha evaluado correctamen­
te la situación, si ha visto bastante, y
Sería ilógico 17 ... 'iVxc5 18 si la decisión que ha tomado era
i.c6+ (18 'iff5!?) 18 ... tbd7 buena, desde un punto de vista
19 Vi'e4 (también es posible 19 práctico.
'ii'xc5 i.xc5 20 :as), con ventaja
de las blancas. Así que, ¿cuáles son las juga­
das candidatas? Las negras,
obviamente, desean enrocar. La
modesta 18 i..d2?! no se opone a
170 Ataque y defensa

esa intención: 18 ... 0­0 19 i..a5 Por otra parte, el alfil dama
'iVd6. Las blancas pueden impedir blanco aún no ha entrado en juego.
el enroque sacrificando un segun­ Un cálculo exacto, ante el tablero,
do peón: 18 b4?! i..xb4 19 i..c6+, de las consecuencias del sacrificio
pero después de 19 ... @e7, segui­ era totalmente imposible, así que la
do de I:lhc8, las negras completarí­ decisión de Alekhine implicaba una
an con éxito el desarrollo y las cierta dosis de riesgo. Creo que
blancas no tendrían una compen­ tanto 18 i..g5!? Como 18 I:la6!?
sación real por el material entrega­ son buenas respuestas a la pre­
do. gunta planteada, y elegir entre
ambas es una cuestión de gusto y
Es tentador 18 i..g5!?, con la de estilo de juego. Pero, en cual­
amenaza posicional 19 i..xf6. Las quier caso, es necesario ver ambas
negras pierden pieza después de posibilidades y ser plenamente
18 ... I:lc8? 19 b4. En caso de 18 ... consciente de la diferencia entre
.te? 19 i..c6+, o 18 ... t'bd7 19 las dos. Al elegir la primera, las
i..g4, la iniciativa blanca se vuelve blancas no incurren en riesgos; en
muy peligrosa. Esto significa que el caso de la segunda, tendrán
las negras tienen que responder 18 mayores perspectivas de éxito,
... 0­0 19 i.xf6 gxf6. La compensa­ pero a cambio de incurrir en el ries­
ción por el peón es ahora indiscuti­ go de perder, puesto que el ataque
ble, pero no está claro que las puede llegar a punto muerto.
blancas disfruten de ninguna ven­
taja tangible. 19. ... Wie6!

Bastante más agudo es el sacri­ No era bueno 19 . . . t'bd7? 20


ficio que emprende el campeón i.c6 @d8 (20 ... f6 21 'iVd6; 20 ...
mundial. I:lc8 21 Wixe5+ @d8 22 i.xd7) 21
'iVd5 "vjj/a? 22 "vjj/xf7.
18. I:la6!? 1!Vxa6
19. 'iVxc5 20. i.c6+ t'bd7!

El rey negro ya no puede enro­ De nuevo, Junge toma la deci­


car y ahora quedará sometido a un sión correcta. A 20 .. . @d8, las
fuerte ataque. Sin embargo, el blancas no hubieran replicado 21
desenlace de este ataque es pro­ f4? (la recomendación de Fine), en
blemático. En un ejemplo de la sec­ vista de 21 ... I:lc8 22 "vjj/b6+ I:lc7),
ción anterior, las blancas entrega­ sino, sencillamente, 21 .i.d2! b4 22
ban un peón para retener al rey Wia5+.
enemigo en el centro, pero aquí el
precio pagado es considerable­ 21. i.xd7+
mente mayor.
¿ Era irresistible el ataque? 171

Un cambio forzado, que signifi­ @xf3!, el rey, que ha penetrado


ca un logro definitivo para las detrás de las líneas enemigas, no
negras, puesto que ahora su opo­ tiene nada que temer, pues los
nente dispone de una pieza ata­ peones centrales negros limitan
cante menos. las posibilidades atacantes de las
piezas blancas. Más fuerte es 27
21. . .. @xd7 f4!?, pero, en cualquier caso, las
posibilidades de éxito de un ata­
21 ... 'iVxd7? 22 'iVxe5+. que especulativo serían más que
dudosas. En un interesante libro
22. °ifa7+ de Reuben Fine, Chess Marches
162 On!, publicado en 1945, se reco­
mienda 23 f4, unida a con una
variante que, desde entonces, se
ha reproducido en todas las publi­
caciones que han citado esta par­
tida: 23 ... f6 24 fxe5+ fxe5 25 ..tf4!
exf4 26 'iVxd4+, y después de 26
... ~e7 27 'ii'xg7+, o de 26 ...
@c6(e 7) 27 :c 1 +, las negras tie­
nen que entregar su dama por la
torre. Pero la jugada 23 ... f6? no
(P) 2.11 ¿Cómo deben es obligatoria. Es mejor apresurar­
defenderse las negras? se a evacuar el rey de la zona de
peligro: 23 ... 'iid7! 24 fxe5+ @e6
Esta posición es la que buscaba 25 'iVa6+ @e7 26 ~g5+ @f8 (con
Alekhine al sacrificar calidad. Aquí idea de l:.e8, h6, ~g8, etc.)
hubiera sido malo para las negras También es posible 26 ... ~e8!? (A
22 ... ~cB? 23 ~d2 (o 23 .1g5), fin de responder a 27.1e3? con 27
amenazando l:t'.c1 +. Sin embargo, ... 'ii'b7!) 27 ~c1 @f8. De nuevo, el
tras 22 ... @d6!, no es fácil determi­ desenlace de la lucha sigue sien­
nar cómo deben proseguir las blan­ do totalmente incierto.
cas su ataque.
La única variante que puede
Después de la natural 23 jLd2, calcularse hasta su conclusión fue
las negras responden 23 ... 'ii'd7 señalada por el propio Junge: 23
24 ~b4+ (24 'iia6+ 'iVc6) 24 ... ..tf4!? exf4 24 l:.xd4+ @c6 25 .Sd 1 !
@e6 25 'iia6+ @f5. La amenaza J:ihc8 26 l:.c1 + @d6 27 ~d 1 +, con
posicional 26 . . . f6 obliga a las jaque perpetuo. Es probable que
blancas a continuar su asalto de esto es lo que hubieran debido
forma netamente agresiva: 26 e4+ jugar las blancas.
@xe4! Ahora, en caso de 27 f3+
172 Ataque y defensa

Lamentablemente, la interesan­ sión y sutileza había calculado


te lucha iniciada en esta partida no Alekhine la combinación iniciada
se desarrolló de forma lógica. en la jugada 18".
Junge se mostró titubeante, jugó
de modo impreciso y le permitió a Tales "bonitas palabras" que,
su oponente concluir con éxito su lamentablemente suelen encontrar­
ofensiva. se en muchos libros de ajedrez, dis­
torsionan la verdad y le privan al lec­
22. <it>c6? tor de conocer cómo piensan real­
mente los grandes jugadores duran­
Una jugada ilógica, que le con­ te la partida, cómo resuelven los pro­
cede a la torre blanca un tiempo blemas que se les plantean ante el
para sumarse al ataque por la tablero. Está claro que Alekhine ni
columna c. siquiera había intentado llegar tan
lejos y que al sacrificar la calidad,
23. i.d2 :hc8 simplemente confió en su intuición.
Hubiera sido imposible calcular esta
23 ~hd8 24 .:c1 + ~d5 25 combinación hasta el final. Y tam­
l:tc5+. bién innecesario, pues eso habría
supuesto una enorme pérdida de
24. e4! tiempo y de energías. Las posibilida­
des humanas son limitadas, ¡y es
Sería prematuro jugar 24 I:.c1 + preciso conciliarse con este hecho!
~d5. Primero es necesario privar al
rey enemigo de la casilla d5. 25. ... b4

24.... 'ilfb3 25 ... l:.b6 26 :c1 +.

La única defensa contra la ame­ 26. .:as+ ~b5


naza 25 .:c1 + ~d6 26 i.b4+. Por 27. ~a5+ @c6
supuesto, 24 ... dxe3 25 ..txe3
sería desesperado. 27 ... ~c4 28 'iia6+.

25. l:.a1 ! 28. 'iYc5+ <it>d7


29. lía7+
Comentando esta partida en su
libro 300 lzbrannij Partií Alíojina Las negras abandonaron.
(300 Partidas selectas de
Alekhine), Panov escribe lo
siguiente en este punto: "Todas
estas jugadas, que distan de ser
evidentes, muestran con qué preci­
Karpov ­ Timman
¿EXISTE UN ESTILO Amsterdam 1981
IDEAL?
1. lbf3 lbf6
Es mejor estar sano y ser rico, 2. c4 b6
que ser pobre y estar enfermo. 3. g3 i.b7
Proverbio ruso 4. ii.g2 g6
s. d4 es
¿ Qué estilo de juego le ofrece 6. 0-0 i.g7
mejores posibilidades de éxito? 7. lbc3
¿Qué es más importante: entender
las sutilezas de la posición o la 7 d5 b5!
destreza combinativa? Cuestiones
como éstas me parecen poco fructí­ 7. ... lbe4
feras. Basta con recordar los logros
creativos de algunos campeones Aquí se suele jugar 7 ... cxd4.
del mundo para convencernos a
nosotros mismos de que el camino 8. lbxe4
hacia la maestría en ajedrez no es
prerrogativa de quienes se adhieren Otra prometedora posibilidad es
a un particular estilo de juego. 8 lbd5!?
Enmanuel Lasker, Mijail Botvinnik,
Mijail Tal, Tigran Petrosian ... 8. i.xe4
¿Puede alguien imaginarse a juga­ 9. d5 0-0
dores más diferentes entre sí?
Cinco años después, una parti­
A menudo una posición produci­ da entre los mismos contendien­
da en el tablero sólo permite una tes (Bruselas 1986) se desarrolló
solución correcta, ya sea posicional así: 9 ... e5 1 O ¡fb3 0-0 11 i.h3!
o táctica, y estamos obligados a i.xf3 12 'iv'xf3 f5 13 e4 f4 (mejor
encontrarla, cualquier que sea nues­ es 13 ... ¡vf6) 14 'ii'd 1, y las blan­
tro estilo de juego. Pero a veces una cas consiguieron ventaja.
determinada posición admite más
de un tratamiento. En tal caso, es 10. ..th3!?
interesante observar cómo se mani­
fiesta la personalidad creativa del Un método típico en estas posi­
jugador al enfocar la lucha. Ya ciones. Al desplazar el alfil de la
hemos visto una situación así al casilla g2, Karpov amenaza con
analizar la partida anterior, pero me atacar (con el caballo) el alfil de e4,
parece que la siguiente, una partida que ha quedado comprometido en
muy tensa y difícil, es aún más sig­ el campo blanco, de modo que
nificativa. fuerza un cambio favorable en f3.
174 Ataque y defensa

Urí sello distintivo del creativo


10. i.xf3 estilo de Karpov es su continua
11. exf3 es aspiración a limitar las posibilida­
des de su oponente en la medida
de lo posible, anticipándose a sus
Las blancas también tienen intenciones. He llamado a esta
ventaja después de 11 . . . e6 12 importante habilidad ajedrecística
f4, como en la undécima partida "pensamiento profiláctico", y diré
del match Levitina ­ Alexandria más en relación con este concep­
(Candidatas), Dubna 1983. to en un nuevo libro, consagrado
al juego posicional. Aquí el cam­
163 peón del mundo llegó a la conclu­
sión de que a 12 'iWc2?! su rival
respondería 12 ... f5! 13 f4 e4,
bloqueando las diagonales para
los alfiles blancos y conservando
una aceptable posición. Para no
permitirlo, Karpov decide sacrifi­
car un peón, a pesar de que la
entrega de material no es precisa­
mente caracterítica de su estilo.

12. f4! exf4

(P)2.12 ¿Qué deben jugar 12 ... e4 13 f5!


las blancas?
13. i.xf4 i.xb2
Sería una importante conce­ 14. l:.b1 .i.f6
sión posicional jugar 12 dxe6?
dxe6, y también 12 d6? ct:Jc6, A 15 i.d6 Timman pensaba
puesto que en ambos casos el responder 15 . . . i.e 7 16 .i.xe 7
caballo negro se instalaría en d4. "iilxe 7 17 d6 'iYf6 18 ¡vd5 ct:Jc6 19
Está claro que las blancas deben i.xd? ct:Jb4, seguido de l:.ad8. Por
jugar f3­f4, a fin de abrir líneas supuesto, Karpov no piensa dejar
para sus alfiles. Pero la inmediata escapar así como así las ventajas
12 f4 conduce a la pérdida del de su posición.
peón de b2. Por consiguiente, la
jugada 12 'ifc2 se sugiere por sí 15. 'iVa4!
sola, para seguir con 13 f4.
Probablemente muchos jugado­ El inicio de un plan destinado a
res habrían jugado así. paralizar el flanco de dama negro.
¿ Existe un estilo ideal? 175
ciso es 18 :e1 'iVd2! 19 ltbe3
15. d6 ~b4). Como podemos ver, la
modesta jugada de torre le per­
mite a las blancas organizar sus
piezas para dominar todo el
tablero, una estrategia predilecta
de Karpov.

En cualquier caso, los recursos


defensivos negros no están agota­
dos. Timman encontró la única
forma de mantener la tensión:

16. ... h5!


16. :b3!
Con la amenaza posicional 17
g5 18 Jld2 g4 y 19 ... tbd7.
(P) 2.13 ¿Cuál es la clave Considerando que las negras
de la jugada de Karpov? acabaron logrando tablas, el gran
¿Cómo deben responder maestro holandés, al comentar
las negras? esta partida, mostró su escepticis­
mo acerca de la jugada profilácti­
¿Por qué el campeón del ca 16 :b3. "Tal o Spassky habrí­
mundo, no situó su torre en la an actuado de modo más enérgi­
columna abierta? Probablemen­ co, jugando 16 l:.fe1!", escribió.
te, se preguntó de qué modo iba
su oponente a desarrollar sus Examinemos las variantes cita­
piezas. Vio el plan 16 ... a6 (sin das por Timman:
temer a 17 'iVb3 b5), seguido de
:a8­a7­b7, y decidió impedirlo. A) 16 :fe1 h5 17 Jlh6 ..tg7 18
Ahora sería malo 16 ... a6?, por ..txg7 @xg7 19 :e3 f5 (de otro
17 :fb1, y entretanto las blancas modo, las negras no pueden des­
quieren jugar 17 :fe1, seguido arrollar su caballo; malo es 19 ...
de :be3, de modo que la jugada a6 20 :eb3) 20 :e6 ~c7 21 :be1
profiláctica de torre también (más flojo es 21 ~a3 tbd7 22
resultará útil para doblar torres 'iVc3+ tbf6 23 :be1 Mf7 ­van der
en la columna abierta. Las Sterren) 21 ... tbd7 22 ~d1 ! :f7
negras no pueden oponerse a 23 ..txf5!! :xf5 24 ~a1+ @h6 (24
este plan con 16 :ea, debido a ... tbe5 25 f4 :af8 26 fxe5 dxe5 27
17 ..txd6. A 16 Jlg5 sigue 17 d6 ~d8 28 :1xe5) 25 :e7 :g8 26
..txg5 'iVxg5 18 :e3!, con una : 1 e6!, con la fatal amenaza 27
abrumadora ventaja (menos pre­ ~c1+.
176 Ataque y defensa

B) 16 life1 a6 (la jugada que


Karpov quería impedir) 17 ¡[b3 165
J:!a7 18 :be3 (18 :eb1 l:lb7 es
inocua; 18 ..th6 ..tg7 19 ..txg7
~xg7 20 .tlbe3 lbd7 21 :e7 b5!
tampoco conduce a nada) 18 ...
l:.e7 (la amenaza era 19 ~e8) 19
~xe7 ..txe7 20 .i.h6 l:e8 21 l:.e3!
¡Unica! No 21 ..tg5?, en vista de
21 ... b5, y a 21 'iVb3 sigue 21 ...
lbd7 22 ..txd7 'i!Vxd7 23 'ir'xb6 ..tf8
24 .:t.xe8 (24 ..te3 'ifa4) 24 ...
'iVxeB 25 ..txf8 'ii'e1 + 26 @g2 A 17 .i.h6 las negras disponen
'ii'e4+ 27 f3 'ifc2+ 28 ~h3 'iVf5+, de la respuesta 17 ... l:te8 (las blan­
con jaque perpetuo. 21 ... f5 (no cas no pueden jugar 18 .ixd6). La
parece haber nada más) 22 g4 jugada 17 f3 debilita las casillas
'ifd7 23 'iVxd7 lbxd7 24 gxf5 lbf6 negras. Después de 17 ... ..tg5 18
(24 ... lbe5 25 f6! ..txf6 26 f4) 25 ..txg5 'i!Vxg5, las blancas no pueden
fxg6 hxg6 26 a4!, y sus dos fuer­ jugar 19 1:.e3. En caso de 19 .:íxb6
tes alfiles les garantizan a las 'ii'e3+ 20 @h1 axb6 21 'ifxa8 lbd7,
blancas ventaja en el final. o 19 .:e1 'ii'd2! 20 l:.be3 'ii'b4 21
'ii'c2 b5, las negras tienen un
genuino contrajuego.
i Un profundo y, aparentemen­
te, correcto análisis! Hay un tentador sacrificio de
pieza: 17 .:e1 g5 18 l:.be3!? gxf4
Pero ahora volvamos a la par­ 19 .:ea. Esto es lo que Karpov
tida y tratemos de pensar, junto jugó, pero el ataque blanco resultó
con Karpov, cuál es el mejor ser insuficiente para ganar.
modo de que disponen las blan­
cas para neutralizar la clara Merecía seria consideración 17
amenaza posicional enemiga. lie3!? A 17 ... g5 sigue 18 'ifd1 ! ..td4
Simplemente, nos resistimos a (18 ... gxf4 19 gxf4, con las amena­
creer que la sutil estrategia profi­ zas 20 'ii'xh5 y 20 llg3+) 19 'ii'xh5
láctica de las blancas quede refu­ gxf4 20 gxf4 (20 ..tf5 .:ea) 20 ...
tada sólo por la sencilla idea g6­ ..txe3 21 @h 1 ! , y las negras están
g5, una mera línea marginal. indefensas. Pero pueden responder
Buscar la solución, sin embargo, 17 ... .i.d4! 18 ..th6 (18 !:td3 g5) 18
dista de ser algo simple. ... ..txe3 19 fxe3 a6! 20 ..te6 I:ta7.

Hasta aquí he estado mostrando


variantesdescubiertaspor otrosjuga­
¿ Existe un estilo ideal? 177
dores, pero ha llegado el momento pues a 18 ... g5 seguiría lo mismo,
de proponer las mías propias. es decir, 19 .tf5! gxf4 20 gxf4.

Consideremos un sacrificio de Me parece que la, a primeravista,


pieza, en respuesta a 17 ... g5: 18 misteriosajugada de rey es la forma
.tf5! gxf4 19 gxf4. El flanco de más fuerte de continuar con el ata­
dama enemigo está, como antes, que. Pero no estoy diciendo con ello
congelado, y la amenaza es 20 que las blancas deban ganar.
:%.g3+ ~h8 21 'ifd1. Si 19 ... ..tg7, Sencillamente,ahora se disponen a
entonces 20 l:.g3 'iff6 21 :g5. contestar el avance 96­95, con una
Probablemente, las negras deban réplica consistente. Pero lo mejor
jugar 19 ... h4 ó 19 ... i.h4, pero para las negras es renunciaral avan­
entonces el ataque proseguiría, ce del peón y jugar como recomienda
con <it>h 1 y lig 1 . Gulko: 17 ... ..td4, o 17 ... il.g7.

Esta idea parece prometedora, Así pues, la posición,después de


pero ¿cuál es la mejor jugada pre­ la jugada 15 de las negras, permite
paratoria? La natural 17 1:te1 resul­ dos enfoquesdiferentes,que son dia­
ta ser una pérdida de tiempo, pues­ metralmente opuestos, aunque, en
to que la torre necesita operar términos generales, más o menos
desde la casilla g1. No parece malo equivalentes. El plan directo, sugeri­
jugar 17 :e3, pero, como ya sabe­ do por Timman,es muy fuerte, pero si
mos, las negras disponen de la el oponente se defiende con el mejor
réplica 17 ... ..td4. juego posible, las blancas no pueden
prescindir de jugadas profilácticas
Creo que las blancas deberían como 21 :e3! y 26 a4! También es
jugar 17 ~h 1 ! ! Después de 17 ... perfectamenteposiblejugar para pre­
g5 18 i.f5! gxf4 19 gxf4, las blan­ venir las posibilidades del contrario,
cas han ganado un tiempo impor­ en el espíritu de Karpov: 16 .:b3! (y
tante para incorporar su torre al 17 ~h1 !!), pero las blancas no ten­
ataque, sobre la columna g. Este drán éxito si se limitan a operaciones
ataque se torna irresistible. Por puramenteprofilácticas,de modo que
ejemplo: 19 ... ..th4 20 l:.g1 + Wh8 tendrán que calcular agudas varian­
21 l:.h3 ¡yt5 22 'ii'd1 'ifxf5 23 l:txh4,
tes y sacrificaruna pieza.
o bien 19 ... h4 20 :g1+@h8 (20 ...
..tg7 21 :h3, con las amenazas 22 La conclusión es clara: no hay un
'i!Vd1 y 22 ~g5) 21 ~h3(e3), segui­ estilo bueno o malo: sólo buen o mal
do de 'ifd1 (en algunos casos, las juego. Un jugador de ajedrez debe
blancas también pueden formar jugar la partida de la forma que más
una peligrosa batería, con ..tb1 y le convenga, pero al mismo tiempo
'ii'c2). Intercalar las jugadas 17 ... su arsenal de combate debe ser lo
a6 18 :fb1 cambia poca cosa, más universal posible. En el curso
178 Ataque y defensa

deljuego pueden ocurrir todo tipo de dama· blanca del flanco de rey y
acontecimientos y debemos estar evacua la casilla b6 para la dama
dispuestos a ejecutar las tareas más negra, sin duda fue previsto por
diversas, de modo que nuestra pre­ Timman. Habría perdido tras 19 ...
paración también debe ser variada, 'iVc7? 20 l:txf8+ @xf8 21 :te8+ @g7
a fin de que tales tareas puedan 22 'iVd1 ~h6 23 'iVf3.
cumplirse con éxito.
20. ¡vxb5 'ii'b6
Veamos ahora lo que sucedió 21. l:txf8+ ~xf8
en la partida. 22. .:ea+

17. l:te1 g5 Karpov decide pasar al final. La


18. l:tbe3 clavada de las piezas enemigas en
la última fila, le concede a las blan­
Aun ahora, a costa de un tiempo, cas compensación por la pieza
la idea 18 i.f5!? gxf4 19 gxf4 mere­ sacrificada, pero nada más. La parti­
cía la más seria consideración. Tras da sería tablas después de 22 'ii'e8+
haber analizado la posición resultan­ ~g7 23 gxf4 'ii'd8! 24 'ti'b5 (24 'if a4
te, llegué a la conclusión de que, @f8; 24 ~h1 'ii'xe8 25 l:txe8 a5 26
tampoco aquí le resulta fácil a las a4 :a7! 27 .:xb8 :e?) 24 ... 'iVb6 (la
negras parar el ataque enemigo. amenaza era 25 'iVb7) 25 'iVe8 'iVd8.

18. gxf4 22. @g7


19. :ea 23. gxf4 'iVxb5

A 19 gxf4, Timman pensaba Más flojo era, según Timman,


responder 19 ... i.h4! 20 'iVd1 'iVf6 23 . . . i.d8, en vista de 24 'iixb6
il.xb6 25 @g2 a6 26 :ca.
166
24. cxb5 i..c3!

El alfil debe acudir en apoyo del


flanco de dama. Un error sería 24 ...
c4 25 a4 ( o bien 25 l:tc8 c3 26 i..f5) 25
... c3? 26 i..f5, seguidode a4­a5­a6.

25. i..f1

Jugar 25 i.c8 no plantearía ningún


19. ... b5! peligro, debido a 25 ... lrn6! (o 25 ...
lt::d7!?) A 25 ... i.d7, sigue 25 c4 26 i..c6
Este contragolpe, que desvía la tbxc627 .:xaa lbb4 28 'lb.a? tbxd5.
¿ Existe un estilo ideal? 179

25. i.a5 incluí un fragmentode esta partidaen


26. .:ca un artículo,publicadoen el nº 4 de la
revista New in Chess. La misma
Las negras querían jugar 26 ... revistapublicótambién las objeciones
a6 27 bxa6 Ji.e?, seguido de 28 del gran maestro a algunas variantes
.l:.a7. Karpov, que, como siempre, mías. Algunas de estas objeciones
le presta una estricta atención a las fueron justas, pero no todas.
intenciones de su oponente, impide
este plan, pero tiene que permitir Después de 17 @h1 g5 18 ii.f5,
que el rey negro se acerque. Timman sugirió la interesante
defensa 18 ... ilg7 (con la amena­
26. @f6 za 19 ... 'iff6) 19 ii.c1 'ii'e8!, pero
27. ~g2 @e7 añadió los siguientes y extraños
28. ~f3 ~d8 comentarios:
29. a4
167
No 29 @e4? f5+! 30 @xf5 @d7.

29. a6
30. bxa6 ~d7

Después de 30 ... l:.xa6 31 .tl.xb8


l:Ixa4 32 l:Ib7+ @f6 33 l:.d? ~e7 34
ilg2, las negras no tienen ventaja
real, pero tienen que tener en
cuenta 31 .txa6 tZ:Jxa6 32 a5! @d7
33 l:a8 t2Jc7 34 :b8. Por consi­ "El cambio de damas es favora­
guiente, Timman fuerza las tablas. ble a las negras, ya que después de
20 ~xe8 .:txe8, no es posible jugar
31. ii.h3+ we7 21 i.xg5?, en vista de 21 ... .:e5",
32. ii.f1 escribe Timman. En el siguiente
número de la revista se vio obligado
De otro modo, 32 ... l:.xa6. a corregir su error: las blancas no
pierden pieza en absoluto. Pueden
32. @d7 continuar con 23 l:.f3 t2Jd7! 23 ii.c1 ·
Tablas. t2Jf8 24 i..d3, con un final un tanto
mejor. Aparentemente, es más fuer­
¡ Una escaramuza verdadera­ te 22 ..tc8! (Amenazando 23 i.b7)
mente fascinante! 22 ... tZ:Ja6! 23 i.xa6 .:xg5 24 f4 l:.g6
25 J:.e1 (peor es 25 h4 .:e8) 25 ...
A uno siempre le gusta descubrir h4 26 @g2, y las negras tendrán
jugadas como 17 @h 1 ! ! , de modo que que defender un final desfavorable.
180 Ataque y defensa

Si esto no le bastara a las blan­ {P) 2.14 ¿Qué deben jugar


cas, siempre pueden retirar su las blancas?
dama. Opinión de Timman: "20
1Ya3 Vi'e5 también es bueno para La posición de Timman es peli­
las negras, puesto que las blancas grosa, puesto que su flanco de
no conseguirán mantener su alfil dama, como en la partida prece­
en f5". ¿Por qué no? ¿No resuel­ dente, se encuentra subdesarro­
ve 21 l:.f3! esa tarea? Después de llado. Pero las blancas deben
21 ... g4 22 l!f4, es difícil para las actuar con energía, pues la pasiva
negras parar las amenazas posi­ 21 f3?! eba6 no les ofrecería nada.
cionales h2­h3 y f2­f3, o @g2(g1), Tampoco tuvo éxito la jugada ele­
seguido de i.d2 y l:te1 (es malo gida por Portisch: 21 'ii'h5?! Las
jugar 22 ... i.h6? 23 i.b2 'if e2 24 negras respondieron 21 ... 'ii'e6 22
i.d3). Si, no obstante, 21 ... 'ilie2, @b1 ebc6 23 a3 a5, preparando el
entonces 22 @g1 (g2) 'ifxc4 23 sacrificio de caballo en b4. Siguió:
'iVe3!? g4 24 ~f4 y pronto las pie­ 24 g3 ébb4! 25 axb4 axb4 26 i.h3
zas blancas se abalanzarán sobre 'iVa2+ 27 @c2 Vi'c4+ 28 ~d2
el rey enemigo. 'ilt'd4+ 29 @c2 'ii'c4+ 30 ~d2
'iid4+. Tablas.
Una interesante cuestión es por
qué Timman, un soberbio analista, ¿Cómo pueden mejorar su
comete a veces errores tan sim­ juego las blancas? Está claro que
ples. A fin de entender esto mejor, desarrollar el alfil por h3 tiene sus
pasemos a otro ejemplo del artícu­ ventajas. Al analizar esta partida,
lo antes mencionado. Yusupov sugirió la variante que
sigue:
Portisch ­ Timman
Match (6) 21. g3! l::.xf2
Hilversum 1984 22. ~h3

Parece atractiva 22 i.g2?! Las


negras no pueden capturar el alfil
directamente: 22 . . . .:.xg2? 23
'ib'g8+! (no 23 'iff3? 'ii'c5+ 24 @b1
'iVf2! 25 ¡fxa8 'irxe2) 23 ... 'ife8
24 ifd5 .:txg3 (24 ... :xe2 25
'ilfxa8 ~c8 26 ~f3 y la torre está
cazada) 25 'iixa8 @c8 26 'ii'xa7 o
26 ~hg1. Sin embargo, las
negras disponen de una defensa
eficiente: 22 ... 'ii'c5+! 23 @b1
1:.xg2 24 'ii'g8+ @e?. A una posi­
¿ Existe un estilo ideal? 181

ción poco clara conduce 22 ... "Está claro que aquí no hay
c6!? 23 i.f3 t2Ja6. razón para temer el jaque en c8",
22. c6 escribe Timman. ¿Qué significa
23. l:td2 esto? ¿Qué no hay razón? De
hecho, tras 25 'iVc8+! ~d6, se pro­
En sus notas, Timman conside­ duce una clavada mortal sobre la
ró 23 ~hf1 lixf1 24 ~xf1 ~c7, con octava fila (recuérdese que en la
buena posición para las negras. partida anterior una clavada similar
compensaba la pieza extra de las
23. ~c7 negras). La amenaza 26 ... .:ta
24. ~hd1 llf7 puede rechazarse con 26 e4 11xd2
25. e4 (26 ... ~f8? 27 líxd5+) 27 :txd2, con
clara ventaja. Por ejemplo: 27 ... d4
Las blancas quieren atacar pri­ 28 l:If2 (28 'iVh8!?)28 ... b5 29 'ii'g8.
mero un peón, con 'ii'h5, y luego También es fuerte 26 i..f5 ( con idea
situar su alfil en f5 y seguir con g3­ de 27 g4) 26 ... h5 27 e4 ~xd2 28
g4­g5. Las negras no parecen :xd2 d4 29 g4 hxg4 30 h5.
tener contrajuego.
Como puede verse, todas las
El gran maestro holandés plan­ deficiencias de este análisis son del
teó la objeción de que, en lugar de mismo tipo: sobreestimación de la
24 k!f7, las negras pueden jugar posición propia e insuficiente consi­
24 d5. deración de los recursos enemigos.
Fue sobre esta debilidad, caracterís­
tica, en mi opinión, del estilo de
Timman, que basó Yusupov su
estrategia, en su match de semifina­
les de Candidatos de 1986. Jugó tan
activamente como le fue posible,
buscando siempre la posibilidad de
atacar al rey. En algún momento
Timman subestimaba las amenazas
de su oponente y, como consecuen­
cia, el resultado final fue de 6­3,
favorable a Artur.
Examinó la variante 25 ~c2
'ifd7 26 'iVxd7+ (26 J:.xd5? l:.f1 +!)
26 ... t2Jxd7 27 ~xd5 t2Jc5! (27 ...
~d8 28 b4!) 28 l:.xe5 :g8, seguido
de 29 ... a5, donde la actividad de
las piezas negras es una buena
compensación por el peón perdido.
182 Ataque y defensa

Tal .. Portisch
¡FANTASÍA! Match de Candidatos (2)
Bled 1965
El beneficio o pérdida resultante
de cualquier actividad depende de 1. e4 c6
la combinación de una serie de 2. ll:Jc3 d5
circunstancias. 3. ll:Jf3 dxe4
Kozma Prutkov 4. ll:Jxe4 i..g4
5. h3 i.xf3

Al examinar la partida Karpov ­ Después de 5 ... i..h5 6 ll:Jg3, las


Tirnrnan, vimos, una vez más, de negras tendrán que cambiar en f3
forma convincente, que los estricta­ en cualquier caso, pues 6 ... i..g6?
mente adeptos al estilo posicionalde conduce a una difícil posición: 7 h4
juego se ven, a menudo, obligadosa h6 8 ll:Je5 i..h7 9 'iVh5 g6 10 i..c4!
actuar de forma nada característica, (También es bueno 1 O 'iif3 ll:Jf6 11
realizando sacrificios y combinacio­ i.c4 e6 12 d4) 10 ... e6 11 'iie2,
nes. Pero también hay jugadores que con la amenaza 12 ll:Jxf7!
voluntariamente aspiran a este tipo
de juego, y que constantementeincu­ 6. 'iixf3 ll:Jd7
rren en riesgos y a quienes les resul­
ta fácil desprenderse de material. El No es improbable que a 6 ... e6
abogado más sobresaliente de esta el excampeón mundial hubiese
causa en ajedrezes, indiscutiblemen­ replicado con el gambito 7 d4!?
te, Mijail Tal. El término sacrificio­tipo­ 'ii'xd4 8 i.d3 ll:Jd7 9 i.e3.
Tal, que ha sido generalmenteacep­
tado, significa un sacrificiototalmente 7. d4
inesperado, muy agudo y... objetiva­
mente no del todo correcto. Tal no quiere ganar un peón con
7 ll:Jg5 ll:Jgf6 8 'ikb3 e6 9 'iixb7.
La pequeña colección de sacrifi­ Esto fue lo que jugó Fischer, siem­
cios a lo Tal, que voy a someter a su pre gustoso de aceptar material
consideración aquí, incluye partidas entregado por su oponente, contra
jugadas por varios ajedrecistas. Por Cardoso (lnterzonal de Portoroz
supuesto, sería tristemente deficita­ 1958), pero después de 9 ... ll:Jd5!?
ria si no incluyese algunos ejemplos se vio en serias dificultades.
del propio Tal. Recuerdo la poderosa
impresión que me produjo un sacrifi­ 7. ll:Jgf6
cio de torre, al comienzo de su 8. i.d3 ll:Jxe4
match de Candidatos (cuartos de 9. 'ikxe4 e6
final) contra Portisch, a mediados de
los sesenta. Lajos Portisch ha salido de la
[Fantasial 183
apertura con una posición pasiva, 14.... 'iVb6
aunque muy sólida.
170
10. 0-0

Un poco más precisa era 1 O c3 tbf6


11 'iVe2. Ahoralas negraspodían haber
respondido10 ... tbf6 11 'iVh4 tbd5.

1 O. .te7
11. c3 tZJf6
12. 'iVh4

Más sencillo era 12 'iie2, con Las blancas tienen una buena
mejor posición para las blancas. posición.Pueden elegir entre 15 l:.e2,
Pero a partir de aquí, Tal plantea 15 a3 (preparandoc3­c4) y 15 'iVh5
deliberadamente todo un conjunto g616 'iYe2 0­0 17 i.h6. De modo que
de complicaciones,tratando de con­ ¿dígamequé jugador "normal" consi­
fundir a su oponente. A costa de uno deraría seriamente el sacrificio de
o dos tiempos, desvía el caballo torre 15 c4 lbb4 16 ~xe6+? Para
negro de la casilla f6, desde donde hacer esto se necesitala brillanteima­
defiende el flanco de rey y puede, en ginaciónde Tal y su increíblecoraje.
algunos casos, ser trasladado a la
casilla más segura de f8. "Como vemos, el rey negro está
retenido en el centro del tablero,
12. ltJd5 tras haber transcurrido catorce
13. 'iVg4 .tf6 jugadas, ¡y no puede ser que
quede sin castigo! ¿No es posible
13 ... 0­0? 14 .th6 .tf615 'i­Ve4. explotar ese factor y, al mismo
tiempo, cambiar por completo el
14. l:.e1 rumbo de la partida? Así fue como
se me ocurrió la idea de sacrificar
Más flojo era 14 'iVe4 (tratando la torre en e6. Me pasó por la cabe­
de dificultar el enroque), en vista de za una divertida variante ­en abso­
14 ... ltJe7!, seguido de ... 'iVd5. luto forzada, pero sí muy bien
Ahora, en caso de 14 ... 0­0, las camuflada­ y sentí un cierto placer
blancas despliegan sus piezas estético. Mi conclusión fue que
cómodamente, jugando 15 ..th6 incluso si el sacrificio no conducía
(amenazando 16 'iVe4) 15 ... Z:.eB 16 más que a tablas, era correcto, por­
l:.ad1 'ifb6 17 .tc1 . Portisch no que un cambio en la naturaleza del
quiere permitir esto y trata de obsta­ juego no sería ciertamente agrada­
culizar el desarrollo de su oponente. ble para Portisch" (Tal).
184 Ataque y defensa

15. c4!? 4Jb4

La réplica más natural, pero es


preciso considerar también otras
posibilidades.

No, por supuesto, 15 ... i.xd4?


16 cxd5 i.xf2+, a lo que seguiría
17 @h1 ! i.xe1 18 dxe6, con un
fuerte ataque por la calidad.

En caso de 15 ... 4Je7, sólo {P) 2.15 ¿Cómo debe


habría que sacrificar un peón: 16 d5! proseguir el ataque?
cxd5 17 cxd5 4Jxd5, y después de
18 'if a4+, las negras ya no pueden Sería un error la· lineal 18 i.g5?
enrocar. El lector podrá ver cómo 'vikc7 19 J:ie1, por 19 ... 4Jxd3! 20
lleva a cabo su ataque Tal en tales i..xe 7 °if d7! Parece tentador
situaciones, en una· partida que se 18 i.xh 7, pero las negras no tienen
examina en la siguiente sección. por qué tomar el alfil, sino que pue­
den jugar 18 ... c5!, rechazando las
Valía la pena considerar 15 ... amenazas contrarias.
h5. Por ejemplo: 16 'if e4 4Jb4 17 d5
0­0­0, o bien 16 ~e2 4Je7 17 d5 Tal había visto la notable jugada
cxd5 18 cxd5 4Jxd5 19 i..b5+ (19 18 i.g6+!! Después de 18 ... hxg6?
i.e4 0­0­0) 19 ... ~f8, seguido de 20 19 i.g5 'W/c7 20 Z;le1, con las ame­
. . . 96. Las blancas probablemente nazas 21 i.xe 7 y 21 'iYxg6+. Las
hubiesen replicado 16 ~f3? 4Jb4 17 negras deben responder 18 ~d8!
d5 0­0­0 18 i.e3, conservando una 19 i.f5 'ifxd4 (pero no 19 'Wlc7?,
posición muy prometedora. por 20 i.f4 'ifc8 21 ~e4). Después
de 20 i.f4 (sin permitir 20 ... 'ii'd6), la
16. !:.xe6+!! fxe6 posición le gustaba a Tal, no sin
17. 'iixe6+ motivo. En sus notas reproduce la
hermosa variante que le había des­
Las negras se enfrentan ahora lumbrado durante la partida, persua­
a una elección muy difícil, porque diéndole a realizar el sacrificio de
las tres jugadas son perfectamente torre: 20 ... Z;le8 21 ~e1 g6 (Tal le
plausibles. concede a esta jugada un signo de
interrogación, pero es injusto; 21 ...
Las variantes más interesantes 4Jd3, con idea de que si 22 Z;ld 1?
quizá sean las que surgen de i.f6, se refuta con 22 ~e4!) 22 i.e3
17 ... i.e7. ~d6 23 i.xa7 'ii'xe6 24 i.b6+ @c8
¡Fantasía! 185
(no 24 ... ~d7?, a causa del mate en El caballo consigue la excelente
dos) 25 J..xe6+ ~b8 26 .ld7, y las casilla. c5 y eso es suficiente para
blancas tienen una clara ventaja. mantener el equilibrio.

Al analizar, en la sección ante­ Así, aunque después de 17 ...


rior, la partida Polugaievsky ­ Tal, .te??!, grandes peligros acechan a
observé que largas y espectacula­ las negras, su posición seguiría
res variantes como ésta, que inspi­ siendo defendible.
ran las grandes hazañas del gran
maestro de Riga, no estaban calcu­ Más correcto es 17 ... ~d8!? En
ladas por él con precisión, sino sólo este caso, las blancas tendrían que
por encima y de forma apresurada: contentarse con el jaque perpetuo:
casi nunca resisten un análisis crí­ 18 'iid6+ ~es 19 'iie6+.
tico. Ese es también el caso aquí:
después de 23 ... @c7! (en lugar de "Después de la partida,
23 ... 'ifxe6?), las negras paran las Portisch admitió que había visto el
amenazas enemigas, quedando sacrificio de torre, pero que no lo
con torre de ventaja. había considerado peligroso.
Cuando lo vio realizado, comenzó
Sin embargo, también es posi­ a sentirse incómodo. Sólo el
ble mejorar el juego blanco. hecho de que estuviese nervioso
Rechacemos la elegante manio­ puede explicar por qué jugó 17 ...
bra 22 J..e3 'ii'd6 23 J..xa7, en ~f8 tan rápidamente y sin dudar­
favor de 22 .i.g4! Ahora sería malo lo" (Tal).
para las negras 22 ... h5? 23 :Id1
lt:Jd3 24 .le5!, de modo que tienen Sin embargo, tampoco esa
que jugar 22 ... lt:Jd3 de inmediato. jugada es mala.
Los acontecimientos se desarro­
llan entonces de manera forzada: 17. ~f8
23 l:.e4 'i!Vxf2+ 24 ~h2 'ii'g1 +! ! 1 s. .tt4 .:.da!
(pero no 24 ... lt:Jc5?, por 25 'ii'e5)
25 ~xg1 J..c5+ 26 .i.e3! .:txe6 27 Las negras se han defendido
l:.xe6. contra la amenaza 19 ii.d6+ y ahora
quieren tomar el alfil o jugar 19 ...
El final que ha surgido me pare­ ~xd4. Las negras podrían haber per­
cía difícil para las negras, en vista dido, tanto después de 18 ... l:.e8? 19
de la variante 27 ... .lxe3+ 28 l:.xe3 i..d6+ i..e7 20 ~e1 'iYd8 21 :e3!,
lt:Jxb2 29 l::tb3 lt:Jxc4 30 ~xb 7 lt:Je5 como de 18 ... 'ii'd8? 191:te1 .te? (19
31 l:.xh7 l:.b8 32 .i.e6, donde el alfil ... g5 20 i..d6+ @g7 21 .lxb4) 20
es bastante más fuerte que el i..b1, seguido de l:.e3 ~e5.
ó

caballo. Pero Chernin encontró el


plan defensivo correcto: 27 ... a5! 19. c5 lt:Jxd3!
186 Ataque y defensa

Pero Tal, como ha hemos obser­


172 vado, normalmente no se moles­
taba en rehuir el peligro, y era
reticente a abandonar la lucha,
mientras no se hayan agotado
todos los recursos.

20. cxb6!? lbxf4


21. 'ifg4 lbd5
22. bxa7 @e7?!

Portisch opta por un plan


(P) 2.16 ¿Cómo deben dudoso. Quiere trasladar su rey al
continuarlas blancas? flanco de dama y, si es posible,
engullirse con él el peón de a7.
A primera vista, esta pregunta Pero ese viaje del rey es
pueden parecer absurda. Está demasiado largo y durante el
claro que las blancas no pueden mismo las blancas conseguirán
jugar 20 i..d6+ :xd6 21 'ifxd6+ abrir líneas y crear peligrosas
j__e7, lo que significa que deben amenazas.
tomar la dama, por la cual, sin
embargo, las negras tendrán mate­ La solución 22 ... g6, seguida de
rial más que equivalente: torre y @g7, era, además de sencilla, la
dos piezas menores. correcta. "Cómo se hubiera desa­
rrollado el juego en tal caso, fran­
En realidad, es mucho más camente no lo sé. Pero ante el
complicado que eso. Tal había tablero me parecía que el peón de
visto, mucho antes, la sorprenden­ a 7 es para las blancas una especie
te continuación 20 j__h6!?, donde de seguro contra la derrota. En
20 ... 'ifc?? 21 'ifxf6+ ~e8 22 i..xg7 numerosas variantes, podía tener
:g8 23 ¡ve6+ es malo para las éxito entregando el peón con a 7 ­
negras. Pero después de 20 ... a8'if, capturando ambos peones
¡vxb2! 21 'ifxf6+ <it>e8, las blancas del flanco de dama como compen­
tienen que dar jaque perpetuo: 22 sación". (Tal).
'iVe6+ ~f8 23 'iYf6+.
23. b4! :as?
Creo que pocos jugadores
habrían resistido la tentación Como señaló Aronin, era más
de concluir esta hermosa partida fuerte 23 ... lbc7!
con una espectacular variante de
tablas. Cierto que rechazarla 24. :e1 + <it>d6
implica un considerable riesgo.
¡Fantasía! 187

24 . . . ~d8 25 l:.e6 l:.xa7 26 ­Cierto, pero, por otra parte, ¿hay


l:.d6+ ~c7 27 l:.xf6! alguna garantía de que las blancas
ganasen jugando tranquilamente?
25. b5 l:.xa7 Después de todo, las blancas sólo
estaban ligeramente mejor.
Esta jugada pierde inmediata­ ­Sea como fuere, podrían haber
mente, pero la posición negra era jugado a ganar durante mucho
ya muy difícil. Las blancas amena­ tiempo. Pero en la partida, 17 ...
zaban tanto 26 bxc6 bxc6 27 1We6+ ~d8 habría conducido a tablas
~c7 28 l:.c1, como 26 b6 t2:Jxb6 27 inmediatamente.
l:.b1. Si 25 ... l:.he8, entonces 26 ­A fin de cuentas, Tal ganó, ¡y el
l:.xe8 lbe8 27 'ii'g3+ @d7 28 ¡vb8, vencedor siempre tiene razón!
y a 25 ... ~c7 sigue 26 'iVg3+ @d7
27 b6 t2:Jxb6 28 l:ib1. Aunque la conclusión final no
me parece inobjetable, no deja de
26. lie6+ ~c7 ser un argumento a tener en cuen­
27. l:.xf6! ta. Más significativas son las opi­
niones expresadas sobre este
Las negras se rindieron. tema por el primer investigador
serio de los sacrificios en ajedrez,
Partidas como ésta amplían con­ Rudolf Spielmann:
siderablemente nuestras ideas acer­
ca de lo que es posible en ajedrez. "La probabilidad de éxito debe
Pero, por supuesto, la acción basarse en más de una evaluación
emprendida por las blancas difícil­ de la posición. Todo tipo de cir­
mente puede serlo sólo desde esta cunstancias secundarias son signi­
perspectiva. Puedo imaginar una ficativas. Por ejemplo: podemos
discusión entre un ardiente admira­ tomar en cuenta las debilidades
dor de Tal y un escéptico. individuales de nuestro oponente
(a saber, juego sobre su psicología,
­¡Juego de genio! ¡Qué imagi­ jugadas especulativas cuando se
nación y coraje! encuentra en apuros de tiempo,
­¿Valía la pena tomar un riesgo que permitan obtener ventaja). Al
así, en una posición excelente? considerar este tipo de factores
­Pero, como se ha visto, las hay que admitir que muchos sacri­
blancas no podían perder en nin­ ficios pueden ser correctos, aun­
gún momento. que desde un punto de vista analí­
­No, pero tampoco tenían la tico no resistan una crítica seria. A
partida claramente ganada en nin­ partir de esto, vemos que es preci­
gún momento. Las tres posibles so distinguir entre una evaluación
defensas en la jugada 17 eran sufi­ teórica y otra práctica para decidir
cientes para hacer tablas. la corrección de un sacrificio".
188 Ataque y defensa

Al reflexionar sobre la partida 6. lbc6


que acabamos de examinar, no 7. 4Jf3
deberíamos ignorar la considera­
ción de que un profundo estratega Aquí también se juegan 7 tbe2 y
como Lajas Portisch se siente 7 i.e3.
mucho menos seguro en posicio­
nes tácticas de doble filo. Al sacrifi­ 7. .1l.g4
car la torre, Tal dio un golpe de 8. .1Lxf7+
timón modificando la ruta de la par­
tida, en la dirección que le parecía Si así lo desearan, las blancas
más desagradable para su opo­ podían ya forzar unas espectacula­
nente (recuerde que enfatizó en res tablas, con 8 lbg5 .txd1 9 i..xf7+
este punto en sus notas). Ese tipo ~d7 1 O .1Le6+, con jaque perpetuo.
de juego psicológico es un elemen­
to indispensable de la partida de 8 .... @xf7
ajedrez. 9. lbg5+ ~e8
10. 'iVxg4 'ifxd4
Muchos años más tarde,
Yusupov, conociendo el punto débil 173
del gran maestro húngaro, busca­
ba constantemente en sus partidas
con él imprimirle un sesgo agudo a
la situación, a fin de crear compli­
caciones. Como consecuencia, le
ganó a Portisch partida tras parti­
da. He aquí una de sus victorias
psicológicas.

Yusupov ­ Portisch
Torneo lnterzonal Seis meses antes del
Túnez 1985 lnterzonal, las blancas pasaron a
un final igualado en la partida
Ftacnik ­ Spraggett, Wijk aan Zee
1. d4 d5 1985: 11 ~xd4 lbxd4 12 lba3 e6
2. c4 dxc4 13 .te3 i.b4+ 14 ~f1 i.e7!
3. e4 lbf6 Yusupov prefirió un camino distin­
4. e5 lbd5 to: sacrificó un peón, en un
5. .txc4 lbb6 esfuerzo por hacer que Portisch
6 . .i.b3 se viese enfrentado a la máxima
tensión.
También es posible 6 ii.d3.
11. 'ii'e2!
[Fantasia! 189

Otros jugadores han optado Alburt ­ Gulko; Somerset 1986: 17


más tarde por este movimiento. i.d2!? ~xc3 (17 ... ~f7 18 ~e4) 18
Pero lo más difícil siempre es ser el i.xc3 @f7 19 'iVc4 i.f6 20 l;te3.
primero en jugarlo.
17. ... tbxe3
11. 'iVxe5
12. i.e3 ~d5 Una respuesta lógica. Las blan­
13. tbf3 'iff5 cas están obligadas a tomar en e3
14. 0-0 e6 de peón, después de lo cual la
15. ~c3! J:.d8 torre de e1 no es tan fuerte. No
obstante, cambiar el fuerte caballo
Cambiar en c3 es arriesgado: de d5 es dudoso. Valía la pena
primero las blancas ganan un tiem­ considerar 17 ... i.f6.
po, atacando el peón de b 7 con
llab1, y luego, atacando la dama 18. fxe3
con la torre desde b5.
174
Una partida posterior, M.
Gurevich ­ Drasko (Vrsac 1985)
continuó así: 15 ... i.d6 16 tbxd5
'ii'xd5 17 l:tfd1 'iYf5 18 ~d4 ~xd4
19 i.xd4 @e? 20 l:.d3 :Iad8 21
l:.ad1 ! l::hg8 22 g3, con excelente
compensación por el peón blanco
sacrificado.

16. l:.fe1
Al ver el diagrama nos enfrenta­
Más prometedor, en opinión de mos a una ilusión óptica. La ventaja
Yusupov, era 16 l:.ac1 ó 16 ~b5. negra parece indiscutible, pero no
Parece que estas continuaciones nos olvidemos de que han perdido el
aún no se han jugado en la prác­ derecho a enrocar. De modo que
tica. Yusupov tiene buena compensación
por el peón sacrificado. No obstante,
16. i.e7 después de 18 ... i.d6, la posición
17. ~b5 de las negras se habría mantenido
muy sólida. Pero aquí Portisch se
Las blancas se preparan no desvía del camino correcto e inicia
sólo para ocupar la casilla d4, sino una combinación incorrecta.
también, en algunas líneas, a jugar
ltac1, seguido de .:txc6. Un plan 18. a6?
diferente se adoptó en la partida 19. lt:Jxc7+ @d7
190 Ataque y defensa

A 19 ... ~ era fuerte20 eid4! ltJxd4 24~ b6


21 exd4 i.f6 22 .:m , y
las blancas 25. .:ab1 i.cS
tomaránen e6 a la jugadasiguiente. 26. l:.b3 .:.as
27. ~c4! .:xa2
20. tZ:ixa6! 28 . .:xb6 .i.xe3+
29. @h1 .i.xb6
Ahora, en caso de 20 ... bxa6 21
'iVxa6, el ataque blanco es impara­ Tampoco era útil 29 ... ~d5, en
ble. Por ejemplo: 21 ... lk8 22 °iib7+ vista de 30 .:b8+! ~xb8 31 ¡vb4+
.:c? 23 .:tad1+ i.d6 24 l:txd6+ @xd6 @c7 32 'i:Vb7+ @d6 33 'ii'd7+ @c5
25 .:d 1 +, o bien 21 ... ~b8 22 i:.ac1 , 34 .:txd5+ exd5 35 'ife7+ 'ltxc6 36
y si 22 ... 'ifb5, entonces 23 .:xc6! 'iVxe3, y las blancas, con caballo de
ventaja, deben ganar.
20. :as
21 . .:ed1+ ~c8 30. 'ifxa2 ~c7
31. lid7+! ~xc6
32. ¡va4+ @es
33. tZ:id2!
Las negras se rindieron.

Portisch contaba con haber atra­


pado el caballo de a6, que parece
ciertamente cazado, pero la siguien­
te jugada imprevista refuta su plan.

22. b4! .:xa6

22 ... bxa6 23 l:lac1 @b7 24


.:xc6, y si 23 ... 'i:Ve4, 24 .:c4.

23. b5 l:la3
24. bxc6

El ataque blanco es ahora irre­


sistible.
pronto caerá bajo el ataque de las
EN·ESTILO piezas menores blancas.
ROMÁNTICO
7. 'iVg3 h6
¿ Cómo gana Tal? Es muy sencillo:
sitúa todas sus piezas en el La amenaza era 8 .tg5.
centro y luego las sacrifica en
cualquier parte. 8. ct:Jc31
David Bronstein
Y ahora era preciso prever9 ct:Je4.

Tal - Larsen 8. ... ct:Jb4?1


Match de Candidatos (6)
Bled 1965 Creo que, a pesar de todo, era
mejor para las negras 8 ... ct:Jxc3.
1. e4 ct:Jf6
~2. es ct:Jd5 9. .tb5+ c6
3. d4 d6 1 O . .ta4 ct:Jd7
4. ct:Jf3 dxe5
5. ct:Jxe5 e6 176
6. 'iVf31

La respuesta más enérgica al


sistema de apertura elegido por
Larsen. Puesto que las negras no
se han apresurado a proponer el
cambio de caballos con ct:Jd7, las
blancas tratan de explotar los
méritos de su posición. En caso
de 6 ... ct:Jf6, completarían rápida­
mente su desarrollo, con .te3,
ct:Jc3 y 0­0­0. (P) 2.17 Identifique las
jugadas candidatas y eva-
6. ... 'iVf6 I úe la efectividadde cada
una.
Hay un proverbio ruso que
dice: "Cuando la gente hace lo Las blancas disponen de un
mismo, en realidad no es lo gran número de continuaciones
mismo". La dama blanca se ha tentadoras. ¿ Cuál examinó primero
situado en una posición activa, Tal? Bueno, por supuesto, la com­
mientras que la dama negra es binativa: 11 a3 ct:Jd5 12 ct:Jxc6. Las
ahora vulnerable, puesto que negras pierden tras 12 ... bxc6? 13
192 Ataque y defensa

i..xc6 t2Jb6 14 l2Jb5!, pero, lamenta­ un sacrificio, que acabé realizan­


blemente, el plan de las blancas se do en la partida unas jugadas des­
refuta con 12 ... t2Jxc3 ! 13 bxc3 ( 13 pués. La idea me pareció muy ten­
'iYxc3 t2Jb6 14 ct:Jb8+ <it>d8) 13 ... tadora" (Tal). He aquí, de nuevo,
t2Jb6 14 i..b5 i..d7 (también es el pensamiento de un romántico:
jugable 14 ... a6) 15 ltJxa7 'ifd8. una hermosa idea le distrae, al
instante, de los caminos tranquilos
Parece bueno jugar 11 i.f4!? A y correctos.
Tal no le gustaba la réplica 11 ...
ct:Jd5. Pero después de 12 t2Jxd5 11. 0-0 lt:Jxe5
exd5 13 0­0, las negras experimen­ 12. dxe5 'iVg6
tan serias dificultades. Si 13 ... i..d6, 13. 'iff3
entonces 14 :ae 1 i.xe5 ( 14 . . . 0­0
15 ct:Jxd7) 15 i..xe5 (también es fuer­ Sospecho que el excampeón
te 15 dxe5) 15 . . . lt:Jxe5 16 ~xe5+ del mundo retiró su dama sin la
i.e6 17 f4. O bien 13 ... lt:Jxe5 14 menor indecisión. Pero su oponen­
i..xe5 'ii'g6 15 'iVf3! (Amenazando te, Bent Larsen, declaró más tarde:
16 'iVxd5) 15 ... i..e6 16 c4 (también "Creo que Tal actuó demasiado en
es posible 16 'ifb3 b5 17 i..xb5). el estilo Tal. 13 'iVxg6 le hubiera
dado a las blancas una pequeña
También debo mencionar la pero clara ventaja. Desde luego, yo
modesta 11 i..d2, donde si 11 hubiera jugado así". Otra clara ilus­
lt:Jxe5 12 dxe5 'ii'g6, las blancas jue­ tración acerca de cómo el diferente
gan 13 ~xg6, con ventaja en el final. pensamiento de los jugadores, su
temperamento y su estilo de juego
Tal estuvo considerando el ten­ pueden influir sobre las decisiones
tador plan 11 ct:Je4!? 'iif5 12 f3, y que toman ante el tablero.
entonces: 12 ... t2Jxe5 13 dxe5
.i.d7 14 a3 ct:Jd5 15 c4 ct:Jb6 16 i..c2 13. ... ~f5
'iih5. La posición blanca es nota­
blemente mejor. Debo añadir que 13 . .. lt:Jxc2 14 .i.xc6+; 13 ...
a 12 ... ct:Jf6, una fuerte respuesta i..d7!? 14 'iVe2, para seguir con
es 13 0­0. En caso de 12 ... b5, las t2Je4 y c3.
blancas no juegan 13 i..b3 lt:Jxe5
14 dxe5 c5 15 a3 t2Jc6!, sino 13 14. ~e2
a3! ct:Jd5 14 i..b3 lt:Jxe5 15 dxe5,
con idea de 16 c3 y 17 i..c2, o bien Aquí es donde se encuentra
13 ... bxa4 14 axb4, con ventaja. oculta la idea que captó la atención
de Tal, en la jugada 11. A 14 ... ct:Jd5
"Quería continuar examinando seguiría la espectacular 15 ct:Jb5!
la variante, cuando, de repente,
atrajo mi atención la posibilidad de 14. ... i..e7
En estilo romántico 193
para las negras. Por ejemplo: 16 ...
f5 17 exf6 gxf6 18 tbg3 l:.g8 19 c3
tbd5 20 f3 y 21 i.c2, o bien 16 ...
h5 17 g5 f6 (17 ... 'iff5 18 c3 tbd5
19 f4) 18 exf6 gxf6 19 f4.

Sin embargo, la jugada 15 g4 es


casi una medida tan radical como
sacrificar una pieza. Las blancas
debilitan la posición de su rey, y su
oponente seguramente podrá
encontrar algún tipo de contrajuego.
(P) 2.18 ¿Cómo hubiera Probablemente debiera optar por el
continuadousted? sacrificio de un peón: 15 ... 'ii'g6 16
tbe4 b5 (o lo mismo, intercalandolas
El sacrificio de caballo le pare­ jugadas 16 ... h5 17 g5) 17 i.b3 c5!?
cía tan atractivo al gran maestro de 18 iVxb5+ i.d7 19 'ii'e2 tbc6!, con
Riga, que íojuqó aquí: 15 a3 tbd5 idea de 20 ... tbxe5 20 ... tbd4.
ó

16 lbb5. Pero esa decisión no es,


en modo alguno, incuestionable. Hay una línea mucho más correc­
ta para las blancas, señalada por
En primer lugar, planteémonos la Sergei Dolmatov: 15 f4 0­0 16 a3!
cuestión de si era posible obtener tbd517 tbe4 (amenazando 18 c4) 17
ventaja por métodos más sencillos y ... b518 i.b3, y 18 ... c519 c3, segui­
fiables. Si las blancas pudiesen do de i.c2, es inútil para las negras.
jugar f4, tbe4, c3 y i.c2, la posición Si, no obstante, 16 ... tba6, entonces
de la dama enemiga sería extrema­ 17 b4!, y no está claro de qué forma
damente torpe. No dudo de que, pueden las negras oponerse al plan
durante la partida, Tal desease res­ tbe4, c4 y i.c2. Por ejemplo: 17 ... b5
ponder negativamente a la cuestión 18 i.b3 c5 19 lbxb5 cxb4 20 c3!, o
(la mayoría de los jugadores hubie­ bien 18 ... i.b7 19 tbe4 c5 20 tbg3
ran deseado justamente lo contra­ 'ii'g6 21 c3, donde la amenaza 22
rio), ni de que rápidamente se con­ i.c2 es muy desagradable.
venciese a sí mismo de que la
variante 15 f4 0­0 16 tbe4 b5! 17 Hemos llegado a la conclusión
i.b3 c5 18 c3 c4!, donde el juego de de que el sacrificio no era imperati­
las negras está en orden. Pero el vo, pues las blancas habrían con­
juego blanco puede mejorarse. servado ventaja con métodos rela­
tivamente sencillos.
Hay la interesante idea 15 g4!?
~g6 16 tbe4. Muchas variantes 15. a3!? 4Jd5
conducen a posiciones difíciles
194 Ataque y defensa

15 ... tba6 16 t2:Jb5! cxb5 De nuevo, vemos una larga


17 .i.xb5+ y 18 i.d3. variante principal que contiene
una clave espectacular. Y de
16. t2:Jb5! ! cxb5 nuevo, nada convincente. No se
trata de que 25 ... ~xf7 26 i.xf7
Las negras tienen que tomar el t2Jf8 plantee más resistencia que
caballo, pues de otro modo las 25 ... 'Wie 7. Esta es una cuestión
blancas jugarían t2:Jd4, c4 y .i.c2. meramente marginal. Más impor­
tante es que toda la variante resul­
17. ~xb5+ ta ser innecesaria: jugando senci­
llamente 19 'iVa5+! b6 20 'ti'd2+,
No, por supuesto, 17 .i.xb5+? las blancas recuperan la pieza y
~f8 18 .i.d3 ctJf4. quedan con un valioso peón de
ventaja.
17. ~d8
18. c4 Después de 18 . .. t2:Jb6! 19
'iVa5!, las blancas también recupe­
ran la pieza, puesto que es malo
para las negras continuar con 19 ...
i..d7 20 i..e3 @c7 21 c5. La varian­
te señalada por Tal (19 ... <it>c7! 20
c5 ~b8 21 cxb6 axb6 22 'i!Vb5 1:.a5
23 'iVb3) conduce a una posición,
de cuya evaluación depende, en
gran medida, la evaluación general
del sacrificio de pieza. En opinión
del gran maestro, las blancas retie­
nen buenas posibilidades de ata­
que. Yo sugeriría, en cambio, que
El caballo se puede retirar a b6 las posibilidades negras de organi­
ó f4. En palabras de Tal, "la princi­ zar una defensa eficaz no son peo­
pal variante de la combinación res. Es cierto que después de 23 ...
concebida por las blancas fue 18 'iVxe5 (más flojo es 23 ... .:txe5 24
... 'L'lf4 19 l:.d1+ @c7 20 l:.d7+ 'iig3), la amenaza es 24 ... b5. En
i.xd7 21 'ilVxd7 + @b8 22 'ifxe 7 caso de 24 .i.d2!? l:.d5, las negras
'ii'xe5 23 .i.e3 t2Jg6 (la amenaza tienen, por tiempo indefinido, un
era 24 .:td1) 24 ~xf7 'iff6 25 .i.e8! peón de ventaja y el control de
(¡ésta era la clave!) 25 ... 'iiie7 (25 casillas centrales. En lugar de 23
... t2:Je5 26 i.f4) 26 'ir'xg6 l:.xe8 27 ~b3, probablemente sea más fuer­
i.c5! 'iiid7 28 i.d6+ ~c8 29 c5, y te 23 ~c4, sin entregar el peón de
el alfil de d6 es bastante más fuer­ e5 (23 ... l:.c5 24 ~b4). Por otro
te que la torre". lado, las negras podían haber con­
En estilo romántico 195

siderado, un poco antes, jugar 22 ... En caso de 23 ... e5, Tal quería
l:td8!? Todo esto es muy confuso. sacrificar pieza, con 24 ~xg7! i.e6
(ó 24 'ifxa4) 25 i..xh6. Y después
18. 'ifxe5? de 23 l:td8, las blancas hubiera
atacado de la misma forma: 24
"Larsen sigue la senda de la 'ii'xg7! ¡vxa4 25 i..xh6.
menor resistencia. Pese a que
devuelve la pieza, la posición de 24. 'ifc4 'ii'c5
su rey en el centro le concede a 25. 'if d3 'ii'd5
las blancas la posibilidad de lan­ 26. ¡vc3! i.e5
zar fácilmente un ataque decisivo,
sin ninguna pérdida significativa 26 ... ~es 27 i..f4.
de material" (Tal). Es curioso
observar la influencia psicológica 27. 'ife1 'ifc5
del sacrificio: el danés perdió fe en 28. i.d2 ~f6
su posición hasta tal punto que ni 29. l:tac1
siquiera más tarde podía ver de
qué modo se hubiera defendido Las blancas, finalmente, han
con éxito. Escribió: " ... después de puesto en juego todas sus piezas,
14 ... i..d7 mi posición hubiera y la defensa negra es superada.
sido satisfactoria. La continuación
14 ... i..e7? permitió la brillante 29. 'iVb6
jugada 16 ét:Jb5!, después de la 30. i.e3 'ifa6
cual era difícil para las negras sal­ 31. 'vi'b4
var la partida".
Amenazando 32 i.b5.
19. cxd5 i..d6
20. g3 'iYxd5 31. b5
21. ~e2 32. i.xb5 'iVb7
33. f4 i.b8
Para ser del todo felices, a las 34. i.c6
blancas sólo les falta conectar sus
torres. La parte final de esta partida Las negras se rindieron.
es un ejemplo convincente de ata­
que decisivo a un rey confinado en Así pues, el sacrificio de la pieza
el centro del tablero. no era, objetivamente hablando, la
mejor continuación. Pero ¿qué sig­
21. @e7 nifica la mejor continuación? Tal
22. :d1 ~as jugó totalmente de acuerdo a su
23. 'ii'g4 'iff5 estilo, un estilo que le reportó crea­
tivas hazañas y sobresalientes éxi­
tos deportivos. Por otra parte, todas
196 Ataque y defensa

sus victorias en este match contra


Larsen fueron logradas como con­ DOS ATAQUES DE
secuencia de decisiones irraciona­ RAINER KNAAK
les de este tipo. El desenlace del
match se decidió en la última parti­ Al atacar a nuestro oponente,
da, la décima, en la que Tal también no tratamos de convencerlo,
realizó un problemático sacrificio de sino de sorprenderlo.
caballo. Al evaluar sus acciones, Saviely Tartakower
escribió: "En mi opinión, todo es
muy claro en esta situación. Las
blancas no necesitan justificarse a La partida que ahora vamos a
sí mismas, pero no obstante, lo diré examinar discurrió, durante mucho
por enésima vez: años de análisis y tiempo, por cauces tranquilos. Las
minutos de juego no son precisa­ blancas tenían la iniciativa y las
mente lo mismo". negras se defendían con precisión.

Knaak ­ A. Petrosian
Leipzig 1977

1. d4 d5
2. c4 e6
3. ~c3 i.e7
4. cxd5 exd5
5. .tf4 c6
6. e3 i.d6
7. .i.xd6

7 .i.g3 es una interesante alter­


nativa.

7. 'ifxd6
8. .i.d3 ~e7
9. 'iic2 ct:Jd7
10. ~f3 ~f6
11. ct:Je5

Otra posibilidad está relacionada


con un ataque blanco de minorías
en el flanco de dama, que es un plan
estándar en estas posiciones: 11 0­0
0­0 12 l;Iab1 96 13 b4, como se jugó
Dos ataques de Rainer Knaak 197

(con un orden de jugadas ligeramen­


te distinto), en la partida Gligoric ­ 179
Portisch, Palma de Mallorca 1967.

11. ltJg4
12. ltJxg4 i.xg4
13. 0­0 i.h5

Las negras quieren simplificar


aún más la posición, con 14 ... i.g6.

14. e4! dxe4


15. ltJxe4 'ifxd4 (P) 2.19 ¿Pueden las
16. ltJg3 i.g4 blancas continuar jugando
a ganar?
Después de 16 . . . i.g6? 17
i.xg6 hxg6 18 l:.fe1, la posición Examinemos, en primer lugar,
negra no es envidiable. Tienen que las dos continuaciones normales:
cerrar la columna e, situando el alfil
en e6. a) 28 ébxd8 l:.xd8! 29 ltd1 (29
.:ea Cbxe 1 ) 29 . . . ltJxe5 30 'if xe5+
17. l:.fe1 .te6 ~c8 31 'iVe6+ @b8.
18. i.f5 0­0­0
b) 28 ~d1 ltJxe5 29 'ii'xe5+ <it;c8.
En caso de 18 ... 0­0, las blan­
cas lograrían ventaja con 19 .:ad1 Está claro que, en ambos
'iff6 20 i.xe6 fxe6 21 .:d7. casos, la posición está más o
menos igualada y que la partida
19. i.xe6+ fxe6 debería finalizar en tablas. Si ese
20. :xe6 ltJd5 resultado no le conviene a las
21. 4Jf5 Wif4 blancas, tienen que sumergirse en
22. g3 ¡/¡c7 esta posición, a fin de encontrar
23. :ae1 g6 un modo de agudizar el juego,
planteándole nuevos problemas a
23 ... <it;b8. su oponente.

24. ébd4 @b8 Aquí hay una idea sumamente


25. :ses ~b6 original: permitir la captura en e5 y
26. tbe6 ébb4 seguir luego con a2­a4!, con la
27. ¡/¡e2 4Jd3 amenaza a4­a5. Si las negras res­
ponden a7­a5, entonces las blan­
cas jugarán b2­b4!
198 Ataque y defensa

¿A dónde llevarán las blancas Para respaldar la corrección de


la otra torre? Desde luego, no a d 1. su idea, Knaak citó las variantes 30
Pero tampoco a b1, pues la jugada ... :he8 31 a5 :!d5 32 'iVxd5! 'iVxb2
b2­b4 no crearía ahora la amenaza (32 ... cxd5 33 axb6 .:xe6 34 bxa7)
b4xa5, puesto que el peón b que­ 33 'iVd4!, y 30 ... a5 31 b4! .:he8 32
daría clavado. Eso significa que la bxa5 .:d5 33 ~xd5! cxd5 34 axb6
torre debe ir a f1 (en algunas líne­ .:xe6 35 a5, con un peón de venta­
as podría ser importante tener pro­ ja para las blancas.
tegida la casilla f2) o a a 1, desde
donde apoyaría el ataque. Lamentablemente, no tuvo en
cuenta la mejor defensa:
Knaak jugó:
30. .:de8!
28 . .:ta1!? 31. a5 'iVd8

{P) 2.20 ¿Cree usted que 180


esta idea es correcta?
¿Cuál es la mejor defensa
para las negras?
28. ... ltJxe5

Es malo 28 ... l:td7?, como tam­


bién 28 i:d6?, debido a 29 l:.d1 ! ,
pero 28 .:he8!? merecía consi­
deración. No obstante, capturar
en e5 también es perfectamente Las blancas pueden recuperar
jugable. la calidad con 32 itJxd8 l:.xe5 33
itJf7, o incluso de forma más preci­
29. 'iYxe5+ 'i.t>c8 sa: 32 'iVxh8 I:!xh8 33 itJxd8 llxd8
30. a4 34 l:.e1. Pero tendrían que luchar
duro para conseguir tablas, porque
Después de 30 itJxd8 la posi­ en el final de torres están peor.
ción sería equilibrada, pero la torre
no se retiró a a 1 precisamente Probablemente Knaak hubiera
para eso. jugado 32 a6!? (¡aquí es donde la
torre de a1 resulta útil!) Después
En la partida A. Petrosian perdió de 32 ... 'iVe7 33 axb7+ @xb7 34
el rumbo jugando 30 ... c5?, y des­ 'iVd4!? @a8 35 l:.a6, o de 33 .
pués de 31 .:tc1'ifd632 I1xc5+ @b8 'iVxb7 34 'iVd4!? 'iVb6 (o aún 34 .
33 itJxd8, quedó con un peón 'iVd7) 35 .:xa7, la posición seguiría
menos y prácticamente perdido. siendo complicada. En caso de 32
Dos ataques de Rainer Knaak 199

... b6, las blancas podrían pensar Knaak - Reeh


en 33 é2Jxd8 :xe5 34 t2Jxc6 :es 35 Balatonbereny 1987
t2Jxa7+ @b8 36 b4. Y a 32 ... b5, no
parece malo continuar con 33 :c1 1. d4 é2Jf6
'iVd7 34 'iVf6! (Con la amenaza 35 2. c4 e6
é2Jd4) 34 ... 'iVd6 35 'iVg7, obligando 3. é2Jc3 .tb4
a la dama negra a regresar a d7. 4. e3 b6
5. é2Je2 .ta6
En resumen, el riesgo en que 6. é2Jg3 0-0
incurrieron las blancas tratando de 7. e4 é2Jc6
crear posibilidades ganadoras 8. .td3! e5
estaba muy bien fundado. En reali­
dad, no era excesivo, pues aunque 8 ... é2Jxd4? 9 'iia4!, ganandopieza.
las negras hubiesen encontrado
una buena defensa, no podemos 9. d5 .txc3+
decir que refutaría la ingeniosa
idea de Knaak. Ante el tablero no Perfectamente posible es 9 ...
fue fácil para su oponente encon­ t2Ja5 1 O ~e2 .txc3 11 bxc3 d6 12
trar el camino preciso en las com­ i.g5.
plicaciones planteadas, sobre todo
si suponemos ( conociendo a A. 10. bxc3 t2Je7
Petrosian) que, en ese punto, las 11 . .tg5!
negras se encontraban ya en apu­
ros de tiempo. Las blancas no le dan tiempo a
su oponente para jugar 11 . . . d6,
Sin embargo, lo más probable seguido de 12 ... é2Jd7.
es que Knaak ni siquiera pensase
en el riesgo que asumía. Después 11. lbe8
de todo, según sus cálculos, las 12. h4! f6
blancas lograban ventaja en todas 13. .te3 c5
las variantes. Mijail Tal tenía razón, 14. h5 é2Jd6
al escribir en uno de sus artículos: 15. 'iie2 f5
"Un jugador de ajedrez sólo incurre
realmente en riesgos, cuando tiene Las negras tratan de crear con­
conciencia de que está arriesgán­ trajuego lo más rápidamenteposible.
dose". A 15 ... ~e8, Knaak indica la varian­
te 16 0­0­0 f5 17 exf5 é2Jexf5 18 é2Jxf5
En la siguiente partida veremos é2Jxf5 19 ~c2 e4 20 .txe4 t2Jxe3 21
de nuevo cómo ataca Rainer Knaak. fxe3 h6 22 d6!, con ventaja blanca.
Lo interesante aquí es si estará
usted de acuerdo con la elección 16. .tg5! h6
que realiza en el momento decisivo.
200 Ataque y defensa

16 ... 'ii'e8 17 h6 g6 18 0­0­0. ¡DZHIN ATACA!


Un estricto y dogmático sentido
181 de la prudencia es el mortal
enemigo de /as grandes proezas.
Michel de Montaigne

Sólo quedaban unos minutos


para finalizar la penúltima ronda (la
16ª) del torneo. Yo había terminado
ya mi partida y estaba siguiendo
con gran interés la dura lucha de
uno de los líderes, Roman
Ahora las blancas pueden, sen­ Dzh i ndzh ihashvili.
cillamente, cambiar en e7 y tomar,
a continuación, el peón de f5. Pero
también hay otra posibilidad oculta: Dzhindzhihashvili ­ Zeshkovsky
el sacrificio de pieza, con 17 exf5 Campeonato de la URSS
hxg5 18 h6. (Primera Liga)
Tbilisi 1973

(E) 2.1 Tras calcular cui­ 182


dadosamente las variantes,
determine qué línea ofrece
las mejores perspectivas.

(P) 2.21 ¿Qué jugaría


usted, con blancas?
Parece que las negras tienen
mejores posibilidades. La casilla
g7 está bien protegida por el caba­
llo, mientras que, por otra parte, la
clavada de la torre de f3 es tre­
¡ Dzhin ataca! 201

mendamente molesta, y no está


claro cómo podrán las blancas 183
liberarse de ella. A 31 ~g5 la posi­
ble respuesta es 31 ... l:tf6! Pero
Dzhin no perdió la cabeza y
encontró una asombrosa forma de
salir del enredo, a costa de entre­
gar la otra torre. (El apellido de
Roman es demasiado largo, así
que es comprensible que todos
sus amigos le llamen simplemente
Dzhin.)
(P) 2.22 ¿Qué jugaría
31. lbg7!! ~xg7 usted ahora, con blancas?
32. @g1!1
Mientras observaba la partida,
Las negras no pueden tomar la me di cuenta, en un momento
dama, porque recibirían mate en dado, de que las blancas podían
dos: 33 ~f7 + y 34 ~h6++. Ahora la entrar en un final de torres con
amenaza es 33 ~g6+! peón de más, aunque el final es
de tablas: 33 ~g6+ hxg6 34 ~h3+
Vitaly Zeshkovsky capturó en ~h5 35 'ii'xg6 'ii'g7 36 .:xh5+ ~98
g7 de forma casi automática con 37 'ifxg7+ @xg7 38 l:txc5 !1xf4 39
el caballo. Si hubiera tenido un :c7+ (39 :d5? ~c6) 39 ... <t>g6
poco más de tiempo, probable­ 40 i..xd4 l:txd4 41 l:lxa7 llxd3. No
mente habría optado por la más hay duda de que Dzhin vio esta
correcta 31 ... ~xg7! (pero, por variante (los jugadores experi­
supuesto, no 31 ... Vixg7?, por 32 mentados realizan este tipo de
~g6+ hxg6 33 llh3+). Las negras cálculos de forma casi instantá­
amenazan con bloquear el temi­ nea), ya que las jugadas son
ble alfil con 32 ... :d4, de modo prácticamente forzadas para los
que Dzhin habría tenido que for­ dos bandos.
zar tablas con 32 ~d7+! ~d4 33
.txd4+ cxd4 34 'ii'e5+ @98 35 Indudablemente, la tentación de
'iig5+ <it>f7 36 'ii'f6+, ya que las concluir un torneo sobresaliente
negras no pueden jugar 36 ... con una bonita variante de tablas
~e8??, por 37 ¡ye6++. era muy fuerte. Pero Dzhin es, por
naturaleza, un empedernido gam­
32. ... Ítd4! bler (juqador de azar. Referido al
ajedrez, con tendencia al faroleo.
Defensa única. N.D.T.) iY no sólo en ajedrez!
Encontrándose ambos rivales en
202 Ataque y defensa

apuros de tiempo, decidió arries­ como mínimo, ganar el caballo y


garse e ir por la victoria, a pesar de escapar de los jaques, dirigiéndose
su déficit material. Recuerde que con el rey a h4.
Tal tomó una decisión análoga, en
la jugada 20 de su partida con 38. l2Jxf8 'ii'c1+
Portisch, antes analizada. En am­
bas ocasiones, ¡la fortuna sonrió a Las negras habrían perdido
los audaces! con 38 ... 'ii'xf8? 39 'ii'd7+, o 39
l:íh5, pero merecía preferencia 38
33. .i.xd4!! ... ~xf8. Sin embargo, las negras
difícilmente hubieran podido re­
Los signos de admiración, como sistir en el final, después de 39
pronto quedará claro, no se deben 'ii'xc8+ l2Jxc8 40 :xh 7.
sólo al valor y la voluntad de ven­
cer, sino que hacen justicia tam­ 39. @g2 'ii'd2+
bién a una evaluación correcta de
la posición. Tampoco salvaba la partida 39
... l2Je3+ 40 !!xe3! dxe3 41 ~e7+
33. cxd4 @g8 42 t2Je6, con mate inevitable,
34. 'ifh6 ni 40 . . . ¡vxe3 41 'ii'xe3 dxe3 42
l2Je6+ @f6 43 é2Jd4, con un final de
Las blancas amenazan 35 l:íh3. caballos ganado.
A pesar de la pieza de ventaja, a las
negras no les resulta fácil defender­ 40. @g1 ~d1+
se. El caballo de a7 está demasiado 41. @f2
lejos del teatro de la acción.
El control de tiempo ha sido
34. @98? superado y la partida fue aplazada.
35. :h3 é2Jf5 Las negras abandonaron, sin rea­
36. ¡ve6+ @g7 nudar la lucha.

No 36 ... @h8?, por 37 l2Jg6+. A Tras haber descartado las


36 ... l:íf7 es fuerte 37 l2Jxf7 1i'xf7 38 tablas en la jugada 33, Dzhin no
'ifxf7+ @xf7 39 l:íxh7+ l2Jg7 40 l:íh6, tenía tiempo para calcular con pre­
con una clara ventaja de las blancas cisión las variantes. Pero se guió
en el final. Pero 37 l:íxh7!! decide por su instinto, además de confiar
aún más rápidamente la lucha. en su buena fortuna. Después de la
partida, yo quería saber qué había
37. é2Jd7! ¡vea pasado realmente: si había sido
una precisa evaluación de la situa­
Si 37 ... l:íf7, 38 l:íxh7+! y, en ción del tablero o sencillamente un
caso de 37 . . . :ca, es posible, farol que tuvo éxito por casualidad.
[Drhin ataca! 203
Un análisis minucioso confirmó que {P)2.23 ¿Qué deben jugar
la decisión tomada por las blancas las negras?
estaba bien fundada. Resulta que
en ningún momento podían haber Veamos cómo transcurrió
perdido, y su oponente siempre "nuestra" partida.
tenía que afrontar una difícil defen­
sa. Una conclusión que no es pre­ 34. ... :c8?!
cisamente la que yo hubiera espe­
rado. Una jugada natural, que para la
amenaza 35 lt:Jg6+ y prepara
Pocos años más tarde, le pro­ un contraataque. En realidad,
puse a Dolmatov que jugásemos las blancas recuperan ahora su
este fragmento de la partida. pieza en todas las variantes, obte­
Dolmatov encontró el sacrificio de niendo verdaderas posibilidades
torre en la jugada 31 con alguna de victoria.
dificultad, y entonces, casi sin
pensar, jugó 33 lt:Jg6+, forzando la 35. f5!
transición a un final tablas de
torres. Este peón amenaza con seguir
avanzando, y de paso la dama con­
Le pregunté a Dolmatov por trola la casilla c1.
qué no había intentado jugar a
ganar. "Pero las negras tienen 35. ... "flic7
una pieza de ventaja", me recordó
Sergei. Echemos un vistazo a otras
posibilidades:
"¡Entonces defiéndase, señor!",
dije, y giré el tablero. a) 35 ... lt:Jc6? 36 :h3 lt:Jxf5 37
'iWf6+ @g8 (37 ... lt:Jg7 38 'iHg6!; 37
... 'ifg7+ 38 lt:Jg6+! ~g8 39 Vie6+)
38 'iVe6+! (38 'ifxf5? lt:Jxe5) 38 ...
@h8 (38 ... @g7 39 'ifxf5) 39 lt:Jf7+!
Y 40 'iVxf5, ganando.

b) 35 ... lt:Jxf5 36 ~xf5 :g8+ (36


... 'iVg7+? 37 'ifxg7+ @xg7 38 :f7+)
37 @f2! 'ii'g2+ 38 @e1 'iYg1 + 39 :t1
'if e3+ 40 'ifxe3 dxe3, y el final
producido es claramente favorable
a las blancas. Es posible, por
ejemplo, 41 a3!?, preparando 42
@e2.
204 Ataque y defensa

e) 35 ... :Le8!? 36 :h3 t2Jxf5 37 pos1c1on, después de 34 . . . .:ca


'ii'f6+ 'ii'g7+ 38 ltJg6+ ~g8 39 'iVxf5 35 f5 ~e8, pero entonces no
'ii'f7! (39 ... hxg6? 40 'if d5+ ~f8 41 había peón en f4 y el caballo no
llf3+) 40 'ifxf7+ ~xf7 41 ltJf4, y podía tomarse) 39 'ifd5+ ~f8 (39
de nuevo la posición blanca es . . . Wif7?? 40 l:.h8+!) 40 Wid6+,
preferible. donde no es difícil ver que la par­
tida finaliza con jaque perpetuo.
36. f6 'i\Yc1+
37. :t1 ! 'ifxh6
38. lt)f7+ ~g8
39. lLlxh6+ ~f8
40. fxg7+ ~xg7
41. lt)f5+ ~h8
42. ltJxd4

Las blancas han ganado un


peón y no hay dudas acerca de su
ventaja.

Así, 34 ... Ik8?! conduce a un


final inferior para las negras. La
jugada elegida por Zeshkovsky,
34 ... @98?, tampoco tuvo éxito.
De modo que ¿cómo pueden
defenderse las negras? Deberían
haber impedido el avance del
peón f. No puedo ver, por ejem­
plo, de qué forma puede refutarse
la jugada de feo aspecto 34 ...
¡[f5. Después de 35 l::th3 t2Je8, no
sirve jugar 36 'ife6 Wkc8, ni 36
t2Jg6+ 'itg8 37 l:rg3 t2Jg7. Eso deja
sólo 36 l:tg3 t2Jg7 37 .:h3.

Con todo, aún es más fuerte la


modesta 34 ... ~e8! En tal caso,
las blancas tendrían que conten­
tarse con las tablas, después de
35 i:.h3 lLlf5 (35 ... ltJe6 36 l:tg3,
forzando 36 ... t2Jg7) 36 'iff6+
'iVg7+ 37 ltJg6+ ~g8 38 'i\Vxf5 hxg6
(ya hemos visto casi la misma
La. partida decisiva 205
toria a toda costa o, en otro caso,
LA PARTIDA DECISIVA conseguir unas tablas? Ya hemos
tocado este problema en la sección
Después de todo, ¡el ajedrez no Sacrificio de peón para impedir el
es sólo una cuestión de enroque. Los acontecimientos que
conocimientos y lógica! se produjeron al final de este match
Alexander Alekhine de Candidatos en Bruselas nos con­
ceden una excelente oportunidad
Muchos expertos consideraban para volver de nuevo a este tema
que el brillante talento y gran (como decimos en Rusia: "¡el repa­
maestro de Lvov, Vassili lvanchuk, so es la madre del aprendizaje!").
era el favorito en la fase de He aquí lo que el propio Yusupov
Candidatos de 1991­1992, que escribió al respecto: "En tales situa­
designaría el nuevo aspirante al ciones hay dos estrategias posibles:
título mundial. Tenían buenas razo­ crear de inmediato la máxima ten­
nes para pensar así. A comienzos sión, o mantener la tensión a lo largo
de 1991, Vassili había ganado el de toda la partida. Creo que, como
supertorneo de Linares (España), regla general, la segunda estrategia
jugando con gran seguridad y supe­ ofrece mayores probabilidades de
rando al campeón del mundo, Gari éxito. Un convincente ejemplo es la
Kasparov, y al histórico rival de última partida del match de Sevilla
éste, Anatoli Karpov. lvanchuk apa­ por el Campeonato del Mundo.
reció entonces en el segundo lugar También yo tenía la intención inicial
de la lista Elo de la FIDE, y en su de seguir este adecuado principio:
primer match de Candidatos aplas­ no forzar acontecimientos,mantener
tó a Leonid Yudasin por 4,5­0,5. sobre el tablero el mayor número
posible de piezas peligrosas y espe­
Pero la siguiente eliminatoria rar el momento oportuno para
(de cuartos de final) contra emprender una acción decisiva".
Yusupov fue una lucha mucho más
tensa. Tras haber ganado la segun­ Yusupov - lvanchuk
da partida, Yusupov se adelantó en Match de Candidatos (8)
el marcador, pero entonces perdió Bruselas 1991
la tercera y la cuarta partida.
lvanchuk mantuvo la delantera 1. d4 ctJf6
hasta la última, en la que, como es 2. c4 e6
lógico, Artur estaba obligado a 3. CZJc3 i..b4
jugar a ganar. 4. e3 b6
5. i..d3 ..tb7
¿Qué tipo de acción debería 6. ctJf3 0-0
adoptar un jugador de ajedrez, si su 7. 0-0 es
posición en un torneo requiere la vic­ 8. ..td2
206 Ataque y defensa

Aquí se juega más a menudo 8


ltJa4, pero a Yusupov no le gusta 13. l:.e4!?
situar sus caballos en el borde del
tablero. Una maniobra muy original: la
torre se dirige a h4. Si 13 ... i..e7,
8. cxd4 entonces 14 l:.g4 ( con la amenaza
9. exd4 d5 15 ii.h6) 14 ... lt)f6 15 l:.h4.
10.cxdS ltJxd5
11. l:.c1?! ¿Qué opina usted? ¿ Tiene el
ataque concebido por las blancas
Una nueva jugada y, por lo grandes probabilidades de éxito?
visto, nada eficiente. Más promete­ Objetivamente hablando, no. Hay
doras son otras posibilidades, un conocido e importante principio
como 11 'iVe2, 11 'ii'c2, o incluso 11 estratégico: los ataques de flanco
ltJe5!?, con idea de responder a la sólo son efectivos si el centro está
simple 11 ... ltJc6? con el típico cerrado. Pero aquí el centro está
truco 12 ii.a6!! abierto, y las piezas negras dispo­
nen de líneas abiertas para cam­
11. ... 4JC6 bios o para emprender operacio­
12. l:.e1 :ca nes de contrajuego.

Pero las cosas no son, en reali­


dad, tan simples: la arriesgada deci­
sión tomada por Yusupov tiene una
importantebase psicológica.Su opo­
nente es un jugador excepcional­
mente fuerte, pero al mismo tiempo
muy emotivo y excitable.Al preparar­
se para este match, Yusupov se dio
cuenta de que, cuando estaba some­
tido a un ataque, los nervios de
Las negras deben darse por lvanchuk comenzaban a sufrir, que
satisfechas con el desenlace de la perdía su compostura y que jugaba
apertura. Sus piezas están magní­ por debajo de su nivel.
ficamente situadas y ejercen un
seguro control de las casillas cen­ Por último, el plan agudo e
trales. Deseando alterar el curso inusual elegido por las blancas fue,
de una lucha que no le era del todo en cierta medida, consecuencia
favorable, Yusupov descartó su del propio estado emocional de
intención original, y ahora decide Yusupov. El 19 de agosto nos ente­
lanzar un ataque desesperado al ramos, por teievisión, que los líderes
rey enemigo. comunistas habían puesto en mar­
La partida decisiva 207

cha un golpe de estado, que el pre­ lt:Jdf4! 16 ..txf4 lt:Jxf4 17 ..txh7+


sidente Mijail Gorbachov había sido ~h8 18 J:.h4 ..txf3.
destituido y que habían aparecido
tanques en las calles de Moscú. 14. lt:Jxd5
Naturalmente, los posibles cambios 15. J:.h4 g6
de fortuna en el match estaban entre
bastidores, y Yusupov y yo no volvi­ Con la torre en h4 parecía
mos a discutir sutilezas de apertura, bueno responder 15 ... f5!?, pero la
sino las últimas noticias de Moscú. jugada de lvanchuk también es
El 20 de agosto, en la séptima parti­ perfectamente posible.
da, Yusupov omitió una sencilla vic­
toria, pero eso no le trastornó lo más 16. J:.xc8 'iVxc8
mínimo, porque estaba preocupado
por otros asuntos. Desde un punto de vista posi­
cional, tenía cierto sentido jugar 16
En la tarde del 21 de agosto nos ... ..txc8 (la dama negra mantiene
sentimos enormemente aliviados, "bajo vigilancia" a la torre blanca).
cuando quedó claro que el putsch Pero en tal caso las blancas hubie­
había fracasado. Al día siguiente ran iniciado, de inmediato, un ata­
tenía lugar'la decisiva octava parti­ que combinativo: 17 i.xb4! tZ:ixb4
da del match. Yusupov se encon­ 18 'ifd2 tZ:ixd3 19 'iVh6! :ea 20
traba en una, disposición mental 'ifxh7+ ~f8 21 'iVh6+! @e7 22
ideal: sentía una liberación interior 'iVg5+ ~d6 23 'iVb5 'iVc7 (23 ... g5
y el deseo de jugar una partida 24 étJxg5) 24 h3!?
interesante, verdaderamente signi­
ficativa, y sin el más mínimo temor 17. lt:Jg5 ile7
a un posible fracaso. El poderoso
impulso emocional que había reci­ Durante la partida, Yusupov
bido como consecuencia del feliz temió durante algún tiempo un con­
desenlace de los acontecimientos traataque por la columna e: 17 ...
en Moscú le ayudó a Yusupov a ..txd2 18 'ifxd2 'ifc6 19 tZ:ixh7 J:.c8.
finalizar el match espléndidamen­ Por ejemplo: 20 h3 'iVc1 + 21 'iVxc1
te, consiguiendo una merecida vic­ J:.xc1+ 22 ~h2 J:.d1, seguido de
toria sobre su formidable oponente. 23 ... J:.d2. Pero entonces vio que
podía mantener la tensión con 20
13. lt:Jce7 i.f1 ! 'iVc1 21 'ife2, y calculó las
14. lt:Jxd5! variantes siguientes: 21 ... lt:Jf4 22
'ife3 (pero no 22 lt:Jf6+ @g7 23 'iVe5
La inmediata 14 J:.h4 hubiera 'iVxf1 +! 24 @xf1 J:.c1 +) 22 ... ..txg2
sido más débil, a causa de 14 ... (nada cambia con 22 ... iLa6) 23
lt:Jg6, cuando las blancas no podrí­ lt:Jf6+ @g7 (23 ... @fB 24 J:.h8+ ~e7
an jugar 15 J:.h3?, en vista de 15 ... 25 J:.e8+!, o bien 24 ... @g7 25
208 Ataque y defensa

ltJe8+!) 24 ltJe8+ @f8 (24 ... @g8 25 1lxh5? ltJfp). En todos los casos,
l:.h8+!) 25 i:.h8+ @e7 26 'i!Va3+ lk5 las negras tendrían todos los moti­
27 'i!Vxa7+, ganando. vos para esperar un buen juego.

Sin embargo, las negras dispo­ Pero la atención de Vassili fue


nían de una mejor defensa: 22 ... atraída por la posibilidad de
'ifxe3! 23 fxe3 ltJh5 (planteando las forzar acontecimientos, y comenzó
amenazas 24 ... l:tc1 y 24 ... l¡c2) a calcular:
24 g4 ~xh7 25 gxh5 g5, o bien 23
ltJf6+ @g7 24 fxe3 ltJxg2! 25 i.xg2 18. i.a6?!
.l:.c1 + 26 i.f1 @xf6. 19. 'it'h3

18. ¡¡94 Sólo el jaque perpetuo se con­


seguiría con 19 l:.xh7 ..txg5 20
'ii'xg5 @xh7 21 i.xg6+ fxg6 22
'ilih6+ @g8 23 'ilixg6+ @h8.

19. ... h5

Jugada única. Por supuesto, las


negras no podían jugar 19 ...
i.xd3?! 20 .:xh7 i.xg5 (20 ... i.f6
21 ~h8+; 20 ... 'ii'c2 21 i:¡h8+ @g7
22 Iig8+!) 21 i.xg5 f6 22 ¡vh6.
También es dudoso 19 ... i.xg5?!
En esta posición lvanchuk se 20 ..txg5 h5, en vista de 21 i..xa6
sumió en una reflexión profunda, 'iVxa6 22 g4! (era igualmente posi­
durante alrededor de una hora, y ble 21 g4 de inmediato).
como consecuenciade ello, se quedó
con muchomenostiempoque su opo­ 20. l:txh5!
nente. ¿En qué estaba pensando?
No fue difícil para Artur decidirse
El ataque blanco no parece par­ por este sacrificio de torre, pues
ticularmente peligroso. Las negras todas las demás continuaciones
tienen varias formas de neutralizar eran claramente inferiores. No era
las amenazas a su rey. No es malo, bueno 20 i.e4? 'ii'c4, ni tampoco 20
por ejemplo, 18 ... i.xg5 19 'i!Vxg5 i.xa6? 'ifxa6 21 g4 'ilie2!, y después
f5, ni 18 ... f5 19 'ti'e2 (no 19 'ifh3 de la inmediata 20 g4, hubiera
i.xg5201Ixh7? i.xd2) 19 ... i.xg5. seguido 20 ... i.xd3 21 ~xd3 ctJb4!?
Otro plan defensivo sería 18 ... ctJf6 (Pero no 21 ... ¡vd8? 22 ctJxe6!) y
19 'iYh3 h5 (también es posible 18 entonces, según las circunstancias,
. . . h5 de inmediato, sin temer a 19 22 ... 'ii'c2 22 ... 'ii'd8 .
ó
La partida decisiva 209

plicaciones y, en última instancia,


20. gxh5 decidirse por ellas? ¿Fue una con­
21. iLh7+! ~g7 secuencia de su valor y confianza
22. 'ifxh5 en sí mismo? Creo, por el contra­
rio, que fue un signo de debilidad
psicológica. Las continuaciones
normales le habrían dado un
juego satisfactorio, pero entonces
habría que jugar y luchar mucho.
Y él no quería luchar. Quería ase­
gurarse las tablas lo antes posible.
Con sus cálculos esperaba llegar
a la conclusión de que, tras el
sacrificio de torre, las blancas ten­
drían que contentarse con el jaque
perpetuo, lo que habría significado
el final inmediato de la partida y
Aparentemente, ésta era la del match. Por esa razón se
posición que lvanchuk había esta­ sumergió en un mar de complejas
do estudiando tanto tiempo. i Pero variantes, y por esa razón se con­
eso no tenía sentido! Tenía que venció finalmente de que todo
haber comprendido que las varian­ estaba en orden. Pero, como una
tes eran demasiado complicadas vez escribió Tal: "La suma de
para poder enjuiciarlas con preci­ juego agudo y cautela cotidiana
sión ante el tablero, sin cometer dista de ser la mejor combinación
errores, y eso significaba que no en ajedrez".
valía la pena intentarlo, porque el
precio de un mal cálculo era, senci­ Desde un punto de vista pura­
llamente, demasiado elevado. mente analítico, la decisión toma­
da por las negras fue enteramente
En situaciones difíciles a correcta: su posición no estaba
veces es necesario meterse en perdida, en modo alguno. Pero
complicaciones como las de esta desde un punto de vista práctico,
posrcron, cuyo equilibrio se fue un error, porque estaba asu­
encuentra en el filo de la navaja. miendo una tarea demasiado
Pero aquí la situación era un tanto pesada. Este es un convincente
distinta, porque las negras se ejemplo de cómo una excesiva
encuentran realmente bien. concentración sobre un resulado
necesario puede distorsionar el
Así que ¿por qué gastó pensamiento de un jugador de aje­
lvanchuk tanto tiempo en sopesar drez, impidiendo que su intuición
si le convenía entrar en las com­ funcione normalmente.
210 Ataque y defensa

(P) 2.24 ¿Cómo deben Las negras están desbordadas


defenderse las negras? por completo. Más tenaz era 35 ...
.l:.e8 36 ..tg5 ii.b5.
Primero veamos lo que sucedió
en la partida. 36. g4! .s'.e8
37. 'iVf5 ..tc4
22. tbf6? 38. g5
23. tbxe6+! fxe6
24. 'iih6+ @h8 Las negras se rindieron.

lvanchuk había supuesto que Volvamos a la posición después


las blancas, con torre y caballo de la jugada 22 de las blancas.
menos, estaba obligadas a dar Durante la partida Yusupov temía 22
jaque perpetuo. Pero en este ... ..txg5. Las tablas derivadas de 23
match Yusupov supo calcular 'ilixg5+ @xh7 no le convenían, por
variantes mejor que su joven opo­ supuesto, y después de 23 ..txg5 f6,
nente, y ya había encontrado la no veía cómo podría desarrollar su
línea ganadora aquí mucho antes, ataque. Por ejemplo: 24 'ii'g6+ @h8
exactamente cuando las negras 25 i.h6 'ifc7!, o bien 25 'ifh6 .s'.f7! 26
evaluaban su jugada 18 ... ..ta6. i.g6+ @g8 27 ..txf7+ @xf7 28 'iih 7 +
@e8, y el rey escapa de los jaques.
25. ..tf5+! @g8
26. 'iig5+ @h8 Pero al día siguiente John Nunn
27. 'iih4+ @g8 demostró una sorprendente posibili­
28. ~g5+ dad: 24 i.e4! .s'.h8 (24 ... f5 25 ..th6+
@f6 26 'iig5+ ~ 27 'iVg7+) 25 'iig6+
Tiene sentido acercarse al con­ ~8 26 ..txd5 exd5 (26 ... fxg5? 27
trol de tiempo repitiendo jugadas 'iif6+) 27 'iixf6+ @g8 28 'iig6+ @f8
una o dos veces, para evitar even­
tuales errores en apuros de tiempo. 188

28. @h8
29. 'iih4+ @g8
30. 'iig3+ @h8
31. 'iih3+ @g7
32. 'iig3+ @h8
33. 'iih3+ @g7
34. ..txe6 'iixe6

Obligado.
29 i..d2! ! (Sería inútil jugar 29
35. 'iixe6 ..td8 h4, debido a 29 ... 'iie8, y a 29 il.f4
La partida decisiva 211

seguiría 29 ... @e7) 29 ... 'ii'c4 (29 'iVe5+, ni tampoco 26 ... @f8?, por
... @e 7 30 ..tb4+ @d8 31 'if d6+) 30 27 i.xe6) 27 .txe6 ¡vg8 28 'iVxf7
h3. Se amenazan tanto 31 a3 'iixf7 29 .txf7 i.xd2 30 i.xd5, pero
como 31 ..tf4. A pesar de tener un después de 30 ... i.c1 31 b3 i.b2,
torre de ventaja, las negras están lo más probable es que el final sea
indefensas. ¡Asombroso! tablas.

Retrocedamos, para examinar ¿Es concebible que alguien


el contragolpe 22 ... ..te2. La direc­ pueda calcular y evaluar con preci­
ta 23 ¡vxe2? i.xg5 24 ..txg5 @xh 7 sión variantes tan complicadas,
25 ¡vh5+ @98 26 .th6 conduce a la desde la jugada 18 de las negras?
derrota, pues las negras rechazan Y si así fuera, ¿para qué?
la amenaza de mate con 26 ...
'ifc2! Mucho más fuerte es 23 é2Jf3!
é2Jf6 (única) 24 'iVh6+ @h8 25
i.b1 +! (peor es 25 .td3+ @98 26
..txe2 ¡vc2) 25 @98 26 .tg5 t2Je4
( en caso de 26 .i:.d8, se produce
una línea rutinaria de mate: 27
.txf6 i.xf6 28 i.h 7 + @h8 29 ..tg6+
@98 30 'ii'h7+ y 31 ¡vxf7++) 27
i.xe4 f5 28 i.xe 7 .i:.f7 (28 ... fxe4
29 i.xf8) 29 .tb7! ¡vxb7 30 'iVg6+
.i:.g7 31 'ifxe6+ y 32 ¡vxe2. Con tres
peones por la calidad, las blancas
mantienen una ventaja decisiva.

La única forma de rechazar el


ataque se basa en una jugada muy
difícil de encontrar, descubierta por
John Nunn: 22 ... .tb4!! Las blan­
cas tienen que seguir con 23 t2Jxf7!
.i:.xf7 24 'ir'h6+ @h8 25 i.f5+! Wg8
26 i.xe6 'iVc2! 27 i.xf7+! (27
'iVg5+?@f8 28 'iVd8+ @g7 29 Vig5+
'iVg6) 27 ... @xf7 28 'iVhS+, con pro­
bables tablas. Es posible que las
blancas debieran continuar con la
recomendación de Joél Lautier: 26
'ti'g6+!? (En lugar de 26 .txe6) 26
. . . @h8! (Pero no 26 . . . l:tg7? 27
i..xe6+ @h8 28 °iih5+ l:.h7 29
212 Ataque y defensa

Yusupov consideró que el match


EL DELIRIO DE LOS ya había finalizado en empate, pues
ESPECTADORES ninguno de los contendientes había
podido demostrar su superioridad
Construyamos el futuro, por enci­ sobre el otro. El ajedrez rápido no
ma del poder de los amos, pero deja de ser una forma de lotería para
construyámoslo ya, desde decidir quién debe pasar a la
este mismo día. siguiente eliminatoria. Realmente,
Nikolai Gumiliev no tiene significación y no decide
quién es más fuerte, puesto que
tiene poco que ver con el ajedrez
De modo que la puntuación en serio, ya que los resultados depen­
el match de cuartos de final de den demasiado de la suerte. Por
Candidatos se igualó en el último consiguiente, Artur (a diferencia de
momento. Según las regulaciones, su oponente) no experimentó exce­
los jugadores tenían que disputar siva tensión nerviosa. Estaba desin­
ahora dos partidas adicionales hibido y relativamente tranquilo, con
con un reducido tiempo de refle­ ánimo de presentar batalla en la
xión: 45 minutos para 60 jugadas, misma forma en que lo había hecho
y luego 15 minutos para cada 20 en la partida anterior: ¡atacar rápida
jugadas. y decisivamente!

El ajedrez rápido es muy popu­ lvanchuk - Yusupov


lar en nuestros días. Yusupov no Match de Candidatos (9)
es reacio a jugar este tipo de parti­ Bruselas 1991
das de cuando en cuando, para
diversión y como entrenamiento. 1. c4 e5
Pero como cuestión de principios, 2. g3 d6
está contra esta forma de ajedrez 3. .i.g2 96
para determinar el ganador de una 4. d4 t2Jd7
competición tan importante como 5. t2Jc3 .i.g7
el Campeonato del Mundo. 6. t2Jf3 t2Jgf6
7. 0-0 0-0
No obstante, ya en dos ocasio­ 8. 'ifc2 :es
nes había tenido que decidir el 9. l:.d1 c6
hado de un match de Candidatos 10. b3 W/e7
por este sistema de desempate:
contra Spraggett (en 1989) y contra No tiene sentido comentar las
Dolmatov (en 1991 ). En ambos jugadas de apertura de esta partida,
casos tuvo éxito. Esta era una dado que pueden encontrarseen la
nueva prueba para él. Enciclopediade aperlurasde ajedrez.
Lo que hay que observares la aguda
El delirio de los espectadores 213
elecciónde apertura,pues no recuer­ 19. gxf4
do que Artur hubiesejugado antes la 20. lbxc6 ¡vgs
DefensaIndia de Rey, con negras. 21. ~xd6 lbg6

11. i.a3 Más flojo, en oprruon de


Yusupov, era 21 ... lbxh2 (esperan­
Demasiado pasiva es la conti­ do 22 ~xh2 'iixg3+ 23 ~h1 lbg6),
nuación analizada en los libros de debido a 22 ~xf4 'iVh5 23 tbd5, con
referencia: 11 e3 lbf8. Pero vale la las amenazas 24 lbce7+ y 24 lbxe3.
pena tener en cuenta la recomen­
dación de Seirawan, 11 e4!? 22. lbd5

11. e4 189
12. lbg5 e3
13. f4?

Más prudente es 13 f3.

13. tbf8
14. b4 ~f5
15. 'i!Vb3 h6
16. lbfJ, lbg4

Las negras se preparan para ¡ Una posicion pintoresca! Las


abrir líneas en el flanco de rey, piezas blancas dominan totalmente
jugando 17 ... g5. el centro, mientras que las fuerzas
negras se han concentrado en el
17. b5 g5! flanco de rey. ¿Quién tiene los
mejores triunfos? Bueno, como
No sería difícil detener la ofensi­ decimos en Rusia, "¡no hay nada
va blanca en el flanco de dama, superior al mate!". El rey blanco no
retirando la dama a d7 c7. Pero
ó tiene suficientes defensores, y la
entonces la ofensiva negra se retra­ cuña metida en su campo (el peón
saría. Yusupov evaluó correcta­ de e3) les impide a las blancas
mente la fuerza de su propio ataque incorporar reservas a la defensa.
y decidió proseguirlo sin titubear.
Ahora, la sencilla 22 ... fxg3! 23
18. bxc6 bxc6 ~xg3 (23 hxg3 'tWh5) 23 . . . h5 le
19. lbe5 habría dado a las negras un ataque
probablemente irresistible. Pero
lvanchuk recoge el guante. Más Yusupov vio una posibilidad de
prudente era 19 fxg5 hxg5 20 lbe5! exponer al rey enemigo total e
214 Ataque y defensa

inmediatamente, con un agudo ata­ reforzar la ofensiva? La única posi­


que que implicaba el sacrificio de bilidad es atacar con la torre en la
dos piezas. Casi ni lo dudó, pues columna g, pero la jugada rutinaria
un juego tan arriesgado estaba en 27 ... l:tg8? se refutaría con 28
línea con su actitud en esta partida. ct:Jxe3! .txd4 (28 . . . ct:Jxe3+ 29
'if xe3) 29 l:txd4 ct:Jxe3+ 30 @e 1
22. 'ifh5 .:xg2 31 .tes+ ~g8 32 'iVd3.
23. h4 ct:Jxh4!?
Yusupov encontró una formidable
Artur descartó 23 . . . fxg3 24 combinación, que le permitió alcan­
.ixg3 ct:Jxh4, porque no deseaba zar al rey enemigo de todos modos.
repetir jugadas después de 25 ct:Jf4
1i'g5 26 ct:Jh3 1i'h5 ( poco claro era 27. ... .:e6!
26 ... ~f6 27 .td5 ­Christiansen).
La sencilla retirada 26 ... 'iVf6!, que Además de dejarle a la otra torre
hubiera mantenido ventaja para las vía libre hasta g8, ésta se dirige
negras, cayó fuera de su campo de ahora a g6. Pero también era digna
visión. de considerar 27 ... i.f6!?, con idea
no sólo de l:tg8, sino también de
Vale la pena hacer notar que, i.f6­h4­f2. En caso de 28 l:td3,
en este momento, un significado puede seguir 28 ... .:g8!? 29 l:txe3
grupo de grandes maestros ct:Jxe3+ 30 ct:Jxe3 l:tae8 31 ct:Je5 i.xe5
(Karpov, Korchnoi, Short, M. 32 i.xe5+ .:xe5 33 dxe5 fxe3 34
Gurevich... ) se había acercado a la 'ii'b7, y ahora 34 ... h5!, con la ame­
sala de prensa. Todos ellos consi­ naza 35 ... .:g4 (no directamente,34
deraban que el sacrificio de Artur ... l:tg4??, por 35 'ifc8+). Pero más
era totalmente incorrecto. fuerte aún es 28 ... .th4! 29 l:txe3
i.f2 30 l:.xe8+ .:xe8 31 e4 'ii'g1+ 32
24. gxh4 'ifxh4 @e2 'iVxg2.
25. ct:Jde7+?
28. 'iVb7
Una elección difícil de explicar.
Era claramente más lógico dar 190
jaque con el caballo de c6, mante­
niendo el otro en d5, desde donde
ataca los peones de f4 y e3.

25. ~h8
26. ct:Jxf5 'ii'h2+
27. @f1

¿Cómo pueden las negras


El delirio de los espectadores 215
(P) 2.25 ¿Qué deben jugar
las negras?

Artur pensó durante algún


tiempo, examinando variantes, y
sólo en este punto percibieron los
grandes maestros presentes en
la sala de prensa lo que estaba
pasando.

28. :g6!!
29. 'iVxa8+ @h7

Las negras tienen una torre y


dos piezas menores de desventa­
ja, y aun así están planeando un Incluso tras la captura del caba­
espectacular sacrificio de dama: llo en g7, las blancas conservan
30 ... 'ii'h1 +!! 31 i.xh1 ltJh2+ 32 ventaja material, pero esto no es
@e 1 :g 1 ++. Sobre este tema, importante, porque está claro que
Seirawan recordó más tarde el el factor decisivo para evaluar esta
sabio consejo de su primer maes­ posición es la desesperada situa­
tro de ajedrez, Jeffrey Parsons: ción en que se encuentra el rey
"¡Piensa sobre lo que queda en el blanco. Las negras tienen una
tablero, no sobre lo que ya no amplia elección: después de 33 ...
queda!". @xg7 34 :db1, es posible 34 h5
(preparando h4­h3), o bien 34 g5
30. ~g8+! ( con idea de guarecer al rey en h5
y, caso necesario, llevarlo hasta
La única forma de prolongar la g3). También valía la pena conside­
resistencia. En caso de 30 ltJxe3 rar la inmediata 33 ... h5 y la inter­
lt:Jxe3+ 31 @e1, las negras ganan media 33 ... 'iVg3(h4) 34 @g1.
fácilmente, tanto con 31 ... :xg2, Todas estas posibilidades fueron
como con 31 ... lt:Jxc4. activamente debatidas en la sala
de prensa, pero Yusupov jugó de
forma diferente.

30. @xg8 33. ... lt:Jf2!!


31. lt:Jce7+ @h7
32. lt:Jxg6 fxg6 Ahora todo está claro: las blan­
33. lt:Jxg7 cas no tienen una defensa satisfac­
toria contra 34 . . . ltJh3 ( ó 34 ...
lt:Je4). Un excelente ejemplo de lo
216 Ataque y defensa

importante que es concentrarse de Kieseritzky.· Por último, un jurado


inmediato en identificar todas las de expertos la premió como la
jugadas candidatas propias. mejor partida del período, en el
lnformator 52 (iY, en segundo
34. i.xf 4 'i!Vxf4 lugar, la octava del match!) Como
35. t2Je6 dijo Rudolf Spielmann, "no pode­
mos resistir la fascinación de un
También es desesperado 35 sacrificio, porque la pasión por los
lldb1 t2Jh3+ 36 @e1 'ifh4+ 37 ~d1 sacrificios forma parte de la natura­
'ifxd4+ 38 ~c2 'iVxc4+ 39 ~b2 leza del ajedrecista".
'ifxe2+.
Así que ¿cuál era la causa de la
35. 'ii'h2 irónica alusión de Yusupov a lo que
36. :!db1 t2Jh3 había sucedido? La razón es que
37. l:.b7+ no valora los efectos externos en
ajedrez tanto como la profundidad
Más tenaz era 37 ~e1 'i!Vxg2 38 y la objetiva corrección de las deci­
~d1. siones que toma. Pero profundidad
37. @h8 y corrección son fundamenta­
38. .:bs+ 'ti'xb8 mente nincompatibles con un tiem­
39. i.xh3 'ifg3 po de reflexión reducido, ya que no
hay oportunidad de calcular varian­
Las blancas se rindieron. tes con exactitud.

"Divirtió al público", observó El ataque de las negras planteó


tranquilamente Yusupov, en res­ a su oponente problemas difíciles,
puesta a mis felicitaciones una vez dado su escaso tiempo disponible.
finalizada la partida. Sí, los espec­ De modo que, ¿qué importa si el
tadores estaban más que deleita­ juego fue correcto o no, o si era
dos, y no sólo los aficionados, sino realmente necesario embarcarse
también los grandes maestros que en una ofensiva tan arriesgada? En
habían visto un par de cosas. una partida lenta un enfoque así
¿ Cuántas veces hemos visto, al habría sido totalmente incorrecto,
más alto nivel, un juego tan libre, puesto que la probabilidad de que
valiente y, en definitiva, hermoso? el oponente encuentre una refuta­
"Una mirada profunda a una gran ción es considerablemente mayor.
partida" fue como tituló Yasser
Seirawan sus comentarios en la Analizar profundamente parti­
revista lnside Chess. Y John Nunn, das de ajedrez rápido es una ocu­
en la British Chess Magazine, la pación sin sentido, pero en este
comparó con la célebre Inmortal caso quiza podamos hacer una
del siglo XIX, entre Anderssen y excepción. Volvamos, una vez
El delirio de los espectadores 217
más, a algunos de los momentos 20 ltJe4! ltJxd1 21 'ifxd1 4Jd7 22
cruciales de la batalla. 'ii'f1 i.f8 23 c5, y las blancas obtu­
vieron una clara ventaja. Pero no
todo era forzado en modo alguno.
192 Por ejemplo: 17 . .. f5!? 18 i.xd6
'iVg5. Mientras el peón de e3 siga
vivo, las negras pueden confiar en
organizar un contraataque.

Sabemos ya que el sacrificio de


dos piezas no era, objetivamente,
la continuación más fuerte. Pero la
cuestión es: ¿podían las blancas
haberla refutado y ganado?
Examinemos la posición que
La desafortunada jugada 13 f4? hubiera podido producirse después
abrió las compuertas al ataque de 25 ttJce7+! (en lugar de 25
blanco, basado en la tremenda ~de?+?) 25 ... ~h8 26 é2Jxf5 'ii'h2+
fuerza del peón de e3. ("La próxi­ 27 ~f1.
ma vez que usted le invite a su
oponente a jugar su peón a e3, 193
¡debe estar seguro de que podrá
destruirlo!" ­Seirawan).

Muchos expertos consideraban


que jugando 13 f3!, seguido de
ltJge4, las blancas podrían haber
logrado ventaja. Yusupov no está
de acuerdo con esa valoración. He
aquí su variante: 13 ... 4Jf8 14
ltJge4 (14 ~ce4 i.f5 15 'ii'c3 ttJxe4
16 ttJxe4 c5) 14 ... i.f5 15 'ifc1 El peón de f4 está atacado, de
i.xe4 16 ltJxe4 ltJxe4 17 fxe4 c5 18 modo que las negras no tienen tiem­
e5 4Je6! 19 exd6 'iVxd6 20 i.xb7 po parajugadas como 27 ... l:te6 ó 27
(20 dxc5!? 'ii'c7) 20 ... ltJxd4!, con ... .l:g8. Pero sus recursos no están,
excelente contrajuego. en modo alguno, agotados.
Disponen,por ejemplo, de la brillante
En lugar de 16 ttJxe4, las blan­ jugada 27 ... i.e5!!, que cubre el
cas pueden intentar 16 fxe4!? ltJg4 peón de f4 y despeja la columna g.
17 e5. La partida Schulz ­ (Con un caballoen c6, estajugada no
Jackelen, Porz 1990, continuó así: hubiera sido posible. ¿Quizá esto
17 ... 'if g5 18 i.xd6 'iih6 19 h3 4Jf2 explica la elección de lvanchuk?)
218 Ataque y defensa

(P) 2.27 ¿Cómo deben Así pues, el ataque negro podía


continuarlas blancas? haber sido refutado, pero no era
fácil encontrar la defensa correcta,
Seirawan indica convincentes ni siquiera tras los análisis perti­
análisis de esta posición en sus nentes.
comentarios. Considera tres juga­
das principales: 28 i..xe5+, 28 dxe5 Pero ahora veamos qué podía
y 28 'iVb7. haber sucedido en la partida des­
pués de 25 tbde7+? @h8 26 tbxf5
a) 28 i..xe5+ .ñxe5 29 dxe5 'i!Vh2+ 27 @f1 .ñe6!, si en lugar de
.ñg8. Aquí se ha planteado una 28 'i!Vb7, las blancas intentasen 28
amenaza que ya es familiar: 30 ... tbce7!?, tratando de impedir que la
'i!Vh1 +!! Después de 30 tbdxe3 fxe3 torre alcanzase la columna g.
31 tbxe3 ¡yf4+ 32 @e1 tbxe3, no es
muy difícil establecer que las 194
negras despliegan un ataque deci­
sivo. La única posibilidad de salva­
ción radica en la ingeniosa defensa
hallada por Christiansen, 30 tbg7!!,
donde si 30 ... .ñxg7, entonces 31
¡vb8+ .ñg8 32 'it'xg8+ @xg8 33
tbf6+ (33 ~d4!? ­K. Neat) 33 ...
tbxf6 34 exf6.

b) 28 'iVb7 .txd6 (pero no 28 ...


.ñg8?, en vista de 29 .txe5+ tbxe5 (P) 2.28 ¿Cómo deben
30 tbdxe3) 29 tbxd6 (es arriesgado proseguirlas negras el ata-
29 tbf6 tbxf6 30 tbxd6 'iVh4 31 'iVf3 que?
tbg4, o bien 31 tbxf7+ @g8 32
lbxh6+ 'iVxh6) 29 ... 'iVh4 30 tbxf7 + No 28 . .. .ñxd6? 29 tbxd6, en
@g8, y después de 31 @g 1 'iVf2+, vista de la amenaza al rey negro:
las tablas parecen quizá el resulta­ 30 tbxf7+ @h7 31 'iVd3++. También
do correcto. es malo 28 ... i..f6? 29 'i!Vb7.

e) 28 dxe5! Resulta que des­ Una variante de tablas es 28 ...


pués de 28 . . . .ñg8, las blancas .ñxe7 29 tbxe7 (es peligroso 29
paran la amenaza del sacrificio de i..xe 7 f3 30 exf3 e2+ 31 @xe2
dama con 29 tbdxe3! fxe3 (29 ... 'iVxg2+ 32 @d3 'iVxf3+) 29 . . . 'iVg3
tbxe3+ 30 tbxe3 fxe3 31 'iVb 7) 30 30 @g1. Pero, como señaló
e6! No es mejor 28 ... f3 29 exf3 Seirawan, las negras pueden jugar
e2+ 30 @xe2 'iVxg2+ 31 @d3. mucho mejor: 28 ... J:g8!! ¿Qué
pueden hacer ahora las blancas? Si
El delirio de los espectadores 219

29 ltJxg8, entonces 29 ... .:tg6 (ame­ India de Dama. Pero para este
nazando 30 ... 'iVh1 +!!) 30 ltJxe3 match de Candidatos había prepa­
ltJxe3+ 31 @e1 (31 ¡yxe3 'iVxg2+ 32 rado la Defensa Nimzoindia, y la
@e1 fxe3) 31 ... .:txg2 32 'iVd3 ltJf1 !, adoptó con éxito, puesto que ganó
con las amenazas mortales 33 ... dos partidas y entabló otras dos.
¡yh4+ y 33 ... ltJg3. A 29 ¡yd3, es
fuerte 29 ... i.f8 (no, por supuesto, La Defensa Nimzoindia condu­
29 ... i.f6? 30 ltJxg8) 30 ltJxg8 .:tg6 ce normalmente a luchas compli­
31 ltJxe3 ltJxe3+ 32 @e1 i.xd6. cadas de doble filo. La jugada 3
Después de 29 'iWb 7, además de 29 ltJf3 es un poco más tranquila, de
... i.f8, las negras también pueden modo que la tentación de jugarla
jugar 29 .. . i.xd4. Por último, en era fuerte. Por supuesto, eso no
caso de 29 ~b2 no sigue 29 ... ..tf8 habría sido un error. Pero si las
30 d5+ @h7 31 ltJxg8 l:.g6, ya que blancas tuviesen que elegir sólo
después de 32 ltJf6+ ltJxf6 33 ltJxe3 jugadas precisas, en lugar de las
..txd6 34 'iWxf6! .:xf6 35 ltJg4, sino jugadas más apremiantes, la ini­
29 ... i.e5!! 30 i.xe5+ ltJxe5 31 ciativa pasaría a manos de su
ltJxg8 .:g6 32 ¡fb? f3, con mate en oponente. Un prudente estado de
tres (Burgess). ánimo conduce, por lo general, a
un juego pasivo y, en consecuen­
En la décima partida se invirtie­ cia, no reduce el peligro de derro­
ron los papeles. Ahora era ta, sino que, por el contrario, lo
lvanchuk quien tenía que ganar a incrementa. Al comprenderlo,
toda costa, mientras que Artur se Yusupov decidió buscar la victo­
sentiría totalmente feliz con unas ria, sin pensar en la significación
tablas. Veamos cómo consiguió que tendría el resultado de esta
esas tablas, [puesto que en la par­ partida.
tida se vivieron numerosas aventu­
ras! 3. i..b4
4. e3 c5
5. ..td3 ltJc6
Yusupov-lvanchuk 6. ltJf3 ..txc3+
Match de Candidatos (1 O) 7. bxc3 d6
Bruselas 1991
Esta formación de apertura ( en
el espíritu de Nimzovich) fue intro­
1. d4 ltJf6 ducida en la moderna práctica de
2. c4 e6 torneo por el gran maestro Robert
3. ltJc3! Hübner, en el Torneo lnterzonal de
Palma de Mallorca 1970. La elec­
Normalmente, Yusupov juega 3 ción de esta variante, por parte de
ltJf3, dirigiéndose hacia la Defensa lvanchuk, está perfectamente fun­
220 Ataque y defensa

dada desde un punto de vista psi­


cológico, puesto que conduce a 18. cxd5 exf4
variantes no estándar, y la menor 19. .i.xf4 liae8
imprecisión de las blancas le per­ 20. 1;Iae1 ét:Jc4
mite a las negras bloquear los alfi­ 21. 'ii'e2 ét:Je5
les contrarios y proceder a explotar 22 . .ig3
las debilidades de peones.
Se diría que era posible sim­
8. 0-0 e5 plificar la posición mediante 22
9. 'irc2?! 'iVa6 i:e7 23 .i.xe5 ~xe5 24 ¡fxa7
lixe4 25 lixe4 'ii'xe4 26 'ii'xb6.
¡He aquí la imprecisión! Si las Pero tal modo de buscar desca­
blancas querían realizar la manio­ radamente las tablas no encaja
bra ét:Jf3­g5­e4, deberían haberla en la personalidad de Artur. Por
hecho de inmediato. otra parte, había observado que,
en respuesta a 22 'ii'a6?!, podía
9. 0-0 encontrarse con la desagradable
10. ét:Jg5 h6 22 . . . f5! A 23 exf5 seguiría
11. ét:Je4 b6 entonces 23 . . . ét:Jf3+! 24 ~f2
12. ét:Jxf6+ 'iVxf6 ~g4! (más flojo es 24 ... 'ii'xf5 25
13. .i.e4 .i.b7 llxe8 ¡txe8 26 ~xf3 .:e4 27 g3)
14. dxc5 dxc5 25 lixe8 l:.xe8, donde es malo
15. .i.dS ét:Ja5 continuar con 26 'ii'a4? ~e2+! 27
16. e4 @xe2 ét:Jd4+ 28 ~d2 'ii'xg2+,
ganando.
El plan de ocupar la casilla d5
con el alfil fue encontrado por Ahora las blancas planean 23
Botvinnik, en los años treinta, pero l:tf5, y si 23 . . . f6, entonces,
en esta situación no le reporta después de un cambio en e5, se
nada concreto a las blancas. produce una estructura de peo­
nes que es buena para las
16. 'ii'g6 blancas y que, lo que es más
17. f4 il.xd5? importante, es absolutamente
segura, pues el protegido peón
Un cambio desafortunado. pasado de d5 les asegura contra
Mucho más fuerte era 17 ... exf4 18 cualquier sorpresa .
.i.xf4 i:rad8, con idea de 19 .i.xd5
20 cxd5 llxd5, o bien 19 .i.a6. 22. ... ~d6!
Esta posición (en un diferente
orden de jugadas) se produjo en la lvanchuk dificulta los planes de
partida Sande ­ Csom, jugada en la su oponente. A 23 ~f5, sigue no 23
Olimpiada de Malta de 1980. . . . f6? 24 'ifh5! (24 . . . g6? 25
El delirio de los espectadores 221

i.xe5), sino 23 ... g6, y sólo enton­ oponente: 28 líxf5! ~xf5 29 'ii'xf5
ces 24 ... f6. 'iVxf5 30 exf5 :xe3 31 d7, y el peón
corona.
27. :da!
23. 'ii'hS 'ii'e7! 28. h3!

Ya estamos familiarizados con


esta idea, desde la sección ¡El rey,
fuera de la combinación!

Dado que las blancas no


pueden, por tiempo indefinido,
emprender nada concreto, deben
mejorar en lo posible la posición
de su rey.

28. l:.d7
Las negras preparan 24 ... ébd3, 29. ~h2 a6
seguido de 25 ... c4, donde este 30. a4 líe8?
poderoso caballo dificultará las
maniobrasde las blancasy sentará la La torre quedaba mejor situada
base para un eventual contraataque, en c8. Yusupov podía ahora iniciar
o bien la transición a un final favora­ una combinación: 31 l:texd3! cxd3
ble. Las blancas pueden impedireste 32 ~es ¡vxe5 33 i.xe5 g6 (33 ... d2
plan retirandosencillamentela dama 34 i.f4) 34 'ilig4, ganando. Claro
a e2. Pero, de nuevo, eso no encaja que lvanchuk podía responder 31
en el estilo de Artur. De modo que ... g6!? (En lugar de 31 ... cxd3) 32
elige la continuación más apremian­ 'ifxh6 cxd3, y si ahora 33 l:Ie5?,
te, después de la cual la posición de entonces 33 ... 'iYxe5 34 i.xe5
repente se complica. l:.xe5, con superioridad de las
negras. Pero es posible seguir con
24. :ts! ébd3 33 l:.d4!, con la amenaza de un ata­
25 ..l:.e3 c4 que de mate, a base de 34 e5 y 35
26. d6 'ife6 l:.h4.
27. .:tdS
31. líd4

(P) 2.29 ¿Qué opina usted Defendiendo el peón de e4, y


de la jugada 27 ... fS? con idea de seguir con 32 :f3.

Jugando así, las negras habrían 31. . .. f5?!


caído en la trampa tendida por su
222 Ataque y defensa

Psicológicamente, lvanchuk da f7­f5, y que contaba con una buena


quiere agudizar el juego, pero las réplica. Pero cuando su oponente reali­
complicaciones que emprende no zó ese avance, Yusupov ejerutó rápida­
le resultan favorables. mente la jugada que había pensado, sin
volver a examinarla (naturalmente, le
quedaba ya muy poco tiempo).

32. cxd3
33. exf5 'ii'e2

33 ... 'tlif7? 34 'iVf3, con clara


ventaja blanca.

34. 'if g6 :1e4!

Ahora las blancas perderían con


(P) 2.30 ¿ Qué deben hacer 35 ~xe4? 'ifxe4 36 'iVe6+ ~xe6 37
las blancas? fxe6 :1xd6 38 i.xd6 d2. Los grandes
maestros congregados en la sala de
Como señaló John Nunn, las prensa pensaban que era necesario
blancas podían haber decidido el jugar 35 ZidS d2 36 f6, después de lo
desenlace de la lucha con 32 ~xc4! cual habría seguido 36 ... Zie6! y la
96 (32 ... ~xc4 33 'ifxe8+) 33 'iVxh6 posición es favorable a las negras.
'iVxc4 34 ~xg6+ <M8. Ahora, desde el Yusupov encontró otra posibilidad.
punto de vista de liquidar el match, lo
más simple es 35 .i::txd3 'ifxd3 36 35. .tf4!
'iff6+ (pero no 36 ..tf4 l:.g7 37 .th6
'iVxc3, con la amenaza 38 . . . ~e5+) El alfil se suma a la lucha contra
36 . .. @98 37 'iVg6+, forzando el el peón pasado. Sin embargo, al
jaque perpetuo. Pero es objetivamen­ jugar así las blancas tuvieron que
te más fuerte 35 l:rf3! ~f7 (35 ... f4 36 contar con 35 ... ltxf4!? 36 :1xf4 d2 .
.txf4 ctJxf4 37 ¡[xf4+ Zif7 38 lig4) 36
exf5 (amenazando 37 'iVh6+ @98 38 197
.te5) 36 ... :1g7 37 'i!Vh6 @g8 38 f6, y
las negras están indefensas.

32. :1exd3?! ...

¡Las condiciones del ''ajedrez rápi­


do" hacen acto de presencia! Yusupov
confesó, después de la partida, que
había estado muy pendiente de la juga­
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~--= El delirio de los espectadores 223

(P) 2.31 ¿Qué deberían jugada de Yusupov estaba asociada


jugar las blancas? con un momentáneo sacrificio de
torre, pero en sus últimas partidas esto
No pueden, por supuesto, jugar se había convertido ya en un hábito.
37 f6?, en vista de 37 ... 'i!Ve5! (pero
no 37 ... d1'iV? 38 f7+ ~8 39 'iVh7 ó También era posible preparar el
39 'i!Vxg7+, con tablas). Era tentador avance del peón d con 36 .l:.d5.
37 .l:.d4 'i!Ve5+ 38 ~h1 (malo es 38 Después de 36 ... 'iVf 1 (pero no 36
'i!Vg3 'i!Vxd4 39 cxd4 d 1 'iV 40 'i!Ve5 ... .l:.e8? 37 d7 .l:.d8 38 'i!Ve6) 37 d7!
'iVhS) 38 ... .l:.f7 (38 ... 'iVxd4 39 'i!Ve8+) (según K. Neat, es malo 37 i..e5,
39 'i!Vg4, con tablas, puesto que 39 ... por 37 ... .l:.e1 ! 38 d7 'iVg1 + 39 @g3
.l:.xf5? se refuta con 40 'iVxf5! 'iVxf5 41 .l:.e3+ 40 @h4 ~f2+ 41 i..g3 .l:.e4+)
d7 'i!Vf1+ 42 @h2 'iVf4+ 43 .l:.xf4 d1'iV+ 37 . . . 'iVxf4+ 38 'i!Vg3 'i!Vxg3+ 39
44 .l:.d4. Pero al elegir 38 ... @f8! (en @xg3 .1:.xd7 40 .l:.xd7 .l:.xa4, con
lugar de 38 ... .l:.t7) 39 'i!Ve6 (39 'i!Vg4 posibles tablas en el final.
.l:.xd6) 39 ... 'i!Vxd4 40 cxd4 d1'iV+ 41
@h2 'ii'xa4, las negras ganan. 36. .l:.xd4
37. cxd4 d2
Las blancas sólo pueden conse­ 38. d7 'i!Vxe5+!
guir tablas con 37 ~e6+! 'i!Vxe6 38 39. dxe5 d1'iV
fxe6 d1'iV (38 ... .l:.xd6 39 e7 :e6 40. e6 'iVd6+
40 ~d4) 39 e7!!
En caso de 40 ... .l:.f8, sigue 41 e7
Habiendo consumido virtual­ 'i!Vxd7, y si 41 f6 .l:.xf6! Otra posibili­
mente todo su tiempo en calcular dad es 41 'iVg3!? 'iVd4 42 e 7 'iVxd7
las combinaciones, lvanchuk opta 43 f6! Después de 43 ... g5 44 'i!Vb3+
por un camino diferente, pero tam­ .l:.f7 45 'iVxb6 .l:.xe 7 46 fxe 7 'iVxe7 4 7
bién aquí su rival le tenía prepara­ 'i!Vg6+ 'iVg7 48 'i!Vxa6 'iVeS+, la con­
da una sorpresa. clusión debe ser el jaque perpetuo.

35 .... lU7!? 41. 'i!Vg3!

Ahora la amenaza es 36 Después de 41 @h 1 .l:.f8 42


.l:.xf4, y a 36 d7? sigue sencilla­ 'iVe8! (pero no 42 f6 .l:.xf6 43 'ii'e8+
mente 36 ... .l:.xd4 37 cxd4 .l:.xd7. @h7, con la amenaza 44 ... .:f1++).

36. i..e5! 41. .l:.xd7!


42. exd7 'iVxd7
Al cubrir la columna e, las blancas 43. f6 b5
se preparan para avanzar su peón 44. axb5 axb5
pasado. A 36 ... :Xe5 sigue también 45. fxg7 ~xg7
37 d7. Como veremos, la poderosa 46. 'i!Vb3+
224 Ataque y defensa

198 LA HORMA DE SU
ZAPATO
El principal recurso del bando
defensor ­la presencia de ánimo­
fue plenamente explotado por
mi rival. En un momento dado
tuve que interrumpir el
cálculo de variantes para
preguntarme quién
atacaba a quién.
El final de damas es, por supues­ David Bronstein
to, tablas. Pero a lvanchuk sólo le
quedaban un par de segundos en su
reloj (y 15 jugadas para superar el Casi · todos los ataques que
control).Artur propusotablas, pero en hemos analizado en esta parte, aun­
respuesta su oponente se rindió e que extremadamente peligrosos, no
inmediatamente salió de la sala de conducían a una victoria forzosa y
juego. Los árbitrosestaban confusos. podían haber sido rechazados. El
hecho de que tuvieran eventualmen­
"¿Cómo finalizó la partida?", le te éxito no atestigua la superioridad
preguntó el árbitro a Yusupov. de la espada sobre la coraza del
"Tablas". general, sino sencillamente que ese
"¡Pero, yo le oí rendirse!". fue el caso en las partidas concretas
"No importa. Ofrecí tablas, y la examinadas. No sería difícil selec­
posición es, de hecho, tablas", res­ cionar ejemplos en los que el desen­
pondió el gran maestro. lace es exactamente el contrario.
Como consecuencia, se acordó ¿ Qué consejo puede darse al
un desenlace pacífico para una bando defensor? En primer Jugar, no
lucha extremadamente tensa, y hay que perder la compostura en
Yusupov alcanzó las semifinales una situación peligrosa: debe man­
del Campeonato del Mundo, por tenerse la presencia de ánimo y con­
tercera vez consecutiva. fiar en los recursos ocultos de su
posición. Hay que prestarle debida
"Por supuesto, podía haber atención a las posibilidades atacan­
jugado hasta que su bandera caye­ tes del rival y calcular las variantes
se, pero para qué estropear una con precisión. Utilice los típicos
interesante partida, con jugadas métodos defensivos, como devolver
sin sentido, en apuros de tiempo?", material extra en el momento opor­
me explicaría luego Artur. tuno, simplificar la posición, o des­
La horma de su zapato 225
viar las piezas enemigas del ataque libre) 12 lZ'ld2 ~xe7 13 0­0­0 J:.d8!
por medio de contra­amenazas. 14 'ir'xh7 lZ'lf6 15 'if xg 7 :xd4 16
'ifg5 i.d7!, con excelente juego
Doñman ­ Dolmatov para las negras.
Rostov sobre el Don 1980
11. 'ifh4 cxd4
1. c4 c6 12. 0­0­0!
2. d4 d5
3. lZ'lf3 lZ'lf6 En caso de 12 'iVxd4 i.b4+, el
4. lZ'lc3 e6 juego estaría equilibrado. Dorfman,
5. e3 lZ'lbd7 que no quiere permitirlo,sacrifica un
6. 'ifc2 i.d6 peón. Su oponenteacepta el desafío.
7. e4 dxe4
8. lZ'lxe4 lZ'lxe4 12. e5!
9. 'ii'xe4 c5 13. i.d3
10. i..g5
Hubiera sido inocuo 13 lZ'lxe5
10. i..d2!? i..xe5 14 .:e1 'iVa5 (la torre está
atacada) 15 f4 lZ'lg4.
10. lZ'lf6?!
13. ... h6?!
La práctica subsiguiente ha
demostrado que hay caminos más Las negras se preparan para
seguros para jugar esta posición: enrocar, pero ahora su posición se
vuelve realmente peligrosa. En opi­
a) Selrawan­Yusupov, lnterzonal nión de Dolmatov, deberían haber
de Toluca 1982. 10 ... 'ifa5+ 11 i..d2 iniciado un urgente contrajuego
"iíc7 12 i.c3 (en caso de 12 'iig4, con 13 ... i.e6 14 ~he1 b5!?, o
Artur planeaba un sacrificio posicio­ incluso 13 ... b5!? de inmediato. En
nal de calidad: 12 ... 0­0!? 13 i.h6 96 caso necesario, el rey puede ocul­
14 i..xf8 'ii'a5+ 15 lZ'ld2 i..xf8) 12 ... tarse en f8.
lZ'lf6 13 'ii'h4 cxd4 14 'ifxd4 ( o bien
14 lZ'lxd4 a6, con posibilidades para 199
ambos bandos) 14 . . . 0­0 15 ~d 1
~d8 16 i..d3 e5! 17 'ifh4 (17 lZ'lxe5?
l!e8) 17 . . . h6 18 0­0 i..g4, y las
negras igualaron.

b) Gorelov ­ Kishinev, Moscú


1984. 10 ... i..e7 11 i..xe7 'iVa5+!
( después de 11 . . . 'iVxe 7 12 0­0­0,
las blancas tienen un juego más
226 Ataque y defensa

¿Cómo pueden las blancas sitan encontrar una serie de jugadas,


explotar ahora su indiscutible ven­ cada una de las cuales es la única
taja en desarrollo? El maestro P. realmentejugable.
Kondratiev recomienda 14 étJxe5!,
indicando dos variantes: 14. :he1 0-0
15. ..txh6 gxh6
a) 14 ... ..txe5 15 :he1 0­0 16 16. Vi'xh6 :ea!
l:txe5 hxg5 17 l:txg5, con amena­
zas imparables. Las negras defienden el peón
de e5 y liberan la casilla f8 para el
b) 14 ... 0­0 15 ..txh6! (aquí rey o el alfil. La incorrecta 16 ...
debo hacer notar que también la ..tg4? se refutaría con 17 étJg5!
sencilla 15 ..txf6 15 ..tf4 conser­
ó ..txd 1 18 i..h 7 + @h8 19 ..tf5+ @g8
van la ventaja de las blancas) 15 ... 20 étJe4 ( o bien 20 @xd1 , con la
gxh6 (15 ... ..txe5 16 ..txg7 @xg7 amenaza 21 étJe4).
17 'iVg5+ @h8 18 Vi'xe5 l:te8 19
'ii'f 4) 16 'if xh6 l:te8 ( 16 . . . ..te6 17 17. étJgS ..te6!
i.c2!) 17 'ii'g5+ ~f8 18 étJxf7 @xf7
19 ..tg6+ @f8 20 ..txe8 @xe8 21 Cualquier otra jugada perdería.
l:txd4, y las blancas tienen ventaja. Por ejemplo: 17 ... e4? (17 ... ..tf8? 18
..th7+) 18 .:Xe4 (tambiénes fuerte 18
La mejor defensa, relativamen­ étJxe4 étJxe4 19 .:Xe4, o bien 18 ...
te, es 14 ... ..txe5 15 l:the1 'W/e7 (es .:Xe4 19 'i!Vg5+! ~8 20 .:Xe4, con
demasiado peligroso 14 ... ~d7?! amenazasirresistibles)18 ... .:Xe4 19
15 l::txe5 hxg5) 16 f4 (digna de con­ étJxe4 étJxe4 20 ..txe4. La partida
sideración es 16 @b1 !?) 16 ... Oshar ­ Schlosser, 1998, finalizó en
..txf4+ 17 ..txf4 ( 17 'i\Yxf4 ..te6 18 pocas jugadas: 20 ... ~c7 21 ..th7+
i.xf6 'ii'xf6 19 'i\Yxf6 gxf6, con una ~h8 22 .:Xd4 ..tes 23 ..tg6+ @g8 24
posicron aceptable para las :d8+, y las negras se rindieron.Esto
negras) 17 ... ..te6. Por ejemplo: 18 significaque las negrasdebendefend­
i.e5 étJg4 19 'iixe 7 + @xe7 20 er la casillaf7 y esperartranquilamen­
..txd4 étJxh2!? Las blancas, por te a ver qué hace su oponente.
supuesto, tienen la iniciativa, pero
el desenlace de la lucha no está 18. ii.h7+ étJxh7
claro.
Después de 18 . . . @h8?, las
Sin embargo, el sacrificio de negras estarían perdidas: 19 ..tf5+
pieza realizado por Dorfman también (19 étJxe6 :xe6 20 ..tf5+ @g8 21 :d3
parece muy tentador. La siguiente e4 22 :h3) 19 ... @g820 ..txe6 :xe6
fase de la partida puede considerar­ 21 étJxe6 fxe6 22 'iVg6+'itif8 23 :d3.
se como un excelente ejercicio para
volver a jugar, pues las negras nece­ 19. 'i\Yxh7+
La horma de su zapato 227
También valía la pena considerar b) 21 t2Je4! i..e7 (21 ... f5 22
19 ctJxh7 i..e 7 ( 19 . . . f5?? 20 'iVg6+ .l:.d3!) 22 .l:.d3 i..f5 23 .l:.h3! f6 (23 ...
@h8 21 t2Jf6) 20 J:.d3 (más flojo es 20 i..xh3 24 gxh3) 24 l:tg3+ @f7 25
.l:.xe5 'iVc7!,dondelas negras logran .l:.g7 + ~e6 26 t2Jg5+ ~d7 27 'iVxf6,
contraamenazas). Pero después de y el ataque blanco es irresistible.
20 ... i..f5 21 .l:.g3+ i..96 22 ID<g6+
fxg6 23 'iVxg6+~h8 24 'i!Vh6 ~98, las Al devolver su pieza extra,
blancas sólo tienen tablas, puesto Dolmatov aprovecha la oportunidad
que la tentativa de proseguir el ata­ de forzar la transición a un final.
que con 25 .l:.e4?! se encontraríacon
la fuerte réplica25 ... 'iVc8! 26 b3 'iVf5. 20. ~e7!
21. t2Jxe6 .l:.h8!
19. ~f8
20. 'ii'h6+ No, por supuesto, 21 ... fxe6??,
por 22 'ifg7++.
200
22. t2Jxd8 l:ixh6
23. t2Jxb7 ~d7!

La única defensa contra la ame­


naza 24 lixd4. Ahora, sin embargo,
las negras quieren tomar el peón
de h2, y a 24 h3 seguiría 24 ... l:tg8
25 ~g 1 i..b4 26 a3 i:.b6 27 axb4
.l:.xb7 28 b5 zes.

(P) 2.32 ¿A dónde debe 24. t2Jxd6 ~xd6


retirarse el rey?
Se ha producido una situación
En caso de 20 ... ~98, las blan­ muy instructiva. Las blancas tienen
cas no pueden jugar 21 .l:.xd4? dos peones de ventaja, pero todas
exd4 22 .l:.xe6??,por 22 ... i..f4+, ni las piezas negras son muy activas, y
tampoco 21 l:.e4? 'iVc8 22 b3 i..xc4, sus peones centrales pueden volver­
o 22 ~b1 i..f5. Sin embargo, dispo­ se peligrosos.Si, ahora, 25 h3, enton­
nen de dos fuertes continuaciones: ces 25 ... .t:.98 26 f4 (26 l:.g1@c527
b3 e4) 26 ... f6 27 l:Id2 .l:.g3!, y la ven­
a) 21 .l:.d3!, y en caso de 21 ... taja blanca en material no puede
'ifc8 (con idea de que si 22 .l:.g3?, imponerse. De modo que Dorfman,
22 ... 'iVxc4+ 23 @d1 i..g4+!!), 22 con razón, decide forzar tablas.
t2Je4! jyxc4+ 23 .l:.c3. Tampoco
sirve 21 ... 'iVa5 22 l:.e2 .l:.ac8 23 25. f4 f6
t2Je4 .l:.xc4+ 24 ~d1. 26. g4 i:.xh2
228 Ataque y defensa

27. l:.d2
LA PSICOLOGÍA DE
27 g5 l':.b8! LA DEFENSA
27. ... l:lh4! He incluido en este libro muchas
partidas mías. Algunos autores
En caso de cambio de torres, las explican este procedimiento
blancas lograrían la ruptura g4­g5. argumentando que, puesto
que entienden mejor sus propias
28. :e4 :ga partidas, las mismas pueden
29 . .:de2 resultar ejemplos más útiles al
lector. Mi razón es más simple:
29 g5 .:rxf4. pura vanidad.
Raymond Keene
29. i::tgxg4
30. fxe5+ fxe5
31. l:.xe5 d3! La defensa es una parte integral
32. l:!d5+ ~c6 del ajedrez tan importante como el
ataque. Si un jugador tiene ventaja,
Tablas. Una partida bien jugada eso significa que el otro tendrá que
por ambos bandos y un excelente defender una posición inferior.
ejemplo de sangre fría y de defen­ Nadie se encontrará siempre en la
sa precisa. parte del lado fuerte, así que, sen­
cillamente, no tiene usted más
En el resto de este libro no nos remedio que desarrollar su capaci­
ocuparemos especialmente de dad defensiva.
defenderse contra ataques de
mate, sino que procederemosa exa­ El principio básico de la defensa
minar problemas defensivos en consiste en hacer que la tarea del
general y, más precisamente, los oponente sea lo más complicada
aspectos psicológicosde la defensa. posible, planteándole continuos
obstáculos en su camino. Pero
ésta es una formulación demasia­
do general. Consideremos por qué
medios podemos hacerle la vida
más difícil a nuestro oponente.

En primer lugar, por supuesto, se


encuentran los métodos puramente
ajedrecísticos. Mediante una sober­
bia evaluación de la posición y el
cálculo preciso de variantes, encon­
La psicología de la defensa 229
traremos las jugadas objetivamente material o, por el contrario, capturar
mejores y más tenaces. Con su algo, aun a costa de exponerse a un
ayuda, probablemente podamos temible ataque. Por último, el patrón
sobrevivir en una posición inferior o, general de juego también puede
en caso extremo, consigamos pro­ cambiarse con jugadas que son cru­
longar la lucha, obligando a nuestro ciales en un sentido estratégico,
oponente a superar nuestra más relacionadas con concesiones posi­
feroz resistencia. cionales.

Pero a veces puede obtenerse A veces, es prácticamente impo­


un efecto mucho mayor jugando sible trazar una línea divisoria entre
con la psicología de nuestro opo­ las decisiones puramente ajedrecís­
nente. Si puede cambiar abrupta­ ticas y aquellas relacionadas con la
mente la situación del tablero (aun­ psicología en ajedrez. Al apuntar a
que sea optando por una continua­ un cambio abrupto en la naturaleza
ción que no es objetivamente la de la lucha, a veces encontramos
mejor y que contiene una dosis de una continuación que resulta ser
riesgo), su oponente, que ya habrá correcta, no sólo desde el punto de
divisado un particular modelo de vista psicológico, sino también obje­
juego, a menudo tendrá problemas tivamente. Pero esta distinción no
para remodelar sus pensamientos y es particularmente importante. En
puede comenzar a cometer errores. todos los ejemplos que vamos a
examinar, la principal característica
La naturaleza de la partida es una determinación psicológica
puede modificarse de varias formas. de incorporar un cambio repentino
Por ejemplo: al defenderse contra en el curso de la partida, que no
un ataque a su rey, a menudo tiene está discurriendo de forma favora­
sentido forzar la transición al final, ble. Que nuestras soluciones sean
aunque éste no le resulte particular­ totalmente correctas sólo es una
mente favorable. O bien, sacrifican­ consideración secundaria. A medida
do material, poner punto final al ata­ que usted acumula más experiencia
que, obligando a pasar a su opo­ en el juego práctico, aprenderá a
nente del ataque a la defensa. determinar el grado de riesgo per­
También puede ser útil agudizar de misible, que depende mucho de
repente una posición desfavorable, cuán mala sea su posición inicial.
obligando a su oponente, que había
planeado una tranquila explotación La mayoría de los episodios
de su ventaja, a ocuparse en el cál­ citados a continuación se han
culo de variantes concretas y la bús­ tomado de mis propias partidas.
queda de las jugadas correctas. En la apertura, con frecuencia no
Para proceder así, a veces tiene elegí el mejor plan y caí rápida­
que estar preparado para sacrificar mente en dificultades. En contra
230 Ataque y defensa

de mi voluntad, me vi olbigado a Para. poder organizar una


aprender cómo salir airoso de defensa eficiente, es muy impor­
situaciones dudosas, es decir, a tante tener conciencia a tiempo
elaborar, por así decirlo, una "téc­ del peligro que acecha, para com­
nica de salvación". prender que su posición es infe­
rior, lo que requiere una buena
Comencemos con un final que previsión de operaciones defensi­
ilustra vívidamente no sólo los vas. Muchas partidas que no
motivos que pueden forzar a un debería haber perdido se han
jugador a modificar drásticamente arruinado por completo por un frí­
el curso de la partida, sino también volo e injustificado optimismo.
la diferencia entre una solución
"objetiva" y otra "psicológica" en Después de la jugada de mi
una posición dada. oponente, percibí de inmediato
que yo estaba peor. Las negras
pretenden jugar 24 ... i.d6 (atan­
Dvoretsky - Jachaturov do la torre a la defensa del peón
Moscú 1972 f4), y sólo entonces, 25 ... lac2.
La actividad de la torre les permi­
tirá entonces bien ganar un peón,
201 bien ­atacando el alfil de d4­
comenzar el avance de su peón
d. El caballo blanco no puede
dejar realmente la casilla g3, por
tiempo indefinido, puesto que
sería malo permitir que el caballo
negro llegase a f5. El caballo
podría, por otra parte, saltar a g4
en algunas líneas, como, por
ejemplo, en las variantes 24 lab1
.i:Ic2 25 lab2 l:.c1 + 26 ~f2 tZJg4+, o
bien 24 lad1 lac2 25 i.e3? tZJg4.
(P) 2.33 ¿Cómo evalua-
ría esta posición, en la que Ante el tablero no pude encon­
juegan blancas? trar un plan defensivo correcto y,
una vez asumido que un juego
Supuse que la partida finaliza­ "vago" conduciría, jugada tras
ría en tablas, por repetición de jugada, al desastre, recompuse
jugadas: 23 ... ¡tc2 24 .:f2 .:c1 + como pude mis ideas y, tras veinte
25 l:if1 .:.c2. Sin embargo, el minutos de reflexión, decidí realizar
maestro Andrei Jachaturov jugó un arriesgado sacrificio de peón.
23 ... d5!
La psicología de la defensa 231

Entretanto, sin embargo, hay


que decir que había un plan normal 202
(muy concreto, además). Era posi­
ble jugar 24 1:td 1 !? , sin temer a la
línea 24 . . . i..d6 25 i..e3, ya que
hubiera dispuesto de las amenazas
26 1:txd5 y 26 1:tc1. Me preocupaba
la respuesta 24 ... 1:tc2, pero enton­
ces hubiera seguido 25 ct:Jf1 !! ct:Jf5
(25 ... :txa2 26 ct:Je3) 26 ct:Je3 ct:Jxd4
27 lt:Jxc2 (pero no 27 1:txd4? lk1 +
281:td1 i..c5!, o bien 28 ~f2 i..c5 29
l:Ixd5? ltc3) .27 ... ct:Jxc2 28 Iíxd5, Esta era la posicion que las
donde mi torre no es, ciertamente, blancas buscaban. Su rey se ha
más débil que las dos piezas acercado al centro reforzando el
menores de mi oponente. Proba­ peón débil de f4, la torre ha ocupa­
blemente es más desagradable do la columna abierta y ahora pre­
para las blancas, después de 24 tende infiltrarse en el campo negro.
l:t.d 1, la tranquila 24 ... @f7!?
¿Era correcto el plan de defen­
24. h3!? i..d6 sa (o, para ser exactos, de con­
25. i..e3! traataque) que había concebido?
No estoy seguro. Un peón es un
En caso de la pasiva 25 1:tf2 peón, y además, en algunas líneas
1:tc1 + 26~h21:td1, o de 251:tf31:tc2 las negras pueden lograr un peli­
26a41:td2, las negras pueden, bien groso peón a pasado, tras ganar el
avanzar su peón d de inmediato, peón de b3. Pero en cualquier
bien acercar antes su rey al centro. caso, las blancas no están conde­
Este era el tipo de acontecimientos nadas a la pasividad, puesto que
desfavorables que yo había decidi­ han conseguido un contrajuego
do firmemente evitar. real. Hay que tener en cuenta el
efecto psicológico de la operación
25. ~c3 que las blancas han llevado a
26. ~f2! 1:tc2+ cabo. Su oponente no sabe que el
peón ha sido, de hecho, sacrifica­
Muy seguro para las blancas do, y probablemente piensa que lo
habríasido 26 ... d4 27 i..xd4 :Xg3 28 ha ganado normalmente, por lo
~xg3 4Jf5+ 29 ~3 ct:Jxd4+ 30 ~e4. que el resto de la partida debe ser,
ahora, mera cuestión de técnica.
27. ~f3 l:.xa2 Como consecuencia, en lugar de
28. .l:.c1 una total movilización de las pie­
zas, como requería un momento
232 Ataque y defensa

como éste, ha sucedido justo lo 36. lZJfS


contrario. Su concentración se ha
debilitado, su capacidad de estar Las blancas amenazan 37
alerta se ha difuminado, y los erro­ .l:txd5, y no sirve 36 ... @f8?, por 37
res ­como muestra la práctica­ se I:txf7+. De modo que las negras
han hecho casi inevitables. asumen las tablas.

28. llb2? 36. ltb2+


37. ~f3 :Lb3+
Sólo era posible luchar por la 38. @f2
iniciativa jugando 28 ... .:t.a3! 29 ~c6 Tablas.
.tb4 30 @f2 a5! Las blancas tienen
algunos recursos activos: l2Jh5, El deseo de forzar aconteci­
l:c7, l::tc8+, seguido de ~c7+, f4­f5, mientos, de modificar y, en la medi­
pero sigue sin estar claro si serán da de lo posible, clarificar una
suficientes para salvar la partida. situación en tu propia ventaja, a
menudo te ayuda a encontrar la
29. .:!c6 .tb4 solución correcta en una posición­
30 . .:t.xa6 l!xb3 dudosa, pero no, desde luego,
31. @f2 .te1+?! siempre.

Después de esta jugada, las


tablas son inevitables. Pero me Marshall ­ Rubinstein
parece que tampoco, después de Lodz 1908
31 ... d4!? 32 .txd4 .l:.xg3 33 ~xg3
l2Jf5+ 34 @f3 l2Jxd4+ 35 @e4, debe­
rían perder las blancas. Una vez 1. d4 d5
me encontré en un final similar con­ 2. c4 e6
tra Romanishin (véase Secretos 3. l2Jc3 es
del entrenamiento en ajedrez, 4. cxd5 exd5
capítulo 2). 5. l2Jf3 l2Jf6

32. @xe1 ~xe3+ Más preciso es 5 ... l2Jc6, para


33. @f2 l::tb3 no permitirle a las blancas la
34. l:.d6 ~b5 siguiente jugada.

34 ... :i.xg3? 35 1:id8+. 6. .tgS!? .te7

35. l:.d7 l¿jf7 Según la teoría moderna, es


preferible 6 . . . .te6 7 e4 dxe4 8
35 ... @f8 36 @f3, y las negras l2Jxe4 cxd4 9 .tb5+ .td7 1 O 0­0
no pueden reforzar su posición. .te 7 11 .txf6 .txb5 12 .txe 7 'ti'xe7
La. psicología de la defensa 233
13 .:e1 0­0, como en la partida D.
Gurevich ­ l. lvanov, Nueva York 14. h6
1983, pero también en este caso 15. t2Jxe6 fxe6
están peor las negras. 16. i.b1

7. dxc5 i.e6
8. ~c1 0­0 203
9. i.xf6 i.xf6
10. e3 'i!Va5
11. a3?!

Las blancas habrían mantenido


ventaja con 11 'i!Vd2 t2Jc6 12 t2Jd4,
donde a 12 ... 'ii'xc5 hubiera segui­
do 13 t2Je4.

11. t2Jc6

11 ... 'ii'xc5? 12 t2Jb5 y 13 t2Jc7. (P) 2.34 ¿Cómo deben


continuar las negras?
12. i.d3 \i'xc5
13. h4!? La amenaza 16 'ii'd3( c2) es
muy desagradable. En un medio
juego con alfiles de distinto color
Fiel a su agresivo estilo, Marshall
es muy importante apoderarse de
inicia un ataque al rey. Este plan es
seriamente cuestionable, la iniciativa a toda costa, a fin de
porque
con un centro abierto, los ataques obligar al oponente a situarse a la
de blanco normalmente no tienen defensiva. Por lo tanto, Rubinstein
ninguna probabilidad de éxito. Sin tiene razón al emprender un con­
embargo, después de la tranquila 13 traataque, que implica el sacrificio
0­0 'iile7, las negras habrían conser­ de una pieza.
vado una excelente posición, y el
sacrificio de peón 13 t2Je4 'i!Wa5+ 14 16. i.xh4!
b4 'ifxa3 15 t2Jxf6+ gxf6 no puede 17. g3
considerarse correcto.
Marshall tiene que aceptar el
13. 'ilie7 desafío. No hubiera conseguido
14. t2Jg5 nada con 17 0­0 i.f6 18 'iid3 g5.

Las blancas no pueden jugar 14 17. i.xg3!


i.xh7+? ~xh7 15 t2Jg5+, en vista 18. fxg3 \i'g5
de 15 ... ~g8 16 'i!Vh5 i.f5. 19. 'ilid3
234 Ataque y defensa

Las blancas también tienen


amenazas. El gran estratega 204
Akiba Rubinstein no se sentía
demasiado seguro de sí mismo en
situaciones de doble filo como
ésta, por lo que no resulta sor­
prendente que se desvíe del cami­
no correcto, y pierda rápidamente
una partida en la que estaba bien:
19 ... 'iVxg3+? 20 @d2 lif2+? 21
ét:Je2 ét:Je5 22 'ii'h7+ cJi;f7 23 l:.c7+
@f6 24 l:.xh6+! Las negras se rin­
dieron.
{P) 2.35 Calcule la
En lugar de la errónea 19 ... variante 22 'ti'xb7.
'ii'xg3+?, Marshall recomendó 19
... ét:Je5 20 'ifh7+ @f7 21 l:.f1 + Vi que la jugada objetivamente
~e7. Yusupov, sin embargo, correcta era 22 l:.c3!, pero no que­
observó acertadamente que no ría realizarla, ya que después de
tiene sentido dar un jaque con la 22 ... l:.af8 la partida sigue siendo
torre, y que más fuerte es 21 Ct:'le2! muy tensa y las blancas tendrían
(con la amenaza 22 l::tc7+) 21 ... que seguir calculando variantes y
:ac8 22 .:xc8 l:.xc8 23 0­0+ @e 7 elegir la mejor defensa. Como en el
24 l:.f4, cuando la compensación ejemplo anterior, traté de encontrar
por la pieza puede resultar insufi­ una línea más definida y forzada,
ciente. que pudiese modificar la situación
del tablero, y pronto me convencí
En una de nuestras leccio­ de que la había encontrado.
nes, Artur y yo jugamos esta
posición, después de la jugada 22. 'iVxb7! l:.af8
16 de las blancas. Yusupov, lo 23. l:.c8 'iVxe3
mismo que Rubinstein, sacrificó 24. l:.xf8+ l:.xf8
el alfil, pero en la jugada 19 optó 25. l:.f1
por una continuación mucho
más fuerte: Esperaba conseguir un juego
completamente igualado después
de 25 . . . Ct:Jf3+ 26 l:.xf3 ~xf3 27
19. l:.f5! @d2! Esta idea no es un mal "plan
20. ét:Je2 ét:Je5 de salvación". Al devolver el
21. 'ii'b3 .:f3 material extra, las blancas cam­
bian abruptamente el carácter de
la partida: han simplificado la
La psicología de la defensa 235
posición, liquidado el ataque ene­ encuentre una fácil refutación de
migo (en tales situaciones el su plan.
caballo puede proteger bien al
rey), y tienen posibilidades de
explotar los peones vulnerables Dvoretsky ­ Balashov
de a7 y e6. Pero la réplica de Campeonato de la URSS
Yusupov me resultó una sorpresa (Primera Liga)
muy desagradable. Leningrado 1974

25. .l:.xf1+ 1. e4 c5
26. @xf1 'iVf3+ 2. ctJf3 e6
27. @g1 3. c3 ctJf6
4. e5 ~d5
También es desesperado 27 5. d4 cxd4
@e 1 'iYh 1 + 28 @d2 l2Jc4+ 29 ~c2 6. cxd4 ~c6
'ife4+. 7. a3

27. 'ifxe2 El mismo sistema de apertura


28. 'iYb8+ @f7 que en la partida Dvoretsky ­
29. 'iVxa7+ Schmidt, examinada en la sección
Entregar un peón para evitar el
29 W/c7+ @e8 30 W/b8+ ~e7 31 enroque.
'i/c7+ lbd7.
7. d6
29. ~f6 8. Ji.d3 .td7
30. W/f2+ 'iYxf2+ 9. 0­0 dxe5
31. @xf2 ~c4 10.dxe5 s-a
El toque final. Las negras captu­ Las blancas tienen una buena
ran uno de los peones del flanco de posición. Aquí deberían elegir uno
dama y, con dos peones de venta­ de estos planes, igualmente
ja, ganarán sin especial dificultad. atractivos: 1) 11 Ji.d2 y 12 ~c3; 2)
11 .tie1 0­0 12 'iYe2, con idea de
La conclusión es clara: al ini­ 13 'ife4 g6 14 Ji.h6 l:!e8 15 'iYg4.
ciar una operación forzada para Sin embargo, las blancas optaron
salir de una posición inferior, debe por una jugada negligente, omi­
examinar las variantes minuciosa­ tiendo la sencilla respuesta con­
mente. El riesgo estratégico en traria.
tales casos es totalmente permisi­
ble, pero es importante evitar 11. 'iYe2? l2Ja5!
"agujeros" tácticos. Entonces es
muy posible que su oponente no
236 Ataque y defensa

EN EL OJO DEL
HURACÁN
No es la felicidad lo que busca,
ni siquiera la felicidad que se le
escapa.
Mijail Lermontov

Una de las manifestacionesde la


intuiciónen ajedrez,ademásde, diga­
mos la visión combinativao el instinto
posicional, es el sentido del peligro.
Los autores de libros y artículos de
{E) 2.2 ¿Cómo neutrali- ajedrez le dedican, lamentablemente,
zaría usted la amenaza 12 poco espacio a problemasde natura­
... ebb3? leza general y prefieren ocuparse de
materias más accesiblesy tangibles:
teoría de aperturas o de finales,
variantes concretas, partidas comen­
tadas, etc. En este librotrato de cubrir,
hasta cierto punto, ese vacío.

Imaginemos un número de
situaciones estándar en las que un
jugador puede salvarse gracias a
su sentido del peligro.

Su oponente realiza una jugada


amenazadora, que en realidad es
inocua, pero usted, sospechando
que es deficiente, encaja las piezas
del puzzle, desmonta el truco prepa­
rado y la vuelve realmente inocua.

Usted descubre una idea que es


muy tentadora, pero hay algo que no
le gusta y que, habiendo profundiza­
do en la idea, descubre una oculta
refutación. Pero como no quiere per­
der demasiado tiempo, quizá ni
siquiera busca la refutación, porque
En el ojo del huracán 237

la descarta inmediatamente, presin­ Esta posición parece más o


tiendo que algo no dará resultado. menos igualada. Pero pensemos un
poco acerca de lo que puede
Ha calculado usted complicadas emprender cada contendiente. El
variantes, pero el sentido del peligro plan de las negras es claro: piensan
le fuerza a reexaminar sus cálculos, jugar 'i/ic7, situar una torre en d8, y
sugiriéndole que debe encontrar el expulsar el caballo de c4, jugando
punto donde radica el error. a7­a6 y b6­b5, consiguiendoasí ven­
taja de espacio. No se ve un contra­
Sería útil analizar cada uno de juego evidente para las blancas. Si
los casos mencionados, sobre la no encuentranalgo concreto,su posi­
base de ejemplos concretos, y tam­ ción se volverá gradualmentepeor.
bién algunos otros sobre el mismo
tema, pero dentro de los límites de 13. a5! b5
un simple libro no es posible "abar­
car lo inabarcable". Por consiguien­ No tendría sentido que las negras
te, nos limitaremos al cuidadoso destruyesen su propia cadena de
examen de una situación, cuyo peones, con 13 ... bxa5?! 14 lbfe5, o
debate ya hemos iniciado antes, a 13 ... lbxa5?! 14 lbxa5 bxa5 15 'it'a4
saber, cuando la comprensión de la (también es posible 15 lbe5).
naturaleza desfavorable de una
posición le obliga a un jugador a 14. a6 i.c8
tomar medidas sin temer el riesgo
que suponen. Cuántp antes presien­ Si 14 ... bxc4, entonces 15
ta usted tal peligro, tanto mayores dxc4! Después de 14 ... i..a8 15
posibilidades tendrá de modificar el lbce5, el juego se habría desarro­
curso de la partida. llado más tranquilamente que en la
partida, pero Taimanov prefiere
Dvoretsky - Taimanov atacar inmediatamente el peón de
Campeonato de la URSS a6 que considera condenado.
(Primera Liga) Asumí, sin embargo, que incluso si
Leningrado 1974 perdía ese peón, lograría suficiente
contrajuego táctico a cambio.
206
15. lbfe5!

Más flojo era 15 lbce5?!, debido


a 15 ... .:b6!

15. lbxe5
16. lbxe5 l:.b6
17. i.d21
238 Ataque y defensa

Está claro que las blancas no Rechacé. esta jugada a causa de


pueden actuar sin el avance c3­c4, 22 . . . b4 23 cxb4 cxb4 24 i..xb4
pero ahora hubiera sido prematuro: l:.c8, con las amenazas posiciona­
17 c4 bxc4 18 dxc4 4Jb4!, con ven­ les 25 . . . 4Jg4 y 25 . . . i..b 7, pero
taja negra. Es preciso controlar entonces 25 d4! sería muy fuerte.
antes la importante casilla b4. Es mejor para las negras devolver el
peón de inmediato, con 22 ... i..b 7.
17. ... i.f6!
22. cxb4
Las negras perderían después 23. i..e3 'iVd6
de 17 ... .:xa6? 18 :xa6 i.xa6 19 24. i..f4
4Jc6, y 20 i..xd5. Una posición
poco clara resulta tanto de 17 ... No 24 cxb5, por 24 ... 'ii'xb4! 25
i..xa6 18 c4 4Jb4 (18 ... bxc4? 19 lk1 'ifa4!
i..a5) 19 i..xb4 cxb4 20 cxb5 (20
4Jc6 'ii'e8) 20 ... i..xb5 21 .:xa7, 24. 'iVb6
como de 17 ... 'Wic7 18 c4 4Jb4 19 25 . .ie3
i..xb4 cxb4 20 cxb5. Y a 17 ... i.d6,
pensaba responder 18 c4 i..xe5 19 Ninguno de los contendientes
:xe5 ~d6 20 llg5!, con un sacrifi­ puede evitar la repetición de juga­
cio de calidad in mente: 20 ... f6 21 das. En caso de 25 cxb5?!, era
~xg7+! ~xg7 22 cxd5 exd5 23 molesto para las blancas 25
'iih5, o bien 20 ... h6 21 :xg7+! 4Jg4!, seguido de i.b7.
~xg7 22 Wih5!
25. 'ifd6
18. 4Jg4! 26. i.f4 'iY'b6
27. i.e3 'ii'd6
· Más flojo era 18 c4 4Jb4 19 28. .i.f4 'iVb6
i..xb4 cxb4, donde la presión ejerci­ Tablas.
da a lo largo de la diagonal a 1­h8,
por parte del amenazador alfil de f6, Shamkovich - Dvoretsky
le garantiza ventaja a las negras. Viljandy 1972
207
18. :xa6
19. l:.xa6 i.xa6
20. 'ifa1 °ifb6
21. 4Jxf6+ 4Jxf6
22. b4!?

No sería bueno jugar 22 i.e3?,


en vista de 22 ... 4Jg4, pero era
perfectamente posible 22 'if a3!?
En el ojo del huracán 239
Aquí el peligro estratégico que (P) 2.36 ¿ Qué deben hacer
me amenaza es a la vez más evi­ ahora las negras?
dente y mucho más serio que en el
ejemplo anterior. Con el avance de La última jugada de las blancas
su peón f a f5 y, en su caso, tam­ que, a primera vista no parece lógi­
bién a f6, las blancas desplegarán ca (pues desde f 1 la torre habría
un temible ataque al rey. Debo apoyado el avance del peón f), se
impedir, por todos los medios a mi realizó por una razón muy concre­
alcance, que mi oponente lleve a ta. Ahora la amenaza es 19 ébxf7+
cabo su plan. ~xf7 20 e6. No sería bueno 18 ...
f5?, por 19 e6.
15. 'ii'd7
16. ébf5! 18. ... :ae8!

Shamkovich ha resuelto fácil­ i Un hombre desesperado se


mente su primera tarea, desenmas­ agarra a un clavo ardiendo! En una
carando mis intenciones: la apresu­ situación difícil es esencial buscar
rada 16 f4? habría permitido a las y utilizar las posibilidades ocultas
negras detener los peones enemi­ que puedan aliviar de algún modo
gos, con 16 ... f5! De modo que las la propia posición. Las negras quie­
blancas hacen que f7­f5 sea física­ ren retirar su alfil y jugar f7­f5 de
mente imposible, con idea de jugar todos modos. A 19 ébxf7 + .:xf7 20
17 f4, seguido de 18 ébxe7+ f/xe7 e6, están preparadas para respon­
19 f5. En búsqueda de una salida a der 20 ... .th4!, puesto que tras 21
esta fea posición, las pegras deci­ i..g5! .:xe6 22 ..txh4, la posición
den debilitar su flanco de rey. negra es perfectamente aceptable .

16. g6? 19. i.f4 .th4!?


17. ébh6+ 20. g3 i.d8
21. ébg4
El gran maestro está jugando al
ataque y no desea cambiar piezas. 21 g4!?
Pero también valía la pena conside­
rar 17 ébxe7+ W/xe7 18 i.h6 ~fe8 21. h5
19 g4!, preparándose para avanzar
el peón f, sin permitir f7­f5. Las negras no pueden permitir
22 i..h6.
17. ... @h8
22. ébf6?
17 ... ~g7? 18 ébg4!
Una vez desviado su ataque,
18. ~e1 las blancas realizan importantes
240 Ataque y defensa

concesiones posicionales. La mo­ Volvamos a la posición que se


desta 22 ~f2 les habría asegurado produce después de la jugada 17
mejores posibilidades. de las negras. La continuación
elegida por Shamkovich, 18 l:.e1,
22. ~xf6 no cumplió su objetivo, debido a
23. exf6 ~c4 la fuerte réplica 18 ... .:tae8!, de
24. i.e5 c6 modo que difícilmente puede con­
25. ~g2 'iff5! siderarse la más fuerte. Digna de
26. 'iie2 :es ser preferida era, por lo menos, la
27. g4 'ifg5 sencilla 18 f4 f5 19 exf6 ~xf6 20
28. h4?! 'iixh4 f5. También era tentadora la
29. f4 If.fe8 jugada de desarrollo 18 i.f4!?,
30. :th1? relacionada con una hermosa
idea combinativa.
Esta jugada, planificada de ante­
mano, conlleva un error de cálculo 208
bastante simple. Pero también, des­
pués de 30 'iVf3 hxg4 31 'ifg3 'iih3+!
32 ~f2 (32 'iVxh3+ gxh3+ 33 ~xh3
~h7, seguido de l:.h8) 32 ... ~d2 33
'ii'xh3+ gxh3 34 :h 1 ~e4+ y 35 ...
~xf6, las negras habrían rechazado
el ataque.

30. 'ifxg4+
31. 'ifxg4 ~e3+

Los jaques intermedios como (P) 2.37 ¿Cómo deberían


éste a menudo caen fuera del defenderse las negras?
campo de visión del jugador
durante el cálculo de variantes. Las blancas planean jugar
~ae1 (creando la ya familiar ame­
32. <it>f3 naza ~xf7+), seguido de g2­g4,
i.g3 (o ~c1) y, finalmente, f3­f4­
32 ~g3 ~xg4 33 f5 .:xe5 34 f5. Las negras querrían aprove­
dxe5 I:.xe5 35 fxg6 fxg6. char el momento oportuno para
jugar 18 ... f5 (que, como puede
32. ... ~xg4 verse, es el leitmotiv de toda la
partida), pero ahora seguiría una
A continuación, las negras con­ ruptura explosiva: 19 e6! ¡vxe6 20
virtieron su material extra en :ae1 ¡vd7 21 :txe7! 'ifxe7 22
victoria. i.eq+.
En el ojo del huracán 241

¿Es esto tan temible? Por


supuesto que lo es. Pero a las Rashkovsky ­ Dvoretsky
negras también les esperarían Campeonato de la URSS
graves consecuencias si esperan (Primera Liga)
tranquilamente acontecimientos. Odesa 1974
En tales casos ya es demasiado
tarde para tener miedo. Debe 1. d4 t2Jf6
usted examinar la combinación 2. c4 g6
planeada por su oponente lo más 3. ltJc3 .i.g7
meticulosamente posible, en 4. e4 d6
busca del menor detalle que 5. ltJf3 0­0
pueda constituir una tabla de sal­ 6. i.e2 e5
vación. Si consigue encontrar 7. 0­0 t2Jbd7
algo, debe lanzarse decididamen­ 8. Iie1 c6
te dentro del ojo del huracán. 9. i.f1 a5
10. h3?! l:te8?!
18 ... f5! 19 e6! ~xe6 20 :ae1
'ifd7 21 lhe7! '1ixe7 22 i.e5+ Más fuerte es 1 O . . . exd4 11
.I:tf6 23 lt:Jg4! (Si 23 g4 ?! seguiría ltJxd4 Ite8, seguido de ltJc5 .
23 ... t2Jc4 24 g5 lt:Jxe5) 23 ... fxg4 Normalmente, en tales casos las
24 fxg4 @g8!? (También es posi­ blancas defienden el peón de e4
ble 24 ... l:.f8 25 .:xf6 ­25 g5?? con f2­f3, pero entonces su peón
'ii'xe5!­ 25 ... .sxf6 26 g5 @98 27 de h3 parecerá bastante estúpi­
gxf6 'ii'e6, con una posición lige­ do.
ramente inferior, pero totalmente
defendible) 25 l:t.xf6 (Ahora la En lugar de pensar por mi pro­
tentadora 25 ... t2Jc4 sería, lamen­ pia cuenta, comencé, lamentable­
tablemente, refutada con 26 mente, a repetir las jugadas de una
:xg6+! hxg6 27 'iYxg6+ ~f8 28 partida jugada un año antes
'ii'h6+, y las blancas pronto recu­ (Rashkovsky ­ Tukmakov, Moscú
peran la torre, conservando sus 1973), en la que las negras obtu­
peones de ventaja. Las negras vieron la igualdad sin demasiados
tienen que optar por la modes­ problemas.
ta ... ) 25 ... ~d8. No hay una
forma evidente para las blancas 11. dxe5 dxe5
de transformar la actividad de sus 12. l2Ja4 i.f8
piezas en algo sustancial, y esto
significa que la consecuencias de 12. "ilie7
su combinación no estaban
demasiado claras y que era nece­ 13. i.g5 h6
sario para las negras continuar 14. i.e3!?
con 18 ... f5!
242 Ataque y defensa

Pero aquí está la mejora que 14_. ... W/c7?


Rashkovsky había preparado. En
la partida mencionada siguió 14 Seguía si percibir los peligros
i.h4 ~c7 15 ..txf6 (15 c5 ~h5) 15 estratégicos de mi posición y espe­
... é2:Jxf6 16 c5 i..e6, con igualdad. raba neutralizar la evidente amena­
za de las blancas, 15 'it'c2, seguido
de 16 c5, por medios simples.

15. ~c2 b6
16. c5! b5
17. ~b6 l:tb8
18. l2:Jxc8!

Las negras sólo esperaban 18


a4, después de lo cual hubieran
podido elegir entre 18 ... i.a6 y 18
... ltJxc5 19 t2:Jxc8 ltJfxe4.
(P)238 ¿Es posibletomar
el peón de e4? 18. .:exc8
19. a4 ltJh5
Para ser honestos, apenas con­ 20. :ec1!
sideré la captura del peón, temien­
do, en primer lugar, las jugadas é2:Jb6 El caballo no puede llegar a e6,
y i..b6, pero sobre todo porque no ya que las negras tienen que
deseaba meterme en variantes for­ defenderse contra 21 axb5 cxb5 22
zadas que, indudablemente,habrían c6. Mucho más flojo era 20 g3, en
sido estudiadas por mi oponente en vista de 20 ... ltJg7!
algún análisis casero.
20 .... bxa4?!
Más tarde, recordé un episodio
similar, durante la cuarta partida del Mejor era 20 . . . b4, pero, tam­
matchde CandidatosTal ­ Larsen(Bled bién aquí, la ventaja blanca
1965). Despuésde 1 e4 ~f6 2 e5 l2:Jd5 es evidente.
3 d4 d6 4 é2:Jf3 dxe5 5 l2:Jxe5, el danés
jugó rápidamente 5 ... ~7?! y Tal 21. :xa4 ~f4
(¡imagínense:nada menosque Tal!) no 22. :ca1
se atrevióa sacrificarel caballo, preci­
samentepor la mismarazón: temíaque Y las negras quedaron con
Larsen hubiese analizado toda la peón de menos, puesto que
variante.Lo ciertoes que 6 lbxt?! @xf7 es malo jugar 22 ... 'i!Vb7 (ó 22 ...
7 ~5+ ~e6 8 c4 (ó 8 g3) le habría :a8) 23 b4.
garantizadoventajaa las blancas.
En el ojo del huracán 243
Si yo hubiese previsto lo que Hubiera sido perfectamente
me esperaba después de la tran­ posible calcular hasta este punto,
quila 14 ... ¡J/c7?, entonces posi­ puesto que el juego es forzado.
blemente habría considerado la La salvaje · posición que se ha
captura en e4. En posiciones producido ahora, en la que varias
dudosas tiene cierto sentido piezas se encuentran atacadas al
entrar en complicaciones: mismo tiempo, no puede some­
terse a ningún enjuiciamiento o
14. ct:Jxe4!? evaluación: sólo a un escrupulo­
15. .tb6 so análisis. Las blancas tienen
que elegir entre 19 .txa6 y 19
15ct:Jb6l:.b8, o 15 ... l:.a616c5:a7. ct:Jxc8.

15. ct:Jxb6 (A)


16. 'ii'xd8 í:.xd8
17. ct:Jxb6 l:.a6 19. .txa6 .txf2+
18. c5! 20. @f1

18 t2Jxc8 ct:Jc5! sólo conduciría a Después de 20 @h2 ~xb6, las


la igualdad. negras pueden aprovechar en
algunas líneas la posición del rey
18. .txc5! blanco sobre la diagonal h2­b8. A
20 @h 1 no es malo responder 20
En caso de 18 . . . ct:Jxc5 19 ... t2Jg3+ 21 @h2 .txb6.
.txa6 t2Jxa6, la compensación de
las negras por la pérdida de la 20. .txb6!
calidad es claramente inadecua­ 21. l:txe4 bxa6
da. Otra línea perdedora es 18 ... 22. ct:Jxe5
.tf5 19 .txa6 ..txc5 20 lhe4 .txe4
21 ct:Ja4. Sus fuertes alfiles les garanti­
zan a las negras una buena com­
pensación por la pérdida de la
calidad. Es cierto que el peón de
c6 está atacado y que las negras
tienen algunas dificultades en
completar su desarrollo (22 ...
l:td2? 23 ct:Jc4; 22 ... .te6? 23
t2Jxg6). Pero disponen de las
correctas continuaciones 22 ...
.tf5 ó 22 ... @g7.
244 Ataque y defensa

i.a8 e4,. con buena compensa­


(B) ción por la pieza, puesto que las
fuerzas blancas están descoordi­
19. ltJxc8 .txf2+ nadas y el peón e .es peligroso.
20. @h2
23. lixe1 ltJf2+
Si 20 @h1, entonces 20 ... 24. ~g1 ltJd3
ltJg3+ 21 @h2 ltJxf1+ 22 nxf1 25. ltJe7+ @f8
.tes, y las negras recuperan la 26. ltJxc6 l:.d6
pieza. 27. ltJcxeS

20 .... i.g3+ 27 l;Ie3? ~xc6 28 :xd3 e4.

Probablemente sea posible 27. ltJxe1


también 20 ... i..xe1 21 lixe1 b5. 28. ltJxe1 1;1d2(d1)
Por ejemplo: 22 ltJe7+ @f8 23
ltJxg6+ fxg6 24 .:xe4 :Id 1 Lo más probable es que el final
25 i.e2 :[b1. sea tablas. Así pues, era perfecta­
mente posible tomar el peón.
21. @h1 Durante mucho tiempo consideré
que las negras podían mantener
21 ~g1 i..f2+, con repetición de el equilibrio sólo por tales medios
jugadas. desesperados. Pero unos años
más tarde uno de mis alumnos
21. .txe1 señaló una solución mucho más
simple: 14 ... .:t.b8!?, No es posible
Parece tentador continuar con 15 c5? ltJxe4, ya que tras 15 'ii'c2,
21 ... ltJf2+ 22 ~g1 b5, pero las las negras juegan 15 . . . b5.
blancas juegan 23 ltJe7+ ~f8 24 Sospecho que en este caso
ltJxe5, y las negras no podrán recu­ Rashkovsky habría forzado tablas,
perar la pieza. sencillamente con 15 i.a7 l::t.a8 16
i.e3.
22. i.xa6

22 l:.xe1 ltJg3+ y 23 ... ctJxf1 .

22 .... bxa6!?

También valía la pena conside­


rar 22 .. . i..g3!? 23 i.xb7 ltJc5
(más flojo es 23 ... .:t.d7 24 i..a6)
24 ltJe7 + ~f8 25 ltJxc6 !td7 26
¡Bluf!!

(E) 2.3 ¡BLUFF!


211 El que se arriesga, puede perder.
El que no arriesga,
ya está perdido.
Saviely Tartakower

En situaciones desesperadas
cualquier remedio es bueno. Tiene
usted razón incluso si se mete en
una continuación incorrecta, siem­
pre y cuando le ofrezca al menos
algunas posibilidades prácticas.

(E) 2.3 ¿Cómo deben Dvoretsky- S. Sokolov


defenderse las negras ( que Campeonato de Moscú 1973
juegan)?
213

(E) 2.4

212

La ventaja de las negras es clara.


Su alfil dama quiere llegar a g4, y las
blancas tienen que afrontar la conti­
nua amenaza de invasión en d4. El
caballo de a5 no tiene a dónde reti­
( E) 2.4 Calcule y evalúe rarse y, detrás de él, las torres blan­
23 ... tt:Jd7. cas están clavadas y sin actividad.

Quizá la única posibilidad que


las blancas tienen de complicar el
juego sea la operación táctica 26
i.xe5 ~xe5 27 tbxe5 'ii'xe5 28
tbxc4 t2Jxc4 29 :xa8.
246 Ataque y defensa

(P) 2.39 ¿Qué opina usted alguna razón; no dudaba de que,


de esta continuación? dados sus apuros de tiempo, mi
adversariono percibiríala fuerte répli­
Por supuesto, a las blancas les ca de que disponía y que, en cual­
conviene un cambio abrupto en la quier caso, caería en mi trampa.
posición,pero yo percibí rápidamente
la refutacióntáctica: 28 ... ..txf2+!! (en 30. ..th3!? f5?
lugar de 28 ... lt:Jxc4). Si 29 'ilixf2,
entonces 29 . . . 'iVxa 1 + ! 30 :Ixa 1 Una respuesta impulsiva. Era
:xa1 + 31 ..tf1 t2Jxc4 32 @g2 i.e6, esencial jugar 30 ... t2Jd4!
donde la torre y las dos piezasmeno­
res son claramente más fuertes que 31. exf5!
la dama. Después de 29 @xf2, las
negras disponen de una agradable Ahora la posición negra queda
elecciónentre 29 ... 'iff6+, seguidode hecha pedazos al instante.
:.xa2, y 29 ... t2Jxc4 30 lixa8 'iid4+.
31. 'i!Vxe1 +
Pero, a pesar de todo, tenía que 32. l:!xe1 t2Jxa8
arriesgarme. ¿Qué podía perder? 33. :es+ @f7
Después de todo, la operación tácti­ 34. l:txc8 t2Jbc7
ca relacionada con la captura en f2
distaba de ser evidente, y era posi­ 34 ... tZJac7 35 fxg6+ hxg6 36 c4.
ble que mi oponente no la percibie­
se, sobre todo porque se encontraba 35. fxg6+ hxg6
ya en serios apuros de tiempo. 36 . ..tg2

26 . ..txe5!? :xe5 Las negras se rindieron.


27. t2Jxe5 'i!Vxe5
28. lt:Jxc4 lbxc4? Dvoretsky -Averkin
Campeonato de la URSS
Mi cálculo ha dado resultado. (Primera Liga)
Ahora la batalla se reaviva con Odesa 1974
renovado vigor. 214

29. l:.xa8 lt:Jb6

En situacionestensas, un jugador
de ajedrez a veces comienzaa "sen­
tir" a su oponente, es decir,a percibir
su talante, qué puede ver y cuál será
su reacción. Yo calculé rápidamente
una favorable variante táctica y, por
¡Bluff? 247

La posición blanca es, estratégi­ veinte minutos hasta el control de


camente, desesperada. Sus piezas tiempo, y si la partida se volvía de
ocupan casillas desafortunadas y repente aguda, probablemente ten­
son incapaces de desarrollar nin­ dría que realizar sus últimas juga­
gún tipo de actividad. Entretanto, das en apuros de tiempo.
las negras tienen la posibilidad de
romper en cualquier flanco: en el 30. 'iVe2 t'tJh8
de dama, con el avance b6­b5, y 31. t'tJf4!? exf4
en el de rey, cambiando el caballo 32. gxf4 ..th4!
de h4 y preparando la ruptura h5­
h4. En algunas líneas también Más flojo era 32 ... i..e7 33 f6!
tiene sentido cambiar los alfiles de (33 e5? i..xf5) 33 ... i..xf6 34 es y
casillas negras, ya que el peón 35 e6. Al sacrificar el caballo, con­
blanco de a3 quedaría muy débil. sideraba que si mi peón e podía
avanzar hasta e6, entonces las pie­
28. I1eb2!? t'tJec8 zas negras quedarían desconecta­
29. t'tJg6 das y no se notaría su pieza de
ventaja.
Las blancas han controlado la
casilla b5, sin temer a 29 ... l:.xa3, 33. f6 i..xf6?
por 30 J:xb6 l:.xd3 31 ~xd3 t'tJxb6,
puesto que después de 32 i..a3 ó Los apuros de tiempo comien­
32 t'tJd2, sus piezas comienzan a zan a surtir efecto. Lo correcto, por
tener vida. Mi oponente prefirió no supuesto, era 33 . . . 'ii'xf6! 34 e5
desviarse de sus proyectos. ~e7, donde los peones están dete­
nidos.
29. ... t'tJf7!
34. e5 ..th4
Todo está claro: ahora las 35. e6 ..ta4
negras jugarán 30 ... ct:Jh8, forzan­ 36. f5
do un cambio favorable de caba­
llos. Tenía que decidirme por una 215
medida desesperada: un sacrificio
de pieza que sabía era totalmente
incorrecto. Pero las posibilidades
de salvar la partida sólo tendrían
éxito si conseguía inducir a Averkin
­un jugador de estricto estilo posi­
cional­ a meterse en un abismo de
complicaciones tácticas, en el que
no se sentiría demasiado a gusto.
Por otra parte, sólo le quedaban
248 Ataque y defensa

Esta es la posición que las blan­


cas buscaban. Ahora no es fácil AL BORDE
para mi oponente elegir el plan DEL ABISMO
correcto de defensa, sobre todo
porque su bandera está a punto de La victoria le espera al hombre
caer. Si, por ejemplo, 36 ... .i.g5, cuya vida está en orden, y
entonces 37 .txg5 'ii'xg5 38 'iie5. a eso se le llama éxito.
Lo mejor, aparentemente, es 36 ... Roald Amundsen
ltJd6 37 Vi'e5 .i.f6.

36. 'it'f6? Todo ajedrecista sueña con lle­


37. 'ife4 .i.g5 gar en forma a una competición
importante. Concierne a cada
37 . . . ltJd6 38 ~d5 ltJxf5, y si jugador decidir de qué forma
ahora 39 l:.xb6?, entonces 39 ... puede conseguirlo, pues es cues­
ttxb6 40 .I;lxb6 i.f2+! 41 ®xf2 ltJe3+ tión absolutamente personal.
(K. Neat), pero es mejor la jugada Pero, de todos modos, compartiré
39 .te4. con el lector una prescripción de
naturaleza general, que ha resul­
38. .txg5 'ii'xg5 tado ser útil en numerosas oca­
39. 'ife5 siones, tanto para mis alumnos
como para mí mismo. El éxito en
Realicé esta jugada sin pensar, un torneo o en un match requiere,
tras haber decidido realizarla en por una parte, un buen estado de
caso de un cambio de alfiles. Pero salud, con reservas de energía y
en esta situación también era muy resistencia, y por otra, una consi­
buena 39 f6. derable cantidad de energía ner­
viosa, frescura de percepción y
39 .... lth6? facultades similares. Por consi­
guiente, al prepararse para una
El último error, en apuros de competición, es importante ase­
tiempo. gurarse de que está usted en
buena forma para poder asumir
40. i.b7 lia7 un alto grado de estrés físico y
41. i.xc8 emocional. O, por decirlo de un
modo más sencillo, debería usted
Las negras se rindieron. tomar parte en una interesante y
muy meticulosa sesión de entre­
namiento, en la que las lecciones
puramente ajedrecísticas se alter­
nan con emocionantes partidas
de competición.
Al borde del abismo 249

Así fue como me preparé para un apremiante, 7 ... cxd4 8 'ii'xg7 l:.g8,
fuerte torneo en la ciudad estoniana sino que me limitaría a la modesta 7
de Viljandy, un torneo en el que ... 0­0 8 ttJf3 ttJbc6 9 .i.d3 f5.
­siendo entonces sólo un maestro­
conseguí el primer puesto, ganando En una partida contra Karlsson
nueve partidas y haciendo tablas en (Moscú 1969), después de 10 exf6
cuatro. Tres grandes maestros, en­ l1xf6 11 .i.g5 lU7 12 'iVh4 (más pre­
tre ellos el propio Mijail Tal, finaliza­ ciso es 12 .i.xe7, obligando a las
ron por debajo de mí. negras a tomar de torre) 12 . . . h6
13 0­0, tuve éxito al plantear una
Estar en buena forma no es, en trampa, imaginada ante el tablero:
modo alguno, una garantía contra 13 ... c4 14 J..g6? l:.xf3! 15 gxf3 (15
la posibilidad de cometer errores, .txe7 "iVxe7 16 'fixe7 ttJxe7, y el
pero ayuda a minimizarlos. Lo prin­ alfil blanco está atacado) 15 ...
cipal es que ayuda, en todos los hxg5 16 'iVh7+ ~f8 17 'iVh8+ ttJg8.
casos, a mantenerse alerta y con Las negras rechazaron el ataque y
claridad de pensamiento, lo que explotaron su ventaja material.
permite seguir jugando con calma Cuando consulté los manuales de
en cualquier tipo de acontecimien­ aperturas después de la partida,
tos. La siguiente partida puede ser­ me sorprendió ver que sus autores
vir de ejemplo. Caí en una posición también habrían caído en la misma
desesperada desde la misma aper­ trampa, porque no consideraban la
tura y no fui capaz de tiberarrne captura 14 ... l::txf3!, y en respuesta
hasta casi el mismísimo final que, a 14 i.g6? Sólo consideraban 14 ...
no obstante, resultó ser bastante ttJxg6 15 J..xd8 ttJxh4 16 J..xh4.
afortunado.
Para mejor entender los aconte­
Heuer ­ Dvoretsky cimientos que siguen, vale la pena
Viljandy 1972 observar que en caso de 1 O 'iVg3
( en lugar de 1 O exf6) las negras
pueden iniciar un contrajuego con
1. e4 e6 10 ... 'it'b6, o 10 'iia5 11 .i.d2 b6,
2. d4 d5 con idea de 12 .ta6 12 ... 'ii'a4.
ó

3. ttJc3 J..b4
4. e5 c5 En la segunda mitad de los
5. a3 .txc3+ ochenta, la teoría de aperturasdio un
6. bxc3 ttJe7 considerable paso adelante en este
sistema. Primero, quedó establecido
Casi siempre trato de evitar lar­ que después de 10 exf6 ]:¡xf6 11
gas variantes forzadas en la apertu­ i.g5, las negras no están obligadasa
ra. Así, por ejemplo, en respuesta a retirar la torre, pues las complicacio­
7 'iVg4, no optaría por la línea más nes que se inician con 11 ... e5!? son,
250 Ataque y defensa

en general, favorables a las negras. (P) 2.40 ¿Qué deben hacer


Las blancas pronto encontraron un las negras ahora?
orden de jugadas mucho más peli­
groso para su rival: 8 .i.d3! (en lugar "Nos opondremos al ataque de
de 8 étJf3), y si 8 ... étJbc6, entonces 9 las blancas en el flanco de rey,
'ifh5! Las negras han ensayado tam­ con una reacción central", me
bién 8 ... c4, 8 ... f5 y 8 ... étJd7, pero, dije, y un momento más tarde,
por lo que sé, aún no se ha encontra­ contesté ...
do un antídotofiable. 10. ... f5??

7 . .i.d3!? Tras haber realizado esta juga­


da, de inmediato me sentí horrori­
Una jugada muy original, que zado, al ver que después de 11
en mi opinión, merece ser tenida 'iVg3! la posición negra es crítica.
en cuenta. Las blancas mantienen Con un peón en c5, las negras
la posibilidad de jugar 'ifg4, y en podrían haber contraatacado en el
algunos casos, incluso f2­f4 y, sólo flanco de dama o en el centro, pero
entonces, desarrollar el caballo. ahora, con el centro cerrado por las
Decidí seguir el juego dentro de jugadas c5­c4 y f7­f5, las negras no
líneas familiares. tienen nada que oponer a la ofensi­
va blanca en el flanco de rey.
7. étJbc6 Haber diferido el desarrollo de su
8. 'ti'g4 c4 caballo, ha jugado a favor de las
blancas, puesto que ahora puede
A 8 ... 0­0, me preocupaba la tomar una ruta óptima: g 1­h3­f4 y,
respuesta 8 'ii'h5. Y no sin razón, en algunas líneas, incluso étJh5.
como queda claro en la variante
antes mencionada. Era fundamental, por supuesto,
10 ... f6!, con una buena posición
9. .i.e2 0-0 para las negras (ese sí habría sido
10. h4 un golpe en el centro). ¿Por qué
no jugué así?

En principio, los mismos errores


pueden cometerse por distintas
razones, de modo que es difícil
establecer un diagnóstico fiable
sobre la base de un episodio aisla­
do, puesto que serían necesarias
diversas observaciones. La razón
por la que efectué la jugada 10 ...
f5?? podría haber sido por una defi­
Al borde del abismo 251
ciente comprensión posicional.
Pero no fue ese el caso. En reali­ 13. lt:Jh3?
dad, me di cuenta en el acto de que
había cometido un error muy grave. Una decisión nada profesional.
Por cierto, que esto demuestra lo Aunque, tras la captura del peón
importante que es para un entrena­ c2, las negras deben soportar un
dor, al enjuiciar los puntos débiles fuerte ataque, también logran con­
de sus alumnos, no limitarse a las trajuego, y ahora su situación ya no
jugadas de sus partidas y al análi­ es estratégicamente desesperada.
sis de las mismas. También debería 13. ... 'iVxc2
comentar con el jugador en cues­
tión qué había sucedido, cómo eva­ No tendría sentido la indecisión.
luaba la posición y cuáles son, en ¡Las negras deben capturar este
su opinión, las razones de los erro­ peón, pase lo que pase!
res cometidos. Puede ser útil tam­
bién mantener un registro del tiem­ 14. ..th6
po consumido, lo que, en algunos
casos, puede ayudar a entender. 217
Por ejemplo: si el jugador ha juga­
do casi de inmediato, sin apenas
refle'xionar. También hay otras
explicaciones, como el haber reali­
zado una jugada rutinaria (pues en
esta variante de apertura las
negras casi siempre tienen que
jugar f7­f5) y, lo que es más proba­
ble, la impulsividad, una tendencia
al apresuramiento en las decisio­
nes, sin haberlas sopesado deteni­
damente, por el cual se suele pagar {P) 2.41 ¿Cómo deben
un alto precio. defenderse las negras?

11. 'ifg3! 'ifa5 En caso de 14 ... lt:Jg6, las blan­


12. ..id2 'ifa4 cas, obviamente, jugarían 15 h5.
La única posibilidad, en tal caso,
Me esforzaba todo lo que podía es 15 ... f4! 16 lt:Jxf4 ~xf4 17 hxg6
por distraer a mi oponente de su ( 17 ..txf 4 lt:Jxf4, y no 18 ~xf 4?
iniciativa en el flanco de rey, pero 'ii'xc3+) 17 ... gxh6. La posición
mis recursos de contraataque eran del rey negro es horrorosa, pero
insignificantes, y después de la su bando cuenta con pieza de
tranquila 13 ..td1 ! la posición negra ventaja y no hay evidencia de un
no hubiera sido envidiable. mate forzado.
252 Ataque y defensa

Después de 14 ... lif7 15 ~h5, 'iVb3, la dama regresa a su campo,


hay que considerar 15 ... 96 y 15 ... tras haberse ocupado del peón a3.
lt:Jg6. A 15 ... 96 es fuerte 16 lt:Jf4!
(peor es 16 0­0 f4!), seguido de la 15. f4!
retirada del alfil, o incluso del sacri­ 16. l2Jxf4 l:.xf 4
ficio de pieza en 96, en algunas 17. hxg6 gxh6
líneas. Si, no obstante, 15 ... lt:Jg6,
entonces es posible 16 .txg6 hxg6 Si ahora 18 gxh7+ 'ítxh719 ¡fxf4
17 J:¡c1 'i\Ve4+ 18 .te3 (amenazan­ 'iVxc3+20 'iYd2, no debe seguir 20 ...
do 19 lt:Jf4 19 lt:Jg5) 18 ... 'ifg4 19
ó 'iVxa 1 +? 21 .i.d 1, sino el cambio de
'iVxg4 fxg4 20 lt:Jg5, y entonces damas: 20 ... 'iVxd2+21 @xd2 lt:Jxd4,
~e2 y h4­h5. La posición que se con dos peones por la calidad.
produce no es tan aguda como
después de 14 ... lt:Jg6, pero, por 18. !:.xh6
otra parte, las negras no tienen 218
ventaja material (pues el peón
extra no es significativo).

Así que, en caso de 14 ... ~f7.


las blancas mantienen ventaja "sin
costo alguno". Pero en la variante
con 14 ... lt:Jg6 tendrían que jugar
con extrema precisión y energía,
pues cualquier error en la ejecu­
ción del ataque ( con pieza y peón
de menos) resultaría fatal. Eso sig­ {P) 2.42 ¿Qué deben jugar
nifica que así es como deben jugar las negras?
las negras:
En situaciones agudas de este
14. lt:Jg6! tipo, a menudo debe tomarse una
15. h5 decisión basada en el método de
exclusión, porque más fácil que
Más desagradable sería 15 calcular la mejor jugada al detalle
l2Jf4!? :f7 (15 ... gxh6 16 h5!) 16 es convencerse a uno mismo de
l2Jxg6 gxh6! 17 lt:Jf4+ :g7 18 'i!Ve3 que todas las demás son malas. La
'iih8, y aún así su posición no es amenaza es 19 gxh7 + @h8 20
deseseperada no es desesperada. 'iVg8++. Está claro que sería insufi­
Después de 19 l2Jh5 :xg2!? (19 ... ciente 18 l:.f8?, por 19 .:xh7, y
l:tg6) 20 'i!Vxh6 (20 .:c1 !? 'iVb2), también 18 hxg6?, por 19 .:xg6+
hace su aparición un jaque perpe­ @f7 20 ~g7+ @f8 21 :!:g8+ @e7 22
tuo: 20 ... :ig1+!! 21 l:txg1 'iVxc3+ 'i\Vg5+ @d7 23 I:íg7+. En caso de 18
22 @f1 'ifh3+, y en caso de 19 l:.c1 ... l2Je7? seguiría un espectacular
Al borde del abismo 253
remate: 19 gxh7+ @h8 20 'ifg7+!! 25 g7, las negras disponen del con­
~xg7 21 h81W+. De modo que sólo tragolpe 25 ... .:tf3+!,y en caso de 24
queda una última posibilidad. @e2, seguiría 25 ... l:lf2+!, lo que sig­
nifica que la única jugada correcta
18. i..d7! de rey es 24 @g1!!, donde sería
19. @f1 malo para las negras continuar con
24 ... i..e8(c8), por 25 g7! l:lf1 + 26
Mientras Heuer pensaba acerca l:.xf1 ~xh7 27 :ta.
de esta jugada, yo calculaba la
variante 19 ~xh7 !te4 20 'iVf3 (20 19. l:laf8
fl.h8+ @g7! 21 :h7+ @98 conduce a 20. gxh7+?!
tablas) 20 ... :txe2+ 21 @11 (21
'iVxe2?'iVxc3+)21 ... l:.xf2+ 22 'iVxf2 Las blancas se han distraído por
'ii'xf2+?! (un error sería 22 ... llf8?, el ataque. Ahora podían haber forza­
por 23 .:th8+, pero la continuación do tablas con 20 ~h7 l:.xf2+ 21 @g1
ganadora, 22 ... 'iVxg6!, quedó fuera 'ii'xe2 22 ~h8+! ~g7! 23 !l.h7+ @98
por completo de mi campo de visión; 24 :h8+, pero no 24 'ii'g5? :!xg2+ 25
los jugadores a menudo omiten 'ii'xg2 'iie3+ ( o incluso 25 ... 'iixg2+
jugadas que implican largos despla­ 26 @xg2 i..e8 27 g7?! ~f2+!)
zamientos de piezas) 23 @xf2 l:.f8+.
20. ~h8
21. l:tg6 :xf2+
22. @g1

(P) 2.44 ¿Qué deben jugar


las negras?
Finalmente, había llegado el
momento de liquidar la ofensiva
contraria y lograr ventaja con 22 ...
:2f7! 23 l:198+ ~xh7 24 I:.g4 @h8!
Por ejemplo: 25 lm ~xf 1 + 26 i..xf1
~xf 1 + 27 @xf1 'ii'd3+. Por segunda
vez en esta partida, no pude ver
una jugada larga de retroceso con
Un ejercicio típico, que entrena la una pieza (la primera vez, fue al
capacidad para distinguir los recur­ calcular la variante 19 lixh7).
sos enemigos. Es evidente que las
negras quieren jugar 24 ... i..e8 25 Esto puede parecer una "bagate­
~xb7 .i.xg6. Encontramos la idea 24 la", pero un entrenadordebe corregir
... i..e8 25 g7!, que ganaría pieza. tales deficiencias menores en sus
Pero después de 24 @g3(e3) i..e8 alumnos, llamando su atención
254 Ataque y defensa

sobre ellas en el momento oportuno. ción", normal (por ejemplo 25 ...


"Hay que indicarlesen cada ocasión 'iVg6), o tomar el peón "envenena­
los pequeños errores, porque les do" de c3, exponiendo su rey a un
desvían del camino hacia el futuro, terrible ataque, tras 26 'ti'h4+.
en el que se convertirán en mayores
y fuertes"(Miamoto Mutsasi). Una vez más (como en mi juga­
da 14), preferí optar por el riesgo.
Esta omisión le costará muy La lógica subyacente en mi deci­
cara a las negras, que de nuevo se sión era precisamente la misma:
mueven al borde del precipicio. primero, evaluar las posiciones que
se producen después de continua­
22. tbe7? ciones tranquilas (¡desfavorables!),
23. :ga+ tbxg8 y luego tratar de encontrar
24. hxg8'iV+ :xg8 una refutación forzada de la jugada
25. 'ifxf2 25 ... 'i!Vxc3, y si no puedes encon­
trar ninguna, entonces armarte de
Más fuerte era 25 'ii'h4+!, segui­ valor y ¡mentalizarte para capturar
do de 26 ~xf2. el peón!

220 25. 'ii'xc3!?


26. 'ti'h4+

Impreciso sería 26 :f1? 'iVg3.

26. ~g7
27. :t1 'ilfe3+

Este jaque es, por supuesto,


esencial.

De las tres posibles respuestas


(P) 2.45 ¿Deberían las blancas (28 .:If2, 28 ~h1 y 28 'itih2)
negras capturar el peón de ¿cuál es la mejor? Pronto volvere­
c3? mos a esta cuestión. Durante
mucho tiempo, pensé que conocía
El equilibrio material se ha res­ la respuesta, pero ahora ya no
tablecido, pero todos los peones puedo afirmarlo.
que protegían a mi rey han des­
aparecido, de modo que las blan­ 28. ~h1 .tea!
cas tienen clara ventaja. Las
negras tienen, de nuevo, que elegir Otro ejemplo de jugada que se
entre una jugada "de consolida­ encuentra fácilmente por el método
Al borde del abismo 255

de exclusión. Todas las demás otra parte, 28 @h2 puede parecer


se refutan rápidamente: 28 ... una mejora significativa. Después
'iVxe2!? 29 ~g5+; 28 ... 'iih6? 29 de 28 ... i.e8 29 'iVf6+ @h 7 30 l:.f3
l:.f7+; 28 ... l:.h8? 29 i.h5 i.e8 30 'ifxe2 31 l:.h3+ .i.h5 32 'iVf7 + ~h6
l:.f7+! (30 'iVe7+ @h6 31 i.xe8) 33 'iVxg8, las negras no tienen
30 .. , .i.xf7 31 'iVf6+. jaque en f1 y pierden. Pero Dlugy
y Gulko encontraron un contragol­
pe que salva la partida: 30 ...
lixg2+!! (en lugar de 30 ... 'iVxe2?)
31 @xg2 ~xe2+.

Llegamos a la conclusión de que


la aguda captura de material por
parte de las negras, en las jugadas
14 y 25, estaba justificada, no sólo
por consideraciones psicológicas,
sino también objetivamente.

29. l:.f3? 29 .... 'iVh6!?

Un grave error, que pierde la Era tentador 29 ... 'iVxf3, segui­


partida. ¿Cómo podían haber do de 30 ... l:.h8. Pero me parecía
ganado las blancas? Durante la ~ue las blancas deberían dar pri­
partida, vi la variante 29 'iVf6+ mero un jaque y luego tomar la
@h7 30 l:.f3 'iVxe2 31 l:.h3+ .1h5 dama, de modo que la inmediata
32 'iVf7+ @h6 33 'iVxg8 'iVf1 + 34 29 ... 'iVxf3 debía rechazarse.
@h2 'iVf4+ 35 Vlfg3 'iVxg3+ (pero Pero, de hecho, las blancas no
no 35 ... 'iVxd4?, por 36 l:.h4 ), con pueden dar un jaque en cualquier
un final difícil de evaluar. Por cier­ parte: 30 'iVe7+ @f7; 30 'iVf6+
to, que ésta es la razón por la que 'ifxf6; 30 ~g5+ ~f7.
se toman peones como el de c3:
para entrar en variantes como Recuerde el episodio de la aper­
ésta, en las que aunque nuestro tura, 1 O ... f5?? Se diría que mi hipó­
oponente gane material, la posi­ tesis acerca de que el jugador con
ción resultante no está clara. negras tomaba decisiones apresura­
das e impulsivas era correcta. Eso
Retrocedamos un poco y exa­ se confirmó por el hecho de que,
minemos otras posibilidades para para una partida tan aguda y compli­
las blancas, además de 28 ~h1. cada, las negras apenas habían
Es difícil imaginar que 28 l:.f2 consumido más de una hora.
fuese letal, pues con una torre Lamentablemente, sólo desde que
clavada no es fácil atacar. Por soy entrenador he podido prestarle
256 Ataque y defensa

atención a mis propios defectos de


juego. Por entonces, aunque podía SACRIFICIOS
ver mis debilidades, no hacía nada POSICIONALES
especial por combatirlas. Por esta
razón precisamente fue por lo que
DE CALIDAD
nunca pude realizar todo mi poten­
Si se sienta, piensa y juega
cial como jugador de torneo.
posiciones de este tipo, percibirá
que la ventaja teórica de la calidad
No está de más decir que al
no puede hacerse notar
realizar un diagnóstico, un jugador
en absoluto.
o un entrenador deben guiarse no
Tigran Petrosian
tanto por los errores objetivos
cuanto por los errores cometidos al
pensar sobre otras jugadas, en el
Martín González - Dolmatov
proceso de toma de decisiones. En
Barcelona 1983
este sentido, realicé una jugada
que no era en absoluto mala. La
1. e4 e6
había calculado con precisión y
2. d4 d5
conducía a una victoria forzosa.
3. tbc3 .tb4
4. t:be2 t:bf6!?
30. :C.g3+ i.g6
31 . .th5 ~h7
Adecuada táctica de apertura. Al
32. l:.g5 c3!
jugar contra un oponente más flojo
tiene sentido evitar debates teóricos
El peón pasado decide el juego.
en variantes que ya han sido estu­
Las blancas se rindieron, en vista
diadas con cierto detalle (4 ... dxe4),
de 33 i.xg6+ (33 ~g 1 c2) 33 ...
a fin de comenzar a luchar con nues­
l:l.xg6 34 :hs 'iYxh5 35 'ifxh5+ :h6.
tra propia cabeza lo antes posible.
Esta partida dista de ser ejem­
5. e5
plar, pero fue una auténtica batalla
y, creo, muy instructiva. Un c~i?a­
Es preferible 5 i.g5 dxe4 6 a3
doso análisis nos ha permitido
.te? 7 i.xf6 gxf6 8 t:bxe4.
extraer muchos incidentes ­tanto
de la partida en sí, como de sus
5. tbe4
aspectos psicológicos­ que son
6. a3 t:bxc3
metodológicamente importantes.
7. t:bxc3 .txc3+
Siempre le he recomendado a mis
8. bxc3 0-0
alumnos que estudien sus partidas
9. 'ifh5
más importantes de esta forma, y
ese trabajo ha reportado invaria­
Un juego aproximadamente
blemente excelentes resultados.
igualado resulta de 9 i.d3 f5 1 O
Sacrificios posicionales de calidad 257
exf6 ~xf6 11 0­0 c5 12 dxc5 l2Jc6. y el alfil dama blanco se volvería
muy fuerte.
9. ... f5
10.g4 Puede parecer tentador jugar
10 . . . b6 ( con idea de 11 i.d3
222 i.a6!), pero entonces seguiría 11
i.g5! 'ii'e8 (11 ... 'ii'd7 12 gxf5 .:xf5
13 i.d3) 12 'ifxe8 l:xe8 13 gxf5
exf5 14 i.g2, y las blancas tienen
ventaja en el final.

Contraatacar en el centro, con


1 O ... c5, tampoco resuelve todos
los problemas de las negras. Las
blancas pueden continuar con 11
i.d3 c4 12 .te2 (y de nuevo tene­
mos que recordar la partida prece­
(P) 2.46 ¿Cómo deben dente), o bien de forma más
continuar las negras? aguda, con 11 gxf5 lhf5 12 'ii'h3
t2Jcxd4 14 l2Jxd4 l2Jc6 14 c3 (pero
A primera vista, el agresivo no 14 i.d3 t2Jxd4!, con excelente
golpe de las blancas parece tan compensación por la calidad).
convincente como la jugada 1 O h4
de la partida anterior. Pero aque­ 10. i.d7!
lla partida también demostró lo 11. gxf5
peligrosa que es una actitud irres­
ponsable hacia las posibilidades 11 .td3 .ie8 y 12 ... i.g6.
de ataque del oponente.
11. :xf5
Dolmatov no repitió mi error, 12. 'ifh3 .tes
sino que captó las sutilezas de la 13. .td3 .tg6!
posición y encontró una solución
excelente para su tarea, que Más flojo es 13 ... l:[h5 14 'ii'g2 ó
implicaba un profundo y puro 14 'ilfg3, seguido de 15 lig1. Las
sacrificio posicional. Las blancas negras sacrifican calidad, obte­
pretenden jugar 11 i.d3, seguido niendo a cambio una excelente
de 12 gxf5. Está claro que es compensación posicional. Su alfil
malo para las negras 1 O ... fxg4 tendrá ahora el absoluto control de
11 .td3. Si las negras neutralizan las casillas blancas. El factor psico­
el alfil de d3 jugando g7­g6, lógico tampoco es insignificante:
entonces sus casillas negras Martín González estaba de humor
quedarán seriamente debilitadas atacante, pero ahora su ataque se
258 Ataque y defensa

ha terminado y las negras se apo­ 17. @h8


deran de la iniciativa, de modo que 18. a4
las blancas deben situarse a la
defensiva. Para muchos jugadores,
una transición así es psicológica­
mente desagradable y difícil de
asumir.

14. l:.g 1 'i!Vf8

(P) 2.47 ¿Cómo deben


responderlas negras a 15
c4?
En caso de 15 c4, sería malo (P) 2.48 ¿Qué deben jugar
para las negras 15 . . . dxc4? 16 las negras?
i..xc4 'iff7 (16 ... i..f7 17 i..h6) 17
'iVb3. Pero las negras tienen el Está claro que el caballo debe
excelente contragolpe 15 ... étJc6! llevarse a c4. Es tentador 18 ...
étJa5, pero entonces la dama blan­
15. i..xf5 i..xf5 ca llega, inesperadamente, alcora­
16. '+i'f3 zón de la posición negra: 19 'i!Vb5!
b6 20 'iVd7. Si, no obstante, 18 ...
Digno de consideración era 16 b6, entonces después de 19 i.a3
'ifh4, planteando una astuta tram­ 'iVf7 20 .ib4!, el caballo ya no
pa: 16 ... @h8? 17 l:.xg7!! 'i!Vxg7 puede llegar a a5.
18 .ih6, y las blancas ganan.
Las negras tendrían que jugar 18. ... 'iVf7!
simplemente 16 . . . étJc6!, sin
temer a 17 ..ih6, debido a 17 ... Una sutil jugada posicional.
..ig6. Ahora la verdadera amenaza es 19
... étJa5. Por ejemplo: 19 i.a3 étJa5
16. étJc6 20 'i!Vb5 b6, y la casilla d7 está
17. 'iie2 cubierta. A 19 'i!Vb5 las negras res­
ponderían 19 l:.b8, planeando 20
Era posible cambiar damas: 17 ... ..ixc2 ó 20 °iVh5. Es posible la
i..h6 ..ig6 18 'i!Vxf8+ l:.xf8. Pero interesante continuación que si­
después de 19 ..ie3 ..ixc2, las gue: 20 a5 i.xc2! 21 a6 'iif3 22
negras tienen un peón por la cali­ i.e3 bxa6! 23 'i!Vxc6? ..id3, con
dad, y las torres blancas no tienen mate inevitable.
radio de acción para desplegar
actividad. 19. a5?!
Sacrificios posicionales de calidad 259

Era relativamente mejor 19 f3


l2Ja5 20 ~f2. 224

19. ... b6

El caballo llegará a a5 de todos


modos y, además, después de un
cambio en b6, las negras obtienen
un peón a pasado y la columna e
abierta para una torre.

20. axb6 cxb6


21. l:rg3 l2Ja5 "Aquí me di cuenta", escribe
22. f3 Dolmatov en sus notas a la partida,
"que conseguir finalmente la victoria
En opinión de Dolmatov, las no era tan simple. Es precisojugar en
blancas deberían devolver la cali­ ambos flancos, para agotar las defen­
dad jugando 22 :xa5 bxa5 23 c4 sas enemigas".Como vemos, el prin­
dxc4. Sin embargo, después de 24 cipio de dos debilidades,que hemos
... 'iVb7 (preparando :ca, 'ifh1 + y estudiado en el segundo capítulo de
'ti'b1), su posición sería, de todos Secretos del entrenamiento en aje­
modos, alarmante. Un ataque, drez, no sólo es aplicableal final.
cuando los alfiles son de distinto
color, ¡no es cosa de risa! 30. ii.h5
31. :g3 1Wf8!
22. l2Jc4
23. ~f2 a5 Preparando :a7­f7­f5.

Una agradable situación para 32. :h3


las negras, que pueden reforzar
gradualmente su posición, mien­ Las blancas han tenido éxito en
tras que su oponente no dispone impedir el plan de su oponente. De
de contrajuego de ningún tipo. modo que las negras comienzan a
preparar una ruptura en el flanco
24. ~g1 a4 de dama.
25. ii.a3 ii.g6
26. @f2 'ii'f5 32. i.g6
27. :a2 l:la7 33. :g3 i.f5
28. ii.c1 h6 34. 'ti'g2 b5
29. @g1 a3 35. 'ii'f2 b4!
30. l:.g2 36. 'ii'e1 i.xc2!
37. cxb4
260 Ataque y defensa

(E) 2.5
Muy malo hubiera sido 37 l:.xc2, 225
por 37 ... b3.

37. ... i.b1


38. :a1?

Ahora las blancas no tienen


posibilidad alguna de resistencia.
Mucho más tenaz era 38 l:íxa3
lZJxa3 39 i.xa3. Pero después de
39 ... i.d3! (peor sería 39 ... 11xa3?!
40 'ii'xb1; por ejemplo: 40 ... 'ii'f4 41 Juegan negras
'ifg6! 'ifxd4+ 42 ~g2 'ifxe5 43
'ife8+ ~h7 44 'ii'g6+, con jaque (E) 2.6
perpetuo) 40 'ifc3 i.c4, la posición
blanca es difícil, a pesar de su 226
D
,,,,,,,~ ~
W~ ~

~·~.
~ a.1a•-
peón extra. De nuevo, gracias a la W~,/.
formidable influencia de los alfiles
de distinto color, que hace que %~ lr/f""~­
~-~«,Ji~.,,
%~

wn,~tb'~
cualquier ataque sea considerable­

~­~­~­
~
mente más fuerte. w~

~-·-~1,'i~'i
-·~~%'1<~~
38. ... a2
39. f4 'ife81
40. 'ife2 'ifa4
41. 'ii'e1 .:r.b7
42. i.d2 lZJxd2 Juegan negras
43. 'ifxd2 llxb4
44. :d3 i.xd3 (E) 2.7
45. 'ifxd3 l:.b3
227
Si ahora 46 'ifd1, entonces 46
... 'ii'b4.

Las blancas se rindieron.

Juegan negras
Dos finales franceses 261

14 .... t2:Jf6? 15 .tg5.


DOS FINALES
FRANCESES 15. t2:Jxc5

La necesidad es la madre 15 ~fe1 Cjje6.


de la invención.
Jonathan Swift 15. .txcS
16. t2:Ja4
Bakulin ­ Dvoretsky
Moscú 1974 16 I:.fe1 .tb4!

1. e4 e6 16. .td6
2. d4 dS 17. .txd6 l:Ixd6
3. t2:Jd2 es 18. life1
4. exd5 exdS
5. .tbS+ .td7 228
6. 'iYe2+ 'ile7
7. .txd7+ t2:Jxd7
8. dxc5 'ii'xe2+
9. t2:Jxe2 .txcS

Normalmente, las negras reto­


man en c5 de caballo, pero yo tra­
taba de eludir los muy conocidos
senderos teóricos lo antes posible.

10. t2:Jb3 .tb6 (P) 2.49 Evalúe las con­


11. 0­0 Cjje7 secuencias de 18 ... :te6.

Parece que esta jugada fue una Considerando que 18 ... l:1e6 19
novedad. Antes, el caballo se des­ ltJc5 es molesto para las negras,
arrollaba por f6. quería jugar 18 .. . t2:Jc6. Pero mi
sentido del peligro estaba despier­
12. .tf4 0­0 to, y comencé a dudar de la posi­
13. J:.ad1 .:ad8 ción resultante de 19 c4 d4 20 t2:Jc5
14. Cjjc3 b6 21 t2:Jd3. Las blancas consiguen
una mayoría de peones en el flan­
14 .td6 ~fe8 15 i.xe 7 .U.Xe7 16 t2:Jf4 co de dama, bloquean sólidamente
t2:Jf6 no es peligroso para las negras. el peón d4, y dominan la columna
e. Tendrían, por tanto, ventaja.
14. ... ltJcS Quizá no muy sustancial, pero por
otra parte, 1Jlería duradera.
262 Ataque y defensa

Fue el convencimiento de que correcta,.jugada tras jugada, y aca­


mi posición me ofrecía muy pocas barían cometiendo un error en algún
posibilidades estratégicas lo que momento.Sin embargo,en el final de
me ayudó a encontrar una combi­ torres resultanteno hay prácticamen­
nación simplificadora. te posibilidad alguna de cometer
errores, puesto que yo estaba fami­
18. lle6! liarizadocon la teoría de este tipo de
19. l'.1Jc5 llxe1+ finales y sabía que, con una defensa
20. .:xe1 llc8! precisa, las negras podían conseguir
21. l:.xe7 @f8! tablas sin mayores dificultades. Al
22. ¡f,xb7 .:xc5 evitar la eventualidad del "juego" y
23. c3 d4 realizar una transición a la "teoría",
24. @f1 las negras han aliviado en gran parte
su tarea defensiva ( ésta es, por otro
24 .i:.b3?? d3 25 @f1 lle5! lado, una buena ilustración de lo
importanteque es para el jugador de
24. dxc3 ajedrez tener buenos conocimientos
25. bxc3 llxc3 teóricos). Desde un punto de vista
26. llxa7 :c2 práctico, la decisión de las negras
estuvo totalmentejustificada.

27 g3 g6 28 @g2 @g7 29 @f3


h5 30 h4 @f6 31 @e3 llc3+ 32 @e4
~c2 33 f3 lle2+ 34 @f4 llb2 35
lla6+ @g7 36 lla3 @f6 37 lla6+
@g7 38 lla4 @f6 (38 ... llf2!?) 39 g4
hxg4 40 fxg4 llf2+ 41 @g3 llc2 42
1U4+ (tampoco es peligroso 42 g5+
@e5)42 ... @e6 43 a4 (43 .:t2 llc3+
44 @f4 f6) 43 ... f5 44 gxf5+ gxf5 45
~f2 llc4 46 lla2 llc3+ 47 @f4 llc4+
Cuando le mostré esta partida a 48 @g3 ( 48 @g5 llg4+ 49 @h5 @f6
mi amigo Boris Gulko, sonrió irónica­ 50 a5?? llg8) 48 ... .:c3+ 49 @g2
mente: "Es la primera vez que veo a llc4 50 h5 llh4. Tablas.
alguien realizar una combinación,
para pasar de una posición igualada Heuer ­ Dvoretsky
a un final con peón de menos". Tallinn 1976
1. e4 e6
Pero si las negras no hubiesen 2. d4 d5
realizado esta combinación,tendrían 3. l'.1Jc3 l'.1Jf6
que haberse defendido paciente­ 4 . ..tgS ..tb4
mente, buscando la continuación 5. e5 h6
Dos finales franceses 263
6. exf6 Yo quería jugar 14 ... t2Jc6 y 15
... 0­0­0. Al atacar d5, mi oponente
6 ..td2 ó 6 i.e3 conducen a un lo impide.
juego más complicado.
(P) 2.50 ¿Cómo deben
6. hxg5 completar las negras su
7. fxg7 ~g8 desarrollo?
8. h4 gxh4
A 14 ... i.c6 (con idea de seguir
La amenaza era 9 h5. con ctJd7 y 0­0­0), seguiría, obvia­
mente, el avance f2­f4­f5. Las
9. 'ii'g4 'iYf6 negras pueden, por supuesto,
1 O. l:.xh4 'iYxg7 optar por 14 ... c6, pero entonces
11. 'ifxg7 l:.xg7 tendrían problemas para desarro­
12. l:.h8+ i.f8 llar el caballo, y su alfil dama que­
daría encerrado por los peones. No
Keres recomendaba 12 ... @d7 quería hacer concesiones, conde­
13 t2Jf3 t2Jc6, donde a 14 i.b5, las nándome a una defensa pasiva, en
negras disponen de la sólida répli­ una posición ligeramente inferior.
ca 14 ... i.d6. Más fuerte es 14 0­ Así pues, ¿qué debía hacer?
0­0. Por ejemplo: 14 b6 (tam­
bién después de 14 a6 15 g3, Comencé a calcular la variante
es preferible la posición blanca) 14 ... t2Jé6 15 t2Jxd5 0­0­0 16 ctJf6.
15 i.b5 f6? ( era esencial 15 ... No es difícil ver que las negras no
i.d6) 16 l:.h6 ..te? 17 t2Jxd5!!, con pueden tomar el peón: 16 ... t2Jxd4?
ventaja blanca, Atiashev 17 t2Jxd7 @xd7 18 lid 1. Pero tam­
Abroshin, URSS 1954. poco serviría la recomendación de
Suetin 16 ... l:tg6, debido a 17
13. 0-0-0 i.d7 t2Jxd7 ~xd7 18 l:.h7, atacando el
14. l:.e1 ! peón de f7 y con idea de defender
el propio, con c2­c3.
230
Entonces me fijé en la jugada
14 ... i.c6, y vi que podía, sacrifi­
cando el peón de e6, contraatacar
sobre el peón enemigo de d4. Este
plan me parecía más atractivo que
el pasivo 14 ... c6.

14. ..tc6!
15. f4 ctJd7
16. f5 0-0-0 !
264 Ataque y defensa

Peor era 16 ... @e7 17 lt:Jh3!, que responder 19 ... lt:Jb6! 20 lt:Jf3
con la amenaza 18 fxe6 fxe6 19 (20 lt:Jge2 i.d7, seguido de 21 ...
lt:Jf4. A 17 ... llg4, hubiera sido des­ i.g7 ó 21 ... l:tg6) 20 ... i.g7 21
agradable 18 fxe6 fxe6 19 g3! ét:Je2?! (21 lt:Je5 i.xe5 22 dxe5 d4,
o bien 22 liexe5 l:txd4, con igual­
17. fxe6 fxe6 dad) 21 ... .:ta!, y las negras tie­
18. ~xe6 .:g4! nen compensación más que sufi­
ciente por el peón sacrificado, en
231 vista de que las piezas enemigas
están atadas.

19. ét:Jf3 i.g7


20. 1lxd8+

20 l:.h5 lt:Jf8 y 21 ... i.xd4.

20. ~xd8
21. lt:Jd1

La posición resultante ha sido No 21 ét:Je2? lt:Jf8 22 ~e3 i.h6.


forzosa. Si, ahora, 19 ét:Jf3, enton­ Después de 21 l'bb5 i.xb5, la posi­
ces 19 ... i.g7 y el peón se habrá ción negra es preferible, y a 21
recuperado. Los golpes ét:Jb5 y i..b5 i.b5 i.xb5 22 lt:Jxb5, son posibles
tampoco le ofrecen nada promete­ tanto 22 ... a6 23 lt:Jc3 c6, como
dor a las blancas. 22 ... l:xg2.

Durante la partida, sólo temía la 21. i.xd4


jugada 19 :h5!? A 19 ... i.g7 hubie­ 22. lt:Jxd4 ~xd4
ra seguido 20 lt:Jxd5, y si 19 ... l::txd4,
entonces 20 lt:Jf3 i:1g4 21 ét:Jxd5 ét:Jc5 Se ha producido un final comple­
22 lt:Je7+ i.xe7 (pues, de otro modo, tamente igualado que, sin embargo,
23 ét:Jxc6) 23 %he7, y las blancas las blancas perdieronrápidamente.A
conservan su peón de ventaja (23 ... Valter Heuer, un jugador con un esti­
i.xf3 24 gxf3 .:.91 25 .:e1 ). Como lo activo, le encanta atacar, pero se
puede verse, la decisión de las siente mucho menos seguro en
negras en su jugada 14 no era una aburridas posiciones de final, como
combinación forzada, sino un sacrifi­ pronto demostrará esta partida, lo
cio real, cuyas consecuencias yo fui que tuvo un efecto decisivo.
incapaz de calcular con precisión. Sencillamente,fue incapaz de adap­
tarse a una árida lucha técnica.
Más tarde, Yusupov señaló
que a 19 I:.h5 las negras tenían 23. i.e2 lt:Jc5
Dos finales franceses 265
Las negras quieren consolidar mental 29 ~e3. Las negras proba­
su posición, mediante i.d7 y c7­c6. blemente hubieran respondido 29
... ~c7, conservando las mejores
24. llh6 i.d7 posibilidades, puesto que no logra­
25. c3?! rían nada con 29 . . . t'bg3 30 i..f3
t'bf1 + 31 ~e2.
Mucho más preciso era 25 i..f3
c6 26 t'be3, sin permitir 26 ... I:.f4?, 29. tbg3
en vista de 27 l:.h8+ ~c7(e7) 30. t'be3?!
28 i.xd5.
Mejor hubiera sido que las blan­
25. l:lf4 cas se conformasen con la pérdida
del peón de g4.
Pero no 25 ... .:t.a4? 26 :ha+ @e 7
27 .:t.h7+ c¡t>d6 28 b4! tbe4 29 :xd7+. 30. J:lf2
31. l:.h8+?!
232
¿Por qué forzar al rey negro a
avanzar?

31. ~c7
32. i.d1 t'be4!?

Una jugada de sondeo.

33. ~d4

Después de 33 i.e2, habría


26. g3? regresado a g3 con el caballo, y
luego capturado el peón de b2.
Un plan equivocado. Las blan­
cas se apresuran a avanzar su 33. :xb2
peón pasado, pero de ese modo 34. i.c2 t'bg5!
debilitan su posición y le privan a 35. Z:.g8 tbf3+
su alfil de una sólida base en f3. 36. ~d3 .I:.xa2
37. ~e2 tbe5
26. l:.f8 38. g5 tbg4!
27. g4 c6 39. g6 tbxe3
28. @d2 tbe4+
29. @d3? Las blancas se rindieron.

¡El error decisivo! Era funda­


266 Ataque y defensa

11. i.g5+ .tf6


ES MEJOR ENTREGAR 12. 0­0­0+ .td7
UN PEÓN ...
12 ... ~e8? 13 i.xf6 ct:Jxf6 14
Los sacrificios de peón son, 'Llb5.
en la mayoría de los casos,
más profundos que los 13. i.e3 c6
sacrificios de pieza. 14. g4!
Siegbert Tarrasch
Romanishin gana espacio en el
Someteré ahora a consideración flanco de rey y limita la movilidad
del lector dos ejemplos de "opera­ de las piezas negras.
ciones de escape", a partir de malas
posiciones, que han tenido éxito, 14. ... h6
siendo, quizá, las más difíciles que
he conseguido llevar a cabo. Merecía consideración un dife­
rente plan defensivo: 14 ... i..h4!?
Romanishin ­ Dvoretsky 15 g5 ~e8, planeando i.e6 y tanto
Campeonato de la U RSS h7­h6, como tb,e7 y !:tf8.
(Primera Liga)
Leningrado 1974 15. h4 ~es

1. c4 g6 El rey no va a c7, porque debe


2. d4 i..g7 impedir la incursión de una torre
3. ct:Jc3 d6 blanca por las columnas fo h.
4. e4 es
5. dxe5 dxe5 16. .il.e2 .il.e7
6. 'i!Vxd8+ ®xd8
7. f4 ct:Jd7 Retirar el alfil a g7 le habría dado
8. ct:Jf3 f6?! a las blancas la excelente casilla d6.

Las negras han elegido un 17. g5


esquema de apertura bastante 233 r:=~~-=,;,;,--:--=~~.,.,.,
dudoso, pero ahora permiten un
orden de jugadas que inmediata­
mente las colocan en una posición
difícil. Más preciso era 8 . . . c6 9
.il.e2 ~e8 10 0­0, y sólo ahora 10 ...
f6, con idea de ct:Jg8­h6­f7.

9. fxe5! ct:Jxe5
1 O. ct:Jxe5 fxe5
Es mejor entregar un peon ... 267

La posicion negra es horrible, adopten. Pero me preocupaba reali­


puesto que sus torres están desco­ zarla, porque mi oponente podía
nectadas y su caballo y alfil de rey arrasarme en el flanco de rey. Por
carecen por completo de perspecti­ ejemplo: 18 gxh6 ét.Jxh6 19 l:tdg 1.
vas. Ahora era preciso decidir hacer ¿Cómo podría, entonces, evitar per­
algo, elegir un concreto plan defensi­ der el atribulado caballo de h6, tras
vo. Me hubiera gustado jugar 17 ... 19 ... ..tf7 20 h5?
h5, con idea de seguir a base de
i.e6 y l:th8­h7­f7, pero ¿cómo podría He observado en más de una
entonces defender el peón de e5, ocasión que en situaciones deses­
después de 18 .iJ2! ( con idea de 19 peradas es demasiado tarde para
..tg3!)? Parece, por tanto, obligado tener miedo, puesto que, por
seguir con 17 .. . hxg5, pero no me extraño que parezca, las continua­
apresuré a jugar esto y, en lugar de ciones arriesgadas a veces ofre­
ello, reflexioné durante largo tiempo. cen las mejores posibilidades
prácticas de salvar el juego. Tal es
Unas jugadas antes había el caso aquí. Seguí calculando
comenzado a estudiar la posición variantes y descubrí una sutileza
resultante de 18 hxg5 .1:.xh1 19 ~xh1 táctica que me permitiría evitar la
~f8 20 l:.h7 (de no ser así, 20 ... derrota inmediata ...
~g7) 20 ... ..te6 21 ét.Jd1 !, y no pude
encontrar ninguna forma convincen­ 17. ..te6!!
te de defenderme contra el evidente 18. gxh6 ét.Jxh6
plan de mi rival: ét.Jf2 y luego, según 19. l:tdg1 sn
las circunstancias, ..tg4, ét.Jg4 ó ét.Jd3.
Por ejemplo: 21 ... l:td8 22 ét.Jf2 l:td7 No podía jugar 19 ... ét.Jg8 20 .:Xg6
23 ~c2! (pero no 23 ..tg4? ..txg5!) ssr 21 l:.g4 i..e6, debido a 22 l:tg7!
23 . . . ..td8 (las negras pierden cali­ Wf8 23 l:tg6 ssr24 l:tg4 i..e6 25 l:.f1 +!
dad tras 23 ... ..txg5 24 .l:Ixd7 ..txe3 ~ea 26 :g6 ssr 27 l:tg7, cuando las
25 l:td3 ó 25 l:td1, aunque es posible blancas conservan su peón h extra.
que ésta sea, relativamente, su
mejor opción) 24 l:.xd7 i.xd7 25 20. h5
ét.Jd3! ..te? 26 ..txa7. Las negras
pierden un peón, manteniéndose 20 ~c2!?
todos los demás aspectos negativos
de la posición. (P) ¿ Cómo deben defen-
derse las negras?
En búsqueda de un camino, retu­
vo mi atención la jugada 17 ... ..te6. Por supuesto, sería desespera­
Generalmente hablando, se trata de do 20 ... g5? 21 i.xg5, ya que las
una jugada útil para las negras, sea negras no lograrían formar ningún
cual fuere el plan defensivo que tipo de bloqueo.
268 Ataque y defensa

20. gxh5 var la partida o, al menos, no infe­


21. i.xh5 riores a las que tenían en la posi­
ción inicial, antes de 17 ... i.e6.
La amenaza es 22 i.xh6 22
ó Han logrado cambiar varios peo­
i.xf7+, ganando pieza. A 21 ... nes, lo que normalmente favorece
i..f8 seguiría 22 .i.xf7+ ~xf7 (22 al bando débil, sus piezas puede
... lt:'lxf7 23 l:.xh8 ll:'lxh8 24 :ga entrar rápidamente en juego, y las
lt:'lf7 25 i.c5) 23 .U.g5 i.g7 24 bases blancas se han debilitado
.:r.f1 + ~g8 25 l¡fg1 .:h? 26 l:txe5, un tanto.
con idea de seguir 27 :Le?. Las
negras han perdido un peón, y Aquí esperaba 25 .:.t5 lt:'lf6 26
siguen sin poder desenredar sus i..d4, mientras que las blancas
piezas en el flanco de rey. contaban con 26 ... ~e6? 27 lt:'le2,
aunque yo pensaba replicar 26 ...
21. i.xh5 lt:'le8!, con la amenaza 27 ... lt:'ld6.
22. l:.xh5 llg8!
25. <;t>c2 lbf6
Esta es la sutileza táctica pre­ 26. l:g5?!
vista desde la jugada 17. El caballo
no pueden capturarse: 23 llxh6? No es fácil para las blancas
l:.xg1+ 24 i.xg1 i.g5+. Tampoco reforzar su posición. En caso de
sería peligroso 23 l:ihh 1 ll:'lg4! 26 ..tg5, las negras paran fácil­
mente la amenaza 27 l:.xe7+
23. l:i.xg8+ ll:'lxg8 <;t>xe7 28 e5, con 26 ... l:.g8, y si 26
24. :xe5 ~d7 ~f5, entonces 26 ... ~e6. Pero la
jugada efectuada por Romanishin
hace más fácil la tarea de las
234 negras, dándoles la posibilidad de
llevar a cabo una favorable opera­
ción de cambio.

26. lbxe4
27. ll:'lxe4 i.xg5
28. i.xg5 b6
29. ~d3 ::th8
30. .i.f4 es
El final, aparentemente, es de
Esta es la posición que las tablas.
negras buscaban. A pesar de
haber perdido un peón, mantie­ 31. a3 .:h3+
nen buenas posibilidades de sal­ 32. i.e3 Iih1
Es mejor entregar un peon ... 269
Dvoretsky ­ Kupreichik
Más preciso era 32 ... a5. Campeonato de la URSS
(Primera Liga)
33. t2Jc3 as Minsk 1976
34. t2Jd5
235
La partida sería tablas después
de 34 b4 axb4 35 axb4 cxb4 36
t2Jd5 l:.d 1 + 37 <it>e4 (37 @c2 .:xd5}
37 . . . b5 (peor es 37 . . . b3 38
t2Jxb6+ ~c6 39 t2Ja4) 38 cxb5 b3
39 .i.d4 (39 t2Jc3 b2) 39 ... b2! 40
.i.xb2 ~b1 41 t2Jb6+ ~c7 42 t2Jc4
l:.xb2+ 43 t2Jxb2 ~b6.

34. @c6
35. t2Je7+ Las blancas tienen una difícil
tarea defensiva, puesto que su
Aquí merecía seria considera­ estructura de peones es desorde­
ción 35 b4. Las blancas han deci­ nada y su oponente tiene una noto­
dido no emprender ninguna ria ventaja de espacio.
acción decisiva antes del aplaza­
miento. 22. ~g2

35. @b7 Con intención de jugar 23 f4


36. t2Jg6 l:tb1 exf4 24 'W/xe7 .:txe7 25 láxf4,
37. @c2 l:.f1 parando los golpes 25 ... .:.e3 ó 25
38. t2Je5 .:ts ... ~e2+ con 26 l:.f3 ó 26 1:.f2.
39. t2Jg4 .:t3
40. @d3 ~h3 22. ... ~c7
41. ~e4 l;Ig3
42. @f4 Las negras han impedido la
jugada f2­f4. Desean incrementar
Esta fue la jugada secreta. Lo la presión con 'i!Vc6 y, en el momen­
que sucedió cuando se reanudó to oportuno, f7­f5.
la partida se describe en el capí­
tulo 2 de Secretos del entrena­ 23. 'ii'f31
miento en ajedrez, en la sección
titulada ¡La torre es la pieza más No deseando defenderse
fuerte! pasivamente, las blancas inician
una complicada operación, con
ayuda de la cual hacen que su
270 Ataque y defensa

posición sea más dinámica, obli­ 27 'ii'xd5, .seguido de 28 ~c1. A la


gando a su oponente a calcular misma posición se llega después
variantes y encontrar jugadas de 25 ... 'iVd6 26 ~c7! Incluso des­
precisas. pués de la mejor 25 ... ~e6! 26
.:c7, la activa posición de la torre le
garantiza a las blancas un verda­
23. 'ii'c6 dero contrajuego.

Hubiera sido prematuro 23 ... 24. 'ifc2!?


e4 24 dxe4 dxe4 25 'iie2 'ifc6 26 25. l:.b1 'ifxb3
~g1, seguido de 27 :xd8 lixd8 26. i.xe5 'i!Vxd5
28 ~d1.
No ofrecía ventaja alguna 26
24. cxd5! ... 'iVxa4 27 j_c7 !íd7 28 d6. Por
ejemplo: 28 . . . i.xd6 29 i.xd6
lixd6 30 l:.xb7, o bien 28 ... 'iic6
29 'ifxc6 bxc6 30 i:.fc1 j_xd6 31
i.xa5.

27. d4! f6
28. i.c7 'iVxf3+
29. ~xf3 lixd4
30. .:.fd1

237

Posicionalmente, un cambio
como éste es deseable, pero aquí
se basa en cálculos concretos. Las
negras tienen que tomar ahora una
difícil decisión.

Lo más fácil es descartar 24 ...


'ifxd5?!, puesto que tras 25 'ifxd5
!1xd5 26 f4! (es importante eliminar
el fuerte peón central enemigo) 26 Tras haber sacrificado un
... exf4 27 l:.xf4, surge un final más peón, las blancas han simplifica­
o menos igualado. do la posición, activando sus pie­
zas y manteniendo concretas
A 24 ... .:xd5, las blancas res­ posibilidades de tablas. Si, ahora,
ponden 25 .:c1 'ifd7 26 !k7! (la 30 . .. l:[c4, entonces 31 .:d7,
clave del cambio en d5) 26 ... 'W/xc7 amenazando jugar 32 j_xa5!
Es mejor entregar un peon ... 271

i.xa5 33 .:bxb 7. En caso de 30 ... que las negras logren tablas.


l:tde4!?, las blancas pueden ele­ Lamentablemente, en la reanuda­
gir entre 31 ..td6 y 31 l:.d7 l:Ue7 ción caí en una trampa (véase un
32 Ilbd1. ejercicio del capítulo 2 de Secretos
del entrenamiento en ajedrez) y
30. .:xd1?! permití que mi oponente se salva­
31. .:xd1 ~f7 ra.
32 . .:d5

Este era el momento de acordar (E) 2.8


tablas. Pero, como a menudo suce­ 238
de, Kupreichik, descorazonado por
la pérdida de su ventaja, comenzó
a jugar de forma descuidada y
pronto se vio inmerso en serios
problemas.

32. ~e6
33. .:b5 .:h8?!
34. ~g2 ~d7
35. l:txb7! ~c6
36. .:a1 i.c5
37. l:txa5 .:ca?!
Juegan blancas
Las negras podían haber con­
seguido tablas jugando 37 ... i.xf2!
38 ~xf2 ~xc7 39 .:a7+ ~d6! 40
.:xg7 g5 41 ~g3 .:as.

38. i.g3 i.b6


39. .:b5 .:as
40. .:b4 i.c5
41 . .ñe4 J:.a 7

Lo correcto era 41 ... ~d5 42 f3 i.d4.

42. f3 @d5
43. i.f2 i.xf2
44. @xf2 g5
45. ~g3

Ahora dista de ser fácil


272 Ataque y defensa

1 e4 e5 2 ltJf3 ltJc6 3 .tb5 l2'.if6


FORMESESU 4 0­0 d6 5 d4 .td7 6 l2'.ic3 .te7 7
PROPIA OPINIÓN ~e1 exd4 8 l2'.ixd4 l2'.ixd4 9 'iixd4
.txb5 1 O '8xb5 0­0 11 .tg5 h6 12
El simple cree cada palabra que ii.h4 l::te8 13 .l:ad1 l2'.id7 14 .txe7
escucha; la persona inteligente lixe7 15 'ifc3 l:te5 16 l2'.id4 zes 17
cuestiona cada una de ellas. 'ifb3 tbb6 18 f4 'iif6 19 'iff3 .:ea 20
Libro de los Proverbios c3 a5 21 b3 a4 22 b4 lk4 23 g3
l;Id8 24 lte3 c5 25 l2'.ib5 cxb4 26
:xd6 ~xd6 27 e5 .l:.xf4 28 gxf4
El estudio del legado clásico es 'ii'g6+ 29 @h1 °ifb1 + 30 @g2 :d2+
imperativo y muy importante en el 31 l:.e2 'iVxa2 32 !:txd2 'if xd2+ 33
desarrollo de todo jugador de aje­ @g3 a3 34 e6 'ife1 + 35 @g4
drez. Al familiarizamos con las par­ 'ifxe6+ 36 f5 'ii'c4+ 37 ltJd4 a2 38
tidas de los grandes maestros del 'iid1 tbd5 39 'iVa4 l2'.ixc3 40 \ie8+
pasado, debemos prestar especial @h7 41 ~h5 a1'i!V. Las blancas se
atención a los aspectos más fuer­ rindieron.
tes de su juego, a aquellas cualida­
des que hicieron que sobresaliesen Naturalmente, el texto desnudo
entre sus contemporáneos. de la partida, como si fuera tomado
de las páginas de un boletín, sólo
El segundo campeón mundial, es adecuado como punto de parti­
Enmanuel Lasker, fue conocido da para intentar darle sentido a los
sobre todo por su enfoque psicoló­ acontecimientos que han tenido
gico del ajedrez y su habilidad para lugar en la lucha y los problemas
defenderse en posiciones compli­ que en ella se plantearon. Antes de
cadas. Una de sus victorias sobre extraer conclusiones definitivas, es
Siegbert Tarrasch, en su match por necesario someter la partida a un
el Campeonato del Mundo, está cuidadoso y aséptico análisis, pues
considerada como el ejemplo más de otro modo nuestra percepción
característico de su creativo estilo. estaría fuertemente influenciada
Sugiero que reproduzca simple­ por el modelo aparente de juego y
mente la partida en el tablero, sin el resultado final. Como conse­
ningún comentario. Lo interesante cuencia, el cuadro general sencilla­
aquí es la impresión es que usted mente sería superficial, por no
reciba a medida que se desarrolla decir falso.
la partida.
Si un cuadro así, trazado por
Tarrasch ­Lasker un gran jugador, es publicado, las
Campeonato Mundial (4) conclusiones erróneas pueden ser
Düsseldorf 1908 reproducidas de forma acrítica, y
las publicaciones subsiguientes
Formese su propia opinión 273
las asumirán sin el menor cuestio­ "Las notas de Réti a la cuarta
namiento, incluyéndolas en anto­ partida del match Lasker ­
logías. Lamentablemente, eso ha Tarrasch (1908), publicadas en su
sucedido en más de una ocasión, libro Ideas modernas en ajedrez,
en relación con los escritos de todavía hoy sirven como ejemplo
algunos de los mejores jugadores insuperable de este género en la
del pasado, y muchas de sus par­ literatura ajedrecística, como un
tidas se han visto bajo una luz objeto de sublime envidia por
falsa, en tanto que son considera­ parte de los demás comentaris­
das obras maestras. tas". Tal es la opinión de Boris
Vainstein, autor del importante
Al familiarizarse con una partida libro acerca de Enmanuel Lasker,
clásica, debería usted utilizar los titulado en ruso Myslitel (El pen­
comentarios existentes, pero sin sador). Quisiera polemizar con
confinarse a ellos. Es decir, debe­ esta opinión, o más bien con el
ría analizarlo por su propia cuenta cuadro particular que Réti nos
los acontecimientos que han tenido ofrece de la lucha citada.
lugar en la partida y que le han
interesado de forma especial. Los He 'aqut cómo resume Réti sus
resultados de tal análisis serán, a impresiones del duelo entre Lasker
veces, distintos de las evaluacio­ y Tarrasch:
nes del libro, pero no debe impor­
tarle, en esos casos, volver a pen­ "¿Qué es lo que nos gusta de
sar los veredictos pronunciados en esta partida? Lo más que puede
un momento dado, y formarse su esperarse, por parte del aficionado,
propia opinión al respecto. Pero, es que le haya gustado la jugada 27
por supuesto, al así hacerlo no ... ¡lxf4. Pero el experto le prestará
debe apresurarse a sacar conclu­ la mayor atención a la idea de
siones: reexamine también sus Lasker ­tan original como profunda­
análisis, no se apresure a descar­ de trasladar su torre a una casilla
tar lo ya escrito, porque le aparentemente arriesgada, para
parezca erróneo o impreciso. liberarse de una posición restringida.
Tenga en cuenta que el estudio Y nos ha agradado mucho que esta
del material clásico representa aguda idea haya salido triunfante
un valor esencial. sobre métodos más prosaicos".

Pasemos ahora el estudio con­ "Más tarde vemos cómo


creto de este duelo entre dos Tarrasch comienza a asediar siste­
de los principales grandes maes­ máticamente la torre, y estamos a
tros de comienzos de siglo, y tam­ punto de creer que las negras van
bién a los comentarios sobre el a perder una partida en la que
mismo. habían ganado nuestra simpatía.
274 Ataque y defensa

Pero en este punto, la torre apare­ 5., d4 .id7


ce en d8, con idea no sólo de acu­ 6. ltJc3 ..te7
dir al rescate de la otra, sino tam­ 7. lle1
bién para dislocar la posición blan­ 239
ca. Entonces surge una combina­
ción de las blancas. El drama se
acerca a su clímax. Y entonces,
cuando todo ha sido resuelto feliz­
mente (lk4xf4), nos regocijamos
de que el milagro se haya produci­
do, de que esta brillante idea (a la
que cualquier pedante le habría
vaticinado un triste final) haya sali­
do, pese a todo, vencedora sobre
el dogma, sobre todas las reglas .. ". (E) 2.9 ¿Pueden las negras
jugar 7 ... 0-0?
"Platón me es muy querido,
pero más querida aún me es la ver­ 7. exd4
dad" (Aristóteles). Qué pena tener 8. ltJxd4 ltJxd4
que borrar un cuadro tan impresio­ 9. 'ii'xd4 ..txb5
nante. Pero debo hacerlo. 10. ltJxbS 0-0

A fin de experimentar el regocijo En la partida Capablanca ­


de que habla Réti, tenemos que con­ Thomas, Hastings 1919, siguió: 10
vencernos de que el desenlace de la ... a6 11 ltJc3 0­0 12 .ig5 ltJd7 13
partida fue realmente determinado ..txe7 Wl/xe7 14 ltJd5, y las blancas
por el triunfo de la original y aguda obtuvieron una posición más libre.
concepción de las negras sobre el
juego "ordinario" de las blancas, de 11. ..tgS
que no fue un burdo error lo que
condujo a Tarrasch a la derrota, sino Capablanca recomendaba 11
que Lasker superó a su oponente. 'ifc3 c6 (11 ... a6!?) 12 ltJd4.
Pero, ay, resulta que no es así.
11. h6
Comenzaremos por el principio, 12. ..th4 lle8
aunque podemos dejar atrás la 13. llad1
apertura casi de inmediato.
Amenazando e4­e5.
1. e4 es
2. ltJf3 ltJc6 13. 4Jd7
3. .ibS ltJf6 14. ..txe7 llxe7
4. 0-0 d6 15. "iVc3
F ormese su propia opinión 275
Las blancas amenazan con jugar
240 17 ct:Jf5, seguido de 18 f4. Las negras
podían, por supuesto, asumir una
posición ligeramente inferior, des­
pués de 16 . . . ct:Jc5 17 f3 ( 17 ct:Jf5?
lt:Jxe4) 17 ... 96 (más flojo es 17 ...
'ii'd7 18 ct:Jf5). Pero Lasker encuentra
un modo original de distraer a su
oponente de la presión en el flanco
de rey, evitando, al mismo tiempo,
debilitarsu estructurade peones.

¿ Cómo puede protegerse el 16. .:tc5!


peón de c7? Por supuesto, no es 17. 'iVb3
bueno jugar 15 . . . ct:Jf6?, ni 15 ...
ct:Jc5?, debido a 16 e5. Pero es per­ A 17 ¡yg3, era posible 17 ... 'iVg5.
fectamente posible jugar 15 ct:Jf8,
sin temer a 16 e5?!, por 16 a6! 17. ... ct:Jb6
Las blancas deberían responder 16
ct:Jd4!, provocando un debilitamiento También valía la pena conside­
del flanco de rey, 16 ... 96. Gracias rar 17 ... a5.
a su ventaja de espacio, las blancas
habrían mantenido una iniciativa Ahora las negras ya no tienen
duradera, aunque, por supuesto, las por qué sentir aprensión por el punto
negras podían haberse defendido g7, pero a costa de situar su torre en
satisfactoriamente. una expuesta posición. Según la filo­
sofía de Lasker, una lucha genuina
Lasker, un brillante táctico, debería afrontarse de este modo:
encuentra una forma ingeniosa conseguir éxito en una zona del
de defender indirectamente el tablero, a cambio de realizar conce­
peón de c7. siones en otra. Se requiere una
soberbia capacidad para que un
15. ... :es! jugador pueda evaluar qué bando
sale ganando con tal intercambio,es
Ahora las blancas no pueden decir, qué bando tiene las mejores
jugar 16 lt:Jxc7??:es, ni tampoco cartas. Cuando uno se encuentra
16 ¡j¡xc 7, por 16 . . . l1xb5 17 1Vxd6 defendiendo una posición inferior,
l1xb2 18 'iVxd7'ifxd7 19 i:.xd7 l:c8!, resulta de particular importancia,
que conduce a un mejor final para como ya hemos dicho en varias oca­
las negras. siones, poder cambir abruptamente
la situación del tablero. En muchos
16. ct:Jd4! de los ejemplos ya considerados, el
276 Ataque y defensa

bando débil estaba dispuesto a


sacrificar material para conseguir 241
ese propósito, pero en la presente
partida el gran maestro de la defen­
sa, Enmanuel Lasker, "sacrificó" un
factor posicional: la situación de su
torre.

18. f4

"En la forma en que conduce


posicionalmente esta partida,
Tarrasch es inferior a Lasker. No {P) 2.52 ¿Qué deben jugar
emprende maniobras de contraata­ las negras?
que, sino que realiza las jugadas
más evidentes, que se sugieren 19. ... :es?
por sí solas. Ahora corta la casilla
e5, como posible retirada de la Aquí tenemos una excelente
torre, considerando que la manio­ ocasión de comentar el carácter
bra de torre de Lasker debe ser un pernicioso de las llamadas jugadas
error. Pero cuando Lasker trasladó naturales. Es en este momento
su torre a c5, no tenía, por supues­ cuando Lasker destruye los frutos
to, intención de regresar de inme­ de la operación defensiva, brillan­
diato a la columna e" (Réti). temente iniciada, y cae en una
posición muy difícil.
No me gusta en absoluto esta
nota. De paso que critica la jugada El propio Lasker también consi­
hecha por Tarrasch (condenándola deró imprecisa la jugada textual,
no sólo sobre fundamentos posi­ sugiriendo en su lugar 19 ... a5!?
cionales, sino también porque es Después de 20 b3 a4 21 b4 l:c4 22
"evidente"), Réti no sugiere ningu­ c3, las negras, en relación con lo
na alternativa. Al avanzar su peón que ocurrió en la partida, tienen,
a f4, las blancas se han apoderado sencillamente, un tiempo extra. Y si
de las casillas e5 y g5, preparán­ 21 c4 (en lugar de 21 b4), entonces
dose para encerrar a su oponente, 21 ... axb3 22 axb3 l:tca5, donde la
jugando 'ii'f3, b2­b3 y c3­c4. Sólo torre está mejor situada en a8 que
porque Tarrasch perdió esta parti­ en e8 (algo que se hace notar, por
da, no es obligatorio afirmar que ejemplo, en la variante 23 lbb5
todas sus decisiones fueron malas. Wie7 24 'iYf2 l:ta2).

18. 'iVf6 No obstante, también después


19. Wif3 de 19 . . . a5, seguiría siendo un
Formese su propia opinión 277

poco mejor la posición blanca. Una b3? tbd5!, y con esa intención efec­
línea correcta, que aparentemente tuó una jugada que no encajaba del
conduce a la igualdad, fue encon­ todo en su plan.
trada por un joven alumno de la
escuela · Dvoretsky­Yusupov, el 20. c3! a5
candidato a maestro llia Makariev, 21. b3
quien sugirió 19 ... tba4! Ahora 20
b3 no es buena, puesto que las Era tentador 21 tbb3 .l:tb5 22
piezas negras logran acceso a la 'ife2, teniendo in mente 22 ... c6 23
casilla c3. En caso de 20 'ii'b3 tbb6 tbd4 lk5 24 'iif2, con una clara
21 'iVf3 tba4, la partida finalizaría ventaja. Pero las negras habrían
en tablas por repetición de juga­ replicado 22 . . . ~f5! 23 g3 a4.
das, y a 20 'ii'a3, las negras dispo­ También vale la pena considerar 21
nen de la fiable réplica 20 ... .:t.c4!? ... lk4 (en lugar de 21 ... ll.b5) 22
Las blancas tampoco logran nada tbxa5 l:a4.
después de 20 e5 dxe5 21 'iixb7
:da 22 tbb3 (22 'ilixa7 l:.xd4 23 21. a4
:xd4 exd4 24 'ii'xa4 'ii'xf4) 22 ...
~xd1 23 .:xd1 :txc2 24 ~e4 'ifg6! 242
25 f5 'ii'c6.

¿ Cómo puede explicarse el


error cometido por las negras?
Creo que hasta cierto punto se
debió a las peculiaridades del estilo
de Lasker, que era un jugador con
una excepcional habilidad para lo
concreto, un brillante táctico, pero
que en términos estratégicos era
bastante más flojo (algo que resulta 22. b4?!
especialmente evidente durante la
fase de apertura en esta partida). Réti ni siquiera considera la
Lasker creía que siempre podía jugada natural 22 c4, que habría
encontrar una forma de corregir las mantenido una perceptible ventaja
deficiencias estratégicas por me­ de espacio para las blancas.
dios tácticos, y más a menudo que Vainstein recomienda, como res­
a la inversa tenía éxito. En este puesta, 22 ... axb3 23 axb3 c6 24
sentido, comprendiendo que su tbf5 d5, pero después de 25 'iif2!
adversario quería jugar b2­b3 y c2­ tbd7 26 tbg3, las fuerzas negras
c4, el campeón del mundo proba­ están completamente atadas, y la
blemente se dejó tentar por la posi­ ventaja blanca se vuelve abruma­
bilidad de plantear una trampa: 20 dora. También es fuerte 25 'iVe3!
278 Ataque y defensa

l2:Jd7 26 'iVh3 :xe4 27 :xe4 dxe4 gicos, es .decir, las circunstancias


28 é2Jd6 (Makariev). que rodean a la jugada.

Probablemente, Lasker hubiera Después de 22 c4, la posición


respondido 22 . . . axb3 23 axb3 es clara, lo que hace que el juego
:as, pero entonces 24 l2:Jb5!, y si subsiguiente de las blancas sea
24 ... 'ile7, entonces no 25 e5?! d5, más sencillo. Después de 22 b4, la
sino 25 'iff2. La amenaza es 26 posición es más complicada y
l2:Jxd6, y también sería posible, en menos estándar. Lasker era supe­
algunas líneas, e4­e5 o incluso rior a su oponente en el juego tác­
l2:Jb5­c3­d5. tico, más cualificado para manifes­
tar su fuerza en situaciones dinámi­
Está claro que las negras habrí­ cas. Por otro lado, era bastante
an tenido una difícil tarea defensi­ más joven que Tarrasch y, por
va, y que las blancas no hubieran tanto, más fuerte y resistente. Está
tenido que arriesgarse en absoluto. muy claro a quién beneficiaría que
Estas consideraciones anulan toda la partida se volviese más confusa.
crítica al juego anterior de
Tarrasch. 22. I:.c4
23. g3
Así pues, ¿dónde cometió su
error Tarrasch? En lugar de ganar Después del golpe planeado
espacio continuó tratando "dogmá­ por las blancas, l2:Jb5, se encontra­
ticamente" de atrapar la torre y por rían con el contragolpe d6­d5. En
eso fue castigado. Una conclusión este caso, es importante que el
muy tentadora, pero, lamentable­ peón de f4 esté defendido.
mente, demasiado precipitada,
puesto que se refuta con análisis. 23. ... :da
Resulta que, tras haber jugado 22
b4?!, Tarrasch no conservó menos 243
ventaja de la que habría conserva­
do jugando 22 c4. Si es así, ¿por
qué considero dudosa su jugada
(puesto que esa es la equivalencia
del signo ?!)?

Actualmente entendemos muy


bien (gracias, en buena medida, a
Lasker) que, al evaluar una deci­
sión concreta, es necesario tener
en cuenta no sólo su valor objetivo, Lasker prepara la ruptura c7­c5,
sino también sus aspectos psicoló­ que es el único recurso real con que
Formese su propia opinión 279
cuenta (si nos olvidamos de a4­a3, de c5 está clavado. Las blancas
seguido de lt:Ja4). La inmediata23 ... planean continuar su operación de
c5? sería refutadacon 24 lbb5. cazar la torre, jugando (en un orden
u otro) lbb5, l:[d3, lt:Ja3. A 24 ... .:ea
24. .:e3? sigue 25 ~d3 ~d8 26 lbb5, amena­
zando 27 e5 27 .:e3. En caso de
ó

Comentandoesta jugada, escribe 24 ... a3 25 lbb5 tba4 (25 ... c6 26


Réti: "Lasker ha superado a su opo­ ~xb6 cxb5 27 e5), no tiene sentido
nente, que no tiene defensa posicio­ jugar 26 l:[d4?, debido al sacrificio
nal contra la amenaza c7­c5. Por de calidad 26 ... lt:Jxc3! 27 .:xc4
consiguiente,Tarraschbusca la solu­ lt:Jxb5, con una sólida posición para
ción en una combinación que, sin las negras. Más fuerte es 26 e5!
embargo, como la mayoría de las dxe5 27 fxe5 'Wle7 28 .:xd8+ ~xd8
combinaciones,no tiene éxito". 29 e6 ~e7 30 'iVd3, con ventaja
decisiva (la torre y el caballo negros
Un caso típico, de nuevo, de están ahora fuera de juego.)
"sabiduría a posteriori". ¿En qué
se basa para afirmar que la posi­ Otra posibilidad para impedir la
ción blanca es desesperada? ruptura c7­c5 es la modesta jugada
Jugando, por ejemplo, 24 a3 c5 25 24 l:[b1 ! (señaladapor Chernin),des­
lbb5, ¿tienen, realmente, motivos pués de lo cual 24 ... c5 25 bxc5 dxc5
las blancas para incurrir en ries­ 26 e5 no sería bueno, ciertamente,
gos? Más bien, sucede justo lo para las negras. Las blancas,no obs­
contrario: serían las negras quie­ tante, proyectan .:e3 (quizá, primero
nes tienen que demostrar que dis­ 'ii'd3, y sólo entonces, .:e3), seguido
ponen de un camino hacia la igual­ de lt:Jd4­b5­a3. No es fácil oponersea
dad. También es perfectamente este plan con nada convincente.A 24
posible 24 e5 dxe5 25 .l:txe5. . .. a3 sigue, por supuesto,25 l:[b3.

En realidad, la cuestión aquí es Finalmente, debo mencionar


diferente: ¿cómo pueden obtener otra sugerencia de Makariev: 24
ventaja las blancas? Para hacerlo, l:[d3! Si 24 c5, entonces 25 bxc5
necesitan encontrar una defensa .:xc5 (25 dxc5 26 lbb5) 26 l:[b1,
posicional contra la amenaza c7­ ganando el peón de b 7.
c5. Contrariamente a la opinión de
Réti, tal defensa existe, y más de De modo que nos hemos conven­
una, por cierto. cido de que en el momento decisivo
de esta partida Lasker no sólo no
Rellstab sugirió una interesante superó a su oponentesino que, por el
y sutil jugada profiláctica: 24 ~e3! contrario, se encontró en una posi­
Ahora no es bueno jugar 24 ... c5, ción muy difícil. Tarrasch, por otra
en vista de 25 lbb5, donde el peón parte, había jugado de forma esplén­
280 Ataque y defensa

dida hasta este momento, pero aquí, junto homogéneo, con un solo plan
lamentablemente,cometió dos erro­ a lo largo de cada lucha. Normal­
res que cambiaron por completo el mente, comentaba las partidas de
curso lógico de la partida. otros grandes maestros en la misma
vena que las suyas. Aun sin negar
24. c5 la importancia educativa de tal
25. t2Jb5? método de anotación de partidas, es
imposible no ver, al mismo tiempo,
Tarrasch continúa la combina­ sus defectos, a los que, por cierto, el
ción errónea, iniciada en su jugada propio Lasker se refirió en su
anterior. Entretanto, como observó Manual de ajedrez: "El plan de toda
correctamente Teichmann, jugando una partida no debería estar condi­
25 bxc5! .i:.xc5 (malo es 25 ... dxc5? cionado a un motivo único, como
26 e5 ó 26 t2Jb5) 26 .líb1 t2Jc4 27 preconiza Réti. Tal motivo es dema­
~d3, seguido de t2Jd4­c2­e3, las siado flaco para este propósito. Las
blancas no quedarían peor en consideraciones de Réti son correc­
modo alguno. tas y válidas en tanto son respalda­
das con análisis. Pero cuando aban­
25. cxb4 dona el fundamento de los análisis
26. ~xd6 ~xd6 para extraer una conclusión audaz y
27. e5 l:txf4! generalizada, entonces sus argu­
mentos son erróneos".
Tarrasch había omitido, por
supuesto, este contragolpe. Pero Lo que más me interesa en aje­
su combinación hubiera sido inco­ drez es el problema de la búsque­
rrecta, aunque las negras no hubie­ da de la mejor jugada y de la toma
sen dispuesto de esta réplica. Muy de decisiones. La partida Tarrasch
fuerte era, por cierto, 27 ... l:.d 1 +!? ­ Lasker contiene algunos episo­
28 'ii'xd 1 'ti'c6. dios instructivos de esta naturale­
za. Por ejemplo:
Aquí concluiremos nuestro exa­
men de la partida y considerare­ 1. El audaz y nada convencio­
mos por qué el cuadro pintado por nal traslado de la torre negra a la
un sutil connoisseur como Richard quinta fila, con el propósito de cam­
Réti estaba tan equivocado. biar la situación del tablero y dis­
traer a las blancas del ataque al rey
Es característico de todo jugador contrario.
ver en cada material que esté estu­
diando precisamente aquello que 2. La conexión entre el error
está buscando. En su propio juego cometido por Lasker, en su jugada
de torneo, Réti siempre trató de pro­ 19, y su estilo de juego. La compa­
ducir partidas que formasen un con­ ración lógica de las diversas posibi­
Formese su propia opinión 281

lidades al calcular variantes, que pias fuerzas. Estas piezas, que


podía haber ayudado a las negras deben disponerse al sacrificio, se
a preferir 19 ... a5!? antes que la convierten en "desesperadas". El
jugada de la partida. jugador de ajedrez necesita man­
tenerse alerta ante posibles mani­
3. El problema de la elección de festaciones de actividad por parte
las blancas en su jugada 22, de tales piezas y peones, antes
teniendo en cuenta la intervención de que sucumban. Tarrasch no lo
de factores psicológicos al elegir hizo ...
un plan. Nótese, en particular, que
aquí no es posible decir, de forma Tras haber estudiado una partida
inequívoca qué es mejor y qué es e identificado las ideas que nos inte­
peor. En ajedrez nos enfrentamos resan, resulta útil buscar o recordar
constantemente a problemas como otros casos sobre el mismo tema.
éste, que no tienen una solución Será interesante, por ejemplo, com­
precisa. Estos problemas, a menu­ parar la partida Tarrasch ­ Lasker
do resultan ser los más interesan­ con el siguiente final.
tes e instructivos.
Levitina - Alexandria
4. La calidad del "pensamien­ Match de Candidatas (11)
to profiláctico", que debería Dubna 1983
haber urgido a las blancas a
tomar la decisión correcta en su 244
jugada 24.

5. El golpe final, infligido por la


"torre desesperada". El término
"desesperada" ( en español en el
original, es decir, en el supuesto
español adoptado en Estados
Unidos. La palabra empleada es
"desperado", muy habitual inclu­
so en títulos de westerns cinema­
tográficos. Así lo escribe el autor El peón de c4 está atacado. Las
en su original ruso. N.O. T.) fue blancas (que, por cierto, se encon­
sugerido por Lasker. En el trans­ traban apuradas de tiempo) tenían
curso de una partida, determina­ que ocuparse también de la manio­
das piezas y peones pueden con­ bra 0Jc7­a6­b4(b8)­c6 que, de lle­
vertirse en los puntos débiles de varse a cabo, le daría ventaja a las
la posición propia, bien porque negras. Levitina jugó:
sean vulnerables, bien porque
dificultan la interacción de las pro­ 22. lle4?!
282 Ataque y defensa

Después de esta jugada, 'ifxa2 i.xg5. Para ser sinceros,


Alexandria se olvidó de la manio­ debo observar que continuando
bra del caballo, porque le pareció con 25 'iVd7! (en lugar de 25
imposible resistirse a un plan ten­ 'ifxa2?) 25 ... 'ifxd7 26 l:.xd7 i.xg5
dente a encerrar esta torre en la 27 l:Ihxh7 i.f6 28 l:Ixc7 i.d4 29
banda. líh6, las blancas podrían haber
hecho tablas.
22. ... f5!?
25. 'iVxg5 l:Ia7
22 ... lZJa6!?
Si las negras consiguen jugar
23. l:.h4 i.f6? lZJa6 y l:Id7, su posición sería inme­
diatamente ganadora, pero...
Las negras deberían haber juga­
do el caballo. El cambio de alfiles se 26. l:Id6! lZJa8?
basa en la lógica estandar de tales
situaciones: es necesario cambiar el Una jugada errónea por princi­
mayor número posible de piezas pios: ¿a quién le importa el peón
buenas del oponente, a fin de dejar­ de b6? Más lógica era 26 ... lZJa6.
le sólo con las malas. Pero tras la Pero resulta que tampoco
desaparición de los alfiles, el rey tiene ninguna significación espe­
negro se vuelve vulnerable y eso cial, porque las negras han
resulta ser un factor importante. jugado demasiado "tranquilamen­
te" y ahora deben pagar las con­
Pero Alexandria no era la única secuencias.
que evaluó incorrectamente la
posición. En este momento, sus 245
entrenadores ( el autor y los gran­
des maestros Viacheslav Eingorn y
Semion Palatnik) presenciaban la
partida en la sala de demostración,
comentando el transcurso de la
misma y pensando exactamente
igual. Era la torre de h4 lo que nos
había hipnotizado. Después de la
partida, comencé a entender mejor
cómo debió sentirse Tarrasch.
{P) 2.53 ¿Cómo deben
24. i.g5 i.xgS continuarlas blancas?
Ambas jugadoras omitieron una Las blancas tienen dos piezas
posibilidad táctica: 24 ... l:.xa2!? 25 "desesperadas" a la vez: la torre
Formese su propia opinión 283
de h4 y el alfil de h3. Su tendencia plificar la partida, ni trasladar rápida­
a sacrificarse a sí mismas debe ser mente el caballo a una mejor posi­
seriamente considerada por ambas ción (aquí, tras haber jugado el
partes. Sin embargo, ni Levitina ni caballo a a6, seguido de 28 ... lt:lb4
Alexandria estaban lo bastante ó 28 ... ctJb8, en lugar de la última
familiarizadas con las ideas de jugada, las negras hubieran logrado
Lasker, de modo que no percibie­ una posición ganadora). Las blan­
ron una bonita combinación que cas, entretanto, hubieran empleado
planeaba sobre el tablero. Pero los un útil (aunque lento) plan de
espectadores tampoco la vimos y acción: g3­g4­g5, seguido de l:.h6 y
yo sólo la descubrí después de la h2­h4­h5, o bien f3­f4 y ~h3.
partida.
En apuros de tiempo, el juego
Las blancas podían haber logra­ siguió así:
do una posición ganadora con 27
i..xf5!! exf5 28 l:.xh7!! lixh7 (28 ... 29. ~g2? l:.xa4!
~xh 7 29 l:Ixg6 ~h8 30 l:.h6+ l:.h7 30. l:.d7 l:.e7
31 'ik'f6+ ~g8 32 l:.g6+) 29 l:.xg6+ 31. l:.d8+ ~f7
~f8 30 l:.g8+ ~f7 31 ¡vg6+ ~e 7 32 32. l:.e4
'ii'xh7+. Está claro que la misma
combinación hubiera sido posible Las blancas no han explotado
con el caballo negro en a6. las ventajas psicológicas de su
torre "laskeriana", aunque podían
27. 'ii'd2? haberlo hecho y ahora, aprove­
chando la ocasión, regresa a casa ..
Desde un punto de vista posi­
cional, ésta es una jugada razona­ 32. lt:\c7!
ble, impidiendo el cambio de torres. 33. l:.e1 ?! l:.xc4
Pero, por supuesto, i no es la mejor
jugada! Las negras tienen ventaja deci­
siva. No obstante, esta aventura no
27. 'ilc7 fue el punto final y, más tarde,
Alexandria cometió un error de
Con la amenaza 28 ... l:Ixa2. bulto en el zeitnot, que le costó el
punto entero.
28. a4 'ii'g7
El final que acabamos de exa­
Con idea de 29 ... 'ifa1 + y 30 ... minar demuestra, de modo con­
'ifxa4. A pesar de la expuesta posi­ vincente, la necesidad de estar
ción de la torre en h4, después de familiarizado con la herencia clá­
29 i..f1 ! las negras, aparentemente, sica. Situaciones que se han pro­
no tienen ventaja. No podrían sim­ ducido en partidas de los grandes
284 Ataque y defensa

jugadores del pasado se repiten,


como hemos podido ver, incluso EJERCICIOS PARA
hoy en día.
ANÁLISIS

(E) 2.10

246

El caballo negro está atacado.


Es posible, por supuesto, retirarse
a g5, pero hay otras posibilidades
que merecen consideración.

¿Qué le recomendaría
usted a las negras?
(E) 2.11
Ejercicios para análisis 285
¿Deben las negras apresu­
rarse a contraatacar con 18 ...
b4, o es mejor optar por la
jugada defensiva 18 ... i.e8?

(E) 2.12

248

Las negras se enfrentan a una


difícil elección. Pueden jugar tran­
quilamente, pero también disponen
de una espectacular ruptura en el
flanco de rey: 20 ... g5.

¿Qué decisión tomaría


usted? ¿Cómo se defende­
ría, con blancas, en caso de
20 ... g5?
Soluciones a los
ejercicios analíticos
(Un asterisco indica que la posición sólo se produjo en los análisis}

(E) 1.1 31. l:.f4


Petrosian - Dvoretsky
(Blitz, Liepaia 1975) En caso de 31 . . . c6 32 bxc6
bxc6, las blancas proceden a un
Al principio me pareció que las contraataque decisivo con 33 'ii'a4!
blancas podían defenderse con 27 @g7 34 ~a8!
l:.a8+ @xg7 28 'ii'a1 + @h6 29 'iVc1 !
e3 30 ct:Jxe3, pero pronto encontré Es una vergüenza, pero tengo
la jugada ganadora: 28 ... l:.f6! que admitir que la combinación
negra podía haber sido refutada.
Mucho más fuerte era:
(E) 1.2
27. Jte5!! 'iVxe5 Dvoretsky- Volovich
28. l:.a8+ (Campeonatode la URSS,
Jarkov1967*)
¿ Qué pueden hacer ahora las
negras? Después de 28 ... @g7 29 1. l:.h7+! @xh7
'iVa 1, y si 28 ... @f7 29 ct:Jxf4 'i!Vxf4 2. ..ítf5+ @g7
30 l:.f1, cambiando damas. 3. Jtxe4

28. ~f8 Las negras pierden pieza.


29. l:.xf8+ @xf8
30. l:.f1+ @g8 (E) 1.3
Dvoretsky- Rafalsky
O bien 30 ... @g7 31 'ii'a1 (Blitz, Moscú 1967)
288 Soluciones a los ejercicios analíticos

1. 'ifxf6! .:txd1+ También era desesperado 14


2 . .:xd1 gxf6 t2Jg5 h6 15 t°tJe6 'iff6 16 lt:Jxf8 l:.xf8
3. l!td8+ ~g7 17 'iVe2 lt:Je5.
4. lt:Jf5+ ~g6
5. ltg8+ @h5 14. g6!
6. g4++ 15. ~h6 'ifd7
16. 'ii'h4 ~xd2
(E) 1.4 17. ~xd2 ltJe5
Dolmatov ­ Lautier 18. lt:Jg5 i:tf2+
(Reykjavik 1988) 19. ~c1 ltJxd3+
20 @b1 lt:Jxb2
21. lt:Jc6!!
Las blancas se rindieron.
Mucho más flojo era 21 %:txf6
~xf6 22 lt:Je6 'if g6 23 'ii'xg6 hxg6 (E) 1.6
(23 ... fxg6) 24 lt:Jxf8 ~xf8! 25 ~b4 Voloshin ­ Dvoretsky
.:ea 26 ~xd6 .:e2. (Moscú 1970)

21. bxc6 Si las negras no capturan en c3,


22. ~xf6! entonces su estructura central se
vendrá abajo. Pero si toman, ¿cómo
A 22 ... gxf6 sigue 23 'ii'g3+ @h8 contestar a 27 .:xd5? Una combina­
24 'iVg5, o bien24 'iVf4(h4). ción es la solución al problema.

22. cxd5 26. dxc3!


23. ~xd6 27. l:txdS

Las negras abandonaron. 27 bxc3 'it>e6, con excelente


posición para las negras.
(E) 1.5
Kupreichik ­ Yusupov 27.... <;i;e6
(Zonal de Erevan 1982)
De otro modo, 28 bxc3.
12. ... lt:Jd5!!
28. .:ed1 c2!
El caballo se dirige a e3, y no puede 29. l::td6+ ~e7!
capturarse, debido al mate: 13 exd5
'iVxd5 14 t°tJf2 .:aes+ 15 tZJe4. :Xe4+ 16 ¡La idea de la combinación! Era
dxe4'ii'xe4+.En la partida siguió: malo 29 ... <;i;f5, por 30 l:tc1.

13. 'iih5 lt:Je3 30. .:t.xd7+ ~ea


14. <;i;e2
Soluciones a los ejercicios analíticos 289
Las negras recuperanla torre, con Botvinnikno sólo cometió un error
un final de torres más o menos igua­ en la partida, sino también en sus
lado. La partidafinalizó en tablas. análisis, donde indica 24 i.d5+! (el
signo de admiraciónes de Botvinnik)
(E) 1.7 24 ... :Xd5 25 'ñe7, pero en este caso
Dvoretsky ­ Katalymov las negras podían salvarse con 25 ...
(partida amistosa, Riga 1977) tt:Je2+! 26 ~1 (no 26 .:7xe2? ~d1 !, ni
26 ~ 1 xe2? ltd 1 + 27 ~g2 i.c6+ 28 f3
22. 'iixd7+!! ~xd7 i..xf3+) 26 . . . :tf? 27 1:xfl ~xfl 28
'ilixh7+ <itf8 ( descubiertopor los alum­
O bien 22 ... :Xd7 23 ~c8+ hc8 24 nos de la escuela Dvoretsky­Yusupov
líxc8+ l::td8 25 i.c6+ ~ 26 ID<d8++. al realizarsus tareas para casa).

23. l::lc7+ @e8 24. l:tf7


24. d7 + ! :xd7 25. i.d5!
25. J:.c8+ .txc8
26. ~xc8+ l:td8 También es ganadora la línea
25 l:.xf7 tt:Je2+ 26 :xe2 'ñd 1 + 27
27 .i.c6++ .1i.f1 .:txf1 + 28 @xf1 'ii'd1+ 29 l:.e1
i.b5+ 30 @g2'iVd5+31 f3 (o bien 31
(E) 1.8 @h3) 31 . . . 'ii'xf7 32 'iVf4, pero 25
Botvinnik ­ Smyslov it.d5! es más sencillo y convincente.
(Campeonato Mundial,
18º Partida, Moscú 1958) 25. tt:Jf3+
26. @h1 'iYxf2
En la partidasiguió:23 i.h3? tt:Je5 27. i..xf7+ @h8
24 tt:Jxe5 fxe5 25 f4? (25 f3! i.d7! 26 28. l:e8+!
ll 1 e2, con igualdad) 25 ... i.c6 26
'ilig5?!, y aquí Smyslov dejó escapar "Mi enfermedad crónica ­débil
su oportunidad, con 26 ... l:.de8?, visión combinativa­ fue la culpa­
cuandopodía haber ganadocon 26 ... ble". Así fue como resumió este
:S.d2! 27 i.e6+.:m 28 i.xfl @xfl. episodio Botvinnik.

Pero antes las blancas también (E) 1.9


habían dejado escapar la victoria: lvanchuk ­ Dolmatov
(lnterzonal de Manila 1990)
23. tt:Jd4! ! tt:Jxd4
La posición negra es alarmante.
Si 23 ... cxd4, entonces24 i.d5+! Malo sería 1 O ... f6? 11 'iVh5+ 96 12
:Xd5 (o bien 24 ... @h8 25lle7) 25lle8! tt:Jxg6. Si las negras preparan la
jugada f7­f6 con 10 ... 96, entonces
24. :e7! 11 ~e1 f6 (a 11 ... i..g7 sigue la
290 Soluciones a los ejercicios analíticos

misma respuesta) 12 c2Jxc6! i.xc6 13


'iVf1. Finalmente, en caso de 10 ... 13. ... 'ii'e8!
'iVe6 11 lie1 i;_e7, las blancas conti­
núan con 12 c2Jb3 (también es posi­ Otra sutil jugada defensiva.
ble 12 'i!Vf1 de inmediato) 12 ... c5 13 Hubiera sido prematuro jugar 13
'ii'f1, con peligrosas amenazas. .. . «crr. en vista de 14 'i!Va6,
pero ahora las negras están listas
¿Hemos tenido en cuenta todas para jugar 14 . . . @c? 15 'iVa6
las jugadas? No, hay otra, que se 'iVc8! Lamentablemente, aquí la
le escapó a lvanchuk, y que partida llegó a su punto final, por­
Dolmatov encontró ante el tablero. que los jugadores acordaron
tablas. Dudo de que las blancas
10. ... @d8!! tengan suficiente compensación
por la pieza.
Las negras plantean la amenaza
11 ... f6. Puesto que el final resul­ Mi impresión se vio confirmada
tante de 11 !:.e 1 f6 le ofrece a las después de la partida Svidler ­
blancas escasas perspectivas ( el Dolmatov (Haifa 1995), cuando le
peón extra será defendido con ... c6­ propuse al joven talento y gran
c5), lvanchuk tuvo que decidirse maestro de San Petersburgo, con­
por un discutible sacrificio de pieza. tinuar la partida lvanchuk ­
Dolmatov como una forma de ejer­
11. ctJb3 f6 cicio analítico.
12. i.g5
14 l:.fe1 ~c7 15 'iVf3. En la
Era digna de considerar la reco­ variante 15 'ii'a6 'iVc8! 16 'iVxc8+
mendación de Anand, 12 f4!? l:.xc8 17 c2Jf7 c2Jh6! 18 c2Jxh8 i;_b4,
las negras conservan la pieza de
12. fxg5 ventaja. 15 ... ii.b4!? 16 'ii'g3
13. c2Ja5 .td6 17 c4 c2Jf6 18 c2Jaxc6. En
caso de 18 c5, después de 18 ...
13. c2Jxd4 <:J;;c?. i;_xe5 19 l:.xe5 c2Jh5! 20 l:.xe8 (20
'iVxg5 h6! 21 'ifxh5 'iVxh5 22 l!xh5
g5) 20 ... c2Jxg3 21 lixh8 lixh8 22
hxg3 lib8, y las negras ganan el
final.

18 ... c2Je4 19 lixe4 dxe4 20 c5


.txe5 21 c2Jxe5 ~ca 22 c2Jc4 f!Je7
23 c2Jd6+ ~d8 24 'iVb3 .i.c6 25
'iVc4 'iVf6. Las blancas abandona­
ron.
Soluciones a los ejercicios analíticos 291

(E) 1.10 (E) 1.12


Mochalov - Dvoretsky G. Kuzmin - Dolmatov
(Minsk 1972) (Minsk 1982)

Aquí jugué de forma descuidada Una insignificantedistancia sepa­


22 ... ~98?, subestimando23 :xfü! ra a la victoria de la derrota: sólo una
gxf6 24 'iVd7. Si ahora 24 ... lbe8, jugada. Jugar directamente al mate
entonces 25 'iVb 7 :d8 26 'iVxb6, con con 25 l:.xd8?l:.xd8 26 'iVh6 conduce
una rica cosecha de peones negros. al resultadoopuesto:26 ... 'iVxb1 +! 27
Pero también después de 24 ... 'iVd2 ~xb1 .ñd1+ 28 'iVc1 .ta2+! Pero la
25 'ii'xd6 (no es menos fuerte 25 .ñf3) elecciónde Kuzmin,25 .l:.hd3?no fue
25 .. . 'iVxc3 26 'iixf6, las blancas mejor, en vista de 25 ... i..a2! El cál­
obtendríanuna posiciónganadora. culo de la variante 26 'ii'h6 'ii'xb1+ 27
~d2 .:.Xd3+ 28 cxd3 'iV~b2+, seguido
Por supuesto,tenía que haber pre­ de 29 ... 'ifxf6, le convenció de que
venidoel sacrificio de calidad, jugando. debía rendirse. Pero con

22 .... l:.h6! 25. :dd3!!

La posición negra es preferible. Con la irresistible amenaza 26


'iVh6, las blancas habrían forzado
(E) 1.11 la capitulación de su oponente.
Gorelov - Dvoretsky
(Moscú 1976) (E) 1.13
Klovsky - Dvoretsky
Las negras habían planeado las (Spartakiada de la URSS,
jugadas @d7, 'iVh5 y :g4. Pero ¿cuál Moscú 1979)
de ellas realizar primero?
Las negras están mejor. Si, a 26
Un error sería 21 ... ~d7?, debi­ 'ii'd6, mi oponente estuviese
do a 22 lt:Je4! Pero también en caso obligado a jugar 27 'iYe2, entonces,
de 21 ... :g4? las blancas compli­ con 27 ... 'iv'c6, incrementaría mi
carían el juego con 22 'iVf3 ~d7 23 ventaja posicional. Pero era preci­
lt:Je4!, o bien 22 ... lbe7 23 b4! En so examinar la respuesta más
vista de estas variantes, elegí el apremiante, 27 e4!
orden de jugadas más preciso:
Parece tentador 27 . . . fxe4 28
21 .... 'iih5! fxe4 lbf6 29 e5 'ii'd5 30 'iVd3+
'ii'e4+, con una clara ventaja negra.
Con idea de seguir con ~d7, Pero en lugar de 29 e5?, las blan­
:g4, l:.bg8, quedando con ventaja. cas pueden jugar 29 'iVd3!, y si 29
... 'ifc6, entonces 30 d5. A la inme­
292 Soluciones a los ejercicios analíticos

diata 27 ... ltJf6, sigue también 28 24. :d1! exd5


'ifd3! Por ejemplo: 28 ... 'ii'xh2 29 25. ltJxd5 :S.f7
exf5, con una posición confusa. 26. l:.xd3

De modo que, tras 26 ... 'vi'd6? Ha surgido un final complicado,


27 e4!, las negras no consiguen con posibilidades para ambos ban­
bloquear con éxito los peones ene­ dos. Alburt eligió un plan incorrecto
migos y el juego se agudiza, lo que y yo conseguí ganar: 26 ... l:.e8? (lo
significa que las negras no deberí­ correcto es 26 :af8) 27 :d4! (no
an realizar aquella jugada, y que permitiendo 27 J:.e4) 27 @g7
deben buscar una alternativa fia­ 28 b4 l:.f5 29 b5 .:te5? (29 ~e6)
ble, que satisfaga los requerimien­ 30 c6 bxc6 31 bxc6 ~ca (31 ...
tos de la posición. l:te4 32 ltJc7!) 32 c7 @f7 33 e4
~ee8 34 :a4 ~as 35 l:ta6! ¡le6 36
En la partida siguió: Jlxa7 l:lc8 37 ~f2 ~ea 38 a4 ~d7
39 as ~d6 40 :a6+ ~es 41 l:.xe6+
26. ltJf6! ~xe6 42 a6 @d6 43 a7 .Sf8+ 44
27. b3?! 'iid6! ~e3 ~c6 45 c8'if+. Negras rinden.
28. ¡f e2 'iVc6

Y las negras obtuvieron una (E) 1.15


apreciable ventaja posicional. Yusupov ­ Lputian
(Campeonato URSS,
(E) 1.14 Primera Liga, Frunze 1979)
Dvoretsky ­ Alburt
(Campeonato de la URSS, 23. ltJxc3!
semifinal, Voronezh 1973)
Esta sencilla jugada es tam­
Es tentador mantener los peones bién la mejor. A 23 ... ~e5 eran
conectados en el centro, pero un fuertes tanto 24 e4, con idea de
examen inmediato le permite a las ltJd5, como 24 'iYe2!? (amena­
blancas descartar esta idea. 24 d6? zando 25 'Wg4+), seguido de
l:.f5 25 b4 a5, y la cadena de peones 25 'ii'c4.
blancoses destruida.24 e4? exd5 25
exd5 (25 ltJxd5 :f7 y 26 ... ~e8) 25 ... Yusupov quería más y jugó 23
l:.f4!, seguido de .:tc4 .:[d4.
ó ¡fe4?, atacando el alfil y ambas
torres simultáneamente. Sólo
Puesto que no tiene especial contaba con 23 ... 'iiVd8 y, lamen­
sentido jugar 24 ltJe4 :lf5, a las tablemente, había subestimado el
blancas sólo les queda un plan: eli­ contraataque de su oponente: 23
minar el peón d3 lo más rápida­ ... .:cd8! 24 'ifxe7 (24 ltJxc3 'ii'xc3
mente posible con la torre. 25 'ii'xe 7 sólo basta para igualar)
Soluciones a los ejercicios analíticos 293
24 ... c2 25 l2:)b2 ~c3 26 'ii'b7 {E) 1.17
l:í5d7 27 'iib5 a6 28 'i!Yb6 ( si 28 Gutman ­ Razuvaev
'ifc4?, no 28 ... 'ifxb2? 29 !:ta2, (Copa de la URSS, Tibilisi
con ventaja blanca, sino 28 ... 1976)
'ifxc4 ! 29 l2:)xc4 l::ld 1 30 l2:)b2 Iha 1
31 .llxa 1 .:t.b8) 28 ... .:.d6. Tablas, Las negras no deberían tomar
en vista del ataque continuo sobre en b4.
la dama: 29 'ifb7 J:t6d7
30 °ifb6 :d6. 10. .txb4?
11. i..xf6 gxf6
{E) 1.16
Gutman ­ Dvoretsky 11 . . . 'ii'xf6 12 l2:)xd5 es clara­
(Tbilisi 1979) mente mejor para las blancas. Las
blancas recuperan el.peón con una
Si las negras retiran la dama de pequeña combinación, basada en
la diagonal h3­c8 (por ejemplo, con un ataque doble.
22 ... 'ii'e7), las blancas disponen
del truco táctico 23 l2:)f6! gxf6 (23 ... 12. l2:)xd5!1
.txc1 24 l2:)xh7; 23 ... l2:)e6 24
i..xe6) 24 i..xf4, con la amenaza 25 En la partida Lev Gutman no
l:.d7. Esto significa que es preciso encontró la combinación, y jugó 12
elegir entre las casillas e6 y f5. 'ii'b3?, y después de 12 ... i..xc3 13
l2:)xc3 c6 14 'iVd1 f5 15 'iVh5 'iif6,
En la partida siguió 22 ... 'ii'f5? no consiguió una compensación
23 gxh6 'iWg6 (23 ... gxh6 24 i..xf4 real por.el peón sacrificado.
'ii'xf4 25 'ii'e3) 24 l:ld71 l2:)e6 25
hxg7+ l2:)xg7 26 i..d21 i..xd2 27 12. 'iYxd5
'ii'xd2 lif3 28 ~h2, con una posi­ 13. 'iWa4
ción confusa.
Después de, por ejemplo, 13 ...
22. ... 1Ve6! i..h3 ( o bien 13 . . . i..e 7 14 'ifxe8
i..h3 15 l2:)f4!) 14 l2:)f4 'ifa5 15 'ii'xa5
Dejando libre la columna f para .txa5 16 l2:)xh3, y la tarea está ter­
la torre. En este caso, las negras minada. Esta variante se produjo
podían haber logrado ventaja des­ en la partida Bareiev ­ Lputian,
pués de, por ejemplo, Montecatini Terme 2000.

23. gxh6 gxh6 Sin embargo, Gari Kasparov, en


24. i..d2 .txd2 sus análisis a la 15ª partida de su
25. 'ii'xd2 i:;If31 match contra N. Short (Londres
1993), recomendó la jugada 10 b4!,
induciendo a las negras a jugar 1 O
294 Soluciones a los ejercicios analíticos

. . . a6, cayendo así dentro de las nente: 31 p4? dxc4 32 bxc4 i.f5 33
intenciones contrarias. i.e2 c2Jf7? (33 ... i.g4! hubiera sido
confuso) 34 g4! c2Jxg5 35 gxf5 c2Je4
(E) 1.18 36 f6! i.d7 37 i.f2 .:d2 38 .:ae1
Jodos ­ Mikenas c2Jxf6 39 i.f3 c2Jh5 (más tenaz era 39
(Campeonato de la URSS, ... c2Jfd7) 40 i.xh5 gxh5 41 f5 c2Jxc4,
Erevan 1962) y las negras se rindieron.

En la partida siguió 25 ... i.a8? (E) 1.20


26 f3 :xe5 27 .:c7, y las blancas Bareiev ­ Dolmatov
transformaron su ventaja posicio­ (Campeonato de la URSS,
nal! en victoria. Kiev 1986)

Las negras podían haber logra­ Las piezas negras están dis­
do tablas, sacrificando el alfil: puestas para abalanzarse sobrela
dama enemiga, extraviada en su
25 .:xe5! territorio. Pero la caza no es tan
sencilla. En la partida siguió 26 ...
Por ejemplo: 26 c2Jxb7 l:.d5 27 .l:.a8? 27 'iVb7 .tes (27 ... J:!cb8? 28
g3 :d?, o bien 26 f3 .l:.d5! 27 c2Jxf7 lbf5!; 27 ... i.g6? 28 'ifxb5) 28 'ifb6
~xf7 28 .:e 7 + ~f6 29 ~xb 7 .:d 1 + :xa2 29 .:a1, con una posición
30 ~f2 l:.d2+ 31 ~g3 .:xb2. confusa.

(E) 1.19 Para atacar la dama con las


Dolmatov ­ Yurtaev torres es necesario privar antes al
(Clasificatorio para el caballo blanco de la casilla f5.
Mundial Juvenil, Sochi 1978) Dolmatov consideró 26 . . . i.d7?,
pero la descartó, en vista de 27 e4!
31. e6! i.xe6 l:a8 28 'ii'b7 .:cb8 29 e5! 'iie6 30
32. .i:Iae1 i.d7 'iic7. Las negras disponían, sin
33. .:txe8+ i.xe8 embargo, de una continuación
34. .:e1 .tc6 ganadora.
35. i.d4
26. i.96!!
Puesto que las negras no pueden
jugar 35 ... .:d7?? 36 lle8++, las blan­ Ahora, después de 27 e4 .:a8
cas ganan calidad,sin que las negras 28 e5 28 'ifb7 .:cb8 29 e5, la
ó

tengan una compensaciónreal. dama negra tiene que retirarse a


d8, pero la dama blanca no tiene
Lamentablemente,Dolmatovjugó casillas de retirada. Igual de deses­
con menos energía y sólo consiguió perado es 27 'iVa5 tbc6 28 'ii'a6
el éxito gracias a un error de su opo­ líe?! 29 e4 ~a7 30 e5 ¡ge6(d7).
Soluciones a los ejercicios analíticos 295

(E) 1.21 de 40 ... e5! 41 fxe5 ~e6 42 ¡[c5 ~5.


Dvoretsky ­ Alburt
(Campeonato de la URSS, Otro posible intento era 36
Erevan 1975) l:.c6!? d3 37 "iie7! (a 37 'ifxh5
sigue 37 ... l:.xc7, pero no 37 ...
Las blancas necesitan hacer d2?, por 38 l:.h6! gxh6 39 'ii'g4+) 37
algo, ya que su oponente pretende ... d2 38 'i!Vd7 l:.xc7 39 lixc7 ~xc7
jugar 36 . .. d3. Parece tentador 40 Wixc7 d1~. con un final de
jugar 36 'ii'f5 l:.xc7 37 l:.b1, pero las damas que es tablas.
negras disponen de la bonita defen­
sa 37 ... l:.d7!! 38 'i!Vxd7 (38 ~b8+ (E) 1.22
l:.d8) 38 ... 'i!Vxa2+ 39 ~h3 'ifxb1, Dolmatov ­ Lputian
con un final de damas ganado. (lnterzonal de Manila 1990)
1

Una vez encontrada esta varian­ Las blancas tienen un peón de


te, la solución está clara: es preciso ventaja, pero las piezas negras son
mover el rey para impedir el jaque. activas y la amenaza 'i!Vb2 resulta
desagradable. Dolmatov encontró
36. @h3! el modo de aliviar la tensión en su
propio beneficio.
Si ahora 36 ... d3?, entonces 37
°iif5! l:.xc7 38 l:.b1 96 39 ~b8+ @g7 25. lbd4! 'iYb2
40 'if e5+ f6 41 'iVe8, con ataque de 26. l:.e1 lbxd4
mate. Las negras tienen la interesan­ 27. l:.xd4 l:.xd4
te posibilidad37 ... 'iVa6!?, y después
de 38 'i'xd5 ~e6+, o bien 38 l:.b1 96! Era malo 27 ... 'i&'xc2 28 l:.xc4+
39 'iVxd5 (39 'iVd7 d2 40 l:.b8 d1'iV) dxc4 29 J:.c1.
39 ... @g7 40 l:.b8 d2! Pero las blan­
cas pueden mejorar su juego con 38 28. 'iVxd4 'i&'xc2
l:.c6! 'ifb7, y ahora no 39 'iYxd5?d2!,
sino 39 l:.d6! (K. Neat) 39 ... l:.f8 (39
. . . 'iVxc7 40 l:.d7) 40 .:d7 d2 (40 ...
'ti'c8 41 'i!Vxd5) 41 .:.xf7!

En caso de 36 ... g6?, las blan­


cas juegan 37 l:.c6, con la amena­
za 38 l:.xg6+.

La partida finalizó como sigue: 36


... 'iYb6! 37 'ifxdS 'ife6+ 38 'ifxe6
fxe6 39 f4 <itfT. Tablas. No quise
arriesgarmea jugar 40 @h4, a causa 29. ~h2!!
296 Soluciones a los ejercicios analíticos

La clave de la operación concebi­ Si 25 fxe4, entonces no 25 ...


da por Dolmatov. La apresurada 29 ~xb4?, en vista de 26 tbf5+, sino
l:.e3? habría conducido a una posi­ antes el jaque intermedio 25 ...
ción confusa después de 29 ... 'ii'b 1 + i..g4+!, y sólo después de 26 lt:Jf3,
30 @h2 c2 31 .:t.c3+ @b7, y si 32 'ii'd2, 26 ... .:xb4, con ventaja.
entonces 32 ... i.a4. Pero ahora las
blancas amenazan 30 ~e3, ganando 25 :a2+
el importante peón de c3. Por ejem­ 26 l:¡d2
plo: 29 ... @b7 30 .:e3 ID<f2 (30 ...
'ii'd2 31 l:te3) 31 i.xf2 'iixf2 32 'ti'xc3 También es malo 26 @f1 exf3.
~xh4+ (no 32 ... d4 33 'ii'xd4 i..c6,
debido a 34 l:.e4!) 33 .l:.h3, donde las 26. exf3+
blancas tienen excelentes posibilida­ 27. gxf3 ~xd2+
des de victoria. 28. @xd2 @d6

29. 'i!Vd2 Con un peón blanco en b5, ganar


30. 'ifxd2 cxd2 el final de piezas menoreses técnica­
31. l:.d1 @b7 mente elemental. El juego siguió así:
32. l:xd2 29 b6 @c5 30 @c3 @xb6 31 e4 (31
@c4 i..e6+; 31 ~b4 g5; 31 lt:Jb3 i..e6)
Y Dolmatov convirtió en victoria 31 ... g5 (más preciso que 31 ... @c5
su peón extra. Como hemos podi­ 32 lt:Jb3+ y @d4) 32 @b4 i..e6 33
do ver, a veces el propio rey puede lt:Je2 @c6 34 f4 @d6! 35 fxg5 hxg5
ponerse a cubierto de jaques des­ 36 @c3 ~e5 37 @d3 i.d7! 38 lt:Jd4
agradables en el momento culmi­ ~4 39 lt:Jb3 ~3 40 lt:Jc5 i.c8 41 e5
nante de una combinación, no g4. Las blancas se rindieron.
necesariamente antes de iniciarla.
{E) 1.24
{E) 1.23 Wahls ­ Dreiev
Simic ­ Dvoretsky (Campeonato de Europa
(Match URSS ­ Yugoslavia, Juvenil 1988/89)
Tallinn 1977)
Sería bueno para las negras
Las negras quieren cambiar jugar g5­g4, para capturar luego el
torres, a fin de llevar su rey hacia el peón de h5. Pero si 31 ... g4?,
centro del tablero. Pero el inmedia­ sigue 32 lt:Jxg4! fxg4 33 i.xg4 y los
to cambio de torres no ofrece gran peones blancos son peligrosos,
cosa: primero es necesario provo­ puesto que las negras no pueden
car el avance del peón blanco b. jugar 33 ... lt:Jg7? 34 i.c5.

24. .:a4! 31. lia2!


25. b5 32. i.f3
Soluciones a los ejercicios analíticos 297
Otras jugadas no son mejores. 28. dxc5
29. dxc5
32. ... g4
Si ahora 29 ... '2Jf5, entonces 30
Ahora, después de 33 t2Jxg4 fxg4 '2Jexg51. El peón d4, que el caballo
34 i..xg4 tbg7!, el golpe 35 i..c5 ya negro se disponía a capturar, ha
no es peligrosoy los peones blancos desaparecido del tablero.
podrán ser detenidos con éxito.
29. '2Jd5
33 i..g2 i..xh5 34 '2Jf1 i..e8 35 30. tbd6 'ifxd6
i..f2 i..c6 36 tbe3 l;ta3! 37 i..e1 31. cxd6 Iixc2
tbc5 38 i..f1 ~f7 39 tbc2 :as 40 32. i..xc~ i..b2
tbd4 tbb3 41 tbxb3? (más tenaz 33. l'.tcd1
era 41 ~b1 '2Jxd4 42 cxd4) 41 ...
cxb3 42 ~b1 Jla4! 43 c4 ilc8 44 Y las blancas, con calidad de
~a1 b2 45 :b1 dxc4 46 ~xb2 c3 ventaja, ganaron fácilmente.
47 ~b4 c2 48 i..d2 :ct.d8! 49 i.e3
i:.d1 ! 50 .l:.xa4 '2Jd5! 51 lia7+ 'it>g6
52 .:as+ ~h5 53 ~f2 (la última (E) 1.26
esperanza: 53 tbxe3? 54 i..b5 Reich ­ Dolmatov
l:td8 55 l:.c6) 53 :txf1 +. Las blan­ (Passau 1996)
cas se rindieron.
El punto neurálgico de la posi­
(E) 1.25 ción es la defensa del peón e3, que
Dolmatov ­ Kuzmin las blancas amenazan con captu­
(Kislovodsk 1982) rar, moviendo el caballo de c3.
Existe también la posibilidad 25
Es tentador 27 '2Je4, pero las tbe6 i..xe6 26 ~xe3. Para provocar,
negras defenderán el peón débil de precisamente, esta jugada, el gran
d6 con 27 . . . tbf5, sin temer a 28 maestro Dolmatov realiza un sor­
'2Jexg5 '2Jxd4 29 '2Jxd4 hxg5, con prendente avance.
una posición aceptable. Dolmatov
encontró un traicionero jaque 24. g5!!
intermedio. 25. tbe6?!

27. i..h7+!! ~h8 Las blancas se equivocan, cre­


28. '2Je4 yendo sacar ventaja con esta idea.
Después de 25 tbh3 permitirían el
Ahora, si 28 ... tbf5, entonces avance g5­g4 en el flanco de rey,
29 d5 es decisivo. Malas son tanto pero disponían de posibilidades
28 ... @xh 7 29 tbf6+, como 28 ... f5 perfectamente sólidas, como 25
29 tbxd6. '2Jfe2 y 25 '2Jd3, para seguir ase­
298 Soluciones a los ejercicios analíticos

diando al peón de e3. Cambiar el alfil por el caballo (15


.i.xb6 'ifxb6 16 ltJg5 l:.f8) es bueno
25. .i.xe6 para las negras.
26. J:.xe3
Al mismo tiempo, Chernin pro­
Naturalmente, si 26 dxe6, 26 . . . vaca a su oponente a sacrificar el
'iVxe6. alfil, lo que parece muy tentador.

251 15. .i.xf7+? @xf7


16. ltJg5+ @g8

16 ... ~f6?? 17 .i.xb6 'ifxb6 18


'iVf4++.

17. ltJe6 ltJc4!

i Un preciso orden de jugadas!


Erróneo sería 17 ... 'iic8? (o 17 ...
'iid7) 18 ltJxg7 é2Jc4 (18 ... @xg7 19
26.... ltJg4!! .i.d4+, pero no 19 i..xb6? c5), en
vista de 19 'iVd4! ltJxe3 20 ltJxe8
Las blancas se rindieron, en (amenazando dar mate en g7 con
vista de la variante 27 .:xe6 ltJf2+ la dama) 20 ... 'ifxe8 21 'ifxe3,
28 ~g 1 ltJxd1 , o bien 27 fxg4 .i.xg4 donde las blancas conservan .la
28 ~xe7 i..xd1 29 ~xe8 llxe8, con calidad y peón de ventaja.
ventaja material decisiva.
18. ¡ve2
(E) 1.27
Paunovic ­ Chernin Después de 18 ltJxd8 ltJxd2 19
(Pula 1988) ltJxb7 ltJc4 ( o bien 19 . . . ltJxe4), el
caballo blanco no puede liberarse
· Las negras realizaron una juga­ de la trampa. A 18 °ifd3 son fuertes
da muy útil, desde el punto de vista tanto 18 ... ltJe5 como 18 ... 'ifc8 19
posicional. ltJxg7 tbe5 20 ¡vd4 c5 (o 20
~xg7 21 f4 c5).
14. ltJb6!
18. 'ii'c8
La idea es desviar al alfil blanco 19. t2:ixg7
de la diagonal a2­g8: 15 .i.b3 a4.
De otro modo, su oponente podría 19 'ii'xc4 .i.a6 20 'iVb3 a4.
bien preparar una retirada para el
alfil, con 15 a4, bien jugar 15 .i.d4. 19. ... ltJxe3
Soluciones a los ejercicios analíticos 299
20. ltJxe8 ttJxd1 Amenazando 41 'iVf8+.
21. 'i'xd1
40. 'i'c5
En la partida siguió 21 ttJxd6 41. 'i'g6 'i'xe5+
exd6 22 .:xd1 'i'e6, y las blancas 42. @h1.
se rindieron.

21. ... 'i'd7! (E) 1.29


Chernishov ­ Ostrivnoi
No, por supuesto, 21 ... 'iixe8? (Stavropol 1967)
22 'i'b3+ y 23 'i'xb 7. No es convin­
cente 21 ... @f7?! 22 ttJxd6+ exd6 Las negras no tienen suficien­
23 'i'xd6. te compensación por el peón.
Sólo pueden cuestionar esta eva­
22. 'ti'b3+ ~f8(h8) luación mediante el ingenioso
truco táctico
Las blancasquedan con pieza de
menosy sólo dos peonesa cambio. 23 .... .td2+!?

Su oponente perdió completa­


(E) 1.28 mente el rumbo e incluso perdió la
Smyslov ­ Spassky partida después de 24 ~b1? 'i'xd6
(Moscú 1959) 25 1Wxd2 'ifxd2.

En la partida siguió 37 e5?! Por supuesto, eran malas tanto


'i'c7? (después de 37 ... 'i'c5!, 24 ~xd2? (ó 24 ~xd2?) 24 ... 'iVxd6,
las negras podían haberse defen­ como 24 .:xd2? .:xa2, con las ame­
dido con éxito) 38 'i'xd4 'i'a5 39 nazas 25 ... 'iVxb2++y 25 ... .:a 1 ++.
l:te1 ! 96 40 .:e2 .:es 41 ~f4! .:ds
(41 ... .:cxe5 42 'i'f6! .:d5 43 24. 'i'xd2 .:xa2
l:texe6) 42 c4!, y las blancas
ganaron. 252

Sin embargo, había una combi­


nación que hubiera · ganado de
forma forzada, descubierta por
Dolmatov:

37. .:xe6! fxe6


38. h4! .:as
39. 'i'f7+ ~h8
40. es
300 Soluciones a los ejercicios analíticos

En los libros y artículos que han 45. ~e7!


citado este final, sólo se considera la
jugada natural 25 'iib4?!, después (E) 1.31
de la cual hay tablas forzadas: 25 ... Olafs~n ­ Keene
:da! (25 ... 'iff3? 26 :e1) 26 <it>b1 ! (Reykjavik 1976)
( es un error 26 .:.Xd8+? 'i!Vxd8 27
<it>b1 'ifa8) 26 ... .:da8! 27 <it>c1 ! Las blancas no consiguen nada
l:td8! Las negras no pueden jugar a con 31 tiJc7? i.xe4+, ni tampoco
ganar: 27 ... 'ii'f3? 28 l:e1; 27 ... c5? con 31 i.e7? lt:ih7.
28 'ifxc5 (pero no 28 i.xc5? \!Vf3 29
,¡le1 l:.a1+ 30 ~d2 l:Ixe1 31 ~xe1 31. i.d8!
l:ta1+ 32 ~d2 lid1++). Sin embar­
go, con la tranquila y compuesta 25 Las negras son incapaces de
'ifd3!, las blancas rechazan todas parar dos amenazas al mismo tiem­
las amenazas, conservando su po: 32 'ifh6+ y 32 tiJc7. En la partida
pieza. siguió: 31 ... @g7 (31 ... i.xd5 32 cxd5
:Xc1 + 33 .:Xc1 'ii'd7 34 °ifh6+, con
(E) 1.30 mate) 32 lt:ic7 'ifh3 33 tiJxa6 bxa6 34
Polugaievsky ­ Hulak 'ii'xd6 y las negras se rindieron.
(Budapest 1975)*
También era muy fuerte 31 i.e3!
Polugaievsky contaba con la i.xd5 32 i.xc5. Por ejemplo: 32 ...
respuesta 44 . . . ~xh5!, aunque i.xc4 33 fxe4 dxc5 34 'ii'h6+ ~98 35
también le dio la ocasión a su opo­ :d8 'ilie7 36 l:tcd1 y 37 l:t1d7.
nente de equivocarse (por ejemplo:
44 ... !ixd5? 45 .l:¡e6+!). Sin embar­ (E) 1.32
go, siguió una captura inesperada. Geller ­ Liebert
(Cta. de Europa por equipos,
44. ... l:lxf3! Kapfenberg 1970)

En caso de 45 .:.e6+?, sigue 45 ... Las blancas tienen ventaja posi­


@xh5, y después de 45 'iVf6+ ~h 7, cional, pero deben tener cuidado con
las blancas tienen jaque continuo. las posibles reacciones de su adver­
sario. Por ejemplo, si 43 e5?!, seguiría
45. 'iig4? 43 ... 'ifxe5! 44 .:xt?+ I;lxf7 45 l:Ixf7+
~h6! 46 'ti'd2+ ( 46 .:Xd7 i.xd7 4 7
El gran maestro yerra su camino, 'iVf8+ ~g7) 46 ... g5 47 hxg5+ ~g6.
esperando 45 ... 1:.d3(h3) 46 l:e6+!,
o bien 45 ... ll.b3 46 d6, y las blan­ Geller realiza una precisa
cas ganarían. Pero ahora surge un maniobra de atracción:
contragolpe que modifica por com­
pleto la situación del tablero. 43. 'ifb2! @h7
Soluciones a los ejercicios analíticos 301
44. .:tf5! gxf5 25. 'ir'f7
26. 'i!Vh2 .th8
44 ... .tb7 45 l:.xh5+! gxh5 46
'iVc1 (d2}. .,. ..­ Después de 26 . . . .:f.fe8 27
'ii'h7+ ~f8 28 .txg6 'iVxf3, puede
45. 11h6+! @xh6 seguir 29 .td3, preparando 30 :f1.
46. 'ifh8+ @96
47. exf5+ 27. i.xg6 "iVxg6

Las negras abandonaron, ante 27 ... 'ii'g7 28 .th 7 + ~ 29 'ii'h5+.


el mate inevitable: 47 ... @xf5 48
'ii'xh5+ 'it>f6 49 'ii'g5++. 28. ¡¡xh8+ @f7
29. llh7+ @e8
Las blancas ganaban con un 30. lte7+
sacrificio de torre en f5 ( cierto que
había que calcular bien). Martinovic entregó su dama
inmediatamente, pero tampoco le
43 :4t5! gxf5 44 'iixf5 :ea (44 sirvió de ayuda: 25 ... 'iVxf3 26
... .:Ie5 45 ~f 4 y 46 'ii'h6+) 45 ¡f g5+ .txf3 ~xf3 27 'ifh2 :ata 28 'ifh 7 +
~f8 46 'ifh6+ ~e7 47 i.xf7! ~xd3 @f7 29 l:.h6 ~f4 30 l::tf6+ @e8 31
(47 ... ~d8 48 i.xe8 :1xd3 49 'iVg5) 'ii'xg7. Las negras se rindieron.
48 J:.e6+! i.xe6 49 'ifxe6+ ~f8 50
'ifxe8+ ~g7 51 "ii'g8+ ~f6 52 e5+! Las blancas podían haber opta­
~xe5 ( 52 ... 'ifxe5 53 'iVh8+ ~f5 54 do por un plan de ataque muy dis­
i.g6+) 53 'ifg7+ ~d6 54 'iff6+ Wd7 tinto, que también implica sacrificio
55 'ife6+ @d8 56 'ii'e8++. de material:

(E) 1.33 24 l:ig4! g5 25 ~hg1 i.h6 26


Kavalek ­ Martinovic ~41exf427 i.d4 ¡Jfe7 28 "ifh2 .l:U6
(Sarajevo 1968) 29 :h1 :1af8 (29 ... i.g7 30 'ifh7+
@f7 31 :h5).
No es convincente 24 'íi'h2?! ~f7
25 .itxf4 'ifxf4+ 26 ¡fxf4 exf4 ( con 253
idea de 27 ... :h8). Kavalek rompió
las defensas de su adversario con
un espectacular sacrificio de torre:

24. .:Ixg6! ! ~xg6


25. .itg5

La principal variante de la com­


binación blanca es:
302 Soluciones a los ejercicios analíticos

30 'ii'xh6! .:txh6 31 .:xh6, con Con jaque perpetuo.


decisivas amenazas. La magnífica
interacción de los alfiles blancos y Echemos un vistazo a 21 ...
la torre es impresionante. i.xd5! 22 i..xd5. En opinión de
Cvitan, las blancas logran ventaja:
(E) 1.34 22 ... 'iVb8 23 .:xf7! t2Jxf7 24 'ii'xf7 +
Cvitan ­ Short <it>d8, y ahora no 25 i..xa8? 'i!Vxe5,
(México 1981) sino 25 'i!Vg7!!, y sólo entonces 26
i.xa8, recuperando la torre. Sin
Las negras tienen una enorme embargo, Yusupov observó, acer­
ventaja de material, pero la posi­ tadamente, que después de 22 ...
ción de su rey es extremadamente 'i!Vc7! 23 .:txf7 0­0­0! 24 .:xe7 c4!
torpe. La amenaza es 22 &xf7 25 .:es 'iVc5+, la posición negra
t2Jxf7 23 t2Jf6+ y 24 'iv'xf7 ++. En la no es peor.
partida siguió: 21 ... <it>fS? 22
.:xf7+! (22 'ifxh6+ <it>g8) 22 ... t2Jxf7 (E) 1.35
23 t2Jf6!, y las negras se rindieron. Marants ­ Dvoretsky
(Bieltsi 1972)
Cvitan considera que la mejor
defensa es: Al tratar de refugiarme de los
jaques lo antes posible, jugué des­
21. 'ii'b8! cuidadamente 60 ~c2?
22. .:xf7 t2Jxf7 Después de la imprevista réplica
23. t2Jxe7! 61 ~f3!, resultó que el peón de e3
estaba perdido. Siguió: 61 ... 'ii'f2+
No 23 t2Jf6+?, por 23 ... ~d8. 62 ~e4 'iVe2 63 'i!Nxe3 'iVxc4+ 64
@f5. Tablas.
23.... <it>d8!?
Hay un viejo proverbio ruso que
Si 23 ... @xe7, 24 'ifxf7+, y dice: "¡Apresúrese lentamente!"
tablas. Podía haber ganado con:

24. i.xf7! 60. ~e2!


61. 1i'g4+ @d3
No servía 24 'ii'xf7?, por 24 ... 62. °iVf5+
'iixe5. La textual plantea la amena­
za 25 ¡vh4. 62 'ifg6+ <it>c3.

24. @xe7 62. @d2


25. 'i!Vh4+! ~xf7 63. 'ii'a5+
26. 'ii'f6+
63 'i!Vd5+ <it>c1.
Soluciones a los ejercicios analíticos 303
63. ~d1 32. h3+
64. ~a4+ @e2 33. @f3 ~d3+
65. 'ii'c2+ 'iVd2 34. @g4! :xb1
35. 'iie8+ ~h7
El rey escapa de los jaques. 36. ¡qxf7
Después de 66 'ii'b1 !?, 66 ... 'iic3!
y las negras ganan. La posición es de tablas.

(E) 1.36 Considerandoque en la posición


Gaprindashvili ­Alexandria inicial las blancas no pueden jugar
(Kislovodsk 1982) 30 'iVxb5?, en vista de 30 ... lid 1 + 31
@g2 l'bh4+!, las negras deberían
No hay duda acerca de la venta­ haber elegido la jugada preparatoria
ja negra, pero podía haberse evapo­ 29 ... @h7 o, incluso mejor, 29 ...
rado después de la apresurada: l1d3!, liberando la dama de la defen­
sa de la torre, con idea de 'iVg4. Por
29. ... h4? ejemplo: 30 @g2 11Vg4 ( con las ame­
nazas 31 ... l'bh4+ y 31 ... 'ifxe4+), o
Afortunadamente para Nana bien 30 h4 'ii'g4 31 'iWxb5 'iVxe4 32
Alexandria, las blancas respondie­ 'ii'e8+ <it>h7 33 'iWxf7? l:xe3. Si 30 f3,
ron en apuros de tiempo con la entonces 30 ... h4 gana considerable
desafortunada 30 f3?, que condujo fuerza, y 31 :xb5? l:d1+ es malo.
a su derrota: 30 ... l:d1 + 31 .:r.xd1
¡fxd1+ 32 @f2 (32 ~g2 'iVe2+ 33 (E) 1.37
i.f2 h3+ 34 @xh3 'iVxf3, con la Dvoretsky ­ Tsijelashvili
amenaza 35 ... l'bf4+) 32 ... '+i'c2+ (Bieltsi 1972)
33 @f1 ~xc3 34 gxh4 l'bxh4 35
@f2 g5! 36 ~es+ @g7 37 'iVg4 20. l'bxd7 l'bxd4
'+i'c2+ 38 @f1 'iVd1 + 39 @f2 f6, y 21. ~xc8 l'bxb3
las blancas perdieron por tiempo. 22. .:[xf8+! .:[xf8!

30. '+i'xb5! l:1d1+ 22 ... i.xf8? 23 :a3.


31. @g2 l'bf4+
23. l:xa6!
31 ... 'iVg4? 32 f3; 31 ... h3+ 32
@f3 'iVd3 33 'iVe8+ @h7 34 l:b8. Ahora, 23 l:a3 es inútil, debido
a 23 ... l:d8.
32. i.xf4
23. l:d8
Después de 32 gxf4?? 'ii'g4++, 24 . .a:.b6!
pero según K. Neat, era posible 32
~f3 'iVd3 32 l:1b2! Claramente más flojo es 24 :a 7
304 Soluciones a los ejercicios analíticos

i.xb2 25 i.xh6 .td4 26 fl.b7 (26 tenía, de todos modos, nada


~c7 l:la8) 26 ... lbc5 27 lbxc5 .txc5 mejor que la operación de cam­
28 :b1 f6!?, y las negras tienen bios realizada en la partida.
excelentes posibilidades de tablas.
No hay recomendaciones pre­
24. ... ~xd7 cisas para jugar este tipo de posi­
ciones. Sólo generalidades, basa­
En eso de 24 ... lbd4 25 l:.b8, o das en la experiencia de situacio­
bien 24 ... lba5 25 b4 lbc4 26 ~b8, nes similares. Normalmente, a las
las blancas seguramente deben negras les conviene "ampliar' sus
ganar el final de piezas menores. peones, con h7­h5, y a las blan­
cas restringir ese avance, con g2­
25. !!xb3 ~d1+ g4.
26. @h2 l:tb1
27. ffü8+ ~h7 30. g3
28. Z:.b7
Renuncié a jugar 30 g4, debido a
28 b4?? i.e5+. 30 . . . l:.b5!, seguido de 31 . . . h5,
después de lo cual hubiera tenido
28. l:!xb2 que cambiar un par de peones o
29. l:.xe7 @g8 avanzar mi peón g a g5, y ninguna
de estas opciones era deseable.
Ahora (o en una de sus siguientes
jugadas), las negras deberían haber
jugado h6­h5, pero, obviamente, su
conductor no estaba familiarizado
con la regla antes mencionada.

30. l¡a2
31. ~g2 ~a6
32. ~d7 !ia4
33. 'ii;f3 ~b4?

Esta posición se ha producido 33 ... h5!


de manera más o menos forzosa.
¿Pueden las blancas convertir en 34. g4! g5
victoria su peón extra? No estoy
seguro. Creo que las posibilida­ 34 ... ltb5 35 .:d5.
des de tablas que tienen las
negras no son inferiores a las de 35. l:.d5
ganar de las blancas. Pero en la
posición de que hemos partido no Amenazando36 h4 gxh4 37 ~h5.
Soluciones a los ejercicios analíticos 305

35. A 4 7 . . . fxe6+ era decisivo 48


36·. e5! Wg6!

36 h4? gxh4 37 :h5 i.d4 38 Las negras se rindieron.


l:.xh6 .1xe3, con probables tablas.

36. !;lb4 (E) 1.38


37. i.d4 Wh7 Popov ­ Makarychev
(Rostov sobre el Don 1976)
37 ... .Sb3+ 38 We4 .:íxh3 39 e6!
22. .:ab8!
38. @e4 .i.f8 23. ~a1
39. l:td7
23 @c1 ltlf4 24 exf4 .i.xe4, y las
Sería un error 39 @f5??, debido negras ganan.
a la réplica 39 ... i.c5!!, pero digna
de consideración era 39 ~d6!? 23. tZJb4
24. lt:Jg5
39. Wg6
40. :tc7 %:ta4 En la partida se jugó 24 ltlc3
41. :ca .i.a3? i.e4 (también ganaba fácilmente 24
... .i.f3) 25 l:[d2 (25 i.xe4 'ifxe4! 26
Yusupov observó que tras 41 ... a3 tZJc2+ 27 ~a2 'if c6) 25 ... .1xg6
i.g7! no sería, en modo alguno, 26 :txg6 lixf2! 27 l::txf2 'ifxe3 28
fácil para las blancas romper las :ga+ l:txg8 29 °Wf3 :l.g1 + 30 Wb2
defensas enemigas. 'ifxf2+, y las blancas se rindieron.

42. ~c6+ Wh7 24. .i.e4!


43. lk7 Wg8 25. i.xe4 'ifxe4!

43 ... Wg6 44 e6! .i.b2 45 e?. Las blancas están indefensas.


Si comenzó sus cálculos inmedia­
44 . .:ta7! ~xa7 tamente con 22 ... I!ab8!, entonces
45. .i.xa7 i.b4 probablemente habrá encontrado
toda la variante ganadora sin difi­
Más resistente era 45 ... Wh 7 46 cultades. Mucho más tiempo le
Wf5 .i.e 7, pero también aquí, como habría llevado captar las restantes
demostraron los análisis, las blancas posibilidades de ataque de las
tendrían una posición ganadora. negras, si se dejó atraer por alguna
de las siguientes continuaciones:
46. ~f5 .i.e7
47. e6! 22 . . . ltlf4? 23 exf4 .i.xe4 24
306 Soluciones a los ejercicios analiticos

i.xe4 'i!Vxe4 25 'if g5 llf7 26 ~d2 variante hasta el final, es posible


l:lab8+ 27 ~a1, cuando las negras percibir las ventajas de situar la
tienen que pasar a un final sólo dama en g5. Después de 25 'i!Vg5!
ligeramente superior, con 27 ... J:.f2+ (25 ... li.f7 26 l:.d2 sólo es un
'iVxf4 28 'iixf 4 J:.xf4. poco mejor para las negras) 26
~a1 l:.xa2+ 27 ~xa2 'ifc2+ 28
22 ... 'Llxe3? 23 fxe3 .txe4 24 @a3! ¡vc3+ 29 ~a4! 'iVc4+ 30 @a5!
.txe4 iixe4 'i!Va2+ 31 Wb5 lib8+ 32 Wc6 'iVc4+?
(se fuerzan tablas con 32 ... 'iia6+!
255 33 <it>d7 'ilic8+ 34 @e 7 'iff8+ 35 @e6
'i!Vc8+ 35 ... l:.e8+) 33 @d7, y el
ó

ataque negro llega a punto muerto,


puesto que a 33 ... 'i:Vf7 +, las blan­
cas pueden responder 34 'iile7.

Trate no sólo de encontrar todas


las jugadas candidatas, sino tam­
bién de determinar cuál o cuáles
debe(n) ser calculada(s) primero.

He aquí una tarea adicional (para (E) 1.39


aquéllos que no calcularon esta Chandler ­ Christiansen
posición, al resolver el ejercicio prin­ (Hastings 1981/82)*
cipal): establezca la diferencia entre
las jugadas 25 'iih6 y 25 'iig5. La amenaza es f4­f5. Las
negras, por supuesto, no pueden
Resulta que 25 °ifh6? pierde, de jugar 16 ... ctJe4?, por 17 'Llxg6, ni
manera forzosa: 25 ... J:.f2+ 26 @a1 16 ... i.e4?, por 17 g5. Las negras
J:.xa2+ 27 ~xa2 'i/Hc2+ 28 @a3 deben examinar cuidadosamente
'ifc3+. Ahora, a 29 ~a2 seguiría, una combinación que comienza
no 29 ... 'if a5+? 30 @b2 .:tb8+ 31 con la jugada 16 ... 'Llxg4. Y si no
~c2, donde las negras no logran es jugable, entonces deben retirar
dar mate, sino 29 ... 'i!Vc4+! 30 @a3 su caballo a e8.
'if a6+ 31 ~b2 l:Ib8+ 32 @c3 (32
~c2 'i!Vc4+) 32 .. . 'if a3+ 33 @d2 16. 'Llxg4?!
l:.b2+ 34 ~e1 °ifb4(a5)+, con mate 17. hxg4
inevitable. Si, no obstante, 29 @a4,
entonces 29 ... °ifc4+ 30 ~as 'iia2+ 17 'Llxg6? 'Llxe3.
31 ~b5 .l:tb8+ 32 'itic6 'i!Vc4+ 33
~d7 'iif7 + 34 @c6 ~b6++. 17. .txh4
18. f5 exf5
Sólo calculando esta última 19. gxf5
Soluciones a los ejercicios analíticos 307
Ahora, a 19 ... .1lg5? seguiría 20 Tras haber calculado estas
'iid2!, y a 19 .. ·. ..1g3?, 20 ~g2! variantes, las negras deberían
haber declinado jugar la combina­
Mucho más peligrosa es: ción y por el método de exclusión,
elegir.
19. . .. l:te8! 16. ct:Je8!