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Enlace Covalente: Características,

Propiedades, Tipos
Los enlaces covalentes son un tipo de unión entre átomos que forma
moléculas a través de la compartición de pares de electrones. Estos enlaces,
los cuales representan un balance bastante estable entre cada especie,
permiten a cada átomo alcanzar la estabilidad de su configuración
electrónica.

Estos enlaces se forman en versiones simples, dobles o triples, y poseen


caracteres polares y no-polares. Los átomos pueden atraer a otras especies,
permitiendo así la formación de compuestos químicos. Esta unión puede
ocurrir por fuerzas distintas, generando una atracción débil o fuerte, o de
caracteres iónicos o por intercambio de electrones.

Los enlaces covalentes se consideran uniones “fuertes”. A diferencia de otras


uniones fuertes (enlaces iónicos), los covalentes suelen ocurrir en átomos
no-metálicos y en los que tienen afinidades parecidas por electrones
(electronegatividades similares), haciendo que los enlaces covalentes sean
débiles y requieran menos energía para romperse.

En este tipo de enlace se suele aplicar la llamada regla del Octeto para
estimar la cantidad de átomos a compartir: esta regla afirma que cada átomo
en una molécula requiere 8 electrones de valencia para mantenerse estable.
A través de la compartición, estas deben alcanzar pérdida o ganancia de
electrones entre las especies.
Características
Los enlaces covalentes son afectados por la propiedad electronegativa de
cada uno de los átomos involucrados en la interacción de pares de electrones;
cuando se tenga un átomo con una electronegatividad considerablemente
mayor a la del otro átomo en la unión, se formará un enlace covalente polar.

Sin embargo, cuando ambos átomos posean una propiedad electronegativa


parecida, se formará un enlace covalente no-polar. Esto sucede porque los
electrones de la especie más electronegativa se encontrarán más unidos a
este átomo que en el caso del de menos electronegatividad.

Vale destacar que ningún enlace covalente es totalmente igualitario, al


menos que los dos átomos involucrados sean idénticos (y así, posean la
misma electronegatividad).

El tipo de enlace covalente depende de la diferencia de electronegatividad


entre especies, donde un valor entre 0 y 0,4 da como resultado un enlace
no-polar, y una diferencia de 0,4 a 1,7 resulta en un enlace polar (los
enlaces iónicos aparecen a partir de 1,7).

Enlace covalente no-polar

El enlace covalente no-polar se genera cuando los electrones son


compartidos entre átomos de forma igualitaria. Esto generalmente ocurre
cuando los dos átomos tienen una afinidad electrónica similar o igual
(mismas especies). Mientras más parecidos sean los valores de afinidad
electrónica entre los átomos involucrados, más fuerte será la atracción
resultante.

Esto suele ocurrir en moléculas de gas, también conocidas como elementos


diatómicos. Los enlaces covalentes no-polares trabajan con la misma
naturaleza que los polares (el átomo de mayor electronegatividad atraerá
más fuertemente al electrón o electrones del otro átomo).
Sin embargo, en las moléculas diatómicas las electronegatividades se
cancelan por ser iguales y resulta en una carga de cero.

Los enlaces no-polares son cruciales en la biología: ayudan a formar el


oxígeno y los enlaces peptídicos que se observan en las cadenas de
aminoácidos. Las moléculas con alta cantidad de enlaces no-polares suelen
ser hidrofóbicas.

Enlace covalente polar

El enlace covalente polar se da cuando existe una compartición desigual de


electrones entre las dos especies involucradas en la unión. En este caso, uno
de los dos átomos posee una electronegatividad considerablemente mayor
que el otro, y por esta razón atraerá más a los electrones de la unión.

La molécula resultante tendrá un lado ligeramente positivo (aquel que tiene


la menor electronegatividad), y otro lado ligeramente negativo (con aquel
átomo con la mayor electronegatividad). También tendrá un potencial
electrostático, proporcionándole al compuesto la capacidad de unirse
débilmente a otros compuestos polares.

Los enlaces polares más comunes son los del hidrógeno con átomos más
electronegativos para formar compuestos como el agua (H2O).

Propiedades
En las estructuras de los enlaces covalentes se toman en cuenta una serie
de propiedades que se involucran en el estudio de estas uniones y ayudan a
entender este fenómeno de compartición de electrones:
Regla del octeto

La regla del octeto fue formulada por el físico y químico estadounidense


Gilbert Newton Lewis, aunque hubo científicos que estudiaron esto antes que
él.

Es una regla de pulgar que refleja la observación de que los átomos de los
elementos representativos suelen combinarse de manera que cada átomo
alcanza los ocho electrones en su capa de valencia, llevándolo a tener una
configuración electrónica similar a los gases nobles. Se utilizan diagramas o
estructuras de Lewis para representar estas uniones.

Existen excepciones a esta regla, como por ejemplo en las especies con una
capa de valencia incompleta (moléculas con siete electrones como el CH3, y
las especies reactivas de seis electrones como el BH3); también sucede en
átomos con muy pocos electrones, como el helio, el hidrógeno y el litio, entre
otros.

Resonancia

La resonancia es una herramienta que se emplea para representar las


estructuras moleculares y representar los electrones deslocalizados donde
los enlaces no pueden ser expresados con una única estructura de Lewis.

En estos casos se deben representar los electrones con varias estructuras


“contribuyentes”, llamadas estructuras resonantes. En otras palabras, la
resonancia es aquel término que sugiere el uso de dos o más estructuras de
Lewis para representar una molécula particular.

Este concepto es completamente humano, y no existe una u otra estructura


de la molécula en un momento dado, sino que puede existir en cualquier
versión de esta (o en todas) al mismo tiempo.
Además, las estructuras contribuyentes (o resonantes) no son isómeros: solo
puede diferir la posición de los electrones, más no de los núcleos de átomo.

Aromaticidad

Este concepto se usa para describir una molécula cíclica y plana con un anillo
de enlaces resonantes que exhiben mayor estabilidad que otros arreglos
geométricos con la misma configuración atómica.

Las moléculas aromáticas son muy estables, ya que no se rompen fácilmente


ni suelen reaccionar con otras sustancias. En el benceno, el compuesto
aromático prototipo, se forman enlaces conjugados pi (π) en dos estructuras
resonantes distintas, las cuales forman un hexágono con alta estabilidad.

Enlace sigma (σ)

Es el enlace más simple, en el que dos orbitales “s” se unen. Los enlaces
sigma se presentan en todos los enlaces covalentes simples, y también
pueden ocurrir en orbitales “p”, mientras estos estén mirando el uno al otro.

Enlace pi (π)

Este enlace se da entre dos orbitales “p” que se encuentran en paralelo. Se


unen lado a lado (a diferencia del sigma, que se une cara a cara) y forman
áreas de densidad electrónica encima y debajo de la molécula.

Los dobles y triples enlaces covalentes involucran uno o dos enlaces pi, y
estos le dan a la molécula una forma rígida. Los enlaces pi son más débiles
que los sigma, ya que hay menos superposición.
Tipos de enlaces covalentes
Los enlace covalentes entre dos átomos pueden formarse por un par de
electrones, pero también pueden formarse por dos o hasta tres pares de los
mismos, por lo que se expresarán estos como enlaces simples, dobles y
triples, los cuales se representan con distintos tipos de uniones (enlaces
sigma y pi) para cada uno.

Los enlaces simples son los más débiles y los triples los más fuertes; esto
ocurre porque los triples son los que poseen menor longitud de enlace (mayor
atracción) y la mayor energía de enlace (requieren más energía para
romperse).

Enlace simple

Es la compartición de un solo par de electrones; es decir, cada átomo


involucrado comparte un solo electrón. Esta unión es la más débil e involucra
un único enlace sigma (σ). Se representa con una raya entre los átomos; por
ejemplo, en el caso de la molécula del hidrógeno (H2):

H-H

Enlace doble

En este tipo de enlace dos pares compartidos de electrones forman enlaces;


es decir, cuatro electrones son compartidos. Este enlace involucra un enlace
sigma (σ) y uno pi (π), y se representa con dos rayas; por ejemplo, en el
caso del dióxido de carbono (CO2):

O=C=O
Enlace triple

Este enlace, el más fuerte que existe entre los enlaces covalentes, se da
cuando los átomos comparten seis electrones o tres pares, en una unión
sigma (σ) y dos pi (π). Es representado con tres rayas y se puede observar
en moléculas como el acetileno (C2H2):

H-C≡C-H

Por último, se han observado enlaces cuádruples, pero son raros y se limitan
principalmente a los compuestos metálicos, como por ejemplo el acetato de
chromio (II) y otros.