Sie sind auf Seite 1von 2

La realidad y la verdad en el Perú

Por Luis Bravo Villarán

Es una realidad que el Perú es un país singularmente rico en recursos naturales de toda
índole; pero la verdad de la realidad, es que la gran mayoría de los peruanos están bajo la
línea de pobreza.

Es una realidad que el Perú ha logrado y sostiene indicadores macroeconómicos


destacables internacionalmente; pero la verdad de la realidad, es que con esos indicadores
no se alimenta al pueblo, no se le educa, ni se le da garantía de salud.

Es realidad que la posesión de teléfonos celulares ha crecido enormemente en los


diferentes estratos sociales; pero la verdad de la realidad, es que ello no es indicativo
concluyente de desarrollo y menos aún de inclusión.

Es una realidad que la economía peruana ha crecido y continúa creciendo, aunque no en


la medida que es posible en un país de las riquezas del Perú; pero la verdad de la realidad,
es que este crecimiento está cada vez más concentrado en los niveles más pudientes de la
pirámide socio-económica.

Es una realidad que el nivel socio-económico alto tiene capacidad de desarrollo en el Perú;
pero la verdad de la realidad, es que ese nivel ha definido al Perú como un país primario-
extractivo, en el que debe ser “barato” operar.

Es una realidad que el país se viene desarrollando; pero la verdad de la realidad, es que
este desarrollo es selectivo y fundamentalmente exclusivo y excluyente.

Es una realidad que el presidente García ha hecho énfasis en la “inclusión” en su mensaje


del último 28 de julio; pero la verdad de la realidad, es que este precepto no lo practica el
gobierno.

Es verdad que el Perú tiene una clase media con gran potencial donde se ubican los
pequeños y medianos empresarios y los profesionales; pero la verdad de la realidad, es que
el sistema que maneja al país, está determinado para que esa clase media no surja, porque
no se quiere que el país se desarrolle con bienestar extendido.

Es una realidad que la economía peruana de hoy es sólida; pero la verdad de la realidad,
es que ello no va a durar, ni va a resolver la pobreza en el país, si no se privilegia el “desarrollo
con inclusión”, teniendo como motor al nivel medio de la población, con mecanismo de
economía moderna y tecnología.

Es una realidad que se han descentralizado los medios económicos en los gobiernos
regionales y municipales; pero la verdad de la realidad, es que no hay capacidad para el
eficiente manejo de estos recursos en esos gobiernos, ni existen los mecanismos legales para
que esto ocurra.
Es una realidad que en el Perú siempre hemos tenido discursos políticos muy
prometedores y esperanzadores; pero la verdad de la realidad, es que el pueblo peruano
sigue postergado y engañado.

Es una realidad que en el Perú desde los noventa, se preconiza el modelo de “libre
mercado”; pero la verdad de la realidad, es que en el Perú se practica el “libertinaje de
mercado”; es decir, la “ley del más fuerte”

Es una realidad en el Perú, que los medios de comunicación están fundamentalmente en


manos privadas; pero la verdad de la realidad, es que los principales medios están sometidos
a los intereses de sus dueños, lo que relativiza la “libertad de prensa” en el Perú.

Es una realidad que hay un poder judicial en el sistema de gobierno; pero la verdad de la
realidad, es que el abuso, la falta de transparencia y la injusticia predominan en ese poder
del Estado.

Es una realidad que el terrorismo hizo mucho daño al país durante largos años y nadie
quiere que esto se repita; pero la verdad de la realidad, es que quienes pusieron el “caldo de
cultivo” para que ello ocurra fueron los sucesivos gobiernos y sus patrocinadores.

En una realidad que hubo una Comisión de la Verdad y Reconciliación en el Perú; pero la
verdad de la realidad, es que no encontraron la verdad, más bien la inventaron y que no
reconciliaron a nadie.

Es una realidad que el movimiento ALBA patrocinado por el gobierno de Venezuela, está
auxiliando a pobladores peruanos “excluidos”; pero la verdad de la realidad, es que lo que
busca es penetrar ideológicamente al pueblo para sojuzgar al Perú políticamente.

Es una realidad el potencial peligro que significa el movimiento ALBA para el Perú; pero
la verdad de la realidad, es que -una vez más- este tipo de acciones termina siendo soportada
e indirectamente promovida, por el desinterés de los sucesivos gobiernos peruanos y sus
patrocinadores, para extender el bienestar a todos los niveles de la población.

Es una realidad en el Perú que los sucesivos gobiernos han tratado de aliviar la pobreza
con “programas sociales”; pero la verdad de la realidad, es que han envilecido más al pueblo,
lo han hecho más ignorante, más pobre y más dependiente del regalo y la dádiva.

El Budismo dice que “la verdad de la realidad relativa o mundana”, está determinada por
el mundo de los fenómenos y por la percepción que de este tienen las personas; y que “la
verdad de la realidad trascendental y última” es la esencia que subyace a toda creación.

Los hechos, son la manifestación de la realidad; y permiten mediante la construcción


lógica descubrir y acceder a la verdad; cuando no, es la percepción del ser humano lo que
prevalece. Aquí la “comunicación” y los medios para hacerla llegar, pueden generar severas
distorsiones de la verdad legítima.

A pesar de ello, la percepción generalizada en la gran mayoría de los peruanos, es que


han sido engañados por los sucesivos gobiernos... y ya no creen; v.g., esa es la verdad.

La verdad legitima la realidad; en el Perú, no podemos seguir viviendo de una realidad


que -aunque pueda ser legal o la hagan legal- no es legítima. Ello no va a durar.

Luis Bravo Villarán