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Geotectónica de los Pirineos

La colisión entre las placas Ibérica y Eurasiática


cerró el mar del que, hace 80 millones de años, surgieron
los montes Pirineos. La cordillera actual se sostiene por una profunda
raíz cortical que se adentra en el manto terrestre
Antonio Teixell

T
ras largo tiempo a la deriva, norte de Lérida, de intuir que su mar Desde comienzos de los años se-
Iberia se dirigió firmemente había de convertirse en una escar- tenta se busca una explicación del
hacia el norte y comenzó el pada cordillera montañosa, eleván- origen de los Pirineos en el marco
proceso de convergencia con Europa. dose el fondo marino a más de 3000 de la teoría de la tectónica de pla-
Ocurría eso en realidad hace 80 mi- metros en algunos sectores. Desde la cas. Así hemos de entender la in-
llones de años, y del proceso sur- geotectónica buscamos respuesta a vestigación de la geología regional y
gieron los Pirineos. Lejos estaba cuestiones como ¿por qué el antiguo el empeño por hallar un modelo geo-
Lepidotes ilergetis, pez osteictio que brazo de mar evolucionó a una ca- dinámico global para la cadena, en
nadaba en las plácidas aguas que du- dena de montañas? ¿qué tipo de fuer- el que queden reflejadas su peculia-
rante el Cretácico cubrían la región zas y procesos actuaron en su edifi- ridad singular y sus características
de la actual sierra del Montsec, al cación? comunes con otras cordilleras.

1. LA CORDILLERA PIRENAICA surgió de los fondos marinos que había entre las
masas continentales de Iberia y Eurasia, elevando a más de 3000 metros las rocas
sedimentarias estratificadas que en ellos se acumulaban. Este es el caso de las ro-
cas calizas del Cilindro de Marboré (3325 m), una de las cumbres principales del
macizo de Monte Perdido. El levantamiento tectónico siempre se produce en zonas
amplias, y sobre ellas la acción erosiva de ríos y glaciares esculpe el relieve de las
montañas. Los procesos de formación de una cordillera causan la deformación y el
plegamiento de los estratos, como se observa en la parte derecha de la imagen, co-
rrespondiente a la pared oriental de la cima del Cilindro.
Aunque quedan incógnitas por des-
30o O 20o 10o 0o
pejar, nos vamos acercando a una
imagen coherente de la estructura ac-
tual y de los fenómenos que origi-
naron las montañas pirenaicas, gra-

IC A
cias a un conocimiento cada vez mejor

T R O-ATL A NT
de la geología de superficie y de los 5 6 34
31
6 13 21 33
fondos marinos adyacentes, al que se 5 24
GOLFO EURAS IA
ha sumado en los quince últimos DE V
IZC
años, un espectacular avance en las 34N AYA

N
investigaciones geofísicas del sub- 34S

CE
suelo profundo.

SAL
PI R I N
EOS

DO R
D esde el punto de vista geológico
los Pirineos no se limitan a las
sierras que forman el istmo entre la
MO

IBERIA
península Ibérica y Francia, sino que
las rocas y estructuras pirenaicas se
continúan lateralmente hacia el oeste
por los relieves de la cornisa cantá- 30o O 20o 10o 0o AFR ICA
brica y por el margen continental su-
mergido bajo el mar Cantábrico: existe
un “Pirineo” bajo el agua hasta las DOMINIO DE CORTEZA ANOMALIAS LIMITE
costas al norte de Galicia. La com- OCEANICA MAGNETICAS DE PLACA
prensión del orógeno pirenaico no 2. LOS PIRINEOS SE HALLAN EN EL LIMITE, hoy inactivo, entre las pla-
puede disociarse de la del golfo de cas de Iberia y Eurasia. Ambas placas se extienden hasta la dorsal Centro-
Vizcaya, pieza clave en su evolu- Atlántica y constan por tanto de un área compuesta por corteza continental y
ción. Aunque con una orientación di- un área compuesta por corteza oceánica. Las franjas de anomalía magnética de
ferente, estructuras tectónicas de edad los basaltos oceánicos reflejan la expansión del océano Atlántico a partir del eje
comparable a la de los Pirineos se de simetría de la dorsal centro-oceánica, proceso que causó la separación entre
encuentran también hacia el NE en América y Europa desde tiempos Cretácicos hasta la actualidad. En la figura se
los montes del Languedoc y Provenza, representan las principales franjas numeradas de forma decreciente: cuanto me-
hasta enlazar con el cinturón de los nor es el número de la anomalía, más reciente es la franja de corteza que la
contiene, y así hasta llegar a la dorsal, zona donde se crea corteza oceánica en
Alpes. la actualidad. A mediados del Cretácico, un apéndice del océano Atlántico en el
La tectónica de placas enuncia que golfo de Vizcaya constituía el límite de placas entre Iberia y Eurasia. Se tra-
la capa rígida externa de la Tierra o taba también de una dorsal, es decir, de otro límite de placas divergente, que
litosfera consta de un mosaico de pla- se situaba entre las dos franjas simétricas de anomalía 34 (83-84 millones de
cas que se mueven unas con respecto años) que se trazan en el golfo. La anomalía 33 (75 m.a.) ya no entra en el
a otras. La región pirenaica dibuja golfo; es posterior a su efímera historia de expansión. Durante el Cretácico ter-
hoy un límite de placa fósil, mediante minal y el Terciario, la cinemática de las placas cambió radicalmente, y el lí-
el cual la placa Ibérica, en su día in- mite entre Iberia y Eurasia pasó a ser de tipo convergente. No obstante, el con-
dependiente, está soldada a la placa junto seguía separándose de América. La aproximación entre Iberia y Eurasia
Eurasiática. Los Pirineos han dejado originó los montes Pirineos en tierra firme, y más al oeste, en el golfo de Vizcaya,
el límite de placas “saltó” hacia el sur, abandonando el antiguo eje de expan-
de crecer.
sión oceánica del golfo y formando las nuevas estructuras cabalgantes del mar-
Desde la era Mesozoica, el domi- gen Cantábrico. La terminación occidental del límite de placas en el fondo si-
nio pirenaico constituía la frontera tuado entre las anomalías 13 y 6 del Atlántico (en una porción de corteza de
entre ambos bloques litosféricos; se unos 20 millones de años de antigüedad) refleja el momento en que la placa
dieron en ella, primero, movimientos Ibérica quedó definitivamente soldada a Eurasia, a partir del cual las dos ini-
de divergencia y deriva lateral; luego, cian una trayectoria común e indisociable.
de acercamiento y colisión. El acer-
camiento o convergencia de placas
que originó la cordillera comenzó ha- paraba Africa de Europa y enlazaba Dentro del proceso de expansión
cia finales del Cretácico superior, con el océano Pacífico, el antiguo oceánica del Atlántico Norte y de la
hace 85 millones de años, y prosi- mar de Tethys. consiguiente separación entre Norte-
guió por más de 60 millones de años En los albores de la era Mesozoica, américa y Europa, un fragmento de
en la era Terciaria, hasta el Mioceno Laurasia comenzó un lento proceso esta última se independizó y comenzó
inferior. de disgregación. Asociados a las frac- su trayectoria particular, a caballo
Mucho antes, tras el ciclo orogé- turas que resquebrajaron el continente entre Eurasia y Africa: nació la placa
nico Hercínico (período Carbonífero), se formaron surcos sedimentarios, pri- Ibérica. No nos ocuparemos aquí del
una extensa masa continental agru- mero en condiciones subaéreas a lo límite meridional de esa placa pe-
paba las tierras de Norteamérica y largo del Triásico —las característi- queña, situado en el arco de Gibraltar,
parte de Europa y Asia, la denomi- cas areniscas rojas de Europa occi- sino del límite septentrional, de cuya
nada Laurasia. En opinión de muchos dental— y, posteriormente, a lo largo actividad son testimonio los Pirineos.
geólogos, Laurasia estaba conectada del resto del Mesozoico, culminando Para reconstruir la singladura de
con las tierras australes en el super- en cuencas marinas, separando di- la placa Ibérica y del dominio pire-
continente de Pangea. Un amplio mar, versos fragmentos continentales a la naico en las etapas previas a la oro-
mayor que el actual Mediterráneo, se- deriva. genia (proceso de formación de la
cordillera de montañas), nos IA norte de los Pirineos, en
basaremos en las rocas de A ND zonas localizadas del Pirineo
NL E
superficie y en la geofísica catalán, en la región vasco-

AL
O
GR

NT
de los fondos oceánicos del cantábrica y en las plata-

NE
I
NT
entorno. En las franjas de formas continentales cantá-

CO
anomalía magnética de la N O RT E brica y armoricana. Son

MARGEN
AMERICA
corteza basáltica de esas nuestro testimonio estra-
regiones nos apoyamos para BR tigráfico de la fragmenta-
reconstruir las direcciones ción de Laurasia.
de expansión de los fon- BP Hasta mediados del Cre-
dos oceánicos y, por ende, tácico, el Atlántico norte
para seguir la trayectoria T E R R A N OVA y el golfo de Vizcaya aún
EURASIA
de las masas continentales carecen de corteza oceá-
a lo largo del tiempo. nica, y la separación Amé-
BF
Antes de la formulación CON
M rica-Europa es pequeña. Se
de la teoría de la tectónica A R NEN materializa en una estrecha
GE TAL
TI

de placas, la comparación N cuenca marina sobre cor-


entre los márgenes conti- teza todavía continental, si
nentales y la geología de bien adelgazada por los pro-
superficie de Asturias, IBERIA cesos de estiramiento.
Galicia y Bretaña llevó a La franja de anomalía
W. S. Carey a proponer en magnética oceánica más an-
1958 que la costa cantá- tigua al oeste de la penín-
brica estuvo antiguamente sula Ibérica es la deno-
unida a la bretona, y que minada M0, de hace 118
había que cerrar el golfo de millones de años. Más al
Vizcaya para reconstruir la norte, frente a las costas
AFRICA
geografía del pasado. francesas y británicas la pri-
Transcurridos poco más de mera anomalía es la 34, de
10 años se confirmaron sus 120 MILLONES 90 MILLONES 80 MILLONES edad todavía más reciente,
ideas: R. Van der Voo en- DE AÑOS DE AÑOS DE AÑOS de hace 83-84 millones de
contró una diferencia de 30- años (Cretácico superior).
35o entre los vectores pa- 3. RECONSTRUCCION DE LA TRAYECTORIA de las pla- Entre ambas regiones me-
cas durante los procesos de expansión del océano Atlántico
leomagnéticos registrados en y del golfo de Vizcaya, en la era Mesozoica. Hace 120 mi-
dia el golfo de Vizcaya y
las rocas pérmicas de la llones de años, se iniciaba la expansión oceánica del Atlántico su prolongación en el an-
península Ibérica y de la norte, justo antes de la formación de la primera anomalía tiguo surco pirenaico.
Europa estable; Iberia debía magnética, o anomalía M0. Los siguientes estadios ilustran El retardo en la primera
de haber girado tal magni- la rotación y deriva lateral de Iberia respecto a Eurasia, al anomalía magnética re-
tud desde la formación de tiempo que el conjunto se separaba de la placa Americana. gistrada indica que la ex-
las rocas de aquella edad. La posición final del esquema, hace poco más de 80 millo- pansión oceánica comenzó
Independientemente, C. A. nes de años, retrata la situación en el momento en que Iberia antes en el oeste de la pe-
Williams halló franjas de invierte su movimiento, aproximándose a Eurasia y origi- nínsula Ibérica que en el
anomalía magnética —indi- nando los Pirineos. La línea y flecha discontinuas de la parte resto del Atlántico norte.
inferior izquierda del esquema indican el desplazamiento de
cio de la expansión de la De ello se infiere que la
Africa respecto a Iberia con anterioridad a 120 millones de
corteza oceánica— en el in- años. Esta reconstrucción ha sido trazada a partir de los región del golfo de Vizcaya-
terior del golfo de Vizcaya, trabajos de J. L. Olivet y P. Beuzart. BP: Banco de Porcupine. Pirineos debía constituir un
verdadero apéndice del BR: Banco de Rockall; BF: Banco Flamenco. límite de placas a favor del
océano Atlántico, tal como cual Iberia derivaba late-
Carey había predicho. ralmente hacia el este res-
ferior, se produjo una separación ac- pecto a Europa. Y. Kristoffersen re-

L a trayectoria pre-orogénica del do- tiva entre Iberia y Europa que de- visó la edad de las franjas magnéticas
minio pirenaico había comen- sencadenó, en la franja del golfo de oceánicas del interior del golfo de
zado con la destrucción de la anti- Vizcaya-Pirineos, los siguientes pro- Vizcaya, que formaban dos bandas
gua cordillera Herciniana y su su- cesos: extensión y adelgazamiento de simétricas orientadas E-W, y las atri-
plantación por tierras bajas, los surcos la corteza continental, formación de buyó a la anomalía 34, proporcio-
sedimentarios mencionados. Este pro- fallas normales y hundimiento de fo- nando así una pieza más para el rom-
ceso se hallaba en estado embriona- sas tectónicas. Las fosas representan pecabezas.
rio a finales de la era Paleozoica, cuencas sedimentarias subsidentes, es Kristoffersen se dio cuenta, además,
durante el período Pérmico, y conti- decir, en proceso de hundimiento pro- de que la anomalía 33 (Campaniense
nuó en los albores de la era Mesozoica. gresivo, que acumulan varios miles superior, hace unos 75 millones de
Pero hay que esperar hasta el de metros de sedimentos. años) se trazaba de forma continua
Jurásico terminal para reconocer un Las características esos sedimentos en el Atlántico sin entrar ya en el
surco sedimentario bien definido, con reflejan predominantemente medios golfo, cerrando su efímera historia
la posición geográfica y orientación marinos. Desde antiguo se conocen de expansión. (La edad de algunas
propia de la cordillera en la que habrá las potentes series de rocas sedi- rocas sedimentarias del fondo del
de convertirse. Durante este período, mentarias del Cretácico inferior en golfo sugieren que la expansión pudo
y sobre todo durante el Cretácico in- una franja continua de la vertiente haberse iniciado unos 30-35 millo-
nes de años antes, en tiempos ap-
Anomalías
tienses o albienses.) M.a. EDADES magnéticas ACONTECIMIENTOS PRINCIPALES
El problema radica en conocer la 0
CUATERNARIO Aparición del hombre
magnitud relativa de las dos compo- PL.
nentes de movimiento de la placa MIOCENO
Ibérica durante la era Mesozoica, a

CENOZOICO
6 Final del plegamiento
saber, el desplazamiento lateral y la
rotación inducida por la expansión OLIGOCENO

TERCIARIO

OROGENIA PIRENAICA
del golfo de Vizcaya. No existe una 13
Retirada definitiva del mar de los Pirineos
solución única con los datos dispo- EOCENO
nibles. Carey, en su concepción pri- 50
mitiva del golfo de Vizcaya, supuso 24

una apertura en tijera con un polo PALEOCENO


Extinción de los dinosaurios
de rotación localizado en el extremo
este del actual istmo pirenaico, con

EXPANSION G. VIZCAYA
SUPERIOR
33
lo que la compresión pirenaica re- CAMPANIENSE Fin de la expansión oceánica del golfo de Vizcaya
34
sultaba contemporánea. Pero la si- SANTON. Inicio del plegamiento
? Inicio separación oceánica Europa-N. América
tuación no era tan sencilla, puesto Desbordamiento sedimentario fosas tectónicas
que la formación de la cordillera ocu-

CRETACICO
100 Metamorfismo térmico en Pirineo septentrional
rrió, en lo esencial, más tarde que ALBIENSE

EN DOMINIO PIRENAICO
FOSAS TECTONICAS
la apertura del golfo.

INFERIOR
El equipo de Xavier Le Pichon, APTIENSE

que en 1971 desarrolló uno de los M0


primeros modelos de los Pirineos en BARREMIENSE Inicio separación oceánica Iberia-N. América
el marco de la tectónica de placas,
MESOZOICO

cifró el desplazamiento lateral de la


península Ibérica en 350 km, acom- 150
SUPERIOR M22
pañado por una rotación a favor de
un eje de giro que situó en las pro-
ximidades de París. El modelo era MEDIO
JURASICO

Inicio separación oceánica Africa-América


atrayente, pero había que buscar en
la cordillera emergida alguna es-
tructura visible que fuera capaz de
haber acomodado tan enorme tras-
INFERIOR
lación. Le Pichon y, posteriormente 200
P. Choukroune y M. Mattauer, ar-
gumentaron descubrirla en la falla Invasión marina generalizada
Norpirenaica, falla vertical, que dis-
curre a lo largo de gran parte de la
cordillera; para estos autores habría TRIASICO

desempeñado una función de falla


transformante intracontinental.
La falla Norpirenaica resultaba una 250 PALEOZOICO
candidata favorable, ya que se tra-
taba de una estructura de bastante
longitud, las rocas que la circunda- 4. LOS ACONTECIMIENTOS GEOLOGICOS que han contribuido a moldear
ban tenían una intensa deformación, los Pirineos han tenido lugar en los últimos 150 millones de años. A modo de
y mostraba signos de actividad duran- referencia, en letra cursiva se indican aquellos acontecimientos de rango global
te el Mesozoico. Dicha actividad se que trascienden el dominio pirenaico. La individualización de este dominio se
deducía tanto de la distribución de remonta al Cretácico inferior, cuando los procesos de separación de placas y ex-
las rocas sedimentarias de esa edad tensión de la corteza originaron fosas tectónicas en una ubicación coincidente y
(de la paleogeografía), como del me- precursora de la futura cordillera. La forma y posición de las fallas normales
tamorfismo térmico, datado radiomé- originadas en ese estadio ejercerían un control fundamental en la arquitectura
tricamente como cretácico (entre 90 posterior de la cordillera, que se edificará en parte con el relleno de las fosas.
y 100 millones de años), en una franja En el Cretácico superior se suceden numerosos acontecimientos destacables, coin-
cidentes con el intervalo de transición a la convergencia pirenaica. El golfo de
paralela a la falla.
Vizcaya se encuentra en expansión oceánica, y el adelgazamiento de la corteza
No obstante, otros geólogos han continental en el actual istmo pirenaico llega al máximo. La formación de los
cuestionado esa atribución. Los mis- primeros pliegues y cabalgamientos que comenzaron a crear la cadena de mon-
mos argumentos paleogeográficos y tañas coincide con los últimos estadios de expansión del golfo de Vizcaya. La
las comparaciones de las rocas a orogenia llega a su paroxismo durante el Terciario.
un lado y otro de la falla hacen
difícil la traslación propuesta. A es-
cala de afloramiento, la falla ca- orientales y centrales, no pueden En consecuencia, la apertura oceá-
rece de criterios cinemáticos claros trazarse a lo largo de toda la cor- nica del golfo de Vizcaya y la rota-
de movimiento lateral. Además, la dillera, sino que se pierden late- ción de Iberia se produciría con una
falla Norpirenaica y sus atributos, ralmente antes de llegar al golfo de traslación lateral más moderada, quizá
bien caracterizados en los Pirineos Vizcaya. de unas decenas de kilómetros sola-
GOLFO DE V I Z C AY A

IAM-12 ESCIN-4 ECORS CUENCA DE AQUITANIA


Vizcaya
ECORS
Arzacq
La Coruña
Oviedo Toulouse
Bilbao Pau

Falla
Norpirenaica
Jaca ZONA
ESCIN-2 AXIAL

ROCAS PALEOZOICAS
Tremp
ROCAS MESOZOICAS Huesca
CUENCA DEL EBRO
ROCAS TERCIARIAS ECORS
Pirineos
Lérida
ROCAS TERCIARIAS DE LOS ANTEPAISES
CABALGAMIENTOS PRINCIPALES
0 200 km
5. MAPA GEOLOGICO DE LA CORDILLERA PIRENAICA. En este tipo de
mapas se representa la distribución cartográfica de los principales grupos li-
tológicos, atendiendo a su edad, junto con la traza en superficie de las princi- mente. La traslación pudo haber que-
pales estructuras tectónicas —en trazo grueso: fallas y cabalgamientos—. Desde dado plasmada no en una única es-
el punto de vista geológico, los Pirineos no se restringen al istmo entre España
y Francia, sino que se extienden por el noreste hacia el Languedoc, y por el
tructura, sino a lo ancho del surco
oeste a lo largo de la cornisa cantábrica hasta el norte de Galicia, tanto en tie- de fosas tectónicas cretácicas, resul-
rra firme como en el margen continental. Las investigaciones de geología ma- tado de un mecanismo combinado de
rina han revelado la existencia de importantes cabalgamientos y pliegues su- extensión y deslizamiento lateral, es
mergidos bajo el mar Cantábrico. En líneas discontinuas se indica la ubicación decir, de “transtensión”.
de los perfiles de sísmica de reflexión profunda que se han realizado para in- La componente extensiva, innega-
vestigar la estructura cortical de la cadena (programas ECORS, ESCI y IAM). ble a la luz del volumen y de la na-
turaleza marina de los sedimentos
acumulados en las fosas, debió adel-
gazar la corteza pirenaica antigua
desde un espesor continental normal,
próximo a 30 km, hasta poco más
de 10 km, permitiendo el flujo de
calor y el metamorfismo que hoy ob-
servamos.

E n cualquier caso, estos aconteci-


mientos terminaron entre la ano-
malía magnética 34 y la anomalía
33, dentro de los tiempos campa-
nienses del Cretácico superior.
Aunque nos queden dudas sobre
cómo llegó, sabemos dónde estaba la
placa Ibérica hace poco más de 80
millones de años, justo en el mo-
mento de invertir su trayectoria y de
comenzar su convergencia con la placa
Eurasiática. Si hemos revisado hasta
ahora la evolución anterior, pre-orogé-
nica, del dominio pirenaico es por
6. MALLOS DE RIGLOS, en Huesca. Están constituidos por conglomerados que las profundas influencias de su he-
se depositaron al pie de los relieves pirenaicos emergentes, de manera sincró- rencia sobre la estructura actual de
nica con la deformación tectónica. Las rocas sedimentarias sintectónicas como la cordillera. ¿Cuál fue la historia
los conglomerados de Riglos (derecha) son la fuente de información principal so- orogénica?
bre la historia evolutiva de los Pirineos, puesto que permiten conocer la edad
Las principales cadenas montaño-
de la deformación y de la surrección del relieve. Desde el punto de vista es-
tructural, las rocas calizas de la parte superior izquierda de la fotografía for- sas de la Tierra se han originado por
man parte de los mantos de corrimiento frontales de la cordillera, mientras que fuerzas compresivas ejercidas cuando
los mallos conglomeráticos de la derecha pertenecen ya a la cuenca del Ebro dos placas tectónicas se aproximan.
(antepaís meridional). Durante el Terciario, a medida que se acumulaban, los Las fuerzas compresivas dan lugar a
conglomerados de Riglos se veían cabalgados de forma progresiva por los pro- estructuras de acortamiento de las
pios materiales calizos pirenaicos de cuya erosión se nutrían. formaciones rocosas, que acomodan
COMPRESION TENSION
PLIEGUES CABALGAMIENTOS FALLAS NORMALES Y FOSAS
A ESCALA
DE LA CORTEZA
SUPERIOR

SEDIMENTOS

ACORTAMIENTO EXTENSION
Y ENGROSAMIENTO Y ADELGAZAMIENTO

CORTEZA

A ESCALA
MANTO SUPERIOR LITOSFERICA
ASTENOSFERA

ASTENOSFERA

SUBDUCCION CIZALLA
LITOSFERICA

la reducción de espacio entre las pla- 7. LA LITOSFERA TERRESTRE es una entidad dinámica, sujeta a fuerzas
cas en convergencia. A esta categoría tectónicas de tipo diverso. Una región puede estar sometida a fuerzas de tipo
de estructuras pertenecen los pliegues compresivo, cuando dos placas tectónicas se acercan, o de tipo distensivo (de
que contornean los estratos y las fa- tensión), cuando las placas divergen. Las fuerzas compresivas producen acorta-
llas inversas o cabalgamientos (fallas miento horizontal y engrosamiento de la corteza, que se resuelve generalmente
que provocan contracción de las su- por pliegues y fallas contractivas o cabalgamientos, como los que edifican los
Pirineos. La tensión se traduce en aumento de longitud y adelgazamiento de la
cesiones rocosas mediante la super-
corteza, procesos que se acomodan por las denominadas fallas normales o ex-
posición o corrimiento de unas so- tensivas. A la escala de la litosfera, un límite de placas en convergencia puede
bre otras). A gran escala, las estructuras resolverse con la subducción de una placa litosférica hacia el manto inferior se-
compresivas causan el engrosamiento mifluido (astenosfera). La extensión, por el contrario, se asocia a una remon-
de la corteza terrestre, que se tra- tada de la astenosfera, con un consiguiente flujo de calor hacia niveles relati-
duce en formación de tierras altas y vamente poco profundos.
montañas.
Las fuerzas compresivas entre las
placas Ibérica y Eurasiática cerraron faja de vergencia septentrional no fue Para calcular el acortamiento ge-
y levantaron la fosa marina que ocu- capaz de elevar por encima del ni- neral conviene “deshacer” los efec-
paba la región pirenaica. Así se formó vel del mar un fondo que, al enla- tos de la deformación, es decir, de-
el cinturón montañoso actual, flan- zar con la corteza oceánica del golfo volver a su posición y configuración
queado por las tierras bajas periféri- de Vizcaya, era originalmente más iniciales las formaciones rocosas, des-
cas de las cuencas de Aquitania y profundo. plegando los pliegues e invirtiendo el
Ebro. Superada la concepción autocto- movimiento de las fallas o cabalga-
Si atendemos a la distribución de nista que dominó la geología pire- mientos. En este proceso podremos
las estructuras tectónicas dentro de naica durante parte del siglo pasado, medir el acortamiento o traslación ho-
la cadena, distinguimos dos fajas prin- actualmente se atribuye una notable rizontal que ocurrió para llegar desde
cipales, una septentrional y otra me- importancia a las estructuras de ca- la situación original, previa a la de-
ridional. La faja septentrional, ca- balgamiento y al acortamiento que formación, hasta el estado actual.
balgante hacia el norte sobre la cuenca han causado. Se cifra en decenas de Mediante la aplicación de tal pro-
de Aquitania, presenta pliegues y ca- kilómetros la reducción de espacio cedimiento, en una transversal que
balgamientos internos volcados en esa en el antiguo surco marino. Pero, pasa por el Pirineo leridano se ha
dirección. En la faja meridional (más ¿cómo podemos calcular la magnitud calculado un acortamiento global que
amplia, pues incluye un vasto ma- del acortamiento en una cordillera? se cifra en 100-150 km, mientras que
cizo de rocas ígneas y metamórficas Se empieza por seleccionar una en la zona limítrofe entre el Pirineo
paleozoicas, la “zona axial”), las es- sección transversal a la cadena, per- aragonés y navarro el acortamiento
tructuras están volcadas hacia el sur, pendicular a los ejes de plegamiento se ha calculado en 80 km. La dis-
hacia la cuenca del Ebro. y a la traza de los cabalgamientos minución del acortamiento de este a
Ambas mitades, que confieren a la principales (es decir, paralela a la di- oeste es coherente con la reducción
cordillera pirenaica cierta simetría, la rección de movimiento o convergen- de anchura y de relieve de la cor-
configuran en una cordillera de do- cia en la cordillera), en un segmento dillera que se observa en esa direc-
ble vergencia. La misma distribución cuya geología se conozca bien. La ción. Estos valores cuantifican la con-
de estructuras puede reconocerse tam- geometría actual de las formaciones vergencia de las placas Ibérica y
bién en la región más occidental, en rocosas se representa entonces en un Eurasiática. A partir de ellos, cono-
la cornisa cantábrica, si bien allí la corte geológico. ciendo la duración de la orogenia,
podemos estimar la velocidad pro- cas que portan dicha signatura cubren zoico al norte de los Pirineos, donde
medio a la que se acercaban las dos el intervalo desde finales del Cretácico la corteza era más delgada y donde
placas: entre 1,3 y 2,4 milímetros superior hasta el Mioceno inferior. existían numerosas fallas formadas
por año. De la evolución orogénica de la durante la etapa de divergencia. Muchas
El tipo de criterio seguido para aco- cordillera podemos destacar varios he- de las antiguas fallas normales se re-
tar la duración de la orogenia re- chos. Las estructuras compresivas más activaron como cabalgamientos, en
cuerda el utilizado para reconstruir la antiguas, reconocidas en los Pirineos un fenómeno de inversión tectónica.
historia mesozoica: el registro de las centrales y orientales, son de edad En esas etapas iniciales, la creación
rocas sedimentarias. Al extenderse y Santoniense superior-Campaniense, edad de relieve, modesta, se ceñía a la ele-
separarse fragmentos de la corteza te- a la que pertenece la anomalía magné- vación progresiva del antiguo fondo
rrestre, aparecen surcos o cuencas se- tica oceánica encontrada en el golfo marino. Los montes pirenaicos pasa-
dimentarias. Durante la elevación de de Vizcaya. El inicio de la conver- ron parte de su historia bajo el agua.
una cordillera se produce también se- gencia fue, al menos durante un breve A medida que la convergencia de
dimentación en pequeñas cuencas in- tiempo, contemporáneo a la expansión las placas progresaba, la cordillera
tramontañosas o en la periferia de la oceánica del golfo. Pero no podemos creció en anchura y se vio involu-
cadena, en las tierras bajas que de- asegurar si en el margen continental crado el margen exterior al sur del
nominamos antepaíses. Las rocas se- al sur del golfo había entonces ple- antiguo surco, constituido por cor-
dimentarias que se originan presen- gamiento o si la compresión empezó teza Ibérica espesa, poco alterada du-
tan una signatura, una peculiar más tarde en esa transversal. rante la extensión mesozoica. Acortar
arquitectura de los estratos, que in- Por otra parte, de los datos del o apilar corteza rígida y espesa fue
dica que su sedimentación se pro- Pirineo emergido se conjetura que, un proceso más costoso al que se
ducía al mismo tiempo que el ple- cuando se inició la compresión, la asoció la creación principal de re-
gamiento (discordancias, acuñamiento cesión de la corteza y las primeras lieve y la retirada del mar de las tie-
de capas, variaciones bruscas de es- deformaciones se produjeron en la rras hoy emergidas.
pesor o de granulometría del sedi- zona de mayor debilidad, es decir, El enterramiento y sellado de los
mento, etc.). En los Pirineos, las ro- en el eje del antiguo surco meso- últimos cabalgamientos y pliegues por

CORTE GEOLOGICO ACTUAL

NNE SSW
SIERRA BERNERA
2270 m

ACORTAMIENTO
CAPAS TERCIARIAS

CAPAS CRETACICAS

0 1 km

CORTE RESTITUIDO AL ESTADO INDEFORMADO

TRAYECTORIA DE LOS CABALGAMIENTOS

8. CORTE GEOLOGICO de un sector del Pirineo aragonés, capas horizontales puede evaluarse “desplegando” la traza
al norte de Jaca. Un corte geológico es una sección verti- sinuosa de las capas y deshaciendo los desplazamientos cau-
cal del terreno donde se representa la geometría y la dis- sados por los planos de cabalgamiento. Comparando la lon-
tribución de las formaciones rocosas del subsuelo hasta una gitud de las capas restituidas y la longitud que ocupan en
profundidad determinada. En éste queda reflejada la de- el corte actual, entre dos líneas de referencia dadas (indi-
formación que han sufrido las capas o estratos rocosos, ori- cadas por los tornillos), podemos calcular el acortamiento
ginalmente horizontales, tras haber actuado los procesos experimentado para pasar de un estadio a otro, un reflejo
tectónicos. La extensión lateral original que ocupaban las de la convergencia de las placas tectónicas.
CORTE GEOLOGICO OCCIDENTAL
S N
CUENCA DEL EBRO PIRINEOS CUENCA DE AQUITANIA
Frente S Jaca Zona Axial Frente N

CORTE GEOLOGICO ORIENTAL


S PIRINEOS N
CUENCA DEL EBRO CUENCA DE AQUITANIA
Falla
Zona Axial Norpirenaica Frente N
Frente S Tremp

2
ROCAS PALEOZOICAS
Frente N
ROCAS MESOZOICAS 0 10 20 km
Pirine
ROCAS TERCIARIAS Frente S os

9. DOS CORTES GEOLOGICOS que atraviesan la cordi- hacia el norte, y una parte meridional en la que están di-
llera pirenaica completa a través de su parte central. La rigidos hacia el sur. En la parte topográficamente más alta
sección oriental discurre entre las localidades de Balaguer de la cordillera (Zona Axial), el apilamiento de mantos ca-
y Toulouse, pasando por los valles de Noguera Pallaresa y balgantes y su subsecuente erosión ha hecho desaparecer las
de Salau. La sección occidental discurre un poco al oeste rocas sedimentarias mesozoicas que cubrían este territorio,
de la localidad de Jaca, por los valles de Ansó, Belagua, exhumando así las rocas paleozoicas. Estas últimas, previa-
Arette y Oloron, terminando al oeste de Pau. Estos cortes mente afectadas por la orogenia Herciniana, de finales del
abarcan únicamente la parte superior de la corteza, sector Paleozoico, están constituidas en gran parte por materiales
cuya estructura podemos deducir con razonable fiabilidad a de origen ígneo (granitos) y metamórfico. La magnitud del
partir de las observaciones de superficie y de sondeos, y se acortamiento orogénico calculado en estas secciones de la
basan en los trabajos de numerosos geólogos de ambos la- cordillera es mayor en la sección oriental (100 o 150 km,
dos de los Pirineos. En las dos secciones se aprecia la re- según diferentes investigadores) que en la occidental (unos
lativa simetría estructural de la cordillera, con una parte 80 km), en consonancia con su mayor elevación topográfica
septentrional en la que los cabalgamientos están dirigidos y grado de exhumación.

los sedimentos del Mioceno inferior los niveles de la corteza, más allá son fruto de factores cercanos a la
y medio, tal como se observa en las de donde tenemos observación di- superficie. Cuencas ocupadas por ma-
Sierras Exteriores surpirenaicas re- recta. Mas, ¿cómo se resuelve la es- teriales sedimentarios poco densos o
presenta el momento en que Iberia tructura en los niveles profundos? cuerpos volcánicos someros de alta
quedó definitivamente unida a Eurasia, Por sí solas, las observaciones de densidad serían ejemplos típicos. Sin
a partir del cual la trayectoria de am- superficie no bastan para hallar la embargo, otras anomalías reflejan fac-
bas devino indisociable. solución. Pero si les sumamos las in- tores más profundos, ligados al límite
vestigaciones geofísicas del subsuelo entre la corteza y el manto. En la

A través de las observaciones de


geología de superficie, y con la
ayuda de sondeos, hemos llegado a
podemos obtener un modelo litosfé-
rico de la cordillera. Las investiga-
ciones sobre la tectónica profunda se
zona axial de los Pirineos se detecta
una manifiesta anomalía negativa de
la gravedad, que trasciende la escala
un grado razonable de conocimiento apoyan en la medida de la gravedad local y refleja el engrosamiento de
de la estructura interna de los pri- de la tierra (gravimetría) y en la pro- la corteza bajo la cordillera. Puesto
meros kilómetros de la corteza pire- pagación de ondas sísmicas (natura- que la densidad de la corteza es me-
naica y hemos podido evaluar la mag- les o generadas por explosiones con- nor que la del manto, cualquier pro-
nitud del acortamiento orogénico en troladas). longación de la corteza dentro del
estos niveles. De las variaciones de la gravedad manto se traducirá en un descenso de
Ahora bien, para mantener el equi- entre un punto y otro inferimos con- la gravedad en aquella región.
librio de masas durante la orogenia, trastes de densidad en la litosfera de Como cabía esperar de los fenó-
han de ser semejantes el acortamiento una región a otra. Algunas de las va- menos de convergencia y acortamiento
y la reducción de espacio en todos riaciones o anomalías gravimétricas orogénico, tenemos indicios fiables
10. LOS CABALGAMIENTOS o fallas contractivas son elementos fundamenta- La siguiente generación de mode-
les de la estructura de la cordillera pirenaica. Esta imagen, tomada en las Sierras
Interiores altoaragonesas al norte de Hecho, muestra uno de estos cabalgamientos,
los geotectónicos de los Pirineos brotó
que aparece como una superficie de contacto nítida mediante la cual areniscas de la realización de perfiles de sís-
de edad cretácica (con tonalidad marrón) han montado —“cabalgado”— por en- mica de reflexión. Los principios en
cima de calizas de edad terciaria (con tonalidad blanca), invirtiendo así el or- los que se basa el método sísmico
den normal de la sucesión estratigráfica. La flecha amarilla indica la dirección de reflexión son semejantes a los del
de avance de la masa cabalgante o manto de corrimiento. método de refracción, con la salve-
dad de que, en este caso, se anali-
zan las reflexiones de las ondas, tal
de que la corteza pirenaica es más misma. Dedujeron, además, que el y como se detectan en una serie de
gruesa que la de las regiones llanas espesor cortical caía de nuevo, bajo puntos de registro o geófonos dis-
circundantes. la vertiente norte de los Pirineos, a persos a partir de un punto de ex-
¿Hasta qué punto es más gruesa? 30 km. plosión móvil.
¿Qué forma adquiere esa “raíz” bajo Esa brusca transición parecía ha- Tras un adecuado tratamiento de
la cordillera? La solución nos vendrá llarse bajo la falla Norpirenaica. Se las señales recibidas, se obtiene una
dada por la refracción y la reflexión esbozó así un modelo de la cadena sección vertical de la corteza con las
de ondas sísmicas provocadas en el en el que la falla Norpirenaica cons- trazas de los principales niveles o
subsuelo. La refracción de las on- tituía una fractura vertical maestra superficies reflectoras. Luego, se aso-
das sísmicas permite dividir la li- que atravesaba toda la corteza, se- cia cada traza reflectora a una capa
tosfera en capas dotadas de dife- parando dos dominios con espesor o estructura tectónica particular; de
rentes propiedades físicas, en las que cortical diferente. Enlazando con la ese modo, algunas reflexiones repre-
las ondas se propagan a distinta ve- importancia que muchos autores habían sentan estratos, otras superficies de
locidad. Así, el límite entre la cor- concedido a la falla durante la se- fractura, cabalgamientos e incluso la
teza y el manto (discontinuidad de paración y rotación de placas en el discontinuidad Moho.
Mohorovicic o “Moho”) está defi- Mesozoico, la misma estructura ad- La ejecución de un perfil profundo
nido por una superficie refractante quiría una función preponderante en de reflexión requiere el concurso de
entre una capa donde la velocidad la orogenia pirenaica. varias instituciones o países. El pri-
de las ondas P es 6-6,5 km/s (cor- Con tal modelo, sin embargo, re- mer perfil sísmico (perfil ECORS-
teza) y otra donde la velocidad au- sultaba difícil equilibrar el acorta- Pirineos), fruto de un programa de
menta a 8 km/s (manto). miento orogénico entre la corteza su- cooperación hispano-francés, se ela-
perior y la corteza inferior. En efecto, boró en la segunda mitad de los

A principios de los años ochenta,


J. Gallart y M. Daignières ana-
lizaron datos de refracción de ondas
no bastaba una fractura vertical en
profundidad para provocar, por sí
sola, acortamiento alguno; por tanto,
ochenta, atravesando la cordillera
desde Toulouse a Balaguer. Ahora
disponemos ya de seis perfiles que
sísmicas causadas por explosiones había que suponer una importante atraviesan el dominio pirenaico-cantá-
controladas en los Pirineos. Y ci- magnitud de acortamiento dúctil y brico y el golfo de Vizcaya.
fraron el engrosamiento cortical bajo homogéneo en los niveles medios e Los perfiles de sísmica de refle-
la cadena: del espesor medio de 30- inferiores de la corteza, al menos del xión pirenaicos, además de precisar
33 km de la corteza ibérica fuera mismo orden que el asignado a la valiosos detalles de la estructura in-
de la cordillera se pasaba a más de traslación de los mantos de corri- terna y del espesor de la corteza, han
45 km bajo las altas cumbres de la miento de la corteza superior. revelado que la falla Norpirenaica
no atraviesa toda la corteza (está Así, en el análisis del perfil ECORS- más luz al interior de la tierra. Un
interrumpida por el cabalgamiento Pirineos, P. Choukroune, F. Roure repaso de la distribución de los ni-
frontal norpirenaico) y que la estruc- y demás integrantes del equipo veles reflectores en dicho perfil me
tura cortical profunda es asimétri- ECORS han llegado a la conclusión llevó a la conclusión de que podía
ca. La corteza Ibérica tiende a sumer- de que la superposición entre las reconocerse corteza Ibérica adentrán-
girse hacia el norte bajo la Europea, dos placas es moderada; además, re- dose hacia el manto hasta una pro-
que mantiene una profundidad al suelven gran parte del acortamiento fundidad de al menos 60 km.
Moho constante. Los perfiles han en profundidad mediante numerosos El perfil ECORS-Arzacq revelaba
mostrado que una placa ha montado cabalgamientos intracorticales que más detalles de la geometría del en-
sobre la otra. afectan a la corteza inferior de am- grosamiento cortical bajo la cordi-
Los resultados de los perfiles de- bas placas. llera. A raíz de la colisión entre pla-
ben servirnos para construir nuevos De esa explicación discrepan J. A. cas, la corteza Europea se había
cortes geológicos, que representen Muñoz, X. Berastegui y colaborado- introducido como una cuña en la
esta vez ya toda la corteza y el manto res, en cuya opinión la convergencia Ibérica, doblando así el espesor ori-
superior. Conviene saber, empero, que entre la placa Euroasiática y la Ibérica ginal. La parte inferior desgajada de
los perfiles de reflexión no son un se ha traducido en una subducción ésta se había subducido hacia el
recurso infalible. No hemos logrado continental de la segunda, hasta una manto, mientras que la superior quedó
la resolución inequívoca de la es- profundidad superior a la detectada deformada en el prisma orogénico su-
tructura profunda de la parte central por el perfil. pracortical.
de la cadena; y se discute sobre la Otro perfil sísmico profundo dis- La teoría de la tectónica de pla-
forma precisa con que la placa parado a finales de los ochenta, el cas predice que, cuando una placa
Eurasiática se superpone a la Ibérica. perfil ECORS-Arzacq, podría arrojar continental converge con una placa

PERFIL ECORS-PIRINEOS
S FALLA N
Frente S NORPIRENAICA Frente N

0 0

5 5

10 10

15 15
MOHO EUROPEO
MOHO IBERICO
TIEMPO EN
SEGUNDOS
(IDA Y VUELTA)
0 20 km

ROCAS SEDIMENTARIAS DE LA CORTEZA SUPERIOR


PERFIL ECORS-ARZACQ
CORTEZA INFERIOR
S N
Frente N

ECORS 0 0
ARZACQ ECORS
PIRINEOS 5 5
Frente N
10 10
Piri MOHO EUROPEO
neo 15 15
Fren
s
te S
MOHO 0 20 KM TIEMPO EN
IBERICO SEGUNDOS
(IDA Y VUELTA)

11. PARA LA INVESTIGACION de la estructura profunda cuya traza coincide aproximadamente con la de los cortes
de la corteza pirenaica se utilizan técnicas geofísicas como someros de la figura 7. En ambos perfiles quedan bien ex-
la sísmica de reflexión, que se basa en la propagación y en presados los rasgos fundamentales de la estructura corti-
las reflexiones en el subsuelo de ondas sísmicas artificiales cal, y se individualizan claramente las cortezas ibérica y
generadas por explosiones controladas. Con los datos re- europea, con la discontinuidad de Mohorovicic (Moho) en
gistrados en una serie de geófonos se construye una sec- la base. Uno de los resultados más notables de los perfiles
ción vertical del terreno (perfil sísmico), en la que las lí- es la representación de la inmersión de la placa Ibérica ha-
neas cortas representan la traza de los principales niveles cia el norte, por debajo de la placa Eurasiática. Este he-
o superficies reflectoras bajo el suelo. Estas trazas deben cho manifiesta los efectos del acortamiento pirenaico a gran
ser interpretadas y atribuidas a elementos geológicos par- profundidad. La escala vertical no está en unidades de lon-
ticulares (estratos, contactos litológicos, cabalgamientos, etc.). gitud, sino de tiempo de ida y vuelta de las ondas sísmi-
La figura reproduce dos perfiles realizados en los Pirineos, cas reflejadas.
12. ESTRUCTURA TECTONICA a es-
cala cortical de los Pirineos, basadas
CORTE GEOLOGICO OCCIDENTAL (PERFIL ECORS-ARZACQ) en las investigaciones de superficie
y en los datos geofísicos del subsuelo
GOLFO profundo. El corte oriental, debido a
DE VIZCAYA
J. A. Muñoz, X. Berastegui y colabo-
radores, se apoya en el perfil ECORS-
Pamplona Bayona
Pirineos, el primero en realizarse. En
esta hipótesis se contempla una sub-
S N ducción de la corteza Ibérica hacia el
norte bajo la Eurasiática, fruto de la
0 Km convergencia entre ambas placas. Para
elaborar la sección occidental (situada
IBERIA 160 kilómetros más al oeste), me basé
EURASIA en el perfil de reflexión ECORS-Arzacq
CORTEZA
I
y en datos de sísmica de refracción de
NFER
MOHO IOR zonas más al sur. Los datos disponi-
MANTO SUPERIOR bles llevaron a la conclusión de que la
50 Km corteza Eurasiática se había introdu-
cido como una cuña en la corteza
INDENTACION CORTICAL Ibérica, y que únicamente la parte in-
Y SUBDUCCION DE ferior de ésta última había subducido
CORTEZA INFERIOR hacia el manto.

CORTE GEOLOGICO OCCIDENTAL (PERFIL ECORS-PIRINEOS)


de un sistema de cabalgamientos de
estilo “pirenaico” en la plataforma
y talud submarinos, los equipos de
S N Le Pichon y de G. Boillot propu-
Toulouse sieron que, durante la etapa com-
Lérida presiva del Terciario, una parte de
0 Km
la corteza oceánica del golfo de
Vizcaya había subducido hacia el
IBERIA EURASIA sur bajo el margen continental no-
ribérico. La subducción debía haber
MOHO
sido limitada, puesto que la región
carece de algunas de las caracterís-
50 Km ticas distintivas de las zonas de sub-
ducción océano/continente; en espe-
cial, de magmatismo (arcos de islas,
SUBDUCCION cinturones volcánicos, etc.), que no
CORTICAL
falta en los márgenes activos ac-
tuales de los Andes y del Pacífico
occidental, por citar dos ejemplos
oceánica, la segunda se subduce ha- subducido la corteza inferior —más típicos.
cia el manto bajo la primera, en razón densa, a la luz de la distribución de sin embargo, los perfiles sísmicos
de su mayor densidad. Pero si se las velocidades de las ondas sísmi- del programa español ESCI-N reve-
acercan dos placas continentales, pro- cas—, mientras que las cortezas me- laron que la estructura profunda de
sigue la teoría, entonces no hay sub- dia y superior se han acortado me- la corteza continental cantábrica es
ducción, pues la corteza continental diante la indentación de la cuña Europea muy semejante a la de los Pirineos
granítica es mucho menos densa que y mediante el prisma orogénico de la centrales. Bajo los Picos de Europa,
el manto y su “flotabilidad” le im- corteza superior. En segundo lugar, existe también un fragmento de cor-
pide adentrarse en él. Todo apunta a al hundirse material cortical a pro- teza continental que se sumerge ha-
que los Pirineos vulneran esa regla. fundidades mantélicas, cabe presumir cia el norte hasta profundidades
Podemos descartar la antigua exis- que se viera sometido a unas condi- mantélicas, incluso en esa región que
tencia de un segmento de corteza ciones de presión y temperatura ele- originalmente estaba enfrentada a
oceánica —hoy consumido— en el vadas, capaces de provocar un meta- corteza oceánica. Bajo el mar, los
dominio pirenaico ahora emergido, ya morfismo intenso en las rocas que perfiles ESCI-N han corroborado la
que, como corrobora el perfil sísmico incrementara su densidad (tenemos existencia de cabalgamientos en el
ECORS-Vizcaya, la corteza oceánica constancia de tales transformaciones margen continental, que convergen
del golfo de Vizcaya no pasaba del mineralógicas y microestructurales gra- en un nivel de despegue basal. No
meridiano de Asturias occidental. Por cias al afloramiento de este tipo de puede confirmarse si este despegue
tanto, la porción de corteza subdu- rocas —denominadas eclogitas— en basal corresponde a un verdadero
cida bajo los Pirineos ha de ser en- otras regiones del globo). plano de subducción situado sobre
teramente continental. corteza oceánica, cuya extensión
Ahora bien, hay factores que podrían
quitar hierro a esa aparente contra-
dicción con la teoría de la tectónica
H asta aquí nos hemos ocupado del
segmento ístmico de los Pirineos.
¿Cuál es la situación en el sector
allende la franja de anomalía magné-
tica 34, situada bastante al norte de
los cabalgamientos, se desconoce.
de placas. En primer lugar, sólo ha Cantábrico? Tras el descubrimiento Las estructuras cabalgantes que hoy
un temblor que azotó la localidad be-
ANTONIO TEIXELL enseña geotec- arnesa de Arette, una de las zonas
tónica en la Universidad Autónoma de mayor actividad sísmica, alcanzó
de Barcelona. Ha trabajado, adscri-
to al Instituto Geológico y Minero
una magnitud de 5,3. Los terremo-
de España y a la universidad, en te- tos más destructores de los que se
mas de investigación de geología es- tiene documentación histórica afec-
tructural y de tectónica-sedimentación taron al Pirineo catalán, en el siglo
en diversas cordilleras de Europa, de XV (1427 en Olot y 1428 en Queralbs).
Norteamérica y del norte de Africa. No puede decirse que los Pirineos
Lleva más de 15 años estudiando la constituyan una zona de alto riesgo,
cordillera Pirenaica.
pero el caso de Arette nos puso de
nuevo sobre aviso. Se conocen mal
todavía los mecanismos focales de
los terremotos pirenaicos, aunque se
observamos podrían representar úni- sospecha que los seísmos podrían de-
camente deformaciones intracortica- rivar de la reactivación de algunas
les del antiguo margen continental fallas antiguas producidas durante la
pasivo. etapa orogénica.
La investigación geológica de los

T odo esto se refiere a unos acon-


tecimientos que concluyeron hace
unos 20 millones de años. La con-
Pirineos seguirá deparando sorpre-
sas, con la introducción de nuevos
enfoques y la aplicación de técnicas
vergencia entre las placas Ibérica y refinadas. Entre las últimas incorpo-
Eurasiática cesó. No hay duda de que radas, está la medición de la con-
los Pirineos se están erosionando, ductividad eléctrica a través de la
pero podemos matizar si han dejado litosfera, que ha permitido detectar
o no de crecer. A este respecto, la una zona de conductividad anóma-
existencia de la raíz de corteza pro- lamente alta bajo la parte axial de
funda que se adentra hacia el manto, la cadena, entre 30 y 80 km de pro-
bajo la cordillera, tiene unas conse- fundidad. Para J. M. Pous y cola-
cuencias importantes. boradores, esa conductividad refleja
Por el estudio de la propagación la presencia de fluidos que impreg-
de las ondas de los terremotos se nan las rocas, magma derivado de
sabe que la astenosfera, capa semi- la fusión parcial de la raíz cortical
fluida y densa, subyace bajo la li- pirenaica. De ser ciertas estas atri-
tosfera. Según su altura topográfica, buciones, algún día el magma podría
las regiones del globo se encuentran buscar su camino hasta la superfi-
en equilibrio isostático, flotando so- cie. Esto parece lejano todavía, pero
bre la astenosfera; se trata del prin- si algún día la región pirenaica ini-
cipio de Arquímedes aplicado a nues- cia un nuevo ciclo de fracturación y
tro planeta. Al igual que el ascenso reapertura, entonces, convendrá es-
que se produce al aligerar de carga tar al acecho.
un buque, al erosionarse una tierra
alta la masa que se pierde se tra-
duce en un levantamiento masivo de
la corteza que la subyace. BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA
¿Significa eso que los Pirineos son
THE ECORS PYRENEAN DEEP SEIS-
cada vez más altos? No, si los con- MIC P ROFILE R EFLECTION D ATA
sideramos en conjunto, ya que la al- AND THE O VERALL S TRUCTURE OF
tura media de la cadena va dismi- AN OROGENIC B ELT . P. Choukrou-
nuyendo, pero algunas cumbres, de ne y Equipo ECORS, en Tectonics,
erosión ineficaz, podrían ganar al- volumen 8, págs. 23-39, 1989.
tura. En algunas zonas del Pirineo TALL GEOLOGIC DEL PIRINEU CEN-
francés se han medido elevaciones TRAL 1:200.000. X. Berastegui, M.
(desnivelamientos) recientes de alre- Losantos, J. A. Muñoz y C. Puig-
dedor de 1 mm por año. En térmi- defàbregas, Ed. Servei Geològic de
Catalunya, Institut Cartogràfic de
nos de evolución del relieve, los Catalunya, 1993.
Pirineos constituyen una cordillera
S YNTHESE G EOLOGIQUE ET G E -
joven. OPHYSIQUE DES P YRENEES . A. Bar-
Por otra parte, el que los Pirineos nolas y J. C. Chiron, Ed. BRGM-
puedan atravesar una relativa placi- ITGE, Orléans-Madrid, 1996.
dez tectónica, no significa que sea CRUSTAL STRUCTURE AND OROGE-
una región sismológicamente inac- NIC M ATERIAL B UDGET IN THE
tiva. La región sufre frecuentes te- WEST CENTRAL PYRENEES. A. Tei-
rremotos, casi siempre de baja in- xell, en Tectonics, volumen 17, pá-
tensidad, salpicados de sacudidas ginas 395-406, 1998.
violentas. El 13 de agosto de 1967,