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Gabriel Pérez Tarrau no. 18-19: 44-56, julio-diciembre de 1999.

Los conflictos étnicos


en un mundo globalizado

Gabriel Pérez Tarrau

Profesor. Instituto Superior de Relaciones Internacionales «Raúl Roa García».

E l advenimiento, en los años 90, de una nueva fase


en el desarrollo histórico-social contemporáneo,
inaugurada con el cese de la bipolaridad mundial y la
determinante en la política mundial del siglo que
termina, y sobran los indicios para suponer que
igualmente lo será en el siglo que se inicia.
desaparición de la contradicción Este-Oeste como eje Comoquiera que este fenómeno, por su contenido
visible de la política internacional, no significó, como y modalidades de expresión, suele parecer enraizado
es evidente, que la humanidad arribara a una era de en la historia secular de los pueblos y en los meandros
estabilidad, armonía, paz social y seguridad con de una psicología colectiva de más o menos remota
respecto al futuro. gestación, por lo que el pasado se presenta como
Al compás de la disolución de la confrontación referente y principio legitimador, pudiera concebirse el
ideológica global que tipificara más de cuatro décadas movimiento etnopolítico en términos de primitividad
de Guerra fría, alcanzan singular protagonismo y relieve o atavismo, ajeno y antagónico al progreso y al rumbo
conflictos que, bajo el común denominador de la globalizador que acompaña a la actualidad. Desde esta
movilización étnica, parecen tomar el relevo de los óptica se ha afirmado:
enfrentamientos interestatales como principal vector de Lo que caracteriza a este fin de siglo es el regreso de creencias,
inestabilidad y guerra en nuestros días.1 ideas y movimientos que se suponía desaparecidos de la
En sus diferentes orígenes y formas de superficie histórica. Muchos fantasmas han encarnado,
muchas realidades enterradas han reaparecido [...] no somos
manifestación, la beligerancia etnopolítica ensombrece testigos de una revolución en sentido moderno de esta
el panorama social, pone en jaque a gobiernos, agobia palabra, sea liberal o marxista, sino de una revuelta: un volver
a las organizaciones internacionales, desafía instituciones a la entraña del pueblo, un sacar afuera la tradición escondida,
y estructuras, erosiona viejos paradigmas y crea focos un regreso a la fuente original.2
actuantes o potenciales de sangriento conflicto en las Y también se ha dicho: «el siglo XIX nos aguarda a la
más diversas latitudes. Constituye, por ende, un factor entrada del XXI».3

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En realidad, la historia no conoce de regresos plasmados en una radical transformación del mapa
absolutos ni de fuerzas incontaminadas por su propio político europeo y en cuotas de violencia desconocidas
devenir; mucho menos en el mundo interdependiente por el viejo continente desde el fin de la Segunda Guerra
y plurivinculado de hoy. Mundial, y dada la proliferación de conflictos en otros
Es cierto que a la prevaleciente y bien definida escenarios —también resultado del accionar de fuerzas
tendencia a concentrar y homogeneizar,4 se oponen que se movilizan bajo criterios de pertenencia étnica—
contratendencias defensoras de la diversidad o tuvo lugar una revalorización-jerarquización del
promotoras del particularismo, desintegradoras o significado de este componente en la vida social y en
excluyentes. Estas pueden adoptar formas y manejar las relaciones internacionales.
símbolos que asemejan un retorno a conductas, Fueron publicados innumerables artículos y multitud
jerarquías y postulados identificables con los de un de libros sobre este tema; vieron la luz nuevos enfoques
pasado ya superado. O bien, verse como una tenaz que, aun sin abandonar totalmente la visión
resistencia al libre despliegue de la modernidad.5 estadocéntrica dominante, daban cabida a la
Pero más allá de apariencias y retórica, estas ponderación de la apreciable incidencia de los actores
contratendencias se muestran inseparables, en su étnicos sobre la paz y la estabilidad en el planeta.7 Se
naturaleza y proyección, del contexto histórico en que desencadenó una especie de «etnomanía», y las
emergen. Son uno de los miembros de la ecuación que referencias a la etnicidad, sus rasgos e influencia se
los procesos globalizadores plantean a la humanidad. multiplicaron por doquier.8
Surgen más por ley que por ironía de la historia. Los medios de difusión masiva no escatimaron
La eclosión de los conflictos étnicos finiseculares ha imágenes ni calificativos en su cobertura de aquella
resultado traumática. A pesar de que no faltaron cadena de sucesos. No faltaron apreciaciones interesadas
enfrentamientos y querellas de esta índole en épocas o la descarnada manipulación en la presentación de las
anteriores y que fueron difundiéndose significativamente causas, protagonistas, desarrollo o desenlace de las
desde los años 60 del presente siglo, impacta ahora el distintas manifestaciones de beligerancia etnopolítica que
hecho de que aparecen explosivamente asociados al se extendían incesantemente por el globo terráqueo.
cambio sistémico derivado del desplome del socialismo Para su tratamiento, se incorporaron o reasumieron
esteuropeo y a la trabajosa conformación de las nuevas conceptos y apelativos que fueron conformando un
realidades geopolíticas de esa área, hacen acto de arsenal terminológico particular. Se hablaba de
presencia en todas las regiones y continentes, se dilatan «etnocidio», «limpieza étnica», «odio ancestral»,
en el tiempo, y tienden a ser más propensos a treguas «repulsión étnica», «tribalización», «retribalización»,
que a soluciones; mantienen una vinculación genética «segunda Edad Media», etc.
con las líneas dominantes de evolución de la sociedad Gentilicios y topónimos que eran antes del dominio
internacional contemporánea, resumen las desgracias de un puñado de especialistas —y, por supuesto, de las
pretéritas y las desigualdades presentes; expresan, en poblaciones involucradas—, se hicieron de
fin, buena parte de las inconsecuencias y contradicciones conocimiento general: chechenos, tamiles, kurdos,
de la fase actual del decursar de los asuntos humanos. chiítas, hutus, tutsis, Kosovo, Nagorni-Karabaj,
Por lo demás, la proliferación de conflictos étnicos Eslavonia, Chiapas, Osetia del Norte o del Sur, etc. Se
en la última década del siglo sirvió de temprano mentís hizo dramáticamente evidente lo que no se ignoraba: el
a las conclusiones que, en un arrebato particularmente mundo continuaba siendo complejo, heterogéneo y
agudo de triunfalismo, extrajeron políticos y politólogos convulso; no solo a nivel global, sino también dentro
norteamericanos de la debacle del bloque socialista de cada país.
euroriental. Ni se había llegado al «fin de la historia», ni Los mayores índices de urbanización y la consiguiente
asomaba en verdad un «nuevo orden mundial».6 disminución de la población rural, los progresos de la
alfabetización, la interdependencia económica, el colosal
influjo de la revolución habida en las comunicaciones y
¿La era de la etnopolítica? el transporte, así como la amplitud de los movimientos
migratorios y del turismo —factores todos de
Los fenómenos relativos a las motivaciones, bases acercamiento y homogeneización— no bastaban para
de sustentación, hechos e implicaciones de la beligerancia borrar diferencias o disipar identidades.9
étnica, ocupan, desde el inicio del actual decenio, lugar Ante esta realidad, despertó particular alarma en
relevante en la política mundial. los medios políticos internacionales la resultante de los
Al calor de los procesos que condujeron a la procesos de fragmentación de Estados que
«implosión» soviética y al desmembramiento de caracterizaron los primeros años 90. El hecho de que,
Yugoslavia, cuyos efectos más inmediatos quedaron por la acción directa de fuerzas etnonacionales, en muy

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breve tiempo y sin que mediara una conflagración Asia
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mundial —lo cual no tenía precedentes en la historia—,
40 Europa exsocialista
surgieran 24 Estados en territorios en los que solo 29
existían cuatro, resultaba impactante. De imponerse 30 Africa del norte y
20 Medio oriente
como tendencia, sería el caos.10 Sobre todo si se toma 13
10 Africa subsahariana
en consideración que este alumbramiento de nuevas 10 5 7 7 6 7 5 4 6
1 1 Europa occidental y
formaciones estatales, como ya se apuntó, no estuvo 0 América
exento de cruentos choques, no pocas masacres, Grupos Países amenazados Oceanía

apreciables destrucciones, oleadas de refugiados y etnonacionalistas de fragmentación Totales


desplazados,11 y diversos grados de injerencia foránea. beligerantes

Por demás, la nueva configuración política creada


—especialmente en los Balcanes y el Cáucaso, pero Fuente: «Informe 1996-97», Minorities at Risk Project, Universidad
de Maryland, EE.UU. (material fotocopiado).
también en la inmensa y diversa Federación Rusa—,
no se caracterizaba, en la mayoría de los casos, por la Estas cifras adquieren mayor connotación si se tiene
existencia de fronteras indiscutidas ni por la aceptación en cuenta la persistencia de los conflictos de esta
del nuevo status quo geográfico por la totalidad de la naturaleza y lo difícil de alcanzar un arreglo duradero.15
población. Tanto la propia realidad geopolítica como Aun en aquellos en que, mediante estatutos de
la memoria histórica de los distintos grupos étnicos autonomía o concesiones, se logra una determinada
afectados, alimentada ahora con novedosos referentes solución, pueden subsistir sectores minoritarios
de antagonismo y rechazo, hacían posible futuros inconformes que continúan llevando a cabo acciones
conflictos. aisladas de violencia.
Esta historia reciente y los contornos del acontecer No obstante la importancia que reviste esta
actual ratifican el criterio de que es la modalidad insurgencia etnonacionalista para las relaciones
etnonacional de beligerancia la portadora de mayor internacionales y la política mundial de nuestros tiempos,
potencial desestabilizador. Las aspiraciones a la ella no agota todo el potencial de conflictos que encierra
autodeterminación y soberanía estatal de grupos la movilización étnica. Bajo la misma denominación de
secesionistas implican confrontación y guerra.12 Ningún «conflictos étnicos», en la actualidad se acostumbra
incluir una amplia gama de contextos activos o
Estado acepta dócilmente la pérdida de una porción
potenciales de violencia, que constituyen la resultante
de su territorio como resultado de un movimiento de
del enfrentamiento de determinados grupos humanos
esta índole, aunque la composición y la voluntad de la
entre sí o de uno o varios de ellos con el poder estatal,
población que allí reside lo justifique ampliamente. Los sin que estén ausentes los casos en que se combinan
Estados no son remisos a entregar habitantes —no suele ambas categorías. Tales manifestaciones de violencia
obstaculizarse la emigración—, pero rechazan toda etnopolítica abarcan expresiones como protestas masivas
disminución territorial, aun la más mínima. o motines, rebeliones, alzamientos, luchas de guerrillas,
En ese contexto, se hicieron oír voces de alarma: guerras, acciones terroristas. Sus objetivos pueden
«Si no encontramos alguna forma para que los diferentes resumirse en dos grandes categorías: lucha por territorio
grupos étnicos puedan vivir juntos en un país, ¿cuántos o lucha por un cambio en la relación de status y poder en
países tendremos? ¿Tendremos 5 000 países en lugar una sociedad determinada.16
de los algo más de cien que ahora tenemos?».13
A esta inquietud del entonces secretario de Estado
norteamericano, Warren Christopher, se unió la de Modalidades actuales de beligerancia
Boutros-Boutros Ghali, en ese momento Secretario etnopolítica activa o potencial
General de la Organización de Naciones Unidas: «el
nuevo peligro que aparecerá en el mundo en los En las condiciones del presente, es posible distinguir,
próximos diez años es el de mayor fragmentación. En desde el punto de vista de sus protagonistas y propósitos,
lugar de 100 ó 200 países, puede haber al final del siglo ocho modalidades principales de movimientos
400 países, y no seríamos capaces de alcanzar ninguna etnopolíticos que constituyen vectores de conflicto.
clase de desarrollo económico, por no mencionar más 1. Etnonacionalismos. Se trata de situaciones como las
conflictos sobre fronteras».14 ya abordadas, que se caracterizan por la existencia de
La dimensión de esta modalidad del conflicto una comunidad de individuos geográficamente
etnopolítico, que puede desembocar en las llamadas concentrados y con indicadores de pertenencia
«guerras de formación de Estados», se muestra en el etnonacional diferentes a los del grupo mayoritario
gráfico siguiente: y/o dominante en un Estado constituido.

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Los conflictos étnicos en un mundo globalizado
Fuerzas políticas de dicha comunidad, representativas a comunidades étnica o racialmente diferenciadas con
o no de las aspiraciones de la mayoría, luchan por las que comparten un mismo territorio o sociedad.
obtener cuotas mayores de autonomía o por alcanzar La beligerancia xenófoba o racista se inspira en
la soberanía estatal. En este caso se desarrollaría un concepciones de superioridad cultural, nacional o racial
proceso secesionista que, como ya se expresó, se y se expresa en programas políticos y formas de
traduce en conflicto bélico. (Tamiles, chechenos, violencia que buscan alcanzar objetivos como la
quebecquenses, corsos, turcochipriotas, saharahuíes, expulsión del territorio o país de los integrantes de
etc.) esas comunidades diferentes, desestimular su
2. Irredentismo etnonacional. Agrupa aquellas crecimiento con la creación de un clima adverso a
circunstancias en las que una comunidad de individuos, nuevos inmigrantes, impedirles el acceso igualitario a
también geográficamente concentrados, comparten fuentes de empleo o zonas residenciales, frenar toda
indicadores de pertenencia etnonacional con el grupo posibilidad de que participen, en condiciones de
dominante de un Estado vecino. Fuerzas políticas de equidad, en la vida política.
uno u otro lado de la frontera, o de ambos lados, Estos movimientos, que han adquirido últimamente
exponen aspiraciones de unificación de tales especial propagación en las sociedades del Primer
comunidades y, por tanto, emerge un conflicto al no mundo, se dirigen contra los representantes de la
ser posible satisfacer esos propósitos sin una categoría antes mencionada (etnoclases) y toman
modificación de los límites fronterizos establecidos o como blanco favorito a los inmigrantes del Tercer
sin provocar desplazamientos masivos de población. mundo de nueva generación. (Neonazis en Alemania,
Aun en los casos en que no se busca la unificación, seguidores del Frente Nacional en Francia, grupos
coyunturas de esta naturaleza son fuente de racistas en Gran Bretaña o los Estados Unidos, etc.)
contradicciones y recelo entre los Estados
5. Pueblos indígenas. Se trata de los grupos descendientes
involucrados, máxime cuando el país vecino, hacia el
que miran las comunidades «irredentas», se siente de los pobladores originarios de territorios que fueron
compelido a asumir el papel de protector o objeto de colonización e implantación de masas de
salvaguarda de los intereses de las poblaciones afines inmigrantes procedentes de otros lugares. Víctimas
ubicadas en su entorno inmediato.17 (Húngaros en de formas de violencia extrema —incluyendo el
Rumania, kosovares en Serbia, rusófonos en los países genocidio—, los pueblos indígenas quedaron en
bálticos, católicos del Ulster, etc.) situación de marginación, discriminación y frecuente
relegación a zonas periféricas, poco productivas y
3. Etnoclases. Se refiere a grupos étnicamente de difícil acceso.18
diferenciados que, como resultado de procesos de Su beligerancia política suele ser reactiva, ante la
colonización o movimientos migratorios, se han amenaza de ser despojados del remanente de sus
asentado en otras sociedades, particularmente en los tierras o ver afectados sus medios de vida. Igualmente,
países del llamado Primer mundo. pueden reaccionar contra iniciativas y prácticas
Se encuentra aquí la situación tipificada en el hecho de encaminadas a su asimilación forzosa en el plano
que los rasgos étnicos de esos grupos reflejan también cultural. Como regla, no cuentan con precedentes de
un lugar asignado en la escala jerárquica ocupacional, formas modernas de organización y actuación políticas.
de niveles de vida y hasta de residencia. Esos rasgos
(Comunidades mayas de Chiapas o Guatemala,
se convierten en una limitante para la promoción social
aborígenes australianos, pueblos montañeses de la
y en factor de eternización de posiciones —por lo
península indochina, bereberes del Magreb, etc.)
regular subalternas—, que expresa una dinámica de
discriminación estructural. 6. Sectas militantes. Esta modalidad abarca a las muy
La movilización de estos grupos se encamina al logro diversas agrupaciones que se movilizan y emprenden
de objetivos de igualdad, antidiscriminatorios y de acciones violentas sobre la base de criterios de
participación equitativa en la vida social y política de pertenencia religiosa. Constituyen los ahora llamados
los países en que viven, pues una salida asimilacionista «fundamentalismos» o «integrismos», cuyo número y
implicaría renuncias inadmisibles, o se encuentra peligrosidad no han cesado de incrementarse en los
vedada por la fortaleza del estereotipo étnico en últimos tiempos. En su ardor beligerante asumen la
condiciones de un medio hostil. (Turcos en Alemania, religión como rasgo identitario y fuerza cohesionadora
chicanos en los Estados Unidos, afrocaribeños en Gran fundamental, y como instrumento movilizador por
Bretaña, magrebinos en Francia, etc.) excelencia. Pero su lucha no se ubica, en realidad, en
4. Movimientos xenófobos o racistas. Comprende a el ámbito de la ideología religiosa. No combaten por
grupos y fuerzas políticas que se movilizan en oposición razones de fe o doctrina.

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Como el resto de las modalidades de beligerancia de 268 agrupaciones de individuos que, en 112 países,
étnica enumeradas, las sectas militantes se proyectan son actuales o potenciales vectores de enfrentamiento
en función de normas y valores de vida, de situación e inestabilidad.
socioeconómica, de relaciones de poder. (Grupos La impresionante magnitud y vastedad de este
«fundamentalistas» islámicos, cristianos o budistas; fenómeno se ilustra en la tabla siguiente:
sectas esotéricas como «Verdad Suprema» en Japón,
etc.)
7. Comunidades étnicas en pugna. En Estados en los
que predomina una apreciable heterogeneidad
poblacional, según líneas de diferenciación étnica o
etnorreligiosa, pueden generarse situaciones de
enfrentamiento entre las distintas comunidades. No
se trata, por lo regular, de contextos que faciliten una #$ $%& $$$ $'
&
salida secesionista, al estar entremezcladas esas !"
poblaciones. Los choques son motivados por una (
desigual distribución del poder y la aplicación de ( )( !# #%$* $$$ !'
#
!%"
medidas discriminatorias por parte del grupo
dominante. No es raro encontrar, en esta modalidad + !" % ** %#! $$$ *'
*
de beligerancia étnica, la impronta de un pasado +,
colonial, dada la práctica habitual de las metrópolis -
!0 *!0# $$$ !%'
#
de enfrentar a unas comunidades contra otras, según .
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la fórmula de «divide e impera».
+,
Con el tiempo, se van fijando estereotipos de 1 2 !% 00 !!00 $$$ #0'
hostilidad y antagonismo entre esas poblaciones, en #&"
detrimento de la emergencia de una conciencia +34
nacional y, por tanto, de que a la formación estatal 5 % #$ !#!$ $$$ !#'
#
) !#"
corresponda también una filiación identitaria de ese
nivel. (Serbios, croatas y musulmanes en Bosnia; hutus 6* ! !0& $ $# $$$ %'
%
y tutsis en Rwanda o Burundi; diversas comunidades
étnicas en otros países afroasiáticos; etc.) Fuente: «Informe 1996-97», Minorities at Risk Project, Universidad
de Maryland, EE.UU. (material fotocopiado).
8. Clanes, bandas y facciones. En sociedades de menor
desarrollo y más precarias condiciones de vida, se Se podría argumentar que esta considerable cifra
hacen presentes manifestaciones de beligerancia de de más de mil millones de personas (el 17,7% de la
grupos que se nuclean en torno a filiaciones población mundial), en 112 países, quizás sea exagerada
identitarias de rango inferior, tales como relaciones o que un porcentaje fundamental de esos grupos de
de linaje, parentesco, clientelismo primario o riesgo se encuentra ubicado en la categoría de
caudillismo. En estos casos se hace visible que se beligerancia potencial y nunca llegue a ser activo. Pero,
trata de contiendas por el poder, entendido este, de todas formas, la diversidad es un hecho. La
ante todo y sobre todo, como vehículo para la posibilidad de que ella engendre militancia etnopolítica
obtención de beneficios y privilegios. (Clanes radical está siempre presente y la perspectiva de que lo
somalíes, facciones en lucha por el poder en Sierra potencial se transforme en movilización y violencia
Leona o el Congo, etc.) depende, en última instancia, de la dinámica que se
establezca entre los portadores de esas filiaciones
Como es claramente apreciable en este inventario identitarias y los demás factores de un medio
de modalidades de beligerancia étnica, no es socioeconómico y político dado.
exactamente la diversidad lo que está en falta.19 Por lo Hay variedad de actores, diferentes motivaciones
demás, parece obvio que no pocos de esos grupos directas, y distintos contextos. No obstante, existe, como
pueden ser clasificados en más de una de estas ya se dijo, un factor común a estos vectores de conflicto:
modalidades, en dependencia del elemento su potencial movilizativo se sustenta en criterios
identificador que se tenga en cuenta. específicos de pertenencia o identidad, los cuales, en
Tomadas en conjunto, las ocho modalidades de ausencia de otro calificativo homologador, pueden
beligerancia etnopolítica que se identificaron denominarse como étnicos. Esto nos sitúa en el
anteriormente, abarcan hoy día el accionar o presencia movedizo terreno de las filiaciones identitarias,

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Los conflictos étnicos en un mundo globalizado

En sus diferentes orígenes y formas de manifestación, la


beligerancia etnopolítica ensombrece el panorama social,
pone en jaque a gobiernos, agobia a las organizaciones
internacionales, desafía instituciones y estructuras, erosiona
viejos paradigmas y crea focos actuantes o potenciales de
sangriento conflicto en las más diversas latitudes.

precisamente aquel en el que abundan enfoques disímiles, Independientemente de que dichas circunstancias
definiciones contradictorias y cierto caos conceptual.20 produzcan diferencias en niveles y formas de
Si el tema atañe a los grupos étnicos, parecería que relacionamiento humano, un conjunto de nexos se
se está en presencia de genuinos «OPNIS» (Objetos presentan como esenciales e inevitables en cualesquiera
Políticos No Identificados),21 y que, parafraseando a de los contextos sociales.
Winston Churchill, se enfrenta un acertijo, envuelto en a) Genealógicos o de parentesco (que en un nivel
un misterio, dentro de un enigma. La lógica diría que primario se definen como de consanguinidad).
para hacer «identificables» esos objetos políticos habría
que establecer, de inicio, su «identidad». En este caso b) Espaciales o territoriales (establecidos a partir de la
parece imprescindible reiterar algunas verdades cohabitación o contigüidad geográfica).
elementales y adelantar algunas reflexiones que c) Productivos (correspondientes a la participación en
contribuyan al esclarecimiento del tema y puedan sugerir la actividad laboral y relaciones de producción).
ulteriores indagaciones.
d) Culturales (que conforman una comunidad
idiomática, de costumbres y tradiciones, de valores
En el laberinto de las identidades y creencias, de símbolos compartidos).
e) Sociopolíticos (determinados por la vigencia de una
En grado no inferior a cualquier otro ser viviente y estructura social y por las relaciones de poder
en una dimensión cualitativamente superior, el hombre, establecidas).
por su esencia misma, es inconcebible fuera de la
sociedad con sus congéneres. Al margen de ella, ningún Estos nexos fundamentales, que no se encuentran
individuo logra alcanzar la plena condición humana, aislados, sino entremezclados hasta constituir una
aun disponiendo de todo el arsenal genético de la especie. intrincada trama de interrelaciones y determinaciones
La vida en sociedad supone el establecimiento de recíprocas en ininterrumpido proceso de
determinadas formas de relacionamiento, las que dan complejización, ofrecen la base de sustentación a la
respuesta a necesidades —tanto de orden corporal emergencia de las más variadas formas y categorías de
como psíquicas. Muy tempranamente queda fijada en identidad (del latín idem: lo mismo).
la mente humana una exigencia de vinculación e Cada individuo —y en mayor grado según sea más
identificación con grupos de semejantes. Esto define y compleja la sociedad en que vive y su lugar en la
sirve de referente a cada individuo en el complejo y misma—, es portador de multitud de identidades: de
multidimensional medio social; le proporciona familia, de edad, de género, de religión, de clase, de
reconocimiento, apreciación y amparo. Su existencia localidad, de profesión, de militancia o filiación política,
deviene requisito para el equilibrio y la seguridad interior de rango educacional o cultural, de etnia o nacionalidad,
de cada cual, algo indispensable para la realización etc. Es decir, se siente «identificado con» o «igual a»
personal y la autoestima. otros, a partir de la convicción y evidencia de que
Por tanto, se crea un sistema de nexos necesarios comparten uno o varios rasgos específicos de
que vincula a los hombres en el seno de cualquier pertenencia, en el contexto de las categorías de nexos
sociedad y que, en el decursar de la milenaria historia antes enumerados. De ahí se deriva una vinculación de
de la humanidad, ha presentado diversos niveles y base identitaria.
formas de manifestación, como consecuencia de Esos relacionamientos identitarios, siempre
circunstancias tan objetivas como el propio carácter múltiples, se ubican en una escala jerárquica particular,
natural de la especie y las determinantes del entorno en función de la importancia que asuman para el
físico en que se ha desenvuelto, así como de realidades individuo, según el contexto o coyuntura de que se trate.
específicamente sociales. El nexo identitario es siempre situacional (se hace

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relevante o prioritario en dependencia de la situación ¿Existen en realidad conflictos étnicos?
concreta), puede ser transitorio o intercambiable
(extinguirse, abandonarse o sustituirse), implica, por lo A estas alturas del análisis, esta interrogante pudiera
regular, una carga emocional de una u otra dimensión, la parecer no ya extemporánea, sino incongruente. Sin
cual es modificable, no siempre consciente y fácilmente embargo, en la respuesta aflora un enfoque que interesa
manipulable por agentes externos. subrayar. Como señala un reconocido especialista del tema,
Especial connotación política reviste el hecho de que puede sostenerse que el conflicto étnico en sí no existe. Lo
una «identidad» comporta siempre un elemento de que sí existe son conflictos sociales, políticos y económicos
exclusión. O sea, el reconocimiento de los «iguales» es entre grupos de personas que se identifican mutuamente
inseparable de la identificación de los «ajenos», los «otros», según criterios étnicos: color, raza, religión, idioma, origen
nacional. A menudo, dichas características étnicas pueden
los «distintos», quienes pueden convertirse, si la coyuntura ocultar otras características distintivas, tales como intereses
lo demanda, en los «enemigos». de clase y poder político, las cuales, cuando se analizan,
Es preciso distinguir, además, dos niveles de filiación pueden ser los elementos más importantes del conflicto.
identitaria: uno, que puede ser denominado «de Sin embargo, cuando se utilizan las diferencias étnicas de
pertenencia», comprende la autoadscripción a colectivos manera consciente o inconsciente para distinguir a los
adversarios en una situación de conflicto determinada
situados en el espacio social inmediato al individuo: —en particular cuando se han convertido en poderosos
familia, grupo estudiantil o laboral, vecinos, célula de símbolos de movilización, como suele ocurrir—, la
base de una organización política o social, etc. Los nexos etnicidad se convierte efectivamente en un factor
prevalecientes en este nivel son de relativa visibilidad, determinante de la naturaleza y la dinámica del conflicto.24
cotidianidad y alta frecuencia de las interacciones. Otro, En otras palabras, los conflictos que se vienen
que puede nombrarse como «de referencia o calificando como «étnicos» responden, por su
autoproyección», refleja la afiliación de los individuos a contenido, a causales y condicionantes de otra naturaleza,
comunidades «imaginadas» envolventes, las que aunque adopten una forma étnica de manifestación.
trascienden los espacios de las interacciones inmediatas y En el despliegue y desarrollo de este tipo de conflicto,
frecuentes. En este caso, los «iguales» no están en su la dialéctica de forma y contenido conduce, como regla,
mayoría a la vista o alcance del sujeto, no le son conocidos a otorgarle al componente identitario cierta dosis de
directamente, no se le relacionan cotidianamente. La autonomía causal e indudable realce y protagonismo.
referencia o autoproyección son los únicos medios con En consecuencia, un grupo étnico, entendido en el
que cuenta la persona para identificarse con esos grandes sentido de un colectivo de individuos que se consideran
grupos simbólicos (clase, etnia, nacionalidad, etc.), que con un origen común y que asumen una filiación
solo se manifiestan en las representaciones colectivas y identitaria del orden de referencia o autoproyección
que solo son visibles a través de sus símbolos, de sus —que se sustenta en el hecho de que comparten todos
testimonios históricos o de sus representantes.22 o algunos rasgos de pertenencia (memoria histórica,
Pero el significado de las modalidades de lengua, religión, tradiciones y creencias, usos y
relacionamiento humano en la vida social no se limita a costumbres, elementos culturales, nexo con un territorio
la aparición de formas de identidad derivadas de los histórico)—, deviene vector de conflicto solo si
nexos esenciales antes consignados, ni a la existencia de circunstancias externas o ajenas a esas características de
los niveles de filiación identitaria. De esos nexos esenciales identidad lo impelen a ello.25 Se trata, en esencia, de
se desprenden también —según se manifiesten, que esas personas se encuentren o perciban encontrarse
estructuren y potencien recíprocamente— las formas de en una situación de desventajas colectivas reales o
comunidades humanas que se han sucedido a lo largo imaginadas, actuales o pasadas, económicas o sociales,
del proceso histórico-social: horda primitiva, gens, tribu, culturales o políticas.
confederación tribal, imperios antiguos basados en la Estas desventajas colectivas pueden estar también
comunidad aldeana, ciudades-Estado e imperios de base referidas a un agudo sentimiento de inseguridad con
esclavista-mercantil, reinos feudales, Estados-nación. En respecto al porvenir, nacido de precedentes negativos
esta evolución de las comunidades humanas, los nexos de la historia: «miedo al futuro, vivido a través del
más dinámicos y determinantes son los productivos y pasado».26 A veces la movilización étnica es resultado
sociopolíticos. de una competencia directa por bienes preciados (tierra,
En última instancia, una explicación a los conflictos agua, empleos, etc.), o bien la expresión egoísta de
en los que el elemento identitario se presenta en primer mantener o incrementar un status ventajoso.27
plano, como agente central de movilización política, En el desencadenamiento de conflictos de esta
debería partir del reconocimiento de esas índole pueden desempeñar un papel, a veces
interrelaciones.23 determinante, los intereses de las élites políticas grupales,

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Los conflictos étnicos en un mundo globalizado

que —en aras de defender su poder amenazado, de l Estados cuyas fronteras no responden a la
consolidarlo o extenderlo— acuden al discurso identitario, composición étnica de sus habitantes, sino que
de indudable fuerza emocional y movilizativa. Así, las constituyen una herencia del colonialismo.
desventajas colectivas, reales o supuestas, son empleadas l Países donde contingentes de colonizadores llegados
como combustible por dichas élites grupales, a fin de de otras regiones o continentes, relegaron a una
encender pasiones, exacerbar antagonismos y asegurar situación de marginación y discriminación a los
el activismo político contestatario o defensivo. Con el pobladores autóctonos, y constituyeron sociedades
uso y abuso de la fórmula elemental de «ellos o nosotros», duales, según criterios de diferenciación étnica.
buscan vigorizar la cohesión del grupo, vivificar sus nexos
internos de identidad y convertirlo en instrumento l Países de miseria extrema y espantosas condiciones
propicio para satisfacer aquellos intereses e intenciones. de vida, en los cuales la movilización étnica,
Por lo demás, no se debe olvidar cómo en los tiempos promovida por y en interés de las élites políticas
de confrontación bipolar y Guerra fría, la beligerancia grupales, se convierte en ruta de acceso al único botín
etnopolítica fue utilizada como vector de desestabilización disponible: el poder estatal.
y enfrentamiento a regímenes de izquierda o movimientos l Nuevos Estados, nacidos del desmembramiento de
revolucionarios en diversos escenarios del planeta.28 entidades multinacionales, con límites territoriales en
Independientemente de que en la beligerancia disputa, poblaciones heterogéneas y fenómenos de
etnopolítica puedan estar presentes conductas negativas irredentismo y/o etnonacionalismo.
o repudiables, de que pueda ocasionar víctimas y
sufrimientos a poblaciones indefensas, no se debe l Viejos Estados-nación, en los que subsistieron
enclaves de diversa composición etnonacional que
escamotear el hecho de que ella no se origina en el vacío,
ahora protagonizan movimientos autonómicos o
sino en un mundo de desigualdad, desequilibrio e
secesionistas.
injusticia, que fue forjado, en lo fundamental, por los
actuales centros de poder, y en su beneficio. A lo largo l Antiguas metrópolis coloniales y otros países
de los siglos, migraciones, guerras, anexiones, oleadas de industrializados del Primer mundo, receptores de
expansión colonial —en las que prevalecían los apetitos masas de inmigrantes que engendran heterogeneidad
de las clases dominantes de turno—, fraguaron la actual social, movimientos etnoclasistas y reacciones
estructura geopolítica y socioeconómica del mundo. En xenófobas o racistas.29
ese proceso no solo emergieron fronteras extravagantes, No hay que olvidar tampoco que la proliferación
distribución desigual de los recursos, heterogeneidad casi universal de condiciones de desarraigo, desamparo
poblacional dentro de los Estados, sino que los nexos y crisis de valores que la fría, impersonal y despiadada
identitarios adquirieron una connotación inevitable de lógica de funcionamiento del capitalismo promueve
autoprotección y defensa, en un contexto de diversidad por doquier, así como la ofensiva homogeneizadora y
y confrontación. de absorción cultural que la acompaña, impulsa a las
Por último, tampoco se puede pasar por alto que en personas a refugiarse en filiaciones identitarias que
la beligerancia etnopolítica pueden encarnarse sanas pueden devenir excluyentes y beligerantes.
aspiraciones de independencia, justicia social y resistencia Como señala Federico Mayor,
a la opresión. De hecho, el componente identitario
a través de la producción masiva de bienes culturales, la
acompañó siempre a los grandes movimientos de influencia de algunas culturas «minoritarias» sobre otras
liberación que ha conocido la historia. grandes culturas (próximas y distantes geográficamente)
Un recuento de los principales escenarios de conflicto es extraordinariamente preocupante. Hay que reaccionar:
étnico en los últimos años, evidencia el predominio de todos deben —asociándose cuando sea necesario— hacer
contextos como los siguientes: patentes sus características e identidades. La cultura, como
el amor, solo se multiplica cuando se comparte. El indebido
l Procesos de radical transición socioeconómica y predominio de las mayorías y el repliegue de las minorías
política, donde ha colapsado un régimen y se ha creado sobre sí mismas desemboca en la atomización y conduce a
una situación de vacío de poder, caos económico y situaciones de enorme riesgo: puede derivar en reflejos de
exclusión y fenómenos de discriminación.
desconcierto ideológico.
Hay que meditar sobre los brotes de corrientes
l Sociedades profundamente divididas por líneas étnicas extremas, demagógicas y xenófobas que pueden
o etnorreligiosas, en las que está ausente la transformar legítimas aspiraciones a la afirmación de
autoconciencia nacional, y el poder no es percibido la propia identidad en situaciones incompatibles con
como representante legítimo del conjunto de la un contexto de libertades públicas y de participación
población. democrática... Es comprensible la voluntad de

51
Gabriel Pérez Tarrau
autodefensa que se levanta por doquier ante la tendencia de inestabilidad y de conflicto. El incremento de la
a la globalización, ante el peligro de uniformización, interdependencia (por definición asimétrica), que la
ante la despersonalización.30 globalización impulsa, lleva implícito un nivel superior
de polarización social: los ricos se hacen más ricos y
los pobres más pobres, y asímismo más probables
Entre el hielo y el fuego: globalización y peligrosos los enfrentamientos sociopolíticos.
y conflictos 2. En el contradictorio decursar de la historia —hasta
que se imponga en los asuntos humanos otra
Los escenarios de conflicto y las manifestaciones
racionalidad distinta a la del afán de lucro—, hasta
de beligerancia etnopolítica antes expuestos, son
los efectos beneficiosos de los estrechos nexos entre
inseparables del contexto histórico-universal en que se
el mundo del desarrollo y el del atraso y la miseria,
desenvuelven y de las líneas y tendencias dominantes
como en el caso de la erradicación de muchas
en estos tiempos finiseculares.
enfermedades o de la lucha contra hambrunas
Ello se resume en el accionar de dos elementos de
masivas, pueden desembocar en una paradoja. La
una misma ecuación: unipolaridad y globalización. De
disminución de los índices de mortalidad y la
un lado, el predominio, a escala planetaria, de un solo
extensión de la esperanza de vida condujeron al
polo capitalista que impone su hegemonía tecnológica,
comercial, financiera, ideológica, cultural y bélica sobre fenómeno de la explosión demográfica: aumentó
pueblos y naciones de todos los continentes;31 del otro, exponencialmente el contingente de pobladores del
el despliegue de los procesos globalizadores, que esa planeta, y se elevó proporcionalmente el número de
unipolaridad dinamiza y asegura, así como hegemoniza víctimas de la desigualdad y la miseria. Esto supone
el rumbo de las relaciones económicas y políticas una presión redoblada sobre el frágil equilibrio
internacionales en las postrimerías del siglo y del ecológico mundial y la posibilidad de nuevos
milenio.32 Se vive en «un mundo suspendido entre el conflictos por el acceso a los recursos, especialmente
hielo y el fuego [...] entre la globalización económica y el agua para regadío y consumo humano.
la balcanización política».33 3. El aumento del número de pobres potencia las
Parecería que la humanidad se debate entre dos corrientes migratorias, tanto en su dimensión Sur-
tendencias, tan contradictorias como inseparables: por Sur, como, sobre todo, en su la dirección Sur-Norte.
una parte, la que promueve la interdependencia y Este corolario de la globalización —el incontenible
propende a la constitución de entidades supranacionales; flujo de emigrantes o refugiados hacia los países con
por otra, la que impulsa una fragmentación sustentada altos niveles de vida— introduce elementos de
en la resistencia, renacimiento o reinvención de inestabilidad en esas sociedades y puede desatar
identidades nacionales o infranacionales.34 fuerzas racistas o xenófobas, que constituyen claras
Lo que es válido destacar es cómo la globalización, amenazas a la institucionalidad democrática de que
entendida como la fase actual del ininterrumpido se precian esos países. Por otro lado, por conducto
proceso de internacionalización del capital, no solo crea de sus emigrantes, el Tercer mundo exporta al
un marco determinado para la eclosión y desarrollo Primero sus propios problemas y contiendas
de los conflictos étnicos, sino que también puede políticas, incluyendo las de carácter étnico.35
generarlos, agudizarlos y elevar su relevancia o incidencia. De hecho, estas oleadas migratorias siembran
Se trata de una consecuencia directa del doble diversidad en los países receptores, implantan
carácter de los procesos globalizadores: mientras comunidades étnicamente distintas —frecuentemente
profundizan sin cesar la polarización socioeconómica, concentradas en barrios específicos—, las que
la desigualdad y diferencias entre pueblos, naciones y pueden revitalizar su identidad y proyectarse como
sectores sociales, también enlazan, vinculan, multiplican fuerzas contestatarias. En este sentido, un analista
la interdependencia. De esa ambivalencia emana la occidental expresaba que pudiera originarse un
contribución de la globalización al amplio panorama «choque de civilizaciones», pero no al modo que
de conflictos que hoy se aprecia. anunciara Samuel Huntington, sino como «una guerra
No resulta particularmente difícil discernir las de guerrillas en nuestros suburbios, a medida que se
principales expresiones de ese nexo globalización- conviertan en ghettos».36
conflicto: 4. La vertiente cultural de la globalización es también
1. Es casi universalmente admitido —hasta por el FMI fuente apreciable de conflicto. La muy desarrollada
y el Banco Mundial— que la extrema miseria en que y poderosa industria cultural de Occidente, en
se ven sumidas masas cada vez mayores de la particular la estadounidense, difunde un mensaje
población del planeta constituye el principal vector unificador, deformante y ajeno a las tradiciones y

52
Los conflictos étnicos en un mundo globalizado

Hay variedad de actores, diferentes motivaciones directas, y


distintos contextos. No obstante, existe, como ya se dijo, un
factor común a estos vectores de conflicto: su potencial
movilizativo se sustenta en criterios específicos de
pertenencia o identidad, los cuales, en ausencia de otro
calificativo homologador, pueden denominarse como étnicos.

valores de las restantes comunidades humanas. Escozor injerencista: la internacionalización


Tiende a imponer estilos de vida, hábitos de de los conflictos étnicos
consumo y formas de entretenimiento de factura
primermundista, que proyectan la dependencia e Desde hace mucho se conoce el potencial
inferioridad de oportunidades del resto del globo a desestabilizador, para las relaciones internacionales, de
niveles insospechados. Esta incidencia deviene vector los conflictos intraestatales, en especial los de naturaleza
de conflictividad por, al menos, dos razones étnica. Motivaciones instrumentales (intereses
fundamentales: primero, porque la acción enajenante geoestratégicos y de política doméstica) o de carácter
de estos medios despierta apetitos de consumo y afectivo (por afinidad étnica), incitan a actores foráneos
aspiraciones de ascenso social, que se encuentran a involucrarse en conflictos que se originan y desarrollan
totalmente fuera del alcance de las grandes masas, en los límites territoriales de un Estado.39
con lo que siembran frustración, descontento y Hoy en día, la óptica predominante en los centros
motivaciones de cambio, cuyas únicas salidas pueden de poder económico y político que hegemonizan las
ser la emigración hacia el Norte o actitudes de lucha relaciones internacionales es la de considerar los
contra el orden establecido y las jerarquías vigentes. conflictos étnicos como expresión condenable de
Segundo, porque revela o revaloriza la identidad irracionalidad, fuente de perturbación y discordia que
propia de las comunidades receptoras de esos obstaculiza el rumbo hacia la conformación de un orden
mensajes, las que acuden a reacciones defensivas, mundial en el que el capitalismo globalizado medre sin
factibles de plasmarse en agresividad e insurgencia sorpresas ni inquietudes. Inevitable corolario de este
de base identitaria. enfoque deviene la convicción, ya muy generalizada en
5. En estos tiempos de globalización y unipolaridad, dichos centros, de que la beligerancia étnica demuestra
se refuerza la exportación por Occidente de sus la obsolescencia del principio de soberanía de los
propias concepciones e instituciones políticas al resto Estados, de que la injerencia externa es tanto un derecho
del mundo, en franco desconocimiento de la como un deber de la comunidad internacional para
diversidad de realidades económicas, sociales, prevenir, suprimir y evitar el reinicio de tales conflictos.
culturales o territoriales. Esto atañe, preferentemente, En las condiciones actuales de posguerra fría, la
a la vigencia planetaria que se atribuye a las recetas facilidad del consenso en el poderoso y
de liberalización absoluta de las fuerzas de mercado democráticamente deficitario Consejo de Seguridad de
y de democracia pluripartidista, sin cuya aceptación la ONU, así como los sueños mesiánicos de instaurar
ningún Estado obtiene plena legitimidad internacional un orden mundial a la medida de los intereses de las
ni acceso a créditos o colaboración económica.37 grandes potencias del capitalismo globalizado, han
Ambos expedientes se traducen en aumento de la provocado una especie de «escozor injerencista» en sus
miseria —dada la incapacidad en que se coloca al círculos dominantes.
Estado para regular la economía o promover el Pretextando razones humanitarias, se defiende la
desarrollo—, y en fragmentación o dispersión vigencia de un derecho y de un deber de injerencia en
política. Se abren las puertas a la ingobernabilidad y conflictos ajenos, siempre que ellos tengan lugar en países
al estallido de contiendas por el poder, las que no es pequeños y no nucleares. En realidad, este afán de
raro que adopten formas étnicas de manifestación. intromisión, que vulnera el principio de soberanía de
Habría que insistir, por último, en que estas los Estados y el de no injerencia en sus asuntos internos,
expresiones de vinculación entre globalización y se inspira en un conjunto de consideraciones de otra
conflictos etnopolíticos forman parte de un proceso índole.
único, de una misma trama de acciones y reacciones, Confluyen motivaciones como el temor a que los
que excluye toda comprensión aislada o totalmente conflictos étnicos incrementen el caudal de inmigrantes
autónoma de las fuerzas actuantes y de su incidencia.38 y refugiados en los países industrializados,

53
Gabriel Pérez Tarrau
preocupaciones por la estabilidad regional en áreas 3. Regis Debray, «El retorno de la historia», Panorama Mundial, n. 6,
priorizadas por su significación económica o 8 de enero de 1990.
geoestratégica, ambiciones hegemónicas que aconsejan 4. Mediante esquemas de integración económica, construcción de
la presencia militar directa en escenarios relevantes, e entidades supraestatales que apuntan a la unificación política,
protagonismo de la concertación y el multilateralismo en las
intenciones de forjar una imagen de liderazgo y firmeza. relaciones internacionales, propagación planetaria de valores y
Igualmente, desempeñan un papel nada despreciable normas de vida de hechura occidental.
las exigencias de la política doméstica: presiones ejercidas
5. En este plano de la ubicación histórica de los fenómenos étnicos
sobre los gobernantes por sectores de la población que, se ha señalado: «Durante décadas, el llamado paradigma de la
por móviles de afinidad étnica, toman partido ante un “modernización” dominó el pensamiento en las ciencias sociales.
conflicto o la influencia de un estado de opinión pública En este marco, los problemas étnicos pertenecen el mundo
que es la resultante de lo que se ha dado en llamar “particularista” o moderno, y se dejan de lado en el proceso de
«efecto CNN».40 modernización. Si se plantean, son considerados como “obstáculos
de cambio” o sino como una consecuencia de una “modernización
La presente década ha sido testigo de una novedosa incompleta”, y por ende de menor importancia para el teórico».
tendencia a proyectar los conflictos internos hacia el Rodolfo Stavenhagen, «Los conflictos étnicos y sus repercusiones
plano de la política mundial, desconocer la soberanía en la sociedad internacional», Revista Internacional de Ciencias Sociales,
de los Estados, instrumentar operaciones multilaterales n. 127, marzo de 1991, p. 125. Las recurrentes apelaciones a la
de intervención armada, elaborar un cuerpo doctrinal historia como justificación de la movilización étnica, han contribuido
a considerarla teñida de antigüedad, a manera de incómoda
que justifique la necesidad de una suerte de tutelaje reminiscencia, como «una irrupción del pasado imponiéndose
internacional protagonizado por las grandes potencias irracionalmente sobre el presente». William Pfaff, The Wrath of
sobre los frágiles e internamente desgarrados países que Nations, Touchstone Book, Nueva York, 1994, p. 233. Cabe recordar
conforman la gran periferia del mundo globalizado. que, en ocasión de los enfrentamientos en Yugoslavia, se dijo que
Al atribuirse el papel de defensores de la paz y esos pueblos eran víctimas de una «sobredosis de historia», que los
Balcanes «producían más historia que la que podían consumir
garantes de los derechos humanos, esas fuerzas políticas localmente», sin que faltaran las imputaciones a los historiadores
hacen patente una gran hipocresía: quienes extienden la por aportar elementos que, al alimentar la autoconciencia étnica,
desigualdad y la miseria por el planeta, quienes ocasionan supuestamente favorecían los antagonismos.
las mayores desgracias ecológicas, quienes pretenden 6. Tanto el delirio neohegeliano de Francis Fukuyama, al proclamar
hegemonizar la cultura y negar identidades, carecen de el «fin de la Historia», como la mesiánica afirmación de George
autoridad moral para asumir esa función. Ese clima Bush sobre la emergencia de un «nuevo orden mundial» (del cual los
ideológico y político apunta a la consecución del sueño Estados Unidos se atribuían la paternidad), reflejaban la imposible
irrealizable de un gobierno mundial. En tal contexto, aspiración de congelar el status quo en el momento en que ese país
asumía el papel de única superpotencia. Se trataba, en definitiva,
valorar los conflictos étnicos como una prueba de la de etiquetas publicitarias del hegemonismo norteamericano al
necesidad de ese gobierno es ignorar que ellos inaugurarse la posguerra fría.
representan, en realidad, un testimonio irrebatible de
7. Un exponente significativo de la jerarquización de factores de
su imposibilidad. carácter no estrictamente político, sino cultural-religioso, en las
En un mundo globalizado, donde diversidad y relaciones internacionales, lo constituye el conocido articulo del
desigualdad parecen ser tan irreductibles como politólogo norteamericano Samuel P. Huntington, «El choque de
inseparables, no faltarán espacio ni razones para los civilizaciones» (Foreign Affairs, n. 3, verano de 1993). Su publicación
y la polémica que desató en los medios académicos contribuyó a
conflictos étnicos de hoy ni de mañana. centrar la atención en la vertiente de la política mundial que, en
última instancia, puede considerarse «étnica». Cabe referirse al
enfoque de Michael T. Klare («Redefining Security: The New Global
Notas Schims», Current History, v. 95, n. 604, noviembre de 1996), quien
critica la visión estadocéntrica dominante en las tres corrientes
1. El politólogo cubano Roberto González Gómez, en su artículo interpretativas fundamentales sobre las relaciones internacionales
«Posguerra fría y “orden mundial”: la recomposición de las relaciones en la posguerra fría (Kenneth Waltz, Samuel P. Huntington,
internacionales», (Temas, n. 9, enero-marzo de 1997), ofrecía un Anthony Lake), las que «comparten la creencia común de que “las
documentado análisis de los cambios y tendencias de la política líneas de batalla del futuro” (para usar la expresión de Huntington)
mundial. Sin dejar de atribuirles a las rivalidades interestatales el se ubicarán a lo largo de fronteras geográficamente definidas, con
papel rector en la dinámica de evolución de las relaciones las potencias contendientes (y sus amigos aliados) situados en lados
internacionales, debió reconocer: «la agudización de dos fenómenos, opuestos. Esto, a su vez, conduce a recomendaciones políticas
obviamente preexistentes, pero que ahora resurgen con fuerza similares, que generalmente implican el mantenimiento de un
inesperada y sorprendente, en esta época de revolución científico - poderío militar suficiente por los Estados Unidos para derrotar
técnica y economía globalizada: las rivalidades etnonacionales y los cualquier adversario o combinación de adversarios». Expone,
fundamentalismos religiosos» (p. 93). además, cómo tales corrientes no dan respuesta efectiva a los
fenómenos de conflicto de carácter intraestatal.
2. Octavio Paz, Tiempo nublado, Ed. Seix Barral, Buenos Aires,
1990, pp. 94 y 96. 8. De acuerdo con las prácticas habituales de la sociedad de consumo,
la «etnomanía» se tradujo en «etnomercancías»: aparecieron «joyas

54
Los conflictos étnicos en un mundo globalizado
étnicas», «modas étnicas», «platos étnicos», etc. En el ámbito 20. Se ha obviado en este análisis, como habrá advertido el lector,
académico se abandonó la anterior indiferencia que prevalecía al el tratamiento del concepto «minorías», debido también a razones
respecto. Como ejemplo, baste mencionar que la prestigiosa de espacio. Para incursionar en esa temática, puede consultarse
Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales (Aguilar S. A., Madrid, Dominique Rosenberg, «Les Minorités Nationales et le défi de la
1975), no mencionaba a los étnicos en su inventario de conflictos; Sécurité de Europe», Travaux de Recherche, n. 21, UNIDIR, Nations
o que en las diez obras más importantes de científicos sociales Unies, Nueva York, 1993.
norteamericanos de los años 60 y primera mitad de los 70, que
abordaban el tema de la construcción-fragmentación de naciones, 21. El término fue tomado de Denis-Constant Martin, «A la Quete
no se dedicaba ninguna sección, capítulo o acápite a la problemática des OPNI. Comment Traiter L’Invention du Politique?», Revue
de la diversidad étnica. Véase Harold R. Isaacs, «Nationality: End Francaise du Science Politique, v. 39, n. 6, diciembre de 1989.
of the Road ?», Foreign Affairs, n. 3, abril de 1975. 22. Un caso particular lo constituyen los nexos de identidad
9. A la hora del recuento, la magnitud de la diversidad étnica se conformados a partir de la existencia de rasgos fenotípicos heredados
presentaba abrumadora. Se habla de que menos del 10% de los 185 (raciales). Dicho referente identitario solo adquiere connotación
Estados que hoy integran el sistema de Naciones Unidas es social como primera frontera visible de una filiación más amplia o
étnicamente homogéneo. Algunos autores limitan a 14 el número cuando se convierte en signo de status, de asignación de un lugar
de Estados étnicamente homogéneos a nivel mundial. Cuba sería específico en las relaciones de producción-distribución.
uno de ellos: es un país multirracial, pero monoétnico. Se calcula la 23. Para esta temática de la identidad, véase Gilberto Giménez,
existencia, a nivel mundial, de unos 5 mil grupos étnicos distintos,
«Apuntes para una Teoría de la Identidad Nacional», Sociológica,
de los cuales 3,500, según se afirma, poseen los atributos
n. 21, enero-abril de 1993; y Eric J. Hobsbawn, «Identidad», Revista
indispensables para reclamar soberanía y la constitución de su propio
Internacional de Filosofía Política, n. 3, mayo de 1994.
Estado.
24. Rodolfo Stavenhagen, «Los conflictos étnicos y sus repercusiones
10. Los cuatro Estados fragmentados fueron: URSS, Yugoslavia,
en la sociedad internacional», Revista Internacional de Ciencias Sociales,
Checoslovaquia y Etiopía. Los 24 resultantes: quince repúblicas
ex-soviéticas, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia, n. 127, marzo de 1991, pp. 127-8.
Yugoslavia (Serbia y Montenegro), Eslovaquia, República Checa, 25. Véase Anthony D. Smith, «The Ethnic Sources of Nationalism»,
Etiopía, Eritrea. Survival, v. 35, n. 1, primavera de 1993.
11. Véase Myron Weiner, «Bad Neighbors, Bad Neighborhoods. An 26. Citado por David A. Lake y Donald Rotchild, «Containing
Inquiry into the Causes of Refugee Flows», International Security, Fear. The Origins and Management of Ethnic Conflict», International
n. 1, verano de 1996. Security, v. 21, n. 2, otoño de 1996.
12. Razones de espacio impiden tratar con mayor detenimiento el 27. En este último plano, son ilustrativos los casos de Eslovenia,
importante tema de la autodeterminación y su comportamiento en la antigua Federación Yugoslava, y de los promotores de la
histórico. Al respecto, puede consultarse Andrés de Blas Guerrero, creación de la «República Paduana», en el Norte de Italia.
Nacionalismos y naciones en Europa, Alianza Editorial, Madrid, 1995; Independientemente de otros factores quizás presentes, la
Kamal S. Shehadi, «Ethnic Self-Determination and the Break-up motivación secesionista, al parecer, tiene su origen en el interés
of States», Adelphi Paper, n. 283, diciembre de 1993. de librarse de compromisos económicos con regiones atrasadas
13. Warren Christopher, citado en Kamal S. Shehadi, ob. cit., p. 3. del país.
14. Boutros Boutros Ghali, ob. cit., p. 9. 28. No puede ignorarse que el imperialismo norteamericano utilizó
situaciones como la de los indios miskitos en Nicaragua, los grupos
15. Ya en los años 80, el inventario de los enfrentamientos étnicos en Indochina, las fuerzas islámicas en Afganistán, etc., en
etnonacionales incluía, entre los más importantes, a muchos de los sus empresas agresivas y desestabilizadoras.
aún vigentes: Sri Lanka, territorios palestinos ocupados, Timor
Oriental, Cachemira, Chipre, Sahara Occidental, Quebec, Irlanda 29. Se ha dicho que «el funcionamiento de la categoría de inmigración,
del Norte, entre otros. como sustituto de la noción de raza y agente de desintegración de la
“conciencia de clase” [...] El nuevo racismo de la época de la
16. Véase Peter Wallensteen y Margareta Sollenberg, «The End of “descolonización”, de la inversión de los movimientos de población
International War? Armed Conflicts 1989-95», Journal of Peace entre las antiguas colonias y las antiguas metrópolis, y de la escisión
Research, v. 35, n. 3, 1996. de la humanidad en el interior de un único espacio político [...] un
17. Sobre definiciones y rasgos del fenómeno irredentista, véase racismo cuyo tema dominante no es la herencia biológica; sino la
David Carment y Patrick James, «Two-Level Games and Third- irreductibilidad de las diferencias culturales». Etienne Balibar,
Party Intervention: Evidence from Ethnic Conflict in the Balkans «¿Existe un neorracismo?», en Immanuel Wallerstein y Etienne
and South Asia», Canadian Journal of Political Science, v. XXIX, n. 3, Balibar, Raza, nación y clase, IEPALA, Madrid, 1991, pp. 36-7.
septiembre de 1996.
30. Federico Mayor, «Mosaico de culturas», prólogo al libro de
18. Se trata de los que el sociólogo brasileño Darcy Ribeiro ha Ramón Luis Acuña, Las tribus de Europa, Ediciones B, S. A.,
denominado «pueblos testimonio». Véase, de ese autor, el apéndice Barcelona, 1993, pp. 9-11.
«Las Américas y la civilización», en El proceso civilizatorio, Ed. Ciencias
Sociales, La Habana, 1992. 31. El criterio sobre la existencia de un mundo unipolar suele ser
interpretado en el contexto de las relaciones de poder entre las
19. En esta clasificación de modalidades de beligerancia etnopolítica potencias, según la concepción del equilibrio de fuerzas, tan caro al
se han tenido en cuenta los trabajos del politólogo norteamericano paradigma estadocéntrico de las relaciones internacionales. Aquí se
Ted Robert Gurr, Minorities at Risk. A Global View of Ethnopolitical utiliza otra óptica, que jerarquiza el componente formacional y
Conflict, U. S. Institute of Peace Press, Washington D.C., 1993. subraya cómo el gran desafío de los tiempos que corren estriba en la

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Gabriel Pérez Tarrau
absoluta hegemonía del polo capitalista, con independencia de las 38. Otras vertientes de estos nexos pudieran también apuntarse,
diferencias entre bloques o potencias que existan en su seno. tales como la relación existente entre algunos escenarios de
enfrentamientos etnopolíticos y la producción-tráfico de
32. Sobre el tema de la globalización, el caudal bibliográfico estupefacientes al servicio del creciente mercado global de drogas
acumulado es abrumador. Desde le punto de vista de su esencia (Afganistán, por ejemplo), o la facilidad en adquisición de
misma, para referirse a este fenómeno habría que remitirse, en armamento moderno por los grupos étnicos beligerantes gracias a
primer lugar, al Manifiesto Comunista, donde Marx y Engels muestran redes globales de tráfico de recursos bélicos, con lo que los conflictos
la irrefenable tendencia de la burguesía a la internacionalización del se hacen más mortíferos y prolongados.
capital y a forjar un mundo a su imagen y semejanza. Véase, además,
Samir Amin, «El futuro de la polarización global», Nueva Sociedad, 39. Véase Ethnic Conflict in International Relations, Praeger, Nueva
n. 132, 1994; Silvio Baró Herrera, «Globalización y tendencias en York, 1977.
las relaciones políticas internacionales», Cuba Socialista, n. 3, 1996;
Fernando Bruna, «La desigualdad económica internacional en la 40. El impacto de los medios de difusión masiva sobre la política
aldea global», Sistema, n. 27-28, 1995; Juan Valdés Paz y otros, «La doméstica e internacional adquiere creciente importancia. Si bien
globalización: una mirada desde la izquierda», Temas, n. 5, enero- el manejo de las noticias como una mercancía más, que debe ser
marzo de 1996. vendida a toda costa, supone frecuentemente sensacionalismo y
afán de cobertura universal, no se debe desconocer que los intereses
33. Carlos Fuentes, citado en «Editorial», Capítulos SELA, n. 36, políticos de los poderosos les imponen su sello a la selección, enfoque
julio-septiembre de 1993, p. 5. y énfasis con que los medios abordan su misión informativa. Un
ejemplo de los mecanismos actuantes en este plano, lo constituye el
34. Vladimir I. Lenin señaló: «El capitalismo en desarrollo conoce proceso que llevó al lanzamiento de la operación de la ONU en
dos tendencias históricas en el problema nacional. La primera es el Somalia, codificada bajo el título «Devolver la esperanza», y que
despertar de la vida nacional y de los movimientos nacionales, la fue posterior a las elecciones presidenciales norteamericanas de
lucha contra toda opresión nacional y la creación de Estados 1992. En este sentido, resultan reveladoras las declaraciones del
nacionales. La segunda es el desarrollo y multiplicación de las Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Fitzwater, relativas a la
relaciones de todo tipo entre las naciones, el derrumbamiento de posición adoptada por los Estados Unidos al respecto: «Después de
las barreras nacionales, la formación de la unidad internacional del la elección, los medios tenían tiempo libre y entonces fue que la
capital, de la vida económica en general, de la política, de la ciencia, presión comenzó a crecer. Oíamos desde todas partes que había
etc. Ambas tendencias son una ley universal del capitalismo». que hacer algo. Finalmente, la presión fue demasiado grande. El
Vladimir I. Lenin, «Notas críticas sobre el problema nacional», presidente dijo: “Yo no puedo vivir con esto durante dos meses”».
Obras Escogidas (12 t.), Ed. Progreso, Moscú, 1976, t. V, p. 31. Véase Peter Vigo Jakobsen, «National Interest, Humanitarism or
35. No hace mucho, el estallido de un artefacto explosivo en un CNN: What Triggers UN Peace Enforcement after the Cold War?»,
establecimiento turco en Alemania, colocado por separatistas kurdos Journal of Peace Research, v. 33, n. 2, 1996, p. 208.
y del que fueron víctimas dos empleados senegaleses, ilustra
trágicamente esta vertiente de la globalización.
36. Ingmar Karlsson, «El choque de civilizaciones: ¿un escenario
realista?», Política Exterior, v. VIII, n. 40, 1994, p. 170.
37. Como se sabe, tales requisitos no son aplicados a las
petromonarquías del Golfo o a otros regímenes afines a los grandes
centros de poder. ©
, 1999.

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