Sie sind auf Seite 1von 13

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL “RÓMULO GALLEGOS”


ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD
PROGRAMA DE ENFERMERÍA
AULA MÓVIL CIUDAD BOLÍVAR
COHORTE XI

IMAGEN DEL PROFESIONAL DE ENFERMERÍA EN SU


CONTEXTO LABORAL

Trabajo de Grado presentado como requisito parcial para optar al título de


Licenciado en enfermería

Facilitadora: Dra Dixie Rodríguez

Autoras: Elías Garcia


Yolismar Chaviedo

Ciudad Bolívar, Octubre de 2016

2
MOMENTO I

La enfermería al igual que otras profesiones ha experimentado cambios


importantes en su formación, asociados al acelerado avance tecnológico de los
servicios de salud del país. Hoy día se constituye en un factor imprescindible para
el mantenimiento o recuperación de la salud del individuo, familia o comunidad
en las diferentes etapas de la vida, en el proceso salud-enfermedad por su
participación como integrante del equipo interdisciplinario de salud.

Esta participación está determinada según los roles profesionales que asume
según su posición dentro de la estructura organizacional: proveedor y gestor de
cuidados, educador para la salud o investigador de su práctica. Todos estos roles
tienen como eje el proceso de atención de enfermería, a través de intervenciones
generales y específicas que son determinadas por el nivel de dominio con el que
se actúa.

En ente contexto, se debe destacar el nivel de dominio a su vez se deriva del


grado de conocimientos, del juicio crítico y de las competencias que se adquieren
según el avance en la formación y del cultivo de los valores éticos, aspectos que
requieren considerarse para determinar los límites de la responsabilidad que debe
asumir cada integrante como garantía tanto de seguridad como de calidad para
quien recibe los servicios.

Sin embargo, no solo se trata de hablar del nivel de desempeño, funciones y


salario del personal de enfermería, situación que ya es ya es conocida de las
instituciones prestadoras del servicio de salud, sean éstas públicas o privadas.
Cada una de ellas cuenta con todo un perfil de puestos y profesiogramas, que
supuestamente todo profesional debe respetar y seguir al pie de la letra. Sin
embargo, estos documentos básicamente están apoyados en un contexto frío y
ajeno de la actual realidad, tanto del mundo como de lo que acontece en las

3
Américas y la misma Venezuela, donde se la da poca o escasa relevancia; para no
emplear un término más drástico a la imagen que proyecta desde su misma óptica
el profesional de enfermería y de cómo otros lo ven o valoran a tratrse de su
actuación y/o desempeño.

Todo en ello va en detrimento de la faceta que resulta de la gran importancia,


como es la imagen que se tiene o puede proyectar el profesional de enfermería en
su contexto laboral. Al respecto, Velázquez, A (2015) plantea que la enfermera o
enfermero vive en una sociedad, en que la existen valores declarados, propios de
esa cultura y del grado del desarrollo socioeconómico alcanzado; pero sobre todo
de la forma que tiene la sociedad para distribuir sus riquezas. Esos valores
sociales tienen que estar contenidos en la formación de este profesional, quien
tiene una mayor connotación en la sociedad, entre las cuales se encuentra la
enfermería, por estar relacionada directamente con los mayores valores del
hombre: su vida y su salud.

De allí la importancia de capacitar a las enfermeras o enfermeros , desde el


punto de vista teórico y especialmente en materia ética, para que pueda luego,
demostrar en la práctica, con su conducta moral, la aplicación de los principios,
normas y valores de la ética, tanto aquellos universalmente reconocidos, como los
propios de su cultura y profesión. Pero todo este accionar, no se puede
desvincular de la imagen que se tiene o se puede proyectar del profesional de
enfermería en sus praxis diarias, donde se mueve en un continuo que va desde lo
comunitario a lo asistencial.

El quehacer del profesional de enfermería tiene como finalidad prestar una


ayuda al ser humano, pues lo más importante es tener disposiciones o actitudes
personales que permitan desarrollar su rol, evidenciándose en ese vivenciar la
ayuda, orientación o guía que estos demuestren para lograr el acercamiento con el
paciente, con el fin de brindarle los cuidados que en ese momento requiera.
Asimismo, este profesional debe añadir a sus conocimientos científicos vivencias
y experiencias cargadas de emoción, que lo preparen y le facilite su desarrollo y

4
capacitación de expresar las actitudes de ayudar, demostrando así su deseo de
propiciar las relaciones interpersonales.

Este tipo de interacción es de especial interés en el aspecto laboral


relacionada con el liderazgo, en tal sentido para poder analizar el liderazgo es
necesario considerarlo dentro de la organización como una estrategia, la cual es
una necesidad que se presenta dentro de todo grupo social para tomar decisiones
pertinentes, acordes a la imagen que se ha ganado, tiene y sigue proyectando; la
cual vaya en consonancia con el logro de los objetivos establecidos con un
mínimo de costo personal, donde la comunicación con el familiar, paciente y otros
miembros del equipo de salud son vitales y deben perdurar.

Sin embargo, cabe destacar que ante la mirada de otros compañeros del
gremio, e incluso que laboran en las mismas áreas comunes y desde la óptica de
los que residen los cuidados o atención, que debería ser, cualificada; se duda o
coloca en tela de juicio el desempeño laboral que este realiza y algunos pacientes
expresan que no es muy satisfactorio, hasta cuestionando aspectos de la imagen
que presenta la cual a su criterio que no se corresponde propiamente con el área
asistencial, donde ejerce o proporciona los cuidados.

En este contexto, tanto la carta magna de la República Bolivariana de


Venezuela (2000) como de la ley del Ejercicio Profesional de Enfermería (2005) y
del Código Deontológico de Ética de la Profesión de Enfermería (1999) hacen
énfasis en que la salud es un derecho social y que los prestadores del servicio,
para este caso los profesionales de enfermería se hace prioritario proyectar una
imagen acorde con estos estamentos jurídicos y por tanto es imprescindible
mantener la identidad de la profesión. Igualmente, rescatar o mantener su
responsabilidad en brindar atención al hombre, la familia, y la comunidad.

Además plantea que la enfermera o enfermero es responsable de hacer el bien


y proteger los valores más preciados, la vida, la salud, y los derechos de las
personas bajo su cuidado.

5
Adicionalmente, la imagen en un contexto laboral va acompañada del
proporcionar atención de salud a la población, el cual es un compromiso que
implica tener conocimientos científicos actualizados, habilidades y destrezas,
vocación para el servicio y la atención, lo cual requiere formar personas con
actitudes profesionales y éticas, transparentes, positivas y de mucho respeto hacia
los seres humanos, y sobre todo conocedores de Derechos Humanos.

Por tanto, este proceso de formación requiere de conocimientos, habilidades y


actitudes que constituyan las competencias definidas como un conjunto integrado
de conocimientos o saberes, valores observables, actitudes medibles y habilidades
de diversos dominios, que permitan a las y los profesionales desempeñar de
manera eficiente su actividad laboral. Además, se debe asegurar la interrelación
de la formación, donde juega un papel primordial la imagen que tiene el
profesional de enfermería en su contexto laboral y el trabajo conjunto que se
realiza con el resto del equipo de salud, que laboran en las instituciones
prestadoras de los servicios médicos asistenciales.

Ante tal panorama se tiene los manifestado por la Organización Mundial de la


salud (OMS, 2015), donde se expone que la gran mayoría de los países del mundo
clasificados en vía del desarrollo, se presentan graves deficientes en los servicios
de salud y el mismo está asociado a la carencia de los recursos humanos. En este
orden de ideas, considera que representa un problema y que se mantiene vigente
en estos actualmente momentos. Un examen a fondo revela que el mismo se
asocia, por decir o afirmar un término, con la imagen que tiene y proyecta el
profesional de enfermería en su contexto laboral.

Indudablemente el problema de la calidad de la atención de los trabajadores


preocupa en la medida que se entiende que se vincula con la calidad de los
sistemas de salud. Un estudio reciente llevado a cabo en los Estados Unidos,
citado por Samariego, C., Càrcamo, S. y Frankel, D., 2011) en la Universidad de
Pensilvania reveló que en 168 hospitales de ese país que cuando en los hospitales
aumenta un 10% la cantidad de enfermeras formadas en la universidad, disminuye
un 6% el número de muertes de pacientes y que en aquellos hospitales donde el

6
coeficiente de pacientes por enfermera es elevado, los pacientes quirúrgicos
experimentan una mortalidad mayor dentro de los 30 días.

Tal como lo expone la Organización Panamericana de la Salud, (OPS, 2015),


las reformas en salud realizadas en la mayor parte de los países de América Latina
durante el último decenio del siglo XX, se enmarcaron en el objetivo de disminuir
costos y el tamaño del Estado y mejorar la eficiencia y calidad de servicios y su
cobertura. A las reformas en el sector salud se sumaron otras reformas estatales
como la reforma fiscal, la educativa y la laboral; estos procesos en su conjunto
modificaron las condiciones de trabajo del personal de salud, las formas de
contratación, los salarios; introdujeron nuevas responsabilidades en la gestión de
los servicios y de los costos. Se impactó la forma como enfermería desempeña sus
funciones en el ámbito hospitalario y comunitario, alterando la continuidad en el
cuidado de los pacientes.

Se ha sostenido que tanto el estatus como el reconocimiento social de


enfermería en la región de las Américas son limitados. En la mayoría de estos
países enfermería resulta ser un grupo que tiene muy bajo peso social, es
marcadamente femenino, de salarios reducidos y baja formación académica. La
carencia de identidad profesional asociada con una historia marcada de
subordinación a la profesión médica ha estimulado una actitud psicológica de
servicio como subordinado, carencia de confianza y baja autoestima. En general,
la enfermería como categoría profesional tiene dificultades en hacer visible su
servicio a la sociedad (OPS, Ob.Cit, p. 33), aspecto que distorsiona su imagen
profesional.

Agrega, Malvárez y Castrillón (2005, p.61) citado por Samariego, C.,


Càrcamo, S. y Frankel, D (2011), que las mismas enfermeras perciben que el valor
social de la profesión no es apreciado ni reconocido socialmente. El estudio
resalta el éxodo de este personal, las condiciones laborales inadecuadas y la
inapropiada integración de estos profesionales a los servicios de salud, todo lo
cual tendrá graves consecuencias en la calidad y alcance de la atención en salud
en la región de las Américas.

7
En este orden de ideas, Nieves, G (2010) plantea la existencia de condiciones
de trabajo precarias aunadas a la existencia deficitaria de tanto insumos, equipos y
fármacos y a una disminución sensible de la nómina de personal, lo que afecta la
calidad de atención de los servicios, especialmente los referidos al área asistencial.
Por tanto, se ha incrementado la carga laboral; el trabajar en turnos extras u otros
centros de salud para nivelar los ingresos salariares con la perspectiva de mejorar
su poder adquisitivo y poder cubrir los costos básicos de alimentación y otros
rubros. Además, pérdida de estabilidad laboral en los trabajos, lo cual es también
una consecuencia de las reformas del Estado o de los mismos incrementos
salariales acompañado de la galopante inflamación que obliga a la permanente
revisión de los costos; falta de suministros para la prestación de servicios; en
algunos casos se va la presencia de enfermeras o enfermeros con bajos salarios;
falta de recurso humano de enfermería; insatisfacción laboral, baja estima,
desgano, descuido en su apariencia personal, cansancio y hasta intolerancia en el
trato tanto hacia el paciente como entre el grupo interdisciplinario de salud.

Ello viene desvirtuando la imagen del profesional en su contexto laboral, e


incluso solo se limita a sus labores. Adicionalmente, se percibe u observa un
incremento de procesos de demanda por responsabilidad civil, para mencionar
algunas situaciones, que evidencian el deterioro de la imagen del profesional de
enfermería. (Ver Árbol del Problema)

Sin embargo, estudios realizados por diferentes agencias y en distintos países


sobre costo efectividad de los servicios de enfermería muestran que los cuidados
de enfermería son similares en calidad a los que se proveen por otros
profesionales de la salud, incluyendo los médicos. La enfermería juega un papel
importante en el logro de una gran variedad de resultados positivos, tales como el
incremento del conocimiento en salud, la disminución de quejas, el
mantenimiento de la salud, la accesibilidad a los servicios, la disminución de los
días de estancia hospitalaria y la satisfacción de pacientes y empleados El
reconocimiento de cómo contribuye la formación del personal de enfermería a las
mejoras en salud ha impulsado la realización de otras investigaciones.

8
Al respecto se han efectuado estudios afines, donde se destaca que esta es la
preocupación de tanto entes prestadores del servicio de salud como de los mismos
profesionales de enfermería. A continuación se reseñan, los cuales destacan la
preocupación que existe en este aspecto de la imagen del profesional de
enfermería en su contexto laboral.

Se tiene a Samariego, C., Càrcamo, S. y Frankel, D (2011) quienes sostienen


en su estudio titulado “La Imagen Profesional ee Enfermería en su Contexto de
Trabajo” que tanto el estatus como el reconocimiento social de enfermería en la
región de las Américas son limitados. Esta situación es similar para la Argentina.
Uno de los aspectos que puede contribuir a esta situación es el hecho de que la
imagen del trabajador de enfermería parece ser un constructo de difícil definición.
Es así que este estudio ha tenido como objetivo general conocer cuál es hoy la
imagen profesional construida del/la enfermero/a en el contexto de trabajo. Se ha
adoptado una estrategia metodológica basada en la triangulación, se presentan acá
los resultados de la primera fase cualitativa. Se trabajó con un muestreo
intencional teniendo en cuenta los criterios de propósito teórico y relevancia,
realizando entrevistas en profundidad a otros profesionales de la salud,
enfermeros que trabajan en los subsectores público y privado y usuarios del
sistema de salud. Entre los resultados se destacan que de algunas de las categorías
surgidas del análisis son: humanización del vínculo con la persona, humanización
del mismo enfermero, motivación, relación con pacientes, relación con otros
profesionales y pares, características del cuidado. La humanización aparece como
una característica central de la identidad profesional. Surge una evidente tensión
en la definición del rol entre el supuesto por el modelo médico y el que prescribe
enfermería siendo que la queja aparece como una constante entre médicos y
enfermeros, la rebeldía aparece como una de las formas de afrontamiento de este
conflicto.
El trabajo realizado por Francisco del Rey, F. (2008) nominado “De la
práctica de la enfermería a la teoría enfermera. Concepciones presentes en el
ejercicio profesional" expone que las enfermeras más nóveles se perfilan como

9
mejor formadas y son que se encuentran más identificadas por tener y ganar una
imagen a través de un desempeño acorde con la formación académico-práctica
recibida en los centros universitarios. igualmente, se reconoce que la disciplina es
cambiante y que hay que apostar a mejores tiempos donde el autoaprendizaje y la
interacción en el campo laboral irán perfilando su labor y generando una imagen
primero de autoestima y de a través de un cuidado humano individualizado su
imagen será vista en sus pacientes des de una óptica positiva , pero ello implica un
proceso acompañada de actualización y trabajo con el paciente, especialmente a
que se presta atención asistencial y la percepción que de ella tiene su entorno
afectivo-familiar, que por supuesto genera imágenes claras de lo que es
desempeño actual de la enfermería. Todo asociado a la experiencia y a la forma en
que se asuman los compromisos. Sin embargo, el gran problema es la falta de
consenso y aspectos referidos a la calidad de los servicios y sus insuficiencias
presupuestarias, porque la tendencia es asociar imagen con insumos o dotación de
equipos-fármacos-insumos.

Referido a la supuesta crisis de la imagen que se ha preconcebido del


profesional de enfermería. Arreciado; A (2013) en su trabajo referido a
“Identidad profesional enfermera: Construcción y desarrollo en los estudiantes
durante su formación universitaria” plantea que la identidad está íntimamente
asociada ala imagen y que representa un fenómeno social que surge de la relación
entre el individuo y la sociedad y que se entiende más que dentro de un mundo
social y de la definiciones que aquella realiza sobre la realidad. Es un elemento
fundamental de la realidad subjetiva y por tanto, está en relación dialéctica con la
sociedad. a partir de los procesos sociales que forman la identidad, serán las
relaciones sociales las que la preservarán, la modificaran o la transformaran.

Es por ello, que estos autores refieren que como las sociedades están en
constante ebullición se puede hablarse de una crisis de identidades porque el
espejo de los demás se está nublando.

10
Sin embargo la calidad de los servicios de salud es un hecho que preocupa a
todos y va acompañada del cuestionamiento de los llamados perfiles o roles que
debe cumplir o desempeñar el profesional de enfermería. El algunas veces, para
no decir que en todas se establece el perfil como la imagen que se debe tener y no
como un hecho en plena construcción y cambiante cono lo que acontece tanto a
nivel mundial, nacional hasta incluso en zonas de la misma región o ciudades.
La función de investigador describe las habilidades para aplicar la metodología
científica de la investigación, los conocimientos prácticos que de ellas se derivan
así como las acciones que permiten contribuir a la definición o desarrollo del
ejercicio profesional.

Las funciones a su vez se desglosan en intervenciones; consideradas como el


tratamiento basado en el conocimiento y juicio que genera un profesional de
enfermería en beneficio de los usuarios. Las intervenciones incluyen tanto
cuidados directos como indirectos dirigidos a la persona, familia y comunidad que
tienen una connotación diferente, según el grado de responsabilidad y de toma de
decisiones o autonomía en el cuidado que tiene el sujeto que las realiza, por lo que
se denominan como dependientes, interdependientes e independientes.

Esta profesión es eminentemente humanista, es decir, que se preocupa del


hombre del punto de vista holístico integral que cumple con algunas
características que se aprecian claramente y otras no tanto, siendo eminentemente
una profesión de servicio a la comunidad, de carácter colectivo que posee un
conocimiento adecuado para la ejercicio de esta. Por tanto, implica un conjunto de
comportamientos, habilidades, actitudes y valores que la sociedad espera de estas
profesionales, centrándose en el cuidado de la vida humana, a través de todas las
etapas de vida del individuo, sin dejar de lado la atención a la comunidad y
familia, este rol se lleva a cabo a través de las siguientes funciones: Asistencial,
Administrativa, Educativa y de Investigación. En las Interdependientes, se puede
asevera que son aquellas que el profesional de enfermería realiza en coordinación
con otros profesionales del área de la salud.

11
En este mismo orden de ideas, Nieves, G (2010) refiere que enfermería
cuenta con los siguientes criterios de profesión, tales como elementos de servicio
a la comunidad, elementos prácticos, autonomía, código de Ética, organización
profesional y características intelectuales. Todos estos criterios implícitos en la
imagen del profesional de enfermería en su contexto laboral.

A nivel regional, específicamente del estado Bolívar en la ciudad de San Felix


en el Centro Médico Chilemex se tiene la inquietud de abordar cuál es la imagen
que tiene, proyecta o cómo la ve el paciente que acude al mismo, donde funcionan
tres torres, de las cuales en dos están ubicados los consultorios y una tercera torre
con tres pisos, donde se encuentra situada la Emergencia de Adultos y Pediátrica;
hay dos pisos de esa torre para Hospitalización, Terapia Intensiva, Quirófano,
Retén de Niños Sanos, Laboratorio, Imagenología. En línea general se cuenta con
la estructura básica para la prestación de un servicio de calidad, para proporcionar
o la prestación de un cuidado asistencial de corte humanizado.

Se debe destacar que desde la óptica del paciente se presentan fallas o


debilidades motivado a que perciben poco personal para la cantidad de pacientes
que asiste diariamente a este centro de salud, igualmente se detecta la escasez de
insumos que los afecta directamente, equipos en mal estado por falta de
reparación. Ello ha traído como consecuencia que algunos pacientes consideren
que el profesional de enfermería es culpable de dicha situación y motivado a la
sensible reducción de personal tanto médico como de enfermería ello ha generado
sobre carga laboral y estrés, factores de riesgos psicosociales que han incidido en
la aparición de enfermedades ocupaciones y ante el paciente se cuestiona la
imagen que se proyecta o como la ven ellos ante su óptica. En el caso de
enfermería, se siente la sensación, según lo han comentado en entrevistas
informales en que ello afecta la calidad asistencial y ya no se pueden abordar con
más tiempo u oír con más detenimiento al paciente. Esto en cierta forma implica
debilidades y amenazas al cuidado humano individualizado, que puede ofrecerse.
Todo en detrimento de la imagen del profesional de enfermería ante sus pacientes
y algunos clientes de la institución donde laboran.

12
Ante tal perspectiva surge la inquietud de realizar este presente estudio que
tiene como propósito

- Develar la imagen que tiene el profesional de enfermería en su contexto


laboral.

Justificación del Estudio

Esta investigación se justifica desde el contexto teórico, porque pretende


examinar una situación que viene presentándose en los servicios de salud, donde
primeramente hay que tratar de develar que motivos radican en que la imagen del
profesional de enfermería e esté deteriorando y qué responsabilidad ética se le
puede atribuir al mismo enfermero o enfermera. Hasta que grado influye la
autoestima y la empatía en que se proporcione un cuidado humanizado y que el
mismo no dependa de lo meramente material.

OPor otro lado, en el aspecto práctico cómo justificar que crisis o escasez
puedan mermar la calidad de un servicio, igualmente cabe pensar hasta qué grado
está inmersa la responsabilidad y la mal sana costumbre de siempre halyar un
culpable para que las cosas no funcionen bien. Como a veces se señala que se
quieren soluciones y no problemas. Se debe destacar hasta qué grado se
internaliza el ejercicio de enfermería, la responsabilidad se tiene y qué opciones a
corto o mediano plazo hay para encontrar las medidas de contingencia, que por
ende favorecerán la imagen del profesional de enfermería. Otro beneficio práctico
es qué opciones se pueden concensuar, a quien atañe las responsabilidades, se
tiene la madurez necesaria para que la imagen mejore o continué en franca
decadencia o deterioro. Ello implica en que todo intercambio humano hay deberes
y derechos, responsabilidades y quienes las deben asumir.

Desde el punto de vista metodológico, este estudio se aboca al estudio de una


situación bajo los lineamientos de un paradigma cualitativo donde prevalece la
postura que adopten las investigadoras y qué aportes en este campo de pueden dar

13
al área de la salud, por tanto se ofrecerá como viable antecedente de estudio que
puede ser consultado por otros investigadores o instituciones tanto educativas
como de salud interesadas en la temática. A continuación se presenta un árbol del
problema que en forma sinóptica resume la problemática detectada tomando en
cuenta a los actores involucrados en la óptica en que los mismos perciben la
imagen de la enfermera o enfermero a nivel específicamente asistencial.

ÁRBOL DEL PROBLEMA

Fuente: Garcia, E. y Chaviedo, Y (2016)

14