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SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0898/2012

Sucre, 22 de agosto de 2012

SALA SEGUNDA
Magistrada Relatora: Dra. Mirtha Camacho Quiroga
Acción de amparo constitucional

Expediente: 01127-2012-03-AAC
Departamento: Oruro

En revisión la Resolución 09/2012 de 19 de junio, cursante de fs. 37 a 40,


pronunciada dentro de la acción de amparo constitucional interpuesta por
Janeth Ancasi Mamani contra Beatriz Cortez Vásquez y Virginia Colque
Calle, Vocales de la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de
Justicia de Oruro.

I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA

I.1. Contenido de la demanda

La accionante mediante memorial presentado el 30 de mayo de 2012, cursante


de fs. 10 a 14 de obrados, y de subsanación de 4 de junio del mismo año,
corriente a fs. 23 y vta. refiere que:

I.1.1. Hechos que motivan la acción

El 22 de diciembre de 2011, tras varias suspensiones de audiencia y una


recusación interpuesta contra el Juez de Instrucción cautelar de Huanuni, se
llevó a cabo audiencia oral de medidas cautelares en el Juzgado de Instrucción
en lo Penal de Poopó contra Jhovana Vásquez Alave, Israel Vásquez Alave y
Teresa Alave Romero de Vásquez, por la presunta comisión del ilícito de aborto
preterintencional, lesiones graves y leves, en el cual la accionante como víctima
apoyó la imputación formal del Ministerio Público, pero refutó el requerimiento
de medidas sustitutivas al ser totalmente contrario, porque no se halla
protegido por el art. 232 del Código de Procedimiento Penal (CPP), al existir el
riesgo de fuga y obstaculización; así también, en audiencia observó la
documentación presentada por los imputados, al no ser éstos idóneos para
acreditar la inexistencia de los riesgos procesales mencionados supra y que
sirvieron para que el Juez de Instrucción Penal y Liquidador de Poopó,
mediante Resolución 38/2011 de 22 de diciembre dispusiera la aplicación de
medidas sustitutivas a favor de los imputados, con las siguientes condiciones:
a) La presentación quincenal de los imputados; b) Prohibición de comunicarse
con la víctima; y, c) Presentación de un garante fiable y abonable en derecho
por cada uno de ellos; condiciones que según la accionante, son contrarios a la
ley, ya que en las reglas referidas, no se impuso arraigo y tampoco se cumplió
con el art. 243 del citado Código (fianza personal), lo que motivó a la
accionante plantear recurso de apelación incidental contra la Resolución
mencionada.
Indica que el 6 de febrero de 2012, en audiencia oral se expusieron los
fundamentos de la apelación incidental y mediante Auto de Vista 13/2012, las
Vocales de la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de
Oruro, ahora demandadas, declararon procedente el recurso presentado y
anularon la Resolución 38/2011, disponiendo que el Juez a quo pronuncie una
nueva resolución en el plazo de cuarenta y ocho horas, dando observancia a los
preceptos legales cuya vulneración se establece; sin embargo, el 6 de marzo de
2012, en cumplimiento a la Resolución emanada por el Tribunal de apelación, el
Juez a quo emitió una nuevo Fallo sin haber llamado a audiencia, misma
que fue notificada legalmente en la oficina de la abogada patrocinante de la
accionante en la ciudad de Oruro el 9 del mismo mes y año a horas 17:04, por
el Actuario del Juzgado de Poopó, momento en que recién la accionante tuvo
conocimiento de la Resolución 12/2012 de 6 de marzo; la cual fue apelada
incidentalmente el 12 de marzo del año en curso, dentro de las setenta y dos
horas, siendo remitidas las piezas procesales en testimonio a la Sala Penal
Primera, donde se le notificó con el Auto de 27 de marzo de 2012, que rechazó
in limine el recurso de apelación incidental, debido a que éste fue presentado
extemporáneamente, ya que según las Vocales de esa Sala, “la parte
recurrente (accionante), conoció el contenido de la resolución en audiencia de
fecha 06 de marzo de 2012, para luego ser impugnada en fecha 12 de marzo
del 2012 a horas 14:30, mediante recurso de apelación transcurriendo más de
setenta y dos horas, dando lugar al precepto del art. 399 última parte del Pdto.
Penal” (sic).

Finalmente indica que las autoridades demandas, se remitieron a observar


únicamente la última parte de la Resolución de 6 de marzo de 2012, y no
tomaron en cuenta que no existía un acta para verificar si se realizó una
audiencia en la que puedan ser notificadas las partes en el acto con el Fallo,
más aún si se toma en cuenta que en el memorial de apelación de 12 de marzo
del referido año, se denunció que el Juez de Instrucción de Poopó, emitió la
Resolución 12/2012 de 6 de marzo, sin dar cumplimiento al Auto de Vista
13/2012, ya que copió íntegramente la Resolución 38/2011 de 22 de diciembre
anulada, afectando el entendimiento de las Vocales, que interpretaron que su
persona hubiese sido notificada en audiencia con la Resolución de 6 de marzo,
cuando en el cuaderno de control jurisdiccional se puede apreciar que no hubo
audiencia y que fue notificada legalmente el 9 de marzo de 2012 a horas 17:04.

I.1.2. Derechos supuestamente vulnerados

La accionante considera que se lesionó sus derechos al debido proceso, la


tutela judicial efectiva y a la impugnación, citando los arts. 115.I y II, 117.I y
180.II de la Constitución Política del Estado (CPE); 8 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos y, 14 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos (PIDCP).

I.1.3. Petitorio

Solicita se declare “procedente” la presente acción, disponiendo se deje sin


efecto el Auto de 27 de marzo de 2012, ordenando que la Sala Penal Primera
del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro, dicte una nueva resolución
conforme a derecho, sea con costas, daños, perjuicios y responsabilidad penal
y civil, contra las autoridades demandadas.

I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías

Celebrada la audiencia pública el 19 de junio de 2012, según consta en el acta


cursante de fs. 34 a 36 de obrados, se produjeron los siguientes actuados:

I.2.1. Ratificación de la acción

La abogada del accionante, ratificó in extenso el memorial de acción de amparo


constitucional.

I.2.2. Informe de las autoridades demandadas

Las Vocales de la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de


Oruro, demandas, fueron citadas legalmente, según se puede evidenciar en el
formulario de notificaciones cursante a fs. 30; sin embargo, no se hicieron
presentes en la audiencia de acción de amparo, como tampoco presentaron
informe alguno.

I.2.3. Intervención de los terceros interesados


Hugo Rocabado Soto, Fiscal de Materia de Huanuni; Jhovana Vásquez Alave,
Israel Vásquez Alave y Teresa Alave Romero de Vásquez; imputados por el
presunto delito de aborto preterintencional, lesiones graves y leves, fueron
citados como terceros interesados (fs. 31 a 33) dentro de la presente acción de
amparo constitucional; sin embargo, no se hicieron presentes en la audiencia.

I.2.4. Resolución

La Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro,


constituida en Tribunal de garantías, por Resolución 09/2012 de 19 de junio,
cursante de fs. 37 a 40, concedió la acción de amparo constitucional, dejando
sin efecto el Auto de Vista de 27 de marzo de 2012, disponiendo que las
Vocales de la Sala Penal Primera, pronuncien nueva resolución en el plazo de
setenta y dos horas, con los siguientes fundamentos: 1) Se advierte que el
Auto de 27 de marzo de 2012, para rechazar el recurso de apelación
interpuesto por la accionante hizo mención al art. 251 del CPP, en referencia al
plazo de setenta y dos horas y que la accionante hubiese interpuesto éste
recurso de manera extemporánea, por lo que se rechazó de manera in límine;
2) Las autoridades judiciales demandadas entendieron y razonaron que el Juez
de Instrucción en lo Penal de Poopó, señaló audiencia y que en la misma se
hubiera pronunciado la Resolución e inmediatamente se habría notificado a las
partes, por lo que el término para interponer el recurso de apelación estaba
vencido; 3) Conforme a la certificación evacuada por el Actuario del Juzgado de
Instrucción en lo Penal, cursante a fs. 8, se evidencia que la Resolución se
pronunció simple y llanamente, sin haberse señalado ninguna audiencia, por lo
que definitivamente se vulneró los derechos al debido proceso y la tutela
judicial efectiva, ya que no se dio una respuesta cabal mediante un Auto de
Vista, que debió haberse pronunciado, rechazando directamente de manera in
límine; 4) Los arts. 115.I y II, y 117.II de la CPE, referentes a la tutela judicial
efectiva y el debido proceso respectivamente, dejan el entendimiento de que
toda persona debe tener un proceso justo y equitativo en el que se acomode lo
establecido por las disposiciones jurídicas y que su inobservancia tiene efectos
como este amparo constitucional, debido a que las autoridades demandadas al
haber rechazado de manera in límine el recurso de apelación, obraron
incorrectamente; 5) El recurso de apelación incidental interpuesto tiene su
procedimiento establecido en el art. 406 del CPP, cuando dice: “ Recibidas las
actuaciones la Corte Superior de Justicia, decidirá en una sola resolución la
admisibilidad del recurso…”, empero no se advierte un decreto de radicatoria,
habiéndose directamente emitido el Auto de rechazo de manera incorrecta; y,
6) La ausencia de las autoridades demandadas y el hecho de que no hicieron
llegar el correspondiente informe, implica un tácito reconocimiento de los
derechos conculcados denunciados por la parte accionante.
II. CONCLUSIONES

De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se


establece lo siguiente:

II.1. El 6 de febrero de 2012, las Vocales de la Sala Penal Segunda del


Tribunal Departamental de Justicia de Oruro, mediante Auto de Vista
13/2012 de 6 de febrero, declararon procedente el recurso de apelación
interpuesto por la accionante contra la Resolución 38/2011 de 22 de
diciembre, que benefició a los imputados (hoy terceros interesados), con
la aplicación de medidas sustitutivas a la detención preventiva y anularon
el referido Auto de Vista, disponiendo que el Juez de Instrucción en lo
Penal de Poopó, pronuncie una nueva resolución dentro del plazo de
cuarenta y ocho horas, debiendo dicha autoridad limitarse a simple y
llanamente basarse en los antecedentes producidos hasta el 22 de
diciembre de 2011 (fs. 21 a 22 vta.).

II.2. Javier Aguirre Alanes, Juez de Instrucción y Liquidador en lo Penal de


Poopó, mediante Auto motivado 12/2012 de 6 de marzo, pronunciado de
acuerdo a lo dispuesto por el Auto de Vista 13/2012, dispuso
nuevamente en su parte resolutiva la aplicación de medidas sustitutivas a
la detención preventiva en favor de Jhovana Vásquez Alave, Israel
Vásquez Alave y Teresa Alave Romero de Vásquez, indicando además en
el último párrafo que: “Las partes quedan notificadas con la presente
resolución, pudiendo apelar en el plazo de 72 hrs. a partir de su legal
notificación conforme al art. 251 del citado compilado legal” (sic) (fs. 2 a
5).

II.3. Cursa a fs. 6, la papeleta de citaciones y notificaciones, en la que se


verifica que Jhosselyn Fernández Cabrera, abogada de la accionante
Janeth Ancasi Mamani, fue notificada el 9 de marzo de 2012 a horas
17:04, con el Auto motivado 12/2012 de 6 de marzo.

II.4. El 12 de marzo de 2012, la accionante presentó ante Juez de Instrucción


en lo Penal y Liquidador de Poopó, recurso de apelación incidental contra
el Auto motivado 12/2012 de 6 de marzo, debido a que siendo éste
consecuencia de una medida cautelar debió llevarse a cabo mediante
una audiencia oral; sin embargo la autoridad apelada, simplemente se
limitó a emitir una nueva Resolución, la cual no lleva ningún fundamento
jurídico, vulnerando plenamente el derecho a la seguridad jurídica, el
debido proceso, la defensa y una justicia plural pronta y oportuna (fs. 19
a 20 vta.).
II.5. Mediante Resolución de 27 de marzo de 2012, las Vocales demandadas
de la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro,
constituido en Tribunal de apelación, rechazarón in límine el recurso de
apelación formulado por la accionante contra el Auto 12/2012 de igual
mes y año, con el fundamento de que la accionante conoció el contenido
de la resolución apelada en la audiencia realizada el 6 del mismo mes y
año, que posteriormente fue impugnada el 12 del citado mes y año,
mediante apelación, transcurriendo más de setenta y dos horas, es decir
extemporáneamente, aplicando lo previsto por el art. 399 parte in fine
del CPP (fs. 1 y vta.).

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso, la


tutela judicial efectiva y a la impugnación, debido a que las Vocales de la Sala
Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro, rechazaron in
límine el recurso de apelación que la accionante interpuso el 12 de marzo de
2012, contra el Auto motivado 12/2012 de 6 de igual mes y año, argumentando
de que dicho recurso fue planteado extemporáneamente, ya que las mismas
entendieron que la Resolución de referencia, fue notificado a las partes en
audiencia el 6 del mes y año referidos, sin considerar que para la emisión de
ese fallo, el Juez no celebró audiencia alguna y que por ende la accionante fue
notificada legalmente con el Auto mencionado, el 9 del citado mes y año.
Corresponde en revisión, establecer si los actos denunciados son evidentes y si
ameritan otorgar la tutela que brinda la acción de amparo constitucional.

III.1. La acción de amparo constitucional y su naturaleza

Al efecto, con carácter previo al análisis de fondo de la problemática planteada


resulta necesario referirse a la acción de amparo constitucional y su
naturaleza jurídica, en ese orden corresponde señalar que conforme
establecen los arts. 128 y 129.I de la CPE, tendrá lugar: “…contra los
actos u omisiones ilegales o indebidos de los servidores públicos,
o de persona individual o colectiva, que restrinjan, supriman, o
amenacen restringir o suprimir los derechos reconocidos por la
Constitución y la ley”, y “siempre que no exista otro medio o recurso
legal para la protección inmediata de los derechos y garantías restringidos,
suprimidos o amenazados” (las negrillas nos pertenecen); disposiciones
que expresamente establecen que las supuestas lesiones a los derechos
fundamentales y garantías constitucionales deben ser reparadas en la
jurisdicción ordinaria, y sólo en defecto de ésta, de ser evidente la lesión al
derecho invocado e irreparable el daño emergente de la acción u omisión
o de la amenaza de restricción de los derechos, se otorgue la jurisdicción
constitucional.

III.2. Sobre los derechos supuestamente vulnerados

Respecto a los derechos supuestamente vulnerados la SC 1768/2011-R


de 7 de noviembre, emitida por el entonces Tribunal Constitucional, ha
desarrollado lo siguiente:

“III.1.1. El debido proceso

Respecto al debido proceso, la jurisprudencia del Tribunal


Constitucional, mediante la SC 1877/2010-R, estableció lo que sigue:

'El debido proceso, está reconocido constitucionalmente como derecho


y garantía jurisdiccional a la vez, por los arts. 115.II y 117.I de la
Constitución Política del Estado vigente (CPE) -art. 16.IV de la
CPEabrg-, señalando que ninguna persona puede ser condenada sin
haber sido oída y juzgada previamente en un debido proceso , de lo
que se extrae que estas normas Constitucionales lo que buscan es
evitar que una persona sufra la imposición de una sanción o la
afectación de un derecho, sin el cumplimiento de un proceso previo,
en el que se observen los derechos fundamentales y las garantías de
naturaleza procesal contenidos en la Constitución y las leyes que
desarrollan tales derechos'.

Este derecho también está reconocido en las normas internacionales


de derechos humanos, como ser el art. 8 de la Convención Americana
sobre derechos humanos o Pacto de San José de Costa Rica, que lo
enmarca como una garantía judicial, al igual que el art. 14 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).

En cuanto a sus alcances, este Tribunal a través de la SC 0160/2010-R


de 17 de mayo, reiterando la jurisprudencia, señaló que el debido
proceso: '…ya fue desarrollado y entendido por este Tribunal como el
derecho de toda persona a un proceso justo y equitativo, en el que sus
derechos se acomoden a lo establecido por disposiciones jurídicas
generales aplicables a todos aquellos que se hallen en una situación
similar; es decir, comprende el conjunto de requisitos que deben
observarse en las instancias procesales, a fin de que las personas
puedan defenderse adecuadamente ante cualquier tipo de acto
emanado del Estado que pueda afectar esos derechos reconocidos por
la Constitución Política del Estado así como los Convenios y Tratados
Internacionales'.
En cuanto a la obligatoriedad de su respeto, el Tribunal a través de la
SC 0119/2003-R de 28 de enero, sostuvo que: '…el derecho al debido
proceso es de aplicación inmediata, vincula a todas las autoridades
judiciales o administrativas y constituye una garantía de legalidad
procesal que ha previsto el Constituyente para proteger la libertad, la
seguridad jurídica y la fundamentación o motivación de las
resoluciones judiciales…'.

III.1.2. Sobre el derecho a la tutela judicial efectiva

Este derecho fundamental, de acuerdo con la doctrina consiste


básicamente en el derecho de acceso libre a la jurisdicción, lo que
comprende el derecho de toda persona a ser parte de un proceso y
poder promover en el marco de la actividad jurisdiccional, cualquier
recurso ordinario o extraordinario, que el ordenamiento prevea en
cada caso con los requisitos legalmente establecidos, que desemboque
en una decisión judicial sobre la pretensiones deducidas por el
litigante, por lo tanto se puede deducir que lo anteriormente
desarrollado implica en síntesis en el derecho de todo actor o
demandante a obtener una resolución o sentencia jurídicamente
fundamentada sobre el fondo de lo peticionado.

Aparte de lo anteriormente señalado, este derecho implica una


exigencia de que el fallo judicial al que se haya arribado, sea
cumplido, y en consecuencia, el litigante sea repuesto en su derecho,
o en su caso compensado.

La Constitución Española establece, en su art. 24.1, que la tutela


judicial efectiva implica también la prohibición de que pueda
producirse en el proceso la indefensión, por lo que también
salvaguarda la defensa contradictoria de las partes litigantes, a través
de la oportunidad de alegar y probar sus derechos e intereses en el
curso del proceso, en el que imperen los principios de bilateralidad e
igualdad de armas procesales.

La jurisprudencia de nuestro Tribunal Constitucional, respecto a este


derecho fundamental, mediante su SC 0492/2011-R, estableció lo
siguiente: “La jurisprudencia constitucional contendida en la SC
0600/2003-R de 6 de mayo, señaló que: '…según la norma prevista
por el art. 8.1 del Pacto de San José de Costa Rica, 'toda persona tiene
derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo
razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e
imparcial, establecidas con anterioridad por la ley, en la sustanciación
de cualquier acusación penal formulada contra ella, o para la
determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral,
fiscal o de cualquier otro carácter', como podrá advertirse la norma
transcrita consagra dos derechos humanos de la persona: 1) el
derecho de acceso a la justicia; y 2) el derecho al debido proceso,
entendiéndose por aquélla la potestad, capacidad y facultad que tiene
toda persona para acudir ante la autoridad jurisdiccional competente
para demandar que se preserve o restablezca una situación jurídica
perturbada o violada que lesiona o desconoce sus derechos e
intereses, a objeto de lograr, previo proceso, una decisión judicial que
modifique dicha situación jurídica. Conocido también en la legislación
comparada como «derecho a la jurisdicción» (art. 24 de la
Constitución Española), es un derecho de prestación que se lo ejerce
conforme a los procedimientos jurisdiccionales previstos por el
legislador, en los que se establecen los requisitos, condiciones y
consecuencias del acceso a la justicia; por lo mismo, tiene como
contenido esencial el libre acceso al proceso, el derecho de defensa, el
derecho al pronunciamiento judicial sobre el fondo de la pretensión
planteada en la demanda, el derecho a la ejecución de las sentencias y
resoluciones ejecutoriadas, el derecho de acceso a los recursos
previstos por ley. Finalmente, este derecho está íntimamente
relacionado con el derecho al debido proceso y la igualdad procesal'.

Por su parte, la SC 1044/2003-R de 22 de julio, determinó lo siguiente:


'…del contenido del art. 16. IV CPE, en conexión con los arts. 14 y
116. VI y X constitucionales, se extrae la garantía del debido proceso,
entendida, en el contexto de las normas constitucionales aludidas,
como el derecho que tiene todo encausado a ser oído y juzgado con
las debidas garantías, por un juez o tribunal competente,
independiente e imparcial, instituido con anterioridad al hecho y
dentro de los márgenes de tiempo establecidos por ley. A su vez, del
texto de los referidos preceptos constitucionales, en conexión con el
art. 6.I constitucional, se extrae la garantía de la tutela jurisdiccional
eficaz, entendida en el sentido más amplio, dentro del contexto
constitucional referido, como el derecho que tiene toda persona de
acudir ante un juez o tribunal competente e imparcial, para hacer valer
sus derechos o pretensiones, sin dilaciones indebidas. A su vez, de
ambas garantías se deriva el principio pro actione, que tiende
a garantizar a toda persona el acceso a los recursos y medios
impugnativos, desechando todo rigorismo o formalismo
excesivo, que impida obtener un pronunciamiento judicial
sobre las pretensiones o agravios invocados'. .
Cabe resaltar que este derecho fundamental está debidamente
reconocido por el art. 115.I de nuestra CPE, en el que textualmente
sostiene que: Toda persona será protegida oportuna y efectivamente
por los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses
legítimos” (las negrillas son nuestras).

III.3. Análisis del caso de autos

En el presente caso, la accionante denuncia que dentro del proceso


penal seguido por su persona en calidad de víctima contra Jhovana
Vásquez Alave, Israel Vásquez Alave y Teresa Alave Romero de
Vásquez, (terceros interesados), por el presunto delito de aborto
preterintencional, lesiones graves y leves el 22 de diciembre de 2011,
se desarrolló en el Juzgado de Instrucción en lo Penal de Poopó del
departamento de Oruro, la correspondiente audiencia de medidas
cautelares, que tuvo como resultado la aplicación de medidas
sustitutivas a la detención preventiva, que el Juez dispuso en favor de
los imputados mediante la Resolución 38/2011 de 22 de diciembre,
misma que fue apelada por la accionante, al no cumplir con lo previsto
por el art. 232 del CPP, dicha apelación, subió a conocimiento de la Sala
Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro, que
actuando como Tribunal de apelación, mediante Auto de Vista 13/2012
de 6 de febrero, declaró procedente la apelación de la accionante y dejó
sin efecto la Resolución 38/2011 de 22 de diciembre disponiendo que el
Juez a quo pronuncie una nueva resolución dentro del plazo de
cuarenta y ocho horas dando observancia a los preceptos legales cuya
vulneración se establecieron. Es así, que el 6 de marzo de 2012, en
cumplimiento a lo dispuesto por el Tribunal de apelación, el Juez de
Instrucción en lo Penal de Poopó, emitió la Resolución 12/2012 de la
fecha señalada, misma que fue notificada legalmente a la accionante en
el bufete de su abogada el 9 de marzo del año en curso a horas 17:04.

Señala la accionante, que el 12 del mismo mes y año, apeló la nueva


Resolución emitida por el Juez mencionado, que subió a conocimiento
de las Vocales de la Sala Primera, ahora demandadas, quienes a través
de Auto de 27 de marzo de 2012, rechazaron in límine el recurso de
apelación, indicando que conforme al art. 251 del CPP, éste se habría
presentado en tiempo extemporáneo, ya que según estas autoridades,
la parte recurrente habría conocido la Resolución 12/2012, en la misma
audiencia realizada el 6 de marzote 2012, dando lugar a lo establecido
por el art. 399, parte in fine del CPP; sin embargo, la accionante
sostiene que las autoridades judiciales demandadas, interpretaron
erróneamente que su persona hubiese sido notificada en audiencia, ya
que la misma nunca se llevó a cabo, reiterando que fue notificada
legalmente el 9 de igual mes y año, presentando su apelación dentro
del plazo determinado por el art. 250 del CPP.

De los antecedentes expuestos supra, y de la verificación del


expediente, de fs. 19 a 20 vta. se observa que evidentemente la
accionante impugnó mediante recurso de apelación la Resolución
12/2012; así también, a fs. 6 cursa la papeleta de citaciones y
notificaciones donde se confirma que la accionante fue notificada con la
Resolución impugnada el 9 de marzo de 2012; es decir, que la
accionante planteó su apelación dentro del plazo establecido por el art.
251 del CPP, pero es necesario verificar donde se originó el error que
indujo a las autoridades demandadas a rechazar in límine el recurso
planteado, llevándonos a ver el contenido del Auto motivado 12/2012,
que en el último párrafo de su parte resolutiva señaló textualmente:
“las partes quedan legalmente notificadas con la presente Resolución,
pudiendo apelarla en el plazo máximo de 72 horas a partir de su legal
notificación conforme al art. 251 del CPP”; es por este párrafo que las
Vocales demandadas tomaron en cuenta para interpretar que la
audiencia, hubiera concluido con la notificación a las partes; sin
embargo, en ninguna parte de la Resolución mencionada, se establece
que se hubiera instalado una audiencia para resolver nuevamente la
situación jurídica de los imputados, sino más bien el Juez a quo,
procedió simple y llanamente a pronunciar nuevamente la Resolución en
cumplimiento al Auto de Vista 13/2012. Este error de interpretación por
parte de las autoridades judiciales demandadas, evidentemente ha
provocado la lesión a los derechos al debido proceso y a la tutela
judicial efectiva tal como se tiene desarrollado en los Fundamentos
Jurídicos III.2 ninguna persona puede ser condenada sin haber sido
oída y juzgada previamente en un debido proceso, debiéndose evitar
que la persona sufra la afectación de algún derecho, que en el caso
presente se traduce en el rechazo in límine que sufrió la accionante
situación que afectó directamente su derecho a la impugnación que fue
planteado correctamente dentro del plazo establecido, lo que se hace
necesario conceder la tutela.

En cuanto a la imposición de costas procesales, es necesario hacer


notar a la accionante, que el error cometido por las Vocales
demandadas, conlleva poder ser subsanado por las mismas, con la
admisión del recurso de apelación, ya que aparte de cumplir el papel de
autoridades judiciales, también son personas que no están libres de
cometer errores de apreciación como cualquier otra persona, por lo que
la imposición de las referidas costas procesales generarían un exceso
por parte del Tribunal de garantías, siendo por tanto innecesarias.

Por lo expresado precedentemente, la situación planteada se encuentra dentro


las previsiones y alcances de la acción de amparo constitucional, por lo que el
Tribunal de garantías al haber concedido la acción, ha efectuado una
adecuada compulsa de los antecedentes procesales.

POR TANTO

El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Segunda; en virtud de la


autoridad que le confiere la Constitución Política del Estado Plurinacional de
Bolivia y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional, en
revisión, resuelve:

1º APROBAR la Resolución 09/2012 de 19 de junio, cursante de fs. 37 a 40


pronunciada por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de
Justicia de Oruro, y en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada.

2º Se deja sin efecto la imposición de costas dispuesta por el Tribunal de


garantías, ya que al haberse dispuesto la concesión de la tutela, se corrigió
el trámite del proceso.

Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional


Plurinacional.

Fdo. Dr. Gualberto Cusi Mamani


MAGISTRADO

Fod. Dra. Mirtha Camacho Quiroga


MAGISTRADA