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Lección: Las Fiestas De Dios

Lecturas: Heb 12:22, Sal 96:8

Versículo a memorizar: *[[Ex 5:1]] Biblia de las Americas [LBLA]* Después Moisés y Aarón
fueron y dijeron a Faraón: Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: "Deja ir a mi pueblo para que me
celebre fiesta en el desierto."

Objetivo: Que las ovejitas aprendan a reconocer que cuando nos llenamos del Espíritu Santo y
de Su bendita Palabra podremos detectar cuales son las fiestas que le agradan al Señor y
cuales no.

Introducción: La Biblia nos enseña como el Señor desea que su pueblo le celebre fiesta. Por
ejemplo, cuando le da la orden a Faraón, por medio de Moisés, de dejar en libertad a Israel, lo
primero que le dice es: “deja ir a mi pueblo para que me celebre fiesta en el desierto”,
posteriormente, le vuelve a ordenar que deje ir a su pueblo; pero ya no le dice para que me
celebre fiesta, sino para que me sirva.

Es decir, que el Señor nos permite ver que antes de servirle, debemos de celebrar una fiesta,
pero no se puede celebrar esa fiesta sin salir primero de Egipto, que como ya sabemos es
figura de lo mundanal; de tal manera, que no podemos mezclar Egipto-mundo y sus fiestas;
con las que celebraremos fuera de allí.

Desarrollo: Debemos recordar que Israel celebró una fiesta en el desierto, mientras Moisés
estaba en el monte recibiendo las leyes directamente de parte del Señor, es decir, que se
anticiparon a las instrucciones y habiendo salido de Egipto, pero sin que Egipto hubiera salido
de ellos, celebraron fiesta de acuerdo a su corazón; dirigidos por un líder, que no había subido
al monte de Dios y que no supo o no quiso detenerlos, porque quería complacer al pueblo o
porque le tenía miedo. Este no era cualquiera líder, era un siervo de Dios, llamado Aarón, más
sin embargo, cayó en la desdicha de haberle permitido al pueblo pecar; de tal manera que
cuando Moisés lo reprende a su regreso le dice: ¿Qué te ha hecho este pueblo, para que hayas
traído sobre el tan grande pecado? A lo que me pregunto: ¿Cuál pecado? Y me respondo: el
pecado de celebrar una fiesta que no estaba en el corazón de Dios.

De acá puedo entender, que existen varias clases de fiestas, siendo las primeras
cronológicamente hablando, las de Egipto (las paganas, las del mundo), las segundas, aquellas
que celebra el pueblo de Dios que ya salió de Egipto, pero que Egipto no ha salido de ellos y las
terceras las que el Señor quiere que se celebren (recordemos que estamos hablando según 1
Corintios 10:6 y Hebreos 10:1 en figura) No quiero redundar, pero me interesa enfatizar esto y
por eso repito:

Paso 1: Salir de Egipto.

Paso 2: que Egipto salga de nosotros.

Paso 3: celebrarle fiesta al Señor.

Paso 4: Servir al Señor.

Cuando hemos logrado distinguir los puntos expuestos anteriormente, empezamos a caminar
gradualmente al conocimiento de la fiesta, celebración, algarabía que proviene de Dios, sin
embargo, antes de continuar hacia ese punto específico, quiero aclarar una vez más, que en
esta figura de la cual desprendemos estos pensamientos; no estamos diciendo que debemos
celebrar las llamadas “fiestas judías”, descritas en Levítico. Las razones para no celebrar dichas
fiestas como una obligación son: en primer lugar, porque no somos judíos y en segundo lugar,
porque aunque fuésemos judíos dichas fiestas, no se pueden celebrar literalmente como Dios
lo ordenó porque no hay sacerdocio instituido, ni templo, entendiendo entonces, que Dios ha
hecho un paréntesis con una nueva nación llamada Iglesia y no será sino hasta la semana 70 de
Daniel, cuando terminará su trato con el pueblo llamado Israel.

Entonces, si no celebramos las fiestas paganas, ni las cristianizamos y tampoco celebramos las
fiestas judías ¿Cómo cumplimos la orden de celebrar fiesta en el desierto? Pues bien, en
primer lugar, sabiendo que Cristo nuestra pascua ha sido sacrificado. En él empieza nuestra
fiesta y luego el verso siguiente dice: “Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni
con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad”
(1 Corintios 5:7-8) y después de ello acercándonos a Sión pues está escrito:

(BMN Hebreos 12:22) Vosotros, en cambio, os habéis acercado a la montaña de Sión, a la


ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, a millares de ángeles, a la asamblea festiva.

(BPD Hebreos 12:22) Ustedes, en cambio, se han acercado a la montaña de Sión, a la Ciudad
del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a una multitud de ángeles, a una fiesta solemne.

(EUN Hebreos 12:22) En cambio, vosotros os habéis acercado al Monte Sión, a la ciudad del
Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, a la asamblea gozosa.

(NAF Hebreos 12:22) Vosotros, en cambio, os habéis acercado a la montaña de Sión, a la


ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial. Allí está la multitud de los ángeles en fiesta.

(NBE Hebreos 12:22) En cambio se han acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la
Jerusalén celeste; a los millares de ángeles en fiesta.

(NVI Hebreos 12:22) Por el contrario, ustedes se han acercado al monte Sión, a la Jerusalén
celestial, la ciudad del Dios viviente. Se han acercado a millares y millares de ángeles, a una
asamblea gozosa.

Abordaremos unas fiestas:

FIESTA POR EL ARREPENTIMIENTO

*[[Lc 15:10]] Biblia Traducción Lenguaje Actual [TLA]* Así os digo yo, que harán fiesta los
ángeles de Dios por un pecador que se arrepienta.

El ambiente en una iglesia es transformado al momento del arrepentimiento genuino de una


persona. Los que hemos experimentado ese acto de conversión damos gloria, palmas,
gritamos al saber que alguien pertenece al reino de luz.

LOS CULTOS SON FIESTAS

*[[Heb 2:12]] Biblia Lenguaje Sencillo [BLS]* pues en la Biblia Jesús dice: “Hablaré de ti a mis
hermanos, y te cantaré alabanzas cuando ellos se reúnan para adorarte".

Vemos aquí diciendo al Señor Jesús que cuando hay una reunión para bendecir a nuestro Dios,
Jesús desciende en medio de nosotros y alaba junto a nosotros, por eso cada día de culto no es
una simple reunión, sino que a nuestra fiesta Jesús se nos une para bendecirnos con Su
presencia y así juntos adorar al Padre.
CUANDO OFRENDAMOS VIVIMOS UNA FIESTA

*[[1Cr 29:9]] Biblia Nuevo Mundo {Nuevo Mundo]* Y el pueblo se entregó al regocijo por
haber hecho ofrendas voluntarias, porque fue con corazón completo que hicieron ofrendas
voluntarias a Jehová; y aun David el rey mismo se regocijó con gran gozo.

Como cuando somos invitados a un cumpleaños, llevamos un regalo para agradar a la persona
celebrada, y puede ser que lo llevemos por costumbre porque así nos enseñaron, pero en este
versículo leemos que el pueblo dio al Señor voluntariamente, no por costumbre o imposición,
sino que cuando sabes que el invitado en nuestras reuniones es Jesús, espontáneamente te
muestras como un dador alegre y das.

LA PROCLAMA

La abordaremos en la siguiente lección…..

Conclusión: Las fiestas de Dios, deben de ser explicadas por medio de Su palabra, porque son
fiestas que están en el corazón de Dios, no es montar una disco y poner alabanzas a manera
como hace el mundo para despedir el año, sino en Sus fiestas hay entendimiento y revelación
para con deleite participar de cada una.