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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA

ADULTOS

PARTICIPANTES:
Luis Manuel Díaz Medina Mat. 15-6132

FACILITADORA:
Clarisa Cueva

ASIGNATURA:
Ética profesional del docente

TEMA:
Trabajo final

FECHA:
20 de Junio de 2018
María Trinidad Sánchez, Nagua. Rep. Dom.

Índice

 Introducción
 La actualización curricular y la actitud del docente dominicano frente a esta
 Evaluación de las competencias: clave de la calidad educativa

 El docente y el nuevo currículo

 Conclusión

 Bibliografía
Introducción

El currículum es una herramienta de gran utilidad en varios contextos, pero muy


especialmente en la práctica docente para planificar adecuadamente las tareas y
maximizar el proceso del aprendizaje

Currículum educativo es el conjunto de objetivos, contenidos, criterios metodológicos y


técnicas de evaluación que orientan la actividad académica resulta especialmente útil
para ordenar y maximizar el proceso del aprendizaje. Permite vislumbrar las perspectivas
de los resultados a lograr.

La actualización curricular y la actitud del docente dominicano frente a esta

Como resultado de un intenso proceso de revisión y actualización del currículo


vigente desde 1995, en el presente año 2013 el Ministerio de Educación de la
República Dominicana ha puesto en manos de maestros, maestras y de la
comunidad educativa en general un nuevo diseño curricular para fines de
retroalimentación y validación durante año escolar 2013-2014.

Según el propósito que preside el nuevo diseño, éste está llamado a impactar
positivamente la escuela dominicana, pues "responde a la necesidad de contribuir
al fortalecimiento de la calidad de la educación dominicana, adecuándola a las
condiciones y a los retos de la sociedad y del conocimiento en el siglo XXI", tal
como se lee al inicio del documento Bases de la Revisión y Actualización
Curricular.

Es de esperarse, pues, el inicio de un período en la educación del país, de un


nuevo contexto educativo, inaugurado no sólo por la puesta en vigencia del nuevo
diseño curricular, sino sobre todo por el hecho que en este año por primera vez la
inversión en educación alcanza el nivel de un 4% del Producto Interno Bruto, y que
en estos momentos se trabaja en la elaboración de un pacto educativo con la
participación de amplios sectores de la sociedad.

En ese marco se sitúa la mayor innovación en términos psicopedagógicos del


nuevo diseño curricular: la educación por competencias. Y desde este momento,
todos los actores han de ocuparse en la aplicación efectiva de ese enfoque, pues
concretamente sobre él descansan las promisorias perspectivas de mejorar la
calidad de la educación y así cumplir con el propósito que sirvió de motivación a la
reforma curricular.

La educación por competencias es una novedad oficializada en nuestro país


desde este año, pero es un enfoque ya en uso en números países, no sólo en la
educación técnico-profesional, sino también en la educación general y básica. No
viene al caso referirse a la historia del concepto y de su aplicación, baste por decir
que desde hace años, todos los países de la Unión Europea adoptaron ese
enfoque en sus sistemas educativos.

En nuestro país, el currículo vigente desde 1995 se apoyaba en el enfoque de


aprendizaje de contenidos en todas las áreas curriculares, salvo en Lengua
Española y en las lenguas extranjeras, inglés y francés, que compartían las
mismas orientaciones: el enfoque funcional y comunicativo y el aprendizaje por
competencias.

La principal novedad del diseño curricular actual es la adopción del concepto de


competencia como componente principal válido para todas las áreas, los niveles,
los sistemas y los subsistemas, el cual sustituye los conceptos de propósito y de
contenido, los cuales eran los componentes principales del diseño de 1995.

La educación por competencias en República Dominicana es una decisión que


celebramos quienes desde hace años somos partidarios de ese enfoque.
Entendíamos y entendemos que ese enfoque es mejor que el anterior: el
aprendizaje girará en torno al desarrollo de las capacidades de los estudiantes y al
desempeño de éstas en los diversos contextos de aplicación, escolar y social,
adquiridas no solo en base a las áreas curriculares sino como el resultado de la
integración y articulación de competencias más generales y transversales, así
como de ejes, grandes temas y proyectos.

Dicho eso, hay que entender que ningún documento curricular por sí solo tiene la
virtud de cambiar la educación de un país. El diseño curricular emanado del Plan
Decenal de Educación de los años 90 ha sido considerado por especialistas
nacionales e internacionales como una de las mejores propuestas educativas de
América latina.

Toda innovación acarrea ventajas y desventajas. Las ventajas del nuevo diseño
curricular son:

1. Mayor significatividad y funcionalidad en los aprendizajes

2. Mayor creatividad e innovación en el proceso educativo

3. Mayor adecuación a las situaciones y a las necesidades de los alumnos y de la


sociedad

4. Mayor integración de las diversas capacidades, las destrezas y las habilidades


así como de las áreas disciplinares
5. Mayor equidad en la elevación de la calidad de los aprendizajes de los alumnos

Las dificultades que identificamos son los retos que hay que vencer para la
ejecución de ese modelo:

1. Mayor complejidad en la conceptualización y en la ejecución del modelo


educativo

2. Más y mejores actitudes de todos los participantes en el proceso educativo

3. Mayores condiciones a satisfacer en término de capacidades y recursos

4. Mayor integración y articulación de todas las instancias

5. Más eficacia en el seguimiento y la evaluación de cada uno de los actores y en


las diferentes etapas del proceso para garantizar el resultado final esperado.

El nuevo diseño curricular basado en competencias se inaugura en una situación


que se caracteriza, en cuanto a la calidad, por el bajo rendimiento de los
estudiantes. Los diagnósticos y las evaluaciones nacionales e internacionales de
estos últimos años concluyen en el bajo nivel de aprendizaje del estudiantado
dominicano en lectura, matemáticas, ciencias y formación cívica y ciudadana.

Entre las variables principales causantes de esos resultados el diseño curricular


ocupa un lugar insignificante. Las principales son: El ambiente escolar, la baja
formación de los maestros; las deficiencias de los materiales educativos; y las
deficiencias de la gestión educativa, y particularmente pedagógica: falta de
planificación o de programación, de ejecución o aplicación del currículo, de
supervisión o acompañamiento, monitoreo y evaluación.

En realidad, si no se conjugan los diversos factores decisivos del proceso


educativo, comenzando por la gestión, no existe posibilidad de que el nuevo
diseño curricular contribuya a la mejoría de los aprendizajes de los estudiantes. En
ese sentido, proponemos priorizar las siguientes medidas:

1. Fortalecer la gestión curricular en los centros educativos, dotándolos de


directivos y docentes capaces, planificación y proyectos de centros y recursos
suficientes y apropiados de diversas índoles: financieros, físicos, didácticos, de
manera que se pueda crear un ambiente escolar propiciador de un aprendizaje
digno y eficiente.

2. Divulgar el nuevo currículo en la comunidad educativa, principalmente entre los


maestros, a fin de que se conozca y pueda servir de referente normativo para las
acciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

3. Proceder sin tardanza a la formación y la capacitación de los maestros en las


competencias, los contenidos y las metodologías del nuevo currículo; a la
elaboración y aplicación de programas de clase; y a la confección de nuevos libros
de texto y otros materiales educativos adecuados al currículo.

4. Establecer una rigurosa supervisión en las escuelas para dar seguimiento a la


aplicación del currículo, identificar y sistematizar las necesidades, los problemas,
los logros y resultados y tomar oportunamente las acciones pertinentes de mejora
del proceso educativo. (diariolibre, 2013)

Evaluación de las competencias: clave de la calidad educativa

En los procesos de reformas curriculares ocurridos en los últimos años en este y


otros países, el tema de la evaluación ha alcanzado un protagonismo evidente
hasta convertirse en uno de los aspectos centrales de discusiones, reflexiones y
debates pedagógicos, porque pocas tareas provocan tantas dudas y
contradicciones a los docentes, como las relacionadas con la evaluación y las
actuaciones o decisiones que se asocian a ella.

La Ordenanza 2-2015 del Ministerio de Educación establece “El Curriculo


Revisado, Actualizado y Validado para la Educación Primaria Pública y Privada, a
partir del Año Escolar 2015-2016”. El artículo 5 reza: “En el contexto de la
fundamentación del currículo de la educación dominicana se integran el
constructivismo y el enfoque por competencias”. Esta revisión-actualización había
sido ordenada por el Consejo Nacional de Educación, mediante la Ordenanza 02-
2011 del 26 de abril.
El currículo por competencias requiere del trabajo responsable de cada actor,
especialmente en el aula donde se concreta este modelo formativo. Por tanto, las
competencias de los docentes deberán ponerse de manifiesto no solo en su forma
de enseñar, sino también en su forma de evaluar, ya que ambas tienen que estar
en concordancia, pues a la evaluación le interesa lo que los estudiantes han
logrado y lo que les falta por lograr.

En el Diseño Curricular del Primer Ciclo del Nivel Primario (1ro., 2do. y 3ro.),
-oportuno decir que cada docente debería disponer de un ejemplar y no es así-, en
lo relativo a la evaluación de los aprendizajes se plantea: “En un currículo basado
en el desarrollo de competencias, la evaluación es una guía para los actores del
proceso educativo, de la eficacia de la enseñanza y de la calidad de los
aprendizajes”. Y continúa “El fin último de la evaluación, en este currículo, es
promover aprendizajes en función de la competencias fundamentales” (p. 50).

Las Competencias Fundamentales del currículo dominicano son: (1) Competencia


Ética y Ciudadana; (2) Competencia Comunicativa; (3) Competencia de
Pensamiento Lógico, Creativo y Crítico; (4) Competencia de Resolución de
Problemas; (5) Competencia Científica y Tecnológica; (6) Competencia Ambiental
y de la Salud; y (7) Competencia de Desarrollo Personal y Espiritual.

Adicionalmente se plantean las competencias específicas que corresponden a las


áreas curriculares. Esas competencias se refieren a las capacidades que los
estudiantes deben adquirir y desarrollar con la mediación de cada área del
conocimiento: lengua española, matemática y otras. Se orientan a partir de las
Competencias Fundamentales y apoyan su concreción, garantizando la
coherencia del currículo en términos de los aprendizajes.

En este documento curricular se dice que evaluar el desarrollo de las


competencias supone usar instrumentos y medios diversos acordes a las
competencias que se pretenden evaluar y en contextos similares a las situaciones
reales que vivirán los estudiantes, pues no se trata solo de evaluar conceptos y
hechos, sino también procedimientos, actitudes y valores que implican las
competencias.

Para facilitar el proceso evaluativo se sugiere y describe estrategias como las


siguientes: observación de un aprendizaje y/o registro anecdótico, portafolios,
debates, intercambios orales, resolución de problemas, entrevistas, entre otras.
Esto no significa que en la vieja escuela no se utilizaran estas estrategias, sino
que su función didáctica era otra, porque lo aprendido era lo que los estudiantes
plasmaban en pruebas y exámenes.

Pero, nadie podría negar que en la escuela dominicana actual aún existan
maestros y profesores tradicionalistas que ven la evaluación como un proceso
para asignar una calificación aprobatoria o no, sin darle valor a todo el proceso y al
aprendizaje en sí. Al parecer no entienden que si la educación es la herramienta
mediante la cual un pueblo prepara a sus nuevas generaciones para que sean
competentes para contribuir al desarrollo de la sociedad que las generaciones
precedentes han realizado, evaluar significa revisar en esa sociedad, qué está
fallando y qué está avanzando, en relación consigo misma y con las otras
sociedades contemporáneas.

Ante la complejidad del modelo educativo por competencias, la UNESCO


señala que los docentes deben reunir como competencias: el conocimiento
y entendimiento de los distintos modos de aprendizaje de los estudiantes,
conocimientos, competencias y aptitudes en materia de evaluación de los
aprendizajes, a fin de ayudarles a aprender.

El curriculo por competencias que se ha dado el país para mejorar la calidad


de la educación plantea una nueva forma de evaluar que resulta compleja
para los docentes, ya que en la formación superior obtenida la importancia
se da al conocimiento por el conocimiento mismo.

El enfoque de competencias promovido desde el Minerd ha sido poco


consistente desde que se puso en marcha la revisión-actualización
curricular, sin tener un sólido programa de formación continua para
maestros y profesores en servicio de acuerdo con el nuevo enfoque.
También ha habido retraso en el diseño y la oportuna difusión de materiales
didácticos que apoyen el trabajo de los docentes en las aulas, según el
cambio operado en el Diseño Curricular de la Educación Primaria. Además,
la evaluación de los aprendizajes con pruebas escritas a que están
acostumbrados los docentes aplicar a sus estudiantes, como no miden
competencias hacerlo ahora les resulta difícil.

Sin temor a equivocación, se puede afirmar que si a la confusión que


provoca el currículo por competencias en los docentes del Nivel Primario, se
le añade la dificultad propia de la evaluación del aprendizaje, las
condiciones están dadas para que la ambigüedad, la perplejidad y el
desconcierto reinen en los centros educativos dominicanos, pues así parece
que está sucediendo en muchos de ellos, por lo cual la calidad educativa
está comprometida. (Vargas, 2017)

El docente y el nuevo currículo

El aprendizaje por competencias propuesto en el currículo educativo supone un desafío


para los docentes que pasan de ser meros transmisores de conocimientos a ser
orientadores y facilitadores de contenidos que permitan a los estudiantes aprender de
manera personalizada en un modelo colaborativo y bidireccional.

Para hacer frente a estos retos, Acción Empresarial para la Educación (Educa) y el
Banco Popular, anunciaron ayer la celebración de la vigésima primera edición del
Congreso Internacional de Educación “Aprendo 2017”, que este año insta a los actores
del sistema a propiciar el desarrollo de la educación por competencias, dotando a más
de mil docentes participantes de las herramientas necesarias, de la mano del Ministerio
de Educación.

En ese sentido, el presidente de Educa, José Mármol, explicó que este nuevo paradigma
supone que los estudiantes más que aprender a repetir conocimientos, incorporar datos
y manejar informaciones, puedan ser capaces de resolver problemas concretos
aplicando los saberes adquiridos.

Conclusión

Siempre se debe recordar que, para estructurar un currículum, es necesario tener


en cuenta lo que se debe enseñar y lo que los estudiantes deben aprender. Debe
consignar lo que se enseña y lo que de verdad se aprende y, por último, la
búsqueda de soluciones a los malentendidos que surgen a través de que muchas
veces no se es capaz de ver más allá de lo que se puede observar con los ojos.

La enseñanza tradicional se ha basado en la mera transmisión de conocimientos, sin


valorar el uso que las estrategias de aprendizaje podrían tener para el aprendizaje del
alumnado. Está claro, que el rendimiento de nuestro alumnado varía dependiendo de la
capacidad individual de cada uno, siendo importante considerar el uso que se hace de
estas estrategias de aprendizaje por parte de cada niño o niña.
Bibliografía
diariolibre. (26 de Noviembre de 2013). https://www.diariolibre.com. Obtenido de
https://www.diariolibre.com/noticias/ante-un-nuevo-diseo-curricular-en-la-eduacin-
dominicana-CNDL412606

Vargas, E. (10 de Mayo de 2017). acento.com. Obtenido de


https://acento.com.do/2017/opinion/8455772-evaluacion-las-competencias-clave-la-
calidad-educativa/