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Dones y frutos del Espíritu Santo

Recurriendo al Catecismo de la Iglesia Católica, podemos ver que al


hablar de "dones" se refiere a aquellos "regalos" que nos da el
Espíritu Santo. Los Dones son disposiciones permanentes que hacen
al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.

Los dones de santificación son aquellas disposiciones que nos hacen


vivir la vida cristiana completando y llevando a su perfección las
virtudes en nuestras vidas. Estos son siete y la Iglesia se refiere a
ellos como "los dones del Espíritu Santo". Estos dones se recibieron
en el Bautismo y son como "regalos sin abrir"; luego, en la
Confirmación, volvemos a recibir una efusión del Espíritu para
desarrollarlos.

El Profeta Isaías anunció que el Espíritu de Dios traerá a quien le


es fiel, siete preciosos regalos o dones (Is. 11,2).

Dones del Espíritu Santo


Para que el cristiano pueda luchar, el Espíritu Santo le regala sus
siete Dones, que son disposiciones permanentes que hacen al
hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu.

1. Sabiduría: Nos hace comprender la maravilla insondable de Dios y


nos impulsa a buscarle sobre todas las cosas y en medio de nuestro
trabajo y de nuestras obligaciones. Sabiduría es ver sabiamente las
cosas, no sólo con la inteligencia sino también con el corazón,
tratando de ver las cosas como Dios la ve y comunicándolas de tal
manera que los demás perciban que Dios actúa en nosotros: en lo
que pensamos, decimos y hacemos.

2. Inteligencia o Entendimiento: Con este Don nos permite


conocer y comprender las cosas de Dios, la manera como actúa
Jesucristo, descubrir inteligentemente, sobre todo en el Evangelio,
que su manera de ser y actuar es diferente al modo de ser de la
sociedad actual. El Don de la Inteligencia nos descubre con mayor
claridad las riquezas de la fe; es una luz especial que puede llegar a
todas las personas y muchas veces tiene sus frutos en los niños y en
la gente más sencilla.

3. Consejo: Nos señala los caminos de la santidad, el querer de Dios


en nuestra vida diaria, nos anima a seguir la solución que más
concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás. Nos ayuda a
discernir y decidir a la luz de la voluntad de Dios. El Don de Consejo
nos ayuda a enfrentar mejor los momentos duros y difíciles de la
vida, al mismo tiempo que nos da la capacidad de aconsejar,
inspirados en el Espíritu Santo, a quienes nos piden ayuda, a quienes
necesitan palabras de aliento y vida.

4. Fortaleza: Este Don concede al fiel ayuda en la


perseverancia, es una fuerza sobrenatural que nos alienta
continuamente y nos ayuda a superar las dificultades que sin duda
encontraremos en nuestro caminar hacia Dios. El ejemplo de
Jesucristo, su pasión y su muerte, debe ser para nosotros un
auténtico testimonio de fortaleza que nos ha de llevar a superar
nuestra debilidad humana.

5. Ciencia: Es el Don del Espíritu Santo que nos permite acceder al


conocimiento, a descubrir la presencia de Dios en el mundo, en la
vida, en la naturaleza, en el día, en la noche, en el mar, en la
montaña. El Don de Ciencia nos lleva a juzgar con rectitud las cosas
creadas y a mantener nuestro corazón en Dios y en lo creado, en la
medida en que nos lleve a Él.

6. Piedad: El corazón del cristiano no debe ser ni frío ni


indiferente. El calor en la fe y el cumplimiento del bien es el Don de
la Piedad, que el Espíritu Santo derrama en nuestras almas,
permitiéndonos acercarnos confiadamente a Dios, hablarle con
sencillez, abrir nuestro corazón de hijo a un Padre Bueno del cual
sabemos que nos quiere y nos perdona.

7. Temor de Dios: Nos induce a evitar el pecado porque ofende a


Dios. Cuando se descubre el amor de Dios lo único que deseamos es
hacer su voluntad y sentimos temor de ir por otros caminos. En este
sentido existe temor de fallarle y causarle pena al Señor, no se
trata de ninguna manera, de tenerle miedo a Dios, sino más bien de
sentirse amado por Él y corresponderle. Con este Don tenemos la
fuerza para vencer los miedos y aferrarnos al gran amor que Dios
nos tiene.

Los carismas

Además de los dones, el Espíritu Santo nos da "carismas", de los


que habla San Pablo: "Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu
es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo;
diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos.
A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho
común..."
(I Corintios 12:4-13).
Los carismas son como herramientas. A todos se nos da la gracia
pero a cada uno carismas diferentes según nuestra misión. Estos se
pueden usar bien o mal. No son condición ni garantía de santidad. Ya
que Dios nos creó libres, los carismas se pueden usar bien o mal. Se
puede dar el caso de alguien que tenga grandes dones - como el don
de la palabra, sanación, lenguas, etc. pero no viva en gracia, como
fue el caso del hijo pródigo que partió de la casa paterna a
malgastar los bienes entregados por él.

Frutos del Espíritu Santo

Los "frutos" son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu


Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia
enumera doce:

1. Caridad: El acto de amor de Dios y del prójimo.

2. Gozo espiritual: El que nace del amor divino y bien de nuestros


prójimos.

3. Paz: Una tranquilidad de ánimo, que perfecciona este gozo.

4. Paciencia: Sufrimiento sin inquietud frente a la


adversidad; moderar los excesos de tristeza.

5. Longanimidad o Perseverancia: Firmeza del ánimo en sufrir,


esperando los bienes eternos. Impide el aburrimiento o la pena que
provienen del deseo del bien que se espera o de la lentitud o
duración del mal que se sufre.

6. Bondad: Dulzura y rectitud del ánimo; inclinación que lleva a


ocuparse de los demás y a que participen de lo que uno tiene.

7. Benignidad: Ser suave y liberal, sin afectación ni


desabrimiento. Manejar a los demás con gusto, cordialmente, con
alegría.

8. Mansedumbre: Refrenar la ira y tener dulzura en el trato.

9. Fe: Exacta fidelidad en cumplir lo prometido.

10. Modestia: La que modera y regula en el hombre sus acciones,


palabras, sus gestos.

11. Continencia o Templanza: La que modera los deleites de los


sentidos.

12. Castidad: La que refrena los deleites impuros.

LOS SACRAMENTOS

Un breve resumen!!
Relación que existe entre cada uno de estos sacramentos y la
Iglesia.

Bautismo: Por el Bautismo somos liberados del pecado y


regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo
y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión.
Confirmación: Este sacramento une a los bautizados más
íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial
del Espíritu Santo. De esta manera se comprometen mucho más, a
extender y a defender la fe con sus palabras y sus obras.
Eucaristía: “La perfección de la vida espiritual y el fin al que
tienden todos lo sacramentos” (S. Tomás de A., s. th. 3, 73, 3). En
este sacramento encontraremos de manera substancial a Cristo,
Dios y hombre, es por esto que este se hace totalmente presente.
Por medio de la comunión recibimos la presencia de Cristo. Por ello
Cristo nos une a todos lo fieles en un solo cuerpo: la Iglesia porque
Cristo es el cuerpo de la Iglesia.
Penitencia: Los que se acercan a este sacramento obtienen la
misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra El
y, al mismo tiempo se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron
con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su
ejemplo y sus oraciones.
Unción de los enfermos: Toda la Iglesia encomienda a los
enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los
salve. Incluso los anima a unirse libremente a la pasión y muerte
Cristo; contribuir, así, al bien del pueblo de Dios.

Sacramento del orden: "El Orden es el Sacramento gracias al cual


la misión confiada por Cristo a sus apóstoles sigue siendo ejercida
en la Iglesia hasta el fin de los tiempos, es pues el Sacramento del
ministerio apostólico". Comprende tres grados: el episcopado, el
presbiterado y el diaconado".
Matrimonio: Los cristianos que se unen en matrimonio lo hacen a
través del sacramento, que es símbolo del amor de Cristo a su
Iglesia. La Iglesia acoge con cariño a estos creyentes y, a través de
la lectura de la palabra de Dios, les recuerda cómo deben vivir su
vocación.

Cuentos y Testimonios.

Los 7 signos que nos unen.

Erase una vez un grupo de cinco jóvenes amigas estudiantes de


pedagogía.
Amigas inseparables, ellas se cuidaban unas a otras y también se
divertían. Carolina una de ellas, un día les ofreció un regalo, dijo que
era la forma más bonita de demostrarles su amor, además esto las
uniría mucho mas como amigas y les ayudaría a ser mejores
personas ayudando a los demás.
-Chicas tenemos que respetar a las personas e integrarlas a nuestro
grupo de amistad, y así contribuir a la sociedad. Les propongo que
por medio de seis acciones construyamos un mundo mucho mejor-
dijo carolina muy entusiasta
Las cuatro jóvenes se preguntaron de qué manera podrían lograr
este hecho. Carolina entonces dijo- antes de saber cuáles son las
siete acciones tenemos que plantearnos una misión-dijo- Debemos
construir una escuela para los niños en riesgo social. Necesitamos
de la ayuda y el entusiasmo de muchas personas y esto lo
lograremos con los siguientes ritos.
-Ritos de iniciación:
-Para realizar esta gran misión las personas que se quieren hacer
participes de esta acción deben conocer de manera especial los
problemas que aquejan a los niños con riesgo social, pero más que
nada debemos sentirlos.
-El segundo paso es confirmar nuestro entusiasmo en construir la
escuela.
-Tercer rito:
-Vamos a hacer una obra social en donde compartiremos sándwiches
y juegos con los niños que irán a la futura escuela.
-Ritos de curación:
-Para purificar nuestro corazón debemos mantenernos sanos y
activos organizaremos una corrida familiar para unirnos como grupo
y para compensar los posibles errores que seguramente
cometeremos en nuestro camino hacia la gran misión.
-Ritos de servicio.
-Cada uno de nosotras tiene vocaciones distintas. Para hacer que
esta misión se siga realizando, las personas que sientan vocación de
mando, serán nombrados los “constructores de la misión” y guiaran a
los demás como yo lo he hecho.
Por último los que tienen vocación de servicio pero más ligado a la
enseñanza se encargaran de entregar la tan grata educación a los
niños de la escuela.-
Con estos ritos Carolina y sus amigos formaron una gran comunidad
que con amor y entusiasmo pudo construir la escuela. Lo mejor fue
que estos ritos se siguieron haciendo por un largo tiempo,
entregándoles educación a muchos niños.
FIN.

Sacramentos

Los sacramentos -en la teología de la Iglesia católica- son signos


sensibles y eficaces de la gracia invisible de Dios a través de los
cuales se otorga la vida divina, es decir, ofrecen al creyente el ser
hijos adoptivos de Dios. Fueron instituidos por Jesucristo y
confiados a la Iglesia.
Los sacramentos -en la teología de la Iglesia católica- son signos
sensibles y eficaces de la gracia invisible de Dios a través de los
cuales se otorga la vida divina, es decir, ofrecen al creyente el ser
hijos adoptivos de Dios. Fueron instituidos por Jesucristo y
confiados a la Iglesia.
En total el catolicismo reconoce siete sacramentos:

1.Bautismo
2.Confirmación
3.Penitencia o confesión
4.Eucaristía
5.Matrimonio
6.Orden Sacerdotal
7.Unción de los enfermos
Los sacramentos se administran en distintos momentos de la vida
del católico y simbólicamente la abarcan por entero, desde el
bautismo (que se suele administrar a los niños) hasta la unción de
los enfermos (que antes del Concilio Vaticano II se aplicaba sólo a
los que estuvieran en peligro de muerte). La mayoría de los
sacramentos sólo pueden ser administrados por un sacerdote. El
bautismo, en ocasiones excepcionales, puede ser administrado por
cualquier seglar, o incluso no católico, que tenga la intención de
hacer con el signo lo que la Iglesia hace. Además, en el sacramento
del matrimonio los ministros son los mismos contrayentes.

En el caso del Catolicismo Ortodoxo (Iglesia Católica Apostólica


Ortodoxa) bautismo, confirmación y eucaristía (en ese orden) se
administran a los niños durante el primer año de vida. Los niños
siguen recibiendo la eucaristía sin condición previa hasta que tiene
uso de razón, desde este momento deben confesarse antes de
acceder a la eucaristía. El matrimonio es administrado por el
sacerdote.
Bautismo

*Lo recibe
el Bautismando
*Lo administra
el Sacerdote, el Diácono, o en caso de urgencia cualquier Bautizado.
Mensaje Bíblico

Mt. 28, 19-20


Vayan, pues, y hagan discípulos entre todos los pueblos,
bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo les he mandado. Yo
estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.»

Frutos
Incorporación a la Iglesia.
Filiación (Hijos de Dios).
Participa del Sacerdocio de Cristo.
Reconciliación

* Lo recibe
Niño o Adulto que se acerca a la Confesión.
* Lo administra el Sacerdote.
* Lo recibe
Niño o Adulto que se acerca a la Confesión.
* Lo administra el Sacerdote.
Mensaje Bíblico
Jn 20, 19-23
Jesús les dijo otra vez: «La paz con ustedes. Como el Padre me
envió, también yo los envío.»
Dicho esto, sopló y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo. A quienes
perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los
retengan, les quedan retenidos.»
St 5, 16.
Confiesen unos a otros sus pecados y oren los unos por los otros,
para que sean curados. La oración ferviente del justo tiene mucho
poder.
Frutos
* Recupera la gracia de Dios.
* Da fortaleza para mejorar.
* Da la paz y la serenidad de conciencia.

Eucaristía

* Lo recibe el Comulgante.
* Lo administra el Sacerdote.
* Lo recibe el Comulgante.
* Lo administra el Sacerdote.
Mensaje Bíblico
Lc. 22, 7-20
Se acercaba la fiesta de los Ázimos, llamada Pascua… Cuando llegó
la hora, se puso a la mesa con los apóstoles… Tomó luego una copa,
dio gracias y dijo: «Tomen esto y compártanla entre ustedes;
porque les digo que, a partir de este momento, no beberé del
producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.»
Tomó luego pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: «Éste es
mi cuerpo que se entrega por ustedes; hagan esto en recuerdo mío.»
De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa
es la nueva Alianza en mi sangre, que se derrama por ustedes.
Frutos
* Alimento Espiritual.
* Nos une al Cuerpo Místico de Cristo.
* Acrecienta nuestra unión con Cristo.

¿Que son los Sacramentos?

Los sacramentos son signos sensibles, instituidos por Jesucristo y


administrados por la Iglesia, que causan la gracia y fortalecen
nuestra fe.
Los siete sacramentos fueron instituidos por Jesucristo, quien
reiteradamente usó gestos y signos para hacer conocer a los
hombres la Gracia que El venía a traer.
Jesús quiso dejar siete signos salvadores para que la Iglesia los
repitiera a través del tiempo y pudiera seguir realizando en el
mundo la obra de la salvación.
A través de los sacramentos visibles, recibimos la gracia que es el
don invisible de Dios que nos hace sus hijos adoptivos. La Gracia es
la presencia de Dios en el alma. Jesús caracterizó a la Gracia como
el don de una vida nueva, la de hijos de Dios.
Además los sacramentos se encuentran situados en los momentos
fundamentales de la existencia humana: el nacimiento, el
crecimiento, el amor, el pecado, el dolor, la muerte, etc. Jesús nos
sale al encuentro y nos acompaña así a lo largo de nuestra vida.
Los sacramentos si bien por la voluntad de Cristo causan la Gracia,
sin embargo no son ritos mágicos: para producir su efecto exigen de
quien los recibe una actitud de fe.

BAUTISMO: Nacemos a la vida de hijos de Dios


La palabra Bautismo proviene del griego y significa “sumergir” o
“lavar con agua”, lo cual se relaciona con el uso simbólico del agua en
este sacramento. Por el Bautismo nos convertimos en hijos de Dios
y miembros de la Iglesia. Por ello es el primero de los sacramentos.

CONFIRMACIÓN: Nuestro crecimiento en la Fe


“La confirmación perfecciona la gracia bautismal, es el sacramento
que da el Espíritu Santo para enraizarnos mas profundamente en la
filiación divina, incorporarnos mas firmemente a Cristo, hacer mas
sólido nuestro vínculo con la Iglesia, asociarnos todavía mas a su
misión y ayudarnos a dar testimonio de la fe cristiana por la palabra
acompañada de las obras”

EUCARISTÍA: Pan de Vida.


La Eucaristía puede definirse como el sacramento que bajo las
apariencias de pan y de vino, contiene la presencia real, verdadera y
sustancial de Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, quien, sin
derramar otra vez su sangre, vuelve a sacrificarse al Padre por
nuestro Pecados. La palabra proviene del griego y significa “acción
de gracias”, lo cual recuerda el gesto de acción de gracias de Jesús
en la Ultima Cena, antes de partir el pan.
RECONCILIACIÓN: Sacramento del Perdón.
El sacramento de la Reconciliación (también llamado Penitencia o
Confesión) nos devuelve o nos aumenta la amistad con Dios (=la
Gracia) mediante el perdón de los pecados que hemos cometido
después de nuestro Bautismo.

ORDEN SAGRADO: Sacerdotes para siempre.


Es el sacramento por el cual se constituyen los “ministros” de la
Iglesia, es decir, las personas enteramente consagradas al Señor
que administran los sacramentos en nombre de Cristo, y enseñan la
Palabra de Dios.

MATRIMONIO: Unión para toda la vida.


Es un sacramento que santifica y perfecciona la unión indisoluble de
un hombre y una mujer que, al casarse, han buscado ayudarse
mutuamente y tener hijos.

UNCIÓN DE LOS ENFERMOS: Jesús nos acompaña en momentos


de dolor.
La Unción de los Enfermos puede definirse como aquel sacramento
que da al enfermo una gracia especial del Espíritu Santo para
sobrellevar mejor su sufrimiento.