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47 d .

,
Cfr. A. Schütz. Fenomenología del rnund ·¡¡

~~;~:~7i :,Vt!i~i~ u~~e:e': :o¿1f :~s


19 ~; J!g) t~t~de,:::,'~1 u;:~f?e!~ªd~ºf~º;:%{;~
' 1 ' 1. em (con 1..,Uckmann) Las estructuras
l. INTRODUCCION:
ASPECTOS FUNDA MENTA LES
del mundo de /a vida Am r
menológica también habrí~ ;irtt
Buenos Aires, 1977. Desde la perspectiva feno-

~L ;~'Zi!~7:1=~~;,1i ~~~gf•i:1t:fi~~?,;f::ff; ' ·· · · ·


Cfr. A. Schutz, El sentido común y.¡a '.mterp_retac1o
mana (1953) en·· El problerna d e la reabdad n c1entifica de la acción hu-
49 , . social, o.e. 67-68.
recfl;!~ rirs¿:1:io'~-c~- F1her/M.Philipson/D.Silverman/D,':\'alsh(edit .) New Di-
p Me H h D ,r. !J tehe S1tuatwneory,_ Crowell, Colher and McM1llan London 1972·
The O · · ,r · ' · '
· ug , e;mmg
raction, Bobbs-M errill New York' 1968 . :.ftmz¿.tw n ºí Meamng m social Inte-
rnent in Sociology, Fre; Press , New'Yo rk, '196.4.. icoure' Method and Pleasure-
50 H b
51 Ida ermas, Erkenntnis und Interesse, Suhrkamp, Ffm, 1973, 59, 85-86.
Ideo/o;: , th~L:~ P Er;f;nt~ t unl4d6Inlt6e8ressse,ben :¡ Technik und Wissensehafi als
174273 's ', , , - . o re a te, Suhrkamp Ffm 1976 PRESENTACIÓN
habia, Cáte~~:e ~¡~~~a 1t\~~s-~ctos_Qdel ?abla (speech acts) cfr. J. Se~rle, Actos
d;
cia,1977. En,¡ misma Úne '1 1em (, ue es un acto de habla?, C.Teorema, Valen-
Í1sophie, 2 vol., Suhrkam / ~:, ¡9~~~ermas, K.O.Apel., Trans/orrnation der
Phi-
·· d Hemos reunido en este apartado una serie de cuestion es que recorren la
K.O. Apel, Das Kommunikationsaprio ~· un d d". ie Begrun
senschaften en R Si · S h ti ung der Geisteswis- problem ática de la filosofía de la ciencia y especial mente de las ciencias
afistheorie der
Geisteswiss;nschaf ien m~~ff~:: ie er~'¿Ch .Zi~terh (ed.) Wissensch humanas y sociales. Se suelen poner al principio de los tratados, pero
a
t!~"/a~Cfi1:/i;un!a rne~~ac!·ón ~lti!:fito~r;;J/c¿¡ a ia~~~rj; ~~:spr:;} !~]t:~;a~ ~f;~~ emergen tras cualquie r planteam iento mediana mente serio. Su presenci
tanto, en cualquie r moment o. Pues al avanzar en
54 J H gu ye, en. D1an01a._ Anuano de la filosofia, México, 1975 140173
' ·
nos puede asaltar, por
lo
55 r. • abermas, Erkenntm s und fnteresse 262 s el terreno de uno y otro autor o de la tradición galileana o aristotél ica,
CWfr. P. Lorenzen, Pensamie nto metódico S~r ' Bu~nos Aires , ¡973 p . Lorenzen nos interroga son pregunta s simples pero fundame ntales: lqué es
(con Kamiah) L · h p •·d . ' que
BIH, M~nhein/WienJf~~iih ~opa ent1k 1ode~1 Vorschule des vernünfiigen Redens, ciencia? y, ¿cómo saberlo? En el nudo de recomen daciones metodoló gicas
!t d~a escuela Erla?gen, Teor~i!:;~u0~'- ;, ~~~ (! ~;ir1~~ f~ /ª
teoría constructivis- de Durkhei m o Schütz, quizá nos asalte de nuevo lo que tan claro pare-
de
.(_}adamer,_ Metodo Y verdad, Sígueme, Salamanc a 197 cfr lecturas cía, y dimos como solucion ado, de lo que aquí llamarem os las tesis
Wohes y Myrdal. La ruta fenomen ológica y neo-witt genstein iana, por
57
J.P1aget, Epistemología genética, Redondo, Barcelo~a, 1970.· .
ejemplo Winch, nos volverá a cuestion ar la definició n y su modo de efec-
tuarla que parece nítido en el texto de H. Seifet. Otro tanto, se pudiera
decir de dos problem as tan eternam ente presente s en una filosofía de las
ciencias de la naturale za/cienc ias del espíritu y sus respectiv os métodos
Erkliiren /V erstehen .
Nos encontra mos ante cuestion es fundame ntales que más tarde hay
que rastrear en los demás .autores y recibirán respuesta s en parte coinci-
dentes y en parte divergen tes de las ofrecidas , a modo de sensibili zación,
en este primer apartado . No habrá que olvidar que se trata de problem as,
fi-
no de respuesta s, de introduc irse en un camino donde no es fácil ver el
y
nal. Hay que tomarlo como indicado res de una ruta que hay que andar
desandar . Pero es convenie nte ir equipado desde el principio con un mí-
de
nimo de provision es: saber por qué terreno andamos (filosofía o teoría
la ciencia, epistemo logía) y cuáles sus límites, aunque no sean fáciles de
percibir; percatar se desde el comienz o de las líneas contrapu estas que
la
existen ante las pregunta s básicas acerca del objeto de la ciencia, de
metodolo gía, de las clases o tipos de ciencias, del modo de usar el lengua-
je en este ámbito denomin ado ciencia.
38 39
'
.

.
. , . d. rsos contextosdedeacept las ciencias). Su nidea
, cuya selección trata de ar que pued~ ser
A esta finalidad están orien tados estos textos las otr~s más ~1st?nca_s (los dzv~ía más dificilciencias de su ecolog1a. La
ofrecer los contrastes y angul osida des de las diver sas posturas con clari- direc tnz es la s1gu1 en!e. Es cafi ~ lo ía de las
ofrec emos posiciones interme- separadas la anato mia y ~a ISIOl g_ l'º1g1~ . a la conduce a tener en cuent a
dad y hasta rudeza. En algún caso tamb ién úe a un ejercicio ep1ste mo og1a_ de las ciencias. Pero como
dias, conciliado ras, sintét icas, para que el lector se habit evolución incluso de la Y la socw ogia · 1 de
pero no por ello meno s probl emáti co. t I histor ia 1 t di dos tratar emos en pnme rmolo ugar,
menos rotun do, preferente1:1en e ,ª lQué es la episte gia?
LOGÍ A
existe un cierto nume ro de_ ma en e~. •n¡res· en relación con las cien-
1. FILOSOFÍA DE LA CIENCIA O EPIS TEMO nder a algun as cuel st~1;n es pr1a11 Rlosofi~ y
respo es su status en re ac1on con
lCuál
P. THUIL LIER cias?
las ciencias en la Universi-
Nacido en 1932. Enseña epistemología e historia dela revista «La Recherche» y
dad de Nante rre (París). Pertenece a la redacción de l. lQUÉ ES LA EPISTEMOLOGÍA?
colabora en la revista «Atom es». En castellano se puede leer su libro: La manipu- denom inaciones es reve!a-
lación de la ciencia, Funda mento s, Madrid, 1975. d os entren dosalabr a con aspecto de seno,
El simple hecho de que du am
dor: Ora decimos epistemología fi'te
fis ud a fas ciencias (que parece más
FILOSO FÍA DE LA CIENCIA O EPISTEMOLO
GÍA•
«científico»), ora _hablam~s de oso\ ª. Ef fi
ianza .
conce pto de epistemología es
según el país y para lo que se
de la sociedad occidental. «literario» y despi erta la. escon
'I La ciencia se ha convertido en la gran vedette molog ía o jilosofia de la ,mane ra!i del conoc imiento (de natur~le-
Se la estudia desde divers os ángul os: la episte de hecho empl ead? de diversas noriz ados sobre la génesis .Y
ciencia, la historia de la ciencia, la socio logla de la cienci a, la psicología use, sirve para de_s1gnar una teo_na ge~er orme
~!~ detallada, prec}-
l/1¡1¡1i

en estas lecturas va- OS ~n una discu sión


de la ciencia, la polito logía de la cienci a, etc. Aquí, za filosófica), o bien para_ est~?I es o no quiere ser; o mas
:jJ¡¡ mos a abordar un sólo aspecto: el de la episte molog la o jiloso jla de la la estru ctura de las ciencias. I? tn logía no ología no puede ser... Es
istem
1
ciencia. Es la cienc ia de la cienc ia más antig ua. Pero, ¿°qué estudia, anali- semos al menos, lo que la ep1s emo I á de la aprob ación de to-
ia? De la mano de P. exactamente, lo q~e no_s par~fe que b:Ief iciar
1

za, observa la epistemologla o jilosofia de la cienc


:ffi!¡ 1
oxia; no prete nde de~-
1

I¡ '¡i' 1

Thuillier, epistemólogo él mismo, tratam os de obten er una respuesta a la evidente que es~a s1mphficac10n nge~~ de una ortod ment e un inten to de ana-
el re¡ J, Es única
;'il_1il1 -11¡ tarea que ocupa a los diversos autores del libro. dos los epistemologos. No ~s
cubri r «la verdad» de la ep1stemo og1a.
l es el papel, en la prác-
lCóm o se constituye una teoría científica? lCuá
111,, 1 1

1
. 1
Ji: 'I i y social ? A preguntas de este géne- lisis.
tica cientí fica, del conte xto ideoló gico
los episte mólo gos; su fin es estudiar la génesis y la
ro tratan de responder
de vista lógico y tamb ién histó- La epistemología no quiere imponer .
!~I estructura de las ciencias, desde Ún punto desde hace algunos de- dogmas a los científicos...
lógico . Estas inves tigaci ones conoc en
rico y socio un cuadr o comú n donde que die-
. t ma a priori~ientí dogmático,
1,¡/li1i'
cenios un impo rtante desarrollo. Pero no existe . fico. Esta tenta-
lógico
se articulen armó nicam ente todos los trabajos pese a que ciertas dificul-
s, de historiadores y La epistemología no quiere ser un i51s e ocim iento Hegel habla ndo de la luz,
te autor itaria ment e lo que debfie se~ e c<;>n orno
;¡/l¡,11¡ 1
de sociólogos de las cienc ias. Su colab
tades tienden a desaparecer, se enfrenta a diver
oraci ón,
sos obstáculos. ción es corriente en lo~ fi!óso os. t
us
as1
;e
~ sumin
en el
istra'
mism
más
o
que «un nuevo
capít ulo de su Fz-
~a
1

se le dan varia das explic aciones. En prime r lu- la polar izació n de~cu b1erta por
/1¡}1\ A este estad o de cosas siguiente manera: <<Es lo
gar, la epistemología está consi derad a como una disciplina filosófica y ga!imatías metafis1co»; y, tranqu1llame , d la sí que sin embargo, no
:,:1ii¡l11,
s «nobl es» de la filosofia losofia de la Naturaleza, defin_e o oscu'¡ ° ;or
a hostil ~ la clarid ad y pu-
con un status marginal en relación con las rama
(metafísica, ética, etc.); de la mism a mane ra, la histor ia de las ciencias es que está individualizado en s1 para ser ºfuerzhomogeneidad». Más aún,
/_1_,.1¡1¡_111

ia. Esto reper cute sobre el plano existe como estado, sino so~am ente como fecta
'11¡1
1
marginal en relación con la «gran » histor científicos que distinguen
intele ctual y sobre el plano instit ucion al: estas enseñanzas tienen un inse- diendo existir por esta razon e1_1 _una peJe los l considera co_mo de-
los científicos. A lo que «e~p_ msmo » ativa. Hege
1¡1¡¡¡·1:
., ¡IJI
guro lugar con los «literatos» y casi ninguno con sin estar apoya ~? en el ico y la canti dad de
eléctr
es necesario añadir, natur almen te, que el mund o cientí fico en general su- electricidad pos1t1,va y electf ic1df 1:ie;r oceso en él». Por otra parte, se
sobre su utilid ad para la investiga- mostr ado «el carac ter super icia d ntrar
fre de numerosas dudas no solam ente representación torpe».
natur aleza fisica del cuerp o qu~ pue a e «una ntes ciencias e indicar-
!1
y sobre su va-
1

sobre su interé s intrín seco


ción (lo que se comprende), sino
•··.· 1"'-1
:,,'/1
lor. opon e aleevolucioni smo, que Juzgad. comloas difere n
· o también coor mar d d
sponden a dos grandes Augusto <;>mte qu1s . e sus análisis sean a menu o e u_n ~ra
Los dos temas presentados a continuación, corre
11/, 1

(teoría y experiencia), (u t fisica de los estudios astronom1cos


1

categorías de investigaciones, las unas más lógica s les los camm os a segmr. Pese. ª
as en la química: se enfrenta a la
1

~clm r : :Jt~c
notas).
interé
y opon
creyó
s,erse emplunode
al oport eo e as ma e
1 Ed. Fundamentos, Madrid, I 975, pp. I 3-2 i (sin
• P. THUILLIER: La mampu /ación de la ciencia,
41
40
••• , r. eAsiel eldenlm del pskoanálisis es muy dive,-
ley de proporciones definidas de Proust, que orien
ente fecun da, y
taba las investigaciones
reserv a sus ánimos para la
l'llf ciencias esta, P?r determ1;a la historia. En un recie!1te estud10
a y no
en una dirección partic ularm igua qud 1 . La h1·storia no es una. c1enc1 ·
ativa. En biolo gía consi dera que la experi- same apreciado,
• nte I' · Paul Veyne ec ara. « la historia no explic
quím ica clasificadora y cualit investigación debe d 1 . ncias· a y no tiene
mentación es imposible, así como la mode ració n; la ep1stemo og1co, cie ' > encon traría mos diferentes sta-
o. Tamb ién hay que decir que, tiene much o que esper ar . e as
utilizar solamente el méto do comp arativ de un prestigio partic ular
de Comt e const ituía un obstáculo método». Incluso en las c1enc1as «fter te~ 'iarse más o menos confesada,
en numerosos puntos, el positivismo ie de atadu ra dogmática. tus. La fisica, por ejemplo, parei f )· e;e ~ane ra
una espec
ideológico para las inves tigaci ones,
ciencia con las manos en (histó· ricam ente 'dmuy comprto edns1 , ed, ec·enc1·a modelo» · Por consiguiente
Muchos otros filósofos han querido tener a la h sirve av1a e « 1
. d'1ces yd docum entos con el fin de pro-
O
a conti nuación, es particular- la fis1ca s~rvianaliz
a ano Y ar to d os 1os m
alto. El te;,¡.to de Jacques Marit ain que sigue princ ipio de inerc ia(. .. ) surge
sería neces
mente claro: «Es de este modo (. .. ) como el te interdisciplinarias.
a está forza da a decla rar inaceptable- poner un balance provision~l pero razonainº~ntemen prestadas de la filo-
de la filosofia natural; y si esta últim día Desca rtes y Galileo, Investigaciones de este gener o so~ e~ ha toma do
mente este principio en el sentido que lo enten la «natu raleza » y al «valo r» de
spond a revisa r el lenguaje en el Incluso si es· verda d que la ep1steml º. og1aa . . , •
será a la ciencia positi va la que le corre
fia». t de cuest10nes..re at1vas t d vía más) a los serv1c 10s de 1og1co s,
cual se expresa y poner se de acuer do con la filoso sof'ía un conJun o os así como a los de
la ciencia, recurre ya (y recun:ira o a de sicólo
as' directamente como
... sino estudiar la génesis y la estructura lingüistas, _hist_oriadores, soc1~log~de{ son toma~
1i sta la episte molo gía considera «gene-
de los conocimientos cient(ficos. aquellos c1ent10cos cuyas act1v de cienc ia; pero la ep1ste-
objeto de estudio. Seguramente, . a n mater ia
compe t~nc1_ a r~em lazar a la cienc ia. En un sentido
científicos tengan una ral» exige una cierta
Delante de este propósito, se comp rende que los filoso fía les parece inso- mología no pretende mr~petJr rn . p I ía debe estar hecha por «lite-
actitu d de desco nfian za; el impe rialis mo de la ; cientí fica o por «científicos»
de las ciencias», esta accesorio, convi ene deCJ? Jr SI 1~ ers~ ~c~ó
portable. Es mejor entonces
expresión puede reforzar ciertos contr
no habla r de
asent
«filos
idos.
ofia
Debe estar claro que los ratos» que tengan un mm1m? i,
J
or_
~so
fi a
~~cien
Con una
tíficos »
enseñ anza realmente
no estuvieran separa-
lucha r contr a los cientí ficos en su terreno: no en po~es !ón de. una forma ~1on
epistemólogos no quier en institucionales), esta
gos unos métodos y, me- plund 1sc1plinana donde «literato( S> \ les y tamb ién
es su papel el impo ner a los fisicos o a los biólo dos por barreras de todas e!ases men a .
aproximación, la episte- ha de su 1mportanc1a. tradicional reprochan a sus
nos todavía, unos resultados ... En una prime ra cción de conocimientos ., d •
d I filosofía
mología general se propo ne estud iar la produ cuest1on per ena mue nsabilidad que no es la
stico, histórico, ideológi- Sucede que representantes e_ a J una respo
científicos bajo todos sus aspectos: lógico, lingüí ioso y dificil de realizar; colegas episte ~ólog os ~I adhenrsel a episte molo gía de los filósofos, n_o
co, etc. Este proye cto es quizá dema siado ambic más que un ruido de mosqu1-
son aquellos de las cien- suya: «La ep1stemolo gia, g11s; a¡ /sabi os
pero corresponde a objetivos específicos que no go puede anali zar la no- ble que un n~mero cada vez
cias ya constituidas. De este modo, el episte mólo hará, muy pront o, a los OJ º\c~u ~o desea y al estud io de problemas
evidentemente, que las to». Es muy posib le, y _es J i rmula ción
ción de «explicación científica». Nada dice, en todas las disciplinas: mayor de científicos parti cipeª , la O
t parte parci almen te realizado,
as
epistemológicos. Este _deseo ~s~f~ ~~r io~\e
modalidades de la «explicación» sean las mism mplo , han reflex ionado y es-
ituya un saber que «fun-
No es seguro, a priori, que el microfisico const gó o el de un demógra- s Y -:J°d g 'sobr e la cienc ia en gener al, de Pas-
puesto que muchos físico
cione» como el de un paleo ntólo go, el de un ecólo
e investigar. De la mis-
fo. Pero es esto, precisamente, lo que correspond (implícitos o explícitos) crito sobre sus propias act1v1
e Bema r
i \
e~o~n
demo
caré,
strado
Einst ein,
que la
Hean
episte
s, Heise_ nberg y
molog1a _gene-
e sobre los usos cal, Newton, y Claud
ma manera, es posib le interr ogars que han dicho y d1ran los
rvación», de experimenta- Frarn;o1s Jacob. No queda meno .. , d lo
de las nociones de «ley» de «teoría», de «obse nacen y evolucionan en ral no se reduce a u~a. simple rep~t 1c~; fos aleontólogos en tanto que
ción», de «verificacíon». Dado que las cienc ias d/cpi stem ologí a comparada,
mólogo se pregu ntará microfísico s, los genet1 cos, losb~~ ol~g baj~s
circunstancias históricas determinadas, el episte r entre la ciencia y la i:n ~as («ley» «conf irmación», «expe n-
puede n existi especialistas. Hacen falta tam
tamb ién cuáles son las relaciones que ia y un estudio de conceptos e~tru~ ura º. temát i~as sobre la mane ra que las
sociedad, entre la cienc ia y las instituciones científicas, entre la cienc , etc.), de invest 1gac1 0~e~ J~~es cientí ficas, etc.
ones, o entre las diver sas cienc ias. mentación»
ideologías repercuten sobre l~~ ac 1v1 e entre n ortantes y que les conc1er-
las religi en sus ciencias problemas
definición precisa de lo
Más generalmente, los científicos lpose en una ficos hacen las cien- Es inneg able que los c1entJ icos en ut im
es meno s segur o. Los cientí problem~s sean resuel-
que es una ciencia? Nada
cias; y, después de discusiones, se ponen de acuer do en el valor de deter- epistemoló~icos a veces extre ~a1: ~is ~ue ~stos nica cuántica); todas las
defin ida de una vez por to- nen muy dlfectamente. Pero a mi t I mecá
minados result ados. Pero «la cienc ia» no está mólo gos no serían resueltas
época deter mina da sobre tos (por ejemplo aquel los qr p an tª e~iste
das. No solam ente hay incertidumbres, en una la lista de «verdaderas» cuestioneso gener ales quecomp se p ante~ n os el traba jo del lingü ista o del gra-
la cientificidad de ciertos enunciados, sino que mism modo . Una arac1 0n con
de)
42 43
\1

rnático puede esclarecer esta distinc ión: de la misma manera . · . modo que el psicoan alista se hace psi-
1 celente escrito r no es necesa riamen te capaz de explici tar
que un ex- la rnodestrn se 111_1pone,-• del mismo
b debe estar someti·do a 1a cnt1ca
' ·
...
correct amente coanali zar, el ep1stemologo sa e que
todas las «reglas» gramat icales que utiliza, un investi gador
no es necesa-
riamen te el único (o el más) compe tente para explici tar todas
las normas CUESTIO NARIO
a las cuales obedec en sus investi gacione s.
1.- ¿A qué preguntas trnta de re~p?onder la epistemo log1a.
. ')
La ciencia no es un edificio totalme nte transparente. 2 ¿Qué estudia la ep1stemolog1a.
.- . t mbien la ep1stem . l . ?
3.- ¿cómo se denomina, a. o og1a.
Para manten er que la epistem ología no tiene objeto, sería ' ciones la epistemología? .
necesa rio ad- 4.- ¿con qué ciencias mantiene rela . h bl de epistem
mitir que los científicos son conscie ntes de todos los factore 5.- ¿por qué cree el autor que es meJor a ar ología que de «F1losofia
s
político s, cultura les, ideológicos) implica dos en sus práctic (sociales,
as. Ahora de las Ciencias»? . ., .a la e istemología general?
bien, hay excelentes razone s para pensar que no es así [... 6 - ¿Qué espectos de la c1enc1a estudfi1 . . P precisa de la ciencia? ,
]El científi co no ¿por que?
es un ser «racion al» y «consc iente» en su totalida d, de · • ¡ ·
7 _ La ep1stemo og1a, 0p . · osee una de .1mcion
quien todos los ,
, • as tienen un caracter mterct·is cipli-
·
propós itos y gestos serían «objeti vo» , de quien todos los
presup uestos se- s·.- ¿por qué las investigaciones ep1stemo1og1c
rían perfect amente conoci dos y explíci tos, cuyo «métod o»
sería transpa - nar?
rente y protegi do contra toda influen cia perturb adora. . 1 ía al científic
9.- ¿Qué aporta la ep1stemo og s arente? o? Justifica la respuesta.
Por grande que sea su deseo de objetiv idad, el investi gador 10 La c1enc1a es un ed1fíc10 tran. P
no se de- .
sembar aza de una vez por todas de sus creenci as y de sus
prejuic ios.de to- 11 ·.~Cuál es el criterio al que se somcic la cp1,tcmo 1og1a. . ?
das las imágen es o hábitos transm itidos y, más o menos
directa mente,
impues tos por la sociedad. (La idea de un «partir de cero»
es sin duda, ONOM ÍA DE LAS DISCIP LINAS
corno veremo s, un mito). Copérn ico opera una revoluc ión 2. EL PRO_BLEMS~ D(TEE Lsfti:WÓHE S y MYRD AL)
en astrono mía,
pero perman ece conven cido de que el movim iento circula CIENTIFICA
r es el movi-
miento natural de los cuerpo s celestes. Lavois ier crea la 1 bachill erato con una
químic a
na, pero él cree en lo calóric o. Y, en lo que concie rne al «métod moder- f
De hecho nos encont rarnos ~esde nas· la física, químic a,ciencia que
o científi- geografía,
co», el mismo Newton ha dado de sus propias activid ades aparec e dividi? a en trozos o ;s;;il:d ad. cabe hacerse algu~a
de investiga- s pregun -
ción una interpr etación inadec uada. Por retorna r los términ historia , grarnat ica, ... Ante :~~re todo, consec uencias . Aq~1
os de
bend, Newto n formul ó una ideología dogmá tica que no corresp Feyera - tas sobre un fundam ento _y, lantear se pregun tas corno.
ofrecernos
onde a la
práctic a de la investi gación, que es crítica. Práctic amente , dos tesis que pueden_ servir para p es ecífico e incarnb iable?
las ciencia s po- .
nen en obra normas y criterio s que son más comple jos y 1) ¿Toda ciencia tiene un ob~:t~ n/dete rminad a
menos explíci- ciencia , de la Socio-
tos, que no dejan entend er las «metod ologías » abierta mente 2) i,Hay pro~ler nas pro~1os a o ía por ejempl o?
encom iadas
o aceptad as por los científicos. logía, Psicolog1a,_ Econorn1a,_ P~du~;nt; l metodo lógico exclusi.
El filósofo Ayer, por ejernpl o,parec e tener razón al apunta vo? .
3) ¿Cada cienc1~ tiene un i_ns r G Myrda l, econom
r que las re- ista sue_co, prern10
sistencias encont radas por las teorías de Bohr eran «tan Wóhes , rnetodo logo akrnan _ y . ·. cial y su rnetodologrn (cfr. Oh-
filosóficas corno
científicas». Mario Bunge, que es a la vez profeso r de física NobeL interes ado en la '.n,vest 1gac1o rtE., México , 1970),
teórica y de resp?n den a
filosofía, insiste por su lado sobre las diferen tes clases de jetividad en la invcsu gaoon .\Ocwl, tienen una larga h1ston a en la
tests que sufren estas cuestio nes desde perspec tivas que
las teorías , y entre otros sobre los tests filosóficos: «Si no
los mencio na-
rnos siempr e, es por pudor filosófico: porque la filosofía tradició n científica.
declara da de los
sabios, es el empiri smo, aunque la traicio nen desde que
comien zan a
constru ir teorías y aplicar las a la planifi cación de experie 1.- POSTUR A DE Wóms
ncias, ya que .
toda teoría es un conjun to infinito (y ordena do) de propos . ada u na su propio obJeto
iciones que ex-
cede a la experie ncia». «Si las discipl inas c1cnt1ficas tie~~ ~e hayan creado su propio de _co-
o~Jeto
Sería posible, con ejempl os de Galileo , de Darwin , de
Wegen er y de nacimi ento, no es porque sus a~~~~ de pensam iento o a través
Einstei n, formul ar observ aciones análoga s. Espera rnos haber de d1v_er-
dicho bas- de conoci miento median te, un a licació n de diferen tes
tante para que los científicos, sin ver en los epister nólogo s rnéto~os, sino
rivales o profa- sos modos de cons1derac1on od lp b'eto de investi gación
nadore s, admita n que sus propias práctic as son suscep tibles . rsos aspecto s O , estan dados
de ser some- porque , 1os d ¡ye . eu tratam
J
iento adecua d
o».
tidas a diversa s investi gacione s. Esto no deduce de ningun realme nte Y cada aspecto exiges
a manera que
la epistem ología sea una «cienci a de las ciencia s», intríns
ecamen te supe- • PRIM1TILMAN. (irunJ/age n einer kri/Hch-rationalen So:ia/wissenscha/i. Quelle/M c,cr. lk,Jclhcrg .
rior. Sobre todo si tenerno s en cu·nta las dificult ades que
hemos evocad o, 1974. 24 (Trad. de los compiladores).

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