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Introducción.

Se han presentado e interpretado, por el ser humano desde hace mucho tiempo, el gran interés que se
ha mostrado por el humano sobre estos, así como las investigaciones que han demostrado grandes
descubrimientos de este tema seleccionado “Los Sueños”. A lo largo de la historia, en que los autores
que se citaran en este escrito, han puesto una gran huella, llena de conocimiento, estudios,
interpretaciones, y la gran variedad de opiniones hacia un mismo punto, deja mucho que decir sobre
las teorías que se presentaran.

Puede quedarnos claro, conceptualmente en términos generales pero, es una complejidad el poder
entender e interpretar la naturaleza de los sueños. En las perspectivas, visiones y teorías que se
presentaran a lo largo de este trabajo, nos daremos cuenta que un simple “Dormir” y tal vez “Soñar”.

Desencadena una serie de procesos fisiológicos y anatómicos, que se efectúan en el cuerpo humano,
mas sin embargo, se considera la parte inmaterial de la mente, el ser y el espíritu.

El autor principal sobre dicha perspectiva, hace referencia con mis cuestiones sobre el tema seleccionado
“Los Sueños”, ya que no solamente, son experiencias, intercorporales y extra corporales, sino que
también, hay que cuestionarse con un simple ¿Por qué?

Gracias a ello, nos puede inspirar a investigar sobre lo cuestionado, y posteriormente, es agradable el
poder adquirir conocimientos a través de nuestras cuestiones (valga la redundancia).

¿Qué es un sueño?

¿Cómo se producen los sueños?

Fueron simples preguntas, que coloquialmente y generalmente uno mismo se puede preguntar, puede
que ocurra de un día para otro, al despertar incluso de un sueño. Información interesante que se
presentara a continuación, datos históricos, científicos, míticos que se abordaran y se citaran,
poniéndome en una postura propia y crítica. Atreviéndome a cuestionar, las posturas de los autores
seleccionados, para el desarrollo del escrito.
Desarrollo.

¿Qué es exactamente el sueño?

Holzer menciona que antes de poder hablar de los sueños, debemos comprender cabalmente la
naturaleza de su compañero, el sueño, ya que si no durmiéramos los sueños no tendrían realidad
objetiva. Si el hombre fuera solamente un organismo vivo formado por ciertas combinaciones químicas,
sin el componente inmaterial denominado espíritu o alma, entonces se limitaría simplemente a
descansar durante ciertos periodos de tiempo para recargar sus baterías.1

Pongamos en claro el concepto de “dormir” y “soñar”, ya que coloquialmente se mal conceptualizan


dichos términos, aunque sin embargo están totalmente relacionados, y la forma en que se interpretan
con el ser y cuerpo humano, deben de complementarse y formar una serie de procesos complejos en
el cerebro y mente humana.

Como lo indica la perspectiva clínica, el ser humano necesita horas para reponer las energías gastadas
durante el periodo de vigilia (6 a 8 horas) las que se necesitan.

El sueño es un estado fisiológico en el que el nivel de vigilancia está disminuido y el individuo reposa o
descansa. Pero esta apariencia externa de depresión funcional es engañosa. En realidad, la fisiología del
sueño es tan compleja como la de la vigilia en su regulación neurológica, endocrina, metabólica o
cardiorrespiratoria. El estado de sueño puede sufrir alteraciones por motivos físicos o psíquicos, que
ocasionen trastornos potencialmente graves (Teresa Bonet, 2008).2

Nos menciona Teresa Bonet Luz, que se cree que el sueño está producido por un proceso inhibidor
activo. Una de las primeras teorías del sueño proponía que las áreas excitadoras del tronco encefálico,
el sistema reticular activador, se fatigaban a lo largo del día de vigilia y por tanto se inactivaban: TEORÍA
PASIVA DEL SUEÑO (Bremmer, 1935).3

Un experimento cambió este punto de vista por la creencia de que el sueño probablemente está
producido por un proceso inhibidor activo. Se descubrió que la sección de tronco encefálico por la
región protuberancial media crea un cerebro cuya corteza nunca duerme (Moruzzi et al, 1949). En otras
palabras, parece existir un centro del sueño debajo del nivel protuberancial medio que inhibe otras
partes del cerebro (Teresa Bonet, 2008 p. 5).4

Posteriormente, se presentan las etapas del sueño que complejamente se producen en el punto
intermedio de estado vigilia y estado del sueño “clínicamente”.
Según estos indicadores, se distinguen varias etapas en el sueño:

La etapa I, de somnolencia o adormecimiento, en que tiene lugar la desaparición del ritmo alfa del EEG
(típico del estado de vigilia), hay tono muscular y no hay movimientos oculares o, si los hay, son muy
lentos (Cambier, 2000, 127).5

La etapa II - III, de sueño ligero, se caracteriza por una disminución aún mayor del ritmo
electroencefalográfico, con la aparición de los típicos husos de sueño y los complejos K, fenómenos de
los que es responsable el núcleo reticular del tálamo; sigue existiendo tono muscular, y no hay
movimientos oculares (Vallejo, 2006, 230).6

La etapa IV, de sueño profundo, presenta un ritmo electroencefalográfico menor, no hay movimientos
oculares y el tono muscular se mantiene o puede estar muy disminuido (Vallejo, 2006, 232) 7. En la
instauración de esta fase del sueño intervienen, entre otras estructuras, la corteza prefrontal y el núcleo
dorso medial del tálamo.

Las etapas I a IV se denominan en su conjunto sueño NO REM (NREM).

La siguiente etapa es la de sueño paradójico, que se caracteriza por una actividad EEG que recuerda al
estado de vigilia (por eso se habla de sueño paradójico), debida a una activación cortical por parte de
estructuras encefálicas profundas, como es la formación reticular activadora. Fue descubierto por
Kleitman y Aserinsky, junto con Dement, en los años cincuenta del siglo pasado. Hay una
desincronización del EEG, que se asemeja a una situación de vigilia, de alerta. Se observan movimientos
oculares rápidos (también se habla de sueño MOR, de movimientos oculares rápidos o sueño REM, de
rapid eye movements), dependientes de la actividad de estructuras profundas tales como la formación
reticular pontina (Aserinsky, 1953, 273).8

Se produce una atonía (desaparición del tono muscular), de lo que son responsables estructuras como
la formación reticular bulbar, el locus coeruleus, etc. El músculo diafragma sigue manteniendo el tono,
y El mantenimiento de la Vigilia se debe, sobre todo, a la actividad tónica de las neuronas
catecolaminérgicas y colinérgicas del sistema reticular activador. También facilitan el estado de vigilia
proyecciones histaminérgicas y peptidérgicas del hipotálamo posterior. La actividad de los sistemas
sensitivos y sensoriales (visual, auditivo) también contribuye al mantenimiento de la vigilia. A través del
área postrema del bulbo, donde la barrera hematoencefálica es menos activa, algunas sustancias del
torrente sanguíneo como la adrenalina pueden contribuir a la activación del sistema reticular (Cambier,
2000, 123). 9
En la génesis del sueño lento o NREM intervienen de manera decisiva los núcleos serotoninérgicos del
rafe del tronco cerebral, así como el núcleo del fascículo solitario, el núcleo reticular talámico, el
hipotálamo anterior y núcleos del área preóptica y el prosencéfalo basal. Las neuronas serotoninérgicas
bloquean la actividad motora y la intensidad de las aferencias sensoriales. Otros neurotransmisores
inhibidores son la adenosina y el ácido g-aminobutírico (GABA), así como diversos péptidos. La
desactivación progresiva del sistema colinérgico reticular activador permite la aparición de los ritmos
recurrentes talamocorticales que dan origen a los «husos de sueño» y al enlentecimiento del EEG
(Zarranz, 2001, 681). 10

La regulación del sueño REM es aún más compleja, pues en él se producen al mismo tiempo fenómenos
fisiológicamente antagónicos, como la disminución profunda de la vigilancia con un estado de
activación del EEG o la intensa inhibición motora con hipotonía generalizada junto con movimientos
rápidos oculares y otras actividades motoras fásicas (distintas en las diferentes especies) (Ojeda et al.,
2004, 249) .contrayéndose, permitiendo la respiración. Sobre la organización del sueño fisiológico, el
registro combinado del EEG, el electrooculograma, el electromiograma de los músculos
submandibulares, el ECG y la respiración (lo que se conoce como poligrafía del sueño o hipnograma)
constituye la base objetiva para el estudio del sueño (Bradley, 2005, 2021). 11

Normalmente, en el adulto, el sueño nocturno de unas 8 horas se organiza en 4-5 ciclos de unos 90-
120 min durante los cuales se pasa de la vigilia (estadio o fase I) a la somnolencia (fase II), al sueño lento
(fases III y IV) y finalmente al sueño REM (fase V) (López et al., 2005, 668). 12

Su distribución estándar en un adulto sano es aproximadamente la siguiente:

Fase I, 5 % fase II, 25 % fases III y IV, 45 % fase REM, 25 %.

El sueño es un estado dinámico, en el que se activan e inhiben distintas zonas del encéfalo, con las
repercusiones funcionales que se han indicado. Obedece a un ritmo biológico, circadiano (cada 24
horas), relacionado con el ritmo día- noche, nictemeral, al que se ajusta el proceso (Pocock, 2005, 206).13

De por sí, el ritmo sueño-vigilia es cada 25-29 horas, según se ha estudiado experimentalmente en
voluntarios encerrados en una habitación a la que no llegan las influencias exteriores. Pero la presión
del sueño aumenta en torno a las dos de la tarde, lo que explica que sea fisiológico sentir sueño después
de comer. La voluntad puede evitar el dormir después de comer.

Existen unos relojes biológicos en el sistema nervioso central. Uno de ellos, situado en el hipotálamo
(núcleo supraquiasmático), establece el ritmo sobre los otros relojes biológicos, situados caudalmente,
y hace que el sueño NREM y el sueño REM duren un tiempo fijado (Ojeda, 2004, 273).14 Intervienen en
su regulación no sólo, y de modo fundamental, los impulsos retinianos, sino también otras influencias,
como es el pH de la sangre o la glucemia. El núcleo supraquiasmático no es responsable en sí mismo
del ritmo vigilia - sueño, pero sí forma parte de las redes neurales implicadas en el proceso, redes
neurales sobre las que deben de actuar diversos sistemas para hacer que el proceso quede anulado por
un tiempo, y al fin y al cabo retrasado.

Los ritmos circadianos dependen de la interacción de los estímulos externos, el más importante de los
cuales es la luz, y de estructuras internas que actúan como marcapasos» de la entrada en juego de las
diferentes funciones.

En el individuo completamente aislado de influencias exteriores (en una cueva) sin modificaciones de
temperatura ni de luz y sin indicaciones externas de horarios convencionales (trabajo, comidas), los
ciclos de sueño se van alargando a medida que entra en juego su «marcapasos» interno de manera
autónoma.

En condiciones normales, el indicador externo más poderoso para sincronizar los ritmos circadianos es
la hora de despertarse y levantarse, que puede fijarse estrictamente. La hora de irse a la cama también
es importante, pero la de dormir no puede fijarse a voluntad. La estructura cerebral decisiva en la
organización de estos ritmos circadianos, neurológicos, metabólicos y endocrinos, es el núcleo
supraóptico del hipotálamo (Ojeda, 2004, 274).15 Cuya lesión altera profundamente el acoplamiento de
la vigilancia, el sueño, el apetito, la temperatura, la secreción hormonal y otros ritmos.

Los ganglios basales y el cerebelo, que regulan la motricidad, también activados, explicarían los
movimientos ficticios de los sueños en la fase REM.

Están activas cortezas asociativas tales como las del lobulillo parietal inferior y de la corteza
occipitotemporal (Orrison, 2000, 150), todo lo cual explica las imágenes visuales de esta fase del sueño.

La corteza prefrontal, importante en los procesos mentales, está inhibida, lo cual puede explicar la falta
de lógica en los razonamientos que se experimentan en el sueño. Precisamente, según Reinoso (2002),
las mismas estructuras que son necesarias para la consolidación de la memoria, tales como el tálamo
medial, la amígdala, el hipocampo, las estructuras parahipocampales, la corteza orbitofrontal y cortezas
asociativas monomodales están activas en el sueño REM.

En el sueño NREM, en cambio, hay una inhibición de las zonas que están activadas en el sueño REM y
activación de las inhibidas, lo que puede explicar que en tal sueño NREM haya ensoñaciones más de
tipo abstracto que en el sueño REM (Bradley, 2005, 1981). El despertar en esta fase da lugar a estados
confusionales y un rápido retorno al sueño.16

1 Hans Hozler (1981) Interpretación practica de los sueños, Martínez Roca, Barcelona.

2 Teresa G; Brain stem reticular formation and activation of the EEG. 1949. J Neuropsychiatry Clinic Neurosci 1995; 7: 251-267.

3 Bremer F. Cerveau "isolé" ET physiologie du sommeil. C.R. Soc. Biol. 1935; 118: 1235-1241.

4 Teresa G; Brain stem reticular formation and activation of the EEG. 1949. J Neuropsychiatry Clin Neurosci 1995; 7: 251-267.

5 Cambier J. et al. 2000. Neurología. Barcelona: Elsevier España.

6 Vallejo Ruiloba J. 2006. Introducción a la psicopatología y a la psiquiatría. Barcelona: Elsevier España.

7 Cambier J. et al. 2000. Neurología. Barcelona: Elsevier España.

8 Aserinsky E; Kleitman N. Regularly occurring periods of eye motility, and concomitant phenomena, during sleep. Science 1953; 118:
273-274.

9 Vallejo Ruiloba J. 2006. Introducción a la psicopatología y a la psiquiatría. Barcelona: Elsevier España.

10 Zarranz J. 2001. Compendio de neurología. Barcelona: Elsevier España.

11 Bradley W. G. 2005. Neurología Clínica: Diagnóstico y Tratamiento. Madrid: Elsevier España.

12 López J. J. et al. 2002. DSM-IV-TR: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Barcelona: Masson Eselvier.

13 Pocock G. & Richards C. D. 2005. Fisiología humana: la base de la medicina. Barcelona: Elsevier España.

14 Ojeda Sahagún J. L. et al. 2004. Neuroanatomía humana. Barcelona: Elsevier España.

15 Bradley W. G. 2005. Neurología Clínica: Diagnóstico y Tratamiento. Madrid: Elsevier España.

16 Ojeda Sahagún J. L. et al. 2004. Neuroanatomía humana. Barcelona: Elsevier España.

¿Qué es un sueño?

Conforme a la perspectiva clínica en todos los procesos anatómicos y fisiológicos que se mencionan,
defendiendo siempre la postura científica, mas sin embargo me doy cuenta en la serie de autores que
se citaron en los textos anteriores. En ningún comentario de dichos autores, mencionan la parte
inmaterial como el espíritu o alma. Me queda perfectamente claro que sin esos procesos anatómicos y
fisiológicos, no se podría llevar a cabo la composición del sueño pero, desde una perspectiva totalmente
diferente.

¿Qué ocurre exactamente en el cuerpo, la mente y el espíritu cuando el hombre está dormido?

¿Cómo se producen los sueños? Según Sandra Shulman, escritora inglesa sobre temas de religión
comparada, el estudio o interpretación de los sueños estaba originariamente asociado e
inseparablemente unido a las raíces místicas de la civilización, de la religión y de la magia, a las cuales
la medicina estaba fuertemente vinculada.1

Dice Sandra Shulman: -Los sueños podrían haber quedado en la nebulosa atmosfera de la poesía, la
superstición y la curandería, pero hacia fines del siglo pasado el doctor vienés Sigmund Freud vio en
ellos las llaves que abrirían las puertas del inconsciente del hombre-.2

En este apartado hay que diferir en las propuestas de los autores así como hay un lado científico,
también hay un lado subjetivo y no hay que dejarlo de lado. En la perspectiva freudiana hace totalmente
el rechazo total, por parte de los científicos del establishment y de sus seguidores, hacia la propuesta
sobre la interpretación de los sueños, ya que Freud proponía de los sueños en representación de la
libido reprimida del hombre.

Retomando lo mencionado, me doy cuenta que esta información nos lleva a usted y a mi querido lector,
hacia el tema que con la información leída anteriormente, está totalmente ligada y direccionada a las
representaciones del inconsciente en la hora de dormir y soñar, da pie a este tema interesante y
complejo, de nuevo considerare perspectivas de diferentes autores y sus respectivas teorías encontradas
como referencia.

Universo Onírico es denominado como un adjetivo, del sueño o relacionado con las imágenes y sucesos
que se imaginan mientras se duerme. 3

A partir de la memorable "Interpretación de los sueños" de Freud y de los "Símbolos de la


transformación" de C.G. Jung, nuestro siglo ha entrado en la edad del análisis, científicamente
comprendido, de la vida onírica y de su interpretación.

Se expresa Úrsula Oberst sobre la teoría de Jung, que los símbolos y las imágenes en el sueño
son el lenguaje natural del inconsciente, y el sueño expresa algo psíquico que sólo puede ser
traducido parcialmente en términos racionales. Jung pone mucho énfasis en los símbolos de
carácter universal; sus estudios de la mitología, de las religiones, de las leyendas y expresiones
culturales le hizo pensar que las temáticas universales encontradas revelan la existencia, en cada
individuo, de una parte del inconsciente que es común a toda la humanidad, el “inconsciente
colectivo”.

Dicha autora, menciona que los cometarios e ideologías que Freud interpreto y plasmo en sus
teorías. Jung las retomo, mas sin embargo esto no limita a que Jung solo busque deseos sexuales
deprimidos desde la infancia, pone más énfasis en la vida actual del soñador, intentando
encontrar la manera en que el sueño puede ser un tesoro creativo con el potencial de reforzar
la personalidad. En este caso, Jung rechaza la técnica freudiana de la libre asociación para la
interpretación del sueño, pero sin proponer un método propio en cambio. En la práctica, Jung
solía trabajar con toda una serie de sueños de una persona y utilizaba una variedad de métodos
imaginativos, meditativos y artísticos para llegar a una interpretación. El sueño se considera
“analizado” cuando el soñador tiene la impresión que le “da sentido”.

La teoría jungiana se puede considerar mucho más próxima a la teoría adleriana y a otras más
actuales que a la teoría de Freud; como punto a destacar queda la idea de que el sueño puede
contribuir al equilibrio psicológico de la persona (en vez de ser una válvula de escape para las
presiones causadas por los pensamientos reprimidos) y que esta función es útil, no sólo para
descubrir el inconsciente, sino se puede utilizar con provecho en el proceso terapéutico de
manera creativa, ya que se trata de procesos psicológicos que nacen en la propia persona. Por
otro lado, el énfasis en la simbología universal puede requerir una formación humanística y
literaria superior que no todos los terapeutas pueden tener.

Los autores jungianos más actuales, contrariamente a lo que hacen los freudianos respecto al
modelo original, se quedan relativamente cerca de la teoría de Jung sobre la interpretación de
los sueños. Beebe (1993) destaca que la función de los sueños es la de llevar un mensaje de la
vida inconsciente a la consciente, y por tanto, el inconsciente es propositivo: los sueños tienen
algo que decir, y el soñador tiene que entender este mensaje onírico para sacar provecho de
sus recursos inconscientes.4

1 Hans Hozler. (1981). Interpretación practica de los sueños. España: Martínez roca.

2 Hans Hozler. (1981). Interpretación practica de los sueños. España: Martínez roca.

3 Úrsula Oberst (2001) La teoría de los sueños de Carl Gustav Jung, Barcelona.
http://www.oberst.es/documentos/junguiana.pdf

4 Sigmund Freud . (1898). La interpretación de los sueños . 1929, de www.elortiba.org Sitio web:
file:///C:/Users/William/Documents/PSICOLOGIA/freud_interpretacion_suenios.pdf
Conclusiones.

Diferentes perspectivas se mencionaron y citaron a lo largo de este trabajo, y a través de las


opiniones que se interpretaron en las teorías citadas, surgen varias cuestiones.
Enfocándome en la aportación científica, me queda perfectamente, en claro que sin los procesos
fisiológicos y anatómicos, no partiría, ni se abordarían las opiniones personales de los autores
que las citan, más sin embargo se rechaza completamente los procesos de la parte inmaterial
(espíritu-alma), que es totalmente abordada desde una forma muy esotérica, como se presentó
al principio con el autor Dr. Hans Holzer. Me intereso, ver el tema desde una perspectiva
demasiado esotérica.

Concretando, me di cuenta de que ningún autor citado que consideraba la parte inmaterial y lo
que pasaba cuando el sueño se interpretaba, nunca rechazaban los procesos fisiológicos y
anatómicos.

Una parte muy escéptica en la perspectiva científica, pero en un punto intermedio en el que se
presentaban las diferentes opiniones científicas, no se explicó la parte inmaterial, ya que varias
cuestiones se me presentaron ¿El cómo explica el espíritu y alma, la parte científica? ¿Y qué
teoría científica lo explica?

Con esta opinión y postura personal concluyo.

“No se puede rechazar, ninguna teoría sobre el tema seleccionado “Los Sueños”, ya que es
totalmente complementario.

Me doy cuenta que ningún autor, científico, doctor y religioso. No pueden explicar la naturaleza
objetiva y subjetiva completamente. Es una manera de interpretar y en una forma, en que los
lectores e influenciados por dichos autores y personajes. Se tienen que ligar a las propuestas.
Metafóricamente; hay varias visiones apuntando hacia un objetivo, tratando de explicarlo, con
la experiencia adquirida a través de las vivencias, estudios y representaciones, que han surgido
y desarrollado a lo largo de la humanidad.