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Alfrdo R.

Pucciarelli
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

Osear Shuberoff
Rector
Alfredo André
Secretaría de Extensión
Alejandro Guede
Subsecretario de Coordinación Administrativa
Hernán Labate
Subsecretario de Convenios y Transferencias
Pablo Alessandrini
Subsecretario de Extensión Cultural la democracia
que tenemos
Paula Chinellato J Prensa y Comunicación
Esteban Carestía I Administración
Mariana Ron f Programación
Hernán Casabella I Producción

DECLINACIÓN ECONÓMICA, DECADENCIA SOCIAL


Serie extramuros:
Coordinación: Prof. Ricardo Sidicaro y Lucas Rubinich. Y DEGRADACIÓN POLÍTICA EN LA ARGENTINA ACTUAL
Revisión final: el autor.
Corrección: Raquel Naon y Natalia Calzón.

Diseño de tapa e interiores


DGCCRRUBA

Primera edición marzo de 2002


®2002

Libros del Rojas


UNIVERSIDAD DI BUENOS AIRES
SECRETARIA OE EXTENSIÓN UNIVERSITARIA
CENTRO CUL TURKI RICARDO ROJAS

ISBN 987-1075-07-3
Queda hecho el depósito que establece la ley 11.723

No se permite la reproducción total o parcial de esta publicación, ni su almace-


namiento en un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por
cualquier medio, electrónico, mecánico, fotocopia u otros medios sin el permi-
so previo de la editora.
Libros del Rojas
UNIVERSIDAD DE SUCHOS AIRES J
ÍNDICE GENERAL

Introducción 9
LA DEMOCRACIA EXCLUYENTE

Capítulo!. 17
EL VACIAMIENTO DE LA POLÍTICA PUBLICA Y LA VIRTUAL
ELIMINACIÓN DEL DEBATE ELECTORAL

Capítulo 2. 29
El ROL DE LOS POLÍTICOS Y DE LA POLÍTICA
EN LA NUEVA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA

Capítulos. 39
LA DEMOCRACIA EXCLUYENTE Y LA CRISIS DE LA POLÍTICA

Capítulo 4. 59
LA CORPORATIVIZACION Y LA CRISIS DE LEGITIMIDAD
DEL SISTEMA POLÍTICO

CapítuloB. 73
LA DESAFECCIÓN POLÍTICA

Capítulos. 83
LA ELIMINACIÓN DEL DEBATE PUBLICO Y
LA ELABORACIÓN PRIVADA Y SEMISECRETA DE LA POLÍTICA

Capítulo 7. 93
EL MENSAJE POSIBILISTA

Capítulos. 107
EL ESCENARIO Y LA LÓGICA DE LA EXTORSIÓN POLÍTICA.
EL GOLPE DE MERCADO

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES 115


Introducción
LA DEMOCRACIA EXCLUYENTE*
Con el último traspaso presidencial de fines de 1999, el régi-
men democrático en la Argentina parecía haber aventado defini-
tivamente los viejos fantasmas que determinaron su crónica ines-
tabilidad durante más de medio siglo y finalizado un largo y com-
plejo período de transición. El sistema institucional que se man-
tenía vigente tenía una serie innumerable de limitaciones pero
I
se mantenía estable, funcionaba razonablemente bien y parecía
prácticamente consolidado. De ese modo, la estabilidad republi-
cana, la participación electoral y el respeto de la soberanía po-
pular se presentaban en el plano político como el polo opuesto
del prolongado y complejo proceso social de decadencia, empo-
brecimiento, fragmentación y segmentación que venía sufriendo
la mayoría de la población desde mucho tiempo atrás.

* Este trabajo reúne los resultados de dos investigaciones sucesivas denominadas "¿Demo-
cracias impotentes o cómplices?"y "El régimen político de las democracias excluyentes". La
primera se publicó en el N" 11 de la Revista SOCIEDAD de la Facultad de Ciencias Sociales
de la Universidad de Buenos Aires y la segunda se publicará próximamente en el N° 9 de la
Revista SOCIOHISTORTCA del Instituto de Investigaciones Sociobistóricas de la Universi-
dad Nacional de La Plata.
ALFROO R. PUCCIARELLI L A D E M O C R A C I A QUE T E Ñ Í M O S

Se trataba de una contradicción entre sociedad y política que tenido y desnaturalizando sus objetivos. Ya no pensamos, como
no ha encontrado resolución todavía e impone, por esa causa, la en la década del ochenta, en la existencia de democracias "bo-
siguiente interrogación ¿cuál es la naturaleza del vínculo que se bas", "imperfectas", "impotentes" o "de baja intensidad"; tam-
ha ido estableciendo a lo largo de la última década entre el pro- poco en democracias sólo corruptas e ineficientes enganchadas
ceso de empobrecimiento y exclusión social provocado por la por complicidad o comprometidas por omisión con la degrada-
implantación de un nuevo tipo de "capitalismo salvaje y ción social, sino en otra cosa sensiblemente diferente: en la ex-
depredatorio" y el renovado proyecto de participación ciudada- pansión de un nuevo entramado político institucional que, acom-
na asociado a la construcción de un nuevo tipo de régimen polí- pañando la exclusión social con la expropiación y el despojo de
tico democrático, estable, legítimo y dotado de capacidad para todo aquello que constituye la identidad social, cultural y políti-
gobernar?. Dicho de otro modo, la creciente insatisfacción so- ca de los sectores subalternos, se transforma en un estratégico
cial de una porción cada vez mayor de la población, no expresa- instrumento de producción del proceso de declinación econó-
da todavía en claros términos políticos, genera un nuevo tipo de mica, decadencia social y descomposición institucional que ha
amenaza que reinstala, de un modo acuciante y diferente, el vie- venido sufriendo el país durante los últimos 25 años. Para tratar
jo dilema histórico de la democracia: la creación de un punto de de demostrarlo, trataremos de interpretar algunos de los innu-
equilibrio posible entre la generación permanente de posiciones merables acontecimientos ocurridos durante el lapso que va en-
sociales desiguales y asimétricas y la proclamación, también per- tre el desarrollo de la campaña electoral que culminó con el triunfo
manente pero incongruente, de derechos igualitarios en el ejer- de "La Alianza" hasta la finalización de la primera etapa del
cicio de la política. O la igualdad política trasciende su propio nuevo gobierno del Presidente De la Rúa, a comienzos del año
ámbito y se legitima al promover desde el Estado la disminución 2001. Utilizaremos como apoyo empírico las descripciones e
de la desigualdad social o, por el contrario, la desigualdad social interpretaciones elaboradas por protagonistas, periodistas y
se exacerba, poniendo aún más distancia real respecto de los analistas políticos durante todo ese tiempo.
postulados igualitarios de la proclama liberal-democrática, ge-
El término "expropiación" que hemos utilizado no se refiere
nerando demandas por dentro y por fuera del sistema
a la ganancia que surge de la explotación del trabajo ajeno, pro-
institucional.
pia de la organización social de la producción capitalista, ni a
Por ese camino, parece inevitable el inicio de un nuevo pro- ninguna otra forma de apropiación "tradicional" asociada a ella,
ceso de degeneración del sistema democrático. Eliminada la lu- sino al "despojo", es decir a la exacción de bienes ya obtenidos y
cha contra la amenaza del golpe militar y también, por ahora, a la eliminación de conquistas sociales ya consagradas, conside-
contra la militarización del régimen político que caracterizó pe- radas una parte del sistema de pertenencias de los sectores so-
ríodos anteriores, la democracia perdura, se fortalece y se legiti- ciales expropiados, los "despojados". Aunque la mayor cantidad
ma, en la actualidad de un modo paradojal: vaciándose de con- de bienes expropiados son de carácter económico (ocupación,

1n
AlFRDO R. PUCCIARElll LA D E M O C R A C I A OUE T E N E M O S . . . .

salario directo, salario indirecto, etc.) los procesos que culminan eliminando resistencias potenciales y haciendo definitivamente
en la exacción y el despojo no son procesos predominantemente viable un severo plan de reformas estructurales que, a pesar de
económicos, son fundamentalmente político estatales, y esto por atentar directamente contra el sistema de intereses económicos,
dos razones. En primer lugar, porque la mayoría de esos bienes y sociales, políticos y culturales de los sectores populares, fue im-
beneficios obtenidos fueron producto de la concepción de inte- puesto sin generar oposiciones serias ni conflictos perdurables.
gración social y desarrollo industrial mediante la ampliación del
Esa gran ausencia explica, seguramente, el hecho de que no
mercado interno que puso en marcha el gobierno peronista, des-
se haya visualizado todavía un hecho fundamental para la ade-
pués de la segunda posguerra. En segundo lugar, porque durante
cuada comprensión de la relación entre sociedad y política en
el período posterior, la adhesión al Líder, a la doctrina justicialista
nuestra época: a diferencia de otras formas de exacción del tra-
y la participación en las variadas formas de resistencia civil y
bajo ajeno, la "expropiación" genera "despojo" a través de me-
política, constituyeron el pilar fundamental de la asombrosa for-
canismos explícitos que no pueden mantenerse velados ni ocul-
taleza con que los sectores populares y la clase obrera defendie-
tos, como sabemos que ocurre con los primeros. Por esa razón,
ron sus conquistas de las amenazas permanentes de expropia-
el elenco gubernamental ha debido desarrollar complejas estra-
ción que ejercieron cambiantes coaliciones civiles, militares y
tegias políticas y discursivas que, en la aparente simplicidad con
cívico militares, después del golpe militar del año 1955.
que se presentan, ocultan una hasta ahora indescifrable red de
El éxito de la fuerte ofensiva empresarial y estatal contra las pactos secretos, relaciones espurias y diversos tipos de anorma-
conquistas de las clases populares, profundizado durante el pe- les y amorales arreglos interinstitucionales, como la ha demos-
ríodo democrático, se debe, precisamente, a que pudo prolongar trado, entre otras tantas cosas, el denominado "escándalo de los
y consolidar los grandes objetivos del triunfo político militar de sobornos en el Senado de la Nación" (O. Rígoli, 2000).
la última dictadura, librando posteriormente una prolongada y
Sabido es que durante la gestión del "menemismo" y del pri-
muy compleja confrontación ideológica y política con las orga-
mer período de la Alianza, la clase obrera y los sectores más
nizaciones populares en todos los ámbitos de la sociedad. La
directamente perjudicados por la aplicación sistemática de "po-
historia de la larga y exitosa contraofensiva llevada a cabo por el
líticas de expropiación", sirvieron de soporte político-electoral
bloque social nucleado alrededor de la derecha empresarial-mi-
del nuevo bloque social dominante y que dieron consenso explí-
litar del período de la dictadura y del eje político-empresarial
cito a la dirección neoliberal-conservadora, adoptada por am-
neoliberal después de la restitución democrática, así como su
bos gobiernos durante más de una década. Sostuvieron
relación con los grandes cambios operados en el contexto inter-
pertinazmente con su opinión, con su desmovilización, con su
nacional, no ha comenzado a relatarse todavía. Tampoco se ha
retaceado apoyo a los tímidos intentos de oposición, generados
analizado el papel que ha jugado el régimen político del sistema
por algunos grupos sindicales, movimientos sociales y pequeños
propiamente democrático en la realización de esos objetivos,
partidos políticos minoritarios la orientación política del gobier-
AlFRDO R. PUCCIAREUI LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS. ...

no peronista y, cada vez que fueron convocados, apoyaron con sobre el rol activo que juega la democracia en la modelación de
su voto la implantación de medidas específicas que redujeron esas conciencias, aunque los hipotéticos mecanismos a descu-
brutalmente sus anteriores conquistas. Hace un tiempo, Luiz brir y los efectos sean diferentes. Puede reformularse, entonces,
Ignacio Lula da Silva, después de su última derrota electoral como del siguiente modo: ¿cómo actúa la política y el gobierno demo-
candidato a presidente del Brasil, planteó tal contradicción bajo crático para orientar conductas que atacan los propios intereses
la forma de un interrogante. Parafraseando sus términos podría de las clases populares, apoyando a movimientos y partidos que
presentarse del siguiente modo: ¿Por qué razón en este encuadre los contradicen explícitamente?
democrático actual, las víctimas pierden su propia memoria, ol-
Llevada a su límite, la política expropiadora diseñada por
vidan su trayectoria, desestiman las propias luchas del pasado y
nuestro Estado y ejecutada por una gran variedad de actores
apoyan políticamente o votan periódicamente a sus verdugos
diversos, genera en los sectores más desposeídos de la sociedad
directos y más evidentes?. una grave situación de exclusión temporal que se está convir-
El tema es sumamente complejo, pero para comenzar a cons- tiendo últimamente, al calor de los sucesivos planes de ajuste y
truir una respuesta es necesario definirlo dentro de un contexto .reiteradas crisis económicas, en una grave situación de exclu-
más amplio. Hay que volver a analizarlo con otra perspectiva, sión permanente, en pleno proceso de expansión. La lógica del
resaltando el papel que ha jugado la política desarrollada en de- despojo amplía el campo de la pobreza, transforma una parte de
mocracia, y la democracia misma, en la instalación de esa con- la pobreza en indigencia y marginalidad y a la marginalidad indi-
tradicción entre intereses materiales específicos y directos y la gente en exclusión. Por esa causa, es sumamente probable que
conducta política de las clases populares. En esa redefinición, uno de los rasgos definitorios de la sociedad argentina del mo-
habría que tomar distancia, a la vez, de dos visiones críticas tra- mento actual y fuente de una gran variedad de problemas socia-
dicionales que se implican mutuamente, aunque muchas veces les diversos tenga plena relación con la construcción de situa-
han sido planteadas por separado: las que consideran a la demo- ciones de exclusión, en las que se combinan en forma diversa la
cracia una práctica política institucional formal y excluyente de privación material y el despojo de su autonomía personal y de
la verdadera participación de las clases populares en el poder todo aquello que formaba parte de su poder simbólico. Por lo
político y el Estado y aquéllas otras que, sin descartar lo ante- tanto, el despojo viene a ser respecto del modelo político-demo-
rior, enfatizan mucho más el efecto "ilusorio" de integración- crático, lo que la corrupción al modelo corporativo-estatal, el
participación de toda la sociedad, en la toma de decisiones es- empobrecimiento-exclusión al proceso de decadencia social y la
tratégicas que hacen al futuro de la Nación. Esta toma de dis- desocupación, el endeudamiento, la concentración-
tancia respecto a esas perspectivas, que tendrán que ser analiza- extranjerización del capital, etc., al modelo de acumulación
das profundamente en otra oportunidad, debe servir en cambio, neoliberal.
para retomar y reforzar los interrogantes que se han planteado
La exclusión es, por tanto, el resultado de una producción
r AlFRDO R. PUCCIAREUI

social compleja en la cual intervienen el Estado, la dinámica del


propio mercado y también el régimen político. Todos se hallan
imbricados y mutuamente comprometidos en el agravamiento
de la "cuestión social", aún en su forma más extrema, la exclu-
sión social. Para hacer patente la enorme responsabilidad que
tiene la producción política democrática en ese proceso, es decir
en la articulación que hoy observamos entre despojo material y
despojo simbólico de los sectores populares, denominamos "De-
mocracias Excluyentes" a este nuevo tipo de democracias pro-
ductoras de exclusión.

Capítulol.
EL VACIAMIENTO DE LA POLÍTICA PUBLICA Y LA VIRTUAL
ELIMINACIÓN DEL DEBATE ELECTORAL
La profundización del proyecto neoliberal que trajo consigo
el Plan de Convertibilidad brindó respuestas circunstancialmen-
te positivas a algunos de los obstáculos que venían trabando el
funcionamiento de la economía desde mucho tiempo atrás, pero
no pudo resolver ninguno de los problemas endémicos que ha-
bía generado en su momento la estrategia de crecimiento basada
en la expansión del mercado interno y en la industrialización
sustitutiva de importaciones (A. Pucciarelli, 1999). Todas las
dificultades que se mantuvieron relativamente ocultas durante
el primer ciclo exitoso del Plan de Convertibilidad, comenzaron
a emerger ni bien aparecieron los efectos de la crisis mexicana y
se transformaron en problemas casi irresolubles en el momento
en que Brasil, nuestro socio principal del mercosur, decide ensa-
yar un camino diferente y devalúa su moneda para enfrentar su
propia crisis económico financiera.
En efecto, la imposibilidad de superar el estancamiento eco-
A I F B O O B. P U C C I A R E U I
LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS.

nómico que generó el cambio de contexto inducido por la deva- radores de grandes momentos políúcos que en los regímenes
luación brasileña se transformó en una profunda recesión a fines democráticos tienden a coincidir, a su vez, con los períodos elec-
del año 1999. La muy previsible modificación de la tendencia torales. En tales ocasiones, se definen las cuestiones priorita-
expansiva de la primera etapa de la "convertibilidad" volvió a rias, se elaboran diagnósticos, se confrontan interpretaciones y,
enfrentar aún más dramáticamente a la sociedad argentina con a través de las propuestas de los candidatos, se arma un panel
sus viejos dilemas históricos: inestabilidad, crecimiento cíclico, con las soluciones posibles. Una parte del electorado se mantie-
vulnerabilidad externa, deuda externa, desindustrialización, etc., ne relativamente indiferente y toma sus decisiones simplemente
aunque severamente agravados en esa circunstancia por la acu- por lealtad a antiguas y complejas tradiciones partidarias pero,
mulación de los perversos efectos económicos, sociales e otra parte, opta de un modo diferente, teniendo en cuenta, de un
institucionales que fue generando durante su etapa de agota- lado, el tipo de cuestiones prioritarias definidas por los candida-
miento el modelo neoliberal. La vulnerabilidad externa se había tos y, del otro, los programas y las acciones propuestas para lle-
convertido en crisis de la balanza comercial y de la balanza de varlas a cabo. Es posible identificar a la inmensa mayoría de las
pagos e, indirectamente, en crisis fiscal. La deuda externa se había elecciones realizadas en la historia Argentina y, especialmente, a
transformado en endeudamiento. El modo de crecimiento cícli- las que integran el "período de transición" iniciado después de
co unido a la estrategia de "primarización" de la economía y de la última dictadura militar, por la construcción de grandes esce-
"crecimiento invertido" (R. Lavagna, 1996) había agudizado has- narios políticos en los cuáles adquirieron tanta importancia los
ta límites intolerables los problemas de la desocupación. El pro- grandes protagonistas como las grandes cuestiones que le daban
ceso de expropiación-concentración de los ingresos se había ace- forma a los debates y a las propuestas en cada circunstancia.
lerado y generado un nuevo tipo de "cuestión social" que combi-
Siguiendo esa tradición, la última convocatoria electoral pre-
naba de un modo perverso, por primera vez en la historia de nues-
sidencial debería haberse convertido en una ocasión propicia para
tro país, caída general de los ingresos con expansión de la desocu-
entablar una amplia controversia sobre los modos de enfrentar y
pación, crecimiento de la pobreza, ampliación de la marginalidad
resolver los complejos problemas que dejó como herencia la pro-
y transformación de la marginalidad en exclusión. La crisis fiscal
longada gestión del gobierno menemista: ¿Existía la posibilidad
no sólo amplió el endeudamiento, también puso en crisis, cuando
de modificar sustancialmente el modelo de desarrollo capitalista
no en estado de colapso al sistema de salud, al sistema educativo,
que nos había conducido a esta especie de callejón sin salida?
a la seguridad social, al sistema de seguridad personal y, en fin, a
¿O era más conveniente mantener sus componentes esenciales
todos los servicios sociales que dependen directa o indirectamen-
modificando, mediante políticas estatales activas, los aspectos
te del buen funcionamiento de las instituciones del Estado.
más regresivos de su modo de funcionamiento? ¿Era posible
Es habitual suponer que la acumulación de problemas de tanta modificar aspectos centrales de la nueva "cuestión social" sin
envergadura provocan conflictos, controversias y debates gene- encarar profundas transformaciones de los mecanismos implan-
AlFRDO R. PUCCIARELll U D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . . . .

tados de producción, distribución y apropiación de los bienes confrontación de propuestas sino la propia identificación de las
materiales y simbólicos disponibles? ¿O los problemas sociales grandes cuestiones del momento.
tienen una serie de causas y especificidades que no derivan del
Como si se les hubiera contagiado el estilo distante, frivolo y
funcionamiento de los mecanismos de distribución de la riqueza
superficial que exhibió el elenco gobernante saliente durante los
y pueden ser corregidos sustancialmente con políticas estatales
diez años de su gestión, tanto los partidos como los principales
adecuadas e independientes de la dinámica de la economía? ¿O,
candidatos establecieron un acuerdo tácito respecto a las carac-
en definitiva, los problemas sociales e institucionales serán co-
terísticas dominantes de la confrontación: evitar las convocato-
rregidos automáticamente y gradualmente por el mercado a tra-
rias., actos y movilizaciones, ocultar l.is propias ideas, no criticar
vés del "efecto derrame", es decir, por la intensificación del cre-
las ideas de los opositores, y sólo presentar argumentos
cimiento económico, y requieren mientras tanto políticas socia-
circunstanciales, dictados por la necesidad de mejorar las posi-
les y estatales de "contención" de los sectores "más
bilidades de triunfo que fue señalando periódicamente la
desfavorecidos", tal como lo plantean la mayoría de los organis-
encuestología electoral. Fueron reemplazando, de este modo, la
mos internacionales?
tarea propiamente política de la contienda electoral por un in-
Sin embargo, en abierto contraste con todas las experiencias terminable forcejeo para acceder a los roles más destacados den-
anteriores, la última campaña parece haber marcado el punto tro del espectáculo telepolítico, para mejorar su posiciones den-
culminante de un agudo proceso de vaciamiento de ideas y pro- tro de los espacios de poder a conquistar, o para sumar votos
yectos políticos, cubierto bajo el manto de un sofisticado dis- circunstanciales, mediante alianzas también circunstanciales,
curso acerca de los estrechos límites que, al diseño de proyectos basadas en el reparto de esos espacios de poder. "La política no es
destinados a regenerar el tejido social, le ha puesto tanto la mo- sino el nombre algo arcaico (con que mencionamos) las disputas entre quie-
dificación del contexto internacional como la fuerte relación de nes buscan manejar una máquina administrativa neutral, sometida a la
dependencia generada por las crisis y el crecimiento incontrola- racionalidad técnica y ajena a toda voluntad creativa..." (J. Dotti, 1999,
do de la situación de endeudamiento (J. L. Machinea, 1998). p. 6).
Frente a la extrema complejidad de problemas acumulados que
"La desesperanza artua/ -dice, el columnista C. Gabeta (1999)-
hemos venido reseñando brevemente, la clase política ha cons-
proviene de que la clase política ha abandonado el proyecto de República.
truido durante la última gran elección presidencial, por primera
Muchos se ofenderán al leer esto, pero ningún republicano eludiría el plan-
vez en la Argentina, un escenario asombrosamente simplificado,
teo de los principales problemas tal como nuestros políticos progresistas lo
un tipo de espectáculo mediático que responde, a su vez, a la
hacen desde años; ninguno considera razonable ni digno que la campaña
reorganización audiovisual de la esfera política, donde el rol electoral haya comentado por un 'debate' -que cuesta mucho dinero- sobre
dominante lo desempeña la "imagen" física, y también simbóli-
la condición de aburrido de uno de los candidatos". Sin embargo, lo
ca, de los candidatos y se excluye, deliberadamente, no sólo la que es motivo de escándalo para algunos liberales republicanos,
AlFRDO R. PUCCIARELU LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS. ...

se transforma en un signo positivo de afirmación de un nuevo tos gremiales. "Lo fundamental es recuperar la confianza en nosotros
tipo de democracia procedimentalista para otros liberales con- mismos"., manifestaba A. Piccinini, un legendario dirigente gre-
servadores: "Cuando votemos el 24 de octubre, más que una platafor- mial clasista y combativo, en un reportaje donde analiza los gran-
ma o un partido estaremos eligiendo un carácter. Más que una plataforma des cambios operados en las organizaciones gremiales durante
o un discurso escogeremos un hombre, con sus virtudes y defectos al frente los últimos quince años y el proceso de "desmovilización" y de
del Astado" (M. Grondona, 1999 a). Analizando las elecciones "despolitización" de la clase obrera y los sectores populares (L.
legislativas de 1997, C. Altamirano ya había llegado a conclu- Bruschtein, 1999). El virtual abandono de las consignas
siones similares y les adjudicaba, además, otro rasgo caracterís- reivindicativas, unida a la pronunciada disminución de los recla-
tico, el inmediatismo: "enfrentamos, por primera ve%¡ un período en mos y demandas populares, puede aportar una clave para enten-
que la política no es asistida por una visión teleológica de la historia, ni der no sólo la igualación de los discursos y el corrimiento hacia
del progreso, ni de la revolución. La caída de la idea de futuro, asonada a la derecha de los partidos mayoritarios sino el altísimo grado de
la crisis de la idea de progreso, trastorna el modo en que habitualmente convivencia y de estabilidad institucional democrática que ca-
nos hemos representado la política" (1998, p.22). racteriza a este final del proceso de transición. "Lo lógico sería que
los millones de (nuevos) pobres... hubiesen aprovechado sus votos para
Es necesario poner de relieve que este ominoso desplaza-
imponer candidatos dispuestos a triplicar los impuestos a las ganancias o,
miento hacia las luchas de la ingeniería electoral se desarrolla
cuando menos, hacer que el perfil tributario argentino se asemejara al
frente a una asombrosa pasividad de la inmensa mayoría de las
sociedad y de sus fuerzas sociales representativas que no presio- escandinavo. Pero... lejos de hablar de redistribución, los tres candidatos
principales se dieron el gusto de plantear la necesidad de reducir impues-
nan ni reclaman ni se manifiestan pidiendo un cambio de lo?
contenidos ni de los procedimientos de la actividad política. El tos, bandera derechista si las hay que, por arte de birlibirloque, se vio
transformada en una aspiración progresista" Q. Nielsen, 1999).
extraordinario éxito de la estrategia "vacía" de la Alianza electo-
ral y el perfil definidamente conservador de su candidato triun- Junto con el vaciamiento de los debates políticos, fue relati-
fante (J. Morales Sola, 1999) no pueden ser explicados si no se vamente fácil observar otro nuevo fenómeno: la eliminación de
tiene en cuenta, además, que reflejan de algún modo el estado las históricas diferencias de estilos y de proyectos políticos que
de ánimo deprimido y la grave ausencia de expectativas de cam- siempre enfrentaron, en la escena electoral, a los dos
bio de una gran parte de la población (M. Novaro, 1999). agrupamientos partidarios dominantes. Se vio claramente, ade-
más, que en esa especie de danza de las grandes coincidencias
La evidente apatía que acompañó a todo el proceso electoral,
subyacía un acuerdo tácito sobre la necesidad de mantener vi-
obedeció a diversos tipos de causas; algunas son producto tanto
gente e inmodificados los parámetros fundamentales del actual
de la sensible disminución de las tradicionales movilizaciones
modelo económico e intocables los complejos mecanismos de
de apoyo a las demandas populares como al cambio de estilo y
poder económico y social que continuaban impulsando los pro-
contenido de las luchas sociales y, especialmente, de los conflic-
AlFRDO R. PUCCIAREUI LA DEMOCRACIA QUE T E N E M O S

cesos de redistribución regresiva del ingreso, de exclusión y de confirmarlo el discurso que ensayó ayer el presidente de la delegación del
polarización social (E. Aliberti, 1999). El punto culminante de FMI, Claudio Loser" Q. Velázquez, 1999). En un reportaje publi-
este proceso fue la exposición conjunta que debieron realizar los cado pocos días después,]. Llach (1999), ex miembro del equi-
expertos nominados como posibles ministros de economía de po económico del ex ministro Cavallo y uno de los principales
los dos principales candidatos frente a los representantes de la intelectuales de la ultraliberal Fundación Mediterránea, hace tres
banca internacional en Nueva York. Allí, se esforzaron en poner importantes afirmaciones que permiten llegar, desde una posi-
de relieve las grandes coincidencias básicas interpartidarias que ción totalmente opuesta, a la misma conclusión: Machinea como
se habían logrado en la Argentina sobre el futuro de la gestión Remes Lenicov tienen muy clara la idea de no retroceso. Existe
económica y especialmente, sobre el resguardo de las reformas un consenso muy importante sobre la economía para Argentina,
realizadas por la gestión anterior y sobre el puntual cumplimien- casi sin precedentes históricos. El consenso político a favor de
to de los compromisos financieros ya contraídos. sostener las grandes líneas de la política económica surgió por el
disciplinamiento que impusieron los mercados. Los grandes
Poco tiempo antes, los mismos personajes ya habían realiza-
inversores pondrán un límite al próximo gobierno para encarar
do varios ensayos generales de representación frente a una clase
políticas que no se ajusten a su gusto.
muy similar de espectadores-observadores. "Acaba de verse en
Rueños Aires -afirmaba el columnista político de Página/12- a los Ambos acontecimiento muestran, además, cómo se manifies-
economistas de los principales candidatos presidenciales rindiendo examen tan en la práctica los nuevos "consensos amplios" interpartidarios
ante los banqueros, que los convocaron para medirles la temperatura en de las democracias neoliberales. Al analizarlos, I. Cheresky pre-
público, a la vista de todos. Hay que ser especialista para distinguir las fiere denominarlos "consensos blandos" porque muestran con-
diferencias, si las hay, entre los examinados, pero a todos quedó en claro lo tornos indefinidos y dice, son "más proclives a la preservación del
que quieren los convocantes: menos Astado y más disciplina laboral... más statu quo que interesados en las reglas del juego y en los valores democrá-
de lo mismo" Q. M Pasquini Durán,1999 a). "Presión internacio- ticos. Provienen de una vieja concepción conservadora de la democracia que
nal para profundizar el ajuste", "El FMI les toma examen a coloca en el centro el tema de la gobernabilidad, es decir, de la democracia
Duhalde y De la Rúa" y "El organismo pide garantías para la como un sistema de equilibrios y negociación regidos desde el poder del
transición política", dice en el encabezado de su columna el Estado" (1998, p.35). Como veremos más adelante, es también
analista económico del diario Clarín (M. Bonelli, 1999). Dos días un consenso antipolítico, o que produce un vacío político, por-
después, otro especialista del mismo diario titula su columna: que subordina la política a la economía, reniega explícitamente
"El mercado vota primero...Los empresarios apoyan los planteos del concepto de representación política y tiende a desplazar la
del Fondo" y agrega en su análisis de la semana: "(El ministro de clásica confrontación social expresada en el enfrentamiento po-
Economía) Raque Fernánde^ no es el único que agita el fantasma de un lítico hacia un nuevo tipo de competencia de saberes. "Se suele
golpe de mercado como herramienta de negociación política... Así parece discutir —y coincidir- acerca del paupérrimo espacio que la economía le dejó
LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...
ALFRDO R. PUCCIARELLI

a la política. En realidad, viene a ser un eufemismo por el modo en que los no es bandera de nadie. Quizás, entonces, deba ser nuestro tema en el
monumentales dueños de la riqueza desplanaron a los dirigentes políticos, mismo sentido en que juicio y castigo a los culpables fue un reclamo levan-
en general, de la toma de decisiones centrales (o bien de cómo éstos se tado por las organizaciones de derechos humanos... en la época de la dic-
allanaron a aquellos)" -afirma un columnista del diario Página/12- tadura" (el subrayado es nuestro) (C. Altamirano et al, 1999). En
y concluye que si en términos de la pobreza de ideas, la campaña esa última posición, ya se había instalado el sociólogo J. Nun
electoral de 1995 parecía habernos llevado hasta el punto más (1999) cuando advertía infructuosamente, en un artículo perio-
bajo, esta campaña ha vuelto a superar nuestra capacidad de asom- dístico publicado en plena campaña electoral que, si no había
bro porque "ya no se trata de lo pobre de la discusión sino que directamente intención de encarar grandes cambios, era aún posible modificar
no se discute nada" (E. Aliberti, 1999 b). levemente la injusticia distributiva reintegrando, al menos, el
impuesto a la herencia, eliminado durante la última dictadura
Así resume la posición de la Alianza que resultó vencedora
un analista del resultado electoral: "Por el momento, la sorprenden- militar.
te, dudosa y antivoluntarista solución (de la cuestión social) es la de reto-
mar el crecimiento económico, con variaciones en su modalidad pero evitan-
do el tratamiento de reclamos de justicia distributiva" (I. Cheresky,
1999). Cambiando ideas sobre las características de la campaña
electoral, un grupo de destacados intelectuales independientes
elabora la misma interpretación y extrae una notable conclusión
que pone aún más de manifiesto el proceso de omisión de ideas
y propuestas que caracterizó tanto a la actividad política, como
a la oferta electoral. El proceso de redistribución regresiva del
ingreso y empobrecimiento de los sectores populares que con-
dujo al actual estado de polarización social, afirma, es el tema
que reclama soluciones más urgentes en el momento actual. Sin
embargo, ese tema no fue considerado en la campaña ni se toma
como punto de partida para impulsar propuesta alguna de go-
bierno, como podría ser, por ejemplo, la modificación de la es-
tructura impositiva nacional que es una de las más regresivas
del mundo periférico. "De eso no hablan los Radicales pero tampoco
los dirigentes del Frepaso, ambos son, en materia impositiva, completa-
mente conservadores... De este modo, la redistribución por vía impositiva
Capítulo 2.
El ROL DE LOS POLÍTICOS Y DE LA POLÍTICA
EN LA NUEVA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA
Como se ha visto, el comienzo del período de consolidación
nos muestra un tipo de democracia que parece necesitar para
sobrevivir pacíficamente un muy bajo nivel de conflictos socia-
les, de demandas populares y, sobre todo, un proceso
multifacético de licuación de los términos tradicionales de la
confrontación electoral democrática. Los aspectos mas relevan-
tes de este proceso son el vaciamiento de las ideas, el acerca-
miento hacia las ideas conservadoras de los partidos populares,
la adopción mayoritaria de un cierto tipo de ideología "posibilista"
y la aparición de un nuevo elenco de políticos pragmáticos que
no confrontan entre sí para imponer proyectos sino para obtener
espacios de poder.
Para el actual liberalismo conservador de nuestros países
periféricos, el propio concepto de consolidación democrática sólo
puede ser utilizado cuando, en situaciones como la que estamos
analizando, el cambio de elencos gubernamentales después de
ALFRDO R. PUCCIAREUI U D E M O C R A C I A QUE TENEMOS. ...

una gran elección significa solamente un cambio en el estilo de der, etc., pero tiene su causa fundamental en la expansión de la
ejercer la administración de la cosa pública, sin incidir sobre nin- "sociedad de mercado". Con este desplazamiento, la política no
guno de los centros neurálgicos del poder económico y social. sólo tiende a perder el carácter de actividad dominante y casi
En función de ese objetivo, M. Grondona (1999 b y 1999 c) exclusiva que había detentado en el pasado para procesar y or-
elabora y difunde, al promediar la campaña electoral, en su co- denar la resolución de conflictos y contradicciones sociales, sino
lumna semanal del diario ultraliberal La Nación, una especie de que también deja de constituir el lugar soberano de creación, de
teoría de la consolidación de la democracia que se desarrolla en confluencia y de confrontación de proyectos, propuestas y em-
tres etapas. De acuerdo a esa interpretación, en la primera el presas políticas relacionados con el futuro imaginado. Esa enor-
presidente Alfonsín pone los cimientos de un tipo de "democracia me pérdida de poder social, sumada a un conjunto de nuevos
pluralista y tolerante", sensiblemente diferente a todas las expe- factores sociales y culturales que mencionaremos más adelante,
riencias anteriores que se registran en la historia Argentina. En la vuelve impotente para frenar el proceso de virtual decadencia
la segunda, la extensa gestión del presidente Menem crea las en que se encuentra su propio ámbito específico: las institucio-
bases indestructibles de un nuevo tipo de capitalismo neoliberal nes y actividades públicas, la intervención participativa, los
de mercado, estable, previsible, con capacidad de crecimiento y agrupamientos colectivos, el compromiso social y los valores
totalmente integrado al nuevo mundo globalizado. En la tercera solidarios (N. Lechner, 1996).
(que para esa época no había comenzado todavía), se debería El vacío de ideas y recursos de la práctica política basada en
encarar el gran cúmulo de tareas pendientes que dejaban los pro- esos fundamentos del pasado no significa, sin embargo, una pér-
blemas todavía no resueltos por la economía ni por las institu- dida de todo fundamento. Ese vaciamiento opera como paso
ciones estatales, pero sólo bajo la condición de que sean conce- previo para otorgarle una nueva función: deja de establecer una
bidas como perfeccionamiento de un nuevo modelo de sociedad relación de "intercambio" con el mercado, a través del Estado,
ya consolidada y generada por la integración de los resultados para pasar a funcionar como intermediario, como vaso comuni-
obtenidos en las dos etapas anteriores. Dentro de ese nuevo cante, entre el mercado y la sociedad; actividad que consiste en
marco de consagración de lo ya obtenido debe ser interpretada extraer objetivos, criterios organizativos y valores propios de la
la aparente pobreza política de la campaña y especialmente, las producción mercantil para utilizarlos como fundamentos y pun-
imperceptibles diferencias programáticas mostradas por los dos to de partida de un vasto movimiento de reorganización mate-
candidatos principales.
rial, institucional y simbólica del conjunto de la sociedad.
El vaciamiento de ideas es, entonces, la consecuencia de la Si lo analizamos en su desarrollo, ese proceso de subordinación
subordinación de la política a la administración de las cosas, de durante el período de transición democrática en la Argentina pasa
los políticos a los portadores del saber técnico, de los represen- por cinco etapas. Comienza, primero, con una fuerte afirmación
tantes del pueblo a los delegados de los grandes centros de po- del poder transformador de la política en democracia y de autono-
ALFROO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A OUE T E N E M O S . ...

mía del Estado cuando ambas han sido legitimadas por la volun- poderes establece una nueva tendencia: a medida que transcurre
tad popular. Con la democracia se come, se cura y se educa afir- el tiempo el capital concentra cada vez más atribuciones para
maba el presidente Alfonsín durante la campaña electoral sin ad- decidir las políticas generales y particulares de inversión y, de
vertir empero que recibía una economía en franca declinación y ese modo, el tipo y el ritmo general del crecimiento económico;
un Estado fuertemente endeudado en un nuevo contexto interna- en el extremo opuesto disminuye en forma inversamente pro-
cional marcado por el ascenso irrefrenable del pensamiento porcional el radio de acción y el poder de decisión de la esfera
neoliberal. Se abre de ese modo una fuerte disputa entre el estado, político-estatal. El Estado cambia sus prioridades, abandona en
el "mercado" nacional y los organismos internacionales para diri- buena parte las políticas sociales y se dedica a desarrollar las
mir quien o quienes tienen el poder de decisión en última instan- funciones que le permiten encarar los problemas y conflictos
cia. La confrontación tuvo una serie de vaivenes pero finalizó, que surgen desde la sociedad pero cuidándose de no entorpecer
como es sabido, con dos estallidos hiperinflacionarios y sucesi- ni obstaculizar los procesos de acumulación y la marcha general
vos "golpes de mercado" que licuaron literalmente el poder es- de la economía. Las políticas estatales de mediano plazo tien-
tatal y obligaron al titular del poder ejecutivo saliente a adelan- den a desaparecer y las que se crean responden, en su mayor
tar seis meses la fecha de transmisión del mando presidencial. parte, a la visión estratégica de los grandes grupos empresaria-
Segundo, pleno reconocimiento por parte del nuevo elenco les; en el corto plazo se orientan especialmente por las señales
gubernamental del enorme debilitamiento del poder y la auto- del mercado. Uno de los mejores ejemplos de lo primero es lo
nomía del Estado y aceptación del nuevo tipo de correlación de que se ha dado en llamar la "teoría del derrame" o del "circulo
fuerzas sociales que produjo la disputa del período anterior. Con- virtuoso" que en el nuevo modelo se crea entre aumento de los
cluye que el Estado debe dejar de intervenir en la economía y beneficios, aumento de la inversión, aumento de la tasa de cre-
lleva a cabo un fulminante proceso de privatización de las em- cimiento y aumento de los niveles de ocupación y del bienestar
presas estatales y de eliminación de los controles y las regulacio- general de la población. Respecto de lo segundo, las "políticas
nes de la actividad económica por parte del Estado. Favorece la de ajuste fiscal" son causadas generalmente por la persistencia
organización de un nuevo tipo de economía capitalista autóno- de problemas estructurales irresueltos pero son justificadas por
mo y autoregulado que coincide con la adopción de la primera la necesidad de no inquietar, desalentar o desorientar a los mer-
etapa del "plan de convertibilidad monetaria". cados.

Tercero, comienza de ese modo a establecerse una nueva si- Cuarto, por esa causa los representantes de la voluntad popu-
tuación de mutua independencia entre economía y política, en lar van obviando sus orígenes y eventualmente el "mandato de
la cual se discute, por un lado, el crecimiento y el nuevo perfil de las urnas" para transformarse en meros administradores de la
las actividades productivas y por otro, el rol, el tamaño y la es- cosa pública, tal como lo celebran los intelectuales neoliberales
tructura de un Estado mínimo u óptimo. El nuevo balance de de la actualidad. Es necesario advertir, sin embargo, que los po-
ALFRUO R. PUCCIARELLI

IA D E M O C R A C I A Q U E T E N E M O S . . . .

líticos, representantes de distintos sectores de la ciudadanía con-


Estado no sólo debe adherir permanentemente a los postulados
tinúan reteniendo, todavía, una función de carácter esencial:
de autonomía de los mercados, de despolitización de los proble-
mantener vigente el buen funcionamiento del sistema electoral
mas sociales y de desideologización de los problemas políticos
y construir, por ese medio, un cierto consenso general sobre las
sino que debe autoneutralizarse para dejar ingresar nuevos crite-
virtudes de ésta nueva sociedad apoyándose en la recreación
rios, saberes técnicos y formas organizativas creadas en el ámbi-
constante de lo que algunos autores denominan "la ilusión demo-
to empresarial. Debe reformarse profundamente para pensar la
crática" (C. Lefort 1983 y H. Tarcus 1995). Eso le permite res-
producción de bienes sociales con los criterios de eficiencia y de
guardar un cierto nivel de autonomía que no siempre es un atri-
beneficio propios de la producción mercantil y de la racionali-
buto positivo. En la mayoría de las ocasiones, la construcción
dad empresaria. "En la reunión de la Asociación de Zancos Argentinos
de un nuevo patrón de legitimidad tanto para este tipo de socie-
los banqueros tomaron examen a los candidatos... insisten con la necesi-
dad como para estas funciones del Estado se torna una tarea
dad de un nuevo ajuste fiscal y piden modelos de gestión privada para el
ardua, cuando no imposible, en la medida en que las virtudes
Astado" (Campanario, Dátri y Borenstein, 1999), dice una cróni-
proclamadas del régimen contrastan con las múltiples experien-
ca de la campaña electoral de mediados de año.
cias de decadencia social y de privación individual que experi-
mentan los ciudadanos comunes cotidianamente. En esa con- Ese dramático cambio de las relaciones de poder entre
tradicción se instala aquello que la mayoría de los analistas de- financistas empresarios, el Estado, los partidos políticos y las
nomina la "crisis de la política y del sistema representativo". organizaciones sociales tiene una serie innumerable de manifes-
También de allí surge el problema central de nuestra reflexión: taciones, apenas exploradas todavía. Una de las expresiones más
¿cómo se construye consenso para la aceptación de un régimen provocadoramente "realistas" fue la aseveración: "G. Soros es en
que proclama eficiencia, racionalidad, progreso e igualdad de la actualidad más importante que la Confederación General del Trabajo"
oportunidades y desarrolla una tendencia por ahora irrefrenable lanzada unos meses atrás por G. Calvo, economista argentino,
a la concentración de la propiedad y del poder, indisociables de radicado en los Estados Unidos, asesor del Ministro de Econo-
la redistribución regresiva del ingreso y del aumento de la pobre- mía y candidato él mismo a Ministro en un eventual gobierno de
za y la marginalidad social? ¿qué papel juega en éste nuevo fe- la Alianza (J. Nudler, 1999). Ya no se trata sólo de la "subordi-
nómeno la adhesión casi incondicional al régimen democrático? nación" de lo político a lo económico, sino de la "subsunción"
de lo público en lo privado, de lo social en lo empresarial y de lo
Quinto, éste último momento se halla relacionado con la ac-
político en lo técnico administrativo. Así ha comenzado a cons-
tual campaña de las organizaciones empresariales, de todos los
truirse la nueva sociedad de mercado.
intelectuales neoliberales y de una buena parte de los funciona-
rios estatales por imponer lo que el Banco Mundial ha denomi- Esto explica, por otra parte, el nuevo carácter dominante que
nado "la segunda reforma del Estado". Para éste proyecto el tienen las posiciones adoptadas por los funcionarios del área eco-
nómica del Estado que han asumido el rol de "voceros interme-
ALFRDO R. PUCCIARELU

diarios" de esos organismos. En ese sentido resultan altamente El relato de una de las primeras reuniones del gabinete de
ilustrativos los razonamientos elaborados por el anterior Ministro ministros del Presidente De la Rúa nos muestra otra imagen
de economía Roque Fernandez para imponer un nuevo ajuste fis- elocuente del modo en que se van agudizando todas estas ten-
cal en medio de la campaña electoral. También el contenido de la dencias con el paso del tiempo y con el agravamiento de la situa-
autocrítica posterior, cuando manifestó en varios reportajes pú- ción económica del país1. Se trata de un acontecimiento breve
blicos haberse arrepentido de autorizar, bajo la fuerte presión que pero muy denso que permite varios tipos de lecturas, veamos.
ejerció una importante movilización popular, un aumento míni- Ya resultan inobjetables los "derechos adquiridos" de ciertos or-
mo del déficit fiscal para impedir una reducción del presupuesto ganismos internacionales para introducir propuestas de reformas
educativo (Fernandez Cañedo y Velazquez, 1999). En ambos se en la estructura o el funcionamiento de cualquiera de las institu-
dirige a la sociedad mostrando como han "castigado los 'mercados' la ciones del país y especialmente del Estado. Los mecanismos de
indisciplina fiscal y como son los peligros y amenazas que acechan al futuro "chantage" de esos organismos y de intermediación de las "au-
bienestar de los argentinos si los políticos aceptan reivindicaciones, legítimas toridades" económicas en el seno de los organismos decisorios
pero imposibles de satisfacer, j vuelven a recaer en los viejos vinos populistas del Estado resultan cada vez más explícitos y transparentes: en
del pasado. En relación con ello, afirma un cronista de los sucesos medio de la discusión con los ministros "no intermediarios" del
económicos de esos días "... Sin embargo, en esta ocasión las circuns- gabinete, el titular de la cartera de economía manifiesta que res-
tancias lo obligaron a llevar su estrategia hasta las últimas consecuencias: pecto al tema en tratamiento "pasa lo mismo que con la privatización
amenazó abiertamente con un golpe de los mercados, que podría frustrar del Banco Nación: ellos lo exigen y mientras nosotros no lo hagamos nos
los deseos de C. Menem de terminar su mandato en forma ordenada..." complica cada negociarían".
(J. L. Velazquez, 1999). Unos meses antes, el ministro de econo-
El contenido de las medidas que proponen esos organismos y
mía del nuevo gobierno había manifestado en otro extenso re-
defienden los funcionarios intermediarios, a veces responden a
portaje: ".. si se cambian las reglas del juego habrá golpe de mercado" (J.
la necesidad de producir algún saneamento en las cuentas fisca-
L. Machinea,1999). Para ver la estrecha colaboración y distribu-
les, pero en la mayoría de los casos revelan un avanzado proceso
ción de funciones que se da entre los funcionarios internaciona-
de compromiso con los intereses de las entidades empresarias y
les y algunos funcionarios estatales para asegurar la absoluta pri-
financieras del país y del exterior: sólo desde esa perspectiva
macía de la economía en la toma de decisiones políticas se pue-
puede entenderse que los términos del "chantage" de principios
den observar los variados movimientos, consultas y presiones
del año 2000 incluya medidas destinadas a disminuir los costos
llevados a cabo por Ter Minassian, la representante del FMI en
empresarios flexibilizando aún más el mercado de trabajo, redu-
Buenos Aires, durante el mes de mayo del año pasado, con el
cir el déficit estatal achicando el monto de la mayoría de los
objeto de apoyar las propuestas del ministro de economía y apun- haberes jubilatorios a cargo del Estado, ampliar el área de nego-
talar su posición dentro del gabinete del Pte. Menem (M. Bonelli,
cios financieros para el gran capital externo privatizando el Ban-
1999).
AlFRDO R. PUCCIARELU

co de la Nación, asegurar cierto nivel de impunidad para los


funcionarios del área financiera que, como Pedro Pou, presiden-
te del Banco Central, fueron denunciados ante la justicia por
favorecer dolosamente el proceso de concentración del capital
bancario provocando, sin justificación, la quiebra de ciertas en-
tidades pequeñas.

Si esto último es cierto, el proceso de colusión, de alianzas


por mutuo compromiso entre los funcionarios de los organismos
internacionales y cierto tipo de funcionarios y políticos naciona-
les se halla muy avanzado y parece que ya ha generado una com-
pleja red de resguardo y apoyo político institucional: el proyecto
de ley fue apoyado por ministros que son titulares de áreas muy Capítulos
diversas pero son economistas y provienen del riñon del LA DEMOCRACIA EXCLUYENTE Y LA CRISIS DE LA POLÍTICA
"stablishment". Los ministros y secretarios "no intermediarios" El indudable empobrecimiento de ideas que sufrió la política
plantearon el tema desde otra perspectiva y con más claridad: en su descentramiento, es decir, en su proceso de subordinación
"esto es impunidad para el stablishment" o "lo que pasa es que en cual- respecto de la instancia económica, generó una radical transfor-
quier parte del mundo esto sirve para hacer más eficiente el sistema finan- mación de las estrategias de los partidos políticos en la disputa
ciero pero acá se asocia con impunidad para Pedro Pou", Por último, electoral. Pero, la sustitución de la confrontación política por
todas las cuestiones j u n t a s muestran dramáticamente la los pactos secretos y consensos blandos establecidos entre los
indefección y la grave pérdida de autonomía que tiene actual- principales protagonistas ¿significa realmente un vaciamiento de
mente el Estado no sólo para fijar políticas sino para definir ob- la política como práctica social? Aunque la respuesta es comple-
jetivos y diseñar formas de funcionamiento de sus propias insti- ja, con los elementos que tenemos a nuestra disposición esta-
tuciones: "para nosotros la relación con el Raneo Mundial es una priori- mos inclinados a afirmar lo contrario: la frivolización del trabajo
dad; no podemos poner en tensión ese vínculo por prejuicios o sin argumen- político electoral es parte de un nuevo proceso que tiene dos
tos"'manifestó el Vicepresidente de la República casi al finalizar grandes componentes: de un lado es tributario de la privatización
la reunión.
del trabajo político y, del otro lado, el resultado de una nueva
estrategia de ocultamiento del contenido de la política que toma
la forma, o que es presentado, como pérdida, es decir, como
vaciamiento.
En efecto, la política no dejó de ocupar ni por un instante su
ALFRDO R. PUCCIAREILI LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . .

tradicional rol estratégico en la fijación de metas y contenidos bre los posibles proyectos de país para el futuro, ni de las dramá-
pero esa política, basada en ideas, elaboradora de diagnósticos y ticas pero inconsistentes confrontaciones sobre la decadencia
proyectos, se convirtió en práctica de un sólo sector de la socie- de las instituciones públicas.
dad, se elaboró en secreto y fue, además, privatizada. Lo que Los encargados de realizar ese trabajo de ocultamiento, encu-
antes era parte de un bien público por excelencia se transformó briendo esos complejos proyectos políticos antipopulares den-
en su contrario; lo contrario de lo público es lo privado y tam- iro de atractivas propuestas político electorales, son precisamente
bién lo secreto. Este proceso de privatización mantiene un alto las agrupaciones políticas y especialmente los dos grandes parti-
grado de productividad y se apoya en una ideología generadora, dos tradicionales, los únicos que han sido capaces de convocar
el neoliberalismo, utilizado como marco de referencia para cons- grandes mayorías electorales y alternarse en el ejercicio del po-
truir una compleja y exitosa estrategia de transformación social, der democrático a lo largo de la historia del siglo XX. Ahora
la "revolución conservadora". Convocado para hacer un balan- bien, lo novedoso de la forma en que se van combinando pro-
ce de la década menemista, el politólogo N. Botana decía en un yectos políticos no populares, prácticas electorales de los parti-
reportaje reciente: "Ya es una ideología eso de creer en la supremacía de dos mayoritarios y estabilización de los procedimientos y de las
la economía sobre la política. Pero si hay algo de lo que estoy seguro es de instituciones de este tipo de democracia, es el modo en que son
que la política no se retiró durante la década menemista. Todo lo contra- construidas esas estrategias a través de la frivolización de las
rio. Yo creo que los grandes cambios que ocurrieron durante la década campañas, del escamoteo de proyectos y del vaciamiento de ideas
menemista... fueron guiados por la política. Hubo un designio explícito de de las propuestas. Como no generan proyectos alternativos ni
hacer lo que se hi^o en la Argentina" (A. Roffo, 1999). apoyan explícitamente el modelo neoliberal, elaboran un men-
Ahora bien, esa ideología, esos significados y, sobre todo, el saje vacío, valga la paradoja, que descalifica a la política como
enorme paquete de propuestas políticas específicas generados práctica transformadora y elimina la capacidad de elaborar pro-
en nuestro medio, o tomados de alguno de los exitosos experi- yectos reparadores de las antiguas conquistas perdidas por los
mentos neoliberales realizados en el exterior se hallan, por su sectores populares. Por eso, más allá de las palabras y las prome-
contenido, en franca contradicción con los intereses, las necesi- sas generalizadoras, esta estrategia parece moverse en una sola
dades, las pretensiones y las expectativas de la inmensa mayoría dirección: desorientar, desinformar, desmovilizar, generar escep-
de la sociedad. Son, por lo tanto, inconfesables: no pueden ge- ticismo, impotencia y respeto sagrado al nuevo poder omnímo-
nerar un consenso electoral amplio ni aportar una base de legiti- do e indestructible que detentan "los otros".
midad estatal más o menos permanente. Por esa causa, son ela- Ese modo de hacer política, que se ha puesto muy en eviden-
borados en secreto por grupos privatizados y escamoteados a la cia durante las últimas campañas electorales pero que viene sus-
franca consideración de la opinión pública mayoritaria. Tampo- tentando desde su última reimplantación un modo particular de
co forman parte de los debates, por otra parte inexistentes, SO- consolidación del régimen democrático ha entrado en crisis y no
ALFRDO R. PUCCIAREUI U D E M O C R A C I A QUE TENEMOS. ...

parece tener posibilidades de recuperación. Antes de que ello ( opción de la democracia directa, en el otro, la democracia
ocurriera algunos autores plantearon el problema de la fractura dclegativa; entre ambos, la democracia participativa (propuesta
irreparable que separa a la inmensa mayoría de la sociedad de relativamente reciente no implementada todavía) y, la que a no-
sus propios dirigentes y representantes políticos como efecto de sotros nos interesa, la democracia representativa propiamente
una severa "crisis de la política". El concepto de "crisis de la dicha, versión canonizada y adoptada tanto por los regímenes
política" o "crisis del sistema político" proviene de distintos más antiguos, sólidos y estables del planeta, como por ese con-
enfoques teóricos y temáticos y hace referencia a una multitud junto heterogéneo de experiencias contemporáneas del mundo
de fenómenos diversos. A nosotros nos interesa detenernos en periférico denominado "democracias en transición".
sólo uno de ellos: la profunda mutación que se ha operado en las
En efecto, cuando se confrontan, tanto las experiencias del
instituciones, la ideología y la práctica cb la representación polí-
pasado, como esas concepciones del sistema representativo pro-
tica (M. Novaro, 1995). También nos interesa analizar las carac- piamente dicho, con las modalidades actuales de construcción
terísticas de dos de sus principales derivaciones: de un lado, el del "pacto de delegación de poder" implícito pero imprescindi-
proceso de aislamiento y autonomización de los "representantes ble para su buen funcionamiento surge la noción de "crisis de la
políticos", convertidos en una nueva capa social, autosubsistente,
representación". En el pasado, el desarrollo de las sociedades
dotada de intereses propios, especializada en manejar los proce-
capitalistas incluía crecimiento económico relativamente soste-
dimientos electorales y las instituciones de la democracia; y del
nido, ampliación del mercado de consumo y de trabajo, creci-
otro lado, la consolidación de un proceso inverso de "desafec-
miento y consolidación de clases sociales relativamente homo-
ción" respecto del valor moral y práctico de la política que afec-
géneas como parte integrante de un complejo movimiento polí-
ta a los ciudadanos "representados", es decir, a sectores cada
(ico-cultural de integración creciente de los individuos y los gru-
vez más amplios de la sociedad (L. Paramio, 1993).
pos a la vida de la Nación. Se multiplicaron y se fortalecieron las
La forma de la representación política es uno de los rasgos identidades colectivas, tanto en relación con su inserción eco-
que más influencia tienen en la definición del grado de profundi- nómica como en la generación de estilos de vida y formas de
dad que adquiere el sistema democrático. El alcance de los dere- producción simbólica claramente diferenciadas. La representa-
chos a elegir y ser elegido, de los procedimientos para llevar a ción política se construyó a partir de grados relativamente altos
cabo esa función, y especialmente de las características del pac- de articulación entre los partidos políticos y esas identidades
to de delegación de poder entre ciudadanos y políticos que su- colectivas que a través de un complejo proceso de interacción
pone la representación, han sido, por esa razón, objeto de gran- realizaron el trabajo de lo que se ha denominado "agregación de
des disputas teóricas y de grandes conflictos político- demandas", un complejo sistema interactivo que transformó en
institucionales, desde el inicio mismo del ciclo de la democracia símbolos, rituales, ideas y proyectos políticos a las aspiraciones
moderna (R. Gargarella, 1995 a). En un extremo se halla la con- más o menos difusas que surgieron en su seno. Por esa causa, el
ALFRDO R. PUCCIARElll
U D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . . . .

pacto implícito de delegación de poder que contenía la repre- Otros autores arriban a la misma conclusión tomando otro
sentación electoral se hallaba pleno de contenido, no era el pro- punto de partida: la crisis del Estado de Bienestar conduce a la
ducto exclusivo de una campaña electoral, era el punto de llega- i risis de la democracia y esta última se presenta como crisis del
da de una larga historia de mutua compenetración entre los gru- Msrema político (J. C. Portantiero, 1993). Análisis aún más radi-
pos y los partidos y, a la vez, el comienzo de una fase superior cales asocian la crisis directamente con la disolución del Esta-
por la cual el trabajo institucional del "representante" permitía do-Nación (J. M Guéhnno, 1995). A las crecientes dificultades
establecer, generalmente, condiciones favorables para un posi- :.(>ciales para generar pactos genuinos de representación, se agrega
ble pacto futuro. (M. Carretón, 1997). una gran variedad de factores político-culturales, entre los cua-
En nuestras democracias actuales ese vínculo se ha transfor- les prima el cambio sustancial de las antiguas formas de identifi-
mado, se ha desnaturalizado, se ha desvanecido o, en los casos cación simbólica, provocados, de un lado, por el proceso de
más extremos, ha sido sencillamente eliminado. La calificación massmediatización de la política y de otro lado, por la decaden-
del grado de ruptura depende tanto del enfoque que se utiliza cia de los partidos políticos y de la participación política tradi-
para el análisis, como de los países o de los grupos internos que cional. La identificación "partidaria" supone, como su denomi-
se toman como referencia. (N. Lechner, 1996). La mayoría de nación lo indica, considerarse parte de un todo que contiene
los autores establecen la siguiente correlación: la profunda con- ntras partes, representadas por otros partidos, generalmente en
tradicción actual entre crecimiento de la economía, de la circu- conflicto o en oposición. La transformación del ámbito político
lación internacional del capital, de expansión del mercado de en escenario político generó un nuevo fenómeno de aislamiento
consumo y la contracción, tanto del mercado de trabajo, como individual, dispersión de intereses y búsqueda de un punto de
de los ingresos populares ha desbaratado las tendencias referencia, una idea, una propuesta o un candidato, fuera de sí y
integradoras y homogeneizadoras de las fases anteriores del sis- lambién fuera de los otros que surge de la interpelación indivi-
tema capitalista. La sociedad ingresa en un período caracteriza- dual que la imagen de ese candidato lanza desde ese mismo es-
do por mutaciones sociales regresivas, empobrecimiento, cenario. (G. Marramao, 1990). La "crisis" es, por tanto, un esta-
marginalidad, exclusión, fragmentación social y, por lo que a do de transición producido por las respuestas inadecuadas que
nosotros más nos interesa, disolución de las clases sociales y de desde el ámbito de la política se han venido dando a los nuevos
las identidades colectivas. La fragmentación y aislamiento de desafíos generados por la superposición de cambios sociales, crisis
los nuevos grupos sociales comienza produciendo dispersión de del Estado y contextos culturales.
necesidades y multiplicación de reclamos y finaliza diluyendo Para analizar ese fenómeno en la Argentina es necesario po-
los sistemas de interacción que permitían la construcción de los ner de relieve, además, el rol casi excluyente que viene desem-
mecanismos partidarios de agregación de demandas (M. peñando el sistema bipolar de partidos en la definición del régi-
Carretón, 1997). men político desde el inicio del período de transición democráti-
AlFRDO R. PUCCIAREUI LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S .

ca. En efecto, desde la segunda postguerra, vienen predominan- discursos de apelación alrededor de una o de algunas de las "cues-
do sólo dos grandes agrupaciones de honda raigambre popular y tiones fundamentales" del momento, integrando en un solo haz
con gran capacidad de convocatoria política y electoral. Sin los valores, el estilo, los marcos de referencia de la subcultura y
embargo, a pesar del papel central que han desempeñado tanto aún los rituales movilizadores con la propuesta de satisfacción
en el pasado como durante éste último lapso, son partidos de las demandas prioritarias.
estructuralmente débiles, incapaces de generar debates, definir Para algunos autores, el crecimiento del pacto de representa-
grandes proyectos y tomar grandes iniciativas. Para compensar ción delegativa que suponen estos liderazgos es uno de los sín-
en parte esas grandes limitaciones han venido explotando muy
i ornas más severos de la falta de consolidación del régimen de-
hábilmente su principal herencia: la capacidad de monopolizar mocrático o de la crisis del sistema representativo. Nosotros
la representación periódica de alguna de las dos grandes
pensamos que las otras formas de representación que se toman
subculturas políticas en que se ha dividido tradicionalmente la como punto de referencia para establecer comparaciones, en rea-
mayor parte de nuestra sociedad (L. De Riz, 1993): una, defen-
lidad, nunca existieron. Más allá de pequeñas diferencias no sus-
sora de los derechos civiles y políticos, la otra, identificada con
lanciales, la forma central de representación que permitió arri-
la implantación y defensa de los derechos sociales, pero ambas
bar a la situación de relativa consolidación democrática en nuestro
mancomunadas en una misma concepción del progreso social,
país fue construida con esta modalidad que podríamos denomi-
que suma desarrollo económico, crecimiento del bienestar po-
nar semidelegativa, tanto por su relación con una organización y
pular e incentivación de la movilidad social.
Lina subcultura política como por el compromiso, al menos
También han encontrado el modo de hacer surgir desde su discursivo, de resolución de grandes cuestiones pendientes. Des-
propio seno líderes y liderazgos que con su imagen y su prédica pojados de la cobertura artificial, pero sumamente eficiente, que
han disimulado las grandes falencias de sus organizaciones, ape- les brindaron sucesivos liderazgos en el pasado, los partidos po-
lando siempre a los contenidos más profundos de esas líticos de la actualidad ya no pueden disimular que no tienen
subculturas. Aunque, si pretende convertirse en candidato, el propuestas, que han perdido la iniciativa política y que su inten-
líder debe satisfacer dos condiciones previas. Puede apelar con sa dinámica interna se halla sólo condicionada por las disputas
éxito a los contenidos de alguna de esas subculturas si se ha entre grupos nacionales y/o regionales por ocupar espacios de
consolidado previamente como "dirigente partidario", como poder y utilizarlos exclusivamente como medios de negociación
hombre de partido que logra construir su liderazgo nacional por- en los interminables conciliábulos destinados a elaborar las lis-
que ha construido o está construyendo simultáneamente una de tas de candidatos para las contiendas electorales. La profunda
las bases fundamentales de su legitimidad y de su futura credibi- despolitización de esta confrontación permanente genera un pro-
lidad, el liderazgo del propio partido. Para dar ese paso funda- ceso de selección natural que premia mucho mejor a los que se
mental del partido hacia la nación, el líder debe hacer girar sus transforman en expertos operadores, especializados en la mani-
ALFRDO R. PUCCIAREUI U D E M O C R A C I A QUE TENEMOS. ...

pulación de los procedimientos electorales intra y extrapartidarios dios políticos de la gente. "Lo que tocan los políticos se convierte en
que a aquellos otros que tratan de evitar los conciliábulos y pac- drena -reflexiona el columnista semanal de diario Página/12- Las
tos secretos y la privatización de las decisiones políticas signifi- i ¡tiernas abiertas en los partidos nacieron con la esperanza de democrati-
cativas. El retorno, o la agudización, o la nueva transparencia ; •^ar la relación entre las cúpulas políticas y las bases ciudadanas. En el
que, por ausencia de liderazgos convocantes, adquieren ahora P], las últimas han mostrado los peores vicios: compraventa de votos,
antiguas formas de reparto de cargos y de manipulación de los tráfico de influencias, cajas negras, barras bravas y manipulación de listas
procedimientos electorales resultó, en la última campaña, real- entre bambalinas. En la UCR, el candidato M. Posse le había ganado al
mente alarmante. candidato A. García antes de abrir las urnas, por el simple trámite de
El pasado 11 de abril, durante las elecciones internas del par- acuerdos por arriba... En el Frepaso, la verticalidad absoluta es el modo
preferido de conducción y tuvo que imponerse el fallo del Jue% Blanco para
tido justicialista de la Capital Federal, quedaron al descubierto
algunas de esa miserias de la política. "Nunca antes como ese día los que hagan caso de su carta orgánica y abran el cuarto oscuro" (J. M.
Pasquini Duran, 1999). Reproducimos, para finalizar, algunos
mecanismos que los 'aparatos' utilizan para imponerse en las elecciones
de los títulos y fragmentos periodísticos que sobre la reaparición
partidarias quedaron expuestos al juicio público" afirma un
de esta cuestión en distintos lugares del país se publicaron a lo
precandidato del propio partido en un diario de gran circulación
largo de la campaña electoral. "Duhalde (gobernador) compró a Rico
(A. Fernández, 1999). "No dudo que la política es una verdadera
(dirigente de un pequeño grupo parlamentario) por 30 millones de dólares
mierda", concluye en un reportaje periodístico un destacado in-
y así obtuvo la reforma constitucional que le permitió renovar su mandato
telectual, funcionario e importante precandidato en la misma
en 1995" (H. Vertbitsky, 2000). "Saber si la lista comandada por
elección y, más adelante, "...Porque si realmente uno le deja la políti-
ca a los que creen que un voto vale die^ mangos y dos paquetes de yerba Cafiero consiguió minoría se convirtió en un misterio nacional...la interna
mate,... a los que piensan que cualquier medio es idóneo para alcanzar abierta del PJ en la Provincia de Rueños Aires es la elección sin votos. En
sus ambiciones, la política va a ser cada ve^ más mierda (...) se compraba efecto: a una semana de los comicios justicialistas...todavía no hay ningu-
un voto por die^ pesos a la mañana y a medida que la elección se ponía na certera sobre los resultados que arrojó esa compulsa. " (R. RÍOS 1999).
cabera a cabera, fue aumentando la cotización: llegó a valer entre 30 y 40 "La compra de votos tuvo su traspié en la localidad de Moreno... Un
pesos, más una bolsa de comida, a medida que se acercaba el cierre de los grupo de remiseros y votantes contratados por el menemismo incendió las
comicios" (F. Almirón, 1999). oficinas de campaña luego de enterarse que no había llegado el dinero para
financiar su trabajo en las internas." (M. Jorquera, 1999). 'Tucuman,
Aunque la forma de resolver los enfrentamientos internos en la goyesca. Las últimas elecciones tucumanas revelaron un escenano casi de
el Partido Justicialista muestra el rostro más perverso de la ma- circo, en el que el hombre común aún demanda democracia" (E.
nipulación, la tergiversación de los procedimientos y de las nor- Rosenzvaig, 1999). "...'El gobernador fue el primero en advertir sobre
mas internas reaparecen aún en los partidos nuevos y también la posibilidad de fraude en las elecciones de ayer... (a través) de una ma-
en los que han atesorado una larga lucha en defensa de los dere- niobra: el voto en cadena. Se trata de un sistema por el cuál algunos
All RDO R. PUCCIARELU

LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

partidos compran votos j garantizan que la persona que entró al cuarto


"Los llaman consultores políticos. Pero en realidad son fabricantes de
oscuro efectivamente los vote..." (Clarín, 1999).
campañas políticas en lata, de enlatados electorales. Estados Unidos ex-
El desplazamiento del militante por el operador multifuncional, porta sus servicios como exporta la Coca-Cola y los Mac Donald's" de-
manipulador de procesos electorales, se correspondió con la vir- cía la corresponsal del diario Clarín en Washington analizando
tual supresión del rol convocante del dirigente partidario y su re- sus trayectorias (A. Barón, 1999).
emplazo por una nueva pléyade de encuestólogos, especialistas
Un sociólogo, especialista en medios de comunicación hacía
en imagen, estrategas de campaña, relacionadores públicos y téc-
el siguiente balance unos días antes del comido: "Estas elecciones
nicos massmediáticos, creadores del multifacético escenario presidenciales son las más caras de la historia y las que acumularon mayor
audiovisual presentado durante la campaña. Entre todos monta-
cantidad de asesores y encuestas... Pero también las que causaron menor
ron una serie abrumadora de espectáculos teledirigidos, spots pu- movilización popular desde 1983 y por eso fueron las más mediáticas de
blicitarios, programas especializados en la confrontación de slogans nuestra historia... La campaña ha tomado un sesgo tan publicitario que
políticos superficiales, programas cómicos y de entretenimiento dos de los avisos que registraron mayor impacto son 'Dicen que soy aburri-
en medio de un clima farandulesco que parece haber hecho olvi- do' y 'Menem lo hi%p' e inspiraron varios avisos comerciales" (L. A.
dar (¿definitivamente?) los actos, las manifestaciones y las demás Quevedo, 1999). Una caracterización sumamente certera, que
formas de participación-identificación colectiva que caracteri- adquiere mayor relieve aún si la contrastamos con el relato, en-
zaron por tantos años a las antiguas campañas políticas. "Lapo- tre irónico y melancólico, de uno de los muy pocos actos políti-
lítica ya no es lo que era. Hoy por hoy, las encuestas son sagradas y la cos que se animó a organizar el comité de campaña del Partido
televisión el camino obligado sino el único, hacia la gente. Sobre esas cues- Justicialista, como recurso extremo para retener el viejo voto
tiones se explayaron Julio bárbaro j Alberto Flamarique, operadores de partidario, elevar el "tono" de la campaña y revertir de ese modo
Eduardo Duhaldey Carlos Alvare%." (R. Calderaro, 1999). la tendencia desfavorable que le venían indicando las encuestas
Ese convencimiento compartido llegó a ser tan dominante desde mucho tiempo atrás, es la que realiza M. Bonasso (1999)
que produjo un hecho casi irrisorio, revelador, por otro lado, del en una nota titulada "La grisura de un día nada peronista" y que,
nivel de superficialidad "técnica" con que se manejó la campaña entre otras cosas, dice: "Groucho Marx hubiera dicho: he visto actos
y la mínima diferencia de propuestas que existía entre los princi- inolvidables en mi vida, éste no es uno de ellos. Nada que destacar, ni
pales competidores: cada uno de los candidatos contrató como mensaje, ni oratoria, ni fervor en las tribunas... sólo esa presencia cons-
asesor de campaña a uno de los dos grandes manipuladores tante de la lluvia... cayendo sobre el 'pueblo peronista' convertido en pue-
massmediáticos estadounidenses que fueron responsables del blo-objeto. Una masa triste, marginal, mayoritariamente joven, oscura,
último éxito electoral del Presidente Clinton. Ninguno de los femenina y desdentada. En rudo contraste con el sector de dirigentes... una
dos sabía hablar en castellano, ni conocía los aspectos más grue- pequeña burguesía (con movicomy camperas negras) que trepó en la época
sos de la historia y de la problemática actual de la Argentina. de la fiesta menemista, canta la marcha (peronista) y aplaude..."
ALFflDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS.

El análisis de los costos de una campaña tan pobre de ideas y cuatro grandes rasgos: el pragmatismo, la inmediatez, la elimina-
tan pictórica de recursos técnicos nos muestra una faceta más ción de las propuestas y del debate político y la frivolización del
de éste acelerado proceso de perversión de la política. Según los trabajo político electoral. Estos rasgos no forman parte sólo de
cálculos presentados en distintos periódicos, el gasto total de la una estrategia de vaciamiento, es mucho más importante su fun-
campaña electoral en todo el país no fue menor a los 100 millo- ción de ocultamiento de los nuevos contenidos de la política.
nes de dólares, una cifra realmente extravagante si se tiene en ()cultamiento que toma la forma, o es presentado, como pérdi-
cuenta que el país debió soportar durante ese mismo año los da, es decir como desvanecimiento, cuando en realidad es todo
efectos de una aguda crisis económica y social. Pero además de lo contrario. Si se analiza el trabajo político realizado por el muy
la desaprensión que muestra de ese modo la clase política en su reducido sector privilegiado de esta sociedad, agrupado alrede-
conjunto surge, inevitable, la pregunta ¿cómo se recaudó el di- dor de la nueva clase dominante, aparece un nuevo entramado
nero necesario para hacer frente a tal nivel de gastos?. Algo que de relaciones, anteriormente desconocido, entre nuevos prota-
nos hace entrar de lleno al problema de la corrupción de las gonistas centrales de la política (fundaciones, consultoras, cali-
instituciones del Estado y de los miles de estratagemas que uti- ficadoras financieras, organismos de control internacional, etc.)
lizan los aparatos y los grandes operadores para financiar ilegal- y viejas instituciones tradicionales, especialmente modificadas
mente las actividades de los partidos políticos. Un tema relacio- para el desempeño de los nuevos roles que requiere la oportuni-
nado directamente con la agudización de la crisis del sistema dad (sindicatos, corporaciones, partidos políticos, etc.). Todas
político pero que por su gran complejidad no podemos abordar ellas coordinadas, o por lo menos fuertemente supervisadas, por
en éste trabajo. Sólo mencionaremos uno de sus rasgos más per- nuevos y viejos organismos internacionales (FMI, Banco Mun-
versos, la relación entre la corrupción policial, el gran crecimiento dial, Grupo de los Siete, etc.) preocupados por asegurar la capa-
de las actividades delictivas y el financiamiento de algunos par- cidad de pago y la solvencia a corto plazo de los países fuerte-
tidos políticos en la Provincia de Buenos Aires: "El trágico asesi- mente endeudados. Creciendo unos, autotransformándose otros
nato de Ramallo -afirma un cronista- obliga a reflexionar sobre las y adaptándose, la mayoría, a la necesidad de cambiar la política
formas más espurias de financiamiento de la política. Ex funcionarios del junto con el cambio de la sociedad, del Estado y del contexto
actual gobierno admiten que el Partido Justicialista de la Provincia de internacional, crearon un centro hegemónico de poder que, por
Buenos Aires ha utilizado a la policía para recaudar fondos...Pero tam- los muy importantes cambios producidos en el imaginario de la
bién hay otras formas de financiamiento partidario que convierten al siste- sociedad, resulta, hasta ahora, inexpugnable, a pesar del estado
ma político en reén, cuando no en cómplice, de los intereses particulares" de decadencia y crisis en que ha sumido a la mayoría del país.
(H. Verbitsky, 1999).
Su fortaleza se deriva, valga la aparente paradoja, de su ima-
La decadencia de la política pública, como parte de la deca- gen de debilidad, de su crisis pública y de su incapacidad para
dencia general de la sociedad, se puede definir, entonces, por generar alternativas viables a la interminable sucesión de políti-
ALFRDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A Q U E T E N E M O S .

cas de reducción de bienes y conquistas populares que constitu- lonces, con la drástica ruptura que han hecho los dos grandes
yen la esencia de las estrategias gubernamentales neoliberales. partidos tradicionales con su propio pasado, en el cual represen-
Como es sabido, esa estrategia del "ajuste" interminable ha ge- taban dos fuertes subculturas defensoras del progreso y del bien-
nerado un estado de descomposición y decadencia social, que estar popular y con la disolución de los grandes liderazgos
afecta a la inmensa mayoría de la población y, por esa causa, carismáticos que le permitieron ocupar el centro de la escena
debería entrar en natural contradicción con el contenido de las política durante la mayor parte del siglo anterior. Se modifica,
ofertas que deben atraer la voluntad de las mayorías electorales. por esa causa, la vieja naturaleza de la representación: el pacto
Se presenta como debilidad e impotencia y se oculta detrás de semidelegativo que caracterizó el desarrollo de las democracias
las supuestas crisis de la política y del sistema político porque plebiscitarias es reemplazado por una nueva especie de contrato
no halla un mejor modo de resolver favorablemente esa contra- vacío, donde predomina mucho más el componente delegativo y
dicción. Por esa razón, los representantes diluyen los compromi- éste se combina con un nuevo sistema de comunicación de imá-
sos implícitos en los pactos de representación y los partidos po- genes y de ideas fragmentadas y fugaces en una especie de
líticos buscan y se alimentan de la frivolización de la política, teatralización massmediática del debate y la propaganda políti-
esperando que al final del camino se consolide la ritualización ca (M. Novaro, 1995).
vacía del proceso electoral y se profundice la desafección hacia
Esa crisis de representación, tanto de los políticos como de
la política que ya siente fuertemente una buena parte de la po-
los partidos, ha erosionado rápidamente, como veremos, los gran-
blación. La política pública sustantiva se diluye y es reemplaza-
des márgenes de legitimidad y consenso popular con que conta-
da por un conjunto de procedimientos ya consolidados, minu-
ba el sistema de partidos al comienzo del proceso de transición
ciosamente ejecutados y religiosamente respetados que son pre-
democrática (G. Adrogué y M. Armesto, 2001). Para los ciuda-
sentados como si constituyeran los rasgos visibles de una crisis
danos que, de distinto modo e intensidad, han dejado de creer
política generalizada que no aparenta tener a la vista principio ni
en el valor positivo de la política, el proceso electoral tiene otro
forma alguna de resolución.
fin que lo aleja de ella pero lo justifica en sí mismo: en vez de ser
Vista desde esa perspectiva, la crisis de representación es un una oportunidad de confrontar y seleccionar proyectos es un
hecho real e indiscutible, pero esa crisis no conduce necesaria- imprescindible trámite para renovar los elencos dirigentes y ase-
mente hacia la crisis de la política ni del sistema político. Por el gurar la continuidad de las instituciones gubernamentales-esta-
contrario, la crisis de representación se constituye en un punto tales de la democracia. De allí que la política pública, destinada
de partida y en un componente central de las nuevas formas de a vincular electores mandantes con delegados administradores
hacer política de contenido antipopular, en medio de un sistema de instituciones estatales, dentro de un pacto que, en vez de
democrático que se funda en el respeto de la voluntad popular unificar, descompromete a ambas, esté pareciendo además de
expresada en periódicas consultas electorales. Se relaciona, en- inútil e irrelevante absolutamente autorreferente y, dentro de ese
AlFROO R. PUCCIARELLI
LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

esquema, también corrupta y malversadora de bienes públicos. nor: la densidad, fortaleza y centralidad que conservan los parti-
Ese es el contenido del denominado teorema de la doble imposibili- 11< >s políticos tradicionales y el propio sistema de partidos bipolar.
dad, enunciado gran cantidad de veces por el ex vicepresidente A medida que se ensancha la brecha entre representantes y re-
Carlos Alvarez, uno de los críticos más firmes pero más incon- presentados y se agudiza la crisis del sistema representativo en
secuentes del estado de degradación que corroe el funcionamiento MI conjunto, la aceptación o, por lo menos, la no impugnación
actual del sistema político electoral: "...los mercados -dice-j sus por parte de una fracción nada despreciable de la sociedad, con-
usinas intelectuales, llámense FIEL o CEMA, viven la política como nnúa otorgándoles el protagonismo principal, tanto en la organi-
ruido. Creen que si pudiera terminarse la política sería lo más beneficioso, /ación de los periódicos procesos electorales, como en la selec-
toman la política en clave de populismo o distribucionismo anacrónico. (ion, propuesta y consagración de los elencos gubernamentales.
Del otro lado, está la sociedad para la cual política es sinónimo de delito." Por razones confusas que es necesario investigar, el alto grado
(C. Álvarez, 2001). de descrédito que, aparentemente, los viene corroyendo no les
No obstante, en ese contexto de absoluto desprestigio, cre- impide ocupar y controlar en forma excluyente y casi permanen-
ciente desconfianza y casi nula participación en política por par- ic el centro de la escena política en que se hallan instalados, ni
te de los ciudadanos-electores, la crisis de representación toda- seguir aportando una cuota no despreciable de legitimidad y con-
vía no ha comenzado a transformar significativamente el des- senso a las instituciones y elencos que surgen de su decisiva
creimiento en "desafección", fenómeno que, como veremos más participación en las periódicas competencias electorales (A.
adelante, es diferente al anterior. A pesar de su vacío y de su Jozami, 2000; C. Acuña 1995; V. Palermo, 1999).
aparente y muy promocionada ineficacia, la política pública se-
guía siendo un importante campo de atracción: "en los últimos
cinco años, poco más de un tercio de los argentinos se ha manifestado muy,
o bastante, interesado por la política y casi la mitad sostiene que sigue con
I
frecuencia las noticias políticas a través de los medios masivos de comuni-
cación" (Adrogué y Armesto, 2001, p. 626). En esta fuerte ten-
sión que puede estar dándose entre la aparente esterilidad e im-
productividad de la política de los políticos -desarrollada en el
marco estrecho del actual sistema político- y el mantenimiento
de un cierto grado de conciencia histórica que conduce a reco-
nocer el valor potencialmente renovador y también purificador
de la política -entendida como práctica social transformadora-
emerge un dato aparentemente contradictorio con todo lo ante-
Capítulo 4.
LA CORPORATIVIZACION Y LA CRISIS DE LEGITIMIDAD
DEL SISTEMA POLÍTICO.
La ideología neoliberal se ha instalado en medio de esta con-
tradicción entre lo político y la política o, en un nivel más específi-
co, entre el sistema político y los partidos políticos, tratando de abrir
una nueva perspectiva institucional que se deriva de su concep-
ción administrativista de la función pública y empalma, en más
de un aspecto, con los análisis de la crisis que hemos estado
repasando en el capítulo anterior. En efecto, el neoliberaismo en
I
su variante más fundamentalista, es la matriz socio cultural de la
sociedad de mercado que, como se ha dicho reiteradamente, tie-
ne un punto de partida que es, a la vez, uno de sus objetivos
fundamentales: llevar hasta su punto más extremo el proceso de
autoextinción de la política mediante el desgaste y la descalifi-
cación del valor de la práctica política hegemonizada por los
partidos políticos en el seno de las actuales democracias real-
mente existentes. Ese no es, obviamente, su único propósito,
pero ocupa un lugar destacado en su búsqueda de hegemonía y
ALFRDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

trata de ser implementado poniendo en movimiento un comple- nubes, la representación política sólo es capa%... de pensar en su propia
jo operativo destinado a consolidar el proceso de redefinición sobrevivencia... No es casual que los votantes desconcierten en las encues-
de la subjetividad social iniciado en la década del noventa. Itis, porque hoy votan a uno y mañana al opuesto, casi al a%ar o bajo el
influjo de las circunstancias, porque sienten que ninguno lo expresa ni lo
Su tarea ha sido enormemente facilitada durante el último
representa de verdad" (J. M. Pasquini Duran, 1999 b).
tiempo por el evidente proceso de descomposición en que ha
ingresado el sistema de relaciones que han venido estableciendo Se produjo, de ese modo, un inevitable proceso de
durante los últimos quince años las instituciones, los partidos, ¡uitonomización de intereses y objetivos que ha dado lugar, como
los dirigentes y los representantes políticos del sistema demo- (>currió tan reiteradamente en el pasado, a la formación del espí-
crático. En efecto, en ese lapso los elencos políticos no sólo uni- ritu de cuerpo corporativo. El espíritu corporativo se consolida
ficaron sus discursos, sus métodos y sus objetivos, también cons- cuando la experiencia compartida de convivir en un ámbito au-
truyeron un sistema específico de intereses económicos e lónomo se trasforma en necesidad común de asegurar su expan-
institucionales compartidos. Por detrás de los discursos y de las sión o, por lo menos, de evitar su deterioro y esa necesidad com-
imágenes que muestran ese nivel ínfimo de diferenciación y com- partida establece nexos de identidad que se ubican por encima
petencia, hay un proceso oscuro de colusión entre partido de ile las diferencias de roles y de opiniones originales de sus miem-
gobierno y de oposición y entre partido nacional y partidos pro- bros. Para explicar la naturaleza de los enfrentamientos provo-
vinciales al que adhieren, en muchas ocasiones, también los cados por el intento de obtener una segunda reelección presi-
elencos de la mayor parte de los partidos menores con represen- dencial, poco tiempo antes de iniciar la campaña electoral, pe-
tación parlamentaria. La ruptura del pacto de delegación de po- riodistas de diversa orientación se vieron obligados a referirse
der que es la causa de la crisis del sistema representativo produ- en forma lapidaria a diferentes aspectos de la misma cuestión.
jo, primeramente, aislamiento del representante y distanciamiento Reproducimos sólo algunos ejemplos: "La reelección plantea un di-
del partido, luego el aislamiento fue transformando los anterio- vorcio entre el debate que agita a los políticos... y las necesidades concretas
res vínculos que ligaban a éstos con su referente social en barre- de la población... que percibe el debate político alejado de la realidad
ras infranqueables desde ambos lados. Vedado el acceso mutuo cotidiana que la angustia" (R. Fraga, 1999). "Una extraña maldición
entre representados y representantes, unos cayeron en la des- hace que nuestros políticos vivan fuera de órbita: mientras se agrava la
afección y los otros se volvieron autónomos y autorreferentes. situación del país en todos los frentes, chocan entre sí como si fueran
"Las representaciones políticas parecen incapaces de hacerse cargo de las asteroides, se pasan de bando como estrellas fugaces, Menem se resiste a
demandas y de las necesidades mayoritarias, acuarteladas en pensamien- declinar sobre el horizonte, y la oposición se ha conformado con vivir en el
tos y métodos que sobrevuelan la realidad nacional sin robarla. No hay lado oscuro de la luna" (E. Valiente Noailles, 1999). "...la llamada
conexión posible con los sectores que resisten o que, simplemente, salen a la clase política afronta el riesgo de convertirse en una especie de corporación
calle porque no aguantan más. Sin contrato social, estacionada en las de gerentes dentro de la que interesan muchísimo menos los problemas de
ALFRDO R. PUCCIAREUI
LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

'tíe las conveniencias o diferencias mutuas...devinieron en una espe- personal e institucional. Las coimas, los retornos, la prolifera-
cie de 'clase para sí' que considera al poder cómo un fin en sí mismo... Los ción de ñoquis, los peajes, etc., se justifican, al comienzo, por la
dislates promovidos a favor y en contra de la re-reelección son tan sólo una necesidad de financiar la actividad permanente de partidos polí-
muestra de la distancia que existe entre sus ambiciones de grupo y las licos que ya no recurren al aporte de los militantes sino que es-
necesidades generales." (E. Zunino, 1999). lán obligados a inflar los presupuestos contratando "operado-
Cuando la sobrevivencia del sistema y la carrera individual res" técnicos y asesores. Cuando el financiamiento ilegal de la
de sus principales protagonistas se vuelven prioritarios, subordi- actividad partidaria es compartido por todos los grupos, como
nando todo lo demás, la corporación se vuelve autorreferente, ocurrió, por ejemplo, durante muchísimos años en el Consejo
se sale de quicio y comienza a girar en una órbita propia, total- Deliberante de la Capital Federal, se genera un clima de compli-
mente insensible respecto a lo que ocurre alrededor o, mejor di- cidad delictiva dentro del cual comienza a florecer el costado
cho, interpretando todo lo que ocurre a su alrededor (y también aún más perverso: el negocio, el negociado y la apropiación indi-
en su propio ámbito) según el esquema de valores y prioridades vidual. A mediados de año, un grupo de afiliados radicales de la
que le dictan las necesidades de su reproducción. Así lo descri- ciudad de Buenos Aires "hartos de ser ignorados por la dirigencia y de
be, observándolo desde adentro, un ex Ministro del Presidente pasar inadvertidos en la vida del partido " publican una fuerte denun-
Alfonsín y miembro destacado del elenco "... la trama no es de cia con el objetivo de convocar a la antigua militancia a la rege-
superficie, subyace a la realidad institucional. Opera por sistema de favo- neración del partido y del sistema político. "La falta de participa-
res, refugios, negocios compartidos (ilícitos o no), vista gorda. Su dibujo, en ción de los afiliados es de tal gravedad que ha socavado las raíces ideoló-
fin, es el de una nueva corporación con intereses propios, anónimos para el gicas y la fundamentarían ética de la organización política más antigua del
resto de la sociedad. Cada quien, cada grupo se beneficia con la pertenen- país que, históricamente, se ha caracterizado por exhibir una conducta
cia: se promueve su carrera política, se afianza en su sindicato, facilita sus honorable en el manejo de la cosa pública... Innumerables casos de corrup-
negocios. Es logia sin estatuto público. Su moral es moral corporativa no ción, denunciados y conocidos por la ciudadanía, han merecido sólo la
moral ciudadana..." (A. Neri, 1999). indiferencia de la autoridad partidaria y, en algunos casos, deliberado
silencio" (Solicitada del Ateneo Nueva República en Diario Cla-
El trastorno de objetivos y la disolución de los marcos de rín del 20/7/99).
referencia genera un ambiente endogámico totalmente artificial,
una especie de caldo de cultivo donde florecen una nueva El político-representante forma parte de una especie en ex-
subcultura y se despliega una serie compleja de destrezas, con- tinción y ya tiene un reemplazante que ha cambiado radicalmen-
ductas, criterios y valores morales diferentes a las del resto de la te sus objetivos y su marco de referencia; ya no procesa conflic-
sociedad y que sólo pueden ser explicadas por la naturaleza de tos ni expresa necesidades, ahora administra un sistema, el siste-
su entorno. Sólo en ese contexto puede hallarse una adecuada ma político autosubsistente que tiene dos funciones autónomas:
explicación de la largamente debatida cuestión de la corrupción preparar periódicamente el espectáculo electoral y renovar, en
ALFRDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS.

función de sus resultados, la composición del elenco guberna- Constituyen un cuerpo faccioso y autorreferente que subordina
mental. Pero, dentro de ese sistema que sólo "representa" perió- toda forma de representación de intereses diversificados de la
dicamente un conflicto político-electoral totalmente insubstan- sociedad, a la necesidad compartida por la mayoría de sus miem-
cial, las posiciones son diferentes (ser miembro del gobierno no bros de asegurar la supervivencia y reproducción "del cuerpo"
significa lo mismo que estar en la oposición) aunque los roles político-electoral-institucional. Si se aproxima un poco la mira-
tienden a volverse indiferenciados; están organizados por una da puede descubrirse, además, que darante su desarrollo el pro-
misma concepción de la sociedad, de la política y de la ceso de corporativización del elenco político fue creando una
sobrevivencia del propio sistema y racionalizados con un dis- amplia red de relaciones diversas y entrecruzadas que ha dado
curso prácticamente unificado. Por esa causa, es difícil resistir a lugar a la creación de una especie de megacorporación, un am-
la tentación de pensarlos como una especie de clase autónoma, plio complejo corporativo compuesto por varias instancias.
autosubsistente, dotada de objetivos independientes y especia-
La instancia estrictamente política es la más visible porque
lizada en la obtención y administración del poder político. En
en ella se reúnen los elencos, las conductas y los procedimientos
todo caso, va en camino de transformarse en una nueva fracción
que permiten la reproducción de la "corporación político-parti-
de la clase dominante argentina, encargada de acumular y con-
daria", en esa nueva situación de virtual extinción de los pactos
centrar el ejercicio del poder político estatal, a través de proce-
representativos. La ruptura del pacto se produce en el mismo
dimientos electorales así como otras fracciones acumulan rique-
momento en que se acentúa el control monopólico de su apara-
zas, capital u otras formas de poder social. Pareciera que todo
to partidario sobre los procedimientos electorales y hacen posi-
está organizado para hacer converger en un mismo nuevo ámbi-
bles esos falsos compromisos de representación, utilizados como
to social a quienes tienen capacidad de acumular poder político-
vías de acceso casi exclusivo hacia el poder gubernamental. Para
electoral (dirigentes de partidos) poder social (dirigentes de cor-
amortiguar esa contradicción, los partidos se vuelven fantasmales,
poraciones empresarias y no empresarias) poder económico (vie-
se desvinculan de la gente, no recogen ni politizan las deman-
jos y especialmente nuevos empresarios) y poder del conocimien-
das, evitan los controles sobre su gestión y abandonan toda for-
to, es decir, el saber técnico imprescindible para diseñar y ejecu-
ma de orientación ideológica y de dirección política sobre sus
tar políticas institucionales (las distintas versiones de la tecno-
elencos de representantes y funcionarios. La autoneutralización
cracia, especializada en programas de ingeniería institucional).
del Partido Radical, gestionada cotidianamente por su presiden-
El espíritu corporativo produce, por tanto, una insalvable te, el Dr. Alfonsín, para "no entorpecer" una gestión guberna-
contradicción: aquellos que fueron elegidos para pensar y actuar mental que va contra todos sus postulados y promesas electora-
en la representación de intereses diversos de la sociedad, y en- les, es tan ostentosa y permanente que de ser, como se suponía
contrar en la instituciones gubernamentales su modo de enfren- al principio, una disposición táctica para congelar un problema
tamiento y conciliación, se transforman en todo lo contrario. irresuelto entre Partido y Gobierno, ha pasado a formar parte de
ALFRDO R. PUCCIARELLI
LA D E M O C R A C I A Q U E T E N E M O S .

un proceso de "vaciamiento" político ideológico, similar al que mente desastroso porque el radicalismo nació luchando contra las oligar-
sufrió el Justicialismo una década atrás y del cual no ha podido, quías económicas y hoy ha conformado una oligarquía política: los que se
por otra parte, recuperarse nunca más. Por esa razón, las con- acercan a la política ya lo hacen pensando en la rentabilidad... no existe el
ductas de moral dudosa y los "manejos" espurios que siempre fervor militante. No hay una pegatina que no se tenga que pagar, no hay
formaron parte de la dinámica global de los partidos políticos se una pintada que no se tenga que pagar. No hay mística, ni militancia"
quedan sin contrapeso, se vuelven ahora totalmente dominantes (R. Alfonsín, 2001).
y adquieren dimensiones totalmente desproporcionadas. Surge,
Asociada con todo esto, se puede identificar, también, una
de ese modo, un nuevo perfil del partido político caracterizado,
instancia político institucional, relacionada con la gestión de las
entre otros rasgos, por el aislamiento social, las conductas
medidas tomadas en el gobierno y el Estado. Ha sido constitui-
autopreservativas, la eliminación de las ideas y del debate polí-
da por una densa trama secreta, o semisecreta, de acuerdos en-
tico, la fulminante expansión de las concepciones "posibilistas",
tre funcionarios, jueces, legisladores, gobernantes, políticos, etc.,
el desplazamiento de la ética política, la imposición de la inge-
destinados a tomar cierto tipo de iniciativas legislativas; a frenar
niería electoral, la organización massmediática, la manipulación
otras, cuando lesionan intereses defendidos por lobbystas profe-
de las instituciones, la formas perversas de vinculación con la
sionales; a aprobar iniciativas "impopulares" del Poder Ejecuti-
clientela electoral en la luchas internas, el internismo y las for-
mas degradas y vacías de reclutamiento y promoción de los nue- vo o a promocionar toda clase de decisiones gubernamentales.
Un sistema de acuerdos espurios que comenzó a ventilarse pú-
vos tipos de militantes.
blicamente el día en que uno de sus más conspicuos represen-
Puede incluir elementos aún más perversos, como la corrup- tantes decidió denunciar la existencia de sobornos a un grupo de
ción individual, colectiva, etc., pero no los requiere inevitable- legisladores, para obtener la aprobación de una onerosa modifi-
mente: la corporación partidaria puede mantener un correcto cación a la ley de trabajo vigente, en el Senado de la Nación. Un
código ético pero no por ello generar esa diferencia de intereses estudio detallado de esos acontecimientos confirmaría, con da-
que niega su origen y desnaturaliza su función social. Alfonsín tos específicos, la existencia de este suprasistema que recorre
como presidente del Partido Radical, que es por la generación a horizontalmente a todos los cuerpos partidarios y gubernamen-
que pertenece y por su actuación protagónica en los últimos cua- tales (M. Granovsky, 2001).
renta años, un testigo privilegiado de este proceso de mutación
Podría mostrar, también, cómo, a través de su evolución, la
de los partidos políticos, lo dice explícitamente: "Esta puja entre
población percibe, por un lado, su existencia, y descree, por el
política y mercado es fuerte. Para ganarla, se necesita de la convicción que
otro, de que su poder y sus manejos arbitrarios puedan ser efec-
dan los ideales y los partidos han perdido esos ideales, han perdido todo.
Las marejadas ultraliberales han producido un efecto catastrófico dentro tivamente modificados. La evidencia de la corrupción genera
de las fuerzas políticas, mercantili^ándolas. Para nosotros, es especial- impotencia, su transformación en un intrigante espectáculo
mediático crea indiferencia y desafección. Esos mismos datos
A I I R D O H. PUCCIARELU
LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

dejarían entrever, igualmente, las características y la enorme es muy dificultoso escindir, como se hacía en el pasado, entre el
envergadura del poder político y social que ha ido acumulando núcleo compuesto por la comunidad propiamente empresaria,
la corporación y la forma en que lo ha usado para volverse prác- dedicada a acumular excedentes sociales a través de sus nego-
ticamente impenetrable a las críticas que le llegaron desde todos cios privados y, aquél otro que, desde la administración de insti-
los sectores y, especialmente, para seguir manteniendo en secre- tuciones estratégicas del Estado, los promueve y facilita, legal e
to los pactos que dieron lugar a los "arreglos" que hicieron posi- ilegalmente. Aunque sabemos que la nueva clase dominante es
ble la aprobación de esa ley, requerida por el Poder Ejecutivo. dirigida por un núcleo sumamente poderoso, enclavado en los
Mostraría, también, la rapidez de reflejos que tiene el cuerpo negocios financieros, resulta muy difícil dilucidar en qué circuns-
para cerrarse sobre sí mismo y generar pactos de silencio entre la tancias el descomunal crecimiento de las ganancias obtenidas
mayoría de sus miembros; sobre sus procedimientos secretos, durante la última década por los grandes bancos y las grandes
destinados a perpetuar su impunidad o, en el peor de los casos, empresas privatizadas ha sido generado por la realización de
dilatar y tergiversar enjuiciamientos y eludir sanciones políticas negocios más o menos normales en el mercado o es el producto
a quienes han tenido comportamientos fuertemente asociados de una serie de "arreglos" establecidos entre ellos y la corpora-
con el delito y la corrupción. Dejaría entrever, en suma, que la ción político gubernamental.
complejísima red de complicidades que lo sostiene ha generado
una especie de malla de seguridad que le permite sobrevivir có- En esos "arreglos", parece existir un constante juego de ida y
modamente, sustrayendo del debate político sustantivo su pro- vuelta, donde se entremezclan funcionarios, iniciativas, estrate-
pio cuestionamiento. gias, intereses y hasta las propias instituciones públicas y priva-
das. Todos parecen obtener sus objetivos, el crecimiento de los
Las redes anteriores parecen hallar su último sustento, justifi- negocios, la acumulación súbita de capital, el enriquecimiento
cación y explicación en la aparición del nuevo conglomerado
injustificable, etc., por medio del manejo ilícito de los poderes
político, institucional y empresarial que da forma a la tercera estatales. Pero, aunque están convergiendo en la formación de
instancia y define, a su vez, la naturaleza de un nuevo tipo de un mismo bloque, tienen distinto origen, se manejan con dife-
Estado. La degradación de los procedimientos políticos y guber- rentes procedimientos y ejercen distinta función: unos, provie-
namentales no sólo se relaciona con la construcción de una nue- nen del campo empresario y son especialistas en la acumulación
va forma de poder político institucional, también se han conver- de capital propiamente dicho y, otros, provienen del campo po-
tido en pieza fundamental de una nueva forma de colusión entre lítico y son especialistas en la acumulación de capital político
la gestión de los negocios privados y la administración de los electoral. Entre ambos, han constituido una especie de gigan-
intereses públicos, todo lo cual ha dado lugar a la constitución
tesca asociación ilícita que controla y administra un nuevo tipo
de un nuevo tipo de clase dominante y a la recreación de un
de Estado, plagado de instituciones que tienen como misión fun-
nuevo bloque de poder político estatal. Dentro de este bloque,
damental favorecer el desarrollo de ganancias privadas de carác-
ALFROO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS.

ter extraordinario o cuasi monopólicas (H. Notchef, 2001). Ga- pojo" en el nivel simbólico, o sea, de la producción política que
nancias que por su propia naturaleza van en oposición a los inte- intenta profundizar y expandir el proceso de "desafección" de
reses generales de la sociedad pero que, a la vez, necesitan ser los sectores populares, hasta sumirlo, a través de la sensación de
legitimizadas por ella misma a través del consenso, por lo menos impotencia, en un estado casi permanente de inanición, en es-
pasivo, que le otorga su participación en periódicos procesos pectador pasivo y desvalido, incapaz de reaccionar.
electorales, organizados por los grandes partidos tradicionales.
Cada cual pone lo suyo y, en función de ello, se define el reparto
de los réditos obtenidos. Las evidencias aportadas por las últi-
mas investigaciones muestran un estado de colusión tan com-
plejo que vuelve casi imposible e inútil el intento de diferencia-
ción. Son beneficios económicos, políticos y sociales que se apro-
pia un sector muy reducido de la sociedad por medio de un nue-
vo tipo de ejercicio entremezclado de las formas de poder, de un
nuevo modo de subordinar la función del Estado a sus estrate-
gias de acumulación.
De más está indicar que de allí se extrae la sustancia que
alimenta la serie también interminable de mecanismos indivi-
duales y colectivos de corrupción ocasional, periódica o siste-
mática. Todas las formas y todos los niveles de corrupción polí-
tica, empresarial y estatal están en ese bloque presentes, pero no
es la corrupción sino la "colusión" lo que define tanto al bloque
social dominante y a la forma del Estado, como al carácter
"neoprebendario" que adquiere el modelo de acumulación de
capital. Este Estado es, además, el artífice, el conductor, el prin-
cipal protagonista del proceso de redistribución regresiva del
ingreso, de empobrecimiento y de exclusión social, que caracte-
rizamos anteriormente, a través de un perverso mecanismo, su
autodestruccción. El sistema político en que se apoya y le apor-
ta las cuotas mínimas imprescindibles de legitimidad es, a su
vez, el responsable principal del vaciamiento ideológico, del "des-
Capítulo 5.
LA DESAFECCIÓN POLÍTICA
El proceso de aislamiento-autonomía-autorreferencia del sis-
tema político comienza en el momento en que los grandes parti-
dos mayoritarios advierten que para poder sobrevivir sin cam-
biar, respetando el orden instituido por el nuevo poder del capi-
tal a escala universal, es necesario adherir al "pensamiento úni-
co", y junto con ello, aceptar la brutal reducción del rol que
deben jugar la política y el Estado en la regulación de las relacio-
nes sociales. Se consolida cuando logra generalizar un fenómeno
inverso pero complementario, la "desafección política", es decir
la disolución de todo vínculo sustantivo no sólo entre los ciuda-
danos y los partidos sino entre la sociedad y la política.
Impulsa, de ese modo, una tendencia que conjuga alta con-
centración de poder político para una estrecha minoría que con-
trola y manipula la instituciones político-estatales y dispersión-
disolución de ese mismo atributo en la inmensa mayoría de la
sociedad. La dupla concentración-dispersión del poder
institucional reproduce, en su propio ámbito, las características
A I I I I Ü O II PUCCIARELLI

LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

del proceso de concentración-polarización-segmentación que


eos de referencia social, se han transformado en empresas, en
viene definiendo la evolución de la economía, la sociedad y la
aparatos profesionales que no requieren participación ni
producción simbólica en la Argentina durante los últimos veinte
militancia, sólo recursos económicos para decidir, con procedi-
años. También se basa, como veremos más adelante, en un os-
mientos muchas veces discrecionales, el reparto de cargos elec-
curo proceso de expropiación-apropiación-redistribución de re-
tivos y para armar con técnicos especializados el "carnaval elec-
cursos simbólicos y político-institucionales equivalente al que
toral" que la subsistencia de la democracia requiere periódica-
ha venido ocurriendo durante el período de transición democrá-
mente.
tica y, especialmente, durante la década de 1? ' revolución con-
servadora". Un estudio de campo, realizado a comienzos del año 1999,
confirma empíricamente la percepción que de estas cuestiones
La desafección política reconoce una variedad de causas iden-
ya habían elaborado, antes del inicio de la campaña electoral, los
tificadas pero escasamente estudiadas todavía y una importante
votantes potenciales de la ciudad de Buenos Aires, una de la
constelación de efectos sobre la percepción, la toma de concien-
regiones más altamente politizadas y con mayor nivel de partici-
cia y la conducta político-electoral de la sociedad, aún menos
pación del país. En efecto, antes de que comenzara la confronta-
conocida. En función de nuestro objetivo, haremos somera refe-
ción de propuestas entre los nuevo candidatos, sólo el 4% de los
rencia a dos de sus componentes principales: el "desinterés" y la
encuestados creía que los políticos tenían disposición de cum-
"desafección" propiamente dicha (L. Paramio, 1993). La noción
plir con las promesas electorales; de los restantes, el 72% estaba
de "desinterés" hace referencia a la primera instancia lógica y
convencido de que ya nadie se hacía cargo de sus propios dichos
también empírica de la secuencia que conduce a la "desafec-
y que sólo eran utilizados para montar un escenario de disimulo
ción". Es la primera reacción de distanciamiento respecto al
y dentro de él, ganar las elecciones. Casi el 75% de los
partido de referencia, primero, y a la constelación de partidos,
después, que forman parte del sistema de competencia propio encuestados que admitió no haber participado de ninguna acti-
vidad organizada en algún partido, sea del signo que fuere, defi-
del juego electoral de la democracia. El ciudadano "desinteresa-
ne un rasgo característico, acentuado muy fuertemente entre los
do" considera a la oferta electoral irrelevante, compuesta por
jóvenes: el 82% de los que tienen entre 26 y 31 años manifiesta
proposiciones generalmente indiferenciadas que en algunos ca-
haber votado en todas las ocasiones pero sin haber tenido nunca
sos omite dar respuesta, en otros casos tergiversa los términos y,
ningún contacto con grupos o partidos políticos. De las cifras se
en el resto, oculta deliberadamente la existencia de los grandes
deduce, además, que el nivel de información es sumamente bajo
problemas que interesan a la gente. Los políticos son para él
y que sólo el 6% de los encuestados de más de 18 años se ha
cínicos y "aprovechadores" o, en el mejor de los casos, inútiles e
relacionado activamente con alguno de los partidos. La grave-
impotentes para re-presentar políticamente los intereses de quie-
dad de las tendencias que revelan los datos en conjunto obliga a
nes dicen representar. Para él, los partidos han perdido sus mar-
los investigadores a sacar la siguiente conclusión: "...de no mediar

74
ALFRDO R. PUCCIARELLl

una reversión en el corto pla^p, en el término de dos décadas, el sistema de "desafección" es un estado de despojo, de creciente incapacidad
partidos en la Argentina podría convertirse en un verdadero esquema for- de descubrir significados y construir interpretaciones, entre las
mal carente de contenido social, vacío de participación j absolutamente cuales se destaca nítidamente la imposibilidad de comprender
inoperante en términos políticos" (G. Braslavsky, 1999). su propio origen, es decir, la naturaleza de los hechos que la han
A pesar de todo, la conclusión es optimista, considera que de producido. Es, también, un estado de indefección porque deja
inerme a quien lo sufre, desguarnecido y sin la posibilidad de
no mediar cambios sustanciales el vaciamiento del sistema polí-
elaborar respuestas propias ni confrontar la interpretación que
tico adquiriría forma definitiva dentro de veinte años. En reali-
de esa "desafección" hacen los otros, los que no se hallan
dad, la experiencia recogida durante la última campaña, nos in-
dica que se han acelerado los tiempos, la quiebra de los vínculos involucrados.
entre los partidos políticos y la gente se ha consolidado y parece Es una reacción compleja que parece surgir en regiones pro-
marcar una tendencia prácticamente irreversible. Precisamente, fundas de la conciencia y no se expresa como tal sino a través de
la convicción de que el sistema ya no puede ser regenerado mar- otro tipo de conducta y de opiniones: lo que se menciona como
ca el paso del "desinterés" respecto de la política, representada desinterés es desentendimiento, un esfuerzo infructuoso por dejar
por el sistema de partidos, a la "desafección" respecto a la natu- de hacerse cargo del destino de aquello que se ha perdido y no
raleza misma de la política, entendida como instrumento de podrá ser recuperado; como rechazo unilateral, improductivo y
viabilización de cambios, a partir del ejercicio de la soberanía desesperanzado. "Ya no somos el pueblo -dice J. P. Feinman (1999)-
popular. Si la relación entre la política y el ejercicio de la sobera- ahora somos la gente. No somos partidpativos. Somos aisladas subjetivi-
nía popular se vuelve ritual y formal, su significado se desvane- dades temerosas. La gente no se reúne, no quiere saber, no es solidaria.
ce. Ya no sirve para interpretar y dotar de unidad de sentido a No hace la historia, la padece. IM gente no hace nada, se queda en su casa
los movimientos de distinto tipo fragmentarios, dispersos y su- y mira la tele interminablemente...". "Me temo -reflexiona O.Landi
perpuestos que aparecen en la sociedad. Tampoco sirve como (1999) mientras analiza el curso de la campaña electoral- que por
instrumento de integración simbólica de clases y grupos socia- debajo del puente que tiende la elección entre los candidatos y los votantes
les, un mecanismo que por definición es parcial y puede volver- pasa otro tipo de corriente fría... se trata de la extensión de una duda que
se faccioso, pero que forma parte de una extensa red de relacio- ronda en el sentido común de mucha gente ¿puede la política cambiar
nes de lucha y complementación con otras parcialidades dentro significativamente mi realidad'?... se sospecha que la política convencional
de una unidad, la nación, que las contiene a todas. Ya no puede se ha quedado con pocos instrumentos de intervención sobre las circunstan-
definir los contenidos del "interés general" ni dotar de legitimi- cias cotidianas del hombre común... se trata, en suma, de una especie de
dad a un Estado que ha perdido, junto con ella, su posición do- lógica de la época y de la ambigüedad de la democracia que cuando más
minante para promover el bienestar general, la integración sim- consolidada está, más se funda en rutinas y en mejoras de gestión y menos
bólica y la proyección futura de la sociedad. Por esa razón, la en actos que sacudan la escena política."
ALFRDO R. PUCCIAREUI i A ni MU C H A I : i A mu u NI M U S

Pero ese deslizamiento del "desinterés" hacia la "desafección" siempre suficientes pero imprescindibles de seguridad, p i n i n
¿es ineludible?; el extrañamiento ¿es la única forma de adapta- ción, certidumbre frente al futuro. El ciudadano, abrumado, cu
ción posible a la nueva lógica del despojo que se halla inscripta, mienza renegando de los partidos políticos y termina abominundi >
como dijimos, en los cambios ocurridos en todos los ámbitos o despreciando a la política.
sociales? ¿es un fenómeno natural, irresistible, impuesto sólo por De lo anterior podemos extraer dos corolarios. Primero, el
las nuevas tendencias que priman en el mundo o es un hecho ciudadano se reconciliará con la política el día que reconozca
inducido, es decir, producido deliberadamente entre nosotros por que ella sólo servirá en el futuro para lograr metas mucho más
quienes pretenden transformar esa tendencias en hechos consu- modestas, tales como el mantenimiento del orden y el recambio
mados e irreversibles? ¿es un nuevo signo de la época o el resul- de los elencos gubernamentales. Segundo, el ciudadano se re-
tado final de una larga lucha social destinada a dirimir, precisa- conciliará con la política cuando descubra que la satisfacción de
mente, esa cuestión? ¿o es ambas cosas a la vez? En cualquier las necesidades permanentes que ya no canaliza la política po-
caso, ¿cuáles son los factores objetivos y subjetivos que impiden drían ser procesadas en otros ámbitos sociales poniendo en mar-
transmutar "desafección" por nuevos intentos de reconstitución cha otros tipos de mecanismos e instituciones. Para la concep-
de la política? ción neoliberal, ese ámbito es el mercado, para los demócratas
Algunos autores plantean que lo que se observa como "des- liberales es un nuevo tipo de espacio público de carácter
afección" respecto de la política es cierta pero no definitiva, se intermediado entre la sociedad y el Estado en el que se generará
parece más bien a una conducta reactiva y transitoria que pro- la lucha futura por la extensión de los derechos de ciudadanía.
voca la percepción de un cambio radical, que se intuye definiti- Nosotros, en cambio, quisiéramos culminar nuestra reflexión
vo, porque no resulta comprensible todavía: el estrechamiento introduciendo una hipótesis diferente: el contenido principal de
del rol de la política, del Estado y de la propia democracia que aquello que denominamos política en la actualidad es, en reali-
ha impuesto la globalización y la nueva sociedad de mercado. N. dad, una sofisticada estratagema destinada a garantizar que la
Lechner (1995) afirma: "Cambian los objetivos de la política. La de- percepción de la disolución del pacto delegativo por parte de
cisión de metas y tareas del desarrollo social deja de formar parte del quienes ya no se sienten representados derive hacia la desafec-
campo de competencia de la política.,.queya no es conducción sino regula- ción política y no hacia la búsqueda de nuevos pactos o simple-
ción de los procesos sociales. El a veces abusivo primado de la política de mente hacia la rebeldía, es decir, hacia la definición de una clase
antaño se encuentra ahora acotado por los equilibrios macroeconómicos". de pactos diferentes. Por ello, lo que se nos presenta como crisis
Pero, aunque las viejas funciones de la política han desapareci- del sistema representativo ha sido también un disimulo, un modo
do, la sociedad no genera, ni pretende generar nada a cambio. El de justificar el contenido de la no-representación y un modo de
desquicio de lo político se transforma en una privación, un des- ocultar que la no-representación es parte esencial de un comple-
pojo de algo que los más débiles podían obtener en cuotas no jo y multifacético operativo cotidiano destinado a deslindar dos
AlFRDO R. PUCCIAREUI L A D E M O C R A C I A (IIIF I I NI M U S

campos de acción que en el pasado y en la memoria de la gente ción hacia un nuevo modelo de dominación social. Un nmcU-ln
marcharon siempre unidos: la política como medio para obtener que, en oposición a sus predecesores, requiere para su buen I un
justicia social, es decir, para satisfacer los reclamos y expectati- cionamiento, excluir la otra forma de la política, es decir, la per-
vas de la parte más desprotegida de la sociedad y la política como cepción de intereses específicos, la participación, la moviliza-
procedimiento de selección de los elencos y de organización de ción, la reivindicación y el reclamo. En ese contexto, el nuevo
las instituciones gubernamentales. sistema hegemónico se construye de un modo diferente, con
estabilidad política, con consolidación del sistema democrático,
La política no estuvo en crisis, fue cambiando --1..; función y
con la virtual eliminación de la violencia política pero a un solo
de contenido. En lugar de unificar, proyectar y resignificar la
lucha social, jerarquizándola, volviéndola inteligible e instalán- y muy alto precio: el incremento hasta niveles inimaginables de
múltiples formas de violencia social reconocida pero, a la vez,
dola en un escenario privilegiado, buscó inhibirla produciendo
impotencia en los sectores populares, por varios caminos: a) la negada políticamente; declarada problema insoluble o problema
a resolver en el largo plazo a través de la dinámica espontánea e
aceptación resignada de la expropiación política a que han sido
sometidos; b) el desaliento, la pérdida de energía e imaginación incontrolada del mercado. Es una estrategia que, como vere-
mos, se nutre del rol fundamental que desempeña el mensaje
para intentar reconstruir viejos lazos, objetivos y estrategias y/o
multifacético de la impotencia, presentado insistentemente como
para proponer nuevas soluciones a los nuevos y muy grandes
impotencia de sí mismo, como ausencia de recursos para hacer
desafíos que le propone esta radical transformación del modo
lo que se quisiera hacer, o lo que se debiera hacer, para resolver
de dominación social que estamos transitando; c) la aceptación
problemas endémicos de la sociedad y la economía.
de que la democracia es sólo el mejor procedimiento para selec-
cionar el mejor elenco gubernamental; d) el reconocimiento de
que estos nuevos elencos ya no están obligados a formular ni a
respetar promesa electoral alguna; o, aún peor, e) la verificación
pasiva de que su escasa iniciativa política se halla totalmente
subordinada a las exigencias de quienes detentan el verdadero
poder, técnicos "intermediarios" de organismos externos y cor-
poraciones, administradores tan autónomos y autorreferentes
como el propio sistema político y ejecutivos racionalizadores,
especialistas en ingeniería institucional.
Si lo anterior es verdadero, estaríamos en presencia de una
nueva modalidad sumamente eficiente de generar consenso por
omisión, por resignación, por impotencia y, en suma, por inani-
Capítulo 6.
LA ELIMINACIÓN DEL DEBATE PUBLICO Y
LA ELABORACIÓN PRIVADA Y SEMISECRETA DE LA POLÍTICA.
Todo lo anterior se basa, como hemos dicho, en una radical
transformación de las estrategias de los partidos políticos en la
disputa electoral y de los elencos gubernamentales en la instan-
cia político institucional. Lo que conocemos como frivolización
del trabajo político es parte de un nuevo proceso que tiene dos
grandes componentes: de un lado, es tributario de la privatización
del trabajo político y, del otro, el resultado de una nueva estrate-
gia de ocultamiento del contenido de la política que toma la
forma, o que es presentado, como pérdida, es decir, como vacia-
miento. En efecto, la política no dejó de ocupar ni por un instan-
te su tradicional rol estratégico en la fijación de metas y conteni-
dos. Pero esa política creadora, aunque retrógrada, se convirtió
en práctica de un sólo sector de la sociedad, se elaboró en secre-
to y fue, además, privatizada. Como constituye el fundamento
de la expropiación y el despojo es, también, inconfesable.
Dentro de ese contexto, totalmente despolitizado ¿qué pro-
ALFRDO R. PUCCIAHELU LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

yecto propuso La Alianza? Y, en función de ello ¿qué significado privatización y reducción del Estado llevadas a cabo durante el
puede atribuírsele al voto de la mayoría que le permitió obtener período presidencial anterior, se habían agravado muy sensible-
un triunfo tan significativo?. Como se ha afirmado reiterada- mente. En ese nuevo contexto, el modelo neoliberal heredado
mente, la votación adversa al peronismo, que terminó con una estaba siendo aceptado por la mayoría de los políticos de la Alian-
década de hegemonía del proyecto menemista traía un doble za gobernante porque, a pesar de ser injusto socialmente, se ha-
mensaje: recuperación de la ética política, mediante la reforma bía mostrado razonablemente exitoso en el plano económico.
moral de la gestión gubernamental y freno al procec ^ de estan- Poco tiempo después, la agudización del estancamiento econó-
camiento económico-decadencia social que, aunque parecía ha- mico, combinado con el agravamiento de la cuestión social, po-
berse vuelto endémico pero manejable, estaba agravándose nían en evidencia que había llegado a su agotamiento, se con-
peligrosamente por los efectos directos e indirectos que genera- vertía en un modelo aún más injusto pero, además, inviable. "La
ba el mantenimiento de la convertibilidad monetaria en el nue- estrategia, adoptada por la Argentina entre la hipeñnflación de Alfonsín
vo contexto regional, dominado por los efectos de la última de- j la convertibilidad de Menem ha hecho implosión", afirmaba, en ese
valuación brasileña. A pesar de expresar una difusa aspiración al momento, un periodista especializado (J. Nudler, 2000).
cambio, la propuesta no parecía compleja ni irrealizable: modifi-
En claro contraste con lo que había venido ocurriendo du-
car la tendencia al estancamiento y frenar el proceso de expro-
rante la década del noventa, en situaciones "de ajuste" simila-
piación pero sin cambiar ninguno de los grandes pilares del mo-
res, el paquete de nuevas medidas expropiadoras con que se pre-
delo existente (R. Terragno, 2000; N. Casullo, 2000; M. Bonasso,
sentó en sociedad el gobierno de la Alianza produjeron un efec-
2000) to sensiblemente diferente. En ese nuevo contexto, la
Por las presiones ejercidas desde el establecimiento financie- profundización de las políticas neoliberales del Ministro
ro nacional e internacional, esas iniciales y débiles convicciones Machinea y, especialmente, la elevación de impuestos y la re-
se transformaron, súbita e inesperadamente, en todo lo contra- ducción forzada de salarios estatales, no sólo generaron frustra-
rio, en una agresiva ofensiva antipopular destinada a extraer re- ción y desconcierto entre quienes la votaron con esperanza de
cursos de esos sectores para arrojar un poco de agua en el desier- que produjera un cambio, sino que marcaron el comienzo y la
to, es decir, para reducir en parte el importante déficit fiscal he- rápida generalización de una nueva sensación: el país estaba
redado del gobierno anterior. Pero, como ya ha sido suficiente- apresado en un círculo vicioso irresoluble, agravado, ahora, por
mente demostrado, el déficit no era un problema de coyuntura la inesperada insistencia del nuevo gobierno en continuar apli-
ni la consecuencia principal de administraciones dispendiosas, cando viejas fórmulas de ajuste que ya parecían definitivamente
expresaba una vez más las consecuencias generadas por un con- agotadas. Una aparentemente inexplicable inconsistencia de la
junto de problemas estructurales de la economía que al no haber política pública que aparecía nuevamente condicionada por po-
sido resueltos en el marco de las políticas de desregulación, líticas gestadas y pactadas, en secreto, con los organismos ínter-
ALfROO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

nacionales, ante la necesidad de afrontar, también en secreto, el cado interno, el estancamiento económico y el crecimiento
cúmulo de nuevos problemas agregados por la aceleración del exponencial del endeudamiento externo.
proceso de declinación económica, decadencia social y descom-
La engañosa unanimidad respecto al mantenimiento de la
posición institucional. En efecto, tal como lo venían señalando
convertibilidad que recorrió la campaña presidencial comenzó a
en forma aislada algunos analistas económicos, aunque negado
mostrar sus núcleos hondamente conflictivos cuando el Minis-
sistemáticamente por la clase política, la recuperación de la acti-
tro Machinea le dio status político, al denunciar el acoso que esa
vidad económica, semiparalizada por la prolonga k crisis que,
firme estrategia gubernamental sufría desde dos flancos opues-
estando latente, desató la devaluación de la moneda brasileña,
tos: la propuesta de devaluación y su contraria, la propuesta de
se había vuelto definitivamente incompatible con el manteni-
dolarización. En realidad, el problema de la política monetaria
miento de la convertibilidad monetaria, con la magnitud actual
comenzaba a ingresar en la escena pública porque estaba expre-
del endeudamiento, con el indetenible deterioro del mercado
sando el nuevo tipo de enfrentamiento que se daba entre frac-
interno y con el incesante agravamiento de la nueva "cuestión
ciones diferentes del gran capital (E. Basualdo, 2000). Pero, tam-
social de la Argentina".
bién aquí comenzó a imperar la lógica de la privatización-
Como muestra de la máxima impotencia en que lo sumerge la secretización de la política, pues el importante conflicto social
adopción de esa estrategia, a medida que los cuatro grandes pro- en desarrollo alrededor de los distintos intereses empresariales,
blemas se van volviendo inconmensurables e inmanejables, el que se enhebran con el cambio de la política monetaria y sus
Gobierno se refugia en la realización de una serie de operacio- consecuencias, no alcanza a ocupar, ni siquiera por un instante,
nes de ingeniería financiera, destinadas solamente a impedir el el centro del debate político ni el cruzamiento visible de las ra-
agravamiento de la situación heredada. Mientras tanto, apuesta zones y consecuencias de las estrategias que estaban en juego
a que el mero transcurso del tiempo vaya generando un "milagro (H. Verbitzky, 2001). El problema era crucial, pero la cerrada
del mercado", una especie de reactivación económica que aún negativa de la clase política a hacerse cargo de la cuestión, dejó
en el caso de producirse sería tan endeble y circunstancial como como única alternativa el actual discurso semivacío y elusivo
la precaria sensación de alivio asociada a ella. En ese contexto, del Ministro Cavallo, así como también su superficial e ineficaz
los discursos elusivos, las referencias fragmentarias, la imposi- política de aumento de la competitividad dirigida a algunos sec-
ción de temas no trascendentes y aún el propio ocultamiento tores productivos, mediante la disminución de impuestos com-
pasaron a formar parte de una vasta conspiración de silencio binada con rebaja de costos salariales.
respecto de las causas profundas y de los efectos ya permanen-
En lugar del diagnóstico, la reflexión y el enfrentamiento de
tes de la perversa retroalimentación que, desde hace un largo
visiones y propuestas se lanza, esporádicamente, el discurso
tiempo, se ha venido estableciendo con el déficit de la balanza
apabullante y catastrofista, justificador de la inanición y la im-
de pagos externa, la política monetaria, el achicamiento del mer-
potencia. "Lo que hay, o el caos"... "si salimos de la convertibilidad,
ALFRDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

caemos en cesación de pagos", dice uno de los asesores principales bitos académicos y en algunos medios periodísticos pero, en ab-
del nuevo Ministro de Economía (H. Liendo, 2001). soluto contraste con ellos, se mantuvo prácticamente ausente
Algo similar puede afirmarse de la relación entre tanto entre los funcionarios gubernamentales como entre repre-
sentantes, líderes y partidos políticos. Los problemas son men-
"convertibilidad" y "endeudamiento". Tal como ha sido reitera-
cionados y abordados por éste sector sólo cuando por sus dra-
damente señalado, el proceso de sobrevaluación creciente de
máticos efectos resultan simplemente insoslayables. Así pasó,
nuestra moneda provocó efectos devastadores ¡obre la denomi-
entre muchos otros, con la cuestión del aumento insostenible de
nada "economía real" que se tradujeron en uiia gran disminu-
las tasas de interés que desestabilizaron al Ministro Machinea y
ción del nivel de exportaciones, en la caída de la producción
desembocaron, primero, en lo que se denominó "blindaje finan-
interna, en el aumento de los niveles de desocupación, en el
ciero" y luego, en el "megacanje", circunstanciales operaciones
déficit crónico de la balanza de pagos externa y en la de ingresos
de ingeniería financiera pactadas en secreto, presentadas como
fiscales; déficit que durante muchos años se fue cubriendo con
hechos consumados y sólo escuetamente justificadas por la im-
la adquisición de nuevos. Una estrategia que permitió mantener
periosa necesidad de superar, en cada momento, alguna de las
una artificial sensación de prosperidad, cumplir puntualmente
tantas situaciones de "crisis" que se vienen sucediendo sin solu-
con las obligaciones externas y mantener al país dentro del mis-
ción de continuidad.
mo esquema económico pero, a un muy alto costo: la produc-
ción de un círculo vicioso que, primero, transformó la deuda en La discusión respecto del agravamiento de la "cuestión so-
endeudamiento y, ahora, frente a la finalización de los flujos fi- cial" reponde a la misma lógica. Tiene cada vez más lugar en la
nancieros que hicieron eso posible, en una nueva y explosiva temática que abordan los políticos de oposición, a través de dis-
situación en la que se combinan y retroalimentan, perversamen- cursos que, en realidad, al mencionarla la deforman, la eluden,
te, la prolongada recesión de la economía con una proceso que la desconectan de sus orígenes y una casi total indiferencia del
culminará ineludiblemente en la declaración formal de la cesa- Gobierno, tanto en sus mensajes como en el diseño de las políti-
ción de pagos (A. Calcagno y E. Calcagno, 2000; M. Schor y C. cas públicas. Pero, a diferencia de los grandes problemas econó-
Lozano, 2001; J. Beinstein, 2000). micos, que por su alto valor estratégico continúan siendo abor-
Por ello, el endeudamiento externo, la política monetaria y la dados casi secretamente dentro de la nueva red de instituciones
que ha privatizado la política gubernamental, la actividad
recesión económica deben atacarse al unísono, dentro de un
innovadora y cada vez más intensa de los desocupados
modelo económico que permita superar la actual crisis. Durante
"piqueteros", cortando rutas en todas la regiones del país ha
el segundo el segundo año del Gobierno y ante la sucesión de
colocado a la nueva "cuestión social" de la Argentina en el cen-
erráticas medidas coyunturales por parte de sus distintos minis-
tro de la escena política. La indigencia, la pobreza, la caída y la
tros de Economía, ha comenzado ha desarrollarse un creciente
debate alrededor de distintos proyectos alternativos en los ám- redistribución regresiva de los ingresos forma parte, ahora, de
ALFRDO R. PUCCIAREUI LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS.

los mensajes periódicos de algunos "formadores de opinión", mayoría, se mencionan pero, al ser analizados, son deformados
incluida la Iglesia; el muy grave problema de la desocupación ha y desnaturalizados sistemáticamente.
comenzado a formar parte, incluso, del discurso del Gobierno y
Política monetaria, endeudamiento, déficit externo,
de los políticos. Desde hace un tiempo, la medición y las des-
redistribución regresiva del ingreso asociada a la política fiscal y
cripciones de los distintos aspectos, ligados a esos problemas
déficit fiscal son los componentes centrales de una crisis econó-
forman parte de la entrega cotidiana de la prensa especializada.
mica que reconoce una causa anterior y fundamental, el déficit
"Lj)s últimos cortes de ruta están colocando la cut \ >ión social en el lugar
de la dotación, de la acumulación y de la inversión de capital y
donde debería haber estado desde hace mucho tiempo pero fue
que, retroalimentándose perversamente, explican el atraso, la
sistemáticamente escamoteado por los políticos" (L. D'Elía, 2000; M. inestabilidad, la vulnerabilidad, el estancamiento y la declina-
Helfgot, 2000). ción de la economía durante un excesivamente prolongado pe-
Pero la expansión y la creciente exposición de esas observa- ríodo de tiempo. Sin embargo, ninguna de las múltiples conexio-
ciones, se hallan cada vez más distantes del análisis y reflexión nes que explican la naturaleza del estado de estancamiento, de-
sobre sus causas y, especialmente, sobre la naturaleza de las po- clinación y crisis que signan a la economía y a la sociedad fueron
líticas económicas y sociales de contención que pueden comen- incorporados al discurso público, a la oferta electoral o a la jus-
zar a remediarlo; no es posible pensar lo que se observa, ni esta- tificación de las políticas del nuevo elenco gubernamental. Algo
blecer conexiones entre esos fenómenos y los procesos de similar ocurrió con el ocultamiento de problemas menos
desestructuración social que ha generado la evolución del mo- acuciantes pero igualmente graves, tales como la aceleración del
delo neoliberal. Se puede hablar del tema, pero es ilusorio espe- proceso de desindustrialización, el rol central de las empresas
rar un debate ampliado y una elaboración de propuestas que tras- monopólicas de servicios y su relación con el comportamiento
cienda el forcejeo político por controlar las ínfimas sumas desti- de la nueva cúpula empresaria extranjerizada y superconcentrada,
nadas a paliar las situaciones más críticas o la cínica simplifica- la crisis de las economías regionales y su relación con la debili-
ción neoliberal apoyada en la teoría del derrame, es decir, de la dad del sector exportador, además de aquellos, menos ocultos,
ortodoxa propuesta de que cada uno de esos problemas se resol- que conforman la acentuación del estado de decadencia social,
verá con mayor inversión y crecimiento. En efecto, por imposi- como el decrecimiento y deterioro del conjunto de los servicios
ción de las circunstancias, es decir, por el crecimiento de denun- prestados por el Estado (salud, educación, seguridad, previsión
cias, reclamos y protestas, la cuestión social se habla, muchas social, etc.).
veces se parlotea, pero no se piensa. Forma parte, entonces, de
un conjunto de temas que, por la evidente percepción que tiene
la mayoría de la población, se transforman en pseudo cuestio-
nes. En unos casos, se describen; en otros, se desestiman y, en la
Capítulo 7.
EL MENSAJE POSIBILISTA
Por su propia naturaleza y por el evidente fracaso en lograr
los objetivos propuestos, los proyectos transformadores de la
concepción neoliberal hace tiempo que sólo concitan la adhe-
sión de una minoría de la población; no pueden generar consen-
sos mayoritarios ni aportar una base de legitimidad estatal más o
menos permanente. Por eso obligan a diseñar una minuciosa di-
visión del trabajo en el seno mismo de la corporación: son ela-
borados en semisecreto dentro de las nuevas usinas privadas de
proyectos específicos (consultoras, fundaciones, organismos in-
ternacionales, etc.), son presentadas, difundidas y justificadas
abiertamente por los nuevos especialistas mediáticos (periodis-
tas especializados, consultores, etc.) y son astutamente escamo-
teadas a la consideración política a través de una serie de discur-
sos elusivos por los dirigentes de los partidos políticos, especial-
mente en los períodos electorales.
Esta nueva modalidad de "hacer política", despojándola de
todo su real potencial transformador, se basa en la sofisticada
ALFRDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS.

construcción y en la insistente reproducción de un mensaje a la interlocutores políticos (D. Scavino, 1999).


sociedad que denominamos "el mensaje de la impotencia" y que Este reconocimiento del no-poder de los sectores populares
constituye, por otra parte, uno de los componentes fundamenta- y de las organizaciones sociales y políticas que pretenden repre-
les de los procesos que tienden a trasformar, como vimos, la sentarlos, tratando de resguardar sus intereses y sus derechos
"desafiliación" en "desafección". El mensaje de la impotencia adquiridos, alimenta de un modo cada vez más extendido un
tiene, por tanto, tres objetivos: el objetivo inmediato es organi- nuevo tipo de mensaje y un nuevo modo de definir el alcance y
zar exitosamente el espectáculo electoral, f^vo rizándolo, vacián- la función de la política en democracia que denominaremos "el
dolo de contenido. El objetivo específico es la justificación de posibilismo"; un fenómeno ideológico político que se alimenta
cada una de la serie de medidas estatales que conducen directa- de una mezcla de proporciones cambiantes entre hipocresía, cinis-
mente a, o que permiten, la ejecución de las medidas expropia- mo y pragmatismo.
doras que alimentan la estrategia del despojo. El objetivo me-
diato es más trascendente, tiene efectos más profundos y dura- A pesar de sus innumerables variaciones, "el posibilismo" se
construye alrededor de tres ejes centrales: la producción de un
deros: se trata de lograr que adquiera carácter dominante en la
complejo y multivariado mensaje de inanición e impotencia que
representación de nuestra identidad una vieja premisa, definitoria
denominaremos "imposibilista", la trasformación de esa ideolo-
de los mecanismos de construcción de hegemonía: "nos converti-
gía imposibilista en "sentido común", es decir, en un criterio
mos en aquello que creemos, o que nos hacen creer, que somos", aún cuan-
que se halla inadvertidamente presente en los procesos de repre-
do eso que creemos o que nos inducen a creer sea fragmentario,
sentación y análisis de la realidad social circundante y por últi-
interesadamente deformado o directamente falso y se nos con-
vierta en una imagen de efectos perversos que destruye toda mo, en la transformación de la impotencia que genera esa creen-
posibilidad de generar sentimientos de identidad y autonomía y cia o esa convicción "imposibilista" en la base de un también
de transformar potencialidades ocultas en la capacidad de pro- complejo y opaco proceso de "chantage" político respecto a los
yectar y llevar adelante proyectos de cambios sociales e indivi- problemas de la gobernabilidad y de la estabilidad del régimen
duales. Se basa, como veremos, en la "naturalización" de un pro- democrático.
ceso histórico de pérdidas y derrotas de los sectores populares La rapidez con que se ha difundido y penetrado esta forma
que se fue transformando paulatinamente en una nueva situa- hoy dominante de representación de la realidad en diversos sec-
ción de indefección. Desde esa posición de indefección se tras- tores de nuestra sociedad se debe a una múltiple combinación
lada toda, absolutamente toda, la capacidad de modelar el desti- de factores, de entre los cuales tendremos en cuenta aquí sólo
no propio y ajeno a una nueva generación de poderes indefini- algunos, aquellos que forman parte del complejo operativo de
dos, omnímodos y misteriosos, es decir, inidentificables, que alusión-elusión-negación de problemas que es producido en casi
marcan el rumbo de nuestro universo y se expresan a través de todas las instancias institucionales y no institucionales de la so-
sus "intermediarios", nuestros amigables aunque temibles ciedad, el sistema político y el Estado y que se alimenta y se
ALFRDO R. PUCCIARELLI U DEMOCRACIA QUE TENEMOS. ...

"enriquece", además, por medio de su propia reiteración, ha- turales e institucionales producidas en el mundo durante los úl-
ciendo desfilar persistentemente una serie ininterrumpida de sím- timos veinte años han eliminado, en la práctica, todas las formas
bolos, ideas, nociones, representaciones, estructuras de autonomía y libertad que las clases subordinadas habían lo-
argumentativas, axiomas "naturalizados", imágenes, procedi- grado obtener durante la compleja historia de luchas y
mientos políticos y criterios valorativos. Las formas en que al- enfrentamientos protagonizada a lo largo de todo el siglo ante-
gunas de estas variantes son construidas o los modos en que las rior. Una pérdida que ha influido sustancialmente en la extin-
variantes pueden ser combinadas entre si 1 ,nos brindan lo que ción de cierto tipo de ideología, en la desaparición de la idea de
podríamos denominar las subespecies generadoras de la ideolo- proyecto político, en la radical transformación de sus anteriores
gía imposibilista. portadores, las organizaciones corporativas y los partidos políti-
A diferencia del neoliberalismo, la ideología imposibilista no cos y sobre todo, en la pérdida de funciones, de autonomía y de
es explícitamente justificatoria de la existencia de estructuras de poder del Estado.
explotación, de dominación o de poder en la sociedad; tampoco La ideología imposibilista se define, entonces, por el conteni-
considera que la desigualdad social refleja, a su modo, inevitable do del diagnóstico que elabora: los poderosos son más ricos,
y positivamente, las diferencias de aptitudes, de capacidades y poderosos y autónomos en todo sentido, a la vez que el resto de
de actitudes de individuos o de grupos entre sí. Condena, a ve- los mortales tienen atado su destino a los modos en que aquellos
ces explícitamente, las múltiples situaciones de injusticia que ejercen ese poder y definen los rasgos de las nuevas sociedades.
alimentan la expansión de las desigualdades materiales, sociales Por lo que hemos visto, ese modo de ejercer el poder desde los
y culturales. Su razonamiento parece tener siempre presente el diferentes monopolios económicos, sociales y políticos que con-
problema de la injusta distribución de la riqueza y, en su punto trolan, los vuelve más pobres, menos necesarios, más
más extremo, puede ensayar, incluso, algún discurso de carácter heterónomos, con mucho menos capacidad para discutir las con-
igualitario. Su particularidad no reside en la definición de objeti- diciones que les imponen los poderosos y sin ninguna capacidad
vos, ni en la enunciación de sus valores, sino en otra cosa, en el para construir alguna otra forma de poder alternativo. A pesar
diagnóstico que elabora respecto de las nuevas propiedades ac- de sus diferentes variantes, es siempre un discurso conservador,
tuales de las estructuras de dominación y la imposibilidad que inmovilista, articulado a la reproducción de lo ya existente, re-
tienen actualmente las clases subalternas, y también los Estados ceptor pasivo y acrítico de las innumerables restricciones que
nacionales, de modificarlas a causa de las férreas relaciones de presenta la realidad actual y justificador de la inanición, deriva-
poder que han construido y consolidado, operando desde el da del reconocimiento del margen casi nulo que hoy existe para
ámbito del mercado. construir cursos de acción alternativos y proyectos que, por ser
El supuesto general de la ideología imposibilista es, precisa- diferentes, devienen en proyectos imposibles. Es un discurso
mente, que las transformaciones tecnológicas, económicas, cul- negativo que no convence, que no se apoya en importantes nú-
ALFRDO R. PUCCIAflELU LA D E M O C R A C I A QUE TENEMOS. ...

cieos racionales ni desarrolla argumentos atrayentes, es un dis- 1. "El imposibilismo puro". Trata de paralizar las débiles for-
curso que asusta, que ensombrece, que minimiza, que nos hace mas de resistencia social y de enfrentamiento político que han
sentir mucho menos de lo que fuimos y mucho más de lo que venido generando algunos de los grupos damnificados por la gran
seremos. Es, en definitiva, un discurso de muerte. ofensiva expropiadora del Estado y del sector empresarial, pro-
Por reunir estas características, se ha convertido en el mensa- vocando terror hacia un futuro aún peor que el menguado pre-
je preferido de la fracción propiamente política del elenco sente. Se apoya, primero, en la construcción de un diagnóstico
megacorporativo, responsables de construir una oferta política del estado de correlación de fuerzas actual absolutamente domi-
capaz de atraer al mayor número de electores. Si tenemos en nado por la fortaleza e impunidad de los poderes ya constitui-
cuenta que la mayor fuente de legitimidad del Estado dos. Continúa demostrando que, al contrario de lo que ocurre
corporativizado ha sido, hasta ahora, el consenso y la participa- con esos poderes, la fragmentación social, la pérdida de identi-
ción electoral, el discurso posibilista es un discurso de media- dad, la falta de iniciativa y la insistencia en definir
ción simbólica que genera formas de representación y de reflexión enfrentamientos y utilizar métodos de acción anticuados y
adaptadas, a su vez, al papel de mediación y disimulo respecto obsoletos sólo puede conducir a una derrota de efectos mucho
de las estrategias generadas en el seno del poder que ejercen más devastadores que los que ha venido generando la ofensiva
partidos, representantes y operadores varios del sistema políti- expropiadora. Haciendo referencia al célebre enfrentamiento de
co. Con el avance de la crisis general, desatada en los dos últi- los escuadrones de la caballería polaca a las divisiones blindadas
mos años, el "imposiblismo" se ha difundido mucho más que en alemanas, en momentos de la invasión a ese país, durante la
la década pasada, se ha convertido en el único recurso segunda guerra mundial, el columnista J. Nielsen (2000) plan-
justificatorio de las políticas oficiales y también de las actitudes tea, en una magnífica exposición, los problemas que enfrenta
de acompañamiento cómplice de la oposición. Pero, esa especie esta forma de pensamiento. En un artículo denominado, preci-
de uso indiscriminado de la justificación posibilista, que puede samente, "La caballería polaca", dice: "Pero ja estamos en el año
hallarse hasta en la presentación de las más pequeñas decisiones 2000. (La huelga general), lejos de obligar al gobierno a humanizar el
estatales y en el discurso de los funcionarios más insignifican- modelo, al golpearlo, lo privan de alguna posibilidad de atenuar el impac-
tes, ha comenzado a mostrar la naturaleza de la verdaderas in- to de las transformaciones que están en marcha. Ante cada nuevo indicio
tenciones que los alimentan, las grandes falencias de su estrate- de que la Argentina se resiste a entregarse plenamente al orden globali^ado
gia argumentativa y el tipo de parálisis institucional que está que, a pesar de todo está consolidándose, el mercado reacciona bajándole el
provocando (G. O 'Donnell, 2000; R. Terragno, 2000 a; Pasquini pulgar, forjando al gobierno de turno a tratar de aplacarlo con medidas
Duran, 2001 a). aún más feroces". La conclusión lógica que el lector extrae de su
largo razonamiento es siempre la misma: es justo pero imposi-
Veamos ahora cuáles son los rasgos más visibles de algunas ble; el intento es simpático pero estéril y peligroso; es necesario
de sus formas específicas. adecuar la magnitud de la demanda a los medios para obtener-
ALFRDO R. PUCCIARELll LA D E M O C R A C I A OUE T E N E M O S . . .

las; es necesario, pero sumamente riesgoso porque puede provo- política, íntimamente ligada a los organismos internacionales y
car represalias de efectos aún peores. comprometida con la gestión gubernamental, ha comenzado a
2. El "Imposibilismo cínico". Con esta calificación, hacemos elaborar este tipo de razonamiento que pretende ser realista,
referencia a su intención de ocultar deliberadamente, mediante positivo y progresista pero que se tras forma, por su método de
un discurso sumamente coherente, ciertos datos de la realidad o construcción, en un discurso mistificador e increíblemente cíni-
ciertas intenciones que, de volverse evic^ntes, pueden perjudi- co. Puede ser considerado, también, como una nueva especie de
car los intereses inmediatos o el desarrollo'de estrategias de ac- ideología justificatoria de cierto sector progresista-periférico que
ción a los que ese razonamiento se refiere. Es construido a par- anida en los partidos tradicionales. La derecha, en cambio, no
tir de una falsificación, una omisión o una mentira evidente. Una necesita ser cínica, se apoya en los postulados de la sociedad de
de las más breves y elocuentes ilustraciones de esta modalidad mercado para proponer medidas aún más radicales.
de introducir impunemente, en medio de un razonamiento, la Da por sentado que la grave situación de decadencia social
mentira más cruda y evidente, lo brinda la siguiente justifica- que viven los países periféricos en general y la Argentina en par-
ción del Presidente De la Rúa. En el escueto discurso donde ticular es un hecho irreversible que no puede ser modificado
anuncia la disminución del 15% de los salarios de los empleados sino asumido como un dato incontrastable de esta nueva reali-
estatales, implementado para lograr un equilibrio absoluto de dad. La función de la política será, entonces, eliminar las con-
las cuentas fiscales, plantea la cuestión del siguiente modo: este quistas sociales existentes y trasformar o eliminar las institucio-
recorte de salarios no es un "ajuste", es decir, una disminución nes ligadas a ellas para dar lugar a la aplicación de un nuevo tipo
de los ingresos de los sectores sociales directa e indirectamente de justicia distributiva. Es un nuevo criterio de reducción de los
afectados por la medida, un "ajuste" sería la consecuencia de gastos o de despojo de antiguos derechos adquiridos, justificada
una devaluación de la moneda porque en ese caso se "materia la por la necesidad de redistribuir lo existente entre esos
mano en el bolsillo de la gente". Como se ve, nos hallamos frente a derechohabientes y un gran sector social que ya ha sido expro-
una falacia: la devaluación es expropiatoria porque sustrae in- piado y por esa causa, ha quedado totalmente excluido de esos
gresos a través de la inflación y la modificación de los precios "beneficios". Es un intento de hacer pasar la reducción de ese
relativos en el mercado, pero la reducción directa y unilateral de gasto estatal, o la virtual liquidación de alguna de esas institu-
salarios a los empleados públicos no es confiscatoria porque, ciones, por la necesidad de introducir reformas que generen la
suponemos que supone el Presidente, no se obtiene a través de incorporación de esos sectores ya excluidos dentro de un nuevo
los mismos mecanismos que desata la devaluación inflacionaria. esquema que, de concretarse, genera un anteriormente desco-
(E De la Rúa, 2001). nocido mecanismo de nivelación hacia abajo, de movilidad ocu-
Para no reiterar el contenido negativo y "aterrador" de las pacional y social descendente. Un planteo que omite considerar
otras modalidades del imposibilismo, la influyente tecnocracia a esos excluidos como víctimas de un muy injusto proceso de
ALFRDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

despojo que la política debe reparar, tratando de reintroducir Ciencia y Tecnología y C. Colombo, Jefe del Gabinete de Minis-
por diversos medios a los excluidos dentro del sistema que ellos tros, para explicar la necesidad de provocar un ahorro de gastos
están administrando. Esa omisión transforma a la decadencia en mediante la reforma-achicamiento-modernización de la estruc-
un hecho "natural" y a la exclusión en un hecho irreversible. tura del Estado. Puede verse el análisis crítico de este tipo de
argumentación en un artículo publicado por un Diputado Na-
El carácter deflnidamente cínico de esta argumentación no
cional de la Alianza gobernante (A. González, 2000).
surge solamente de sus propósitos y de sui forma de construc-
ción, sino de la evidente falsedad de sus premisas y del oculta- 3. "El imposibilismo hipócrita". A diferencia de la anterior,
miento de sus verdaderos objetivos. En efecto, éstos planteos esta forma de imposibilismo no se basa en un razonamiento sino
aparecen cuando el sector político tecnocrático de elenco gu- en un mensaje más complejo, compuesto precisamente por la
bernamental se siente obligado a introducir alguna de la innu- contradicción flagrante que el receptor percibe entre el conteni-
merable cantidad de reformas destructivas que han venido pro- do de ciertos discursos específicos y la conducta institucional de
poniendo el FMI y demás organismos internacionales. Políticas representantes, dirigentes y partidos. Funciona del siguiente
de "ajuste" destinadas a ampliar la esfera de negocios del capital modo: se construye una visión, un diagnóstico o una propuesta
privado, a reducir los ingresos del sector asalariado o a compri- de transformación de alguna de la innumerable cantidad de si-
mir los gastos del sector público para obtener ahorros destina- tuaciones específicas y de iniciativas gubernamentales que nos
dos a mejorar la capacidad de pago de la deuda externa. Puede han llevado al estado actual de decadencia y luego, se la niega en
ser verificado analizando, entre otros, el discurso del Ministro los hechos tomando decisiones políticas que favorecen la apro-
A. Flamarique destinado justificar la introducción de reformas a bación de las situaciones e iniciativas criticadas y obstaculizan
la ley laboral existente. En esa ocasión,, el proyecto de el desarrollo de proyectos contrarios o alternativos. En el mo-
"flexibilización" habíase convertido en una condición ineludi- mento de explicar tales incongruencias, se apela siempre al mis-
ble del FMI para negociar nuevos préstamos, condición que fue mo recurso: la inesperada aparición de factores externos
negada y encubierta con el argumento de que tal "flexibilización" amenazantes e incontrolables que obligan a ceder para evitar
deterioraba las condiciones de contratación existentes pero iba males mayores, dejando de lado los objetivos originales para una
a generar, como contrapartida, un importante aumento de la nueva oportunidad en la que el contexto general o la correlación
demanda de trabajo y una reducción de la desocupación. Con la de fuerzas políticas resulte más favorable. El denominado "pac-
misma lógica, razona P. Gerchunoff, jefe de asesores del Minis- to de Olivos" entre el ex presidente Raúl Alfonsín y el entonces
terio de Economía, para justificar una nueva reducción de los presidente Carlos Menem, que destrabó los procedimientos
aportes estatales al régimen de previsión social. También D. institucionales que permitieron la reelección posterior de este
Caputo, Secretario de Ciencia y Técnica, para justificar la elimi- último, constituye un ejemplo paradigmático, pero no el único.
nación de la "carrera de investigador" en el Consejo Nacional de En su obsesión por presentarse como un político progresista, de
AlFRDO R. PUCCIARELLI U D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

"centro izquierda" como gusta denominarse, el Dr. Alfonsín ha conservadurismo neoliberal, han aparecido otros ejemplares de
dejado un reguero de situaciones en las que realiza críticas y la misma especie; sólo mencionaremos algunos de ellos. El más
propone permanentemente políticas antiliberales que luego son importante por sus efectos paralizantes es el que denominamos
negadas en la práctica por él y por sus partidarios. En el curso de "imposibilismo apocalíptico", basado en una grosera estrategia
2001, se destacan, claramente, dos grandes mensajes: las nítidas discursiva que no trata de convencer con argumentos racionales
contradicciones entre las críticas y las acciones destinadas a fa- sino inhibir con pronósticos aterradores. Puede resumirse en bre-
cilitar la aprobación parlamentaria de les ¡"poderes especiales", ves términos: o seguimos profundizando las políticas de ajuste
otorgados al Presidente por la Legislatura de la Nación -solicita- "recomendadas" por los organismos internacionales, desechan-
dos por el entonces Ministro de Economía, Domingo Cavallo- y do toda posibilidad de modificar sus parámetros fundamentales,
la promulgación, en condiciones irregulares, de la ley denomina- o habrá una huida masiva de los capitales invertidos en el país
da de "déficit cero", también presentada por iniciativa del Mi- que producirá un colapso en la economía, con imprevisibles con-
nistro de Economía. secuencias sociales, institucionales y políticas. Esta forma de
Otra variante del mismo procedimiento puede hallarse en la argumentar se emparenta, fuertemente, con otra variante que se
naturaleza casi permanente del doble discurso de los más altos funda en los intentos de mantener la supervivencia del denomi-
dirigentes del Frepaso, después de haberse integrado el gobierno nado "pensamiento único". Se resume del siguiente modo: lo que
de la Alianza. Una fuerte evidencia la aporta, por ejemplo, el proponemos es insuficiente, o injusto y generará resultados dudosos j
testimonio de G. O'Donnell, asesor del Vicepresidente Carlos controvertibles pero es lo mejor porque es lo único que tenemos; no existen
Alvarez en cuestiones de reforma del Estado, respecto del papel propuestas alternativas.
que han jugado algunos de ellos en la elaboración y gestión de Una variable menos ambiciosa y abarcativa es la estrategia de
un proyecto de reforma de las leyes electorales, destinado a erra- "culpabilizar a la víctima" que forma parte del discurso anterior
dicar procedimientos que estaban quitando transparencia a esa pero se está esgrimiendo últimamente en forma separada. Con-
instancia político institucional. Allí se comprueba que en el mis- siste en hacer responsables del fracaso del modelo neoliberal a
mo momento que Carlos Alvarez trataba de esclarecer los so- sus propios ejecutores por no haber sabido continuar y profun-
bornos en el Senado de la Nación, como una forma de iniciar dizar las reformas estructurales destinadas a facilitar un mejor
una lucha de largo aliento con la vieja práctica política corpora- funcionamiento de la economía de mercado, eliminando o pri-
tiva que terminó con su renuncia a la Vicepresidencia de la Na- vatizando los muy pocos servicios que aún quedan a cargo del
ción, avalaba la mutilación de las reformas introducidas en la Estado. La misma percepción del fracaso del modelo neoliberal
nueva ley electoral para no generar enfrentamientos con las "ma- está generando una estrategia discursiva igualmente perniciosa
quinarias partidarias". (G. O'Donnell, 2001). pero de contenido diferente. Se basa en un nuevo tipo de fla-
Ante el evidente fracaso de la estrategia socioeconómica de¡ grante contradicción, perceptible entre el contenido de las críti-
ALFRDO R. PUCCIARELLI

cas al modelo neoliberal en el momento actual y la grave respon-


sabilidad que han tenido esos mismos críticos en su
implementación política y en su justificación ideológica en el
pasado inmediato. Por esa razón, lo denominamos el "discurso
posibilista inadvertido". Su primer y mayor exponente ha sido el
Dr. Eduardo Duhalde, ex vicepresidente del gobierno del Dr.
Menem, ex-gobernador, por el Partido Justicialista, de la Pcia.
de Buenos Aires y candidato presidencial del mismo partido, en
la última contienda electoral. Como sus cargos lo indican, el Dr.
Duhalde ha sido uno de los miembros más conspicuos de la
megacorporación y uno de lo principales responsables políticos
de la implantación de ese modelo en la década del noventa.
Capítulo 8.
Antecedentes que pasan precisamente "inadvertidos" en el mo- EL ESCENARIO Y LA LÓGICA DE LA EXTORSIÓN POLÍTICA.
mento de criticar los problemas de funcionamiento y el alto gra- EL GOLPE DE MERCADO.
do de injusticia de las estrategias expropiadoras, bienes materia- La actuación y la transmisión de la ideología "posibilista" re-
les y conquistas que él ayudó a consolidar, desarrollando la ideo- duce, como señalamos más arriba, los horizontes del pensamiento
logía y la práctica que ha culminado con el estado de despojo y la acción, produce impotencia e intenta congelar todo aquello
simbólico de los sectores sociales expropiados, que observamos que no sea competencia electoral llegando, en esa pretensión,
en el momento actual. hasta límites inimaginables. En la dinámica de los conflictos de
baja intensidad que forman parte de la controversia política co-
tidiana, busca la descalificación de los argumentos "de otro", a
través de una nueva y simple forma de extorsión: aquello que
afirma, hace o pretende el adversario no es analizado por su
contenido sino por sus efectos, pero no por los efectos buscados
en esa proposición sino sobre otros, sobre las consecuencias,
generalmente negativas, que sobre la paz social, la estabilidad
económica y muy especialmente, sobre el comportamiento de
esos poderes intangibles e inmodificables que anidan en los mer-
cados y fijan en cada circunstancia el límite de "lo posible". El
ejemplo más sintético de cómo se organiza esta estrategia
ALFRDO R. PUCCIARELU LA D E M O C R A C I A QUE T E N E M O S . ...

extorsiva desde el mismo poder gubernamental, lo podemos ha- ción del conflicto social para transformarla en una nueva fuente
llar en recientes declaraciones del ex-Presidente De la Rúa. Cuan- generadora de frenos y obstáculos a la canalización política del
do tuvo que dar su opinión a los periodistas sobre un hecho conflicto social, mediante la amenaza y la extorsión que se des-
meramente circunstancial, la suspensión del diálogo con el go- prende del mensaje apocalíptico. La actuación y la transmisión
bierno central adoptada por los gobernadores peronistas, a cau- de la ideología "posibilista" reduce, como señalamos más arriba,
sa de la interrupción de los flujos financieros comprometidos los horizontes y produce impotencia, la amenaza de
por la Nación hacia las Provincias, eludió la sustancia de la cues- ingobernabilidad y caos social con su secuela de miseria y vio-
tión, desestimó el análisis de sus causas y dijo: "lo único que se lencia incontrolable del mensaje apocalíptico se complementa
logra con estos planteos es poner nerviosos a los mercados y aumentar el con todo lo anterior, generando pánico e inanición.
riesgo país". De más está decir que bajo diversas variantes este
Se desarrolla a partir de una de las pocas certezas que ator-
tipo de argumentos, elusivo-extorsivos, son permanentemente mentan a sus interlocutores, la traumática sucesión de derrotas
reiterados, tanto con la palabra como con la acción, y aún con la militares, sociales y políticas en las cuales quedó involucrada la
omisión, por una enorme variedad de actores del elenco político mayoría de la sociedad, cuando no la sobrevivencia del entra-
gubernamental, en la más diversas circunstancias. El ejemplar mado social mismo durante el transcurso de los últimos cuaren-
más escandaloso de esta especie, lo aportó el economista ta años. Una superposición de experiencias profundamente ne-
neoliberal, G. Calvo, en un reportaje concedido en EE.UU., unos gativas que ha venido generando una firme convicción fuerte-
pocos días después. "Lo que ha aumentado el riesgo país en estos días mente compartida: los valores supremos a resguardar son, des-
han sido las caricaturas de Nik en el diario La Nación" (Diario Cla- pués del ingreso y la ocupación, la seguridad y la armonía social,
rín, 2001 b). garantizadas por la gobernabilidad y la estabilidad institucional.
Aunque se emparenta con el mensaje imposibilista por sus Todo aquello que atente seriamente, de cualquier modo, contra
objetivos, la variante extorsiva-apocalíptica se construye de un esos objetivos logrados con ingentes sacrificios y vigentes ahora
modo diferente; en lugar de eludir, alude de un modo explícito al en medio de un clima de tolerancia y paz, son intolerables por-
contenido de las acciones, procedimientos, ideas y propuestas que vuelven a ubicar en el horizonte los escenarios de la incerti-
que pretende descalificar pero los deforma, le modifica su senti- dumbre, la inestabilidad, la inseguridad y el temor por el futuro.
do y, sobre todo, magnifica sus efectos. La denominamos "inter- La visión del apocalipsis se construye comprobando, prime-
pretación apocalíptica" porque relaciona lo dicho o hecho por ro, la desobediencia (es decir la transgresión de los límites de lo
"el otro" con la generación de un futuro caótico, de desorden, posible) y estableciendo, después, un vínculo simbólico casi di-
descontrol, miseria y/o violencia social. El gobierno de la de- recto entre esa transgresión y la amenaza de fuga de capitales al
mocracia invierte la secuencia tradicionalmente establecida en- exterior, la descomposición económica, la desarticulación del
tre la lucha política tomada como expresión y forma de resolu- sistema institucional y el comienzo de la disolución social. Todo
ALFRDO R. PUCCIARELLI LA D E M O C R A C I A Q U E T E N E M O S .

producto de una presión no violenta que se ejerce desde el mer- que las medidas convenidas en secreto con el FMI sean aproba-
cado por medios no coercitivos. Pero es una violencia legítima e das inmediatamente por decreto, aunque ello continúe degra-
inevitable porque aquello que puede ocurrir, la fuga y la dando el funcionamiento institucional de la democracia y se co-
desinversión, es producto del ejercicio legal de un derecho ina- loque en flagrante contradicción con los postulados y la oferta
lienable que la sociedad le ha otorgado al capital: la defensa uni- electoral de la Alianza, generando, de ese modo, más impopula-
lateral de su integridad y sus beneficios dentro del marco exclu- ridad, aislamiento y debilidad gubernamental. Si no se toma en
sivo creado por las reglas que rigen el funcionamiento del mer- cuenta la advertencia, se amenaza con el peligro de un estallido
cado. La "ingobernabilidad" no es la consecuencia directa, en- de consecuencias mucho más graves: la cesación de pagos, la
tonces, como lo fue antaño, ni de la agudización del conflicto fuga de capitales, el aislamiento internacional y la postergación
político, ni del crecimiento de las luchas sociales, proviene de sitie die de la recuperación económica. Unos días después, cuan-
las decisiones estratégicas que adopta el sector capitalista en su do amplios sectores populares organizan una huelga general en
ámbito natural, el mercado. Pero el grado y el tipo de coerción oposición a esas medidas, vuelve a plantear el mismo tipo de
institucional que produce depende de las características de lo extorsión, también apocalíptica, pero ahora con destino al con-
que podríamos denominar "primeras causas" o "causas sumo interno, al conjunto de la sociedad y, especialmente, a los
disparadoras". De acuerdo a lo que hemos estado viendo, éstas atisbos de enfrentamiento que se advierten en los partidos de
causas son generadas en dos ámbitos diferentes, unas provienen oposición.
de la lucha social y política contra la expropiación y el despojo y,
Lleva la extorsión hasta un punto tan extremo que los pro-
las otras, de las presiones que ejercen los inversores-especuladores
pios mercados comienzan a preocuparse y tratan de determinar
del sector financiero para asegurar altas tasas y pagos puntuales
con sus propios medios el grado de veracidad y racionalidad que
y rigurosos de las obligaciones contraídas por el Estado. Tenien-
tiene esa visión apocalíptica. Condicionado por esa nueva e in-
do en cuenta sus rasgos predominantes, a las primeras las deno-
esperada reacción, el Ministro intenta llevar tranquilidad a los
minamos causas sociales internas y, a las segundas, económicas
mercados, desnudando el contenido y la intención misma de la
externas. La división tiene propósitos analíticos y no excluye que,
extorsión. Un día después de la huelga general, llamó a confe-
como ocurre frecuentemente, se presenten en la práctica con
rencia de prensa para contradecir sus propios dichos de un modo
distintas formas de combinación.
tan evidente que inspiró el siguiente comentario periodístico:
En ocasiones, la extorsión interna y externa se combinan y "Lo que llevó a Machima a convocar a conferencia de prensa fue la convic-
potencian mutuamente. Por ejemplo, un mismo personaje del ción de que había que ratificar señales tranquilizadoras a los mercados"
gobierno de la Alianza ha funcionado como vocero-ejecutor e (Página/12, 2000). En efecto, enredado en su mismo mensaje
integrador de ambos tipos de presiones. Por medio de un mensa- apocalíptico, el Ministro ingresó en un callejón sin salida. Al poner
je apocalíptico de los ya analizados, solicita al Poder Ejecutivo en evidencia que la situación Argentina seguía siendo grave y
«LFRDO R. PUCCIAREUI U D E M O C R A C I A QUE TENEMOS. ...

que sin la aprobación de la ayuda financiera solicitada al FMI, un minigolpe de Estado por otros, los operadores políticos y
había riesgo de llegar a la cesación de pagos, generó un clima tan económicos locales. Léase, grupos neoliberales insertados den-
dramático que provocó la reacción inversa de sus funcionarios. tro y en las proximidades del Gobierno, neoliberales con gran
Un país aprisionado entre la amenaza del caos social, la acceso a medios de comunicación, reformistas posibilistas cíni-
ingobernabilidad y la cesación de pagos debía recibir una aten- cos y reformistas posibilistas hipócritas asustados que sobre ac-
ción especial que no era compatible con el tipo de negociación túan sus gestos y acciones complacientes con los mercados y los
"normal" que se estaba llevando a cabo. Para poder reinstalarla organismos internacionales.
en su términos iniciales, el gestor del clima apocalíptico debió Como el círculo virtuoso prometido entre "sacrificio-inver-
dar marcha atrás, desdecirse de su diagnóstico y dejar al descu- sión-crecimiento-beneficio del capital-derrame al resto de la so-
bierto, como si se tratara una carta marcada, sus propósitos ciedad" del esquema neoliberal nunca ha funcionado ni puede
extorsivos. ser retóricamente justificado, los funcionarios y políticos com-
Cuando esta forma de articulación entre discurso posibilista prometidos con ella han implementado una perversa estrategia
apocalíptico, presión del capital financiero y de los organismos alternativa que se basa en la transformación de las dificultades
internacionales y extorsión político-estatal llega a su máximo políticas y/o económicas recurrentes de los últimos tiempos en
punto de tensión, se transforma en lo que varios analistas han un nuevo tipo de crisis apocalípticas que le han permitido man-
denominado "golpe de mercado", en el momento de tratar de tenerse vigentes, lograr la aprobación de complejos paquetes de
analizar situaciones en que la voracidad capitalista se combina reformas antipopulares e imponerlos por el miedo o por la com-
con la debilidad política del elenco corporativo para impulsar plicidad de diversos sectores sociales y políticos, debidamente
una mayor profundización de la estrategia neoliberal y producir justificada por los reiterados "estados de excepción" en que in-
desplazamientos acordes con ese objetivo en el plantel guberna- gresa periódicamente la Nación.
mental. El discurso apocalíptico y el "chantage" político se con-
vierten, en tal caso, en los rostros visibles de un nuevo tipo de
golpe de estado que no opera como una "invasión" externa so-
bre el sistema político y gubernamental, del tipo "golpe militar",
sino como un desplazamiento intra institucional que modifica la
composición del elenco y/o las relaciones de fuerza existentes
en el interior del Estado. Expulsión de unos, neutralización y
absorción de otros, encumbramiento del resto. En ese sentido, CITY BELL, PRIMAVERA DE 2001.
puede comenzar como un movimiento objetivo de capitales in-
dividuales, relativamente coordinado, pero que es convertido en
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