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Problema de investigación

 ¿Qué definimos como bajón?

 ¿Qué diferentes modos adquiere el bajón según la clase social de pertenencia o las
distintas generaciones?

 ¿Qué relación existe entre las denominadas patologías sociales y el modelo de felicidad
actual (éxito, belleza, etc)?

 ¿Qué relación existe entre los distintos malestares y las visiones de futuro?

 Teniendo en cuenta la docilación anímica de los jóvenes ¿se puede decir que el bajón
funciona como una especie de nexo o de articulador entre ciertas patologías y
enfermedades sociales y las circunstancias propias de la vida cotidiana?

 ¿Cómo relacionamos el bajón con la distribución del tiempo?

 Teniendo en cuenta que el bajón no es solo individual, sino también social ¿podemos decir
que funciona como un factor sensible para la sociedad?

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Abstract

El tema a abordar serán las diferentes patologías y malestares en la adolescencia, tales como la
depresión, “el bajón”, el cansancio, “la paja”, trastornos de alimentación, de ansiedad, de atención,
el suicidio adolecente, entre otras. En una sociedad donde importa gustar y ganar nos exigimos
cada vez más hasta que la cabeza nos dice: “¡BASTA!”. Es ahí donde afloran estos malestares y
una sensación de vacío muy difícil de poner en palabras. A veces nos sentimos presionados a
hacer cosas que en realidad no queremos, “nos pega o pinta el bajón” y nos sentimos sin energía
ante todo.

2
Marco teórico

Sociedad de rendimiento y depresión

Autores como Byung-chul Han proponen un cambio de paradigma de una sociedad disciplinaria,
como la planteada por Foucault, a una de rendimiento. Compara una sociedad compuesta por
hospitales psiquiátricos, cárceles y fábricas con la actual llena de centros comerciales, gimnasios,
bancos, aviones, torres de oficinas, etc. En la primera había sujetos más dóciles y estrictos, en la
segunda de rendimiento, esto sin embargo no quitó que no sigan disciplinados. El cambio se
produjo, según lo planteado en “La sociedad del cansancio”, debido al límite negativo de la
prohibición al alcanzar el punto máximo de su productividad, con el objetivo de aumentar
nuevamente la misma. Destaca que es mucho más funcional al sistema un sujeto que no puede a
uno que no debe. Esto va de la mano con el concepto de depresión formulado por Alain
Ehrenberg: “El éxito de la depresión comienza en el instante en el que el modelo disciplinario de
gestión de la conducta de forma autoritaria y prohibitivamente, otorgo sus respectivos papeles
tanto a las clases sociales como a los dos sexos, abandonando a favor de una norma que induce
al individuo a la iniciativa personal: que lo obliga a devenir él mismo […] el deprimido no está a la
altura, está cansado del esfuerzo de devenir el mismo”1. Considera la depresión como la
expresión patológica del fracaso del hombre tardo moderno de devenir por el mismo. El lamento
individual depresivo: “nada es posible”, solo puede manifestarse dentro de una sociedad en la que
se cree justa mente que “nada es imposible”.

Entonces podría decirse que la fatiga de ser uno mismo (el tener que devenir por cuenta propia,
en una ilusión de libertad) y el pensamiento de que todo es posible pero imposible para uno se
relaciona con la autoagresión, el enojo consigo mismo, el bajón y el cansancio. Por su parte el
bajón podría definirse como un tipo de depresión general y cotidiana, un ir y venir entre ser uno
mismo y cansarse de ello, querer y no poder hacer algo. Aparece cuando algo “la baja”, cuando la
realidad se presenta bruta ante nosotros y perdemos la ilusión de libertad. Es común escuchar
entre los adolescentes “qué bajón”, para referirse a algo negativo, momentos tristes, pesimistas.
Otro término juvenil muy utilizado es el de “la paja”, el micro cansancio y el desgano ante todo,
hasta ante las cosas que prometen felicidad. La fatiga y el bajón de ser uno mismo atraviesan
absolutamente todos los aspectos de nuestras vidas.

El sujeto de rendimiento está libre de una dominación externa que lo obligue a trabajar o a que
lo exploten, pero en cambio está sometido a sí mismo, es decir, libertad y obligacion coinciden
(libre obligación). Se pretende libre y es en realidad un esclavo. Es un esclavo absoluto, en la
medida en que sin amo alguno se explota a sí mismo de forma voluntaria… el sujeto neoliberal
como empresario de sí mismo no es capaz de establecer con los otros relaciones que sean libres

1
“La sociedad del cansancio”.

3
de cualquier finalidad. La libertad individual es una esclavitud en la medida que el capital la
acapara para su propia conveniencia y proliferación.

El autor manifiesta que “vivimos en una ilusión de libertad, pero no somos libres. Se ve que la
comunicación que se considera libertad se transforma en vigilancia. Hoy tenemos la impresión de
que no somos sujetos sometidos, sino un proyecto qué siempre se renueva, se reinventa y se
mejora sin cesar […] El yo como proyecto revela coerciones del propio yo, que se reflejan, por
ejemplo, en el aumento del rendimiento o la optimización. Vivimos en una fase histórica particular,
en la que la propia libertad genera coerciones”2.

Karl Marx planteaba que el trabajo conduce a la alienación. Se aliena del mundo y de sí mismo a
través del trabajo. Por eso dice que el trabajo es una autodesrealización. Me autoexploto, creo
que me realizo. Esta autoexplotación es más eficaz que la disciplina. El neoliberalismo (no la
revolución comunista) elimina la clase trabajadora sometida a la explotación ajena. Hoy cada uno
es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en
una persona también la lucha de clases se transforma en una lucha interna consigo mismo.

La psicopolítica neoliberal y el multitasking

La Psicopolítica neoliberal está dominada por la positividad. En lugar de operar con amenazas,
opera con estímulos positivo. No emplea la ‘Medicina Amarga’ sino el me gusta. Halaga al alma en
lugar de sacudirla y paralizarla mediante shocks. La seduce en lugar de oponerse a ella. Le toma
la delantera. Con mucha atención toma nota de los anhelos, las necesidades y los deseos, en ligar
de desimpregnarlos. Con la ayuda de pronósticos, se anticipa a las acciones, incluso actúa antes
que ellas en lugar de entorpecerlas.

Entonces alcanzar el modelo de felicidad actual (éxito, belleza, perfección, etc.) y


autorrealización depende uno mismo, todo parece estar ahí para nosotros, todo parece ser posible
y parecemos ser libres para conseguirlo esto genera la presión constante y autoexigencia para
conseguir lo que se desea, desencadenando en graves patologías más que comunes hoy en día
como los trastornos alimenticios.

El exceso de positividad se traduce también como un exceso de estímulos, informaciones e


impulsos, modificando la estructura y la economía de la atención. La percepción queda
fragmentada y dispersa. Esta sobrecarga de información incluye a la lógica de la gratificación del
me gusta, de los amigos o los seguidores, es decir, la comunicación social se somete actualmente
al modo juego. La ludificacion de la comunicación corre paralela a su comercialización. Destruye
la comunicación humana… la ludificacion como medio de producción destruye justamente el
potencial emancipador del juego.

2
“La sociedad del cansancio”.

4
Este fenómeno provocado por el exceso de estímulos se denomina multitasking, la
fragmentación de la atención, el autor se refiere al mismo no como una habilidad, sino como una
regresión. Así nos volvemos dependientes a las redes sociales y no se puede prestar atención a
algo de forma contemplativa porque al mismo tiempo se está ocupado en el trasfondo. De esta
manera a demás fragmentan nuestros tiempos, nos lo restan para utilizarlo para cosas que
quisiéramos hacer. El ocuparse de las redes sociales y los dispositivos tecnológicos por demás, la
angustia de devenir por uno mismo, son cosas que restan energía.

Lo provechoso de las redes sociales

La era de la globalización o de la información trajo consigo el aumento inaudito del contenido


producido por los usuarios de Internet, ya sea en los blogs, en los sitios para compartir videos
como YouTube o en las redes de relaciones sociales como MySpace y Facebook. En virtud de
ese estallido de creatividad -y de presencia mediática- entre quienes solían ser meros lectores y
espectadores, habría llegado "la hora de los amateurs". Paula Sibilia plantea estas cuestiones en
su libro “La intimidad como espectáculo”: ¿Qué implica este súbito enaltecimiento de lo pequeño y
de lo ordinario, de lo cotidiano y de la gente común? Y sentencia que mediante una incitación
permanente a la creatividad personal, la excentricidad y la búsqueda de diferencias, no cesa de
producir copias descartables de lo mismo.

La autora dice que a pesar de la celebración del advenimiento de una era enriquecida por las
potencialidades de las redes digitales, bajo banderas como la cibercultura, la inteligencia colectiva
o la reorganización rizomática de la sociedad, también conviene prestar oídos a otras voces, no
tan deslumbradas con las novedades y más atentas a su lado menos luminoso. Resalta que tanto
en Internet como fuera de ella, hoy la capacidad de creación se ve capturada sistemáticamente
por los tentáculos del mercado, que atizan como nunca esas fuerzas vitales pero, al mismo
tiempo, no cesan de transformarlas en mercancía. El hecho de que estemos todos conectados
revela cosas de nuestra intimidad y de nuestros deseos que alimentan al capitalismo.

El nuevo mecanismo de marketing posibilita otras novedades: si un usuario compra un paquete


turístico, por ejemplo, la agencia de viajes puede publicar una foto del turista como parte de su
"aviso social", con el fin de estimular a sus conocidos para que compren servicios similares. "Nada
influye más en las decisiones de una persona que la recomendación de un amigo confiable",
explicó el director y fundador de Facebook. "Empujar un mensaje sobre la gente ya no es más
suficiente", agregó, "hay que lograr que el mensaje se instale en las conversaciones". Así, tras
haber comprobado que las recomendaciones de los amigos constituyen "una buena manera de
generar demanda", la nueva generación de anuncios publicitarios intenta poner ese valioso saber
en práctica: "los avisos dirigidos no son, invasivos porque se pueden integrar mejor a las
conversaciones que los usuarios ya mantienen unos con otros". En algunos casos, los mismos
autores de blogs se convierten en protagonistas activos de las campañas publicitarias, como

5
ocurrió con la línea de sandalias Melissa, comercializada por una marca brasileña. Bien al tono de
los nuevos vientos que soplan, la firma prefiere no hablar de campaña publicitaria, sino de un
"proyecto de comunicación y branding". La empresa eligió a cuatro jóvenes cuyos fotologs tenían
cierto éxito entre las adolescentes brasileñas, y las nombró sus "embajadoras".

El modelo de felicidad y la obsesión de gustar

El modelo de felicidad socialmente pactado es claro que avanza sobre las cosas que comparte y
consume la gente en las redes sociales. Un ejemplo de esto es la estrella que nació en Instagram
Essena O’Neill con 712.000 en su cuenta3. Ella era una hermosa adolescente, con una vida
“perfecta”, ropa cara, amigos, cuerpo ideal, sus fotos se volvían famosas en la red. Sin embargo
aseguró que ese espectáculo que había montado sobre sí misma era solo una ilusión. Las fotos
en bikini con un vientre plano y “perfecto” fueron tomadas luego de largos ayunos y de posar más
de cien veces hasta encontrar el plano ideal ("Me hubiera gustado comer bien ese día.
Probablemente le grité a mi hermana pequeña hasta que consiguiera una foto que me gustara").
O'Neill eliminó más de 2.000 fotografías que había compartido con otros usuarios en Instagram
"que no sirvieron para otro propósito que no fuera la auto promoción" y creó una página web para
ayudar a otros adolescentes y jóvenes a desengancharse de “los follows” y “los likes”. "Para ser
realistas, he pasado la mayor parte de mi vida siendo adicta a las redes sociales, la aprobación
social, el estatus social y mi apariencia física. Estaba consumida por ello. ¿Cómo podemos darnos
cuenta de nuestros propios talentos si no dejamos de fijarnos en los demás?". Considera que
somos una generación con los cerebros lavados, que debemos despertar. Expresa cuan peligroso
es vivir de la aceptación ajena, ella era adicta a las redes sociales, no era consciente de lo que
hacía, solo quería gustarle a los demás ("La única cosa que me hizo sentir bien ese día fue mi
foto. Qué deprimente. Tener un cuerpo tonificado no es todo lo que el ser humano es capaz de
hacer"). La chica de vida perfecta, el estereotipo de belleza ideal, con imágenes que conseguían
miles y miles de “me gusta” resultó revelar que no sentía nada más que vacío e infelicidad,
alcanzó la meta y se encontró con la nada misma, con una enorme desilusión. No era feliz
gustando, aparentando ser perfecta.

Por otro lado el sujeto de rendimiento, el concepto del hombre como empresario de sí mismo
podría relacionarse con estos aspectos del yo como espectáculo, la exaltación de las vidas
cotidianas de la gente común ya que el poder expresarse libremente, cuando y como quiera en
una red social aumenta la sensación de libertad aparente de la sociedad actual.

La juventud y la carencia de expectativas

La sociedad de rendimiento, la explosión de las nuevas tecnologías, las redes sociales, la


información constante, el todo es posible, etc., es muy actual e influyente para las generaciones

3
http://elpais.com/elpais/2015/11/03/estilo/1446547570_629565.html Nota utilizada del diario “El país”.

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más modernas. Son aspectos que afectan y atraviesan la vida de todos nosotros y de una forma
especial a los jóvenes. La adolescencia, cuyo corte etario según la ONU es a partir de los 10 años
con la pubertad, hasta los 24 donde comienza la adultez, se trata de una etapa trascendental para
la vida ya que se desarrolla no solo la madurez física, sino la social, la psicológica, se produce el
ingreso al mundo laboral, entre otras cuestiones determinantes para la vida. En el medio de todos
estos cambios hay muchos desequilibrios emocionales y los mandatos sociales claramente
influyen en estas emociones, por ejemplo “el bajón” (la depresión, el sube y baja de emociones
rutinario), cuya posible causa puede ser el no estar a la altura de las circunstancias ante la
decisión e iniciativa personal de ser uno mismo porque existe una fuerte sensación de libertad
aparente en la sociedad actual; la necesidad de alcanzar el estereotipo de belleza y de éxito, aquí
entra la sobrevaloración de la imagen, la delgadez y la imaginario de la perfección. Todo esto
puede desembocar en enfermedades sociales, patologías como las que nombramos al inicio (de
alimentación, depresión, ansiedad, entre otras).

La autora mexicana Rossana Reguillo4 que entiende al joven de estos tiempos como un sujeto
de control y sujeto de consumo, como una etapa que el mercado tiende a prolongar mientras que
las instituciones sociales de control, como la familia o la escuela tienden a exigir un tope. La
misma divide a los adolescentes en tres grupos: los privilegiados que tienen accesibilidad a
bienes, a informaciones, a escolaridad, al trabajo, y en definitiva al mundo; luego está el sector
atravesado por el esfuerzo, estudiantes que trabajan, que aportan un ingreso a sus hogares; y por
último, los desechables, los precarios, que están completamente colgados del sistema y sin
posibilidades de imaginar un horizonte. Sin embargo habla de una característica transclasista que
llamó “presentismo” que en los adolescentes más favorecidos se presenta de forma momentánea,
“la opción furiosa por el reviente” (como indica Hopenhayn), el gastarse ya, pero siempre con
posibilidades de salir hacia el futuro, en el grupo de los menos beneficiados el “presentismo” es
una forma de sobrevivencia, no existe otra salida, se vive el día a día.

Por otro lado, la idea de futuro en una sociedad que cambio su paradigma del individuo dócil y
limitado por las reglas al hombre soberano y “libre” que depende de sus decisiones “el mañana”
deja de ser una promesa y toda la positividad se transforma en algo negativo, se convierte en una
amenaza ya que depende de uno mismo llegar o no al éxito si parece no haber nada ni nadie que
nos limite. El suicidio adolescente presenta una alta tasa en nuestro país, la más alta de
Latinoamérica, y está entre las 20 principales causas de muerte a nivel mundial, las causas
primordiales que se señalan son la ruptura de los lazos sociales y la falta de esperanzas.

La mayoría de los adolescentes no imaginan un futuro posible, carecen de expectativas. Sin


embargo, el futuro se cosecha y se va formando en el presente, en el transcurso de la vida. Por

4
www.propuestaeducativa.flacso.org.ar/archivos/entrevistas/28.pdf Entrevista clave a Rossana
Reguillo.

7
eso es que el no imaginar un futuro posible no es tan grave ni tan terminal como la sociedad suele
pensar y juzgar.

Bibliografía

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Análisis

Las entrevistas en general se notan sinceras5, lo presuponemos al sentirnos reflejadas con las
respuestas. Se trata de cuestiones que no suelen poner en “tela de juicio” a diario, pero que sin
embargo, regulan cada momento de nuestras vidas. Casi nunca nos ponemos a pensar en ellas,
en porqué las cosas son como son, simplemente funcionan. Y luego, caen en la cuenta de que
eso que los angustiaba tiene un origen y que muchos pasar por lo mismo. En el instante en que
comenzamos a cuestionar las cosas “obvias” que rigen en nuestros comportamientos,
empezamos a estar más protegidos ante este tipo de angustias, como el bajón que golpea
cotidianamente a los adolescentes

En la pregunta del bajón, las definiciones fueron variadas, ya que a cada joven le “pega” distinto.
Las cosas que tuvieron en común fueron: la angustia, la frustración y el sentirse mal con uno
mismo. Esto se relaciona directamente con el modelo de felicidad actual que incluye éxito, belleza,
entre otros, y que nos exige ser y desenvolvernos de predeterminada manera y también con el
autoestima y la inseguridad de uno mismo. Todos sienten o sintieron esta presión alguna vez y en
mayor o menor medida se esfuerzan por cumplir este modelo, pasan bajones e incluso situaciones
criticas (“ser flaca es ser linda, para que la gente te acepte”). También, de las entrevistas pudimos
obtener que los jóvenes siempre nos sentimos con el miedo a fracasar en algo, ya sea en los
estudios, en una relación o que fracasas con vos mismo. Y esto también tiene que ver con el tratar
de cumplir con este modelo puesto por la sociedad. Relacionado con el bajón, también nos
contestaron que se “bajoneaban” mucho un domingo a la noche, todo lo contrario de un viernes a
la misma hora. En una, acaba de empezar lo bueno, la “fiesta”, “somos libres” por dos días, y en la
otra, sabes que en pocas horas vuelve a empezar la misma rutina.

En lo que respecta a las redes sociales las respuestas fueron que para la mayoría de los
adolescentes, las mismas son un espacio en el que se busca aparentar, encajar en los modelos
sociales y así pretendiendo la aceptación de los demás (aunque esto último depende de cómo le
influya a la persona). Las fotos que se suben, los estados que se comparten, siempre buscando la
atención del prójimo, el “me gusta”. Y con ese “me gusta”, con esos seguidores, tienen la
sensación de llenar un poco el vacio provocado por la frustración y el estar insatisfecho consigo
mismo (“te hace sentir bien tener tantos me gustas o seguidores”)

A su vez, tocamos el tema de la libertad. En cuanto a esta nos contestaron que “somos libres”
pero con determinados limites, como si fuésemos libres dentro de un cuadrado. Todos nosotros
nos podemos mover entre esas cuatro paredes pero no las podemos traspasar. También,

5
Se recomienda leer las entrevistas que se encuentran en el anexo ya que son fundamentales y recaudaron un gran
contenido para el trabajo.

9
hablando sobre la presión de tener que hacer algo para encajar en un grupo, nos encontramos
con respuestas muy interesantes. De todas las personas entrevistadas, un 100% nos contestó que
alguna vez hicieron algo para encajar en un grupo, y en general, fueron en situaciones de tener
que consumir bebidas alcohólicas o distintas drogas.

Anexo:

Entrevistas

¿Qué es ser jóven para vos? ¿Te parece que nosotros podemos pensar y planificar un
futuro teniendo en cuenta la clase social de pertenencia?

Yo lo veo medio complicado tipo pensar lo queremos para nosotros teniendo en cuenta la clase
social porque si tenemos poca plata y queremos ir a estudiar a un lugar donde hay que pagar
mucho o queremos hacer algo que nos cuesta por la plata ahí ya es un problema porque habría
que buscar una solución para estar mejor económicamente y ahí poder estudiar o pagar algo para
poder tener un buen estudio ponele.

Pero hay posibilidades de escuelas y universidades públicas…

Claro si eso también obvio, pero tampoco es fácil por más que vayas a esos lugares por una
cuestión del viaje, de los libros y de los elementos para estudiar.

¿Qué es el bajón para vos?

No sé, puede pasar que en muchos casos uno se bajonea porque siente que no está dando lo
mejor de uno mismo, o que le está yendo mal en algo o simplemente a veces te pinta el bajon y te
pinta, o te sentís angustiado. O a veces no sabés que te pasa, si estás bien o mal. Como que
estás y estas nada más.

¿Qué situaciones te bajonean/deprimen en la vida cotidiana? ¿Qué "sensaciones" tenes un


viernes a la noche y un domingo a la noche?

Hoy en día a mi me deprime cualquier cosa, me bajonea cualquier cosa más que nada lo que
tiene que ver con mi físico y todas mis cosas de autoestima porque yo soy una persona muy
insegura y como que al ser insegura eso me afecta en un montón de otras cosas y me deprimo
fácil y eso es lo que me pasa a mi. Hay otros pibes que hoy en día son re seguros y hacen lo que
quieren y se deprimen por boludeces pero no tan seguido. Un viernes a la noche tengo la misma
sensación que un domingo a la noche. Obviamente si me bajoneo un domingo me bajoneo un
poco más porque sé que es domingo y como que el domingo es un día re depre para todos y al
estar yo mal todo el tiempo es como que cualquier día para mi es igual. Y también todo el tema de

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la rutina, que el domingo estoy también bajoneada porque se que al día siguiente es lunes y tengo
que empezar otra vez con la misma rutina.

¿No estás aburrida de siempre la misma rutina? Como que tu vida es monótona…

Si obvio me aburre un poco, pero bueno, supongo que son etapas y cuando uno no se da cuenta
dejo de hacer cosas que hacía o empezó a hacer cosas que antes no y supongo que van
cambiando las cosas y uno no se da cuenta… porque si te pones a pensar en lo que hacias no sé,
dos años atrás y no hacias lo mismo que ahora. Es depende tu vida hoy en día.

¿Alguna vez sentiste que tuviste que hacer algo por la presión social o por la necesidad de
pertenecer a un grupo? ¿Crees que en algún momento realmente somos libres? ¿O vivimos
en una ilusión de libertad?

Si, varías veces la sentí, pero nunca hice nada que yo no sentía y que no quería hacer.
Obviamente que a veces esta presión te pone un poco mal y como que te sentís afuera de todo
pero yo sinceramente nunca hice nada que yo no tenía ganas. No me parece bueno hacer algo
para pertenecer a un grupo o para que otros te acepten. Cada uno es como es, y sabe lo que
hace lo que no hace, lo que dice, lo que no dice. Y hacer cosas por los demás no está bien para
mi, yo sentí esa presión muchas veces pero me fui fiel a mi misma y a lo que yo me sentía segura
de hacer.

¿En que situaciones?

Por ejemplo cuando me junto con mis amigos y llevan todos alcohol y es como que están todos
ahí tomando y hacen juegos a ver quien toma más, quien toma menos y es como que vienen y me
dicen que tome y vienen y me dicen que soy re anti que soy re ortiva, que soy una boluda y como
que uno se pone mal y como que siente esa presión de tener que tomar para que los otros vean
que sos copada y que no sos anti. O quizás cuando sos pibe y nunca tuviste relaciones con una
chica y como que te cargan y te dicen virgen y demás y como que sentís la necesidad de estar
con una chica para que te dejen de decir esas cosas.

¿Qué significa para nosotros la presión de tener que cumplir con el modelo de felicidad
actual (belleza, exito, dinero, fama, etc)? ¿Te sentiste alguna vez con el miedo a fracasar?

Yo hubo un tiempo que no comía. A mi todas las veces que me baja la presión es porque no como
y la última vez que me bajó la presión fue porque estuve como una semana sin comer. Y nada,
eso fue lo único máximo que hice, pero nunca fui bulímica de verdad, ni anoréxica.

¿No pensas en lo mal que te haces haciendo eso?

Si, pero me pongo peor cuando me voy a comprar ropa y no me gusta como me queda, o cuando
como mucho y me siento culpable… y hay un montón de cosas que también me ponen mal.

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¿A veces no sentís como que todo el tiempo tenes que conformar a los demás y ser linda,
flaca, tener plata, recibirte, tener un buen trabajo?

Y no sé, hoy en día la presión de ser linda es ser flaca y hay millones de pibas que se mueren
todos los días por anorexia o por esa presión de ser flaca es ser linda para que la gente te acepte.
O quizás hay casos que gente que no tiene plata o tiene muy poca y ve a los “ricos” que tienen
todo y piensan que son felices y quizás no es as porque la plata no te hace feliz. Creo que la
felicidad está en sentirse bien con uno mismo. Creo que hay que valorar más las cosas chiquitas
porque eso realmente te hace feliz. Lo demás es ponerte un peso encima y tratamos de armar una
imagen para que los demás piensen que tenemos una vida linda y no es así.

No te parece que no sé, por ejemplo, le preguntas a alguien adulto si está bien tomarte un
año sabático y más o menos es la muerte, ¿o no?

Es como que la gente tiene cada paso de la vida muy marcado y como que bueno hoy termino el
colegio, mañana la facultad, tengo que recibirme y tengo que romperla en lo que estudie y ser la
mejor en esto y no es así, ¿por qué hay que hacer todo tan perfecto y tan bien? O sea también
hay que fijarse en disfrutar más la vida, los que están en la facultad que se yo, no viven
aproximadamente para estudiar para los parciales o finales y no todo es una prueba o una carrera.

¿Cómo influyen los seguidores y/o los "me gusta" en nuestras vidas? ¿Por qué crees qué
hay una constante competencia por esto entre nosotros y una gran necesidad de ganar
esta misma?

Yo creo que incluye mucho porque hoy en día no sé, hay gente que se hace un Instagram y sube
una foto y tiene 10 me gusta y para que lo voy a tener si nadie le pone me gusta y lo borran o lo
dejan ahí, en cambio una persona que tiene no sé 400 me gusta es como que ay dale mañana
subo otra foto y por ahí suben una foto que tiene no sé 100 me gusta y vuelve a subir otra foto y
tiene menos de 100 me gusta y es como que uy borremos la foto. Es como que influye mucho
para mi, y esta mal, porque no todo son los me gusta. Yo me incluyo también eh, porque a mí
también me pasa. Te hace sentir bien tener tantos me gusta o seguidores. Y competimos para mi
por el ego de cada uno. Por creerse mejor que todos los demás y no se dan cuenta que es una
competencia por un me gusta. No te define nada, podes tener 1000 me gusta pero como persona
sos una mierda. Yo creo que las personas en general son así, competitivas y siempre creyéndose
mejor que el otro.

¿Pensas que la mayoría de nosotros sentimos que tenemos una carencia de expectativas
para el futuro y tenemos todo el tiempo el sentimiento de que "fracasamos"?

Para mi, muchos de nosotros tenemos ese sentimiento de que fracasamos, incluyéndome. Y yo
siento por ejemplo que todas las expectativas que tengo nunca se van a cumplir o no valen nada
porque siempre siento lo peor. Y tengo tanta negatividad que cuando se me cumple algo bueno,

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me sorprendo porque al esperar lo peor, me da como cosa que me salga bien algo. Al toque
pienso que eso bueno se va a transformar en algo malo.

A mi me paso que siempre pensaba que me iba a ir mal en algo y por ahí me terminaba yendo
bien y como que me sorprendía. A mi me pasa que pienso mucho como me vería en 10 años por
ejemplo y a veces me pasa que siento que es imposible, aunque a veces pienso que puedo.
Pienso que NO puedo porque hoy en día estoy en plena adolescencia y tuve muchos cambios y
cosas que me afectaron y tengo una autoestima muy baja y es como que es todo re psicológico
porque la cabeza me maneja a veces y yo me siento incapaz de lograr un montón de cosas y soy
insegura y tengo mucha desconfianza y todo eso me juega en contra. A veces quiero poner lo
mejor de mí y todo eso malo me frena y no me deja lograr las cosas que se que en el fondo lo
puedo hacer.

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¿Qué es ser jóven para vos? ¿Te parece que nosotros podemos pensar y planificar un
futuro teniendo en cuenta la clase social de pertenencia?

Para mi ser joven no depende la edad que tengamos, sino de la actitud que le pongamos a las
cosas que hacemos, y a la manera en la que nos manejemos en nuestra vida cotidiana. Ser joven,
en mi opinión es tener sueños y hacer lo posible para cumplirlos, disfrutar cada momento como si
fuera el último, y apreciar siempre hasta el más mínimo detalle, entre otras cosas. Cada uno
puede planificar un futuro sin importar la clase de pertencia, creo que con esfuerzo y dedicación
se puede lograr. Quizás a algunos les cueste más que a otros por la diferencia de los recursos
que se posean, pero todos tenemos la posibilidad de "salir adelante"

Pero tipo un chico de la villa o de bajos ingresos no tiene los mismos recursos que uno que
estudia en un colegio privado.

Claro sisi entiendo lo que me decis vos y tenes razón, pero depende tambien de la educación que
se de desde la casa. El chico de la villa no tiene los mismos recursos, pero no por eso hay que
generalizar, hay mucha gente de familia humilde que si quiere puede lograr lo que quiere. Obvio a
que un "nene bien" le va a ser más fácil.

¿Qué situaciones te bajonean/deprimen en la vida cotidiana? ¿Qué "sensaciones" tenes un


viernes a la noche y un domingo a la noche?

En mi caso particular, las cosas que me deprimen son los pequeños fracasos relacionados con la
vida escolar, así como también las pequeñas peleas que se pueden generar tanto con mi familia
como con mi grupo de amigos. Un viernes a la noche el primer pensamiento es que mi fin de
semana ya comenzó y al menos por dos dias puedo hacer las actividades de mi preferencia.

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Inversamente, el domingo a la noche lo que siento es una especie de "tristeza" puesto que la
rutina empieza nuevamente en pocas horas

¿Alguna vez sentiste que tuviste que hacer algo por la presión social o por la necesidad de
pertenecer a un grupo? ¿Crees que en algún momento realmente somos libres? ¿O vivimos
en una ilusión de libertad?

Sinceramente nunca sentí que debía ser alguien diferente a lo que soy para agradarle a los
demás. Quizás porque en mi familia siempre estuvo presente el tema de la seguridad en uno
mismo y en ser siempre auténtico. Pero conozco casos de gente que sí, que tuvo que hacer o
decir cosas por el simple hecho de que no lo dejen de lado. No puedo hablarlo en primera persona
porque nunca lo sufrí. No sé si del todo podemos ser libres, depende de la mente de cada uno,
mucha gente entiende como libertad cosas que podría hacer sin límite alguno, y quizás esos
límites son necesarios y hasta legales, por ejemplo una persona que sienta que libertad es salir
sin ropa a hacer las compras. No va a poder por una cuestión de legalidad, y en consecuencia va
a sentir que le están privando el derecho a su libertad, aunque no esté preso. Otro ejemplo es
cuando los "limites" son la mirada de la sociedad, hay gente con diferentes gustos sexuales por
ejemplo, y muchas veces se lo juzga o critica

¿Qué significa para nosotros la presión de tener que cumplir con el modelo de felicidad
actual (belleza, éxito, dinero, fama, etc.)? ¿Te sentiste alguna vez con el miedo a fracasar?

En mi opinión, para nosotros tener esa "presión" es como una especie de obligación que muchas
veces cumplimos casi sin darnos cuenta. La sociedad impone pensamientos, ideales etc, que
hacen que tengamos la sensación de cumplir sí o sí con eso, porque de manera inversa, la misma
sociedad es la que se va a encargar de juzgar. Muchas veces me sentí con el miedo a fracasar,
durante toda mi vida en realidad se me presentó esta sensación en reiteradas oportunidades, pero
en mi caso particular, jamás dejé que ese miedo sea mayor que mi objetivo.

¿Qué situaciones?

En las metas en general. Muchas veces pensé que el colegio me iba a consumir y tenía ganas de
dejar realmente. Más que nada esa sensación se me presentó en el ámbito estudiantil

¿Cómo influyen los seguidores y/o los "me gusta" en nuestras vidas? ¿Por qué crees qué
hay una constante competencia por esto entre nosotros y una gran necesidad de ganar
esta misma?

Influyen en cantidad sobre nosotros. Muchas veces subimos fotos que creemos le gustarán a los
demás y quizás no sea nuestra preferida. Sentimos esa presión constante, que si tenes más me
gusta o más seguidores son mejor que tal persona. Como si una foto o una publicación describiera
lo que en verdad somos. Hay una constante competencia, en mi opinión, que se da en el ámbito

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de lo que el otro piense. Muchas personas hablan o estan con personas solamente por lo que
muestran las redes sociales. La necesidad de ganar se dá gracias a que si esto se logra es una
especie de sencación de superioridad la que se siente, brindando así, una especie de "falsa
seguridad" en la persona

¿No te pasa que subis una foto y tenés no se 10 mg y la querés borrar?

No, si me gusta a mí está bien, por eso te digo que tiene mucho que ver con la formación desde
chiquitos, jamás me crearon insegura o para caerle bien a alguien o para hacer cosas que
renuncien a mi propia felicidad con tal de hacer feliz al otro. A mi particularmente no, pero
supongo que debe haber gente que si

¿Pensas que la mayoría de nosotros sentimos que tenemos una carencia de expectativas
para el futuro y tenemos todo el tiempo el sentimiento de que "fracasamos"?

Si, completamente, hay un montón de personas que renuncian a lo que quieren ser en un futuro
por el miedo a no lograrlo. Quizas no se de en todos los casos, pero es notable en muchos. Creen
que no son capaces de hacer lo que verdaderamente quieren y esto los lleva a renunciar en gran
parte a su felicidad.

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Conclusión

Luego de investigar, escuchar y observar el comportamiento de la juventud podemos decir que lo


jóvenes se sienten presionados por una sociedad llena de estereotipos y metas por cumplir. Ser
uno mismo, feliz, joven, bello, alegre, comprometido, tener planes e imágenes a futuro, ser “libre”,
etiquetas que pesan y fatigan. Por alcanzar estos estigmas sociales pasan sufrimiento, angustia,
bajón, cansancio, hartazgo, un ejemplo claro es la “it girl” australiana que le gustaba a casi un
millón de personas y no era feliz con ello ya que era todo una farsa, sus fotos perfectas no eran
tan perfectas y un vientre plano significaba no comer, una toma perfecta posar cien veces,
maquillarse y vestirse pensando en los demás y no en sí misma.

Entendemos el peligro que conlleva el confiar ciegamente en la felicidad que brindará alcanzar los
estereotipos, muchos se enfermaron en el camino o se toparon con la misma sensación de vacío,
de depresión y tristeza.

Consideramos que luego de ser conscientes de cómo funciona la psicopolítica neoliberal y de


cómo nos influye en nuestra vida cotidiana podemos hacerle frente de una mejor manera, no
estaremos totalmente exentos de que nos “pegue el bajón” o de buscar un “like” pero el conocer
nos ayuda a sobrellevar este tipo de situaciones, tomar consciencia, entender qué nos pasa,
ponerse en el lugar del otro, entre otros beneficios.

También llegamos a la conclusión de que el bajón y la carencia de una idea de futuro toma
diferentes formas según las posibilidades que tenga determinado joven, alguien que está colgado
del sistema va a optar más por el presentismo para sobrevivir, se va a aferrar más a él que un
chico con recursos, con la chance de estudiar por ejemplo.

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