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ESTROFAS MAS FRECUENTES

¿¿¿¿SABIAS QUE????
La copla de pie quebrado se
denomina también estrofa
Manriqueña, debido a que es
la combinación estrófica
empleada por Jorge Manrique
en sus Coplas que la muerte de
su padre y la décima Espinela
recibió su nombre porque fue
inventada por Vicente Espinel
La lira es una estrofa que
proviene de Italia y que se
denomina asi por los primeros
versos de un poema de
Garcilaso, a la flor de Gnido, la
primera composición en
castellano con esta forma
estrófica:
Si de mi baja lira
tanto pudiesen son, que en un
momento
aplacase la ira
el animoso viento,
y las furias del mar de
movimientos

LA POESIA MEDEIEVAL
La poesía lirica de carácter popular

La poesía medieval popular desarrollar su vez dos corrientes fundamentales: de un lado la


poesía de carácter lírico y, de otro, una poesía de carácter narrativo, representada por los
cantares de gesta.

Las jarchas fueron escritas en los siglos X-XI en mozárabe, el dialecto romance que hablaban
los cristianos que el al-Ándalus, y constituyen las poesías peninsulares más antiguas que se
conoce. Se trata de breves composiciones líricas, métrica irregular, de 2, 3 o cuatro versos, que
los poetas árabes o judíos que vivían en la península incluían al final de poemas escritos en
árabe o en hebreo. Estas composiciones se llamaban moaxajas y los poetas que las escribían no
eran los autores de los versos finales o jarchas: los cuentos éstas eran estrofillas cantadas por el
pueblo que los poetas, fascinados por su belleza, incorporan en sus obras.

Las cantigas de amigo, documentadas desde finales del XII hasta finales del XIV, están escritas
en gallego-portugués son poemas escritos por autores cultos a imitación de las
manifestaciones de la lirica popular de su tiempo. Tienen mayor extensión que las jarchas y en
ellas, todos los versos poseen el mismo número que sílabas. Las estrofa se relacionan entre sí y
ante el paralelismo. Es frecuente que el tema amoroso se ambiente en una peregrinación
(cantigas de romería), junto al mar, etc.

Los villancicos (documentados en el siglo XV) están escritos en castellano y se componen en


Dos partes que se van alternando, estribillo y el pie.

LA POESIA EPICA: LOS CANTARES DE GESTA.

Las manifestaciones más significativas de la poesía popular narrativa son los cantares de gesta y
los romances narrativo (ver renacimiento). Vuelvo párrafo seleccionará vuelvo porrazo
eliminará

Hacia el siglo doce aparecen en la península un tipo de obras, los cantantes teclista como
poemas épicos que giraban en torno a la figura de un hombre y sus hazañas. En la literatura
castellana, se caracterizan por una versificación irregular: los versos presentan diferentes
números de sílabas, poseen rima asonante y se agrupan en series o tiradas.

Los cantares de gesta eran cantados por u unos artistas que recorrían aldeas divirtiendo al
pueblo con sus actuaciones y poemas: los juglares.

La epica tuvo también su propio desarrollo en otras lenguas europeas. Por la tradición más
próxima de la épica castellana es la francesa, de la que se conservan muchos manuscritos.

La parte principal cantares de la EPICA castellana y el único que ha llegado hasta nosotros sino
un manuscrito casi completo es el Poema De Mio Cid. Según el investigador Ramón Menéndez
Pidal, uno de los principales investigadores de la obra, el texto conservado es una copia
realizada a principios de siglo XIV por un copista llamado Per Abbat. El texto original habría sido
escrito en 1440 por dos autores: un juglar de Medinaceli y otro de San Esteban de Gomaz,
ambos de Soria.

EL POEMA DE MIO CID

La estructura interna se realiza en torno a la pérdida y recuperación de la honra, es decir:


primero, a su prestigio político se ve dañado en el destierro y, posteriormente, en la Afrenta de
Corpes, el Cid de ultrajado su horror familia. Esfuerzo del protagonista por recuperar la honra
pérdidas va acompañado de su engrandecimiento como personaje.

Uno de los rasgos peculiares de la obra es la habilidad del autor para caracterizar a los
personajes. Existe una humanización expresa de la figura del Cid, a quien se muestra no sólo
como un héroe, sino también cómo un ser humano, dotado de profundidad psicológica. El Cid
es un infanzón; un miembro de la granja nobleza que extiende socialmente gracias a sus
propios méritos. El protagonista es un personaje y física y psicológicamente fuerte; es
moderado y sin mostrar reflexivo, justo, sensible y profundamente religioso. No hay ningún
personaje en la obra que adquiera su categoría moral.

En el estilo del pueblo, frente a otros poemas épicos conocidos, se caracteriza por su
verosimilitud: el texto presenta una historia increíble y, sin la abundancia de elementos
sobrenaturales y fantásticos de los cantares de gesta franceses. Aunque las figuras del héroe se
engrandecen y se exagera sus cualidades, el protagonista se presenta como ser humano.

Con respecto al lenguaje el poema emplea numerosas fórmulas fijas copa propias de los
cantares de gesta; son expresiones que se repiten de forma regular, apelando al sin ti o
introduciendo de tener ganas acciones: “allí vierais”, “poniendo a la espada mano”. Entre esas
fórmulas fijadas, destacan los epítetos épicos, que se emplean para nombrar a los personajes
mediante una cualidad que los caracteriza. Así, al Cid se le identifica como “el que en buena
hora ciñó espada cierro comilla su o “el que en buena hora nació”.

El poema sentado como una de defensa de los castellanos, representados por de protagonista,
frente a la nobleza leonesa, que encarnan los infantes de Carrión.

En la figura del Cid se defiende la importancia de los méritos y virtudes personales de la clase
media frente a la alta nobleza acomodada que se apoyan privilegios heredados. El poema, por
lo tanto, ensalzó valores como la lealtad, la honra y la fe.

La poesía lírica de carácter culto.

La poesía de carácter culto tuvo dos vertientes significativas en las literaturas románicas; de un
lado, la poesía lírica, y de otro, la poesía narrativa, representada en castellano por lo que
conocemos como el mester de clerecía.

La Lirica de carácter culto no se desarrolla de forma notable en castellano hasta finales de la


edad media. Concretamente, esto ocurre en el siglo XV, con la poesía de cancionero. No
obstante, si se gesta con anterioridad en otras lenguas románicas.

En el sur de Francia (Provenza), se desarrolla en los siglos XII y XIII en lengua provenzal un tipo
de poesía lírica cultura que será el origen de las manifestaciones posteriores en otras lenguas,
como el italiano, el gallego-portugués o el castellano. Cultivada por poetas de origen noble, los
trovadores, esta poesía estaba escrita para ser cantada en la corte y su tema principal era el
amor cortés.

La poesía narrativa oculta: el mester de clerecia.

Frente al dominio del gallego-portugués en la lírica ocultar o el siglo XV, la poesía en castellano
de carácter narrativo adquiere un importante desarrollo.

En el siglo xvii, algunos autores creando una nueva forma de versificar basado en la utilización
de una estrofa de cuatro versos monorrimo de 14 sílabas caza uno perriman en consonante: la
cuaternaria (mayúscula a mayúscula a mayúscula a mayúscula a). Este primer movimiento
poético en castellano recibe el nombre de mester de clerecía, es decir, (oficio de hombres
cultos). La palabra clérigo designa en la edad media a la persona instruida, especialmente a
quien tiene estudios en latín.

Gran parte de las obras de Nextel se plaza se basan en composiciones y textos los anteriores
preferentemente la Biblia o libros de autores latinos, que se reelaboran y se adaptan al
castellano para darlos a conocer al pueblo.

El mester de clerecía, que nace en el XII, se desarrolla también durante el siglo XIV. El paso de
un siglo a otro, las características de los textos evolucionaron a la par que lo hace la mentalidad
del hombre en paz en el paso de la liga a la baja edad media: los textos del siglo xii mostrar, en
General, una religiosidad más fuerte y una mayor abundancia de temas piadosos. La métrica
es, asimismo, más regular. A medida que el siglo XIV avanzada, las composiciones del mester de
clerecía mezclan con los temas religiosos algunos profanos y muestran un escrito más vitalista.
En este siglo las composiciones comienzan a variar la métrica y son más frecuentes las
irregularidades, lo que contribuirá a la desaparición del género.

Gonzalo de Berceo

Gonzalo de berceo es el primer escritor en castellano cuyo nombre conocemos. Nació a finales
del siglo xii, en berceo (la rioja). Su vida se desarrolló en el monasterio de San Millán de la
cogolla do, donde es desempeño tareas administrativas durante la primera mitad del siglo xii.
Escribió varias vidas de Santos como: Vida de San Millán de la Cogolla, Vida de Santo Domingo
de Silos, o Vida de Santa Oria, pero su obra principal es Milagros De Nuestra Señora. La obra
nace en una época en la que Europa se desarrolla una extraordinaria veneración a la virgen
Maria, que hasta entonces de menor importancia en el culto cristiano

Está constituida por un conjunto de 25 relatos en las que los que se narran diversos episodios
de los cuales la Virgen aparece como intercesora entre los hombres y Dios. Esta recopilación y
milagros va precedida de una introducción alegórica; semilla, el poeta se presenta como un
peregrino cansado el camino que lleva un hermoso prado en el que puedes Kant Sahara. El
peregrino simboliza el hombre; el difícil camino, la vida, y el prado en el que aquel que
descansa, la salvación eterna que ofrece la virgen Maria, guía y protección del ser humano.
Esta imagen del hombre como un mero o caminante es un motivo muy frecuente la edad
media.

Los relatos se apoyan en fuentes latinas que el autor amplía, modificar y dota de un mayor
realismo; se detiene la caracterización de los personajes, emplea lenguaje cotidiano para
acercarnos al polo y cambia la estructura de las historias originales.

Juan Ruiz, arcipreste de Hita

Juan Ruiz, compuso hacía 1350 el libro de buen amor, una de las obras fundamentales de la
letra altura media van. Desconocemos el título original de la obra: el quiere recibe fuego
establecido por Menéndez Pidal. Tampoco se conocen muchos datos de su autor, además de su
nombre y de su cargo eclesiástico junto se cree que nació en Alcalá de Henares, vivía Madrid y
Guadalajara y estuvo trece años la cárcel, donde describió su única obra.

La obra contiene distintas aventuras amorosas narradas en forma de falsa autobiografía; el


autor en las relata como si se tratara de experiencias propias, aunque en realidad son una
invención. En estas aventuras aparecen los personajes de Don Amor que actua como consejero,
y la vieja alcahueta Trotaconventos, que lo ayuda seducir a algunas mujeres.