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Juan 14:12 , 14

PARTICIPANTES DE LA NATURALEZA DIVINA P.1



Uno de los intercambios más importantes en los Evangelios, es la conversación entre
Jesús y Nicodemo. Las implicaciones son profundas y el contenido revela la incapacidad
del hombre natural de comprender lo relacionado a la verdadera naturaleza del orden
espiritual (Juan 3:1-15).


Jesus le había expresado a Nico lo imperativo e inflexible de la necesidad de un nuevo
nacimiento para la implantación de una nueva vida – (el que no naciere de nuevo”
versículo 3). Lo que para Nico fue un golpe a su intelecto (¿Cómo puede un hombre nacer
siendo viejo? Versículo 4), para Jesús era el principio básico de la ley que gobierna el
Reino de Dios.

En la esfera de lo físico se reconocen dos leyes que operan en todo lugar – todo el
tiempo.

La vida física es el resultado del nacimiento físico.
Lo que nace participa de la naturaleza que le dio nacimiento.
Lo natural engendra lo natural. Lo que Jesús le esta diciendo a Nico es, así como en el
orden natural y físico hay una ley que gobierna ese orden, en la esfera del Espíritu,
también. La vida espiritual es resultado de un nacimiento espiritual que nace de Dios y
participa de la naturaleza de Dios. Lo divino engendra lo divino.

Juan 3:6

Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Con esta simple declaración Jesús declaró con precisión y claridad cuatro profundas
verdades:

Los hombres viven en dos esferas distintas.
La entrada a ambas esferas es por nacimiento
La carne engendra carne y el Espíritu engendra espíritu.
Si alguien desea pasar de la esfera de la carne a la esfera del Espíritu solo lo puede
hacer por medio de un segundo nacimiento.

Jesus era y tenía lo que Nico necesitaba, la Vida. Solo a los que viven en la esfera del
Espiritu se le puede conferir esa clase de vida porque poseen una naturaleza espiritual.
Nico vivía en la esfera de a carne (el orden natural).

Sin dudas que el estaba viviendo de la mejor manera posible que el sabia en la esfera
natural. Su deseo era ser mejor y esa fue la razón por la cual el vino a Jesus; él quería
saber cómo vivir mejor y ser más útil en esa esfera.

Juan 3:2

Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como
maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

Pero, Jesús fue directo a la necesidad y le mostró la imposibilidad de hacer que la carne
se comporte de una manera espiritual – “Lo que es nacido de la carne, carne es”.

Puede ser carne intelectual, inteligente, con mucha cultura, con grandes logros,
carne moral, aun hasta religiosa – pero sigue siendo carne.

La carne es carne, llámese como se llame. Aun, Dios mismo ni siquiera intenta hacer que
la carne sea algo diferente a lo que es.

Romanos 8:7-8

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la
ley de Dios, ni tampoco pueden;

8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

La carne es irreconciliablemente enemiga de Dios. No se puede cambiar ni mejorar.
Se puede disfrazar con simpatía, amabilidad, gentileza, generosidad, cortesía y
sigue siendo enemiga y se opone a todo lo que sea de Dios – y los que viven según
la carne no pueden agradar a Dios.

Ese era el inmenso problema de Nico del cual el no tenia ni idea. Sus estudios, estatus y
privilegios no lo prepararon y mucho menos le mostraron que la vida natural del hombre
es incapaz de operar en el orden de la vida espiritual.

La vida natural (carne) equipa al ser humano para vivir en la esfera de lo natural.
Jesus no le ofreció ningún tipo de esperanza a Nico de que si se esforzaba más o si
continuaba estudiando podía lograr un cambio gradual de lo natural a lo espiritual.
Tampoco, Jesús le hizo una propuesta para añadirle algunos dones espirituales de modo
que reduciendo las tendencias malignas operará en virtudes divinas.

Jesús sabía que no hay ningún proceso para que la carne sea transformada de lo que es,
al orden espiritual. La carne no puede ser mejorada, cambiada o utilizada por Dios. No
hay nada en ella que Dios pueda aceptar.

Si esto es así; ¿Qué es lo que hace Dios con el pecador que se arrepiente para
trasladarlo a la nueva vida en la esfera del Espíritu?

Lo que el hace es que lo dota con una nueva naturaleza que hace posible que pueda
ver y entrar a Su Reino y a Su familia de hijos. Al hacerlo participe de su propia
naturaleza, implanta en el que ha creído Su propia vida la cual fructificara una vida
celestial.

Para vivir la vida de Dios es necesario tener la naturaleza de Dios a través del nuevo
nacimiento en el cual Dios implanta Su propia vida en el espíritu del hombre para
que habite en él.

2 Pedro 1:4

por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por
ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción
que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

1 Juan 3:9

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios
permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

Para vivir la vida de Dios es necesario tener la naturaleza de Dios a través del nuevo
nacimiento en el cual Dios implanta Su propia vida en el espíritu del hombre para que
habite en él.
Por causa de esta implantación y participación el creyente en Cristo se convierte en
alguien que posee algo que nunca había tenido – la naturaleza de Dios mismo.

La vida eterna del Dios que siempre ha sido, es implantada en lo mas profundo del ser
humano y todo su ser es gobernado con la energía divina de una nueva vida. El nuevo
nacimiento es la impartición de una nueva naturaleza con facultades celestiales que
produce en el hombre una vida totalmente nueva y lo equipa para vivir en una
nueva esfera – lo que Pablo le llama, la vida en el Espíritu.

PARTICIPANTES DE LA NATURALEZA DIVINA P.2
I
Cómo Ocurre El Nuevo Nacimiento

Es posible ser un apasionado por las cosas de Dios y no ser un hijo de Dios o un
ciudadano en el Reino de Dios. Este fue el caso de Nicodemo. Nadie puede ver o entrar
al Reino si primero no nace de nuevo.


Nico no era cualquier persona, Juan lo describe como un “principal entre los judíos” (Juan
3:1)

Jesús fue claro con Nico, porque identificó la verdadera necesidad, su problema no era
falta de información, sino que no había recibido la vida de Dios – “el que no naciere de
nuevo”.

Imagínate como se tiene que haber sentido Nico. Era obvio que el había venido a Jesús
como muchos de nosotros lo hacemos – con ideas y prejuicios formados por lo que ya
creemos que sabemos.

Lo sorprendente de todo el intercambio entre ellos es, como una sola declaración
de Jesus, sacude toda una formación y aprendizaje rabínico y una tradición
religiosa, y expone la ignorancia sobre lo básico del Evangelio en la escuela de
Cristo – “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”. (Juan
3:7).

El sentimiento es horrible. En algún momento lo debes haber experimentado. Tú te habías
formado una serie de ideas y prejuicios en cuanto a algo o alguien y de repente, lo más
básico te revela, que lo que tu habías creído carecía del elemento mas básico. En el caso
de Nico, el sabia sobre las cosas de Dios pero no había recibido la vida de Dios.

Es obvio que Jesús quiso alumbrar las tinieblas que estaban en este líder religioso, y se
toma el tiempo para enseñarle el “cómo” del nuevo nacimiento.

Juan 3:6

Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Juan 3:8

El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Jesus quiere que Nico sepa dos cosas indispensables en relación con el nuevo
nacimiento.

Dios es el que toma la iniciativa
El nuevo nacimiento es una obra exclusiva de Dios.
1 Juan 3:9

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios
permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

Juan 1:12-13

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser
hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de
varón, sino de Dios.

Consideremos cómo ocurre el nuevo nacimiento.

1. No es por sangre

El nuevo nacimiento (la regeneración), no tiene ninguna conexión con descendencia
humana. Es posible heredar tradiciones, ceremonias, ritos y pasar de una generación a
otra el conocimiento, pero es imposible recibir naturalmente lo que es implantado por el
Espiritu Santo en el espíritu del hombre.

La Vida Eterna no es una herencia que podemos recibir de nuestros padres sino un
regalo de Dios.

2. No es por voluntad de la carne

El nuevo nacimiento no esta conectado a la voluntad humana. La voluntad de la carne es
hostil contra Dios. Jesus mismo le dijo a los que se oponían – “y no queréis venir a mí
para que tengáis vida”. (Juan 5:40)

Aun cuando la voluntad humana trate o quiera algo de Dios, Pablo dice en el capitulo 5
verso 6 de la epístola a los Romanos, “que es débil”.

Romanos 5:6

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

Determinarse a cambiar el comportamiento, esforzarse para ser un mejor ser
humano, disponerse “a buscar a Dios”, son deseos nobles, pero no constituyen
que la persona nació de nuevo.

A menos que la gracia no tome la iniciativa y el Espíritu Santo opere en la voluntad
del hombre, el o ella nunca desearán una nueva naturaleza o podrán recibir una.

3. No es por la voluntad del hombre

El nuevo nacimiento no tiene conexión con relaciones humanas. Dios usa la locura de la
predicación en la boca de un predicador o maestro de la Palabra, la oración de un padre o
una madre por sus hijos, o la exhortación de un amigo para mostrarle a otro su gran
necesidad de un salvador.

Pero, ningún esfuerzo departe de ellos puede engendrar en ellos la vida de Dios.

No hay ordenanzas, ritos o ceremonias, administradas por sacerdotes o
predicadores que tengan el poder de engendrar vida. Eso es un acto soberano de
Dios.

4. Nacido de Dios

El nuevo nacimiento es una obra de Dios. Nadie puede impartir la vida de Dios sino Dios
mismo. Para ser hijo de Dios se tiene que recibir la vida de Dios departe de Dios. Esta
Vida es implantada por un acto creativo por el Espíritu Santo en el pecador, cuando cree.

Este milagro del nuevo nacimiento rectifica inmediatamente la devastación que causo el
pecado en el espíritu humano. El Espíritu Santo comienza su obra de “regeneración” en el
que ha creído implantando la vida de Dios en su espíritu.

Efesios 2:1

Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

Efesios 2:5

aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia
sois salvos)…

Por causa del nuevo nacimiento, el espíritu del hombre es regenerado (recreado,
renacido) y se convierte en la residencia del Espiritu Santo. Desde el espíritu
regenerado, el Espíritu Santo opera en la vida del nuevo hijo de Dios para hacer que
la vida que le ha sido impartida se haga una realidad en él o ella.

Desde ese momento todo apunta a una sola cosa – “ser transformados a la imagen del
Hijo” – y este proceso Pablo dice que esta sucediendo de gloria en gloria.

2 Corintios 3:9

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria
del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por
el Espíritu del Señor.

En el nuevo nacimiento el Espiritu Santo usa lo divino y lo humano.

Lo divino es la Palabra de Dios.

1 Pedro 1:23

…siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra
de Dios que vive y permanece para siempre.

Santiago 1:18

El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos
primicias de sus criaturas.

Lo que excede mi capacidad de comprensión es como a Dios le ha placido usar
instrumentos humanos para que los que no han nacido de nuevo, renazcan por
medio de la palabra de verdad y los que ya han renacido reciban la revelación de
esta verdad. ¡Simplemente majestuoso!

1 Corintios 4:15

Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en
Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio.

Gálatas 4:19

Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en
vosotros…

En la próxima reunión veremos donde fue que el ser humano nació de nuevo. No
confundas tu recuerdo histórico de cuando se registró en ti lo que ya era una verdad en
Cristo. Nuestra experiencia en un momento determinado de nuestra historia es la
evidencia de que algo ya estaba terminado. ¡Glorioso!