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LEY DEL MENTALISMO

Mercedes Cruz

La primera ley de la creación es la ley del mentalismo y ella dice “lo que tú
piensas se manifiesta, todo es mente.” Dios pensó en crear y creó. Por ello es
que debemos aprender a cambiar nuestra mente y comenzar a pensar sólo
cosas positivas. Piensa lo bueno y se te dará.

Aquello que nos decimos a nosotros mismos afecta radicalmente la calidad de


nuestras vidas y nuestra habilidad para hacer cosas efectivamente.

Somos lo que pensamos. Si nuestro discurso interior es negativo pues somos


eso: seres pesimistas irradiando energía negativa. Por el contrario, si nuestro
discurso interior es positivo somos seres que creamos y emanamos energía
positiva.

El pensamiento positivo y el pensamiento negativo son semillas. Siembra ideas


y sentimientos positivos en tu mente y recogerás acciones positivas.

La gente de espíritu negativo va llena de comentarios derrotistas, repitiéndolos


continuamente.

Podemos escoger pensamientos que nos producen emociones positivas. Somos


completamente libres de pensar lo que queremos. Si podemos sentirnos como si
ya estuviéramos viviendo la vida que queremos vivir, la tendríamos. No puede
ser de otra manera.

Para algunos de nosotros, pensar hacia la felicidad puede tomar algún tiempo.
Si nos hemos estado sintiendo mal por mucho tiempo, tardaremos un poco en
tomar los primeros pasos. Es como el ejercicio físico. Se notan los cambios de
acuerdo a la medida de lo que estamos dispuestos a hacer.

Aunque te visite la adversidad de vez en cuando, serás capaz de sentirte bien a


pesar de todo. Y cuando no puedas evitar emociones negativas, serás capaz de
substituir los pensamientos nocivos por otros de mejor calidad, y te sentirás
mejor.

La mente cambia su naturaleza cuando la paz de Dios es el que la gobierna.


Cuando gobiernas a tu mente con paz de Dios, ella trabajará bien para ti. La
paz de Dios no la puedes encontrar afuera, sino dentro ti, allí en tu mente,
porque tú posee la mente de Cristo. PIENSA MEJOR y tendrás un mejor presente
y un mejor futuro en el más acá. Dios es todo y en todos.

El buen pensamiento es más que una simple habilidad, involucra prestar


atención a actitudes, valores y hábitos mentales. Con el fin de cultivar las
disposiciones de pensamiento de los estudiantes, sus maestros deben ocuparse
de cada uno de los tres componentes al diseñar tareas o actividades:

La mente humana es increíblemente poderosa y si no le damos un objetivo


claro pues la pobre con toda su energía no focalizada andará saltando de idea
a idea sin saber qué hacer, por el contrario, si ponemos en ella -en la mente-
ideas claras y propósitos definidos ella va a ayudarnos a crear una realidad
hermosa, fructífera, exitosa y relajada.

El principio de las afirmaciones consiste en elegir los propios pensamientos,


aquellos que definen más tus anhelos y utilizarlos el número de veces que sea
necesario para que su fuerza creativa nos encamine a tomar los pasos y las
acciones que van a producir resultados en el mundo real.

Cambiemos nuestra actitud ante la vida. Procuremos profundizar en las


razones y causas que nos han llevado a la escalada de pensamientos negativos
y ser muy activo en aplicar soluciones.

Dentro de ti está la mente consciente que es la fuente de los pensamientos, los


que tan sólo tú puedes manejar. Está tu mente subconsciente que es la
depositaria de la fuerza que nos llega desde el alma, y que rige la vida y nos
permite vivir, fuerza que conscientemente con los pensamientos puedes
aprender a programar. Usa los pensamientos de manera tal que te permitan
ser el mejor programador de tu subconsciente. Usa la fuerza interior con el fin
de tener una mejor vida exterior y colaborar a lograr un mundo mejor.