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Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Edición no comercializable, disponible en Internet de forma gratuita con la colaboración de


RED CYTED, “Almacenamiento de Energía Solar para Comunidades Aisladas - AESCA”

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Printed in Spain
Prólogo

La primera vez que vi una cocina solar fue en Tíbet hace más de treinta años. Es un país casi sin
árboles y con una elevación media superior a los 4 000 m. Les encanta cocinar té y muchos
campesinos son nómadas conduciendo sus yaks.

Es decir, tienen una gran insolación y el transporte de leña está dificultado. Allí usan cocinas
solares de platos esféricos cuyos espejos están hechos con la cara interna del aluminio de los
tetrabriks. El ingenio humano no tiene límites: útil, barato, transportable y universal. Ese es el
camino.

Poner ciencia en ello no es baladí. Es una labor encomiable, pues difundir el conocimiento en un
mundo muy desigual es ayudar a hacerlo un poco más justo y responsable con el planeta.
¿Cuántos árboles se habrán salvado gracias a esas cocinas solares en el desolado e insolado Tíbet
y en tantos otros lugares?

El libro que nos presenta el profesor Lecuona demuestra que los conocimientos tecnológicos han
avanzado mucho en los últimos treinta años, y que están a disposición de todos. No solo sirve
para quien piense en diseñar cocinas solares, sino como una lección profunda, actualizada y
amena de los fundamentos de energía solar. Es un orgullo tener profesores como mi querido
amigo y colega, el profesor Lecuona, que hacen de algo aparentemente simple, como es una
cocina solar, un libro de una gran altura científica y humana. Sin duda despertará vocaciones.

Me encantaría que España repartiera millones de libros como este como parte fundamental de su
cooperación internacional. Los que nos dedicamos a las energías renovables quedamos en deuda
con Antonio Lecuona.

Dr. Antonio Valero

Director del Instituto CIRCE

Miembro de Energy Systems,


Departamento de Ingeniería Mecánica,
Universidad de Zaragoza

Miembro del Club of Rome

5
Presentación

El libro Cocinas Solares. Fundamentos y Aplicaciones es una herramienta de lucha contra la


pobreza energética que representa, desde mi punto de vista, un gran acierto no solo en relación al
tema que trata sino también a la manera cómo se trata.

Así, en primer lugar, hay que señalar que existe una gran preocupación a nivel internacional sobre
los perniciosos efectos sobre la salud que producen los métodos tradicionales de cocción a partir
de biomasa en los países en desarrollo, zonas rurales y, de forma más esporádica, también en los
países desarrollados. Plantear de forma rigurosa e integradora todos los aspectos relacionados,
además de apoyar el contenido del libro en la más valiosa y actual bibliografía, es todo un acierto.

Por otro lado, la combinación de sencillos ejercicios numéricos, imágenes ejemplificadoras,


ilustraciones y esquemas de carácter didáctico, valiosos parámetros técnicos, reseñas históricas e
incluso un pequeño recetario permiten completar de una forma amena, pero a la vez rigurosa, el
contenido.

Sin duda, para el caso de nuestro máster en energías renovables, que trata de ofrecer un mayor
contenido enfocado hacia el óptimo desarrollo energético en África y Latinoamérica, este libro
será de amplia utilización dentro de la especialidad en energía solar.

Dr. Ricardo Guerrero Lemus

Director

Máster en Energías Renovables

Universidad de La Laguna, Tenerife (España)

6
Agradecimientos

A mi familia por los ratos que generosamente me han cedido por la realización de esta obra.

A los miembros del grupo de investigación ITEA de la Universidad Carlos III de Madrid, por su
comprensión, ayuda y estímulo: Pedro A. Rodríguez Aumente, José I. Nogueira Goriba, María
del Carmen Rodríguez Hidalgo, Mathieu Legrand, Rubén Ventas Garzón, Ciro Vereda Ortiz,
Ricardo López Silva y Roberto Jiménez.

A los alumnos que han colaborado.

Especial agradecimiento a los técnicos de laboratorio Manuel Santos Rodríguez, David Díaz
González e Israel Pina García, que con su devoción y buen hacer han posibilitado prototipos y
ensayos.

Un reconocimiento especial a la labor en pro de las cocinas solares al Profesor Celestino


Rodrigues Ruivo de la Universidad do Algarve.

A aquellos que se preocupan por el bienestar de todos.

Julio de 2016

7
Contenido

Prólogo ............................................................................................................................................. 5
Presentación .................................................................................................................................... 6
Agradecimientos ............................................................................................................................. 7
1. Resumen ................................................................................................................................. 13
2. Introducción ........................................................................................................................... 15
Consumo de energía ................................................................................................................ 16
Energía en el hogar ............................................................................................................... 16
La crisis de la leña ................................................................................................................... 17
La recolección de leña .......................................................................................................... 20
La deforestación ................................................................................................................... 20
Consumo energético y desarrollo ............................................................................................ 22
Problema de salubridad ........................................................................................................... 22
Problema ambiental ................................................................................................................. 25
Alternativas a las cocinas tradicionales ................................................................................... 26
Eficiencias energéticas y otros aspectos (cocinas mejoradas y solares) ................................. 27
Pobreza y seguridad alimentaria .............................................................................................. 31
Objetivos para el desarrollo del milenio .................................................................................. 32
La cocina solar como ayuda .................................................................................................... 33
La fuerza del sol ................................................................................................................... 35
Secaderos solares ................................................................................................................. 36
Fomento de las cocinas solares ............................................................................................ 37
3. Economía de la cocina solar ................................................................................................. 39
4. Teoría de la cocción ............................................................................................................... 41
5. Modelado matemático de la cocción .................................................................................... 45
Transporte de calor .................................................................................................................. 45
a. Conducción .................................................................................................................... 45
b. Convección .................................................................................................................... 46
c. Radiación ....................................................................................................................... 47
Transporte de calor y de materia en la cocción ....................................................................... 50
Transporte de calor ............................................................................................................... 50
Cuerpos térmicamente delgados .......................................................................................... 50

9
Cuerpos térmicamente gruesos ............................................................................................ 53
Transporte de materia .............................................................................................................. 57
Aspectos prácticos ................................................................................................................... 59
Cómo cocinar con el sol ....................................................................................................... 60
Recetas solares ..................................................................................................................... 61
Recetarios ............................................................................................................................. 61
Recetas de iniciación ............................................................................................................ 62
Gastronomía ......................................................................................................................... 63
6. Algo de historia ...................................................................................................................... 65
7. La radiación solar.................................................................................................................. 69
Radiación directa y difusa ....................................................................................................... 71
Calentamiento al absorber la radiación solar ........................................................................... 76
8. Hora solar............................................................................................................................... 79
9. Óptica para cocinas solares .................................................................................................. 81
Espejos planos ......................................................................................................................... 81
Espejos curvos ......................................................................................................................... 83
Parábolas compuestas .............................................................................................................. 86
Cobertor de vidrio .................................................................................................................... 87
10. Ángulos solares ...................................................................................................................... 89
Seguidores solares ................................................................................................................... 91
11. Clases de cocinas solares ....................................................................................................... 93
Consideraciones previas para cocinas solares térmicas........................................................... 93
Estrategias ................................................................................................................................ 93
I. Cocinas directas .................................................................................................................... 94
Cocinas de acumulación de calor ......................................................................................... 94
Cocinas de gran concentración............................................................................................. 95
Cocinas intermedias y de panel ............................................................................................ 98
Otras clasificaciones ........................................................................................................... 101
Lugar de uso ....................................................................................................................... 102
II. Cocinas indirectas ............................................................................................................. 102
III. Cocinas de almacenamiento de calor ............................................................................... 103
Características principales de las cocinas solares .................................................................. 104
Seguridad de uso ................................................................................................................ 104

10
Temperaturas alcanzadas ................................................................................................... 105
Construcción ...................................................................................................................... 105
Utensilios ............................................................................................................................ 106
12. Modelización térmica de cocinas solares directas ............................................................ 107
Normativa .............................................................................................................................. 107
Hipótesis simplificatorias ...................................................................................................... 108
13. Balance de energía del utensilio ......................................................................................... 117
14. Curva de calentamiento, rendimiento y potencia útil de calentamiento ........................ 119
Rendimiento ........................................................................................................................... 120
Rendimiento medio................................................................................................................ 120
Resultados .......................................................................................................................... 121
Curva de potencia útil ............................................................................................................ 121
Potencia normalizada ............................................................................................................. 121
Tiempo característico para hervir .......................................................................................... 122
Resultados .......................................................................................................................... 123
Otras propuestas..................................................................................................................... 123
15. Medición de la temperatura de estancamiento ................................................................. 125
Observaciones ........................................................................................................................ 125

Parámetro ......................................................................................................................... 128


Anotaciones ........................................................................................................................... 129
Precauciones .......................................................................................................................... 130
Resultados .............................................................................................................................. 130
Hornos solares de caja ........................................................................................................ 130
Cocinas de concentración ................................................................................................... 131
Cocinas intermedias ........................................................................................................... 131
Utilidad .................................................................................................................................. 131
16. Curva de enfriamiento y tiempo característico ................................................................ 133

Resultados de tiempo característico de enfriamiento ..................................................... 134

Medición del coeficiente global de pérdidas de calor ....................................................... 134


Precauciones .......................................................................................................................... 135

11
17. Resultados experimentales para ..................................................................................... 137
Hornos solares .................................................................................................................... 137
Cocinas de plato parabólico ............................................................................................... 137
18. Curva de calentamiento teórica ......................................................................................... 139

19. Medición del rendimiento óptico ................................................................................. 141


Método de paso por la temperatura ambiente ........................................................................ 141
Método de flujo continuo ...................................................................................................... 141
Método haciendo uso de ensayo de calentamiento y de enfriamiento .................................. 142

Método del ensayo de calentamiento y parámetro .......................................................... 142

Utilidad de ........................................................................................................................ 143


Resultados .............................................................................................................................. 143
Hornos de caja .................................................................................................................... 143
Cocinas de concentración ................................................................................................... 144
Cocinas intermedias ........................................................................................................... 144
20. Evaporación y ebullición .................................................................................................... 145
Presión de vapor .................................................................................................................... 145
Temperatura de ebullición ..................................................................................................... 145
Pérdida por producción de vapor ........................................................................................... 145
21. Cocinas de almacenamiento de calor................................................................................. 147
Uso ......................................................................................................................................... 147
Forma de almacenar ............................................................................................................... 147
Caracterización de las cocinas de almacenamiento ............................................................... 151
Un ejemplo de cocina de almacenamiento ............................................................................ 152
22. Calidad metrológica ............................................................................................................ 155
23. Nomenclatura ...................................................................................................................... 157
Símbolos latinos..................................................................................................................... 157
Símbolos griegos ................................................................................................................... 159
Subíndices .............................................................................................................................. 159
Complementos ....................................................................................................................... 161
24. Bibliografía .......................................................................................................................... 163

12
1. Resumen

En este libro se introducen las cocinas y hornos que cocinan con el sol y se describe su
importancia para una sociedad energéticamente más sostenible. También se presentan sus
posibilidades para reducir la pobreza energética, evitar enfermedades, aumentar la seguridad
alimentaria y para concienciar al primer mundo, ofreciendo para ello una base científica que, si
bien no es necesaria para su uso, resulta de interés para el diseño.
Dada la diferente manera de cocinar con ellas se comentan aspectos de las técnicas culinarias
básicas y se desarrolla un modelo térmico del alimento sumergido en un medio para cocerlo, a
efectos del interesado en la física del proceso de cocción.
Tras una reseña histórica se presentan los diferentes tipos de cocinas solares y se comentan sus
características, construcción y operatividad. Se describen los aspectos más influyentes de la
radiación solar y cómo caracterizarla. También se presenta un modelo de una cocina solar
genérica a efectos de simulación matemática o para su caracterización experimental. Se presentan
las distintas normas de evaluación de prestaciones de las cocinas solares y se comenta su utilidad
y forma de aplicarlas. Del mismo modo, se describen los resultados más importantes, incluyendo
las cocinas más recientes como las de almacenamiento de calor.
Este texto:
• Es de interés para iniciarse en el diseño, construcción y uso de cocinas solares, incluyendo
los modelos más recientes.
• Es de interés para la formación de agentes de cooperación, organizaciones humanitarias,
ONG y organismos oficiales relacionados con ayuda al desarrollo. Facilita la elección de la
cocina solar adecuada y su correcto uso.
• Complementa una formación en energías renovables y en técnicas de ayuda al desarrollo.
• El texto combina aspectos prácticos con una teoría rigurosa de diseño, modelización y
ensayo de cocinas solares, incluso de las más avanzadas.
• Se ofrecen referencias a publicaciones en revistas y otros medios de difusión de resultados
de la investigación, dando soporte científico y de especial utilidad al que desee profundizar
en la materia.
• Se ofrecen también hiperenlaces directos a páginas web de empresas e instituciones
relacionadas con el contenido para facilitar el aprendizaje, ofrecer información común y
para ayudar al que desee practicar. Para ello basta con pulsar sobre el texto subrayado en
azul.
• Cualquier persona puede aprovechar los aspectos prácticos de este texto para el
autoaprendizaje. Para la comprensión completa de la segunda parte, más fundamental y
científica, es conveniente un nivel universitario de ciencias o de ingeniería. Sin embargo, el
estudio previo de las explicaciones en los hiperenlaces proporcionados puede hacer que esta
parte del contenido también sea de utilidad para el ciudadano genérico.
• Se incluyen hiperenlaces con recetas, consejos de cocina solar y sitios comerciales.

13
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

• Esta orientación múltiple configura el texto también como un nodo informativo


estructurado, con el objetivo de ofrecer valor formativo de amplio espectro.
De los hiperenlaces a páginas de Internet y de la bibliografía referenciada no se garantiza su
contenido ni su actualización, ni incluso su permanencia en el tiempo. El contenido no se avala
por incluir el enlace. El autor no se hace responsable de los posibles daños o lucros cesantes,
directos o indirectos, ni de su exactitud, corrección o carácter completo, tanto del contenido de
este texto como del de los enlaces incluidos en él, teniendo como objetivo la mera información y
formación. Se ha tratado de ofrecer enlaces a las fuentes contemporáneas de información,
delegando en el lector su interpretación.

14
2. Introducción

El alimento, el refugio y la vestimenta constituyen necesidades básicas del ser humano. Disponer
de cualquiera de los tres requiere energía.
La civilización no hubiera sido posible sin el concurso del fuego y, posteriormente, de todas las
formas de energía. La energía se configura como la piedra fundacional de la civilización desde
hace unos 250 000 años. Muchos expertos consideran que el desarrollo del cerebro humano
moderno ha sido posible gracias a la mayor facilidad de digestión del alimento cocido, por el alto
consumo energético del cerebro. Por lo tanto, la cocción de los alimentos es una necesidad básica
para los humanos.
Actualmente, la disponibilidad de energía es un exponente de la prosperidad de una comunidad.
El consumo de energía resulta fundamental para sustentar la vida y mantener la alimentación, la
sanidad, la cultura y las demás facetas de todas las sociedades. Ni siquiera las poblaciones más
marginales pueden vivir sin el uso de la energía además de la muscular, pues al menos hacen uso
del fuego para cocinar, haciendo el alimento más seguro y digerible.
La energía de una sociedad desarrollada, digamos el primer mundo actual, se emplea de forma
moderna: en el transporte, en la industria, para luchar contra las inclemencias del clima, etc. Para
ello se hace uso de los combustibles fósiles, de las máquinas transformadoras y de la electricidad,
contando con infraestructuras de suministro importantes. Sin embargo, estos usos modernos no
existen en las sociedades no desarrolladas o son muy minoritarios. Incluso dentro de ciertos
países, la escasez energética ocurre en comunidades amplias, mientras que, en otras comunidades
privilegiadas, a veces minoritarias, este consumo moderno y abundante existe. Lo más chocante
es que a menudo es a pocos kilómetros de distancia, incluso es evidente a la vista.
En una sociedad mínima el consumo energético se reduce al alimento y al fuego; este solamente
para cocinar, calentarse, iluminar y ahuyentar a las fieras. Eventualmente, los animales
domesticados de carga ayudan en las tareas agrícolas y en el transporte.
El concepto de pobreza energética es útil para estas situaciones, pero parece emplearse más bien
para sectores empobrecidos de sociedades avanzadas en climas fríos, por la importancia de la
calefacción para la vida.
Sin duda, la pobreza energética tiene distintos niveles y su naturaleza es distinta. En un país no
desarrollado las infraestructuras energéticas apenas existen y por ello se constituye en un modus
vivendi. En un país desarrollado la pobreza energética está más bien relacionada con la
incapacidad económica individual de acceder a las infraestructuras energéticas y puede ser
circunstancial. La definición original es “Incapacidad para un hogar de obtener una cantidad
adecuada de servicios de la energía por el 10 % de la renta disponible” y es solo relativamente
aplicable a los países no desarrollados. Se debe a la imposibilidad de aplicarla tal cual a energías
no comerciales y/o tradicionales y, por lo tanto, de difícil aplicación cuando la renta es muy baja,
tratándose entonces de mera pobreza. Se la ha vinculado a no poder mantener en la vivienda una
temperatura dentro de un margen de confort mínimo y a la imposibilidad de hacer funcionar un
frigorífico para conservar los alimentos. En (Heffner & Campbell, 2011) se puede encontrar un
estudio sobre el tema. En un caso extremo se podría concretar en no disponer de energía adecuada
para cocinar (International Energy Agency, 2014). Este caso nos sitúa en el ámbito de este texto.

15
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

En el primer mundo se vislumbra otra revolución industrial con la sostenibilidad como concepto
básico. Ayudar a conformarla se configura como una tarea no solo altruista y de alto valor, sino
como una herramienta de supervivencia a largo plazo.

Consumo de energía
Se denomina energía primaria aquella que procede directamente de una fuente natural: carbón,
petróleo, gas natural, electricidad hidráulica, de las olas o eólica, energía solar captada, biomasa,
geotérmica, etc. antes de su transformación. 1 El consumo de ciertas energías primarias como la
leña (que es biomasa) o el trabajo animal son difíciles de evaluar porque no son comerciales.
Simplemente se toman directamente de la naturaleza. El trabajo humano se podría considerar
energía primaria o secundaria, pero raramente se contabiliza, como tampoco el alimento.
Además, estas pasan a ser de magnitud insignificante en cuanto la sociedad se desarrolla, por la
mayor energía producida y consumida 2 por las máquinas.
La energía primaria puede transformarse para ser ofrecida al consumidor, por ejemplo, la
electricidad, constituyendo energía secundaria. Finalmente, el usuario puede transformar la
energía para su uso final. Así, la leña almacena energía, pues al arder la libera, pero de ella se
aprovecha solo una parte, energía útil de la transformación final.

Energía en el hogar
Un 10 % del consumo de energía primaria en el mundo entero es para el hogar de los países en
vías de desarrollo (International Energy Agency, 2006). Esto indica la importancia de la magnitud
del tercer mundo frente al primero, donde reside entre el 65 % y el 85 % de la población mundial.
En India supone el 36 % de su consumo total (Pohekar, Kumar, & Ramachandran, 2005). En
África esta proporción es aún mayor. En media, en el tercer mundo supone un 40 % de acuerdo a
algunas fuentes (International Energy Agency, 2006). Según esta fuente, el 31 % procede de
combustibles comerciales, como gas, queroseno o carbón. El 69 % restante procede de
combustibles no comerciales, como leña, bostas secas y residuos agrícolas.
Para aproximadamente un tercio de la humanidad la mayor parte del consumo energético se
emplea en la cocina, y es la población más desfavorecida, aproximadamente 2,5 mil millones de
humanos. Esta población mayormente quema leña, residuos agrícolas y estiércol, casi sin

1
La energía ni se crea ni se destruye, tan solo se transforma. Por ello se puede plantear su conservación como
principio. La energía puede estar contenida (energía interna) o ser fluyente, como el calor y el trabajo.
2
Cuando se habla de consumo de energía, en realidad se quiere decir empleo de la energía, pues la energía ni se crea
ni se destruye, tan solo se transforma. También es equívoco el decir “producción de energía” queriendo decir que se
pone a disposición del consumidor. Para poder producir energía hay que recolectarla o captarla y a continuación
transformarla en la forma de energía adecuada. La transformación energética siempre va asociada a una degradación
de su calidad, en su todo o en parte de ella. Así, al obtener electricidad (alta calidad) del calor, parte de este ha de
verterse al medio ambiente (calidad nula) obligatoriamente. Se entiende por calidad de energía su capacidad de
realizar trabajo, por ejemplo, levantar un peso. También la calidad tiene que ver con la capacidad de transferir el calor.
Un calor a mayor temperatura es de calidad superior a la de un calor a menor temperatura. En resumen, el calor fluye
de las altas temperaturas a las bajas y la fricción degrada el trabajo en calor. Un calor a elevada temperatura puede
producir trabajo, por ejemplo, produciendo vapor que mueva una máquina, pero el calor a temperaturas próximas al
ambiente no tiene mucha capacidad de producir trabajo. También frotar las manos degrada trabajo muscular en calor,
pero el calor aportado a las manos no mueve los brazos. La naturaleza y la ciencia nos enseñan que estos procesos
disipativos no pueden ser invertidos sin más. Se pueden invertir, pero a costa de una degradación mayor en otro sitio.

16
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

participar en la economía monetaria, salvo con el carbón vegetal y la madera en concentraciones


de población 3. Un 76 % de la población del África subsahariana cocina con biomasa,
principalmente leña, un 69 % en India y un 65 % en el resto de Asia (International Energy
Agency, 2006).
Es de destacar el uso de basura para cocinar y calentarse en las zonas periurbanas, causa de
emisiones adicionales de metales pesados y otros contaminantes contenidos en la basura.

La crisis de la leña
La disponibilidad de la leña (en inglés firewood o wood fuel), su fácil uso y su alta capacidad
calorífica la sitúan entre los recursos energéticos más usados por la humanidad. La leña es la
cuarta fuente de energía más importante en el mundo, tras el carbón, el petróleo y el gas natural.
La distribución de su consumo no es homogénea en el mundo: supone el 10 % en los países
desarrollados y un 80 % en los que se encuentran en estados iniciales de desarrollo (Garg, Solar
Cookers, 1987). De media, aproximadamente la mitad de la leña se emplea para cocinar y la otra
mitad para calefacción y procesado en los hogares, además de aplicaciones industriales. En
climas templados y fríos la fracción destinada a calefacción es mayor. Su disponibilidad se está
reduciendo, especialmente en Asia y en África, a causa de la disminución de la superficie de
bosque por habitante. La carencia de leña supone dificultades para la población pobre.

El consumo básico 4 per cápita de leña para quemar depende del número de miembros de la
familia y de otros factores. Oscila entre unos 4 kWh/día 5 en tierras bajas y cálidas y hasta unos
30 kWh en tierras altas y frías por el mayor uso para calefacción (Arnold & Jongma, 1978). Esta
cifra concuerda con los 0,9 MJ (Megajulios) por comida y persona consignada en (Saxena,
Varun, Pandey, & Srivastav, 2011). 4 kWh/día corresponde a 1 kg de leña, aproximadamente,
luego el consumo de leña individual típico va desde 1 kg a 8 kg diarios. Por ejemplo, en Nigeria
la media es de 4 kg/día (International Energy Agency, 2014).
Ejemplo 1. El poder calorífico de la leña con un 15 % de humedad de su peso total (base húmeda) es de unos
15 ; luego supone 6 .

Ejemplo 2. La energía para llevar a ebullición 1 litro de agua sin pérdidas puede considerarse representativa
del orden de magnitud de las necesidades diarias básicas de cocina para un miembro familiar. Partiendo de
15 ºC y usando el dato del calor específico c de la Tabla 4 (página 102), el flujo de energía diaria en forma de

3
El carbón vegetal se emplea en cocinas sencillas por su fácil combustión, ofreciendo un menor peso que la leña, y
emite menos humo al arder. Además, no acarrea riesgo de putrefacciones o insectos al almacenarla. Se transporta y
distribuye mejor. Es un producto más homogéneo que la leña y no capta la humedad. Su obtención de la leña se
basa en una combustión incompleta que deja un residuo carbonoso, en la operación del carboneo. Esta es muy
contaminante y energéticamente poco eficiente, pues deja disponible solamente una fracción pequeña del poder
calorífico original de la leña, de 8 a 12 % en carboneras tradicionales. Tiene la ventaja de poder usar leña verde.
Ello permite una producción continua y en carboneras a pie de monte.
4
Incluye la cocción, la calefacción y la iluminación por combustión, y eventualmente el ahumado. No se incluyen
consumos para elaborar bienes o para la actividad industrial, incluyendo en ella la agricultura y la ganadería.
5
El kilovatio-hora es la energía que corresponde a la potencia de mil vatios durante una hora.
6
Para el cambio de unidades se opta por multiplicar por cocientes que son la unidad. Al simplificar se obtiene el
cambio de unidades deseado.

17
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

7
calor resulta ser el producto de la masa diaria por el calor específico y por el incremento de temperatura

El calor para cambiar de temperatura un cuerpo es proporcional a su masa. Es proporcional también a una
propiedad de la materia de que se trata, llamado calor específico y siendo este constante, proporcional al grado de
calentamiento, es decir, al cambio de temperatura producido en el cuerpo. Si consideramos un ritmo de
calentamiento y el ritmo de consumo de calor, se habla de potencia calorífica y de flujo de materia respectivamente.
Para denotarlo se adorna el símbolo con .

Este valor es tan solo una fracción pequeña frente a los consumos medios para cocina consignados. Indica que la
eficiencia de transporte del calor al alimento es baja, pues la leña suele arder casi completamente, y/o que se
emplea bastante más energía que en la evaporación de agua y en compensar las pérdidas de calor al ambiente, es
decir, el periodo denominado mantenimiento de la denominada cocción, especialmente con ebullición (Ilustración
10). Luego existen muchas pérdidas entre la energía primaria y la energía final.

Ejemplo 3. Si se quieren aportar los 356 kJ en media hora de forma uniforme, ¿qué potencia de
calentamiento supone?

Es interesante comparar esta potencia con la potencia de calentamiento de los distintos tipos de cocina solar (véase
más adelante).

Ejemplo 4. Calcular el coste de usar 4 kWh al día 8 en la factura de la electricidad en España, la forma
de energía final más cara para cocinar. Asuma un coste unitario de la electricidad aproximado de ce = 0,18
€/(kWh):

Este coste es por persona. Es elevado y no resulta realista, pues cocinando con electricidad se logra una eficiencia
bastante superior a la lograda quemando leña (véase más adelante y en IDAE). Cocinando con gases del petróleo
licuados (propano y butano) el coste por unidad de energía es notablemente inferior y en ciertos países el estado
desgrava y/o subvenciona las botellas o bombonas de gas licuado con fines sociales, como son el erradicar la
cocción con leña o con petróleo (queroseno).

En algunas regiones del mundo la leña se paga a un precio minorista tan bajo como 0,04 €/kg, lo que hace un coste
mensual de 1,2 €/mes. En nuestro país el coste de la leña minorista, IVA del 21 % incluido, en 2014 ronda los
0,2 €/kg.

En regiones del tercer mundo donde se cocina con gas combustible 9, la mayor eficiencia de las
cocinas 10 que hacen uso de él logra que el consumo energético sea notablemente menor. Lo

7
Las magnitudes que suponen un flujo temporal se distinguen con un punto encima. Por ejemplo, la potencia
calórica es , cuyas unidades son el vatio, equivalente a la energía de un julio realizada en un segundo.
8
Esta magnitud (kWh al día) es una potencia media, pues 1 kW durante una hora cada día. Luego es equivalente a
repartir 1 kW durante una veinticuatroava parte de un día.

18
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

mismo ocurre si se emplea queroseno 11. A modo de ejemplo, en la región de Kunming (China),
de clima moderado y en una zona urbana, se tiene acceso a la electricidad y a los gases del
petróleo licuados (Hu & Yoshino, 2012). En ella se valora en unos 4 kWh/día por familia, no
constando el número medio de personas/familia. En comparación, el consumo medio de energía
para la cocción de una familia española media de tres miembros ronda los 2 kWh/día (IDAE).
Presumiblemente resulta menor: a causa de un menor número de miembros de la familia, del
consumo de alimentos preparados y de las diferentes costumbres. Se puede encontrar amplia
información en (Tiffany & Morawicki, 2013). En contraste con estas cifras, el consumo
energético total diario de un turista en una instalación turística, resort en inglés, oscila entre 7 y
80 kWh/día, con una media mundial de 38 kWh/día (IRENA, 2014) señalando que otros
consumos de la vivienda pueden ser mucho mayores.
El empleo de leña para cocinar, para la calefacción y para aplicaciones industriales puede ser
sostenible si la naturaleza puede regenerar la masa vegetal, si no implica una destrucción del
medio ambiente natural y si no reduce la biodiversidad.
El carbono de la leña pasa a CO2, gas de efecto invernadero primordial. En (Guerrero-Lemus &
Martínez-Duart, 2012) pueden encontrarse abundantes consideraciones acerca de las emisiones de
este gas por diversas causas. Es de destacar que el abatimiento de árboles y plantas a menudo
conlleva la muerte de sus raíces y del resto de la planta no usada. Su degradación biológica
termina en CO2 vertido a la atmósfera.
Quedan aún impactos ambientales; la combustión supone la emisión de contaminantes a la
atmósfera. Estos son: partículas (humo), monóxido de carbono CO (tóxico y potencialmente
mortal), hidrocarburos inquemados HCs (algunos de ellos de efecto cancerígeno) y óxidos de
nitrógeno NOx (irritantes y responsables de la lluvia ácida). Los combustibles sólidos, como la
leña, arden más difícilmente que los líquidos y los gaseosos arden aún mejor y más limpiamente.

9
Los gases combustibles más usados son el propano y el butano. Provienen de la destilación del petróleo y ostentan
la ventaja de licuarse a una presión moderada, por lo que se denominan gases licuados del petróleo o GLPs. El gas
natural es casi completamente metano; se vende comprimido o se suministra por una red de tuberías, por su difícil
licuación. Solamente se transporta licuado en enormes cantidades. Finalmente, están los biogases. Se producen
localmente y según su procedencia tienen una composición química diferente. Por ejemplo, el gas de biodigestor se
obtiene haciendo fermentar materia orgánica en tanques con agua. Este biogás es mayormente metano.
10
Se suele medir la eficiencia de una cocina de combustión como el calor comunicado al alimento dividido por el
calor desprendido al arder el combustible. Este último se evalúa pesando el combustible consumido y aplicando su
poder calorífico inferior, que es el máximo teórico. Para conocer el poder calorífico de la leña es necesaria la
información de la especie vegetal y parte de ella de que se trata (hojas, ramas, tronco o raíz) y especialmente su
grado de humedad. Una posibilidad es medir esta humedad con un aparato o alternativamente secar la madera en un
horno y por pesada obtener la diferencia. A esta cantidad se le resta el poder calorífico del residuo inquemado
multiplicado por su masa. No se suele considerar el poder calorífico de los gases combustibles engendrados, CO,
hollín e hidrocarburos inquemados, por su escasa relevancia y por la dificultad de medir la cantidad desprendida. El
calor comunicado al alimento se evalúa usando agua. Además de evaluar su calentamiento con un termómetro, es
necesario evaluar el calor latente comunicado, mayormente por el agua evaporada, pues absorbe calor al cambiar de
fase. Las transformaciones químicas en el proceso de cocción suelen ser energéticamente minoritarias y
generalmente se desprecian.
11
El queroseno es un producto de la destilación del petróleo. Es intermedio entre la gasolina (raramente empleada
por su peligrosa volatilidad) y el gasoil o el gasóleo. Suele ser transparente y de fuerte olor aromático. Se transporta
en bidones o en cubas sobre camiones y se acostumbra a almacenar en simples latas con tapón. Su derrame
involucra riesgo de incendio.

19
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Por ello no es fácil ni seguro quemar leña adecuadamente y menos fácil aún quemarla
limpiamente. Además, en los combustibles sólidos queda la ceniza, causante de suciedad por ser
polvorienta, e incluso puede apelmazarse 12 formando escoria, lo cual dificulta su eliminación.
Parte de la ceniza se incorpora a los humos.

La recolección de leña
La recolección de la leña a mano es una tarea pesada y arriesgada, llevada a cabo mayormente
por mujeres y niños de forma individual o en grupos. Ocupa una parte sustancial del día, pues es
necesario recorrer largas distancias. El gran peso y la forma poco compacta de la leña cortada con
herramientas portátiles primitivas supone un desgaste físico importante y origina lesiones
articulares al ser portada directamente en la espalda o sobre la cabeza. Las largas caminatas les
exponen a riesgos de ataques de animales salvajes, raptos y accidentes. En otros lugares la lejanía
de la leña hace que se tarde varios días en la recolección, apareciendo los animales de carga y el
tractor como ayudas prácticamente esenciales. Ello encarece la leña y no siempre se dispone de
estas ayudas mecanizadas, como tractores, camiones, etc.

(a) (b)
Ilustración 1.
(a) Portando leña. Fuente: original "Mozambique - firewood collector" de Steve Evans.
(b) Mercado de leña. Fuente: original "Selling fuelwood" de Stephen Codrington.

La deforestación
El uso de la leña para fuego también puede generar deforestación, agravando los problemas de la
población y causando un impacto ambiental a veces terrible, por ejemplo Haití (Ilustración 2) o
Madagascar. En Camboya la masa forestal ha disminuido a casi la mitad en las últimas décadas y
cabe destacar que el carbón vegetal allí obtenido se puede comprar incluso en nuestro país para su
uso en barbacoas. Camboya se sitúa en ritmos relativos de deforestación 2000/2012 altos,
solamente detrás de Malasia, Paraguay, Indonesia y Guatemala (Hansen & al., 2013). En Corea
del Norte ha habido una deforestación circunstancial en los 90 del siglo pasado a causa de la
emigración a los montes en busca de alimento y leña para cocinar. El uso de la leña, tanto para los

12
La ceniza de la quema de leña no supone un problema de contaminación, salvo que se convierta en ceniza
volante. Puede usarse para varios propósitos y es inerte.

20
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

hogares como para aplicaciones industriales y para obtener suelo, no resulta renovable ni
sostenible en muchos lugares. Europa también ha sufrido la deforestación. Un caso es el del
parque nacional de Mols Bjerge, en Dinamarca, deforestado entre 1660 y 1670 para producir leña
empleada para obtener sal en la guerra contra los suecos (Ilustración 2). La repercusión de esta
deforestación sobre la vida de la población no ha sido la misma que la que estamos señalando en
el tercer mundo. Pero, en general, es difícil encontrar países donde no haya habido deforestación
para obtener leña.
La leña cortada para quemar procede de varias fuentes: bosques, tierras no boscosas y de la
industria forestal. En 1998 se recolectaron unos 3,2 mil millones de metros cúbicos de leña, la
mitad de los cuales fueron para quemar (El Bassam & Maegaard, 2004). Si bien en algunos países
asiáticos la leña no forestal supera el 50 %, siendo así menor la presión sobre el bosque. En otras
áreas la leña solo para quemar supera la capacidad regenerativa de la naturaleza; primariamente
en los bosques accesibles, especialmente cerca de acumulaciones de población, resultando en
deforestación.
La deforestación en torno a las regiones donde se consume leña conduce a largas distancias para
la recolección. En áreas de alta densidad de población (regiones urbanas) el suministro de leña es
un problema. Según (Mainguet, 1994) la distancia de transportes es de 120 km en Bamako (Mali)
y 200 km en Jartum (Sudan). En Uagadugú (Burkina Faso) la distancia es aproximadamente 150
km. Las familias gastan 1/3 de sus ingresos mensuales en leña y no tienen otra alternativa. En
Somalia la deforestación está conduciendo a la destrucción de su forma de vida basada en el
pastoreo, proponiéndose las cocinas solares como ayuda (ejemplo).

(a) (b)
Ilustración 2.
(a) Signos de deforestación en Haití, a la izquierda, al comparar con la imagen desde satélite en la frontera con la
República Dominicana, a la derecha. Fuente: original en "Haiti deforestation" de NASA.
(b) Deforestación del siglo XVII. Fuente: original en "Trehoje i Mols Bjerge" de Nico (talk).

La leña puede cortarse seca, pero en ocasiones se corta viva y se espera a que seque. La necesidad
puede hacer que se queme antes de secar. La leña verde arde mal por su contenido en humedad,
produciendo un exceso de humo y liberando menos calor que la leña seca. Sin embargo, como su
secado completo puede requerir entre tres y ocho meses al aire, es frecuente que se queme leña
verde o humedecida por la lluvia.

21
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Consumo energético y desarrollo


Es un hecho conocido la correlación positiva que existe entre PIB 13 per cápita y consumo
energético per cápita durante el desarrollo de una nación, e incluso comparando distintas naciones
(ejemplo). Para más detalle, en el comienzo del desarrollo de un país el consumo aparece como
bajo con respecto a su PIB, por la participación de energías directamente accesibles al ciudadano,
que no computan. Cuando en el país se desarrolla la relación consumo/PIB se dispara por varias
causas: la construcción del país, el empleo de maquinaria primitiva u obsoleta, la aplicación de
políticas desarrollistas que subsidian la energía y un sector industrial centrado en el sector primario.
El cociente consumo energético/PIB se denomina intensidad energética. La intensidad energética
desciende con un desarrollo ulterior, por aplicación de precios reales a las energías, aumento de la
eficiencia energética y mayor importancia de la industria de alto valor añadido. Los países de clima
extremo, con gran extensión geográfica, y poco productivos tienen una alta intensidad energética.
La relación entre PIB y consumo energético es biunívoca; la disponibilidad de energía estimula la
actividad económica y la economía conduce a un mayor consumo de energías comerciales.
Según estudios recientes, existe una relación directa entre el consumo de biomasa y el PIB de los
países subsaharianos, donde el problema energético es agudo. El aumento del PIB, conjuntamente
con el de la población, aumenta la demanda de energía. Ello lleva a pensar que la presión sobre el
medio natural y los problemas carenciales se verán incrementados en el futuro en la zona,
considerando que el PIB de estos países continúe creciendo (Ozturk & Bilgili, 2015). En otra
índole de cosas, la seguridad energética (disponer de energía cuando se necesita) resulta crucial
para el desarrollo, pues es difícil concebir el establecimiento de una economía estable si no existe
energía fiable, segura y abordable por el ciudadano. Esto es aplicable hasta la escala más
pequeña. Si una familia carece de la energía para sus necesidades elementales, no va a poder
mejorar su situación económica. Un detallado estudio sobre energía y desarrollo en dos grandes
regiones del planeta puede encontrarse en (Guerrero-Lemus & Sheppard, 2017).
Depender de la leña para las necesidades elementales constituye un problema (círculo vicioso)
cuando se supera la capacidad de renovación de la naturaleza. La sustitución de la leña por
otros combustibles es una tarea que se lleva intentando desde hace décadas, pero la accesibilidad a
zonas remotas y el precio de la energía suponen barreras importantes. Su sustitución por otra forma
de energía completamente limpia, como es el sol, traería una completa sostenibilidad y un coste del
combustible nulo, pero ello no resulta inmediato ni sencillo, ni quizás alcanzable en su totalidad. En
(Tucker, 1999) se analiza la situación de la leña para cocinar y se exponen las barreras para
sustituirla por la cocina solar. Una sustitución parcial parece más razonable por ahora.

Problema de salubridad
Para entender las emisiones a la atmósfera de la combustión conviene echar un vistazo a su
composición.
La inmensa mayoría de los combustibles están formados sobre todo por carbono (de símbolo C) e
hidrógeno (de símbolo H2), que son los portadores de energía. Algunos incorporan oxígeno, como
la biomasa, el cual no porta energía, pero pesa, disminuyendo su poder calorífico por unidad de
masa. Los combustibles pueden contener agua (humedad), que al evaporarse durante la

13
O Producto Nacional Bruto PNB. Correlación positiva que quiere decir que estadísticamente se verifica que cuando una
magnitud crece, la otra también, sin establecer causalidad. Se suele decir también que hay una relación directa.

22
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

combustión le resta capacidad calorífica. Pueden contener cenizas, que son inertes. Finalmente,
pueden contener algo de azufre, que es tóxico, entre otros elementos traza.
La combustión libera mayormente gas anhídrido carbónico CO2 (procedente del carbono) y vapor
de agua H2O (procedente del hidrógeno) al consumir oxígeno del aire y usar el propio del
combustible (por ejemplo, hidratos de carbono). En pequeña proporción se forman óxidos con el
nitrógeno del aire NOx, tóxicos. Una combustión imperfecta produce el monóxido de carbono
CO, que es tóxico también. Aunque la combustión sea muy buena suelen formarse partículas de
carbón, llamado humo negro. Los humos grises o blanquecinos suelen ser de cenizas o de agua
condensada alrededor de otras partículas suspendidas en el aire. Finalmente, una combustión
imperfecta o incompleta forma también hidrocarburos inquemados (HCs), que suelen ser tóxicos
y cancerígenos. Forman partículas al condensarse en los humos. Al depositarse sobre superficies
frías forman una capa de alquitranes. Para evitar la formación de CO, humo negro y HCs es
necesario un mezclado íntimo del combustible con el aire, una alta temperatura y un exceso de
aire. A la vez, estas condiciones favorecen la formación de NOx. Por ello, para lograr una
combustión limpia y eficiente hace falta un hogar de combustión muy elaborada técnicamente,
cosa difícil con cocinas simples. Por otro lado, quemar un combustible gaseoso es fácil, menos
fácil es quemar un combustible líquido. Quemar un combustible sólido limpiamente es lo más
difícil, entre otras razones, porque no es posible mezclarlo íntimamente con el aire. Por ello,
quemar un tronco en el suelo está alejado de la perfección.
En regiones pobres la quema de leña doméstica se efectúa mayormente sin chimenea y genera
mucho humo, especialmente en cocinas en el suelo, llamadas de tres piedras (Ilustración 5), que
origina contaminación del aire interior. En el tercer mundo representa la segunda causa de muerte
prematura, después del sida (Ilustración 3). Otros estudios cifran el número de muertes
prematuras por esta razón en 4 millones anuales (Subramanian, 2014).
Entre otros daños, el humo puede originar un enfisema pulmonar y cáncer de ojos, garganta y
pulmón (Bruce, Perez-Padilla, & Albalak, 2000), (Smith, 1994) y (Perez-Padilla, Schilmann, &
Riojas-Rodriguez, 2010). Son numerosos los estudios que muestran los efectos negativos sobre la
salud de la quema domiciliaria de leña sin la evacuación de humo adecuada (Abdullahi, Delgado-
Saborit, & Harrison, 2013). Además, las personas afectadas por el humo domiciliario sufren
picores en los ojos, dificultad respiratoria y tendencia a enfermedades crónicas pulmonares y
coronarias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye el humo creado por
combustibles sólidos entre los diez riesgos mayores para la salud (Jettera & Kariherb, 2009).
Un reciente estudio, (Brauer & al., 2016) y (Forouzanfar & al, 2015), del Institute for Health
Metrics and Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington, enmarcado en el estudio
Global Burden of Disease (GBD) y que fue presentado el 12/02/2016 en la reunión anual de la
American Association for the Advancement of Science (AAAS), indica que:
• En el mundo unos 5,5 millones de personas al año fallecen prematuramente a causa de la
contaminación atmosférica interior y exterior.
• Las regiones más afectadas son China con 1,6 millones e India con 1,4 millones.
• En India un contribuyente mayoritario de la baja calidad del aire es la práctica de quemar
madera, estiércol y similares fuentes de biomasa para cocción y calefacción, además de
carbón. Millones de familias, entre las más pobres en India, están expuestas a elevados
niveles de materia particulada en sus propios hogares. Ello causa unas 920 000 muertes

23
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

prematuras al año. Mientras, se atribuye a este foco de contaminación unas 910 000 muertes
prematuras en China.
Resulta ilustrativo comparar estas cifras con el problema del hambre.
• De acuerdo a datos de la FAO, unos 800 millones de personas están afectadas por el hambre
en el mundo. En 2013 se produjeron aproximadamente 6,3 millones de muertes de niños
menores de cinco años por las causas más importantes: malnutrición, complicaciones
durante el embarazo y parto, neumonía, diarrea y malaria. Diferenciar como causa el
hambre no es sencillo, pues existen causas concomitantes. Unas mejores condiciones
sanitarias y de la alimentación ayudarían a reducir esta cifra. El riesgo en la salud por humo
en el hogar ha sido estudiado por la FAO.
Algunos expertos anticipan 10 millones anuales las muertes prematuras por razón del humo
doméstico en los próximos años si no se toman medidas para evitarlo.
La Agencia Internacional de la Energía (International Energy Agency, 2014) declara: “Aquellos
que no tienen acceso a la energía moderna sufren la forma más extrema de inseguridad energética”.
Proporcionan datos de África. Se estima que unos 620 millones de personas en el África
subsahariana no tienen acceso a la electricidad, y para los que lo tienen el suministro es a menudo
insuficiente, inseguro y entre los más costosos del mundo. Alrededor de 730 millones de personas
en la región dependen de la biomasa sólida para cocinar, la cual –cuando es usada en el interior con
cocinas ineficientes– causa contaminación que resulta en casi 600 000 muertes prematuras anuales
en África. África subsahariana cuenta con un 13 % de la población global, pero solamente con un 4
% de la demanda energética global (más de esa mitad es biomasa sólida).
Algunos textos incorporan el problema de la contaminación intradomiciliaria entre los costes
medioambientales nacionales (Naciones Unidas/OCDE, 2016). Allí se indica que, en Perú, entre
2003 y 2013 un 2,8 % del PIB en costes se debieron a efectos sobre la salud por enfermedades
transmitidas por el agua, contaminación atmosférica en ciudades, exposición al plomo y
contaminación intradomiciliaria.

Ilustración 3. Número de muertes prematuras anuales en el tercer mundo por las causas más importantes. Fuente:
(International Energy Agency, 2013).

24
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Problema ambiental
Como se ha indicado, la imperfección de la combustión durante la quema de leña origina humo.
Este está formado por partículas suspendidas en el aire 14 de composición variada. Contiene:
• Carbón, dando el característico color negro, hollín o carbonilla, al humo.
• Hidrocarburos condensados. Forman un alquitrán de composición compleja y al cual se le
atribuyen propiedades tóxicas e incluso cancerígenas (desinfectantes e insecticidas).
• Cenizas. Proceden de la parte inorgánica de la leña. Son silicatos, óxidos, etc.
Además, se encuentran gases, como el monóxido de carbono CO, tóxico e incluso mortal. El
dióxido de carbono CO2 es el resultado final de la combustión. No es tóxico, pero puede provocar
asfixia en concentraciones altas. El metano CH4 y otros hidrocarburos ligeros son el resultado de
la combustión incompleta. Los óxidos de nitrógeno NOx son gases de reconocida toxicidad y
poder acidificante. Proceden de la combinación directa del nitrógeno y del oxígeno a la alta
temperatura de la llama. Finalmente, si el combustible contiene cloro, o si este se añade en forma
de sal común, se pueden formar a altas temperaturas pequeñas cantidades de compuestos clorados
de conocido efecto dañino para la salud, que pueden encontrarse tanto en el alimento como en el
aire o en el agua, al ser persistentes.
Resulta difícil quemar un combustible sólido, como la madera, de forma bastante perfecta. Es
posible, pero con quemadores perfeccionados muy avanzados con respecto a una cocina de leña
tradicional.
El humo, además de provocar una contaminación interior, ocasiona una niebla ambiente que en
circunstancias de estancamiento de la atmósfera puede acumular partículas en suficiente
concentración como para suponer un serio problema para la salud. En algunas regiones del
planeta de alta concentración humana esto ocurre, y con participación importante de las cocinas
de leña. Es más, el efecto de calentamiento de la atmósfera por parte del humo negro de cocinar
con leña ya ha sido diagnosticado como responsable del 50 % del calentamiento superficial
(Biello, 2007). Este hollín tiene una vida media en el aire de unos quince días. Su reducción
puede tener un efecto más efectivo y rápido que las reducciones de CO2 como gas de efecto
invernadero.
Desde el punto de vista del cambio climático, las cocinas solares:
a) Evitan el corte de leña no sostenible, evitando las emisiones de CO2 correspondientes.
b) No consumen combustibles fósiles, evitando las emisiones de CO2 correspondientes.
c) Las emisiones asociadas a su construcción son comparativamente bajas en comparación
con otros productos. Pueden ser reciclables y pueden usar materiales de desecho,
contribuyendo a la economía circular.
Por ello, se les considera el medio más limpio de cocinar.

14
Las partículas líquidas u sólidas tienen una densidad superior a la del aire, por lo que siempre están cayendo por
la fuerza de la gravedad, es decir, se sedimentan. Pueden permanecer mucho tiempo en el aire porque las desplazan
las corrientes hacia arriba. Además, hay fuerzas eléctricas que las apartan de la trayectoria de caída.

25
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Alternativas a las cocinas tradicionales


Los combustibles derivados del petróleo (queroseno, gasóleo, fueloil y gasoil), los gases fósiles
(propano, butano y gas natural) o los biogases, y la electricidad permiten cocinar más eficiente y
limpiamente que con leña. A menudo son económicamente inabordables para la población más
pobre, además de sufrir problemas de abastecimiento. Ha de tenerse en cuenta que los combustibles
fósiles se encarecen al suministrarlos a regiones remotas y mal comunicadas y donde el consumo es
bajo. Este suministro suele ser muy de vez en cuando, por lo que los usuarios pueden no tener
capacidad financiera para adquirirlos y almacenarlos para su continuo consumo diario.
Ejemplo 5. Calcular el volumen y coste mensual para el consumo energético de referencia per cápita para
cocción de 4 kWh/día, asumiendo el uso de queroseno con un poder calorífico inferior , una
densidad y sin considerar cambio alguno en las pérdidas durante la cocción, que han llevado
a obtener esta cifra anteriormente:

Si asumimos un precio minorista en manos del usuario de 1 €/litro resulta en una cifra de gasto mensual que
conviene comparar con las del Ejemplo 4, resultando intermedia entre la de la electricidad y la leña. En algunos
países del tercer mundo se subsidia el queroseno para frenar la deforestación causada por la leña, evitar
enfermedades domésticas por su uso y favorecer a las familias. En India, en 2007 el precio del queroseno
subsidiado por el gobierno fue de 0,11 €/litro.

Miles de millones de seres humanos carecen actualmente de acceso a las formas modernas de
energía, como son la electricidad y los combustibles del petróleo; del orden de 1/3 de la
humanidad, de unos 2 a 3 mil millones. Y si hay acceso a ellos puede no estar esta población en
situación de poder abordar su coste. En ocasiones solo se dispone de un acceso limitado a la
energía. Por ejemplo, solamente para recargar móviles y baterías para linternas o luminarias.
Actualmente existen propuestas de uso de combustibles y/o electricidad para cocer más
eficientemente (De, Shawhatsu, De, & Ajaeroh, 2012).
En (Bansal, Saini, & Khatod, 2013) se reconoce que el despliegue de los gases licuados del
petróleo (en botellas) en la India rural es escaso por cuestiones económicas y dificultades de
acceso, por lo que el biogás producido localmente por familias o comunidades y las cocinas
solares se muestran atractivos, si bien de efecto limitado. Este biogás se puede usar para la cocina
tras ser almacenado convenientemente y distribuido por tuberías. Un ejemplo paradigmático es el
experimento Auroville. La producción de biogás en zonas urbanas o periurbanas no parece ser la
solución por el espacio que ocupa, por la producción de olores o por su complicada gestión. El
biogás permite combustiones tan limpias como usando gases fósiles.
El biogás, procedente de la fermentación húmeda de residuos, como el estiércol de animales y
humanos, supone una fuente de energía limpia importante y sostenible. Necesita una disponibilidad
de estiércol que en muchas regiones no es posible, y aun siendo posible compite con su uso como
fertilizante. En (Quadir, Mathur, & Kandpal) se analizan las barreras a la implantación del biogás y
de las cocinas solares. Es necesaria una formación técnica de la comunidad para su construcción,
mantenimiento y uso, además de una inversión inicial importante, ya que además del tanque de
fermentación es necesario establecer una red de tuberías para su distribución.
Incrementar la eficiencia energética de las cocinas de leña y dotarla de chimenea de evacuación
de humos y sustituir la leña por combustibles menos contaminantes y de producción local, como

26
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

los bioaceites 15, los bioalcoholes 16 o el biogás, constituyen herramientas para luchar contra esta
situación. Pero no siempre es posible ni conveniente, pues estos biocombustibles en determinados
casos compiten con la producción de alimentos 17. En (Gusain, 1990) se presenta un análisis de las
cocinas de leña mejoradas.
El uso de carbón vegetal generalmente reduce la formación de humo. Este combustible, más
ligero que la madera, es estéril. Resulta un combustible más homogéneo que la madera y no
absorbe humedad ni se pudre. Típicamente solo se usa cuando la reducción del coste del
transporte, a causa de la lejanía de la fuente de madera o por una dificultosa orografía, compensa
el coste del carboneo y la pérdida de capacidad calorífica que supone con respecto a la de la
madera. Para cada kilogramo de carbón vegetal hay que emplear de 6 a 10 kilogramos de madera.

Eficiencias energéticas y otros aspectos (cocinas mejoradas y solares)


Podemos deducir de lo anterior que la cocción primitiva con leña ni resulta ecológica ni eficiente,
pero es efectiva e inmediata.
Las cocinas de leña tienen originalmente una eficiencia energética 18 (calor en el alimento/poder
calorífico de la leña quemada) muy baja, siendo un 10-15 % un valor representativo, aunque
puede ser incluso menor especialmente en la denominada de tres piedras, en las que el fuego es
abierto. Estas cocinas no suelen favorecer una buena combustión, pues pierden mucho calor 19 y
se emite mucho humo y monóxido de carbono, lo que en lugares cerrados y mal ventilados
ocasiona concentraciones muy superiores a los umbrales seguros. El empleo de carbón sube la
eficiencia a un 20 %, pero para lograrlo hace falta una cocina comercial.
Las cocinas mejoradas 20 llegan al 20-35 % de eficiencia, como la cocina Chulha o la cocina
Rocket (Sutar, Ravi, & Ray, 2015), (Jettera & Kariherb, 2009), (Gusain, 1990) y otras. En
esencia, envuelven la combustión con una pared térmicamente aislante para evitar pérdidas de
calor y favorecer una combustión estable y completa. También dirigen los gases calientes para
favorecer el transporte de calor a los utensilios de cocinar y pueden incorporar chimenea

15
Los bioaceites se obtienen generalmente de las semillas de algunas plantas, palma, jatropha, ricino, oliva, maíz,
girasol, etc. Su poca abundancia hace que su empleo preferente sea otro que simplemente quemarlo.
16
Los bioalcoholes se obtienen de la fermentación de licores azucarados de procedencia vegetal. Los más frecuentes
son el metanol (muy tóxico) y el etanol. Su separación del agua exige una destilación que consume energía.
17
El bioalcohol de tercera generación hace uso de enzimas para romper la celulosa en azúcares simples que son
fermentables. Es una tecnología cara y en estado de desarrollo.
18
Generalmente se entiende por eficiencia energética un cociente entre dos magnitudes de energía. En el
numerador ha de constar el efecto deseado y en el denominador la energía consumida para ello.
19
La pérdida de calor durante la combustión no solo constituye una pérdida en sí, sino que produce apagado de la
llama, originando productos intermedios como el CO y los HCs.
20
Las cocinas mejoradas consisten en confinar el fuego en un hogar con aislamiento térmico resistente a la alta
temperatura que reduzca la pérdida de calor al ambiente. Este aislante suele estar hecho de amasado de ceniza,
barro o combinación de ambos. Un recipiente exterior mantiene esta masa estable. Además, la forma del hogar y
del soporte de utensilios dirigen la radiación térmica y los gases calientes a la olla para comunicar mejor el calor.
Facilitar el encendido, el aporte de la leña y la posterior eliminación de las cenizas es importante. Separar las
cenizas de las llamas es necesario para favorecer el aporte de aire. Pueden incorporar chimenea para evacuar los
humos al exterior, siendo este uno de los puntos más difíciles de lograr. Las hay de uno y hasta de dos fuegos. Su
diseño suele estar adaptado a un cierto tipo de combustible, mientras que otras son multicombustible.

27
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

(Ilustración 4). Pueden ser portátiles o formar parte permanente de la cocina al estar construidos
de cerámica o mampostería. En su contra, es más difícil comenzar el fuego y tardan más en poder
cocinar, pues es necesario esperar a calentar la masa de aislante térmico, generalmente una gruesa
pared de yeso, barro o cerámica resistente al calor. Un ejemplo de historia milenaria es la cocina
Kamado, capaz de hornear, cocer, asar y ahumar fundamentalmente con carbón. Puede también
cocer o recalentar con el calor almacenado en su interior.

Campana extractora de
humos por tiro natural

Olla Confinamiento de gases


Confinamiento de la calientes
llama y aislamiento
térmico refractario Hogar rodeado de
pantalla térmica
Entrada de aire y
aporte de leña Parrilla para permitir
Apertura para la aporte inferior de aire a
retirada de cenizas las llamas
y entrada de aire Cenicero

Ilustración 4. Esquema de una cocina mejorada portátil de tipo avanzado con campana de evacuación de humos
por convección natural. No se muestra el detalle la sujeción de la olla. Tipo Rocket. En ocasiones se dispone de una
rejilla externa para poder aportar troncos largos que progresivamente se van introduciendo.

El uso de cocinas mejoradas puede ser al aire libre en la temporada seca, evitando así el humo
interior.
La sustitución de las cocinas tradicionales por cocinas mejoradas encuentra dificultades. La
cocina de tres piedras es fácil de construir. Sirve para tipos distintos de ollas y el fuego puede ser
fácilmente aumentado o disminuido. Además, proporcionan calor, luz y sensación de confort. A
menudo forman el centro del hogar e incorporan valor cultural.
Es ampliamente reconocido que el uso de las cocinas mejoradas no suele darse porque los
usuarios detectan una eficiencia mayor, sino otros aspectos, como que permite cocer una comida
completa en menos tiempo o que hace uso de un combustible disponible. Tampoco resulta
evidente para las poblaciones del tercer mundo la conexión entre humo y enfermedades. De
hecho, al depositar el humo alquitranes en las vigas de madera de la vivienda las preserva de
insectos, por lo que se considera beneficioso en algunas regiones.
Una aproximación a la difusión de las cocinas de leña mejoradas (en inglés improved wood
cookstoves) es su fabricación en países desarrollados aprovechando la tecnología y la capacidad de
fabricación en masa. Posteriormente, estas cocinas son exportadas y distribuidas al tercer mundo.
Un tercer paso es la transferencia de tecnología a los países de destino, cuando ello es posible. Un
ejemplo lo constituye el Aprovecho Research Center en su colaboración con la Shengzhou Stove

28
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Manufacturer, que ha adquirido la capacidad nominal de un millón de cocinas mejoradas de leña al


año para el mercado global. Otro ejemplo son las iniciativas empresariales como spinnoffs o
startups de Universidades; tal es el caso de Envirofit, en USA. La Colorado State University ha
patentado un generador eléctrico de estado sólido, basado en termoelectricidad, para lograr acceso a
aplicaciones electrónicas de baja potencia usando el calor de la cocina mientras arde, denominado
Qapture bajo el ámbito del Colorado State University Energy Institute.
La tecnología de las cocinas de combustión, en general, es amplia y puede llegar a ser muy
avanzada.
Una cifra representativa de eficiencia para las cocinas eficientes de queroseno, de gas y de
resistencia eléctrica ronda el 35 %, aunque se puede conseguir el 50 %.
Las llamadas eco-cocinas prometen llegar a un 70 % de eficiencia energética (Joshi & al., 2012).
Mientras, el horno de microondas llega al 50 % de eficiencia en el uso de la electricidad. Una
placa eléctrica moderna bien usada permite llegar al 75 %. En ambos casos, al usar electricidad
consumen una energía primaria 21 entre 2 y 4 veces mayor que la electricidad consumida, si esta
se produce térmicamente 22. Las cocinas eléctricas resultan a menudo demasiado costosas para los
usuarios, o la electricidad resulta inabordable por su coste. Pero el problema mayor suele ser su
poca fiabilidad en muchas regiones, especialmente las remotas. Así, las familias que disponen de
cocina eléctrica, a menudo disponen de cocinas de combustión como respaldo ante apagones.
Cocer haciendo uso de la electricidad fotovoltaica o eólica requeriría una superficie de captación
grande que haría posiblemente prohibitiva su adquisición para las familias más humildes. Su uso
preferente es actualmente para producir electricidad comunitaria para otros consumos y
eventualmente bombear agua. Sin embargo, nuevos desarrollos pueden hacer cambiar esta
situación.
Ejemplo 6. Estimar el orden de magnitud de la superficie necesaria de panel fotovoltaico para cocinar
para una persona al día. Para ello asuma que los = 4 kilovatios hora por día de leña se emplean con una
eficiencia del 15 % en su transferencia a la comida. La cocina eléctrica necesaria tendría una
eficiencia estimada del 50 %, por ser de tipo simple y no adaptada a cada utensilio de cocción,
típicamente un hornillo y olla al aire. Asúmase una irradiancia media de 5 kWh/día por m2 sobre el

21
Por energía primaria se entiende aquella que procede de una fuente de energía generalmente natural. Más
convencionalmente es aquella que es puesta a disposición para obtener una energía secundaria. En la contabilidad
de un país se considera primaria la producida autóctonamente y la que entra por sus fronteras. Así, la energía
primaria de producir electricidad quemando un combustible coincide con el poder calorífico del combustible
quemado. Sin embargo, una contabilidad más amplia consideraría toda aquella necesaria para producir. Es decir,
habría que añadir la que se ha empleado en extraer, refinar y transportar hasta el punto de consumo.
22
Las centrales de producción de electricidad partiendo de la energía térmica, sea contenida en un combustible
químico o nuclear, solo pueden convertir una fracción de esta en electricidad, que es una forma de trabajo. El
máximo posible viene determinado por una combinación del primer y del segundo principio de la termodinámica.
En la actualidad no se llega a este máximo por limitaciones tecnológicas y económicas. La eficiencia energética de
una central se define como el cociente entre la energía eléctrica producida y la energía térmica empleada para ello.
En la práctica se llega a un 60 % en las centrales de ciclo combinado, consumiendo gas natural. Las grandes
centrales de carbón mineral pueden llegar al 40 %, pero es más habitual apenas superar el 30 % e incluso menos si
son de tamaño pequeño. Se logra un 50 % con motores de combustión interna alternativos, de pistón de última
generación. Los motores de gasolina apenas pueden llegar al 40 %, siendo normal un 20-25 % en motores de unos
cuantos kilovatios.

29
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

plano horizontal, como representante de la irradiancia en el sur de España y de otras zonas amplias del
planeta (Ilustración 8). Estímese una eficiencia media de conversión de sol a electricidad del sistema
completo fotovoltaico, incluyendo la acumulación y desacumulación en las baterías, el envejecimiento y la
suciedad de los paneles 5 %, el valor moderado, y considerando pérdidas en la electrónica y cables.
Esta cifra incluye que el panel fotovoltaico sea instalado fijo en horizontal o próximo a la orientación
horizontal sin seguidor solar. Estime el coste del sistema dotado de baterías para poder suministrar la
electricidad para la cocción de forma potente y a cualquier hora del día o de la noche.

Igualando en ambos casos el calor suministrado a la cocción resulta:

La superficie resultante es grande, pero no imposible. Téngase en cuenta que durante el mediodía (véase Hora
solar) la irradiancia total máxima en un día despejado puede ser 1 000 W/m2, con lo que se podrían alcanzar los 480
W de potencia eléctrica, que para cocinar resultan en 240 W con la eficiencia asumida del 50 %, cifra más que
suficiente para un individuo y posible para una familia. Y apenas algo menos de esta potencia estaría disponible
unas horas antes y unas horas después del mediodía solar, pues el sol está alto, permitiendo la cocción de incluso
varios platos. Esto quiere decir que bajo unas condiciones estándar de temperatura y con 1 kW m-2 de irradiancia
normal al panel en estado nuevo y operación óptima, el panel suministra la potencia pico nominal. Unos 4,8 m2,
asumiendo un rendimiento nominal global de paneles y el resto de la instalación del doble (10 %), suministrarían
480 Wp. Eficiencias del panel del 15 % son posible actualmente.
Actualmente el coste resulta elevado con estos datos de partida. Los paneles fotovoltaicos no se adquieren por
sino por vatio pico [Wp] de potencia en sus terminales. Asumiendo un coste de todo el sistema en los próximos
años de 2 €/Wp 23, transportado a un lugar remoto e incluyendo el cableado y controles, resultaría un coste estimado
de adquisición desde 960 € instalado. Solamente reducciones importantes de este coste y/o subvenciones podrían
convertir esta tecnología en abordable para el tercer mundo de forma masiva. Es necesario considerar que ofrece
ventajas adicionales, como disponibilidad de electricidad para frigorífico y otras aplicaciones (Al-Akori, 2014).
Una posibilidad radica en reducir la potencia necesaria para la cocción, por ejemplo, a valores en torno a 100 W por
disponer de una olla aislada térmicamente (Lecuona Neumann, Sánchez Bodas, & Ventas Garzón, 2016). Una
consideración adicional es que el elevado valor de los paneles fotovoltaicos hace que el riesgo de robo sea elevado.
El cambio de baterías significaría un coste adicional a los pocos años, mientras que la duración estimada de los
paneles es de más de 20 años. No necesitar baterías podría ser de gran interés y podría reducir el coste a cifras
cercanas a la mitad.

La cocción y la iluminación con lámparas de aceite o velas contribuyen al humo domiciliario, al


peligro de incendios por descuido y al envenenamiento de niños por ingestión accidental al estar
almacenado en botellas de refresco. El paso a la iluminación eléctrica en zonas remotas ha sido
inabordable hasta ahora por la baja eficiencia de las bombillas incandescentes y de las baterías.
El uso de diodos led supone reducir el consumo de energía para iluminación un 85 % sobre la
base de las bombillas incandescentes, reduciendo sustancialmente la necesidad de energía para
obtener luz y con ello haciendo accesible la energía solar fotovoltaica para iluminar. Avances en
la eficiencia de los aparatos posibilitan incluso alimentar electrodomésticos para comunicaciones,

23
En (Cervigni, Rogers, & Dvorak, 2013) se reporta un coste de 3 €/Wp sin baterías. Tracking the Sun, un informe anual sobre
precios de las instalaciones fotovoltaicas en EEUU, del Department of Energy’s Lawrence Berkeley National Laboratory
(Berkeley Lab), explica que en 2015 el coste medio era de 4 US $/Wp para instalaciones domésticas en EEUU, detectándose
una gran variabilidad. Con baterías estos precios se duplican o triplican si tenemos en cuenta los reemplazos necesarios a lo
largo de la vida operativa de los paneles.

30
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

como la radio, la televisión e incluso internet. Pero el consumo para la cocina convencional es
demasiado elevado en comparación con estos consumos.
Las cocinas mejoradas disfrutan del reconocimiento y apoyo de las organizaciones más conocidas
como la (International Energy Agency OECD/IEA, 2011) y, especialmente, la (International
Energy Agency, 2010). Sin embargo, las cocinas solares no disfrutan de un reconocimiento
oficial semejante como instrumento de lucha frente a la pobreza energética. En este punto
conviene introducirlas brevemente.
Una cocina solar consigue cocer con el uso del sol (Ilustración 5 e Ilustración 6). Para lograr el
aumento de temperatura necesario se puede concentrar ópticamente la radiación solar y
absorberla para que caliente el alimento, disponiendo para ello de una superficie negra. Al
aumentar la temperatura aparecen las pérdidas de calor, las cuales pueden reducirse con
cobertores que retienen el calor. Las denominamos cocinas solares térmicas. Sin embargo, si se
obtiene electricidad del sol por medio de un panel fotovoltaico, esta puede convertirse en calor
por medio de una resistencia en contacto con el alimento. Son cocinas solares eléctricas.
Las cocinas solares térmicas combinando apoyo eléctrico fotovoltaico, almacenamiento de
electricidad y/o una alta retención de calor (elevado aislamiento térmico) podrían ser una
opción de futuro, por ejemplo, para usar hornos solares avanzados.
Las ollas a presión consiguen cocer a temperatura superior a 100 ºC, abreviándose la cocción y
por ello pueden resultar en un consumo menor. Su coste de adquisición resulta en ocasiones
prohibitivo para poblaciones de economía de subsistencia y por sí mismas no atacan directamente
la fuente de los problemas de salud: el humo. Necesitan calor a mayor temperatura que la cocción
convencional y presentan un riesgo de quemaduras por explosión, especialmente por
mantenimiento y/o uso inadecuado.
Existen cocinas solares que incorporan cocción a presión, como la Tolokatsin del profesor
Eduardo Rincón de la Universidad Autónoma de la ciudad de México.

Pobreza y seguridad alimentaria


Poder cocinar sin consumo alguno de combustible, solamente con el sol, contribuye a la
seguridad alimentaria. Además, es posible elaborar conservas de alimentos. Los secaderos solares
permiten preservar alimentos, especias y medicamentos naturales, evitándose pérdidas y con ello
contribuyendo a la seguridad alimentaria y evitando las asociadas emisiones de CO2 a la
atmósfera 24. Usar energía gratuita y limpia es un atractivo adicional.

24
Las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera se deben mayoritariamente al CO2, denominadas
también emisiones de carbono. Toda acción humana lleva asociadas estas emisiones, sea directamente por quemar
un combustible que contiene carbono o indirectamente. Las emisiones indirectas se deben al CO2 que se ha emitido
como consecuencia de consumir una energía que en su producción emitió este gas. Hay que añadir las que se
puedan atribuir a la acción como consecuencia de emplear bienes o servicios. Así el CO2 que una cocina solar lleve
como mochila asociada a su vida, desde la cuna hasta la tumba, ha de ser asociado a cada uno de sus usos. La
contabilidad completa de las emisiones de gases de efecto invernadero es compleja.

31
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

(a) (b)
Ilustración 5. Demostración por parte de la fundación Sol solidari en Camerún en 2010, con permiso.
(a) Cocina mejorada frente a cocina tradicional de tres piedras en el suelo.
(b) Cocina solar parabólica de foco somero comercial basada en antiguas antenas parabólicas de chapa con la
superficie cubierta de cinta adhesiva aluminizada de origen chino.

Ilustración 6. Empleo de cocinas solares de tipo panel plegables en el campo de refugiado de Iridimi, en Chad
occidental. Construidas a base de lámina de cartón recubierta de lámina plástica reflectante. El utensilio de cocina
se protege de las pérdidas de calor con una película plástica transparente. Fuente: Solar Cooking International
Industry News, de un artículo de Pat McArdle, autora también de la fotografía, originalmente en el Foreign Service
Journal. El proyecto de cocina solar es actualmente financiado por KoZon, también conocido por Solar Cooking
The Netherlands.

Objetivos para el desarrollo del milenio


Fueron establecidos en el año 2000 para erradicar la pobreza extrema en 2015. No contienen
metas ni indicadores específicos para la energía. Sin embargo, al menos cinco de ocho objetivos
para el desarrollo del milenio de las Naciones Unidas son facilitados por el uso de cocinas
mejoradas y por las cocinas solares:
1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Promover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de la mujer.
3. Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años.

32
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

4. Mejorar la salud materna.


5. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
Más información: Solar Cookers International, UNDP (Dennery, 2004).
El grupo de asesoría de las Naciones Unidas sobre Energía y Cambio Climático ha pedido la
adopción de acceso universal a servicios de energía moderna para 2030.

La cocina solar como ayuda


La cocina solar usa el sol para calentar, cocinar, pasteurizar agua (Ciochetti & Metcalf, 1984) e
incluso esterilizar (Jørgensen, Nøhr, Boisen, & Nøhr, 2002). Más precisamente, la cocina solar
térmica se sirve de la radiación solar tras convertirla en energía térmica al impactar los rayos
solares en un cuerpo absorbente de la radiación. A modo de introducción, puede valer (Solar
Cookers International, 2004), (Sharma S. K., 2004), (Solar Household Energy Inc., 2015) y con
más detalle (Cuce & Cuce, 2013). En castellano (Acosta Olea, 2006) o Wikipedia. Para ello se
sirve de la absorción de los rayos solares y su conversión inmediata a energía térmica
directamente. De ahí su apelativo de térmica, frente a otras opciones que usan la electricidad.
Uno de los obstáculos en la difusión de las cocinas solares es comprender cómo es posible que la
radiación solar pueda cocer de una forma práctica. Que los rayos solares calientan es un hecho
conocido, pero es difícil comprender cómo una cocina solar es capaz de elevar tanto la
temperatura y además elaborar una comida. Por ello, muchos activistas de las cocinas solares
piensan que la única manera de lograrlo es cocinando en presencia de los interesados. Sin que ello
deje de ser cierto, la ciencia nos ayuda a comprender fenómenos sin necesidad de ver y tocar.
Desgraciadamente, el tesoro de la ciencia no está a disposición de todos.
Las cocinas solares pueden lograr la cocción en muchas partes del mundo, no solo en climas
desérticos o tropicales. Es posible fundir hielo hasta en la Antártida con la única acción del sol a -
50 ºC de temperatura ambiente.
La cocina solar no contamina y no gasta combustible alguno, por lo que resulta sostenible y
adecuada en los casos de pobreza energética, especialmente para regiones soleadas. Podría
reducir la deforestación en las zonas afectadas y permitir mayor libertad y calidad de vida a sus
usuarios tanto en zonas rurales como urbanas (Schwarzer & Silva, 2003), (Nandwani, 1996),
(Carmody & Sarkar, 1997) y (Toonen, 2009). Su uso, e incluso la construcción de una cocina
solar, puede ser enseñado en unas cuantas sesiones. El mantenimiento es sencillo y pueden
guardarse cuando no se usan. Incluso con una tasa de uso baja. No obstante, es necesario
considerar que en ocasiones no se dispone de un lugar soleado adecuado, ni de espacio para el
almacenaje. Tampoco algunos modelos permiten cocinar de inmediato, salvo con cocinas de alta
potencia y en las horas centrales del día.
Una visión de las cocinas solares en lo que respecta a la evolución del uso humano de la energía
puede verse en la Ilustración 7.

33
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Cocinas
solares

Leña Carbón Petróleo Renovables

Progreso

Ilustración 7. Esquema de la evolución del uso de la energía en el desarrollo humano y paradigma del uso de las
cocinas solares.

La intermitencia del sol hace que no pueda considerarse actualmente el medio único de cocción,
pero siempre es útil como complemento y respaldo frente a la falta de suministro. Téngase en
cuenta que puede haber varios días sin sol y actualmente no hay medios de almacenamiento
térmico abordable para tanta duración 25. Conceptualmente convendría considerar el sol como
energía principal y la leña o el combustible fósil solo para casos aislados. A menudo,
lamentablemente, es al revés.
Para casos de grave desabastecimiento, o irregular abastecimiento de combustible, la cocina solar
supone una seguridad. De hecho, las cocinas solares son una herramienta de ayuda humanitaria
ante carencias y tragedias humanitarias. Su utilidad en campos de refugiados está bien
establecida. Si se consigue un medio de almacenamiento de calor para poder cocinar por la noche
y por la mañana del día siguiente, así como evitar el enfriamiento durante el paso de nubes, se
lograría un gran avance, ya que permitiría acercar la forma de cocinar con el sol a la tradicional
(véase Cocinas de almacenamiento de calor).
Diversas iniciativas internacionales tratan de mejorar el acceso a la energía, como por ejemplo
(Sustainable Energy for All Initiative, s.f.), o las citadas en la página web de la empresa alSol. El
éxito de su implantación es irregular, habiendo sido objeto de numerosos intentos y estudios en el
terreno (Biermann, Grupp, & Palmer, 1999) (Nandwani, 2007). En esta página web se muestra un
proyecto de éxito bajo los auspicios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, s.f.) en Salta, Argentina.
Estos dos artículos analizan la situación de las cocinas solares en varias regiones del mundo,
haciendo especial hincapié en los tipos de cocinas, su uso y construcción (Rodrigues Ruivo,
Chandak, Serrano Rodriguez, & Serrano Casares, 2012) y (Rodrigues Ruivo, 2011).

25
Un alimento cocinado con el sol puede considerarse que almacena la energía que se usó en su procesamiento. No es
totalmente propia esta consideración, pero sí que significa una manera de adaptarse a la producción energética del sol para
efectuar una tarea que consume energía.

34
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

La fuerza del sol


La disponibilidad de radiación solar es alta en amplias zonas y particularmente en muchas
deprimidas económicamente y escasas de leña, tal y como muestra un mapa de irradiancia solar
(Ilustración 8). Es especialmente alta en sendos cinturones a ambos lados del ecuador (trópicos)
donde radican extensas áreas desérticas.
El flujo de energía solar se denomina irradiancia. Se expresa en unidades de potencia, vatios (W),
por metro cuadrado de superficie expuesta, o bien en energía total en un año kWh/año o kWh/día,
que en definitiva es lo mismo 26 pues multiplica una potencia por un cociente de tiempos. Esto es
precisamente lo que muestra la Ilustración 8 (a) sobre un plano horizontal en la superficie
terrestre. En definitiva, a mayor área de colección de los rayos solares, más potencia se logra.
Más adelante se indica cómo se logra captar más potencia con igual superficie orientando la
superficie al sol. De hecho, se elaboran mapas de la irradiancia directa normal (significa
perpendicular) a la dirección de los rayos solares (Ilustración 8 (b)), denominándose en inglés
DNI de Direct Normal Irradiance. Directa significa que se excluye la parte difusa de la luz
solar 27. Puede observarse que se alcanzan los mayores valores en lugares poco nubosos. Por ello
los máximos se separan de los climas ecuatoriales típicamente nubosos. El máximo
aprovechamiento exige seguir al sol en su trayectoria diaria, pero como hay diversas formas de
seguimiento parcial, una buena opción es dar la irradiancia media sobre una superficie horizontal.
Ejemplo 7. Asumir un consumo familiar medio de 4 kWh/día de leña para la cocina con un rendimiento
15 %. Tomar el color naranja en el mapa de la Ilustración 8, que corresponde a un valor medio de
irradiancia 6 kWh/día por m2 sobre el plano horizontal, como representante de la irradiancia en el sur
de España y de otras zonas amplias del planeta. Asumir que solo un 25 % de la irradiancia se logra
convertir a calor cuando se cocina en valor medio también, y que solamente se usa un 20 % del día (4,8 h)
para cocinar toda la comida del día. Estimar los m2 de superficie horizontal que se necesitarían para una
familia para lograr satisfacer la demanda en valor medio.
Balance energético:

Como puede verse, es una superficie importante. Esta cifra no es una aproximación muy certera, pues usa valores
medios en todo un día y la radiación solar se concentra en las horas centrales del día, alcanzándose valores pico que
son del orden de tres veces la media diaria durante 24 horas en un día claro. En el Ejemplo 13 se realiza un cálculo
más aproximado. De ahí la necesidad de conocer mejor cómo se desarrolla la radiación solar a lo largo del día y de
las estaciones. Por otro lado, si el área de recepción de la radiación (denominada área de apertura) se orienta al sol,
hay una ganancia que no hemos tenido en cuenta al usar la irradiancia sobre el plano horizontal.

26
1 kWh es una energía resultante de una potencia aplicada durante una hora:
; .
27
La radiación solar directa proviene directamente de la posición del sol. Son rayos paralelos entre sí,
denominándose ello radiación colimada. De la interacción de la radiación directa con el aire, las nubes, el polvo
atmosférico, la lluvia e incluso la propia superficie terrestre, se ve venir radiación solar de otras direcciones
distintas a la del sol. Ello es responsable del color azul del cielo. A este conjunto de rayos solares, por proceder de
todas direcciones, se le denomina radiación difusa. Este efecto puede ser tan importante que en días nublados puede
llegarse a anular completamente la radiación directa, quedando solamente la difusa.

35
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Debido a que el sol no se mantiene en una posición fija en el cielo, generalmente es necesario
cocinar en el exterior con las cocinas solares, pues es necesario situarse convenientemente fuera
de las sombras y orientar el dispositivo al sol, lo cual es un reconocido inconveniente para la
cocina solar, especialmente con viento y frío. Recientemente se han desarrollado dispositivos que
permiten cocinar en el interior de un recinto, son ejemplos la Ilustración 29 (b) y la Ilustración 33.

Secaderos solares
Un alimento simplemente dejado al sol no se cuece al no alcanzar una temperatura suficiente. Tan
solo se seca y experimenta algunas transformaciones. Esto es bastante para algunos casos, como
por ejemplo para preservar alimentos como frutos, carnes y pescados preparados, hierbas
aromáticas o medicinales, etc., si se procede adecuadamente para evitar insectos y hongos y se
deja salir el vapor de agua.
Se han desarrollado secaderos solares al efecto. Constan de una superficie sobre la que colocar el
producto extendido y protegido del polvo e insectos, además de evitar la acción destructiva de la
lluvia. Se configura el secadero para someter el producto a la radiación solar y/o al aire calentado
por ella durante bastantes horas e incluso días. La atención necesaria se limita a evitar accidentes
y dar la vuelta al producto. Suele ser necesario evitar temperaturas superiores a 50 ºC, pues a
mayor temperatura el producto se seca y además se cuece. Si se seca el producto en un día
(hierbas y flores), fenomenal, pues el frío de la noche puede resultar en un deterioro, por ejemplo,
para las frutas.
En las cocinas solares es necesario recurrir a dispositivos especiales para lograr la mayor
temperatura necesaria para la cocción. Se detallan en este texto.

(a)

36
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

(b)

Ilustración 8. Irradiancia (insolación) media anual y media diaria. Fuente: SolarGIS © 2014 GeoModel Solar.
(a) Total sobre la superficie horizontal del planeta.
(b) Directa normal, DNI (véase el Apartado 0).

Fomento de las cocinas solares


Es frecuente asociar el poco uso de las cocinas solares a su inexistencia o falta de disponibilidad
(Bisu, Kuhe, & Iortyer, 2016), por lo que el fomento de su conocimiento y la disponibilidad local
y la capacidad de construcción local cobran importancia.
Diversas organizaciones promueven el uso de cocinas solares. Su objetivo no parece fútil, pues se
prevé que en África unos 4 millones de hogares dependan total o parcialmente de la cocina solar
para 2040 (International Energy Agency, 2014).
Algunos autores dan pautas para aplicar cocinas solares, las cuales han de ser:
• Baratas o fáciles de hacer.
• Fáciles de entender.
• Fáciles de manejar y de aplicar.
• Fáciles de limpiar.
• Seguras.
• Higiénicas.
• De buen aspecto.
• Capaces de aplicaciones que el usuario necesita (versátil, adaptable).
• Servir para las ollas de uso local.
• Duraderas y fáciles de reparar.

37
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Todo eso no basta. Ha de demostrarse su funcionamiento, se debe enseñar a usarlas, preguntar


sobre las dudas que susciten y lograr cocer la comida acostumbrada con ellas, eventualmente con
algunos cambios. La aprobación de las fuerzas vivas de la comunidad es necesaria. Las visitas
posteriores para verificar su buen uso y resolver dificultades son altamente recomendables.
Los expertos recomiendan no regalar la cocina solar, por el principio de que lo que es gratis no se
valora. Esto es un tema delicado que ha de ser valorado en cada caso. También consideran que la
mayor resiliencia energética en zonas de escaso poder adquisitivo se logra de la aplicación de la
cocina solar combinada con cocinas mejoradas de leña e incluso gases licuados del petróleo
(Odaba F., 2015).
Puede encontrarse un resumen práctico sobre las cocinas mejoradas y las cocinas solares y su
fomento en (Federal Ministry for Economic Cooperation and Development, 2015).
Diversas dificultades impiden la diseminación de las cocinas solares. Además de los problemas
técnicos es de destacar el tener que cocinar al sol, a cielo abierto. En ciertas comunidades esto
provoca rechazo, entre otras razones, porque el sol oscurece la piel de las mujeres. No se puede
pretender un único modelo de cocina solar para toda circunstancia y lugar. Las costumbres en la
cocina mandan. Incluso en un mismo lugar puede ser necesario el uso de distintos tipos de cocina
solar, una para cocidos y otra para tostar 28. En Europa se suelen servir de uno a tres platos
sucesivos, mientras que en Asia es costumbre comer varios platos simultáneamente. Valga esto
como mero ejemplo de la variedad que puede encontrarse.

28
Un caso representativo es el de la carne en Argentina. No se considera apetecible la carne que no esté tostada en
su superficie. Por ello se considera la necesidad de una primera cocción que selle la superficie de la carne y una
segunda cocción prolongada que cueza el interior.

38
3. Economía de la cocina solar

Al igual que con otras fuentes de energías renovables, la cocina solar está caracterizada por una
inversión inicial relativamente alta para las economías débiles y unos costes de uso muy bajos,
prácticamente solo el mantenimiento al no consumir combustible.
Resulta imposible hablar de recuperación de la inversión cuando se atienden necesidades básicas
de una población sin recursos, salvo una detallada valoración de las pérdidas evitadas frente a la
inversión y hecha salvedad del humanitarismo, por imponderable valor superior. Sin embargo, las
inversiones han de ser eficientes. Además, la obtención de parámetros económicos ayuda a
priorizar unas inversiones frente a otras y a facilitar la labor del tomador de decisiones.
En (Saxena, Varun, Pandey, & Srivastav, 2011), se presenta un sencillo cálculo del valor actual
neto (VAN) de las cocinas solares, así como el periodo de retorno de la inversión (Payback),
teniendo en cuenta los costes de adquisición, mantenimiento e intereses del capital. Como
ingresos virtuales del proyecto se contó el combustible ahorrado, al cual se le imputa una subida
anual estimada. Se citan a otros autores que encontraron periodos de retorno desde algo más de 1
año hasta unos 4 años. Es decir, el tiempo que se necesita para pagar la inversión con los ahorros
producidos. Se consideraron cocinas solares individuales y colectivas, sustituyendo a la
electricidad, los gases licuados del petróleo, el queroseno, el carbón y la leña como combustibles
para cocinar.

En (Chandak & Chandak, SCI, 2014) se indican periodos de retorno de la inversión del orden de
un año con la cocina de disco concentrador PRINCE 40 (40 m2 de área de apertura) para
comunidades.
No se puede identificar actualmente un sector industrial y económico de las cocinas solares
económicamente significativo. Es necesario hacer excepción de organizaciones sin ánimo de
lucro, organizaciones oficiales, ONG y pequeñas industrias fabricantes, cuya facturación global
no ha sido evaluada en estudios disponibles públicamente.
Las oportunidades comerciales pueden clasificarse en una serie de líneas, siguiendo a (Palmer
Development Consulting):
1. Servicio de planificación, estudios y estrategias.
2. Desarrollo de un modelo de cocina con valor comercial.
3. Distribución de cocinas solares, incluyendo empaquetado.
4. Venta de cocinas solares a clientes o a usuarios.
5. Servicio de marketing y difusión como un producto y concepto.
6. Servicio de seguimiento (mentorización y evaluación de resultados), reparación y
mantenimiento.
7. Servicio de entrenamiento y enseñanza a vendedores (formación de formadores),
proveedores de servicios y usuarios.
El mercado ideal para las cocinas solares ocurriría cuando se cumplen los siguientes criterios:
• Áreas con elevado nivel de insolación, especialmente directa (DNI).

39
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

• Dependencia de la biomasa para cocinar en hogares, servicios comunitarios y pequeños


comercios.
• Baja disponibilidad de biomasa, especialmente leña.
• Alto precio de combustibles para cocinar alternativos, como butano embotellado o
queroseno.
• Situación alejada de infraestructuras de transporte y energéticas.
La citada corporación ha determinado que, de forma preliminar, el mercado reacciona con un
precio por cocina solar (térmica) entre 25 y 50 €.
La Tabla 1 muestra una síntesis de las distintas opciones para cocinar y su valoración económica
y energética.
En cuanto a las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente el CO2, las emisiones
específicas de la electricidad dependen del método usado para su producción, por lo que son muy
dependientes del lugar. Las emisiones correspondientes a los combustibles fósiles se efectúan
normalmente atendiendo al carbono que contienen. Sin embargo, el transporte hasta regiones
remotas supone emisiones que podrían incorporarse. Las emisiones correspondientes a la leña
pueden ser desde neutras, si no ocurre deforestación, hasta ser importantes si la causan y si esa
leña es transportada lejos y/o procesada (una aproximación).
Tabla 1. Características de las diferentes opciones para cocinar (International Energy Agency, 2014).

Consumo por
Adquisición Eficiencia Horas diarias
hogar
[€] [%] para cocinar [h]
[tep/año] 29
Cocinas tradicionales
Carbón vegetal 2,5 a 5 20 2a4 0,5 a 1,9
Leña o paja 0 a 1,5 11 2a4 1,0 a 3,7
Cocinas modernas
Queroseno 25 45 1a3 0,1 a 0,2
GPL 30 50 55 1a3 0,08 a 0,15
Electricidad 250 75 1,2 a 2,4 0,07 a 0,13
Biogás de digestor 500 a 1.200 1a3 0,07 a 0,13
Cocinas mejoradas
Carbón 11 26 1,5 a 3 0,4 a 1,5
Leña 15 25 2a4 0,5 a 1,6
Cocina solar 1 a 100 - 1 a 8 31 0

29
La tep o tonelada equivalente de petróleo es una unidad de energía. Es la liberada al arder completamente una
tonelada de un petróleo de referencia. Equivale a 41.868 GJ (gigajulios) = 11.630 MWh (megavatios-hora). En este
caso se refiere a energía final.
30
Gases del petróleo licuados: propano y butano.
31
Las cocinas solares lentas, como las de panel o los hornos solares de caja, no necesitan atención y son las
consignadas con el tiempo de cocción más prolongado debido a su baja potencia. Las cocinas solares rápidas, como
las de concentración, son capaces de cocinar en el mismo tiempo que las cocinas modernas si el día lo permite
(véase más adelante).

40
4. Teoría de la cocción

Cocinar con energía solar supone, al igual que con energías convencionales, subir la temperatura
del alimento lo suficiente y durante el suficiente tiempo para que penetre el calor y se realicen las
transformaciones físicas y químicas que posibiliten o faciliten su consumo o su almacenamiento.
Además, es necesaria la esterilización y adquisición de propiedades organolépticas (aspecto, olor,
sabor, blandura, textura, etc.) (Löf, 1963). No se ha encontrado que la radiación directa del sol
sobre el alimento inflija en él transformaciones destacables en este contexto.
Efectos principales del aumento de temperatura de la cocción:
• Coagulan las proteínas. Algunos ejemplos de la coagulación son el afirmamiento de las fibras
de las carnes durante la cocción, el cambio del estado líquido de las claras a uno sólido cuando
son calentadas y el asentamiento de las proteínas del trigo (gluten) en el pan durante el
horneado. La mayor parte de las proteínas completan su coagulación entre los 71 ºC y 85 ºC.
• Gelatinizan los almidones. Los almidones son carbohidratos complejos presentes en las
plantas, tales como las patatas o granos como el trigo, el arroz, el maíz, etc. Cuando una
mezcla de almidón y líquido acuoso es calentada, pueden ser vistos unos cambios notables: los
gránulos de almidón absorben el agua causando que se hinchen, se ablanden y se clarifiquen
levemente. La gelatinización ocurre gradualmente desde unos 66 ºC hasta los 100 ºC. Esta no
solo afecta a salsas o líquidos a los cuales se les agrega almidón para espesar, sino también a
una mezcla de almidón y líquido que se calienta. Por ejemplo, la harina en la masa de una torta
se gelatiniza al absorber el agua proveniente de los huevos o leche a medida que la torta se
cocina.
• Caramelizan los azúcares. Los azucares son carbohidratos simples utilizados por todas las
plantas y animales como almacenamiento de energía. A medida que los azucares se calientan,
gradualmente cambian de color y sabor. El azúcar caramelizado es muy utilizado en muchas
salsas y postres, pero la caramelización del azúcar es también responsable en parte del color y
sabor de las cortezas del pan, así como de la coloración oscura de las carnes y verduras asadas
o fritas.
Estas transformaciones químicas involucran una energía minúscula frente a la necesaria para
calentar y mantener caliente frente a las pérdidas de calor.
• La alta temperatura provoca la muerte de microorganismos que pudieran afectar a la salud
(Esteves, Rabino, Francica, & Oro, 1997). En algunos alimentos tóxicos se logra que sean
comestibles con la cocción.
Básicamente hay dos métodos de cocción: en seco y en húmedo.
• En seco: asar a la parrilla y a la plancha, al horno u hornear, brasear, tostar, saltear y freír por
inmersión.
• En húmedo: pochar o escalfar si el agua no hierve, hervir y cocer al vapor y guisar.
Los hornos de microondas pueden cocer en seco o en húmedo. Las microondas calientan las
moléculas de agua directamente, por lo que el calor procede del interior de la masa, no de su
exterior, como en los demás sistemas de cocción.

41
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Encontramos tres técnicas básicas de cocina:


• Expansión: se busca extraer jugos y aportar materia a los sólidos, por ejemplo, un guiso de
carne o de pescado. Los granos vegetales han de hidratarse para lograr la gelatinización del
almidón y provocar blandura.
• Concentración: se busca sellar el producto por una alta temperatura para evitar el intercambio
másico 32 y provocar una costra. Eventualmente ocurre una deshidratación, por ejemplo, asado,
fritura, tueste. Otro caso es el de la obtención de salsas concentrando el caldo.
• Combinación de ambos.
El ablandamiento de los alimentos se debe a distintos procesos. Por un lado, se tiene la
hidratación por difusión 33 molecular del agua en la masa del alimento y, por otro, se tiene la
rotura de moléculas por la temperatura y formación de otras. Cada alimento posee propiedades
físicas y químicas que influyen en la temperatura y en el tiempo necesarios para la cocción. Cada
receta determina el estado final que se desea. Finalmente, el troceado, machacado o licuado de los
alimentos en su estado natural determina la capacidad de entrada o salida del agua o de las grasas
y del calor en la masa.
Para dar una idea de la influencia de la temperatura en el tiempo de cocción se dan datos de
óptimo tiempo de cocción para cubos de patata en su estado natural de 1×1×1 cm en agua
(Khodke & Chattopadhyay, 2003). A 80 ºC resultó 93 minutos, a 90 ºC resultó 42 minutos y a
100 ºC unos 14 minutos. De ahí la importancia de la temperatura, la cual acelera la penetración
del calor en el interior del alimento frío y con ello acelera las reacciones y facilita la difusión de
las sustancias. Lamentablemente, al aumentarla también aumenta el gasto energético y si se
sobrepasan ciertos límites pueden producirse cambios y sustancias indeseables.
A alta temperatura se producen nuevas reacciones. Es de destacar las reacciones de Maillard entre
proteínas (o aminoácidos) y azúcares. Ocasionan el coloreado desde el amarillo al marrón y hasta el
negro del tostado o asado y la formación de olores y sabores, algunos de ellos considerados
sabrosos, agradables y esperables en ciertas recetas. Por encima de ciertas temperaturas se producen
sustancias tóxicas e incluso mutagénicas. Un exceso de temperatura produce una carbonización.
El tiempo es otro factor de primera magnitud en la cocción. Menor temperatura y más tiempo
pueden lograr el mismo resultado, pero no siempre, pues ciertos procesos tienen un umbral de

32
El intercambio másico o transporte de masa es el efecto de transportar masa de un lugar a otro. Ocurre en los
gases, líquidos y polvos por movimiento de interpenetración. Cuando la concentración de un componente es
distinta en un lugar que, en otro vecino, ocurre la difusión. Esta consiste en la migración de moléculas para igualar
la concentración en todo lugar. Así, si dejamos caer con cuidado una gota de leche en el café, observaremos que
lentamente se difunde en él. En los sólidos esto ocurre a través de los poros. Se puede evitar la difusión
estableciendo barreras impermeables. Si hay movimiento del conjunto, la difusión aumenta, volviéndose más
rápida. Así, al agitar una taza de café con algo de leche, se observa una rápida homogeneización.
33
La difusión molecular es el proceso físico mediante el cual la concentración de las sustancias tiende a
homogeneizarse. Ocurre en gases, en líquidos más lentamente y en sólidos más lentamente aún. Así, una gota de
leche dejada cuidadosamente caer en el seno de una taza de café se difunde, llegando, tras unas horas, a ocupar la
totalidad de la taza sin perturbación alguna. Las moléculas de leche interpenetran las de café y viceversa, ambas
disueltas en agua. Existe una similitud del proceso difusivo de la materia (transporte de materia) con el proceso
difusivo de la temperatura (transporte de calor).

42
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

temperatura; es el caso del caramelizado y el carbonizado. Además, otros procesos dependen del
tiempo, por lo que su manejo es interesante.
La evolución de la temperatura a lo largo del tiempo tiene una influencia múltiple.
• Debido a la resistencia térmica y a la propagación del calor, una elevación rápida de
temperatura solamente ocasiona una transformación superficial. Una elevación lenta
produce una homogeneización de temperatura.
• El descenso de temperatura produce una prolongación de la cocción, interesante en algunos
casos. Un descenso demasiado lento de la temperatura puede ocasionar que aniden en la
comida microorganismos presentes en el aire. De ahí la importancia de mantener los
alimentos preparados en un aislamiento hermético frente a todo contacto con el exterior en
un recipiente estéril.
En definitiva, la temperatura de procesado tiene una gran influencia en la seguridad alimentaria,
en el sentido de evitar intoxicaciones, infecciones, etc.
Así pues, la cocción involucra procesos de calentamiento (transporte de calor o difusión térmica)
y procesos de transporte de materia, llamada también difusión másica.

43
5. Modelado matemático de la cocción

Los mecanismos básicos son el transporte de calor y de masa.


El calor se aporta o se cede por los procesos de difusión, transmisión, transferencia o transporte
de calor, términos equivalentes.

Transporte de calor
a. Conducción
Ocurre en el contacto directo por gradientes espaciales de temperatura (Ilustración 9). La
ecuación fundamental de la potencia calorífica (en vatios W) que pasa a través de un área A,
normalmente a la cual, coordenada x, existe un gradiente espacial 34 de la temperatura T, se
formula como:
dT (1)
Q = − Ak
dx

Gradiente
espacial

k es una propiedad de la materia denominada conductividad térmica (algunos


ejemplos en la Tabla 5, página 142). Mayor en metales que en no metales.
El signo – en la Ecuación (1) indica que el calor fluye espontáneamente de las altas a las bajas
temperaturas.
Cuando se tiene una pared plana de extensión infinita 35 con espesor uniforme L de material
uniforme y la conducción del calor es en estado estacionario, las temperaturas no varían al pasar
el tiempo y la distribución de temperatura en la pared resulta lineal. Esto quiere decir que el
gradiente espacial es constante: . En esta expresión x es la penetración en la pared
y resulta por aplicación de las condiciones en una y en la otra cara de la pared
(Ilustración 9).

34
d es un operador matemático que significa realizar una diferencia infinitesimal. Esto es inapreciable frente al
valor de la magnitud que se diferencia. Al cociente de dos diferenciales se le denomina derivada. Así, la velocidad
de un móvil es la derivada de la posición con respecto al tiempo. Un gradiente espacial es la derivada de la
magnitud con respecto a la posición.
35
El requerir extensión lateral infinita solo es necesario para conseguir condiciones exactamente iguales en el
sentido lateral. En la práctica basta con tener una pared mucho más ancha que gruesa, que el calor aplicado no varíe
apreciablemente de un punto a otro de su anchura y que sea de espesor aproximadamente uniforme.

45
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

L
(a) (b)

Ilustración 9.
(a) Homogenización espontánea de la temperatura en un sólido aislado térmicamente del exterior en instantes
sucesivos de tiempo , evolución transitoria hasta llegar al equilibrio en .
(b) Esquema del transporte de calor por conducción unidimensional estacionaria a través de un trozo de material o una
pared plana homogénea. Las líneas quebradas muestran la masa de control considerada. Se asume unidad de longitud
perpendicular al papel. La conservación de la energía indica que el flujo de calor que entra es igual al que sale.

Entonces, de la Ecuación (1) el valor absoluto del flujo de calor resulta:


∆T
,
Tsup ,  − Tsup , 
Q = Ak (2)
L

∆x

y son las temperaturas en la superficie de cada cara de la pared (Ilustración 9).

Ejemplo 8. Calcular la diferencia de temperatura entre ambas caras del fondo de una olla cilíndrica de
hierro de 2 mm de espesor, que tiene 30 cm de diámetro, cuando a través de ella se transfieren 130 W.

(3)

Puede observarse que con densidades de potencia típicas de cocinas solares, el salto de temperatura a través de
una olla metálica es exiguo y, por ello, despreciable frente a gradientes espaciales de temperatura en los fluidos que
lo circundan, de conductividad mucho menor.

b. Convección
El movimiento de un fluido pone en contacto masas a temperaturas dispares, aumentando el
transporte de calor por encima de la conducción pura antes descrita. Cuando interviene una
superficie sólida de área A a temperatura uniforme , se define un coeficiente de convección, o
llamado también coeficiente de película h. Engloba todo el proceso hasta la temperatura de fondo
del fluido , tal que (Ilustración 11):
=Q Ah (Tsup − Tl ) (4)

46
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

, cuyas unidades son , depende de la configuración geométrica, de las propiedades


del fluido y de las variables de su estado termodinámico y dinámico (Incropera & de Witt, 1990)
(Tabla 2, página 47). Generalmente se evalúa a través del número adimensional de Nusselt, el
cual compara la efectividad de la convección frente a la conductividad térmica del fluido sobre
una dimensión característica (Ecuación (57)).
La Ecuación (4) no incluye el signo – por asumirse como positivo el flujo hacia .
La convección puede ser debida solamente a la flotabilidad del fluido calentado (o enfriado) por
el cuerpo 36, con lo que recibe el nombre de convección libre o natural (véase un ejemplo). Si
existe un soplado de la corriente que transfiere el calor, se denomina convección forzada (véase
más información).

c. Radiación
Por el simple hecho de tener una temperatura, la materia radia espontáneamente ondas
electromagnéticas 37 que se propagan a la velocidad de la luz. El transporte de calor por radiación
se debe a intercambios electromagnéticos espontáneos de la materia llamados térmicos, y se
propaga incluso en el vacío. Abarca parte de la región ultravioleta, la visible y la infrarroja del
espectro electromagnético. El espectro de la radiación térmica espontánea es amplio y su
amplitud a cada longitud de onda tiene forma de campana. Su máximo se desplaza hacia
longitudes de onda menores al aumentar la temperatura del cuerpo. Así, los cuerpos hasta unos
500 ºC emiten mayormente en el infrarrojo (IR), por lo tanto, invisible a nuestra vista, varias
micras de longitud de onda. Hasta unos miles de ºC se emite mayormente en el visible (del
aspecto rojo al amarillo y al blanquecino) y a muchos miles de grados el desplazamiento hacia el
ultravioleta es notorio. El sol emite en todo el espectro y corresponde a una temperatura
aproximada de unos 5.250 ºC.
Para que se propague la radiación, el medio tiene que ser transparente a ella. A veces ocurre que
el medio es más transparente a unas longitudes de onda que a otras. Por ello, el análisis debería
realizarse por bandas en el espectro de longitudes de onda (Ilustración 18). Para evitar la
complejidad resultante se hará un estudio global a la vez en todo el espectro, lo cual es una
simplificación solo válida en ciertos casos. En aquellos en los que merezca separar unas bandas
de otras.
Si se acepta que una superficie ordinaria a temperatura se encuentra rodeada completamente
por un medio transparente y se tiene un fondo opaco con área mucho mayor, también ordinario, a
temperatura más o menos uniforme , se puede aplicar la siguiente ecuación aproximada para el
intercambio neto (emitido-absorbido, > 0 hacia ) de flujo de calor radiativo de una superficie
Asup con emisividad 38 0 ≤ εsup ≤ 1:

36
Es conocido que un cuerpo caliente en una atmósfera en reposo origina una corriente ascendente de aire más
caliente que su entorno.
37
El efecto de radiación térmica más conocido es el calor que nos llega del propio Sol.
38
La emisividad , la absorbancia y la reflejancia o reflectancia son propiedades interfaciales a nuestros efectos.
Dependen mucho del material, del estado de la superficie (rugosidad), de si hay capas finas en la superficie
(oxidación, deposición electroquímica, etc.) y, en menor medida, de la longitud de onda, de la temperatura y de la
orientación. Si se asumen que son la misma para todo el espectro de la radiación, esto se conoce como cuerpo gris.
En este caso, la emisividad es igual a la absorbancia . La transmitancia es la capacidad de un cuerpo de

47
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

 A e s (T 4 - T 4 ) ; = W Constante de
=
Q sup sup sup ∞ s 5, 67 × 10-8 =  (5)
m 2 K 4 Stefan-Boltzmann
No importa la emisividad o absorbancia (o absortancia) del fondo , pues al ser tan grande en
extensión con respecto al cuerpo absorbe todo lo emitido por el cuerpo. Se ha añadido el
apelativo de ordinario para indicar que no se trata de superficies especulares u ópticamente
selectivas (Incropera & de Witt, 1990). Para configuraciones más complejas es necesario
introducir el concepto de factor de forma (Ecuación (20)).
Ejemplo 9. Una olla de forma aproximadamente esférica y de 30 cm de diámetro y color negro se encuentra
a una temperatura de 97 ºC por estar bullendo el agua dentro de ella. Determinar la potencia de pérdidas
por radiación y por convección natural al ambiente a 25 ºC. Asumir una emisividad de 0,8 por estar su
superficie exterior ennegrecida. Asumimos un coeficiente de convección natural de 8 W/(m2K) (Incropera &
de Witt, 1990) (Tabla 2, página 47). Consideramos que toda la superficie se encuentra a la misma
temperatura uniforme que el fluido en su interior.
Pérdidas por radiación:

Pérdidas por convección:

Puede verse que ambas contribuciones son similares, luego conviene proteger frente a ambas pérdidas de calor.

Los hornos de microondas aportan calor volumétricamente, es decir, en el interior de los


alimentos. Ello es en contraste con la conducción, convección y radiación, que suponen
transferencia de calor a través de superficies exteriores.
Consideraciones acerca de la cocción:
• Los alimentos sólidos requieren un tiempo para que se alcance una temperatura determinada,
porque se necesita transportar calor al interior del sólido. El tiempo es importante también,
requiriéndose calentamientos rápidos o lentos, según la receta, y un cierto tiempo de
permanencia. Alcanzándose estos objetivos se puede decir que el alimento se encuentra cocido.
No obstante, preparar un plato o una receta necesita lograr más objetivos. Ello involucra
transporte de masa (jugos, vapores, etc.) entre el alimento y el medio que le circunda. A veces
se desea una deshidratación (extraer agua), como en el caso de panes, bollos y galletas. Un
efecto básico es que se efectúa una variación de peso. Para la cocción de los líquidos basta que
superen una temperatura mínima, salvo que se desee disolver o extraer, necesitándose para ello
un cierto tiempo. En el seno de los líquidos se homogeneíza la temperatura fácilmente por el
movimiento que se engendra en su interior a causa de la disminución de densidad al calentarse,

transmitir la radiación por su interior, luego es una propiedad volumétrica. Cuando es próxima a 1 se dice que el
cuerpo es transparente, semitransparente si es intermedia entre 0 y 1 y si es 0 el cuerpo es opaco. Para una
superficie reflectante (espejo) se puede asumir la reflectancia a una transmitancia, pero hay un cambio de dirección
de la radiación. Muchas superficies reales se aproximan a un cuerpo gris en una banda espectral razonablemente
estrecha. Además, se cumple en una interfase , por mera conservación de la energía (véase con más
detalle). Un cuerpo es blanco cuando y entonces, atendiendo a la direccionalidad, puede ser especular (en
cuyo caso carece de color propio) o más o menos difuso.

48
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

convección libre o natural, o bien porque es fácil revolver y agitarlo con un utensilio,
convección forzada.
• Partiendo de una temperatura próxima a la del ambiente, se efectúa el calentamiento. Tras ello
suele usarse un tiempo de mantenimiento a alta temperatura para lograr el efecto de cocción
deseado y lograr la muerte de los agentes patógenos. Estos procesos pueden continuar durante
el enfriamiento, anulándose la fuente de calor si se desea, especialmente si este se prolonga
con las técnicas adecuadas (Ilustración 10). Durante el tiempo de mantenimiento suele
preferirse reducir la potencia de cocción para evitar un consumo excesivo, también para que la
comida no se pegue por exceso de temperatura en las paredes del recipiente y para evitar una
excesiva deshidratación. La temperatura es constante e igual a la de ebullición en el caso del
agua. Si se está friendo, habrá una bajada de temperatura del aceite, ya que este no hierve, pero
produce vapor de agua en las burbujas.

Temperatura T
Mantenimiento
(proceso estacionario)
Ebullición Enfriamiento
(proceso transitorio)
Pasteurización

Calentamiento
(proceso transitorio)

Tiempo t

Ilustración 10. Esquema de la temperatura durante un proceso de cocción simple con ebullición u otro proceso
limitativo de la temperatura: calentamiento, mantenimiento y enfriamiento de una carga de alimento.

• La radiación desempeña un papel dominante cuando las diferencias de temperatura son altas,
como es el caso de un horno tradicional en el que las paredes están muy calientes y no tocan el
alimento. Las llamas radian poco por ser de naturaleza gaseosa, pero los sólidos no metálicos,
como las ascuas, radian bastante.
• En definitiva, para un modelo general de la cocción sería necesario considerar el transporte de
calor, incluyendo cambio de fase de sólido a líquido y de líquido a vapor, y además el
transporte simultáneo de masa, pues hay una migración de materia de unas regiones a otras.
Resulta un asunto de compleja modelización, requiriendo ordenadores potentes para obtener
resultados precisos.
• La radiación del sol se trata como un aporte independiente de las transferencias de calor con el
ambiente, dada la alta temperatura solar y su escaso tamaño en la esfera celeste (Ecuación (5)).
Y, por otra parte, el sol es invariable, aunque aprovechemos su calor.
• Como el alimento siempre se encuentra rodeado de un fluido, sea líquido o gas, este participa
en el calentamiento y también en el enfriamiento. De ahí la importancia de la convección.

49
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Transporte de calor y de materia en la cocción


Transporte de calor
En el caso de los sólidos, los procesos de transformación térmica, posible hidratación y
esterilización requieren que el calor penetre a través del área de contacto individual con el medio
fluido que le circunda hasta el interior del alimento sólido (f del inglés food) ocupando un
volumen (Ilustración 11).

h
2Lf

Ilustración 11. Esquema del calentamiento de un cuerpo de longitud característica , estando sumergido en un
medio (l) que calienta su superficie con un coeficiente de película h. El color rojo indica mayor temperatura que azul.

Cuerpos térmicamente delgados


El análisis más simple que se puede hacer es que el sólido se calienta uniformemente en todo su
interior al estar inmerso en un medio que calienta su superficie uniformemente. La penetración
del calor es completa e instantánea en todo el cuerpo, pero toma tiempo, . El
cuerpo no cede calor al medio, solamente recibe.
Para alcanzar una cierta temperatura T es necesario esperar un tiempo t que viene dado por que se
alcance un cierto valor en comparación con un tiempo característico (Incropera & de Witt,
1990). Su cociente por conveniencia se descompone como el producto de dos números
adimensionales que se definen más adelante (Ecuación (6)):

(6)

es el tiempo característico de calentamiento uniforme, supuestos sus factores


constantes. Resulta ser el producto de un número de Biot (Ecuación (7)) por un número de
Fourier, en este caso definidos usando unas longitudes (por eso el asterisco) acordes para que su
producto resulte la relación entre volumen del cuerpo y su área de contacto (Ecuación (6)).
El parámetro de más difícil determinación es el coeficiente de convección o de película h, por la
complejidad del medio en el que se realiza la cocción. La Tabla 2 muestra unos valores
orientativos. La Tabla 4 y la Tabla 5 muestran valores de propiedades termofísicas.

50
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Tabla 2. Valores indicativos del coeficiente de convección o coeficiente de película.

Medio h en W m-2 K-1


Agua en ebullición 800 a 10 000
Agua agitada 300 a 3 000
Agua en reposo 80 a 1 000
Aceite agitado 50 a 2 000
Aceite en fritura 70 a 1 000
Aceite en reposo 20 a 500
Aire agitado 15 a 200
Aire en reposo 5 a 15

Puede verse que el agua en ebullición o agitada es favorable para reducir . Líquidos más
espesos que un aceite común, como una salsa, darán valores inferiores a los indicados en la Tabla
2, especialmente por su mayor viscosidad.
Ejemplo 10. Calculemos la potencia calorífica de calentamiento al introducir dos cuerpos supuestos esféricos
en agua hirviendo, asumiendo que se encuentran inicialmente a 4 ºC. Sus radios son R = 1 cm y 10 cm,
representativos de un guiso de carne en trozos más bien grandes y de un pavo relleno. Haciendo uso de la
Tabla 2 y tomando un valor conservativo de 2.000 W m-2 K-1 para el coeficiente de película, pues el agua
puede dejar de hervir localmente al introducir el sólido quedando simplemente agitada…

Ecuación (4):

Podría suponerse que la menor potencia calefactora en el sólido pequeño daría lugar a una velocidad de
calentamiento menor, pero no es así como puede verse en un ejemplo más adelante.

Esta potencia decrecerá según avanza el calentamiento de los cuerpos por reducirse la diferencia de temperatura.

Hagamos uso de un número de Biot general definido para el alimento como:

hL f
Bi � (7)
kf

Y consideremos que es mucho menor que la unidad , lo que caracteriza a un cuerpo


térmicamente delgado. Esto ocurre cuando la conducción en el interior del sólido debida a , que
es la conductividad térmica del alimento sólido, es mucho más activa en el transporte del calor
que la convección en su exterior debida a , frente a la misma diferencia de temperatura
(Ecuaciones (2) y (4)). Por ejemplo, cuando se trata de un trozo de alimento sólido
compacto ( alto) y pequeño ( bajo) dejado al aire en reposo (h bajo).
Asumimos que el cuerpo se sumerge con temperatura inicial en un fluido (l) de temperatura
uniforme y ocurre un coeficiente de convección en la superficie constante en el tiempo y
uniforme . El cuerpo es de un material sólido de calor específico y densidad . Típicamente
son próximos a los del agua, pues los alimentos suelen contener mucha.

51
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

La solución a la ecuación diferencial que describe el calentamiento (o enfriamiento), de acuerdo a


(Incropera & de Witt, 1990), página 232, es la siguiente:
(8)

Expresiones análogas pueden encontrarse en los apartados 14-0, en ese caso aplicadas al conjunto
olla más carga, calentada bajo los efectos del sol o enfriándose sin radiación solar.
En la Ecuación (8) se ha ignorado la radiación espontánea de calor, pues su efecto es similar a lo
explicado para la convección y puede agregarse si resultara relevante. Cociendo con agua su efecto
puede despreciarse. En ese caso la solución sería distinta por depender fuertemente de la
temperatura. Véase la Ecuación (43) para la definición de un coeficiente de pérdidas equivalente por
radiación hr.
Como puede apreciarse en la Ecuación (8), el calentamiento es más rápido al principio,
ralentizándose hasta alcanzarse asintóticamente la temperatura de equilibrio cuando .
expresa la diferencia de la temperatura del sólido con el líquido con respecto a la diferencia
inicial, sea calentamiento o enfriamiento. Tiende a disminuir con el tiempo, así como el ritmo
temporal en valor absoluto (Ilustración 12).
Cuando el tiempo tras la inmersión iguala al tiempo característico es Bi* × Fo* = 1, la diferencia
relativa de temperatura es 1/e = 0,368. Se alcanza una temperatura que es el 63,2 % de la
diferencia inicial 39.
Se puede observar en la Ecuación (6) que el tiempo característico es tanto menor cuanto mayor es:
• La relación superficie de contacto a volumen . Esto significa trozos pequeños,
preferiblemente planos o cilíndricos frente a esféricos.
• Menor es la densidad y el calor específico del cuerpo . No hay muchas posibilidades
de cambiar esto en los alimentos.
• Mayor es el coeficiente de transferencia de calor : ebullición y agitación de un líquido
poco viscoso (Tabla 2).

39
El número e = 2,718 representa un papel central en las matemáticas. Más información aquí.

52
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Ilustración 12. Diferencia de temperatura adimensional como función del tiempo adimensional.

Cuerpos térmicamente gruesos


No siempre es Bi << 1 (Ecuación (7)). Al contrario, la conducción en el sólido suele ser la
resistencia al paso del calor mayor frente a la convección en un líquido e incluso en el seno del
aire. Y por una radiación directa intensa es habitual que la superficie del sólido esté más caliente
que el interior. Cuando esto ocurre, se dice que el cuerpo es térmicamente grueso.
Por ello hay que considerar la posible no homogeneidad de temperatura en el sólido, dada la
relativamente baja conductividad térmica de los alimentos, lo que supone Bi comparable o
mayor que la unidad.
Las diferencias de temperatura en el sólido decrecen con el aumento del número de Fourier, pues
este crece con el tiempo t (Incropera & de Witt, 1990). Se define como un tiempo adimensional
para el alimento:
(9)

es un tiempo característico de difusión del calor por conducción en el interior de un cuerpo [s].
Así, la superficie del sólido adquiere la temperatura del medio instantáneamente. Mientras,
cuanto más hacia el interior del cuerpo, más largo es el tiempo que se tarda en llegar a ella.
La difusividad térmica [ ] es una propiedad del material que indica la facilidad que tiene
de homogeneizar las temperaturas en su interior por efecto de la conducción del calor 40.
Por ejemplo, la temperatura mínima en la mitad (centro ce) durante el calentamiento de la placa
plana infinita puede aproximarse por la solución a un sistema de tres ecuaciones algébricas
(Incropera & de Witt, 1990) para el caso de que se cumpla . Es decir, lo suficiente
después del instante inicial, ya que corresponde al primer término de un desarrollo en serie de

40
Consultando en (Cengel & Ghajar, 2011), la difusividad térmica del agua y de la carne de vacuno es
prácticamente la misma, 0,14×10-6 m2/s. Puede compararse con el valor obtenido en el Ejemplo 11.

53
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Fourier en suma de exponenciales de la solución analítica. En ella se puede apreciar la influencia


de Fo y Bi:
(10)

Puede observarse que cuando Bi << 1 es y , recuperándose la Ecuacióm (8) de


temperatura uniforme en el sólido.
El interés en la cocción es alcanzar temperaturas en el centro (ce) de sólidos que sean próximas a
la del medio circundante, por ello interesan soluciones con Fo altos. Una aproximación explícita,
válida para Fo ≥ 0,1 pues en caso contrario proporciona temperaturas irreales para Bi > 0,1, es la
siguiente (Christensen & Adler-Nissen, 2015). Ha sido obtenida usando solo el primer término (1)
del desarrollo de Fourier y un polinomio de regresión para λ1 de obtención propia, mejor que el
que se puede encontrar en la fuente citada:
Bi
=θce ace ,1 exp −l12 Fo ; Bim �
1 + Bi
Placa plana ∞  4sen l1
: a = =
; l12 1, 218 Bim 3 + 0,139 Bim 2 + 1,12 Bim
de espesor 2 L f  ce ,1 2l1 − sen 2l1
2 J1 l1 (11)
Cilindro ∞, L f =
R: ace ,1 = ; l12 =3, 299 Bim 3 + 0, 292 Bim 2 + 2, 225 Bim
l1  J 0 l1 + J
2
1
2
l1 
4 ( sen l1 − l1 cos l1 )
=
Esfera L f R: ace ,1 = =
; l12 6, 299 Bim 3 + 0, 478 Bim 2 + 3,153Bim
2l1 − sen 2l1
J 0 y J1 son las funciones de Bessel de primera especie de orden 0 y 1 respectivamente.

Esta aproximación converge adecuadamente cuando pues , debiendo ser ℵ = 1, 2


y 3 para placa, cilindro y esfera respectivamente. Y en la Ecuación (11) se tiene una
aproximación a estos números. Para Bi < 0,1 basta con aplicar la Ecuación (8) correspondiente a
un modelo de masas concentradas (véase la Ilustración 12), pues un tan bajo corresponde a una
temperatura prácticamente uniforme.
Ya no aparece el producto en la solución, como ocurría en la Ecuación (8) salvo para
. Su efecto ahora es más complejo porque la difusión del calor por conducción dentro del
cuerpo cuenta. Hay una resistencia térmica apreciable a la homogenización de temperatura dentro
del sólido.
Lo que divide al tiempo t en las exponenciales de las soluciones encontradas es el tiempo
característico de calentamiento del punto considerado el centro. Teniendo en cuenta la difusión
por conducción térmica dentro del cuerpo es:

, Ecuación (6) (12)

No es el mismo al variar el punto dentro del cuerpo. Como puede verse, a punto fijo no coincide
con y cambia con .
Ejemplo 11. Determinar la temperatura en el centro de una bola sumergida en agua hirviendo. Considerar
dos casos: radio R = 1 cm y 10 cm, representativos de un guiso de carne en trozos más bien grandes y de un
pavo relleno con temperatura inicial 4 ºC. Usar el menor valor del número de Fourier para el cual este
modelo es válido.

54
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

La carne tiene una difusividad térmica de acuerdo a la Tabla 2:

Es aplicable la Ecuación (11) a partir del instante:

Ecuación (9),

Aplicando la Ecuación (11) para ese instante:

Aplicando la Ecuación (10), la temperatura en el centro resulta ser:

Apenas se han calentado ambas bolas de carne. Esperando el triple de tiempo hasta que Fo = 0,3, se tiene:

Puede afirmarse con este modelo que ambas piezas de carne estarían cocidas. Nótese la gran diferencia de tiempos
de cocción que ocasiona el distinto tamaño de los trozos.

La Ilustración 13 indica la solución aproximada obtenida para el centro de una esfera, ahora en
escala semilogarítmica. Puede observarse:
• La temperatura en el centro no cambia tan pronto al comenzar el tiempo, como en la
Ilustración 12, donde todo el sólido se calienta a la vez. Antes bien, al calor tarda algo más en
calentar el centro, números de Fourier más grandes.
• En las proximidades de Fo = 0,1 se observa que la solución aproximada no entra
tangencialmente al tender Fo a cero, signo de que la aproximación comienza a fallar. Para Fo
< 0,1 incluso predice θ > 1, lo cual es imposible.
• Líneas de color verde: la de trazos indica la aproximación obtenida y la de trazo y punto indica
la solución de temperatura homogénea, Ecuación (8) son para Bi = 0,1. La aproximación es
excelente salvo para Fo < 0,1. Para Bi menores, la aproximación es peor. Para Bi > 0,1 la
Ecuación (8) comete un gran error.
• Una solución razonable es asumir hasta interceptar la curva aproximada.

55
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Ilustración 13. Diferencia de temperatura adimensional θc,e en el centro de una esfera para números de Biot
potencias de 10 expresadas dentro del paréntesis interior. Se muestra en función del tiempo adimensional expresado
como número de Fourier. Aproximación de la Ecuación (11) y un caso con la Ecuación (8), mostrando el error de la
aproximación para Bi pequeños.

Dada la linealidad de las ecuaciones diferenciales que han dado lugar a las soluciones aquí
descritas y su carácter, es posible obtener la evolución temporal de la temperatura en el centro de
sólidos que sean combinación de los anteriores por superposición. Por ejemplo, para una lata
cilíndrica resulta para su centro:
θce =
θce θce (13)
lata cilindro placa plana
L f =1/2 altura

Dado que cada uno de los factores para el centro el producto es aún menor. Con ello no
aparecen cambios sustanciales al comportamiento visto hasta ahora con sólidos de forma sencilla.
Para geometrías más complejas y para alimentos heterogéneos, o h variable, la predicción de
temperaturas interiores se vuelve mucho más compleja. También se vuelve más compleja si el
calentamiento por inmersión es progresivo, en lugar de inmersión brusca en un líquido de
temperatura constante, como hemos supuesto. Por ello se suele recurrir a simulación numérica, si
fuera necesario.
En la práctica es complejo predecir si el interior del alimento supera la temperatura mínima, por
lo que se suele recurrir a la experiencia, a observar el alimento y a márgenes de seguridad,
reduciendo el tamaño de los trozos de alimento (lo que aumenta Alf/Vf) y/o prolongando la
cocción, que en ocasiones va bien para reblandecer. Una práctica recomendable es el uso de
termómetros de cocina.
En la cocina tradicional el coeficiente de convección h se ve incrementado con la turbulencia
engendrada por la ebullición (Tabla 1), lo cual acelera el calentamiento del sólido además de
provocar homogeneización y cierta erosión de la superficie. Pero la ebullición puede que no se
presente en la cocina solar por disponer de una potencia exigua. De hecho, la ebullición es un

56
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

proceso que consume mucha energía a causa de la evaporación resultante, por lo que es
indeseado. A cambio, los tiempos de calentamiento de los sólidos inmersos resultan más largos
sin ebullición. El tiempo prolongado de cocción a baja temperatura suele servir para la
impregnación de sabores, la emulsión, la extracción de sustancias y sabores de los sólidos, y un
reblandecimiento mayor. Se dice que resulta en un alimento más sabroso y más vitamínico. Sin
embargo, el sabor a tostado o a requemado no se logra, como tampoco el sellado superficial.
El calentamiento o enfriamiento de un fluido dentro de un recipiente se puede modelar
matemáticamente haciendo uso también de un coeficiente de película apropiado, junto con la
diferencia de temperatura entre la pared del recipiente y la temperatura media del fluido y
proporcional al área mojada :
(14)

Transporte de materia
Una cierta materia se transporta o difunde (sin que se observe velocidad alguna), tratando de
igualar su concentración en el medio , de acuerdo a la ley de Fick 41, que resulta similar a la
ecuación de difusión del calor (Ecuación (1)):

(15)

[ ] es el caudal másico solamente de la materia dentro de otra materia que actúa de


sustrato. Ocurre en dirección contraria del gradiente espacial de concentración de la especie
material que se difunde cuyas unidades son . En realidad, debería ponerse .
Así, la sal disuelta se difunde hacia zonas con menos sal y al cabo de un cierto tiempo se
homogeniza su concentración . Análogamente, los olores en la atmósfera se difunden en
ausencia de viento que los transporte.
es una propiedad de la especie que se difunde y de la especie dentro de la cual se difunde. Se
denomina coeficiente de difusión másico y tiene las mismas unidades que la difusividad
térmica . es el área transversal considerada perpendicular al gradiente. a temperaturas
cercanas a la del ambiente es del orden de para gases difundiéndose en gases,
para los líquidos en líquidos y en general en sólidos. aumenta con la
temperatura.

41
Un ejemplo de la difusión másica en líquidos la proporciona el mezclar leche con café en una taza. Si se vierte
mansamente la leche, se estratificará mostrando una zona negra y una zona blanca. Es necesario esperar horas para
obtener el color intermedio y uniforme del café con leche. Se trata de difusión laminar o molecular con coeficiente
de difusión . Sin embargo, si se agita con una cuchara, se puede obtener una homogenización mucho más rápida,
incluso inmediata. Se trata de difusión másica turbulenta. El movimiento obligado al seno del fluido ha logrado
aumentar los gradientes de concentración de tal manera que globalmente se tiene un coeficiente de difusión medio
equivalente de valor mucho más elevado llamado coeficiente de difusión turbulento. Otro ejemplo es la
evaporación del agua de la superficie de un recipiente, mucho más rápida si se sopla sobre ella. Por ello, no está
descaminado el soplar sobre una cuchara de sopa caliente para provocar su enfriamiento.

57
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Cuando el gradiente no es conocido pero se conocen las concentraciones en dos lugares ,


se define un coeficiente de transporte de materia de forma similar al coeficiente de convección
(Ecuación (4)), tal que:
(16)
pasa a ser no solo dependiente de los materiales, sino de la configuración e incluso de las
velocidades involucradas.
Un ejemplo ilustrativo lo da la cocción de un grano de arroz, que adquiere temperatura uniforme
muy rápidamente, pues para un grano . El agua penetra en el grano por difusión,
hidratándolo y haciendo que se hinche. La difusión se ve favorecida por el aumento de
temperatura, que aumenta , y también por el aumento de la hidratación, que hace aumentar y
favorece también la mayor velocidad de las reacciones en presencia de agua. Se oponen a la
hidratación la membrana superficial del grano, más densa, y la masa del interior del grano, más
permeable. El arroz está cocido cuando el núcleo duro desaparece o casi desaparece, depende de
la receta. La hinchazón puede llegar a reventar el grano, desprendiéndose moléculas de él que se
difunden en al agua llegando a formar un caldo espeso y uniforme con el paso del tiempo: agua
de arroz.
Ejemplo 12. La evaporación de agua constituye un proceso que implica una pérdida del calor usado para la
cocción, que es el calor de evaporación (cambio de fase). En la cocina convencional se constituye en una
operación básica sin reparar en el consumo energético del hogar. Con objeto de obtener una estimación de
esta pérdida de calor existen aproximaciones empíricas a un coeficiente que se formula de una manera
similar a la Ecuación (16) aunque adaptada al caso Engineering Toolbox:

es un coeficiente de transporte de materia entre la superficie de agua y el infinito, que es la atmósfera libre, y se
evalúa teniendo en cuenta la velocidad del viento paralela a una superficie libre tipo estanque abierto o charco:

Obviamente, la evaporación en una olla abierta no es una configuración de estanque más o menos enrasado con la
superficie terrestre, ni las temperaturas de cocción son tan bajas como las de un estanque al aire libre. Sin embargo,
vale a modo de primera aproximación hasta disponer de correlaciones más apropiadas. Esta formulación asume
contenido de agua de condiciones de saturación en la superficie y contenido en la atmósfera , ambos en
. Es necesario considerar que los solutos en agua bajan su presión parcial de saturación a una misma
temperatura y por ello . También es necesario tener en cuenta que esta correlación asume igual temperatura para
el agua que para el aire, cosa que con ollas calientes no se presenta.
Si aplicamos a una olla de diámetro llena con agua a 80 ºC y en una atmósfera a 30 ºC y con
humedad ambiente del , resulta, de tablas o aplicaciones psicrométricas o usando la presión parcial del
vapor de agua en saturación (Ecuación (73)):

Resulta:

58
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Puede comprobarse que la humedad ambiente apenas influye. El valor obtenido indica que la olla puede vaciarse en
una hora, contando con que el nivel de líquido estuviera siempre a ras y libre y que la correlación fuera aplicable al
caso.

Aspectos prácticos
En la práctica de la cocina solar el calentamiento no suele ser como el analizado con esta teoría
anteriormente expuesta (inmersión brusca). Antes bien, suele prepararse la comida y situarse en la
cocina solar, la cual calienta progresivamente el conjunto líquido + sólido, tardando entre media
hora y una hora en calentar. En tal caso, es necesario recurrir a un modelado numérico por
elementos finitos para predecir tendencias precisas de forma teórica.
Desviando nuestra atención momentáneamente hacia aspectos más prácticos de la teoría:
• Suele requerirse que se disponga del alimento caliente para su consumo un cierto tiempo
después de la cocción, por lo que el mantenimiento de la temperatura suele ser uno de los
propósitos de algunas cocinas. Además, incorpora otra intención: almacenar calor para cocinar
o calentar cuando no hay sol. En concreto, sirve para preparar la cena sin sol, mantenerla
caliente, o preparar el desayuno del día siguiente, momento en el que la radiación solar es baja
o nula. Para ello se emplea un almacenamiento de calor en el propio alimento que se retiene
en el tiempo haciendo uso de un aislamiento térmico. Por ello se denomina retención de calor.
Un ejemplo clásico es el libro (Mitchell, 2014), sin que tenga nada que ver con las cocinas
solares. La Ilustración 14 muestra cestos de retención de calor elaborados artesanalmente para
prolongar la cocción y mantener caliente el alimento, mientas que la Ilustración 41 (c) muestra
una caja de aislamiento. Con esta técnica se logra ahorrar hasta un 80 % del calor necesario
para la cocción. Se les llama también cocinas sin fuego fireless cookers (más información en
solarcooking.org)
• Estos cobertores que aíslan térmicamente la cocina sirven también para completar una cocción
incompleta previa, sea con fuego o con cocina solar, permitiendo ahorrar energía. Ello puede
realizarse sin atención alguna, liberando de tareas tediosas. No hay peligro de que la comida se
pegue o se queme.
La teoría descrita en el Apartado 0 sirve para determinar las horas de retención del calor. En la
práctica suele ser necesario una capa de aislamiento de entre 5 y 10 cm de espesor. Este
aislamiento se puede construir con hojarasca, heno, papeles arrugados, algodón o telas viejas, y
si es posible con lana de roca o fibra de vidrio. Un recubrimiento de tejido mejora el
aislamiento al dificultar el escape de aire caliente. Ha de evitarse que el vapor desprendido de
la comida humedezca el aislamiento de forma permanente, pues pueden formarse hongos.
La teoría del calentamiento de un sólido es cualitativamente aplicable a situaciones un poco
diferentes. Tal es el calentamiento con una llama de una cacerola conteniendo alimento.
Aparecerá un gradiente de temperatura entre la llama y la pared del recipiente, ya que hay
transporte de calor hacia ella. Asimismo, aparecerá un gradiente de temperatura desde la pared
del recipiente y hacia su contenido. Si se trata de un líquido, este gradiente se produce en las
inmediaciones de la pared del recipiente, en lo que se denomina capa límite térmica de
convección natural o libre. Los gradientes de temperatura en el alimento tienen importancia en
la cocina. Un gradiente excesivo da lugar a la descomposición térmica del contenido cerca de
la pared. Se dice que el alimento se pega a la pared. Debido a la escasa potencia de muchas
cocinas solares, los alimentos no se pegan, pudiendo quedarse cociendo sin atención.

59
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Ilustración 14. Cestos de retención de calor preparados para preservar calientes los alimentos, prolongar su
cocción o incluso cocer a posteriori con el calor retenido. Fuente: sol solidari.

Cómo cocinar con el sol


• Algunos alimentos exigen un tiempo de cocción que no ha de prolongarse, pues pierden
propiedades organolépticas y nutrientes, por ejemplo, el arroz en agua, que se emplasta. O la
leche, que pierde propiedades.
• La variabilidad de la radiación solar plantea problemas de fiabilidad de las cocinas solares,
pues el paso de nubes puede arruinar la cocción o llegar demasiado tarde. Una cierta capacidad
de almacenamiento de calor es favorable en este aspecto para evitar un enfriamiento,
denominada inercia térmica. Viene dada por de unidades [J K-1]. Por otro lado,
un exceso de potencia solar que acorte la cocción y que evite el enfriamiento cuando descienda
la irradiación resulta favorable.
• Se considera que una temperatura mínima de procesado del interior del alimento para el
consumo inmediato es en torno a 70 ºC durante unos minutos, pues mueren la mayoría de los
organismos patógenos de acuerdo a organismos internacionales. Por ello y para dar un margen
de seguridad, suele cocerse a más de 70 ºC. Se conoce como pasteurización (más información
en el enlace 1 y 2). De este modo, en principio no es necesaria la ebullición, la cual ocurre a
temperaturas cercanas a 100 ºC a nivel del mar con agua (a mayor temperatura si contiene
solutos como la sal o el azúcar). Limitar la temperatura en la tarea de lograr un agua o una
leche seguras supone un gran ahorro de combustible y una facilitación de la cocina solar. La
eliminación completa de microrganismos exige una esterilización, proceso que se realiza a
temperaturas superiores a 100 ºC. La posible presencia de amebas puede requerir tiempos de
ebullición largos.
• Los principios de cocción solar y su tecnología actual se encuentran descritos en varios
tratados: (Panwar, Kaushik, & Kothari, 2012) y (Muthusivagami, Velraj, & Sethumadhavan,
2010). En ellos se puede ver que la energía necesaria para la cocción no es una cantidad
precisa, reconociéndose que hay variados métodos de cocción. En esta última referencia se
indica, a modo orientativo, que en el caso de la cocina solar un 20 % de la energía se consume
en el calentamiento, un 35 % en evaporación y un 45 % en pérdidas al ambiente (se asume que
se cocina en un medio acuoso). También se admite que una vez calentada la carga (llevada a
ebullición o mantenida una cierta temperatura), la velocidad de cocción es independiente del
calor aportado, mientras este sea capaz de asumir las pérdidas al ambiente, ya que a mayor
calor aportado más evaporación se consigue y más pérdidas al ambiente. Por lo tanto, se

60
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

deduce que el tiempo de cocción depende principalmente del tiempo de calentamiento hasta la
temperatura deseada, salvo en ciertos alimentos que requieren tiempos largos de cocción como
la carne o las legumbres secas. De ahí que en la cocina moderna se prefiera fuegos y hornos de
gran potencia (varios kilovatios). Es necesario reiterar que es posible cocinar sin llegar a la
ebullición. También es necesario recordar el análisis térmico más arriba expuesto, el cual
indica que en piezas de gran tamaño es necesario asegurar la llegada del calor al centro de la
pieza, prolongándose la cocción.
• Algunos aceptan (Panwar, Kaushik, & Kothari, 2012) que la cocina solar es tan solo una
solución parcial a la cocción cotidiana por la variabilidad solar, pero agrega seguridad al
suministro energético, agrega flexibilidad, alivia la necesidad de combustibles y reduce la
contaminación en el ambiente interior de las viviendas a causa del humo y del monóxido de
carbono. La escasa atención que requieren algunas cocinas solares permite a su usuario realizar
tareas adicionales.

Recetas solares
La alimentación humana no solo sirve al sustento calórico, aporta nutrientes, influye en la salud y
el acto de comer se considera parte de la vida familiar, de las relaciones sociales, de la cultura y
hasta de la religión. Es más, el acto de cocinar también lo es. Muchas costumbres se encuentran
muy arraigadas, por lo que compatibilizar con ellas resulta importante.
Una de las costumbres propias de cada lugar es la manera de cocinar los alimentos. La
implantación exitosa de cocinas solares exige adaptarse a estas costumbres. Pero a menudo es
necesario introducir modificaciones, como agregar una cantidad distinta de agua. El tipo de
cocina solar apropiada depende de las costumbres culinarias locales. Así, si se desea tostar y freír
es necesario disponer de una cocina solar rápida, capaz de altas temperaturas. Si se desea cocer,
basta con alcanzar los 80 ºC.
Sin embargo, con el sol cocer de forma simple alimentos es directo y sencillo, solo es necesario
tener en cuenta el sol y que la potencia de la cocina solar generalmente es menor que las de
fuego.

Recetarios
Existen numerosos recetarios de cocina solar, obviamente resultado de la cocina local a la que
tratan de adaptarse. Unos ejemplos: Gastronomía solar, Cocina solar, Atlas de cocina solar,
Fundación Tierra, Cocina solar Wordpress, Era Solar (Garcia, 1999), (Varios, 2004) y la web de
la UNESCO. En este enlace Inma Seifert, esposa del que se menciona en el Apartado 0 de
historia en la página 65, Dieter Seifert, ofrece gratuitamente su libro Solar Cooking with the
Parabolic Cooker en cinco idiomas. Inma Seifert, combinando la cocina de concentración
parabólica con la retención de calor (Ilustración 14), ha podido cocinar para su familia la mitad
del año en Alemania con el sol exclusivamente. En este enlace se comentan precauciones
necesarias para evitar contaminaciones al manipular los alimentos. La publicación (Solar Cookers
International, 2004) resulta sumamente sencilla e informativa.
Un asunto básico que diferencia las recetas solares de las de la cocina convencional es que en la
solar no se hace uso de la ebullición de forma masiva con objeto de ahorrar energía y, de paso,
agua. Por ello, en las recetas convencionales donde se prevé pérdida de agua por evaporación, es
necesario tenerlo en cuenta para adaptarlas a la cocina solar, posiblemente teniéndose que reducir

61
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

el aporte de agua (García, 1999). Más bien es necesario impedir en lo posible la evaporación de
agua, pues constituye una pérdida. Por ejemplo, cubriendo con una capa de aceite (capa que se
rompe con la ebullición) y tapando la olla cuidadosamente, y, a ser posible, que la tapa disponga
de aislante térmico si no recibe radiación solar. Ello reduce la condensación de vapor en su cara
interna (transporte de calor por cambio de fase) y también reduce el transporte de calor por
convección. Unos ejemplos:
• Al cocer legumbres secas no es necesario agregar agua una y otra vez, pues esta no merma.
El remojado previo de 24 h reduce el tiempo de cocción y se puede usar la misma agua.
• Al cocer arroz se añadirá el agua justa necesaria para hidratar el grano y eventualmente
formar la salsa, de 1 a 2 partes de agua por parte de arroz. El remojado previo de unas horas
acorta su cocción.
• Las patatas se cuecen al vapor sin necesitar estar cubiertas por agua si son enteras. Si son
troceadas basta el agua de la salsa. Se puede evitar pelarlas en crudo, evitando así pérdidas
de nutrientes. Se pelan mejor una vez cocidas y si se calientan con sal, la piel se arruga y
resulta más fácil el pelado posterior. Es más, el agua de la cocción de patatas con piel puede
ser salobre, pues la sal no atraviesa su piel. La salmuera es beneficiosa como medio de
cocción, pues evapora menos agua. Puede ser agua de mar. Tirar agua tras la cocción es una
pérdida innecesaria.
En (Odaba F. L., 20xx) se indican tiempos orientativos de cocción (una vez alcanzado el estado
estacionario próximo a la temperatura de ebullición, simmering en inglés) y de reposo posterior
en cobertor aislante térmico. En la Tabla 3 se indican algunos.
Tabla 3. Tiempos orientativos de cocción alcanzado el estado estacionario, abreviados por reposo posterior en
cobertor de retención de calor.

Tiempo de cocción Tiempo de reposo


Alimento
[minutos] [minutos]
Arroz 5-10 45-60
Patatas 10-20 30-40
Legumbres previamente remojadas 24 h 30-60 180-240

Recetas de iniciación
• Freír huevos en un día soleado con una cocina de concentración es un éxito asegurado: en 5-
10 minutos partiendo de aceite frío. Así como freír los acompañamientos típicos: chorizo,
pimientos, tocino, etc. Una espátula o espumadera servirá para cuajar por encima el huevo.
Freír patatas toma un cierto tiempo y es perfectamente posible. Una sartén negra de pared
alta y tapa son muy recomendables para evitar salpicaduras sobre los espejos. Una oferta
comercial.
• Asar manzanas enteras limpias con piel es sencillo en un horno de caja o en una cocina de
panel. Basta extraerle las pepitas por su parte superior y rellenar el hueco con azúcar y
canela, azúcar moreno o miel. Unas briznas de piel de limón las aromatiza. No es necesario
agregar agua ni remover. Tiempo de cocción total: de 1,5 a 2,5 horas solo orientando la

62
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

cocina de vez en cuando. Si se prolonga el tiempo se caramelizan adquiriendo un magnífico


color marrón y ablandándose. Una vez asadas la piel se separa fácilmente.
• Los hornos de caja producen bizcochos, pan y galletas con facilidad. Basta usar recetas
tradicionales y tener en cuenta que no se alcanzarán temperaturas altas, por lo que no se
dorarán apenas. El tiempo total de cocción puede superar las 2 horas fácilmente. Conviene
quedarse corto de líquido para reducir el tiempo de cocción, ya que cociendo con el
recipiente tapado se pierde menos agua. Tampoco conviene ir a tamaños grandes.
• Es fácil elaborar platos de verduras como pistos, sanfainas, pipirranas y similares. Basta
trocear tomates, pimientos, calabacines, bubangos, chalotas, berenjenas u otras verduras
blandas y mezclarlas. Se añaden el aderezo y las especias deseadas, como polvos de
preparado mexicano o árabe, ajos, comino, sal y pimienta, etc. El plato puede enriquecerse
con queso rallado por encima o en trozos, o bien se pueden añadir trozos pequeños de carne
tierna. Se pueden añadir tortillas mejicanas ya cocidas en trozos. Unas 2 horas o incluso más
es necesario para la cocción.

Gastronomía

La revolución que la gastronomía, y más concretamente la cocina, ha experimentado en los


últimos 50 años hace que la difusión de una nueva cocina basada en el sol sea un reto y una
esperanza. Ejemplos: La Bullipedia, Solar Kitchen Restaurant, un restaurante solar y el único en
España. Un concepto que frecuentemente arraiga en la mente de los recién conocedores de la
cocina solar es que el alimento resultante es aburrido, de baja calidad gastronómica y poco
apetecible. Pudiendo ser esto verdad, no es menos cierto que la gastronomía es posible con la
cocina solar y los alimentos pueden ser altamente atractivos, incluso más que con la rápida cocina
común. Simplemente es necesario adaptarse a la cocina solar e innovar.
Algunas técnicas de cocción se aproximan a la de la cocina solar. Por ejemplo:
• La olla de cocción lenta, el movimiento slow food del inglés o cocinado de baja
temperatura.
• La cocción al vacío, sous vide del francés, se basa en cocinar presumiblemente en agua sin
ebullición en bolsas de plástico herméticas de las cuales se ha evacuado el aire. Permite
almacenar los alimentos cocidos un tiempo largo y se evita su secado. Ha de tenerse en
cuenta que algunos alimentos particulares necesitan agua para su cocción, pues en ella se
disuelven sustancias tóxicas o indigestas, por lo que el agua resultante ha de descartarse.
• La cocción por calor retenido, thermal cooking del inglés, haciendo uso de la olla térmica.
Consiste en guardar los alimentos apenas cocidos en un recipiente bien aislado
térmicamente para que continúe cociéndose con su propio calor. Las ollas térmicas
actualmente usan una disposición similar a la de los clásicos termos. Simplemente se trata
de una olla de doble pared de acero inoxidable con un espacio estanco y evacuado
entremedias. Al existir el vacío, la convección térmica se reduce hasta casi desaparecer si el
vacío es muy perfecto. Queda tan solo la radiación y la conducción térmicas por la unión
entre ambas paredes. Esta última técnica es similar a la indicada en la Ilustración 14 y en
ocasiones se denomina wonder bag del inglés (Ilustración 14). En lugar de disponer de una
olla especial, se provoca el aislamiento térmico con material textil exterior.

63
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

• La apariencia y sensación de algunas viandas mejora con la cocina solar, por ejemplo, se
aprecia que las legumbres y los pescados resultan más jugosos y sabrosos al cocerse
lentamente. Sin embargo, se reconoce que guisar carne con un horno solar sin esta estar
recubierta de salsa conduce a carne menos apetecible por su aspecto y más seca y dura a
causa de la deshidratación que un prolongado calentamiento origina. Una guía para evaluar
estos aspectos puede encontrase en (Anzaldúa-Morales, 1994).
• El gastrónomo de origen español José Andrés apoya la cocina solar.

64
6. Algo de historia

Puede encontrarse un esquema histórico en (Saxena, Varun, Pandey, & Srivastav, 2011), entre otros.
Es natural aceptar que desde tiempos muy antiguos el ser humano usó el sol para deshidratar y
preservar alimentos, dada la capacidad esterilizadora de los rayos solares (Buti & Perlin, 1980).
Se conoce que en torno al comienzo de la era cristiana se secaban alimentos al sol para su
conservación. La cotidianidad de la cocina ha hecho que solo se rememoren sucesos de lo más
extraordinario en cuanto al uso del sol.
En la antigüedad se cita a Arquímedes quien posiblemente concibió un espejo solar formado por
hexágonos para, concentrando la radiación solar en la lejanía, incendiar las velas de los navíos
enemigos en el sitio de Siracusa (214-212 a.C.). Se piensa que chinos, griegos y romanos
experimentaron con espejos curvos para concentrar el sol y lograr inflamaciones. Se cita también
al rey Salomón por haber despeñado a miles de guerreros egipcios deslumbrándolos al reflejar el
sol hacia ellos con escudos bruñidos. Este hecho fue recreado en una película.
Se cita a Leonardo Da Vinci en la primera constancia del uso de la radiación solar concentrada
para fundir metal en la fabricación de cúpulas arquitectónicas. Y aún más conocido es su
proyecto de concentrador solar de kilómetros de diámetro para uso industrial del calor en 1515.
De hecho, en sus cuadernos se pueden encontrar diseños explícitos de concentradores solares
basados en parábolas (Ilustración 15).
Los primeros intentos históricos de cocinar con el sol requirieron el uso de vidrio, ya sea para
concentrar la radiación con una lente, o para favorecer la retención del calor. Esta última idea es
simple, la radiación solar atraviesa el vidrio, pero retiene y por ello acumula el calor al evitar que el
aire calentado que rodea al alimento se aleje, llamado efecto invernadero o de acumulación de
calor. Por ello, encerrando al alimento en una caja de vidrio se alcanzan en su interior temperaturas
elevadas. Aún no se tenía conocimiento de que el vidrio es además opaco a la radiación infrarroja y,
por lo tanto, capaz de contribuir al calentamiento como más adelante se muestra.
Se conocen experimentos relacionados con la cocina solar que se remontan a finales del siglo
XVII de la mano del físico alemán e inventor de la porcelana europea E. W. Von Tschirnhausen
(1651-1708). Construyó un horno solar ayudándose de un espejo cóncavo con el cual se cocía
barro para hacer cerámica.
Antoine Lavoisier (1743-1794), considerado inventor de la química moderna (sin demérito del
profesor de la Real Academia de Artillería de Segovia Louis Proust, a quien se atribuye la piedra
fundamental de la química: la ley de las proporciones definidas), concentró la luz solar con lentes
rellenas de líquido, llegando a alcanzar 1.800 ºC.
El militar y científico (fundador del alpinismo) Horace de Saussure en 1767 monta sobre una mesa
negra (absorbente de la radiación) hasta cinco cajas de vidrio transparente, concéntricamente
dispuestas una dentro de la otra. Logra cocinar frutas situadas en la más interior. Se considera el
comienzo de la cocina solar moderna (Saxena, Varun, Pandey, & Srivastav, 2011).
Tras Saussure, cabe mencionar al famoso astrónomo inglés J. F. W. Herschel, quien diseñó una
cocina solar simple que consistía en una caja negra (Saxena, Varun, Pandey, & Srivastav, 2011)

65
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

que se enterraba en la arena de forma que quedaba relativamente aislada. Su cubierta estaba
compuesta por una superficie de vidrio que dejaba entrar los rayos del sol. Este invento fue
empleado durante una expedición de dicho astrónomo al Cabo de Buena Esperanza en 1830.
Importante es Augustin Mouchot (1825-1911) quien diseñó cocinas solares para el ejército
francés, siendo además el autor del primer libro tratando la energía solar y sus aplicaciones
industriales. Pasteurizó vino y agua con el sol. Concibió varios inventos solares, de ellos un
motor solar que fue expuesto en la Exposición Universal de París de 1878.
Una innovación vino de la mano de un contemporáneo de Mouchot, llamado W. Adams, quien en
1876 desarrolló en la India un horno octogonal equipado con ocho espejos y retuvo el calor sobre
el alimento con una campana de cristal. Comprobó que podían cocinarse raciones de comida para
siete soldados en un tiempo aproximado de 2 horas. Publicó un artículo sobre el tema en
Scientific American en 1878.
Algunas invenciones no pretendían cocinar, pero han constituido hitos dignos de ser tenido en
cuenta como los siguientes.
En 1891, el americano Clarence Kemp inventó el primer calentador de agua solar empleado para
el baño y el lavado de platos. También existen referencias a un restaurante chino en Sichuan
(Xiao’s Duck Shop) que en torno al año 1894 servía patos asados con el sol.
En 1904 un visionario de la energía solar, el sacerdote portugués Manuel Antonio Gomes
conocido como Padre Himalaya, construye un gran horno solar para fundir metales: el
pirhelióforo. Este invento fue exhibido con éxito en la exposición universal de St. Louis, en
EEUU. Usó un espejo parabólico de 80 m2 construido con espejos planos de 10×5 cm y con
seguimiento del sol en dos ejes. Se dice que era capaz de alcanzar los 3.500 ºC (Ilustración 15).
No se le concede más importancia a este tipo de invenciones por la baratura del carbón mineral y
del petróleo hasta el siglo XX, cuando aparece la moderna conciencia ecológica y de sostenibilidad
tras la crisis del petróleo de los 70. Mueve esta tendencia el ánimo de luchar contra la pobreza y
contra la deforestación causada por el consumo de leña para cocinar, principalmente en África,
Asia y Suramérica. Actualmente se dispone de tecnología solar madura para cocinar con el sol con
gran variedad de modelos de cocinas solares, aunque muchas de ellas están aún en desarrollo.
Los primeros modelos modernos datan de la segunda mitad del siglo XX, momento a partir del cual
las investigaciones en este sector se multiplicaron y por consiguiente su desarrollo, sobre todo en
China e India, a causa del estado de pobreza energética de amplios sectores de su población.
La pionera en la investigación de las cocinas solares modernas fue María Telkes, científica del
MIT, quien centró sus investigaciones en la adaptación de la cocina solar al ámbito doméstico
durante la década de los 40 del pasado siglo, centrando su atención en el horno solar de caja.
Además, comenzó a investigar sobre la manera de almacenar el calor, considerándole una pionera
en el uso de materiales de cambio de fase (en inglés Phase Change Materials o PCM).
En torno a la mitad del siglo XX, las investigaciones desarrolladas en la India con el objetivo de
acabar con la deforestación comenzaron a dar resultados óptimos, desarrollando en 1945 el
activista Sri M. K. Gosh la primera cocina solar comercial de tipo caja cuando estaba en prisión.
Una de las primeras cocinas solares de concentración modernas se construyó en el National
Physical Laboratory (NPL) en Delhi en 1953 por M. L. Ghai sin mucho éxito por la corta
duración del reflector de aluminio y la necesidad de orientarla al sol continuamente.

66
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Posteriormente, este tipo de cocina ha sido mejorada en muchos aspectos y de este modelo se
conocen muchas variedades, incluso algunas capaces de ser fabricadas en regiones remotas con
herramientas y materiales locales.

(a) (b)
Ilustración 15.
(a) Muestra de un cuaderno de notas de Leonardo Da Vinci indicando la concentración de los rayos solares
efectuada por espejos.
(b) El pirhelióforo (1904) del Padre Himalaya. Instituto Camoes. Archivo Profesor Jacinto Rodrigues; disponible
en Biblioteca Nacional de España, revista Alrededor del Mundo, núm. 287 de 1/12/1904, p. 341
hemerotecadigital.bne.es. Reseña en http://www.treehugger.com/solar-technology/padre-himalaya-a-portuguese-
pioneer-on-solar-energy.html.

El astrónomo Charles G. Abbot (1872-1973), secretario del American Smithsonian Institution,


ostenta el dato de la primera cocina solar indirecta. Esto es, la cocción se realiza en un sitio
distinto a donde se convierte la radiación solar en calor. Esto lo produjo transportando el calor
con un circuito cerrado de aceite. Al incorporar un depósito de almacenamiento de aceite caliente,
posibilitó cocinar por la tarde o por la noche (Ilustración 33).
El mayor impulso a esta tecnología se dio a partir de la década de los 60, cuando las Naciones
Unidas promovieron su difusión para acabar con los problemas alimentarios de las regiones más
pobres del mundo. Una década después, las estadounidenses Barbara Kerr y Sherry Cole diseñaron
cocinas sencillas de tipo caja hechas de cartón, tela y otros materiales sencillos altamente eficientes
y base de todo el desarrollo posterior de estos dispositivos. Está basada en una caja de cartón o
madera con aislamiento, con la parte superior acristalada y reflectores externos, los cuales
conseguían concentrar la radiación solar. Con algunas modificaciones, este modelo aún sigue
usándose y se conoce con el nombre de cocina u horno de caja (box solar cooker).
Estas dos mujeres junto con el microbiólogo Robert "Bob" Metcalf, autor reconocido por la
primera pasteurización del agua con una cocina solar tipo caja, fundaron el Solar Cookers
International (SCI) en 1987. Aún hoy en día divulgan por todo el mundo los beneficios del uso de
las cocinas solares, tanto para las personas como para el medio ambiente.
En la segunda parte del siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI son numerosas las campañas
que se han realizado por parte de agencias gubernamentales y organizaciones no gubernamentales

67
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

(ONG) tratando de implantar cocinas solares en el tercer mundo, especialmente en zonas más
desfavorecidas, y tratando de concienciar al primer mundo en la materia. Son de destacar las
campañas en China a partir de 1980. Los resultados han sido variados, pero con una tendencia a
mejorar con el tiempo especialmente por el paso del concepto de la resistencia al cambio
tecnológico al concepto de la tecnología apropiada para el desarrollo a la población que se
pretende ayudar. Por ejemplo, Fundación Tierra (2008).
Es de destacar el desarrollo de la moderna cocina solar de panel Cookit por la organización Solar
Cooking International en 1990 sobre la base de un diseño de Dr. Roger Bernard en Francia
(Ilustración 30 (b)). Es un híbrido entre la parabólica y el horno de caja. Fácil y barata de
construir, fácil y ligera de transportar y de usar, ha servido de gran ayuda en numerosos campos
de refugiados, habiéndose suministrado en decenas de miles de unidades. Consiste simplemente
en hacer reflectante un cartón plano cortado con una forma especial que tras ser doblado
convenientemente concentra la radiación solar en la superficie de una olla ennegrecida. Esta olla
puede ser recubierta con una bolsa de plástico o con dos ventanas circulares de lavadora
desechadas con el objeto de retener calor, con el resultado de cocer lentamente una o dos ollas de
comida para una familia cada día.
Un diseño moderno memorable es la cocina parabólica originaria del Dr. Dieter Seifert. Diseños
en aluminio a partir de este han logrado que se venda a unos 200 € en Europa y puede ser
transportada en una pequeña caja plana de 10 kg a cualquier lugar del mundo (Ilustración 29 (a)).
Su precio en cantidades y en versión económica puede ser del orden de la mitad, el cual aun
siendo alto ha de considerarse que su duración es elevada (unos 15 años). Puede ver más
información en la Fundación Tierra. Otro diseño memorable es la cocina Scheffler, capaz de fijar
en un punto los rayos concentrados, por lo que permite cocinar bajo techo (Ilustración 29 (b)).
Es bien conocido que las zonas más pobres del planeta coinciden sensiblemente con las que más
radiación solar reciben, contando con una media diaria de entre 5 y 7 kWh/m2 y más de 275 días
de sol al año (Ilustración 8). Es por ello que la oportunidad de favorecer a los pobladores de estas
regiones con cocinas solares parece al alcance de la mano. Sin embargo, es necesaria una
valoración cuidadosa de las posibilidades de fabricación y de uso prolongados en el tiempo, así
como su compatibilidad con las tradiciones y cultura en las comunidades de aplicación.
Actualmente se puede encontrar abundante información sobre cocinas solares tanto en bibliotecas
como en Internet. Existen empresas que comercializan cocinas solares con dos aplicaciones
principales como hobby, curiosidad científica o con propósito formativo y para ayuda al
desarrollo. Por ello, se encuentran modelos claramente diferenciados. No se detecta un mercado
apreciable como utensilio culinario, ni siquiera como barbacoa de fin de semana, en los países
desarrollados, si bien existen empresas que las comercializan con cierto éxito.
En la India se han construido enormes cocinas solares indirectas (Ilustración 33). Producen vapor
de agua que se canaliza a presión y temperaturas de 150 ºC hacia grandes ollas con el objetivo de
cocinar diariamente para miles de comensales de forma igual que en cocinas con combustible,
pero haciendo uso exclusivo del sol. Hay ejemplos en viviendas ecológicas en Portugal y en
hospitales en Colombia.
Un hecho curioso es que la tecnología de las cocinas solares no ha surgido en los lugares donde
más se necesita. Ello puede deberse a la imposibilidad de disponer de materiales ópticos
apropiados y a la gran facilidad de uso de la leña.

68
7. La radiación solar

La Tierra describe una órbita plana, casi circular, alrededor del Sol que dura un año. El eje de giro
de la Tierra alrededor de sí misma y que tarda un día es casi perpendicular al plano de la órbita,
pero no exactamente (Ilustración 16). Este eje permanece fijo en su orientación. Como se ve más
adelante, esta inclinación produce las estaciones del año.
El Sol ilumina la Tierra de forma uniforme y constante, salvo en tormentas solares, con rayos que
son prácticamente paralelos 42 y con una irradiancia (potencia por unidad de área frontal) media de
= 1.366 W/m2 o W m-2, lo que se denomina constante solar. Pero al acercarse o alejarse la
Tierra al Sol en su órbita elíptica, este valor cambia ligeramente (Ilustración 16). Por ello, varía a
lo largo del año curiosamente con un máximo en el invierno del hemisferio norte, solsticio de
invierno en el hemisferio norte y de verano en el sur, y un mínimo en el inverso correspondiente
(Duffie & Beckman, 1991).
Sin embargo, en el invierno se percibe una irradiancia menor, causante de las menores
temperaturas. Ello es debido a la inclinación del eje de giro de la Tierra alrededor de sí misma de
23,45 º con respecto a su trayectoria alrededor del Sol, inclinación que permanece constante. Eso
hace que en invierno los rayos solares incidan más desviados con respecto al óptimo, que es
vertical (Ilustración 16).
Así, en verano el Sol se eleva sobre el horizonte más que en invierno, haciendo los días más
duraderos frente a las noches (Ilustración 17). La máxima elevación se produce en el solsticio de
verano y, como puede deducirse de la Ilustración 16, es la latitud (en valor absoluto) más el
máximo de la declinación solar a consecuencia de la inclinación del eje de la
Tierra antes mencionado. En invierno es la latitud del lugar (en valor absoluto) menos ese valor.
La consecuencia es que solamente en los equinoccios el Sol sale por el este y se pone por el oeste.
Fuera de esos días, en el hemisferio norte ambas efemérides se desplazan en dirección del sur
hacia el verano y en dirección del norte hacia el invierno.
El resultado de esta cinemática es que la trayectoria aparente del sol en el cielo, eclíptica, es como
indica la Ilustración 17. El cálculo de esta trayectoria se expone más adelante con dos ángulos en
función de otro.
La luz solar contiene varios colores que corresponden a distintas longitudes de onda de la onda
luminosa. Al conjunto de ellas se le denomina espectro 43. La luz solar tiene un espectro amplio
(Ilustración 18). Va desde el infrarrojo (invisible a nuestros ojos), y correspondiente a una

42
Para que los rayos solares fueran perfectamente paralelos habría de ocupar en el cielo un ángulo nulo, el sol sería
un punto como una estrella. En realidad, ocupa un círculo de 0,5 º de divergencia. Esto contribuye a que no sea
posible concentrar su radiación en un punto.
43
La luz blanca se compone de numerosos colores. Cuando un color es puro no puede descomponerse en otros
colores, la luz se denomina monocromática. Coincide ello en que la vibración de la onda tiene una única frecuencia
y, por ello, una única longitud de onda. Hay colores que el ojo humano no puede ver. Muy pequeñas longitudes de
onda corresponden al ultravioleta y muy grandes longitudes de onda corresponden al infrarrojo. La parte central del
espectro solar corresponde a la zona visible, desde el violeta hasta el rojo, constituyendo los colores del arco iris.

69
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

longitud de onda larga (varias micras), hasta el ultravioleta (invisible también), correspondiente a
una longitud de onda pequeña (décimas de micra). Entre ambos se sitúa el espectro visible, desde
el rojo pasando por el amarillo hasta el violeta. El máximo de radiación solar está en el amarillo
(0,5 micras). El conjunto de todos esos colores visibles es lo que denominamos color blanco. En
términos generales, la energía contenida en el infrarrojo es un 40 % de la total, un 57 % en la visible
y un 3 % en la ultravioleta.

Equinoccio
δ=0

152 millones km 147 millones km

N
Solsticio de verano en Solsticio de invierno en
el hemisferio norte y el hemisferio norte y de
de invierno en el sur verano en el sur
δ = 23,45 ° Equinoccio δ = -23,45 °
S δ=0

Ilustración 16. Trayectoria y orientación de la Tierra alrededor del Sol.

Mediodía
solar,
Solsticio de
verano
Equinoccios

Solsticio de
invierno
E en el hn Hacia el O en el hn
O en el hs ecuador E en el hs

Ilustración 17. Esquema de las trayectorias aparentes del sol en la bóveda celeste mirando hacia el ecuador desde
un mismo punto. Se indican las trayectorias extremas (solsticios) con línea de trazos y la media (equinoccios). El
hemisferio norte es hn y el hemisferio sur hs. El Sol sale por el este (E) y se pone por el oeste (O).

Al atravesar la atmósfera, la intensidad o irradiancia disminuye por absorción (interacción


inelástica) y dispersión (interacción elástica) de la propia atmósfera, por el polvo, las nubes y las
propias moléculas del aire, en definitiva, partículas. La irradiancia solar natural G en la superficie
terrestre está en torno a un máximo de 1.000 a 1.100 W/m2 en el mejor de los casos 44. Se conoce
como un sol. Aplicada directamente sobre el alimento no suele ser suficiente para cocinar en

44
Esto hace que la transmitancia de la atmósfera a mediodía solar sea de . Fuera del mediodía es
mayor, al recorrer los rayos solares una distancia mayor al atravesar la atmósfera.

70
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

tiempos similares a una cocina de combustión o eléctrica, pues estas suelen liberar en torno a 1 kW
de potencia calorífica, pero sobre una región pequeña, la olla. Suele ser difícil que se alcancen
temperaturas superiores a 80 ºC con una cocina solar cargada de alimento con la acción exclusiva
de esta intensidad. Por ello, se suele recurrir a la concentración de los rayos solares haciendo uso de
lentes o de espejos. Esto es, hacer converger en un área de colección Ac (capaz de absorber) los
rayos solares que inciden en sus inmediaciones, pero fuera de ella (Ilustración 19). El resultado es
equivalente a tener una intensidad concentrada Gc aunque proveniente de distintas orientaciones a la
vez. O bien como si varios soles a la vez estuvieran irradiando el objeto.

2,5
UV VIS Infrarrojo

2
Solar extraterrestre

Densidad espectral 1,5


de irradiancia
Cuerpo negro a 5.778 K

1
Solar a nivel del mar
H2O
Bandas de absorción
0,5 H2O atmosférica
O2 H2O CO2
H2O
O2 H2O
0
0,25 0,5 0,75 1,0 1,25 1,5 1,75 2,0 2,25 2,5

Longitud de onda

Ilustración 18. Espectro solar real y teórico correspondiente a un cuerpo negro. Se muestra la absorción típica de la
atmósfera debida a partículas y a los distintos gases, elástica e inelástica, con el Sol alto sobre el horizonte.

Ejemplo 13. Un primer cálculo resulta ilustrativo. Asumir que un 70 % de la radiación que llega al área de
apertura a los rayos solares se logra transmitir al objeto y que el 80 % de ello es absorbido por la superficie
resulta que, para lograr 1 kW de potencia calefactora, excluyendo pérdidas de calor al ambiente, es
necesario un área de apertura de:

kW 1 kW × m 2
1 A 0,
a  7
 × 0,8
 = 1 kW ⇒ A = = 1,8 m 2
× ×
a
m2 Rendimiento
0, 7 0,8 1 kW
óptico

Debido a la temperatura adquirida, asuma que la mitad de esa potencia se pierde al ambiente por la convección y
radiación. Luego, la potencia efectiva media para el calentamiento en esta cocina sería de unos 500 W.

Radiación directa y difusa


¿Qué es radiación directa y difusa? La radiación global del Sol se puede descomponer en dos: una
que es colimada (rayos cuasi-paralelos) y que proviene directamente del sol, por lo que se
denomina directa (b de beam, haz en inglés) 45, y otra por la interacción de la directa, incidente
desde el espacio exterior con la materia que radica en la atmósfera.

45
No se usa el subíndice n para la irradiancia directa por innecesario.

71
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

La radiación solar:
• Parte se dispersa. Es decir, cambia de dirección sin cambiar de longitud de onda, interacción
elástica. Ello ocurre preferentemente a longitudes de onda pequeñas en la interacción con
moléculas del aire y homogéneamente en todo el espectro con el polvo y las gotas y cristales
de agua de las nubes.
• Otra parte se absorbe en el camino antes de llegar a incidir al punto de interés, degradándose a
energía térmica, interacción inelástica. Esta absorción mayormente es selectiva en la
atmósfera, pues algunos gases presentes en pequeña proporción, como el vapor de agua y el
CO2, absorben solamente en bandas estrechas (Ilustración 18). Las nubes apenas absorben,
pero el polvo en suspensión si lo hace, absorbiendo en todo el espectro.
• Las moléculas y las partículas atmosféricas son iluminadas por la luz que viene de la superficie
y de la propia atmósfera, redirigiendo parte de nuevo hacia la superficie. Por eso vemos el
cielo azul en lugar de negro.
• La parte degradada y la reflexión del suelo (albedo) calientan la materia atmosférica que radia
térmicamente de forma omnidireccional en la banda del espectro correspondiente al infrarrojo (IR)
lejano (longitudes de onda mayores), incidiendo en la zona considerada como radiación infrarroja,
adicional a la del Sol directa y a la dispersada. Su contribución suele ser pequeña frente a la solar.
El resultado es que la radiación que llega del cielo dispersada proviene de todas direcciones del
cielo circundante, por lo que se denomina difusa 46 (Ilustración 19) formando parte de Gd.
• Al incidir los rayos solares en la superficie terrestre, parte de ella es reflejada (generalmente de
forma difusa, salvo por superficies lisas). A nivel global es un 30 % del incidente. La cocina
solar puede recibir parte de ella, pues su superficie de apertura puede ver el suelo hasta el
horizonte. Además, por producirse un calentamiento del suelo a causa del sol, radia en el IR y
parte de esa radiancia es captada por la cocina. Generalmente la contribución del suelo (g de
ground en inglés) es pequeña frente a la directa y la difusa proveniente de la atmósfera.
• La difusa es una parte pequeña de la total en un día despejado y puede ser la totalidad en un día
brumoso. Para ver ejemplos se sugiere visitar PVGIS.
• Al reflejarse o refractarse la componente difusa por los espejos o lentes, emerge en todas
direcciones también, con lo que no es posible concentrarla apenas. Por ello, esta radiación
proveniente del cielo llega sin concentrarse a la zona de interés de la cocina solar, el área de
colección Ac (Ilustración 19). Las cocinas de nula o baja concentración, como la de tipo caja
(Ilustración 28), tienen la ventaja de aprovechar la difusa (visible e IR atmosférico) en su área de
colección (zona acristalada), que en días brumosos puede ser superior a la directa y aceptable
para cocinar. Pero los espejos auxiliares, booster en inglés, (Ilustración 28 (a)) solo redirigen
hacia la zona acristalada la directa, como indica la Ilustración 19, y de la difusa la fracción del
área del cielo subtendida por el área de apertura frente a la de todo el cielo (semiesfera) vista
desde el espejo. Los espejos no ocultan apenas la parte difusa, aunque tapen parte del cielo y de
la tierra, pues esa parte ocultada suele ser insignificante frente a la semiesfera del cielo.

46
En un día claro la luz mayoritariamente viene del sol, destacándose claramente sobre un cielo azul (color que se
debe a la dispersión solo de las moléculas del aire). En una noche clara solo se verán nítidamente la luna y las
estrellas pues su irradiancia es tan débil que no permite que la difusa sea perceptible y por ello el cielo se ve negro.
En un día cubierto, el sol es ocultado por las nubes y la luz (menos intensa) parece provenir de todas partes;
especialmente si estamos rodeados de niebla, o de polvo.

72
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

• El espectro de la radiación difusa no es exactamente igual al de la directa, pero no es muy


diferente.
• Cuando está el Sol más cerca del horizonte (amanecer y anochecer) la intensidad recibida es
menor al extinguirse una parte de ella al atravesar un camino mayor a través de la atmósfera,
masa de aire (del inglés air mass o AM). Esto junto con un ángulo de incidencia, mayor en
cocinas no orientables completamente al sol, hace que la potencia decaiga mucho hacia el
atardecer y en la amanecida.
Un balance de potencia radiante (Ilustración 19) entre el área de apertura Aa (área de apertura
geométrica de la cocina Aa del sistema óptico que captura o concentra la radiación) y
considerando la radiación total normal a ella (del inglés tilted) GT nos dice que: el número de
soles efectivo S se puede obtener de un balance de energía:

(17)

• La irradiancia solar inclinada GT (intensidad W/m2) multiplicada por S da la irradiancia


media espacial Gc recibida por el objeto a calentar, de área del objeto radiada Ac, por el
sistema de concentración que tiene un área de apertura Aa.
• es un factor geométrico denominado concentración óptica.
• El rendimiento óptico ηo tiene en cuenta las pérdidas ópticas de diversa índole entremedia
del proceso de captación y de concentración. Pueden ser por absorción en el camino óptico,
rayos perdidos y absortividad del objeto (véase el Apartado 0). Puede incluir que esté
iluminada en parte por rayos sin pasar por , como indica la Ilustración 19.
Por lo explicado, en la Ecuación (17) se considera solamente la componente directa para calcular
el número de soles resultado de la concentración, pues la difusa no se puede concentrar apenas,
solo en ópticas de baja concentración.
Una vez interceptados los rayos por la superficie captadora, a su vez dentro de la cocina puede
haber óptica adicional llamada secundaria, que redirija los rayos hacia la superficie absorbedora,
la cual generalmente es una superficie ennegrecida. Es el caso de las paredes internas reflectantes
de algunos hornos de caja (Ilustración 30) o el espejo bajo la olla de la Ilustración 29 (b).
Ha de tenerse en cuenta que como el área normal a la propagación de los rayos An es la considerada
de referencia para usar la intensidad normal (irradiancia) Gn, esta ha de ser medida por un instrumento
orientado al sol. Seguir al sol y medir solamente la componente directa es complejo y se realiza
con un instrumento llamado pirheliómetro. En las estaciones de medición corrientes se opta por
medir con un instrumento fijo, y por ello más sencillo, disponiendo de un área de colección
horizontal Ahor 47. Existen instrumentos de mano dedicados a medir , por ejemplo, el Macsolar.

47
Se compone de dos instrumentos: el piranómetro, que mide la total, y un piranómetro de banda de sombra, que
mide la difusa para poder detraerla de la total y obtener así la directa. Consisten simplemente en un sensor
electrónico de irradiación plano y horizontal. Generalmente está cubierto de una semiesfera de vidrio para medir
correctamente en función del ángulo y protegerlo.

73
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

𝜃𝜃S
Gd,s

AAnn
Apertura Gb
Aa

Reflexión, pérdida Gd,g


Ac Superficie terrestre
Cobertor Aext

Rayo perdido

Ilustración 19. Esquema de la óptica de los rayos solares. Recepción adicional de la suma de radiación directa Gb y
difusa Gd directamente sobre el área de colección Ac atravesando también el cobertor, que se sumaría a la
proveniente de Aa apropiadamente. Es el caso de la Ilustración 28 (a). Las moléculas y partículas en el aire se
representan esquemáticamente con unas partículas dispersantes. Su sombra se difunde. El suelo (g) se indica a la
derecha. Se indica una única superficie captadora. No se incluyen los IR de radiación espontánea emitidos por y
por el cobertor, principalmente. Al efecto véase la Ilustración 21.

Para transformar la radiación directa horizontal a directa normal, consideramos un área


normal al Sol An que intercepte los mismos rayos, por lo que la potencia que atraviesa ambas
áreas ha de ser la misma:

An

Ahor
(18)

Ilustración 20. Esquema de intensidad solar (irradiancia) directa (b). Muestra que es máxima con la apertura
perpendicular a él, , pues los mismos rayos pasan por un mínimo de área .

La transformación de las distintas componentes de la difusa no es tan sencilla y es objeto de


tratados (Duffie & Beckman, 1991). Un ejemplo es la Ecuación (20).
A menudo se usa la irradiancia global (denominada también total) sobre un plano horizontal
porque las agencias meteorológicas miden y proporcionan este parámetro (véase más adelante).
Es la suma de la directa y de la difusa, la cual a su vez puede venir del cielo (s) y del suelo (g):

(19)

74
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

En resumen y de acuerdo al Apartado 0 y la Ilustración 27, si se dispone de datos sobre el plano


horizontal, la irradiancia global sobre un plano inclinado (T del inglés tilted), un ángulo β sobre la
horizontal , se puede calcular aproximadamente y asumiendo un modelo de cielo sencillo como:

 G   1 + cos b   1 − cos b 
=GT  b ,hor  cos θs + Gd   + ())(
Gb ,hor + Gd ) r g   (20)
co s θ zS  ))( 2  ))( 2 
))( Ghor
Factor de forma Factor de forma
Gb rad. difusa del cielo rad. reflejada por suelo
))))( ))))))))))))))))(
Componente de la directa Componente de la difusa

es la reflectancia del terreno circundante (Ec. (41)). En este modelo se ha asumido que la radiación
difusa es omnidireccional. De ahí que no varíe con la orientación y por ello carece del subíndice hor.
Nótese que si se consigue que la incidencia del sol sea perpendicular al área de apertura ,
(Ilustración 27) se obtiene un máximo de irradiancia en un día soleado, pues
(Ecuación (20)). Para ello se necesitan valores concretos y óptimos de inclinación y acimut y
αop (Ilustración 27). Esto se consigue apuntando al Sol . Aunque lo siguiente suele ser
48

minoritario, a su vez cuanto más reducido resulte , más difusa se recibe, ya que el área de
apertura ve más cielo. Esto significa verano y latitudes bajas (cerca del ecuador). Salvo que el
suelo reflejara tanto que conviniera que viera más suelo.
También, en latitudes bajas resulta un valor reducido de , lo que trae consigo un reducido
, maximizando la directa.
depende de cuánto de cerca está la Tierra del Sol, lo cual ocurre en invierno en el
hemisferio norte, por lo que la irradiancia extraterrestre es máxima. Pero la atmósfera se interpone.
La transmitancia de la atmósfera es tanto mayor cuanto más limpia esté y cuanto menor sea el
recorrido de los rayos solares en ella. Este recorrido atenuador es tanto menor cuanto a más altura
geográfica estemos y es mínimo cuando los rayos inciden perpendicularmente a la superficie
terrestre. Por eso, por la mañana y por la tarde se tiene menos irradiancia 49. También, en invierno se
tiene menos irradiancia debido a la menor altura del Sol sobre el horizonte (Ilustración 17).
Si se sigue al Sol y se considera solamente la componente directa, se tiene la directa normal
(Ilustración 19):
(21)

48
Cuando se tiene un día despejado, pero con nubes separadas entre sí, la reflexión de la radiación directa por nubes
próximas a la dirección del Sol puede hacer que la dirección de máxima irradiancia no coincida con la dirección del
Sol, sino que sea levemente diferente. En días nublados la orientación de máxima irradiancia puede ser distinta a la
dirección del Sol y, en concreto, si hay superficies terrestres próximas como edificios puede diferir bastante.
49
Es de destacar que las moléculas del aire dispersan elásticamente (sin absorción) preferentemente las longitudes
de onda cortas de la luz solar que corresponden al azul, violeta y ultravioleta. Ello es apenas perceptible a simple
vista, y vemos el sol blanco. Sin embargo, al atardecer o al amanecer, el sol entra muy tangente a la superficie
terrestre, con lo que el recorrido de los rayos solares a través de la atmósfera es muy largo. Esto se nota en que el
color del sol se torna amarillento e incluso anaranjado, por haber perdido parte del azul la luz originalmente blanca.
Análogamente, el color del cielo terrestre, que debería ser negro, ya que no hay fuente de luz salvo el Sol y las
estrellas y planetas, no lo es durante el día. Su color azul se debe a que las moléculas de aire reflejan la luz del sol
dispersándola, pero con mayor eficacia en la componente del espectro azul. Esta es la energía detraída.

75
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Calentamiento al absorber la radiación solar


Al impactar los rayos solares sobre una superficie no reflectante, en la misma superficie se
efectúa una conversión de los rayos a calor. Este calor se ha de evitar que se pierda. Se puede
obtener una simulación realista de los procesos de intercambio de calor en (Xie, 2010).
Como se ha citado antes, una manera simple de aumentar la temperatura del alimento es reducir
las pérdidas al ambiente evitando:
a) La dispersión del aire caliente que le rodea por convección (aquí vemos una visualización).
b) La conducción del calor si hay contacto con cuerpos fríos.
c) La pérdida por radiación infrarroja (IR) espontánea del cuerpo caliente hacia el ambiente
(infrarrojo medio o lejano FIR).
Todo ello suele lograse con un cobertor transparente (Ilustración 19 e Ilustración 21). Deja
entrar por el sitio adecuado la radiación solar y no deja salir la infrarroja de la emisión propia, a
base de usar vidrio o un material equivalente que incorpore esta propiedad de transmitancia
óptica selectiva, por ejemplo, Survivalistas o Schott. Además, al ser estanco no deja en cierta
medida salir ni entrar el aire ni el vapor de agua 50.

Ac

Aco

Ilustración 21. Esquema indicando los rayos en el infrarrojo lejano (indicados en color rojo), que son emitidos
espontáneamente por la temperatura del cuerpo calentado. Son absorbidos en gran parte por el material del
cobertor, que, sin embargo, es transparente a la radiación visible indicada en amarillo. La convección arrastra aire
exterior en contacto con el cobertor, más caliente que el aire ambiente, indicado con línea de trazos. El cobertor
emite espontáneamente en el infrarrojo más lejano (longitud de onda mayor, lo que se indica en marrón).

Por otro lado, los alimentos evaporan agua al subir su temperatura (véase el apartado Evaporación
y ebullición). La condensación de vapor de agua en el cobertor, por estar su superficie a menor
temperatura, tiene el efecto negativo de liberarse el calor de condensación en su superficie cerca
del exterior, facilitando así la pérdida de calor. Además, las gotas sobre el cristal entorpecen la
penetración de la luz solar. Si no hay cobertor, el vapor escapa, constituyendo una pérdida
también. Por ello, suele indicarse que la olla ha de permanecer tapada cuidadosamente y la
temperatura limitada hasta menos de 95 ºC si se quiere evitar una excesiva evaporación. Otra

50
Que un cobertor sea estanco a la humedad es positivo, pero generalmente no son absolutamente estancos. Sin
embargo, como pierde calor a la atmósfera, condensa el vapor de agua del interior, suponiendo más pérdida de
calor de la esperada. Además, el agua condensada puede suponer un problema, pues el interior estará húmedo,
pudiendo ser asiento de hongos y bacterias. Los materiales aislantes del calor suelen estar constituidos por fibras o
espumas, con alta capacidad de adsorber humedad (en su superficie), perdiendo parte de su capacidad aislante. Un
cobertor de vidrio doble minimiza la condensación por resultar más caliente el vidrio interno que el externo.

76
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

manera de reducir este efecto de pérdida por condensación es hacer el cobertor de doble o triple
cristal, por lo que se condensa menos vapor en la superficie interior, al estar esta más caliente.
Esta idea es además adecuada para reducir las pérdidas por convección al exterior, ya que dos
vidrios en serie aíslan térmicamente más que uno solo. El efecto de transmisividad selectiva se
refuerza también. Si se tapa la olla, o disponiendo una capa de aceite en la superficie del
alimento, se logra reducir algo la evaporación. Incluso puede hacerse flotar una lámina de espuma
o corcho, compatible con el alimento, reduciéndose la evaporación más eficazmente. Mantener la
olla a presión puede reducir e incluso eliminar toda evaporación.
Aun tomando estas medidas, la temperatura alcanzada en las cocinas solares térmicas suele ser
menor que en la cocina tradicional, pues la llama está a unos 2.500 ºC y el aire que la acompaña a
unos 400 ºC – 800 ºC, dependiendo de cuanto aire se agregue tras la combustión. No obstante, en
algunas cocinas de alta concentración, como la parabólica (Ilustración 29(a)), se llega a freír 51.
También el tiempo de calentamiento en las cocinas solares cargadas de alimento suele ser más
largo, típicamente del orden de una hora o dos sin concentración y de unos 10 a 30 minutos en las
de alta concentración. Ha de tenerse en cuenta que en muchas recetas no es necesario hervir para
cocinar, por lo que alcanzar la temperatura de ebullición no es estrictamente necesario. Sin
embargo, algunas recetas para cocción al fuego tienen que modificarse al usar una cocina solar.
Ejemplos de recetario: idcook y gastronomía solar.

51
La fritura evapora agua del alimento necesariamente. Forma parte del proceso en sí, por lo que es inevitable.

77
8. Hora solar

Seguir al Sol es importante para maximizar la colección de sus rayos (Ilustración 20). Su
movimiento es perfectamente predecible por las leyes de la astronomía, pero no es carente de
complejidad. Aquí se presenta una teoría con precisión suficiente al objetivo práctico que se
pretende.
La hora de reloj es un convenio estatal, por lo que se suele denominar hora oficial y globalmente
como horario universal y tiempo universal coordinado (del inglés: UTC). Asigna una hora
constante a un sector entre meridianos, que es 360 grados 52/24 horas = 15 º/h ,
salvo convenios (husos horarios) y para un día promedio de 24 horas iguales, aunque en realidad
los días no tienen 24 horas exactas de duración a lo largo del año.
La hora oficial se asocia a un meridiano, que en España es del de Greenwich (con longitud
geográfica ) salvo Canarias, incrementándose de oeste a este la hora oficial en horas
enteras, pues la trayectoria del Sol es de este a oeste. Pero como el Sol se mueve de forma
continua, ello ha de considerarse dentro de cada huso para saber la posición del Sol en cada sitio
y para cada hora. Además, en España se adelanta oficialmente ad = 1 hora de reloj en invierno y 2
horas en verano.
La posición del Sol depende de la hora solar, que atribuye 12:00:00 h cuando está en lo más alto
(cenit) (Ilustración 17). En (Duffie & Beckman, 1991) se explica cómo pasar de hora oficial a
hora solar, llamado también tiempo solar verdadero 53. A efectos prácticos:
(22)

E se determina por la ecuación del tiempo y es una corrección que no supera los 17 minutos.
Tiene en cuenta el movimiento no uniforme de la Tierra y a efectos prácticos se puede tomar esta
ecuación en segundos [s]:
(23)
(24)
d es el día del año, de 1 a 365, despreciándose el efecto de los años bisiestos.
El Sol sale en un instante denominado orto y se pone en el instante denominado ocaso. Las horas
solares de estas efemérides pueden obtenerse analíticamente, como muestran (Duffie & Beckman,
1991). Puede consultar las tablas en el enlace.

52
La circunferencia se divide en 360 grados habitualmente. Sin embargo, matemáticamente resulta más adecuado
dividirla en 2π radianes. Las funciones trigonométricas emplean naturalmente los radianes.
53
Los relojes de sol simples dan la hora solar, o tiempo solar verdadero, pues usan la sombra de un puntero llamado
estilo, salvo que se configuren de una manera especial.

79
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Ejemplo 14. Asumir que deseamos que un ensayo de cocina solar se realice a mediodía solar en Madrid. En
España (2016) se tienen dos horas de adelanto en los relojes, luego tendríamos que situarnos a las 2 de la
tarde aproximadamente. La situación geográfica de Madrid (asumamos Leganés) es , y se
asume el 30 de junio, luego:

Ecuación (24) 
Ecuación (23) 
A las 14:00 h será:

Luego, a las 14:14:45 se tiene el mediodía solar. A efectos prácticos, a las dos y cuarto de reloj.

80
9. Óptica para cocinas solares

Todo medio distinto del aire ostenta la facultad de desviar los rayos solares si estos inciden
inclinados a su superficie de impacto. Además, el medio podría absorber parte de la radiación,
calentándose. Su transmitancia no será pues del 100 %. Si la superficie de la interfase es tan lisa
que sus irregularidades son inferiores a la longitud de onda de los rayos (0,5×10-3 mm para el
color amarillo (Ilustración 18)), la superficie se dice que es lisa y el rayo incidente no se dispersa
en todas direcciones, sino que conserva su paralelismo intrínseco. Por ello las lentes y los espejos
han de estar muy pulidos.
Se dice que los medios transparentes refractan la luz cuando cambian su dirección, por ejemplo,
las lentes. Los vidrios planos con ambas caras paralelas entre sí no desvían la dirección de
propagación de la luz.
Al pasar la luz de un medio a otro se produce una ligera reflexión en los medios transparentes.
Así, en una lente se refleja en la cara anterior y en la posterior. Este efecto se puede reducir con
recubrimientos anti-reflectantes, caros y delicados. Raramente se emplean lentes en las cocinas
solares, al resultar caras y pesadas. Recientemente se han desarrollado láminas de plástico
formando lentes de Fresnel, que concentran la luz bastante bien, pero es difícil encontrarlas de
más de medio metro de lado. Solo un 85 % al 90 % de la luz pasa a través de ellas.

Espejos planos
Los espejos metálicos reflejan la luz desde el infrarrojo hasta el ultravioleta 54, ya que son opacos.
Las leyes de la física dictan que cuando un rayo 55 incide sobre una superficie lisa reflectante, el
rayo reflejado está en el mimo plano que forman el rayo incidente y la normal a la superficie.
También indican que el ángulo entre el incidente y la normal es igual al del reflejado con ella.
Ejemplo 15. Determinar el ángulo óptimo que debe tomar un espejo exterior plano en los hornos de caja
(Ilustración 28 (a)) o en las de panel (Ilustración 30), para reenviar los rayos solares y lograr una
concentración repartida en toda el área de apertura, teóricamente . Valore el resultado.
Analicemos el caso más sencillo de incidencia lateral nula. Por lo tanto, nos situamos en el plano de simetría del
conjunto cocina y espejo.
Situamos el área de colección en horizontal, como simple referencia, por lo que el ángulo del Sol con respecto a
la normal al área de apertura resulta ser (Ilustración 27). Los rayos solares forman un ángulo incidente con
la normal al espejo de longitud , es igual al ángulo de salida del rayo reflejado, de acuerdo a las leyes de Snell.

54
El metal que mejor refleja la luz es la plata, pero se deteriora con facilidad especialmente por la humedad. Por
ello, los espejos caseros tienen el cristal por delante y por detrás reciben una capa de pintura especial protectora. El
aluminio puro pulido refleja un 87 % de la radiación incidente, pero se oxida con facilidad y es blando. Por ello, los
espejos de aluminio se recubren de capas protectoras muy delgadas apenas perceptibles, pero que reducen en algo
su capacidad reflectora como espejo. El espesor de aluminio necesario es de décimas de milímetro, o incluso
menos, resultando flexible la lámina.
55
La propagación libre de la luz se suele aproximar por haces de rayos, lo cual es bastante útil, constituyendo la
óptica geométrica. La luz en realidad es una onda, pero la aproximación por rayos es bastante buena a los efectos
del tema tratado.

81
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Este llega al extremo de para la orientación óptima. es el ángulo que forma el espejo con la recta horizontal de
longitud .
De acuerdo a la Ilustración 22, por tener ambos lados perpendiculares. Además, y del
triángulo rectángulo ABC resulta . Eliminando se deduce que . Y, además, del triángulo
ABC:
Triángulo ABC
)+) ,
 π −1 sen θ zS
=
tan ϑ tan  2β − θ zS −  = = (25)
 2  tan ( 2β − θ zS ) Lco + cos β
La ,e

Esta ecuación implícita proporciona para una cocina horizontal como función del ángulo cenital del Sol y de
lo largo que sea la apertura frente a lo que sea el espejo . Si la cocina está inclinada un cierto ángulo, gira
todo el esquema de ángulos, pero el Sol sigue en su posición, sustituyéndose por el ángulo del Sol con respecto
a la normal al área de apertura.

Veamos cuánto vale la concentración solar real (número de soles ) para el caso de la cocina apuntando al Sol,
. De un balance de energía radiante por unidad de con una reflectancia del espejo se tiene, ya que
:

Lco + ρβ
ae La , e cos = SLco
(26)
 
Pρoyección
del espejo

β
B C
D

Ilustración 22. Esquema de la orientación de un espejo suplementario para un horno de caja.

La resolución iterativa para de la parte azul en la Ecuación (25) con junto con la Ecuación (26) ofrece el
resultado que se muestra en la Ilustración 23.
Puede observarse que aumentando la longitud del espejo exterior más de se obtiene una cierta mejora, desde
hasta para uno de 10 veces . Por lo que no parece aconsejable .
Si se instalan 4 espejos idénticos con , uno a cada lado de una cocina de caja frontalmente cuadrada, se
consigue , que ni siquiera duplica el valor con un solo espejo. Puede verse que con esta técnica
no se consigue gran ganancia por concentración. No obstante, se usa como tapa en cocinas de caja sofisticadas,

82
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

abatiéndose sobre la ventana frontal por medio de bisagras (Ilustración 28 (a)), luego . Probablemente se
valore el efecto de proteger del viento el área de apertura, por donde las pérdidas de calor son mayores. También es
posible que se valore el que tener 4 espejos hace menor el efecto de desalineación que teniendo 1 o 2.

90 1.8

80
1.6

70
β ( 0 , rl) .8⋅ cos( β ( 0 , rl) )
1.4 1S+
deg rl
60

1.2
50

40 1
0.01 0.1 1 10
rl
Ilustración 23. Ángulo , mostrado en el eje de ordenadas izquierdo, y número de soles , en el eje de
ordenadas derecho, para un espejo plano exterior de reflectancia 80 %. El eje de abscisas es la relación entre las
longitudes del área de colección y la del espejo, .

Sin espejos exteriores y cocina horizontal o inclinada no es necesario el seguimiento solar. Este
resulta necesario con espejos, aunque no tiene porqué ser preciso, pudiéndose realizar cada 10 o
20 minutos o incluso más. El seguimiento en inclinación y acimut se vuelve necesario. La
Ilustración 28 (a) muestra un ejemplo interesante de espejos exteriores.

Espejos curvos
Una mayor concentración se logra haciendo uso de espejos curvos. La parábola es la curva que
permite concentrar los rayos paralelos en un solo punto. Si la parábola es lineal, formando un
canal recto, el foco es lineal, lo que no resulta de lo más favorable para cocinar, aunque se haya
usado, por ejemplo, cocina tipo Himin, tipo Sunkettle, tipo GoSunStove, etc., basadas en un tubo
de vidrio de pared doble y vacío en medio. Sin embargo, resulta de utilidad para calentar un
fluido caloportador que fluya a lo largo del foco. Este fluido cede su calor en una cocina, que
puede estar bajo techo, de tipo indirecto. Los concentradores de canal parabólico se emplean de
forma profusa en las centrales de producción de electricidad termosolares. La limpieza de los
espejos es una tarea delicada.
La cocina parabólica hace uso de una superficie reflectora aproximando un paraboloide de
revolución, o plato parabólico. Si es perfecta y como los rayos del Sol son perfectamente
paralelos 56, concentra la radiación en un punto, el foco, propiedad que no es necesaria para cocinar,

56
Los rayos solares no son perfectamente paralelos, ya que el Sol no es un punto en el cielo. Antes bien, ocupa un
ángulo de +/- 0,5 º. Por ello, y por limitaciones ópticas adicionales, al reflejarse en una parábola perfecta no quedarían
concentrados en un punto, sino en un área pequeña. Una parábola perfecta tendría que ser perfectamente lisa hasta la
micra, lo cual es muy costoso de manufacturar. Solamente se justifica en instrumentos ópticos de calidad.

83
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

e incluso puede ocasionar sobrecalentamientos y quemaduras locales. Antes bien, basta que reparta
los rayos solares en la superficie de la olla o en una óptica secundaria que redirija los rayos
concentrados al lugar adecuado. Eso hace que el plato no tenga que ser perfectamente parabólico,
sino resultado de aproximar la parábola, o incluso ser un casquete esférico, aceptando una cierta
aberración esférica. Siendo así más fácil de fabricar. La Ilustración 24 muestra un ejemplo.

Ilustración 24. Cocina solar indirecta de plato esférico en Auroville, India (vea el enlace para obtener la
información con más detalle). Se trata de un casquete esférico estacionario, inclinado la latitud y hacia al ecuador.
Calienta un captador móvil que sigue al foco a lo largo del día de forma motorizada. Apunta al Sol. El fluido
caloportador fluye por su interior y libera el calor en la cocina interior del edificio para 1.100 comensales. Al fondo
a la derecha puede observarse una cocina solar de plato parabólico flexible y orientable por medio de un reloj
mecánico en un solo eje, tipo Scheffler. Concentra los rayos en un espejo que los refleja hacia el fondo de una olla
negra estacionaria, situada a su derecha. Fuente: Mrshaba.

Aunque la superficie reflectora no sea exactamente una parábola o un paraboloide de revolución,


se las suele denominar cocinas parabólicas o de plato parabólico.
La superficie parabólica hacia arriba, con vértice en el origen (0,0), y la distancia vertical al foco
(distancia focal) sigue la siguiente ecuación de coordenadas (x, y):
x2
y= (27)
4f
La Ilustración 25 muestra dos parábolas compartiendo el vértice. Una es de foco largo,
denominada parábola somera, que da lugar a un ángulo de apertura . Y la otra es de
foco corto, dando lugar a , denominándose parábola profunda. En esta última no
pueden converger los rayos en el foco por la presencia del utensilio culinario, impactando en la
superficie de la olla de manera repartida. Sin embargo, en la parábola somera, todos los rayos
podrían llegar al foco, situado en la base de la olla. Si el utensilio está más alto, los rayos
divergirían, lográndose un efecto de reparto. Los reflectores profundos son preferibles al
dificultar que una persona reciba una quemadura por los rayos solares. Una superficie no
parabólica es preferible a una que lo sea por las mismas razones.

84
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

0.8
2 α
x
2 0.6

2
x
0.4
4
α
0.2

0
−1 − 0.5 0 0.5 1
x

Ilustración 25. Dos parábolas verticales simétricas someras, con el mismo vértice y La = 2. Roja, ,
profunda. Azul, , somera. En amarillo se muestran los rayos periféricos y el foco con una x. Se indica el
ángulo de apertura .

Dado que con las cocinas solares no se pretende hacer coincidir los rayos paralelos incidentes en
un solo punto, el foco, esta se puede aproximar a tramos de menor tamaño que la zona caliente
que se quiere producir, para evitar pérdida de rayos. Una posibilidad es sustituir la curva continua
de la parábola por tramos rectos, o incluso por tramos con arco de círculo (Ilustración 29). No se
logra tener un foco, sino una zona de alta irradiancia. Como se pueden encontrar espejos planos
de bajo coste, sea de vidrio o de metal, se pueden cortar en trozos pequeños o tiras y tratar de
describir una parábola apoyándolos en una estructura adecuada.
Para obtener una parábola no es necesaria ninguna calculadora ni conocimientos matemáticos.
Basta con una regla y un cartabón y cierta habilidad de delineante con el siguiente procedimiento.
En una superficie plana y lisa se ha de dibujar un círculo sobre el receptor que se quiere
concentrar, cuyo centro sería el foco. Se ha de conocer la dirección de proveniencia de los rayos
solares. Siguiendo un manual de Bernhard S. Müller, 2015:
1. Con ayuda del cartabón trace dos líneas paralelas que encierren el receptor (tangentes) y
que corten a las otras dos. Mida la distancia entre ellas. Marcando en una cuartilla sirve.
2. Según la dirección de los rayos solares, trace dos líneas paralelas entre sí con ayuda del
cartabón. Su separación será la misma que la de antes.
3. Una con una recta los puntos de intersección. Es la superficie de la parábola.
4. Repita el proceso hasta completar la superficie reflectora que se desee.
Observe que la superficie puede ser continua, aproximando una parábola, o puede ser a tramos,
disposición conocida como espejo Fresnel. En los enlaces 1 y 2 encontrará otros métodos.

85
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Receptor

Parábola

Rayos solares Rayos solares

Ilustración 26. Forma de describir gráficamente una óptica concentradora en una zona con rayos incidentes
paralelos.

Parábolas compuestas
En lugar de buscar concentrar rayos en un punto, se puede optar por una óptica distinta. Las
parábolas compuestas buscan concentrar sobre un área los rayos paralelos que vienen desde
orientaciones distintas, dentro de un ángulo de aceptación (véase aquí la teoría). Así, al ir
cambiando el Sol de posición, no es necesario seguirlo. Antes bien, por un cierto intervalo de
tiempo los rayos del Sol impactarán en el área captadora. Pasado este tiempo, se pierde
concentración paulatinamente. Este concepto es el que usan los captadores cilindro-parabólicos o
CPC. En este enlace puede encontrarse un caso práctico.
Un caso sencillo consiste en colocar dos segmentos de parábola separados lateralmente, los
cuales incluyen en su superficie el foco de la otra, y ambas distribuyen los rayos en la apertura de
su separación. Forman parte de lo conocido como óptica anidólica. O en inglés non-imaging
optics. Por lo tanto, esta disposición no tiene foco.
Con esta configuración para simetría de revolución la concentración geométrica 57 resulta ser:
−2
Aa   θ 
C=
S = sen  ac   (28)
Ac   2 
La capacidad concentradora resulta tanto menor cuanto mayor es , de acuerdo a la ecuación.
Tras alinear hacia el extremo adecuado del ángulo de aceptación, si se desean 2 horas sin seguir
al Sol a lo largo de su trayectoria, ha de ser , pues el sol recorre a lo largo de su
trayectoria 15º/hora. Resulta . Este valor es comparable al de una superficie
pseudoparaboloide de la cocina de concentración de parábola profunda. Con ella se trata de

57
La concentración geométrica tiene unas definiciones variadas, según convenio. Ha de partirse de la idea de
que la concentración de una lente perfecta o un espejo parabólico, aunque teóricamente es infinito, en la práctica
sería el área de apertura dividida por el área de la imagen del Sol sobre el área absorbedora. A efectos de cocina
solar no suele interesar tanta concentración, antes bien, interesa repartir los rayos solares sobre la superficie
absorbedora dispuesta . Por ello, suele definirse como el cociente de ambas. La duda surge en definir el área de
colección. Asumamos una olla. Considerar el área absorbedora toda su superficie externa es conveniente si además
esta coincide con el área de intercambio de calor a efectos de las pérdidas, como más adelante en el texto se verá.
Pero no resulta del todo adecuado desde el punto de vista óptico, ya que, por ejemplo, la tapadera de una olla no
suele disponerse para colectar y absorber los rayos solares concentrados (salvo en hornos solares) para evitar que
queme. O la olla se deposita sobre un suelo, por lo que su fondo no está iluminado. Desde este punto de vista, la
superficie absorbedora debería ser la que realmente es susceptible de ser iluminada.

86
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

concentrar en un objeto situado en su interior (Ilustración 25). Si se concentra el sol en el fondo y


costado de una olla cilíndrica con diámetro , igual a su altura h, y se tiene un diámetro
de apertura , resulta la concentración solar geométrica (Ecuación (17)):
2
πDa 2 / 4 Da 2 / 4  Da  1
=CS = = =  9,8 (29)
πDu 2
Du 2
 Du  5
+ πDu h + Du 2

4 4

Caben diseños más sofisticados que hagan impactar la mayoría de los rayos paralelos del sol
sobre un objeto colocado en un cierto sitio.

Cobertor de vidrio
Unos valores típicos para una cubierta plana de vidrio doble ordinario de unos 3 mm de espesor son:
emisividad, en el espectro correspondiente a las temperaturas habituales (FIR) 58, y transmitancia
a la luz solar, a causa de la reflexión parcial en la cara anterior y posterior y a la absorción del cuerpo
. Los cristales ultra-claros de vidrio y de bajo contenido en hierro pueden llegar a tener una
transmisividad 0,9, pero son más costosos. En el infrarrojo correspondiente a las temperaturas
habituales (FIR) el vidrio bloquea dando una baja transmitancia .

58
FIR significa Far Infrared o infrarrojo lejano. Es radiación invisible para nuestros ojos que espontáneamente emite todo
cuerpo a temperaturas próximas a la ambiente o menores. Su longitud de onda es grande: > 15 .

87
10. Ángulos solares

Por el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, este tiene un movimiento aparente en el cielo de
la Tierra. Sale por el este y se pone por el oeste, recorriendo 360º/24 horas = 15º/h a lo largo de
su trayectoria en el cielo terrestre, mirando hacia el ecuador (Ilustración 17 e Ilustración 27).
Debido a la latitud geográfica del lugar, el Sol no sube hasta la vertical más que en determinadas
circunstancias. Antes bien, sube un ángulo que sería la latitud del lugar ϕ, si no fuera porque el
eje de giro de la Tierra se encuentra inclinado y fijo en su orientación 23,45º con respecto a la
perpendicular a su trayectoria plana alrededor del Sol. Por ello, en los solsticios de invierno y de
verano el sol asciende en el cénit respectivamente un mínimo y un máximo, que es la latitud +/-
ese ángulo, + en verano. En los equinoccios de invierno y de verano, el eje de la Tierra es
perpendicular a los rayos solares, por lo que su inclinación no afecta y el Sol asciende un ángulo
al mediodía que es la latitud del lugar en valor absoluto.
De acuerdo con la Ilustración 27, usando la horizontal local y el cénit que es su vertical hacia el
cielo, los ángulos útiles son:
• Declinación solar (δ): se define la declinación como el ángulo que forman la dirección de los
rayos solares y el plano del ecuador. Debido a que el eje de la Tierra permanece paralelo a sí
mismo al recorrer la parábola de su trayectoria alrededor del Sol, este ángulo varía
sinusoidalmente entre +/- 23,45º. Se define como positiva en el hemisferio norte y negativa en
el sur. d es el día del año, de 1 a 365. 365-284 = 81 59 es el día del solsticio de invierno en el
hemisferio norte.
(30)
• Ángulo horario (ω): indica el desplazamiento angular del Sol sobre el plano de la trayectoria
solar observada desde un punto fijo en la superficie terrestre. Se toma como origen del ángulo
el mediodía solar (cuando alcanza su punto más alto, es decir, el cenit) y valores crecientes en
el sentido del movimiento del Sol. Cada hora corresponde muy aproximadamente a 15°
(360°/24 horas del día medio).

(31)
• Latitud del lugar (ϕ): es la distancia angular entre la línea ecuatorial (el ecuador) y un punto
determinado del planeta, medida a lo largo del paralelo en el que se encuentra dicho punto.
Según el hemisferio en el que se sitúe el punto, puede ser latitud norte (> 0) o sur (< 0).
• Ángulo cenital del Sol (θzS): ángulo que forman los rayos del sol con respecto a la vertical en
un punto determinado (cénit). El ángulo cenital es, en función de la hora, del día del año y de
la latitud:
(32)

59
El día 81 en un año no bisiesto corresponde a una fecha de calendario que se calcula de la siguiente manera: 81-
31= 50. Al ser > 0 no está en enero. 50-28 = 22 > 0, luego no está en febrero, pero, al ser < 30, es el 22 de marzo.

89
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

• Altura solar (γS): ángulo que forman los rayos solares respecto al plano horizontal. La suma
de la altura solar y del ángulo cenital es 90º.
• Ángulo azimutal del sol (ψS): ángulo que forma la proyección de sol sobre el plano horizontal
con la dirección sur. Al mediodía solar su valor es 0º.
 cos θ zS sen φ − sen δ 
ψ= sign ( ω) arccos   (33)
 sen θ zS cos φ 
S

El área de apertura Aa se asume plana (Ilustración 19 e Ilustración 20). Tal es el caso inmediato
de cocinas parabólicas (Ilustración 29(a)) y es el área por donde entran los rayos solares. Sin
embargo, las cocinas como las de caja con espejos exteriores (Ilustración 28) o las de panel
(Ilustración 30) disponen de varias áreas de apertura planas que se pueden reducir a una única
virtual. El área de apertura total sería la suma de la proyección de sus superficies ópticamente
activas en la dirección de los rayos solares.
Según la Ilustración 27:
• Inclinación del área de apertura (β): ángulo con el plano horizontal local.
• Acimut del área de apertura (α): ángulo que forma la perpendicular a ella hacia el Sol con el
sur en el plano horizontal.

n Cénit
Aa
θ
s
θ
zs b
A
a
γ
s
ψ
Ecuador s
α Este

Ilustración 27. Ángulos solares y de un área de colección Aa en el hemisferio norte. Su vector unidad
perpendicular a ella en la dirección del sol es Aa. En verde lo relativo al área de apertura. En color rojo se muestra
la horizontal local.

1. La incidencia de los rayos solares al área de colección es θS y es nula si la alineación con el Sol
es perfecta. El vector normal al área de apertura coincide con la dirección del Sol. Por
trigonometría resulta en la expresión:

cos θ S = sen d ( sen φ cos b − cos φ sen b cos α ) +


> 0 (34)
+ cos d cos φ cos b cos ω + sen b ( sen φ cos α cos ω + sen α sen ω )  
Si < 0 incide por detrás ⇒ Gb =
0

90
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Seguidores solares
Se consigue que la incidencia sea nula o menor con seguidores solares automáticos o bien a
mano. Los seguidores pueden ser de un único eje o de dos ejes.
Los de un único eje suelen simplemente seguir al Sol en su trayectoria diaria desde el orto al
ocaso, este-oeste, anulando la incidencia parcialmente solo en la dirección del giro. Para lograr
una velocidad de giro uniforme para el seguimiento de 15º/h, el eje de giro se hace paralelo al de
giro de la Tierra (eje polar 60), , con lo que se puede optar por un mecanismo de reloj
mecánico o un motor eléctrico simple como en la cocina Scheffler. Pero queda el remanente de la
declinación de variación anual en elevación. Esta se puede minimizar eligiendo posiciones
discretas estacionales realizadas a mano.
Los seguidores automáticos de dos ejes suelen elegir movimiento acimutal y de elevación. Para
dar los valores correctos en cada momento se usan las siguientes técnicas electrónicas:
• Coordenadas astronómicas. Un microprocesador calcula la posición del Sol en el cielo en
base a la hora y a las coordenadas del lugar y orientación del aparato. Hace falta que
conozca una posición de referencia fija para acertar.
• Sensor solar. Un sensor da señal de error en el apuntamiento al Sol, la cual se usa para
mover motores de posicionamiento. Puede perderse por la noche o al paso de nubes.
• Híbrido. Se usan coordenadas astronómicas aproximadas y se afina con un sensor solar.
Puede ser la más robusta y fiable.
Según aumenta la concentración y la distancia focal, la precisión del seguimiento ha de ser más
exigente.

60
Se denomina eje polar porque es paralelo a la recta definida por ambos polos de la Tierra. En el hemisferio norte apunta a la
estrella polar. Es la estrella que permanece inmóvil al paso del tiempo durante la noche, por lo tanto, en dirección al eje.

91
11. Clases de cocinas solares

Existen muchos tipos y variantes de cocinas solares como los mostrados en este enlace. Diversas
organizaciones promueven su diseño, prueba, comercialización, implementación y uso. Una
introducción puede verse en (Nandwani, 2012) o en (Panwar, Kaushik, & Kothari, 2012) y en
(Solar Cookers International, 2004).

Consideraciones previas para cocinas solares térmicas


Como más adelante se puede apreciar, para conseguir la temperatura de cocción es necesario
absorber la mayor parte posible de radiación solar y convertirla en energía térmica. Por ello se
procura que la superficie que la absorbe sea lo más negra posible, significando que no refleja en
todo el espectro solar. Se lograría así la máxima absorción, coeficiente de absorción o absortancia
α alta. Sin embargo, una superficie negra emite también el máximo al calentarse por encima de la
temperatura circundante perdiendo calor, emitancia ε alta. Sin embargo, el efecto neto de
ennegrecer es positivo. Para multiplicar el efecto del Sol se disponen espejos que concentren la
radiación sobre la superficie absorbente S > 1 (Ecuación (56)). Ello caracteriza a las cocinas de
concentración.
En cuanto el absorbedor adquiere temperatura, pierde calor espontáneamente. Ya se ha visto que
se puede reducir con un cobertor transparente que retenga calor y deje entrar el sol por el área de
apertura. De ahí el nombre de cocinas de acumulación a las que incorporan este efecto
combinado, llamado efecto invernadero.
Para reducir las pérdidas por radiación y maximizar la absorción de la radiación incidente a una
superficie, existen recubrimientos selectivos usados en el absorbedor de captadores solares
térmicos. Proporcionan al absorbedor una alta absorbancia al espectro solar ( > 0,9) a la vez que
una baja emisividad en el IR lejano (FIR) (incluso < 0,1), que es donde se efectúa la emisión a
temperaturas operativas y donde el contenido energético del espectro solar incidente es
despreciable. Son costosos y delicados, por lo que no son compatibles con la operación como
utensilio de cocina, salvo que se proteja con un recubrimiento duradero.
Existe otra pérdida de calor por convección a menudo olvidada: la pérdida por evaporación.
Ocurre especialmente en alimentos con agua. Por ello conviene tapar las ollas para retener el
vapor y la tapa conviene que sea aislante del calor para dificultar la condensación en su
superficie. Conviene también cubrir los líquidos y los alimentos con aceites o grasas o con una
lámina de material aislante apropiado. Forman una película flotante que restringe la evaporación.
Este truco es conocido por nuestros antepasados, cuando el coste de la energía para cocinar era
importante.

Estrategias
Resumiendo, existen tres estrategias principales que definen las cocinas solares térmicas de las
llamadas directas por calentar directamente el utensilio que contiene el alimento. Las cocinas de
acumulación de calor y las cocinas intermedias se pueden clasificar como lentas o de baja
temperatura. Las cocinas de gran concentración solar se pueden denominar rápidas, pues

93
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

pueden cocinar en tiempos sustancialmente menores y, similarmente a la cocina tradicional,


necesitan atención.

I. Cocinas directas
Cocinas de acumulación de calor
Se caracterizan por el empleo de un gran aislamiento y el efecto invernadero. El cobertor
está formado en su parte transparente (cubierta de cristal) por hasta tres capas de vidrio plano con
un espacio de aire intermedio, vidrio preferiblemente de alta transparencia (de bajo contenido en
hierro, es decir, sin el característico tono verdoso). En la parte opaca está cerrado por paredes
entre las cuales se coloca un buen aislante térmico compatible con las temperaturas alcanzadas y
con la cocción, como la fibra de vidrio recubierta de una capa estanca (Hernández-Luna &
Huelsz, 2008). Puede ser sustituido por papeles arrugados, paja, hojarasca, cáscara de arroz o
material textil. Retener aire y dificultar su movimiento (convección) es lo que interesa. Espesor
entre 5 y 10 cm (Ilustración 28).
Los materiales empleados son muy variados, desde cajas de cartón (Casado-González, 2013) y de
madera, hasta ladrillos y argamasa, e incluso hormigón armado. Se pueden construir en un hoyo
en la tierra.
Las prestaciones alcanzadas de esta guisa no suelen ser suficientes, por lo que bastante a menudo
usan espejos exteriores para aumentarlas (boost mirrors en inglés). Ello les sitúa cerca de las
Cocinas intermedias.
Desafortunadamente, aunque la ventana del cobertor es abatible a modo de tapa, dificulta la
inspección y las operaciones de cocina, como agregar ingredientes o remover. Las hay que
disponen de una apertura en el lado, en lugar de tapa removible, e incluso una bandeja deslizante.
Así es la cocina u horno de caja (box cooker o sun oven), pues realmente se trata de un horno
solar 61. Las paredes interiores suelen ser reflectantes y la/s olla/s y el suelo pintados negro mate a
modo de absorbedor. Su orientación al Sol no suele ser crítica ni tiene que ser frecuente,
hablándose de que basta con realizarla cada hora o incluso cada 2 horas sin que haya riesgo de
que el alimento se queme o se pegue. En algunos modelos sin espejos exteriores se pueden dejar
desatendidas por varias horas o incluso todo un día. Facilita la realización de otras ocupaciones
mientras se cocina sin atención e incluso se puede dejar por la mañana y recoger la comida ya
hecha y caliente a la vuelta del trabajo. Se construyen para alojar hasta cuatro ollas pequeñas,
preferiblemente con tapa bien ajustada. Suele ser de dimensiones aproximadamente cúbicas,
desde unos 30 cm de lado hasta unos 80 cm.
Para latitudes medias, la cubierta transparente puede hacerse inclinada, típicamente, con un ángulo
que sea la latitud del lugar, o si se quiere potenciar la captación en invierno puede sumarse algo
menos que la declinación máxima y así maximizar la captación solar en esa difícil temporada. Si se
dispone de tapa orientable con espejo, esta inclinación ya no tiene tanta utilidad, pero hay que
orientar el espejo a lo largo del día. Una tapa inclinada puede aumentar el área para las pérdidas,
por lo que la utilidad de su inclinación es dudosa, especialmente porque complica la construcción.

61
Un horno es un utensilio de cocción constituido por una superficie cerrada que retiene el calor para que las
paredes se calienten y radien hacia el alimento. Adicionalmente existe transferencia de calor por convección.

94
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Las hay construidas de cartón, de madera, de plástico (por ejemplo, la interesante Kyoto Box), de
metal e incluso sobre una estructura de hormigón para dejarse permanentemente al exterior. En
tal caso, su estanqueidad es un aspecto crítico para evitar que se moje el material aislante con la
lluvia.
Cabe destacar que la caja de este tipo de cocinas suele ser muy buena aislante del calor, por lo
que puede actuar también como retenedora de la temperatura del alimento cocido durante unas
horas, similarmente a lo mostrado en la Ilustración 14. La mayor pérdida de calor ocurre por la
tapa acristalada, por lo que una mejora puede obtenerse cerrando sobre ella el/los espejo/s
exterior/es para retener el calor tras la exposición al sol. Al ser reflectantes reducen las pérdidas
por radiación y, si se construyen sobre una base aislante térmica, reducirán la conducción de
calor. Impermeabilizar el aislante térmico es importante para evitar que se moje con las
condensaciones, lo que aumentaría su conductividad térmica. Mantenerlo seco además evita la
proliferación de hongos y bacterias. Un ejemplo de horno solar comercial es el de Sport SOS
original del Dr. Paul Funk (Solar Ovens).
En (Chaudhuri, 1999) se ha determinado que un buen horno solar puede necesitar no más de 100
W de resistencia eléctrica para suplir al Sol. Esta opción de cocina híbrida supone un ahorro
energético importante con respecto a las cocinas eléctricas convencionales, pues posibilita
combinar energía solar térmica y fotovoltaica, especialmente si esta incluye almacenamiento en
baterías, para así posibilitar la cocción en días nubosos y por la noche.
Para hornos solares y cocinas de tipo panel, una idea de tiempos de cocción es la siguiente:
• 1 a 2 horas: sopas, huevos, arroz, frutas, verduras y pescados.
• 3 a 4 horas: pan, patatas, carnes, legumbres frescas o previamente rehidratadas y guisos.
• 4 a 8 horas: Legumbres no rehidratadas y asados grandes.
Una idea básica es no usar exceso de agua en la receta, pues lentifica el calentamiento, pero sí
suficiente agua para facilitar el transporte de calor al alimento. Cocer vegetales con exceso de
agua para luego tirarla no solo supone un derroche energético y de agua, sino un lavado de
nutrientes valiosos.
Los hornos solares pueden concebirse como una cavidad donde el alimento y su contenedor o
utensilio son calentados por el aire caliente provocado por el efecto invernadero. También se
aporta calor por la radiación que recibe el alimento y el utensilio, si este es negro.

Cocinas de gran concentración


Llamadas también simplemente cocinas de concentración. Dispone de espejos o lentes para
conseguir una intensidad importante directamente al utensilio, generalmente una única olla
(Ilustración 29). No suelen disponer de cobertor, lo cual facilita cocinar. Hay excepciones a ello,
como en la denominada HotPot (Ilustración 30 (a)), cuya concentración solar es mediana.
El resultado de la alta concentración es una cocina de gran potencia (de unos 200 a 500 W/m2 de
área de apertura, a mediodía despejado y calentando hasta 90º), por lo que el alimento coge
temperatura más rápidamente que en un horno solar, pareciéndose en ello a una cocina
convencional (Abou-Ziyan, 1998). Se puede hacer hervir la carga nominal de unos 3 kg/m2 en
unos 30-40 minutos.

95
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Tc,sup = 62

72
81 Tc,inf 103 99

74 100 Taire96 73
17 41
88 80 83
73 74
Tb

79 78
23

(a) (b)
Ilustración 28.
(a) Ejemplo de cocina de caja comercial con espejos exteriores abatibles e interiores de segmento de parábola
(parábola compuesta en óptica anidólica). El espejo lateral sirve de generador de sombra para controlar la duración
de la cocción. Fuente: Xuaxo. Original modelo SunOK Suncook.
(b) Esquema de cocina solar de caja especialmente adecuada para latitudes bajas (cerca del ecuador) al estar
orientada verticalmente. Si la tapa lateral es un espejo, es adaptable a latitudes medias orientando dicho espejo. Este
modelo no dispone de paredes absorbedoras, contribuyendo la superficie exterior de la olla e incluso el propio
alimento al área absorbedora. Se pierde capacidad calorífica al no estar el fondo de la olla en contacto con una
placa inferior absorbedora. Temperaturas en ºC, Ta = 12 ºC. Fuente:
http://solarcooking.wikia.com/wiki/Category:Solar_box_cooker_designs.

Existen cuatro variantes básicas para las que usan espejos:


• Las de parábola profunda, como la de la Ilustración 30 (a). Queda la olla dentro del cuenco
del reflector. No suelen seguir la forma de una parábola exactamente. Antes bien, reparten la
luz que reflejan en el fondo y los lados de la olla. Minimizan el peligro de quemaduras en
los ojos al quedar la zona de radiación solar concentrada dentro del reflector. También
resulta imposible que originen un incendio. Se les suele llamar de plato reflector.
• Las de parábola somera, en las que la olla está alejada de un paraboloide más plano. En
estas últimas el calentamiento es mayoritariamente por el fondo de la olla (Ilustración 5 (b)).
• Las de espejo cónico sustituye la parábola profunda por un cono reflectante, más
fácilmente construible con chapa flexible (Sharaf, 2002) o incluso cartón. En este caso, el
calentamiento es por los lados y su longitud ha de ser igual a la del cono, pues no
concentra como la parábola, salvo que se agregue una óptica secundaria. Un cono
profundo permite concentrar cerca de su ápice, y su construcción puede ser sencilla. Por
ejemplo, la cocina Booix, si bien con calentamientos lentos y muy limitados.
• De canal parabólico. La parábola es recta y se asemejan a los captadores cilindro-
parabólicos. Un ejemplo comercial en estos enlaces. La olla se convierte en un cilindro
alargado, dificultando la cocción. Algunos modelos comerciales hacen uso de la tecnología

96
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

de captadores solares de tubos de vacío para el utensilio de cocción, logrando un gran


aislamiento térmico y por ello altas temperaturas.
El material de los espejos es muy variado.
• La versión menos costosa consiste en aprovechar láminas reflectantes de desecho, como el
papel de envolver regalos, las bolsas de aperitivos o el papel de aluminio de cocina (tipo
Mylar® o similar) y pegarlas a una superficie dura. Al reflejar la radiación solar no se
calientan.
• Un siguiente nivel consiste en usar láminas de aluminio especular, poseedor de una alta
reflectancia y resistencia duradera (Ilustración 29 (a)). Similares son las láminas de acero
inoxidable pulido a espejo. Pueden curvarse con facilidad sobre un bastidor.
Lamentablemente, no es fácil de conseguir en la industria.
• Más fácil de conseguir es la película reflectante autoadhesiva en forma de tiras o en forma
de plancha, muy usado en papelería y bricolaje (Ilustración 30 (c)). También se fabrica
papel aluminizado, el cual resulta bastante económico, siendo usado para envolver regalos
y para decorar.
• Pintar con pintura de aluminio (por ejemplo, purpurina) solo proporciona resultados
mediocres o incluso malos.
• El papel de aluminio de cocina resulta asimismo mediocre.
• Finalmente, la forma curva de un paraboloide puede ser aproximada con facetas planas,
recortadas en espejo de vidrio común y necesariamente de tamaño menor que el área que
constituye el blanco, generalmente la olla. Forman mosaicos (Ilustración 29 (b)). Las
facetas se suelen sujetar o pegar a un paraboloide de revolución o superficie esférica
construida en cartón, madera, metal o incluso fibrocemento. El material reflectante en este
caso es la plata de los espejos comunes, el cual es necesario proteger de la corrosión
ambiente (en el enlace pueden ver un ejemplo).
Las láminas finas se pueden pegar con pasta de patata o de arroz. Es mejor si se dispone de
adhesivos más duraderos.
Al subir la temperatura las pérdidas de calor crecen bastante por la ausencia de efecto invernadero
del cobertor. Aun así, el resultado de las cocinas de concentración es una temperatura superior a
las de las cocinas de acumulación de calor (gran aislamiento y efecto invernadero), lo que permite
freír y asar por intermedio de un utensilio negro. Se han reportado temperaturas con el utensilio
vacío de hasta unos 350 ºC para las de tamaño familiar. Los elementos concentradores suelen ser
grandes (1 m-2 m) aunque se han construido de hasta 6 m, por lo que suelen ser sensibles al
viento y se ensucian con facilidad. Una limpieza demasiado frecuente tiende a arañar la superficie
reflectante si no se realiza con cuidado y usando vía húmeda. Las cocinas plegables permiten
minimizar la deposición de polvo, al poderse guardar en el interior, como la cocina tipo Butterfly.
La alineación con el Sol de la óptica concentradora suele ser crítica y si es manual ha de ser
frecuente, cada 10 a 15 minutos, lo cual es compatible con una cocción rápida y cabe la
posibilidad de que el alimento se pegue o incluso se queme. Un ejemplo lo constituye la cocina
de plato parabólico, pues usa generalmente una aproximación al paraboloide de revolución
(Ilustración 29 (a)).

97
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Suele ser necesario girar la cocina sobre su base y corregir su inclinación (elevación) con tornillos
ajustables. Por ello, una buena base es esencial. Suelen agregarse pesos a la base en días
ventosos.
Trabajar con la cocina de plato parabólico clásica conlleva someterse a un cierto
deslumbramiento, salvo que la parábola sea giratoria, con lo que se puede trabajar con la olla en
sombra hacia abajo. La cocina usada por la organización sun fire cooking es de un plato
parabólico compuesto de dos partes abatibles como las alas de una mariposa (Butterfly solar
cooker), lo cual facilita su almacenamiento y transporte. Al pesar 50 kg no la arrastra el viento, ni
es fácilmente sustraíble. La superficie reflectante es de cinta adhesiva, la cual puede ser sustituida
tras perder su reflectancia. Ha constituido un éxito en Somalia, al calentar a la misma velocidad
que las cocinas de carbón al uso. Una elaboración en el sentido de evitar el deslumbramiento y
ser desmontable o almacenable en el exterior es la cocina SolSource Solar Grill.
La cocina Scheffler (Ilustración 29 (b)) es una solución que trata de evitar el continuo seguimiento
del sol a mano. Se trata realmente de un helióstato y es preconizada por Solar Brücke. Dispone de
un montaje sobre eje polar (paralelo al eje de giro de la Tierra, por lo que es la latitud del lugar)
para compensar el giro de la Tierra por medio de un mecanismo de relojería mecánico de péndulo
con contrapesos, siguiendo al Sol en dirección este-oeste. Sobre este eje es necesario inclinar la
parábola la declinación estacional δ (Ecuación (30)). El reflector se construye con varillas
flexibles a las que se atan rectángulos de espejo de vidrio. Esta flexibilidad permite cambiar la
curvatura y la orientación. Dispone de un espejo secundario bajo la placa absorbedora en contacto
con el fondo de la olla, que es estacionaria y por ello puede situarse bajo un techo permanente. De
hecho, puede estar en el interior de una vivienda. Se han construido de 8 m2 y de 10 m2 de apertura
sobre una estructura de perfiles de acero soldados por artesanos locales, entregando hasta unos
4 kW de potencia a bajas temperaturas. Pueden existir aún mayores y en variantes orientadas a
producir calor industrial.
La complejidad de la cocina Scheffler y su tamaño la hace más adecuada para comunidades.
Conjuntos de 106 de estos reflectores han logrado la cocina solar mayor del mundo, con una
capacidad de 18 000 comensales, en India en Abu Road (Rajastán), por los Brahma Kumaris. La
inversión realizada fue de 5,5 € por comensal gracias al trabajo local. Estas cocinas tan grandes
ya son indirectas.
Existen cocinas de concentración que hacen uso de lentes Fresnel, generalmente cuadradas y
construidas en material polimérico transparente fundido (Sonune & Philip, 2003). Su
aprovisionamiento no es sencillo. Su transmisividad es relativamente baja, pues el plástico
transmite menos que el vidrio. Tienen tendencia a volverse quebradizas con el uso y perder
transparencia. A su favor cuenta que, al ser la lente plana, es ligera y se almacena fácilmente y,
además, al estar situada sobre el utensilio de cocción, no se ensucia tanto como los espejos y
provoca menos deslumbramiento al usuario. Sin embargo, pueden originar incendios con cierta
facilidad y quemaduras al interceptar los rayos concentrados.
También se han construido ópticas reflectoras de tipo Fresnel sin grandes ventajas con respecto al
paraboloide.

Cocinas intermedias y de panel


Combinan aislamiento térmico (retención o acumulación de calor) y concentración solar
moderada para conseguir ciertas ventajas particulares. La Ilustración 30 muestra unos ejemplos.

98
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Existe toda una variedad de cocinas, llamadas cocinas de panel, que pueden ser construidas con
materiales planos a la mano (cartón corrugado, papel de aluminio, cordel, etc.) o incluso de desecho.
A cambio, su duración es limitada y ha de cuidarse especialmente la higiene. Su gran ligereza suele
exigir fijarlas al suelo con vientos y piedras (Ilustración 30 (b)). La mayoría de ellas son plegables,
facilitando su almacenamiento y por ello su duración. Es más, ciertos modelos pueden transportarse
como si de un libro se tratara, por ejemplo, la Cookit y en menor medida la HotPot.
Una variante sofisticada y de prestaciones superiores es la cocina Lightoven.

(a) (b)
Ilustración 29.
(a) Cocina parabólica tipo SK14 con reflector profundo pseudoparaboloidal de revolución aproximado por facetas
radiales flexibles. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/File:ALSOL.jpg.
(b) Cocina de reflector paraboloidal somero tipo Scheffler flexible construido por facetas de vidrio, situada en la
Fundación Tierra en Terrassa (Barcelona). Foto: Romain Boussaud. Más información en el mNACTEC - Museu
de la Ciència i la Tècnica de Catalunya.

(a) (b) (c)


Ilustración 30.
(a) Cocina con reflectores de panel y tapa, moldeados en vidrio, a modo de cobertor provocando efecto
invernadero, ya que encierran la olla. Capacidad 5 litros. Fuente: Paul Arveson.
(b) Cocina de panel tipo Cookit construida con cartón corrugado y lámina de aluminio, con olla protegida por bolsa
de plástico inflada resistente al calor a modo de cobertor. Fuente: Tom Sponheim procedente de CooKitIridimi
Refugee Camp. Solar Cookers International, solarcookers.org.
(c) Cocina Cookit construida en la Universidad Carlos III de Madrid con lámina de plástico en lugar de cartón, lámina
reflectante autoadhesiva y cobertor constituido por dos ventanas de lavadora de desecho que elevan la olla. Muestra la
conexión de un termopar. Puede observarse condensación de agua en la tapa. Fuente (García Prevot, 2010).

99
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Recubrir la olla con una envuelta transparente resulta esencial, lográndose aumentos en la
temperatura de 20 a 40 ºC. Una segunda cubierta puede aumentarla aún más hasta unos 20 ºC.
Se observa que los usuarios perciben que la cocina Cookit resulta favorable para latitudes bajas,
típicamente inferiores a unos 40º. Para latitudes mayores se han desarrollado variantes, como la
DIN-A-saur (Müller, 2016) a cargo de Bernhard S. Müller. Se construye basándose en láminas del
formato DIN-A, muy ampliamente usado en papelería, los cuales son uno mitad del otro y con
proporción de lados 1,414:1. El DINA-A0 es de 1 m2. La pinza permite inclinar el panel trasero para
enviar los rayos solares más horizontales al receptor, mientras que la solapa delantera es especialmente
útil en las horas centrales del día. Doblándolo en tres partes resulta muy compacto para guardar.

Clip o traba
3/8 3/8 3/8

1/
3

1/
3

Clip o traba
1/
3

(a) (b)

Ilustración 31.
(a) Plancha con proporciones del formato DIN-A para la construcción de la cocina de panel DIN-A-saur para
adaptarla al tamaño deseado. Las líneas de trazo son dobleces y las continuas son cortes. Un lado se divide en tres
partes y el otro en ocho. Formatos: DIN-A 0: 1.188 × 840 mm, DIN-A 1: 840 × 594 mm y DIN-A 2: 594 × 420 mm.
(b) Vista de la cocina. Los clips pueden ser trabas de la ropa o pinzas. Permiten ajustar la inclinación de los
reflectores verticales. La inclinación de la solapa anterior se establece con una cuña.

Otra variante de cocina que combina una concentración moderada y un gran aislamiento la
constituyen aquellas que aprovechan los tubos de vidrio de pared doble con el vacío entremedias.
Este tipo de tubo se emplea en captadores solares de tubos de vacío. Un ejemplo es la GoSun.
Requieren un tubo especialmente corto y de diámetro lo mayor posible. Desgraciadamente, el
alimento no es visible mientras se cuece.
Estos tubos de vacío son de tipo Sydney. Se usan en colectores solares industriales y domésticos
y son fabricados en masa especialmente en China. Constan de dos tubos rectos de vidrio de
borosilicato concéntricos unidos por un extremo y con el otro extremo cerrado. Entre ambos se
hace un alto vacío para evitar la convección y la conducción gaseosas. El tubo interior se recubre
externamente con una película absorbente selectiva. El resultado es una gran ganancia de calor

100
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

solar con unas mínimas pérdidas de calor, asemejándose a un vaso Dewar o termo. Su mera
exposición al sol origina un calentamiento importante. Este se potencia con un espejo
concentrador de tipo canal. Ejemplos: SM70 Oven, GoSun Stove y Himin Solar Oven.
El alimento ha de repartirse a lo largo del tubo por medio de una bandeja con forma de espadín.
Su peso puede romper el tubo interior, por lo que el manejo del alimento ha de ser cuidadoso. El
alto aislamiento permite un elevado efecto de retención de calor.

Otras clasificaciones
Las cocinas solares térmicas pueden clasificarse también por el método de construcción. Las hay
que se manufacturan localmente con materiales locales e incluso autóctonos. Las versiones más
básicas usan técnicas de construcción manuales. No hace falta maquinaria alguna, aunque sí
herramientas. Se emplea madera, algo de metal como alambre y clavos. Y si se usan espejos, puede
recurrirse a los usados domésticamente. Los hornos solares necesitan, además de cartón o madera,
dos trozos de vidrio de ventana que suele ser verdoso, indicativo de alto contenido en hierro. En
caso de no encontrase, puede usarse una lámina de plástico transparente con menor eficacia.
El propósito de la cocina las distingue también. Así, hay cocinas de entretenimiento y cocinas de
primera necesidad, generalmente más económicas pero efectivas. Finalmente hay cocinas
transportables e incluso portátiles. Las cocinas fotovoltaicas son una novedad aún en desarrollo.
Un ejemplo de cocina de panel construible localmente haciendo uso de hormigón armado formando
láminas delgadas es la diseñada por el profesor Celestino Rodrigues Ruivo, de la Universidade do
Algarve (Portugal). Requiere un molde de chapa. El armazón, recubierto de placas de espejo
corriente o de láminas metálicas de alta reflectividad, puede girar sobre una base estática para seguir
al sol a través de una pieza intermedia. Además, puede variar su ángulo de elevación para funcionar
óptimamente tanto en verano como en invierno en varias latitudes. Está diseñada para permanecer a
la intemperie. Al ser de tipo embudo es de cocción lenta, aunque su gran apertura la hace algo rápida.
Resulta inmune al viento y carece, como otras cocinas solares, de riesgo de incendio. La Ilustración
32 muestra dos de ellas situadas a escasos metros de una cocina convencional en el sur de Portugal.
Si se dota la base de ruedas, es posible reubicarla. Con la adición de un forro y cojines puede servir
de sillón de jardín. Es pues también una cocina apropiada para el primer mundo.

Ilustración 32. Ejemplo de cocina solar de bajo coste y larga vida operativa construida localmente usando cemento,
arena, hierro y espejos comunes. Además, necesita un recipiente oscuro con tapa y un invernadero de retención de calor.
En este caso, está constituido por dos ventanas de lavadora, de desecho. Potencia característica de calentamiento: 100 W.
Diseño original del Prof. Celestino Rodrigues Ruivo de la Universidade de Algarve, con permiso.

101
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Lugar de uso
La cocina solar fundamentalmente se realiza al exterior. Si bien esta práctica es compatible con
las costumbres de muchas comunidades y familias, especialmente en la estación seca. No solo se
ha de soportar el sol, sino el viento, que además puede arruinar la comida por el polvo levantado.
Se corre el riesgo de ataque por animales o el expolio por parte de humanos. La recogida al final
del día es casi obligada.

II. Cocinas indirectas


Las cocinas hasta ahora descritas son las denominadas directas, pues se calienta directamente el
utensilio que contiene el alimento e incluso el alimento directamente. Una alternativa es usar un
fluido caloportador intermedio bombeado en un circuito cerrado que lleve continuamente el calor
desde el captador al almacenamiento o consumo, constituyendo las cocinas indirectas
(Ilustración 33) (Prasanna & Umanand, 2011) (Schwarzer & Vieira da Silva, 2008). Disponen de
cuatro elementos básicos:
• Un sistema de captación, generalmente basado en alta concentración y alto aislamiento
térmico, con objeto de lograr la mayor temperatura posible en el fluido caloportador y una
alta eficacia de acumulación de calor.
• Un medio de transporte del calor, conteniendo un fluido que es impulsando con bombas, o
por efecto termosifón. Se trata de un fluido apropiado al transporte de calor: el denominado
aceite térmico, agua presurizada o vapor de agua.
• Un almacenamiento de calor, generalmente un tanque aislado térmicamente y dotado de
medios para lograr una estratificación térmica. Este permite diferir el consumo con respecto
a la captación solar.
• Un dispositivo de producción de calor, mediante el cual el fluido caloportador transfiere
calor a la olla que contiene el alimento.
De esa manera se pueden aprovechar captadores o colectores solares comerciales planos (Haraksingh,
Doom, & Headley, 1996) (Hussein, El-Ghetany, & Nada, 2008), de vacío (Balzar, Stumpf, Eckhoff,
Ackermann, & Grupp, 1996) (Kumar, Adhikari, Garg, & Kumar, 2001) o de concentración, bien
cilindroparabólicos o bien paraboloideos (paraboloide de revolución o plato parabólico) (Abou-
Ziyan, 1998). Incluso se han llegado a usar caloductos62 (heat pipes en inglés) (Esen, 2004).
El resultado suele ser bastante más costoso que con las cocinas directas, pero se gana en poder
cocinar bajo techo y poder aumentar su tamaño para servir a una comunidad. Para evitar
sobrecalentar el fluido caloportador es necesario un control. Al final, la cocina indirecta da lugar
a una instalación parecida a las de producción de calor solar para calefacción o para preparar agua
caliente sanitaria.
Las de mayor tamaño producen vapor de agua que, al condensarse en las cocinas, libera el calor
de cambio de fase. En tamaños intermedios se suele extrapolar la tecnología de las de tamaño
familiar y se usa aceite como fluido caloportador.

62
Los caloductos están constituidos por un tubo hermético en el que se dispone un líquido. Este se evapora en un
extremo y se condensa en el otro, transportando el calor eficazmente incluso mejor que por conducción pura.

102
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

En el caso de las cocinas indirectas con almacenamiento, se han consignado eficiencias globales
en torno al 10 %. Ello significa que la energía comunicada al alimento es el producto de la
eficiencia por la energía solar recibida en el área de apertura del captador.
Un caso particular de cocina indirecta portátil es la HiminPV, comercializada en China. Está
basada en un captador corto de tubo de vacío con reflector de canal parabólico para concentrar
hecho de lámina metálica. El calor es transportado desde el tubo receptor de superficie selectiva
por medio de un caloducto hasta la parte superior donde radica el utensilio de cocina. Logra
temperaturas de 300-400 ºC.
Los tubos para el fluido caloportador pueden dificultar el seguimiento del sol del captador.

Cocina

Tanque de
Captador solar almacenamiento
de fluido
térmico

Bomba Bomba

Ilustración 33. Esquema de una cocina solar indirecta con almacenamiento. Usa dos circuitos de fluido
caloportador para permitir el almacenamiento y “desalmacenamiento” simultáneos o en diferido.

III. Cocinas de almacenamiento de calor


Las cocinas solares indirectas suelen ser de almacenamiento (Ilustración 33). Sin embargo, las
hay directas que se proveen de almacenamiento de calor buscando un coste abordable.
Se disponen masas de materiales acumuladores, distintos del alimento, que se calientan durante la
exposición al sol y este calor se libera posteriormente. Esta liberación puede ser simultánea a la
exposición al sol o posterior. La liberación de calor durante esta exposición tiene la ventaja de
evitar el enfriamiento de la comida ante el paso de una nube. Si se guarda mucho tiempo el calor,
es necesario evitar las pérdidas con un aislamiento térmico cuidado (Ilustración 14). Se puede
encontrar información en (Buddhi, Sharma, & Sharma, 2003), (Hussein, El-Ghetany, & Nada,
2008), (Foong, Nydal, & Løvseth, 2011), (Mawire, McPherson, van den Heetkamp, & Mlatho,
2009) y (Lecuona, Nogueira, Ventas, Rodríguez-Hidalgo, & Legrand, 2013), entre otros.
El propio alimento, especialmente si está sumergido en agua, posee una inercia térmica [J/K]
importante, por lo que, rodeándolo con mantas, paja, papel arrugado u otros materiales aislantes
del calor, se logra que se mantenga caliente varias horas incluso produciéndose cocción con calor
retenido (Ilustración 14). No se consideran propiamente cocinas de almacenamiento. Sin
embargo, puede requerirse cocinar cuando no hay sol (la cena o el desayuno, por ejemplo). En
este caso se necesita un material adicional al alimento para almacenar el calor. Ese material
adicional aumenta , por lo que por la mañana tardan más en calentar.
El agua sería un material extraordinariamente bueno para almacenar calor al ser barata, no tóxica,
no dañina para el medio ambiente y fácilmente accesible. Sin embargo, adolece de una fácil
evaporación a temperaturas inferiores pero cercanas a 100 ºC, por lo que se pierde y se enfría con

103
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

facilidad al absorber calor el proceso de evaporación, calor que procede del agua remanente.
Además, a unos 100 ºC hierve. Para evitarlo se puede cerrar el recipiente que la contiene, pero
entonces en su interior crece la presión rápidamente al subir la temperatura, engendrándose un
peligro de explosión y quemadura. Esto trae problemas de seguridad difíciles de abordar y menos
en un entorno rural, o incluso en el doméstico urbano. Es más, el agua termina ensuciándose,
contribuyendo a la corrosión de los materiales.
Se ha usado como acumulador de calor sensible la arena común, aceites usados de coche o
incluso aceites especiales resistentes a la alta temperatura. Pero además de ser tóxicos, resultan
costosos y se degradan. Se han usado también grandes piezas de metal (fundición, aluminio), pero
resultan pesadas y caras. Mejor opción resulta los materiales de cambio de fase o PCM (Sharma,
Tyagi, Chen, & Buddhi, 2009). Por ejemplo (Tabla 5, página 142), ciertos azúcares comestibles,
como el eritritol o el D-manitol, funden a temperaturas de 120 y 165 ºC aproximadamente
absorbiendo entre 200 y 350 kJ/kg en este proceso (Kumaresan, Velraj, & Iniyan, 2011). Al
solidificar desprenden una cantidad de calor sensiblemente igual sin apenas cambiar su
temperatura, por lo que pueden hacer hervir el agua que se agregue a una olla en contacto con
ellos fundidos. Actualmente se investiga su uso (Lecuona, Nogueira, Ventas, Rodríguez-Hidalgo,
& Legrand, 2013) (Lecuona, Nogueira, Vereda, & Ventas, 2013). Véase el Apartado 0 para una
ampliación de este tema.

Características principales de las cocinas solares


En lo que sigue se dedica un interés mayoritario a las cocinas directas, generalmente de uso
individual o familiar. Para comunidades suelen usarse el número necesario de ellas.
Las cocinas indirectas tienen una operativa similar a la de las instalaciones de energía solar
térmica. Como la temperatura del fluido caloportador superará los 100 ºC, sea aceite térmico o
vapor, es necesaria la intervención de un profesional certificado para el diseño, construcción y
hasta su operación, por los riesgos inherentes a altas temperaturas, altas presiones y la gran
cantidad de fluido involucrado. Los captadores solares suelen ser de tal porte que puede resultar
necesario el cálculo de pesos y cargas del viento al objeto de certificar la resistencia estructural.
La gran concentración solar producida añade el riesgo de quemaduras y deslumbramientos, a
personas y animales, e incluso daños a los bienes y servicios.
Una característica de la energía solar, compartida con otras energías renovables, es que el coste
principal es la amortización y el mantenimiento. La vida operativa suele prolongarse hasta más de
veinte años. Por ello, el comportamiento a la intemperie durante largos tiempos es relevante.

Seguridad de uso
Es de destacar que ha de formarse a los usuarios en el peligro de la radiación solar concentrada,
especialmente para los ojos. El uso de gafas solares es altamente recomendable. La permanencia
bajo el sol supone el peligro, no solo de deslumbramiento y daño ocular, sino de quemaduras en la
piel. Por ello, el uso de protección solar es recomendable. La instalación de un cartel de advertencia
de peligro en la propia cocina por radiación solar concentrada y alta temperatura es recomendable e
incluso debería ser obligatorio. En cocinas de gran tamaño, el paso a la zona debe ser impedido.
La falta de costumbre de estar al sol y a altas temperaturas podría derivar en lipotimia o similar e
incluso deshidratación o insolación, lo cual ha de tenerse en cuenta por seguridad y prevención de
accidentes.

104
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

El daño por vertido involuntario de líquidos calientes puede ser minimizado con el uso de calzado
protector, así como pantalones adecuados y guantes. En cada país existen normas para la
manipulación de alimentos diferentes que han de respetarse.

Temperaturas alcanzadas
Hornos de caja
En el interior de los hornos de caja vacíos bien construidos se puede llegar hasta los 180 ºC,
siendo habitual de 120 ºC a 140 ºC durante el mediodía en días despejados y región templada, lo
cual ha de tenerse en cuenta al elegir los materiales de su construcción. La absorción de calor del
alimento, cuando están plenamente cargadas y debido a su escasa potencia calorífica, hace que
apenas lleguen a los 80-90 ºC. Si disponen de espejos exteriores, la temperatura puede superar
ligeramente los 90 ºC e incluso hacer hervir algo de agua en condiciones muy favorables.
Cocinas de concentración
Las de concentración de tipo familiar, de entre 1 a 1,5 m de diámetro, logran los 120-180 ºC
cocinando pequeñas cantidades, por lo que pueden freír y tostar. Si el recipiente se cubre con
vidrio a modo de invernadero (como en la cocina tipo HotPot (Ilustración 30)) se logra aumentar
la temperatura (Badran, A., & al., 2010). En (Chandak, Somani, & Suryaji, WCE 2011, July 6 - 8,
2011, London, U.K, 2011) se informa que para una cocina tipo SK-14 se alcanza en vacío una
temperatura máxima de 289 ºC y unos 310 ºC en la Prince-15. Ambas con de
radiación horizontal y temperatura ambiente . Con tamaños mayores se han logrado
cocinas que llegan a los 400 ºC cociendo, y estando vacías pueden superar los 1.000 ºC en
condiciones favorables, resultado de su mayor concentración y perfección. Una tesis doctoral
(Roldán Serrano, 2012) trata de un horno solar de alta temperatura. En (Mbodji & Hajji, 2016) se
informa de 135 ºC con aceite y 97 ºC con agua, tras ensayos efectuados en Rabat (Marruecos) en
una cocina de plato concentrador somera.
Cocinas intermedias
Con ellas resulta difícil superar los 80-90 ºC en las horas centrales de días de verano sin nubes o
parcialmente nuboso, calentando agua y haciendo uso de cobertor, descendiendo a 60 - 70 º por la
mañana y por la tarde. Resulta difícil hervir agua salvo en cocinas muy cuidadas en su diseño y
uso. Calentando aceite se llega a 120-130 ºC (García Prevot, 2010).
En las cocinas indirectas se alcanzan temperaturas que dependen mucho de su diseño y del fluido
caloportador usado.

Construcción
Una de las características más favorables de las cocinas solares lo constituye la enormidad de
posibilidades para su construcción. Son posibles cocinas solares muy humildes, construidas con
materiales de desecho, como también cocinas comerciales con todo lujo de detalles y duraderas.
La imaginación del constructor es el único límite.
Los materiales de la parte caliente han de resistir la temperatura de estancamiento (Apartado 0).
A efectos prácticos se puede recurrir a las numerosas instituciones, fundaciones y asociaciones
que promueven su uso y que se ofrecen como hiperenlace a lo largo de este texto, sin ánimo
exhaustivo. Suelen ofrecer planos y manuales. En buscadores de Internet pueden encontrase más
aún. A modo de iniciación se recomienda el texto (Still & Kness).

105
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Utensilios
Las ollas pueden ser ordinarias. Preferiblemente serán metálicas y compatibles con el alimento.
La cerámica conduce mal el calor y la pared suele ser más gruesa. El exterior sometido al sol ha
de ser negro o se ennegrecerá pintando con pintura negra no tóxica y resistente al calor, siendo
habitual el uso de pintura negro mate basada en negro de humo.
La tapa es importante, pues puede contribuir a ahorrar energía por reducir la fuga de vapor. Las
tapas de doble pared y buen cierre serían interesantes al contribuir a reducir las pérdidas. La tapa
también contribuye a evitar contaminaciones. Dado que la tapa puede calentarse bastante, un
asidor de material no conductor del calor es importante.

106
12. Modelización térmica de cocinas solares directas

El texto a continuación está orientado a cuantificar el comportamiento térmico de cocinas directas


y la dependencia que tiene de los parámetros operativos y de diseño. Es adaptable a cocinas de
tipo indirecto para valorar la capacidad de transferir la energía solar al fluido caloportador. Un
ejemplo de modelización detallada puede encontrase en (Xie, 2010).
Para el modelo matemático que se desarrolla, se asumirá que el alimento se encuentra encerrado en
una olla. Cuando se fríe, ase o deseque esto puede no ser así, aunque se puede adaptar el modelo.
La teoría tiene dos puntos de vista: uno el de calcular los parámetros operativos con una
modelización, y otro el determinarlos experimentalmente. Para esto último se pueden aplicar tres
normas principales que en la actualidad están relativamente aceptadas.

Normativa
Es aplicable la normativa general de maquinaria que resulte en cada país aplicable al caso. En
España es necesario obtener el Certificado de Manipulador de Alimentos para dar servicio laboral
de comidas, de acuerdo al Real Decreto 109/2010.
La normativa específica de cocinas solares se centra en sus prestaciones. La existente trata de
ofrecer una metodología experimental sencilla y poco costosa en recursos y en tiempo que
informe al usuario eficazmente sobre las cocinas solares. La primera referencia que se encuentra
es (Office of Technical Services, US Department of Commerce, 1971). Posteriormente han
pasado a ser norma, en mayor o menor medida, las siguientes:
1. La americana de ASAE S580 (American Society of Agricultural Engineers, 2003) y su
revisión (American Society of Agricultural and Biological Engineers, 2013). Proporciona una
única figura de mérito, que es la potencia normalizada de calentamiento (Ecuación (53)).
2. La hindú (Bureau of Indian Standards (BIS), 1992) y su revisión (Bureau of Indian
Standards (BIS), 2000). Desarrollada para hornos de caja, por lo que considera , lo
cual es una limitación. La teoría aquí desarrollada supera esta limitación. Propone dos
figuras de mérito, obtenidas durante un ensayo de calentamiento y . valora la
ganancia óptica solar frente a las pérdidas, Ecuación (59) es una aproximación al
rendimiento óptico (Ecuación (71)).
3. La no oficial europea del ECSCR (Grupp, Merkle, & Owen-Jones, 1994) (CERCS, 1994)
(BMZ aktuell 060, 1994) (GTZ, 1999), con resúmenes en varios sitios (enlace 1 y 2).
Proporciona varias informaciones cuantitativas, incluyendo factores no tenidos en cuenta
por otras normas, desde la seguridad del propio dispositivo hasta su facilidad de uso,
pasando por la durabilidad o la relación coste/amortización. Considera ensayos de
calentamiento y enfriamiento con agua y con aceite, así como condiciones solares de
mediodía y del atardecer o de mañana, desalineando la cocina del sol.
Existen indicios de existencia de una norma china. También se detectan estudios varios (Esteves,
2001).
Recientemente se observa la tendencia a fundir la norma ASAE S580 con el ensayo de ebullición
de agua para cocinas de leña (US Environmental Protection Agency, 2014) o Water Boiling Test

107
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

(WBT). Estas cifras permiten evaluar los ahorros de leña que las cocinas solares pueden lograr.
Un ejemplo de propuesta de norma siguiendo este espíritu es (Mueller & Odaba), donde se
recogen otras normas.
La existencia de varias normas, junto con su no aplicación por los pequeños fabricantes y las
distintas características operativas de las cocinas solares, hace que las organizaciones orientadas a
su difusión encuentren dificultades en realizar elecciones adecuadas, salvo con los modelos más
conocidos, lo que aumenta el riesgo de ineficiencia e incluso fracaso. Se considera que el usuario
no dispone aún de información práctica con los datos de las normas actuales, al estar más
orientadas al experto, aunque podemos exceptuar la americana ASAE S580.
En lo que sigue se realiza una aproximación fundamental al problema, asumiendo hipótesis
simplificativas para poder abordar el problema con una complejidad matemática razonable.
Justifica las normas y propuestas actuales y ofrece una base para futuras normas.

Hipótesis simplificatorias
Se suele asumir lo siguiente:
1. El alimento y el medio de cocción, generalmente acuoso, que constituye un medio añadido
para la cocción de algunos alimentos (pasta, legumbres o arroz, por ejemplo), cobran una
temperatura bastante uniforme T, pues el tiempo de calentamiento es largo frente al tiempo de
difusión térmica (véase Introducción). Por ello se asumirá uniforme. El calor específico
equivalente de este conjunto es cfl, el cual es generalmente próximo al del agua. Si hay aceite o
grasa, su calor específico es menor (Tabla 4, página 102), por lo que habrá de tenerse en
cuenta. La olla contiene una masa de alimento (f) y de medio de cocción (l), totalizando mfl =
mf + ml. La capacidad calorífica del conjunto, asumida inicialmente constante 63, es Cfl = cfmf +
clml = cfl(mf+ml) sobre la base de un balance de energía 64. Por lo que en general:

Balance energético: Q = ∑ Qi 
i
 C Ci
= cm∆T  
Relación constitutiva: Q  m
Igualdad de temperaturas: T = Ti
 → cm
= ∆T ∑i ci mi ∆Ti ⇒ c =∑i ci mi (35)


Conservación de la masa: m = ∑ mi 
i 
La capacidad calorífica resulta ser la media, ponderada con las masas, del calor específico de
los componentes a igual temperatura.
La superficie de la olla adquiere la temperatura asumida uniforme Ts 65, en media mayor que Tl
durante el calentamiento, por efecto del sol (Ejemplo 8) pero ligeramente menor durante el

63
Más adelante se verá que los materiales de cambio de fase o PCM poseen una capacidad calorífica equivalente
distinta mientras se funden o se solidifican.
64
Los balances de una magnitud física contabilizan entradas y salidas de un sistema para balancearlo o equilibrarlo
con el aumento en el contenido de esa misma magnitud física. Así, un balance de materia se basa en que esta no se
crea ni se destruye, lo mismo que la energía.
65
La hipótesis de temperatura uniforme de la superficie de la olla es bastante buena si esta se encuentra llena de
líquido y/o es metálica. Es especialmente buena si el calentamiento es lento.

108
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

enfriamiento, pues se invierte el flujo de calor. Su calor específico es cs y su masa y la de los


utensilios que correspondan es ms, ambos asumidos constantes. La capacidad o inercia térmica
es pues Cs = csms.
Tabla 4. Calor específico de algunos materiales en kJ kg-1 K-1, densidad en kg m-3 y conductividad térmica en
W m-1 K-1. Fuentes: 66. Más información en www.nelfood.com, (Sun, 2012). Más datos en Tabla 5 (página 142).

Aceite de Hierro Acero


Aceite de oliva Agua Aluminio Acero Carne
soja común inoxidable
1,97 1 1,97 1 0,46 1 0,91 1 0,51 3 0,42 3 2,3-3,5 @
c 4,19 1
2,0 2 1,96 @39 ºC 6 0,448 3 0,9 3 0,468 5 0,434 5 60- 80 ºC
1 000 -1
917@25 ºC 2 700-2
r 910-920@20 ºC 1.000
900@50 ºC 6
780
750
7 800-8 000 7 800 060 @ 60-
80 ºC
0,35 -
0,17-0,21@ 25 250@25 36-54
k 0,6@20 ºC 0,21@ 25 ºC 55@25 ºC 16-24@25ºC 0,50 @
ºC ºC @25ºC
60-80 ºC
Corcho
Fibra de Banana Algodón o
o
Vidrio Madera vidrio con Aire 78 % Cobre espuma
espuma
resina humedad plástico
densa
c 0,75-0,84 10 1,7 9 0,84 10 1,00 3,35 0,39 0,45 0,32
r 2 200-2 500 11 450-600 8 1 500-1 870 11 980 8 940 200-400 240-400
0,04-
0,026@25 0,03@20
k 0,8-1,4 0,1-0,17 0,23-0,7
ºC
0,481 390@ 20 ºC 0,07 @
ºC
20 ºC

2. El cobertor de la olla se calienta también, pero generalmente menos que la olla, por lo que
contribuye parcialmente y de forma difícil de determinar, atribuyéndosele una capacidad
térmica equivalente Cco,.
Esto hace que la capacidad térmica total, despreciando diferencias de temperatura alimento-
olla, sea:
(36)

Es frecuente que con cocina directa cargada de alimento Cs y Cco << Cfl. La condensación de
vapor en el cobertor no se tiene en cuenta en este estudio.
Si se trata de Cocinas de almacenamiento de calor (página 103), el tanque de almacenamiento
puede estar a una temperatura diferente que el resto y en algún diseño de cocina convencional
podría darse el caso de diferencias de temperatura importantes.

66
:
1
Para más información véanse las revistas (Grasas y Aceites) e (International Journal of Food Properties).
2
http://www.oliveoilsource.com/page/chemical-characteristics.
3
http://www.diracdelta.co.uk/science/source/s/p/specific%20heat%20capacity/source.html.
4
www.armstronginternational.com/common/allproductscatalog/cg-53.pdf.
5
(Incropera & de Witt, 1990).
6
Physical Properties Of Soybean Oil: H. Pryde, Capítulo 3, en
ddr.nal.usda.gov/bitstream/10113/28495/1/IND82010052.pdf.
7
a 11 véase http://www.engineeringtoolbox.

109
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Sobre la base de un balance energético, la capacidad térmica equivalente , si se asocia a una


de las n temperaturas (típicamente el alimento) T, sería, sin asumir temperaturas iguales
(Ecuación (35)):
(37)
En esta expresión tenemos n cuerpos de capacidad térmica y temperatura media .
La medición de temperaturas permite así obtener un valor de C que podría no ser constante.
3. La irradiancia (intensidad) solar global instantánea es una función de la hora solar G t (los
paréntesis quebrados indican dependencia funcional). Es suma de la directa (b) con rayos
paralelos provenientes de la dirección del Sol, la difusa (d) a consecuencia de la dispersión de la
directa incidente en la atmósfera a causa de las partículas en ella (d,s), por lo que la radiación
proviene de todo el arco del cielo. Y finalmente la reflejada por la superficie o suelo (d,g), llamada
también albedo67. Esta última depende de la parte de suelo que ve la cocina (Ilustración 19).
G =Gb + Gd ,s + Gd , g (38)
Esta suma ignora la dirección de cada una de las componentes, pues son absorbidas casi por
igual por una superficie que sea bastante absorbente. A nuestros efectos es una simplificación
aceptable.
Al mediodía en un día soleado y con la atmósfera limpia la directa es del 85 % al 90 % de la
global y la reflejada por el suelo algún %. En un día brumoso la difusa puede ser hasta
prácticamente el 100 % de la global.
• Las cocinas solares suelen orientarse al Sol a intervalos regulares, al menos en parte, por lo
que es necesario realizar una transformación de la intensidad o irradiancia disponible sobre
el plano horizontal, que es la medición más frecuente a la normal al área de apertura,
recomendándose para ello (Duffie & Beckman, 1991) (Ecuación (20)). Alternativamente se
puede medir con un sensor de irradiancia global orientado al área de apertura de la cocina.
O bien, si la cocina no está orientada al Sol, se puede medir normalmente orientando al Sol
(n) y aplicar la transformación necesaria para obtener la intensidad normal a Aa, lo que en
inglés se llama tilted (T). Si la orientación es perfectamente normal al Sol, no es necesaria
transformación alguna de esta medición. Las transformaciones necesitan un modelo de
cielo. El más sencillo es que la directa tiene la orientación del sol y las dos difusas son
omnidireccionales y uniformes (Ecuación (20)).
• La cocina puede disponer de un concentrador óptico (con lo que solo hará uso de la
irradiancia directa b, pues las difusas no son concentrables). Si solo ha de computarse la
componente directa Gb, es necesario recurrir a una medición con un aparato costoso que
sigue al sol (pirheliómetro) o a la medición de las componentes difusas (piranómetro de
banda de sombra, menos costoso) y detraerla de la global. Alternativamente, se puede
proceder a reducir la global medida perpendicularmente a los rayos solares a través de un
factor estimado con un modelo de cielo, aceptando un error. Hay correlaciones que
proporcionan una buena estimación media, pero puede diferir bastante de la instantánea,
especialmente al paso de nubes. Puede verse un ejemplo en Internet en la página de

67
Queda sin determinar la emisión térmica espontánea del suelo.

110
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

(PVGIS, 2001-2008), eligiendo Daily radiation e Irradiance on a 2-axis tracking plane


cuando la cocina sea perfectamente orientable al Sol. Si la cocina tiene una orientación fija
en acimut o elevación, elíjase la opción adecuada. Esta fuente proporciona asimismo la
temperatura ambiente a lo largo del día, media del mes. Alternativamente, puede usarse
(SoDa Solar EnergyServices for Professionals, s.f.).
La corrección sería, si despreciamos el albedo local d,g:
(39)

Otra posibilidad es recurrir a las correlaciones de Hottel y de Liu & Jordan para la
transmitancia atmosférica (Liu & Jordan, 1960) descritas en (Duffie & Beckman, 1991),
válidas solo para días despejados estándar y sobre el plano horizontal.
(40)

También se podría recurrir a herramientas dedicadas a proporcionar datos meteorológicos


estadísticos hasta en intervalos de 10 minutos por regiones, como (Meteotest, 2012), entre otros.
La proporción de difusa a directa en un día totalmente despejado puede ser inferior a 0,1.
Sin embargo, esta proporción puede cambiar mucho en un día que no sea despejado,
especialmente si es de nubosidad variable. Por lo que estas herramientas pueden fallar en los
valores instantáneos.
• La estimación precisa de Gd,g es compleja, pues depende mucho del entorno de la cocina.
(Duffie & Beckman, 1991) recomienda usar una reflectancia aproximada del terreno:
(41)
Este radia difusamente en una semiesfera. Los piranómetros horizontales generalmente
incluyen Gd,g. Su contribución a nuestros efectos suele ser diminuta.
• La radiación infrarroja difusa, emitida por la atmósfera (fundamentalmente por el H2O y CO2
atmosféricos) y por el suelo, puede ser estimada con modelos simples (ASHRAE, 1999) o
(Duffie & Beckman, 1991). No la hemos tenido en cuenta por pequeña frente a las demás.
• Ciertas cocinas como las de caja, tipo solar box simples sin espejos exteriores (Ilustración
28), tienen un área de apertura horizontal, por lo que la irradiancia horizontal basta, ya que
aceptan la radiación desde cualquier orientación del Sol y aprovechan la difusa también.
Otras cocinas también se orientan solamente en el plano horizontal, como las de panel o tipo
Cookit (Ilustración 30). Pero están pensadas para que no sea muy necesaria una orientación
frecuente y precisa. En estos casos usar en los cálculos la irradiancia global sobre el plano
horizontal parece razonable, especialmente si su geometría es compleja. Ciertas normas, a
tenor de lo laborioso de los cálculos para obtener G normal al plano de apertura, optan por
usar la irradiancia sobre el plano horizontal, dato ampliamente disponible como referencia.
Es necesario consultar la norma por precisión.
En este apartado usaremos a partir de ahora la intensidad global que corresponda inclinada
GT, a través del plano de apertura de la cocina, cuya área de apertura es Aa (20).
4. El rendimiento óptico de captación de los rayos solares es ηo = τγα y evalúa las pérdidas
ópticas. es el producto de los siguientes factores en orden de llegada de los rayos solares:

111
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

a) Transmitancia τ.
i. Transmitancia de las lentes y ventanas τl. Para lentes y ventanas depende mucho de su
construcción y materiales; es tanto menor cuanto mayor es su espesor. Para espejos resulta
igual a la reflectancia τe = 𝜌𝜌e. Para espejos se sitúa típicamente en torno a 0,8 cuando se
trata de un único espejo de calidad típico de cocinas solares (aluminio bruñido y de
geometría adecuada, por ejemplo) limpio y hasta 0,85 con alta calidad, por ejemplo,
basado en plata. Algunos datos al respecto se pueden encontrar en (Duffie & Beckman,
1991), página 200.
ii. Transmitancia del cobertor de la olla (vidrio o plástico a modo de invernadero). Tiene una
transmitancia a la luz solar τco. Parte de la luz que atraviesa un material es absorbido por la
masa del material al no ser completamente transparente. Para que la transmisividad sea alta el
vidrio ha de ser bajo en hierro. Como no suele ser el caso, es difícil que supere un valor en
torno a 0,9. Esta transmisividad es menor si los rayos inciden oblicuamente al vidrio y si el
vidrio es grueso, pues el camino a recorrer para salir por el otro extremo es mayor.
Actualmente existen vidrios ultraclaros, incluso dotados de superficies con costosos
recubrimientos antirreflectantes. La transmitancia a veces incorpora la reflectancia de la
primera (entrada) y segunda (salida) superficie. Si existen lentes, espejos y cobertor,
.
b) Fracción de los rayos reflejados (o refractados) que son captados por la olla, o por la
placa absorbedora en contacto con la olla (γ < 1). Depende del diseño y de la alineación al
sol.
c) α es la absorbancia de la superficie de la olla (fracción de la luz incidente que es absorbida,
el resto es reflejado especularmente o difusamente, lo que se cuantifica con la reflectancia).
Para un cuerpo absolutamente negro sería la unidad. Si es de superficie negra mate se
encuentra típicamente entre 0,8 y 0,9 (Duffie & Beckman, 1991). Luego . El
cobertor, con una capa o varias de vidrio, a su vez refleja hacia adentro en parte la luz
reflejada en la olla, por lo que a menudo se toma un valor eficaz de τα que tenga en cuenta
las múltiples reflexiones de la luz incidente, que no suele diferir mucho el valor de un solo
paso (Duffie & Beckman, 1991). Luego, incluyendo todos los factores:
ηo= τ l τ e τ co γα (42)
Ejemplo 16. Las cocinas de concentración parabólicas ofrecen un rendimiento óptico entre 0,35 y 0,77.
Teniendo en cuenta que la absorbancia de un objeto pintado de negro es en torno a 0,9 y la transmitancia de
la parábola está en torno a , estímese , el efecto remanente debido a rayos perdidos,
incidencia sobre la olla, etc.

Puede ser tan alto como el 100 % en diseños muy cuidados o tan solo la mitad.

5. El área geométrica absorbente de los rayos solares en la olla o en la combinación olla-placa


absorbedora es Ac (Ilustración 19). Incluso sin placa absorbedora no tiene por qué coincidir con
la totalidad de la superficie exterior de la olla, pues, por ejemplo, la tapa, los laterales o el
fondo pueden estar ocultos total o parcialmente a la radiación.

112
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

• En particular, la tapa de la olla puede no estar irradiada por la óptica concentradora de los
rayos en las cocinas parabólicas, como la de la Ilustración 29, para evitar quemaduras al
operario durante la manipulación. Resulta comprometido asignar correctamente una cifra a
, pues la superficie de la olla irradiada no lo es uniformemente y además puede cambiar
con la hora solar t al cambiar la orientación del Sol.
• Suele ser habitual considerar simplemente toda la superficie susceptible de ser irradiada a lo
largo del día, quedando la eficiencia del uso de esa superficie incluida en las eficiencias
consideradas. Por lo tanto, la Ecuación (17) no es aplicable para calcular la intensidad media
real de la superficie iluminada, sino que da un valor medio en el área considerada.
• En algunas cocinas se añade una placa absorbedora que es la que calienta la olla por
contacto, por ejemplo, algunos hornos solares solar box, cuya base interior actúa de
absorbedor de los rayos solares, además de la olla si es negra (Ilustración 28).
La temperatura ambiente Ta t 68 es susceptible de medirse en función de la hora solar para un día
determinado. Si es del exterior, puede estimarse con bases de datos meteorológicas, por ejemplo
(PVGIS, 2001-2008), (Meteotest, 2012) o (World Meteorological Service, s.f.). Proporcionan
series temporales de temperatura o simplemente las temperaturas mínimas y máximas medias
mensuales, que pueden servir para interpolar a lo largo del día, a costa de introducir alguna
incertidumbre, pues representaría un valor medio. Una aproximación práctica es usar dos
sinusoides con máximos y mínimos correspondientes a los del día y a las horas que ocurren.
6. La potencia de pérdidas de calor al ambiente se puede modelar como: debida a radiación neta
propia espontánea (infrarroja con emisividad eIR que será generalmente igual a la absorbancia
infrarroja αIR, habitualmente aceptada como igual a la visible si no es superficie selectiva)
además de convección natural (c,n) y forzada por el viento (c,f) que se pueden combinar
cúbicamente (Incropera & de Witt, 1990). En el caso de que la olla tenga cobertor, conviene
considerar como referencia de las pérdidas su área exterior Aext, pues es la que determina la
convección externa y su temperatura Text, además de su transmisividad a los rayos infrarrojos τIR:

 hr ,ea
 ))))+)))) ,

Q=
 r Aext σe IR (Text − Ta =
4 4
) Aext σe IR (Text − Ta ) (Text + Ta )(Text − Ta )
2 2


Q=  
Qr + Qc  (43)
Aext ( hc ,n 3 + hc , f 3 ) (Text − Ta )
p 1/3
Q c =
 ))))(

 hc ,ea

Se ha asumido que la temperatura media del fondo del ambiente circundante a efectos de
radiación coincide con la del aire ambiente . Sin embargo, no es estrictamente cierto, pues la
temperatura equivalente a estos efectos de un cielo despejado es inferior en unos 8 K (Duffie &
Beckman, 1991) 69.

68
El paréntesis quebrado significa dependencia funcional para distinguirlo del paréntesis algebraico.
69
El caso de una cocina de concentración es interesante. La parte del utensilio que recibe la radiación solar
(directa) ve el Sol y una fracción de cielo próxima a él, por lo que podría considerarse que en la radiación solar ya
está descontada la radiación propia. Esto no es exacto, pues al calentarse el utensilio radia más que un sensor de

113
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Aplicando propiedades de los materiales y correlaciones para las h, experimentalmente


obtenidas, (Incropera & de Witt, 1990) es posible estimar Q  . El viento suele tener
p

importancia, por lo que suele medirse in situ. Esta medida ha de ser la de la corriente sin
perturbar incidente en el utensilio que pierde calor, lo cual suele ser comprometido en cocinas
de concentración por la influencia del reflector. Una posibilidad es girar este hasta dejarlo
horizontal y medir en el lugar de la olla, lo cual exige su retirada. Alternativamente se puede
medir en un lugar a barlovento que resulte aproximado.
El coeficiente de transporte de calor de convección natural (libre) hc,n se agrupa en un número
adimensional para obtener correlaciones compactas (número de Nusselt). Es creciente con la
diferencia de temperatura entre la superficie y el fluido que la baña, a través del número de Rayleigh.
Sin embargo, no depende de esta diferencia el coeficiente de transporte de calor por convección
forzada hc,f, el cual es creciente con la velocidad del viento a través del número de Reynolds.
Los objetos compactos isotermos (cubo, paralelepípedo, cilindro, esfera, etc.) muestran
coeficientes de transporte de calor hacia el ambiente bastante semejantes entre sí y poco
dependientes de su orientación, por lo que usar las correlaciones para esferas equivalentes y el
área de contacto real no ha de generar mucho error en ollas comunes.
Ejemplo 17. Calcule el coeficiente de película y la potencia de pérdida de calor por convección natural de
una esfera de 30 cm de diámetro con su superficie exterior a 90 ºC en una atmósfera a 25 ºC.
Según se indica en la Thermopedia, la correlación para el valor medio del número de Nusselt es función exclusiva
del número de Rayleigh basado en el diámetro (Ecuación (57)), mientras se cumpla
. Siendo para el aire el coeficiente de dilatación térmica y la viscosidad
cinemática del aire a 57 ºC = 330 K es se obtiene
, siendo válida la correlación. Pero además se ha de cumplir que el
número de Prandtl del fluido exterior esté dentro del intervalo . Consultando aquí, se tiene ,
asegurando la validez de la correlación:

Una verificación de este resultado con la correlación de King (Mech. Eng. 1932, v. 54, p. 347), válida para cuerpos
no necesariamente esféricos de dimensiones horizontal y vertical (respectivamente , si se cumple
con ) nos proporciona ,y .

Por lo tanto, el coeficiente de película vale, teniendo en cuenta que :

(véase la Tabla 2).

Este valor es inferior al supuesto en el Ejemplo 9, pues en la realidad suele haber algo de corriente de aire. La
potencia calorífica transferida al ambiente es, de acuerdo a la Ecuación (4):

Puede observarse un valor que puede anular la ganancia solar en algunas circunstancias junto con las pérdidas por
radiación (Ejemplo 9).

radiación solar, el cual está a la temperatura ambiente. La parte del utensilio que no recibe los rayos solares radia a
lo que ve. Esto es, el cielo y la superficie terrestre.

114
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

En la Ecuación (43) se ha considerado que el flujo de calor radiativo se debe a la superficie


exterior del cobertor . Esta es generalmente transparente a la luz visible y aquí
aproximamos como opaca a la infrarroja de gran longitud de onda (característico de la emisión
térmica y escasamente presente en la radiación solar). Consideramos que es esa superficie
exterior del cobertor la que radia a la temperatura que le corresponda y considerando su
emisividad eco. Esta temperatura es de compleja obtención.
7. Con propósito simplificatorio se suele hacer uso de un coeficiente global de transporte de
calor U hacia el exterior en cocinas solares, típicamente referido al área exterior de la olla o
del dispositivo cobertor que la encierra, que llamaremos genéricamente Aext y cuya temperatura
media es .

Q p =
UAext (
Text − Ta )
))(
Q i i
=∀ 

ΔT =∑ ΔT
a

i 
f
i = elemento en serie 

Q i 
Conducción ( k ), espesor e : ΔTi =
 1 1
Ai ki / L
 ⇒ ∑
= (44)
� hi ,k  UAext i Ai hi

Q i 
Convección (c )o radiación ( r ) : ΔTi =
hi ,c ó r Ai ,c ó r 

Combinación entre iguales  
 : hi Ai = hi ,k Ai ,k + hi ,c Ai ,c + hi ,r Ai ,r 
temperaturas en paralelo  

Puede comprobarse en la Ecuación (44) que queda limitado por el mayor valor de hi en serie
que haya en el camino del calor. Así una capa de aislante hace de barrera ante el transporte de
calor.
Para usar la temperatura del alimento Tfl, que se suele medir fácilmente (generalmente en el
centro de la olla y a 1 cm del fondo), en lugar de una temperatura media de la superficie Aext, se
usa un coeficiente corrector F’ ∼ 1. Dependerá, entre otras cosas, de la convección entre el
alimento y su medio (fl), y de la olla con su medio interior (p), entre la olla y el cobertor (co) y
entre el cobertor y el ambiente (ea o bien ext). Puede determinarse a partir de las leyes del
transporte de calor y de balances de energía, sugiriéndose (Incropera & de Witt, 1990) para su
estudio, o (Duffie & Beckman, 1991) p. 259 para ver su cálculo en el caso más simple de
captadores solares térmicos. De esta manera:
=( Afl , p h fl , p ) + ( Ap ,co hp ,co ) +  Aext ( hc ,ea + hr ,ea ) 
−1 −1 −1
Q p =AUF ' (T − Ta ) ; ( AU )
−1
(45)
)')( )')( )))')))(
Alimento Espacio entre Exterior
a olla olla y cobertor

En AU de esta ecuación se ha despreciado al salto de temperatura a través de la pared de la olla


y la del cobertor, a causa de la alta conducción en el interior de su material frente a la
convección. También se ha considerado intercambio por radiación únicamente hacia un
ambiente isotermo que rodea completamente.

115
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

F’ viene a ser el cociente entre la ganancia o pérdida de calor real entre la que resultaría si la
superficie considerada estuviera a la temperatura T. F’ = 1 si T = Text y A = Aext.
Es necesario destacar que el área de colección no tiene por qué coincidir con el área
exterior, a efectos de pérdidas . Por ejemplo, una olla puede estar sometida a la irradiancia
concentrada en su fondo, mientras que pierde calor en toda su superficie exterior, por
convección y radiación.
A se le denomina coeficiente de dispersión o también factor de disipación (Duffie &
Beckman, 1991) y viene de considerar todo el conjunto (véase más abajo la Ecuación (48)). El
calentamiento viene a ser:

(46)

Agrupar en un solo parámetro fenómenos físicos distintos, como lo son la absorción de calor y
las pérdidas de calor, hace que F’ sea un parámetro que no se determine separadamente de U y
A, salvo en casos simples. La dependencia funcional de F’ es:
UF ' geometría, materiales, parámetros operativos (47)
Las parejas A - UF’ y A - ηoF’ van aparejados, no debiéndose especificar la una sin la otra,
dada la arbitrariedad en la elección de A. Las parejas UF’ y ηoF’ son inseparables también,
salvo que se modele o midiera en detalle, lo que permitiría individualmente el cálculo de F’.
ηoF’ es el valor eficaz de ηo y por eso algunos autores ignoran F’. Solamente cuando ηo se
determina de una manera que no incluye todos los efectos, por ejemplo, con una teoría
aproximada es cuando tiene sentido F’ separadamente.
La participación de la radiación y de la convección natural hace que UF’ dependa
necesariamente de las temperaturas y, si hay viento, de su valor.
La Ecuación (45) tiene la ventaja de basarse en la temperatura del alimento, que en los ensayos
de normalización suele ser un líquido de propiedades conocidas como agua o aceite, y al
agitarse por convección natural alcanza temperaturas bastantes homogéneas. De esta manera,
se soslaya el problema de tener que considerar temperaturas distintas en las superficies
exteriores del cobertor de la olla, o incluso de la propia olla.
Se han establecidos los parámetros básicos de un modelo de cocina lo suficientemente sencillo
para poder abordar su análisis con medios modestos y de una forma análoga a la que se usa para
analizar genéricamente captadores solares.

116
13. Balance de energía del utensilio

La ecuación de evolución de la temperatura, sin cambio de fase en el contenido de la olla


sometida a la radiación solar directa, asumiendo una temperatura uniforme para la carga T, puede
expresarse a partir de las Ecuaciones (17), (37) y (45), como se describe en (Duffie & Beckman,
1991) (véase el caso , Apartado 3). La potencia solar absorbida se separa de la potencia de
pérdidas, de acuerdo a la formulación anteriormente explicada, tal que la potencia transmitida al
conjunto es:
 
dT  
= AU (T Ta )  m eb Leb
Q tr C = F '  Aa GT ηo --- (48)
dt 
)')( )')(
  Sobre-temperatura 
 S o
Q η 
incluye la componente difusa si la concentración solar (Ecuaciones (28) y (29)).
El último sumando tiene en cuenta la evaporación de agua con caudal másico evaporado o bullido
[kg s-1] y calor de cambio de fase [J kg-1].
Esta ecuación nos indica que, con todos los parámetros a la derecha del signo de igualdad de esta
ecuación, salvo la temperatura T de la carga, la potencia de calentamiento útil es decreciente
linealmente con T y si la temperatura ambiente Ta varía algo, resulta lineal con la
sobretemperatura , ceteris paribus. Esta ecuación se puede aprovechar para obtener
información de un ensayo experimental en el que los parámetros citados se mantengan
aproximadamente constantes, por ejemplo, en horas cercanas al mediodía solar y con escaso
viento. Se comenta a continuación.
Esta ecuación también constituye la base de la caracterización experimental de las cocinas
solares, que se describe a continuación.
La introducción del factor F´ se debe a que no puede cumplirse la condición para el
conjunto analizado (véase el Apartado 0).
Puede observarse que se logra el estado estacionario si el miembro de la derecha es nulo.
Esto es, cuando las pérdidas igualen al aporte de calor, primer sumando. La temperatura
conseguida se denomina temperatura de estancamiento . En este estado operativo , por
uniformizarse las temperaturas, salvo peculiaridades.

117
14. Curva de calentamiento, rendimiento
y potencia útil de calentamiento

Se denomina curva de calentamiento (c) la evolución de la temperatura instantánea de la carga


(y utensilio, en su caso) con el tiempo T t bajo la irradiación solar, comenzando a temperatura
ambiente (Ilustración 34). La carga puede ser un alimento real o un substituto para la
normalización, agua o aceite, que aseguran la homogeneización de la temperatura y, además, sus
propiedades son conocidas.
Qtr es la potencia útil transmitida para el calentamiento, de acuerdo a la Ecuación (48), y se
puede obtener de forma experimental:
a) de la evolución de la temperatura con el tiempo si C es conocido, primera igualdad.
b) del cálculo, con variables GT, T, Ta y si se conocen.
Esta potencia es máxima cuando el contenido de la olla se encuentra a la temperatura ambiente,
con lo que el flujo de calor de pérdidas es nulo al ser nula la sobretemperatura . Pudiera
estar más frío, aunque esta circunstancia es excepcional. Un valor representativo de durante el
calentamiento para una cocina solar unipersonal o familiar en un día soleado es de menos de
100 W a 800 W como mucho. En (Manchado-Megía, 2010) se reporta para una cocina de
parábola somera china Sun Cooker o IcoSun-II un en verano, en Madrid,
con .

T Exposición al sol

Pérdidas

Estancamiento
Ta
t 0,0

(a) (b)

Ilustración 34.
a) Curva de temperatura durante el calentamiento hasta el estancamiento.
b) Curva resultante de potencia de calentamiento como función de la sobretemperatura, ceteris paribus.

Según progresa el calentamiento, desciende la potencia por efecto de las pérdidas hasta anularse a
la denominada temperatura de estancamiento. Para una ampliación véase el Apartado de Otras
propuestas.

119
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Rendimiento
El rendimiento instantáneo viene dado por:
(49)

Obviamente es función de la sobretemperatura, rendimiento óptico instantáneo y tasa de


ebullición (Ecuación (48)).

Rendimiento medio
Las normas suelen pedir que se especifique la potencia máxima Q max , no muy útil 70, o también
una media representativa. Típicamente se toma entre T1 = 40 ºC (para evitar tener que enfriar
agua) y T2 = 90 a 95 ºC. Esta última unos grados inferiores a la ebullición del agua para evitar
pérdidas significativas por evaporación 71.
Esto permite dar un rendimiento medio de la cocina durante ese intervalo, como el cociente
entre la energía útil lograda y la energía incidente del Sol (Ecuación (17)). La Ecuación (48) y t2,
entre los cuales la irradiancia alcanza un valor medio :
t2

=
Q
η =
∫ Q d=
t1
t C (T2 − T1 ) + meb Leb
(50)
t2
Aa GT ( t2 − t1 )
QS
∫ Q dt
t1 S

• Cuando se pretende evaluar solamente el calor útil en el alimento y no en el utensilio, se


sustituye C por Cfl y se obtiene el rendimiento medio útil . Como los ensayos se realizan
solamente con un fluido, generalmente agua o aceite sin sólidos, Cfl = Cl y obviamente .
• Considerar la parte debida al agua evaporada o no es cuestión de qué se quiere evaluar
exactamente. Si es la capacidad de cocer, no se tendrá en cuenta. Pero si se pretende evaluar
la capacidad térmica de la cocina, si se puede tener en cuenta para una mejor contabilidad.
El rendimiento es un parámetro adimensional, en principio independiente de la cantidad de carga.
Resulta sensible a la configuración de la cocina, al viento y al valor tomado para . Una
dificultad en su uso es la horizontalidad de la curva de temperatura durante el calentamiento, con
lo que resulta impreciso (Ilustración 35 e Ilustración 36).
Las cocinas de baja potencia y/o alta carga tardan mucho en calentar, por lo que las pérdidas por
evaporación 72 suelen ser altas si no se toman medidas para evitarlo.
Obsérvese que es nulo, para el caso de no considerar útil la evaporación, en el estado de
estancamiento, pues la temperatura no varía, como es nulo entre dos temperaturas de
estancamiento. Sin embargo, interesa este estado para lograr la cocción (Ilustración 10). Durante
ese estado lo que interesa es la temperatura alcanzada. Su valor viene dado por otros parámetros

70
Véase la Ilustración 36.
71
Nótese que el agua hierve a 100 ºC a la presión de 1 atmósfera, la cual se alcanza a nivel del mar o muy cerca de
él. En altura la presión atmosférica es inferior en media a 1 atmósfera. Por ello, el agua hierve a temperatura menor.
72
Se distingue evaporación de ebullición, aunque el efecto es el mismo y producen vapor. La evaporación ocurre a
temperaturas inferiores a la de ebullición. Así, el agua se evapora a temperatura ambiente, mientras que hierve a
temperaturas próximas a 100 ºC.

120
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

(Ecuación (56)). Si la temperatura del estado de estancamiento estacionario fuera limitada por la
ebullición, podría usarse otra definición de rendimiento válido para este estado estacionario,
midiendo la masa evaporada entre dos tiempos y :

Esta definición deja fuera las pérdidas al ambiente por considerar útil solamente la capacidad de
evaporar.

Resultados
Un valor orientativo de para el horno de caja es del 25 % al 30 % desde temperatura ambiente
hasta cerca de la ebullición (Nahar, 2003). En (El-Sebaii & Ibrahim, 2005) se incrementó del
10 % al 27 % al incrementarse la carga entre 1 kg y 4 kg de agua, repartida entre 4 ollas dentro de
la caja; detalles en resultados para .
Para una cocina de reflector parabólico no es mucho mayor, ya que, aunque se concentra la
radiación haciendo que , la olla no suele estar aislada térmicamente, con lo que U
es mayor.

Curva de potencia útil


Solo se considera la capacidad calorífica del fluido usado como carga agua o aceite, pues el
calentamiento de la olla no es útil al usuario (Ilustración 34). Se obtiene la curva de potencia útil
instantánea de los resultados de la curva de calentamiento mediante el algoritmo de discretización
de primer orden, indicando i la secuencia de datos medidos (Ecuación (48)):
T −T
Q i +1/ 2 = C fl i +1 i (51)
ti +1 − ti
Si se dispone de muchos datos (> 20), se puede usar un algoritmo de segundo orden centrado en
el punto, que rechaza mejor el ruido experimental, es más exacto y está centrado en cada punto:
T −T
Q i = C fl i +1 i −1 (52)
ti +1 − ti −1
Las normas suelen especificar intervalos de tiempo que no superen los 10 minutos.
En principio la potencia de calentamiento obtenida es independiente de la cantidad de carga. Sin
embargo, con distinta carga se tienen distribuciones de temperatura diferentes, lo cual afecta al
resultado.

Potencia normalizada
Dado que la potencia solar es proporcional a G, varios investigadores han propuesto proporcionar
la potencia normalizada a un valor realista y único de la irradiancia normal total, por ejemplo,
GT,norm = 700 W/m2, como indica la norma americana ASAE S580 (American Society of
Agricultural and Biological Engineers, 2013) con el objetivo de informar al usuario de manera
inequívoca:

(
Q norm = Q tr
T −Ta =
50º C )  GG
T , norm

T



(53)

121
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Como la potencia se encuentra afectada por la temperatura ambiente, la norma ASAE S580
especifica proporcionar la potencia normalizada de la cocina cuando hay una sobretemperatura de
50 ºC en el contenido de la olla, recomendado 7 kg de agua/m2 de área de apertura total (valor
excesivo para cocinas de concentración). Esta norma pretende dar una cifra intermedia entre la
alta potencia a pequeñas sobretemperaturas y la baja potencia a temperaturas cercanas a la de
estancamiento. Este requisito no parece adecuado para cocinas parabólicas, pues calientan
bastante más.
El objetivo de la potencia útil normalizada es dar una cifra única. Si bien no facilita
especialmente hacer cálculos, indica al consumidor una capacidad representativa de la cocina en
el propósito de calentar. Esta misma norma especifica tener que ofrecer en un gráfico la potencia
útil (normalizada) como función de la sobretemperatura. Al respecto, se especifica en esta norma
ajustar por mínimos cuadrados una recta a los resultados experimentales; según norma, con más
de 30 observaciones y se pide que un análisis estadístico proporcione un coeficiente de
determinación estadístico R2 > 0,75 (véase el Apartado 22).
En (El-Sebaii & Ibrahim, 2005) se ofrecen las curvas de potencia, las cuales arrojan un dato de
entre 18 y 22 W para una cocina de caja con un espejo exterior y 4 kg de carga
repartidos entre 4 ollas (más detalles en el Apartado Parámetro ).
La determinación del tiempo característico de enfriamiento facilita obtener la curva de
calentamiento teórica, que se desarrolla más adelante. Esta curva teórica permitiría predecir el
calentamiento en otras condiciones distintas a las ensayadas.

Tiempo característico para hervir


Un parámetro directamente útil al usuario es el tiempo que toma la cocina para llevar a ebullición
(o casi, T2 = 95 ºC, es decir, 5º menos que la temperatura de ebullición) una cierta masa de
líquido que se recomienda que sea la que marca el fabricante. El líquido generalmente es agua. Se
parte de una temperatura establecida, generalmente superior a la atmosférica, T1 = 40 ºC. Un
balance de energía durante el calentamiento del ensayo nos da, haciendo uso del concepto de
rendimiento medio (Ecuación (42) y despreciando las pérdidas por vapor):
Mc (T2 − T1 )
(T2 − T1 ) = Qtr = Aa GTη ((
Mc t2 − t1 ) → teb = (54)
C Aa GTη
t eb

Para homogeneizar el dato, ha de corregirse para una irradiancia normalizada


(Lahkar, 2010). Por ello, se define el tiempo característico para hervir (Khalifa, Taha, &
Akyurt, 1985) como el medido con una masa del líquido y con el área de apertura que
tiene la cocina, corregido con estos dos valores y con la irradiancia media del ensayo :
Aa teb GT
the = (55)
m GT ,norm

Las unidades resultantes no son de tiempo [s], sino [s m2 kg-1]. Así, el usuario no tiene que
manejar el calor específico del agua, sino multiplicar por los del área de apertura de su
cocina y por los kg de alimento que desea llevar próximos a ebullición para averiguar el tiempo
que se tardará con la irradiancia típica de un día despejado . Si opera con distinta
irradiancia, basta con multiplicar por . De este modo, no resulta directamente útil al

122
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

usuario, que puede ignorar el área de apertura de su cocina. Incluso esta puede resultar variable
con la hora solar.
Una alternativa más simple consiste en proporcionar [s] que da el tiempo para hervir con
irradiancia normalizada para la cocina en cuestión y para la masa que se especifique, o incluso
. Estos tiempos no son más que aproximativos, pues el tiempo para alcanzar una
cierta temperatura no es exactamente proporcional a la masa que constituye la carga de la cocina,
como se verá más adelante.
Resulta interesante comparar con el tiempo para hervir del ensayo de hervir agua para cocinas
de combustión, Water Boiling Test o WBT (US Environmental Protection Agency). Allí se evalúa
el consumo de combustible para llevar a ebullición 1 litro de agua en condiciones controladas de
laboratorio, usando una carga de 5 litros de agua y corrigiendo por humedad de la leña (cortada
uniformemente). También corrigiendo por temperatura ambiente y teniendo en cuenta la madera
y el carbón remanentes.
Para evaluar distintas cocinas de combustión in situ se suele usar otro adimensional, que es el
consumo específico de combustible. Es la masa de combustible consumida para cocer 1 kg de
alimento pesado en seco antes de la cocción (Adkins, Tylera, Wang, Siriri, & Modi, 2010),
quedando el agua necesaria fuera de la contabilidad.

Resultados
Ensayos realizados en un horno de caja por (El-Sebaii & Ibrahim, 2005) muestran que
disminuía desde 40 hasta 15 al incrementar la carga desde 1 kg hasta 4 kg repartidos
en 4 ollas (más detalles en los resultados para ).

Otras propuestas
En (Mueller & Odaba, 20xx) se propone hacer hervir el agua hasta una ebullición agitada 73 para
dar el tiempo de ebullición partiendo de la temperatura ambiente, obligatoriamente > 0 ºC. Se
pide determinar el tiempo de paso por 65 ºC, como exponente de la temperatura de esterilización
del agua. Se aboga por usar 500 W/m2 como irradiancia de referencia para usar, supuestamente,
la Ecuación (53). Se propone usar 1 l de agua para cocinas pequeñas y 2,5 l para las grandes. Pide
medir el área normal a los rayos del sol, nada fácil en algunas cocinas y no dándole utilidad
directa. No propone dar cifras concretas, salvo ambos tiempos descritos.

73
Al calentar agua las primeras burbujas que se observan no son de ebullición, sino de pérdida de los gases
disueltos, lo cual ocurre a una temperatura claramente inferior a la de ebullición. A mayor temperatura se observa
la producción de burbujas cerca de la pared de la olla con emisión de un cierto ruido. Corresponde a lo llamado
como ebullición subenfriada. Es decir, se produce la ebullición por alcanzarse su temperatura cerca de la pared,
pero las burbujas formadas colapsan al alejarse de la pared, al encontrar agua a menor temperatura, momento en el
cual se produce ruido por la implosión. Al aproximarse la temperatura de ebullición en la masa de agua, las
burbujas formadas dejan de colapsar y alcanzan la superficie, produciendo vapor. A una temperatura ligeramente
superior se alcanza una temperatura muy próxima a la de ebullición y por ello las burbujas invaden toda la masa y
se detecta una amplia agitación.

123
15. Medición de la temperatura de estancamiento

Se dice de la temperatura máxima conseguida en condiciones especificadas realistas.


La potencia de calentamiento o sensible transmitida Q tr desciende durante el proceso por efecto
de las pérdidas al tomar temperatura el conjunto (Ecuación (48) e Ilustración 34). Esto ocurre
hasta que se hace nula a la denominada temperatura de estancamiento Tst, por lo que en la
Ecuación (48) se puede poner F’ = 1 en el estacionario. Esta simplificación se debe a que los
gradientes espaciales se reducen, Text = T = Tst y además se impide la evaporación completamente,
o no hay agua, con lo que (Ilustración 34). Se llega a un valor que es :
dT A G
= 0 ⇒ F ′ GT Aa ηo =F ′ AU st (Tst − Ta ) ⇒ Tst =Ta + a ηo T (56)
dt A U st

Observaciones
• El conjunto solo coincide sensiblemente con el número de soles medio real si
coincide con el área de recepción de la radiación concentrada (Ilustración 19). Por ejemplo,
eso no ocurre en una cocina de concentración parabólica tipo SK-14 y similares, pues la tapa
de la olla no es irradiada más que con el sol natural sobre el plano horizontal y el costado de la
olla del lado opuesto al reflector solo con el sol natural sobre una superficie vertical. Sin
embargo, es frecuente ver así la definición de la concentración geométrica y del número de
soles.
• Si resultara ser superior a la ebullición no vale para indicar la temperatura máxima para ese
fluido, pues es inalcanzable por la pérdida adicional de la evaporación (Ecuación (48)). Si
resultara ser próxima a la de ebullición habría errores debidos a la pérdida de calor latente por
evaporación, tampoco tenida en cuenta.
• Suele ser necesario sustituir el agua por el aceite en este ensayo para evitar la evaporación y la
ebullición. En el mismo sentido, ciertas normas evitan el uso de un líquido para determinar la
temperatura de estancamiento, por lo tanto, se mide en vacío, sin carga en el utensilio, norma
hindú (Bureau of Indian Standards (BIS), 2000). La razón básica de ello radica en que la
inercia del líquido impide que coincida el máximo natural de GT a lo largo del día con el
máximo de temperatura. Se podría distinguir el valor de UF’ con aceite del obtenido con agua,
pues la convección en el interior de la olla varía algo, por ejemplo, por temperatura de la olla
no uniforme. Más importante es el hecho de que por efecto de la evaporación las temperaturas
de estancamiento con agua y con aceite difieran entre sí.
• Es necesario indicar que la capacidad calorífica es el producto de la masa por el calor
específico, el cual a menudo no se conoce con precisión, especialmente con los aceites
culinarios. Las razones son dobles: por un lado, no suele conocerse la composición del aceite
con precisión y, por otro lado, su composición cambia al calentarlo, si bien a temperaturas que
superan los 100 ºC.

125
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Aa
• El factor de concentración real, o número de soles efectivo, (Ecuación (17)) =
S ηo , luego
A

CS

el producto de hace subir la temperatura de estancamiento sobre la ambiente, por lo


que se habla más propiamente de sobretemperaturas.
• En invierno no se podrá calentar tanto el alimento, pues la irradiancia no es mayor que en
verano por estar el sol más cerca del horizonte y por ser menor la temperatura ambiente.
• Al variar GT de forma natural a lo largo del día, la temperatura de estancamiento varía, aunque
evoluciona con retraso y suavizando sus variaciones a causa de la inercia térmica C.
• La norma hindú especifica que la determinación experimental de se haga con variaciones
inferiores a 1 ºC, con variaciones en < 20 W m-2 y variaciones en < 0,2 ºC y
.
• Si se mide Tst, Ta y GT simultáneamente y si se conoce o estima ηo en la configuración que se
haya elegido para el estancamiento, es posible obtener un valor de AUst a la temperatura de
estancamiento de la Ecuación (56):
GT Aa ηo
AU st = (57)
Tst − Ta
En esta ecuación se ha puesto de manifiesto que a menudo el área de transporte de calor al
ambiente A se elige arbitrariamente por conveniencia, por lo que no se ha separado de U. debe
ser aquella en el instante en el que se alcanza el estancamiento 74.
Si se dispone de mediciones a valores lo suficientemente diferentes de GT en días diferentes u
ocultando el Sol con mallas o placas de vidrio tintado, es decir, con diferente transmitancia τ, se
logra reducir artificialmente GT y, por tanto, Tst. Con ello es posible determinar
experimentalmente como crece U con T. Esta variación no suele ser grande, pues el valor de U
viene limitado por el h de la convección natural con el ambiente o de convección forzada si hay
viento. Este suele ser variable, por lo que los ensayos de prestaciones suelen llevarse a cabo sin
viento. se puede determinar teóricamente a través del número de Nusselt Nu para convección
libre. Este número depende de una potencia bastante menor que 1,0 del número de Grashof Gr.
Ceteris paribus, este es directamente proporcional a la sobretemperatura, justificando la
dependencia de la temperatura:
βaire g (T − Ta )( L *)
3
0,25 − 0,4 hL *
Nu ∝ Gr ; Nu = ; Gr = (57)
kaire ν aire 2

Por un lado, las mediciones durante un ensayo de estancamiento al aire libre pueden ser
dificultosas al crecer también U con la velocidad del viento vW y al ser difícil que este se
mantenga de un ensayo al siguiente. Por otro lado, la dirección del viento influye, así como la
orientación de la cocina y su configuración (más o menos inclinada, dado el caso). Ha de hacerse

74
El área de apertura depende de la incidencia de los rayos solares. Para determinarla se puede recurrir a tomar fotografías
a una distancia fija y desde posiciones distintas simulando el Sol. Incluyendo una regla graduada en el plano de se obtiene
una calibración, que sirve para la determinación gráfica.

126
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

notar que el valor real de U no tiende a 0 cuando T → Ta por efecto de la convección forzada por
el viento, pero se reduce.
Para que los datos de estancamiento obtenidos sean buenos es necesario que la condición de
estacionariedad se cumpla. Es decir, C dT << GT Aa ηo en la Ecuación (48) es necesario que G
dt
varíe muy lentamente, por ejemplo, variación a lo largo de un día totalmente despejado, para que
T también varíe muy lentamente y, por lo tanto, dT/dt sea pequeño. Las horas solares centrales
de un día despejado son las mejores: mediodía solar +/- 2 horas. Además, C no ha de ser grande.
Por ejemplo, se puede hacer uso de aceite en lugar de agua o llenar solo parcialmente la olla. Un
criterio de calidad de la medición realizada es que los incrementos temporales durante el
estancamiento cumplan la condición:
Aa GT ηo ∆t
∆Tmax << (58)
C

Ejemplo 18. Determinar una variación a no superar durante el ensayo de estancamiento con carga y
sin carga en un lapso de tiempo de 10 min., que sea la centésima parte del límite expresado en la Ecuación
(58) para datos típicos de una cocina de concentración de tipo parabólico comercial al mediodía solar en un
día despejado.

Para el ensayo sin carga, se estima una capacidad calorífica de la olla vacía de la décima parte. Con lo que
.

Dado que cumplir este criterio puede ser difícil, ciertas normas (por ejemplo, la hindú) suelen
especificar un ensayo de estancamiento sin carga, es decir, con olla vacía, facilitando ser C
pequeño en el cumplimiento de la condición de la Ecuación (58). Sin embargo, esto tiene el
inconveniente de que la placa absorbedora podrá sufrir heterogeneidades de temperatura si es de
paredes finas. La norma hindú está centrada en las cocinas de caja (hornos), donde la placa
absorbedora está a temperatura bastante homogénea por la convección con el aire caliente dentro
de la caja. Alternativamente se puede medir la temperatura del aire en el interior de la olla vacía,
con lo que entonces F’ es distinto.
La Ilustración 35 muestra el resultado de calentamientos reales hasta al aire libre. Las pérdidas
por evaporación y por condensación del vapor en la tapa de la olla marcan mayor potencia
instantánea útil normalizada con olla vacía que con olla conteniendo agua. Esta diferencia es
naturalmente creciente al aumentar la sobretemperatura. El efecto de inercia térmica al final del
ensayo es residual, de acuerdo a la Ecuación (58) y a datos que más adelante se muestran. Otras
pruebas con la misma cocina en verano arrojaron una pérdida por evaporación de unos 200 g de
agua, probablemente superiores a los que se puede evaporar en la realidad, a causa del mal cierre
de la tapadera por el hueco que origina el paso de los cables de termopar hacia el exterior.
Observando la Ecuación (56) puede deducirse que la sobretemperatura de estancamiento es tanto
mayor cuanto mayor es la ganancia de calor frente a las pérdidas, luego es un parámetro de
calidad. Sin embargo, se prefiere expresar esta de la manera que se relata a continuación, de tal
forma que resulte independiente de G.

127
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Valores representativos de la temperatura de estancamiento se pueden encontrar repartidos en la


primera parte de este documento. El parámetro resulta más apropiado para evaluar las
prestaciones de la cocina.

(a) (b)
Ilustración 35. Resultados de ensayos de calentamiento de una cocina HotPot en la Universidad Carlos III de
Madrid en un día claro a finales de octubre de 2014.
(a) Temperatura instantánea con un contenido de de agua.
(b) Curva de potencia normalizada, donde puede observarse la menor sobretemperatura de estancamiento alcanzada
en comparación con la olla vacía. ; incrementándose durante el ensayo.
Resultó ; ; para elevación solar de 70º a 90º bajando hasta
para elevación solar de 30 - 40 º, e incidencia acimutal de hasta +/- 30º; total. Pérdida de
agua por evaporación en este ensayo Fuente: (Fernández-Juárez, 2015). Un ensayo comparativo puede
encontrarse en el enlace http://solarcooking.wikia.com/wiki/Mueller_Solartechnik y
http://vignette4.wikia.nocookie.net/solarcooking/images/9/9f/Water_Boiling_Test_%28Muller%29%2C_3-5-
15.pdf/revision/latest?cb=20150305163333.

Parámetro
La norma hindú (Bureau of Indian Standards (BIS), 2000), inspirada en (Mullick, Kandpal, &
Saxena, 1987) y mostrada en (Garg, 12-15 Julio, 1994), indica que se ofrezca el parámetro
dimensional 75 F1 definido como sigue y calculable con el ensayo de estancamiento
en vacío, es decir, sin carga en el utensilio. Es el cociente entre el rendimiento óptico (ganancia) y
la conductancia térmica (pérdida), según la Ecuación (48). Resulta un parámetro creciente con la
calidad térmica de la cocina:

(59)

• Las variables del término a la derecha son medibles.


• Originalmente (Mullick, Kandpal, & Saxena, 1987), al haber sido desarrollado este método
para cocinas de caja, el factor no se ha considerado. Posteriormente, (Mullick, Kandpal,
& Kumar, 1991) evalúan una cocina de concentración no usando . La eliminación de
supone tomar como área de referencia para las pérdidas, lo que es común en cocinas de caja

75
Dimensional se refiere a que tiene dimensiones físicas, por lo tanto, se expresa con unidades. En contrapartida,
un número adimensional carece de unidades.

128
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

sin espejos exteriores y, en algún caso, en cocinas de concentración, como (Chandak, Somani,
& Suryaji, 2011). Ofrece la comodidad de no tener que considerar el área del utensilio a
colocar en el foco, la cual puede ser variada en este tipo de cocinas. Sin embargo, no ofrece la
posibilidad de tener en cuenta el efecto de que un utensilio en el foco de menor puede
alcanzar temperaturas mayores, mientras no desperdicien rayos solares.
(60)
• A/Aa es el inverso de un factor de concentración geométrico solar (Ecuación (17)). Se
tomará el valor en la configuración elegida o su valor medio durante las mediciones de
estancamiento. Se entiende que F1 es un valor único a proporcionar y tiene dimensiones del
inverso de U, es decir, es una resistencia térmica frente a las pérdidas, a la temperatura de
estancamiento, que cuanto mayor sea, mejor. Téngase en cuenta la Ecuación (17).
• es la irradiancia media temporal y Ta la temperatura media temporal del ambiente, ambas
durante el proceso de estancamiento, que sirve para las medidas. Para minimizar las
variaciones de G se suele ensayar al mediodía, o simplemente comenzar el ensayo por la
mañana y esperar a un máximo plano de T en un día claro. Para cocinas esencialmente
instaladas sobre una superficie horizontal, por ejemplo, la de caja simple (sin espejos
auxiliares) e incluso la Cookit, tomar para G la radiación global sobre un plano horizontal
parece razonable de cara al usuario, máxime cuando el ensayo de estancamiento suele hacerse
alrededor del mediodía solar y previsiblemente en verano, cuando la altura solar es próxima a
90º sobre el horizonte en regiones próximas al ecuador. Además, ello permite usar mediciones
de estaciones oficiales obtenidas con piranómetros que se instalan horizontalmente para medir
esta magnitud y son relativamente baratos. Daría lugar a . Sin embargo, para una cocina
orientable, como son las de concentración, hay dos opciones:
a) Tomar solamente la directa perpendicularmente a los rayos solares , más difícil de
medir o de encontrar medida, por lo que se obtendría .
b) Tomar la total normal . Esta última opción no considera una pérdida no
aprovechar la componente difusa.

Anotaciones
i. Ha de especificarse la velocidad del viento, pues afecta a Ust. Esta velocidad será distinta en
la corriente libre de la local donde se halle el utensilio, por lo que debe especificarse lo
medido.
ii. ηo puede ser distinto con distintas orientaciones solares, por lo que se suele realizar este
ensayo en torno al mediodía solar. En consecuencia, para otra orientación F1 puede variar.
iii. F1 compara la capacidad de captar sol con el coeficiente global de pérdidas Ust. Por lo tanto,
cuanto mayor, mejor es la cocina. Ahora bien, depende del valor de A que se haya elegido,
por lo que es necesario declararlo. Más aún si Aa es variable con el tiempo (posición solar y
seguimiento), es necesario indicar la opción que se haya elegido para ambas áreas.
iv. En (Hussain, Das, & Huda, 1997) se propone agregar una potencia auxiliar eléctrica para
poder ensayar en días nublados.

129
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Precauciones
Como antes se ha explicado, para evitar los problemas de capacidad calorífica expresados en la
Ecuación (58) se mide sin agua y sin olla(s) para el caso del horno de caja solar box,
registrándose la temperatura de la placa absorbedora que sirve de base para la olla (por lo tanto
habrá de ser necesariamente negra). Se espera hasta que alcance su máximo, temperatura que
presumiblemente resultará muy parecida a la del agua en un ensayo de estancamiento lo
suficientemente largo para que la inercia térmica no cuente y en que se evite la evaporación.
Para una cocina de concentración (Ilustración 29) o de tipo panel, por ejemplo, tipo Cookit
(Ilustración 30), el blanco de los rayos y, por lo tanto, la superficie absorbedora es precisamente
la olla, con lo que es necesario colocarla adecuadamente y medir su temperatura. Esto conlleva a
que si sus paredes no son muy gruesas y conductoras pueden no alcanzar una temperatura
homogénea, máxime si tenemos en cuenta que puede haber estratificación térmica en el aire que
la circunda y que la olla no se llena completamente, calentándose más la parte no mojada si es
blanco de los rayos concentrados (Ilustración 30 (b)). Para resolver este problema se puede optar
por tomar una temperatura media de la parte mojada, lo cual es laborioso y costoso, o bien
ensayar con aceite dentro de la olla y comprobar la Ecuación (58) en todo caso.
Esta norma india ha experimentado propuestas de evoluciones: (Chandak A. G., Solar
concentrating cookers, test protocol 4th draft, 4 de Julio 2010) y (Chandak A. G., 5 de Julio,
2010).

Resultados
Hornos solares de caja
Un valor típico para un horno de caja en madera de 59 cm × 59 cm con doble cristal, aislamiento
de fibra de vidrio, interior de chapa de aluminio y un espejo exterior plano de 59 cm×59 cm
resultó ser F1 = 0,12 m2 K W-1 según (Mullick, Kandpal, & Saxena, 1987).
Según (Sharma, Buddhi, Sawhney, & Sharma, 2000), para horno de caja, con y sin un espejo
externo, resultó F1 = 0,14 m2 K W-1.
En (Buddhi, Sharma, & Sharma, 2003), para un horno de caja de 50 cm × 50 cm con una placa
absorbedora se midió un valor F1 = 0,126 m2 K W-1.
En (Kumar S., 2005) se midió F1 = 0,1175 m2 K W-1 para un horno de doble cristal horizontal, sin
espejos exteriores y usando , de dimensiones exteriores 600 mm × 600 mm ×
165 mm y 5 cm de aislante de fibra de vidrio.
En (El-Sebaii & Ibrahim, 2005) se informa del ensayo de dos modelos de horno de caja de
650 mm × 850 mm × 300 mm construida en madera, con 100 mm de aislante y una placa plana
absorbedora de cobre ennegrecido de 2 mm de espesor. Se probó el efecto de instalar una única
olla de 130 mm ∅ y 140 mm de alto soldada al centro de la placa o 4 ollas idénticas con la carga
repartida. La cubierta fue de vidrio doble separado 20 mm y de espesor 3 mm, horizontal de
490 mm × 560 mm. La cocina dispuso de un espejo exterior plano de 540 mm × 600 mm
concentrando radiación. Resultó . Un segundo ensayo a continuación ese
mismo día arrojó un valor de , indicativo de la variabilidad esperable.
En (Lahkar, 2010) se realiza una revisión de los parámetros para caracterizar hornos solares y se
dan valores obtenidos por varios autores.

130
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

(Saxena, Varun, Pandey, & Srivastav, 2011) referencian valores 0,12 < F1 < 0,16 m2 K W-1 para
horno de caja a su vez citando a (Mullick, Kandpal, & Saxena, 1987).
En (Mahavar, Sengar, Rajawat, Verma, & Dashora, 2012) se proporcionan datos coherentes con
los anteriores.

Cocinas de concentración
Según (Chandak, Somani, & Suryaji, WCE 2011, July 6 - 8, 2011, London, U.K, 2011) para una
cocina parabólica tipo SK-14 resultó 0,38 - 0,39 m2 K W-1, mientras que una variante,
de paraboloide de sección cuadrada tipo mariposa (la Prince 15) resultó en el valor
. En esta referencia no se especifica si se midió con el
piranómetro en horizontal, pero lo elevado de la cifra resultante así lo sugiere, como la práctica
habitual de disponerlos para medir .
(Manchado-Megía, 2010) informa de ensayos realizados en la Universidad Carlos III de Madrid
haciendo uso de una cocina SK-14. Se obtuvo

Cocinas intermedias
En (Fernández-Juárez, 2015) se informa de ensayos de una cocina HotPot (véase la Ilustración
35) resultando durante, respectivamente, el verano y el otoño en
Madrid. En estos ensayos apareció una fuerte diferencia entre los ensayos de otoño y de verano.
En (Pizarro-Menayo, 2010) se informa de ensayos de una cocina Primrose o Nelpa, resultando
.

Utilidad
Multiplicar F1 por la irradiancia disponible y por la relación de áreas (la Ecuación (59)), de ahí su
utilidad inmediata. De hecho, desde el punto de vista de la inmediatez y facilidad de uso, debería
darse preferentemente .
Con solamente F1 no se sabe cuánto tiempo se puede tardar en alcanzar una cierta temperatura. Para
ello se puede hacer uso del parámetro t0, junto con el valor de ηo para entrar en la Ecuación (66).
Ejemplo 19. Estimar la temperatura máxima de estancamiento de una cocina solar de concentración de tipo
parabólico familiar tipo SK-14 con una olla de y . Asuma un líquido que no hierva.
Se opta por la Ecuación (56). Como se pide el máximo de se asume ausencia de viento. Se toma un valor
aproximado de (véase el Ejemplo 20 y Ecuación (65)).

Podemos observar que el número de soles efectivo resulta solamente próximo a 3 (incluyendo absorbancia). Un
diseño cuidado puede elevar el rendimiento óptico a 0,5. Esto acarrearía . Se han consignado
rendimientos ópticos de 0,7 e incluso ligeramente superiores, lo que puede ser el máximo práctico teniendo en
cuenta que superar una reflectancia de los espejos de 85 % es difícil, y una absorbancia de más del 90 % también
requiere cuidado. Todo esto se puede conseguir usando una película reflectora de calidad, evitando pérdida de
rayos y disponiendo un recubrimiento con alta absorbancia en la olla, además teniendo los reflectores limpios.

131
16. Curva de enfriamiento y tiempo característico

Es importante la capacidad de retener el calor de la olla llena. Aumenta cuando se introduce en


una caja aislante o cubriéndola directamente con una manta aislante, por ejemplo, los hornos
solares. Este es el principio de la cocción con calor retenido.
Midiendo durante el proceso de enfriamiento se logra obtener información valiosa. Resulta de
utilidad analizar el proceso de enfriamiento.
El utensilio se enfría por las pérdidas de calor y por la evaporación de los líquidos. Haremos
énfasis en las pérdidas de calor. En el mismo sitio web que (Xie, 2010) puede encontrarse una
ilustrativa simulación por ordenador del proceso de enfriamiento de una olla.
Aquí se desarrolla una teoría sencilla que puede rendir resultados medibles y de precisión
suficiente.
Si se considera en la Ecuación (48) que (a la sombra completa) no existe el aporte de calor.
Si asumimos la simplificación F’UA = cte. y Ta = cte., la ecuación diferencial (48) se simplifica y
se puede integrar, partiendo de una temperatura inicial T0 en t = 0 hasta una temperatura
instantánea del alimento líquido de ensayo T, describiendo así el proceso de enfriamiento. Resulta
exponencial:
T − Ta  t 
= exp  − *  (61)
T0 − Ta  ten 
En esta ecuación resulta ser un tiempo característico de enfriamiento teórico similar a la
Ecuación (6):
C
=ten* = cte. (62)
AF 'U en
Puede observarse que para que sea grande conviene que tengamos una alta capacidad calorífica
, por lo que acompañar al alimento con masas calientes es beneficioso. Conviene también un
área de transporte pequeña y un coeficiente de transporte de calor pequeño también. Ello implica:
evitar corrientes de aire, reducir la radiación reduciendo la emisividad , recubrir la superficie
exterior de un film metálico e interponer entre el utensilio y el exterior un aislante térmico de baja
conductividad térmica y de gran espesor.
Se ha resaltado que ahora F’ es distinto al de estancamiento, pues el alimento estará más caliente
que la superficie, al contrario que durante el calentamiento. Si fuera la temperatura de la
superficie en contacto con el exterior la que se mide, sería F’en = 1. Uen será en este caso un valor
medio desde el valor alto a la alta temperatura T0, que puede ser la de estancamiento hasta el
valor bajo cuando T sea próxima a la del ambiente.
El tiempo característico de enfriamiento es aquel para el cual la sobretemperatura del líquido
con respecto al ambiente se reduce en el factor 1/e = 0,368. No suele ser medido en ese instante
por las incertidumbres experimentales. Se puede obtener experimentalmente de mejor manera
haciendo un ajuste por mínimos cuadrados de una recta al logaritmo neperiano de las
sobretemperaturas del alimento medidas, relativas a la inicial, como función del tiempo, con una

133
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Ta promediada, o mejor con la Ta medida en cada instante. La pendiente es y la ordenada


en el origen ln(T0-Ta), pues T0 generalmente no se tiene a causa del tiempo que toma la
preparación del ensayo. Esta operación de ajuste puede realizarse fácilmente en programas de
ordenador como Microsoft Excel® o PCM MathCad®:
t
ln (Tl − Ta )= ln (T0 − Ta ) − (63)
ten*
Esta metodología ignora la variación de con la temperatura.
Si se toman datos experimentales lo suficientemente cercanos y precisos es posible obtener una
evolución de tomando en la Ecuación (63) para T0 y Tl temperaturas intermedias a lo largo
de la curva, llamadas ahora Ti y Ti+1:
ti +1 − ti ti +1 − ti −1
=
Primer orden: ten* ,i +1/2 = ; Segundo orden centrado: ten* ,i (64)
T −T T −T
ln i a ln i −1 a
Ti +1 − Ta Ti +1 − Ta
Generalmente el enfriamiento se efectúa sin viento.

Resultados de tiempo característico de enfriamiento


En (Mullick, Kandpal, & Kumar, 1991) resultó un valor medio de = 52 minutos para una olla
cilíndrica y pequeña de aluminio de 175 mm de diámetro y 55 mm de alto. Se midió al aire,
formando parte de una cocina de concentración parabólica, sin viento, con una capacidad térmica
, conteniendo 1 litro de agua. Este tiempo varía con la capacidad térmica
(Ecuación (62)), luego ha de especificarse cuánto es.
En (Fernández-Juárez, 2015) se reporta para el utensilio de la cocina HotPot situado en la propia
cocina, minutos con atmósfera en casi calma y 1,5 l de agua (Ilustración 35) en
octubre. En verano este tiempo se redujo a minutos, presumiblemente a causa de una
mayor evaporación de agua.
Si lo que se desea es conocer el tiempo que el alimento va a permanecer caliente en
circunstancias reales, se puede ensayar para ellas en concreto, con lo que cambiarán UF’ e
incluso A. Un caso es cuando se somete a la cocina a un cubrimiento o abrigo aislante
térmicamente a modo de cobertor para enlentecer el enfriamiento y por ello aumentar t*en. Un
caso típico es rodear la olla de una manta aislante o meterla en un cesto o caja con heno u otro
material espumoso de relleno. Se logran así tiempos característicos de enfriamiento de hasta 20 a
30 horas (Ilustración 14). Si esos abrigos se recubren de una lámina metalizada, su emitancia se
reduce desde un valor cercano a 0,8 a un valor en torno a 0,1, con lo que la emisión espontánea se
reduce, pero persiste la convección. En su contra cuenta impedir un buen secado.

Medición del coeficiente global de pérdidas de calor


Si C es conocido por cálculo, porque se conocen las masas y propiedades de los materiales,
resulta posible despejar de la Ecuación (62) una vez determinado t*en con la Ecuación (64),
otorgándole a este tiempo un valor medio o bien un valor función de la temperatura, como se ha
indicado en el Apartado 0. Optando por un valor de A, se tendrá .

134
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Precauciones
Para que este ensayo sea significativo ha de usarse una instrumentación de temperatura precisa y
colocar la sonda de forma inamovible en el interior del líquido. O sobre la superficie de la olla si
no hay líquido y con suficiente buen contacto térmico con ella, tanto de la punta como de los
cables para evitar su efecto aleta. Una resolución de 0,1 ºC es recomendada, así como medidas
rápidas al comienzo cuando el enfriamiento es más rápido.
Es de destacar que t*en puede ser tan grande que la temperatura de la superficie sea tan próxima a
la del líquido, especialmente si este favorece la convección por ser poco viscoso (agua, por
ejemplo), que se pueda asumir F’en = 1.
• Si se quiere medir durante la operación real de la cocina, suele ser recomendable no
mover del sitio la cocina, tapando la radiación incidente con un parasol lo mejor posible sin
afectar a U y registrando la velocidad del viento. El parasol no ha de alterar la velocidad ni la
orientación del viento vW, con el objeto de mantener valores lo más próximos posible a Uc. El
parasol elimina la directa, pero solo parte de la difusa. Como parte de Gd y Gg seguirán
actuando, conviene un día despejado y con aire limpio para que Gd sea una fracción pequeña y,
además, procurar que la cocina vea poco suelo, por ejemplo, en un lugar elevado y sin paredes
cercanas para minimizar Gg.
• Otra opción para medir es proceder en laboratorio bajo condiciones controladas. A tal
efecto, algunos laboratorios disponen de lámparas simuladoras del Sol y el viento se puede
producir de forma controlada con ventiladores. En ese caso, U cambiará algo a causa de que el
ambiente de fondo probablemente se encontrará a una temperatura distinta, por ejemplo, si se
lleva la cocina a una habitación fresca, lo que influye en las pérdidas por radiación.
Ejemplo 20. Haciendo uso de la información anteriormente descrita en (Mullick, Kandpal, & Kumar, 1991)
se puede determinar el coeficiente global de convección de una olla por el ensayo de enfriamiento, asumiendo
que la resistencia térmica del agua dentro de la olla y de la olla misma son diminutos frente al coeficiente de
transporte de calor equivalente con el aire :

Recurriendo a la Ecuación (62):

Véase que, efectivamente, es mucho menor que los valores consignados en la Tabla 2.

135
17. Resultados experimentales para 𝑼𝑼

De las diversas formas de obtener el coeficiente global de transporte de calor se deducen


resultados indicativos, que además corresponden a cocinas muy diversas y mayormente de tipo
experimental. Es necesario recalcar que debe asociársele siempre un área de referencia,
generalmente la exterior, y una diferencia de temperatura, generalmente del agua usada para
ensayar y del ambiente.

Hornos solares
El valor de depende del aislamiento provisto, de si se dispone de cristal simple o doble (si se
usa la temperatura interior). Depende de la velocidad del viento y de la temperatura alcanzada en
el objeto.
En (Kumar S., 2005) se midió (Ecuación 58), basado en el área de
apertura con los detalles constructivos antes descritos en resultados de para hornos solares.

Cocinas de plato parabólico


En (Mullick, Kandpal, & Kumar, 1991) se determinó un valor medio de = 17,2 W m-2 K-1,
basado en el área exterior de la olla de 0,08 m2, sin viento, con olla cilíndrica ennegrecida de 17,5
cm de diámetro y 5,5 cm de alto, calentando agua hasta 90 a 95 ºC, por lo tanto, inferiores a .
Coincide sensiblemente con el resultado del Ejemplo 20.
En (Kumar, Kandpal, & Mullick, 1993) y (Mullick, Kumar, & Kandpal, 1996) se experimentó en
un laboratorio interior. Se determinó un crecimiento lineal de F’U basado en el área exterior de la
olla, entre T = 50 ºC y 90 ºC. Correspondió a valores de 5,5 a 15,3 W m-2 K-1 sin viento con una
olla de aluminio de 17 cm de diámetro y 6,5 cm de alto, situada en el foco de un paraboloide de
foco largo (olla alejada del paraboloide, parábola somera). Estas temperaturas son inferiores a .
El procedimiento experimental usado se basó en provocar condiciones estacionarias con una
resistencia eléctrica y midiendo temperatura en la superficie, con lo que F’ = 1. Este valor subió
hasta 41,5 a 61,0 W m-2 K-1 respectivamente para las mismas temperaturas con 5 m s-1 de viento
generado por un ventilador, y paraboloide somero orientado al cenit. Con paraboloide inclinado
45º y olla a barlovento no se notó efecto, y con olla a sotavento se redujeron los valores un 33 %
con velocidad del viento medida en el lugar de la olla.
En (Hosny & Abou-Ziyan, 1998) y para una olla cilíndrica de 20 cm de diámetro y 9 cm de altura
pintada de negro salvo la tapa, se midió unos 25 W m-2 K-1 con viento oscilando entre 2 y 5,6 m s-
1
. Si se añadía una pantalla para el viento, descendía hasta unos 15 W m-2 K-1. Este trabajo
propone esta correlación para condiciones estacionarias con vw en m s-1, pero sin especificar
temperatura del agua, solamente sabiendo que era inferior a la de ebullición, obviamente
incluyendo radiación y la evaporación del agua que existiera:

(65)

En (Kalbande, Kothari, Nadre, & Mathur, 2008) se determinó experimentalmente un valor medio
de 9,9 W m-2 K-1 con una olla y sin viento, usando la curva de enfriamiento en una cocina
parabólica similar a la SK-12.

137
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Puede deducirse de estos valores que hay bastante dispersión en los datos.
Sorprende que el valor de U para los hornos de caja sea de un valor comparable al más bajo
medido con ollas al aire, cuando en estas se dispone de aislante. Esto es debido a que el dato
consignado en (Kumar S., 2005) está basado en el área de apertura y no en el área exterior de la
caja.
En (Mbodji & Hajji, 2016) se informa de mediciones realizadas en Rabat (Marruecos).
Obtuvieron 17, 6 W m-2°C-1 con detalles en la propia publicación.

138
18. Curva de calentamiento teórica

Si asumimos una irradiancia GT (componentes que correspondan) y demás parámetros en la


expresión constantes, la ecuación diferencial (Ecuación (48)) puede integrarse entre dos instantes
t1 y posterior t2:
t2 T2
CdT C
T2
d (T − Ta )
∫ dt ∫ =
F 'c  Aa ηoGT − AU c (T − Ta ) 
⇒ t2 − t1
A (UF ')c ∫ Aη G 

t1 T1 T1 a
 AU
o T
− (T − Ta ) 
 c 


(T2 − Ta ) 
A Uc
 1−
−C Aa ηo GT
t2 − t1 ln  →
A (UF ') 1− A (T1 − Ta ) 
Uc
)')(c  ηo GT
t*c =t*en (( F 'U))en  
F 'U Aa
c (66)
   
   
 t2 − t1  
A ηG  A Uc
→ T2 = Ta + a o T 1 − 1 − ( 1 a)
T − T  exp  − 
A U c   Aa ηoGT   t *c  
))'))(  
)')( 
Tst 
  ∆Tst −1  

• El resultado obtenido permite predecir la curva de calentamiento T2 t , que es una exponencial


a partir de la temperatura inicial T1, como función del tiempo transcurrido entre ambas t2-t1
(véase el tramo de calentamiento en la Ilustración 11). Puede aprovecharse el resultado
obtenido para una primera validación de los resultados experimentales de un calentamiento en
circunstancias que se acerquen al calentamiento ideal supuesto.
• Puede verse que el tiempo característico de calentamiento controla la velocidad de
calentamiento afectado por un factor proporcional a la irradiancia frente al
coeficiente global de pérdidas Uc. Esto se puede ver más claramente si hacemos ,
, llamando a un instante genérico durante el calentamiento a partir del comienzo y
considerando la definición del número de soles S de la Ecuación (56):

SGT   t  
T=
Ta + 1 − exp  − 
Uc   t *c  
(67)
• La necesaria constancia de GT y de Ta en las Ecuaciones (66) y (67) hace que para usar la
información de un ensayo que sea modelado con esta ecuación solo pueda experimentarse de
forma precisa en un laboratorio con acondicionamiento de aire y con lámparas de simulación
solar. Si no se dispone de ello es necesario usar horas próximas al mediodía solar y días claros
sin viento.

139
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

• El tiempo necesario para que se alcance la temperatura de estancamiento en estas condiciones


resulta infinito por anularse el numerador. Aunque a efectos prácticos, a partir de un cierto
momento la diferencia de la temperatura con la de estancamiento resulta despreciable. Se cumple que
cuando , (Ecuación (56)).

* *

(a) (b)
Ilustración 36. Evolución teórica de la temperatura durante el calentamiento (con línea continua roja) comenzando
a temperatura ambiente y del calor instantáneo transmitido al alimento en W (con línea fucsia de
trazos), en función del tiempo en horas, según la Ecuación (66). Se indica asimismo el rendimiento instantáneo
con línea azul de puntos, y el rendimiento medio desde el comienzo con línea verde de trazos en %. Es
representativo de una cocina de concentración, , , , sin pérdida por evaporación.
(a) un día sin viento .

(b) un día con viento . .

• La Ecuación (66) permite predecir el tiempo para la ebullición, haciendo la


que especifique la norma, típicamente 40 ºC, siempre que se evite una excesiva evaporación.
Este tiempo resulta finito si resultara ser menor que la de estancamiento, aunque cerca de la
temperatura de ebullición las pérdidas por evaporación crecen rápidamente. Este tiempo puede
ser estimado con esta Ecuación (66), que exige conocer parámetros no directamente medibles,
sino operativos. Pero se pueden aproximar estos, agrupados en ηo/A(UF´)c por F1 de la
Ecuación (59) y el valor de t0 se ha de conocer. Además, es necesaria la aproximación (F’U)en =
(F’U)c, la cual se preconiza en (Mullick, Kandpal, & Kumar, 1991). Queda una expresión
aproximada usada en algunas modelizaciones.
• Visto que la potencia útil transmitida a la carga es decreciente con la sobretemperatura, no se
puede hablar de rendimiento de las cocinas solares sin especificar el valor de la sobretemperatura
y la velocidad del viento, y con detalles adicionales pertinentes (Ilustración 36). Se puede dar
una cifra de rendimiento medio entre dos temperaturas (véase la Ecuación (50)).

140
19. Medición del rendimiento óptico

Tal y como se ha visto, representa la fracción de la irradiancia que es absorbida por el blanco u
objeto a calentar.
Existen métodos teóricos de óptica que permitirían su obtención, pero suelen resultar laboriosos
y, al fin y al cabo, imprecisos, ya que los elementos ópticos de una cocina solar pueden no ser lo
suficientemente estables. Se opta aquí por una determinación experimental, que no suele ser muy
repetitiva. Existen varios métodos alternativos descritos en (Mullick, Kumar, & Kandpal, 1996).

Método de paso por la temperatura ambiente


Fue inicialmente propuesto por (Xiaofu & Yuanchao, 1989). La Ecuación (48) proporciona un
procedimiento para determinar directamente ηo en una curva de calentamiento cuando en media
sea U = 0. Se procede a muestrear a lo largo del tiempo la temperatura superficial exterior de la
olla, obteniendo una media Text con varios termosensores. F’ ≈ 1 en estas circunstancias y justo
cuando pasa por la ambiente es Text,i = Ta, luego:
C Text ,i +1 − Text ,i −1 Text ,i +1 + Text ,i −1
=ηo ; ≈ Text ,i ≈ Ta (68)
Aa GT 2∆t 2
Para evitar inexactitudes debidas al acomodo inicial de temperaturas es conveniente partir con
agua a temperatura inferior a la del ambiente; unos 5 ºC de diferencia bastan. Una agitación
constante, pero no muy intensa, permite homogeneizar las temperaturas. Una inexactitud
proviene de medir temperatura con la radiación solar actuando sobre los sensores, por lo que es
necesario garantizar un buen contacto térmico con el material de la olla y que la absorbtividad
solar del sensor no cambie con respecto a la de la superficie exterior de la olla. Alternativamente
se puede optar por montarlos por la cara interior y corregir la pérdida de temperatura a través de
la pared de la olla. Si esta corrección se realiza, es posible también corregir C por estar las paredes
a más temperatura que el líquido interior.
Si la temperatura que se iguala a la del ambiente es la media del agua, entonces se obtiene ηoF’.
Esto constituye para (Mullick, Kumar, & Kandpal, 1996) un método distinto.

Método de flujo continuo


Descrito en (Kumar, Kanpal, & Mullick, 1990). Se basa en hacer pasar agua fría de forma
continua y constante por el interior de la olla por medio de una bomba. De tal manera que las
paredes se estabilicen a igual temperatura que el ambiente, por lo que U = 0. Una medición del
caudal másico y del salto de temperatura entre la entrada y salida del agua permite conocer la
potencia solar recibida, por lo que:
(69)

Estos dos métodos se describen en (Mullick, Kumar, & Kandpal, 1996). Si la temperatura que se
estabiliza a un valor igual a la del ambiente es la media del agua, entonces se obtiene ηoF’.

141
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Método haciendo uso de ensayo de calentamiento y de enfriamiento


La Ecuación (66) puede ser usada para determinar aproximadamente el rendimiento óptico ηo
partiendo de datos directamente medibles durante el calentamiento y el resultado del ensayo de
enfriamiento previo . En ambos casos es preferible efectuar medición de la temperatura de la
superficie para que F’c = F’en = 1. Despejando ηo y usando la Ecuación (62), resulta una
expresión de para una medición entre T1 y T2, correspondientes a los instantes t1 y t2, no
necesariamente muy juntos (véase (Mullick, Kandpal, & Kumar, 1991) (Mullick, Kumar, &
Kandpal, 1996)). Se obtiene:
  t2 − t1  
 (T2 − Ta ) − (T1 − Ta ) exp  − 
F 'en ηo =
C   t *'en  
(70)
Aa GT ten   t −t  
 1 − exp  − 2 1  
  t *'en  
La distinción entre t*en y t*’en (Ecuación 62) dificulta la aplicación de esta ecuación, ya que
determinar ambos parámetros es laborioso.
La necesidad de la constancia de GT recomienda realizar las mediciones para esta ecuación, al
igual que en otros casos mencionados, en horas cercanas al mediodía solar con el cielo totalmente
despejado. Si ello no es posible, lo suficientemente despejado para que no se proyecten sombras
durante el ensayo. Sin embargo, ηo puede cambiar según la altura del Sol sobre el horizonte y su
acimut, por lo que ensayos rápidos fuera del mediodía podrían ser interesantes (lo
suficientemente rápidos para que GT no cambie apreciablemente) para valorar este cambio. En
todo caso, GT, Aa y Ta serán los respectivos valores medios durante el intervalo [t1, t2], y t*en será
el valor medio obtenido en toda la curva de enfriamiento, o bien el correspondiente al intervalo
[T1, T2] como mejor valor. La alineación puede influir en ηo.
La capacidad térmica C no suele ser conocida exactamente, aunque la pesada de los utensilios de
cocina puede dar mejor resultado que el cubicaje. No obstante, las asas e incluso la tapa no suelen
alcanzar la misma temperatura que las paredes, contribuyendo así menos a la capacidad térmica.
En (Badran, A., & al., 2010) se logra un para una parábola somera y, en lugar de la
olla, un minicaptador solar plano con cubierta de vidrio. El procedimiento de determinación es
distinto a los aquí descritos, pero muy próximo.

Método del ensayo de calentamiento y parámetro


La norma hindú (Bureau of Indian Standards (BIS), 2000) considera la determinación de otro
parámetro, F2, que no es más que una aproximación a F’cηo, resultado de sustituir en la Ecuación
(66) ηo/U por F1 (véase la Ecuación (59)) aunque en aquella consta Ust. Además, se sustituye la
Ecuación (62) para t*en, y adicionalmente se especifica sustituir C por Cl (solo el líquido usado para
expresar que solamente la potencia de calentamiento del líquido es útil). El resultado es:


(T1 − Ta ) 
A 1
F1Cl 1 − Aa GT F1 Cl
=F2 ln  =  ≈ F 'c ηo CR ; CR (71)
A ( t2 − t1 ) 
(T2 − Ta ) 
A 1 C
1−

 Aa GT F1 

142
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Si se usara C en lugar de Cl este parámetro resultaría independiente de la carga de la olla.


Esta ecuación permite usar temperaturas bastante distantes entre sí al ser resultado de una
integración. Pero T1 y T2 han de ser lo más próximas a Tst por haber usado F1, evitando así
aumentar el error. Una ecuación similar se ofrece en (Purohit & Purohit, 2009) pero considerando
A = Aa. El hecho de que F’c quede ligado a ηo resulta favorable. Este valor representa la capacidad
de la cocina de transferir calor desde la placa absorbedora o superficie de la olla al alimento y
generalmente F’c < 1, pues cuanto mayor es esta capacidad, más próximas serán las temperaturas
de la superficie y del alimento, y consecuentemente mayor es F’c.

Utilidad de
El parámetro F2 no tiene una utilidad práctica tan directa como la Ecuación (59), pero sirve para
estimar ηo. Es de interés para evaluar la calidad de la cocina y sirve también para que pueda
calcularse el tiempo de calentamiento, como se ha indicado antes, en relación a la utilidad del
primer parámetro F1. Lo que ocurre es que el tiempo de calentamiento depende de las
condiciones ambientales, primariamente Ta, la cual influye en la temperatura inicial del alimento,
depende de GT y del viento, que incluye en hc,f (Ecuación (43)).
La norma hindú dice que la temperatura inicial T1 ha de ser intermedia entre la temperatura ambiente
y la de ebullición para evitar bajas temperaturas que comprometan la hipótesis de U constante. Esto
se debe a que U disminuye a bajas temperaturas por disminución del transporte de calor por
convección libre y por radiación, pero no ha de ser la temperatura tan alta que reduzca en exceso el
rango de las variables a medir. T1 puede alcanzarse con un calentamiento previo solar, por lo que
tanto T1 como T2 son las alcanzadas en un cierto momento dinámicamente. Se solicita también en la
norma que usando agua T2 < 95º para evitar un excesivo efecto de la evaporación o ebullición.
Cuanto más constantes sean GT y Ta durante el ensayo, mejor será la calidad del resultado.
La obtención de F2 suele especificarse con la carga completa de alimento que se sustituirá por el
equivalente en peso de agua o aceite.
Las Ecuaciones (70) y (71) difieren en los resultados experimentales que usan. La primera hace
uso del ensayo de enfriamiento a través de t*en, y la segunda de dos ensayos de calentamiento,
uno en vacío para el estancamiento determinándose F1 y otro a plena carga, ambos terminando en
las inmediaciones del mediodía. Aunque no cumple la norma, si se cumpliera la condición de la
Ecuación (58) con carga nominal, un único ensayo de calentamiento formalmente bastaría.

Resultados
Hornos de caja
No es habitual encontrar la orientación de la cocina con respecto al sol (incidencia) en los
resultados disponibles.
(Mullick, Kandpal, & Saxena, 1987), para un horno de caja con apertura de 59 cm 59 cm en
madera, con aislamiento de fibra de vidrio e interior de chapa de aluminio, doble cristal y un espejo
de 59 cm 59 cm, se midió F2 = 0,254 usando cuatro ollas conteniendo un total de 1 l de agua.
Según (Saxena, Varun, Pandey, & Srivastav, 2011), la anterior referencia reporta 0,254 < F2 < 0,490.
En (Sharma, Buddhi, Sawhney, & Sharma, 2000) se indica un valor de 0,34 para un horno
de caja con un espejo externo plano de iguales dimensiones que la apertura de 50 cm 50 cm (el

143
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

cual resultó tener una reflectancia del 77 %). Este valor subió a 0,37 para la misma cocina sin
espejo. Una cocina muy similar cargada con 2 kg de agua rindió un valor de F2 = 0,5.
En (El-Sebaii & Ibrahim, 2005) se midió con una única olla conteniendo 1 kg entre
65 ºC y 95 ºC para el agua, , y
(detalles en los resultados para ). Al aumentar la masa de agua repartida en cuatro ollas se
observaron menores y más tarde. aumentó linealmente con hasta llegar a con
4 kg de agua, indicando efectos secundarios.
En (Kumar S. , 2005) se verificó que F2 experimental creció desde 0,404 a 0,528 con la carga de
agua de 1 kg a 3 kg cuando fue repartida por igual en las cuatro ollas de aluminio pintadas de
negro y situadas en el interior de una cocina de caja con área de apertura cuadrada de 0,245 m2.
Fue orientada verticalmente, fue dotada con doble cristal y sin espejos exteriores auxiliares y se
midió entre 55 ºC y 95 ºC (véanse resultados para si se necesitan más detalles).

Cocinas de concentración
Generalmente siguen al sol.
Para una cocina de concentración con espejo piramidal, (Kumar, Agravat, Chavda, & Mistry,
2008) midieron un valor de F2 = 0,467.
ηoF’c ≈ 0,3 a 0,45, de acuerdo con (Purohit & Purohit, 2009). Se indica que valores de 0,58 se
pueden alcanzar enfocando al centro del fondo de la olla cerca del mediodía.
Una cocina de concentración parabólica de foco largo (somera) proporcionó valores medios en
torno a F2 = 0,41 a 0,43, valores pico de 0,58 cuando el punto más brillante estuviera en el centro
del fondo de la olla y valores valle de 0,26 (Kalbande, Kothari, Nadre, & Mathur, 2008).
Resultados similares a los alcanzados en (Mullick, Kandpal, & Kumar, 1991).
Ello indica la gran variabilidad que se presenta asimismo con los demás métodos, especialmente
si no se sigue al sol perfectamente, sino que se deja la cocina estacionaria durante el ensayo.
En (Mullick, Kumar, & Kandpal, 1996) se midieron valores notablemente menores, de 0,27 a 0,34.
La cocina SK-14, indicada en la Ilustración 29 (a), realmente no usa un concentrador paraboloide
profundo, sino algo ligeramente diferente dada la flexibilidad de las lamas metálicas que comportan
su superficie reflectora. Antes bien, reparte la radiación entre el fondo y los laterales de la olla, a lo
que los fabricantes llaman “llamas solares”, que no son más que el reflejo de cada lama.
Una cocina parabólica similar a la SK-14 en tamaño, pero de foco largo (parábola somera),
proporcionó valores de ηoF’c en torno a 0,35 en (Ouannene, Chaouachi, & Gabsi, April 26- May
1 2009).
En (Chandak, Somani, & Suryaji, WCE 2011, July 6 - 8, 2011, London, U.K, 2011) se ofrece un
valor de para una tipo SK-14, y para una Prince 15, ambas de plato
parabólico de uso individual o familiar. Las condiciones de ensayo se han descrito anteriormente
en la página 105, si bien es de destacar que en su algoritmo de cálculo se ha considerado y
se ha considerado la de la zona irradiada en el foco.

Cocinas intermedias
En (Pizarro-Menayo, 2010) se informa que, para una cocina Primrose o Nelpa, para
verano en Madrid.

144
20. Evaporación y ebullición

Presión de vapor
Se ha comentado la relevancia de las pérdidas por evaporación de agua. Estas pérdidas son
crecientes con la presión de vapor.
Una sustancia pura ejerce una presión debida a su vapor (presión de saturación) que puede
preverse con fórmulas ajustadas a datos experimentales. Una de ellas es la ecuación de Antoine.
Para el agua es:

(72)

se mide con la sustancia en estudio en un recipiente cerrado y sin otra sustancia presente. Con
el recipiente abierto al exterior, es una presión parcial del vapor de la sustancia en el ambiente.
El resto, hasta la presión atmosférica, es la presión parcial del aire en la interfase. El vapor va
perdiendo su presión parcial hasta cero en la lejanía difundiéndose, mientras que la presión total
es constante en ausencia de movimiento.

Temperatura de ebullición
La temperatura de ebullición se ha de encontrar en tablas de presión de saturación del líquido de
que se trate, que ha de coincidir con la presión ambiente del día. Quiere ello decir que en la
superficie del líquido solo hay su vapor, incluso dentro de su interior, formando burbujas que
constituyen la ebullición.
A efectos prácticos, se puede estimar la temperatura de ebullición haciendo uso de la atmósfera
estándar y la altura geográfica del lugar. En Madrid (España), a unos 650 m de altura sobre el
nivel del mar, ronda los 97,5 ºC para el agua (véase el Ejemplo 22).
Ejemplo 21. Verificar que a 100 ºC el agua ejerce una presión de vapor de 1 atm, usando la ecuación de
Antoine:

(73)

Ejemplo 22. Calcular la temperatura de ebullición en Madrid.

Igualando la Ecuación (72) a la presión habitual en Madrid de 700 mm de mercurio, iterando tenemos:

Pérdida por producción de vapor


Asumamos por el momento que disponemos de una olla abierta a la atmósfera con agua a
temperatura uniforme. A la temperatura que sea, la superficie del agua se satura de vapor. Ello
quiere decir que la presión que ejerce su vapor es la de saturación antes indicada, localmente
desplazando al aire, de tal manera que la suma de esta presión y la del aire es igual a la

145
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

atmosférica. Por ello se llaman presiones parciales. La concentración local de vapor de agua será,
en general, distinta a la de la atmósfera, por lo que se establece un flujo de materia que trata de
igualarla en todo el espacio (véase el apartado Transporte de materia, en la página 57). Si la
humedad ambiente es de concentración menor que la humedad local debida a la saturación, migra
el vapor (se difunde) hacia la atmósfera. Se dice entonces que el agua se evapora. Es un
fenómeno superficial. El calor necesario y para ello lo toma del entorno, apareciendo un flujo de
calor hacia la interfase.
Para reducir esta pérdida de calor del contenido de la olla, se puede cubrir la superficie con una
película continua de aceite, pero este método no es muy eficaz. Otra posibilidad es tapar la olla.
Con ello se logra subir la presión dentro de la misma. Aplicando la Ecuación (72) resulta una
temperatura de ebullición ligeramente mayor. Cuantas menos fugas de vapor haya, más crecerá la
presión y con ello la temperatura de equilibrio dentro de la olla. Este es el principio operativo de
las ollas a presión. Consiguen reducir el tiempo de cocción desplazando la ebullición a mayores
temperaturas. Esta se detecta por la salida de vapor por una espita o válvula al efecto. Tapar la
olla, aunque no herméticamente, también logra dificultar la difusión másica del vapor de agua en
la atmósfera.
Volvamos a la olla abierta a la atmósfera. Una vez alcanzada la ebullición, la temperatura del
líquido no puede aumentar mientras la presión siga siendo constante. La aplicación de más calor
se invierte en producir más vapor, el cual sale despedido de la superficie y consecutivamente se
difunde en la atmósfera, eventualmente condensando en forma de gotitas minúsculas al enfriarse
formando un humo blanco. Por lo tanto, aplicar potencia para evaporar fuertemente solo es
justificable cuando precisamente se desee lograr una reducción del contenido de agua, o bien
cuando se desee una agitación fuerte a costa de consumo extra de calor. El tiempo de cocción será
el mismo, salvo que se estén cociendo trozos grandes. En tal caso, el aumento de a causa del
bullir hace que el número de Biot sea mayor (7), y con ello llegue el calor antes al centro de
los trozos.
Ejemplo 23. Una potencia efectiva durante la ebullición de una cocina de concentración puede ser de 100 W,
habiendo descontado previamente las pérdidas por convección y radiación. Determinar la producción de
vapor que se logra y con ello la pérdida de peso de la carga:

Balance energético:

Puede deducirse que pequeñas pérdidas de vapor significan mucha potencia. Por ello, ha de dosificarse el agua en
la receta desde un inicio y evitar su evaporación para ahorrar energía.

146
21. Cocinas de almacenamiento de calor

El almacenamiento de energía consiste en tres procesos:


1. Carga con una fuente a mayor temperatura.
2. Almacenamiento con posibles pérdidas.
3. Descarga suministro a una temperatura inferior.
En las cocinas solares térmicas se almacena energía térmica, que al ser almacenada o
suministrada fluye en forma de calor.

Uso
Con objeto de disminuir la caída de temperatura durante los periodos nubosos que arruine la
cocción y para poder cocinar por la tarde o noche e incluso cocinar el desayuno del día siguiente,
se construyen cocinas que acumulan una cantidad de calor suficiente y lo almacenan para
transferirlo al alimento posteriormente (Buddhi & Sahoo, 1997). Incluso pueden almacenar calor
por la mañana para cocer el almuerzo con mayor potencia en torno al mediodía.

Forma de almacenar
Si no hay cambio de fase (por ejemplo, sólido-líquido) en el material acumulador (agua, aceite,
fundición de hierro, roca, arena, etc.) se dice que se almacena en forma de calor sensible, pues la
temperatura del cuerpo aumenta mientras se carga y disminuye al descargar.
El agua es un magnífico acumulador sensible (c ≈ 4,2 J g-1 K-1, Tabla 2), pero a temperaturas
próximas a la ebullición tiene el problema de la evaporación y a temperaturas superiores a la de
ebullición a la atmósfera ejerce una presión considerable, pues el recipiente estará necesariamente
cerrado para evitar la evaporación.
Hay materiales que a las temperaturas de interés muestran un cambio de fase llamados PCM (Phase
Change Materials), lo explican (Sharma, Tyagi, Chen, & Buddhi, 2009), (Zalba, Marín, Cabeza, &
Mehling, 2003) y (Kenisarin & Mahkamov, 2007). Para sustancias puras durante el cambio de fase
la temperatura no cambia, pero para mezclas puede cambiar. Como consecuencia, los PCM
logran acumular más para una cierta temperatura, pues el calor de cambio de fase L suele ser
elevado y típicamente usan el calor de fusión, que se cifra entre 100 y 350 J g-1 76. Esto hace que el
calor específico c no sea constante con la temperatura, sería infinito para una sustancia pura
durante el cambio de fase. Una manera de tener esto en cuenta es a través de imaginar un calor

76
Una sustancia pura cambia de fase (sólido a líquido o sólido a vapor) a temperatura fija, por ejemplo, el agua.
Las mezclas muestran un intervalo de temperatura correspondiente a los distintos componentes de la mezcla, por
ejemplo, las parafinas. Hay ciertas mezclas que, sin embargo, muestran una temperatura fija de cambio de fase; se
denominan mezclas eutécticas. En la práctica, al fundir una masa de material aparece un frente de cambio de fase
que progresa en ella, por ejemplo, al irse fundiendo el hielo sumergido en agua. Dado que el calor del cambio de
fase tiene que ser transportado al exterior, no se aprecia desde fuera una constancia de temperatura en la frontera
durante el proceso. Ello apoya la idea de considerar un intervalo de temperatura para el cambio de fase,
incluso con sustancias puras.

147
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

específico virtual c durante el intervalo de temperatura que se considera para el cambio de fase
ΔTcf (Ilustración 37):

T < Tcf − ∆Tcf / 2 → c = csol

 c +c L
c : Tcf − ∆Tcf / 2 ≤ T ≤ Tcf + ∆Tcf / 2 → c= sol li + cf (74)
  2  ∆Tcf

 �c
T > Tcf + ∆Tcf / 2 → c =cli

Puede observarse que seguimos aceptando calores específicos constantes sin cambio de fase. La
energía almacenada desde una temperatura hasta una temperatura resulta ser:

(75)

Para que tenga sentido el PCM ha de ser . Para 300 J/g resulta
. Esto significa que el cambio de fase es energéticamente equivalente a
calentar igual masa de agua 71,4 ºC.
Para que sea útil para cocinar ; . Temperaturas menores son válidas para
precalentar o para otros usos del agua caliente.

li Líquido sobrecalentado
Energía térmica
Solamente sensible
(otro material)

sol

∆Tcf: intervalo de cambio Temperatura


de fase de fusión

Ilustración 37. Esquema de energía en forma de calor intercambiado – temperatura para materiales de
almacenamiento sensible (línea discontinua) y latente (PCM, línea continua a tramos rectos) de acuerdo a la
Ecuación (74). Las flechas indican la trayectoria cuando se presenta el subenfriamiento. La línea de puntos señala
el calentamiento real.

De entre los PCM, los hay orgánicos, que suelen tener una conductividad baja en comparación
con los inorgánicos, por ejemplo, parafinas (Tabla 5, página 142). Ello hace que F’ pudiera diferir
bastante de la unidad, salvo que se sumerjan en el PCM aletas metálicas para mejorar el
transporte de calor o se mezcle con él un material muy conductor, como el polvo de grafito o
fibras de carbono.
Una alta densidad permite reducir el volumen de PCM necesario.
Ciertos PCM no son sustancias puras, por ejemplo, las parafinas (c ≈ 2,1 J g-1 K-1) que son
mezclas, con lo que su temperatura de fusión no es definida. Antes bien, el cambio de fase

148
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

progresa paulatinamente en un intervalo de temperatura de ΔTcf ≈ 10 ºC a 20 ºC. Su punto de


fusión puede llegar hasta los 110 ºC. A mayores temperaturas tienen tendencia a descomponerse,
ennegreciéndose por liberar carbono.
Las sales inorgánicas puras y algunas sustancias orgánicas muestran un fenómeno, que es el
subenfriamiento (supercooling en inglés), el cual origina que haya que bajar de la temperatura
de fusión para obtener la solidificación y al cabo de un cierto tiempo se produce esta
espontáneamente (Ilustración 38). Pudiera darse el caso de que este estado líquido metaestable
sea permanente y a temperaturas notablemente inferiores a la de fusión, necesitándose la
aplicación de presión o la adición de cristales para llegar al equilibrio, cosa que en cocinas solares
no interesa. Algunos PCM usados en cocinas solares muestran un subenfriamiento de hasta unos
14 ºC (Shukla, Buddhi, & Sawhney, 2008).
El elevado calor de cambio de fase de algunas sustancias abre la oportunidad de almacenar calor.
Tras un cierto tiempo la temperatura del PCM retorna a la del ambiente por las pérdidas de calor.
Esto no es deseable, pues en la siguiente carga es necesario precalentar desde la temperatura
ambiente hasta la temperatura a la cual el calor acumulado es útil. Esta temperatura empieza en
unos 80 ºC. Sin embargo, para lograr un rápido transporte de calor, conviene que el PCM esté
bastante más caliente. Si se desea hervir, las temperaturas útiles son superiores a 100 ºC.

Temperatura
Sobrecalentamiento Solidificación
Cambio de fase
Fusión
Enfriamiento
Subenfriamiento
y recuperación

tiempo

Ilustración 38. PCM, proceso de calentamiento, fusión, sobrecalentamiento, enfriamiento y subenfriamiento,


liberación de calor subenfriado y solidificación, seguida de un enfriamiento final.

El envejecimiento o degradación tras sufrir numerosos ciclos de fusión-solidificación es otro


posible fenómeno no deseable a tener en cuenta (Shukla, Buddhi, & Sawhney, 2008). No hay
gran experiencia en este aspecto actualmente.
El PCM ha de calentar el alimento lo suficientemente rápido, por lo que su temperatura de
cambio de fase conviene que sea mayor que 100 ºC. Si es muy alta, las pérdidas de calor durante
el almacenamiento reducirán la eficiencia de almacenamiento. La conductividad térmica del
material pasa a ser una propiedad importante.

La conductividad térmica de los PCM suele resultar insuficiente para lograr potencias de
calentamiento del alimento altas, por lo que esta se puede mejorar añadiendo partículas metálicas
en suspensión estabilizada, sumergiendo una esponja metálica o una red de fibras de carbono, o,
eventualmente, añadiendo aletas u otro tipo de superficies extendidas.

149
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Encapsular el PCM para evitar el contacto con el alimento es necesario. Por ello, el material del
encapsulamiento ha de ser fino y buen conductor del calor. La superficie de contacto también
conviene que sea amplia.
Tabla 5. Datos térmicos de algunos materiales para PCM, según distintas referencias; (A. Kaizawa, 2008), (A.
Solé, 2014) y (Agyenim, Hewitt, Eames, & Smyth, 2010).

Conductividad Densidad Calor de fusión Calor específico


térmica k [W m-1 K-1] ρ [kg m-3] sólido/líquido
MATERIAL
Fase sólida/líquida @ Sólido/líquido [J g-1] @ Temp. [kJ kg-1 K-1]
[ºC] Fusión [ºC].
Cobre 372-400 @ 27 8.930 - 0,385/
Aluminio 204-237 @ 27 2.700 - 0,875-0,9
Acero 36-58 @ 22 7.850 - 0,466/
Madera ligera
≈ 15 % de 0,07-0,2 @ 22 481-550 - 1,7/
humedad
Fibra de vidrio
y aire 0,045-0,035 @ 20 16-40 - ≈ Vidrio al peso
(aislante)
Algodón 0,06@ 27 80 - 1,3/
920 @ 0 ºC/998 @ 20 2,22@1ºC/4,18@
Agua 2,2 @ 273/0,6 @ 0
ºC
334 @ 0 ºC
50ºC
880@50 ºC/770@100
Parafina 0,21/0,21 @ 30-105
ºC
140 @ 105 ºC 1,8/2,4
Ácido 989 @ 24 ºC/850@65
0,162/ 155-164 @ 63 ºC
palmítico ºC
Xilitol 0,8/0,4 1.520/1.200 263 @ 94 ºC
1.480@25ºC/1.300@12
Eritritol 0,733/0,326
0ºC
338 @ 118 ºC 1,38/2,76
279-316@164- 1,32@50ºC/1,9@
D-manitol /0,279 1.520 @ 50 ºC/
169 ºC 175ºC

En cocinas de tipo indirecto (Ilustración 33) con la olla en el interior de la vivienda, la masa de
almacén se encuentra aislada térmicamente y se pone en contacto con la comida a voluntad, bien
directamente o bien usando un circuito cerrado de un fluido caloportador secundario. En tal caso
es necesario tener en cuenta una caída de temperatura de entre 5 ºC a 10 ºC entre el almacén y el
objeto calentado.
Hay cocinas en las que la cocción del almuerzo se realiza simultáneamente al almacenamiento.
En este caso el PCM le resta potencia al alimento si se está efectuando un calentamiento de
ambas partes, PCM y alimento. Pero si el sol ha bajado su intensidad, el PCM suplementa al sol,
aportando su calor y eventualmente cubriendo parte de las pérdidas, estabilizando la cocción.
Una vez almacenado el calor a temperatura, preferiblemente superior a la de fusión, el conjunto
se retira del Sol y se introduce en una caja aislante, almacenamiento propiamente dicho. Ello
consigue enlentecer el enfriamiento (Lecuona, Nogueira, Ventas, Rodríguez-Hidalgo, & Legrand,
2013) (Lecuona, Nogueira, Vereda, & Ventas, 2013).
Ya se ha comentado que el PCM cambia de fase (en realidad de estado de agregación) en un frente
(o incluso varios) que se propaga por su interior, pues la temperatura dentro de él no es homogénea.

150
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Todo ello lleva a que estas cocinas tengan que ser analizadas con técnicas especiales, véase
(Lecuona, Nogueira, Vereda, & Ventas, 2013).

Caracterización de las cocinas de almacenamiento


Cuatro son las características básicas en la caracterización de una cocina de almacenamiento:
I. Calor almacenado con el PCM totalmente fundido, carga plena. Un sobrecalentamiento
puede resultar útil, pero la referencia básica es el calor de cambio de fase en comparación
con el necesario para calentar o bullir una cierta cantidad de agua. El resto hasta la
temperatura ambiente puede ser marginalmente útil para agua caliente sanitaria o para
calefacción del ambiente. Esta capacidad de almacenamiento de referencia puede valorarse
de forma teórica o de forma práctica, realizando ensayos con sucesivas cargas que sean
llevadas hasta la temperatura de estancamiento o hasta la de ebullición, cual sea menor de
ambas (Ilustración 41).
II. Velocidad de almacenamiento durante la carga. La instalación de termopares en la
superficie del PCM 77 puede indicar cuanto se tarda en llegar a la culminación de la carga en
condiciones solares y ambientales de referencia. Este ensayo puede realizarse con carga de
agua o sin ella.
III. Potencia calorífica desarrollada a la sombra. Al introducir sucesivas cargas de agua en la
olla, a efectos de calentarla, puede considerarse un ensayo similar al de la curva de
calentamiento de una cocina solar simple. Esto es, determinar una potencia máxima o una
normalizada (Ecuación (53)) al ser razonable un almacenamiento pleno. La temperatura
alcanzada es relevante también para conocer la capacidad de cocción. En el caso de bullir la
carga, un resultado interesante es cuánto tiempo dura el bullir la carga.
IV. Tiempo característico de enfriamiento. Cuando se almacena, sin carga o con ella.
Ejemplo 24. Determinar cuántos kg de agua se pueden llevar a ebullición desde 40 ºC por cada kg de
eritritol, asumiendo solo útil el calor de solidificación y sin pérdidas. Usar datos de la Tabla 5 y de estos dos
enlaces: https://en.wikipedia.org/wiki/Enthalpy_of_vaporization y
http://www.engineeringtoolbox.com/water-thermal-properties-d_162.html .

Ejemplo 25. Determinar la masa de agua que es capaz de evaporar cada kg de eritritol sin pérdidas.

Puede observarse nuevamente que una pequeña cantidad de agua evaporada consume bastante calor.

77
Para medir temperatura en superficie se recomienda el uso de termopares muy finos, hilo de décimas de
milímetro unidos formando una bola de apenas un milímetro. Esta bola se suelda a la superficie metálica de la que
se desea medir la temperatura por medio de chispa o soplete sin oxígeno. Una alternativa es usar cinta adhesiva
metálica, con objeto de lograr un buen contacto térmico. Si la zona está insolada se ha de garantizar la uniformidad
de la superficie a efectos radiativos.

151
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

Un ejemplo de cocina de almacenamiento


Una implementación de cocina de almacenamiento de bajo coste, y apoyándose en cocinas de
plato concentrador de tipo individual o familiar, se ha logrado en la Universidad Carlos III de
Madrid, gracias al grupo de investigación ITEA. Inicialmente se realizaron modelizaciones
numéricas (Lecuona, Nogueira, Ventas, Rodríguez-Hidalgo, & Legrand, 2013) para estudiar su
viabilidad en una configuración de dos ollas concéntricas comerciales unidas por sendas bridas
soldadas a su boca y atornilladas entre sí para cerrar el espacio intermedio que aloja el PCM. La
potencia instantánea de carga y descarga para lograr un rápido calentamiento del agua fue
incrementada sustancialmente introduciendo trozos de tubo de cobre en eritritol como PCM, con
objeto de incentivar la conductividad térmica efectiva.

(a) (b) (c)


Ilustración 39.
(a) Utensilio de almacenamiento de calor en PCM situado sobre báscula para evaluar la evaporación de agua.
Fuente: (Cabañas-Martín, 2014). Puede apreciarse la brida de unión de ambas ollas, la tapa de doble pared con
hueco para la válvula de seguridad y el cable termopar.
(b) Olla interior para alojar el alimento, dotada de dos pocillos para la medición de temperatura del PCM y válvula
de seguridad.
(c) PCM en estado original pulvurento rellenando el espacio situado entre los tubos de cobre potenciadores de la
conductividad térmica equivalente.
Fuente: (Cabañas-Martín, 2014).

Los ensayos, calentando controladamente el utensilio eléctricamente con un hornillo para cocina
de tipo comercial hasta una temperatura de unos 145 ºC de temperatura media, fueron seguidos de
almacenamiento dentro de una caja de aislamiento formada por algodón cerámico y recubiertos
internamente por una capa impermeabilizante de lámina de Teflón® (Ilustración 40). Su objetivo
es mantener el calor previamente recogido, limitado en duración por las pérdidas al ambiente.
Tras el calentamiento se observó una buena homogeneidad entre los cinco termopares instalados,
homogeneidad que se mantuvo durante el enfriamiento (Ilustración 40 (d)). Por efecto del
enfriamiento, se alcanzaron los 80 ºC a las 21 horas de cerrarlo. La curva de enfriamiento muestra
cinco fases. En la primera se observa una caída de unos -9 º/h hasta llegar a una segunda fase de
subenfriamiento. Tras él se observa una subida de temperatura, desde 110 ºC hasta 118 ºC,
indicativa del comienzo del proceso de solidificación. La cuarta fase, correspondiente a la

152
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

progresiva solidificación, es a temperatura constante. En esta fase se detecta una caída de


temperatura de -0,3 ºC h-1. La quinta fase corresponde a PCM solidificado. Libera, junto con el
cobre de los tubos, su calor sensible con un gradiente – 2,7 º h-1 en su tramo inicial y resulta en u
= 16,6 horas.
Una vez lograda la viabilidad del almacenamiento térmico en el utensilio diseñado, se procedió a
su ensayo en condiciones reales. Se cargó de calor haciendo uso de una cocina de plato
parabólico de bajo coste. Fue de tipo IcoSun –II (referencia 1 y referencia 2) de construcción
china y 1,4 m de diámetro. Estos ensayos demostraron la capacidad de fundir el PCM al sol en
Madrid en verano, como hacer hervir una carga de 2 litros de agua y calentar posteriormente 3
cargas (Ilustración 42). Tal uso posterior del calor almacenado se pospone en el tiempo
introduciendo la olla en una caja rellena de aislante térmico comercial de espuma de poliuretano
(mostrado en la Ilustración 41 (c)).

a) b) c)

d)
Ilustración 40.
(a) Cobertor para aislar térmicamente un utensilio basado en ollas con almacenamiento de calor y construido en
chapa galvanizada.
(b) Vista del hueco interior ajustado a la forma del utensilio.
(c) Vista del utensilio con termopares de medición en el interior del PCM y una carga de 2 l de agua.
(d) Curva de enfriamiento mostrando la igualdad de las temperaturas internas.
Fuente: (Cabañas-Martín, 2014).

153
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

(a) (b) (c)


Ilustración 41.
(a) Olla-utensilio conteniendo PCM e instrumentada con termopares, indicando la posición de un termopar interno.
Fuente: (Paredes-Asensio, 2015).
(b) La misma olla-utensilio sin tapa mostrando un rebose de eritritol fundido y la concentración de rayos en la parte
delantera y el fondo.
(c) Cobertor construido con una caja de cartón de desecho con espuma de poliuretano moldeada como aislante y
con el exterior recubierto de film plástico aluminizado autoadhesivo para reducir las pérdidas por radiación al
ambiente. Se muestran los indicadores de temperatura.

Ilustración 42. Ensayo de calentamiento de tres sucesivas cargas de 2 l de agua en la olla mostrada anteriormente
tras su carga. Fuente: (Paredes-Asensio, 2015).

154
22. Calidad metrológica

Todo proceso de medición incorpora un error. Este puede ser sistemático o, lo que es lo mismo,
una desviación fija corregible con una calibración 78. Cuando este es pequeño se dice que el
instrumento es preciso. Al error sistemático es necesario añadir el error aleatorio, pues midiendo
una misma magnitud no se obtiene la misma cifra al repetir. Si las desviaciones entre sucesivas
mediciones son pequeñas, se dice que el instrumento es repetitivo. En definitiva, toda medición
incorpora una incertidumbre.
Para un análisis de los errores instrumentales aplicable a cocinas solares se puede consultar
(Purohit & Purohit, 2009). Algunas recomendaciones de índole práctica se muestran a
continuación.
Ha de tenerse en cuenta que un termopar junto con un instrumento indicador cometen un error
que típicamente es del orden de +/- 1 ºC o más incluso, aunque su resolución numérica en el
indicador sea mayor, típicamente 0,1 ºC. Las sondas de termoresistencias tipo PT100,
especialmente si son de clase A o mejores y el instrumento es de precisión, pueden llegar a dar
incertidumbres hasta de menos de +/- 0,1 ºC, aunque resulta una instrumentación más costosa y el
elemento sensor de mayor tamaño. Los cambios de temperatura o las diferencias son
proporcionados por la instrumentación con mayor precisión, pues el error de cero se anula.
Resulta importante calibrar la instrumentación de temperatura antes de los ensayos y para mayor
seguridad, después de ellos, para obtener una verificación y poder reducir el error de medida. Se
hace uso de calibradores consistentes en un pozo térmico regulado, donde se introduce la sonda y
simultáneamente una sonda patrón. Una forma sencilla de calibrar someramente es usar hielo
fundente en agua para dar aproximadamente 0 ºC y además medir el agua hirviente, usando la
temperatura de ebullición del agua de las tablas de propiedades del agua. Una interpolación lineal
entre temperatura patrón y temperatura indicada pudiera bastar.
La pérdida (o ganancia) de calor por los cables puede hacer que la temperatura medida resulte
distinta a la reinante en las inmediaciones del termopar. Por ello, es necesario sumergir en el
líquido, o bien hacer contacto con el sólido en el que se quiera medir la temperatura, una longitud
de al menos 10 veces el diámetro del hilo. La instalación de los sensores de temperatura en la
cocina solar debe evitar la salida de vapor por el orificio de penetración.
Si el Sol incide sobre la sonda o los cables cercanos, los puede calentar de forma diferente que la
superficie donde está colocada, falseando la medida. Por ello conviene recubrirlos en la zona
próxima a la sonda con la misma pintura que la olla.
Para medir la irradiancia del Sol, los piranómetros clase 1 resultan idóneos, pero los de clase 2
pueden valer. Otros piranómetros de bajo coste basados en células fotoeléctricas han de estar
compensados en temperatura y tener una compensación de sensibilidad angular adecuada para
poder medir correctamente la radiación directa no normal a su superficie. Suelen incorporar
corrección por sensibilidad espectral. Para la medición de la radiación en la dirección del Sol
puede resultar una opción abordable.

78
Un ejemplo de calibración sería disponer de 1 kg y ver cuánto marca una báscula.

155
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

La velocidad del viento es medible con anemómetros de hélice o de cazoletas. Su valor suele
depender mucho de la posición si no se realiza en una corriente libre de obstáculos.
Sobre la base de (Funk, 2000) resulta recomendable:
• Descartar las mediciones con velocidad del viento superior a 2,5 m s-1, si la racha dura más de
10 minutos; por el efecto aumentador sobre U.
• Medir en cocinas solares para Ta solamente entre 20 ºC y 35 ºC. Recomienda asimismo medir
solamente para 450 W m-2 < G < 1.100 W m-2 y dar por no válidas las mediciones si hay
variaciones de más de 100 W m-2 en mediciones realizadas cada 10 minutos 79.
• Usar 7 kg de agua para los ensayos con carga por m2 que tenga Aa. Esta recomendación no
parece válida para cocinas de concentración, pues su carga específica es menor.
• Con respecto al área de apertura, recomienda este autor usar una inclinación del Sol media
durante el ensayo y con ella calcular o medir la suma del área interceptada por los espejos y la
de recepción de los rayos. Una fotografía en la dirección del sol, incluyendo una escala
graduada ortogonal a efectos de calibración, puede valer al efecto. Existen programas de
ordenador que permiten medir el área sobre una imagen; entre ellos, los de tratamiento de
imágenes.
• Cuadrado del coeficiente de correlación lineal R2 > 0,75 para los ajustes lineales a los
resultados, que han de ser al menos 30 puntos (Abdullahi, Delgado-Saborit, & Harrison, 2013).

79
Pueden ocurrir eventos con exageradamente alta. Las reflexiones en edificios acristalados pueden ser la causa.
Más generalmente se debe a la reflexión de nubes cercanas a un sol directo.

156
23. Nomenclatura

Símbolos latinos
Área
Área de apertura
Área normal a la radiación
Coeficiente del calentamiento del alimento
Ángulo de aceptación solar
Adelanto horario
Día del año en ángulo
Número de Biot
Coeficiente de evaporación
Coste
Capacidad térmica
Concentración solar geométrica
Calor específico
Coste unitario
Concentración
Diámetro
Coeficiente de difusión másica de a en b
Irradiancia directa normal a la propagación solar
Día del año
Operador diferencial
Ecuación del tiempo
Número e
Parámetro de calidad de la norma hindú
Parámetro de calidad de la norma hindú
Coeficiente de corrección térmica
Número de Fourier
Distancia focal
Irradiancia total sin subíndices
Número de Grashof
Aceleración de la gravedad
g Gramo
Coeficiente de transporte de calor por convección
Altura del utensilio (olla)

157
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

h Hora
Hemisferio norte
Funciones de Bessel
Índice numérico
Julio
Caudal másico de la sustancia a
Conductividad térmica
Coeficiente de transporte de materia
Poder calorífico inferior
Potencia calorífica
Longitud
Calor latente de evaporación
Longitud de colección de la apertura
Líquido
Cociente de masas
Masa
m Metro
Caudal másico
Minuto
Número de Nusselt
Oeste
Presión
Pascal
Número de Prandtl
R Radio
Coeficiente de determinación
Número de Rayleigh
Número de soles
Segundo
Sólido
Temperatura
Tiempo
Tonelada equivalente de petróleo
Coeficiente global (conductancia) de transporte de calor
Volumen
Caudal volumétrico
Velocidad del viento
W Vatio

158
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Coordenada lineal
Contenido másico en agua
Coordenada lineal

Símbolos griegos
Absorbancia
Ángulo de apertura de la parábola
Acimut del área de apertura
Inclinación de sobre la horizontal
Coeficiente de dilatación térmica isobárica
Declinación solar
Emisividad
Inclinación de los rayos solares directos, altura solar
Eficiencia o rendimiento
Rendimiento óptico
Autovalor
Densidad
Reflectancia
Temperatura adimensional
Longitud
Longitud de referencia para el huso horario
Incidencia de los rayos solares a
Ángulo cenital del sol
Latitud
Azimut del sol
Ángulo horario solar
Viscosidad cinemática
Ángulo para el horno solar
Ángulo para el horno solar
Constante de Stefan-Boltzmann
Transmitancia

Subíndices
0 Inicial
De apertura
Ambiente
Directa o colimada
Convección
De calentamiento

159
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

De colección
Centro
De cambio de fase
Cobertor
Relativo al diámetro
Difusa
Electricidad
Espejo
Evaporada o bullida
Para llegar a la ebullición
De ebullición
De entrada
De eritritol
Externo
Alimento
Convección forzada
Alimento y fluido
Procedente del suelo
De calentamiento uniforme
Para hervir
Sobre la superficie horizontal
Infrarrojo
Índice numérico
De conducción
Líquido de cocción
Lentes
Interfase alimento/líquido
Líquido
Referido a una publicación de Mullik et al.
Modificado
Máximo
Mínimo
Normal a la propagación de la radiación directa
Convección natural o libre
Según norma
En el espacio exterior
Óptico
Óptimo

160
Herramientas de lucha contra la pobreza energética

Fotovoltaica
: Pico. De pérdidas
Relativa a convección de la olla con su medio interior
Radio. Relativo
Radiación
De referencia
Solar
Superficie del recipiente
Olla
Proveniente del cielo
Saturación
De salida
Sólido
De estancamiento sin evaporación o ebullición
Superficial
En la dirección de la superficie inclinada
Transmitida
Utensilio
Útil
Vertical
De vapor (saturación)
Agua
: Infinito

Complementos
Característico
‘ Modificado
: Indica las unidades
Dependencia funcional
Medio

161
Cocinas solares. Fundamentos y aplicaciones

162
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