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2) Daños estructurales del terremoto de Kobe-Japón-1995.

Japón es uno de los países con estructuras mejor preparadas frente a sismos y aunque
la televisión tendió a mostrar solo las estructuras dañadas, se debe tomar en cuenta que
estas se produjeron en estructuras diseñadas y construidas bajo un reglamento antiguo
al nuevo a un reciente estricto reglamento, que dio buenos resultados en otras
estructuras, a parte de los problemas de suelos que se presentaron.

El terremoto de Kobe, hacia colapsar la autopista Hanshin. Fue uno de los terremotos
que más estragos ha causado en Japón, con más de 5.500 muertos y 26000 heridos. Las
pérdidas económicas se ha estimado en alrededor de 200 mil millones de dólares. El
terremoto fue particularmente devastador porque había un foco superficial. El sismo
tuvo un mecanismo de desgarre. La ruptura de la superficie resultante tenía un
desplazamiento horizontal promedio de alrededor de 1,5 metros en la falla Nojima. Los
expertos japoneses que, desde el gran terremoto de Kyoto de 1923 fueron
perfeccionando los reglamentos y métodos de construcción antisísmica confiaban en
que los daños ocurridos en otras partes del mundo no sucederían en el Japón. Sin
embargo, la realidad demostró otra cosa: alrededor de 400.000 edificios y viviendas
resultaron dañados. Las edificaciones con daños más severos fueron las construidas con
los reglamentos anteriores a 1970, mientras que las construidas según el reglamento de
1981, fueron más resistentes.

Las construcciones de alto período de vibración, respondieron con vibraciones elevadas


que introdujeron fuerzas de inercia de gran magnitud y que en muchos casos
provocaron daños que redujeron la rigidez de la estructura, aumentando su período de
vibración natural, por lo que las solicitaciones aumentaron, que en ocasiones llevaron a
la falla e inclusive al colapso
Las ciudades de Kobe y Osaka están conectados por una autopista elevada. El terremoto
partió en varias porciones a esta carretera. La mayoría de las muertes y lesiones se
produjeron cuando las casas viejas con estructura de madera y pesados techos de teja
de barro se derrumbaron. Tenga en cuenta que esas casas solo han sido diseñadas para
ser muy fuerte en la dirección vertical, ya que debe soportar su peso estático propio.
Por otro lado, los edificios pueden ser muy sensibles al movimiento horizontal del suelo.
Además, muchas de las estructuras en Kobe construidas desde 1981 habían sido
diseñadas con los estrictos códigos sísmicos. La mayoría de estos edificios resistieron el
terremoto.

Muchas casas de madera sufrieron daños estructurales, inclusive en la mayoría de ellos


sufrieron colapso, esto debido a que en aquella zona las casas poseen techos demasiado
pesados, aunque las casas de madera resistan mejor un sismo, este es un gran
inconveniente, algunas casas de albañilería o de concreto resistieron mejor los
movimientos del terreno, ya que su gran peso fue la causa de su poco daño. Las 98,494
viviendas que colapsaron lo hicieron por un excesivo peso de techos, falta de paredes
resistentes o mala distribución de ellas, deterioro progresivo de la madera, por acción
de humedad o termitas, o deficiente anclaje a la base o uniones débiles entre elementos
estructurales de madera.

Los techos de cerámicos en Japón sobre casas de madera provocan que la fuerza
cortante sea mayor y por ende, el momento en la base aumenta, con la consiguiente
falla del marco al no tener un puntal o riostra o el volteo de la estructura. Edificios de
varios pisos de 20 años de antigüedad colapsaron en el 5to. Piso debido a que el antiguo
código permitía que la estructura fuera más débil a partir del 5to. Piso.

En Kobe muchas autopistas aéreas e inclusive ferrocarriles sufrieron daños debido a que
la ciudad fue construida hace 20 a 30 años, en esas épocas las estructuras fueron
diseñadas sin tomar en cuenta los actuales y modernos métodos de diseño y
configuración sísmica. Las autopistas de un solo pilar sufrieron mayores daños debido al
efecto del péndulo invertido.

Las columnas de los puentes o autopistas elevadas fueron construidas y diseñadas


tomando en cuenta el gran peso de la superestructura, sin considerar el efecto de la
fuerza cortante debido al aumento de la carga durante el sismo, el acero longitudinal
era eficiente hasta cierto punto, pero el concreto al no tener confinamiento, debido al
pobre refuerzo transversal, estribos o zunchos, estalló.

La licuación de suelos ha sido una de las mayores causas de destrucción de estructuras


e instalaciones en las áreas costeras de la Bahía de Osaka, y en especial en las áreas
ganadas al mar e islas artificiales como Port Island y Rokko. Se ha determinado que el
asentamiento máximo ha sido de más de 3 metros y en algunos lugares paredes de
muelle se han desplazado más de 5 metros lateralmente hacia el mar. La mayoría de las
grúas de contenedores se descarrilaron y se dañaron como resultado del movimiento
del suelo inducido por la licuación. Depósitos de arena y grava enlodaron áreas de patios
de contenedores y vías vehiculares, sin embargo, hubo sólo daños ligeros en la parte
central de las islas, en donde las construcciones en altura se construyeron sobre
cimentación con pilotes y métodos de mejoramiento como drenaje de arena.

3) Daños estructurales del terremoto de México-1985

El Epicentro se localizó frente a las costas de Guerrero y Michoacán. Un informe de la


UNAM del 25 de septiembre de 1985 detalla más aún que el epicentro fue localizado
frente a la desembocadura del Rio Balsas, a las 7.17 alcanzando la Ciudad de México a
las 7.19 con una intensidad de 8,1 grados según la escala de Richter. Este movimiento
tuvo afectación en la zona conocida como la "brecha de Michoacán".

Los efectos en edificaciones en Ciudad de México fueron muy severos: 210 edificios
colapsados, y miles fueron dañados, y se perdieron varios miles de vidas humanas.
Nunca desde la mitad del siglo pasado hubo un terremoto fuerte que afectó la capital
de México; probablemente nunca hubo una vibración del terreno de tanta duración,
nunca hubo tantas estructuras colapsadas (debidas a cualquier causal en todo México;
nunca hubo en todo el mundo valores espectrales de aceleración tan altos para períodos
largos; y nunca hubo tan alta intensidad en los tiempos modernos a 400 km. del
epicentro. Debido a las características propias del movimiento del terreno en ciudad de
México, al gran número de estructuras afectadas, y al número mucho mayor de aquellos
sin daños, este terremoto enseña muchas grandes lecciones.

Entre los edificios destruidos se cuentan hospitales como el Hospital Juárez, Hospital
General y Centro Médico Nacional donde se llegó a rescatar a poco más de 2.000
personas a pesar de que en el derrumbe quedaron atrapados tanto el personal como los
pacientes que se encontraban en ellos, muchos murieron, en Tlatelolco los edificios
Nuevo León y Juárez, Televicentro (actualmente Televisa Chapultepec) una fábrica de
costura en San Antonio Abad (en la cual murieron varias costureras), y el lujoso Hotel
Regis ubicado en la Alameda Central.

La Torre Latinoamericana fue un caso excepcional pues este terremoto no le causo


absolutamente daño alguno. Es remarcable el hecho de que en los hospitales que se
derrumbaron, una parte de los recién nacidos algunos de ellos en incubadora, se
lograron rescatar, 12 edificios multifamiliares de la Unidad Nonoalco en Tlatelolco, se
demolieron. Y en los primeros 6 meses se demolieron más de 152 en toda la ciudad. Se
recogieron 2 millones 388 mil 144 metros cúbicos de escombros; tan sólo para despejar
103 vías consideradas prioritarias se retiraron un millón 500 mil t de escombro (110 mil
600 viajes de camiones de volteo).

El Sistema de Transporte Colectivo Metro quedó afectado en 32 estaciones. La mayoría


reanudó el servicio en los días subsecuentes de ese mes, sin embargo la estación Isabel
la Católica no lo hizo hasta el 4 de noviembre. Las alertas de sanidad se dispararon,
siendo una de las más trascendentes la de que había pruebas de la existencia de sangre
(proveniente de las víctimas del sismo) en el agua potable de toda la red de la ciudad.
Hubo escasez de agua reportando averías en el Acueducto suroriente con 28 fracturas,
la red primaria con 167 fugas y la red secundaria con 7.229 fugas.

Más de 516,000 m² de la carpeta asfáltica de las calles resultaron afectados por


fracturas, grietas y hundimientos (equivalentes a más de 80 kilómetros de una carretera
de un carril). Los rieles del antiguo tranvía en la Colonia Roma, se salieron del asfalto.
También quedaron destruidos y afectados más de 85,000 m2 de banquetas
(aproximadamente el área del tamaño 12 canchas del tamaño del Estadio Azteca), más
sus respectivas guarniciones (37,744 m).

Todos los edificios colapsados presentaban estructuras inadecuadas para terrenos


arcillosos, principalmente a causa de la corrupción y la mala planeación, pues la mayoría
de los edificios colapsados eran de reciente construcción, la negligencia del gobierno fue
el principal culpable del enorme número de muertos, mientras que estructuras muy
antiguas y adecuadas al tipo del terreno arcilloso soportaron el sismo.

A pesar de que los peritajes mostraron que la mayoría de los edificios caídos tenían
especificaciones inferiores a las exigidas en los contratos, nadie fue declarado culpable.
Particularmente grave fue el caso de la constructora estatal encargada de la
construcción de escuelas, cuyos directivos quedaron impunes, pese al número elevado
de escuelas primarias destruidas y escolares que resultaron muertos.

El número de estructuras destruidas en su totalidad fue de aproximadamente 30,000 y


aquellas con daños parciales 68,000. La Torre Latinoamericana y la Torre Ejecutiva
Pemex fueron casos excepcionales de ingeniería, pues este terremoto no les causó
daños algunos.

La falla más frecuente en las edificaciones aporticadas de concreto armado fueron las
fallas en columnas por compresión excéntrica, tensión diagonal, o por ambas. El efecto
de los muros de relleno “no estructurales”. En algunos caso su presencia fue favorable
(distribución simétrica de los muros de relleno), y evito el colapso de la edificación.

El 42% de los edificios que colapsaron o sufrieron daños severos fueron edificaciones de
esquina. A menudo las edificaciones en los pisos superiores tienen una cantidad
apreciable de muros de relleno, mientras que el primer piso prácticamente está libre.
(Edificaciones de departamentos y hoteles). En varios casos por el refuerzo deficiente o
por anclaje deficiente con la estructura principal los muros fallaron por fuerzas normales
a su plano. Esta falla originó una torsión en planta significativa.

Algunos edificios dañados por sismos anteriores no habían sido reparados o habían sido
reparados deficientemente. En la mayoría de los casos las causas de los daños fueron
las mismas anteriores, pero los efectos más intensos. La altura efectiva de algunas
columnas fueron disminuidas por la presencia de ventanas o por muros de relleno. Estas
columnas fallaron por tensión diagonal de una manera frágil. Hubo choque con
edificaciones vecinas en más del 42% de las edificaciones colapsadas o severamente
dañadas. En algunos casos el choque produjo daños locales menores, en otros casos
originó el colapso de la edificación.
Del número total de edificaciones colapsadas o con daños severos cerca del 40%
presentaron este tipo de falla. Varios de ellos no se debieron a choque de edificaciones;
más bien se debió a cambios drásticos en la solución estructural (reducción de las
dimensiones de columnas, reducción del refuerzo transversal, reducción de muros de
relleno, empalmes deficientes del refuerzo longitudinal, anchos pequeños de columnas
que no permiten la longitud de desarrollo del refuerzo de las vigas que cambia de
esfuerzo de fluencia en tracción o esfuerzo de fluencia en comprensión. Por lo menos
en 39 casos se encontró que las cargas verticales excedían apreciablemente a las
consideradas en el diseño. En algunos las cargas muertas eran mayores que las
especificadas; sin embargo más frecuentemente se observó que las cargas vivas fueron
mayores debidas a un cambio de uso.

Los desplazamientos de entrepiso grandes y una visible inclinación fueron indicadores


que se presentaron algunos casos de efecto P-delta. Las edificaciones con losas sin vigas
son muy flexibles, y de la manera como fueron diseñadas en Ciudad de México, ellos
desarrollaron baja ductilidad. La mayoría de las fallas fueron en las columnas. Algunas
fallaron por cortante bajo la combinación de cargas verticales y laterales. En otras
instancias las losas mostraban agrietamiento por tracción diagonal alrededor de los
apoyos, que sugiere una falla incipiente de punzonamiento. La falta de un volumen
sólido de concreto alrededor de las columnas fue evidente en algunas losas sin vigas, así
igualmente fue deficiente el refuerzo longitudinal en la columna y en sus alrededores.

5) TERREMOTO DE CHILE LOS MAS SIGNIFICATIVOS

1. Chile, 22 de mayo de 1960: magnitud de 9,5

El terremoto de mayor magnitud registrado en el mundo tuvo lugar en Valdivia, Chile, en 1960.
Dejó al menos 2.000 muertos y dos millones de personas damnificadas.

El sismo de magnitud 9,5 provocó erupciones de volcanes y un maremoto que destruyó ciudades
de la costa chilena hasta cruzar el océano Pacífico y causar víctimas en lugares tan lejanos como
Japón, Hawái o Filipinas, a donde llegó más de 15 horas después Chile es uno de los países de
América Latina con mayor actividad sísmica debido a que gran parte de su territorio está
expuesto al choque tectónico de las placas de Nazca y Sudamericana.

2. Chile, 13 de agosto de 1868: magnitud de 9

Este sismo se registró en Arica, en el norte de Chile, cuando la ciudad estaba bajo soberanía
peruana. Debido a la inexistencia de mediciones en la época, algunas publicaciones lo cifran en
una magnitud de 8,6.

Su epicentro estuvo localizado frente a las costas de Tacna, Perú. Junto al posterior maremoto,
dejó cuantiosos daños y cientos de fallecidos en las ciudades de Irica e Iquique. Casi la tercera
parte fueron marineros que trabajaban en barcos de la bahía.
3. Chile, 27 de febrero de 2010: magnitud de 8,8

El terremoto de 2010 sacudió el centro-sur de Chile y afectó especialmente a las regiones del
Maule y del Biobío, sobre las que se declaró el estado de excepción constitucional de
catástrofe.

El terremoto se originó en el océano Pacífico, pero tuvo una duración de hasta cuatro
minutos en las zonas más cercanas al epicentro. Se registraron más de 500 víctimas mortales,
dos millones de personas damnificadas y destrozos en medio millón de viviendas.

Un fuerte tsunami impactó después la costa como consecuencia del terremoto y destruyó
localidades ya afectadas por el sismo.

4. Chile, 8 de julio de 1730: magnitud de 8,7

El Servicio Sismológico Nacional de Chile le otorga al terremoto de Valparaíso de 1730 una


magnitud de 8,7.

El epicentro del sismo fue el lugar que actualmente ocupa la ciudad de Viña del Mar, y dañó la
infraestructura de algunas de las ciudades más pobladas como Valparaíso, Santiago, La Serena
y Concepción.

6) TERREMOTOS DEL PERÚ