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1.

Construcción de argumentos

Para que tengas éxito en el debate tendrás, en primer lugar, que construir un número
variado de argumentosque defiendan tu postura. Ese número no debe ser muy amplio.
Bastará con unos pocos argumentos, coordinados entre sí, para apoyar tu postura.
Podrás tener, en tu arsenal argumentativo, otros argumentos que quizás no tengas
tiempo de exponer durante el debate. También deberás disponer de argumentos
contrarios a la postura de tu contrincante, con el fin de refutar sus argumentos,
atacando así la postura que tu oponente tenga que defender.

La construcción de argumentos se hará teniendo en cuenta la información que hayas


recopilado.

Tendrás que distinguir entre premisas y conclusión, de forma que las premisas (que
son lo que viene primero) apoyen la conclusión (que viene después). Los pasos a
seguir en la construcción de los argumentos serían los siguientes:

 Establece la conclusión de dicho argumento, y asígnale un número.

 Busca las premisas que apoyan dicha conclusión, y asígnales un número.

 Busca las relaciones de dependencia entre las distintas proposiciones,


dibujándolas mediante el uso de flechas.

 Trata de determinar si faltan premisas explícitas (entimemas). En su caso,


tendrás que redactarlas, estableciendo la correspondiente numeración.

 Completa dichas proposiciones con los correspondientes conectores lingüísticos.

Comprueba que la estructura esquemática responde a uno de los tres modelos


siguientes1 (o una combinación de ellos):

1. Modelo convergente

Las premisas apoyan la conclusión de modo independiente.


 Ejemplo:

2. Modelo divergente

Una premisa apoya dos conclusiones diferentes.

 Ejemplo:

3. Modelo serial
Una premisa apoya una conclusión que, a su vez, es premisa de otra conclusión
posterior.

 Ejemplo:
Un aspecto a tener en cuenta2para la construcción de argumentos es que el paso de
las premisas a la conclusión (inferencia) esté garantizado. La pregunta que debes
hacerte es: ¿por qué se puede pasar de las premisas a la conclusión? Veamos algunos
ejemplos:

Ejemplo 1

 Premisa: Nadie tiene derecho a quitarle la vida a nadie.

 Conclusión: Por tanto, debería suprimirse la pena de muerte.

¿Por qué se puede pasar, en este argumento, de la premisa a la conclusión? Porque al


aplicar la pena de muerte le quitamos al delincuente su derecho a vivir.

Ejemplo 2

 Premisa: La crisis ha bajado la recaudación de impuestos.

 Conclusión: Por tanto, hay que aumentar los impuestos.

¿Por qué se puede pasar, en este argumento, de la premisa a la conclusión? Porque al


aumentar los impuestos se compensa la bajada producida por la crisis.

Ejemplo 3

 Premisa: El uso indiscriminado de antibióticos puede ser perjudicial.

 Conclusión: Por tanto, debe controlarse el uso indiscriminado de antibióticos.

¿Por qué se puede pasar, en este argumento, de la premisa a la conclusión? Porque el


control del uso de los antibióticos evita los perjuicios a los pacientes. Después de
construir los argumentos, es conveniente que dediques un tiempo para ordenarlos. Un
apoyo gráfico que puedes usar para la ordenación de los argumentosconstruidos y
en la planificación del debate es el siguiente:
El argumento

La argumentación forma parte de nuestra vida, frecuentemente argumentamos en las


discusiones con amigos, familiares y otras personas con las que intercambiamos ideas.
Por ello es importante saber cómo argumentar y cómo reconocer los argumentos de
otras personas.

Argumentamos con el propósito de ofrecer razones en favor o en contra de una


propuesta, para sostener una opinión o rebatir la contraria, para defender una tesis,
para disipar una duda o para apoyar una creencia. También argumentamos cuando
aducimos valores o motivos para mover en cierta dirección el ánimo de una persona o
de un auditorio, cuando queremos justificar con razones una decisión, cuando
queremos descartar una opción.

En este tema con el que iniciamos el análisis de la argumentación, nos servirán como
guía las siguientes preguntas: ¿qué es un argumento?, ¿cuáles son sus partes? y
¿cómo podemos construir un buen argumento?

El argumento

1.1. Caracterización del argumento

Es importante que aprendamos a identificar qué es un argumento 1, ya que este


conocimiento nos ayudará a desarrollar destrezas que nos permitirán presentar
pruebas para apoyar lo que sostenemos y darnos cuenta de la forma como otras
personas defienden o apoyan sus tesis o sus creencias.

Un ejemplo de un argumento es el siguiente: "Como el precio de los departamentos es


caro y los intereses son altos, hoy es un mal momento para comprar un departamento"

Este argumento podemos clarificarlo de la siguiente manera:

(1) El precio de los departamentos es caro

(2) Los tipos de interés son altos

(3) Por lo tanto, hoy es un mal momento para comprar un departamento

(1) y (2) constituyen las premisas y (3) constituye la conclusión.

Como podrás observar, en este argumento podemos distinguir dos partes, las
afirmaciones mediante las cuales ofrecemos nuestras razones, (1 y 2) se llaman
premisas y la afirmación a favor de la cual damos razones (3) se llama conclusión.
Las afirmaciones que forman parte de este argumento o razonamiento se llaman
proposiciones, son importantes porque son las unidades que utiliza la lógica para
formar argumentos.

Una proposición es un enunciado en el que se afirma o niega algo de algo, siendo por
ello susceptible de ser verdadero o falso. En nuestro lenguaje las proposiciones se
expresan mediante oraciones declarativas.

En el argumento anterior, tenemos las siguientes proposiciones:

El precio de los departamentos es caro. (premisa)

Los tipos de interés son altos. (premisa)

Hoy es un mal momento para comprar un departamento. (conclusión)

Con estos elementos podemos ahora definir lo que es un argumento. Un argumento es


un conjunto de dos o más proposiciones relacionadas de tal manera que las
proposiciones llamadas premisas apoyan a la proposición llamada conclusión. Otra
manera de caracterizar un argumento es definirlo como un conjunto de enunciados
declarativos, uno de los cuales se designa como la conclusión y los otros como las
premisas.

El argumento

1.2. Estructura del argumento

Todo argumento posee una estructura que está formada por las premisas y la
conclusión. Sin embargo, tomada aisladamente ninguna proposición es en sí misma
una premisa o una conclusión.

Una proposición es una premisa sólo cuando aparece como un supuesto de un


razonamiento y una proposición es una conclusión cuando aparece en un
razonamiento en el que se afirma que se desprende de las proposiciones que aparecen
como premisas.

En los argumentos existe una conexión lógica o un paso de las premisas a la


conclusión, esa conexión se llama inferencia y sobre ella se apoya el argumento.

Los argumentos son relevantes para persuadir y demostrar. Las proposiciones son
afirmaciones importantes para la estructura lógica del discurso. Una proposición puede
expresar una verdad y no convencer a nadie.

Nos preguntaremos ahora ¿cómo podemos reconocer premisas y conclusiones?


No siempre es fácil identificar las premisas y la conclusión en los argumentos. A veces
las premisas y la conclusión se encuentran entremezcladas, de tal manera que es
necesario aprender a reconocerlas.

Nicolás Capaldi, en su obra Cómo ganar una discusión, nos proporciona reglas que nos
pueden ser útiles para identificar premisas y conclusiones. Veamos las siguientes:

Regla 1. No identificar premisas y conclusiones por su contenido

Regla 2. No identificar premisas y conclusiones por su posición o ubicación dentro de


un párrafo. Por diversas razones premisas y conclusiones pueden aparecer en
cualquier lado.

Regla 3. La aparición de la siguiente palabra o palabras al comienzo de una


proposición significa que dicha proposición entraña una conclusión: por lo tanto, por
ende, así que, de ahí que, en consecuencia, se deriva, por consiguiente, como
resultado, luego, entonces, llegamos a la conclusión.

Regla 4. La aparición de la siguiente palabra o palabras al comienzo de una


proposición significa que dicha proposición entraña una premisa: puesto que, ya que,
como, en tanto que, dado que, por cuanto, viendo que, a partir de, porque, y, sea como
fuere, pero, en efecto.

Regla 5. Es conveniente poner de manifiesto las premisas y conclusiones implícitas o


faltantes.

Analicemos el siguiente ejemplo: Fox es un extranjero, así que no se le permite votar.

Podemos identificar a la conclusión como la parte que sigue a la partícula así que, de
tal manera que la primera parte constituye una premisa. Sin embargo, hay una premisa
obvia que no está enunciada y es la siguiente: a los extranjeros no se les permite votar.
Tomando en cuenta esta premisa, el argumento completo quedaría de la siguiente
manera:

A los extranjeros no se les permite votar.


Fox es un extranjero.
Así que a Fox no se le permite votar.

1.3. Requisitos para construir un buen argumento

Ahora que sabemos qué es un argumento, cuáles son sus partes y cómo podemos
identificar premisas y conclusiones nos preguntaremos cómo podemos aprender a
argumentar bien.
El filósofo francés René Descartes, en su obra Discurso del método, nos a conseja
poner en práctica los siguientes preceptos:

1. No aceptar nada como verdad sin haberlo demostrado.

2. Dividir el problema o las dificultades en tantas partes como sea posible, hasta lograr
su comprensión.

3. Ordenar los pensamientos y argumentos empezando por los más simples y fáciles,
hasta llegar a los más complejos y difíciles.

4. Realizar enumeraciones integrales y revisiones tan completas que nos permitan


estar seguros de no haber omitido nada.

Tomando en cuenta las observaciones de Descartes y de otros autores de la corriente


del pensamiento crítico, podemos señalar qué debemos tener en cuenta para hacer
buenos argumentos.

Podemos construir un buen argumento cuando:

a) Nos limitamos o ceñimos a la cuestión o tema que queremos debatir,

b) Ofrecemos razones sólidas, y

c) Nuestro argumento está protegido de posibles refutaciones. 2

2Refutar significa contradecir, rebatir, impugnar con argumentos o razones lo que otros
dicen.
1.3. Requisitos para construir un buen argumento
a) El tema

Nos ceñimos al tema cuando precisamos: ¿qué es lo que estamos discutiendo?,


¿sobre qué asunto y sobre qué aspecto de dicho asunto?, ¿en qué consiste el
desacuerdo?, ¿dónde radica el meollo de la discrepancia? Sin embargo, la experiencia
cotidiana muestra la facilidad con que nos enredamos en disputas mal establecidas
porque nos desviamos del tema o cuestión como en el siguiente ejemplo:

. Juan, deberías pensar en tomarte más en serio los estudios.


. Pero, papá, si tú a mi edad te la pasabas en el billar y no asistías a clases.
. Mira, hijo, si quieres discutir conviene no mezclar las cosas: ¿Está bien o mal lo que
yo te recomiendo? ¿Estuvo bien o mal lo que yo hice? ¿Justifican mis errores los que
tú cometas? Son tres cosas distintas: ¿cuál quieres que discutamos?

En el ejemplo, el padre trata de llevar a su hijo a precisar el punto de discusión y esto


es una cuestión clave. Cuando no tenemos claro en donde radica el meollo de la
discusión, es preciso concretarlo antes de empezar a argumentar. Si tu fueras Juan,
¿por dónde empezarías?

1.3. Requisitos para construir un buen argumento


b) Razones sólidas

Las razones sólidas son las que sostienen la conclusión de una manera convincente.
Para que las razones o premisas sean convincentes algunos autores señalan que es
necesario que tengan las características de ser: relevantes, suficientes y aceptables.

Una razón es relevante si nos conduce o presta apoyo a la conclusión. Veamos el


siguiente caso:

Podríamos argumentar que no se debe condenar a un asesino, por ejemplo Diego


Santoy Riverol, esgrimiendo como razón que sus padres no podrán resistir el dolor y la
vergüenza de tener un hijo delincuente o asesino. Sin embargo, esto no sería
relevante. Para evitar su condena, deberíamos alegar que Diego no fue responsable de
sus actos porque estaba perturbado, desequilibrado o enfermo, o que fue obligado a
realizar los homicidios, pero no apelar al dolor y vergüenza de sus padres.

Para que una premisa sea suficiente es conveniente acumular muchos argumentos
que, por distintas razones y de diferente manera, abunden en la conclusión que
queremos sostener. Para ello, se recomienda buscar por diversos caminos varias
razones que apoyen la misma conclusión.

La mayor parte de nuestras argumentaciones no se centran en datos objetivos o


indiscutibles, sino en cuestiones que tienen que ver con cosas controvertibles como lo
justo, lo preferible, lo probable. Por eso es conveniente que nuestras premisas tengan
un respaldo que las sostenga para que sean aceptables.

Una premisa es aceptable cuando: ofrece datos objetivos, expresa un conocimiento


común a todos, contiene un testimonio incontrovertible, constituye un testimonio de un
experto, asimismo, cuando es la conclusión de un argumento ya aceptado o cuando
puede probarse porque cuenta con un respaldo sólido.

Por el contrario, una premisa no es aceptable si constituye una afirmación confusa o


ambigua, está en contradicción con la evidencia o con una fuente creíble, cuando
contradice otras premisas del mismo argumento o contiene aseveraciones dudosas que
no tienen respaldos.

1.4 Tipos de argumentos

En nuestra vida diaria utilizamos diversos tipos de argumentos quizá sin saberlo, ¿qué
tipos de argumentos hay?, ¿cuál es la estructura de un argumento?, ¿qué
tan fuertes o débiles pueden ser las conclusiones?
Existen diversos tipos de argumentos entre los cuales podemos destacar los
siguientes: deductivo, inductivo, analógico, abductivo y estadístico. En este apartado
nos ocuparemos sólo de los tres primeros.

1.4 Tipos de argumentos

1.4.1. Argumento deductivo

Un argumento deductivo es aquel cuya conclusión deriva de manera necesaria de sus


premisas, a esta propiedad exclusiva de este tipo de argumento se le denomina
validez. Más adelante veremos este último concepto.

En un argumento deductivo la inferencia3 es más fuerte que en los argumentos


inductivos. Esto se debe a que el contenido informativo de la conclusión está ya en las
premisas, es decir, en la conclusión no se obtiene información nueva. La conclusión
sólo hace explícito algo que ya se dice en las premisas, aunque de una manera
implícita. Veamos el siguiente ejemplo:

• Todos los gatos maúllan

• Félix es un gato

- Félix maúlla

Como podemos observar, lo que concluimos está ya contenido en las premisas, así
inferimos que Félix maúlla sobre la base de que en las premisas se nos ha afirmado
que "Todos los gatos maúllan".

En el argumento deductivo es irrelevante el contenido, pues lo único que interesa es la


forma o estructura, es decir, verificar si hay una relación lógica entre las premisas y la
conclusión, si las premisas ofrecen un apoyo suficientemente fuerte para afirmar la
necesidad de la conclusión.

En el argumento deductivo no es importante ni necesario verificar si las premisas son


verdaderas o falsas, pues esto depende del contenido y es objeto de estudio de las
otras ciencias particulares. Lo que nos importa es determinar si es una estructura
válida.
3 Inferir es extraer conclusiones a partir de las premisas
1.4 Tipos de argumentos
1.4.2. Argumento inductivo

El argumento inductivo es aquel en el que a partir de la observación de un cierto


número de casos particulares, -en un número suficiente de individuos de una clase
determinada-, se generaliza en la conclusión las propiedades que se predican en las
premisas con respecto a los objetos observados de una clase dada, a todos los
miembros de la misma. Tal generalización vale no únicamente para los casos que
hemos observado, sino para todos los de su especie, es decir, aún para los que no
hemos observado. Veamos un ejemplo:

• El león es un felino y tiene garras


• El tigre es un felino y tiene garras
• El puma es un felino y tiene garras
• n.
- Probablemente, todos los felinos tienen garras

En este caso observamos a ciertos individuos particulares: león, tigre, puma y n., los
cuales pertenecen a la clase de los felinos, observamos que todos ellos tienen en
común la propiedad de tener garras, y entonces inferimos que, con base en nuestras
observaciones, probablemente todos los miembros de la clase felino tienen garras.

La forma del argumento inductivo sería la siguiente:

• El individuo A pertenece a la clase X y tiene la propiedad P


• El individuo B pertenece a la clase X y tiene la propiedad P
• El individuo C pertenece a la clase X y tiene la propiedad P
• n.
- Probablemente todos los individuos de la clase X tienen la propiedad P

Hay algo que es importante destacar al caracterizar el argumento inductivo, a diferencia


del argumento deductivo, el apoyo que las premisas dan a la conclusión es más débil.
En un argumento inductivo, si las premisas son verdaderas, la conclusión tendrá más
probabilidad de ser verdadera; mientras que en un argumento deductivo, si las
premisas son o se suponen verdaderas, la verdad de la conclusión se infiere
con absoluta necesidad.Por esta razón, se dice que la inferencia en los argumentos
inductivos es más débil,mientras que en los deductivos es más fuerte.

En todos los argumentos inductivos, la conexión entre las premisas y la conclusión sólo
permite suponer, en el mejor de los casos, que si todas las premisas son verdaderas,
entonces es probable que la conclusión también lo sea. Si las premisas proveen un
apoyo adecuado a la conclusión, es decir, si son verdaderas y se ha analizado un
número suficiente de casos, entonces decimos que es un argumento correcto.

1.4 Tipos de argumentos


1.4.3. Argumento analógico
El argumento analógico consiste en observar ciertas características semejantes entre
dos o más objetos, para después inferir, sobre esa base, una propiedad que
desconocemos en uno de ellos.

Los argumentos analógicos no pueden clasificarse como "válidos" o "inválidos" como


los deductivos, lo que se pretende con ellos es una conclusión que tenga una cierta
probabilidad (en esto se parecen a los argumentos inductivos).

La estructura del argumento analógico es la siguiente:

• Los individuos A, B, C y D tienen todos las propiedades P y Q


• Los individuos A, B y C tienen todos la propiedad R
- Probablemente D tiene la propiedad R

Pongámosle contenido a la estructura anterior:

• "Berenice", "El gato negro", "Los anteojos" y "La caída de la casa de Usher" son
cuentos de Edgar Allan Poe
• "Berenice", "El gato negro" y "Los anteojos" me han gustado mucho
- Probablemente "La caída de la casa Usher" también me gustará mucho.

Como podemos observar, la analogía lógica consiste en trasladar las propiedades de


un objeto ya conocido a otro que es semejante y tratamos de conocer.

Resumen

• En el argumento se ponen en conexión dos o más proposiciones relacionadas de tal


manera que una de ellas, la conclusión, se deriva de las otras (las premisas). No todo
enlace de proposiciones constituye un razonamiento, por ello es necesario que una
proposición sea consecuencia de las otras. El nexo que hay entre las premisas y la
conclusión se llama inferencia.

• Construimos un buen argumento cuando: a) nos limitamos o ceñimos a la cuestión o


tema que queremos debatir, b) ofrecemos razones sólidas y c) nuestro argumento está
protegido de posibles refutaciones.

• El argumento deductivo se caracteriza porque su conclusión deriva de manera


necesaria de sus premisas; esto es debido a que no agrega más información que la ya
contenida en las premisas.

• El argumento inductivo parte de la observación de cierta propiedad en objetos de la


misma clase y generaliza dicha propiedad a todos los miembros de esa clase. La
conclusión de un argumento inductivo es probable, no necesaria como en el argumento
deductivo.
• El argumento analógico parte de la observación de ciertas propiedades similares en
dos objetos y, con base en ello, concluye otra propiedad similar en ellos. Al igual que el
argumento inductivo, su conclusión sólo es probable y no necesaria como en el
argumento deductivo.