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Las capacidades socio-emocionales en la escuela: un nuevo reto para la

educación

Clase 2: El impacto de las emociones en el aprendizaje


Bienvenidos a nuestra segunda clase en donde abordaremos los conceptos más importantes de
nuestro mundo emocional que se vinculan con el aprendizaje y el bienestar personal y social. Los
temas que veremos con mayor profundidad son:

 Las emociones: definición- clasificación- etapas del desarrollo emocional- función de


las emociones- procesos cerebrales.

 Estrés y rendimiento académico.

 El rol de las emociones positivas.

¡Los invitamos a continuar con este camino iniciado en la clase anterior!

Introducción
Hoy ya hay suficiente investigación que confirma lo que docentes de cualquier nivel educativo ya
sabíamos: el aprendizaje puede llevarse a cabo si hay un buen vínculo con el docente y una relación
armoniosa entre los alumnos entre sí. Esto genera en el aula un clima emocional que favorece el
aprendizaje y el bienestar, tanto de los alumnos como del docente.

En este clima del aula, las emociones de los alumnos y del docente juegan un rol preponderante, y
es por eso que les proponemos abordar el mundo emocional para comprender su impacto en el
aprendizaje. En esta clase nos vamos a enfocar en los alumnos, pero antes de comenzar, les
proponemos realizar un ejercicio de reflexión personal.

Les proponemos el siguiente ejercicio de autorreflexión:


 Tomen una pausa para recordar y revivir ahora en sus mentes alguna
situación en la que se sintieron frustrados o enojados con alguien o algo.
Luego, con papel y lápiz en mano describan, en pocas palabras, de qué
manera ese estado emocional negativo pudo afectar su día.

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 Tomen nuevamente una pausa para recordar y revivir ahora en sus mentes
alguna situación en que sintieron alegres, felices con alguien o algo.
Luego, con papel y lápiz en mano, describan en pocas palabras, de qué
manera ese estado emocional positivo pudo afectar su día.

Como han podido ver en este sencillo ejercicio de reflexión personal, nuestro universo de
emociones tiene siempre un impacto en nuestras vidas, tanto positivo, como negativo.

Universo de las emociones

Esto es así en todos los seres humanos y todo nuestro universo de emociones está al servicio de
nuestra supervivencia y desarrollo; ahora que somos conscientes de esto, lo importante sería poder
cultivar aquellas emociones que nos hacen sentir bien a nosotros mismos y a los demás y tratar de
que las emociones con impacto negativo, no perduren en el tiempo.

Como habrán experimentado, las emociones con impacto positivo acercan, nos conectan con los
demás, nos dan energía y fuerzas para movernos, para motivarnos hacia la realización de nuestras
metas.

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Por el contrario, las emociones con impacto negativo nos alejan de los demás porque buscamos
evitar acercarnos hacia aquello que nos causa dolor, tristeza o insatisfacción.

A continuación, los invitamos a ver un extracto de la película Intensamente, y les


pedimos que hagan un listado de las emociones que aparecen en los distintos
personajes.

Intensa-mente: La Travesía

https://www.youtube.com/watch?v=EB1oBuxD964

Una vez realizado el listado de emociones, los alentamos a encontrar en la web


diferentes listados de emociones y sentimientos que enriquecerán el vocabulario
emocional de ustedes y de sus alumnos. Tener un rico vocabulario emocional nos
permite encontrar la palabra exacta y precisa a la hora de expresarnos.

Conocer nuestras emociones, reconocerlas y ponerles nombre es el primer paso


para un desarrollo emocional sano.

A modo informativo, Intensamente es una película de Disney Pixar que presenta la vida de Riley,
una niña que a lo largo de su vida ha sido amada por sus padres, tiene buenos amigos y, a decir
verdad, goza de una vida plena. Ahora, a sus 11 años, ella y su familia se mudan a la ciudad de San
Francisco y su estado emocional se conmociona.

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Como habrán identificado, esta película plantea y describe las características de cinco de las seis
emociones básicas: alegría, miedo, enojo, disgusto y tristeza. La otra emoción básica que
necesitamos mencionar es la sorpresa, pero esta no fue incluida en la película.

Estas emociones son consideradas básicas porque ya vienen programadas en nosotros al nacer,
están en nuestro ADN y son universales. Esto significa que todas las personas de este mundo
sienten estas seis emociones básicas y que podemos identificarlas claramente ya que tienen una
expresión emocional propia que las caracteriza.

Veamos entonces cómo podemos reconocer la emoción en los demás a


través de la expresión facial.

Ej: disgusto
¿Qué expresan estas
caras? Piensen y
anoten la emoción
para cada una de las
imágenes que
vemos a
continuación.

Ahora bien, veamos cuándo o por qué se disparan estas emociones:

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Emoción Función
ENOJO Percepción de injusticia o frustración de un deseo.
ALEGRÍA Percepción o expectativa de logro.
MIEDO Percepción de amenaza o peligro con dificultad para enfrentarlo.
SORPRESA Percepción de una situación inesperada que focaliza nuestra atención y nos
alerta para evaluar los peligros potenciales.
DISGUSTO Percepción de un estímulo provocado por una sustancia o situación que
conduce al rechazo y la supervivencia.
TRISTEZA Percepción de la pérdida real o imaginada de algo o alguien de valor para
nosotros.
Fuente: Williams de Fox, S. Las emociones en la escuela, Aique, 2014, Cap. 3, pág. 47

A continuación, los invitamos a participar del Foro de intercambio donde les


proponemos responder a las siguientes preguntas e intercambiar opiniones con
sus compañeros:

 ¿Por qué creen que estas emociones universales son llamadas básicas?
¿Cuál es la función en común que todas comparten?
 ¿Cuál de ellas está más presente en el día a día en el aula? ¿Por qué creen
que esto es así?

Clasificación de las emociones


Ya hemos visto que cuando nacemos, venimos provistos de seis emociones básicas que
permanecen estables en nosotros a lo largo de nuestras vidas. Sin embargo, nuestro mundo

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emocional es increíblemente rico y variado y desplegamos cada día una gran cantidad de
emociones y sentimientos. Solemos hablar de emociones y sentimientos de forma indistinta, pero a
continuación veremos cuál es la diferencia entre estos dos términos.

Por definición, la emoción es toda alteración del ánimo intensa o pasajera, agradable o penosa,
que va acompañada de cierta conmoción somática (Diccionario de la Real Academia Española). Las
emociones son reacciones o respuestas subjetivas que cumplen una función adaptativa y tienen
tres componentes que están siempre interrelacionados:

Los sentimientos, en cambio, no vienen con nosotros al nacer y se van aprendiendo a partir de los
18 meses de vida aproximadamente. Los sentimientos, o emociones secundarias, tienen una
función social y siempre surgen en vínculo o conexión con otra u otras personas. Tal es el caso por
ejemplo de los celos, la envidia, la vergüenza, la empatía, la confianza, etc. Podemos también
hablar de emociones mixtas, cuando hay varias emociones interconectadas entre sí, creando un
caleidoscopio emocional particular en cada uno de nosotros. Por eso, la escuela es el ámbito social
ideal donde se pueden aprender aquellas emociones secundarias que favorecen los vínculos
sociales, de manera integrada a los contenidos curriculares.

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Dentro de la escuela, el aprendizaje social y emocional se enmarca en la Educación
Emocional, que es el proceso mediante el cual los niños y jóvenes adquieren los
conocimientos, actitudes y las capacidades necesarias para reconocer, aceptar,
expresar y manejar sus emociones, demostrar motivación, interés y preocupación
por los demás, formar relaciones positivas, tomar decisiones responsables,
resolver conflictos y enfrentar los desafíos de la vida en búsqueda del bienestar
personal y social.

Etapas del desarrollo emocional


Ya comprendimos la diferencia entre sentimientos y emociones y su importancia para el
aprendizaje. Ahora, veremos cuáles son las etapas del desarrollo emocional, dado que, como
docentes, es preciso que entendamos algunas especificidades de cada etapa para acompañar el
desarrollo emocional. Como docentes sabemos que aquellos alumnos que logran controlar,
manejar o regular sus emociones son aquellos que están en mejores condiciones para aprender ya
que pueden esperar su turno, escuchar con atención, manejar las distracciones y focalizar la
atención, postergar la satisfacción inmediata, controlar los impulsos, manejar sentimientos y
pensamientos, trabajar en equipo y resolver conflictos.

Estas capacidades se van desarrollando desde niños y forman parte de un proceso dinámico que
sienta las bases para un aprendizaje productivo a lo largo de nuestras vidas. Estas capacidades se
aprenden desde el jardín de infantes y se perfeccionan y cultivan a lo largo de nuestro ciclo de vida,
tanto en el seno familiar como en la escuela y otros ámbitos sociales. Estas capacidades implican:

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Como ya vimos anteriormente, trabajar las emociones, comenzando por las básicas desde el Nivel
Inicial, favorecerá la primera etapa de reconocimiento, que no solo se limita a reconocer las
emociones en los demás, sino también a identificar la repercusión que tienen en nuestro cuerpo.
Todas las emociones tienen un impacto en nuestro cuerpo y si bien este impacto es visible en
algunos casos, en otros, el proceso va por dentro y repercute en nuestra salud o estado general.
Cuando sentimos miedo al percibir una amenaza, en la dificultad para afrontarlo, la sangre fluye a
los músculos de las piernas, lo que permite reaccionar para salir corriendo o luchar para
protegernos (Williams de Fox, 2014). En el caso del enojo, la sangre fluye a nuestras manos y nos
prepara para pegar. En la tristeza, buscamos quietud y tranquilidad y en la alegría, nuestro cuerpo
salta, canta, ríe, abraza.

Algunas actividades sugeridas para esta etapa son: armar un diccionario de emociones, un
diccionario de sinónimos (ej. miedo: susto, terror, atemorizado.), charadas de emociones,
asociación de imágenes y palabra, el cubo de las emociones, máscaras con emociones, identificar
emociones en los personajes de cuentos, poesías, canciones o novelas, etc., lectura de imágenes,
dramatización de situaciones, bingo de las emociones, etc.

La siguiente etapa es la aceptación, donde trabajaremos la idea de que está bien sentir emociones
y todos sentimos las mismas emociones básicas, por eso debemos ser respetuosos de las
emociones que sienten los demás. Cuando vemos a un niño llorar porque está triste, solemos
decirle “No llores” en nuestra necesidad de que pare de llorar. Ahora que sabemos que la tristeza

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es una emoción básica, podemos acompañar a este niño en su tristeza, aceptando su emoción y
dejándolo llorar hasta que encuentre la calma. En el caso del enojo, podemos aceptar el enojo de
un alumno, pero no así la agresión, pues esta última tiene la intención de dañar a otra persona o
dañar un objeto. La agresión, de ningún tipo, debe ser aceptado en el aula, ya que daña la
integridad de la persona.

Actividades sugeridas para esta etapa son: aceptar las diferencias, apreciar obras de arte y lo que
nos generan, practicar la escucha empática, proponer debates sobre temas de interés de los
alumnos, etc.

Luego, la próxima etapa es la expresión de nuestras emociones y sentimientos, donde se


aprenderán maneras apropiadas de expresión acordes con la edad y la situación dada. La expresión
de nuestro mundo emocional a través de los lenguajes artísticos facilita la expresión de lo que
sentimos.

Actividades sugeridas para esta etapa: cantar las emociones, escuchar y sentir las emociones,
rondas de intercambio donde se expresan, sin juzgar, y se adivinan las emociones, etc.

Por último, la etapa de regulación es la que nos permite manejar o gestionar nuestras emociones.
Esto no significa suprimirlas, sino encauzarlas para que no impacten de manera negativa en
nosotros mismos ni en los demás. La capacidad de regular emociones permitirá y facilitará el poder
adaptarse y manejarse en contextos sociales. Esta capacidad permitirá controlar el enojo, superar el
miedo, encontrar consuelo en la tristeza y calmar los estados de excitación. Esta etapa es de
fundamental importancia porque:

“Lograr la autorregulación emocional tiene consecuencias profundas a lo


largo de nuestras vidas, en aspectos tales como la salud mental, el bienestar
emocional, la salud física, el rendimiento académico, y el éxito socio-
económico.” (Desiree Murray, 2016, en Why Schools Are an Ideal Place to
Teach Self-Control, traducción propia.)

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Actividades sugeridas: jugar a mantener la calma, el semáforo, negociar en vez de discutir o pelear,
jugar a encontrar soluciones, ejercicios de respiración consciente, relajación, concentración,
visualización, meditación, etc.

La educación de estas capacidades en el entorno escolar brinda la gran oportunidad de cultivar


estas capacidades o habilidades con valor social y prevenir otras negativas como la intolerancia, el
crimen, la violencia y los problemas de salud mental, entre otros. Según Putman (1993) la
educación es una fuente de gran valor en la formación del capital social, pues fomenta las normas
compartidas de la tolerancia, la comprensión y el respeto.

Estrés y rendimiento académico


Cuando no podemos controlar nuestras emociones y las situaciones que nos suceden nos
desbordan y sentimos que no podemos manejarlas, sentimos estrés, y esto puede afectar nuestro
equilibrio emocional y bienestar personal si se hace crónico. En situaciones de estrés el cerebro no
puede aprender porque se ven afectadas las funciones ejecutivas que necesitamos para aprender:
la atención y la memoria.

Les proponemos ahora ver el video del Dr. Facundo Manes que sintetiza en forma clara qué es el
estrés y su impacto en el funcionamiento del cerebro.

https://www.youtube.com/watch?v=htP96GRsu6Y

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Para seguir profundizando, compartimos un fragmento (expuesto a continuación) del Cap. 1 “Una
visión macro sobre ¿Dónde estamos hoy con Neurociencias y Educación?” de Carlos Regazzoni en el
libro de G.T. de Podestá, M.E., Rattazzi, A., W. de Fox, S., Peire, J. (comp.), (2013), El Cerebro que
Aprende, una mirada a la educación desde las neurociencias, Editorial Aique, Buenos Aires.

Las emociones son múltiples y algunas de ellas actúan como refuerzo para
consolidar la memoria en el cerebro (Anderson, 2001). De entre todas las
emociones hay dos fundamentales para la supervivencia (…), que son el
estrés y el miedo (Dalgleish, 2004). Y a pesar de que las emociones, como
dijimos, tienen efectos poderosos sobre el proceso cognitivo, hace ya tiempo
que las neurociencias han establecido que un aprendizaje eficiente no se
logra bajo situación de estrés o miedo. La consecuencia lógica de estos
conceptos es que no cualquier ambiente emocional favorecería el proceso
de aprendizaje (…). Regazzoni, C. (2013)

Es importante entonces destacar que el estrés y el miedo reducen la capacidad del alumno para:
prestar atención, recordar y aprender. Nuestros cerebros están siempre atentos no solo a los
riesgos del entorno físico, sino a ciertas situaciones de clase que se viven como amenaza (gestos,
demasiada cantidad de información, información con alto nivel de dificultad, etc.).

A continuación, les proponemos pensar en aquellos factores o situaciones en la


escuela que podrían causar miedo, enojo, tensión o estrés en sus estudiantes y
realizar un listado de los mismos. Les proponemos compartirlo en el Foro de
intercambio.

Luego de haber compartido su listado con los demás miembros del grupo, les proponemos leer y
comparar lo elaborado por el grupo con algunos de los 59 factores propuestos por Jane Bluestein

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(2001), autora del libro Creating Emotionally Safe Schools, citado en Williams de Fox, S. (2014) Las
emociones en la escuela, Aique, págs. 206-209. Hemos elegido priorizar los siguientes factores por
considerar que están muy presentes y son muy frecuentes en las aulas. A partir de ellos, les
propondremos reflexionar para seguir pensando en el Foro de intercambio:

1. Tener que completar una tarea escolar que está por encima del nivel
de comprensión o capacidad.

2. Instrucciones, consignas poco claras; instrucciones y consignas que


no son repetidas y no están disponibles si es que no se entendió la
primera vez que fueron dadas.

3. No tener asistencia o ayuda ante dificultades.

4. No tener recursos, guía, personas o informantes disponibles en caso


de necesidad para poder completar una tarea.

5. No tener suficiente tiempo para completar un trabajo; fechas límite


irreales.

6. No tener suficiente tiempo para pensar una pregunta o procesar


nueva información.

7. Impaciencia, enojo o disgusto del docente.

8. Escuchar a docentes o adultos significativos hablar de uno en el


radio pasillo.

9. Tener un director aparentemente poco comprometido, poco


afectuoso y débil.

10. No ser tomado seriamente, ser ignorado, rechazado o burlado.

11. Aplicación rígida de reglas y consecuencias punitivas (castigos).

12. Observar a otros compañeros mientras son avergonzados,


golpeados o castigados.

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13. Ser castigado por moverse, querer tocar cosas, balancear la pierna u
otras formas de hiperactividad.

14. Favoritismo por algunos alumnos.

15. Prejuicio o discriminación (de adultos o compañeros) basado en


habilidades e intereses, o en la falta de habilidad e interés en un
área en particular.

Como hemos visto hasta ahora, el estrés tiene un impacto negativo en el rendimiento académico
de nuestros alumnos y nuestra manera de actuar (con nuestras palabras, gestos, acciones,
decisiones, pensamientos, etc.) pueden favorecer o no, un aula libre de estrés. Es por eso que
ahora les proponemos reflexionar a continuación sobre su práctica docente, respondiendo y/o
compartiendo las siguientes preguntas:

Les proponemos pensar y tomar nota individualmente o intercambiando


por mensajería privada con algún/a compañero/a del curso:

¿Qué condiciones son necesarias para asegurar un nivel bajo de estrés en el


aprendizaje?

¿Qué rol juega el docente en generar un ambiente de seguridad y bienestar


para el aprendizaje?

¿Qué estrategias ha implementado para asegurar un ambiente libre de


estrés?

¿Qué dificultades ha encontrado para hacerlo?

El rol de las emociones positivas


En nuestro recorrido por este mundo emocional, hemos podido apreciar que todas las emociones,
ya sean primarias o secundarias tienen un impacto en nuestra persona, en nuestra identidad, en

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nuestra conducta y en nuestros pensamientos. Algunas tienen un impacto negativo y otras, un
impacto positivo, favorecedor de aprendizajes y de la socialización humana.

¿Sabían que…?

La Psicología Positiva está realizando aportes muy interesantes a la


educación, estudiando el bienestar y todos los factores que ayudan a las
personas a vivir en plenitud, para que puedan florecer y desplegar todo su
potencial.

El pionero fue Martín Seligman, pero hoy en día hay investigadores de


renombre en este nuevo campo de la Psicología, como Carol Dweck y
Barbara Frederikson.

Barbara Frederikson propone cultivar distintas emociones positivas

Alegría
Placer
Reconocimiento

Serenidad
Gratitud

Amor Interés

Esperanza Inspiración

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Les proponemos la lectura de este artículo publicado en el diario Clarín
(01/04/2015), “Las 10 emociones positivas más importantes”, que hace
referencia al trabajo de investigación de Barbara Frederikson. Lo
encontrarán en www.clarin.com

Experimentar emociones positivas tiene beneficios para nuestra salud física y mental, relaciones
sociales y logros académicos (Lyubomirsky, King, & Diener, 2005).

¿Cuáles son algunos de los beneficios de las emociones positivas?

- Promueven conductas de acercamiento y exploración.

- Levantan el ánimo, aumentan el optimismo, resiliencia.

- Contrarrestan el trauma.

- Fortalecen el sistema inmune.

- Ayudan a focalizar la atención y ampliar la mirada.

- Amplían nuestro repertorio de pensamiento-acción y construyen conexión con los demás.

- Crean círculos virtuosos, positivos.

(
Si nos sentimos bien,
actuamos bien.

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Para pensar….

¿Cuántos momentos generamos al día para que nuestros alumnos


experimenten emociones positivas?

Estos momentos de emociones positivas, ¿son espontáneos, o forman parte


de nuestra planificación consciente?

Actividades posibles para poner las emociones en acción


A continuación, les acercamos algunas actividades posibles que pueden ir implementando con sus
alumnos, con el objetivo de ir reconociendo el impacto que tienen las emociones en el aprendizaje.
Estas actividades están diseñadas para fomentar emociones positivas en la clase, y generan un
clima emotivo favorecedor de aprendizajes.

El árbol de actitudes positivas

El árbol de las actitudes positivas es una actividad que tiene como objetivo fomentar el desarrollo
del sentido de seguridad y pertenencia, a través del estímulo de las actitudes positivas. Es un
recordatorio de las conductas que deseamos promover en nuestros alumnos.

Para iniciar esta actividad es necesario hacer un torbellino de ideas de actitudes positivas. Luego se
eligen las más pertinentes y los alumnos las escriben en tarjetas de colores. Estas tarjetas son
colgadas en una rama de un árbol, que estará ubicado en un lugar destacado del aula. Sugiero
poner la rama en una maceta o lata con arena para que se parezca a un árbol.

Ejemplos de palabras y frases positivas: Sonreír, escuchar atentamente, prestar útiles, ofrecer
ayuda, llamar por teléfono a alguien ausente, acompañar al alumno nuevo, invitar a jugar a alguien
que está solo o triste, ayudar a los más chicos a comprar en el kiosco, dar las gracias, reconocer las
buenas acciones, y otras más que forman parte del árbol de las actitudes positivas. Periódicamente
se pueden agregar tarjetas. Estas frases sirven como estímulo y banco de vocabulario para
desarrollar la actividad “La cadena de reconocimiento” mencionada anteriormente.

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Avioncitos de papel

El propósito de esta actividad es que los alumnos puedan expresar sus pensamientos positivos en
relación a sus pares.

Se organiza una ronda. Cada alumno hará un avioncito de papel y escribirá su nombre en forma
clara y vistosa en algún lugar del avioncito. Una vez que todos estén listos, los lanzarán por el aire y
podrán elegir a continuación, cualquier avión al azar. Leerán el nombre del dueño del avión y
escribirán algo positivo acerca de su persona o de algún gesto o conducta realizada. Se lanza el
avión nuevamente y se repite varias veces, o las veces necesarias hasta que todos estén completos.
Luego, cada uno busca su avión y lee sus cualidades positivas.

Ronda de intercambio

Realizar un torbellino de ideas acerca de lo que podemos hacer cuando nos sentimos tristes/
enojados, etc. para sentirnos mejor.

Algunas respuestas posibles suelen ser: pongo música y bailo, como algo rico, leo un cuento que me
gusta, me junto con amigos, etc. Con las ideas propuestas se puede realizar una cartelera entre
todos para que queden expuestas las mismas, como un recordatorio de cómo podemos manejar las
emociones que tienen un impacto negativo en nosotros.

Estas actividades permiten a los alumnos compartir maneras de encontrar opciones para sentirse
más animados cuando están extrañando a alguien, o cuando se sienten tristes.

Fuente de las actividades: Williams de Fox, S. (2014) Las emociones en la escuela, Aique, Colección
Neurociencias y Educación, pág. 195

Recursos motivadores para el aula


Trabajar con videos, cuentos, historias de vida y láminas con imágenes de escenas emocionales
seleccionadas con cuidado, son recursos atractivos para los alumnos y jóvenes. Les acercamos
algunos recursos posibles:

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Árbol en el camino:

https://www.youtube.com/watch?v=2ont7Ab7280

El puente:

https://www.youtube.com/watch?v=LAOICItn3MM

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Convivencia:

https://www.youtube.com/watch?v=qXCNQh_dCq0

El poder de las emociones:

https://www.youtube.com/watch?v=_5QaDUWoZFc

Para ir cerrando…

Esperamos que hayan podido reflexionar en torno al marco teórico necesario que sustentará el
trabajo en educación emocional en el aula, como un aspecto fundamental que complementa el

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aprendizaje académico. Hemos podido profundizar en nuestro mundo emocional, entendiendo
que, si logramos integrar mente, cuerpo y emociones, favorecemos los aprendizajes significativos y
duraderos en nuestros alumnos.

Nos seguimos encontrando en el espacio de intercambio y en la próxima clase…

Actividad obligatoria
Les proponemos leer este cuento “Dos lobos en el corazón” y responder las preguntas
planteadas.

Un anciano cherokee estaba hablándoles a sus nietos sobre la vida.


Les dijo: “Hay una batalla teniendo lugar en mi interior...es una pelea terrible entre dos lobos. Un
lobo representa el miedo, el odio, la ira, la envidia, la avaricia, la arrogancia, el resentimiento, la
culpa, la autocompasión, la inferioridad, la mentira y el ego.
El otro lobo es la alegría, la paz, el amor, la bondad, la esperanza, la serenidad, la compasión, la
generosidad, la amabilidad, la amistad, la humildad y la verdad”.
Miró a los niños y les dijo: “Esa misma lucha está teniendo lugar en vuestro interior y en el interior
de cualquier persona que viva”.

Los niños se quedaron un rato pensativos, y al fin uno de los nietos preguntó a su abuelo: “¿Y cuál
de los dos lobos ganará?”

Y el anciano cherokee respondió: “Ganará el lobo que más alimentes”.

Consigna
Ahora que sabemos del poderoso efecto que tienen las emociones a la hora de aprender y
partiendo a lo plateado en la situación, les pedimos que reflexionen y respondan:

1. ¿Cómo podrían tomar en cuenta las emociones de sus alumnos en el día a día del aula?
2. ¿Cómo podrían trabajar todas las etapas del desarrollo emocional en los niños y/o jóvenes a
lo largo del año?

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3. ¿Qué acciones podrían realizar en el aula para que se cultiven y practiquen diariamente las
que favorecen el aprendizaje y el bienestar personal y social?

Fundamenten sus decisiones en función de los conceptos, autores y las actividades posibles
planteados en esta clase.

Incluyan su respuesta en un documento de texto y súbanlo en el Espacio de


entrega debajo de esta clase, colocando su nombre y apellido como nombre de
archivo del documento y el nombre de la clase, como en el siguiente ejemplo:
NombreyApellido_Actividad clase2

Material de lectura
 García Retana, J. Á., La educación emocional, su importancia en el proceso de aprendizaje,
Educación, vol. 36, núm. 1, 2012, pp. 1-24 Universidad de Costa Rica San Pedro, Montes de
Oca, Costa Rica. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=44023984007
 Publicación Diario Clarín (01/04/2015), Las 10 emociones positivas más importantes en
http://www.clarin.com/psico/emociones-positivas-importantes_0_BJYEb5DQg.html

Bibliografía de referencia
 G.T. de Podestá, M.E., Rattazzi, A., W. de Fox, S., Peire, J. (comp.), (2013), El Cerebro que
Aprende, una mirada a la educación desde las neurociencias, Cap. 1, Buenos Aires: Editorial
Aique.
 Jensen, E. (2004) Cerebro y Aprendizaje. Competencias e Implicaciones educativas. Narcea
Ed.
 Punset, E. (2008) Por qué nos emocionamos, Entrevista a Paul Ekman, experto en
emociones básicas, disponible en https://www.eduardpunset.es/420/charlas-con/por-que-
nos-emocionamos
 Williams de Fox, (2014), Las emociones en la escuela, Buenos Aires: Editorial Aique.

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Créditos

Autores: Williams de Fox, Sonia y Terrado Kaehler, Delfina

Cómo citar este texto:

Williams de Fox, Sonia y Terrado Kaehler, Delfina (2017). Clase 2: El impacto de las emociones en el
aprendizaje. Curso: Las capacidades socio-emocionales en la escuela. Un nuevo reto para la
educación. Buenos Aires: Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.

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