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1. Antecedentes de la perforación direccional.

La necesidad de explotación de yacimientos impulso la búsqueda de diferentes alternativas


para su producción, con el objetivo de maximizar el desarrollo de los mismos. En línea con ello,
se requieren operaciones de ingeniería de perforación para penetrar las formaciones
minimizando el daño de estas y dentro del margen económico preestablecido.

Cuando en un proyecto de perforación contempla la colocación de ductos de tuberías que han


de cruzar zonas urbanas de alto tránsito, pistas de aterrizaje con alto tráfico, ríos con caudal
permanente, sin perturbar las operaciones normales puede sernos de gran ayuda el uso de la
perforación horizontal dirigida o direccional.

La perforación direccional surge como una herramienta importante para proveer soluciones en
situaciones especificas para explotación de pozos de petróleo y gas, se fue desarrollando de tal
manera que hoy en día es considerada como una de las alternativas para la optimización de
yacimientos.

Osorio, Rafael; en el 2002, en su libro “Perforación de Pozos Petroleros” define la Perforación


direccional como: El proceso de dirigir un pozo en una trayectoria predeterminada para
interceptar un objetivo localizado a determinada distancia de la localización superficial del
equipo de perforación. Esta técnica comprende aspectos tales como: tecnología de pozos
horizontales de alcances extendidos y multilaterales.

El punto es que la perforación direccional surge como una operación de remedio, la cual se ha
seguido desarrollando, de tal manera que ahora se considera una herramienta de gran utilidad
para la optimización de yacimientos. Esta comienza a utilizarse para evitar fallas, fracturas y
también para acceder a yacimientos que se encuentren juntos, utilizando el mismo pozo.

La perforación direccional controlada comenzó a fines de la década de 1920, cuando los


perforadores quisieron impedir que los hoyos verticales se curvaran y cuando se necesitó
desviar la trayectoria del hueco alrededor de obstrucciones o perforar pozos aliviadores para
recuperar el control después de un brote imprevisto. Se produjeron incluso casos de
perforaciones que invadían límites de propiedades privadas para obtener reservas de crudo y
gas en forma ilegal.

En 1930 se perforo el primer pozo direccional controlado en Huntington Beach, California, por
quien después se convierta en un pionero de la perforación direccional H John Eastman y en
1943 se perforo el primer pozo de alivio en un campo petrolífero en Conroe, Texas.

Luego de años de ausencia en avances producto de los conflictos y estragos causados por la
segunda guerra mundial, la perforación direccional reaparece a comienzos de la década de
1970, siendo empleada para acceder a las reservas que de otro modo resultarían inaccesibles,
especialmente aquellas perforadas desde plantillas de pozos marinos donde es posible perforar
múltiples pozos desde una sola estructura off shore (costa afuera). Con el transcurso de los
años las técnicas de perforación direccional han evolucionado permitiéndole tener aplicaciones
como la de realizar Perforaciones costa afuera desde tierra, Desviar un hoyo perforado
originalmente (Side Track), pozos de alivio, Pozos horizontales para el aprovechamiento de
mayor espesor del yacimiento, entre otras que con la perforación vertical no sería posible
lograr.

La tecnología de perforación direccional convencional implicaba el empleo de dispositivos tales


como las cuñas de desviación que provocaban la deflexión de la barrena de perforación;
método que ofrecía un control limitado y que con demasiada frecuencia se traducía en perdida
de los objetivos. La introducción del motor de desplazamiento positivo ofrecía capacidad de
dirección y, junto con esa capacidad, control direccional, pero el motor carecía de la eficacia a
la que aspiraban los perforadores.

Con el tiempo, los motores direccionales permitieron la rotación y el deslizamiento de la


columna de perforación desde la superficie, lo que mejoro aún más el control direccional. Sin
embargo, esta tecnología siguió siendo ineficaz y riesgosa por que el esfuerzo de torsión y
arrastre extremos limitaban la capacidad de perforación en los modos de deslizamiento y
rotación, impidiendo el acceso a algunos objetivos. Además la tortuosidad del pozo producida
por los motores direccionales en el modo de deslizamiento era inaceptable, en parte porque la
tortuosidad dificulta aún más el deslizamiento futuro y porque puede impedir la ejecución de
operaciones críticas para la evaluación de formaciones.

En conclusión tenemos que en el pasado, la perforación direccional se utilizó para solucionar


problemas relacionados con herramientas o equipos dejadas dentro del hoyo, mantener la
verticalidad del pozo o para la perforación de un pozo de alivio para contrarrestar la presión de
fondo en un reventón pero actualmente, la perforación direccional es una práctica común
utilizada para explotar yacimientos petroleros. Sin embargo, el conocimiento de esta técnica de
perforación está concentrado en un poco basto personal de ingenieros de las áreas de diseño y
operación, por lo que es necesario difundirlo para entender los conceptos básicos que
sustentan esta práctica de perforación.