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Crean una sinapsis artificial que imita

la forma de la cognición humana


Facilitará la implementación de redes neuronales artificiales a gran escala y
la IA

Ingenieros de la Universidad de Pittsburgh han creado una sinapsis artificial basada en


grafeno que imita las tareas cognitivas del cerebro humano y muestra una excelente
eficiencia energética, al igual que las sinapsis biológicas. Facilitará la implementación de
hardware de redes neuronales artificiales a gran escala y potenciará la IA.

Snapsis artificial a base de grafeno. Imagen: University of Pittsburgh.

Un equipo de investigadores de Pitt's Swanson School of Engineering, de la Universidad de


Pittsburgh, ha desarrollado una "sinapsis artificial" que no procesa información como un
ordenador, sino que imita la forma en la que el cerebro humano desarrolla las tareas cognitivas.
Los resultados se publican en la revista Advanced Materials.

La computación digital ha dejado obsoletas casi todas las formas de computación analógica
desde la década de 1950. Sin embargo, hay una gran excepción que rivaliza con el poder
computacional de los dispositivos digitales más avanzados: el cerebro humano.

El cerebro humano es una densa red de neuronas. Cada neurona está conectada a decenas de
miles de neuronas, que usan sinapsis para disparar información constantemente. La sinapsis
es el mecanismo que usa el cerebro para la comunicación entre dos o más neuronas, sin que
se establezca entre ellas contacto físico. Gracias a las sinapsis, el cerebro puede transmitir los
impulsos nerviosos destinados a coordinar las más diversas funciones orgánicas.

Con cada intercambio, el cerebro modula las conexiones entre neuronas para crear vías
eficientes de comunicación en respuesta directa los estímulos que recibimos del entorno. Es un
órgano de procesamiento de información masivamente paralelo porque cientos de miles de
millones de neuronas actúan simultáneamente.

Los ordenadores, sin embargo, viven en un mundo de unos y ceros. Realizan tareas
secuencialmente, siguiendo cada paso de sus algoritmos en un orden fijo, muy alejados de las
proezas del cerebro humano.

“El paralelismo masivo del cerebro explica por qué los humanos pueden superar incluso a los
ordenadores más poderosos cuando se trata de funciones cognitivas de orden superior, como
reconocimiento de voz o reconocimiento de patrones en conjuntos de datos complejos y
variados", explica el investigador principal, Feng Xiong, en un comunicado.

Computación neuromórfica

Esta investigación se desarrolla en el marco de una disciplina científica emergente llamada


computación neuromórfica, que se basa en la biología, física, matemáticas, ciencias de la
computación (informática) e ingeniería electrónica, para diseñar sistemas neuronales artificiales,
como los sistemas visuales, basados en los sistemas biológicos nerviosos.

Las sinapsis artificiales concebidas en el marco de esta investigación se construyeron a base


de grafeno, el material más resistente que se conoce en la naturaleza, y que está dotado de una
gran conductividad térmica y eléctrica, lo que le permite disipar el calor y soportar intensas
corrientes eléctricas sin calentarse.
Estas propiedades conductoras del grafeno permitieron a los investigadores ajustar con
precisión su conductancia eléctrica, que es la fuerza de la conexión sináptica o el peso sináptico
de la sinapsis artificial. La sinapsis de grafeno demostró una excelente eficiencia energética, al
igual que las sinapsis biológicas.

En el reciente resurgimiento de la inteligencia artificial, las computadoras ya pueden replicar el


cerebro de diversas formas, pero se necesitan alrededor de una docena de dispositivos digitales
para imitar una sinapsis analógica.

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Nuevos dispositivos

El cerebro humano tiene cientos de billones de sinapsis para transmitir información, por lo que
construir un cerebro con dispositivos digitales es aparentemente imposible, o al menos, no
escalable. Esta investigación proporciona una ruta posible para la implementación de hardware
de redes neuronales artificiales a gran escala.

"Es realmente importante que desarrollemos nuevos conceptos de dispositivos para electrónica
sináptica que sean de naturaleza análoga, de bajo consumo, escalables y adecuados para
integraciones a gran escala", afirma. "Nuestra sinapsis de grafeno parece verificar todos esos
requisitos", añade Xiong.

Estas redes neuronales basadas en grafeno se podrán emplear en dispositivos electrónicos


flexibles y portátiles para gestionar los lugares donde los dispositivos informáticos, como los
sensores, entran en contacto con el mundo físico, señalan los investigadores.

"Al potenciar incluso un nivel rudimentario de inteligencia en dispositivos electrónicos y sensores,


podemos rastrear nuestra salud con sensores inteligentes, brindar atención preventiva y
diagnósticos oportunos, seguir el crecimiento de las plantas e identificar posibles problemas de
plagas, así como regular y optimizar los procesos industriales, mejorando significativamente la
productividad general y la calidad de vida de nuestra sociedad ", señala Xiong.

Falta mucho
El desarrollo de un cerebro artificial que funciona como el cerebro humano analógico aún
requiere una serie de avances. Los investigadores necesitan encontrar las configuraciones
correctas para optimizar estas nuevas sinapsis artificiales.

También tendrán que hacerlas compatibles con otros dispositivos para formar redes neuronales,
y deberán asegurarse de que todas las sinapsis artificiales en una red neuronal a gran escala
se comporten de la misma manera. A pesar de los desafíos, Xiong dice que es optimista sobre
las posibilidades de su tecnología.

"Estamos muy entusiasmados con este progreso, ya que potencialmente puede conducir a la
implementación de hardware de bajo consumo de energía de la computación neuromórfica, que
actualmente se lleva a cabo en clústeres de GPU intensivas en energía. El rasgo de baja
potencia de nuestra sinapsis artificial y su naturaleza flexible lo convierten en un candidato
adecuado para cualquier tipo de dispositivo de Inteligencia Artificial que revolucionaría nuestras
vidas, tal vez incluso más que la revolución digital que hemos visto en las últimas décadas ",
concluye Xiong.

Referencia

Low‐Power, Electrochemically Tunable Graphene Synapses for Neuromorphic Computing.


Mohammad Taghi Sharbati et al. Advanced Materials, 23 July 2018.
DOI:https://doi.org/10.1002/adma.201802353