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a4 I Opinión I EL COMERCIO DOMINGO 10 de octubre del 2010

“Diálogo, puertas abiertas, intercambio de ideas, control de daños, revisión de normas y acciones concretas y
coordinadas: esos deben ser los pilares de la primera reunión entre los representantes del Ejecutivo, el ministro
del Interior, con los nuevos alcaldes, para empezar a torcer hacia abajo la amenazadora curva de crimen e
editorial indefensión”. Editorial dE El comErcio / 7 dE octubrE dEl 2010

Acuerdos por la seguridad Presidente extingue


escuelas de arte
E
l presidente Alan García y el ministro del Interior, Fer- minalidad para procesar y analizar información relevante e im-

R
nando Barrios, se reunieron con los alcaldes de Lima plementar políticas públicas eficaces convocando a los mayores
Metropolitana y el Callao recientemente elegidos y con expertos en la materia resulta ya impostergable. esulta preocupante la promulgación del DS 001-2010-
los comisarios distritales. Fue un encuentro en el que La ciudadanía, hastiada de asaltos, secuestros y ‘marcas’, es- MC con el que el presidente Alan García fusiona, por
se sentaron las bases para reducir la criminalidad. Ha sido un pera que los nuevos alcaldes asuman con responsabilidad el reto absorción, las escuelas de arte en el Ministerio de Cul-
importante primer paso para enfrentar un problema creciente de convertirse en puntales de la defensa ciudadana. tura –sin presupuesto para tales fines–, pues esto po-
que, sin duda, contribuirá a poner fin a la improvisación con que dría llevar a la extinción jurídica y pérdida de rango universitario
se ha tratado tan delicado asunto en los últimos tiempos. de las mencionadas. Inexplicablemente García atenta contra en-
Resulta atendible y necesario el énfasis en la prevención y esto resulta atendible el énfasis en la prevención,que
tidades como el Conservatorio Nacional de Música o la Escuela
es algo en lo que las municipalidades pueden colaborar grande- debe ser acompañada por normas implacables Superior Autónoma de Bellas Artes, por citar dos ejemplos, que
mente. Por ello se reconoció el liderazgo político de los alcaldes para desbaratar las bandas criminales gozan de merecido prestigio nacional e internacional.
y alcaldesas y el importante papel operativo que deben jugar los En el gobierno de Alejandro Toledo se pretendió que estas pa-
comisarios en el proceso. saran a una asociación privada, despropósito que felizmente no
El binomio municipalidades-policía podrá articular patrulla- Todo esto, claro, pasa por una mayor asignación de recursos y prosperó. Ahora las autoridades y alumnos de dichas entidades
jes más efectivos, preventivos y disuasivos, con el apoyo de una por el involucramiento del Congreso, del Ministerio Público y del rechazan un decreto inconsulto que, al sustraerlas del ámbito del
moderna Central de Emergencia y sistemas de videovigilancia. Poder Judicial en el diseño de las nuevas políticas de seguridad. Ministerio de Educación, podría significar la pérdida de opor-
En la reunión, el ministro Barrios se comprometió a implementar La prevención tiene que ir acompañada por normas implacables tunidades y becas de especialización. Los afectados solicitan se
un sistema nacional, vía satélite, con 77 terminales que integra- que desbaraten las bandas criminales que roban la tranquilidad derogue una norma que no beneficia a quienes tratan de abrirse
rán direcciones territoriales, fronteras, entre otros. de la gente de bien, y por mano dura contra los jueces y fiscales camino en las artes, como lo hizo Juan Diego Flórez, reconocido
La iniciativa de crear un observatorio de la violencia y la cri- que no estén a la altura del reto por la seguridad. πππ exalumno del Conservatorio Nacional de Música. πππ

piedra de toque

Catorce minutos de reflexión


ILustrAcIóN: Víctor AguILAr
Mario que tuve antes de decidirme a
vargas llosa enviar los cuentos de “Los jefes”
Premio Nobel de
al Premio Leopoldo Alas, crea-
Literatura 2010
do por un grupo de médicos de
Barcelona, encabezado por el

E
se día, como todos los días doctor Rocas y asesorado por el
desde que, hace tres se- poeta Enrique Badosa, gracias a
manas, llegamos a Nueva los cuales tuve la enorme alegría
York, me levanté a las cinco de la de ver mi primer libro impreso.
mañana y, procurando no des- Pensé que, si la noticia era cier-
pertar a Patricia, me fui a la salita ta, tenía que agradecer pública-
a leer. Era noche cerrada todavía mente a España lo mucho que le
y las luces de los rascacielos del debía, pues, sin el extraordinario
contorno tenían la apariencia apoyo de personas como Carlos
inquietante de una gigantesca Barral, Carmen Balcells y tantas
bandada de cocuyos invadien- otras, editores, críticos, lectores,
do la ciudad. Dentro de una hora jamás hubieran alcanzado mis
más o menos comenzaría a ama- libros la difusión que han tenido.
necer y, si estaba despejado el cie- Y pensé lo increíblemente
lo, las primeras luces irían ilumi- afortunado que yo he sido en la
nando el río Hudson y la esquina vida por seguir el consejo del tío
de Central Park con sus árboles Lucho y haber decidido, a mis 22
que el otoño comienza a dorar, años, en aquella pensión madri-
un lindo espectáculo que me re- leña de la calle de Doctor Caste-
galan cada mañana las ventanas llo, en algún momento de agosto
del departamento (vivimos en el de 1958, que no sería abogado
piso cuarenta y seis). sino escritor, y que, desde enton-
Tenía el día planificado con ces, aunque tuviera que vivir a
toda precisión. Trabajaría un par tres dobles y un repique, organi-
de horas preparando la clase del zaría mi vida de tal manera que la
próximo lunes en Princeton, en mayor parte de mi tiempo y ener-
la que ilustraría el tema del pun- gía se volcaran en la literatura, y
to de vista con ejemplos toma- que solo buscaría trabajos que
dos de “El reino de este mundo” me dejaran tiempo libre para es-
de Alejo Carpentier, media ho- cribir. Fue una decisión algo qui-
ra de ejercicios para la espalda, mérica, pero me ayudó mucho,
una hora de caminata en Central por lo menos psicológicamente,
Park, periódicos, desayuno, du- y, creo que, en sus grandes ras-
cha, y a la Public Library de Nue- gos, la cumplí en mis años de Pa-
va York, donde escribiría mi Pie- rís, pues los trabajos en la Escuela
dra de Toque para “El País” sobre Berlitz, la Agence France Presse y
el suicidio, tirándose del puente la Radio Televisión Francesa me
George Washington, en la Uni- dejaron siempre algunas horitas
versidad de Rutgers, de Tylor del día para leer y escribir.
Clementi, violinista y joven es- comunicación se cortó. Estuvi- contado la broma pesada que le severar y ser un escritor, porque, sieron el apodo (que a mí me en- Y pensé en la extraña para-
tudiante al que dos compañeros mos callados, mirándonos sin jugaron unos amigos (o más bien acaso hablando de sí mismo, me cantaba): ‘El Sartrecillo Valiente’. doja de haber recibido tantos re-
homófobos habían denunciado decir nada, hasta que el teléfono enemigos) a Alberto Moravia, aseguraba que no seguir la propia Pensé en el concurso de La conocimientos, como este (si la
como gay, difundiendo en la red repicó otra vez. Ahora sí se oía haciéndose pasar por funciona- vocación es traicionarse y conde- Revue Francaise que gané el noticia no era una broma de mal
un video en el que aparecía be- bien. El caballero me dijo que rios de la Academia Sueca y felici- narse a la infelicidad. Pensé en año 1957, con mi cuento “El de- gusto), por dedicar mi vida a un
sándose con un hombre. era el secretario de la Academia tándolo por el galardón. Él alertó el estreno, ese mismo año, en el safío”, que me deparó un viaje a quehacer que me ha hecho gozar
Inmediatamente fui absorbi- Sueca, que me habían concedi- a la prensa y la noticia resultó un teatro Variedades de Piura, de mi París, donde pasé un mes de to- infinitamente, en la que cada li-
do por la magia de “El reino de do el Premio Nobel de Literatura embrollo de mal gusto. obrita “La huida del Inca”, que mi tal felicidad, viviendo en el hotel bro ha sido una aventura llena
este mundo” y la transfiguración y que la noticia se haría pública –Si es cierto, esta casa se va amigo Javier Silva publicitaba a Napoleón, en las cuatro palabras de sorpresas, de descubrimien-
mítica que la prosa de Carpen- dentro de 14 minutos. Que po- a volver un loquerío –dijo Patri- voz en cuello por las calles con una que cambié con Albert Camus y tos, de ilusiones y de exaltación,
tier hace de los primeros inten- día escucharla en la televisión, cia–. Mejor dúchate de una vez. gran bocina, desde el techo de un María Casares en las puertas de que compensaban siempre con
tos independentistas en Haití. El la radio e Internet. Pero, en vez de hacerlo, me camión, y en la bella Ruth Rojas, la un teatro de los Grandes Buleva- creces las dificultades, dolores
narrador omnisciente de la his- –Hay que avisar a Álvaro, Gon- quedé en la salita, viendo asomar Vestal de la obra, de la que yo esta- res, y mis desesperados y estéri- de cabeza, depresiones y estre-
toria es una astuta ausencia eru- zalo y Morgana –dijo Patricia. entre los rascacielos las primeras ba enamorado en secreto. les esfuerzos para ser recibido ñimientos. Y pensé en lo maravi-
dita, libresca, barroca y rebus- –Mejor esperemos que sea ofi- luces de la mañana neoyorquina. –Es una tontería pensar que por Sartre aunque fuera solo un llosa que es la vida que los hom-
cada que narra desde muy cerca cial –le contesté. Pensé en la casa de la calle Ladis- esto puede ser una broma –dijo minuto para verle la cara y estre- bres y las mujeres inventamos,
de la sensibilidad del esclavo Ti Y le recordé que, hacía mu- lao Cabrera, en Cochabamba, Patricia–. Llamemos a Álvaro, charle la mano. Recordé mi pri- cuando todavía andábamos en
Noel, quien cree en los Grandes chos años, en Roma, nos habían donde pasé mi infancia, y en el li- Gonzalo y Morgana de una vez. mer año en Madrid y las dudas taparrabos y comiéndonos los
Loas del vudú y que los hechice- bro de Neruda “Veinte poemas de Llamamos a Álvaro a Was- unos a los otros, para romper las
ros del culto, como Mackandal, amor y una canción desesperada”, hington, a Gonzalo a Santo Do- fronteras tan estrechas de la vida
gozan del don de la licantropía, Pensé en la que mi madre me había prohibi- mingo y a Morgana a Lima, y A las seis de la verdadera, y trasladarnos a otra,
es decir, pueden transformarse do leer y que tenía escondido en todavía faltaban siete u ocho mi- más rica, más intensa, más libre,
en animales a voluntad. Hacía
extraña paradoja de su velador (el primer libro prohi- nutos para la hora señalada. Yo
mañana las radios, la a través de la ficción.
por lo menos veinte años que no haber recibido tantos bido que leí). Pensé en lo mucho pensé en Lucho Loayza y Abelar- televisión e Internet A las seis en punto de la ma-
la releía y su poder de persua-
sión seguía siendo irresistible.
reconocimientos, que le hubiera alegrado la noticia,
si era cierta. Pensé en la gran nariz
do Oquendo, los amigos de ado-
lescencia y en la revista “Litera-
confirmaron la noticia. ñana las radios, la televisión e In-
ternet confirmaron que la noticia
De pronto advertí la presen- como este, por y la calva reluciente del abuelo Pe- tura”, de la que sacamos apenas La casa se volvió era cierta. Como predijo Patricia,
cia de Patricia en la salita. Se dedicar mi vida a dro, que escribía versos festivos y tres números, de nuestro mani- un loquerío y desde la casa se volvió un loquerío y des-
acercaba con el teléfono en la explicaba a la familia, cuando yo fiesto contra la pena de muerte, de entonces yo dejé de pensar y,
mano y una cara que me asus- un quehacer que me negaba a comer: “Para el poe- del homenaje a César Moro, y de entonces yo dejé de casi casi, hasta de respirar. πππ
tó. “Una tragedia en la fami- me ha hecho gozar ta la comida es prosa”. Pensé en el las feroces discusiones que a ve- pensar y, casi casi,
lia”, pensé. Cogí el aparato y tío Lucho, que, en ese año feliz que ces teníamos sobre si Borges era NuEva York, octubrE DEl 2010
escuché, entre silbidos, ecos y infinitamente pasé en su casa de Piura, el último más importante que Sartre o este hasta de respirar © MarIo vargas llosa, 2010.
eructos eléctricos, una voz que del colegio, escribiendo artículos, que aquel. Yo sostenía lo último y © DIarIo “El País”, sl/ MarIo var-
hablaba en inglés. En el instan- cuentecitos y poemas que publi- ellos lo primero y eran ellos, por gas llosa. PrIsacoM.
te en que alcancé a distinguir las caba a veces en “La Industria”, me supuesto, quienes llevaban la ra- ExclusIvo Para El DIarIo El co-
palabras “Swedish Academy” la animaba incansablemente a per- zón. Fue entonces cuando me pu- MErcIo EN El PErú.

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