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43 Los PENDIENTES DE VERONICA Weak BeureAN, invitada por Javi, acepto formar parte de la redaccién del periddico. Escribiria sobre Igualdad y Ecologia. Ella y Daniel Pena se unieron igualmente al “Grupo Intervenir”. Pero la alumna no imaginaba que su fama de escritora, desvelada en fos articulos que entregaba para el periddico, iba a perturbar gravemente sus relaciones con Daniel. Las suspicacias de éste se dispararon cuando, en una reunion del gru- po, Bocanegra la puso por las nubes. La rudeza de sus expresiones hizo gracia a la chica, y le dio un ataque de risa, que le senté a Dani coma un cafionazo: el Cromanén hablandole melosamente... llegd incluso a pe- dirle una poesia suya dedicada, él a cambio le regalaria un CD grabado con el mejor Rock del momento. Pefia se sintié mal, pero se tragé su protesta, su condicidén de varén que ya estrend el primer dia se lo exigia. Verdnica no podia pensar que la inocente familiaridad del chico fortachén le provocara una tormenta de celos, que amenazaba con convertirse en un huracdn, Una mafana aparecié con unos pendientes nuevos, que, en cireuns- ae normales lo hubiera celebrado Daniel, sin em b -Mira que te conozco -o bes6 y él se most reticante nozce, Daniel, no me vengas con engaros,llevas un pat raro. El amigo agaché la cabeza hundiéndose en su enfado, {No te gustan, entonces, estos pendientes? de los dedos. -No, no me gustan nada. ~Bueno, de gusto no hay nada escrito, ademas, con tal queme gusten ami ~2¥ yo? {Yo no pinto nada sobre lo que tu te pon peteisanhy Pones? Debias habsemae -{Como...? Como te acabo de decir. -Huy, huy.... No querras volver a tu machismo, averdad? Porque s) es asi... adios muy buenas -le repuso sin conviccin, ~¢Ah, si? Pues... -la voz temblona, el amargor del veneno derraman- dose en los labios-. Pues adds! {Ahi te quedas, hasta nuncal -y se mar. ché marcando el pavimento de 1a calle con sus grandes Zapatones, Como una esfinge se quedé Verdnica sobre su silla deruedas. Con un ioh! de perplejidad en sus labios lo vio alejarse entre la gente, dejdndo: fa plantada en la calle, sin acompaiarla a su casa como venia haciendo. todos los dias. ¥ comprendié que el asunto era de mayor gravedad de lo que habia juzgado al principio. Asi que, acciono su silla preguntandose qué mosca le habia picado para portarse de Una forma tan grosera, Una chica complaciente hubiera subestimado aquello, deduciendo que atravesaria un mal momento. Pero ella no estaba hecha de esos mimbres, su temperamento enérgico -acentuado a rate del accidente-y Su feminismo combativo, no admitian que Daniel, hi ningun otro chico, mermara en nada el ambito de su independencia. s