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ATHENA

Diosa de la guerra, la estrategia, la sabiduría, la justicia, las artes y la


civilización. Nació de la frente de su padre, Zeus. El mito de su nacimiento
narra que cuando Zeus supo que Metis estaba encinta, y advertido por Gea y
Urano que si tenía una hija mujer con ella, luego nacería un varón que le
arrebataría el trono del Olimpo, Zeus se tragó a Metis. Luego ordenó a Hefesto
que abriera su frente con un hacha, y de ahí salió a la luz Atenea, una mujer
adulta, armada de pies a cabeza, y dando un grito de guerra atemorizante.

Guerrera temeraria, y estratega astuta, tuvo un papel sobresaliente en la lucha


contra los Titanes, en la que mató a Pelante y Encélado. Protectora de
Heracles en el combate, de quien recibió como pago las manzanas de oro.
También ayudó a Ulises a regresar a Itaca. Símbolo del sostén que brinda el
espíritu a los héroes, Atenea fue especialmente venerada como diosa de la
Razón, pero también de la Filosofía, y de las habilidades inteligentes, de ahí
que también es patrona de las tejedoras, hilanderas y bordadoras. Fue
protectora de muchas ciudades, especialmente de Atenas que debe su nombre
a la diosa. Se le adjudica haber inventado el carro de guerra, por su espíritu
bélico y su gran inteligencia. Sus atributos eran la lanza, el casco y la égida.

Virgen eterna, la mitología narra que en una ocasión, Hefesto, ávido del deseo
por Atenea, intentó ultrajarla por la fuerza, pero Atenea logró librarse. Sin
embargo, su pierna fue mojada por el deseo de Hefesto y ella se limpió dejando
caer el líquido sobre la tierra, de la que nació Erictonio, a quien Atenea adoptó
como hijo propio.
AFRODITA
Diosa del amor, representa la lujuria, el deseo sexual, la reproducción y la
belleza. Existen dos mitos narrados con respecto a esta diosa: Afrodita Urania,
cuyo nacimiento tuvo origen cuando Crono le cortó los genitales a Urano, y
éstos cayeron al mar dando vida a Afrodita, “mujer nacida de las olas”, “de la
espuma del mar”, o “del semen de dios”; o Afrodita Pandemos, hija de Zeus y
Dione.

Se la asocia habitualmente con el mar, y en sus representaciones muchas veces


la acompañan delfines, almejas, perlas y cisnes, pero sus animales preferidos
eran las palomas, al punto que su carro era tirado por una bandada de estas
aves. Sus plantas favoritas eran las rosas y el mirto.

Afrodita fue una diosa cuya ira podía ser implacable, a veces descripta como
malhumorada o caprichosa, sus castigos han pasado a la historia. Tal es el
caso de cuando infundió a Eos un deseo irresistible por Orión como castigo por
haber sucumbido ante Ares. O cuando obligó a las hijas de Cíniras a
prostituirse con extranjeros en Pafos.

Protegió a Paris y los troyanos durante la guerra de Troya, e incluso lo salvó


en el feroz combate que tuvo con Menelao. Sin embargo Troya terminó
perdiendo la guerra, y Paris cayó muerto.

Se casó con Hefesto, el dios del Fuego y la Forja, pero encontró en Ares el
objeto de su amor. El mito narra que una madrugada Ares y Afrodita fueron
sorprendidos en la intimidad por Helios, quien le contó a Hefesto y éste les
tendió una trampa: los encerró utilizando una red mágica que los dejó
atrapados para luego exhibir a los amantes, al resto de los dioses del Olimpo.
Afrodita, avergonzada huyó a Chipre y Ares escapó a Tracia.
APOLO
Es uno de los dioses más importantes, y después de Zeus, quizá el más
reconocido y adorado de la antigua Grecia. Hijo de Zeus y Leto, y hermano
gemelo de Artemisa, su madre dio a luz en la isla de Delos, acosada por Hera,
quien celosa de Leto, la había perseguido por toda la Tierra, y nadie quería
acogerla para que alumbrara a sus hijos por temor a las represalias de la
diosa. Finalmente halló lugar en Delos, y al pie de una palmera (el único árbol
de la isla) tuvo a sus hijos.

Apolo es dios del castigo y del exterminio, a él se le atribuían las muertes


imprevistas o repentinas, porque con su arco, era capaz de disparar flechas
mortales. A su vez se lo consideraba protector de los alumbramientos, así
también como de la música, el canto, y los poetas, y era el director del coro de
las nueve musas.

También era adorado como el dios del sol y de la luz, y era capaz de matar o de
dar la vida a través de los rayos solares. Se consideraba que con su poder
lograba sanar las enfermedades de los humanos.

Tuvo especial influencia en la fundación de muchas ciudades, ya que todas las


colonias de la Grecia antigua, eran fundadas previo consejo de su oráculo.
También se lo consideraba el dios de la profecía, principalmente en Delfos,
Dídimo y Delos. Era adorado también en Roma, donde fue construido un
templo en su honor, en el año 430 a.C.

Además del arco y la flecha, los atributos de Apolo, eran la cítara o lira, el
plectro y la espada.
ARES
Hijo de Zeus y Hera. Ares es el dios de la guerra, y representa la violencia, la
fuerza bruta, la confusión y los horrores de los combates. Era un dios que no
gozaba de la estima de dioses y mortales. Se lo consideraba poco confiable,
pues podía proteger a cualquiera de los bandos en disputa, según sus propias
inclinaciones o antojos. Solían acompañarlo en las batallas sus hijos Deimos (el
espíritu del terror) y Fobos (el espíritu del miedo), además de Enio, diosa de la
violencia. También era común que se le adjudicasen los males provocados por
pestes o epidemias.

Su culto tuvo origen en Tracia, donde había tenido una disputa con Dioniso, y a
donde regresa huyendo, luego de haber sido atrapado junto a Afrodita en la
red de su esposo Hefesto, luego de que éste los descubriera en pleno acto
sexual. También se asocia su baja estima entre los Helenos, a este origen
bárbaro del dios.

Ares fue padre del dragón a quien diera muerte Cadmo en el mito de la
fundación de Tebas. Según narra el relato, de los dientes del dragón se
desprendió una raza de guerreros temibles, descendientes de Ares: los
espartanos. Cadmo, entonces, tomó por esposa a Harmonía, hija de Ares y
Afrodita, para calmar la furia del dios. De ese modo, fue resuelta la disputa y se
fundó la ciudad de Tebas.

Entre los atributos de Ares, se encuentran su armadura de bronce, y su lanza


que esgrimía en las batallas, así como su cuádriga que era tirada por cuatro
sementales inmortales que exhalaban fuego.
DEMETER
Hija de Crono y Rea, hermana de Zeus, Deméter es la diosa de la agricultura,
quien nutre las tierras y las fertiliza para la vida. Rige las estaciones del año y
los ciclos de la vida.

Deméter estuvo avocada largo tiempo a la búsqueda de su hija Perséfone,


nacida de su unión con Zeus, y raptada por Hades, mientras recolectaba flores
junto con algunas ninfas (a quienes Deméter habría de convertir en sirenas
por no haber intervenido y evitado el rapto). Hades la llevó al inframundo y la
convirtió en reina del mismo. Deméter, desesperada, salió en su búsqueda sin
éxito. Durante ese tiempo, la vida en la Tierra se paralizó. Zeus, al ver como la
Tierra agonizaba, envió a Hermes a rescatarla y obligó a Hades a devolverla.
Éste accedió, pero la única condición que debía cumplirse es que Perséfone no
comiese nada proveniente del inframundo, pero Hades, mediante engaños,
logró que comiese algunas semillas de granada (la cantidad varía según el
relato). Por cada una de estas semillas, Perséfone debió volver un mes al año al
inframundo. Es por eso que cuando ella se ausentaba, la tierra se marchitaba y
no crecía vegetación alguna, y cuando ella estaba junto a su madre Deméter,
todo volvía a florecer y se llenaba de vida, surgiendo así las estaciones del año.

Uno de los mitos sobre Deméter, narra que en una ocasión Poseidón la
persiguió, y Deméter bajo su fisonomía de yegua, intentó ocultarse entre los
caballos del rey Oncos, pero no tuvo éxito. Poseidón advirtió su divinidad y
convertido él en semental, logró poseerla. Deméter, furiosa, se dirigió hasta el
río Ladón para lavar su ira. De esa unión nacieron Arión, un caballo alado e
inmortal que poseía el don de la palabra, y Despoina, que significa “señora” en
griego antiguo, y cuyo nombre no podía ser revelado y pertenece a los
misterios eleusinos.
HADES
Hijo de Crono y Rea, fue tragado por su padre para evitar que lo despojase del
trono, y liberado por Zeus cuando obligó a Crono a vomitar a sus hermanos.
Luego lucharon contra éste y los Titanes, y lograron vencerlos. Así fue que Zeus
se hizo amo y dueño del cielo, Poseidón del mar y Hades del inframundo.

Dios del mundo de los muertos, entre sombras y tinieblas, Hades era regente,
amo y señor de las almas de los difuntos. No permitía que nadie escapase de su
mundo, y montaba en cólera cuando alguien lo intentaba.

Para llegar al inframundo, los muertos debían cruzar el río Estigia, pagándole
un óbolo a Caronte, que los familiares del difunto colocaban en su boca.
Quienes no lo hacían debían vagar cien años en sus orillas para poder acceder.
El reino de Hades era atravesado por cinco ríos, y cada uno de ellos tenía un
significado diferente: el río Aqueronte, era el de la pena; el Cocito, el río de las
lamentaciones; el Flegetonte, el del fuego; el Lete, el del olvido; y el Estigia, el
del odio.

La mitología narra que su esposa Perséfone, fue raptada por Hades y


nombrada reina del inframundo, pero su madre la buscó incesantemente,
hasta que Zeus envió a Hermes a rescatarla, y Perséfone pudo regresar, bajo la
condición de que no comiese nada proveniente del mundo de los muertos. Sin
embargo, Hades logró que comiese algunas semillas de granada (la cantidad
varía según el relato), y es por esto que Perséfone, por el resto de los días,
debió pasar un mes al año en el inframundo, por cada semilla que había
comido.
HERA
Diosa del matrimonio y los nacimientos. Hija de Crono y Rea, fue tragada por
su padre para evitar ser destronado, y liberada por Zeus, cuando obligó a
vomitar los hijos que había ingerido.

Hermana y esposa de Zeus, de su matrimonio con el rey del Olimpo nacieron


Ares, Hefesto (a quien arrojó del Olimpo por su fealdad y cojera) y Hebe.

Sus celos, su ira, y su obstinación, la han hecho ser protagonista de grandes


persecuciones para con las amantes de su esposo, y los hijos producto de sus
amoríos. En una ocasión, invadida por los celos, persiguió por toda la Tierra a
Leto (amante de Zeus) porque estaba embarazada, teniendo que dar a luz a
Apolo y Artemisa en la isla de Delos, ya que nadie quería acogerla por temor a
las represalias de Hera. También es famoso su odio y persecución para con
Dioniso (hijo de Zeus con Semele), a quien le suscitó la demencia y lo hizo
vagar errante por el mundo; y Hércules (hijo de Zeus con Alcmena) a quien
también acosó sin respiro, e incluso intentó impedir que nazca atando las
piernas de Alcmena por las rodillas.

Celosa por antonomasia, Hera ayudó a los aqueos durante las guerras contra
los troyanos, disgustada con Paris porque éste había elegido la belleza de
Afrodita por sobre la suya.

Se la suele representar como una mujer de una gran belleza y de ojos grandes.
Si bien su culto era extendido por toda Grecia, fue en Olimpia, Samos y Argos,
los sitios donde se la veneraba especialmente.
ZEUS
Rey de los dioses y los hombres. Soberano del Universo y Rey del Olimpo.

Hijo de Crono y Rea, el mito narra que Crono, advertido por Gea y Urano, de
que su hijo lo iba a destronar, se tragó a todos sus hijos a excepción de Zeus, ya
que Rea se escondió para darlo a luz en la isla de Creta, y luego engañó a
Crono dándole un manojo de piedras envuelto en pañales, para que se lo
tragase. Zeus creció escondido en una cueva, hasta que siendo ya adulto,
obligó a Crono a vomitar a cada uno de sus hermanos: Poseidón, Hades, Hestia,
Hera y Deméter, junto a quienes luchó y venció a Crono y los Titanes, para
consagrarse Soberano del Olimpo.

Fue esposo de Hera, de cuya unión nacieron Ares, Hefesto y Hebes. Pero sus
romances y uniones con diosas y mujeres a quien elevó a semidiosas o diosas, le
han dado una descendencia prolífera. Entre sus relaciones más renombradas
se encuentran Metis, con quien dio vida a Atenea; Maya, de quien nació
Hermes; Leto, madre de Apolo y Artemisa; y Semele, que dio a luz a Dioniso.

Dios del cielo y del Trueno, y deidad por antonomasia, Zeus era quien
gobernaba el estado, la comunidad y la familia. Guiaba los astros, ordenaba
las tormentas, y dirigía los cambios de estaciones, así como todo el curso de la
naturaleza.

La devoción a Zeus se extendió a lo largo del mundo antiguo, bajo diferentes


nombres o epítetos. Su trascendencia panhelénica se ilustra con los grandes
centros de culto que poseía en Creta, Rodas, Arcadia, y Dordona, pero sin
dudas la gran celebración eran los Juegos Olímpicos, el festival cuatrienal que
se desarrollaba en Olimpia en honor a Zeus, el rey de todos los dioses.
POSEIDÓN
jo de Crono y Rea, y hermano de Zeus. Dios del mar, y amo de los terremotos y
las tempestades, que era capaz de desatar o aquietar a su criterio.

Según el mito, fue tragado por Crono al nacer, pues le había sido augurado por
Gea y Urano, que un hijo le arrebataría el trono. Luego Zeus, el único hijo que
no había logrado tragarse, obligaría a Crono a vomitar a todos sus hermanos,
entre ellos a Poseidón, para luego luchar juntos contra Crono y los Titanes.

Compitió con Atenea, por el patronazgo de la ciudad de Atenas. Ambos


ofrecieron un obsequio a los atenienses para que ellos decidan quien sería su
protector; Atenea les ofreció un olivo, y Poseidón dio un golpe al suelo con su
tridente, e hizo brotar una fuente de agua, pero ésta era salada. Fue entonces
que los atenienses eligieron a Atenea como patrona de la ciudad. Poseidón,
enfurecido, envió una tempestad en represalia causando una gran inundación.

Poseidón fue quien construyó las murallas de Troya junto a Apolo, cuando Zeus
los envió a servir a Laomedonte, como castigo. Éste les había prometido una
recompensa que luego se negó a cumplir. Esto despertó la ira del dios y el odio
hacia los troyanos, a quienes les envió un monstruo marino, como venganza.

Adorado en muchas ciudades de la antigua Grecia, su centro de culto principal


estaba en Corinto, donde en su honor se celebraban los Juegos Ístmicos, pero
también en el monte Mícala había un altar a Poseidón, y como tributo al dios
se desarrollaban los Festivales Panjónicos.
HERMES
jo de Zeus y Maya, dios mensajero y heraldo de los dioses, dueño de la
elocuencia, la prudencia, y la habilidad, Hermes, poseía una astucia única y un
ingenio superior. A él se le atribuyen invenciones como el alfabeto, los
números, los pesos y medidas, así como la lira. Patrón de mercaderes y
comerciantes, también era adorado como el protector de los atletas y
gimnastas, por haber inventado el deporte de la lucha, y varios tipos de
carreras.

Nació en una cueva en el monte Cilene, en Arcadia, y pocas horas después le


robó a Apolo el ganado y lo trasladó con él a Pilos. Descubierto, fue obligado
por Zeus a devolverlo, pero al hacer sonar su lira, Apolo sucumbió a los
encantos del instrumento y le permitió quedarse con lo que había robado. De
ahí que se destaca su astucia para las tretas y los engaños, así como su
inclinación por el robo o el fraude.

Guardián de las fronteras, las puertas y los caminos, Hermes era también
quien conducía las almas de los difuntos al mundo inferior. Además era el
emisario de Zeus para llevar los sueños a los hombres, asignando a su criterio,
sueños placenteros o pesadillas.

Era representado como un joven apuesto y vigoroso, de figura armoniosa y


agraciada, solía llevar un sombrero de alas anchas, el báculo de heraldo, y
sandalias con alas, con las que podía viajar de un lugar a otro.

De su unión con Afrodita nacieron Eros, Hermafrodito, Peito, Príapo y Tique,


pero no fue su única descendencia; tal es el caso de su hijo Pan, nacido de la
ninfa Dríope, o Abdero, quien fuera devorado por las yeguas de Diomedes.

Era adorado en toda Grecia, pero su centro de culto principal se hallaba en


Feneo, Arcadia, en donde se realizaban las Hermoea, fiestas dedicadas en su
honor.
EROS
Dios del amor, la fertilidad, y la atracción sexual. Sobre su origen existen
diferentes relatos mitológicos. Según las tradiciones más antiguas, habría
nacido del huevo original que engendró la noche, y de cuyas dos mitades
fueron formados el cielo y la Tierra. Otros mitos más cercanos, lo describen
como hijo de Afrodita y Hermes, Afrodita y Ares, o como fruto del romance
entre Poros y Penia.

Al igual que su origen, su imagen y culto han cambiado mucho desde la era
arcaica, hasta la alejandrina, y con el tiempo fue creciendo en importancia y se
generalizó su culto. A través de los retratos poéticos y artísticos, Eros fue
adquiriendo su imagen más típica: se lo representa como un niño o joven,
habitualmente alado, de rostro inocente, muchas veces picaresco, que inflama
corazones con su antorcha o los lastima con sus flechas.

La tradición mitológica narra que en una ocasión, Apolo estaba burlándose de


Eros, por su poca ductilidad con el arco y la flecha, provocando la ira del dios.
Fue entonces que Eros le disparó una flecha de Oro haciéndo que se enamore
de la ninfa Dafne, a quien a su vez, le disparó una flecha de plomo, para
provocarle desprecio por Apolo. Dafne huyó pero fue perseguida por Apolo,
hasta que finalmente pidió ayuda al dios Peneo, y fue transformada en laurel,
árbol que desde entonces fue sagrado para Apolo.

Sus intervenciones han sido recurrentes, Heracles, Zeus, o incluso su madre,


fueron víctimas de sus acciones.

Uno de los mitos más recreados es el de la historia de Eros y Psique, una


princesa mortal, que por su belleza despertaba los celos de Afrodita, y de quien
el propio Eros cayó víctima, y mantuvo un romance que culminaría con la
traición de Psique.
DIONISIO

Dionisio, dios del vino y del placer, estaba entre los dioses más
populares. Los griegos dedicaban muchos festivales a este dios telúrico,
y en algunas regiones llegó a ser tan importante como Zeus. A menudo
lo acompañaba una hueste de dioses fantásticos que incluía a sátiros,
centauros y ninfas. Los sátiros eran criaturas con piernas de cabra y la
parte superior del cuerpo era simiesca o humana. Los centauros tenían
la cabeza y el torso de hombre y el resto del cuerpo de caballo. Las
hermosas y encantadoras ninfas frecuentaban bosques y selvas.
HEFESTOS
Hefesto, en la mitología griega, dios del fuego y de la metalurgia, hijo del dios
Zeus y de la diosa Hera o, en algunos relatos, sólo hijo de Hera. A diferencia de
los demás dioses, Hefesto era cojo y desgarbado. Poco después de nacer lo
echaron del Olimpo: según algunas leyendas, lo echó la misma Hera, quien lo
rechazaba por su deformidad; según otras, fue Zeus, porque Hefesto se había
aliado con Hera contra él. En la mayoría de las leyendas, sin embargo, volvió a
ser honrado en el Olimpo y se casó con Afrodita, diosa del amor, o con Áglae,
una de las tres gracias. Era el artesano de los dioses y les fabricaba armaduras,
armas y joyas. Se creía que su taller estaba bajo el monte Etna, volcán
siciliano. A menudo se identifica a Hefesto con el dios romano del fuego,
Vulcano. La Fragua de Vulcano es el cuadro en el que Velázquez da su visión
sobre los dioses transformándolos en campesinos o artesanos humanos
ARTEMISA

Hija de Zeus y de Leto, hermana gemela de Apolo, y nacida la primera de los


dos. Tiene carácter lunar, es la diosa de la luz pura y fría del astro de la noche,
casta y virgen que jamás gozó de las dulzuras del himeneo e implacable con las
ninfas de su séquito que lo hacían. Diosa compleja, fue el resultado de la fusión
de diferentes divinidades de su mismo nombre pero con funciones muy
diversas; de aquí sus múltiples atribuciones.

Era ante todo diosa de la caza, a la que los cazadores invocaban antes de
partir, y cuyas reglas, como la de no matar los animales jóvenes que le estaban
consagrados, debían ser respetadas por todos. También era diosa de la música,
tenía el poder de dar oráculos, era diosa curadora y alejadora de males,
divinidad marítima, protectora de las ciudades y de sus puertas, diosa de los
mercaderes, caminantes, viajeros y oradores, protectora de la agricultura y de
la cría de animales domésticos, su víctima preferida para los sacrificios era la
cabra.
Por último, era también la diosa que fertilizaba la tierra y presidía la vida
vegetativa, se le rendía culto a veces como protectora de las uniones
matrimoniales y protectora de las madres de numerosa prole.
HESTIA

Hestia, la mayor de las tres hijas de los titanes Cronos y Rea, era la diosa del
hogar y de la vida hogareña. Nunca se casó, dando gran importancia a la
virginidad, la pureza y la limpieza. Su papel mitológico es menor, pero su
función en la vida diaria no era insignificante. Las murallas de las ciudades
griegas mantenían siempre una antorcha encendida, de la cual se tomaba el
fuego para iluminar los hogares. Hestia era la patrona de esos hogares;
cualquier nueva colonia que surgiese tomaba ramas de esa llama original
para iluminar la nueva ciudad.
Como diosa del hogar y la familia, Hestia apenas salía del Olimpo, y nunca se
inmiscuía en las disputas de los dioses y los hombres, por lo que
paradójicamente pocas veces aparece en los relatos mitológicos a pesar de ser
una de las principales diosas de la religión griega y, posteriormente, romana.
Muestra de esta importancia es el hecho de que Hestia era la primera a quien
se le hacían las ofrendas en los banquetes, antes incluso que a Zeus.
Los romanos también se familiarizaron con el culto al hogar. El foro romano
tenía un templo dedicado a Vesta, la Hestia romana, en el que seis
sacerdotisas, las vírgenes vestales, mantenían un fuego eterno para simbolizar
el bienestar y el poder de la ciudad de Roma. El Pontifex Maximus o gran
sacerdote elegía a las seis muchachas entre las familias patricias. Ellas debían
hacer un voto de castidad y servir en el templo durante 30 años. Era un gran
honor ser elegida vestal, pero los códigos de comportamiento eran muy
estrictos. Si una virgen rompía su voto, debía ser quemada viva.
GEA
Gea es la madre Tierra de donde surgen todas las razas divinas. Ella nace después de
Caos y antes de Eros (el Amor). Ella sola engendró a Urano (el Cielo) que la cubre al
igual que Ponto (el mar).
Después se une con Urano y da a luz a los seis titanes: Océano, Ceo, Crío, Hiperión,
Japeto y Cronos. También tuvo a las seis titánides: Tía, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y
Tetis (madre del héroe Aquiles). Después nacieron los cíclopes (monstruos gigantes
con un solo ojo), divinidades relacionadas con el rayo y el trueno. Por último nacieron
los Hecatonquiros, seres de cien brazos, gigantescos y violentos.
Urano odiaba a todos sus hijos, por lo que los obligaba a vivir en las profundidades de
su madre. Un día ella decidió liberarlos y les pidió que se vengaran de su padre, pero
todos le temían demasiado. Sólo el menor, Cronos aceptó, pues lo odiaba mucho. Gea
le entregó una hoz de acero a su hijo. En la noche cuando Urano cubrió a Gea toda
para unirse con ella, Cronos le cortó los testículos a su padre y los arrojó detrás de él.
La sangre que brotaba de la herida fecundó a Gea y de ahí nacieron los Gigantes, las
Herinias y las Ninfas de los Fresnos, además de todas las divinidades realcionadas
con los árboles.
Posterior a esta mutilación, Gea se unió con Ponto de donde nacieron las divinidades
marinas: Nereo, Taumante, Forcis, Ceto y Euribia. Mientras, Cronos reinaba en el
mundo y se había vuelto un tirano terrible y había encerrado a sus hermanos en el
Tártaro, por lo que Gea planeó una nueva venganza. Los hijos de Rea y Cronos habían
sido devorados por su padre, pero cuando ella estaba en cinta de Zeus, pidió ayuda.
Gea y Urano le revelaron el secreto de los Destinos y le enseñaron como burlar a
Cronos. Cuando el niño nace, Gea lo esconde en una caverna, al mismo tiempo que a
Cronos le era entregada una piedra envuelta en mantillas, a la que devoró sin notar
la diferencia.
Cuando Zeus estuvo mayor, luchó abiertamente con Cronos y Gea le hizo saber que
necesitaría la ayuda de los Titanes. Estos al ser liberados por Zeus del Tártaro, le
dieron el rayo, el trueno y el relámpago, armas con las que destronó a su padre.
Pero Gea seguía descontenta por la suerte de los Hecatonquiros, que habían sido
derrotados, por lo que se une con Tártaro (dios de los abismos) y engendró a Tifón,
con el que tuvieron que luchar los dioses por largo tiempo. Además nació de esta
unión otro monstruo, Equidna.
PAN
El origen del dios de la naturaleza Pan no está muy claro, ya que en algunas versio-
nes es hijo de Hermes y en otras lo es de Zeus, de Apolo e incluso de Cronos. Tampoco
se conoce la identidad de su madre. Su nombre pudo ser Dríope, o quizá Calixto.
Quien quiera que fuese, no hay duda de que después de su nacimiento quedó tan
sorprendida por la apariencia del bebé, extremadamente hirsuto, con cuernos, patas
y cola de cabra, que huyó inmediatamente. Afortunadamente las ninfas se apiadaron
de él y le llevaron a Arcadia, una deliciosa región llena de bosques y montañas.

Pan era un dios sensual, que se pasaba el día persiguiendo a las ninfas y que tuvo una
enorme descendencia con ellas. No sólo las ninfas fueron víctimas de sus caprichos,
sino que también sedujo a Selene, la diosa de la Luna, disfrazándose de cordero. La
ninfa Siringe, una fanática seguidora de la virginal Artemisa, no tenía intención de
caer en sus garras y huyó a la ribera del río Ladón, donde las otras ninfas la
protegieron transformándola en brotes de hiedra a petición propia. Después, Pan se
hizo su flauta o siringe con los brotes de esa misma hiedra y aprendió a tocar con un
aire quejumbroso hasta llegar a competir con Apolo y su lira. Apolo ganó el concurso,
a pesar del apoyo de Midas, el desgraciado rey frigio, que prefería la manera de tocar
de pan, por lo que el dios le castigó obligándole a llevar orejas de burro (ver Apolo y
Midas).

Como dios de los bosques y de los campos, Pan vigilaba la fertilidad de los rebaños. Se
trataba de un dios benevolente al que le gustaba vivir al aire libre. No obstante,
cualquiera que le molestase descubriría su otra cara, pues podía enfurecer y hacer
temblar de miedo a los demás: de ahí la palabra «pánico». También podía sembrar el
terror entre los ejércitos. Según los atenienses, hizo huir a los soldados persas
durante la batalla de Maratón, en el 490 a.C, en la que los griegos estaban en
desventaja. Un altar dedicado a Pan en Atenas muestra el agradecimiento de Atenas
por su ayuda.

Los dioses romanos Silvano y Fauno se identificaban con Pan, aunque el último se
diferencia de él en varios aspectos
HELIOS
Helios era el dios del Sol hijo del titán Hi-perión, siendo él mismo uno de ellos. En una
cuadriga fabulosa fabricada por He-festo con oro, plata y piedras preciosas, y tirada
por cuatro caballos que escupían fuego, Helios viajaba por el cielo de este a oeste a
diario. Al atardecer, descendía al Océano que rodeaba el mundo. Helios lo veía y lo
oía todo desde su cuadriga, moti¬vo por el que en la Antigüedad, los juramentos se
hacían ante él. Otros dioses se beneficiaban a menudo de la sabiduría de Helios. Así,
cuando Perséfone fue raptada por Hades (ver Deméter), y cuando Afrodita engañó a
su esposo Hefesto con Ares (verAfrodita), todos ellos decidieron ir a consultarle lo que
había ocurrido.

A Afrodita no le gustaba la mediación de Helios y le hizo enamorarse perdidamente


de Leucotoe, la princesa persa. Helios la visitaba cada noche con la aparien¬cia de su
madre. Después de revelar su identidad, hicieron el amor, lo que llegó a oídos del
padre de la joven, gracias a que la oceánide Clitia, enamorada de Helios y celosa,
decidió contárselo. El padre, furioso, decidió enterrar viva a su hija y Helios trató de
salvarla haciendo que sus rayos la iluminasen y rociándola con néctar sin conseguir
nada positivo. El cuerpo de Leucotoe se evaporó y sobre su tumba germinó un ramo
de incienso. Clitia, la ninfa celosa, se fue marchitando debido a la envidia y la
decepción por el amor no correspondido y se convirtió en un girasol, la planta que
sigue al sol.

El dios del sol tuvo muchos hijos con su esposa Perse, entre los que estaban Pasifae -
que se convirtió en la esposa de Minos, rey de Creta-, la hechicera Circe y Faetón.
Helios era especialmente adorado en la isla de Rodas. En el año 290 a.C. se le dedicó
una estatua gigantesca conocida como el Coloso de Rodas, situada en el puerto de la
ciudad de Lindos y considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Su
altura superaba los 40 mt, presidiendo así todo el puerto. En 226 a.C. cayó al mar
debido a un terremoto.

El mito más famoso y característico de Helios tiene que ver con su desafortunado hijo,
que acudió a su palacio para saber si, de verdad, él era su padre. Después de recibir
tal confirmación, Faetón obtuvo per¬miso de su padre para hacer un viaje en su
propia cuadriga pero, incapaz de controlar a los caballos Pirois, Eous, Etón y Flegón,
voló demasiado bajo y quemó la tierra. Zeus se vio obligado a intervenir y mató al
intrépido muchacho con uno de sus rayos (ver Faeton).
CRONOS

El dios del tiempo, en la mitología griega, Urano, dios de la tierra, sabiendo que unos
de sus hijos lo matarían, decide asesinarlos a todos. Pero Cronos, uno de ellos,
prevenido por su madre, se salva y mata a su padre. Cronos se casa con Rea, diosa del
movimiento, del transcurrir y de la duración, con la que tiene números hijos.

Repitiendo la historia, Cronos mata también a sus hijos uno después de otro, con
excepción de Zeus, el tercero, que escapa y lo mata.

Es posible leer este mito como un mito sobre el tiempo: Urano y Cronos intentan
detener el tiempo, impedir que el tiempo transcurra en la vida de sus hijos. Con la
muerte de Cronos se instala un orden, se reanuda el transcurso del tiempo. El mundo
que Cronos deja a su hijo Zeus que no conoce aun la civilización, y es Zeus quien la
crea, aceptando el orden, la medición del tiempo: porque medir el tiempo, fechar, es
poner un orden
ASCLEPIOS

En la mitología griega, Asclepios era el dios de la medicina. Era hijo del dios
Apolo y de Corónide, una hermosa muchacha de Tesalia. Disgustado porque
Corónide le era infiel, Apolo la mató y entregó a su pequeño hijo al centauro
Quirón para que lo criara. Asclepios aprendió todo lo que Quirón sabía sobre
el arte de la medicina y pronto se convirtió en un gran físico. Como cometió el
imperdonable pecado de dar vida a los muertos, el dios Zeus lo castigó con un
rayo. Durante cientos de años después de su muerte, los enfermos visitaron los
numerosos templos construidos en su honor. Allí ofrecían sacrificios y elevaban
plegarias a Asclepio quien, según creían, se les aparecía en sueños y les
prescribía remedios para su enfermedad

Según la mitología, Asclepio caminaba apoyándose en un bastón en torno al


cual se enroscaba una serpiente. Este símbolo del bastón y la serpiente sigue
usándose en la Medicina moderna. La serpiente pertenece a la especie "culebra
de Esculapio" (nombre científico: Elaphe longissima).
PERSÉFONE
Perséfone es una diosa de la mitología griega, a menudo representada vestida con
una túnica y a veces lleva una granada o un haz de trigo o de otro grano. Protege los
cultivos de alimentos, pero también es conocida como la reina del mundo
subterráneo, porque de acuerdo a una colección de poemas antiguos llamados
himnos homéricos, el rey del inframundo, Hades la raptó.

Perséfone es hija de Zeus y Deméter (hija de Cronos y Rea, hermana de Zeus, y diosa
de la fertilidad y el trigo). Su tío Hades (hermano de Zeus y dios de los Infiernos), se
enamoró de ella y un día la raptó.

La joven se encontraba recogiendo flores en compañía de sus amigas las ninfas y


hermanas de padre, Atenea y Artemisa, y en el momento en que va a tomar un lirio,
(según otras versiones un narciso), la tierra se abre y por la grieta Hades la toma y se
la lleva.

De esta manera, Perséfone se convirtió en la diosa de los Infiernos. Aparentemente, el


rapto se realizó con la cómplice ayuda de Zeus, pero en la ausencia de Deméter, por
lo que ésta inició unos largos y tristes viajes en busca de su adorada hija, durante los
cuales la tierra se volvió estéril.

Al tiempo, Zeus se arrepintió y ordenó a Hades que devolviera a Perséfone, pero esto
ya no era posible pues la muchacha había comido un grano de granada, mientras
estuvo en el Infierno, no se sabe si por voluntad propia o tentada por Hades. El
problema era que un bocado de cualquier producto del Tártaro implicaba quedar
encadenado a él para siempre.
URANO
En la mitología griega, Urano es un dios primordial personificador del cielo. Su
equivalente en la mitología romana era Caelus. En la griega, Urano era hijo y esposo
de Gea, la Madre Tierra, que, según cuenta Hesíodo en la Teogonía, había concebido
a Urano por sí misma. Urano y Gea fueron los padres de la primera generación de
Titanes, así como los ancestros de la mayoría de los dioses griegos; sin embargo,
ningún culto específico de Urano sobrevivió en la época clásica.1 El dios no aparece
entre los motivos usuales de las ilustraciones de la cerámica griega antigua. Con
todo, Gea, Urano y Estigia podían ser reunidos en solemnes invocaciones en la épica
homérica

Se dice que Urano retenía a sus hijos en el seno de su madre cuando estaban a punto
de nacer. Gea urdió un plan para vengar el ultraje: talló una hoz de pedernal y pidió
ayuda a sus hijos los Titanes de los cuales solo Crono, el menor de ellos, estuvo
dispuesto a cumplir con su obligación, emboscó a su padre cuando yacía con su
madre, y lo castró con la hoz, arrojando los genitales tras él. Al salpicar la sangre,
Gea la recogió, y de ella surgieron los Gigantes, las Erinias, las Melias. Los genitales
de Urano produjeron una espuma de la que nació Afrodita Urania.

Urano vaticinó que los titanes tendrían un castigo justo por su crimen, anticipando la
victoria de Zeus sobre Crono. Gea y Urano habían vaticinado que Crono sería
derrocado por uno de sus propios hijos, y así el titán intentó evitar su destino
devorando a su descendencia. Ambos ayudaron a Rea mujer de Cronos a salvar a
Zeus mediante un engaño, y éste posteriormente liberó a sus hermanos y logró
derrocar a su padre.
ILITIA
Diosa de los nacimientos y las comadronas. Hija de Zeus y Hera y hermana de Ares,
Hefestos y Hebe. Fiel servidora de su madre, acudía en ayuda de las parturientas en
el momento del alumbramiento, garantizando así que todo ocurriera con normalidad
y éxito.

Para los griegos clásicos, está estrechamente relacionada con Artemisa y Hera.

Antiguos rezos llamaban a la diosa en momentos tan críticos para las mujeres;
“Diosa de los nacimientos, Ilitía, hija de la omnipotente Hera, oye mi canción“.

“Cuando atormentada por los dolores del parto, dolorida y angustiada te invocamos
el sexo, para el seguro descanso del alma; Pues sólo tú puedes aliviar el dolor, que
intentamos aliviar, pero en vano. Ilitía, venerable poder, que trajiste alivio en la
espantosa hora del parto“.

Junto con Artemisa, a menudo se mostraba a Ilitía portando antorchas para sacar a
los niños de la oscuridad hasta la luz. De hecho, su equivalente en la mitología
romana respecto a la ayuda en el parto es Lucina (‘de la luz’).

En los altares griegos, pequeñas figuritas representaban a una inmortal niñera que
cuidaba de los infantes divinos, personaje que puede estar relacionado con Ilitía.

El mito más importante sobre esta diosa fue cuando, Hera retuvo a Ilitía, que venía
desde la Hiperbórea en el lejano norte, para evitar que Leto pudiese parir a Artemisa
y Apolo, pues el padre de ambos era Zeus. Los demás dioses presentes en el
nacimiento en la isla de Delos enviaron a Iris para que la trajese. En cuanto Ilitía
puso pie en la isla nacieron los dioses.
SELENE
En la mitología griega, Selene era una antigua diosa lunar, hija de los titanes
Hiperión y Tea. Su equivalente en la mitología romana era la diosa Luna.

Los poderes de la diosa Selene estaban derivados de su asociación con la luna. En los
tiempos antiguos, el sol y la luna eran a menudo deidades igual de poderosas. La luna
a menudo era representada como una diosa debido a que la luna parecía estar
embarazada y dar a luz a una nueva luna cada mes. Como diosa de la luna, Selene era
la patrona de la feminidad. Se creía que tenía el poder de aliviar los partos e inspirar
amor. Protectora de la mujer, (sobre todo en los partos) su fertilidad y de los niños
pequeños; en la Tierra. También se creía que Selene tenía el poder de enmascarar la
realidad y, por el contrario, de destruir la ilusión.

Influye en las mareas ya que el movimiento periódico y alternativo de ascenso y


descenso de las aguas del océano se produce por la atracción del Sol y de la Luna. La
Luna, simboliza a la madre naturaleza, es el principio femenino – pasivo por
excelencia. El Sol transmite energía, la luna la absorbe y asimila. El ciclo lunar dura
en promedio 28 días y medio coincidiendo con el ciclo femenino.
Tiene un diámetro de un cuarto del de la Tierra y es por lo tanto, sólo una diminuta
mota de polvo en el universo.
EOS

En la mitología griega Eos era la diosa titánide de la aurora, o del amanecer que
salía de su hogar al borde del océano que rodeaba el mundo para anunciar a su
hermano Helios, el Sol.

Se cree que la adoración griega de la aurora como diosa fue heredada de la época
indoeuropea. El nombre «Eos» es un cognado del latín Aurora y del sánscrito védico
Ushas.

Eos, o “la de sonrosados dedos” según Homero, es hermana de Helios (el sol) y Selene
(la luna) y se suele representar como una mujer muy bella y melancólica subida a un
carro tirado por caballos, abriendo las puertas del infierno y precediendo la salida
del sol en la mañana.
NÉMESIS
Si Temis era la diosa de la justicia y del orden, Némesis (hija de la Diosa
Noche) era la de la retribución, la de la venganza. Contrarrestaba las
desmesuras que la Diosa Fortuna hacía con algunos mortales cuando les
daba demasiada dicha. Ello entronca con la propia cultura helénica,
amante siempre del equilibrio y enemiga acérrima de todos los excesos.
Asimismo, también se relaciona con el temor que los griegos tenían hacia
la cólera divina. Ser demasiado dichoso o incluso excesivamente feliz no
estaba “bien visto”. Némesis también ejercía una justicia retributiva,
castigando los crímenes de los hombres con implacable severidad.

Zeus se enamoró de ella y empezó a perseguirla. Para huir de sus


requerimientos amorosos, la diosa vengativa recurrió a innumerables
metamorfosis, pero finalmente no pudo evitar que el Padre de todos los
dioses la hiciera suya y alumbrara a la bellísima Helena, la que sería la
causa de la Guerra de Troya
HIMENEO

En la mitología griega Himeneo (en griego antiguo Ὑμέναιος), también llamado


Himen, era un dios de las ceremonias de matrimonio, inspirador de las fiestas y las
canciones. Himeneo es también un género de poesía lírica griega cantada durante la
procesión de la novia a la casa del novio en la que se apelaba al dios, en contraste el
epitalamio, que se cantaba en el umbral nupcial.

Se suponía que Himeneo asistía a todas las bodas. Si no lo hacía, entonces el


matrimonio resultaría desastroso, y por esto los griegos corrían vivamente gritando
su nombre.

Presidió muchas de las bodas de los mitos griegos, para todas las deidades y sus
descendientes.

Himeneo era el hijo de Baco/Dioniso y Venus/Afrodita o, en algunas tradiciones, de


Apolo y una de las Musas.

Otras historias le dan un origen legendario. En uno de los fragmentos conservados


del Catálogo de mujeres atribuido a Hesíodo se dice que Magnes «tuvo un hijo de
extraordinaria belleza, Himeneo. Y cuando Apolo vio al muchacho se enamoró de él y
no abandonó la casa de Magnes». La historia también se recoge en un relato de
Antonino Liberal.4Según la Suda, sin embargo, el eraste de Himeneo fue Tamiris.
TEMIS

En la mitología griega, temis (significa ‘ley de la naturaleza’ más que ‘autoridad


humana’) es mencionada por hesíodo entre los seis hermanos y las seis hermanas
hijos de gea y urano. entre estos titanes del mito primordial, pocos fueron venerados
en santuarios específicos en la época clásica, y temis era tan antigua que los
seguidores de zeus afirmaban que fue con él con quien tuvo a las tres parcas.1 un
fragmento de píndaro, sin embargo, cuenta que las moiras ya estuvieron presentes en
las nupcias de zeus y temis, y que de hecho brotaron con temis de los manantiales
del océano que circundaba el mundo, y lo acompañaron por el brillante camino solar
a ver a zeus en el olimpo. con zeus concibió a las horas, eunomia, dice e irene. temis
estuvo presente en delos como testigo del nacimiento deapolo.
temis, la del ‘buen consejo’, era la encarnación del orden divino, las leyes y las
costumbres. cuando se le hace caso omiso,némesis trae el justo y colérico castigo.
temis no era colérica: ella, ‘la de preciosas mejillas’, fue la primera en ofrecer
ahera una copa cuando volvió al olimpo afligida por las amenazas de zeus. 2 temis
presidía la correcta relación entre hombre y mujer, la base de la familia legítima y
ordenada, y la familia era el pilar del dimos. los jueces eran a menudo
llamados themistopoloi, ‘sirvientes de temis’. tal era la base del orden en el olimpo
también. hera se dirigía a ella como ‘señora temis’.
el nombre de temis podría haber sido sustituido por adrastea al nacer zeus en creta.
ella construyó el oráculo de delfos, y ella misma era pitonisa. temis fue una de las
deidades que estaban tras el oráculo de delfos, que recibió de gea y le dio afebe.