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INTRODUCCIÓN

El desarrollo social del hombre ha generado, en igual magnitud, la contaminación del aire, agua y
suelo. Las tecnologías desarrolladas no han tenido presente, en su gran mayoría, minimizar las
cargas contaminantes a estos sistemas, por lo que, el incremento de la contaminación está
relacionado en forma exponencial con el progreso social.

Los procesos tecnológicos para el tratamiento de aguas residuales presentan un mayor desarrollo
en comparación con tratamientos del aire y suelos, aunque se reconoce, que no con el grado de
eficiencia y eficacia necesaria. Por otra parte, la tendencia mundial está dirigida a reducir la
contaminación en el origen, aplicando los conceptos de producciones más limpias.

La contaminación de suelos por mal uso de fertilizantes, desechos de hidrocarburos, metales


pesados y complejos químicos, entre otros, hacen que la metodología a seguir para lograr su
recuperación no han sido desarrolladas a plenitud, provocando con ello, que la efectividad de las
tecnologías aplicadas, en muchas ocasiones es insuficiente.

Es conocido que la contaminación de suelos es provocada por una variedad grande de sustancias o
residuos que hacen su recuperación, un proceso muy complejo, el cual parte de establecer de forma
precisa el tipo de contaminante y su concentración, con esta información, permitirá posteriormente,
seleccionar la posible tecnología para su recuperación.

En dependencia de las características físicas químicas de los contaminantes así serán sus
posibilidades de ser extraídos, recuperados o eliminados por una tecnología específica o la
combinación de varias tecnologías.

Hay que señalar que es común encontrarse las sustancias contaminantes en los suelos en forma de
moléculas estables lo cual provoca, que las tecnologías para su recuperación o eliminación de las
áreas contaminadas se conviertan en una pesadilla para los encargados de desarrollar las
tecnologías que logren este objetivo.

Diferentes autores (Batista y Sánchez, 2009); (Noguera-Solís, y Huete-Pérez, 2008); (Volke y


Velasco, 2002), han reportados los procesos utilizados para la descontaminación de suelos, entre
ellas están:

· Procesos Químicos – Físicos.

· Procesos que utilizan la acción de MO.

Los procesos Químicos – Físicos, están concentrados en etapas electroquímicas seguidas de


sedimentación y/o separaciones, por ejemplo la centrifugación, la radiación, (Volke y Velasco, 2002).

Estas tecnologías dependen, fundamentalmente, de la forma en que se encuentre presente las


sustancias contaminantes, es decir, de los parámetros químicos físicos que los identifican, de aquí
la importancia, de realizar una buena caracterización inicial de los suelos contaminados.
Los procesos que utilizan la acción de los microorganismos, conocidos como biorremediación, son
reportados ampliamente en la literatura especializada, (Mendoza y col., 2011), (Noguera-Solís,
y Huete-Pérez, 2008). De igual forma, depende su utilización de la forma en que se presenten los
contaminantes y de la existencia de un organismo vivo que sea capaz de transformarlo.

Como concepto, la biorremediación es el uso de seres vivos para restaurar ambientes


contaminados. Para llevar a cabo este proceso son usados los MO, tales como: bacterias, algas,
hongos, también pueden ser utilizadas plantas; (fitorremediación), o
nemátodos; (vermiremediación).

Entre todos los microorganismos destacan especialmente las bacterias, los seres vivos con mayor
capacidad metabólica del planeta, pueden degradar prácticamente cualquier sustancia orgánica.
Además, su accionar puede ser en presencia de oxigeno; aeróbicas, o en su ausencia total;
anaeróbicas, en este caso, elimina nitratos, sulfatos, hierro, manganeso, selenio, entre otras.

Además, muchas bacterias son capaces de modificar sustancias químicas peligrosas,


transformándolas en otras menos tóxicas. Así, algunas bacterias pueden reducir la biodisponibilidad
(hacerla menos accesible y por tanto menos tóxica) de metales pesados tales como el mercurio, el
arsénico, el cromo, el cadmio, el zinc o el cobre.

Según (Noguera-Solís, y Huete-Pérez, 2008), existen tres tipos de biorremediación, los cuales se
señalan a continuación:

 Degradación enzimática: consiste en agregar enzimas al sitio contaminado con el fin de


degradar las sustancias nocivas. Estas enzimas se obtienen de microorganismos
especialmente diseñados para así obtener una alta especificidad. Las enzimas no son
consumidas por las reacciones que ellas catalizan, por lo que a medida que ellas consumen
los sustratos contaminantes pueden seguir actuando.

· Degradación microbiana: consiste en la utilización de microorganismos (Ej: hongos) en el lugar


contaminado, los cuales son implantados en el foco contaminante para descomponer sustancias
tóxicas a través del uso de micelios fúngicos que producen enzimas capaces de degradar los
componentes contaminantes

 Fitorremediación: consiste en el uso de seres vegetales para la descontaminación, haciendo


uso de los sistemas radiculares de plantas y árboles para la extracción de metales pesados
y otros contaminantes de suelo, agua y aire.

Dentro de las técnicas de biorremediación están:

· Bioventeo.

· Atenuación natural.

· Bioestimulación.

· Biopilas.
Las técnicas biológicas utilizadas pueden ser aplicadas en el lugar donde se encuentra el suelo
contaminado; (in-situ), o el suelo se traslada a una instalación para su tratamiento; (ex-situ),
dependiendo del tipo de contaminante y factibilidad económica. Las primeras se están convirtiendo
en las más notorias, ya que, tratan de acelerar los procesos degradadores naturales mediante el
suministro de oxígeno y nutrientes a la zona contaminada durante un largo periodo. El problema
más complicado suele ser la falta de oxígeno especialmente en las capas más profundas de suelos
contaminados por hidrocarburos.

Aunque existen una gran variedad de reportes bibliográficos de cómo enfrentar estas situaciones,
(Cortón y Viales, 2006), resume que, en todas se parten de una caracterización del sitio o sistema,
diseño y aplicación de un sistema de tratamiento. Además, puntualiza que, todos carecen de una
retroalimentación de la eficacia del proceso seleccionado, lo cual provoca, que los objetivos de
eliminación de los contaminantes no se logren con una efectividad adecuada, redundando en
pérdidas económicas y de tiempo, además de mantener la contaminación en el lugar y por ende la
no utilización de los terrenos en otros fines.

Por tal razón, el trabajo pretende proponer una metodología que permita establecer el camino
lógico para darle solución a los suelos contaminados por diferentes productos o sustancias.

MATERIALES Y MÉTODOS

La necesidad de descontaminar un suelo se debe ejecutar siguiendo una metodología que permita
la selección y ejecución del tratamiento de forma más eficiente, eficaz y económicamente factible.
Según Viñas (2005), se reduce a dos pasos fundamentales:

·En primer lugar se debe realizar una investigación exhaustiva del emplazamiento en relación con
los contaminantes y en relación con el tipo de suelo.

·En segundo lugar, se deben realizar ensayos de tratabilidad a nivel de laboratorio. Para llevar a cabo
un tratamiento de biorremediación eficaz, se deben cumplir ciertos requisitos e identificar con
anterioridad los factores específicos que condicionan el proceso, para así conocer las características
microbianas, edafológicas y fisicoquímicas del terreno.

Por otra parte, (Batista y Sánchez, 2009), plantean las siguientes etapas para el diseño del sistema
de tratamiento:

·Investigación y caracterización de la contaminación y del emplazamiento.

·Análisis y elección de las medidas biocorrectivas.

·Evaluación de la efectividad del sistema elegido.

·Diseño y evaluación del sistema.

·Evaluación del control y seguimiento.


·Análisis e interpretación de resultados.

Esta secuencia de pasos ha sido utilizada por diferentes autores (Volke y Velasco, 2002), en el
estudios de suelos contaminados en México. De igual forma, en el estudio (Cortón y Viales, 2006);
(Mendoza y col., 2011); Viñas (2005), se aplica la secuencia recomendada para estos sistemas.

Siguiendo estos criterios, se realizó los siguientes pasos para llegar a la propuesta de metodología:

1.Etapa inicial de revisión de la literatura científica sobre la temática de descontaminación de los


suelos.

2.Revisión crítica de los diferentes procederes para la descontaminación de los suelos.

3.Análisis minucioso de la concepción metodológica de los algoritmos heurísticos aplicados en los


estudios de procesos químicos.

4.Concepción de una metodología para la descontaminación de los suelos que integre los
procederes reportados en la literatura científica sobre descontaminación de los suelos mediante la
lógica de los algoritmos heurísticos.

5.Elaboración y revisión crítica de la metodología.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Con los elementos antes analizados se desarrolló una propuesta de metodología, que
independientemente de los contaminantes y del uso del suelo una vez recuperado, permita un alto
grado de eficiencia, eficacia y economía en la selección de los tratamientos que se utilicen en la
remediación de suelos.

A partir del análisis anterior, se propone el siguiente diagrama heurístico, figura 1, donde se precisa
una secuencia lógica para la selección y diseño de tecnologías en la recuperación de suelos
contaminados.

De forma general, abarca las etapas propuestas en trabajos anteriores, pero incluye, sistemas de
retroalimentación, combinación de tratamientos, y valoración económica, permitiendo un análisis
más integral en el proceso de selección por parte de los especialistas.
El Diagrama Heurístico de la propuesta de metodología para la selección o diseño de una tecnología
de recuperación de suelos contaminados, describe de forma lógica el procedimiento a seguir para
lograr el objetivo de rescate de suelos corrompidos.

El primer paso a realizar es el Diagnóstico General del Entorno donde se encuentra el suelo
contaminado. Esta etapa es de vital importancia, se analizan los aspectos geográficos, hidrológicos,
características del suelo, flora, fauna, condiciones atmosféricas, relación con regiones de frontera,
aspectos sociales, entre otros aspectos, citados por los autores de referencia de este trabajo.
Un diagnóstico adecuado permitirá seleccionar el tratamiento más adecuado y sobre todo, la
determinación de realizarlo en el lugar o fuera del lugar, con sus respectivas implicaciones. Lo
contrario puede generar una contaminación mayor, además, de gastos de recursos humanos y
financieros.

La segunda etapa, Caracterización de los contaminantes, requiere de una determinación detallada


de las propiedades químicas – físicas y micro biológicas de las sustancias, lo cual se realiza con el
conocimiento de cuáles son los principales compuestos que participan en la contaminación,
además, la identificación de organismos que están presentes en el suelo objeto de estudio.

La determinación de las propiedades de los contaminantes, permite proponer una tecnología, el


grado de estabilidad de las sustancias, su posible transformación micro biológica, el uso de
tratamientos químicos - físicos ó térmicos, entre otros.

Por otra parte, la existencia de una flora microbiana en el suelo en estudio, que sea capaz de
transformar los contaminantes, a partir del diseño de una tecnología fermentativa controlada,
permite la selección de procesos microbiológicos para el tratamiento. Esta etapa es vital en el
estudio de recuperación de suelos, constituye la etapa fundamental de la metodología propuesta.

Una vez caracterizado el suelo a tratar, se pasa a seleccionar y evaluar las propuestas de tecnologías
a desarrollar a escala de laboratorio, siempre es recomendable valorar un proceso independiente
de otro, al concluir el estudio, realizar el análisis de secuencias de tratamientos, conocido como tren
de tratamientos.

En este punto de la metodología, con el conocimiento de las tecnologías más adecuadas, es


necesario pasar a un nivel superior de investigación, escala piloto, donde se verifican los resultados
de laboratorio, se define la tecnología a aplicar para la recuperación del suelo y se valora
económicamente la factibilidad de su aplicación.

La eliminación de esta etapa provoca errores en el diseño del proceso que conducen a situaciones
más comprometidas desde el punto de vista ambiental, económico y social. Los procesos de
tratamiento, sobre todo, el micro biológico, requieren necesariamente de una etapa de escalado
controlada, la etapa de estudios a nivel piloto es indispensable para obtener resultados adecuados.

La información alcanzada en las etapas anteriores permite definir si la tecnología propuesta puede
realizarse en el lugar o fuera del lugar, aspecto importante ya que la decisión implica la entrada de
otros factores externos a tener presente en la valoración económica del sistema de tratamiento
propuesto, sobre todo en el caso de realizarse fuera del lugar.

Posteriormente se plantea, el escalado de la tecnología, evaluación técnica y económica y análisis


de factibilidad, de ser viable, se procede al diseño tecnológico y su puesta en funcionamiento, como
recomiendan los autores citados en el trabajo.
CONCLUSIONES

1.La metodología propuesta, recoge todas las etapas necesarias para lograr una selección o diseño
adecuado, en función de las condiciones particulares del suelo y las características de los
contaminantes que contiene.

2.La etapa de caracterización de los contaminantes, requiere de una determinación detallada de las
propiedades químicas – físicas de las sustancias que participan en la contaminación.

3.La metodología propuesta establece un análisis de factibilidad técnico económico imprescindible


como etapa del proceso, para las diferentes escalas del desarrollo del tecnológico.

REFERENCIAS

Batista, R.A., y Sánchez, A., Fitorremediación de metales pesados y microorganismos., Medio


Ambiente y Desarrollo, Revista electrónica de la Agencia de Medio Ambiente, Año 9, No.16, 2009,
pp. 1-6.

Cortón, E., Viales, A., Solucionando grandes problemas ambientales con la ayuda de pequeños
amigos: las técnicas de biorremediación., Ecosistemas, No. 3, 2006, pp.5-10. Disponible URL en:
http://www.revistaecosistemas.net/articulo.asp?Id=446&Id_Categoria=4&tipo=portada.

Mendoza, J.C. Perea, Y.S., Salvador, J.A., Morales, J.A. y Pérez, G.,Biodegradación bacteriana de
plaguicidas permetrina y cipermetrina en cultivo lote., ACI, Vol. 2, No. 3, 2011, pp. 45-55.

Noguera-Solís, C. E. y Huete-Pérez, J. A., Potencial de biodegradación de DDT y sus metabolitos en


suelos agrícolas de Chinandega., Encuentro, Año XL, No. 81, 2008 pp. 48-69.

Viñas, M., Biorremediación de suelos contaminados por hidrocarburos: caracterización


microbiológica, química y ecotoxicológica., Tesis presentada en opción al Grado Científico de Doctor
en Biología, Universidad de Barcelona, España, 2005.

Volke, T., y Velasco, J.A., Tecnologías de remediación para suelos contaminados., México: Instituto
Nacional de Ecología. INE-SEMARNAT, México DF., 2002, pp. 31-64.