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Collage de los experimentos

Conclusiones de los experimentos

¿Qué función cumple el esmalte?

El esmalte trabaja como una capa protectora que aísla el material dificultando que se realice el
proceso electroquímico que genera desgaste del material y residuos conocido como corrosión,
existen diferentes tipos de anticorrosivos capases de proteger un material a largo plazo, dando una
mayor durabilidad y resistencia, propiedades que se aprecian en gran medida en los metales.

Factores que favorecen el proceso de corrosión.


Algunos de los factores que favorecen la aparición de corrosión son la humedad, la salinidad, las
altas temperaturas y los campos eléctricos, debido a que todas estas condiciones facilitan el
intercambio electroquímico que altera las propiedades físicas y químicas de los materiales, como un
ejemplo podemos ver el desgaste que sufre el aspa de un helicóptero que se mantiene a nivel del
mar con temperaturas más altas, gran humedad y salinidad en el aire. En comparación con el aspa
de un helicóptero que permanece en zonas templadas o de baja humedad en el ambiente como las
zonas áridas o montañosas.

Proceso químico de la corrosión

La corrosión de los metales es un proceso químico o electroquímico en el que el metal se


transforma en un óxido o cualquier otro compuesto. En general, es un ataque gradual,
provocado por una amplia variedad de gases, ácidos, sales, agentes atmosféricos,
sustancias de naturaleza orgánica… Dada la gran variedad de materiales que lo sufren, y
la influencia de sus características y los entornos ambientales en el proceso, su estudio es
muy complicado.

Aun a riesgo de simplificar demasiado, podemos establecer dos mecanismos básicos con
los que poder explicar la mayoría de los procesos corrosivos

 El ataque químico directo, producido fundamentalmente por sustancias gaseosas


corrosivas, en las que no hay paso apreciable de corriente eléctrica a través del metal.

 El ataque electroquímico, provocado por el contacto con un electrolito, es decir, una


disolución iónica, en el que se establece una separación entre ánodo y cátodo, por el
que circula una corriente eléctrica.

La susceptibilidad de un metal a la corrosión depende en cierta medida de su potencial de


oxidación, opuesto al de reducción: para el sodio y el calcio, por ejemplo, es de 2’71 y
2’87 V, respectivamente, por lo que forman óxidos o hidróxidos inmediatamente por
exposición al aire; el oro y el platino, con potenciales de oxidación muy negativos, no se
transforman de manera apreciable y resisten bien la corrosión.
Aunque muchos metales sufren corrosión, la del hierro es la más importante y la que
estudiaremos en detalle. No se conoce el proceso con exactitud, aunque sí su mecanismo
general: se requiere un medio acuoso y presencia de oxígeno, que actúa de cátodo; la
propia estructura de hierro sirve de ánodo y también como conductor de los electrones,
y cierra el circuito de la propia celda galvánica.

Bibliografía
 FUNDAMENTOS DE LA QUÍMICA GENERAL E INORGÁNICA - Christen, Hans Rudolf
 INTRODUCCION A LA QUIMICA - Ritter, Howard L.