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Concepto y Acepciones de Derecho

La palabra Derecho procede del término latino “directum”. En roma se utilizaban dos
palabras a la hora de referirse a lo que conocemos como Derecho: directum y Ius (de aquí
viene la palabra Justicia). Directum terminó siendo la palabra elegida, indicando un sentido
más cristiano del término: lo que es correcto.
Mediante la ciencia del Derecho se trata de organizar la sociedad para determinar y
contribuir a la implantación de un cierto orden social y, desde una determinada concepción
del mundo, intenta manifestarse como algo legítimo, lo que es justo para todos.

Los objetivos básicos del Derecho son lograr el orden y la justicia en la sociedad mediante
leyes aprobadas por los representantes que elige el pueblo. En base a estos objetivos,
mediante las normas legales (leyes, reglamentos…) se trata de regular el comportamiento
de las personas en sociedad.

Así, en definitiva, podemos definir el Derecho como el conjunto de normas jurídicas que
regulan la vida del hombre en sociedad.

Clasificaciones del Derecho

Hay diversas clasificaciones del derecho que pasamos a resumir:

1) Derecho natural y Derecho positivo: conocemos por Derecho natural al conjunto de los
principios fundamentales del Derecho que se fundan en la naturaleza humana y se
conciben por la lógica y la razón, representando la perfecta justicia o el ideal de lo justo. El
derecho natural, al ser conforme con las exigencias de la naturaleza humana, rige en todo
tiempo y lugar (esto es lo que denominamos Universal) y por lo tanto es inmutable.
Derecho positivo, por su parte, es lo que entendemos normalmente por derecho: el código
civil, el código penal, etc. Se trata de las normas que regulan la vida de una comunidad en
un momento determinado y que pueden cambiar. Por ejemplo, en ciertos países hay una
ley que permite la pena de muerte y en otros no. Esto sería derecho positivo, pero, ¿cuál
sería el derecho natural? ¿Realmente tiene el hombre derecho a matar a otra persona?

2) Derecho General o Común y Derecho Particular. El derecho general es el que está


formado por normas que tienen una aplicación absoluta en todo el territorio del Estado. Por
ejemplo, hablamos de derecho general al hablar de derecho civil, derecho penal o derecho
administrativo (que también son derecho positivo). Cuando hablamos de derecho particular
nos referimos a las normas que se aplican sólo a un determinado ámbito territorial. Por
ejemplo, este es el caso del Derecho Foral (en Navarra o Galicia, por ejemplo hay ciertas
normas civiles que son diferentes a las de España. Se trata de excepciones admitidas
históricamente).

3) Derecho público y derecho privado: se trata de una clasificación muy importante del
derecho. En el caso del derecho público aparece el Estado regulando su organización y
actividad, así como las relaciones entre las distintas administraciones y con los
particulares. El derecho público se conoce como “Ius Cogens” (del latín “derecho
imperativo”) porque sus normas tienen carácter obligatorio e indisponible por parte de los
ciudadanos. Derecho público es el derecho Penal y el derecho Administrativo, por ejemplo.
El derecho privado, a su vez, regula las relaciones entre los ciudadanos (personas
privadas). El derecho privado también se conoce como Derecho Dispositivo porque los
particulares pueden “disponer” o ajustar este tipo de normas en sus relaciones jurídicas.
Por ejemplo podemos decidir firmar un contrato o no (está a nuestra disposición), pero
jamás podemos matar a otra persona (lo prohíbe la ley penal). Ejemplos de derecho
privado o dispositivo son el derecho civil (donde se regulan contratos, sucesiones, etc.) y el
derecho mercantil (sobre las empresas).
LAS FUENTES DEL DERECHO: ¿De dónde proceden las normas jurídicas?

La respuesta viene recogida en el artículo 1º del Código Civil que establece que las
fuentes del ordenamiento jurídico español (el conjunto de normas) son la Ley, la
Costumbre y los principios generales del derecho.
Por fuente del derecho así entendemos cuál es el principio, fundamento u origen del
mismo. Las Fuentes del Derecho se pueden clasificar en directas e indirectas. Las fuentes
directas son las que encierran en sí mismas la norma jurídica y se subdividen a su vez en
primarias y subsidiarias. Las fuentes indirectas del derecho son las que ayudan a la
producción y comprensión de la norma, pero sin darle contenido. Veamos ambos tipos de
fuentes:

1) Fuentes Directas Del Derecho:

a. La Ley: se trata de la expresión de los órganos oficiales del Estado. La ley está
considerada como la norma principal del Derecho, ya que dentro del sistema de fuentes
tiene supremacía sobre el resto (sobre el reglamento, por ejemplo).

b. La Costumbre: se trata de la expresión espontánea de la conciencia social en forma de


normas no escritas, pero aceptadas generalmente por su repetido uso social. Solo rige en
defecto de ley aplicable, siempre que no sea contraria a la moral y al orden público y debe
resultar probada.

c. Los Principios Generales del Derecho: se trata de aquellas normas que derivan de la
esencia humana o del conjunto de valores que se aceptan comúnmente. Los principios
generales del derecho se aplican en defecto de ley o de costumbre, sin perjuicio de su
carácter informador del ordenamiento jurídico. Normalmente, estos principios los
encontramos plasmados en las Constituciones y se trata de una directriz de obligatorio
seguimiento.

2) Fuentes Indirectas del Derecho:

a. Jurisprudencia: se trata del conjunto de criterios que establecen el Tribunal Supremo y


el Tribunal Supremo, de forma reiterada, al interpretar y aplicar la ley.

b. Doctrina Científica: hablamos aquí de las publicaciones y trabajos de los juristas que
ayudan a interpretar las normas jurídicas.

Concepto, estructura y caracteres de las normas jurídicas positivas:

Los expertos definen las normas jurídicas como todo precepto general cuyo fin es ordenar
la convivencia de la comunidad y cuyo obedecimiento puede ser impuesto por la fuerza por
el poder directivo de aquella.

Podemos estructurar las normas jurídicas en dos partes esenciales:

1) Supuesto de Hecho (si pasa/no pasa esto…): si matas a alguien

2) Consecuencia Jurídica (se aplicará o no esta norma...): se te aplicará una norma penal

En las normas jurídicas así se establece que si se da el supuesto de hecho entrará en


funcionamiento la consecuencia jurídica.

Características de las Normas Jurídicas:


1) Bilateralidad: las normas jurídicas se refieren siempre a la conducta de un sujeto en
relación con otro. Estás crean al mismo tiempo deberes para una parte y derechos para la
otra parte.

2) Generalidad: significa que no se piensa en un individuo concreto con nombre y apellidos.


Las normas jurídicas afectan al conjunto de las personas que forman la comunidad según
su comportamiento (hechos que realicen).

3) Imperatividad: las normas jurídicas contienen un mandato por el que se impone una
determinada conducta de hacer o no hacer. Esta imperatividad es el elemento interno y
esencial de la norma, que proyectado al hombre produciría el efecto principal de la norma,
o sea, que sea obligatoria (obligatoriedad)

4) Coercitividad: es la cualidad intrínseca de la norma por la que esta puede ser exigida a la
comunidad e impuesta su observancia mediante la utilización de medios coactivos (la
fuerza, si es necesario). Las normas jurídicas son esencialmente coercibles, o sea, que se
puede exigir su cumplimiento por la fuerza.

5) Carácter Interno de Justicia o tendencia a lo justo. Básicamente se trata, en una


sociedad democrática, de lo que la mayoría considera justo.

La Vigencia De Las Normas Jurídicas. ¡¡¡Importante!!!

Como habrás comprobado, hasta aquí hemos visto cuestiones que pueden rozar con lo
filosófico (¿qué es la justicia?). Este apartado, sin embargo, ya es derecho positivo que es
muy probable que pregunten en unas oposiciones teniendo en cuenta el temario de policía
nacional.

El artículo 2.1 del Código Civil establece que las leyes entran en vigor a los 20 días de
su completa publicación en el BOE (Boletín Oficial del Estado), si en ellas no se dispone
otra cosa. Esto quiere decir que si una ley no indica otra cosa, entra automáticamente en
vigor (=empieza a ser aplicable/exigible) a los 20 días. Muchas veces las leyes establecen
otro plazo.

De esta norma deducimos que no es lo mismo el momento de la publicación de la norma


que el momento de entrada en vigor. El período que media entre la publicación y la
entrada en vigor se conoce como “Vacatio Legis”. A veces, en leyes que tienen muchos
artículos se establece una vacatio legis más larga (incluso varios meses), para que la
gente la pueda ir conociendo.

Ya vimos cuándo nace una ley, cuándo entra en vigor y ahora vamos a ver cuándo la ley
“muere” o deja de estar en vigor. Técnicamente conocemos esto como “Derogación”.
Según el artículo 2.2 del Código Civil, las leyes sólo se derogan por otras posteriores.
Existen dos tipos de derogación. Derogación Expresa es cuando el legislador manifiesta
expresamente su voluntad derogatoria en una nueva ley de igual o superior
rango. Derogación Tácita es cuando no se manifiesta expresamente la voluntad de
derogar una norma, pero el contenido de la ley nueva sustituye o contradice el de la norma
anterior.

Otra forma de pérdida de vigor de una ley es que sea declarada inconstitucional por el
Tribunal Constitucional.

En cuanto a la vigencia de las leyes, diferenciamos:


1) Vigencia Formal: se da cuando las leyes ejercen su imperio (mandato) sólo dentro del
período de su vigencia.

2) Vigencia Material: cuando su aplicación va más allá del período de vigencia formal y aquí
se distinguen dos situaciones:

a. Ultraactividad de la norma: hablamos de ultraactividad cuando una ley que se ha


derogado produce efectos posteriores, o sea, “hacia adelante”.

b. Retroactividad de la norma: hablamos de retroactividad cuando las leyes se aplican a


hechos anteriores a su entrada en vigor, o sea, afecta “hacia atrás”.

En la rama del Derecho Penal, según el principio de la ley más favorable, se utilizan la
ultraactividad y la retroactividad de la ley. En el artículo 9 de la Constitución, por ejemplo,
se prohíbe la retroactividad de la ley si produce efectos negativos (se permite si produce
efectos positivos a quien le afecte).

Aplicación de las Normas Jurídicas

El Código Civil en su artículo 3 establece que las normas deben interpretarse según el
sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y
legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo
fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas.

En el artículo 4 del Código Civil se regula la Analogía (o sea, aplicar una norma a
supuestos semejantes). Según el Código Civil se pueden aplicar las normas mediante la
analogía cuando estas no contemplan un supuesto específico, pero sí regulan otro
semejante entre los que se aprecia identidad de razón.

El mismo Código Civil en el artículo 4 también prohíbe aplicar las normas mediante la
analogía en ciertos casos. En este sentido las leyes penales, las excepcionales y las de
ámbito temporal no se aplicarán a supuestos ni en momentos distintos de los
comprendidos expresamente en ellas.

Por último, para finalizar este apartado, recuerda que cuando hablamos de aplicación de
las normas estamos pensando en los jueces que son quienes tienen la potestad para ello.

La Potestad Legislativa del Estado

El artículo 75 regula la competencia legislativa (¿quién puede hacer leyes?):

1) Las Cámaras funcionarán en Pleno y por Comisiones

2) Las Cámaras pueden delegar en las Comisiones Legislativas Permanentes la aprobación


de proyectos o proposiciones de ley. El Pleno puede, no obstante, recabar en cualquier
momento el debate y votación de cualquier proyecto o proposición de ley que haya sido
objeto de esta delegación.

3) Quedan exceptuados de lo dispuesto en el apartado anterior la Reforma Constitucional,


las Cuestiones Internacionales, las leyes orgánicas y de bases y los Presupuestos
Generales del Estado.\
La Elaboración de las Leyes (Constitución Española)

Las Leyes Orgánicas

Vienen reguladas en el artículo 81 de la Constitución Española que establece:

1) Son leyes orgánicas las relativas al desarrollo de los derechos fundamentales y de las
libertades públicas, las que aprueben los Estatutos de Autonomía y el Régimen Electoral
General y las demás previstas en la Constitución.

2) La aprobación, modificación o derogación de las leyes orgánicas exigirá mayoría absoluta


del Congreso, en una votación final sobre el conjunto del proyecto.

Decretos-Legislativos

En el artículo 82 de la CE se regulan los Decretos-Legislativos que nacen de una


“delegación legislativa” de las Cortes Generales al Gobierno, o sea, que el poder legislativo
delega en el poder ejecutivo la creación de leyes (recuerda que por la división de poderes,
las Cortes Generales son las que tienen la potestad legislativa, o sea, poder para crear
leyes). El artículo 82 establece:

1) Las Cortes Generales podrán delegar en el Gobierno la potestad de dictar normas con
rango de ley sobre materias determinadas no incluidas en el artículo anterior.

O sea, que el Gobierno, excepcionalmente, puede dictar leyes con el permiso de las
Cortes.

2) La delegación legislativa deberá otorgarse mediante una ley de bases cuando su objeto
sea la formación de textos articulados o por una ley ordinaria cuando se trate de refundir
varios textos legales.

Las Cortes hacen una Ley de Bases para que el Gobierno dicte un texto con artículos.
Son como las instrucciones que debe seguir el Gobierno, igual que con la Ley Ordinaria.
En esta ley las Cortes dicen qué textos legales refundir y cómo para que el Gobierno haga
una misma ley a partir de muchas leyes dispersas.

3) La delegación legislativa habrá de otorgarse al Gobierno de forma expresa para materia


concreta y con fijación del plazo para su ejercicio.

Es muy importante entender que esta delegación debe ser “expresa”, o sea, que la
conceden las Cortes al Gobierno por escrito, para “materia concreta”, o sea, que el
Gobierno no puede extralimitarse en sus funciones y la Constitución también exige una
“fijación del plazo”, o sea, que el Gobierno debe dictar una ley dentro de un plazo concreto.

Finalmente, el artículo 85 CE establece que las disposiciones del Gobierno que contengan
legislación delegada recibirán el título de Decretos Legislativos.

Decretos Leyes

Vienen recogidos en el artículo 86 de la Constitución Española que establece:

1) En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones


legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos- Leyes y que no podrán
afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del estado, a los derechos, deberes y
libertades de los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las Comunidades
Autónomas ni al Derecho Electoral General.
En este caso el Gobierno dicta una ley sin pedir permiso a las Cortes, debido a una
necesidad urgente y extraordinaria. Se trata del Decreto-Ley y este decreto no puede
afectar a cuestiones esenciales como las Instituciones Básicas, el Título I de la
Constitución, el régimen de las CCAA o el Derecho Electoral.

2) Los Decretos-Leyes deberán ser inmediatamente sometidos a debate y votación de


totalidad al Congreso de los Diputados, convocado al efecto si no estuviere reunido, en el
plazo de los 30 días siguientes a su promulgación. El congreso habrá de pronunciarse
expresamente dentro de dicho plazo sobre su convalidación o derogación, para lo cual el
Reglamento establecerá un procedimiento especial y sumario.

Cuando sale el Decreto Ley, las Cortes tienen que decidir si lo convalidan o lo derogan.
Tiene un plazo de 30 días desde que se promulgó el Decreto para decidir esto, siguiendo
un procedimiento especial y sumario (=rápido, abreviado).

3) Durante el plazo de los 30 días las Cortes pueden tramitar los Decretos Leyes como
proyecto de ley por el procedimiento de urgencia (la aprobación de los proyectos de ley
tiene preferencia a la aprobación de leyes ordinarias).

LA INICIATIVA LEGISLATIVA: ¿Quién puede pedir a las Cortes que se apruebe una
ley?

El artículo 87 establece que:

1) La iniciativa legislativa corresponde al Gobierno, al Congreso y al Senado. Esta


iniciativa legislativa debe seguir lo que establecen la Constitución y los Reglamentos de las
Cámaras (Las Cámaras o Cortes Generales son el Congreso y el Senado).

2) Las Asambleas de las Comunidades Autónomas pueden solicitar al Gobierno que


adopte un Proyecto de Ley. También pueden enviar una proposición de ley a la Mesa del
Congreso. Para hacer este envío pueden mandar a un máximo de 3 delegados (miembros
de esa asamblea de las Comunidades Autónomas). Estos tres miembros son los
encargados de defender la proposición de ley. Ten en cuenta que los proyectos de Ley
corresponden al Gobierno y las proposiciones de ley al Congreso.

3) Iniciativa Popular: el pueblo también puede solicitar que se cree una ley (recogida de
firmas). Esto viene regulado en una Ley Orgánica que establece las formas de ejercicio y
requisitos para que se pueda realizar una iniciativa popular. Mediante la iniciativa popular
se puede presentar una proposición de ley al Congreso. Para eso, se exigen al menos
500.000 firmas acreditadas. No se puede ejercer la iniciativa popular en materias propias
de Ley Orgánica (mira arriba), materias tributarias o de carácter internacional, ni en lo
relativo a la prerrogativa de gracia.

Proyectos De Ley

Según el artículo 88 de la Constitución, los proyectos de ley serán aprobados en Consejo


de Ministros que los someterá al Congreso, acompañados de una exposición de motivos y
de los antecedentes necesarios para pronunciarse sobre ellos.

Proposiciones de Ley

Según el artículo 89 de la Constitución, la tramitación de las proposiciones de ley debe


regularse por los Reglamentos de las Cámaras, sin que la prioridad debida a los proyectos
de ley impida el ejercicio de la iniciativa legislativa en los términos regulados por el artículo
87.
Deja claro que los proyectos de ley tienen prioridad sobre las proposiciones de ley.

Las proposiciones de ley que, según el artículo 87, tome en consideración el Senado, se
envían al Congreso para tramitarse como proposición de ley (sin la misma prisa que en el
caso del proyecto de ley por un trámite ordinario).

Procedimiento de Elaboración de las Normas

Viene recogido en el artículo 90 de la Constitución que establece que:

1) Aprobado un proyecto de ley ordinaria u orgánica por el Congreso de los Diputados, su


Presidente dará inmediata cuenta del mismo al Presidente del Senado, el cual lo someterá
a la deliberación de este.

2) El Senado, en el plazo de dos meses a partir del día de la recepción del texto, puede,
mediante mensaje motivado, oponer su veto o introducir enmiendas al texto. El veto debe
ser aprobado por mayoría absoluta. El proyecto no puede ser sometido al Rey para
sanción sin que el Congreso ratifique por mayoría absoluta, en caso de veto, el texto
inicial, o por mayoría simple, una vez transcurridos dos meses desde la interposición del
mismo, o se pronuncie sobre las enmiendas, aceptándolas o no por mayoría simple.

3) El plazo de dos meses que tiene el Senado para vetar o enmendar el proyecto se reducirá
a un plazo de 20 días naturales en los proyectos declarados urgentes por el Gobierno o
por el Congreso de los Diputados.

Sanción, Promulgación y Publicación De Las Leyes

El Rey debe sancionar en el plazo de 15 días las leyes aprobadas por las Cortes
Generales y las promulgará y ordenará su inmediata publicación en el Boletín Oficial del
Estado

O sea, el Rey sanciona, promulga y ordena la publicación de las Leyes, según establece el
artículo 91 de la Constitución.

Potestad Legislativa de las Comunidades Autónomas

La potestad legislativa de las CCAA la ejercen sus respectivas Asambleas Legislativas


(parlamentos autonómicos). La sanción y promulgación de las Leyes aprobadas le
corresponde al Presidente de cada una de ellas, en nombre del Rey. En artículo 149.3 de
la CE dice que en caso de conflicto entre normas estatales y de las CCAA, prevalecen las
normas estatales (en todo lo que no esté atribuido a la exclusiva competencia de estas.

¿Quién controla la potestad legislativa?

El tribunal constitucional es el encargado de controlar la constitucionalidad de las leyes y


de las disposiciones normativas con fuerza de ley. El tribunal constitucional está
encargado de la defensa jurídica de la Constitución, para asegurar su supremacía frente a
las leyes. Esta función la lleva a cabo mediante el conocimiento del recurso de
inconstitucionalidad o la cuestión de inconstitucionalidad.
Los Reglamentos

¿Qué son los reglamentos? Se trata de una norma escrita, dictada por la Administración.
Esta norma está por debajo de la ley, jerárquicamente hablando. El artículo 97 de la
Constitución confiere la potestad reglamentaria al Gobierno, de forma genérica y expresa.
Esta potestad también corresponde a las Comunidades Autónomas, según podemos
deducir al ver los artículos 153,c y 161.2º de la Constitución.

Asimismo, la potestad de dictar reglamentos también corresponde a los Plenos de los


Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales en lo que se refiere a ordenanzas y
reglamentos y los alcaldes en lo que se refiere a dictar bandos, según la Ley de Bases del
Régimen Local.

Tipos de Reglamentos Estatales:

1) Decretos: se trata de las normas que dicta el Gobierno a través del Consejo de Ministros.
Su objetivo normalmente es desarrollar una Ley que se aprobó previamente en las Cortes.
Los decretos son expedidos por el Rey.

2) Órdenes de las Comisiones Delegadas del Gobierno: son las que dictan las
Comisiones Delegadas del Gobierno

3) Órdenes Ministeriales: son las que dictan los ministros.

4) Disposiciones o resoluciones: son las dictadas por Autoridades y órganos inferiores del
Gobierno.

La Potestad Reglamentaria

El artículo 106 de la Constitución del 78 establece que los Tribunales controlan la potestad
reglamentaria y la legalidad de la actuación administrativa, así como el sometimiento de
esta a los fines que la justifican. Por Tribunales entendemos los Tribunales de la
jurisdicción contencioso-administrativa.

El Principio de Jerarquía Normativa

El ordenamiento jurídico está formado por diversas normas, como hemos viso. Estas
normas tienen un rango diferente, o sea, que unas están por encima de otras. Esto quiere
decir que la norma inferior no puede ir en contra de una norma superior.

El principio de jerarquía normativa viene reconocido y garantizado por la Constitución,


artículo 9.3. Según esta jerarquía, veamos qué normas están por encima de otras:

1) La Constitución: es la cúspide de la pirámide. Las leyes desarrollan diferentes temas


según las normas que establece la Constitución.

2) Leyes. Ya vimos diferentes tipos de leyes en el apartado anterior. Podemos clasificarlas


en:

a. Leyes Orgánicas (recuerda que incluyen los Estatutos de Autonomía)

b. Leyes Ordinarias (Decretos Legislativos, Decretos Leyes, Leyes de las CCAA)


Recuerda que las leyes estatales y autonómicas no se distinguen por la jerarquía, sino por
el principio de competencia (¿quién puede regular qué materia?).

Las leyes siempre están subordinadas a la Constitución y por encima de los Reglamentos.

3) Reglamentos: incluye los Reales Decreto, Órdenes Ministeriales, etc (ver arriba). Los
reglamentos están subordinados a la Ley (la desarrollan) y a la Constitución.

Los Tratados o Convenios Internacionales ¿Dónde incluirlos en la Jerarquía


Normativa?
Los Tratados o Convenios Internacionales también son leyes. ¿Están por encima, por
debajo o en el mismo nivel que la Constitución? ¿Y de las demás leyes? Se establecen 3
tipos, ordenados por jerarquía, de tratados o convenios en los artículo 93 a 94 de la
Constitución:

1) Tratados o Convenios por los que el estado atribuye a una organización o institución
internacional el ejercicio de competencias derivadas de la Constitución. Estos tratados
deben ser autorizados por las Cortes Generales mediante una Ley Orgánica. Podemos
deducir que estos tratados tienen valor de Ley Orgánica (están por encima de la Ley
Ordinaria)

2) Tratados o Convenios que por la importancia de las materias que son objeto del
Tratado, requieren la previa autorización de las Cortes. En este caso los Tratados
tienen rango de leyes orgánicas o leyes ordinarias según el caso.

3) Tratados o Convenios que no necesitan la autorización de las Cortes. En este caso el


Gobierno tiene que informar a las Cortes de la conclusión de estos tratados. Por eso,
tienen rango de reglamentos.

Por último, recordar que los Tratados o Convenios Internacionales sólo entran a formar
parte de nuestro ordenamiento jurídico, como fuente directa del derecho, cuando se
publican íntegramente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
En sentido jurídico, entendemos que es persona todo ser capaz de derechos y
obligaciones, o sea, todo sujeto activo y pasivo de relaciones jurídicas. En sentido vulgar
entendemos persona como “hombre”. Por eso, lo primero es aclarar que todo sujeto de
derecho es una persona pero que no toda persona es sujeto de derecho.

En derecho se clasifican las personas en dos tipos, según establece el Código Civil:

1) Personas Naturales: se trata de las personas físicas, individuales, que pertenecen al


género masculino y femenino. Entre las personas naturales distinguimos, según su
capacidad de obrar (qué cosas se pueden hacer ante la ley), entre personas capaces e
incapaces (los declarados incapaces sufren por ello de una limitación de las cosas que
pueden hacer en derecho como, por ejemplo, firmar un contrato).

2) Personas Jurídicas: se trata de todas las entidades que tienen como función satisfacer la
realización de fines colectivos o permanentes de los hombres. Según el artículo 35 del
Código Civil, hay dos tipos de personas jurídicas:

a. Corporaciones, Asociaciones y Fundaciones de Interés Público: deben estar


reconocidas por la ley. Su personalidad jurídica empieza en el mismo momento de su
válida constitución.

b. Asociaciones de interés particular: pueden ser civiles, mercantiles o industriales. La ley


les concede personalidad jurídica propia, independientemente de la personalidad que
tienen cada uno de sus socios.

Hablamos así de entidades que, por ejemplo, podríamos denunciar como un todo (como si
fuesen una persona), ya sea una Fundación sin ánimo de lucro o una Asociación con
ánimo de lucro. A quien denunciamos es a toda la entidad como si fuese una persona.

¿Cuándo Comienza La Personalidad Jurídica En Las Personas Naturales?

En el caso de las personas jurídicas ya vimos que la personalidad comienza en el


momento de su válida constitución. Pero, ¿cuándo comienza a tener personalidad jurídica
una persona física? Existen diferentes teorías en derecho que pasamos a ver rápidamente:

1) Teoría de la Concepción: según esta teoría, el concebido tiene existencia independiente


y, por consiguiente, ha de ser tenido como sujeto de derechos aún antes de nacer.

2) Teoría del Nacimiento: retrasa la personalidad jurídica al momento del nacimiento


porque entiende que el feto no tiene vida independientemente de su madre. Además no se
puede determinar con precisión el momento de una concepción.

3) Teoría Ecléctica: se trata de una mezcla de las dos teorías anteriores. Establece el
origen de la personalidad jurídica en el nacimiento del niño. Pero también le reconoce
derechos desde que ha sido concebido.

4) Teoría de la Viabilidad: para adquirir la personalidad jurídica, según esta teoría, no solo
hay que nacer con vida sino además presentar la aptitud necesaria para seguir viviendo
fuera del claustro materno. Lo malo de esta teoría es que no puede fijar tampoco unas
condiciones y signos de viabilidad objetivamente precisos.

El Código Civil, en el artículo 29, establece que el nacimiento determina la personalidad,


pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables,
siempre que nazcan con las condiciones legales del artículo 30. Este artículo establece
que la personalidad se adquiere en el momento del nacimiento con vida, una vez
producido el entero desprendimiento del seno materno (esto fue modificado recientemente
por la Ley 20/2011 del Registro Civil)

¿Cómo se adquiere y se pierde la personalidad en el caso de las personas jurídicas?

El artículo 32 establece que las personas jurídicas deben su nacimiento a la Ley. Esta ley
es la que les atribuye personalidad propia, independiente de la de cada uno de los
asociados, para que actúen, con validez jurídica en el mundo del derecho y posibilitar así
la consecución de sus fines. Su personalidad empieza en el instante mismo en que, con
arreglo a Derecho, hubiesen quedado válidamente constituidas.

La personalidad de las personas jurídicas puede extinguirse por:

1) Haber expirado el plazo establecido para funcionar legalmente

2) Haber realizado el fin para el que se constituyeron o

3) Ser imposible de aplicar a ese fin la actividad y los medios de que disponen.

Capacidad Jurídica y Capacidad de Obrar

Capacidad Jurídica: se trata de la aptitud necesaria para ser sujeto de derechos y


obligaciones y se tiene, por eso, desde el momento en que se adquiere la condición de
persona, como vimos arriba.

Capacidad de Obrar: se trata de la aptitud para realizar eficazmente actos jurídicos y se


adquiere generalmente al llegar a la mayoría de edad. O sea, que no todas las personas
tienen capacidad de obrar o no la tienen en el mismo grado. Por ejemplo, esta limitación
de la capacidad de obrar afecta a menores y a personas declaradas incapaces:
Nacionalidad Española

Según el artículo 11 de la Constitución, la nacionalidad española se adquiere, se conserva


y se pierde según lo que establece la ley (el Código Civil). Ningún español de origen puede
ser privado de la nacionalidad española.

Doble Nacionalidad

El Estado Español puede concertar tratados de doble nacionalidad con los países
iberoamericanos o con aquellos que hayan tenido o tengan una particular vinculación con
España. En estos mismos países, aun cuando no reconozcan a sus ciudadanos un
derecho recíproco, podrán naturalizarse los españoles sin perder su nacionalidad de
origen.

¿Cómo se adquiere la nacionalidad española?

Distinguimos dos formas básicas de adquirir la nacionalidad española:

1) Adquisición Originaria de la Nacionalidad Española: la persona tiene una nacionalidad


desde el momento de su nacimiento, que puede obedecer a 2 criterios diferentes:

a. Por Filiación: son españoles de origen los que nacen de un padre o madre españoles. O
sea, llega con que sea español sólo uno de los 2 progenitores.

b. Por Lugar de Nacimiento. Según este criterio “del suelo” donde se nace, son españoles:

i. Los que nacen en España de padres extranjeros si al menos uno de ellos hubiera
nacido también en España. Quedan exceptuados los hijos de funcionario diplomático o
consular acreditado.

ii. Los que nacen en España de padres extranjeros, si ambos carecen de nacionalidad
o si la legislación de ninguno de ellos atribuye al hijo una nacionalidad (hablamos de
apátridas)

iii. Los nacidos en España cuya filiación resulte desconocida. A estos efectos, se
presumen nacidos en territorio español los menores de edad cuyo primer lugar de estancia
conocido sea el territorio español.

El extranjero menor de 18 años adoptado por un español también adquiere, desde el


momento de la adopción, la nacionalidad española de origen. Si el adoptado ya ha
cumplido 18 años, podrá optar por la nacionalidad de origen en el plazo de 2 años a partir
de la adopción.

2) Adquisición Derivativa de la Nacionalidad Española: la llamamos derivativa porque se


da en los casos de cambio o modificación de la nacionalidad que anteriormente tenía una
persona.

En este caso, para adquirir la nacionalidad española se requiere que el mayor de 14 años,
y capaz de prestar una declaración por sí, jure o prometa fidelidad al Rey y obediencia a la
Constitución y a las leyes; que la misma persona declare que renuncia a su anterior
nacionalidad; y que la adquisición se inscriba en el Registro Civil español.

La adquisición de la nacionalidad se puede realizar:

a) Por Posesión de Estado: la posesión y utilización continuada de la nacionalidad


española durante 10 años, con buena fe y basada en un título inscrito en el Registro Civil,
es causa de consolidación de la nacionalidad, aunque se anule el título que la originó.
b) Por Opción: tienen derecho a optar por la nacionalidad española las personas mayores
de 18 años, que estén o hayan estado sujetas a la patria potestad de un español, o
aquellas cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y nacido en España.

c) Por Carta de Naturaleza: la nacionalidad se adquiere por carta de naturaleza, otorgada


discrecionalmente por el Gobierno, mediante Real Decreto, cuando en el extranjero
concurran circunstancias excepcionales.

d) Por Residencia: la nacionalidad en este caso se concede por el Ministerio de Justicia,


que también puede denegarla por motivos razonados de orden público o interés nacional.
En todos los casos, la residencia habrá de ser legal, continuada e inmediatamente anterior
a la petición. El interesado debe justificar, en el expediente regulado por la legislación del
Registro Civil, buena conducta cívica y el suficiente grado de integración en la sociedad
española.

Años de Residencia Requeridos Para Pedir La Nacionalidad Según Los Casos:

Como norma general se exigen 10 años de residencia; 5 años para los asilados o
refugiados y 2 años para los de origen Iberoamericano, de Andorra, Filipinas, Guinea
Ecuatorial, Portugal o sefardíes.

Basta una residencia de 1 Años en el caso de:

* Quien naciese en territorio español

* Quien no hubiese ejercido oportunamente la facultad de optar (derecho de opción, que


vimos arriba).

* El que esté o haya estado sujeto legalmente a la tutela, guarda o acogimiento de un


ciudadano o institución españoles durante 2 años consecutivos.

* El que al tiempo de la solicitud llevase 1 año casado con español o española y no


estuviere separado legalmente o de hecho. A estos efectos, se entenderá que tiene
residencia legal en Espala el cónyuge que conviva con funcionario diplomático o consular
español acreditado en el extranjero.

* El viudo o viuda de español o española, si a la muerte del cónyuge no existiera


separación legal o de hecho.

* El nacido fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente


hubieran sido españoles.

En todos estos casos, la residencia debe ser legal, continuada e inmediatamente anterior a
la petición. El interesado en nacionalizarse además debe justificar buena conducta cívica y
suficiente grado de integración en la sociedad española.

Las concesiones por Carta de Naturaleza o por Residencia caducan a los 180 días
siguientes a su notificación, si en este plazo de 180 días (unos 6 meses) el interesado no
comparece ante funcionario competente para cumplir con los requisitos legalmente
establecidos.

¿Cómo se pierde la Nacionalidad Española? Casos de Pérdida de la Nacionalidad


Española
1) Adquisición Voluntaria De Otra Nacionalidad: perderán la nacionalidad española (salvo
en el caso que vimos arriba de doble nacionalidad) los emancipados que, residiendo
habitualmente en el extranjero, adquieran voluntariamente otra nacionalidad o utilicen
exclusivamente la nacionalidad extranjera que tuvieran atribuida antes de la emancipación.
Esta pérdida tiene lugar cuando transcurren 3 años contados desde la adquisición de la
nacionalidad extranjera o desde la emancipación. Sin embargo, los interesados también
pueden optar por evitar la pérdida si dentro de este plazo declaran su voluntad de
conservar la nacionalidad al encargado del Registro Civil. En cualquier caso, pierden la
nacionalidad los españoles emancipados que renuncien expresamente a ella, si tienen otra
nacionalidad y residen habitualmente en el extranjero.

2) Perdida de la Nacionalidad por Sanción: ya vimos que los españoles de origen no


pueden perder su nacionalidad por una sanción. Los españoles que no sean de origen
pueden perder la nacionalidad española cuando, durante un período de 3 años utilicen
exclusivamente la nacionalidad a la que hubieran declarado renunciar al adquirir la
nacionalidad española. También la perderán cuando entren voluntariamente al servicio de
las armas o ejerzan cargo político en un Estado Extranjero contra la prohibición expresa
del Gobierno.

¿Cómo se recupera la Nacionalidad Española?

El que pierde la nacionalidad española puede recuperarla según estos requisitos:

1) Ser residente legal en España. Este requisito no es de aplicación en el caso de los


emigrantes ni de los hijos de emigrantes. En los demás casos, podrá ser dispensado por el
Ministro de Justicia cuando concurran circunstancias excepcionales.

2) Declarar ante el Encargado del Registro Civil su voluntad de recuperar la nacionalidad


española.

3) Inscribir la Recuperación en el Registro Civil

En el próximo apartado de este tema 1 de las oposiciones a policía nacional empezamos a


estudiar “El Domicilio de las Personas”:
EL DOMICILIO

En derecho se trata de una cuestión muy importante debido a que las personas deben
tener un lugar de residencia, un punto de referencia, donde se le puedan reclamar sus
obligaciones (notificarle), por ejemplo. El domicilio se define como “la sede jurídica de la
persona” y tiene diferentes efectos en nuestras vidas.
Domicilio de las Personas Naturales

Viene regulado en el artículo 40 del Código Civil donde se establece que: “para el ejercicio
de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones civiles, el domicilio de las personas
naturales es el lugar de su residencia habitual y, en su caso, el que determine la Ley de
Enjuiciamiento Civil”. O sea, que el domicilio es donde tenemos la morada personal y
familiar y viene reflejado en el padrón municipal.

En la Ley de Enjuiciamiento civil también se establece qué se considera domicilio a la hora


de realizar una entrada y registro:

1) Los palacios reales, estén o no habitados por el Monarca al tiempo de efectuar la entrada
o registro

2) El edificio o lugar cerrado, o la parte de él destinada principalmente a la habitación de


cualquier español o extranjero residente en España y de su familia.

3) Los buques mercantes españoles

Las tabernas, casas de comidas, posadas y fondas no se consideran domicilio de los que
se encuentren o residan temporalmente, pero sí de los posaderos, hosteleros…

El Domicilio de las Personas Jurídicas

El artículo 41 del Código Civil indica que cuando ni la ley que las haya creado o
reconocido, ni los estatutos o las reglas de fundación fijasen el domicilio de las personas
jurídicas, se entenderá que lo tienen en el lugar en que se halle establecida su
representación legal o donde ejerzan las principales funciones de su instituto.

Tipos de Domicilios

Domicilio General: se trata del lugar que la Ley estima como sede de la persona para la
generalidad de las cosas

Domicilios Especiales: se trata de los diversos lugares que la Ley estima sedes de la
persona para ciertos asuntos solamente (por ejemplo para notificar el pago de impuestos)

Domicilio Real o Voluntario: es el domicilio basado en la residencia habitual. El art. 40


del CC establece que el domicilio real o voluntario se caracteriza por ser la residencia
efectiva y habitual.

Domicilio legal o necesario: se trata del domicilio que impone la Ley. Por ejemplo, este
es el domicilio de los hijos sometidos a patria potestad o de los sometidos a tutela. Su
domicilio es el de los padres o tutores. El domicilio legal de los trabajadores es donde está
su destino. En el caso de los militares en servicio activo, su domicilio es el lugar donde
esté su Cuerpo. En el caso de los Diplomáticos que residan por razón de su cargo en el
extranjero, el domicilio será el último que hubiesen tenido en España.
Domicilio Electivo: se trata del domicilio que eligen voluntariamente las personas para la
realización y ejecución de determinados actos, jurisdicción aplicable, etc. Por ejemplo,
cuando 2 litigantes se someten de mutuo acuerdo a los Tribunales de un determinado
emplazamiento.

LA VECINDAD CIVIL

Debemos para empezar distinguir la vecindad administrativa de la vecindad civil. La


vecindad administrativa determina la condición de ciudadano de un municipio, con los
derechos políticos que le correspondan. Esta vecindad se establece por residencia
habitual en un término municipal, acreditada mediante la inscripción en el Padrón
Municipal.

Entonces, ¿qué es la vecindad civil? Se trata del vínculo que une a un individuo con la
región, comarca o localidad a la que pertenece y determina su sujeción a alguna de las
legislaciones civiles existentes en España. Dependiendo de la vecindad que tengamos, se
aplicará el Derecho Civil Común o el Derecho Civil Especial que hay que ciertas regiones
de nuestro país (por ejemplo, Galicia o Navarra).

¿Cómo se adquiere la vecindad civil?

1) Por Filiación: tienen vecindad civil en territorio de derecho común o en uno de los de
derecho especial o foral los nacidos de padres que tengan esa vecindad civil. Si al nacer el
hijo, o al ser adoptado, los padres tuvieren distinta vecindad civil, el hijo tendrá la que
corresponda a aquel de los dos respecto del cual la filiación haya sido determinada antes;
en su defecto, tendrá la del lugar de nacimiento y, en último término, la vecindad de
derecho común. Sin embargo, los padres, o el que de ellos ejerza o le haya sido atribuida
la patria potestad, podrán atribuir al hijo la vecindad civil de cualquiera de ellos en tanto no
transcurran los 6 meses siguientes al nacimiento o a la adopción. La privación o
suspensión en el ejercicio de la patria potestad, o el cambio de vecindad de los
padres, no afectarán a la vecindad civil de los hijos.

2) Por Opción: el Código Civil permite, con ciertas condiciones, que el hijo mayor de 14
años opte por la vecindad civil del lugar de nacimiento o por la última vecindad de
cualquiera de sus padres.

3) Por Residencia. La vecindad civil se adquiere:

a. Por residencia continuada durante 2 años, siempre que el interesado manifieste ser
esa su voluntad.

b. Por residencia continuada durante 10 años, sin declaración en contrario durante ese
plazo.

Ambas declaraciones constarán en el Registro Civil y no hace falta reiterarlas

4) Por Matrimonio: el matrimonio no altera la vecindad civil, pero cualquiera de los


cónyuges no separados, ya sea legalmente o de hecho, pueden en cualquier momento,
optar por la vecindad civil del otro. En caso de duda prevalece la vecindad civil que
corresponda al lugar de nacimiento.

Adquisición de la Vecindad Civil por Extranjeros

Cuando un extranjero adquiere la nacionalidad española debe optar, al inscribir esta


adquisición en el Registro, por cualquiera de las siguientes vecindades:
a) La correspondiente al lugar de residencia

b) La del lugar del nacimiento

c) La última vecindad de cualquiera de sus progenitores o adoptantes

d) La del cónyuge

El extranjero que adquiera la nacionalidad mediante Carta De Naturaleza tendrá la


vecindad civil que determine el Real Decreto de concesión, teniendo en cuenta la opción
de aquel.

La recuperación de la nacionalidad española lleva consigo la de aquella vecindad civil que


ostentara el interesado al tiempo de su pérdida.

Fin del tema 1 oposiciones policía nacional escala básica: