Sie sind auf Seite 1von 3

Características de la redacción

1. Claridad.

Característica primera de la buena redacción es la claridad. Si la intención de quienes escribimos


es que nos entienda un amplio público, esto nos exige claridad en las ideas y transparencia
expositiva.

A la claridad mental o de ideas debe corresponder un lenguaje fácil, basado en palabras


transparentes y frases breves, con el firme propósito de que el pensamiento de quien escribe
llegue a la mente del lector desde la primera lectura del escrito; una relectura obligada del
mismo estaría mostrando su oscuridad o su rareza, en tanto que su relectura voluntaria o
interesada indicaría que ha resultado atractivo o importante para el lector.

2. Concisión.

Sobre esta segunda cualidad de la buena redacción, Martín Vivaldi anota que sólo debemos
emplear aquellas palabras que sean absolutamente precisas para expresar lo que queremos
decir. Conciso no quiere decir lacónico sino denso: “estilo denso es aquél en que cada línea, cada
palabra o cada frase están preñadas de sentido. Lo contrario es la vaguedad, la imprecisión, el
exceso de palabras.

3. Sencillez

Se refiere a que con palabras de uso común se pueden expresar elevados pensamientos, y que
esta obligación del buen redactor va de la mano con la naturalidad. Ser sencillo es huir de lo
enredado, de lo artificioso, de lo complicado, de lo barroco, en suma; y ser natural “es decir
naturalmente lo natural”. Sencillo es aquel escritor que utiliza palabras de fácil comprensión; y
natural, quien al escribir se sirve de su propio vocabulario, de su habitual modo expresivo.

4. Originalidad.
Se dice que es el sello que refleja la personalidad del autor. Como determinante de la personalidad
creativa, significa que el redactor debe crear formas propias de pensamiento, a fin de evitar la rutina en el
escrito. Al escrito hay que imponerle estilo y fuerza expresiva, en consecuencia, deben eliminarse las
fórmulas tradicionales. A veces se logra la originalidad simplemente recurriendo a la naturalidad y sencillez
del habla cotidiana.
Vicios de la redacción

Los vicios del lenguaje son formas de construcción o empleo de vocabulario inadecuados, que pueden
dificultar la interpretación correcta de un escrito. Consideramos como vicios del lenguaje: Barbarismos,
solecismos, cacofonías, anfibologías y pobreza del vocabulario.

Barbarismos:

Los barbarismos son las palabras mal, distorsionadas o frases sin sentido, se encuentran en el uso
común; también pueden encontrarse palabras de origen extranjero empleadas en lugar de la palabra
precisa en español.

Solecismos:

Error en la sintaxis o en la conjugación verbal que le quita pureza y exactitud a un idioma.

Cacofonías:

La cacofonía consiste en la repetición de morfemas que resulta desagradable al oído, por lo regular no son
intencionales, una buena forma de evitarlas es usando sinónimos.

Anfibologías:

Es el empleo de frases o palabras con más de una interpretación.

Pobreza del vocabulario:

La pobreza de vocabulario es un vicio de expresión, en el cual las personas no tienen un vocabulario


suficiente para expresar sus pensamientos, por lo que repiten siempre las mismas palabras y sus
derivados, lo que hace la conversación monótona y a veces poco entendible.
Ref. http://www.posgrado.unam.mx/arquitectura/aspirantes/La_Redaccion.pdf