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ÁREA DE BROCA: FUNCIONES, ANATOMÍA Y ENFERMEDADES

Por Cinta Martos Silván

El área de Broca es una parte de nuestro cerebro que ha sido tradicionalmente


considerada como el “centro del habla”. Normalmente se sitúa en el hemisferio
izquierdo o dominante, y forma parte del lóbulo frontal del cerebro.

Esta área fue descubierta en 1861 por el neurocirujano francés Paul Broca. Este
científico examinó los cerebros de pacientes con dificultades en el habla. Así
comprobó que el área de Broca es fundamental en la expresión del lenguaje.

El área de Broca se define típicamente en términos del pars opercularis y del


pars triangularis del giro frontal inferior.
El área de Broca ejerce un control en las funciones motoras relacionadas con la
producción del habla. En las personas que tienen daños en esta área se observa
que comprenden el lenguaje, pero no pueden hablar fluidamente ni articular
correctamente las palabras.

Existe otra región en el cerebro llamada área de Wernicke que se encarga del
procesamiento y la comprensión del lenguaje. Se conecta con área de Broca
mediante una estructura llamada fascículo arqueado.

Aunque actualmente se sabe que el área de Broca tiene un papel fundamental


en la producción del habla, los científicos aún están estudiando su
funcionamiento exacto. Por ejemplo, un estudio realizado en la Universidad
Johns Hopkins ha demostrado que el área de Broca se activa antes de que las
palabras se pronuncien y disminuye su actividad cuando la persona comienza a
hablar.

Esto parece ser que ocurre porque el área de Broca se encarga de planificar la
cadena de movimientos necesarios para pronunciar las palabras que vamos a
decir.

Tradicionalmente, un daño en el área de Broca y alrededores, parece producir


la afasia de Broca. Esta se manifiesta por un habla poco fluida, lenta y con
errores. El problema se encuentra en la pronunciación, conservándose el
significado del mensaje.

Breve historia del área de Broca

Paul Broca publicó en 1861 un trabajo sobre un paciente llamado Leborgne que
había empezado a tener problemas en el habla a los 30 años.

Broca lo examinó cuando éste tenía 51 años y se dio cuenta de que la única
expresión que podía articular era “Tan”.

Por eso, este paciente ha sido conocido como Monsieur Tan. Tenía un nivel de
comprensión normal, podía expresarse por gestos y no presentaba ningún
problema en los músculos bucoarticulatorios.
Después de su fallecimiento, se pudo comprobar en su autopsia que tenía un
amplio daño cerebral debido a una condición infrecuente llamada neurosífilis,
que es el resultado de una sífilis no tratada.

Esta infección afectaba al cráneo, las meninges y gran parte del hemisferio
izquierdo. También tenía un gran absceso en la tercera circunvolución frontal
izquierda.

El cerebro de Monsieur Tan se conserva en el Museo Dupuytren, en Paris.

En 1863 Broca publica 25 casos de pacientes que presentan alteraciones en el


habla y con lesiones en el hemisferio izquierdo. En casi todos también resultaba
afectada la tercera circunvolución frontal izquierda.

Esto llevó a Broca a realizar su famosa afirmación de que “hablamos con el


hemisferio izquierdo”. Además de determinar que existe un “centro del lenguaje”
en la parte posterior del lóbulo frontal del cerebro.

A partir de este estudio, Broca concluyó que la articulación del lenguaje podría
sustentarse en la circunvolución frontal. Por eso esta zona ha recibido el nombre
de área de Broca. Esta fue la primera área del cerebro que se asoció con una
función, en este caso, con el lenguaje.

Broca llamó afemia a la alteración relacionada con daños en esta área, aunque
después se ha adoptado el término afasia.

Ubicación

El área de Broca se encuentra en el hemisferio izquierdo (o dominante) del


cerebro. Se sitúa encima y detrás del ojo izquierdo, en concreto, en la tercera
circunvolución frontal.

Está localizada justo encima de la fisura de Silvio y próxima a la zona anterior de


la corteza motora responsable de los movimientos de la cara y la boca. Según
el mapa de Brodmann, esta zona se corresponde con las áreas 44 y 45.
Esta área generalmente se encuentra en el hemisferio izquierdo, incluso en
individuos zurdos. Sin embargo, la dominancia del hemisferio derecho puede
darse en aproximadamente el 4% de los individuos diestros. Puede llegar al 27%
en zurdos.

Partes del área de Broca

El área de Broca se divide en dos: la pars opercularis (área 44 de Brodmann) y


la pars triangularis (área 45 de Brodmann).

La pars opercularis trabaja junto con la pars triangularis para realizar tareas
semánticas. Al parecer, algunos estudios sugieren que esta área está más
implicada en el procesamiento fonológico y sintáctico. Otros datos indican que la
pars opercularis participa en la percepción de la música.

Esta área tiende a recibir conexiones de zonas motoras somatosensoriales y


parietal inferior.

La pars triangularis ocupa la parte triangular del giro frontal inferior. Esta región
se activa en tareas semánticas, por ejemplo, determinar si una palabra pertenece
a una entidad concreta o abstracta.

También parece participar en tareas de generación, es decir, evocar un verbo


relacionado con un sustantivo. Por ejemplo, comer-manzana.

Esta zona recibe más conexiones desde la corteza prefrontal, el giro temporal
superior y el surco temporal superior.

Algunos autores han señalado que existe un “complejo de Broca” que, además
de las anteriores, incluye el área 47 de Brodmann.

Últimamente se ha propuesto que hace parte del área de Broca, además, el área
46. Al igual que el área 6 (principalmente, el área motora suplementaria) la cual
se extendería hacia los ganglios basales y el tálamo.
Actualmente se sigue investigando para intentar resolver cuáles son los
componentes exactos del área de Broca.

Funciones del área de Broca

Como se ha mencionado anteriormente, la principal función del área de Broca


es la expresión del lenguaje. Específicamente esta área se vincula con la
producción del habla, el procesamiento del lenguaje y el control de los
movimientos de la cara y de la boca para poder articular las palabras.

Durante mucho tiempo se ha pensado que el área de Broca solo se dedicaba a


producir el lenguaje. Sin embargo, múltiples estudios demuestran que el área de
Broca también es fundamental en la comprensión del mismo.

Esto se observa en pacientes con lesiones en esta área que muestran una
producción del habla agramatical. Es decir, no son capaces de ordenar las
palabras para formar frases con sentido. Por ejemplo, puede decir “niño pelota”,
en vez de “el niño está jugando a la pelota”.

Algunos estudios de neuroimagen han demostrado la activación de la pars


opercularis del área de Broca durante el procesamiento de oraciones complejas.

De esta forma, el área de Broca parece reaccionar ante la distinción de oraciones


gramaticalmente posibles e imposibles, y se activa ante frases muy ambiguas.

En las últimas investigaciones, usando diferentes técnicas para examinar con


precisión la actividad cerebral, se ha podido determinar que el área de Broca
está más activa justo antes de que se pronuncien las palabras.

Algunas funciones más concretas del área de Broca son:

– Control de la morfosintaxis. Se trata de la expresión y comprensión de


estructuras sintácticas, así como el procesamiento de verbos.
– Se encarga de la planificación y la programación motora. Es decir, que
desarrolla un plan para la articulación, y luego corrige errores y hace ajustes en
la fluidez.

– Une los elementos del lenguaje para que la expresión tenga sentido.

– La selección de los sonidos correctos, bloqueando o inhibiendo los sonidos


“competidores”.

– Control cognitivo para procesar el aspecto sintáctico de las oraciones.

– También parece participar en la memoria de trabajo verbal.

– Otros autores han propuesto que las partes más posteriores del área de Broca,
preferentemente, se encargan de realizar tareas de lenguaje basadas en el
procesamiento fonológico (organización de los fonemas).

Mientras que las regiones más anteriores estarían involucradas en tareas de


procesamiento sintáctico y semántico.

– El área de Broca también parece influir en la comprensión de estructuras


gramaticales. Por ejemplo, un paciente con afasia de Broca puede entender
oraciones simples, pero tendría más problemas si la estructura gramatical
aumenta su complejidad.

– Reconocer acciones, por ejemplo, esta área parece activarse cuando se


observan sombras hechas con las manos que simulan animales. Esto nos lleva
a pensar que esta zona participa en la interpretación de acciones de los demás.

– También, una parte del área de Broca parece influir durante la manipulación
de objetos.

– Gesticulación que acompaña al habla. Parece ser que los gestos que hacemos
mientras hablamos para reducir la ambigüedad del mensaje, se traducen en
palabras en el área de Broca.
Así, esta zona interpreta los gestos activándose cuando éstos se representan.
Por eso, cuando se dan lesiones en el área de Broca en personas que utilizan
lenguaje de signos, estas también sufren problemas para comunicarse con dicho
lenguaje.

Conexiones

Después de los estudios de Broca, Carl Wernicke, descubrió otra parte


del cerebro que está involucrada en la comprensión del lenguaje. Ésta se situa
en la parte posterior del lóbulo temporal izquierdo. Las personas que tenían una
lesión en esa área podían hablar, pero su discurso era incoherente.

Los estudios de Wernicke han sido confirmados por estudios posteriores. Los
neurocientíficos están de acuerdo en que alrededor del surco lateral (conocido
como fisura de Silvio) del hemisferio izquierdo del cerebro, hay una especie de
circuito neural implicado en la comprensión y la producción del lenguaje hablado.

Al final de este circuito se encuentra el área de Broca, que está asociada con la
producción del lenguaje (salidas del lenguaje). En el otro extremo, en el lóbulo
temporal superior posterior, se encuentra el área de Wernicke. La cual está
asociada con el procesamiento de las palabras que oímos (entrada del lenguaje).

El área de Broca y el área de Wernicke están conectadas por un gran haz de


fibras nerviosas llamadas fascículo arqueado.

Algunos estudios han revelado que existe una tercera área fundamental en el
lenguaje conocida como “territorio de Geschwind”. Y parece ubicarse en el lóbulo
parietal inferior. Los estudios de neuroimagen han demostrado que esta área
está conectada con el área de Broca y de Wernicke a través de grandes haces
de fibras nerviosas.

Aunque la información puede viajar directamente entre el área de Broca y de


Wernicke a través del fascículo arqueado, lo anterior indica que existe una
segunda ruta paralela. ésta circula a través del lóbulo parietal inferior.
Estudios más recientes han utilizado grabaciones directas de la superficie de
la corteza cerebral en pacientes neuroquirúrgicos. Han encontrado que cuando
se producen las palabras, el área de Broca actúa como intermediaria entre la
corteza temporal (que organiza la información sensorial entrante) y la corteza
motora (que lleva a cabo los movimientos de la boca).

Para que el habla sea posible, mantiene conexiones con ambas estructuras. El
área de Broca coordina la trasformación de la información a través de redes
corticales involucradas en la producción de palabras habladas. Así, el área de
Broca formula un “código articulatorio” para que la corteza motora lo implemente
después.

Enfermedades en el área de Broca

Por lo general, una lesión en el área de broca conlleva a la famosa afasia de


Broca. Los pacientes con esta condición tienen dificultades para producir el
habla, conservando en mayor medida la comprensión.

El habla se caracteriza por ser lenta, poco fluida y gramaticalmente incorrecta.


También tienen problemas para repetir frases, así como para la lectura y la
escritura. Estos pacientes suelen pronunciar algunas palabras sueltas y frases
cortas con mucho esfuerzo.

Es habitual el lenguaje telegráfico, las omisiones y simplificaciones de


consonantes, y dificultades para formar los tiempos verbales compuestos. No
suelen utilizar términos funcionales como “la”, “en”, “sobre”, “con”, etc.

Pueden tener problemas de comprensión cuando la frase se expresa de una


forma más compleja. Por ejemplo, esto les ocurre con las frases pasivas como
“el gato fue acariciado por su dueño”.

No obstante, estos pacientes son conscientes de sus limitaciones y pueden


sentirse irritados y tristes.
La causa más habitual de daños en el área de Broca son los ictus, sobretodo,
aquellos que abarcan la arteria cerebral media izquierda. Esta zona es la que
suministra sangre a las áreas del lenguaje.

Sin embargo, también puede verse afectada el área de Broca por traumatismos
craneoencefálicos, tumores, infecciones o intervenciones quirúrgicas en el
cerebro.

Es necesario aclarar que la afasia de Broca no surge por solo una lesión
localizada en el área de Broca. Normalmente aparece por lesiones tanto en ésta
zona como en áreas adyacentes (áreas de Brodmann 6, 8, 9, 10 y 26, y la ínsula).

Parece ser que si se diera una lesión que solo abarcase el área de Broca, se
observaría un efecto llamado “acento extranjero”. Estos pacientes tendrían
problemas de fluidez en la articulación del lenguaje leves. Además de dificultades
para encontrar las palabras necesarias.

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