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4 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Derechos Humanos y Ambiente en la Provincia de


Mendoza / Coordinado por Eduardo Adrián Sosa y
Natalia Bailo - 1a ed. - : Oikos red ambiental 2008.

364 p.; 15x21cm.

ISBN

1. Derecho Ambiental. I. Sosa, Eduardo Adrián, coord. II. Título

Fecha de catalogación:
Reservados los correspondientes derechos por el autor.
Prohibida su reproducción total o parcial.
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723

ISBN
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 5

INDICE

Introducción ( Pág. 8)

Estado general del ambiente (Pág. 12)

Panorama general de la problemática ambiental


provincial: un análisis socio-histórico (Pág. 17)

Vinculaciones entre problemas ambientales y conflictos


sociales en Mendoza (Pág. 24)

Los principales problemas ambientales.

La desertificación Por Eduardo Sosa (Pág. 40)


El deterioro de los recursos hídricos Por Federico
Lemos (Pág. 44)
La calidad del aire Por Pablo Icardi (Pág. 50)
El deterioro del oasis Por Liliana Fernandez (Pág.
60)
El deterioro del secano Por Liliana Fernández
(Pág.64)
El cambio climático Por Ricardo Villalba (Pág. 69)
La problemática socio-ambiental.

Ambiente y salud Por Adriana Koch (Pág. 78)


Ambiente y educación Por Ana Scoones (Pág. 84)
Ambiente y política Por Manolo Giménez (Pág. 93)
6 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Ambiente y empresas Por Bernardo A. Zunino (Pág.


101)
Ambiente y riesgos tecnológicos Por Aldo Rodri-
guez Salas (Pág. 113)
Los conflictos socio-ambientales.

Las antenas de telefonía celular Por Natalia Bailo


(Pág. 124) Comentario: Las antenas repetidoras de
telefonía móvil Por Pedro Vera R. (Pág. 130)
Transformadores eléctricos y PCB Por David
Barroso (Pág. 132)
La minería y el derecho a la autodeterminación
Por Laura Fiochetta (Pág. 143)
La industria petrolera y sus pasivos ambientales
Por Eduardo Sosa (Pág. 150)
Las áreas protegidas Por Eduardo Sosa (Pág. 157)
El deterioro de la calidad del agua de riego Por .
Mario Alberto Salomón Sirolesi (Pág. 166)
Los residuos sólidos urbanos Por Pablo Icardi (Pág.
175)
Los residuos peligrosos Por Eduardo Sosa (Pág.
185)
El transporte público Por Diana Chiani (Pág. 192)
El arbolado público Por Equipo de comunicación de
Oikos red ambiental (Pág. 198)

La minería del uranio Por Eduardo Sosa (Pág. 203)


INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 7

Las respuestas institucionales.

El informe, la participación y la planificación


ambiental en el ámbito estatal. Por Eduardo Sosa
(Pág. 214)
La normativa ambiental Por Martín Allamand (Pág.
219)
Las políticas públicas ambientales Por Víctor Gui-
llermo Hernández (Pág. 239)

La gestión ambiental pública provincial Por María


Cristina Barbosa y Mirta Marre (Pág. 265)
La gestión municipal Por Diana Chiani (Pág. 270)
El cumplimiento de la ley Por Freddy Grez (Pág.
278)
El rol regulador y de contralor del Estado Por Jose
Reta (Pág. 287)

La deuda y los desafios.

Perspectivas y desafíos futuros para la institucio-


nalidad pública ambiental provincial Por Eduardo
Sosa (298)
8 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Introducción.

La relación entre los derechos humanos y el ambiente es


clara desde los aspectos conceptuales, pero compleja a la
hora de llevarla al terreno práctico. La idea de que sin un
ambiente sano no es posible gozar de otros derechos como
a la salud o el mismo derecho a la vida, pone en el tapete no
solamente la cuestión de la universalidad de los derechos
humanos, sino las implicancias que tienen las decisiones
políticas en materia de protección ambiental, ya que el
actual estado de situación del mundo es el fiel reflejo de la
pérdida de la relación del hombre con su entorno.

Establecida esta primera hipótesis, es imprescindible que


determinemos los mecanismos necesarios y adecuados
para enfrentar esta brecha entre el marco conceptual de
los derechos humanos y el ambiente y su efectiva puesta
en práctica, para alcanzar no sólo el progreso económico y
la paz social sino la sustentabilidad ecológica del planeta.
Aquí, necesariamente ingresa la variable política, que por
lo general no tiene en cuenta esta dimensión del accionar
ciudadano, alejando las decisiones de las necesidades
reales y básicas de los gobernados.

Ante este panorama, es necesario que encontremos la


punta del ovillo que conecta la gobernabilidad con el pleno
ejercicio ciudadano de los derechos humanos, en el marco
de la sostenibilidad ambiental, entendida no solamente
como los necesarios equilibrios ecológicos, económicos
y sociales, sino también político-institucionales y hasta
espirituales que toda persona debe poseer para vivir
plenamente en el goce de sus derechos. Este hilo pasa por
el accionar político, específicamente por la implementación
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 9

de las políticas públicas –en este caso las ambientales- tanto


en su etapa de formulación como a posteriori, la evaluación
de sus impactos.

Derechos Humanos y Ambiente en la Provincia de Mendoza


busca acercar información relevante a los decisores
políticos y de la sociedad civil, acerca de la mencionada
conexión, con el objetivo de instarlos a la reflexión sobre
las causas y consecuencias de los actos públicos, desde la
dimensión que vincula al desarrollo sustentable con los
derechos humanos y la gobernabilidad democrática.

Nuestra ONG busca aportar a una visión más o menos


compartida, desde la perspectiva de la sociedad civil,
insuficientemente explorada en cuanto al desarrollo de
políticas públicas sostenibles, siendo que tiene tanto
para decir y aportar. La construcción de una sociedad
más justa y sostenible pasa por la consideración de las
múltiples visiones de los actores respecto a la forma de
ejercer sus derechos y cumplir con sus obligaciones, a la
capacidad de negociar acuerdos colectivos que permitan
la paz pero con justicia social, el progreso con igualdad
de oportunidades y la equidad con el respeto irrestricto a
los derechos humanos. Solo así nuestras sociedades tienen
una posibilidad de prosperar y de resignificar el ansia de
trascendencia de la raza humana.

Finalmente, Oikos red ambiental respeta a cada uno de


los autores que intervienen en este libro, considerando de
validez argumental las concepciones usadas por cada uno
de ellos, aunque no responde por sus dichos, y agradece a
sus colaboradores, especialmente a la Lic. Natalia Bailo y
la politóloga Eliana Luna.
12 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El estado general del ambiente.


El comienzo de la preocupación sobre el estado del
medioambiente global en los años ´70 impulsó a muchos
países a elaborar estudios sobre las condiciones en las
que el planeta respondía ante los cambios drásticos en los
patrones de comportamiento del hombre.

En relación a la problemática ambiental, uno de los


primeros informes globales lo ordenó el presidente Jimmy
Carter en el año 1977, llamado “The Global 2000 Report
to the President: Entering the Twenty-First Century”, el
cual fue realizado por Council For Environmental Quality,
alertando sobre los primeros desastres medio ambientales
y su relación con las cuestiones político - institucionales.

Previamente en el año 1972 había aparecido el Informe


del Club de Roma, un grupo de intelectuales, empresarios
y científicos, quienes encargaron al MIT (Instituto
Tecnológico de Massachussets) la elaboración de un relato
sobre la situación del planeta, que luego se denominó
“Los límites del crecimiento”1. Dicho informe fue crucial
para definir un curso que vinculó el accionar político con
la problemática y conflictividad ambiental.

Después vendría el informe de la Comisión de las


Naciones Unidas para el Medio Ambiente, encargado
durante la Asamblea General del año 1983, que culminó
con el afamado informe “Nuestro futuro común”2, o
“Informe Bruntland” en el año 1987, que definió un marco
conceptual sobre el que podrían desarrollarse las bases de
la convivencia del hombre con la naturaleza y los factores
de la producción. De allí proviene el término “desarrollo
sustentable”3 que conocemos hoy.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 13

Ya en la Cumbre de Río en 1992 se planteó por primera


vez un plan de acción para llevar el desarrollo sostenible
a la práctica concreta llamado Agenda 21, a partir de la
solución a los grandes problemas ambientales vigentes
hasta hoy; lamentablemente la falta de financiamiento
retrasó a tal punto la ejecución de los planes, que estos
quedaron obsoletos ante los nuevos desafios climáticos y
la nueva situación geopolítica de inicios del milenio.

Paralelamente, en el año 1989 se creó el Consejo Empresarial


para el Desarrollo Sustentable (Business Council for
Sustainable Development - BCSD), que en el año 1992
publicó “Changing Course”4, fijando la posición global del
empresariado sobre el desarrollo sustentable.

Mendoza no fue ajena a este proceso de diagnóstico y


planificación, aunque lo hizo varios años más tarde,
entrando al mismo en los ´90. El primer diagnóstico global
sobre aspectos ambientales en la Provincia lo encontramos
en el Primer Informe Ambiental realizado por el Gobierno
de Mendoza en el año 1998, en el marco de la Ley Provincial
Nº 5.961 sancionada en el año 19925. Dos años antes, el
decreto ministerial N° 1.939/96 estableció las bases de un
plan ambiental que nunca llegó a concretarse. Desde el
Gobierno Nacional, el PRODIA (Programa de Desarrollo
Institucional Ambiental) durante los años 1996 y 1998
realizó el informe “Situación Ambiental de la Argentina”,
en la cual Mendoza tiene un diagnóstico elaborado por
técnicos y consultores contratados.

En el año 1999 el Gobierno Provincial elaboró el nuevo


informe ambiental, pero no fue presentado a la Legislatura
ni difundido a la ciudadanía, dos mandatos establecidos
por la mencionada ley provincial.
14 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Luego vino el Plan Estratégico Mendoza 2010 (PE 2010)6,


presentado en agosto de 2002. El diagnóstico preliminar
que sirvió de base para su elaboración contiene valiosa
información sobre los aspectos ambientales más relevantes
a nivel regional, sobre los cuales se asentó la estrategia
de desarrollo impulsada por el sector empresario local.
Muchos de los pronósticos formulados por los equipos
de trabajo desafortunadamente se cumplieron, como por
ejemplo el riesgo de escasez hídrica, la pérdida de la tierra
con aptitud agrícola en manos de usos inadecuados, etc.,
pero nada se hizo a pesar de las advertencias realizadas en
aquella época.

Esta información de base provista por decenas de actores


referentes de los temas más relevantes, sirvió como insumo
para desarrollar posteriormente un Plan Estratégico para
Mendoza desde la visión de este grupo empresarial local.
El Plan Estratégico Mendoza 2010 fue uno de los pocos
intentos por dotar a la Provincia de una estrategia de
desarrollo global, donde la temática ambiental tuvo un
lugar destacado, aunque repetimos, desde una perspectiva
predominantemente empresarial.

Posteriormente vinieron otros diagnósticos, esta vez


desde otros sectores de la sociedad. El Marco Estratégico
2012 elaborado por la Universidad Nacional de Cuyo
es el aporte del sector académico-científico al desarrollo
estratégico provincial. Uno de los primeros avances de este
trabajo fue el Informe Físico-Ambiental (2006), donde se
hace un pormenorizado análisis de aspectos ambientales
relevantes como el de los recursos hídricos y su potencial
como condicionante del desarrollo local, volviendo a
formular las advertencias que más de diez años atrás
realizara el PE 2010.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 15

Para el año 2003 se inició un proceso que acabaría con la


firma del contrato de préstamo N° 1640 OC denominado
“Programa de Desarrollo Productivo y Competitividad de
la Provincia de Mendoza”, más conocido como Mendoza
Productiva, por el cual el Banco Interamericano de
Desarrollo desembolsó en su primera fase U$S116 millones
al Gobierno de la provincia de Mendoza para un conjunto
de obras e instancias de capacitación en toda la provincia.

Como parte de la presentación del proyecto se elaboró


un documento denominado “Evaluación Ambiental
Estratégica”, que en la práctica se trató de un diagnóstico
provincial donde se analizó el perfil agroecológico y el
potencial productivo de distintas regiones, con el cual
se dividió a la Provincia en siete circuitos con perfiles
productivos definidos. Este documento representó la visión
gubernamental de la provincia y sus potencialidades, si
bien en sucesivos talleres se incorporaron las visiones de
otros grupos.

Para el año 2006 se hacía evidente la necesidad de contar


con una actualización de la información, para lo cual
el Gobierno de la Provincia se vio forzado a elaborar el
Informe Ambiental ese mismo año, a partir de la presión
de organizaciones sociales y legisladores, anunciando
paralelamente la elaboración del esperado Plan Ambiental,
que nunca había sido abordado por los sucesivos gobiernos
democráticos. El cambio de gobierno tras las elecciones de
octubre del año 2007, retrasaron las acciones tendientes a
contar con este instrumento, pero las nuevas autoridades
comprometieron sus esfuerzos para retomar la confección
del mencionado plan. Recientemente, en junio del año 2008,
el Gobierno de la Provincia presentó un plan de gobierno
llamado “Plan de Gestión Ambiental 2008-2012” donde
16 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

propone la ejecución de 67 programas para abordar toda


la problemática y conflictividad socio-ambiental local.

Durante los años 2005 y 2006 se produjo un hecho notable,


frente a la pretensión de sancionar una ley de usos del
suelo evidentemente sectaria, la sociedad se nucleó tras un
reclamo que finalmente logró que el cuestionado proyecto
de ley se archivara. Tras este acontecimiento, la Universidad
Nacional de Cuyo, en conjunto con otros actores sociales del
ámbito académico, científico, político y social, diseñaron
un proyecto de ley de ordenamiento territorial donde
surge la idea de una planificación estratégica basada en
las aptitudes ecológicas del territorio y la utilización de
herramientas para promover la participación ciudadana, el
cumplimiento de la ley y el acceso a la información pública.
Sin embargo el proyecto aún exige un mayor esfuerzo
para incorporar las necesidades reales de la sociedad
mendocina. El proyecto de ley ha sido bien recibido por
las autoridades provinciales, que han comprometido su
tratamiento para 2009.

En síntesis, a lo largo de los últimos quince años, Mendoza


nunca tuvo un diagnóstico global sobre su problemática y
sus potencialidades, sino que los diferentes documentos
sólo contenían las expresiones de diversos sectores con sus
intereses específicos; y con respecto a la planificación del
desarrollo, excepto el Plan Estratégico Mendoza 2010 que
no fue implementado, no hubo otro instrumento sobre el
que descansaran las acciones de desarrollo provincial.

Del resto de los documentos sólo podemos mencionar que


muchos partidos políticos presentaron plataformas de
gobierno y planes una vez instalados en la función pública,
que no pasaron de ser meras aspiraciones.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 17

Tampoco estuvieron expresados todos los sectores


relevantes de la sociedad mendocina, ya que los
empresarios, los gobernantes y los académicos y científicos
tuvieron oportunidad de expresar su parecer respecto de
la orientación que debía tomar el desarrollo, pero ninguno
de los sectores consideró con suficiente entidad la opinión
de la sociedad civil, a la postre quien goza o sufre de las
acciones que se tomen para promover el desarrollo.

Por ello, resulta indispensable complementar las visiones


sectoriales con la que surja de los diversos actores que
aún no han sido escuchados; también sería deseable que
la sociedad civil contara con su propio diagnóstico sobre
la problemática socioambiental y planteara estrategias
para su solución. Finalmente, un plan estratégico
debe contar necesariamente con todas las visiones,
plasmadas en documentos y trabajos de recopilación
de información estadística actualizada y veraz sobre la
realidad social, ecológica y económica local, un análisis de
las potencialidades y obstáculos al desarrollo y un plan
de acción concreto y viable para alcanzar los objetivos
impuestos.

Panorama general de la problemática ambiental


provincial: un análisis socio-histórico.
Mendoza, la de los bellos paisajes, la de los viajeros
exultantes, la del pueblo laborioso que supo ganarle
espacios al desierto y a las condiciones climáticas hostiles,
aquella que es admirada por su limpieza y por su gente,
la que fue pionera en el derecho y la legislación ambiental,
hoy sufre una de las crisis ambientales más importantes
18 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

que se conocen en su historia. ¿Cuáles son las razones


que llevaron a la Provincia a un estado cercano al colapso
ambiental? ¿Qué nos pasó? ¿Qué es lo que no supimos ver
para prevenir este estado de situación?

Podríamos hacernos muchas preguntas como estas e


incluso disentir con importantes sectores de la sociedad
en el diagnóstico que nos lleva a reproducir estas palabras
iniciales, pero lo importante no es únicamente lo tangible,
sino lo que subyace por detrás de la problemática
relacionada con los factores ambientales, y lo podemos
plantear de la siguiente manera: Mendoza sufre problemas
ambientales globales y locales, los cuales tienen sus raíces
en cuestiones económicas y culturales, producidas por el
actual modelo de desarrollo, agravadas por las limitantes
que impone la geografía y su clima asociado.

No es una cuestión determinista ni mucho menos, pero en


ambientes donde la escasez está presente a cada instante de
la historia del hombre local, los condicionantes de diverso
tipo influyen, en algunos casos de manera cuasi-decisiva,
en los comportamientos humanos, en su relación estrecha
con el ambiente que lo rodea.

Partiendo de esta premisa, es que el modelo de desarrollo


local-regional ha producido una configuración del
territorio que depende de la disponibilidad variable de los
recursos naturales en tal grado, que la escasez temporal de
uno de ellos posee impactos prácticamente desconocidos
para el resto. El hombre que se afincó en estas regiones
aprendió a que su actividad económica de base, dependía
de la nieve y la disponibilidad de agua, pero los otros
recursos naturales no constituían un problema mayor, ya
que la tasa de consumo de los mismos era sensiblemente
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 19

menor a la productividad anual, a que las variaciones


microclimáticas eran poco usuales, a la escasa ocupación
del territorio y la base socio-productiva que se desarrolló
desde el comienzo, signada por la actividad agraria con su
industria asociada y la actividad pecuaria extensiva en los
inmensos campos del secano o en los valles de montaña.

La configuración territorial provocó que las actividades


económicas principales vivieran una pacífica coexistencia
hasta bien entrado el siglo XX. Durante 1930 ingresa al
escenario económico la actividad petrolera con una escala
mayor, ya que se venía desarrollando puntualmente desde
fines del siglo anterior en la zona de Cacheuta, Luján de
Cuyo. Con el incremento de la actividad hidrocarburífera,
la puesta en marcha de la planta de refinado de crudo en
1941 y el nacimiento de las primeras industrias siderúrgicas
en la década del ´50, comenzaron a observarse algunos
signos visibles de las consecuencias ambientales de estas
actividades, las cuales perduran hasta la actualidad.

En las décadas del ´10 al ´40 también se afinca una nueva


y novedosa actividad en nuestra Provincia, el turismo
convencional, muy ligado al aprovechamiento de los
recursos naturales (montañas, termas), el cual ocasiona
la construcción de los primeros grandes hoteles que tuvo
Mendoza sobre estos paisajes (El Sosneado a mediados
de los años ´30, Puente del Inca en 1910, Villavicencio
y Potrerillos en 1942), junto al crecimiento urbano de la
ciudad Capital y sus alrededores.

Esta actividad pronto se transformó en masiva, generando


notables ingresos económicos a la Provincia. Actualmente
y debido a la presión de carga sobre diversos ecosistemas,
algunos sectores plantean problemas ambientales de difícil
20 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

solución, llegando algunos incluso a ocasionar conflictos


ambientales, como los del Parque Provincial Aconcagua o
Caverna de las Brujas, que requieren pronta solución.

La ampliación de la frontera agrícola, especialmente


la ligada a la apertura de nuevas tierras vitivinícolas y
frutícolas a partir de la década del ´40, tuvieron como
consecuencia principal una mayor demanda de agua. El
crecimiento industrial asociado a esta actividad (bodegas,
conserveras, etc.) demandaron mayor energía y otros
insumos.

A partir de la década del ´40 estas demandas energéticas


y de agua para riego se comenzaron a satisfacer a partir
de la construcción de represas. Así nacieron El Nihuil
(1948), Valle Grande (1964), El Carrizal (1972) y Agua del
Toro (1980), con sus sistemas de conducción asociados,
ya sea del agua o de la energía según el caso, los que
constituyeron la obra pública más importante en el
periodo mencionado, oxigenando el sistema iniciado con
el dique derivador Cipolletti en 1889, seguidos por otros
como el Benegas (1895) o Phillips (1928) ambos sobre
el río Tunuyán. Estos diques produjeron importantes
modificaciones ambientales y terminaron de configurar la
morfología actual del paisaje agrícola, la economía y los
aspectos sociales de Mendoza.

La demanda de agua se asoció en los años ´90 con el valor


agregado de los productos, provocando el establecimiento
de una nueva generación de emprendedores vitivinícolas,
con presencia de capitales extranjeros, cuyas empresas
están fuertemente orientadas a la producción de vinos de
alta calidad enológica-ecológica y mercados externos luego
de la modificación de las variables cambiarias a partir de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 21

El crecimiento de las ciudades y del sector agro-industrial demandó más energìa,


agua y materias primas. Las obras de infraestructura hídrica se organizaron para
satisfacer la demanda prioritaria proveniente del sector vitivinícola, configurando el
perfil socio productivo que hasta hoy posee la provincia. Imagen: ciudad de Mendoza
en los años ´70.

2002. Esta situación modificó profundamente la estructura


productiva local, no solamente en el cambio a productos
de mayor valor agregado sino por una competencia -en
algunos casos directa- por la apropiación de los recursos
naturales, entre ellos dos de los más importantes como
son el agua y el suelo.

Así, la lucha por el recurso hídrico estuvo centrada en


políticas que privilegiaron estos nuevos emprendimientos
en desmedro de la vitivinicultura tradicional, provocando
también el abandono de grandes extensiones de cultivos,
algunos en zonas de gran aptitud agroecológica, para ser
reemplazadas, ya sea por nuevos cultivos de mayor valor
en el mercado o por otros usos del suelo, como el residencial
o el recreativo, el cual ha provocado que se perdieran casi
100.000 hectáreas de viñedos en toda la Provincia en 30
años, a manos de la expansión urbana principalmente7.
22 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Respecto a la demanda energética, no estuvo ligada


a inversiones proporcionalmente pertinentes, con lo
cual la restricción de este fluido ha generado un nuevo
condicionante al desarrollo económico local-regional.
Los proyectos Cordón del Plata de los años ´70 y ´80,
Los Blancos en el Valle de Uco y el embalse Potrerillos,
fueron concebidos para proveer energía suplementaria y
extender el área bajo riego o aumentar la disponibilidad
de agua para otros usos. El trasvase del Río Grande al
Atuel que proyecta el Gobierno Provincial en conjunto
con el Nacional y la presa de Potrerillos fueron quizá, los
últimos emprendimientos pensados bajo esta concepción.

Potrerillos además, ha sumado al debate la cuestión de la


“privatización” de los espacios territoriales aún vírgenes
dentro de nuestra Provincia, al igual que el caso de la
venta de tierras a inversores extranjeros, cuyo caso más
ejemplificador en nuestro suelo, es el de los capitales
denominados “malayos” en el sur provincial. El derecho de
paso constituido a través de las servidumbres y la disputa
por los últimos terrenos fiscales, serán los conflictos socio-
ambientales más relevantes en el futuro próximo, en lo
relativo a la tenencia de la tierra.

La demanda de tierras tiene su punto más conflictivo en la


porción urbana del territorio. Allí conviven las actividades
productivas vinculadas al agro con otras que podemos
denominar extractivas, junto a zonas urbanizadas cada
vez con mayor densidad demográfica.

Obviamente, los intereses encontrados por los usos del


suelo aparentemente incompatibles, producen conflictos
que son de difícil solución. La urbanización genera muchas
ventajas para la adecuada gestión ambiental, pero también
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 23

genera costos que la sociedad entera debe asumir, como la


correcta organización del territorio, la adecuada gestión de
los residuos y las emisiones atmosféricas y el consumo de
los recursos naturales, muchos de ellos tomados del secano.
La creciente y desorganizada urbanización, la inadecuada
gestión territorial y ambiental, la escasa participación
ciudadana en estos procesos y la crisis institucional, social
y económica, han llevado a muchos de estos temas al borde
del colapso, los cuales seguramente generarán conflictos
cada vez más complejos.

Todos estos factores socio-históricos confluyen en el


presente con fuerza arrolladora, y condicionan el desarrollo
al reducir las posibilidades de las nuevas generaciones
de vivir en un ambiente sano y productivo, lo cual desde
la perspectiva de la exigibilidad ciudadana significa ni
más ni menos, la más que probable vulneración de sus
derechos al ambiente, a la información y la participación,
amén de restringir las probabilidades de lograr la
deseada sustentabilidad, lo que afectará seguramente la
gobernabilidad en el mediano y largo plazo.
Tenemos una institucionalidad pública y privada con
los requerimientos básicos como para llevar adelante un
proceso que nos permita resolver la problemática y la
conflictividad ambiental, de manera ejemplar y replicable
para otras provincias o regiones del mundo. Es nuestro
desafío comprender la complejidad de estos procesos y
colaborar en la resolución de los principales problemas y
conflictos provinciales, aportando creatividad, innovación,
tesón y esfuerzo, ni más ni menos que lo que hicieron
nuestros antepasados con esta bella tierra. A ellos se lo
debemos.
24 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Vinculaciones entre problemas ambientales y


conflictos sociales en Mendoza.
Por Lic. Eduardo Sosa.

La problemática y la conflictividad ambiental tienen fuertes


conexiones. Se relacionan y sinergizan de tal manera que
suelen tener consecuencias imprevisibles.

Los problemas ambientales más relevantes, como hemos


visto, se conectan para potenciar los impactos ecológicos,
económicos y sociales. Muchos de los cuales afectan
a comunidades de distintas maneras y con diferentes
intensidades, lo que genera en algunos casos conflictos
sociales, que muchas veces se desbordan, haciendo
imposible su abordaje.
La conexión “ambiental”
Uno de los principales problemas ambientales de la
provincia de Mendoza es la desertificación, que avanza
sobre zonas naturales y rurales de carácter agrícola,
deteriorando la calidad de los suelos. Este deterioro
se extiende afectando la productividad natural de los
ecosistemas y la productividad agrícola y forestal, dando
como resultado el empobrecimiento de los campos y
una merma de la producción agrícola; también provoca
la disminución de la capacidad de carga animal. Este
problema no se circunscribe únicamente a Mendoza sino
que, probablemente sea uno de los problemas mundiales
más grandes, ya que afecta la producción de alimentos y
desplaza a millones de personas hacia las ciudades.
Otro problema asociado es el sobrepastoreo. Este provoca
una notable merma de la diversidad biológica y deterioro
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 25

de los suelos, debido a que los animales no adaptados a


este tipo de sitios pisotean el terreno y arrancan las plantas
en vez de comer solamente sus brotes, tal como hacen los
animales silvestres. Luego, la erosión del viento y del agua
lavan más rápidamente los suelos, quitándoles su pequeña
capa orgánica. Mendoza tiene problemas de sobrepastoreo
en áreas de escasa productividad como Lavalle y La Paz,
pero también en otras como General Alvear o las zonas de
los altos valles cordilleranos

La pérdida de cobertura de los suelos y el deterioro general


de los ecosistemas provocados por la desertificación y
el sobrepastoreo, traen a su vez una nueva consecuencia
asociada, que es el aumento en el riesgo de incendios. La
provincia de Mendoza tiene un triste record de incendios
en áreas naturales. Aproximadamente unos dos millones
de hectáreas han ardido en los últimos diez años, más del
10 % de la superficie provincial8.

Este fenómeno sinergiza la desertificación y empobrece


aún más los campos, ya sobrepastoreados. El círculo
se completa con la pérdida de biodiversidad, ya que la
desertificación, provocada a su vez por el sobrepastoreo y
la tala de bosques nativos, entre otros factores, provocan
la pérdida de biodiversidad, que se potencia con los
incendios reiterados, acabando con la poca diversidad
biológica existente.

Como se ve, estos cuatro problemas ambientales están


muy entrelazados. El hombre de campo, integrando estos
ecosistemas, se empobrece y muchas veces es expulsado
hacia las zonas urbanas. Este es el inicio de una cadena de
restricciones a derechos humanos básicos que sufren las
poblaciones que han sido marginadas.
26 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Otro conjunto de problemas lo constituyen aquellos


que se relacionan con los recursos hídricos. La calidad y
cantidad de agua condiciona fuertemente la economía y
la misma sociedad. La contaminación de cauces de riego y
acequias urbanas tiene un impacto directo en los cultivos,
pues el agua llega acompañada de residuos urbanos y de
la contaminación química proveniente del vertido de las
industrias que comparten el área rural.

La extracción de los residuos sólidos de todos los cauces


de riego implican un gasto de casi $2 millones cada año
por parte de los propios agricultores; por otra parte, los
residuos impiden que ingrese a las fincas la cuota de agua
necesaria para cubrir las necesidades de los cultivos, lo
que da como consecuencia una merma de la producción y
un menor precio de venta, ya que hay una relación entre el
tamaño, la calidad de los productos y el stress hídrico.

La contaminación química proveniente de las industrias y


actividades extractivas como la hidrocarburífera trae otra
serie de problemas, principalmente de salud, ya sea de
los ecosistemas a los que llega como a la salud humana.
Algunos contaminantes podrían ser absorbidos por
verduras y otros vegetales y pasar luego a la cadena de
comercialización. También estos contaminantes impactan
negativamente en la calidad del agua y del suelo. Una vez
que ingresan a los ecosistemas, es difícil que no existan
impactos irreversibles.

Los vertidos de residuos industriales y urbanos tienen


impactos directos en los agricultores, lo cual favorece
la conflictividad social. La gran salinidad del agua –en
especial la que proviene de las actividades de explotación
petrolera- saliniza a su vez los suelos, lo cual, sumado a
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 27

El agua es el eje de todas las preocupaciones sociales. La lucha por el agua ha genera-
do los principales conflictos ambientales provinciales. Imagen: Cordillera del Plata y
viñedos desde el departamento Tupungato (E. Sosa, 2007).

algunas prácticas de riego desacertadas como el que se


hace a manto en suelos salinos, contribuye a volcar más
sales a los cauces de riego, extendiendo los alcances de la
contaminación a todo el sector aguas abajo. Esta situación
se potencia cuando los contaminantes alcanzan las aguas
subterráneas, ya que el excesivo bombeo ejerce presión
negativa sobre el acuífero y acelera los procesos de
dispersión del agua contaminada. Además, si los pozos de
agua están mal construidos, podrían comunicar napas de
agua subterránea y traspasar la contaminación a nuevas
profundidades, lo que empeora gravemente la situación.

Cuando el recurso hìdrico es extraído por los agricultores,


el aporte de esta salinidad deteriora rápida y gravemente
la calidad de los suelos y de los cultivos. Como resultado
28 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de la pérdida de la aptitud agrícola de los suelos, una masa


aún desconocida de familias migran hacia los centros
urbanos, potenciando la problemática social del hambre y
la miseria, con toda su carga de violaciones a los derechos
humanos, fundamentalmente los económicos, sociales y
culturales.

Dentro de los problemas de carácter urbano, tenemos los


vinculados a la calidad del aire como la contaminación
atmosférica proveniente de fuentes industriales y móviles
(transporte público y automóviles particulares), junto
con otros que provienen de actividades específicas que
provocan ruidos o vibraciones de corto alcance, a los que
se suman las radiaciones electromagnéticas provenientes
de antenas de telefonía celular, radios y otras. Este tipo de
contaminación sensibiliza fuertemente a los ciudadanos,
quienes usualmente se manifiestan de manera pública y
colectiva.

La incertidumbre científica acerca de los verdaderos


impactos a la salud humana, justifican la preocupación
ciudadana por la regulación efectiva de este tipo de
actividades, lo cual en muchas ocasiones es respondida
desde la institucionalidad pública y el sector científico
con un mensaje de triunfalismo tecnológico que, lejos de
calmar, agita los ánimos de la sociedad.

Las actividades extractivas por su parte, generan sus


propios problemas ambientales y conflictos sociales.
La exploración petrolera ha marcado todo el territorio
provincial con impactos irreversibles en la flora y la
fauna. Poco se ha hecho para remediarlos y restaurarlos.
Luego, la explotación petrolera ha traído impactos a los
ecosistemas derivados del tránsito en estas áreas, como de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 29

los incidentes con vuelco de crudo sobre cursos de agua y


los suelos, además de llegar a los acuíferos a través de la
infiltración de las piletas de aguas coproducidas, que no
fueron adecuadamente tratadas en su momento.

Las actividades mineras han sido un capítulo aparte, pues


tuvieron poca extensión en el espacio provincial, excepto
cuando hablamos de la explotación uranífera. La extracción
y procesamiento de este mineral se realiza en Mendoza
desde la década del ´50 del pasado siglo, principalmente
en el sur provincial. Al cabo de estos años han quedado
pasivos ambientales que no fueron adecuadamente
dispuestos hasta el momento, ocasionando graves riesgos
a la salud humana e impactos negativos sobre la calidad
del agua y el aire.

Los proyectos mineros que se avecinan en la Provincia


–motivados por la política gubernamental- movilizan a la
sociedad en la busqueda de alternativas que le permitan
mantener sus actividades tradicionales, es decir, un tipo
de desarrollo que no reduzca o inhiba las habilidades
de satisfacer las necesidades del presente y del futuro,
lo que en la conceptualidad actual significa la búsqueda
de la sustentabilidad. La escala y magnitud de las
explotaciones es desproporcionada respecto a las escalas
económica y social de las comunidades que habitan los
sitios con potencial minero, lo cual es la situación ideal
para el establecimiento de relaciones de dominación,
reales o simbólicas, que en la práctica implican injusticias
sociales y ambientales que cercenan las capacidades de las
comunidades para autodeterminar su destino.

Dentro de las actividades extractivas, aquellas como la


producción de ladrillos y la manipulación de calcáreos
30 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ocasionan impactos ambientales negativos en diversos


puntos de Mendoza. En el caso de la producción ladrillera,
la situación social trae aparejada la violación de derechos
humanos principalmente a niños y mujeres, derivados del
trabajo infantil y las condiciones básicas incumplidas de
cobertura de salud y educación.

En otra dimensión de la problemática, la actividad turística


trae aparejada problemas tanto urbanos como rurales. Los
primeros se ven reflejados en el fuerte crecimiento del
rubro hotelero-gastronómico, que provoca congestión
vehicular, ruidos y desorden del tránsito, contaminación
lumínica y el clásico impacto paisajístico, además de
competencia con otras actividades que pretenden utilizar
los mismos lugares. A nivel rural y de los espacios
naturales, el impacto paisajístico es notorio en algunos
casos, junto con la degradación de monumentos naturales
e históricos por la sobrecarga de visitantes, desplazamiento
de la fauna silvestre y otros que aún no se han evaluado
convenientemente.

En conclusión, las actividades humanas ocasionan


impactos ecológicos y sociales que, a pesar de ser
identificables y predecibles, no se gestionan de manera
adecuada atendiendo a los principios de prevención
y precaución. Esta situación genera violaciones a los
derechos humanos en colectivos sociales con menor
capacidad de respuesta, a partir de decisiones de los
ámbitos gubernamentales y empresariales que impactan
de manera desproporcionada en distintos sectores
involucrados, donde los beneficios llegan a pequeños
grupos en desmedro de amplias mayorías. Se trata de
injusticias que generan movimientos de resistencia, que se
suman a la conflictividad general de la Provincia.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 31

La actividad de recuperación de materiales, denominada comunmente “cirujeo”,


tiene su expresión más vívida en el oficio de “cartonero”, dedicado a la recuperación
y venta de papeles y cartones a los acopiadores, quienes obtienen la mayor ganancia
en la cadena de valor.

La conexión “social”

Muchos de los problemas mencionados ocasionan


conflictos sociales, algunos de orden puntual o de sitio,
otros trascienden las fronteras mismas de Mendoza y
se nacionalizaron, como el caso de la lucha contra la
explotación minera.

La magnitud y extensión de los impactos ambientales, la


impasibilidad de algunas autoridades frente a los atropellos
ambientales, las escasas oportunidades para participar
de la toma de decisiones y para informarse acerca de los
verdaderos impactos de las actividades denunciadas,
provoca la emergencia de los conflictos ambientales.
32 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Mendoza no es ajena a este tipo de situaciones, a pesar


de sus mejores estándares ambientales y de una mayor
atención de las demandas sociales en torno a este tema por
parte de las autoridades municipales y provinciales.

Un capítulo central en este análisis es el ciclo de vida de


los residuos urbanos. Los desechos que provienen de las
viviendas no es captado en su totalidad por los municipios,
generando la aparición de “recuperadores” de materiales ,
que luego procesan lo obtenido y lo venden a acopiadores,
ingresando de esta forma a un circuito formal de
comercialización que termina muy lejos, a veces del otro
lado del mundo (como en el caso del PET de las botellas
que es enviado a China).

En la actualidad, gran parte de los residuos recuperables y


reciclables termina sus días en los vertederos a cielo abierto
o en rellenos controlados, ya que es muy poco lo que se
recupera. El precio de algunos elementos recuperados ha
captado el interés de grupos sociales marginalizados, lo
que ha dado nacimiento a todo un sistema informal de
recolección, separación y acopio de residuos, llegando
al extremo de tener a familias enteras trabajando en los
mismos basurales, con niños respirando los productos
cancerígenos de la incineración y viviendo en las orillas de
estos centros de acopio, en las condiciones más miserables
que pueden existir, a pesar de los esfuerzos recientes de
los gobiernos provinciales y de algunos municipios.

Por otra parte, el negocio de la basura recuperada y


transformada en recursos incorporables a otros ciclos
de materiales, genera en sí mismo una enorme brecha,
constituyendo un enorme negocio para pocos y la mera
subsistencia para la mayoría. No hace falta detallar las
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 33

violaciones a los derechos humanos que tienen lugar


en estos sitios, que nos impone a todos el mayor de los
desafios para revertir la situación actual.

A la situación de la salud se le debe prestar gran atención.


Muchos factores pueden contribuir a la aparición
de enfermedades y entre ellos los ambientales son
responsables de muchas de las denominadas “modernas”.
La calidad del aire tiene relación directa con las afecciones
pulmonares y dérmicas, mientras que la calidad del agua
es causa frecuente de enfermedades gastrointestinales.

Volviendo a la calidad del aire, tenemos a la contaminación


atmosférica proveniente de los ruidos molestos, las
radiaciones electromagnéticas y las vibraciones, causantes
de trastornos del sueño, stress y pérdida de la tolerancia
física y psíquica, que potencia la aparición de conflictos. En
relación a las radiaciones electromagnéticas provenientes
de los transformadores y líneas de media y alta tensión, no
es claro si podrían causar carcinogénesis, lo cual moviliza
a la sociedad en demanda de respuestas certeras que hoy
no se poseen.

Los colectivos sociales más desprotegidos económica y


socialmente viven en los sitios mas degradados desde el
punto de vista ambiental. Terrenos inundables o revenibles
y cercanos a basurales o a centros industriales, son el inicio
de una vida de suplicios para la salud. El notable escritor
catalán Joan Martinez Alier explica claramente que la
ecología debería ser un asunto de los pobres más que de
los ricos, ya que de ellos debe ser la principal preocupación
por mantener la calidad del agua y el aire bajo parámetros
seguros para la salud humana y de los ecosistemas.
34 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Los ambientes húmedos y sucios contribuyen al aumento


exponencial de poblaciones de insectos y roedores, los
cuales infectan a animales y personas, esparciendo así las
enfermedades. El combate de estas plagas con insecticidas y
plaguicidas potentes eleva las probabilidades de reacciones
agudas de la piel, el aparato respiratorio, digestivo y
endócrino, mientras que para ciertas sustancias se conocen
efectos carcinógenos ante exposiciones prolongadas o
en fuertes dosis. Los sistemas públicos de salud no están
preparados para reconocer una mayor prevalencia de
las “enfermedades de la pobreza” vinculadas a factores
ambientales y solo responden ante la emergencia de la
crisis.

La pobreza es, por antonomasia, la generadora de


las principales enfermedades vinculadas a factores
ambientales. El consumo de alimentos en mal estado
o que hayan perdido su cadena de frio, el excesivo
calor que provoca deshidratación y trastornos graves,
especialmente en niños y ancianos, o el excesivo frío que
provoca afecciones que complican no solamente el aparato
respiratorio sino la propia capacidad regulatoria de nuestro
organismo, son sólo algunos de los elementos ambientales
que actúan en perjuicio de la salud humana. Respirar aire
contaminado o tomar agua no potable puede conducir a
numerosas enfermedades que sesgan el desarrollo de los
niños, imposibilitándolos para valerse por sí mismos con
todo su potencial para el resto de sus vidas.

En las antípodas, las clases sociales más favorecidas


-paradójicamente- también sufren las consecuencias de la
degradación ambiental, aunque en diversa proporción. El
estilo de vida de la actualidad, que propicia el consumo de
producción foránea en desmedro de la local, con toda su
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 35

huella ecológica derivada del “packaging” o empaquetado,


el combustible utilizado durante el traslado y los métodos
de elaboración, el uso de numerosos aparatos eléctricos que
generan campos electromagnéticos que afectan nuestra
actividad cerebral, el estilo de alimentación “envasado”,
etc. La incertidumbre científica vuelve a estar presente en
la raíz de la problemática ambiental.

Ya en el ámbito rural, los agricultores deben luchar para


evitar el ingreso de agua contaminada a sus predios,
aunque esta tarea muchas veces es infructuosa, ya que en
algunas zonas, la carga contaminante supera largamente
los parámetros de calidad establecidos por las normas
vigentes. Los residuos que trasladan los canales de riego
son hogar de insectos que posteriormente se multiplicarán,
sin sus predadores naturales, que han sido exterminados
hace largo tiempo a causa de los pesticidas. La menor
productividad agrícola a causa de la mala calidad del
agua y la pérdida de la capa fértil del suelo, provocan
que la renta disminuya y con ello, la capacidad de las
familias para sustentar sus hogares, proveer educación y
salud, todo lo cual constituye parte del círculo vicioso de
la pobreza rural. En algunas regiones el hombre de campo
es desplazado por una nueva forma de “agricultura
sin personas”, generalmente grandes extensiones de
monocultivos que utilizan herbicidas y pesticidas que
impactan en las fincas vecinas, matando la biodiversidad
y dejando a los agricultores pequeños sin otra opción más
que malvender su tierra o migrar a otras zonas.

La misma situación ocurre con la contaminación de


las aguas subterráneas. Aquellos agricultores que no
pueden invertir en la búsqueda de agua segura a mayores
profundidades, deben regar con el recurso contaminado
36 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

por otras actividades como la petrolera, salinizando los


suelos, con lo cual el deterioro ambiental se agudiza. Con
la disminución de la productividad, los agricultores se
empobrecen y deben malvender sus tierras, que por lo
general son adquiridas por grandes firmas agrícolas que
concentran la propiedad de la tierra y pueden invertir en
perforaciones para buscar agua a la profundidad necesaria,
con lo que el valor de las propiedades se incrementa,
mientras que las familias rurales deben buscar nuevos
destinos, muchas veces en las márgenes de las ciudades.
Así el campo se va despoblando y su gente pasa a engrosar
las estadísticas de concentración demográfica.

Muchos de estos procesos –generados por problemas


ambientales con todas sus conexiones sociales- son la
génesis de los conflictos sociales en torno a los impactos
ambientales de ciertas actividades, llamados “conflictos
ambientales”.

A la fecha, algunos de los más relevantes en nuestra


Provincia, son los siguientes:

- El proyecto de reapertura de la mina de uranio de Sierra


Pintada, en San Rafael;

- El proyecto de apertura de la mina de sales de potasio de


la empresa Río Tinto, en el sur provincial, Malargüe;

- La movilización social en torno al aprovechamiento


interprovincial de las aguas del río Atuel, en el
departamento General Alvear;
- La disputa por el traslado de la fábrica Cuyoplacas a un
nuevo sitio, en el departamento Las Heras;
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 37

- La disputa entre agricultores y fabricantes de ladrillos


en la zona de El Algarrobal, Las Heras;

- La oposición de los vecinos de Las Heras ante la probable


instalación de un horno crematorio en el departamento;

- La degradación de la calidad del agua en el río Atuel,


proveniente de la actividad turística del Cañón del
Atuel;

- La explotación minera de yacimientos de cobre en la


zona de Uspallata, Las Heras;

Luego existen casos puntuales que afectan a vecinos en


áreas residenciales o de carácter industrial no nocivas,
principalmente en el Gran Mendoza. Estos se refieren a
talleres e industrias que contaminan el suelo o el aire, las
antenas de telefonía celular, etc.

Conclusión

A la luz de las capacidades de la institucionalidad pública


ambiental, el amparo de la legislación vigente, el avance de
la conciencia ambiental y otros factores, la conflictividad
social en relación a las problemáticas ambientales irá en
aumento sostenido.

Sólo un abordaje desde una nueva perspectiva por parte


de las autoridades y las empresas, hará que la sociedad
civil desista de la movilización social en reclamo de sus
derechos ciudadanos. Las oportunidades para la gestión
colaborativa de los conflictos puede ofrecer tanto un
paliativo como una solución sustantiva a los conflictos,
hasta tanto se hagan presentes los cambios de actitud
reclamados por la sociedad.
12
40 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

La desertificación.
Por Lic. Eduardo Sosa.

La desertificación es el proceso de degradación de los sue-


los, provocado tanto por factores naturales como por la
actividad humana. A diferencia de la desertización, que es
un proceso natural que concluye con la formación de los
desiertos, la desertificación tiene la impronta del hombre,
lo cual convierte al proceso en impredecible, pero al fin y
al cabo, controlable.

Este es uno de los principales problemas mundiales y ni


la República Argentina ni Mendoza son ajenas a este fe-
nómeno. En el país, aproximadamente unas 60 millones
de has. están desertificadas o en riesgo de desertificación9,
y cada año se suman más de medio millón de hectáreas,
afectando a un importante porcentaje de la población na-
cional, algo más de nueve millones de personas. Esta im-
presionante cifra tiene su correlato en Mendoza, donde no
se llega a un acuerdo acerca de la superficie degradada,
aunque hay unanimidad en afirmar que todos los ecosis-
temas provinciales están en riesgo.

Argentina adhirió a la Convención Internacional de Lucha


contra la Desertificación y la Sequía en 1996, a través de
la Ley Nacional N° 24.701/96 y comenzó la formación de
su Plan Nacional, pero luego de más de diez años de tra-
bajo, poco se ha avanzado para que las políticas públicas
ambientales de las provincias adopten como prioritario el
tema de la degradación de sus suelos.

En Mendoza, las áreas bajo riesgo de desertificación pue-


den deducirse con cierta precisión a través del análisis de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 41

la situación en torno a la pérdida de cobertura vegetal de


los suelos, las áreas sobrepastoreadas, deforestadas, sobre-
explotadas, incendiadas y degradadas por otros factores,
como la exploración y explotación petrolera y minera.

En una región donde la aridez es una condición natural,


los impactos ambientales provocados por la sobreexplo-
tación de los recursos naturales, la utilización de la tierra
con fines distintos a los de su vocación natural y los alcan-
ces del cambio climático están presentes, con seguridad la
problemática de la desertificación será un tema de debate
en los próximos años. A nivel regional, el IADIZA (Ins-
tituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas)
encabeza las investigaciones en torno a este tema.

El proceso de deterioro de la cobertura vegetal y la pér-


dida de productividad de los campos viene acompañado
con la erosión hídrica y eólica, que termina por llevarse la
parte más fértil del suelo, lo que agrava el panorama.

El departamento de Lavalle, al noreste provincial, es un


caso contundente de desertificación. En el siglo XIX y XX
sus bosques de algarrobo fueron arrasados por la cons-
trucción de las vías férreas que conectan a Mendoza con
Buenos Aires y por la actividad vitivinícola. Se calcula que
unas 200 mil has. desaparecieron en un lapso apenas su-
perior a los 30 años (1901-1935), lo cual indica la ferocidad
del fenómeno10.

La menor disponibilidad de agua para el secano, provoca-


da por la ampliación de las zonas de cultivo, contribuyó
también al proceso de desertificación de las áreas distales
de los ríos mendocinos, fundamentalmente en Lavalle y
42 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

General Alvear. Durante la década del ´40 dejó de llegar


regularmente el agua del Río Mendoza a las Lagunas del
Rosario, mientras que en el sur mendocino el proceso fue
más tardío, pero podemos afirmar que en el período en
que se habilitaron los diques de El Nihuil (1948) y Valle
Grande (1964), una vez que se completó el sistema de apro-
vechamiento hídrico, quedó sellado el futuro de las tierras
aguas abajo, no solamente en la provincia de Mendoza
sino también en La Pampa, que acudió a la Corte Suprema
de la Nación, que en un histórico fallo en 1987 reconoció la
interprovincialidad del Río Atuel, obligando a Mendoza a
asegurar caudales en función de las disponibilidades pre-
sentes y comprometiendo la realización de futuras obras
para que el agua se entregara conforme a lo dictado.

Recientemente los gobiernos de La Pampa, Mendoza y el


Gobierno Nacional presentaron un acuerdo de partes para
resolver este històrico conflicto pero el documento fue am-
pliamente resistido desde sectores agrícolas locales.

Pero la desertificación no es solamente esto, sino que posee


fuertes vinculaciones con las políticas públicas, el ordena-
miento territorial y la estrategia de desarrollo. A los facto-
res naturales debemos incorporar todos los vinculados al
accionar del hombre en actividades específicas, además de
aquellos relacionados con la toma de decisiones políticas,
que por lo general tienden a beneficiar al sector del oasis
en desmedro del restante 97% del territorio provincial.

En síntesis, el fenómeno de la desertificación es complejo y


multidimensional. A las causas naturales hay que agregar-
le las variables político-institucionales, sociales, económi-
cas y culturales que conspiran para que la problemática no
encuentre una solución paliativa. A ello se suma la cues-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 43

La Capilla de Nuestra Señora del Rosario junto a las Lagunas de Guanacache, son el
fiel ejemplo de cómo los procesos de desertificación fueron marginando a poblaciones
otrora importantes del paisaje mendocino (Foto: E. Sosa, 2001).

tión climática, que podría acelerar los procesos a partir de


sequías extraordinarias en algunos sitios, lo cual implica-
ría una merma en la producción agrícola y consecuencias
sociales y económicas actualmente inimaginables .

Detrás de todo esto se encuentran hombres, mujeres y ni-


ños expuestos a la pobreza y la marginalidad social. La
desertificación es selectiva, ataca a los más pobres, a los
trabajadores rurales de zonas con renta marginal deprimi-
da y en especial a las mujeres y a los niños. Desde la pers-
pectiva de la sustentabilidad, se les niega la habilidad de
satisfacer sus propias necesidades y las de futuras genera-
ciones. En los próximos años, la desertificación deberá ser
prioritaria en la agenda política y ciudadana. De lo con-
trario, es posible pensar en un territorio completamente
degradado, sin condiciones para satisfacer las necesidades
mínimas de alimentación de la población del país.
44 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El deterioro de los recursos hídricos.


Por Federico Lemos. Periodista.

El agua cumple un ciclo hidrológico natural que la trans-


forma en vapor, nube y va hacia el territorio en forma de
precipitación, granizo o nieve. También tiene múltiples
utilidades, la primera y principal es el uso humano que
siempre debe ser calculado antes de realizar un empren-
dimiento hídrico. Después, para la producción agrícola
y luego para el uso industrial, como por ejemplo la pro-
ducción eléctrica. Si bien el agua es un recurso renovable
a través de su ciclo hidrológico a largo plazo, en nuestra
Provincia lo que se debe evitar es que no se produzca. Ese
ciclo no se puede cortar, aunque lo que si puede hacer el
hombre es contaminar de tal forma el agua, que uno de los
pasos interrumpa la transformación.

En Mendoza, los recursos hídricos están en constante evo-


lución ya que, los factores que hacen que se produzcan
las precipitaciones y los vientos son las montañas. Gra-
cias a éstas, existe todo nacimiento del agua, porque sin
el movimiento tectónico que las formó, el continente sería
chato, totalmente desértico y el viento pasaría de largo,
impidiendo la formación de nubes.

En las montañas nacen las corrientes de aire que producen


humedad, suben por la cordillera, condensan el agua y se
enfrían. Con la altura, el aire es menos capaz de retener
el agua y llega un momento en que la misma empieza a
condensarse y se forman las gotas y las nubes. Las preci-
pitaciones caen en la montaña, haciendo que se acumule
nieve en invierno, dando lugar a una gran reserva natural
de glaciares. En primavera empieza a derretirse y el cau-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 45

Las aguas del río Atuel (foto) receptan residuos urbanos y cloacales prove-
nientes principalmente de la actividad turìstica, a los cuales se agrega la
contaminación industrial. El gobierno provincial ha previsto la realización
de obras de saneamiento para resolver la problemática, sin embargo su abor-
daje debe ser mucho más amplio.
dal acompaña el ciclo. Pero por un desfasaje y respecto a
la necesidad de los cultivos, la nieve demora más en de-
rretirse.

Otro problema tiene que ver con el cambio climático que


está elevando la curva de temperaturas registradas. En la
montaña, hay una línea que llaman de 0º, que es donde se
forma la nieve. Los estudios del Cricyt (Comisión Regional
de Investigación Científica y Tecnológica) demuestran que
el Río Mendoza va perdiendo caudal muy rápido, debido
al aumento de la temperatura media a nivel mundial.

El estado actual en la Provincia.

Mendoza es una zona desértica en la que se riega sólo el


3% de su superficie total. La cuenca norte es alimentada
principalmente por los Ríos Mendoza y Tunuyán que son
de régimen nival, lo que indica que sus caudales se ali-
mentan del deshielo natural que ocurre en los meses de
46 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

verano. Esta cuenca, ha mostrado un importante desarro-


llo ya que abastece al denominado oasis de riego confor-
mado por complejos agro, urbano e industrial alimentado
por aguas superficiales y subterráneas. En toda la super-
ficie cultivada se puede observar lo que se denomina un
cono de deyección. El mismo está conformado por los se-
dimentos que vienen de la montaña que se adaptan por
acomodación del material grueso que traen los ríos. Así
van barriendo en forma de abanico la superficie, generan-
do el mencionado cono.

El riego en la Provincia consume cerca del 90% del recur-


so hídrico tanto superficial y subterránea disponible en la
cuenca. Cuando existe déficit de agua superficial en pri-
mavera, momento en que el derretimiento de las nieves
no alcanza para la creciente concentración de cultivos, el
recurso se complementa con aguas subterráneas.

La salinización de las aguas subterráneas

Si bien Mendoza está en una zona árida, varios estudios


reconocen que los mayores riesgos del sistema hídrico ra-
dican en la calidad y no tanto en la cantidad del agua. El
proceso de salinización de las aguas subterráneas ocurre
principalmente por la actividad de riego. Para entender
cómo se produce, diremos que las plantas transpiran y
evaporan el agua, eliminando sales. Por su parte, los agri-
cultores riegan en exceso para que las sales pasen a las na-
pas subterráneas. Cuando el nivel freático sube, saliniza la
superficie matando la planta. Por eso se necesita un drena-
je con agua en exceso para mantener el nivel de sal bajo.

Hacia el este de la cuenca se está produciendo un proceso


de contaminación del acuífero medio, debido a la intrusión
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 47

salina que proveniente de la sobreexplotación en la zona.


Esto ocurre en áreas donde no existen dotaciones de agua
superficial y el riego se realiza totalmente por bombeo. La
conexión entre los flujos superficiales y subterráneos es
especialmente estrecha en zonas áridas y semiáridas, por
lo que la no consideración de esta conexión resulta espe-
cialmente grave y sensible al manejo del agua. La tradi-
cional y errónea disociación, tanto en el análisis como en
la gestión, entre las aguas superficiales y las subterráneas,
resulta especialmente trágica en zonas áridas.

Otra causa para la salinización, es que en la actividad pe-


trolera se extraen aguas fósiles, separándolas en piletas,
lo que permite la infiltración en los diferentes niveles. La
única forma de controlar si el recurso esta contaminado, es
a través de las mediciones comparativas entre el agua de
fósil (Cloruro de Sodio) y el agua del río (agua Sulfatada,
calcio). Todo esto es muy difícil de realizar ya que tiene un
costo económico muy grande y no hay una línea de base.
Esta situación trae aparejado un gran problema entre agri-
cultores y petroleros, cuandose hacen los pozos y dejan las
piletas con agua abandonadas.

Si bien es el Estado el que debería controlar esta proble-


mática, vale tener en cuenta que somos todos un poco res-
ponsables, por no exigir que esto se revierta. Un ejemplo
de esto ocurre en la zona de Ugarteche (Luján de Cuyo),
donde hay litigios entre los productores que reclaman por
la contaminación industrial que producen las empresas
petroleras a través de la salinización de las aguas.

Una posible solución al problema, podría ser regar otras


plantaciones con ese agua salinizada, evitando así que la
tiren en los cauces. Existen además, varios proyectos de ley
48 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

para formar un equipo paralelo al Departamento General


de Irrigación que plantee soluciones a esta problemática.

La administración de los recursos hídricos

Es preocupante que en nuestra Provincia el agua se haya


convertido en un factor crítico para cualquier estrategia de
desarrollo sustentable, dadas las características del ecosis-
tema y las lluvias escasas frente a las crecientes demandas
poblacionales para los diversos usos del agua. Por eso, es
necesario que se diseñe una política hídrica integral y ope-
rativa que asegure la satisfacción de las demandas. Los
diversos usos del agua traen aparejados varios problemas
que por el momento no encuentran una solución regional.
Uno de estos inconvenientes es la administración secto-
rial y fragmentada del recurso hídrico en la Provincia, ya
que existe una complejidad institucional en el manejo del
agua. Hay además, falta de políticas y de coordinación in-
terinstitucional, porque no se utilizan criterios económi-
cos en la gestión.

Los aspectos institucionales y legales relacionados con los


recursos hídricos de Mendoza se caracterizan por la multi-
plicidad de organismos de distintas jurisdicciones asocia-
das al manejo del recurso, donde la competencia entre los
organismos y la falta de coordinación, producen un mane-
jo estrictamente sectorial. Esta fragmentación institucional
es el principal impedimento para el manejo integral del
agua.

A su vez, el desaprovechamiento del recurso humano es-


pecializado, produce una creciente fuga de capital intelec-
tual. Los procesos de privatización, también han generado
jurisdicciones y competencias poco claras en el sector.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 49

El humedal de Guanacache
recibe aguas solamente del rio
San Juan, ya que el río Mendoza
es utilizado completamente en
el mantenimiento del oasis, lo
que ha acentuado los procesos
de desertificación (foto Victor
Correa, 2006).

Las deficiencias en el sistema de distribución y en la aplica-


ción del agua de riego superficial, trae aparejado problemas
de revenimiento y salinización de los suelos. Los procesos
de salinización del agua subterránea en una importante
zona del este de la cuenca y las excesivas extracciones en
las áreas de riego subterráneo exclusivo, determinan los
procesos de intrusión salina que contaminan el nivel me-
dio del acuífero en una vasta área. La sobreexplotación de
este recurso en el margen derecho del Río Mendoza, es
un claro ejemplo de cómo se afecta a las propiedades que
riegan con esa fuente.

Otro problema es la degradación de la calidad del agua


para el uso urbano, actividades agrícolas e industriales.
Después viene la contaminación de base urbana que pue-
de darse por los residuos sólidos, como en la zona del Gran
Mendoza y Lavalle, donde va a parar la basura arrastrada
por las acequias, canales y zanjones. Esto implica un gas-
to extra para el Estado, sumando más del 40% del presu-
puesto en limpieza.

Sales de potasio en el Río Colorado.

Hay muchos derechos de agua concedidos que no se utili-


zan aún en Mendoza. Del caudal en el Río Colorado, que
es considerado interprovincial, a Mendoza le correspon-
50 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

den 34 m3 / seg. Este río es compartido por Río Negro,


Neuquén, La Pampa y Buenos Aires, por lo que todas es-
tas provincias forman parte del COIRCO, cuya tarea es re-
glamentar y repartir el caudal entre las mencionadas pro-
vincias. Mendoza tiene esos 34 m3, siempre y cuando en
el área de Fortín Alsina, en Buenos Aires, no pase de cierta
cantidad de salinidad. Cuando el río se empiece a salinizar
ahí, el Consejo le retira caudal a nuestra Provincia.

El problema a plantear es si la explotación de sales de po-


tasio salinizaría al río, perjudicando de esta manera, la
cantidad de caudal recibido. Una alternativa preventiva
podría ser que esa sal que se deja en superficie, sea ente-
rrada a unos 2.000 metros aproximadamente para que no
quede en la superficie y posiblemente a futuro, ir a parar
al río por medio de las lluvias.

La calidad del aire.


Por Pablo Icardi. Periodista11.

Hay pocas cosas tan mendocinas como el Cerro de la Glo-


ria. El lugar puede ser un buen observatorio para darse
cuenta de lo que pasa algunos kilómetros más abajo: una
capa de aire sucio y gris cubre la Ciudad, especialmente
por las mañanas. La contaminación atmosférica está focaliza-
da en el radio urbano de la Provincia. Y el principal origen del
problema también está claramente identificado: los vehículos.
Según los especialistas, los cambios en la tecnología del
transporte y la mejora en los combustibles mermó notable-
mente la contaminación hasta principios del nuevo siglo.

Pero la explosión del parque automotor y la falta de pla-


INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 51

nificación comenzaron a revertir esta tendencia positiva y


encendieron nuevamente una alarma con algunos de los
contaminantes, como el material particulado y el benceno.
Para entender la tendencia alcanza un dato: hace 20 años en
Mendoza había un auto cada 6 personas. Hoy, asciende a un ve-
hículo cada 2,3 individuos. Y aunque los promedios de con-
taminación no superan los niveles máximos determinados
por las normativas, hay momentos en que la concentra-
ción de gases llega a niveles insalubres.

Los efectos no están disimulados. Algunos estudios epide-


miológicos indican que esa contaminación provoca daños
notables en la salud, como afecciones respiratorias y pro-
blemas cardíacos. Y hasta podría influir directamente en
la modificación del clima de la Provincia. Los principales
contaminantes del aire son el monóxido de carbono, óxido
de nitrógeno, de azufre, los hidrocarburos, los oxidantes
fotoquímicos y las partículas en suspensión.

Si bien los vehículos son los principales emisores de este


tipo de contaminación, no son los únicos. Las industrias
de Mendoza bajaron sensiblemente el nivel de emisiones
de contaminantes luego de que la mayoría adquiriera me-
jor tecnología para el tratamiento de la basura ambiental.

Sin embargo hay problemas focalizados. ”Existen cuatro


emisores de cantidades importantes de material particu-
lado. En la zona norte (Las Heras), lo constituyen las em-
presas cementeras, al sur (Luján de Cuyo) una empresa de
ferroaleaciones y una destilería”, describe un informe rea-
lizado por el Instituto para el Estudio del Medio Ambiente
de la Universidad de Mendoza. La empresa que más con-
tamina es la de ferroaleaciones, que según el informe ”no
posee aún un dispositivo de control de partículas”.
52 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Natural y cultural.

Hay factores naturales que hacen más vulnerable a la Pro-


vincia en cuanto a su calidad ambiental. “Hay que tener
en cuenta que el problema ambiental en Mendoza está li-
gado mucho a aspectos meteorológicos. Recordemos que
es una zona con pocas lluvias y pocos vientos y además
la aparición frecuente de capas de inversión, sobre todo
a principios del otoño hasta principios de la primavera,
complica la situación”, explica Enrique Puliafito, uno de
los profesionales que más estudió la evolución de la con-
taminación ambiental en Mendoza.

La inversión térmica se produce cuando desciende la tem-


peratura a la altura del suelo y el aire cálido asciende. En
ese momento, generalmente en las noches de invierno, los
gases quedan “taponados” en el ambiente. “Mendoza está
por debajo de las normas y formalmente la calidad de aire
es buena. Pero sucede que hay momentos puntuales don-
de esos valores son muy superiores a lo establecido, pero
como después el viento cambia, el promedio diario parece
bueno. Los picos están concentrados en horas críticas. Hay es-
tudios de niveles de benceno, por ejemplo, que registraron picos
altísimos por la cantidad de flujo vehicular”, agrega Puliafito.
Según el especialista, en la Provincia se pueden identificar
varios momentos en la calidad del aire.

Mendoza es una de las pocas provincias en el país que tiene un


seguimiento constante de la calidad del aire desde hace cerca de
30 años. Eso permite determinar la evolución de la conta-
minación a lo largo del tiempo. Según los estudios, a partir
de la década del ´90 hubo una mejora significativa en la
calidad del aire, gracias a la tecnología. Uno de los aportes
más importantes fue la mejora de los combustibles y la
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 53

eliminación del plomo en las naftas. Otro tema que ayudó


fue la renovación del parque automotor. La cantidad de
vehículos revirtió la tendencia y para notarlo, sólo hace
falta respirar.

Pero la buena noticia duró poco. Los controles de conta-


minación de vehículos realizados por la Municipalidad de
Mendoza, por ejemplo, dan cuenta de la falta de manteni-
miento y de cómo ensucian más de la cuenta. El 42% de los
autos nafteros controlados, superan la emisión máxima permiti-
da. Y en el caso de los gasoleros la situación empeora, pues
el 52% contamina más de lo establecido por norma.

“Los contaminantes más preocupantes en el área metropo-


litana son: partículas en suspensión, óxidos de nitrógeno,
plomo y ozono superficial. Esta contaminación está liga-
da, especialmente, a fuentes móviles y se ve agravada por
la congestión. Asimismo, pueden destacarse los combus-
tibles hogareños y la quema de hojas”, asegura el informe
de Caracterización Ambiental del Gran Mendoza. En ese
mismo trabajo se vuelve a remarcar que “si bien los valo-
res medios diarios están por debajo de los niveles de alerta
establecidos por la Ley Provincial 5100, sobre calidad del
aire, se aprecian períodos de tiempo con valores muy su-
periores a los normales”.

Pequeñas y peligrosas.

Los vehículos emiten una gran cantidad de gases. Pero,


según los especialistas, el mayor contaminante del aire hoy en
Mendoza son las partículas en suspensión (PST). “Los vehícu-
los particulares nafteros, son los que emiten mayor canti-
dad de contaminantes totales, les siguen los vehículos de
transporte diesel. Si bien las emisiones de gases (CO, HC y
54 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

NOX) son muy importantes, la emisión de partículas es el


problema más grave en Mendoza.

En relación a las emisiones de partículas, un 70% son pro-


ducidas por motores de combustión a gasoil, principal-
mente las unidades de transporte de pasajeros y el resto
(30%) son originadas por el parque automotor naftero
particular”. La información surge de la Manifestación de
Impacto Ambiental realizada para la implementación del
Plan de Transporte.

Los datos coinciden con todas las investigaciones sobre el


tema. “Las partículas en suspensión probablemente deben
ser el tema más importante en este momento, porque te-
nemos todas las fuentes de polvo a nuestro alrededor y
tenemos todo el material particulado que aportan los ve-
hículos y la industria”, asegura Puliafito. Y advierte sobre
las consecuencias del problema. “Se ha visto que el polvo,
especialmente el ultrafino, es gravoso para la salud. Por-
que dependiendo del tamaño pueden ingresar en la nariz,
en la boca o directamente en los pulmones. Lo que más
emiten estas partículas son las fuentes móviles. Todo lo
que genera combustión genera material particulado fino”,
asegura el especialista.

En efecto, los médicos advierten sobre el problema “Las


partículas finas suspendidas en el aire pueden ser líquidas
o sólidas. El material particulado fino, en especial igual o
menor que 2,5 micrones, representa un gran riesgo para la
salud porque penetra profundamente en los pulmones y
puede pasar directamente a la corriente sanguínea”, expli-
can los profesionales de la Asociación Argentina de Médi-
cos por el Medio Ambiente, en el libro “Perfil de la Salud
Ambiental Infantil”.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 55

La salud en riesgo

Más allá de los datos que podamos brindar, ¿cómo im-


pacta esa suciedad ambiental en la salud? Hay estudios
epidemiológicos que demuestran, por ejemplo, que en las
escuelas de la Ciudad hay, por causa de la polución, ma-
yor prevalencia de enfermedades respiratorias que en las
zonas más alejadas. Los médicos aseguran que “el riesgo
es proporcional a la concentración de los contaminantes”.
El informe ambiental GEO, realizado por el Ministerio de
Salud de la Nación, advierte especialmente sobre las con-
secuencias de la contaminación del aire en la salud, expli-
cando que “es una amenaza aguda, acumulativa y crónica
para la salud humana y el ambiente. La exposición a la con-
taminación del aire puede causar afecciones respiratorias y car-
díacas o agravar las preexistentes, poniendo especial condición
de riesgo a toda la población pero especialmente a las mujeres
embarazadas, los ancianos y los niños”.

El dato no es menor, teniendo en cuenta, por ejemplo, que


las infecciones respiratorias agudas son la cuarta causa de
muerte en niños menores de 5 años. Además son el mo-
tivo del 50% de las internaciones de niños y del 70% de
las atenciones médicas en el invierno. El informe advier-
te que la mayor concentración de partículas suspendidas
produce un incremento en la mortalidad por problemas
cardiovasculares y respiratorios. “Por cada incremento de
10mg/m3 en las partículas se produce un aumento diario
en la mortalidad de 0,8 a 1,8% por problemas cardiovascu-
lares y entre 1,5 y 3,7% por enfermedades respiratorias”,
precisa. Además, el crecimiento en la presencia de partícu-
las finas en el aire produjo hasta un 4% más de internación
en los hospitales por problemas respiratorios.
56 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Algunos de los contaminantes más perjudiciales son el


dióxido de azufre, que puede producir efectos severos
como bronco espasmos, bronquitis química y traqueitis.
Las partículas finas pueden producir, según se explica,
“alveolitos neutrófica, hiperreactividad bronquial e in-
crementar la virulencia de las infecciones respiratorias”.
Hacer actividad física en un ambiente viciado también
puede convertirse en un factor de riesgo. El monóxido de
carbono emitido produce problemas neuroconductuales,
cardiovasculares, fibrinolítios y perinatales”. “La presen-
cia de CO (monóxido de carbono) produce una reducción
en la capacidad de captación del oxígeno y una disminu-
ción de la capacidad de trabajo bajo condiciones de ejerci-
cio extremo”, advierten desde el Ministerio de Salud y la
Secretaría de Ambiente de la Nación.

Además de los problemas para la salud, las partículas li-


beradas a la atmósfera estarían provocando otras conse-
cuencias hasta hace poco insospechadas. Una de ellas es el
cambio en las condiciones climáticas.

El cambio en el clima

El equipo de investigación del Conicet (Consejo Nacional


de Investigaciones Científicas y Técnicas) que lidera Enri-
que Puliafito, está analizando la influencia de la polución
y si esta puede ser un factor modificador del clima. “Las
partículas suspendidas son también un elemento modifi-
cador del clima.

Así como para luchar contra el granizo emitimos ioduro


de plata, el material particulado, la polución emitida por
las ciudades, puede producir modificaciones climáticas”,
asegura el investigador.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 57

Uno de los datos previos de partida es que en las tempo-


radas en las que hay mayor limpieza del aire hay menos
granizo. Y, por el contrario, cuando hay mayor suciedad
ambiental ese fenómeno se potencia. “El granizo se forma
por la presencia de material particulado, ya sea por fuen-
tes que vienen de lejos como de la contaminación genera-
da por la propia ciudad. Ahora nosotros estamos generando
las condiciones para que haya más granizo. Esto es nuevo, lo es-
tamos estudiando”, explica. Claro que para generar de ma-
nera artificial más granizo se deben dar también las otras
condiciones naturales. “Estamos generando nuestro pro-
pio granizo, pero obviamente se tienen que dar las otras
condiciones para que exista ese tipo de precipitación. Bue-
nos Aires hoy se sorprende porque tiene granizo, pero se
dan las condiciones.

Hay investigaciones de científicos de Israel, por ejemplo,


que dependiendo del tipo de material particulado se pue-
de favorecer la generación de granizo. Con la contamina-
ción se modifica la condición de las nubes, entonces uno
puede producir modificaciones y hacer que se genere un
incremento de lluvia y hasta de nieve siempre y cuando se
den las otras condiciones, porque muchas veces están las
condiciones, como el vapor de agua, las nubes y falta el
“detonante” digamos, el núcleo de condensación”.

Las normas están, pero no se cumplen.

¿Quién controla? ¿Quiénes incumplen? El control de la ca-


lidad de aire en Mendoza está regulado y las responsabilidades
están delimitadas. Pero en la práctica las cosas no funcionan tan
ordenadamente. Los municipios son quienes tienen la res-
ponsabilidad en materia ambiental. Ellos deben monito-
rear, controlar y sancionar a quienes no cumplan. Pero en
58 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

la Provincia, muy pocos tienen la capacidad operativa para


poder hacerlo. Y la responsabilidad queda delegada “de
hecho” en el Poder Ejecutivo Provincial. Incluso no todos
los municipios tienen una oficina ambiental y en algunos
sólo existe de manera formal. Capital es la Municipalidad
que mayor desarrollo tiene en el control de la calidad de
aire casi por razones obvias, pues el microcentro es el sitio
donde más agudizado está el problema por la emisión de
las fuentes móviles.

La Ley Provincial Nº 5100 es la que regula el tema y la que


determina los niveles máximos de emisiones que pueden
tener los vehículos. Por su parte, a nivel nacional existe
una antigua ley que intentó preservar la calidad del aire.
Es la Nº 20.284 que fue sancionada en 1973, es decir hace
35 años. Pero nunca fue reglamentada.

Qué se puede hacer

La discusión sobre cómo disminuir el impacto de las actividades


sobre la calidad del aire es tan vieja como el problema mismo.
A grandes rasgos hay dos tipos de medidas que pueden
ayudar.

Una es la mejora y la planificación en el transporte. La otra


es la solución tecnológica que, de acuerdo a la experiencia,
dio respuestas más rápidamente que las soluciones que
dependen de los consensos y la planificación.

“Uno de los factores que puede mejorar la calidad del aire


es la tecnología. Probablemente llegue antes la solución
tecnológica que las otras, porque las otras son más com-
plicadas porque se tienen que poner de acuerdo mucha
gente. En cambio la solución tecnológica se va imponien-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 59

do por necesidad o por mercado”, asegura Enrique Pu-


liafito. Pero aclara: ”No es que un problema ambiental se
soluciona sólo con más tecnología, no siempre es así. Pero
en este caso a la larga se va a dar. Por ejemplo, las mejoras
dadas por el ingreso de mejores combustibles y cataliza-
dores impactó mucho en la calidad del aire en Mendoza
y a una velocidad mucho mayor a lo que hizo cualquier
otra medida. La incorporación de los catalizadores bajó en
un 90% las emisiones de nitrógeno en vehículos nuevos.
Evidentemente influye mucho el aspecto tecnológico”, ex-
plica.

Algo en lo que todos coinciden es en la necesidad de re-


ducir el uso de vehículos particulares para descomprimir
el flujo vehicular, especialmente en el área metropolitana.
Pero eso debe venir de la mano de una fuerte mejora del
servicio de transporte público.

Cómo se mide.

Lo que se mide en calidad de aire es el nivel de material


particulado, el de gases contaminantes como el nitrógeno,
azufre, plomo, hidrocarburos. Mendoza es pionera en el
control de la calidad del aire. En la década del ’70 se
instalaron las primeras estaciones manuales, de las
que llegaron a existir hasta veinte en funcionamiento y
en la actualidad hay aproximadamente tres operando.
Por su parte, la Provincia adquirió equipos móviles de
monitoreo que son operados por el DETI (Dirección
de Estudios Tecnológicos e Investigaciones), de la
Universidad Nacional de Cuyo. La Municipalidad de
Mendoza también realiza sus controles particulares.
60 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El deterioro del oasis.


Por Lic. Liliana Fernandez.
Licenciada en Geografía. Alumna de la Maestría en Ordenamien-
to del Territorio con orientación en Planificación Estratégica,
Facultad Filosofía y Letras- Universidad Nacional de Cuyo.

A pesar de contar con una superficie mínima para el de-


sarrollo -por sus características físico ambientales de tipo
desérticas- la provincia de Mendoza, ocupa el 4º lugar a
nivel nacional por el tamaño de su población12. La misma,
por el condicionante climático, se ha localizado histórica-
mente en aquellos sectores donde hay disponibilidad de
agua y justamente los oasis, cumplen con esta condición,
además de poseer suelos que por sus características eda-
fológicas representan un valioso recurso para la actividad
agropecuaria y, por ende, para la generación de alimentos
y derivados para la industria.

Dejando claro el condicionante del asentamiento provin-


cial, se debe hacer referencia ahora a los procesos que in-
tervienen y modifican esta realidad.

En este sentido, el proceso de internacionalización de las


economías mundiales sumado al neoliberalismo, viene de-
jando su impronta, sobre todo, en los espacios latinoameri-
canos como el nuestro. A nivel territorial, los efectos de ese
proceso –que se dan simultáneamente- tienen como resul-
tado la transformación del paisaje. Por un lado, la pérdida
de atracción para vivir en el área central de las ciudades
por los problemas de circulación, movilidad, inseguridad,
contaminación ambiental, sonora, como también paisa-
jes urbanos estéticamente deprimidos. Y por otro lado, la
ocupación de los bordes de esa gran ciudad, allí donde se
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 61

mixturan los usos del suelo –suburbanización o urbaniza-


ción desconcentrada-, cuya causa está íntimamente rela-
cionada con la elevación de la renta per cápita, la mejora
sustancial de los medios de comunicación (telefonía, com-
putadoras, Internet), vías de comunicación (construcción
de carreteras rápidas) y medios de transporte particular
de uso masivo y, en forma indirecta, por la búsqueda de
una mayor calidad de vida en los sectores de mayor poder
adquisitivo.

Esta dinámica espacial, regida por factores externos ma-


croeconómicos ha ocasionado hasta el momento, un au-
mento de los desequilibrios espaciales en la Provincia,
los que se han visto incrementados hasta su máxima ex-
presión al no contar aún con una normativa general de
ordenamiento territorial13, que restrinja aquellos usos que
perjudican el bien común y con ello los recursos… como
la ocupación de tierra agrícola para uso residencial y fa-
bricación de ladrillos, la proliferación de basurales a cielo
abierto y con ello la contaminación del suelo, etc.

En este sentido, el incremento de la población urbana y


62 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de las viviendas, impulsaron en los años ´90, un proceso


de suburbanización que amplía la mancha urbana hacia
todas las direcciones, dejando a la vista muchos desacier-
tos por ese accionar ni planificado, ni coordinado entre los
agentes públicos y privados.

La justificación de lo antes mencionado, se puede dar a


partir de los datos censales de población, registrándose en
Mendoza y en los años ´90, un fenómeno en el cual in-
teractuaron distintas políticas que atrajeron o expulsaron
población. Como ejemplo de polo de atracción se puede
citar a los departamentos del Valle de Uco –Tupungato-,
en el Oasis Norte –Luján de Cuyo y Maipú- en donde se
viene evidenciando de manera notable la atracción de ha-
bitantes como resultado de la llegada a esos territorios de
importantes inversiones agroindustriales que generan de-
manda de mano de obra directa e indirecta.

La implementación de políticas para asentarse en el medio


rural, sumado a la gran tendencia demográfica de elegir el
campo y la naturaleza para vivir -en vivienda definitiva y
no de fin de semana como antes- por aquellas familias de
alto poder adquisitivo, que lo eligen por la mejor calidad
ambiental que brindan estos espacios, ha beneficiado a los
territorios por las importantes obras de mejoramiento de
infraestructura y comunicación, lo que permite desplazar-
se con rapidez por las rutas.

Hoy, la elección de vivir en barrios cerrados o semi-cerra-


dos en la periferia de la ciudad o en la zona rural, se explica
por la mayor seguridad que brindan estos complejos. Se
evidencia entonces un crecimiento en el número de habi-
tantes en los centros de menor jerarquía, que en su mayo-
ría son espacios rurales o suburbanos pero con la caracte-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 63

rística que ese nuevo movimiento migratorio selectivo de


clases altas con hábitos urbanos, que generan una impacto
visual explosivo en el medio agrario mendocino, por la
fuerte demanda de un ambiente puro y por consiguiente,
el mayor consumo de superficies para su residencia.

Estos grupos conforman el creciente y nuevo sector de los


barrios privados - semi privados y countries, que van inva-
diendo en forma constante y sin pausa, los terrenos aptos
para el agro y que además cuentan con el derecho a riego,
factor jerarquizante en relación a las actividades produc-
tivas, pero que a la hora de especular con el mayor rédito
o a veces por no ser rentable la actividad agraria en un
espacio compartimentando hasta la máxima expresión, el
trabajador de la tierra se ve obligado a vender su terreno y
verlo transformado en un barrio privado, donde el ingreso
es restringido para él. Estos fenómenos se pueden apreciar
desde algunos años atrás y actualmente se observa en toda
la zona de los oasis del territorio provincial.

Por último, cabe decir que los únicos que siguen ocupan-
do los huecos urbanos, vacíos y degradados son las perso-
nas que habitan las villas inestables, que en su mayoría se
dedican a labores insalubres como el cirujeo, lo que genera
depósitos de residuos por todos lados con el agravante cli-
mático de arrastrar todo ese material disperso cuando se
producen precipitaciones y extendiéndolo en el resto del
espacio.

Comentario final

Frente a todo lo mencionado, se hace preciso la rápida


intervención del Estado en la regulación y control de los
usos del suelo para tratar de evitar, de alguna manera, la
64 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

consecución indiscriminada de pérdida de suelos agríco-


las de gran valor para la producción, para el abastecimien-
to de alimentos y la industria.

Esto lleva a la seria reflexión de los legisladores mendo-


cinos para evaluar el o los caminos correctos y acertados
para aprobar aquellos usos de la tierra compatibles, con el
objetivo de disminuir la pérdida de recursos no renova-
bles como nuestro suelo14.

El deterioro del secano15


Por Lic. Liliana Fernández

Con una simple mirada se puede afirmar rápidamente que


el paisaje dominante en la Provincia, es el “desierto” y que
si bien, se puede interpretar como natural, esa fisonomía
ha sido determinada como resultado de procesos en los
cuales -según su intensidad-, los diversos elementos natu-
rales y antrópicos han moldeado ese sistema espacial. Esa
aseveración se hace más evidente cuando se observa que
más del 90% del territorio mendocino, corresponde a tie-
rras secas, no irrigadas o también denominadas “secano”16
respecto a que es un área rural, que no cuenta con derecho
de riego y sólo se beneficia con el agua proveniente de llu-
via o de cualquier otra fuente no sistematizada de riego.

Estas heterogéneas tierras no irrigadas, son ocupadas de


E-O por montañas, mesetas y grandes planicies o trave-
sías. Poseen una gran fragilidad determinada por sus ca-
racterísticas naturales (deficientes precipitaciones, escasa
humedad ambiental, alta evapotranspiración, gran ampli-
tud térmica, suelos pobres y escasamente desarrollados,
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 65

fauna y vegetación adaptadas a estas condiciones de se-


quedad) y a los procesos físicos que se desarrollan en él,
tales como: la sismicidad, el vulcanismo, las lluvias torren-
ciales y la erosión eólica-hídrica, que van degradando en
mayor o menor medida este ambiente.

A pesar de este deprimido panorama, estas regiones po-


seen gran riqueza ecológica, cultural y económica que ha
sido mal aprovechada en otros tiempos –devastándola-
pero que aún representan un interesante potencial para el
desarrollo futuro en términos sustentables de la Provincia.
Es que justamente allí, se dan manifestaciones de nume-
rosas especies endémicas de flora y fauna (desde insectos
a reptiles, mamíferos y aves) que tienen un alto valor bio-
lógico por la función que cumplen en la muy crítica es-
tabilidad del equilibrio de este ecosistema. También se
hallan recursos mineros de gran utilidad para el desarro-
llo industrial (como el petróleo, rocas de aplicación, talco,
uranio, áridos, etc.) y los recursos energéticos estratégicos
(nacientes de ríos) y turísticos.

En el siglo XIX, estas tierras no regadas fue una fuente


inagotable de recursos que alimentaron al modelo centro
–periferia aplicado por los incipientes núcleos de poder
de los oasis, en franco detrimento de los espacios secos,
ocasionándoles un fuerte y a veces irreversible impacto
negativo, por el inconsciente accionar del hombre que ha
determinado el aumento de la desertificación, la reduc-
ción y fragmentación del hábitat y que como resultado
han llevado a la degradación y la pérdida irreversible del
ecosistema natural.

Los principales problemas causados por la falta de conoci-


miento del funcionamiento del ecosistema y de todo tipo
66 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de planificación han provocado la pérdida gradual de la


biodiversidad. Ésta, es causada por incendios, la abusiva
tala de arbustos, como por ejemplo la jarilla, para tintore-
rías y panaderías en la antigüedad y hoy, para el asado;
del retamo, para la fabricación de cera; y árboles de gran
valor ecológico (algarrobos), como carbón de leña con el
objeto de producir gas de alumbrado para la Ciudad de
Mendoza, luego como durmientes del ferrocarril; la modi-
ficación de la topografía del lugar para usos no sustenta-
bles (barrios) o por la actividad petrolera, tanto en la etapa
exploratoria como de explotación ya que altera el paisaje
por la construcción de caminos, picadas, huellas y por la
contaminación del suelo o el agua por el volcado de resi-
duos o escombros; la depredación de especies de la fauna
autóctona, aumento de la salinización y degradación de
las napas freáticas y hasta la escasa cuantía de agua que
recibían esos resecos ambientes fue sustraída para alma-
cenarse en el oasis, sin mostrar ningún ánimo o intento de
preservación o manejo equilibrado.

A ello se suman otros procesos que aumentan la degrada-


ción y son los que realiza el desertícola para su subsisten-
cia: el sobrepastoreo y sobrepisoteo del ganado y la propia
depredación de la fauna y la vegetación (desapareciendo
pisos arbóreos-arbustivos-herbáceo hasta quedar el suelo
totalmente desnudo).

Sin embargo, esta lista parece ampliarse continuamente


con las nuevas actividades implementadas allí sin control,
tales como la privatización de tierras o el desarrollo poco
sustentable del turismo. Desde un punto de vista social,
ese paisaje cuenta con escasa organización espacial, está
débilmente poblado con asentamientos puntuales de há-
bitat disperso –el Puesto-. Si bien se menciona la baja den-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 67

Las comunidades huarpes


-habitantes originarios de
Mendoza y San Juan- vi-
ven en condiciones pau-
pérrimas, un símbolo del
abandono del secano por
parte del resto de los men-
docinos. Imagen: manifes-
tación de las comunidades
en defensa de sus tierras
(Imagen Diario UNO)

sidad de las áreas rurales de secano y donde pareciera que


afuera del oasis, no hay quien se atreva a vivir, pues las
estadísticas muestran que en el último Censo de Población
2001, ese espacio contabilizó 271.845 habitantes que se han
adaptado a ese ambiente y conviven con él. A nivel depar-
tamental, también se puede apreciar ese grupo frente a la
población del oasis.

Queda evidenciada la débil pero valiosa participación de


los habitantes del secano en los totales de cada departa-
mento, ya que gracias a su persistencia en el puesto, re-
presentan verdaderos guardianes de la Patria, debido a
su extendida localización que a veces indica el inicio de
la frontera; mantienen viva las más antiguas y puras tra-
diciones –cuestiones, que alimentan nuestra identidad-,
tales como cuentos, historias, anécdotas, formas de reali-
zar las tareas diarias, diversas maneras de preparar los
alimentos, las artesanías, sus creencias, cantos y danzas,
etc.

El puestero, es el ejemplo viviente de ese pasado que ne-


gamos, porque aún no logramos comprender ese abismal
contraste de un paisaje exuberante de vegetación de tipo
selvática y con disponibilidad potable por doquier, a esa
68 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

otra imagen con escasa vegetación espinosa que denomi-


namos “yuyos” carente de todo valor y atractivo.

Y claro, la respuesta a ese interrogante está dado porque,


casi todos nosotros ha nacido en el agraciado oasis artifi-
cial, sí, digo artificial porque el hombre lo fue armando
según sus gustos y apetencias a costa de los frágiles y ex-
tensos espacios no irrigados, que a diferencia de los irriga-
dos, muestran serias dificultades de comunicación por la
falta de infraestructura vial, de interconexión de rutas, la
inexistencia de equipamientos de servicios básicos como
el acceso al agua potable, la lejanía a la escuela, al centro
de salud, al destacamento policial, al almacén y al nulo
interés que históricamente los gobiernos han tenido para
destinar políticas de desarrollo.

Comentario final.

Hoy frente a la aparición de nuevas actividades econó-


micas junto a las ya mencionadas, muestran para este es-
pacio, un panorama con fuertes desequilibrios y donde
la vulnerabilidad va en aumento por la creciente presión
humana sobre los ecosistemas, debido a la falta de norma-
tivas específicas que regulen, ordenen, dispongan, imple-
menten, hagan cumplir y controlen eficazmente las recien-
tes economías, como aquellas que nunca ordenaron con
la urgencia debida, como así también, que promuevan el
desarrollo humano de las áreas no irrigadas para intentar
elevar su calidad de vida y teniendo por lo tanto un trato
respetuoso con los recursos, el ambiente y sobre todo por
la vida humana17.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 69

El cambio climático.
Por Dr. Ricardo Villalba.
Director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y
Ciencias Ambientales (IANIGLA), CCT-CONICET-Mendoza.

Estamos viviendo tiempos inusuales. La temperatura


media de la Tierra ha aumentado entre 0.6 y 0.7°C desde
comienzos del siglo XX. El clima presente, particularmente
durante las últimas décadas, es el producto de la combinación de
las variaciones climáticas inducidas por las actividades huma-
nas sobrepuestas en la variabilidad natural propia del sistema
climático. En particular, el aumento en la atmósfera de los
gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano
y otros) como resultado de la quema de combustibles fó-
siles, la deforestación y los cambios en el uso de la tierra,
pareciera ser uno de los forzantes radiativos que más con-
tribuyó al proceso de Calentamiento Global.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de


las Naciones Unidas (IPCC) ya había concluido en su Ter-
cer Informe del año 2001 que “el balance de evidencias su-
giere una influencia humana detectable en el clima global”
(IPCC, 2001). Numerosas evidencias indicarían que mu-
chos de los cambios climáticos registrados durante las úl-
timas décadas del siglo XX y comienzos del XXI no tienen
precedentes en el contexto temporal de los últimos 500 o
1000 años (IPCC, 2007).

Sin embargo, es importante destacar que el Cambio Climático


Global es algo más que el Calentamiento Global. Extensas regio-
nes de nuestro planeta han experimentado prolongadas sequías
o catastróficas inundaciones durante los últimos 100 años. Los
cambios en la distribución espacial de las precipitaciones
70 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

han tenido, tal vez, un mayor impacto sobre las activida-


des humanas y los ecosistemas, que el Calentamiento Glo-
bal (Allen and Ingram, 2002).

Existe un interés creciente en la disponibilidad de los re-


cursos hídricos a escala global debido al crecimiento sos-
tenido de la población mundial y a la mayor presión que
las sociedades modernas ejercen sobre las demandas en
la cantidad y calidad del agua. El Estudio Comprensivo
de los Recursos Mundiales de Agua Dulce (IPCC, 2007)
estima que, aproximadamente una tercera parte de la po-
blación mundial, vive en regiones que experimentan défi-
cit hídricos de moderados a altos. Y los pronósticos para
el año 2025, indican que, al menos las dos terceras partes
de la población mundial, mucho mayor en número que la
actual, podría encontrarse bajo condiciones de déficit hí-
drico no sólo en respuesta al crecimiento poblacional sino
también a los cambios en el ciclo hidrológico introducido
por el Cambio Climático Global (Vörösmarty et al., 2000).

Científicos del Instituto Argentino de Nivología, Glaciolo-


gía y Ciencias Ambientales (IANIGLA) vienen realizando
estudios para identificar los escenarios climáticos más pro-
bables ante el Cambio Climático a lo largo de la Cordillera
de los Andes y poder plantear cómo esos escenarios po-
drían influir no sólo en el cambio ambiental, sino también
en los patrones económicos de producción, sobre todo en
las provincias de Mendoza y San Juan.

Existen claras evidencias de que la Cordillera de los Andes está


experimentando cambios ambientales sin precedentes. Por ejem-
plo, una enorme retracción de los cuerpos de hielo durante el si-
glo XX, ha sido documentada tanto en los Andes Centrales como
en los Patagónicos (Leiva et al. 1989; Villalba et al., 2005;
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 71

Masiokas et al. 2008), retracción asociada en el norte de la


Patagonia con tendencias negativas en las precipitaciones
y en el escurrimiento de los ríos cordilleranos.

Por el contrario, el aumento de los niveles de humedad de


las masas de aire provenientes de la Amazonia y el Atlán-
tico subtropical, ocasiona que lleguen a las llanuras ubica-
das al pie de los Andes, mayores precipitaciones durante
el verano, asociadas en muchos casos con tormentas más
extremas, muchas de ellas acompañadas con granizo. Es-
tas tendencias contrastantes son consistentes con un au-
mento en el aporte de humedad de origen Atlántica en la
región subtropical y una disminución de la contribución
Pacífica sobre la Cordillera al sur de los 35 - 40° S.

Dada la capacidad de los Modelos de Circulación General


(Labraga 1997) para reproducir la dinámica atmosférica
asociada a las variaciones estacionales de la temperatura y
la precipitación en América del Sur, resulta de interés exa-
minar las simulaciones de estos modelos en relación con
los cambios climáticos futuros a lo largo de la Cordillera
de los Andes.

En las Figuras 1 y 2 se presentan los cambios en las tempe-


raturas medias y las precipitaciones de verano (Diciembre
a Febrero) e invierno (Junio a Agosto) para el período 2080
- 2099 en comparación al intervalo 1980 – 1999, simulados
por un conjunto de 21 modelos empleados por el IPCC
para elaborar los escenarios climáticos durante el siglo XXI.
Las simulaciones de las variaciones climáticas futuras es-
tán basadas en el escenario de emisiones A1B. El escenario
A1B considera un mundo que en el futuro experimentará
un rápido crecimiento económico, una población mundial
que alcanzará su valor máximo hacia mediados de siglo y
72 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

disminuirá posteriormente y una rápida introducción de


tecnologías nuevas y más eficientes.

En este escenario no se dependerá demasiado de un único


tipo de fuente de energía (fósil versus renovable) y supone
que todas las fuentes de suministro de energía y todas las
tecnologías experimentarán mejoras durante el siglo XXI
(IPCC, 2007).

En general, las simulaciones indican un aumento de las


temperaturas en la región andina y zonas aledañas con va-
lores más elevados en verano y en latitudes más bajas (Fig.
1). Así, para el período 2080 - 2099 se espera un incremento de
las temperaturas de verano entre 3 y 4°C en relación al intervalo
1980 - 1999 en los Andes Centrales de Argentina. En los meses
de invierno, las temperaturas se incrementarán en promedio en-
tre 1° y 2°C. Estos aumentos en las temperaturas elevarán
substancialmente la evapotranspiración regional, altera-
rán las relaciones entre precipitaciones líquidas y sólidas
(nieve) y modificarán la distribución estacional de los de-
rrames de los ríos andinos con un adelantamiento en los
picos de escorrentía.

Para el intervalo 2080 - 2099, las simulaciones climáticas


señalan un incremento de las precipitaciones de verano en
las regiones llanas subtropicales entre un 15 y un 30% (Fig.
2). Éste contrasta con reducciones de la misma magnitud
en la zona Central y Patagónica de la Cordillera de los An-
des. No se esperan mayores cambios en las precipitaciones de
los llanos subtropicales durante los meses de invierno, pero se
estima una reducción entre 10 y 30% en los Andes Centrales
de Argentina y Chile (Fig. 1). Es importante notar que los
resultados de estas simulaciones climáticas para dicho in-
tervalo de tiempo, son consistentes, aún cuando no en la
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 73

magnitud, con las tendencias registradas en las precipita-


ciones durante el siglo XX.

Figura 1. Cambios en la temperatura media de superficie (°C) para


América del Sur y regiones aledañas en verano (Diciembre a Febre-
ro, izquierda) e invierno (Junio a Agosto, derecha) para el intervalo
2080-2099 en relación a 1980-1999, simulados por un conjunto de 21
modelos empleados por el IPCC en la elaboración de los escenarios
climáticos para el siglo XXI (modificado de IPCC, 2007).

Figura 2. Cambios en la precipitación total (en %) para América del


Sur en verano (Diciembre a Febrero, izquierda) e invierno (Junio a
Agosto, derecha) para el intervalo 2080-2099 en relación a 1980-1999,
simulados por un conjunto de 21 modelos empleados por el IPCC en
la elaboración de los escenarios climáticos durante el siglo XXI (modi-
ficado de IPCC, 2007).

Los científicos advierten que en 70 años las precipitaciones de


verano en los llanos y el piedemonte de las provincias de Men-
74 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

doza y San Juan podrían aumentar considerablemente. Por el


contrario, se produciría una reducción de las precipitaciones en
la Cordillera. Por lo tanto, los veranos van a ser más lluviosos
en las zonas llanas de la región. Actualmente la precipitación
anual es en promedio de 200 mm, pero los modelos de
circulación apuntan a que en el año 2080, el promedio de
precipitaciones ascienda a los 250 - 300 mm.

En respuesta al calentamiento global y por ende a una at-


mósfera más dinámica, las precipitaciones de verano se
vincularán a tormentas convectivas severas, que son las
que ocasionan serios problemas para los cultivos y los
asentamientos humanos, acrecentando también la posibi-
lidad de aluviones y flujos de barro en las zonas montaño-
sas y del piedemonte. El aumento de las precipitaciones
de verano no siempre es conveniente para los cultivos, en
particular para los tradicionales, como los viñedos que se
ven afectados por enfermedades criptogámicas. Además,
el sistema de riego actual, no está preparado para captar el
agua de estos eventos climáticos extremos de verano.

Figura 3. Perfil esquemático de las Cordilleras de las Américas des-


de aproximadamente el sur de la Patagonia (izquierda, 50°S) hasta
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 75

Alaska (derecha, 70°N). La línea blanca continua representa la altura


media de las Cordilleras y los triángulos negros las montañas de ma-
yor altura. El Aconcagua de 6962 m de altura está indicado. Impuesto
sobre este perfil, se muestran los cambios de la temperatura media
anual que resulta de promediar las simulaciones de 7 modelos de Cir-
culación General de la atmósfera.

Estos cambios se producirán como consecuencia del aumento del CO2


a niveles cercanos al doble del presente (en la actualidad 380 ppm).
Nótese que los aumentos de temperatura aumentarán con la altura,
comprometiendo el futuro de los glaciares en las Cordilleras de las
Américas (adaptado de Bradley et al., 2004).

Simultáneamente con estos cambios en el llano, las precipitacio-


nes níveas en la Cordillera podrían disminuir por el aumento de
la temperatura (aumentaría la relación lluvia / nieve) y por la
estimada reducción de las precipitaciones durante el invierno.

El desafío es analizar cómo la sociedad y la economía van a adap-


tarse a estos cambios: el agua de deshielo disminuirá, en tanto
que las precipitaciones de verano aumentarán, planteando cam-
bios profundos en el manejo de los recursos naturales.

Habrá que lograr una mayor eficiencia en el uso del agua


que proviene de la cordillera, ya que tenderá a disminuir
con el tiempo y mitigar los efectos desfavorables de las
crecientes precipitaciones de verano, en un ambiente que,
cada vez, será además más cálido.

Estos cambios necesitarán de adaptaciones en las activida-


des productivas regionales y posiblemente llevarán a un
cambio en la cultura tradicional del manejo del agua en los
territorios adyacentes a los Andes Centrales18.
78 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Ambiente y salud.

Por Dra. Adriana Koch

Directora de Epidemiología y Ambientes Saludables del Minis-


terio de Salud del Gobierno de Mendoza.

El ambiente que nos rodea influye en nuestra salud, pero


esta afirmación no siempre estuvo incluida al momento
de explicar el por qué las personas se enferman o mueren.
En el siglo XIX, el pensamiento general era que la causa de
toda enfermedad se debía a un agente infeccioso y todos
los esfuerzos de la comunidad científica estaban dirigidos
a identificarlos y encontrar la manera de combatirlos.

Este pensamiento reduccionista no explicaba la aparición


de enfermedades en las que poco o nada tenía que ver un
agente infeccioso, es entonces cuando se introdujo el mo-
delo ecológico para tratar de explicar la dinámica entre la
salud y la enfermedad.

Se establece, a mediados del siglo XX, la clásica triada


epidemiológica que se representó como una balanza en
donde el medio ambiente era el centro que mantiene en
equilibrio por un lado al huésped con su bagaje biológico
y por el otro, al agente ya no sólo infeccioso sino que in-
corpora lo físico como el ruido, radiaciones, temperaturas
extremas y lo químico. Si alguno de estos componentes se
altera, el equilibrio se “rompe” y aumenta o disminuye la
posibilidad de enfermar.

En las últimas décadas, ha existido un consenso general


y la aceptación de que existe una compleja interacción de
factores que provocan enfermedades en una persona o en
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 79

La pobreza es el
principal factor
para el desarrollo de
enfermedades. La
atención adecuada a
los factores ambien-
tales podría reducir
drásticamente los
índices epidemiológi-
cos (Foto: Nicobliglie,
2007)
una comunidad y se ha reforzado lo que ya en los años `70
Marc Lalonde propuso como Campo de Salud.

En la actualidad sabemos que la salud es un proceso diná-


mico y variable y que es producto de un equilibrio entre
nuestro organismo y su medio ambiente, en donde cir-
cunstancias sociales, económicas, políticas e instituciona-
les afectan la salud individual o colectiva.

La herencia genética, cómo maduramos y envejecemos,


los hábitos que incorporamos a nuestra vida, muchos de
ellos perjudiciales como el tabaco, alcohol o estilos de vida
que conllevan riesgos. Más el hacinamiento, la desnutri-
ción, la falta de saneamiento de los medios ambientales y
la inequidad social, son en salud, factores determinantes
en el proceso que contempla el riesgo de enfermar o morir
en un individuo.

Debemos saber que la salud colectiva e individual está es-


trechamente relacionada con la de nuestro ambiente, de
nuestro ecosistema y de la dinámica y compleja interac-
ción de cada factor determinante. Uno de los hechos que
más impactó sobre nuestro planeta es el crecimiento de la
población desde la era industrial como consecuencia de
80 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

mejoras sustanciales en el saneamiento de los medios y


avances médicos y tecnológicos que llevó a una gran re-
ducción de las tasas de mortalidad. Pero la rápida urbani-
zación por migración del campo a la ciudad, sin previsión
de adecuados servicios sanitarios y la gran producción de
bienes y servicios para satisfacer una creciente demanda
de la sociedad identificada con un modo de vida consu-
mista, ha llevado a que durante décadas se sobreexploten
nuestros recursos naturales renovables y no renovables, se
contaminen los medios ambientales y se lleve al límite y al
agotamiento los mecanismos naturales de depuración en
nuestro planeta.
La mala calidad de los medios ambientales con la que hoy
convivimos, es consecuencia de la contaminación atmos-
férica originada en su mayoría por el transporte privado y
público, la incorrecta disposición final de residuos sólidos
urbanos, la contaminación de cauces y ríos por efluentes
industriales volcados sin tratamiento o parcialmente trata-
dos, prácticas agropecuarias inadecuadas y si sumamos a
esto la contaminación microbiológica y química de los ali-
mentos, tenemos una gran diversidad de factores de ries-
go que afectan nuestra salud, sumado a una amplia gama
de problemas originados por factores ambientales.

Toda comunidad genera un impacto sobre los medios am-


bientales, el aire, el agua, el suelo y los alimentos. En las
zonas urbanas y periurbanas la disposición inadecuada de
desechos humanos e industriales se convierte cada día en
una de las tareas más difíciles de resolver. El manejo in-
apropiado de efluentes genera riesgos ambientales al con-
taminar ríos, lagos y cauces de agua, con efectos nocivos
sobre las poblaciones que habitan en la zona y también las
que se encuentren aguas abajo.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 81

En las ciudades, el tráfico vehicular es la principal fuente


contaminante del aire, emitiendo material particulado y
gases que aumentan el riesgo de asma, alergia, enferme-
dades respiratorias, cardiovasculares y cánceres. El tráfico
también origina estrés debido al ruido y la congestión ve-
hicular y desde hace años es protagonista de una epide-
mia de muertes por accidentes viales.

También es importante considerar la contaminación en es-


pacios cerrados, por uso de leña o carbón para cocinar o
calefaccionar, el humo del tabaco, los compuestos que se
desprenden de solventes, adhesivos, barnices y muebles
construidos con aglomerado. Si pensamos que pasamos
el 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados debemos
pensar en la calidad del aire que respiramos en ellos. Los
productos de limpieza e insecticidas contienen sustancias
químicas que pueden producir déficit de atención, de me-
moria, disfunciones motrices y algunos químicos alteran el
sistema inmunológico y afectan al sistema reproductivo.

La toxicidad de una sustancia química depende de la do-


sis que nuestro cuerpo recibe, se pueden presentar efectos
adversos en la salud a muy bajas concentraciones de un
contaminante, pero siempre hay que considerar el tiempo
en que se ha estado expuesto y la vía por la que ha ingresa-
do al cuerpo el contaminante, que puede ser a través de la
piel, de la respiración o de la ingestión. Los más afectados
por la contaminación de los medios y contaminantes den-
tro del hogar son los niños, ya que su peso y mecanismos
de defensa los hacen más vulnerables que un adulto.

En zonas agrícolas la contaminación se da principalmente


por el vertido de agroquímicos que pueden permanecer
en el ambiente por largos periodos y no siempre perma-
82 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

necen donde fueron aplicados, ya que son transportados


por el agua y el aire y pueden acumularse en los tejidos
de la mayoría de los organismos vivos que los absorben al
respirar, ingerir alimentos o beber agua, incorporándose
así a la cadena alimentaria y exponiéndonos a químicos
que producen efectos adversos en la salud, desde cefaleas
y vómitos, hasta alteraciones congénitas y cánceres depen-
diendo de la sustancia, la dosis y el tiempo de exposición.

Un fenómeno que no se debe dejar de considerar en re-


lación a la salud es el calentamiento global debido a la
concentración de gases como el monóxido de carbono y
el metano, entre otros. El incremento de las temperaturas
medias y los cambios en los regímenes de lluvias en Amé-
rica del Sur, ha producido tanto en áreas urbanas como
rurales, zonas húmedas e inundaciones que se convierten
en sectores de cría para vectores como los mosquitos, que
transmiten enfermedades que se expanden cada vez más
hacia latitudes templadas.

La reducción de la capa de ozono a nivel de los polos hace


que los habitantes de zonas australes en nuestro país se
expongan a radiación ultravioleta con el riesgo de sufrir
cataratas y cáncer de piel.

Volviendo al concepto de Lalonde, considerando la dimen-


sión social del ambiente y aclarando que no se consideran
todos los factores que condicionan la salud o enfermedad
de una comunidad, hay que decir que uno de los factores
de riesgo para la salud más importante, es la pobreza, pro-
ducto de la desigualdad y la inequidad. La misma va de la
mano de la desnutrición, la falta de educación y oportuni-
dades para mejorar las condiciones de vida. Las poblacio-
nes más pobres, son también las más expuestas a la mala
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 83

calidad ambiental y las más vulnerables a enfermarse ante


la aparición de riesgos ambientales.

Otro factor de riesgo en la dimensión social, es el aumento


del sedentarismo, personas que pasan horas frente a las
computadoras o juegos electrónicos; los cambios en los
hábitos alimenticios con exceso en el consumo de grasas
saturadas, ha llevado a un alto porcentaje de niños obe-
sos que tendrán más riesgos de desarrollar problemas
traumatológicos como el genu valgum y pie plano y en la
edad adulta Diabetes Mellitus, enfermedades coronarias,
aumento de colesterol y triglicéridos.

El acceso a la tecnología ha llevado a que la sociedad esté


cada vez más informada acerca de cuáles son los riesgos
ambientales que pueden afectar su calidad de vida; por
otro lado, instituciones públicas y privadas están dando
prioridad al tratamiento de problemas ambientales. La
estrategia, en este siglo XXI, para los problemas de salud
ambiental es el abordaje integral, es decir, la totalidad de
los actores sociales deben participar en el proceso de iden-
tificación y manejo de los riesgos, con el grado de respon-
sabilidad que le corresponde.

Priorizar el desarrollo económico con implementación de


nuevas tecnologías menos contaminantes en la industria y
el agro, tecnologías para tratar adecuadamente los efluen-
tes y residuos de manera que no ingresen a los medios y
expongan a las personas. Por su parte, los organismos de
gobierno y ámbitos académicos muestran un mayor interés
por la investigación de los problemas de salud de origen
ambiental, pero la tarea no es fácil, debido a los múltiples
factores que hemos visto y que intervienen como causales
de enfermedades.
84 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Hoy el mensaje a la comunidad mundial es el de preser-


var los medios ambientales y a través de esto proteger la
salud de la comunidad. La toma de decisión en materia
ambiental y de salud debe estar basada en el análisis de
evidencia científica, en un monitoreo adecuado de medios
ambientales y seguimiento de indicadores de salud de la
población. Se deben generar políticas que conduzcan al
bienestar de la comunidad y a la conservación de su prin-
cipal componente “la salud”.

La mejor propuesta es utilizar como eje conductor para


definir políticas públicas lo que en 1987 la Comisión Mun-
dial sobre Ambiente y Desarrollo (Comisión Brundtland)
definió como Desarrollo Sostenible: “es el desarrollo que
asegura las necesidades del presente, sin comprometer la
capacidad de las futuras generaciones para enfrentarse a
sus propias necesidades”.

Canadian Public Health Association (1992) Human and


Ecosystem Health Ottawa: CPHA

La salud y el ambiente en el desarrollo sostenible Publica-


ción Científica nº 572 .OPS-OMS

Ambiente y educación.
Por Prof. Ana Scoones.

Introducción.

Frente a los agudos problemas ambientales que nos aque-


jan, la educación ambiental es uno de los temas básicos a
trabajar dentro de la sociedad. Este es un campo controver-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 85

tido y quizás, uno de los menos desarrollados en nuestra


Provincia. En estas líneas, realizaremos una aproximación
conceptual sobre la Educación Ambiental (EA) actual, en
qué estado se encuentra su práctica en Mendoza y cuáles
son algunos lineamientos para su implementación.

La EA refleja la existencia de distintas perspectivas sobre


el ambiente. Como en toda práctica social, en el campo
del ambientalismo coexisten diversos discursos. En el in-
terior de los mismos se engendran distintas concepciones
del mundo y del papel que desempeñan la naturaleza y el
ambiente. En general, se observa que tanto docentes como
estudiantes no asocian los aspectos sociales al concepto de
medio ambiente. Sin embargo, ya no se puede negar que
son las sociedades, con sus propias particularidades y sus
modos especiales de relación con los sistemas naturales,
las que impactan sobre la naturaleza. Las creencias, los
sistemas económicos, las formas de organización social, el
nivel de educación de la gente son variables que modelan
las relaciones naturaleza-sociedad y que deben tenerse en
cuenta al abordar un problema o cuestión ambiental.

El panorama se complica un poco más si, además, tene-


mos en cuenta que las sociedades tampoco son homogé-
neas. Dentro de cada una habrá diferentes actores sociales
con diversos intereses. Una cierta acción puede ser buena
para algunos, pero inaceptable para otros.

Consideramos que si la realidad es una construcción so-


cial, las preguntas que nos hacemos sobre nuestros pro-
blemas y sus consecuentes respuestas, dependen de cómo
las concebimos. De allí, que la EA no debe ser ajena a estas
ideas.
86 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El problema de la educación ambiental y el conocimien-


to.

Un problema es la vinculación de la EA con la adquisición


de conocimientos sobre la naturaleza como objeto, sin dar
casi importancia ni a los factores sociales, políticos, econó-
micos, epistemológicos ni a competencias éticas, críticas y
estratégicas. Este tipo de educación, basada en un lengua-
je científico de difícil acceso al educando, termina siendo
una transmisión educativa autoritaria sin incentivar una
participación y un cuestionamiento activo ni un entendi-
miento complejo del problema ambiental.

En otras ocasiones, la EA desarrollada en ámbitos escola-


res, suscita un activismo sin reflexiones más profundas y
críticas del cómo, el por qué y el para quién se dirige esta
acción, lo que lleva fácilmente a posiciones instrumentalis-
tas tanto en lo que se refiere al contenido trasmitido como
al método para su transmisión. En muchas ocasiones, esto
demuestra un franco rechazo a la reflexión y a la construc-
ción teórica.

Este tipo de actividades termina siendo una práctica muy


reducida de lo que puede ser la EA, con el riesgo que al no
tener los fundamentos claros, genere una ruptura entre el
discurso (lo que se quiere obtener) y la práctica (los resul-
tados concretos obtenidos a largo plazo).

Lo que reflejan estos problemas, es una escasez o falta


de discusión interna epistemológica en la EA, para darle
su importancia y trascendencia merecidas. Como dice G.
González “la discusión a nivel paradigmático todavía no
se difunde entre los educadores ambientales de la región
latinoamericana” (González Gaudiano, 2003).
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 87

La producción del conocimiento científico no se encuen-


tra al margen de estos posicionamientos. Es más, los dis-
cursos académicos frecuentemente representan un funda-
mento para defender o sostener argumentos acerca de la
naturaleza y sus recursos, a menudo desde intereses eco-
nómicos y políticos. De ahí que numerosos autores coin-
ciden en plantear la aproximación interdisciplinaria para
la investigación y formación de recursos humanos en lo
ambiental, desde las áreas tradicionales (como las ciencias
naturales) y fortaleciendo también las que han estado ex-
cluidas (como las relacionadas con lo social, económico,
cultural e histórico). Se favorece así a la aparición de es-
pacios académicos que contribuyan a la articulación entre
conocimiento científico y educación sobre ambiente.

¿Qué pasa en Mendoza con la EA?


La presencia tanto en el ámbito formal como no formal de
la educación, es débil y no sistemática, siendo la gestión
estatal casi nula en su implementación.

A través de ciertas indagaciones en los ámbitos escolares,


sobretodo de nivel básico (actual E.G.B.) se encuentran
valiosas experiencias conducidas por los docentes o en al-
gunas ocasiones, por iniciativa de las autoridades de las
escuelas. En general, predomina el “activismo” anterior-
mente mencionado. Subyace un fuerte componente ético
y orientado hacia valores tales como “preservar la natura-
leza” y el cuidado del ambiente. También, advertimos so-
bre la marcada presencia de “lo natural” en todos aquellos
programas y proyectos que se denominan de EA en los
últimos años (Scoones, 2005).

En cuanto a la formación docente, son escasas las opciones


88 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

para la capacitación y la actualización en este campo. El


inicio de una licenciatura en EA en el ámbito de la Univer-
sidad Nacional de Cuyo es una de las propuestas concre-
tas de formación para los docentes o profesionales que se
interesen por la temática.

Los distintos Gobiernos de la Provincia, han dado distin-


tos grados de importancia a la EA. “El análisis de las últi-
mas gestiones gubernamentales dan cuenta de la falta de
una dedicación al tema educativo, y que las pocas accio-
nes realizadas han sido seminarios o charlas dedicadas a
los temáticas ambientales. No hay registros en la Subse-
cretaría de Medio Ambiente de la existencia de un espacio
ni planes para educación ambiental” (Scoones, 2005). Sin
embargo, debemos mencionar la gestión gubernamental
2003-2007, en la cual se iniciaron acciones orientadas a la
difusión de material dedicado a los docentes, con un en-
foque predominantemente “naturalista”, es decir, propor-
cionar información sobre la naturaleza y los impactos de
la actividad humana sobre ella y realizar algunas acciones
dedicadas a los niños, de la mano de obras de teatro refe-
ridas a temáticas de cuidado del ambiente, especialmente
de los árboles.

En los últimos tiempos, los discursos de los organismos


mundiales y algunos referentes locales, han introducido
la denominación de “educación para el desarrollo susten-
table o sostenible”, a lo cual dedicaremos unas líneas de
reflexión.

¿Educación para el desarrollo sostenible?

El desarrollo sostenible, un concepto de por sí muy cues-


tionado, no puede representar un fin en sí mismo y de esta
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 89

Es fundamental sensibilizar a niños y adultos sobre los problemas ambien-


tales, sus causas y consecuencias, a fin de generar la toma de conciencia.
(imagen tomada en las cercanías del Dique Carrodilla, 2008, E. Sosa)
manera convertirse en una meta homogeneizada a nivel
mundial para la educación. Aparte de los serios cuestiona-
mientos sociales, políticos y económicos, la propuesta de
una educación para el desarrollo sostenible tiene también
serios problemas conceptuales, éticos y culturales.
• Conceptuales, respecto a la misma noción de desarrollo
sostenible, que resulta ser demasiado ambigua (existen
por lo menos 70 definiciones diferentes), lo cual se pres-
ta para cualquier interpretación, además al persistir en
el concepto de desarrollo se sigue manteniendo la fuerte
carga economicista que ha tenido entre los discursos po-
líticos.
• Éticos, en cuanto que la sustentabilidad en sí, percibida
como un valor supremo, es fuertemente cuestionable.
Casi nunca se explicita qué es lo que se desea que se
sustente en el tiempo.

• Culturales, en cuanto que se asume que el ejemplo guía


90 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de desarrollo debe ser el adoptado por Occidente, sin


considerar las grandes diferencias culturales y con ello,
opciones diferentes de desarrollo, es decir, se aplica una
visión eurocéntrica hegemónica.

EA en el nuevo siglo.

Actualmente, el campo de la EA se ha ampliado y diver-


sificado. Se ha pasado de una única versión, a propuestas
que plantean el respeto por todas las culturas, es decir, la
interacción cultural. Una EA centrada exclusivamente en
el mundo escolar a una que enfatiza la formación de los
adultos, de los profesores, de los gestores, fuera de las ins-
tituciones formativas tradicionales. Estos grupos de per-
sonas necesitan una atención prioritaria de la EA:

• Los profesionales y gestores que toman decisiones sobre


los recursos, que pueden ser considerados «personas-
clave» a quienes dirigir estos programas;

• Otro grupo importante que necesita atención desde la


EA son los adultos en general, personas que todos los
días adoptan pequeñas decisiones a la hora de comer,
vestirse, comprar, etc., decisiones que unidas pueden
conformar grandes impactos. Y hay que resaltar que
el papel de la población adulta es muy importante no
sólo porque decide, sino también porque puede contro-
lar decisiones y pueden exigir a los dirigentes políticos
determinadas actuaciones, que favorezcan el desarrollo
armónico del medio ambiente;

• Y un tercer grupo, es el de los formadores. Hay que crear


programas de EA para profesores y para educadores no
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 91

formales (animadores socio-culturales, educadores de


adultos, miembros de ONG´s), porque cada vez que for-
mamos a uno de ellos, estamos desarrollando un efecto
multiplicador de enorme importancia y consistencia.

La EA como acto político.

¿Qué se quiere significar cuando se está considerando a la


EA como «un acto político»? Lo que se pretende decir es
que ya no podemos seguir trabajando simplemente para
dar información, para crear opiniones; sino que hay que
hacerlo para la toma de decisiones. Esa es la dimensión
política de la EA, es la que se hace en pequeñas experien-
cias, en un barrio, en un pueblo, en una universidad.

Hay que trabajar para que la gente tenga más información


y opiniones sobre las problemáticas ambientales que afec-
tan a su entorno o para que tenga un mayor conocimiento
sobre problemas globales. Ésta es una fase de nuestro que-
hacer que resulta necesaria pero no suficiente. Hay que
trabajar para que las personas tomen decisiones, desde la
educación infantil hasta la educación universitaria; ésa es
la dimensión política de la EA y, en ese sentido, es un acto
político.

Consideraciones finales.

La importancia de promover una EA diferente, encuadrada


dentro de perspectivas sociales, críticas y transformadoras
que estimulen en los estudiantes el placer por la adquisi-
ción de conocimientos y a la vez, desnudar los conflictos
del presente, cuestionar los discursos únicos y proponer
otras lógicas y alternativas a las actuales, hace necesario
que las líneas de acción más urgentes se focalicen en:
92 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

- Incluir en la formación de base y en las instituciones for-


madoras de docentes una EA social, crítica y transfor-
madora.

- Actualización continua de los docentes;

- Garantizar una oferta de cursos, seminarios y otras mo-


dalidades de formación que no sean “por única vez”,
sino sostenidas en el tiempo para afianzar y consolidar
las innovaciones;

- Producir materiales variados para la actualización y para


crear recursos didácticos adecuados a nuestra realidad;

- Generar espacios institucionales democráticos para el


trabajo conjunto entre docentes y técnicos, generando
situaciones convergentes entre necesidades, demandas
y problemáticas;

Aunque por parte de instituciones, expertos y de determi-


nados movimientos sociales se aprecia la necesidad de la
EA, no se valora suficientemente que ya existe una inade-
cuada en nuestra sociedad, que hay que reconocer que los
procesos de socialización actuales determinan un conoci-
miento cotidiano sobre el medio que se corresponde con
un modelo de desarrollo humano que no nos gusta. Por lo
tanto, la EA no puede partir de cero, sino que debe tener
en cuenta lo que se está poniendo en práctica.

La implementación de programas deben partir de la de-


finición, con toda claridad, del concepto ambiente y el de
educación ambiental desde un enfoque no neutral, sino
política e ideológicamente deliberado, que destaca lo am-
biental como una construcción social, al ambiente como la
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 93

relación entre las sociedades y la naturaleza y privilegia a


la EA como un proceso educativo de construcción de cono-
cimiento; el cual implica un enfoque critico, una demanda
de información diversa y libre, el rechazo de saberes ce-
rrados y conclusivos como certezas, la duda permanente,
la construcción de miradas locales y globales, el diálogo
de saberes y la referencia a la identidad en la construcción
educativa19.

Ambiente y política.
Por Manolo Giménez.

Periodista y publicista. Ha trabajado en diversos medios locales


como Diario Mendoza, Canal 7, Radio Libertador, etc. Actual-
mente integra el MRP 4 de Abril.

La transnacionalización de los activos del Estado durante


la gestión de gobierno del Partido Justicialista, en la últi-
ma década del siglo XX, se formalizó en base a la doctrina
del Consenso de Washington. Formulación que permitió,
a los devotos locales, fundamentar un doble ejercicio de
sumisión. Por un lado, el alineamiento irrestricto con la
política exterior de los Estados Unidos y por el otro, la
subordinación de nuestra economía a las necesidades del
capital monopolista.

Claro que no se trató de un episodio aislado. Desde el año


1975 hasta la fecha, se ha operado en la Argentina un siste-
mático desmantelamiento de las bases económicas, jurídi-
cas y políticas del modelo construido entre los años 1946 y
1955. Nos referimos al inconcluso proyecto de moderniza-
94 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ción integral que, favorecido por la crisis internacional del


año 1930 y la guerra inter-imperialista en Europa, confor-
mó el eje político central de los dos primeros gobiernos de
Juan Domingo Perón

De aquel Estado empresario con alto perfil industrial ya


casi nada queda. Su desaparición ha expulsado a cientos
de miles de trabajadores del aparato productivo; dejando
como herencia la actual reprimarización económica de sa-
lida exportadora. Desde las tres últimas décadas y aún en
instancias favorables al desarrollo del mercado interno, el
Palacio de Hacienda rara vez adopta como línea estratégi-
ca otras políticas que las destinadas a mantener el diseño
mercantil delineado por la demanda externa.

En este aspecto, Argentina no está sola. Aunque teñida


de corrección política, la reciclada división internacional
del trabajo se sigue sosteniendo sobre la explotación de
los recursos humanos y naturales del Tercer Mundo. Ex-
plotación que, en la mayor parte de los casos, cuenta con
garantías oficiales de rentabilidad por parte de los gobier-
nos locales. La fórmula consiste en vender —a precios eu-
femísticamente llamados “competitivos”—, la fuerza de
trabajo y los permisos de contaminación que reclama el
actual paradigma económico global.

Sin lugar para los débiles.

Pero la casa no está en orden. Desde hace algún tiempo, la


recesión estadounidense viene confirmando el ingreso del
capitalismo mundial en una nueva etapa de crisis estruc-
tural. En estos días, los remezones monetarios y un incon-
tenible vaivén en el precio del petróleo anuncian nuevos
posicionamientos y liderazgos.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 95

Tales previsiones han desatado una competencia voraz en


el interior del bloque hegemónico. La contienda por las
reservas minerales y energéticas, así como el control de
los mercados de trabajo, han impuesto una asfixiante su-
misión de todos los aspectos de la vida social del planeta a
la lógica exclusiva de la acumulación de capital.

Uno de los autores que con más sagacidad abordó este


proceso, el egipcio Samir Amin, advertía ya en el año 2001
que en el programa de este fisurado capitalismo “figura la
mercantilización creciente del ser humano y de sus capaci-
dades inventivas y artísticas, de la salud, de la educación,
de las riquezas ofrecidas por la naturaleza, de la cultura y
de la política. La mercantilización de todo”20.
En este marco histórico, la nueva reasignación de produc-
tividades para las sociedades de menor desarrollo relativo
supone poner en riesgo, como nunca antes, la integridad
alimentaria y ambiental de los pueblos. Dicho de otro
modo, a la transferencia de valor propia de las condicio-
nes de intercambio desigual que comprime el desarrollo
de los países periféricos del sistema capitalista se le suma,
en estos últimos años, el serio riesgo de ser absorbidos por
la crisis ecológica y civilizatoria generada por el ciclo rece-
sivo mundial.
Tal amenaza se comprueba dentro del escenario local, prin-
cipalmente, en la monocultura rural de la soja —orientada
a la generación de biocombustibles o de alimentos trans-
génicos— y en la megaminería que utiliza cianuro.

Pampa bárbara

Aunque glorificado por el sostenido incremento de la ba-


lanza comercial de los últimos años, el régimen exportador
96 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

basado en commoditties de bajo valor agregado ha trasto-


cado las condiciones de vida del medio rural pampeano
y litoraleño, al tiempo que devasta la tierra cultivable en
manos de los pooles de la siembra.

En lo que respecta al ámbito agrícola, la expansión del


monocultivo está impulsando el despoblamiento, espe-
cialmente en la región de la pampa húmeda. Un informe
realizado en el año 2006 por el Instituto de la Pequeña
Agricultura Familiar, dependiente del INTA (Instituto Na-
cional de Tecnología Agropecuaria), indica que, en veinti-
cuatro nuevas villas miseria asentadas en la Ciudad Autó-
noma de Buenos Aires, ocho de cada diez habitantes son
desplazados rurales21. Merced a su articulación con las so-
ciedades anónimas y los grupos de inversión que detentan
la propiedad de la tierra, el nuevo liderazgo sojero está
desalojando cultivos esenciales para la alimentación po-
pular. Lo cual, dicho sea de paso, comenzó a sentirse con
rigor en el abastecimiento y los precios de los productos
de la canasta básica.
El avance de la frontera agroindustrial es cada vez mayor.
Desde las operaciones diplomáticas hasta las medidas fis-
cales relacionadas con el sector —como el reciente plan fis-
cal de retenciones móviles a la exportación de la soja— no
parecen destinadas a otra cosa que a reforzar el esquema
oligopólico por el cual, miles de productores pequeños no
tienen otro remedio que incorporarse a las grandes cade-
nas agroalimentarias integradas.

Asimismo, la ganadería no parece tener mejor diagnóstico.


La alimentación masiva de animales en encierro con sojas
transgénicas está tapiando los mercados a lo que fuera una
exportación emblemática. No es para menos, el recuerdo
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 97

de la “vaca loca” es ejemplo suficiente para estar adverti-


dos sobre lo que conlleva la desregulación alimentaria.

Los señores de la mina.

Nuestro subcontinente se encuentra hoy entre los objeti-


vos prioritarios de los gigantes mineros22 ya que, de los
diez países con mayores recursos minerales a nivel mun-
dial seis pertenecen a América Latina, siendo Argentina el
sexto.

Según aseveraba el periodista Jorge Castro hacia el año


2005 “En materia de rentabilidad de la explotación de ya-
cimientos de cobre y oro, Argentina ocupa el tercer lugar
del mundo después de Sudáfrica. La superficie estimada
de potencial minero en Argentina ronda los 750 mil km2,
de los cuales falta explorar y explotar el 75 por ciento. Se
estima que entre los 50 mil millones de dólares en gas-
tos de exploración que se realizarán en los próximos diez
años en el mundo, América Latina puede captar aproxi-
madamente el 40 por ciento”.

Por la destacada presencia de algunas empresas mineras


en el medio publicitario y político local, podría pensarse
que las estimaciones de Castro no son desacertadas. Sobre
todo, tomando en cuenta que, a las tendencias del nuevo
escenario mundial, nuestro país aporta el atractivo extra
de sus excepcionales condiciones de radicación, merced a
la legislación instaurada por el gobierno justicialista que
el propio Castro integró en los años ´90. Nos referimos,
fundamentalmente, a las leyes de Inversiones Mineras (ley
24.196) y al Acuerdo Federal Minero (ley 24.228) que:

• Prohíben al sector público explotar directamente la ri-


98 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

queza minera (ley 24.196), por lo que las minas descu-


biertas por organismos estatales deben transferirse al
sector privado.

• Establecen un techo del 3% en las regalías sobre el valor


“boca mina” (ley 24.228),

• Exceptúan a las empresas de liquidar divisas; pagar im-


puestos a los combustibles y al cheque o tasas para la
importación y en la casi totalidad de los casos, de las
retenciones a las exportaciones (las empresas tampoco
pagan impuestos nacionales, provinciales ni municipa-
les durante los cinco primeros años).

• Establecen tratados de inversión, que se prorrogan auto-


máticamente a su vencimiento y autoriza a las mineras
a funcionar como enclaves autónomos dentro de los lí-
mites de Argentina.

• Otorgan estabilidad fiscal —es decir que no se puede


aumentar el monto impositivo inicial— por el término
de treinta años23.

Vale la pena señalar que no se han puesto en práctica, en


general, implementaciones tecnológicas que permitan mi-
nimizar el riesgo ambiental y sanitario ocasionado por la
explotación con elementos contaminantes —tales como ar-
sénico, plomo, mercurio y cadmio— que interactúan con
los sistemas acuáticos.
En contraste —según un artículo aparecido en el diario
Página 12, del pasado 13 de enero— las ganancias de las
empresas mineras en Argentina rondan los “6.000 millo-
nes de pesos por año”. Es decir, el equivalente —toda una
ironía— a “tres veces el presupuesto nacional de Salud”.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 99

Progresismo semántico o nacionalismo económico.

Los niveles de actividad económica han crecido de ma-


nera sostenida en la posconvertibilidad. Sin embargo, ni
la desocupación bajó en línea con el aumento del PBI, ni
la reducción del desempleo ha producido expansión del
empleo formal y de alto nivel de ingreso.

También es importante señalar que las inversiones han


sido, en los últimos años, mayoritariamente destinada a
rubros muy limitados en términos de inversión reproduc-
tiva (construcción residencial o turística y armaduría au-
tomotriz, fundamentalmente), lo cual no es precisamente
auspicioso para el mercado laboral en el mediano plazo.

Esta organización retardataria de los beneficios del creci-


miento se debe, precisamente, al modelo económico basa-
do en “la colocación de naturaleza barata en el mercado
mundial” —usando una expresión del economista Clau-
dio Lozano—, cuyas formalizaciones en el agro y la mine-
ría hemos intentado describir brevemente.

Tomemos un ejemplo reciente. Con el argumento de la


creación de nuevas fuentes de trabajo en el sector minero,
se han realizado inversiones millonarias que garantizan el
bajo costo de la provisión energética a los oligopolios. Por
ejemplo, la línea eléctrica de interconexión de 500 KV. o
“Línea Minera” entre Tucumán y Mendoza.

Ahora bien, si se sumara tal infraestructura —mediante


un plan de desarrollo productivo genuino— a los recursos
fiscales que se dilapidan a través de los incentivos vigen-
tes, seguramente se podrían instituir miles de puestos de
trabajo en actividades con alto valor agregado y sin des-
100 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

cuido del impacto ambiental. Superando, de ese modo, la


modestísima oferta de las multinacionales.

Por ello hoy es imprescindible articular la demanda gre-


mial —y en general, las luchas por la equidad distributiva
y la generación de empleo— con la actividad que vienen
desarrollando las organizaciones civiles que trabajan (en
serio) por el cuidado ambiental y la soberanía alimentaria;
a fin de elaborar estrategias de desarrollo sustentable para
el corto, mediano y largo plazo.
Posiblemente mucho más citado que leído, el propio Juan
Domingo Perón escribió poco tiempo antes de morir que
“(…) los sistemas sociales de despilfarro de los países
tecnológicamente más avanzados funcionan mediante el
ingente consumo de recursos naturales aportados por el
Tercer Mundo”. Y remarcaba enfáticamente: “Creo que
ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos
del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la
humanidad ha emprendido a través de la contaminación
del medio ambiente y la biosfera y la dilapidación de los
recursos naturales”24.
Partiendo de las certezas que ofrece su propia historia, el
Estado Argentino necesita retomar la línea del nacionalis-
mo económico. Que no debe ser confundido con el estatis-
mo simplificador de cierto chavismo de moda, puesto que
la nacionalización de la economía puede hacerse de forma
asociada con el capital privado o —tanto mejor— de ma-
nera cogestionaria con los trabajadores. Pero siempre debe
asegurarse una estrategia de crecimiento que sea estruc-
turalmente autocentrada y en términos ambientales, pro-
badamente perdurable. Ambas condiciones, según hemos
visto, excluyen inevitablemente al capital dominante.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 101

Pues hablamos de una perspectiva donde el desarrollo de


las fuerzas productivas pueda ser visualizado como un
objetivo explícito y los recursos naturales —que son nues-
tro único ámbito de vida— dejen de ser concebidos como
un simple insumo por quienes toman las decisiones lejos,
demasiado lejos, de los efectos contaminantes de sus yaci-
mientos y plantas procesadoras.

Ambiente y empresas.

Por Bernardo A. Zunino.

Miembro de VALOS25

Preliminar.

Escribo estos conceptos desde mi posición de ciudadano


y miembro de una organización donde me desempeño
como responsable de la producción y de todos los impac-
tos, positivos y negativos, que el centro productivo a mi
cargo produce.

Es decir, lo que puedo aportar en este espacio es sólo un


enfoque, madurado, elegido, pensado, mas no definitivo,
de la forma en que una organización como la nuestra debe
actuar.

Esto no quiere decir que sea un especialista en desarrollo


sostenible, que es la base de este aporte, sólo soy alguien
que obligado por las circunstancias o por propio conven-
cimiento, decidió gestionar adoptando ciertos principios
que quiero compartir.
102 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Entorno.

“El mundo que hasta este momento hemos creado, como resul-
tado de nuestra forma de pensar, tiene problemas que no pue-
den ser resueltos pensando del mismo modo en que pensábamos
cuando lo creamos”.
Albert Einstein

Nuestro desafío y el que nos plantea el concepto de Desa-


rrollo Sostenible y de Responsabilidad Social Empresaria
es enterarnos de “qué le está pasando al mundo”. Sentir-
nos parte responsable de la situación y actuar en conse-
cuencia.

Frecuentemente escuchamos que la basura en las acequias,


el desorden en las plazas, los destrozos en la vía pública
son generadas por falta de leyes, de políticas o son res-
ponsabilidad de tal o cual gobierno. El hecho de tener un
enorme y hermoso país y no tener un servicio de trans-
porte aéreo acorde no es un problema de los empresarios
aeronáuticos sino de la falta de políticas de transporte. Es-
cuchamos permanentemente estos argumentos. El pensa-
miento que subyace es que somos lo que el entorno quiere
que seamos. ¡Por favor, que comodidad!

No estoy defendiendo a los gobiernos ni a los servicios


municipales de recolección de residuos. Sólo digo que a
esa basura algún vecino la puso, irresponsablemente, en
el lugar incorrecto.

Es fundamental, a mi juicio, si queremos cambiar el rumbo


que seamos conscientes que el primer protagonista debo ser yo
y al menos preguntarnos qué podemos hacer y así generar
un compromiso en consecuencia. El pensar que las cosas
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 103

son como son y que todas las fuerzas externas condicionan


nuestro medio y que nosotros nada podemos hacer, es una
excusa para no comprometernos.
Puede ser que haya realidades que se nos presentan, que
no generamos o al menos no tenemos claro cuál fue nues-
tra participación en esos hechos. Pero una verdad ineludi-
ble es que tenemos absoluta libertad y responsabilidad de
cómo reaccionar y actuar, qué rol jugar ante esos hechos.
Esa es nuestra fuerza.

Un principio básico de la vida en sociedad es tratar a los


demás dignamente, como semejantes. O sea, que debemos
armonizar nuestros intereses con los de nuestro prójimo.
Desde un punto de vista ético, que el manejo que cada uno
haga de sus libertades no lesione a los demás. Pero no es
suficiente, necesitamos la política que administre y contro-
le lo que nosotros decidamos hacer con nuestra libertad. O
sea que regule o fije normas para esa armonización.

Como empresarios, nuestra responsabilidad es sustancial-


mente mayor. El impacto que genera cada decisión es ex-
ponencialmente superior.

Desarrollo Sostenible.

“Opino que la combinación de objetivos económicos y ambien-


tales es adecuada. La conservación del medio ambiente y el desa-
rrollo exitoso de la empresa y de la industria deberían constituir
el anverso y reverso de la misma moneda, siendo la moneda la
medida del progreso de la civilización humana.

El grado en que se consiga unir aquellas dos caras en el mundo


de las actividades humanas y la velocidad con que eso se logre,
determinarán el ritmo con el que el desarrollo sostenible pasará
104 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de la visión a la realidad”.

Stephan Schmidheiny

Breve reseña histórica.

Uno de los rasgos característicos de este comienzo de si-


glo es el desconocimiento ante los efectos de estilos de
desarrollo propios, de una civilización industrial que se
mostró, ecológicamente depredadora, socialmente injusta
y económicamente inviable, es decir, insostenible. La con-
ciencia generalizada de que estamos viviendo un cambio
profundo y extenso, aunque no bien definido, es una rea-
lidad.

Sintetizando los cambios ocurridos en los últimos años so-


bre el concepto de desarrollo, detectamos que partiendo
de una visión eminentemente economicista de la década
del ´60, se pasa hasta llegar al concepto de desarrollo hu-
mano sostenible de nuestros días, en el que se trata de ar-
monizar los intereses económicos, sociales y ambientales
para conseguir una mejor calidad de vida.

Durante las décadas del ´50 y ´60, el objetivo fundamen-


tal del desarrollo económico era el crecimiento. En la dé-
cada del ´70, el objetivo fundamental del crecimiento fue
la equidad, es decir, la redistribución de la riqueza entre
la población. Pero el nuevo enfoque de desarrollo en re-
lación con el medio ambiente, se produce cuando empie-
zan a ponerse de manifiesto los efectos secundarios y la
mala redistribución de los frutos del crecimiento econó-
mico, hasta entonces, elemento central de las teorías del
desarrollo; junto con otros acontecimientos relacionados
con el agotamiento de los recursos naturales, la crisis de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 105

la energía, la contaminación, el aumento de la población,


etc., que ponen en evidencia los conceptos de escasez e
interdependencia del sistema mundial.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio am-


biente, PNUMA, realizada en Estocolmo en 1972, surge la idea
del ecodesarrollo, marcando el comienzo de una preocupación en
el ámbito mundial por los problemas ambientales.

El ecodesarrollo entendido como “el desarrollo en el ám-


bito regional o local, debe ser consciente de las potencia-
lidades del área en cuestión, prestándose atención al uso
adecuado y racional de los recursos naturales y a la apli-
cación de estilos tecnológicos (innovación y asimilación) y
formas de organización que respeten los ecosistemas na-
turales y los patrones socioculturales”; significa un nuevo
acercamiento al desarrollo, una búsqueda en la armoni-
zación de objetivos sociales y económicos, asegurando, al
mismo tiempo, un manejo adecuado del medio ambiente.

Y puesto que la población es el recurso más preciado de


todos, el ecodesarrollo deberá contribuir principalmente a
su satisfacción, no sólo de las necesidades materiales sino
también del desarrollo de sus valores. Este concepto inclu-
ye empleo, seguridad y mejora de las relaciones humanas
con respecto a la diversidad cultural.

El ecodesarrollo bien definido por I. Sachs como “el desa-


rrollo socialmente deseable, económicamente viable y eco-
lógicamente prudente”, introduce un elemento claramente
innovador en el concepto de desarrollo respecto a los an-
teriores, como es la preocupación por el medio ambiente.
Este es el antecedente inmediato del enfoque predominan-
te en nuestros días, es decir, el desarrollo sostenible.
106 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

En la década del ´80, a raíz del Informe Bruntland realiza-


do por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el
Desarrollo, se introducen las bases del concepto de Desa-
rrollo Sostenible, etapa en la cual el objetivo fundamental
del desarrollo económico pasa a ser la sostenibilidad.

En la década del ´90, más precisamente en 1992 en Río de


Janeiro, es cuando tienen lugar los acontecimientos más
importantes que aproximan de forma definitiva el desarro-
llo y el medio ambiente. Desde esa fecha y hasta nuestros
días, se han celebrado distintas cumbres y conferencias
que fueron aportando diversos elementos para configurar
el actual concepto de desarrollo humano sostenible.

En 1995 se pone en marcha el V Programa de Acción de la


Unión Europea en donde se adopta el concepto de desa-
rrollo sostenible como una estrategia de desarrollo econó-
mico y social continuo, de tal forma que no se produzca en
detrimento del medio ambiente y los recursos naturales.
De esta forma, medio ambiente y el desarrollo socioeconó-
mico son conceptos indisociables.

¿Qué es el desarrollo sostenible?

En líneas generales, este concepto propugna un crecimien-


to económico y un bienestar material de la comunidad sin
deterioro de los recursos naturales en que se asienta.

El desarrollo sostenible se define como una forma de progreso que


satisface las necesidades del presente sin comprometer la posibi-
lidad de las generaciones futuras para alcanzar sus necesidades.

La sostenibilidad no puede entenderse, en ningún caso,


como un principio puramente técnico sino ético - normati-
vo. Se trata de un proceso, más que de un estado, de modo
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 107

que no se obtiene de una vez y para siempre sino que


preserva la posibilidad de cambio. Une reglas de gestión
ecológicamente responsables con principios de equidad
socio-política, participación ciudadana, descentralización
y pluralidad cultural.

Para que un desarrollo se considere sostenible debe con-


templar los siguientes elementos:

• Tiende a lograr la estabilización de la población.


• Uso eficiente de los recursos naturales.
• Utilización y/o transferencia de nuevas tecnologías.
• Reducción de la producción de residuos y prevención de
la contaminación.
• Gestión integral de los sistemas ambientales.
• Depuración del concepto de economía de mercado.
• Cambios en las perspectivas y en las actitudes.
• Formación integral de la población.
• Cambios culturales, sociales, etc.
¿Qué es la Responsabilidad Social Empresaria (RSE)?

Es un término que hace referencia al conjunto de obliga-


ciones y compromisos, legales y éticos, tanto nacionales
como internacionales, que se derivan de los impactos que
la actividad de las organizaciones producen en el ámbito
social, laboral, ambiental y de los derechos humanos.

El Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sos-


tenible define a la RSE como el compromiso de la empresa de
108 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

contribuir al desarrollo económico sostenible, trabajando con los


empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en ge-
neral para mejorar su calidad de vida.

Las empresas, independientemente de su tamaño, deben


como primera medida definir que representa su visión y
valores, para luego poder incorporar las preocupaciones
sociales a la estrategia empresarial. Dicha estrategia debe:

• Centrarse en los individuos, ya que la RSE llega a todos


los accionistas, pero será evaluada por sus implicaciones
para empleados individuales, directores y ciudadanos.

• Determinar un legado empresarial inculcando una ética


de educación y aprendizaje e instituyendo los procesos
para fomentar dicha ética.

• Concebir ante todo a los empleados como el mejor activo


y los mejores embajadores empresariales, así como co-
nocer a sus vecinos, sus comunidades y culturas.

• Establecer un sistema para mantener debates y diálogos


transparentes y continuos sobre la RSE.

• Formar asociaciones inteligentes, no para conseguir pu-


blicidad sino para alcanzar los objetivos de la RSE.

• Medir y contabilizar lo que hacen.

• Informar externamente, pero hacerlo de tal forma que


llegue a todos los accionistas y no sólo a aquellos que
figuran en su lista de correos.

Entre los accionistas corporativos se encuentran emplea-


dos, accionistas, comunidades, OSCs (organizaciones de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 109

la sociedad civil), consumidores, socios, proveedores, go-


biernos y sociedad en general.
El diálogo con estos protagonistas nos permitirá aprender
y ampliar ese aprendizaje a toda la empresa. El mismo re-
duce la incertidumbre, la falta de entendimiento, riesgo y
la responsabilidad; además de incrementar la aceptación
pública de la actividad corporativa.

Estas asociaciones no sólo combinan habilidades y pro-


porcionan acceso a las secciones que un único socio pueda
no tener sino que también fomentan la credibilidad de los
resultados, que pueden ser menos efectivos y creíbles si
surgieran sólo de la empresa, de la sociedad civil o del
gobierno.
Una empresa sostenible va más allá de la meta tradicional de
la rentabilidad del activo financiero y la creación del valor para
el cliente y el accionista. También comprende el éxito de la
comunidad y del accionista. Mantiene su entorno cultural
y natural para que sean tan preciados como su cartera tec-
nológica y las capacidades de sus empleados.

“Las empresas no pueden tener éxito en sociedades que


fracasan.”
El progreso hacia el desarrollo sostenible requiere muchas
y más complejas asociaciones. Las empresas inteligentes
están reconociendo que la forma más efectiva de influir en
el cambio en nuestro mundo interdependiente es a través
del esfuerzo común con otros y del aprendizaje de la ex-
periencia.

Una estrategia de RSE coherente basada en la integridad,


valores sólidos y una aproximación a largo plazo, ofrece
110 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

claros beneficios empresariales a las organizaciones y una


contribución positiva al bienestar de la sociedad.

Mensaje final.

No es ajeno a nosotros todo lo que sucede en el mundo,


las noticias de los problemas ambientales que se escuchan
como por ejemplo:

• Las emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono y


otros gases debido principalmente a la quema de com-
bustibles fósiles, contribuyeron a que la temperatura de
la superficie de la Tierra aumente 0.5º C en el último
siglo, estimándose que durante el siglo XXI la tempera-
tura mundial aumentará a un nivel sin precedentes res-
pecto a los últimos 10.000 años (más de 2° C).
• El calentamiento global impactó en el nivel del mar pro-
vocando un aumento del mismo de unos 20 cm. en el úl-
timo siglo. Según estimaciones del IPCC de los distintos
escenarios simulados se espera el que el nivel del mar
crezca entre 10 y 90 cm. más para el año 2100.
• La ONU alerta que cada día se extinguen 150 especies
animales, lo que se considera la mayor ola de pérdida
biológica desde que desaparecieron los dinosaurios.
• Más de 7 millones de has. de selvas, bosques y mato-
rrales se destruyen anualmente a causa de incendios fo-
restales, ya sea naturales o intencionales, siendo éstos
últimos los principales ya que representan casi el 95%.
• La problemática de la generación de residuos y su con-
secuente acumulación desmedida en los llamados basu-
rales a cielo abierto que traen como consecuencia con-
taminación de las napas, arroyos y embalses, del suelo,
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 111

del aire por olores nauseabundos y por la quema de los


residuos que en ocasiones se incendian.
Además, representan focos infecciosos por proliferación
de vectores de enfermedades (ratas, moscas, mosquitos,
etc.), promueven el cirujeo de residuos en condiciones sa-
nitarias de alto riesgo, deterioran nuestros paisajes y des-
valorizan nuestras tierras.

No protegemos lo que no valoramos. En la actualidad mu-


chos de los recursos naturales y servicios no están valo-
rados en términos monetarios. Su correcta valoración nos
ayudará a mantener la diversidad de especies, hábitat y
ecosistemas, a conservar los recursos naturales, a preser-
var la integridad de los ciclos naturales y a evitar el creci-
miento de sustancias tóxicas en el medio ambiente.

La resolución de los problemas ecológicos ambientales no reside


tanto en actuar sobre el medio ambiente como sobre las activida-
des humanas tratando de cambiar las bases irracionales sobre las
que se sustenta el sistema.

El desarrollo sostenible amplía la visión corporativa. La


preocupación por el bienestar del accionista, el fomento
de la reputación y el cuidado del ambiente se añaden al
propósito y resultados. El liderazgo lleva a pensar en va-
rios movimientos en ámbitos de valor social y ambiental,
mientras que también se centra sin ningún compromiso en
las realidades económicas y de mercado de la actualidad.

La única esperanza para la sostenibilidad es cambiar las


formas de consumo y para hacerlo, debemos innovar. Las
soluciones sostenibles no son sólo sobre innovación téc-
nica, la económica social e institucional son también im-
portantes. Estas acciones pueden permitir a las empresas
112 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

crear riqueza que refleje las cambiantes preocupaciones y


los valores de nuestro mundo.

La compleja integración conceptual entre desarrollo y medio am-


biente se perfila en el marco de un desarrollo ambientalmente
sano, económicamente viable y socialmente justo.

El reajuste de nuestra escala de valores actual será un paso


definitivo para abordar y resolver este problema. Esto sólo
se logrará si se utilizan racionalmente los recursos de la
biosfera en el curso de un nuevo orden mundial, donde
impere la paz y la justicia social, teniendo como base una
mejor comprensión de la interdependencia estructural de
las sociedades con sus entornos a través de las comple-
jas relaciones entre los procesos ecológicos, poblacionales,
culturales, económicos y tecnológicos que afectan a los re-
cursos, estructura y funcionamiento del ecosistema TIE-
RRA.

Si se comprenden en su pleno sentido los conceptos de


medio ambiente (natural - social) y desarrollo (alternativo,
integral, sostenible) es obvio que, lejos de contrapuestos,
son complementariamente convergentes hacia el objetivo
común de mejorar el bienestar y la calidad de vida para
toda la humanidad presente y futura.

Debemos movernos con rapidez, evaluando y mejorando


mientras seguimos aprendiendo. Este proceso hará nece-
sario esfuerzos considerables en la educación y la capaci-
tación a fin de crear conciencia y fomentar cambios en el
estilo de vida hacia formas más sostenibles de consumo.

Como líderes de todos los sectores de la sociedad aunemos fuer-


zas para pasar de la visión a la acción. La inercia será superada y
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 113

la cooperación reemplazará a la confrontación. “El todo es más


que la suma de sus partes”.

Finalmente pienso que es un desafío ético. No debemos


esperar que una ley o una decisión superior nos obliguen
a hacer lo que ya sabemos que debemos hacer. La ética no
es más que hacer uso de nuestras libertades sin afectar las
de los demás.

Ambiente y riesgos tecnológicos.


Por Dr. Aldo Rodriguez Salas.

Director del Departamento de Ciencias Ambientales, Universi-


dad de Congreso.

Introducción.

En Mendoza, el 18 de mayo de 1995, una nube tóxica envol-


vió parte de los municipios de Luján de Cuyo, Godoy Cruz y
Capital. En las primeras horas de la mañana, un fuerte olor co-
menzó a sentirse en un amplio sector del área metropolitana del
Gran Mendoza, incluso en la Casa de Gobierno. Cientos de
mendocinos se vieron afectados con diversos cuadros de
intoxicación.

Las autoridades sanitarias, policiales, municipales y de


Defensa Civil se movilizaron con el fin de coordinar con-
juntamente las tareas, atender a la población y determinar
el origen -incierto hasta ese momento- y la composición
del gas. El Ministerio de Ambiente convocó ese mismo día
un comité denominado del GAS, presidido por el Director
de Saneamiento y Control Ambiental.
114 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Se atendieron cerca de 250 alumnos por malestares gene-


rales, algunos con aplicación de oxígeno por parte del Ser-
vicio Coordinado de Emergencia.
Se registraron las denuncias en un SIG (Sistema de Infor-
mación Geográfico) por parte de la Dirección de Orde-
namiento Ambiental y Desarrollo Urbano, que identificó
que la nube tóxica se desplazaba en dirección suroeste a
noreste.
Se analizaron varias alternativas sobre las posibles fuen-
tes de emisión, como móviles, naturales, fijas, etc. Por otro
lado, se tuvo en cuenta la especial situación meteorológica
del día, que daba cuenta de una inversión térmica, situa-
ción de vulnerabilidad climática ante el acontecimiento26.

La primera conclusión a la que se arribó es que debía tra-


tarse de una fuente continua de emisión con acción du-
rante horas, ubicada en el suroeste del área metropolitana.
Como resultado de los análisis y modelos empleados se
determinó que la fuente probable provenía de la Destilería
ubicada en el departamento de Luján de Cuyo. Después
se identificó que fue su mechero L1109 de 75 m que emitió
gases agrios (sulfuros y mercaptanos) durante tres horas.

La nube estaba constituida por una mezcla de ácido sulfhídrico


(SH2), mercaptanos y anhídrido sulfuroso (SO2). Los efectos
sobre la población fueron dolor de cabeza, mareos, picazón de
mucosas superiores ojos y nariz, sequedad en boca y falta de aire,
además de vómitos y desmayos, en casos extremos.

Ese mismo día, las autoridades efectuaron la denuncia


ante la Justifica Federal de Mendoza, elevando periódica-
mente los avances en las determinaciones de tipo científi-
co y social.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 115

El 7 de junio, el juez de la causa identificó a los responsa-


bles, dictando el acto de procesamiento a tres profesiona-
les de la planta de producción de la Destilería de Luján de
Cuyo. Es importante destacar que esta empresa, a través
de su representante legal, negó estar relacionada con el
origen de este hecho27.
Sin embargo, la investigación determinó su responsabili-
dad ya que, con motivo de la visita del Gobernador de
la Provincia al lugar, quisieron mejorar la imagen del es-
tablecimiento y apagaron el mechero, liberando de esta
manera los gases a la atmósfera. Dos de los responsables
procesados por esta operación fueron condenados a tres
años de prisión en suspenso el 23 de setiembre de 199928.

Otros accidentes.

Es habitual que los informes sobre accidentes tecnológicos


comiencen con el comentario de alguna catástrofe como
forma de representar la magnitud de la problemática. El
relato precedente puede ser completado por otros episo-
dios igualmente graves.

Así, la literatura especializada da cuenta de otros acciden-


tes como el de Bhopal29, Three Mile Island30, Chernobyl31,
Exxon Valdez32 o Río Tercero, que son muestras de la nece-
sidad de prevención, conforme a una especial evaluación
de riesgo y dotados de un plan de acción específico.

Fue la nube de dioxina de Seveso la que llamó la atención


mundial sobre este tema y provocó las primeras regulacio-
nes sobre la materia.

“El 10 de julio de 1976, una explosión sacudió la planta química


ICMESA situada fuera del pueblo y vomitó una nube de polvo
116 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

bilioso al aire, donde se mantuvo esparciéndose sobre las casas y


la tierra laborable. En 24 horas, la vegetación de cara al viento de
la planta empezó a volverse amarilla. Las hojas de las plantas y
los árboles se enrollaron y marchitaron y los animales pequeños,
misteriosamente, empezaron a morir. Más alarmante aún fue
que los niños empezaron a desarrollar llagas en brazos y piernas,
manchas rojas y erupciones en la cara y altas temperaturas. El
veneno apenas empezaba a hacer efecto”33.

El accidente mayor.

En cuanto a accidentes ambientales se debe distinguir en-


tre naturales (provocados por fenómenos de la naturaleza)
y tecnológicos (provocados por actividades realizadas por
el hombre).

Aunque es posible circunscribir la mayoría de los acciden-


tes industriales a la planta misma, hay casos en los que el
impacto rebasa sus límites y afecta las zonas aledañas, con
consecuencias de corto o largo plazo que dañan la vida,
los sistemas vitales, los bienes naturales o la organización
social. A este accidente lo denominamos masivo tecnoló-
gico o accidente mayor y podría definirse de la siguiente
manera34:

1. No es un desastre natural, proviene del hombre. Es un


accidente artificial industrial.
2. No es un accidente de trabajo individual. El accidente
industrial clásico, es un accidente colectivo.
3. Involucra tecnología avanzada y peligrosa como la ener-
gía nuclear, la industria aeroespacial, la ingeniería gené-
tica, el transporte de pasajeros aéreos masivos y tecno-
logías viejas pero siempre peligrosas como la química y
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 117

Monumento a las víctimas


del escape de gas de la fábrica
Union Carbide, en Bhopal,
India.

En una pequeña plaza, des-


cansa esta obra como recor-
datorio del horror vivido por
cientos de miles de personas.
El siniestro provocó miles de
muertos y sirvió como dispa-
rador para mejorar los pro-
cesos industriales que ase-
guren la contención de las
sustancias peligrosas. Sin
embargo hoy, principalmen-
te en los países en desarrollo,
los altos riesgos tecnológicos
son manejados con impru-
dencia y desidia.

el manejo de hidrocarburos. Es el accidente industrial


contemporáneo y del futuro.
4. No tiene límites temporales ni territoriales, inutiliza
grandes espacios a mediano y largo plazo, incluso por
generaciones enteras. Es el accidente extraterritorial y
extemporáneo.
5. Afecta a numerosas personas, víctimas y partícipes. Es
el accidente industrial macro.
6. Es el producto de la magnitud de las instalaciones in-
dustriales, de la naturaleza de los productos, de la con-
centración de las actividades industriales y de la con-
centración de las personas en el espacio urbano. Es el
producto de la complejidad de los sistemas y por tanto
es muy vulnerable al sabotaje. Es el producto de la socie-
118 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

dad de masas y del avance tecnológico.


7. Es un hecho que envuelve la degradación de la comuni-
cación: la información intraestatal es tardía y los medios
privados no tienen el suficiente conocimiento técnico
para informar al público correctamente, lo que provoca
un choque informativo.
El accidente mayor, entonces, es un hecho que tiene una carac-
terística esencial, tal como transcender los límites del estableci-
miento industrial, involucrando a la población y al ambiente en
general. Puede, desde otra perspectiva, expresarse que vulnera
el sistema, entendiendo por éste a la administración, incluso el
Estado o algo mayor, la organización social.

Amenaza y vulnerabilidad.
Se define al riesgo como la probabilidad de ocurrencia de
un episodio dañoso, en un momento y en un lugar deter-
minado. Sus componentes son la amenaza y la vulnerabi-
lidad. La primera representa a aquellos factores externos
que dan origen a la situación de riesgo y que, obviamente,
no se pueden modificar. Un ejemplo de esto sería el alto
grado de sismicidad de la zona en donde vivimos o el fe-
nómeno climático de la inversión térmica.

La vulnerabilidad, es el factor interno al sujeto de riesgo y


está directamente relacionada con la consecuencia o daño
que puede producir el episodio de análisis. Sería ejemplo
de ello, el desempeño de los operarios que dispusieron li-
berar, apagando el mechero y los gases agrios en el caso de
la nube tóxica de Mendoza anteriormente relatado.

Desde el punto de vista de la gestión pública, la ocupación del


territorio marca la proporción del riesgo en Mendoza. La ocu-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 119

El incidente provoca-
do en la refinería de
petróleo de YPF en 1995
sirvió para poner a prue-
ba los sistemas de alerta
temprana. Las políticas
públicas deberían incor-
porar el riesgo tecnológi-
co a su proceso de toma
de decisiones.
pación discontinua se representa por espacios que concentran
a la población y la actividad industrial. Los oasis constituyen
el soporte de casi el 95% de la población, con densidades
máximas, en las zonas urbanas de alrededor de 300 habi-
tantes por Km2.

Si a esto adicionamos las condiciones de escasez hídrica35


y consideramos, por ejemplo, para el oasis norte, la loca-
lización del Parque Industrial Petroquímico de Luján de
Cuyo aguas arriba del río Mendoza, advertimos la fuerte
amenaza que se cierne sobre la población y su ambiente.

El uso y ocupación irracional del suelo por esta forma no


planificada del crecimiento, es una condición de vulnera-
bilidad -si consideramos a la gestión gubernamental como
un sujeto- ante accidentes que quizás en otras circunstan-
cias serían menos graves.

V- Las regulaciones pendientes.

Luego de sucedido el mencionado evento de la nube tóxi-


ca, el Poder Ejecutivo Provincial preparó y envió a la Le-
gislatura un proyecto de ley sobre accidentes tecnológicos,
el cual no tuvo tratamiento. Por su parte, a nivel nacional,
se presentaron iniciativas de ley de presupuestos mínimos
120 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

sobre accidentes tecnológicos. Tampoco han tenido san-


ción.

No obstante, en nuestro país, en materia de seguridad e higiene


laboral existe la Resolución de la Superintendencia de Riesgos
del Trabajo N° 743/2003, cuyo primer artículo dispone el
funcionamiento del “Registro Nacional para la Prevención
de Accidentes Industriales Mayores” en el ámbito de la
Superintendencia de Riesgos del Trabajo, donde deben
inscribirse las empresas que posean sustancias químicas
del tipo y en las cantidades que determina la regulación
vigente36. La inscripción supone la evaluación de riesgos y
la elaboración de planes de contingencia y de acción ante
emergencias.

Por su parte, la Ley Nacional N° 25675 de Política Am-


biental fija en el art. 2° inciso k, como objetivo de la políti-
ca ambiental nacional el de “Establecer procedimientos y
mecanismos adecuados para la minimización de riesgos
ambientales, para la prevención y mitigación de emergen-
cias ambientales y para la recomposición de los daños cau-
sados por la contaminación ambiental”.

También debe referenciarse que para la operatividad de


los seguros ambientales (art. 22, Ley N° 25675), las regula-
ciones dictadas por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación incluyen el nivel de riesgo como
elemento para determinar la obligatoriedad de su contra-
tación37.

Lo cierto es que hasta el momento en nuestra Provincia, salvo


iniciativas puntuales, no existe una regulación que imponga un
procedimiento especial de carácter preventivo para estos casos.
Si bien los estudios de riesgo son requeridos por la au-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 121

Las líneas de alta tensión deberían ser consideradas dentro de las actividades
con riesgos tecnológicos, debido a su vulnerabilidad ante terremotos, torna-
dos y otros eventos meteorológicos, además de las consecuencias que pueden
producir cuando colapsan.

toridad ambiental provincial, no responden a un criterio


normativo general preestablecido sino a la preocupación
que suponen determinadas iniciativas sometidas al proce-
dimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) o en
especial, a los Informes de Partida (Decreto N° 2109/94,
art. 2438).

En la Provincia de Chubut la regulación sobre la EIA exige,


para determinadas actividades riesgosas, la presentación
de los Estudios de Riesgos respectivos39. No existe ningún
obstáculo para que una modificación de nuestra norma lo-
cal sobre EIA (Decreto N° 2109/94) haga lo propio.
122
124 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Las antenas de telefonía celular.


Por Lic. Natalia Bailo.

La contaminación electromagnética es por definición, la que se


produce por las radiaciones del espectro electromagnético gene-
radas por equipos electrónicos u otros elementos producto de la
actividad humana. Ésta colabora para que se agrande la lista
de aspectos contaminantes que afectan a nuestro planeta.
No sólo es nocivo para el medio ambiente sino que tam-
bién lo es para la salud humana. Esta contaminación está
considerada como un subproducto del desarrollo tecnoló-
gico masivo, basado en la electricidad y las comunicacio-
nes. Pensemos solamente en cuántos de nosotros podría
realizar sus labores cotidianas sin el uso de un teléfono
celular y a juzgar por las noticias, entendemos que no po-
dríamos realizarlas40.

Para ilustrar un poco mejor por qué es nociva esta contami-


nación es que debemos comprender con mayor precisión
sus características, para lo que recurrimos a la Organiza-
ción Mundial de la Salud. Este organismo plantea que la
tecnología inalámbrica se basa en una amplia red de ante-
nas fijas o estaciones de base que transmiten información
mediante señales de radiofrecuencia (RF según sus siglas
en inglés). A medida que crece el número de estaciones de
base y de redes locales inalámbricas, aumenta también la
exposición de la población a radiofrecuencias, lo que pue-
de traer consecuencias dañinas en la salud de las personas
en el largo plazo de exposición41.

Luego de esta explicación y basándonos específicamente


en el uso de teléfonos celulares o mejor dicho en la ins-
talación de sus antenas emisoras, podemos decir que su
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 125

proliferación cada vez es mayor, tanta que algunos la con-


sideran como inmanejable. Como consecuencia de esto es
que, si bien los campos electromagnéticos producidos son
pequeños, en la cercanía de las antenas pueden alcanzarse
niveles de densidad de potencia y campo eléctricos per-
judiciales para la salud, afectando por lo tanto a un gran
número de pobladores.

El crecimiento masivo del uso de la telefonía móvil (que


este año cumplió 35 años de vida a nivel global42) y su con-
secuente contaminación, es muy notorio a escala tanto na-
cional como internacional y Mendoza no es ajena a esto;
así lo demuestra un estudio realizado por la Secretaría de
Medios de la Nación que indica que en Cuyo el 92,5% de
los hogares tiene alguno de los dos sistemas de comunicación, es
decir telefonía fija o celular, superando a Buenos Aires o a
Capital Federal. Respecto a los usos que, en nuestra región,
se les da a los teléfonos móviles, el 90% de los cuyanos en-
cuestados dijo que además de hablar utiliza el mensaje de
texto y baja ringtones o música para sus celulares43.

La normativa vigente.

A nivel provincial, la Ley Nº 7435 brindaba el marco regulato-


rio para la instalación de antenas de telefonía móvil y establecía
como autoridad de aplicación y control al Ministerio de Ambien-
te y Obras Públicas del Gobierno de Mendoza, sin embargo fue
vetada apenas de sancionada.

Muestra del control ministerial, es la noticia de un perió-


dico local, que daba cuenta de la decisión tomada por la
Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia sobre la
paralización de las obras de una empresa que pretendía
instalar una antena de telefonía celular en el este provin-
126 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

cial, sin contar con los permisos necesarios para llevarlo a


cabo44.

En esta misma normativa también se explicitan los requi-


sitos para solicitar el permiso de instalación, como son la
evaluación de impacto ambiental, el permiso de factibili-
dad (otorgado por la municipalidad del lugar donde se
pretenda instalar la antena), la certificación acerca del cum-
plimiento de las normas referidas al señalamiento diurno
y balizamiento nocturno y con respecto al uso del espacio
aéreo del sector en cuestión (expedido por la Fuerza Aérea
Argentina) y la contratación de un seguro de caución a
cargo del solicitante, entre otras.

Además del cumplimiento de estos requisitos, la autoridad


de aplicación, es decir, la Secretaría de Medio Ambiente,
deberá verificar otros aspectos tales como la existencia de
otras antenas en un radio de 10 Km. de distancia del lugar
donde se solicita el permiso, entre otros45.

A continuación se detallarán algunas de las normativas


municipales respecto a esta temática que fueran extraídas
de los Boletines Oficiales que publica el Gobierno de la
Provincia de Mendoza, sin perjuicio de afirmar que la au-
toridad de aplicación es provincial según la ley 5961/93.

Godoy Cruz.

La ordenanza Nº 4627/2000, regula lo referido a la cons-


trucción y/o instalación de estructuras sostén de antenas
destinadas al funcionamiento de estaciones radioeléctricas
de los distintos servicios de telecomunicaciones dentro del
área urbana y suburbana del municipio. Esta normativa
luego fue modificada por la ordenanza Nº 5168/05, en
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 127

“El enemigo invisi-


ble” como lo llaman
algunos vecinos, nos
permite acceder a los
progresos tecnoló-
gicos de la comuni-
cación, pero a la vez
posee consecuencias
para la salud huma-
na aún no estudiadas
en profundidad.

cuanto a la ubicación de las antenas a instalar46. Luego, en


octubre de 2004, se sancionó la resolución Nº 5110/04, que
suspendió por 180 días la instalación de nuevas antenas
de telefonía celular además de promover un relevamiento
de las ya existentes para medir las radiaciones y desacti-
var, desconectar o desmantelar las que no cumplieran con
la preservación de la salubridad y seguridad pública47.

Luján de Cuyo.

La ordenanza 1704/2000 regula la instalación de antenas


de telefonía móvil. La misma da cuenta que las empresas
necesitan la autorización del municipio además de ajus-
tarse al Código de Edificación Municipal, que divide al te-
rritorio en tres sectores, dependiendo de la zonificación vi-
gente, con distintas pautas de instalación de antenas para
cada una de ellos48. Esta normativa tuvo modificaciones en
el 2005 que tuvieron que ver con la ubicación de las ante-
nas (no deberían estar cerca de Hospitales, Centros de Sa-
lud, Colegios, Escuelas, Jardines de Infantes, Guarderías
Infantiles, Centros Educacionales, Centros de Recreación
128 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

y Deportes, Clubes y dentro del Ejido Municipal) y con el


período de habilitación (el cuál caducaría a los cinco años
y las empresas deberán solicitar nuevamente permiso para
permanecer en el lugar)49.

En ese mismo año se publicó la ordenanza 4661/05, que


planteaba que la existencia de tres antenas en el micro-
centro del Departamento producían “Contaminación Am-
biental” provocando una modificación de la condición normal de
un Sector del Departamento (estética) y degradando el Paisaje
Natural del mismo y falta de certeza de un núcleo de Vecinos
sobre la inocuidad de las mismas sobre su funcionamiento, para
lo que se veía como prioritario la necesidad de una plani-
ficación ordenada, por motivos específicos de ordenación
urbana y protección ambiental.

A partir de esto, se ordenó el traslado de una de las an-


tenas, la puesta en marcha de un Programa de Implanta-
ción y Ordenamiento y la no habilitación, por un período
de noventa días, para la instalación de nuevas antenas sin
que estos permisos tengan un análisis municipal previo50.

Lavalle.

En el año 2005 se publicó una ordenanza donde se expli-


citaba la necesidad de reglamentar la zonificación para la
instalación y habilitación de antenas de telefonía celular
y otras destinadas al funcionamiento de estaciones radio-
eléctricas. La misma prohibía la instalación, emplazamiento
y/o habilitación de antenas de telefonía celular y otras antenas
destinadas al funcionamiento de estaciones radioeléctricas de los
distintos servicios de telecomunicaciones, en las Zonas Urbanas
y Suburbanas del Departamento51.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 129

Tunuyán.
En este departamento del Valle de Uco se publicó una nor-
mativa que establece que los propietarios deben demostrar
que las radiaciones generadas por las antenas de sus esta-
ciones no afectan a la población en el espacio circundante
a las mismas (según una evaluación de radiaciones no io-
nizantes). Además es necesario que las estaciones para la
instalación cuenten con un radio de 250 metros libres de
exposiciones humanas permanentes y ubicarse fuera de la
zona urbana del Departamento, entre otras reglamenta-
ciones52.
San Martín.
En este departamento se reguló, a través de la ordenan-
za 2101/05, la construcción y/o instalación de antenas de
telefonía celular. La misma establece que el permiso será
otorgado por el municipio acorde al cumplimiento de al-
gunos requisitos tales como la solicitud de factibilidad
para la instalación, que debe incluir la altura del soporte
de la antena y alternativas de localización, entre otros as-
pectos. Así mismo, luego de la instalación la Municipali-
dad deberá realizar controles semestrales para corroborar
la densidad de potencia con la que funcionan, lo que po-
dría dar lugar, en caso de incumplimiento, a la revocatoria
del permiso otorgado53.
Malargüe.
En este departamento del sur de Mendoza, se reglamen-
taron las condiciones de instalación de antenas que superan los
10 metros de altura, desde el nivel del suelo, que son usadas
para sistemas de comunicaciones, microondas, VHF; UHF; TV;
radioaficionados, telefonía, etc., en el Departamento además de
130 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

designar como autoridad fiscalizadora a la Secretaría de Obras


y Servicios Públicos de la Municipalidad. Plantea, entre otras
cosas, que la instalación de antenas debe ajustarse a las deter-
minaciones de protección de la salud y seguridad a los objetivos
de calidad medioambiental y conforme a los criterios de planea-
miento urbanístico54.

Las antenas repetidoras de telefonía móvil.


Por Lic. Pedro Vera R.

Durante las últimas décadas, en el contexto de la glo-


balización y el incremento vertiginoso de la produc-
ción, se han originado cambios tecnológicos en todas
las esferas del quehacer humano de una magnitud
desconocida para la humanidad, tanto es así que se
habla de la revolución tecnológica. En el terreno de
las comunicaciones estos cambios se han traducido
en una desusada velocidad en la conectividad, en
la multiplicación de medios e instrumentos electró-
nicos y en un acceso a ellos por grandes masas de
consumidores o “usuarios” en la generalidad de los
continentes. El término de “aldea global” intenta sin-
tetizar esta realidad.

Sin embargo, este fenómeno de progreso trajo como


consecuencia la contaminación electromagnética de
los espacios donde trascurre la vida cotidiana de las
personas. Diversos estudios señalan los efectos no-
civos que la radiación electromagnética causa en la
salud de las personas expuestas a ella. Estos efectos,
varían según se trate de un tipo específico de radia-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 131

ción. Y aún cuando no existe unanimidad entre los


científicos acerca de la peligrosidad de las diferentes
radiaciones, sí hay evidencias demostradas de ame-
naza de daño grave e irreversible.

Y se instala el conflicto entre la eficiencia de la pro-


ducción de las empresas y el respeto de los derechos
de la ciudadanía a vivir en un ambiente libre de con-
taminación. Los ciudadanos consumidores de los
bienes de servicio radioeléctrico por una parte y las
empresas productoras del servicio por otro precisan
de un marco regulatorio. A este lo debe proporcio-
nar el Estado, que según la Constitución Nacional
debe cumplir el rol de garantizar el derecho de todos
los habitantes a gozar de un ambiente sano, equili-
brado, apto para el desarrollo humano y para que las
actividades productivas satisfagan sus necesidades
presentes sin comprometer las de las generaciones
futuras, tal como se lee en su artículo 41.
En el caso de la radiación electromagnética y especí-
ficamente de la instalación de antenas repetidoras de
celulares, la situación que se presenta a diario revis-
te características de la más alta gravedad, toda vez
que al no disponerse de una reglamentación clara y
uniforme, queda al criterio de cada Municipio la ins-
talación o no de antenas en espacios residenciales y
con una ciudadanía desinformada de los peligros a
los que está expuesta.

Estos son problemas que sufre la ciudadanía, que po-


nen en duda la voluntad política de los representan-
tes elegidos por la misma gente para trabajar en be-
132 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

neficio de ella. Lo que debiera ser, sin más, su deber


democrático. Al mismo tiempo, es una oportunidad
para que la ciudadanía se informe y se organice para
protegerse de esta verdadera inseguridad ciudada-
na.

Transformadores eléctricos y PCB


Por David Barroso.

Periodista. Asesor en comunicación institucional.

Para comenzar tengamos en cuenta que los PCB son


una clase de compuestos químicos orgánicos clorados
(organoclorados) de muy alta estabilidad, no corrosivos y
de muy baja inflamabilidad, que comenzaron a elaborarse
por primera vez en el año 1929 a escala comercial y que son
altamente contaminantes. Pero más allá de la toxicidad de
este compuesto químico, que al promediar este artículo
quedará más especificado, queremos detenernos en las
dificultades que se presentan al momento de consensuar
soluciones para un determinado conflicto ambiental,
entre los pilares básicos de nuestro sistema social: Estado,
empresas y ciudadanos.
Algunos hechos.

La Ley Nº 25.670 de presupuestos mínimos de protección


ambiental para la gestión y eliminación de PCB, establece
que esto se realice antes del año 2010 en todo el territorio de
la República Argentina. En Mendoza, se estima que existen
unos 17 mil transformadores y capacitores utilizados
por unas dieciocho empresas para brindar el servicio
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES

de energía. Esta cifra no incluye a los transformadores


existentes en el ámbito privado. Es decir, hay industrias
privadas que generan electricidad, tales los casos del sector
metalmecánico, las redes ferroviarias, las bases militares,
las cadenas de supermercados, entre otros y que son muy
dificultosos de controlar para el Estado.

En este marco, en el año 2005 se confirma el acopio de PCB


en un depósito de la zona industrial del departamento de
Godoy Cruz, perteneciente a transformadores en desuso.
Se estima que el aceite contaminado llegaría a unos 33 mil
litros (“Confirman Acopio de PCB en un depósito de la
zona industrial”- Diario Los Andes - 8 de julio de 2005).

Dado estos hechos, se desencadenó un periplo que tuvo


como protagonistas al Estado Provincial y Municipal,
Concejos Deliberantes, empresas, organizaciones de la
sociedad civil (OSC), vecinos y medios de comunicación.
Éstos últimos actuando como amplificadores de una
escena que se caracterizó por la imposibilidad de lograr
un objetivo común en el corto o mediano plazo.

Con la frase “La sociedad, en general, visualiza el problema


pero al momento de dar una solución se niega a brindarla
o a sumarse a la solución” el director de Saneamiento y
Control Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente de
Mendoza, Ricardo Debandi, brindó una síntesis de lo que
muchas veces sucede en torno a un conflicto ambiental y
es una descripción que involucra la responsabilidad de
toda la sociedad.
Algunos motivos.
La problemática ambiental como tal, fue tomada en cuenta
a nivel global por gran parte de la ciudadanía desde los
134 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

años ‘90 y aceleró su penetración en las agendas públicas


en la última década. En este contexto, los países en vías de
desarrollo, como Argentina, comenzaron a despertar más
tarde que los países centrales a la búsqueda de soluciones
a la problemática. Sin embargo, en nuestro país, con la
reforma constitucional del año 1994 quedó expresa la toma
de conciencia de la situación.

En el caso particular de Mendoza, la legislación vigente


sobre el cuidado y protección del medio ambiente, según
los involucrados en el tema, es, en general, correcta y
ajustada a las necesidades actuales. Sin embargo, debemos
decir que una de las fuentes de la ley se vincula con los
usos y las costumbres y resulta que, precisamente la
sociedad argentina (Estado, empresa y ciudadanos) aún
no tiene el uso ni la costumbre de encontrar soluciones
comunes a problemas comunes. Por supuesto que las
responsabilidades en este tipo de conflictos ambientales
son de distinto orden.

Sin duda que quienes asumieron el compromiso de


guiar los destinos de la patria, deben ser los encargados
de anticiparse, prever y brindar espacios de solución a
este tipo de problemática. En tanto, las empresas son las
responsables de comprender y actuar para que, el lucro que
las mueve, no sea un fin en sí mismo. Sino por el contrario,
deben entender que son responsables por los impactos
que sus acciones dejan en la sociedad en la búsqueda por
saciar su afán de riqueza.

Por último, los ciudadanos deberán comprender que la


complejidad que revisten las sociedades actuales los ha
puesto, también, en el centro de la escena, formando parte
del problema y también de la solución.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 135

De igual forma, el ideal descrito en el párrafo anterior está


muy lejos aún de cumplirse. En el año 2005, el conflicto
ambiental que se desató por el traslado del PCB y su
posterior eliminación, dejó en evidencia a un Estado que no
prevé ni controla correctamente; a una empresa en la cual
la sustentabilidad sólo queda en estrategias de marketing
y foros empresariales y a una ciudadanía que denuncia y
no logra sumarse a la búsqueda de soluciones.

La empresa distribuidora de electricidad fue denunciada


por tener capacitores con PCB en sus depósitos (Primitivo
de la Reta 471, Godoy Cruz, Mendoza) lindantes con
viviendas del barrio circundante. El establecimiento fue
clausurado y multado por el municipio que emplazó
a la empresa a retirar las sustancias en cinco días. El
primer lugar pensado para tal fin fue el Parque Industrial
Provincial ubicado en el departamento de Luján de Cuyo.
Ante la noticia, los concejales de ese municipio acusaron a
la Secretaría de Ambiente de hacerlo en forma secreta.

El tema, ya en la agenda mediática, pone en movimiento


a OSC, foros vecinales, Fiscalía de Estado de Mendoza y
demás órganos del ejecutivo provincial y de la Legislatura
Provincial. Incluso, para la misma fecha aparecen en
escena cadenas de supermercados y la Dirección General
de Aduanas en el Puerto de Buenos Aires, ya que este
organismo había decidido el bloqueo de treinta y cinco
contenedores con cerca de 50.000 radiadores (estufas) que
presumiblemente contenían el tóxico PCB.

En este contexto y ante la negativa de los vecinos y el


gobierno municipal de Luján de Cuyo, algunos lugares de
los departamentos de General Alvear, La Paz, San Martín
y Las Heras aparecen como posibles depósitos del aceite
136 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

contaminado pero la negativa se repite. Finalmente los


líquidos contaminados pudieron ser tratados en Luján de
Cuyo y actualmente Mendoza está próxima a ser declarada
como Libre de PCB.

En definitiva, esto debe dejarnos una enseñanza. La


dinámica que moviliza a las sociedades actuales reviste
características que deben ser tenidas en cuenta al momento
de prevenir y solucionar conflictos ambientales. Hoy
la percepción de la realidad prácticamente pasa por los
medios de comunicación.

Los intereses, valores y expectativas de los ciudadanos


sobrepasan a los valores implícitos a la construcción de un
puente, edificio o camino. En la actualidad estos intereses
están relacionados con valores como la transparencia (no
a la corrupción), participación en las decisiones públicas y
seguridad en valores intangibles como son el derecho a un
ambiente sano.

Por su parte, a las empresas se les reclama que además de


su fin de lucro -que es genuino- deben estar comprometidas
con las comunidades en la que se insertan para la concreción
de sus negocios. En definitiva el desafío de todos nosotros
–y esto incluye a los ciudadanos- reside en la búsqueda de
soluciones comunes a problemas comunes.

La situación en Mendoza.

Entrevista al director de Saneamiento y Control Ambiental


de la Secretaría de Medio Ambiente de Mendoza, Ricardo
Debandi

¿Cuál es la situación en la provincia de Mendoza?


INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 137

Estamos cerca de declarar a Mendoza libre de PCB. Se


pudo tratar el 90% de líquidos en donde la concentración
de PCB era medianamente baja. Y de ese 10%, el 98% son
capacitores sellados (no tienen pérdidas), están en desuso
y acopiados por las distintas empresas. Se estima, ya que
no han sido destapados, que por la fecha y procedencia
tendrían PCB y estamos trabajando en la búsqueda de un
sitio adecuado para tratarlos.

Una opción es exportarlos (sumamente costosa), otra es


disponer de un sitio que reúna las condiciones de impacto
ambiental y llamar a que empresas se presenten para la
disposición final y declarar así a Mendoza como libre de
PCB.

Años atrás se desató un problema en cuanto al traslado ¿por qué


sucedió?
La sociedad, en general, visualiza el problema pero al
momento de dar una solución se niega a brindarla o a
sumarse a la misma. Entonces muchas veces se demoran
las decisiones, como sucede también con los desechos
patológicos.

¿Cuál es el origen de esta conducta?


Ni en Argentina ni en el mundo se han tratado de forma
correcta los temas ambientales. Hasta hace no muchos años
se pensaba que los residuos que se generaban no llegarían
a situaciones riesgosas. Creo que se actuaba de buena fe
pero luego vemos que todas estas actividades impactan
fuertemente. Además, hoy existe un descreimiento del
control estatal que ayuda a estas situaciones conflictivas.
Tendremos que empezar a tener confianza en los técnicos y
138 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

entender que frente al temor no se puede dejar el problema


como está sino que debemos buscarle una solución.

En general en temas ambientales se está trabajando mejor


y en el caso del PCB, no habrá más problemas porque está
prohibido y fuera de circulación.

Los por qué, quién, dónde, cómo y cuándo del PCB.

(Fuente: Secretaría de Ambiente de la Nación).

¿A qué se denomina PCB?


Los PCB son una clase de compuestos químicos orgánicos
clorados (organoclorados) de muy alta estabilidad, no
corrosivos y muy baja inflamabilidad. Debido a estas
características, fueron ampliamente usados durante
décadas en un amplio rango de aplicaciones industriales,
tales como aceites de corte, selladores, tintas, papel
carbónico, aditivos para pinturas y en particular,
refrigerantes y lubricantes en equipos eléctricos cerrados,
como transformadores y capacitores.

A partir del año 1970, comenzó a ser preocupante el


impacto de los PCB en el ambiente, fundamentalmente
por su persistencia. Esto condujo a decidir un cambio
de tecnología y el reemplazo de este tipo de sustancias,
a tal punto que ya en el año 1977 Estados Unidos (uno
de los mayores productores) prohibió su elaboración,
importación y muchas de sus aplicaciones no eléctricas.

También en ese país, se comenzó a regular estrictamente


su uso, manipulación, almacenamiento y disposición
final para las aplicaciones eléctricas. Similar actitud
fue adoptada por otros países elaboradores de estas
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 139

sustancias, como Alemania, Japón, Inglaterra y Canadá,


por mencionar algunos.

¿Cómo es su aspecto?

Son de aspecto líquido aceitoso o sólido incoloro o amarillo


claro. No tienen olor ni sabor.

¿Cómo llegaron los PCB a contaminar el ambiente?

Se ha llegado a contaminar aire, agua y suelo durante


su fabricación, uso y disposición; a causa de derrames
accidentales y pérdidas durante su transporte; y por fugas
o incendios de equipos o productos que los contenían.

Aún hoy, pueden contaminar el ambiente desde sitios


de disposición de residuos peligrosos; por disposición
impropia o ilegal de residuos industriales y urbanos; por
pérdidas de transformadores eléctricos viejos conteniendo
PCB y durante la combustión de algunos residuos en
incineradores.
Como su decaimiento en el ambiente es lento, pueden
permanecer en él por largo tiempo. Los PCB pueden viajar
largas distancias en el aire en forma de pequeñas partículas,
en ocasiones, producto de su incineración y depositarse
muy lejos de su lugar de generación. Sólo una muy baja
proporción se disuelve en agua, quedando la mayor parte
adsorbida por partículas orgánicas en suspensión y en
el sedimento del fondo. En el suelo, quedan fuertemente
ligados a la materia orgánica.

En el agua, los PCB son ingeridos por pequeños


organismos y peces que a la vez constituyen alimento
para otros animales. Se acumulan en los tejidos grasos de
140 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

peces y animales marinos, alcanzando niveles miles de


veces mayor de los existentes en el agua, pudiendo llegar
a través de la cadena alimentaria al hombre.

¿Cuál es la posible exposición en los seres humanos en general?

Según estudios realizados en países como Canadá, toda


la población podría estar expuesta fundamentalmente a
través de alimentos y en menor proporción a través del
aire y del agua a pequeñas cantidades de PCB. Como
resultado de esto, toda la población podría tener niveles
detectables de este producto en tejidos grasos y sangre;
aunque no necesariamente implican efectos adversos para
la salud.

¿Cuáles son los efectos en la salud de la población?

La mayor parte de los efectos conocidos de los PCB en


la salud humana, se relacionan con los altos niveles
de exposición, como los ocupacionales o exposiciones
accidentales con ingesta de estas sustancias. Los efectos
adversos a la salud incluyen formas severas de acné
(cloracné), hiperpigmentación de uñas y piel, debilidad,
espasmos musculares, bronquitis crónica y efectos
neurológicos subjetivos.

Es importante destacar que estos efectos se han producido


por exposiciones a niveles muchos mayores que los que
pueden encontrarse en el ambiente.

¿Pueden producir cáncer los PCB?

La Agencia Internacional de Investigación de Cáncer


(IARC, International Agency for Research on Cancer),
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 141

llegó a la conclusión de que existe una probable relación


entre exposiciones prolongadas a altos niveles de PCB en
ambientes laborales y un aumento de la incidencia de cáncer,
particularmente de hígado y riñón. Esta conclusión se basa
en estudios de humanos expuestos a PCB contaminados
con dibenzofuranos policlorados, que jugarían un rol
importante en el desarrollo de la enfermedad.

La mencionada Agencia considera al PCB como probable


carcinógeno en humanos (ASTDR 1997; IARC 1987).
Muchos de los datos de exposición de humanos provienen
de incidentes de contaminación de aceite comestible con
PCB y de exposiciones de trabajadores a esta sustancia
durante su fabricación y mantenimiento de equipos que
los contienen.

¿Existen valores máximos recomendados en la legislación


nacional?

La Ley Nº 25.670 de presupuestos mínimos de protección


ambiental para la gestión y eliminación de PCB define
el nivel mínimo que debe contener una mezcla para
considerarse contaminada por PCB. Esta cantidad es
de 0,005 % en peso, o sea 50 ppm (partes por millón).
Asimismo se establece en dicha norma metas para su
eliminación total del territorio de la República Argentina
antes del año 2010.

No obstante ello, por tratarse de una norma de presupuestos


mínimos según la Constitución Nacional que rige en
nuestro país desde el año 1994, normas complementarias
provinciales pueden ser más estrictas que esta ley
estableciendo, por ejemplo, plazos más cercanos para su
eliminación en determinados territorios provinciales.
142 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

¿Qué debe hacerse con los PCB?

La solución es proceder en el mediano plazo a la


destrucción total del remanente, evitando su dispersión
incontrolada en el ambiente. La tecnología probada de
destrucción de PCB a escala real, involucra la incineración
con una eficiencia suficientemente alta para asegurar la no
generación de otros compuestos aún más tóxicos como las
dioxinas y furanos.

¿Cuál es la posibilidad de eliminación del PCB en Argentina?

Argentina no tiene habilitado ningún método de


destrucción térmica. Esto es fundamentalmente por la
imposibilidad de efectuar un adecuado monitoreo de
dioxinas y furanos, productos altamente tóxicos que se
podrían generar por una inadecuada incineración de los
PCB. Al no existir laboratorios certificados a nivel nacional
para dicha medición, la validación de estas tecnologías de
combustión se hace económicamente inviable.

Actualmente, se está trabajando en la habilitación de


otras tecnologías no oxidativas de descontaminación de
aceites minerales. Dichas tecnologías son aconsejables
para la descontaminación de aceites minerales con una
contaminación en PCB por debajo del 1% en PCB (10.000
ppm).

La instalación de tecnologías fijas para destrucción de PCB


(incluso para las no oxidativas), se ve dificultada por la
existencia de normativas locales que prohíben el ingreso
de residuos peligrosos en sus jurisdicciones, factor que
desalienta a los posibles operadores de este tipo de plantas
de tratamiento de residuos.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 143

¿Cómo se debe proceder para la eliminación total del PCB?

Actualmente nuestro país está exportando para su


adecuado tratamiento aquellos PCB o mezclas de PCB –o los
equipos que los contengan- que posean una concentración
mayor al 0,5 % en peso de PCB (5.000 ppm). Puesto que
la capacidad operativa de las empresas locales habilitadas
para descontaminar PCB es aún limitada, muchos de los
poseedores optan por exportar sus fluidos o equipos aún
conteniendo concentraciones de PCB menores a esta cifra.
Esta exportación debe ser efectuada a un país que cuente
con tecnología adecuada y no tenga prohibición de ingreso
de estas sustancias.

Esto constituye un movimiento transfronterizo, que debe


realizarse en el marco del Convenio de Basilea. El mismo
se hace a través de la Dirección Nacional de Gestión
Ambiental de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable, Autoridad de Aplicación de la Ley Nº 23.922
de aprobación del mencionado Convenio. Hasta marzo del
año 2003 se han exportado más de 2700 toneladas métricas
de PCB y los equipos que los contenían.

La minería y el derecho a la autodeterminación.


Por Lic. Laura Fiochetta

Periodista.

La frase se multiplica incesantemente en las antiguas pare-


des, las ventanas vidriadas de los quioscos y hasta se apos-
tó en los edificios de las escuelas y en la municipalidad. El
“No a la minería contaminante” se visualiza como una forma de
144 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

sintetizar la historia reciente del departamento.

Para llegar a San Carlos hay que recorrer 100 kilómetros


desde la Capital de Mendoza y estar dispuestos a descu-
brir a un pueblo movilizado hace cinco años bajo la misma
consigna: impedir el arribo de las multinacionales mineras
interesadas en extraer oro, cobre y plata de la zona, para
preservar un recurso preciadísimo, el agua. “Hace cinco
años un grupo de andinistas descubrió a los mineros en la
zona”, nos cuenta Lita Firpo, una docente jubilada que con
una varillita les graficaba a los chicos qué es la minería,
“contaminante y saqueadora”.

Al comienzo los mineros eran vistos con buenos ojos, has-


ta que desde el sur de la Provincia les advirtieron que “la
minería no era tan beneficiosa como pensaban”. Corría el
año 2003 y estaba cerca el ejemplo de Esquel, el pueblo de
Chubut que mediante un plebiscito le dijo no a la minería
a fines de marzo de ese año.

Entonces, en San Carlos, primero fueron 20, después 40, has-


ta llegar a marchas de 5 mil personas. Se empezaron a juntar
para ver “en qué consistía la minería”, comentan los vecinos
que se autoconvocaron. “Nosotros tuvimos la suerte de que
se tratara el tema en las escuelas, que las autoridades nos
dejaran pasar”, explica Alberto Piatelli, que en el pueblo lo
conocen como “el profesor Piatelli”, con un mote de res-
peto y dicen que es una de las personas que más conoce la
problemática en el Valle de Uco.

“Con explotaciones diarias y otros ruidos, polvo en la at-


mósfera, contaminación del agua y del río, ¿usted viviría
en Valle de Uco?” se interrogó Piatelli en el número 2 del
suplemento H20 que se escribe y difunde gratuitamente
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 145

Una de las tantas manifestaciones por


el NO a la minería en Mendoza. La
movilización social logró sensibilizar a
una parte de la sociedad mendocina.
Queda aún mucho trabajo para avan-
zar hacia un desarrollo sustentable en
la provincia (Foto Diario Los Andes).

en la zona, junto al periódico Reportero XXI.

La alarma entre los vecinos se activó cuando el 10 de febrero de


2005 la minera Tenke y su subsidiaria en Argentina, Depromin,
anunciaron la intención de encarar un proyecto minero en Valle
de Uco para buscar oro y cobre. Tenke tenía la concesión de
la explotación minera de Paramillos. La declaración de la
minera coincidió con la llegada de un nuevo director de
Minería, Carlos Monjo, que debió renunciar más adelante,
ante las denuncias de los ambientalistas sancarlinos.

El geólogo asumió el cargo, según sus propias palabras,


para “darles un nuevo impulso a las pymes mineras y a la
explotación en áreas aún no exploradas, siempre dentro
de un riguroso plan ambiental”.

El 13 de abril de ese año se constituyó el Frente Diaman-


te, que conformaron los vecinos autoconvocados. La pri-
mera manifestación que se destacó por su masividad y
trascendencia fue la que hicieron doce días después, el 25
de mayo, cuando el ex gobernador Julio Cobos visitó el
departamento. En pleno acto patrio, los pobladores le en-
tregaron al mandatario un documento en el que le expre-
saban su claro rechazo a un proyecto minero en la zona.
146 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

En ese momento, San Carlos tenía un intendente indeciso.


El justicialista Mario Guiñazú había recibido a los repre-
sentantes de la empresa en febrero, pero al ver la manifes-
tación popular parecía volver atrás. Sin embargo, vetó una
ordenanza que fue votada por unanimidad por el Conce-
jo Deliberante que prohibía la explotación minera a cielo
abierto.

La primera batalla ganada.

La movilización fue creciendo a medida que crecían los intereses


y la decisión del Gobierno Provincial para que la minera Tenke
comenzara sus trabajos en la zona. Llegó septiembre y con él
unas tres mil personas se aglutinaron en las calles para reclamar
contra el proyecto. Ante tal expresión y la inminencia de las
elecciones legislativas, el Gobierno decidió frenar por 90
días los proyectos mineros y un día después, el Senado
Provincial aprobó la ampliación de la reserva natural La-
guna del Diamante, por lo cual la minera se vio perjudica-
da. Pero no fue la única novedad.

También presentó la renuncia el director Monjo. Había


sido denunciado por los asambleístas por tener cateos mi-
neros en la zona de San Carlos. Era juez y parte. Los legis-
ladores de la oposición tomaron esa acusación y le pidie-
ron explicaciones al funcionario. Entonces Monjo dimitió.
“Lamentablemente las inversiones llegan en un período
electoral en el que las leyes que rigen la actividad son vi-
lipendiadas”, decía el geólogo quejándose de la norma
aprobada por la Legislatura.

El Frente Diamante se disolvió por las diferencias internas


y concluyeron identificándose como “vecinos auto convo-
cados”, a secas. En una ocasión Miguel Funes, hablando
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 147

sobre los diversos medios de comunicación de San Carlos


y su correlato con la asamblea, decía: “En la asamblea hay
diferencias de posturas y de cuestiones partidarias y creo
que los medios son un reflejo de eso”.

Se va la segunda.

El año 2006 transcurrió con una pregunta: “¿sería posible,


tras la primera ofensiva ganada que no se desinflara la
lucha?”, recuerda uno de los vecinos. Pero las reuniones
siguieron y al final de ese año, Jorge Difonso, que se había
convertido en Senador Provincial, acordó con los autocon-
vocados el impulso de una ley para frenar la minería a
nivel provincial. El mismo día que pidió su tratamiento, el
Senado la aprobó.

Paralelamente a la discusión con la Legislatura se mante-


nían las idas y vueltas con el Ejecutivo, la preocupación
por la minería se fue extendiendo a General Alvear, un
pueblo al sur de la Provincia donde llegaron a paralizar
toda actividad en el departamento y hasta un cura rezó la
misa en el piquete. La mayor inquietud eran los primeros
trabajos de las canadienses Portal Resources en Los Toldos
y de la Minera Chapleau S.A. en Punta del Agua.

A mediados de 2007, en Bowen (Gral. Alvear), la Ruta Na-


cional 188 que une nuestra Provincia con la pampa húme-
da, quedó interrumpida. En principio por 24 horas. Luego
amenazaron que por tiempo indeterminado. También fue
cortada la Nacional 143 Norte, que comunica Alvear con
San Rafael y que continúa hasta su empalme en la 40 hacia
Mendoza. Y la 143 Sur, que va desde Alvear hacia la Pata-
gonia. Cada dos horas cortaron la Provincial 171, que une
el norte y sur provincial por el este.
148 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Ante este panorama, la Cámara Mendocina de Empresa-


rios Mineros (CAMEM) informó que se había declarado
en “estado de alerta y asamblea permanente”.

En ese contexto, una gran manifestación con distintos fren-


tes llegó a la Legislatura (sancarlinos, alvearenses, sanra-
faelinos que no quieren la reapertura de la mina de uranio
Sierra Pintada y la asamblea por el Agua Pura de la Ciu-
dad de Mendoza). Por otro lado, obreros de la “minería”,
hicieron también escuchar su voz en la Casa de las Leyes.
Se trató de empleados de las cementeras y sindicalistas de
la CGT que de ninguna manera veían afectada su fuen-
te de trabajo, ya que los ambientalistas estaban pidiendo
prohibir una actividad que sólo estaba en la etapa de ex-
ploración en la Provincia.

Y entre tanta movilización, fue aprobada la ley 7722, que


en su artículo 1 expresa: “a los efectos de garantizar de-
bidamente los recursos naturales con especial énfasis en
la tutela del recurso hídrico, se prohíbe en el territorio de
la Provincia de Mendoza, el uso de sustancias químicas
como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico, y otras sustan-
cias tóxicas similares en los procesos mineros metalíferos
de cateo, prospección, exploración, explotación y/o indus-
trialización de minerales metalíferos obtenidos a través de
cualquier método extractivo.”

El riesgo de la institucionalización.

Se acercaban las elecciones de octubre y parecía inminen-


te una candidatura de Difonso para la intendencia de San
Carlos. Así fue. Y no sólo se presentó por el partido demó-
crata sino que también hizo un frente para poder arreba-
tarle la comuna a Mario Guiñazú, que buscaba una tercera
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 149

intendencia. En ese grupo diverso, el demócrata incluyó,


además de distintos partidos políticos, a miembros de la
asamblea. “Me siento honrado de ser la síntesis de una
mesa participativa”, decía en ese momento el demócrata.
Difonso le ganó a Guiñazú y fue la sorpresa de los comi-
cios pasados.

Las primeras acciones del nuevo intendente fueron ofre-


cerle a uno de los asambleístas, Daniel Núñez, el cargo de
Director de Medioambiente, crear un Consejo Consultivo
Ciudadano para participar a los sancarlinos de las deci-
siones que se tomen y nombrar una fiesta popular, a la
Vendimia local, como “El compromiso de un pueblo”, en
clara alusión a la movilización ciudadana contra la mine-
ría contaminante.

Núñez convocó a la asamblea y puso a consideración su


cargo. Y comenzaron los planteos, un grupo le dio el aval
pero otro sector le dijo que no, ya que lo veían como una
manera de institucionalizar la lucha. Núñez aceptó el
puesto. En tanto el Concejo Consultivo fue definido por
algunos de los asambleístas como “una instancia de de-
mocracia participativa donde pueblo y gobierno del Mu-
nicipio de San Carlos tratan en forma conjunta un tema de
importancia pública”.

Hoy, en San Carlos, las preguntas que se repiten son: ¿qué pasa
cuando la lucha se institucionaliza?, ¿Se fortalece o se desinfla?,
¿Los movimientos sociales están institucionalizados sin querer-
lo?, ¿Si miembros de un movimiento forman parte de un gobier-
no, se pone un tope a la autodeterminación?.

El planteo actual es un debate entre los sancarlinos, pero


en realidad forma parte de casi todas las asambleas a lo
150 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

largo y a lo ancho del país. La respuesta no es única. En


Esquel, algunos asambleístas conformaron un partido po-
lítico: “queremos decir qué país queremos”, decían entu-
siasmados. Se trata del Movimiento Vecinal de Esquel.

Pero algunos asambleístas ponen como ejemplo la histo-


ria del reciente movimiento piquetero que cobró una gran
importancia durante la crisis del año 2001. La agrupación
Barrios de Pie se integró al Gobierno de Néstor Kirchner y
al de su esposa. Hoy se moviliza para defender lo que para
ellos es el “Gobierno Nacional y Popular”. Dejaron de ser
un movimiento de choque para integrar el oficialismo. Se
abrió un interrogante: ¿se desvirtuaron los objetivos para
los que fue creado el movimiento?.

La industria petrolera y sus pasivos ambienta-


les.
Por Lic. Eduardo Sosa.

El petróleo mendocino marcó el territorio de diversas ma-


neras. La economía local creció a la par del incremento en
los volúmenes extraídos, Mendoza llegó a ser la principal
productora de crudo a nivel nacional pero luego fue su-
perada por otras provincias, al agotarse gradualmente las
cuencas y al disminuir las inversiones en exploración.

Mucho ha cambiado la situación desde que el Ing. Carlos


Fader creó su compañía de petróleo en 1885, antes que en
Comodoro Rivadavia en 1907, fecha que se identifica con
el descubrimiento del petróleo en la Argentina. En los años
´30 se comenzó con la exploración y explotación petrolera
en la Provincia. Ya para fines de esta década existían 43
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 151

pozos en producción en Mendoza sobre un total de 83 per-


forados y se descubrieron los yacimientos de Tupungato,
lo que permitió multiplicar casi por 10 la producción de
crudo en pocos años. En aquél entonces se estaba cons-
truyendo en el departamento de Luján de Cuyo la refine-
ría de petróleo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF),
empresa estatal creada pocos años atrás. Para 1941 la refi-
nería fue inaugurada y con ello, se inició una nueva etapa
en la historia del petróleo mendocino. Desde los yacimien-
tos comenzaron a tenderse oleoductos para transportar el
crudo y allí donde no los había, los camiones hicieron el
resto.

Durante las décadas del ´50 y ´60, YPF exploró en nuevos


sitios en el sur y en el centro de la Provincia y yacimien-
tos como Vizcacheras, Barrancas, Puesto Rojas o Pampa
Palauco adquirieron importancia nacional. Para los años
´70 Mendoza había desarrollado un importante sector de
proveedores de servicios a la industria petrolera y la acti-
vidad era febril. Pero los impactos ambientales comenza-
ban a hacerse visibles.
Las exploraciones y la propia extracción de crudo ocasio-
naban serios problemas ambientales. Las picadas petrole-
ras cruzaban toda la Provincia y las locaciones ocasiona-
ban impactos negativos en la flora y la fauna local. Las
piletas de agua coproducida proveniente de la extracción
del crudo, no impermeabilizadas, filtraban sus contami-
nantes a las aguas subterráneas y éstas cuando son extraí-
das, contaminan a su vez los suelos, en un círculo vicioso
que termina perjudicando a los productores agrícolas.

Para el comienzo de los años ´80, la producción local era


de 6,7 millones de m3, casi tres veces más que hace 20 años
152 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

atrás, aunque Mendoza ya había perdido su liderazgo na-


cional. En la misma década, su producción descendería a
poco menos de 5 millones de m3.

En la actualidad, Mendoza provee aproximadamente un


14 % del crudo que se procesa en las refinerías del país, le-
jos de las provincias Neuquén, Santa Cruz y Chubut, que
reúnen cerca del 75 % del total extraído en el país. A ni-
vel provincial, Malargüe se lleva la mejor parte de la torta,
con casi el 60% del total del petróleo extraído, mientras
que más lejos le siguen San Carlos (aprox. 13%), Rivada-
via (aprox. 11%) y Luján de Cuyo (10%). Lógicamente esto
repercute en los ingresos por regalías que paga la Nación,
lo que establece importantes diferencias entre los montos
percibidos por los diferentes departamentos.

Sin embargo, hay que calcular que no todas las regalías


van directamente a los departamentos productores sino
que cerca del 85% queda en las arcas provinciales. En mu-
chas oportunidades hubo disputas para que el porcentaje
varíe en beneficio de los municipios “petroleros”, aunque
en los últimos años los restantes departamentos comenza-
ron a reclamar también por esos fondos.

La historia reciente.

A finales de los años ´90, la producción caía vertiginosa-


mente, lo que coincidió con la adquisición de YPF por par-
te de la petrolera española Repsol. La producción había
caído a mediados de esa década a poco más de 4,5 millo-
nes de m3 de crudo, pero para el año 2000 había recupera-
do los niveles de producción de los años ´70, de aproxima-
damente 6,5 millones de m3, aunque en los últimos años
volvió a descender.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 153

Pozos en el departa-
mento Rivadavia. La
actividad petrolera en el
pasado dejó profundas
huellas en el territorio.
Aún hoy, estos pasivos
ambientales no han sido
resueltos (Foto Oikos,
2005).
En el año 1999, Repsol YPF se presentó ante el Gobierno de
Mendoza para que le aprobaran la explotación de un pozo
experimental en el área de Laguna Llancanelo, en Malar-
güe. Este procedimiento fue irregular e inmediatamente la
empresa requirió la aprobación de ocho nuevos pozos.
El procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental
tuvo irregularidades palmarias, lo que originó un con-
flicto ambiental que terminó de definirse en el año 2005,
cuando la Suprema Corte de Justicia ratificó la inconstitu-
cionalidad del permiso para la explotación petrolera que
había sido recurrido ante la Justicia en 2003 por Oikos red
ambiental.
Para el año 2003 estalló otro conflicto, esta vez en el dis-
trito de Ugarteche del departamento Luján de Cuyo. Las
aguas subterráneas de esa localidad estaban contaminadas
y la alta concentración salina deterioraba la calidad de los
suelos. La solución de corto plazo es perforar a mayor pro-
fundidad para extraer agua de buena calidad, pero para
ello hay que realizar costosas inversiones que dejan fue-
ra del sistema a los agricultores pequeños. Nuevamente,
las sospechas recaen sobre la actividad hidrocarburífera,
si bien desde este sector se argumenta que la causa de la
salinidad es la mala práctica de riego que llevan adelante
los regantes.
154 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Si bien el conflicto surgió a partir de una nota periodística


que se hacía eco de un estudio de la oficina local del INA
(Instituto Nacional del Agua), el Gobierno contrató a la
filial San Juan del mismo organismo para la realización de
un estudio, en acuerdo con otros organismos gubernamen-
tales. Los resultados dieron la inexistencia de contamina-
ción, lo que profundizó el conflicto y generó discordias en-
tre organismos públicos y científicos. El trabajo describió
en detalle la zona, identificando pozos abandonados o con
mal mantenimiento, lo cual puede servir como base para
un programa de remediación de los pasivos ambientales
detectados. El conflicto aún subsiste.

Luego de estos episodios, el Gobierno Provincial decidió


consultar a la sociedad civil de manera previa para eva-
luar las nuevas áreas a licitar en el futuro, impulsado por
el incremento en el precio del barril de petróleo a nivel in-
ternacional. El proceso licitatorio de las áreas secundarias
estuvo plagado de obstáculos, hasta que en el año 2008 se
entregaron a un grupo inversor local, aunque pesa sobre
este acto administrativo la sospecha de que se favoreció a
intereses privados por sobre los públicos, con la modifica-
ción de las condiciones de entrega.

En la actualidad, la actividad petrolera representa un mar-


gen importante del PBG y de los ingresos provinciales. Sin
embargo, las reservas totales de crudo –las comprobadas
y las probables, de aproximadamente 60 millones de m3-
solo tienen un horizonte de poco menos de 10 años, dema-
siado poco para encontrar una salida planificada que per-
mita sobrellevar una vida sin regalías. Es el desafío más
importante de los próximos años para las finanzas públi-
cas provinciales, que no tienen a la vista sino la actividad
minera como sustituta del petróleo y única opción a este
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 155

momento, aunque para ello deberá vencer la resistencia


ciudadana y generar un mecanismo alternativo que le per-
mita igualar al menos el valor de las regalías petrolíferas,
lo que en virtud de la legislación vigente es imposible, ya
que implicaría la apertura de muchas minas del tamaño
de los emprendimientos que operan en las provincias de
San Juan o Catamarca.

Los pasivos ambientales dejados por la actividad petrolera


son muchos y requieren atención. Los mismos parten de
las actividades de exploración y extracción, el transporte
del crudo a través de oleoductos y finalmente la quema
del combustible. El territorio está cubierto de picadas des-
tinadas a la exploración de yacimientos, mientras que las
áreas de producción contienen grandes espacios desmon-
tados para la instalación de los equipos de extracción y
transporte de suministros.

Si bien las técnicas actuales provocan menores impactos


negativos en los recursos naturales, toda la actividad del
pasado no ha sido remediada ni se han realizado trabajos
de rehabilitación a escalas mayores que las remediaciones
de sitio. Las piletas de aguas de purga o coproducidas que
en el pasado eran comunes, luego de las restricciones im-
puestas por la legislación fueron retiradas pero algunas
fueron simplemente tapadas, dejando su carga de conta-
minación en las napas de agua subterránea. Es necesario
identificar, de manera urgente, estos pasivos ambientales
y remediar los suelos contaminados.

Por su parte, los oleoductos más antiguos han sufrido rotu-


ras, algunas de ellas bastante importantes, que han derra-
mado grandes volúmenes de crudo que han contaminado
aguas, suelos y hasta ha provocado el empetrolamiento de
156 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

la fauna silvestre. La petrolera española Repsol ha reno-


vado muchas tuberías dentro de la refinería de petróleo,
habida cuenta del deterioro de las mismas y su descarga
a los acuíferos de la zona. Sin embargo y a pesar de los
esfuerzos, quedan aún muchos kilómetros de cañerías por
reemplazar antes de que terminen su vida útil o produz-
can algún desastre mayor.

En síntesis, la industria petrolera estará con nosotros por


varios años más, aun cuando no se descubran nuevos yaci-
mientos, pero es necesario planificar una salida ordenada
de la actividad, remediando los pasivos ambientales exis-
tentes y procurando minimizar los impactos en el futuro.
Esto además incluye la cuestión de los recursos humanos
involucrados.
Por su parte, el desafío de las autoridades gubernamenta-
les es promover alternativas de desarrollo para aquellos
departamentos que dependen de las regalías, a fin de no
provocar un descalabro social como ya ocurrió en el pa-
sado dentro y fuera de la Provincia. Los ciudadanos tam-
bién tienen la responsabilidad de monitorear las políticas
públicas de preservación ambiental y de velar por el buen
uso de las futuras regalías.
La industria petrolera tuvo, tiene y tendrá enorme gra-
vitación en la realidad mendocina, permitió potenciar el
desarrollo regional y salvar las finanzas cuando fue nece-
sario. Es hora de pensar en una Mendoza sin producción
petrolera en los próximos años pero también sin pasivos
ambientales de los que deban hacerse cargo los ciudada-
nos. En ello tienen que colaborar no solo los ciudadanos
sino las propias empresas.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 157

Las áreas protegidas.

Por Lic. Eduardo Sosa.

Las áreas naturales protegidas (ANP) de la provincia de


Mendoza han tenido una interesante evolución históri-
ca, enmarcada por acontecimientos tanto internacionales
como locales, que fueron configurando el mapa actual so-
bre la protección jurídica de la naturaleza.
Dos grandes acontecimientos internacionales provocaron
importantes saltos evolutivos dentro del sistema. El pri-
mero de ellos, fue el lanzamiento de la Estrategia Mundial
para la Conservación, un esfuerzo sin precedentes hasta
ese momento, liderado por la UICN (Unión Internacional
para la Conservación de la Naturaleza), el WWF (World
Wildlife Fund), el PNUMA (Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente), además de otros organis-
mos internacionales y nacionales, que dieron un fuerte im-
pulso a la conservación in situ, es decir, al establecimiento
de espacios protegidos en los cuales albergar la diversidad
biológica y los demás valores ecológicos existentes.

Este lanzamiento –realizado en 1980- impulsó en Mendoza


la creación de ANP como las del Aconcagua, Tupungato,
El Payén, Bosque Telteca y otras, que resultaron ser, con el
tiempo, el 80% de la superficie actualmente protegida.

Posteriormente y luego de la Cumbre de Río de Janeiro en


1992 y del IV Congreso Mundial de Parques Nacionales
y Áreas Protegidas realizado en Caracas (Venezuela) ese
mismo año, nuestro sistema provincial se fortaleció con
mejores acciones de manejo, incorporando además otras
áreas al sistema, aunque de menor superficie.
158 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Mendoza, de igual forma, debió esperar varios años para


que sus ANP alcanzaran un mayor protagonismo. En el
2003 una acción judicial promovida por Oikos red ambien-
tal contra el Gobierno de la Provincia de Mendoza y la pe-
trolera española Repsol YPF desembocó en un proceso de
negociación que concluyó con la ampliación de la reserva
Laguna de Llancanelo en aproximadamente 51.000 has.,
a partir de la aprobación de la Ley Provincial N° 7.824 en
octubre de 2007; también una respuesta de la sociedad ci-
vil del Valle de Uco promovió la ampliación de la Reserva
Paisajística Laguna del Diamante en el 2005. Estas fueron
las últimas incorporaciones al mencionado sistema.

Actualmente Mendoza posee catorce ANP, trece de carác-


ter estatal y la restante, privada; todas suman una super-
ficie aproximada de 720.000 ha. (setiembre 2008, teniendo
en cuenta las últimas incorporaciones, es decir, Llancanelo
y Laguna del Diamante), lo cual significa un 4,8% del terri-
torio provincial, muy lejos del 10% recomendado por or-
ganismos internacionales. La Ley Provincial N° 6.045/93
establece los estándares mínimos de protección para todo
el sistema y a su vez, cada una de ellas posee una legis-
lación específica dictada al momento de su creación, que
establece condiciones especiales para su administración.

La situación del sistema respecto al dominio presenta nu-


merosos problemas. Son pocas las ANP que al día de hoy
poseen sus correspondientes mensuras administrativas.
Esta situación, las deja vulnerables ante los embates de
otros grupos que podrían tener intereses en ellas, particu-
larmente para volcarlas a la extracción de recursos natu-
rales, como minerales, petróleo o pasturas, ya que en mu-
chos de estos sitios hay presiones de sectores vinculados a
estas actividades económicas.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 159

En la práctica, los guardaparques gestionan áreas cuya


posesión por parte del Estado Provincial no está asegu-
rada. Esto no significa que no puedan administrarse con
eficiencia o que la actividad privada no pueda hacerlo en
el mismo sentido, sin embargo, la tenencia de la tierra por
parte del Estado garantiza su conservación a perpetuidad,
para que estas áreas conserven los valores ecológicos que
impulsaron su creación.

Otro inconveniente es la falta de planes de manejo para la


mayoría de las ANP, a lo que se le suma la inexistencia de
una estrategia global de conservación que las relaciones
entre sí y con la comunidad, en el amplio sentido de la pa-
labra. Los planes de manejo son documentos que contie-
nen las estrategias con las cuales el administrador preten-
de cumplir con los objetivos de conservación, sean estos
la protección y preservación ambiental, la educación o la
investigación científica, por nombrar solo algunos. Con-
tiene a su vez todas las prescripciones de manejo para que
el administrador pueda otorgarle el mayor grado de desa-
rrollo a las actividades permitidas dentro de las mismas.

La Ley Provincial N° 6.045 obliga al Gobierno de Mendoza


a elaborar estos planes, pero en la práctica es probable que
incluso ninguno de los existentes se utilice, habida cuen-
ta de que la dinámica de los planes maestros requiere ac-
tualizaciones y adecuaciones a las nuevas realidades, que
para el caso de Mendoza no se han realizado.

La consecuencia directa de esta situación, es la improvisa-


ción en el manejo de las ANP, una dinámica reactiva que
solamente despierta cuando algún incidente ocurre y por
lo general, cuando se hace un mal uso de los recursos hu-
manos y financieros disponibles.
160 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

En ese sentido, el tema de los recursos trae numerosas


consideraciones a este artículo. Los financieros provienen
casi exclusivamente de los ingresos percibidos por todo
concepto a través del Parque Provincial Aconcagua (con-
cesiones de servicios, tickets de ingreso, etc.).

La constitución del Fondo Permanente para el Sistema de


Áreas Protegidas, en el 2001, sirvió para reorganizar las
finanzas del sistema, pero no contribuyó a mejorar las es-
trategias de inversión ni a orientar u optimizar el gasto.
Incluso, la aparición de este fondo le permitió al Estado
distraer dinero que aportaba como asignaciones presu-
puestarias específicas para la atención de las necesidades
de las ANP y destinarlo a otros fines, lo cual acentuó la
vulnerabilidad del sistema.

Por otra parte, un porcentaje de lo recaudado se comparte


con el municipio donde se ubica el área y si bien, esta me-
dida podría beneficiar al manejo de las áreas involucradas,
en la realidad, los municipios en pocas ocasiones han rein-
vertido el dinero en mejoras de su infraestructura o equi-
pamiento. Al ser el Parque Aconcagua el ingreso principal
y casi exclusivo de todo el sistema, la tensión provocada
entre la necesidad de generar más recursos y la de preser-
var la naturaleza es de difícil solución.

Como corolario, en muchas ocasiones esta masa de recur-


sos fue utilizada para financiar actividades del organismo
de aplicación de la ley, que están fuera de las previstas por
la norma. El desfinanciamiento del sistema es evidente. A
pesar de que cada año el Fondo Permanente para el Siste-
ma de Áreas Protegidas deja superávit, no se invierte el di-
nero en la elaboración de los planes de manejo, la mensura
administrativa de las áreas o para fomentar la educación y
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 161

la investigación científica, que son los destinos permitidos


por la ley de creación del fondo.

Por su parte, los recursos humanos son otro punto débil


del sistema. Las ANP comenzaron a tener guardaparques
a principios de los años ´90 pero no fue sino hasta la san-
ción de la Ley N° 7.291 en el 2004, que los guardaparques
obtuvieron el rango de funcionario público de planta per-
manente y pudieron acceder a beneficios específicos por
su condición laboral. El número de profesionales de la
conservación ubicado en las ANP es escaso e incluso en
algunas de las áreas es inexistente. Los equipos técnicos
tampoco son suficientes y existe una continua migración
hacia la actividad privada por parte del personal, motiva-
da por mejores condiciones de trabajo o perspectivas de
desarrollo profesional.

Un repaso al conjunto de ANP nos permite ver que existen


algunas que no tienen ni guardaparques ni planes de ma-
nejo (Las Salinas, Volcán Tupungato), otras con presión
de uso por parte de los visitantes (Aconcagua, Caverna de
las Brujas, Manzano Histórico, Divisadero Largo), presión
ganadera (El Payén, Llancanelo), tala furtiva (Telteca, Ña-
cuñán), presión de otras actividades extractivas como la
minera o la petrolera, actuales o potenciales (Laguna del
Diamante, El Payén, Llancanelo, Ñacuñán) y así cada una
de ellas está sometida a una o más presiones externas que
requieren cuidadosas acciones de manejo.

Las presiones al sistema.

La situación analizada sobre las ANP tiene numerosas


causas y múltiples consecuencias, la mayoría de ellas, ne-
gativas. En cuanto a las primeras, principalmente pertene-
162 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

cen al ámbito de lo político, ya que no existe un verdadero


interés por parte de la institucionalidad pública ambiental
provincial en mantener un sistema de áreas naturales, que
no sea con un fin específico de recaudación además de no
existir una estrategia de desarrollo local basada en la utili-
zación sostenible de los recursos naturales.

También influye el contexto regional, ya que la Argenti-


na es vista con mucha atención por empresas transnacio-
nales dedicadas a la explotación de minerales, a partir de
la disminución de sus costos laborales y productivos y la
ventajosa situación legal y cambiaria, lo cual ejerce fuerte
presión sobre los gobiernos locales tentados ante la pro-
mesa de regalías mineras, empleos e inversiones.

La tensión provocada entre la necesidad de proteger


muestras representativas de ecosistemas valiosos y la de
explotar los minerales a gran escala está obstaculizando el
proceso de ampliación de los sistemas de ANP en todo el
país, principalmente en la zona cordillerana. Esta tensión
es objeto de numerosos conflictos socio-ambientales a lo
largo de la faja cordillerana, tanto en Argentina como en
Chile.

Otra de las causas más importantes del mal estado de


nuestras ANP se encuentra en el desorden territorial, lo
que provoca que se superpongan en un mismo territorio
actividades incompatibles entre sí o que las mismas no se
correspondan con la aptitud de los suelos. Las ANP po-
seen fuertes presiones de actividades extractivas que po-
nen en riesgo valores ecológicos sobresalientes. La ley de
ordenamiento territorial, tantas veces postergada, podría
mejorar la situación pero no es la solución definitiva a este
problema.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 163

Entre las consecuencias más relevantes encontramos la


pérdida de biodiversidad y la degradación de los recursos
naturales en general, ya sea por las oportunidades perdi-
das para preservar sitios con valores ecológicos y sociales
significantes o por la inadecuada administración de las
mismas, una merma en la cantidad de visitantes a aque-
llas áreas que no poseen ni la infraestructura ni el equi-
pamiento adecuados, lo que repercute directamente en el
financiamiento del sistema y por otro lado, una sobreex-
plotación de los recursos en ANP específicas y en deter-
minados momentos del año, como Aconcagua, Caverna
de las Brujas o Laguna del Diamante, en las cuales aún no
se ponderó adecuadamente el impacto de la presión de los
visitantes sobre los ecosistemas.

Toda esta problemática, da como consecuencia una pér-


dida de valores ecológicos y un desmejoramiento de la
imagen de las ANP como reservas de vida y potencial
científico para mejorar la calidad de vida de los mendoci-
nos. Todo esto, sin considerar que la pérdida de la imagen
provoca que los visitantes se vean menos tentados a cono-
cer nuestras bellezas naturales, lo cual repercute en toda la
actividad turística.

Las respuestas institucionales.

Durante el pasado reciente, el desinterés de la adminis-


tración pública tuvo notables consecuencias positivas,
paradójicamente, para el fortalecimiento del sistema. En
el año 2003, Oikos red ambiental demandó al Estado Pro-
vincial en defensa de los valores ecológicos de la laguna
de Llancanelo ante un megaproyecto petrolero que ponía
en riesgo al área protegida, que fue definido luego de dos
sentencias favorables a las pretensiones de Oikos red am-
164 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

biental en la Corte Suprema de Justicia de Mendoza en


marzo de 2005 y posteriormente llegó a la Corte Suprema
de la Nación, con idéntico resultado.

Luego, se inició un proceso de negociación para acordar


los términos del cumplimiento de la sentencia judicial, en
una mesa ampliada en la que participaron los principa-
les actores involucrados en el conflicto, que desencadenó
en un proyecto de ley sancionado por los legisladores en
octubre de 2007, otorgando nuevo status a la reserva de
laguna Llancanelo, ampliando su superficie al doble y
reconociendo derechos de posesión a los puesteros de la
zona, además de una serie de medidas que comprometen
a la empresa Repsol a operar fuera del área protegida y a
extremar sus cuidados en el manejo ambiental del bloque
de concesión. Recientemente (diciembre 2008) la empresa
española ha manifestado al Gobierno Provincial su deseo
de retomar el proyecto de explotación en el área.

En el transcurso de este proceso, un conflicto desatado en


torno a un proyecto de prospección minera en la zona de
Laguna del Diamante, provocó entre otras cosas, la sanción
de la Ley Provincial N° 7.222, que amplía el área protegida
a fin de abarcar importantes zonas de biodiversidad andi-
na que no se habían tenido en cuenta por la superficie an-
terior. Ambas anexiones se produjeron luego de conflictos
intensos, en un caso por la cuestión petrolera y en la otra
minera, pero que tuvo como protagonistas a la sociedad
civil y a los gobiernos provincial y municipal.

Los legisladores, por su parte, además de aprobar las le-


yes de ampliación de las ANP, poseen varios proyectos
de creación de nuevas áreas, algunos de los cuales llevan
varios años en tramitación. Por ejemplo, el de definición
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 165

de los límites de la reserva El Payén en el departamento de


Malargüe, consensuado entre todas las partes intervinien-
tes en el año 2004, pero que aún no se resuelve, ya que el
Poder Ejecutivo aduce no tener fondos para realizar las ex-
propiaciones necesarias. El proyecto para declarar Parque
Provincial al Cordón del Plata está demorado por diversas
razones desde el año 2005 e idéntica situación viven otros
proyectos de ley, a punto de perder estado parlamenta-
rio.

Sin embargo, observamos que existen muchos pedidos de


informes y resoluciones que se vinculan a las ANP, que
en términos generales no fueron contestados por el Poder
Ejecutivo, lo que demuestra que, más allá de la inmovili-
dad legislativa a la hora de sancionar leyes, existe una pre-
ocupación manifiesta por el estado del sistema por parte
de algunos legisladores.

Mientras tanto, el Poder Ejecutivo avanzó en la confección


de planes de manejo cada vez que fue necesario para des-
trabar algún conflicto, como en el caso de laguna Llanca-
nelo o recientemente con el Parque Aconcagua, pero a lo
largo de los últimos diez años solamente se han completa-
do cuatro de estos planes.

Las ANP constituyen los últimos refugios de biodiversidad


de un planeta sobresaturado, en riesgo por las guerras, las
actividades extractivas a gran escala y los cambios climáti-
cos, son además refugios de la belleza de este mundo y de
espiritualidad cuando pensamos en nuestra conexión per-
dida con la naturaleza. Es deber de todos sus habitantes,
su preservación y defensa, ya que cualquier modificación
en sentido contrario podría ser irreversible.
166 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El deterioro de la calidad del agua de riego.

Lic. Mario Alberto Salomón Sirolesi.

Asociación Inspecciones de Cauces 1º Zona Río Mendoza.

Orígenes y alcances.

Formamos parte de una sociedad que está perdiendo pro-


gresivamente la identificación y valorización del agua
como factor irreemplazable en la producción, que no está
considerando la importancia que tiene el eficaz desempe-
ño de los sistemas hídricos en el crecimiento y desarrollo
socioeconómico. Intentamos, como sociedad, desconocer
que sin suficiente disponibilidad, en tiempo y forma, de la canti-
dad y calidad del agua es imposible realizar actividades produc-
tivas en nuestra región.

En este sentido, consideremos que para el año 2020 dis-


pondremos en la cuenca del Río Mendoza –afectada por el
cambio climático- de sólo 1154 m3/hab/año, valor crítico
muy inferior al establecido como Stress Poblacional, que
es menor a 1700 m3/hab/año (Chambouleyron, 1996). O,
también, tengamos en cuenta que existe un marcado Índi-
ce de Pobreza Hídrica, que para el oasis Norte es de 38,6;
teniendo en cuenta que un valor menor a 47,9 es severo,
incluyendo las componentes: recursos, acceso, capacidad,
uso y ambiente (Abraham, et al, 2005). Por otra parte, este
riesgoso diagnóstico hídrico se agudiza al analizar la cali-
dad del estado del agua para riego, tanto en aquellas fuen-
tes de origen superficial, subsuperficial y subterráneo, ya
que la alteramos no sólo por el vuelco de contaminantes
de diverso origen sino también por el mal manejo del sis-
tema y la falta de un control público eficaz.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 167

Esta situación que tiene origen en acciones individuales,


colectivas, privadas o públicas, llevó en algunos casos a
que el deterioro sea prácticamente irreversible. Lo que ge-
nera impactos negativos muy graves del agua en períodos
muy cortos de tiempo; siendo que la génesis y funciona-
miento del ciclo hidrológico, cuenta con dimensiones tem-
porales de gran amplitud para su desarrollo, lo que impe-
dirá a futuras generaciones volver a disponer de dichos
recursos en el mediano plazo.

Principales causas y efectos.

El agua utilizada para desarrollar la agricultura bajo riego


artificial tiene diversas fuentes, formas de extracción, con-
ducción y de uso en los oasis irrigados. A lo largo de este
proceso de aprovechamiento desde los sectores superio-
res de las cuencas hidrológicas hacia la periferia y en los
distintos componentes del ciclo hidrológico, se generan
alteraciones en la cantidad y calidad del recurso con in-
cidencia en todo el sistema y con manifestaciones críticas
en algunos sectores. Por lo general, podemos indicar que
existe un gradiente que se deteriora desde las fuentes al
sector terminal de las cuencas y que no sólo afecta al re-
curso hídrico sino a la relación equilibrada agua + suelo +
planta, que arrastra consigo el deterioro de otros recursos
del soporte biofísico, como son el edáfico y biológico, tan
frágil y vulnerable en zonas áridas y semiáridas, en el que
la descontrolada presión humana produce una marcada
peligrosidad ambiental (Salomón, et al, 2007).

El agua proveniente del derretimiento y la fusión de la nieve y


cuerpos de hielo, en el origen y escurrimiento en la cabece-
ra de arroyos, afluentes y ríos, presenta aceptables estándares
físicos, químicos y biológicos. Aquí, los mayores problemas
168 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de contaminación se deben al vuelco de sustancias nocivas


derivadas de la actividad minera sin control, ya que ésta
utiliza grandes volúmenes de agua sin hacer uso consun-
tivo de la misma, lo que implica un elevado riesgo de con-
taminación del recurso por el aporte de lixiviados de alta
toxicidad a los cursos receptores.

También se destacan las actividades asociadas al uso tu-


rístico y deportivo, el vertido de efluentes sanitarios sin
tratamiento (provenientes de establecimientos y localida-
des cordilleranas y precordilleranas) y el arrojo de agro-
químicos, entre otros. También se debe considerar la con-
taminación producida por contingencias y accidentes de
transportistas o rotura de ductos, como así también la de-
rivada de la generación térmica, hidroeléctrica, destilerías
y actividad petroquímica.

Si bien estas actividades, junto con la petrolera, tienen un


impacto positivo desde el punto de vista económico por
el pago de regalías, también es cierto que constituyen una
seria amenaza desde la perspectiva ambiental. Esta afecta-
ción de la calidad hídrica se agrava, obviamente, aún más
durante épocas con caudales mínimos -con menor posibi-
lidad de mezcla o dilución- y en el caso de los embalses,
además, el régimen hídrico torrencial de las corrientes se
transforma a uno léntico.

En estos cuerpos hídricos, la calidad del agua se ve altera-


dos por fenómenos de eutrofización (mayor demanda bio-
lógica y química de oxígeno), acidificación, contaminación
tóxica, colmatación y estratificación térmica (alteración de
temperatura, de la transferencia de energía y masa, inter-
cambio de corrientes, estacionalidad y renovación de los
cuerpos de agua) al aumentar el tiempo de residencia del
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 169

Nieve acumulada en el viejo


camino a Chile. Al fondo,
las nacientes del río Las
Cuevas. La pérdida de las
masas de hielo a manos del
cambio climático presenta el
desafio más importante que
deberá resolver la sociedad
mendocina en el corto plazo.
Foto: E. Sosa, 1993).

agua dentro del reservorio (Calcagno, 1996).

Una vez que el agua para riego es derivada desde el río a los di-
ques derivadores y canales matrices o primarios y abastece al oa-
sis poblacional, es donde se producen los mayores problemas de
contaminación. En este caso nos referimos no sólo a la con-
taminación líquida de los 620 establecimientos registrados
(RUE) en la cuenca Norte sino también a la derivada por el
arrojo indiscriminado de residuos sólidos urbanos (RSU)
y químicos.

Respecto al primer caso, el mayor deterioro es el prove-


niente de efluentes originados por establecimientos indus-
triales y fábricas (bodegas, lavaderos, empresas agroali-
mentarias, curtiembres, talleres), derivados de la actividad
agrícola (fertilizantes, pesticidas, agroquímicos), plantas
potabilizadoras y depuradoras y flujos de aguas residua-
les, entre otras, sin contar el proveniente de actividades
clandestinas que alteran los principales parámetros físico
- químicos (el valor máximo permitido de salinidad es de
900 mS/cm) y biológicos del agua. En la cuenca del Río
Mendoza, la más poblada de la Provincia, se registran en
el río, canales y drenajes de distintos valores vinculados a
parámetros físico-químicos y microbiológicos.
170 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Existen antecedentes que indican que en el área del Gran Men-


doza se han detectado altos niveles de contaminación orgánica
debido a la actividad sanitaria. La percolación de los líquidos
cloacales, que se produce a partir de los pozos sépticos,
plantas de tratamiento y de la disposición de efluentes ur-
banos, produce contaminación en el agua. En el área de la
jurisdicción del Río Mendoza existen dos plantas de tra-
tamiento de los fluidos cloacales que permiten el poste-
rior reuso de los mismos en las áreas especiales A.C.R.E.S.
(Área de Cultivos Restringidos Especiales).

Para ello, los efluentes son adaptados a una serie de pará-


metros de calidad físico-químicos y microbiológicos (DGI,
2005). Y en relación a los RSU, estudios efectuados por el
Consejo de Asociaciones del Río Mendoza (2005-2006), es-
tablecen que el 89% de los residuos arrojados corresponde
a envases plásticos descartables, los cuales producen una
acumulación de 140 kg. de residuos por metro lineal en
cauces urbanos del Gran Mendoza.

Aguas subterráneas.

En el caso del agua subterránea hay varios problemas que


influyen en su acceso y calidad. Con respecto a los niveles
de explotación equivalentes del recurso hídrico subterrá-
neo en la cuenca Norte, éstos se dividen en 3 (tres) niveles
principales. El primero comprendido entre 0 a -80 m, el
segundo que abarca desde -190 a -230 m y el tercero desde
-260 m en menos aproximadamente (Álvarez ,1984). Prác-
ticamente, el primer nivel de explotación hasta los 80 m
de profundidad se encuentra inutilizable por salinidad y
alteraciones químicas y biológicas. En cuanto a la explo-
tación, los valores de salinidad total del agua presentan
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 171

niveles promedios de 2.200 a 4.800 microsiemens/cm, no


siendo apto para uso humano ni para riego agrícola. Con
respecto a la concentración determinada de iones nitrito
en el acuífero evaluado, se observa en situación de con-
taminación y de polución con una afectación aproximada
del 60% de los pozos.
La concentración promedio encontrada para todas las
muestras en área de oasis urbanizado para este tóxico in-
orgánico, supera el doble del valor del parámetro máximo
permitido, determinados tanto en el Código Alimentario
Argentino y en el Departamento General de Irrigación (va-
lores para el dominio público hidráulico). Esto se agrava
cada vez más al no aplicarse una política de cegamiento de
pozos adecuada y continua, ya que se siguen contaminan-
do los otros niveles de explotación más profundos, siendo
más crítico en el caso de acuíferos confinados.

Los compuestos del nitrógeno, principalmente los de ori-


gen biogénicos -iones amonio, nitritos y nitratos- son la
principal causa de contaminación antropogénica de acuí-
feros; pueden ser de tipo difuso generalmente asociados
a la actividad agrícola y/o ganadera y de tipo intensivo o
puntual relacionado con los vertidos urbanos e industria-
les, estos últimos afectan a zonas de extensión restringi-
das (Foster et al, 1987, Aurrecoechea et al, 1998 en Renedo,
2007).
La salinidad del agua varía en el segundo nivel de explo-
tación, entre los 700 microsiemens/cm, en el área de máxi-
ma recarga y 3030 microsiemens/cm en el sector central.
El agua del tercer nivel es menos mineralizada, variando
de 778 microsiemens/cm al oeste y 2080 micromhos/cm
en el este.
172 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Respecto a las cuencas hidrogeológicas de la provincia de


Mendoza, la salinidad medida a través de la conductivi-
dad eléctrica en ríos y arroyos, se encuentra dentro de los
límites permisibles a excepción de la cuenca Atuel-Salado
y Malargüe, sin embargo a nivel de acuífero, la situación
es grave y presenta valores extremos en la Cuenca Norte
y Sur.

La construcción de pozos excavados a poca profundidad


es una práctica común por su bajo costo y accesibilidad
constructiva y extractiva, que contribuyen por su parte a
la contaminación del sistema de abastecimiento subterrá-
neo, debido a las acciones de bombeo y la ocurrencia de
depresiones piezométricas puntuales, que dispersan los
contaminantes en zonación vertical, arrastrando los conta-
minantes disueltos a mayor profundidad (Azcón Gonza-
lez de Aguilar y Mora, 1998), (Álvarez, 1993).

Comentarios finales.

Para evaluar el impacto de la calidad y deterioro del agua


de riego sobre los suelos y los cultivos se deben tener en
cuenta los siguientes aspectos (Carrizo, 1996):

• La acción perjudicial debido a efectos físicos directos de


las sales, que impiden la absorción del agua por parte de
las plantas (efectos osmóticos).
• Los efectos químicos directos (tóxicos) sobre las reaccio-
nes metabólicas de las plantas. La solubilidad de las sa-
les se encuentra a veces por debajo del límite de toleran-
cia de las plantas para esos compuestos y éstos pueden
acumularse hasta niveles tóxicos (por ejemplo boratos,
cloruros y sulfatos de sodio y magnesio).
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 173

• Los efectos indirectos motivados por cambios en la es-


tructura de los suelos, que alteran la permeabilidad y
aireación óptima de los cultivos allí arraigados.

El agua empleada para riego agrícola con mayor conte-


nido de sales produce proporcionalmente la disminución
de la eficiencia de producción de los cultivos, por lo que
afectan el ambiente cultural, retroalimentando así la con-
taminación en el área de oasis (Álvarez, 1993).

Los problemas de salinización producidos por la falta de mante-


nimiento integral y sistematizado en la red de drenaje, se agra-
van además por el ineficiente manejo del agua a nivel de predios.
En ellos, se trabaja por lo general con métodos de riego
tradicionales antiguos, mala nivelación de los terrenos y
distribución del agua en grandes caudales y en tiempos
cortos. Esto debido fundamentalmente a la metodología
de distribución a la oferta y a una creencia tradicional de
los agricultores de zonas áridas, que consideran que cuan-
ta más agua le agregan a los cultivos, mayor es el rendi-
miento.

Un síntoma de esta ineficiencia generalizada se manifiesta


en el hecho de que, de las 1,6 millones de hectáreas bajo riego
que hay en el país, un tercio tiene problemas de salinización de
suelo y/o de drenaje (Morábito, 1997). El modificar todas es-
tas limitantes requiere de una estrategia a mediano y largo
plazo, en donde se contemple a través de un proceso de
capacitación participativa la recuperación de las áreas con
salitre, la optimización de las redes de distribución, la im-
plementación de nuevas metodologías de distribución y
entrega de agua, la modernización de los métodos de apli-
cación del agua y el cambio del esquema de entrega a la
“oferta” por uno de entrega a la “demanda”, consideran-
174 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

do las necesidades estacionales de los cultivos (Salomón,


et al, 2007).

Se debe concientizar al productor agrario para que ejecute


buenas prácticas de producción, principalmente en la eta-
pa de fertilización y riego, esta situación debería ser una
constante en todo el sistema agrícola que se encuentra bajo
riego (oasis) con el criterio de unicidad de cuenca, superfi-
cial y profunda, evitando la afectación del dominio públi-
co hidráulico, del cual dependen todos los habitantes de la
provincia de Mendoza.
Los recursos hídricos en general y los subterráneos en par-
ticular, no pueden continuar siendo lugares de recepción
de deshechos sin ningún costo o reparación para las orga-
nizaciones de usuarios. Cabe recalcar que el daño que se
ocasiona es a un bien público, que afecta derechos difusos
y al bien común. La compensación estimada debiera ser
la implementación de sistemas de purificación y descon-
taminación antes de los vertidos a cargo de la sociedad en
su conjunto.

Para paliar esta externalidad ambiental, deberán tomarse


recaudos de internalización, debiéndose planificar el te-
rritorio incluyendo este recurso en particular, analizando
su capacidad de carga y de las actividades que pudiera
soportar, por ahora signado sin demasiada importancia y
sin ninguna medida de protección ambiental para este ni-
vel dentro de este marco (Renedo, 2007).

¿Qué podemos hacer ante la falta de concientización de la


sociedad, de su insensibilidad o falta de interés y compro-
miso para mejorar la calidad del agua y protegerla?, ¿qué
se hace ante la ausencia de datos, información y elabora-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 175

ción de planes de desarrollo y control que no se ejecutan o


no tienen continuidad institucional?.
Lamentablemente, la realidad nos indica que no estamos en
condiciones de construir e implementar un contrato social que
permita aprovechar en forma racional los recursos hídricos,
maximizando no sólo las ganancias sino reproduciendo
y acumulando capital al servicio del ambiente y del agua
para su mitigación y monitoreo. La transferencia y descen-
tralización del control de la contaminación a las organizaciones
de usuarios que administran el agua y manejan el territorio es
uno de los caminos para este cambio.

Los residuos sólidos urbanos.


Por Pablo Icardi.

Periodista.

Mendoza es una provincia limpia. O, mejor dicho, es un


lugar donde la basura se esconde bastante bien. Cada men-
docino genera a diario casi un kilo de residuos y la limpieza es
parte de la promoción turística de la Provincia. Pero la preocu-
pación parece terminar en el cesto de basura, pues la falta de
tratamiento de los desperdicios urbanos es uno de los problemas
que amenaza el futuro ambiental de la Provincia. Son lo que
se dice, una bomba de tiempo. “El sistema va a entrar en
colapso y es grave”.

“El problema es que la basura no parece una preocupación


general”, asegura Alberto Fortuna, vicedecano de la Re-
gional Mendoza de la Universidad Tecnológica Nacional y
coautor del diagnóstico realizado por esa casa de estudios
176 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

sobre la situación de los residuos. Si las mil quinientas to-


neladas que se generan por día se amontonaran a la vista,
seguramente Mendoza tendría más de un cerro Aconca-
gua de desperdicios. Al analizar los datos, los residuos ur-
banos aparecen más un problema estético que ambiental
para casi todas las municipalidades.

Del total de recursos invertidos por los municipios en el


tema, sólo el 17% se destina a la disposición final. Es decir,
de cada 100 pesos que se gastan 40 se usan para recolectar
la basura de las casas, 43 para la limpieza de las calles y
sólo 17 para que esos residuos tengan un tratamiento ade-
cuado, es decir que “se guarda la mugre bajo la alfombra”,
pero no se soluciona el problema.

La falta de control y tratamiento de los residuos sólidos


urbanos (RSU) provoca daños en la salud de la población
que vive cerca de los vaciaderos. Pero el peligro se extien-
de más allá. Los líquidos que se filtran desde los basurales
no tratados, se meten por los acuíferos y contaminan las
napas con sustancias altamente tóxicas, inutilizando, en
algunas zonas, el recurso. También son una fuente de con-
taminación del aire, por el gas metano que generan. Otra
de las consecuencias graves las sufren las familias que viven de
los basurales a través de la recolección informal de residuos re-
ciclables. Se estima que hay más de 10 mil familias en Mendoza
que sobreviven de esa actividad.

La Provincia forma parte de la Estrategia Nacional de Resi-


duos Sólidos Urbanos, un programa que apunta a mejorar
el tratamiento de la basura, saneando los vaciaderos y op-
timizando recursos. Aunque los diagnósticos se hicieron
hace varios años aun no se pone en marcha la ejecución de
las políticas.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 177

Los RSU o Residuos Sólidos Urbanos


que no terminan en los vertederos con-
trolados, van a parar a los cauces de
riego y a basurales clandestinos, origi-
nando serios problemas que requieren
soluciones complejas (foto: E. Sosa,
Canal Cacique Guaymallén, 2006)

En la actualidad en Mendoza no hay separación de resi-


duos y sólo la planta modelo de Maipú realiza un trata-
miento que garantiza menor impacto ambiental.

Más consumo, más basura.

Aumenta la actividad económica, aumenta el consumo


y por ende, aumenta la cantidad de basura que se gene-
ra. El problema a resolver es quién se hace cargo de tanto
desperdicio. Los datos cambian continuamente pero cada men-
docino genera casi 1 kilo de residuos sólidos por día. La mitad
está compuesto por desperdicios de comida, un 19% por plástico
y cartón y un 2% por residuos peligrosos y patogénicos, entre
otras cosas.

Tipos de residuos.

Residuos de comidas 50,2%


Residuos de poda 11,9%
Plásticos 10,3%
Papel y cartón 9,1%
Pañales, apósitos 6,9%
178 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Residuos misceláneos 3,9%


Vidrio 2,6%
Materiales textiles 1,7%

Metales ferrosos 0,9%


Residuos peligrosos 0,9%
Residuos patógenos 0,8%
Goma, cuero y corcho 0,5%
Metales no ferrosos 0,2%
Madera 0,2%

La comparación de datos da cuenta de cómo aumenta la


generación de desperdicios. En los últimos años en el de-
partamento de Capital casi se duplicó la cantidad de basu-
ra generada. Por día se recolectan 220 toneladas, es decir,
poco menos de 2 kilos por habitante (claro que es un sitio
de tránsito de buena parte de la población). Guaymallén
también incrementó fuertemente la generación con 205 to-
neladas por día que no tienen control.

¿Dónde va a parar esa basura? Según el diagnóstico realiza-


do por la Universidad Tecnológica Nacional para la elaboración
del Sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (a
pedido de la Secretaría de Ambiente de la Nación), el 75% de los
residuos tiene como destino vaciaderos no controlados, el 16%
basurales parcialmente controlados y sólo el 9% tiene un trata-
miento correcto.

En el Gran Mendoza existen cinco vaciaderos a cielo abier-


to y al menos hay 50 basurales clandestinos censados. En
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 179

toda la Provincia, hay 50.829 terrenos baldíos, muchos de


los cuales se transforman en pequeños almacenes de dese-
chos. Unas de las zonas más degradadas por los basurales
clandestinos es el piedemonte, especialmente en Capital y
Godoy Cruz.

El propio Plan Provincial reconoce la falencia sobre el tra-


tamiento de los residuos. “En términos generales para toda
la Provincia, la calidad de prestación del servicio se puede
considerar aceptable si se analiza solamente la recolección
y transporte, y deficiente si se incluye en la valoración el
tratamiento y disposición final”, explica el texto de pre-
sentación del informe55.

Según la Secretaría de Ambiente de la Provincia la reali-


dad comenzó a cambiar. Para el Gobierno, la proporción
de basura que tiene destino controlado en el Área Metro-
politana es del 75%, luego de que se lograra que Capital
y parte de Godoy Cruz llevaran los residuos al vertedero
de El Borbollón, en Las Heras. “Para nosotros ese es un
vertedero controlado por todas las mejoras que se realiza-
ron”, explican desde Ambiente. Ese es el depósito de ba-
sura más grande y está operado por una empresa privada.
Pero a ese lugar ya no le queda vida útil y está al borde
del colapso. Por eso, una de las primeras medidas a tomar
cuando lleguen los recursos es el saneamiento y el cierre
de ese basural.

Los municipios históricamente restringieron el problema de la


basura a un tema de servicios públicos. Es decir, a la recolección
domiciliaria, a que los desperdicios no se vean. Sin embargo se
trata de un tema ambiental que excede esa preocupación.
Maipú fue pionero en cambiar este concepto y construyó
la primera planta modelo de tratamiento de residuos.
180 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Para comenzar a revertir la situación, el Gobierno central


subsidia, a través del Programa Provincial de Residuos
Sólidos, parte de los costos que significa mejorar la dispo-
sición final de los mismos. Con esos recursos se consiguió
que Luján de Cuyo llevara toda la basura a la planta mo-
delo de Maipú durante al menos seis años. Toda la basura
de Capital y parte de la de Godoy Cruz se deposita en el
relleno de El Borbollón, también con la ayuda guberna-
mental extra.

El resto de los vaciaderos no tienen ningún tratamiento.


El basural a cielo abierto de Puente de Hierro, Guaymallén, es el
que más alerta a los especialistas por la magnitud, la problemá-
tica social que lo rodea y la contaminación que está produciendo.
“En ese lugar las napas están muy cerca. Los lixiviados
que se generan en el basural llevan todo tipo de tóxicos y
se está contaminando el agua. Ese lugar exige una urgen-
te remediación”, explica el Ingeniero Fortuna. Otro de los
vaciaderos no controlados es el del Campo Papa en Godoy
Cruz. En la zona este de Mendoza todos los departamentos
dejan sus desperdicios a cielo abierto, igual que en el sur
donde sólo Malargüe tiene una disposición controlada.

Hacia los rellenos.

Como parte de la política nacional sobre el tema, Mendoza


está dentro de las provincias que se postula para recibir
un crédito del Banco Mundial para sanear los basurales a
cielo abierto y montar infraestructura más apta. Para ellos
la intención es armar consorcios entre departamentos ve-
cinos para que haya sitios comunes de disposición final.
Hasta ahora, la única región que lo concretó es el Valle
de Uco (Tunuyán, Tupungato y San Carlos) donde, des-
de este año, comenzó a funcionar de manera paulatina un
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 181

relleno sanitario en San Carlos. “Está funcionando. Es un


relleno totalmente controlado, impermeabilizado con geo-
membrana, arcilla y con un sistema de captación de lixi-
viados. Responde a las normas más exigentes en el tema
como las de la EPA norteamericana”, explicó Oscar Rubio,
funcionario de la Secretaría de Ambiente. En la zona este
de Mendoza, están avanzadas las negociaciones para ar-
mar el consorcio y según aseguran, se llamará a licitación
para la construcción de un relleno sanitario.

Así mismo, el lugar más complicado es el Gran Mendoza,


tanto por el volumen de basura como por las acciones que
son necesarias. Aquí aún no se firmó el acuerdo legal entre
municipios y se han producido demoras por problemas
“político-administrativos”. “En esto hay que avanzar des-
pacio pero seguro, es fundamental que hayan acuerdos,
porque en caso contrario, todo puede terminar en la nada.
Hoy existe la voluntad de los municipios para tomar el
problema y solucionarlo en conjunto”, asegura Guillermo
Carmona, Secretario de Ambiente. El lugar elegido para el
relleno sanitario del área metropolitana también es El Bor-
bollón, a pocos kilómetros de donde se encuentra actual-
mente. El problema de la falta de tratamiento adecuado afecta a
todo el país. Según las estimaciones, en Argentina se incineran
alrededor de 1,5 millones de toneladas de residuos domiciliarios
al año. Además de unas 40.000 toneladas de residuos peligrosos
y más de 15.000 de hospitalarios.

Cantidad de residuos generados por día.

Tóxicos.

La basura huele feo, pero tiene efectos mucho peores que


el mal olor. En los lugares donde está depositada se gene-
182 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ran líquidos contaminantes, denominados lixiviados. “Al


depositarse los residuos en los rellenos, éstos comienzan a
descomponerse mediante una serie de procesos químicos
complejos. Los productos principales de la descomposición
son los líquidos lixiviados y los gases. Tanto los líquidos
como los gases pueden afectar la salud de las poblaciones
de los alrededores. El líquido, al fluir, disuelve algunas
sustancias y arrastra partículas con otros compuestos quí-
micos”, explica el “Resumen de los Impactos Ambientales
y Sobre la Salud” elaborado por la Organización de la So-
ciedad Civil (OSC) internacional Greenpeace.

La composición de los lixiviados “varía mucho de acuer-


do al tipo de residuos, las precipitaciones, la velocidad de
descomposición química y otras condiciones. Sin embar-
go, hay tres grupos de sustancias que se encuentran en las
cercanías de los rellenos. Compuestos orgánicos volátiles,
formados básicamente por átomos de carbono e hidrógeno;
los metales contenidos en los residuos depositados en los
rellenos, y otras sustancias químicas como los compuestos
orgánicos sintéticos y alcoholes”, advierte el mencionado
documento de Greenpeace, que fue elaborado para pro-
bar el daño ambiental que producen los rellenos sanita-
rios como los que se quieren construir en Mendoza. “Si
los residuos no tienen el tratamiento adecuado se generan
una gran cantidad de contaminantes que pueden inutili-
zar recursos. Los lixiviados tienen hasta metales pesados”,
explica Alberto Fortuna.

Otra de las consecuencias de los basurales es la generación de


metano, uno de los gases de efecto invernadero y que causa el
cambio climático global. Ese problema fue aprovechado
como oportunidad por muchos países que utilizan el gas
generado en los rellenos sanitarios como combustible.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 183

Qué es un relleno sanitario.

Mendoza se encamina, al menos de acuerdo a las prome-


sas, a solucionar los problemas del tratamiento de los RSU
a través de la construcción de rellenos sanitarios. Se trata
de un sistema que permite el control de los contaminantes
que se generan, pero que tiene riesgos.

Estos rellenos sanitarios son espacios de disposición final


que merman los impactos negativos. Se construyen en
un pozo o depresión del terreno cuyo fondo puede estar
impermeabilizado con capas de geomembrana y arcilla.
Además pueden instalarse sistemas de recolección de los
líquidos que se generan por la descomposición de la basu-
ra y el arrastre de las precipitaciones (llamado lixiviado).
“El sistema de colección de líquidos consiste en caños em-
plazados en el fondo del relleno.
El líquido ingresa dentro de estos caños y debido a la in-
clinación del terreno, por gravedad son dirigidos hacia la
planta de tratamiento de líquidos, cuando existe. El cubri-
miento es una capa de protección que procura frenar la en-
trada de agua y así evitar la formación de más lixiviado.
Está formada generalmente por una membrana plástica o
una capa arcillosa, cubierta por una capa de arena o suelo
muy permeable, tapada a su vez por una capa de tierra
fértil”, explican desde Greenpeace. Esa organización ad-
vierte que, si bien los rellenos sanitarios disminuyen los
impactos, el sistema puede tener fallas y hay pruebas que
a pesar de las protecciones los lixiviados se filtran.

“Tanto los líquidos como los gases pueden afectar la salud


de las poblaciones de los alrededores. Es también impor-
tante considerar que la existencia de rellenos sanitarios
184 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

incentiva el uso irracional e ilimitado de materias primas,


que luego son descartadas. No sólo se están desperdi-
ciando las materias primas, que luego se deberán volver
a extraer para la fabricación de más productos sino que
además se desperdician otros recursos necesarios para la
producción, como son el agua y la energía. Otra desven-
taja de los rellenos sanitarios es que tienden a acentuar la
desigualdad social, ya que los desechos se ubican en las
zonas donde vive gente de menores recursos.

Greenpeace cree que los rellenos sanitarios deben ser aban-


donados progresivamente y adoptadas agresivas medidas
de reducción, reutilización, compostaje y reciclaje para los
residuos sólidos urbanos”, advierte el informe de la orga-
nización internacional.

La basura como recurso.

Luego de la crisis del año 2001, hubo dos situaciones que


se cruzaron para que los residuos sean parte del sustento
de muchas familias, una de ellas fue la desocupación sin
precedentes en el país y la otra es la revalorización de al-
gunos productos reciclables, debido a la devaluación del
peso. Por eso desde el año 2002 creció fuertemente el aco-
pio de cartón, plástico, metales, vidrios y otros elementos
como estrategia de supervivencia. Se calcula que en Men-
doza unas diez mil familias pertenecen a esta red informal
de trabajo. Además hay grupos familiares marginados que
directamente viven en los basurales como el de Puente de
Hierro.

En la Provincia no existen políticas masivas de separación


de residuos en origen. Sólo hay algunos casos aislados.
En cuanto a las plantas de tratamiento, la instalada en Maipú
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 185

trabaja con separación de residuos. Luego de varios años de


conflictos en la planta de El Borbollón se logró formar una
cooperativa en la que se permite que algunas personas
tengan acceso a los residuos antes de ser volcados en el
depósito final. Allí extraen los materiales que les sirven.

Algunas familias optan, para ayudar a los cartoneros, por


separar los residuos de acuerdo a si tienen algún valor por
su reciclaje. Así, por ejemplo, los papeles los sacan en bol-
sas separadas del resto para impedir que los cartoneros
deban revolver la basura para encontrar esos materiales.

Los residuos peligrosos.


Por Lic. Eduardo Sosa.

La situación ambiental en relación a los residuos peligro-


sos en el territorio provincial hasta el año 2007 era poco
menos que caótica. En la actualidad, no existe una planta de
tratamiento de residuos patogénicos ni controles planificados so-
bre aquellas industrias y actividades que los generan. Tampo-
co se observa un seguimiento estricto de otras actividades
que generan residuos patogénicos, tales como veterina-
rias, farmacias, etc.
Con respecto a los residuos patogénicos, en el año 1992 la Ley
Nacional Nº 24.051 de residuos peligrosos categorizó como tales
a los desechos provenientes de hospitales y clínicas para la salud
humana y animal, así como los medicamentos vencidos, como
tipos o “corrientes” de residuos regulados por esta norma.

Ese mismo año, la Ley Provincial N° 5.917 adhirió a la nor-


ma nacional y su reglamentación pero no fue sino hasta
186 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

1999 que el Decreto Ministerial N° 2.625 estableció una re-


gulación más precisa sobre el tema. Posteriormente, en el
año 2003 se promulgó la Ley Provincial N° 7.168 que regu-
la los residuos patogénicos, siendo reglamentada a través
del Decreto N° 2.108-AOP del año 2005.

Varios fueron los intentos en los últimos años por solu-


cionar la problemática de la inadecuada gestión de los re-
siduos peligrosos pero todos ellos –excepto en el pasado
reciente- fueron iniciativas del sector privado56.
En el año 1996, la empresa ECOCLINES anunció su de-
cisión de instalar una planta de tratamiento de residuos
peligrosos en Santa Rosa, en la zona este de Mendoza. A
pesar de que el Concejo Deliberante de ese departamento
declaró al proyecto de interés público, empresarios locales
y agricultores, entre otros, se manifestaron en contra.

Una denuncia presentada ante Fiscalía de Estado, sobre


los incumplimientos del proponente de la obra, disparó
un procedimiento administrativo que llevó al Gobierno a
la decisión de anular el procedimiento de Evaluación de
Impacto Ambiental (EIA), que aún no había obtenido la
DIA (Declaración de Impacto Ambiental o aprobación am-
biental de carácter administrativo) y ordenar su cierre.

Posteriormente el dueño del emprendimiento inició una


demanda judicial contra el Gobierno de la Provincia, que
perdió años más tarde. La planta fue construida y estuvo a
punto de ser terminada pero al tiempo se paralizó.

Luego, en el año 1998 la empresa OBRELMEC propuso un


sistema móvil de tratamiento in situ en los mismos hospi-
tales y clínicas, con lo cual se solucionaba el problema del
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 187

transporte pero resultó que para pequeños volúmenes la


actividad no era rentable, por lo que la empresa desistió
del ofrecimiento.

Un año después, la sanjuanina TECMA expresó su deseo


de instalar una planta de tratamiento de residuos peligro-
sos en el distrito El Borbollón, en el departamento de Las
Heras pero igualmente el proceso fracasó ante la oposi-
ción de los ciudadanos lasherinos, esta vez acompañados
por el Concejo Deliberante. La empresa se retiró a pesar de
haber obtenido la DIA.

Para aquella época, otra empresa llamada PARAMEN, co-


menzó a tratar residuos patológicos en forma experimental
mediante un sistema adaptado de la industria petrolera.
Las pruebas preliminares no dieron resultados satisfacto-
rios pero a pesar de esto, obtuvo dictamen favorable y la
aprobación ambiental del Ministerio de Ambiente y Obras
Públicas en el año 2001, condicionada al éxito de las prue-
bas definitivas. Éstas volvieron a dar resultados dudosos,
lo que derivó en la revocación del permiso.

La empresa abandonó el predio dejando residuos peligro-


sos sin tratar, de los que tuvo que hacerse cargo el Estado
Provincial.

Hasta febrero de 2007, de las ocho toneladas de residuos patoló-


gicos que se producían diariamente en la Provincia, aproxima-
damente seis se incineraban en el cementerio de la Ciudad de
Mendoza, mientras que el resto se hacía en los hospitales públi-
cos Notti, Perrupato y Schewstakov. En el nosocomio regional
de Malargüe, se volcaban junto con los residuos urbanos en los
vertederos convencionales o en basurales al aire libre.
188 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El caso de los hornos crematorios.

Para principios del año 2005, la situación de los veci-


nos que vivían en el área de influencia del cemente-
rio de la Ciudad de Mendoza –ubicado en el depar-
tamento Las Heras-, era desesperante.

Los hornos de cremación de cadáveres eran utiliza-


dos para incinerar residuos patológicos desde hacía
varios años, a pesar de los reclamos vecinales. La
inexistencia de una alternativa para el tratamiento
de estos residuos, derivó en la utilización de estos
hornos, cuya tecnología no era la apropiada, por lo
que la contaminación atmosférica era evidente, en
especial cuando se incineraban los residuos en horas
de la mañana o durante el descanso nocturno.

La situación se prolongó desde comienzos de los


años noventa hasta marzo de 2007. Algunos vecinos
acudieron al programa Defensoría Ciudadana del
Ambiente de Oikos red ambiental, que tomó el caso
en marzo de 2006.

Luego de analizar las variables, el equipo legal de


la organización, decidió litigar contra el Ministerio
de Ambiente y Obras Públicas y el Municipio de la
Ciudad de Mendoza, aduciendo incumplimiento de
un convenio por el cual, junto al municipio de Las
Heras, se comprometieron en agosto del año 2004 a
cerrar los hornos y trasladarlos a un sitio más seguro
en el lapso de un año a partir de la firma del acuerdo.
La estrategia de litigio se centró en el incumplimiento
de un acto administrativo y no en la contaminación
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 189

ambiental, algo que hasta el momento no se había


planteado.

El conflicto social se reanudó cuando los vecinos que


comenzaron a reclamar por sus derechos, acudieron
a distintas instancias ejecutivas y legislativas. La pre-
sión social y la proveniente de la instancia judicial
obraron rápido efecto, ya que el aparato administra-
tivo se movilizó y logró establecer los términos en
los cuales los hornos se cerrarían y desmantelarían,
antes de que la Justicia se pronunciara.

Finalmente, un acuerdo de las partes resolvió la fe-


cha de cierre de los hornos y la Justicia se limitó a
establecer la fecha límite de desmantelamiento de las
instalaciones, que se cumplió efectivamente. Un con-
flicto que tenía más de 15 años y antecedentes que
se remontan a mediados de los años ´70, se resolvió
satisfactoriamente en apenas siete meses.

Como impacto adicional, el acceso a la Justicia ace-


leró otros procesos, como la EIA del sitio donde se
instalará la futura planta de tratamiento de residuos
patológicos y la discusión sobre la alternativa a uti-
lizar para disponer adecuadamente de este tipo de
residuos peligrosos.

Sin embargo, al día de hoy quedan por resolver la


construcción de los hornos de cremación de cadáve-
res y las instalaciones para el tratamiento de los re-
siduos patogénicos, en el predio autorizado que se
ubica en el distrito Capdeville, en Las Heras.
190 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

La problemática general de los residuos peligrosos.

Unido a la complejidad técnica que presenta la adecuada


disposición final de la mayoría de los residuos peligrosos
y los riesgos de su manejo, se suma el tema de los controles
gubernamentales, los cuales implican un seguimiento estricto de
ciertas corrientes de deshechos, de sus generadores y operadores,
sin mencionar que cada tipo de desecho posee sus propias carac-
terísticas –corrosividad, combustibilidad, etc.-, lo que dificulta
la organización de patrones de control efectivos cuando
no se poseen presupuestos adecuados.

Otra dificultad es la capacitación del recurso humano des-


tinado al control del movimiento de estos residuos, ya que
los mismos usualmente son absorbidos por las empresas
que capturan a profesionales que, tentados por mejores
sueldos, abandonan las agencias públicas y vuelcan los
conocimientos y experiencia adquiridos durante su paso
por el Estado a la actividad privada.

También podemos mencionar el escaso equipamiento téc-


nico con que cuentan las agencias de control frente a las
posibilidades materiales de muchas empresas. En este ru-
bro la depreciación de los equipos es acelerada, por lo que
su actualización periódica es necesaria, no solamente para
reemplazar el material obsoleto sino para adecuarse a las
nuevas tecnologías de medición y a la aparición de nuevas
corrientes de desechos susceptibles de ser controladas.

Por último, hay que mencionar la posición de los ciudada-


nos frente a la posibilidad de emprendimientos destinados
al tratamiento y disposición final de los residuos peligro-
sos. Si bien todos estamos de acuerdo en la necesidad de
separar estos residuos de la sociedad y alejar a las perso-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 191

nas y bienes del peligro que representan, nadie los quiere


cerca de casa, lo que dificulta la identificación y selección
de sitios adecuados para el depósito transitorio o perma-
nente de estas sustancias y su posterior tratamiento.

La movilización ciudadana posee cada vez más fuerza


para detener las pretensiones de establecer emprendi-
mientos de este tipo. Por su parte, ni los gobiernos ni los
proponentes de este tipo de proyectos conocen la manera
de involucrar a las comunidades en etapas tempranas de
la toma de decisiones, es decir, en la elaboración misma de
los proyectos de inversión y aún en etapas preliminares.

En la actualidad existen iniciativas de ley que intentan


promover soluciones pero no será suficiente si la gestión
ambiental no es compartida y el involucramiento de todos
los sectores no se transforma en una política de estado.
Por otra parte, los movimientos ciudadanos empiezan a
ver los problemas ambientales asociados a cuestiones más
cotidianas, lo cual contribuye a la formación de la preocu-
pación colectiva sobre el mismo y debería impulsar -en
teoría- los mecanismos democráticos para resolver de ma-
nera paulatina los problemas y conflictos de la sociedad
que sobre la cuestión ambiental se plantean. Mientras tan-
to, la resolución depende de la buena voluntad de los or-
ganismos gubernamentales y de la iniciativa empresaria.
192 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El transporte público.
Por Lic. Diana Chiani.
Periodista.

El parque automotor de la Provincia es viejo y esto incide en el


aumento de la contaminación ambiental. Más allá de la realidad
concreta de Mendoza, que parece carecer de políticas concretas
a largo plazo, hay que tener en cuenta que los vehículos -como
fuentes móviles de emanación de gases- son los elementos más
contaminantes tanto aquí como en el resto del mundo.

Nuestra Provincia no es ajena a los problemas de contami-


nación por emanación de gases. Y, aunque el polo indus-
trial local va en continuo crecimiento, lo cierto es que las
fuentes fijas que queman combustibles fósiles, como las
industrias, no preocupan tanto como las móviles.

Es decir que los automóviles de distinto tipo se convierten,


cada vez más, en contaminantes del aire que respiramos.
Esto sin contar con que existen procesos mediante los cua-
les se puede recuperar y envasar el anhídrido carbónico
que emana de los puntos fijos; algo imposible de hacer con
los móviles.

El ex vice-presidente estadounidense Al Gore -ganador del


premio Nobel de la Paz por su trabajo sobre cambio climá-
tico- suele repetir una frase de uno de sus profesores de
secundaria. Más allá de la cita textual, el hombre afirmaba
que la Revolución Industrial -allá por el siglo XVIII- había
sido el puntapié para la creación del gas efecto invernade-
ro número uno, a partir de la creación del automóvil. Des-
de entonces y en forma gradual, comenzó a aumentar la
generación de anhídrido carbónico hasta que, en la década
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 193

La compra de ómni-
bus más modernos en
2007 para reempla-
zar la vieja flota,
resolvió el problema
en el corto plazo; el
mantenimiento in-
adecuado se observa
claramente en la
actualidad. La conta-
minación atmosférica
ha regresado a la
ciudad de Mendoza.
(Foto E. Sosa, 2008).

del ‘90, los valores se dispararon de manera impensada.

Antes de proseguir, es necesaria una especie de defini-


ción técnica que explique por qué es contaminante que-
mar combustibles fósiles como naftas y gasoil. En líneas
generales, esta combustión genera anhídrido carbónico
más agua, cuando es completa. De lo contrario -cuando es
incompleta- también larga monóxido de carbono.

Los autos y colectivos nuevos que cuentan con un mante-


nimiento adecuado es claro que contaminan menos que el
conjunto de un parque automotor más bien antiguo y en
malas condiciones. Algo que suele verse en países menos
desarrollados y de lo que Mendoza no está exento.

Aunque en la Provincia no existen estadísticas certeras


acerca del modo en que contaminan los automóviles (al
menos así lo informaron desde la Secretaría de Medio Am-
biente del Gobierno de Mendoza) es preciso tener en cuen-
ta algunos puntos.
194 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Graciela Escardini, ingeniera química y ambiental, explica


que en la década del ‘90 el aditivo del plomo -que se usaba
como antidetonante- se reemplazó por el éter metil tert-
butílico (MTBE según sus siglas en inglés) ya que los res-
tos del primero quedaban en el ambiente y eran altamente
contaminantes.

Sin embargo, este nuevo aditivo que sólo poseen las naf-
tas, no es mucho mejor ya que su alto nivel de volatilidad
provoca que estas sustancias -que también quedan en el
aire por evaporación- sean arrastradas por el agua para fi-
nalmente contaminar acuíferos y aguas superficiales. “En
Estados Unidos existen antecedentes de contaminación de
aguas por el uso de estos aditivos que no son eliminados
por los sistemas de tratamiento de agua”, precisa Escar-
dini, quien no deja de remarcar que este tipo de aditivos
también puede ser cancerígeno.

Aunque los gasoils no poseen este agregado, no hay que


olvidar que también generan combustión y por tanto, an-
hídrido carbónico (o monóxido, en el peor de los casos).
Gases que, entre otros como el metano, contribuyen a
formar y a potenciar el efecto invernadero. “Al aumentar
las fuentes móviles de emanación (algo inevitable con el
crecimiento de las poblaciones) aumenta la cantidad de
radiación y es imposible mantener un equilibrio”, dice la
Ingeniera.

El pogo de los autos.

Como mencionaba al principio del texto, la antigüedad


del parque automotor es un aspecto importante a la hora
de considerar la contaminación de gases debido a que los
autos nuevos cuentan con una tecnología que permite que
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 195

la combustión sea siempre completa del mismo modo que


-a través de un catalizador- puede bajar la cantidad de an-
hídrido carbónico para convertirla en nitrógeno (un com-
ponente natural del aire).

Más allá de la especie de brisa fresca que puede aportar el


dato, no hay que olvidar aquí el MTBE y mucho menos,
la gran cantidad de autos viejos que circulan por nuestras
calles. Dos factores (sobretodo el primero) muy difíciles de
solucionar sólo con el esfuerzo de un Gobierno Provincial
(suponiendo que hubiera vocación de hacerlo).

En este sentido, muchos especialistas suelen insistir en la


necesidad de optimizar el transporte y aplicar políticas
que tiendan a reducir los autos en la ciudad. Ya sea re-
gulando las patentes o multando a quienes viajen solos.
El transporte público, por su parte, es otro punto a refor-
zar para que las personas dejen el auto en casa y poder
agrupar hasta dos pares de decenas en un sólo vehículo. A
pesar de esto, no es extraño que las personas asocien con-
taminación con los colectivos y el humo negro que suelen
despedir. Algo que padecen aún los miles de mendocinos,
como Roberto (65 años), que viven en el radio céntrico.
“No es sólo el humo sino también el ruido y el movimien-
to del departamento”, cuenta el hombre que ha acudido a
diferentes entidades con el objetivo de encontrar una solu-
ción a su problema.

Al respecto, el Ing. Armando Musa -vicepresidente de Au-


totransporte El Cacique- asegura que su empresa ha reali-
zado distintos tipos de investigaciones con el fin de emitir
menos gases al ambiente, así como también para mejorar
los réditos económicos. No obstante, en cada ocasión se
dieron cuenta de que -como lo indica la tendencia mun-
196 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

dial- los motores gasoleros o de ciclo diesel son los más efi-
cientes y confiables; característica que, según el Ingeniero,
sirve para contaminar menos.

Musa conoce acerca de los problemas de contaminación


pero explica que las emanaciones de los colectivos dismi-
nuyeron también con la renovación del parque automotor
en general. “Además, ahora los motores empiezan a cum-
plir con las normas Euro 3 y no tiran tanto humo como
antes”, dice el empresario, a la vez que admite que eso está
relacionado con el mantenimiento que reciben las unida-
des.

De este modo, el Ingeniero intenta equilibrar la balanza.


Por un lado, dice que los micros son sometidos a controles
permanentes por parte del Gobierno tanto en la calle como
en puntos fijos (donde tiene que cumplir con una revisión
técnica cada tres meses) y que, al menos ellos, no toman el
mantenimiento como una tarea menor.

Por otro lado, advierte que el combustible que llega al país


no tiene la misma calidad que en otros sitios. “Aquí se de-
jan grandes contenidos de azufre por lo que se contamina
más a pesar de que exista el motor más eficiente”, preci-
sa. Su otro punto pasa por una cuestión lógica (termodi-
námicamente hablando) que indica que la contaminación
aumenta mientras más veces frenan y aceleran los vehícu-
los.

Por su parte, la Ing. Graciela Escardini dice, con respecto


al transporte público, que la manera de solucionar los pro-
blemas de emanación de gases es apuntar al tren urbano
así como a reforzar los recorridos de trolebuses -que fun-
cionan con electricidad- en circulación.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 197

Alternativas en vías de desarrollo.

La discusión se perfila como eterna ya que -más allá de


las cuestiones científicas y de rendimiento propiamen-
te dicho- también influyen los poderes económicos que
se mueven alrededor de la industria del transporte y los
combustibles.

Los autos eléctricos que funcionan con nitrógeno y los co-


lectivos “híbridos” (que combinan un motor eléctrico con
otro a combustión) son posibilidades que aún no conven-
cen a los empresarios y cuyos costos parecen inalcanzables
para un país como el nuestro.

La utilización del biodiesel (en donde surge otra discusión


acerca de la utilización de las hectáreas cultivables) tam-
poco es bien visto por algunos especialistas ya que tam-
bién hay que quemar un importante porcentaje de alcohol,
lo que implica que se sigue liberando dióxido de carbono.

El hecho de vivir en un país en vías de desarrollo, en don-


de los controles ambientales son menos estrictos y la tra-
dición de corrupción debilita la confiabilidad de ciertas
leyes, influye para que el panorama sea incierto. Por otro
lado, sabemos que la atmósfera es una sola y la gran pre-
gunta es si existe alguna manera de revertir el proceso de
contaminación.

Es decir, si en condiciones aún inexistentes y por tanto


utópicas, hoy se dejara de emitir gases contaminantes, el
aire se podría limpiar. La triste realidad es que, para que
esto suceda en cierta forma, deben existir características
geográficas y climáticas determinadas. Algo de lo que
Mendoza carece debido a su aridez.
198 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

La limpieza se produce, en buena parte, gracias a las llu-


vias y un promedio de 200 mm. anuales parece no ser sufi-
cientes para tal fin. Ni hablar si a eso se le suma la barrera
natural de la cordillera y la inexistencia de vientos (con
excepción del Zonda) que contribuyan a barrer las partí-
culas en el aire.

El arbolado público.

Por Oikos red ambiental - Extracto del Informe Anual Defen-


soría Ciudadana del Ambiente 2006, del Informe de socios 2007
y actualizaciones a través de distintos medios de comunicación
masiva gráficos provinciales.

La situación de este recurso natural es compleja y los ciu-


dadanos de Mendoza no desconocen esta realidad. En el
año 2003, Oikos red ambiental realizó una encuesta en el
ámbito provincial, la cual arrojó que el estado del arbola-
do público era considerado como la tercer problemática
ambiental más importante, luego del agua y los residuos
urbanos. También en ese estudio, se pudo ver que la pér-
dida del arbolado era considerada, a su vez, como una
pérdida de los valores culturales que dieron nacimiento a
la Mendoza de hoy.

Respecto a la salud del arbolado público, los datos son confusos y


dispersos pero se estima que el 45% de los árboles del Gran Men-
doza está enfermo, de acuerdo a las propias autoridades del área.
Por otra parte, el número de ejemplares decrece cada año,
al punto de estimarse que solamente en el Gran Mendoza,
donde existen mejores controles, se reponen apenas 2 de
cada 10 árboles que se talan. Por lo tanto, a lo largo de dos
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 199

años, se han perdido, 18.000 ejemplares, tanto a manos de


la tala autorizada como de la ilegal. Hace tres décadas ha-
bía 1.400.000 árboles (en toda la Provincia) y se estima que
se perdieron en todo este período cerca de 300.000 árboles.
Otras estimaciones indican que en promedio, se pierden
tres árboles por día solamente de las rutas provinciales,
de acuerdo a las autoridades de la Dirección Provincial de
Vialidad, aunque existen otras afirmaciones contrarias.

En el marco de lo estatal, podemos decir que no todos los


árboles están al cuidado de un sólo organismo sino que
esta importante tarea la comparten los municipios (en ca-
lles barriales), Vialidad Nacional (en rutas nacionales) y/o
Irrigación (junto a cauces hídricos).

Otro dato interesante y que tiene que ver con el control y


cuidado del arbolado público es el aspecto legislativo, ya
que la Ley Provincial N° 2376 que regula las actividades
en torno al mantenimiento y mejoramiento de este recur-
so, data del año 1954 pero nunca fue reglamentada. Mien-
tras tanto, a principios del año 2008, se podía leer en un
diario provincial que desde la década del ’70 el descuido
sobre este recurso natural viene en ascenso y el proyecto
legislativo que contempla su cuidado duerme en la Casa
de las Leyes, aunque cuenta con media sanción de la Cá-
mara de Diputados57.
Uno de los problemas más graves que se relaciona con el arbola-
do público, es la gran cantidad de ejemplares longevos, con las
lógicas consecuencias que esto puede traer, como por ejemplo,
los daños a viviendas y automotores por la caída de árboles. Las
zonas más afectadas por esta problemática, son los antiguos ca-
rriles de los departamentos de Godoy Cruz y Guaymallén, los
que están súper poblados de plátanos y carolinos, de hasta 80
200 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

años de antigüedad58. Precisamente en este último departa-


mento, los vecinos de la lateral norte del Acceso Este y
Alberdi, denunciaron que cerca de veinte árboles, entre ci-
preses y eucaliptos, se encuentran secos porque nadie los
riega desde que concluyeron las obras de remodelación en
el Acceso (aproximadamente en junio de 2007). Ante esto,
las autoridades competentes respondieron que “la idea es
reparquizar toda la zona, pero para eso tenemos que esperar al
invierno ya que es esa la época para realizar esta tarea. Se van a
plantar nuevas coníferas y a resembrar chipica”59.

Por su parte, en otro de los departamentos de Mendoza,


como es Luján de Cuyo también se vislumbra esta pro-
blemática, ya que tienen árboles secos por falta de agua y
ejemplares infestados con insectos. Según las autoridades
municipales, se pretenden solucionar ambos problemas60.
Sin embargo, no todas fueron malas noticias en este muni-
cipio, ya que también se llevó adelante la remodelación de
los famosos jardines del Museo Fader, trabajo a cargo de
profesionales especialistas, que tuvieron la colaboración
de la Asociación Amigos de Fader61.

Volviendo al conjunto de los municipios del Gran Mendo-


za, estos se reunieron con la Dirección de Recursos Natu-
rales Renovables (DRNR) para tratar la problemática del
arbolado público. El objetivo de la reunión fue desarrollar
una estrategia conjunta para la renovación de ejemplares.
Por otro lado, desde este organismo gubernamental, bus-
can concienciar a los mendocinos mediante una campaña
de reforestación, que se daría a conocer a través de los me-
dios de comunicación y de los colegios de la Provincia62.

Los departamentos de Godoy Cruz, Luján de Cuyo, Mai-


pú, Las Heras y Guaymallén, se sumaron al descontento
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 201

que tiene Capital con la DRNR, por el tiempo que el orga-


nismo tarda en resolver un expediente para cortar un ár-
bol. No obstante, también reconocieron que esta Dirección
cumple con leyes y procesos previamente establecidos. A
esto, el Gobierno Provincial respondió que la solución es
mejorar la articulación con el organismo gubernamental
competente63, lo que se comenzó a concretar con la re-
unión entre los municipios, la Secretaría de Ambiente y la
DRNR para discutir el planteamiento de la problemática,
la metodología y los tiempos de erradicaciones y nuevos
replantes de ejemplares64.

Específicamente en el departamento de Capital, se propu-


so la puesta en marcha un plan de recuperación del arbo-
lado, que incluiría la reactivación del riego por acequias,
un programa de poda integral y la plantación de mil fores-
tales nuevos durante el año 200865.

Más adelante, la misma Secretaría autorizó a los munici-


pios, al Departamento General de Irrigación y a la Direc-
ción Provincial y Nacional de Vialidad, a través de la Re-
solución Nº 92, a erradicar o podar preventivamente los
árboles de la vía pública que se encuentren en deficiente
estado vegetativo o inestabilidad física66. Amparándose
en esto, el municipio de Capital, impulsó la emergencia
forestal por el término de noventa días, debido al mal esta-
do en que se encuentran algunos árboles y el consiguiente
peligro que esto representa para transeúntes y automovi-
listas67.

Siguiendo con las tratativas para llegar a un acuerdo in-


terinstitucional, se reunieron en la Legislatura senadores,
diputados, representantes de organizaciones no guberna-
mentales, funcionarios del Ejecutivo, de Irrigación y de las
202 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

municipalidades, con el objetivo específico de cuidar el ar-


bolado público y prever las próximas acciones en virtud
de que se está atravesando por situaciones tales como falta
de mantenimiento, de riego, tala indiscriminada, falta del
replante necesario y contaminación, entre otras68.

Por su parte, desde el Ministerio de Producción, Tecnolo-


gía e Innovación del Gobierno de la Provincia se incentiva
la forestación, sobretodo de álamos, a través de políticas
implementadas desde el Gobierno Nacional. La intención
ministerial es aumentar la oferta de productos maderables,
apoyar a los pequeños productores rurales y beneficiar
al medio ambiente69. Respecto a esto, se obtuvieron muy
buenos resultados ya que Mendoza encabeza el fomento
de los proyectos forestales en la zona Cuyo (San Juan y
San Luis también promueven la implantación y ya están
ejecutando planes en ese sentido) y los registros oficiales
determinan que los proyectos acumulados, durante los úl-
timos cinco años, alcanzan a los 2,5 millones de pesos70.

Finalmente, en el mes de mayo los mendocinos pudieron leer en


los diarios provinciales que el documento para la Gestión In-
tegral para el Arbolado Público que yace en la Legislatura con
media sanción de la Cámara baja, está a punto de ser tratado por
los senadores, de manera de poder convertirlo en la tan esperada
Ley del arbolado público71.

Mientras tanto, desde la Secretaría de Ambiente y la DRNR,


convocaron a la ciudadanía para revisar este documento,
específicamente tratar o discutir la realización de conve-
nios con los municipios para establecer acciones de mejo-
ramiento integral del arbolado público; una metodología
ágil para el tratamiento de las solicitudes de erradicacio-
nes y tala; creación de un Consejo Asesor de Arbolado Pú-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 203

blico que estará integrado por técnicos y profesionales de


organizaciones civiles, públicas, empresas privadas, entre
otros72. Afortunadamente, a posteriori (junio 2008) se san-
cionaron las leyes provinciales N° 7.873, 7.874 y 7.875 que
dan respuesta parcial a la problemática planteada.

Por todo esto es interesante traer a colación una frase pu-


blicada en un diario de Mendoza, donde se sostiene que
Hubo, hace décadas, generaciones que hicieron de la transforma-
ción del desierto en un oasis la razón de ser de sus vidas. Diseña-
ron desde el Parque, las plazas, a las acequias de la ciudad y del
campo, y las rodearon de árboles; sabían del valor de ese sistema
para la vida humana. Lo enseñaron en las escuelas, lo transmi-
tieron a las generaciones venideras... pero en algún punto del
tiempo esa cadena se ha cortado. Hoy deshacemos sin razón ni
sentido lo que nuestros antepasados hicieron73.

Para Oikos red ambiental, éstas palabras grafican el ade-


cuado llamado que queremos hacer a la ciudadanía men-
docina para que, entre todos, podamos volver a consolidar
esa cadena mencionada en la cita.

La minería del uranio.


Por Lic. Eduardo Sosa.

La actividad uranífera no es nueva en la provincia de


Mendoza, sin embargo en el pasado reciente desató un
fuerte debate en torno a los beneficios y perjuicios de la
misma, que se prolonga hasta la actualidad. Este mismo
proceso también se da a nivel regional y global. El caso de
la explotación del uranio en Mendoza es un buen ejemplo
204 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

que testimonia la calidad de la relación entre los actores


intervinientes.

La labor de la CNEA.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)


desarrolla su actividad en la provincia de Mendoza desde
la década del ´50, explorando el territorio y procesando
minerales de uranio en el departamento Malargüe y luego
en San Rafael. Desde 1954 hasta 1987, procesó uranio en
Malargüe para producir un concentrado que forma parte
del proceso de fabricación del combustible destinado a las
centrales nucleares.

Estas tareas llevaron a la acumulación de 700.000 tns.


de residuos de distinta peligrosidad, mayormente
provocados por el procesamiento del uranio, de las cuales
unas 200.000 proceden de las minas Huemul y Agua
Botada (Malargüe) y el resto de la mina de Sierra Pintada
en San Rafael; todos estos residuos se encuentran a menos
de 200 metros de las primeras viviendas dentro del radio
urbano de la ciudad de Malargüe y a menos de 2 kms.
de la plaza central departamental. Este sitio forma parte
de un proyecto de remediación denominado PRAMU
(Proyecto de Restitución Ambiental de la Minería de
Uranio) que recientemente ha recibido financiamiento del
Banco Mundial.
Las minas de Malargüe se agotaron a mediados de los años
´70, quedando sin remediar 4.000 tns. en Huemul y 500 tns.
en Agua Botada de materiales remanentes de la extracción
del uranio. Para esta época, comenzó a funcionar la mina
de Sierra Pintada, en 1979 entró en su fase operativa la
planta de concentración del mineral hasta 1997, debido
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 205

a que el mercado internacional del uranio y la situación


macroeconómica nacional hacían más conveniente su
importación frente a la producción nacional.

Así, llegando a los años ´80, el Complejo Fabril San Rafael


de Sierra Pintada (CFSR) se transformó en la reserva
en producción más importante del país, con 120 tns.
anuales de uranio concentrado, suficiente para abastecer
la demanda de las centrales nucleares de Embalse y
Atucha. Para mediados de esa década, se hacía evidente
la acumulación de materiales con diversas dosis de
radioactividad, fundamentalmente en Malargüe, lo
que llevó a las autoridades a recibir y tramitar diversos
reclamos de ciudadanos y organizaciones preocupadas
por el estado del ambiente y la salud de la población.

Sin dudas que el desastre nuclear de Chernobyl (Ucrania),


en abril de 1986, sensibilizó a la ciudadanía y puso en tela
de juicio la totalidad de la industria nuclear, lo cual debe
haber favorecido la firma del Convenio entre la CNEA y el
Gobierno de Mendoza en octubre de 1987, estableciendo
las bases de la relación Nación-Provincia hacia el futuro
de la actividad nuclear74 y los compromisos de protección
ambiental y radiológica por parte de la CNEA. Dicho
convenio fue ratificado por la Legislatura Provincial a
través de la Ley N° 5.330 en 1988 y mediante el Decreto N°
3.015 del Poder Ejecutivo a fines de ese año.
Sin embargo, en 1994 la Ley Provincial N° 6.207 estableció
restricciones más fuertes a la actividad nuclear75, tales
que en varios puntos ambas leyes se contraponen; para
aquella época comenzó a hablarse del PRAMU (Programa
de Restitución Ambiental de la Minería de Uranio), que
buscaba desplegar una estrategia de remediación de los
206 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

pasivos ambientales a nivel nacional, ya que además de


Mendoza existían otros sitios donde la actividad de la
CNEA habían provocado la acumulación de residuos que
necesitaban una adecuada disposición.

En el año 1997, el Ministerio de Medio Ambiente,


Urbanismo y Vivienda del Gobierno de Mendoza dictó
la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que otorgó la
aprobación al proyecto de la CNEA para remediar las colas
de uranio depositadas en el Complejo Fabril Malargüe, a
través de la Resolución N° 738, pero las tareas no tuvieron
la continuidad esperada, así que en el año 1999, la CNEA
comunicó que no dispondría de los fondos necesarios para
proseguir su trabajo al año siguiente. Luego vino la crisis
económica-política y hubo que esperar algún tiempo para
retomar las tareas.

Todo el período de trabajo de la Comisión Nacional (1954-


1997) trajo como consecuencia la acumulación de más
de dos millones de toneladas de residuos, denominados
comúnmente “colas de uranio”, junto con otros 14 millones
de toneladas de materiales estériles. Además de esto, desde
Córdoba trajeron a Mendoza en la década de los ´90 más
de 5.000 tambores con residuos sólidos radioactivos, con
un estimado de 15 toneladas de uranio recuperable.

La autoridad de aplicación provincial de entonces exceptuó


a la CNEA -mediante la resolución N° 1.826/AOP/98- de
solicitar la DIA prevista por la ley N° 5.961/93, en relación
al mencionado traslado interprovincial. Para aquella época,
las leyes nacionales N° 24.804 y Nº 25.018 de regulación
de la actividad nuclear y gestión de residuos radioactivos,
respectivamente, aportaron un marco de trabajo concreto
pero poco efectivo para la resolución del conflicto.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 207

Con el cambio en las condiciones económicas sufridas


en nuestro país a partir del año 2002 y la notable alza del
dólar, se hizo evidente que la producción nacional debía
reemplazar las importaciones de uranio para mantener la
ecuación económica de la producción de energía nuclear y
la propia administración de la CNEA.

Un año después, el Ministerio de Ambiente y Obras Públicas


firmó un nuevo convenio con la CNEA y la Municipalidad
de Malargüe, estableciendo pautas para encarar un trabajo
conjunto a fin de acelerar la solución del problema de las
colas de uranio en aquél departamento provincial, ya que
los trabajos dependían de la asignación presupuestaria
nacional, que cada año era excluída de los cálculos de las
autoridades debido a la crisis política, económica y social
que la Argentina sufría por aquellos años.

Este convenio fue refrendado por el Gobierno Provincial


a través del Decreto N° 1.386/03 y posteriormente por
el HCD de Malargüe en su Ordenanza N°1.314/05.
Poco tiempo antes, la Comisión Nacional había firmado
otro convenio con la Universidad Nacional de Cuyo, la
Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y el municipio de
San Rafael, para monitorear la presencia de elementos
radioactivos en la zona de influencia de aquella ciudad del
sur de Mendoza76. Previamente, en el año 1996 se había
firmado un convenio similar77.

Ese mismo año 2003, las autoridades de la CNEA


presentaron al Gobierno de Mendoza un proyecto de
reapertura de la mina de Sierra Pintada, que incluía la
resolución de los residuos que habían quedado luego de
varias décadas de trabajo y el traslado de la planta de
concentración de dióxido de uranio de la empresa Dioxitek
208 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

S.A. desde Córdoba hasta el pie de la mina, dentro del


complejo fabril mendocino.

La respuesta de las autoridades no se hizo esperar, la


CNEA debía desistir de su intento de trasladar la planta
cordobesa si quería avanzar en el proceso de reapertura.
Sin embargo, con el cambio de autoridades provinciales
a fines de ese año, la Comisión Nacional regresó con una
propuesta muy similar, la que recibió una tibia respuesta
del Gobierno que alentó las esperanzas de extraer uranio
de la mina sanrafaelina.

La filtración de la noticia a la sociedad, desencadenó


una rápida y contundente respuesta desde San Rafael,
dando inicio oficial al primer grupo autoorganizado que
después se llamaría Asociación Multisectorial del Sur para
el Desarrollo Sustentable78, que hasta la fecha ha sido un
obstáculo definitorio para las aspiraciones de los gobiernos
provincial y nacional de recuperar esta actividad minera.

Los reclamos administrativos y judiciales de los integrantes


de la Multisectorial del Sur, junto a otros grupos ecologistas
nacionales y provinciales, provocaron la elaboración y
puesta en vigencia de la Resolución N°1779/AOP/2005,
que rechazó el traslado de la planta de producción de
dióxido de uranio de Dioxitek S.A., sometió a la CNEA a
los alcances de la Ley de Presupuestos Mínimos Nacionales
de Protección Ambiental N° 25.675 y condicionó el
proyecto de reapertura de la mina al inicio de los trabajos
de remediación de los residuos considerados prioritarios
por su peligrosidad.

En el año 2006 la Comisión Nacional presentó una


nueva propuesta al Gobierno de Mendoza, esta vez en
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 209

cumplimiento de la Resolución N° 1779, consistente sólo


en la remediación sincrónica de los pasivos ambientales
prioritarios. Dicha propuesta preliminar fue aceptada
por la autoridad provincial, que inició el procedimiento
de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), llegando
hasta la etapa de audiencia pública en noviembre de
ese año, en que fue detenido por una acción de amparo
colectivo interpuesto por presuntas irregularidades en el
procedimiento, según la Multisectorial del Sur.
La Subsecretaría de Medio Ambiente buscó subsanar los
vicios del expediente y convocó para el 17 de febrero de
2007 a una nueva audiencia pública, pero para sorpresa de
todos, la CNEA decidió no asistir a la misma, lo cual abortó
el procedimiento de EIA y definió hasta la actualidad el
destino del encapsulamiento de las colas de uranio de
Sierra Pintada.

Se rumoreó en aquel momento que las internas políticas


entre diversos sectores del Gobierno Nacional, provocadas
por la posibilidad de que el entonces gobernador de
Mendoza, Julio Cobos –quien proviene de un partido
de oposición- se uniera a la fórmula presidencial que
finalmente ganó las elecciones nacionales, promovió la
decisión de no concurrir a la audiencia pública.

Por otra parte, la sanción de la Ley N° 7.722 en el año 2007,


que entre otras cosas, prohíbe la utilización de sustancias
peligrosas en las actividades de la minería metalífera en
todo el territorio de la Provincia, obra como argumento
para que la CNEA haya discontinuado las tramitaciones
para gestionar los pasivos ambientales del Complejo Fabril
Sierra Pintada, mientras que las tareas de encapsulamiento
de los residuos en Malargüe se desarrollan a ritmo lento y
210 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

no se prevé su aceleración, ya que existe otro argumento


de la Comisión Nacional vinculado a la obtención de un
préstamo del Banco Mundial. A mediados del año 2008,
este préstamo fue aprobado por la entidad crediticia, pero
no incluye a Sierra Pintada como destino de los fondos.

La situación en la actualidad.

El Plan Nuclear Argentino lanzado en el año 200779, los


convenios de cooperación técnica y científica firmados
entre Argentina y Brasil un año después y los anuncios
de países como Venezuela, Uruguay y Chile sobre el
desarrollo de tecnología nuclear, reavivaron el debate
continental sobre esta fuente de energía.
A esto se suma el argumento de las corporaciones del
sector, que proponen más desarrollo nuclear a nivel
global como fuente de energía “limpia” para enfrentar el
cambio climático, frente a las emisiones de gases de efecto
invernadero de los combustibles fósiles, con el apoyo de
íconos internacionales del ecologismo, que en el pasado
fueron incluso acérrimos detractores de esta fuente de
energía y las crisis energéticas recurrentes que viene
sufriendo nuestro país, de la mano del aumento en la tasa
de crecimiento de los indicadores macroeconómicos, que
permiten a los gobiernos evitar debates más serios sobre
este tema y unificar las opiniones en torno a la imperiosa
necesidad de más energía. Todos estos factores constituyen
el contexto regional donde se discute la cuestión nuclear.
La demanda y el precio del uranio en los mercados
internacionales aumentó notablemente en los últimos
años, lo que impulsa a la CNEA a revivir sus sueños
de soberanía energética. Frente a esta pretensión se
encuentran los ciudadanos opuestos a la explotación
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 211

y procesamiento del uranio, y el retraso respecto de las


necesidades de exploración y explotación de nuevos
yacimientos, ya que al día de hoy la única instalación
en condiciones de operar en el país es la mina de Sierra
Pintada y si fracasaran las gestiones para su reapertura,
las reservas de uranio importado se agotarían antes de
que alguna nueva mina entrara en fase operativa, lo cual
obliga a tomar decisiones urgentes, ya sea en el sentido de
importar el material fisionable o apurar las gestiones para
habilitar la explotación del mineral y su procesamiento.

En el otro rincón están los ciudadanos preocupados


y el movimiento ecologista organizado, los gobiernos
dubitativos y el choque ideológico entre el triunfalismo
tecnológico y la convalidación de la idea de que ya no es
posible hablar de un mundo sin riesgos. Mientras tanto,
existen millones de toneladas de residuos que esperan ser
gestionados adecuadamente tanto en Malargüe como en
San Rafael, que como una pesada sombra, se cierne sobre
sus habitantes amenazando su salud, su productividad
humana y la misma gobernabilidad de la región.
214 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

El informe, la participación y la planificación


ambiental en el ámbito estatal.

Por Lic. Eduardo Sosa.

Para abordar la problemática ambiental es fundamental


involucrar a todos los sectores interesados de la sociedad.
Es necesario responder a los reclamos sociales por un me-
jor ambiente a través de diferentes mecanismos y aten-
diendo a las percepciones sociales, en un mismo nivel de
importancia que la razón científica.

Para esto, las respuestas institucionales han sido diversas.


En este caso, analizaremos el estado de situación de tres de
ellas: el Informe Ambiental, el Plan Ambiental y el Conse-
jo Provincial del Ambiente.

El Informe Ambiental.

Es un documento clave para el desarrollo de Mendoza.


Nació en el año 1993 con la Ley Provincial N° 5.96180, tuvo
la intención original de analizar la realidad medioambien-
tal provincial mediante sucesivas “fotografías”, que iban
a aportar valiosa información sobre la evolución de los
ecosistemas, en tanto vinculados a las actividades produc-
tivas o susceptibles de ser preservados, con la finalidad
de formular políticas públicas que orientaran el desarrollo
provincial hacia la sustentabilidad social, ecológica y eco-
nómica.

Esta buena idea de los legisladores se fue desvirtuando


con los años hasta convertirse en un mero documento de
gestión gubernamental, alejado de sus objetivos origina-
les.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 215

El primer Informe Ambiental se realizó en el año 1997,


donde el Gobierno Provincial de aquel entonces reunió a
prestigiosos profesionales expertos en las diferentes disci-
plinas ambientales, produciendo un documento de gran
relevancia en términos de información de base; luego, el
informe del año siguiente no pudo ser enviado a la Legis-
latura ni difundido a la ciudadanía tal como establece la
mencionada Ley81.

Los ciudadanos tendrían que esperar hasta el año 2007


para tener el siguiente Informe Ambiental (del año ante-
rior), luego de una batalla entre el Gobierno Provincial y
las organizaciones sociales en conjunto con algunos legis-
ladores82 para lograr esta meta. En aquel momento, el Go-
bierno argumentó que la prioridad política era la confec-
ción del Plan Ambiental, otro instrumento de gestión que
establece la Ley Provincial N° 5.961/93.

Ambos, el Plan y el Informe Ambiental, son interdepen-


dientes, ya que el primero establece la estrategia de go-
bierno en relación con el soporte físico-ambiental, mientras
que el segundo constituye la base de la información con la
cual realizar dicho plan y posteriormente, es un relator de
los avances en la implementación del mismo.

La lucha se concentró en cuál de los documentos debía ela-


borarse en primera instancia. Las organizaciones sociales
y legisladores de la oposición, coincidían en que primero
debía realizarse el Informe Ambiental, ya que la informa-
ción de base es el insumo principal para elaborar poste-
riormente el mencionado Plan. Los argumentos guberna-
mentales se centraban en torno a que no podía elaborarse
el Informe Ambiental, ya que “no existía el Plan Ambien-
tal”83.
216 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

A inicios del año 2008, el nuevo Gobierno Provincial pre-


sentó el Informe Ambiental 2007, que pretende ser un do-
cumento de base para el inicio de la gestión, habida cuenta
de la escasa disponibilidad de datos, legado de la anterior
gestión, según argumentan las nuevas autoridades.

Esto nos lleva a un nuevo planteamiento, que es la falta de


continuidad en el desarrollo de este tipo de trabajos cuan-
do se trata de cambios en la administración pública, ya que
por lo general, la información disponible es “secuestrada”
y apropiada para ser utilizada fuera del ámbito público.
La información pagada por los ciudadanos es utilizada
para fines privados, muchas veces personales o corpora-
tivos. Esta inversión “no reembolsable” por la sociedad
constituye una grave daño al erario público, ya que dicha
información tiene un valor estratégico per se, base para
la toma de decisiones relevantes en todos los ámbitos de
la vida empresarial y gubernamental, y un insumo clave
para la comprensión de la problemática ambiental.

El Plan Ambiental

Otro mandato de la Ley Provincial N° 5.961/93 es el dise-


ño e implementación del Plan Ambiental, que no es sino
un documento estratégico que vincula las opciones de de-
sarrollo local con la potencialidad ambiental de la región84.
El mismo constituye una verdadera oportunidad de con-
vertir a la conservación del ambiente en una estrategia
misma de desarrollo.

Sin embargo, desde el año 1993 a la fecha, ninguna Admi-


nistración Provincial lo elaboró, con el único antecedente
en el Decreto N° 1.939/96, llamado “decreto verde” que
impuso un programa de gobierno que se asimiló a un es-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 217

bozo de Plan Ambiental de ejecución y metas de desem-


peño.

Luego de un evento ocurrido en julio de 200685, el Gobier-


no de la Provincia anunció que el 10 de agosto de ese año
daría “inicio” de las acciones para confeccionar el anhela-
do Plan. El mismo efectivamente fue anunciado aquel día
y a partir de allí, comenzaron las reuniones del equipo del
plan con diversos sectores, aunque el proceso se detuvo al
año siguiente, debido a las “prioridades electorales”. En
febrero del año 2008, las actuales autoridades anunciaron
la reactivación del proceso de diseño del Plan Ambiental
pero a la fecha no se ha desplegado ninguna acción.

El Consejo Provincial del Ambiente.

Es un órgano de asesoría del Poder Ejecutivo en cuestio-


nes ambientales, también establecido por la mencionada
Ley Provincial. Está conformado por entidades públicas y
privadas dedicadas a la defensa del ambiente86.

Fue el único mandato legal cumplido apenas sancionada


la norma. Este Consejo llegó a tener gran peso en las de-
cisiones en los años ’90, pero su poder fue diluyéndose
por distintas circunstancias, hasta desaparecer en el año
1999. Luego en el 2004, las autoridades provinciales reto-
maron la idea de este órgano, resolviendo su intervención
y poniendo a cargo al propio Subsecretario de Medio Am-
biente Ing. Gustavo Morgani. Esta situación que debió ser
transitoria, se prolongó hasta el final del mandato guber-
namental.

La nueva Administración Provincial decidió sanear la


situación administrativa y el Consejo volvió a reunirse,
218 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

aprobando su reglamento y comenzando a funcionar con


más organicidad. Al mismo, se han incorporado los mo-
vimientos sociales dedicados a la defensa del ambiente,
asambleas y entidades de diverso tipo constituidas legal-
mente.

En la actualidad, el Consejo Provincial del Ambiente es


el órgano más representativo de la pluralidad de opinio-
nes en torno a los temas ambientales que existe en la Pro-
vincia, nucleando a organizaciones no gubernamentales,
asambleas y movimientos autoconvocados, cámaras em-
presarias y otras entidades con intereses vinculados a la
preservación del ambiente.

También es un hecho inédito y auspicioso que los mo-


vimientos sociales más activos en torno a conflictos am-
bientales participen en el Consejo, aportando soluciones
a problemas complejos de la realidad mendocina, en una
misma mesa junto a organizaciones con dinámicas de tra-
bajo diferentes.

En síntesis, los mecanismos de participación ciudadana


y acceso a la información se encuentran consagrados en
nuestras normas desde hace varios años, pero aún no se
han desarrollado lo suficiente como para mejorar la cali-
dad de las decisiones que toman a diario las autoridades.
En la medida que los ciudadanos y las instituciones que
representan intereses especìficos intervengan con mayor
capacidad de acción en este proceso, la situación ambien-
tal será mejor, pues habrán nuevas propuestas y opciones
para la solución de los problemas y conflictos ambientales
cotidianos, asi como existirá la posibilidad de pensar co-
lectivamente un desarrollo equitativo y ambientalmente
sostenible.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 219

La normativa ambiental.
Por Martín Allamand.

Abogado. Especialista en Derecho y Economía Ambiental.

Nos preocupa la cuestión inquietante de la aplicación y


cumplimiento de las normas ambientales, que no sólo con-
voca la atención de la doctrina especializada sino también
la de nuestra sociedad y sus organizaciones.

La doctrina destaca que la realidad latinoamericana ofrece


claras falencias en materia de aplicación y cumplimien-
to de la normativa ambiental87, avanzando con respaldo
científico, en la voz de Néstor Cafferatta88, a la denuncia
de que el mayor problema hoy del derecho ambiental, es
la falta de efectividad normativa.

Por esta razón, es más necesario que nunca aunar esfuer-


zos con la finalidad de identificar los problemas existentes
vinculados a las deficiencias que se observan en torno al
tema que nos ocupa, para producir herramientas y estrate-
gias que garanticen que las normas ambientales se “hagan
cumplir”89, poniendo en la picota al quién decisivo de esta
acción: el Estado, actor viable a través del poder guberna-
mental”.

Este propósito que asumimos se encolumna en torno del


problema ambiental, un problema complejo y de muy di-
fícil, pero no imposible, solución en realidades sociales
como la mendocina.

Posible, ya que estamos convencidos de que un avance


significativo se origina en la voluntad de aplicación de la
norma ambiental, fogoneada desde el Estado hacia la so-
220 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ciedad civil con carácter ejemplar. Nuestros trabajos teóri-


cos deben aportar un saber útil a estos fines.

He ahí el fundamento de este trabajo.

Algunas cuestiones preliminares: la norma ambiental y


su aplicación y cumplimiento.

De la norma ambiental.

La norma ambiental de hoy tiene su antecedente en aque-


llas nacidas con el afán de proteger la vida humana, que
aparecen a menudo mezcladas con preceptos morales y
religiosos90 y particularmente referidas al dominio y uso
de los recursos naturales91, a los efectos tanto de proteger
la integridad del hombre como de garantizar el derecho
de propiedad y no sólo el de la preservación del hábitat
humano. En ellas, está la génesis de las normas que for-
maron el derecho constitucional, penal y civil, que fue-
ron suficientes para regir las funciones de la vida durante
mucho tiempo92. En la década del ´70 se produce el vi-
raje que sustenta el concepto actual: un avance desde la
concepción unilateral de privilegiar al individuo hacia la
justicia de reconocer el propio hábitat per se y anclar en
su interrelación, que es el meollo de la noción actual de
medio ambiente. Se advierte, pues, que no hay una serie
de cuestiones diferentes, independientes o antagónicas, en
que cada una de ellas existe por separado, sino que, por el
contrario, hay un sólo problema con múltiples facetas93, la
limitación de los recursos naturales para la satisfacción de
las necesidades del hombre.

En este contexto, la comprensión del entorno originó la


elaboración de principios científicos y de técnicas para el
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 221

manejo integrado de los diversos elementos constituyen-


tes del ambiente humano, en tanto conjunto y universali-
dad y no -como antes- sólo en función de cada una de sus
partes componentes o de los usos de éstas94.

La norma ambiental, en sentido estricto, está orientada al


entorno como un conjunto global, tomando en cuenta los
ecosistemas integralmente95.

No se trata de ver a la tierra como el objeto del derecho de


propiedad sino como un bien que debe ser usado en bene-
ficio de todos y en procura de su conservación. Ya no se
trata aquí de reglar los diversos usos singulares del agua
(riego, agua potable, navegación), sino de ver en ella un
recurso -parte de un ciclo- que debe ser usado y conser-
vado para lograr su uso más eficiente y beneficioso. Ya no
se trata de ver a la fauna como el objeto de un derecho de
propiedad, ya sea como una cosa común, pública, privada
o apropiable, sino como parte del paisaje y riqueza para
toda la comunidad y para sus miembros individualmente.
Las normas que tienden a estos fines son las normas am-
bientales96.

De la aplicación y cumplimiento de la normativa am-


biental.

Podríamos definir ambas actividades, siguiendo a María


Eugenia Di Paola, como el proceso mediante el cual la au-
toridad, en cualquiera de sus niveles (nacional, provincial
o municipal) realiza un acto potestativo imparcial, que tie-
ne como objetivo que los responsables de las actividades
reguladas por las normas ambientales acaten las mismas.
Supone una actitud “activa” por parte del Estado, un ha-
cer cumplir las normas97. Como advierte la investigado-
222 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ra, esta actividad tiene dos caras. Una, la de la aplicación,


definida como la ejecución de la normativa ambiental que
debe ser cumplida por los individuos o por las personas
jurídicas que causan o pueden causar contaminación,
reúne el conjunto de esfuerzos que realiza el gobierno u
otros sectores98 para corregir situaciones que puedan afec-
tar el ambiente. La otra, la del cumplimiento, implica que
quienes deben acatar la norma ambiental no sólo actúen
en consecuencia sino que, también alcancen los objetivos
planteados por la misma.

Se deslindan, pues, en orden al cumplimiento, dos aspec-


tos esenciales del hacer: la eficacia y la eficiencia. La norma
puede ser cumplida por la comunidad regulada y en tal
sentido será considerada eficaz, más deberá asimismo lo-
grar sus objetivos para poder ser eficiente99.

Cualquier incertidumbre que pueda generarse entre am-


bos conceptos, es aclarada por Joaquín López, cuando pa-
rafraseando a Ortega y Gasset100, relata que el hombre y el
oso eran muy amigos; el hombre dormía y el oso velaba,
de pronto, una mosca se posó en la frente del hombre; el
oso, eficazmente, de un golpe, mató la mosca…101.

Por último, cabe destacar que tanto el Poder Judicial como


la participación ciudadana, están llamados a desempeñar
un rol determinante en cuanto a la aplicación y cumpli-
miento de las normas ambientales. El primero, aplicando
la legislación vigente en la resolución concreta de con-
troversias. Los ciudadanos, cumpliendo con su deber de
impedir la violación de la ley o su incumplimiento, de-
mandando su cumplimiento a las autoridades a través de
denuncias, entablando acciones legales concretas, cuando
la normativa así lo habilite102. Sin dejar de lado el papel
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 223

que le corresponde en este campo a los medios de comu-


nicación y a los formadores de opinión pública.

Con qué contamos: Régimen jurídico ambiental de la


Provincia de Mendoza.
Antecedentes: memoria, identidad y legislación.

La provincia de Mendoza posee una rica legislación en


temas ambientales cuyo desarrollo no sólo responde a
nuestras tradiciones e idiosincrasia sino también a las ten-
dencias surgidas en otros lados del planeta, en particular
dentro de Latinoamérica103.

La cultura mendocina es una cultura del oasis, forjada en


la necesidad imperiosa de su pueblo de “conocer” el me-
dio para poder administrarlo, preservarlo y desarrollarlo.
Los 220 mm. anuales de lluvia, que precipitan en pocos
meses del año, exige una economía del recurso hídrico que
se obtiene de la nieve acumulada en la Cordillera de Los
Andes104.
No debe sorprender, entonces, que desde el siglo pasado,
haya comenzado a gestarse una sostenida política legal di-
rigida a la preservación y correcta administración de los
recursos naturales, en especial el hídrico. La Ley General
de Aguas, del año 1884, fue la primera en su género en el
país y su vigencia actual demuestra el adelanto institucio-
nal que significó para la administración del recurso hídri-
co y el desarrollo de la economía provincial”105.

A esta norma siguieron muchas más, referidas no sólo


a la protección y gestión de éste, sino también de otros
recursos naturales, como por ejemplo, la ley Nº 4.602 de
protección de la fauna, las leyes Nº 2.088, 2.376, 4.609 y
224 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

modificatorias de conservación de los recursos forestales


y del arbolado público, la Nº 4.428 de pesca y protección
de los recursos piscícolas y la Nº 5.100 de protección del
recurso aire y atmósfera106, entre otras.

Estas normas responden al modelo de protección sectorial


de los recursos naturales, es decir, aquel que se concen-
traba en brindar una tutela en forma aislada a cada uno
de ellos, que con el transcurso del tiempo, fue insuficiente
para afrontar los nuevos problemas ambientales.

La globalidad, complejidad y dinamismo de las cuestiones


ambientales, terminaron por agotar el modelo recursista y
fragmentario y los efectos de la degradación y del deterio-
ro ambiental, comenzaron a ser cada vez más evidentes en
nuestra Provincia, por cierto, triste privilegio que compar-
timos con el resto del planeta.

En este contexto, era imprescindible una respuesta dife-


rente y adecuada. Arribamos así a un nuevo paradigma
que, desde la doctrina, revela la trascendencia de una
legislación ambiental plena, comprensiva de todos los
problemas sectoriales que componen el medio ambiente
y, desde los recursos naturales, apunta a un enfoque con
criterio holístico o totalizador y de base interdependiente.
Esta mirada ha sido resaltada, tal como lo hemos expues-
to en párrafos anteriores, por Joaquín López, quien, junto
a uno de los precursores del Derecho Ambiental Latino-
americano, Guillermo J. Cano107, ambos reconocidos juris-
tas mendocinos, se constituyen en un claro exponente de
la nueva postura superadora cuyas innumerables obras
científicas y de fructífera producción intelectual, acertada-
mente irradiaron y expandieron los efectos apropiados al
nuevo modelo ambiental.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 225

En ese orden de ideas, tempranamente, un valioso docu-


mento preparado por la Unión Internacional para la Con-
servación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales
(UICN)108 indicaba la necesidad de contar con una legisla-
ción ambiental específica e integral, que debería incluir el
requerimiento de proceder a evaluaciones de los ecosiste-
mas, estudios de impacto ambiental y otros mecanismos
similares, la participación de los ciudadanos en el proceso
político, así como el suministro de información suficiente
para que dicha participación sea efectiva109.

En nuestra Provincia, en sintonía con tales posturas, co-


menzaba a avizorarse un cambio que encuentra como pun-
to de inflexión, la interposición de una acción de amparo110
en el año 1986 por parte de dos habitantes de la Ciudad de
Mendoza para la defensa de la Laguna de Llancanelo111,
ubicada en el departamento sureño de Malargüe, distante
a más de 400. Km. de la Capital, en contra del Decreto del
Poder Ejecutivo que levantó la veda deportiva que impe-
raba en la misma desde su creación, comprometiendo la
existencia de la fauna silvestre y los recursos naturales de
esa reserva natural112.

Esta acción constituye un hito institucional en Mendoza,


que marca el fin del modelo recursista y el inicio del am-
biental. En efecto, la petición judicial del amparo del de-
recho a la vida y al ambiente puesto en riesgo por la auto-
ridad, constituyó el ejercicio del compromiso social con el
ambiente y el lúcido preludio de la incorporación legal de
la iniciativa popular en la defensa del ambiente en nuestro
suelo113.

La respuesta en la provincia de Mendoza a los postula-


dos internacionales, como a las exigencias de nuestros ciu-
226 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

dadanos, no podía hacerse esperar mucho más y así fue


sancionada en el año 1992 la Ley Nº 5.961 que establece el
“Régimen Provincial sobre Preservación y Mejoramiento
del Ambiente”114, claro ejemplo de una norma orientada al
entorno en tanto conjunto global que pretende protegerlo,
tomando en cuenta los ecosistemas, con todos sus compo-
nentes y su relación con el hombre.

Esta ley, es la norma provincial ambiental vigente más im-


portante, sobre la cual se basa y fundamenta todo el an-
damiaje jurídico ambiental de Mendoza115, siendo además
piedra angular de todo el sistema de aplicación y cumpli-
miento de la normativa ambiental, por cuanto incorporó al
patrimonio legislativo provincial, las herramientas básicas
para lograr la preservación, conservación, defensa y mejo-
ra del ambiente.

Corresponde destacar que sería inadecuado e insuficien-


te pretender referirnos al marco legal vigente en nuestra
Provincia, sin integrarlo al resto del plexo normativo y
axiológico, fruto de la reforma constitucional nacional del
año 1994, en particular a partir de la nueva redacción del
artículo 41, pero el objetivo de este trabajo impide efectuar
un análisis y detalle abarcativo de todo ello116.
No obstante, alertamos al lector que con esta reforma, a
partir de la sanción de la denominadas normas de presu-
puestos mínimos de protección ambiental117, se produjo
un cambio sustancial en el derecho ambiental argentino,
en tanto se modificó un rasgo esencial del sistema legal, de
un derecho cuya fuente principal era la norma provincial,
se pasó a un derecho federal, en la cual la Nación pue-
de establecer aquellas normas básicas, denominadas por
el articulo 41 como presupuestos mínimos de protección
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 227

ambiental y que las Provincias puedan complementar118.

Entre estas nuevas normas ambientales, se destaca la Ley


General del Ambiente Nº 25.675119, que concreta el mode-
lo institucional de concertación120 (entre las provincias, la
Nación y la Ciudad de Buenos Aires) inspirado en nuestro
ser federal, como condición de operatividad de las mis-
mas.

En definitiva, la legislación ambiental provincial requie-


re una renovada interpretación a partir de estas disposi-
ciones, en especial de los principios de política ambiental
consagrados por el Ley Nº 25.675121, como así también una
adecuación del marco normativo, lo que excede también el
de nuestra exposición.

Lo cierto es que las leyes expresamente mencionadas en el


presente trabajo son las que conforman la estructura bási-
ca del plexo jurídico ambiental provincial a considerar en
cuanto se refiere al tema que hemos abordado.

Es pertinente destacar que cualquiera de las normas que


integran el referido plexo normativo, en particular la Ley
Nº 5.961, luego de analizadas, pueden ser calificadas como
“buenas” o por lo menos, reconocer que contienen las he-
rramientas básicas indispensables para lograr la preserva-
ción, conservación y mejora del ambiente, por lo tanto, lo
importante es que se apliquen, que haya una conciencia
de la necesidad de su efectiva vigencia para lograr el fin
propuesto, que haya una administración eficiente que las
haga cumplir122.

En forma coincidente con este criterio, Guillermo Cano in-


dicaba que la legislación ambiental debía crear conciencia
228 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ambiental en los organismos públicos, para recordar que,


como Pinocho, éstos nacen sin conciencia, pero la ley pue-
de imprimírselas123.

A la sanción de la Ley Nº 5.961, siguió un proceso de con-


cientización de nuestros entes públicos, en este sentido,
uno de los puntos culmines sería la publicación y difusión
del primer y único Informe Ambiental en el año 1998124.
Pero el tiempo fue borrando aquella primera respuesta, en
algunos casos hasta la inconsciencia.

El deterioro del entorno, las crisis del sistema de áreas


naturales protegidas, la del sistema de recolección de re-
siduos sólidos urbanos y peligrosos, la contaminación
del agua con la consiguiente disminución en su calidad
y cantidad, el uso irracional de los recursos naturales, la
salinización de nuestros suelos, el mal estado del arbolado
público, los ruidos en la ciudad; los numerosos conflictos
ambientales llevados en los últimos años ante la justicia en
nuestra Provincia, así como las innumerables denuncias
ambientales recibidas por las organizaciones sociales no
gubernamentales ambientalistas, prueban la caída en tal
irreflexivo estado125.

De manera tal que, aún contando en nuestra Provincia con


un exhaustivo régimen jurídico ambiental, la protección
del medio ambiente no estuvo ni está asegurada. Necesi-
tamos algo más que un aluvión legislativo.

Es que Mendoza no pudo escapar al impulso imperante


en toda Latinoamérica126 de legislar de manera furibunda
sobre la regulación y protección del ambiente, con la falsa
persuasión de que con ello los problemas ambientales ce-
sarían.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 229

Pareciera que es uno de los grandes mitos de esta época,


una verdadera manía legislativa, cuya base es la errónea
creencia de que las leyes son un nuevo bálsamo curaloto-
do127, olvidando que, lo que soluciona los problemas, no
son las normas sino las conductas y políticas desarrolladas
no sólo descriptas en las normas128.

Con la sanción de normas no alcanza

Con toda claridad expone el profesor Joaquín López129,


que las leyes no son una especie de conjuro mágico, que
no basta la existencia de una ley para que el problema se
solucione. Citando a Bidart Campos, subraya que el hecho
de que un gobernante disponga que los enfermos se curen
no significa que recuperen la salud. A esta no la dispensan
las normas jurídicas. Los entes lógicos no dispensan nada,
sino que conceptualizan o describen. De las normas a la
realidad hay una distancia semejante a la que existe entre
el remedio en la estantería de la farmacia y el aplicado al
cuerpo enfermo.

El ejemplo y la comparación son valiosos y pertinentes.


En efecto, en materia de recursos naturales, se observa la
diferencia entre la norma vigente y la eficaz, entre la mera
existencia del precepto y su aplicación eficiente130.

De lo expuesto, resulta, tal como lo adelantáramos, que se


necesita de algo más que un extenso magma legal para lo-
grar una adecuada tutela ambiental. En primer lugar, hace
falta que, quien ejerza el poder se comprometa y se pro-
ponga seriamente131 lograr el paso de la mera vigencia for-
mal de la norma hacia la vigencia real, en otras palabras,
que la autoridad estatal, provincial o municipal encargada
de su aplicación, la aplique.
230 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Del preocupante raquitismo en la aplicación de las nor-


mas ambientales en la actualidad y sus efectos en detri-
mento del rol del Estado y de los ciudadanos.

Es oportuno recordar, en el proceso que conlleva la apli-


cación y cumplimiento de las normas ambientales, la rela-
ción entre vigencia, eficiencia y eficacia legal132.
La vigencia formal de la ley, es una cuestión vinculada al
sistema, en nuestro caso, este aspecto depende de su pu-
blicación oficial, rige desde el día que lo determinen sus
preceptos y a falta de esta determinación, después de ocho
días a contar desde su publicación.
La eficacia es el grado de cumplimiento de la norma por
sus destinatarios obligados, que conlleva el paso de la vi-
gencia formal de las normas hacia la vigencia real.

La eficiencia es la capacidad de la norma para resolver el


problema que se pretende solucionar. Ramón Ojeda Mes-
tre133, en forma elocuente y gráfica, dice que el derecho
ambiental ha sido, sobre todo en países no desarrollados,
un derecho que padece de raquitismo de eficiencia.

En nuestra doctrina coincide con esta línea de pensamien-


to, Joaquín López quien señala que, en Hispanoamérica
los avances formales -puramente normativos-, son impor-
tantes, pero los reales son pocos. La falta de vigencia real
de las normas ha hecho pasar a un segundo plano la efi-
ciencia, contentándonos con la eficacia.

Y no falta quienes advierten algo de mayor gravedad,


detectando que nos contentamos, incluso, con la mera vi-
gencia formal, independientemente de que sea eficaz o efi-
ciente, con un marcado efecto contraproducente134.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 231

A nuestro juicio, estamos hoy presenciando los denuncia-


dos efectos contraproducentes, por cuanto se advierte una
suerte de desgano y en algunos casos hasta de parálisis
-propia del raquitismo- en la génesis de la actividad, es
decir, en la “aplicación” misma de las normas.

Efectivamente, esta enfermedad ha ido causando una cre-


ciente relajación del Estado (provincial y municipal) en su
rol de ejecutor primario de la extensa e intrincada trama
legal que conforman las normas ambientales. Concreta-
mente, no se disparan por la autoridad correspondiente
los procedimientos necesarios para una correcta aplica-
ción de las normas, lo que por cierto no puede tener otro
resultado que la ineficacia e ineficiencia de estas últimas.

En este sentido, el debilitamiento se expande hacia la co-


munidad regulada, ya que es muy difícil que la misma
pueda ser incentivada a cumplir, si no existe un sistema
sólido de aplicación y cumplimiento de la normativa am-
biental, en el cual la autoridad de aplicación ejerza su po-
der de policía en forma adecuada135.

Corresponde al Estado, a través de su burocracia adminis-


trativa, en forma primigenia aplicar y hacer cumplir las
normas ambientales.

Es lógico que la autoridad administrativa posea un rol


preeminente en la aplicación de la normativa ambiental,
dado que la misma es, en su gran mayoría, de carácter ad-
ministrativo. La función de la administración, en los dis-
tintos niveles de gobierno, es fundamental en cuanto a la
implementación de la normativa ambiental a través del
otorgamiento de licencias o permisos, muchas veces de-
pendientes de requisitos establecidos en la misma legisla-
232 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ción y/o cumplimiento del procedimiento de Evaluación


de Impacto Ambiental (EIA)136.

En esta misma línea, Rodríguez Salas137, concuerda en que


la normativa ambiental es eminentemente administrativa
y por lo tanto, el conflicto ambiental138 se desenvuelve ini-
cialmente en esa órbita. Acto seguido, aclara, la audiencia
pública en el procedimiento de EIA es una instancia ad-
ministrativa establecida por la Ley Nº 5.961 para captar y
abordar la diversidad de intereses encontrados. Proceso
que, a veces, por impericia en la aplicación de la norma-
tiva específica o por diversas circunstancias relacionadas
con la gestión ambiental, puede evolucionar de tal forma
que la órbita administrativa resulte incapaz de armonizar
o contener los intereses en juego, ingresando como conse-
cuencia el conflicto, a partir del ejercicio de las respecti-
vas garantías, a la órbita jurisdiccional. Entonces, serán los
jueces los responsables de resolver el mismo.

Pero en los días que corren, la fragilidad de la actividad de


implementación se advierte más que en la impericia de la
autoridad estatal de aplicación, en la ausencia de actitud,
de voluntad, de deseos de ejecutar los actos o los proce-
sos que a través de un conjunto variado de mecanismos,
lleven a los individuos al cumplimiento de las exigencias
establecidas por el ordenamiento jurídico139, en forma sen-
cilla. Ello se traduce, por ejemplo, en la apatía de aplicar
correctamente el procedimiento de EIA.

Postura a veces motivada por la falta de superación de la


falsa dicotomía entre protección del entorno y desarrollo,
por no comprender nuestros gobernantes que los instru-
mentos contemplados en las leyes ambientales, como la
planificación, la evaluación de impacto ambiental, la par-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 233

ticipación, la información y la educación ambiental, nos


son obstáculos al progreso económico, condensados en la
noción de desarrollo sustentable.
Es preciso evitar que los intereses económicos atenten
contra el cuidado de la naturaleza140. Y que los fanatismos
atenten contra el desarrollo económico al servicio del bien
común.

El rol del Estado y de los ciudadanos.

La falta de voluntad política continuada en el tiempo


de aplicar las normas ambientales como es debido y por
quién corresponde, se advierte en nuestra Provincia, por
cierto entre otros muchos motivos, a través del papel pro-
tagónico que están cumpliendo nuestros jueces, cuando
originariamente su rol ha de ser secundario.
En los últimos años, nos encontramos con que el Poder
Judicial, en materia ambiental, no está actuando en la re-
solución de un caso concreto, de una controversia entre
partes que no han podido armonizar sus intereses en la
esfera administrativa, tal el papel que le corresponde pro-
tagonizar sino que, está actuando directamente como “el”
órgano de aplicación de la norma ambiental.
Los estrados judiciales han dejado de ser la última ratio.
Por el contrario, se acude a nuestros magistrados, solici-
tando su auxilio, para que a través de sus sentencias acom-
pañadas de la fuerza coactiva que les es propia, se obligue
a la autoridad de aplicación a que, cumpla con los procedi-
mientos de EIA, que revise estos procedimientos, que in-
forme y escuche a las ciudadanos, que se revean proyectos
cuestionados por la sociedad, que se paralicen obras y/o
actividades con efectos contaminantes escasamente anali-
234 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

zados, que se realicen estudios científicos y técnicos que


permitan establecer el grado de afectación de los ecosiste-
mas, tanto por obras públicas como privadas; en fin, que
“aplique la ley” para que los interesados “la cumplan”,
respetándose recién allí -y sólo ante el reclamo planteado
en sede judicial- el derecho que todos los habitantes te-
nemos de gozar de un ambiente sano, equilibrado y apto
para el desarrollo humano y para que las actividades pro-
ductivas satisfagan las necesidades presentes sin compro-
meter las de las generaciones futuras.

En síntesis, se ha judicializado la gestión y administración


ambiental.
En esta línea de pensamiento, estamos presenciado aque-
llo que ha denunciado la doctrina141, con respecto a los de-
rechos fundamentales de última generación142, en cuanto
a que los mismos deben ser defendidos, primariamente,
contra la resistencia a protegerlos que muestran los orga-
nismos responsables.
La justicia, es el actor más reciente de todos en el campo
mendocino de la gobernabilidad en lo ambiental y si bien
las sentencias en este ámbito tienen varios antecedentes
en el país, en nuestra Provincia ha existido una inusual
actividad, en particular si lo vinculamos con la riqueza le-
gislativa que poseemos y con la existencia de conflictos de
grandes proporciones. Con la reforma constitucional del
año 1994 y el impulso a la creación de un cuerpo norma-
tivo ambiental provincial integrado a partir de 1992, los
ciudadanos y las instituciones -tanto públicas como priva-
das- poseen un conjunto de derechos e institutos que co-
mienzan a ser ejercidos por algunos grupos, entre ellos las
organizaciones sociales de nueva generación, tales como
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 235

las organizaciones ambientalistas y de consumidores143.

En este sentido, con precisión destaca Berizonce144 que son


conocidos los avances que se han producido a través de
la experiencia judicial al impulso de tan notorio y promi-
sorio activismo de los particulares y principalmente, de
las numerosas asociaciones defensoras de los derechos de
consumidores y del medio ambiente, en sus diversas ra-
mificaciones.

No podemos dejar de recordar en este punto que la inter-


vención, tanto del Poder Judicial como de la participación
social, está contemplada dentro de la problemática de la
aplicación de la ley ambiental145, hemos dicho antes que
no son ajenos a dicha actividad y por tanto ponderamos
su actuación.

Sin perjuicio de ello, insistimos en que el Palacio de Justi-


cia no es el ámbito donde debe encontrar ejecución uno de
los principios motores de toda política ambiental, como es
la prevención del daño146, sino que debiera ser la última
ratio, cuando no se ha podido lograr la protección en el
ámbito administrativo a través de la participación y discu-
sión conjunta del conflicto entre el Estado y la sociedad.

Es que en dicho ámbito judicial, la tutela preventiva, ob-


jetivo principal en la materia ambiental147, muchas veces
ya no puede lograrse, siendo que en infinidad de casos, se
recurre a la Justicia para que ordene el cese de actividades
que están agrediendo el ambiente, motivo por el cual la
función de evitación es el objetivo prioritario y esencial.

No podemos dejar de mencionar, además, que el ambiente


de algún modo perjudicado no admite siempre una com-
236 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

pleta reparación, por ello lo primero y lo más idóneo es


la prevención del daño al medio ambiente para evitar su
consumación148.

El protagonista principal en la tutela de la naturaleza,


debiera ser el Estado Provincial y Municipal a través de
sus distintas reparticiones (Ministerios, Secretarías, Sub-
secretarias, etc.) valiéndose para ello de los instrumentos
preventivos clásicos y modernos previstos en nuestras
normas ambientales al servicio de la preservación del en-
torno, tales como la planificación, organización territorial,
la EIA149, obviamente aplicados unos y puestos en marcha
otros, según el mandato legal, sin “atajos” a los procedi-
mientos, so pretexto de acelerar los trámites, en aras de dar
a la sociedad, obras, empleos, desarrollo, en fin, admitir la
ejecución de proyectos y/o actividades que generarían un
supuesto gran bienestar económico sin evaluar correcta y
detenidamente si estamos empeñando el patrimonio am-
biental de las generaciones presentes y futuras.

Por el contrario, la realidad nos demuestra que el papel


protagónico lo esta desempeñando el Poder Judicial, por
cierto, ante las demandas de la sociedad.

Tal actitud torna cierta la admonición de Daniel Sabsay150,


en cuanto sostuvo que en los tiempos que corren, la expe-
riencia de estos años, a través de la jurisprudencia habida
en la materia, nos señala la importancia que tiene el siste-
ma judicial como instancia de aplicación de la normativa
ambiental.

Los numerosos casos ambientales llevados en los últimos


años ante la Justicia en nuestra Provincia, hablan a las
claras de la falta de voluntad de nuestras autoridades en
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 237

cuanto a la aplicación de la ley.

En este sentido, tan sólo resulta relevante recordar, que


dos de nuestras más emblemáticas áreas naturales prote-
gidas, ostentan el privilegio de contar con cuatro de los
casos más importantes en Mendoza respecto de la defensa
judicial del ambiente, para advertir el papel clave que el
Poder Judicial desarrolla en la actualidad en la aplicación
y el cumplimiento de la normativa ambiental. Nos refe-
rimos a la Reserva Faunística Laguna de Llancanelo y al
Parque Provincial Aconcagua151.

No es nuestra intención efectuar un análisis de los casos152


sino demostrar con ellos la fragilidad del sistema de apli-
cación y cumplimiento de la normativa ambiental en la
Provincia, fundamentalmente por la propia autoridad de
aplicación de dicha legislación.

Para ello, nada más ejemplificador que las palabras del


profesor Mathus Escorihuela153, cuando al comentar el
fallo de primer instancia recaído en el caso referido a la
protección de Laguna Llancanelo contra la explotación hi-
drocarburífera, señala que desde el año 1999 a la fecha, se
perdió el tiempo en vericuetos burocráticos y administra-
tivos inconducentes, forzando interpretaciones ilegales de
la ley, ignorando la vigencia de normas de procedimiento
administrativo y se ha omitido cumplir con obligaciones
que la ley impone a funcionarios del Gobierno y de la Fis-
calía de Estado.

Lo cual permite advertir a simple vista, una vez más, la


falta de apego y vocación por parte de las propias auto-
ridades públicas a dar correcta aplicación de las normas
ambientales.
238 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Conclusiones.

De lo expuesto en el desarrollo de este trabajo, se advierte


que no logró nuestra administración pública evitar caer en
el censurable “estado teatral - ley simbólica”, que es aquél
que, al regular la protección del medio ambiente, mantiene
una situación vacua entre la ley y la implementación. La
teatralidad estatal es una marca de esa separación entre la
ley y su implementación, entre la norma escrita y la prac-
ticada. El resultado es un orden público ambiental incom-
pleto154, las palabras del profesor Mathus Escorihuela155 al
comentar el caso Llancanelo, dan fuerza de convicción a
tales expresiones doctrinarias.

Como respuesta al cuestionamiento planteado al iniciar el


trabajo, referido al conocimiento general de la existencia
de leyes ambientales y la incapacidad de saber cómo lo-
grar que esas leyes se cumplan, nos atrevemos a esbozar
como rápida solución, que primero que nada deben apli-
carse, luego sí podríamos preocuparnos por la eficacia y
efectividad de las mismas.

Coincidimos entonces con Di Paola, en cuanto se refiere


a que la actual fragilidad en la aplicación y cumplimien-
to de las normas ambientales por el Estado, responde en
muchos casos a la falta de voluntad política de romper la
inercia reinante en las distintas esferas de la autoridad pú-
blica para salir de tal endeble estado de situación; lo que se
señala, es justamente un punto crucial156.

Por último, sólo cabe mencionar que los conflictos ambien-


tales, resueltos y por resolver, demuestran ser la punta de
un iceberg, es decir, de haber más participación social, más
grupos reclamantes ante la justicia, estamos persuadidos
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 239

de que existirían una infinidad más de casos, que resulta-


ría a todas luces alarmante, indicando realmente el estado
decrépito en que se encuentra la aplicación y cumplimien-
to de las normas ambientales en nuestra Provincia.

El futuro es responsabilidad de políticos, funcionarios y


simples ciudadanos, los cuales no deben olvidar, tal como
señalaba Ortega “yo soy, yo y mis circunstancias, y si no
la salvo a ella no me salvo yo”157. El segundo miembro de
la frase se suele olvidar -señala Marías158- pero es decisivo,
porque en esta época y sobre todo en el último decenio se
está cayendo en la cuenta de esta verdad. La limitación de
los recursos naturales, advierte sobre la perspectiva, nada
improbable y amenazadora, de que en un plazo próximo
el mundo deje de ser habitable o lo sea muy precariamen-
te, precisamente porque el equilibrio dinámico del ecosis-
tema humano muestra que el deterioro de los recursos na-
turales es causante de la destrucción de la vida del hombre
sobre la tierra.

Las políticas públicas ambientales.


Por Víctor Guillermo Hernández.

Abogado.

Introducción.

La Política Ambiental, entendida como el conjunto de decisiones


del Estado atinente al modelo de país o provincia que desde el
punto de vista ambiental se pretende o desea, implica conocer
los objetivos y metas que se deben cumplir en tal sentido. Dice
al respecto, Mathus Escorihuela “(…) entendemos a la Po-
240 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

lítica Ambiental como un conjunto sistemático de fines y


objetivos fundamentales, establecidos por la autoridad,
con normas de organización y gestión complementarias
que determinan la propiedad, el uso, la preservación y la
recuperación del ambiente en un ambiente geográfico y
político determinado (…)” (Derecho Ambiental y de los
Recursos Naturales – Mathus Escorihuela, Director, edi-
ción propia, Pág. 42).

En decir, el Estado como autoridad pública ambiental


debe tener una noción precisa y acabada de cuál es el es-
tado de situación de los recursos ambientales existentes
en su territorio, un diagnóstico detallado de las amenazas
que pesan sobre el mismo (contaminación, degradación,
desertificación, pérdida de biomasa, etc.), con un inven-
tario más o menos actualizado de los recursos naturales
renovables o no con los que cuenta para de esa manera,
poder elaborar las metas políticas correspondientes.

Por otra parte, la autoridad pública, conforme a los linea-


mientos políticos que establezca, deberá proponer la legis-
lación correspondiente, organizar la administración públi-
ca que sea competente e idónea, elaborar la planificación y
los programas necesarios y ordenar la gestión, a fin de que
la misma sea lo más eficaz y eficiente posible.

Sin embargo para que el Estado funcione tal como se des-


cribe debe, lógicamente, estar acorde a las circunstancias,
lo que lamentablemente para el caso de Argentina, en tér-
minos generales, y de la provincia de Mendoza en parti-
cular, no ocurre. Es por todos conocidos que el aparato estatal
no funciona como corresponde ni cumple con las necesidades de
la población, encontrándose totalmente sobredimensionado con
relación a los objetivos establecidos, con mala distribución de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 241

competencias, pésima política salarial y ante la inexistencia de


una verdadera carrera administrativa pues el Estado es conside-
rado por los políticos como un verdadero botín de guerra.

Esta realidad es percibida con toda claridad por la socie-


dad, quien tiene una animadversión casi patológica con
respecto a lo público, aun cuando es consciente de que lo
necesita y que demanda cotidianamente sus servicios.

Hacia una verdadera política pública.

Reconociendo que estamos ante una verdadera “emergen-


cia” en lo público, cualquier acción que se encare respecto
a las políticas ambientales, necesariamente está condenada
al fracaso. Sólo se podrán lograr algunos éxitos parciales,
completamente descolgados, sin entidad suficiente como
para poder transformar la realidad que nos rodea.

Es imprescindible, entonces, que las autoridades públi-


cas encaren una verdadera reforma del Estado, siempre
tan anunciada pero a la vez vapuleada, dado que nunca
se pudo ni siquiera esbozar. El Estado debe apuntar a una
democratización de su estructura burocrática, con una profesio-
nalización de la función pública, que implemente mecanismos de
acceso a la información y procesos de participación en la toma de
decisiones trascendentales y que organice procesos de con-
tralor reales en donde la sociedad civil pueda a su vez fis-
calizar y monitorear.

También debe lograr la mayor transparencia posible en los


mecanismos de contratación pública, implementando ofi-
cinas anticorrupción totalmente independientes del poder
político, debiendo modernizar e implementar seriamente
sistemas de información públicas.
242 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Para ello, al decir de Kliksberg, el estado local debe formu-


lar una nueva agenda respecto a la transformación de la
administración pública y del Estado en general, asumien-
do el compromiso serio y responsable de llevarla adelante.
Se deberían encarar y plantear los siguientes objetivos de
políticas de transformación pública:

1- Proponer una reforma de la Constitución Provincial, a


fin de adecuarla a las necesidades y requerimientos de
la sociedad actual, tan disímil de la existente en 1916,
última reforma importante de dicho documento;

2- Propender a una reforma de los partidos políticos, aun


cuando ello sea también resorte del gobierno nacional, a
fin de contribuir a una verdadera democratización inter-
na de los mismos. Además es necesario establecer una
ley de transparencia del financiamiento de esto grupos
o por lo menos, de las campañas electorales;

3- Iniciar el proceso de transformación de la Administra-


ción Pública, tanto provincial como municipal, sobre la
base de los siguientes objetivos:

A) Mejoramiento del proceso de toma de decisiones;


B) Establecimiento de una política orgánica de personal,
modificando el Estatuto del Empleado Público, crean-
do la Carrera de Administración, con sistemas estric-
tos de ingreso y ascenso;
C) Formación profesional del personal superior;
D) Rearticulación y reorganización de las empresas pú-
blicas;
E) Implementación de modelos de descentralización;
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 243

F) Instalación de mecanismos integrales de Control de


Gestión, asegurando el monitoreo de ONGs locales;
G) Creación e implementación de polos de desarrollo
científicos y tecnológicos, mejorando en forma sus-
tancial la relación Estado-Universidad-Centros de In-
vestigación;
H) Incorporación de procesos de participación ciuda-
dana, asegurando el Derecho a la Información y a la
Participación Pública, a fin de democratizar el funcio-
namiento de la administración pública;
I) Fortalecimiento de la capacidad institucional, econó-
mica y de gestión de la sociedad civil, en particular
de los entes intermedios (ONGs, uniones vecinales,
clubes, etc.);
J) Promoción de los mecanismos de integración, en el
accionar del Estado, con el resto de la sociedad civil y
entes intermedios. (Ver Kliksberg, Bernardo - ¿Cómo
transformar el Estado? – Fondo de Cultura Económica
– Págs. 91/97).
Los desafíos actuales.

Como se puede observar, los desafíos que tiene por delan-


te la Política Ambiental en la actualidad son diversos y de
difícil resolución, a los que hay que agregarle los que son
de índole específicamente ecológica, que no son menores.

Entendemos que los desafíos y conflictos que deben en-


carar y tratar de solucionar las autoridades provinciales,
los debemos distinguir en dos facetas, por un lado, los
vinculados a la estructura estatal ambiental actual, que se
ha demostrado bastante obsoleta e ineficiente, por lo que
244 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

se debe encarar una reforma administrativa que le per-


mita dotar al Estado de una organización pública eficaz,
eficiente y responsable, con la suficiente capacidad técni-
co-política para instrumentar las urgentes soluciones que
requiere nuestra Provincia para enfrentar los conflictos y
problemas ambientales existentes y por venir.

Por el otro, precisamente, asumir una fuerte decisión po-


lítica al respecto y disponerse a solucionar los principales
problemas y desafíos, que a nuestro juicio tiene la Provin-
cia por delante, que luego describiremos.

1) Reforma estatal para la administración ambiental: sin


perjuicio de que entendamos que una reforma de la ad-
ministración ambiental, sin existir una profunda reforma
del Estado como explicamos ut supra, será sólo un parche
y que poco servirá en términos de éxitos de gestión, por
lo menos, se debe intentar dar los primeros pasos en tal
sentido. La gestión ambiental, por su especificidad y tec-
nicidad, es un buen campo de acción para poder iniciar la
transformación del Estado, amén de la obvia y necesaria,
hasta imperiosa, urgencia de dotar a la Provincia de un
órgano público que se encuentre a la altura de la actuales
circunstancias.

La gestión y administración ambiental moderna en Mendoza


se da con la creación del Ministerio de Medio Ambiente, Ur-
banismo y Vivienda por Ley Nº 5.487 a finales del año 1.989.
Dicha creación fue realmente revolucionaria para esos tiempos,
y si bien el Ministerio tuvo un claro sesgo urbanista, luego
fue evolucionando hacia una gestión más integral del am-
biente y los recursos naturales, al incorporar a la entonces
Dirección de Parques y Bosques, que estaba en manos del
Ministerio de Economía.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 245

Posteriormente por Ley Nº 6.366, del año 1996, se toma la


decisión política de unificar en una sola cartera los enton-
ces Ministerios de Obras y Servicios Públicos y de Medio
Ambiente, Urbanismo y Vivienda, conformándose así el
Ministerio de Ambiente y Obras Públicas. La idea primi-
genia fue la de coordinar la gestión ambiental, a través de
la Secretaría de Medio Ambiente, con la gestión pública de
las obras de infraestructura que se venían proyectando, a
lo que había que agregarle la transformación del sector de
los servicios públicos, como fue como la privatización de
Obras Sanitarias Mendoza S.E. (Ley Nº 6.044) y de Energía
Mendoza S.E. (Ley Nº 6.497).

En un comienzo, la gestión ambiental fue bastante pre-


ponderante dentro de ese nuevo esquema ministerial, des-
tacándose la sanción del Decreto Acuerdo Nº 1.939/96, un
verdadero Plan de Acción de Desarrollo Sustentable. Con
posterioridad, por distintas razones, el rol de la Secretaría
de Medio Ambiente se fue diluyendo, perdiendo el prota-
gonismo político de sus inicios, a expensas del sector de
obras y servicios públicos. Este Ministerio existió entre los
años 1996 y 2008.

En la actualidad, de acuerdo a la nueva Ley de Ministerios Nº


7.826, el Ministerio de Ambiente y Obras Públicas se desguazó,
disponiéndose que el sector de obras y servicios públicos se pase
a denominar Ministerio de Infraestructura, Vivienda y Trans-
porte y el área de gestión ambiental, se transformó en una Se-
cretaría de Medio Ambiente, dependiendo directamente del Sr.
Gobernador de turno. Tal es así, que el Art. 30 de esta Ley de
Ministerios establece que le corresponde a la Secretaría de
Medio Ambiente asistir al Gobernador en la elaboración
de las políticas destinadas a preservar, proteger y mejorar
el ambiente del territorio Provincial, promover, orientar,
246 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

coordinar y fomentar el desarrollo sustentable y mejora-


miento continuo de la calidad de vida de sus habitantes.
Esta Secretaría es una verdadera incógnita, pues si bien es
plausible el hecho de que la Política Ambiental se encuen-
tre en el máximo nivel de decisión, también se va a encon-
trar atada a la maraña burocrática de la gobernación y si la
misma no tiene o no encuentra el suficiente respaldo insti-
tucional, seguramente va a quedar relegada a un segundo
plano, tal como viene ocurriendo desde hace tiempo.

Encontramos como no deseable el modelo institucional elegido


por las actuales autoridades pues no se vislumbra que la Secre-
taría se convierta en un verdadero organismo de gestión y ad-
ministración ambiental, ejecutor de las políticas ambientales
que establezcan las leyes nacionales de presupuestos mí-
nimos, como las normas ambientales locales. La reforma
de la administración ambiental la debemos buscar en la
conformación de un organismo público del más alto nivel
técnico-científico pero también con una muy fuerte pre-
sencia política, desprendida de los vaivenes diarios y que
mantenga un perfil de suficiente independencia frente a
las presiones sectoriales, sean políticas o corporativas.

También sería deseable que mantuviese una estabilidad


suficiente para garantizar la continuidad de las políticas
públicas ambientales pues son políticas de estado. Podría,
por ejemplo, ser designado con acuerdo del Senado, pre-
vio haber pasado por los filtros de idoneidad científica,
técnica y moral que les imponga la Ley.

Es decir, debemos apuntar a un organismo descentraliza-


do, creado por ley, buscando semejanza en la administra-
ción hídrica, como lo es el caso del Departamento General
de Irrigación. Una posibilidad es crear la Administración
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 247

Provincial del Ambiente, como ente público descentrali-


zado, dirigida por una persona que cumpla serios y rigu-
rosos requisitos científicos y técnicos y que sea designado
con acuerdo del Senado.

Otra posibilidad es reflotar la propuesta de crear la Agen-


cia de Protección Ambiental, siguiendo el criterio de la
Provincia de Córdoba, tal como lo expresan los Arts. 34 y
35 del Decreto Acuerdo Nº 1.939/96, cuyo objetivo fue la
de alcanzar con la agencia “(…) un alto grado de eficien-
cia técnica, de sistematización de tareas y funciones y de
cumplimiento voluntario y aplicación coactiva de la ley
ambiental (…)”. Esta normativa establecía la obligación de
elevar a la Honorable Legislatura en 60 días, a partir de la
apertura de las sesiones ordinarias, el proyecto de ley de
creación de la agencia de referencia, pero por razones que
se desconocen nunca el proyecto fue elevado.

En resumen, la administración ambiental actual, a nuestro


juicio, no ha cumplido con las expectativas que tiene la
población respecto de la gestión pública del entorno, en
el cual se evidencia que existen serios problemas institu-
cionales y administrativos para poder cumplir, mínima-
mente, con las exigencias que ordenan las actuales leyes
en vigencia.

Existen problemas de índole estructural, que son insalva-


bles, además de la falta de compromiso y de capacidad
que pueden solucionarse con un cambio en la política de
designación de funcionarios. Sin embargo, apuntamos a
un modelo distinto y alternativo de gestión ambiental,
como el que se propone en el presente trabajo, que puede
significar un giro copernicano al sistema actualmente vi-
gente.
248 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

2) Los principales desafíos ambientales a enfrentar.


Nuestra Provincia enfrenta en la actualidad una serie de
conflictos y problemas ambientales que son de una serie-
dad mayúscula y que merecen la máxima atención por
parte de las autoridades públicas. Obviamente, ante tanto
desorden en el sistema de la administración ambiental, sea
tanto en la órbita provincial como en la municipal, los con-
flictos y problemas se multiplican por doquier, por lo que,
por más buena voluntad que vuelque en su trabajo algún
funcionario, éstos los desbordan sin piedad.

Por ello, sería de buena práctica de política ambiental, de-


terminar y enumerar en un orden de prelación, los princi-
pales conflictos ambientales a enfrentar, cómo atacarlos y
cuáles son los instrumentos y herramientas legales y finan-
cieras con que se cuentan. Además se deberá prever cómo
implementar el Plan Ambiental (Art. 6, Ley Nº 5.961),
cómo se van armar e integrar los proyectos y programas
que surjan del Plan, cómo va a actuar la administración
pública ambiental (provincial y municipal) y cómo va a
coordinar con el resto de los organismos públicos y demás
jurisdicciones (nacional, por ejemplo).

Va de suyo, que es imprescindible que de una vez por to-


das el Gobierno Provincial confeccione y apruebe el Plan
Ambiental y eleve el Informe Ambiental a la Honorable
Legislatura, tal como lo ordena la Ley Nº 5.961 desde el
año 1.992.

Otra medida colateral importante a tal fin, sería remozar


el Decreto Acuerdo Nº 1.939/96 y adecuarlo a los tiempos
actuales, a fin de que, con una verdadera voluntad políti-
ca, se encaucen los conflictos ambientales tal como se ex-
plicó.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 249

Tanto el Plan Ambiental (con su Informe), como el Decreto


Acuerdo, considerado como un plan de acción o agenda
de trabajo, deben tener como finalidad ordenar la Política
Ambiental, encarrilarla y llenarla de contenido. Se deben
fijar plazos, programas, resultados, controles y auditorías,
mecanismos de participación, financiación, nombre y ape-
llido de responsables, procedimientos de coordinación y
de consulta, etc.

Dentro de este esquema jurídico y administrativo, el Go-


bierno debe plantearse entonces cuáles son sus principales
problemas y conflictos ambientales a enfrentar, debiendo
en todos los casos consultar a la sociedad civil y a la comu-
nidad científica, para acordarlos.

Dentro de los principales desafíos a enfrentar, considera-


mos como los más importantes los siguientes:

A– Cambio climático: ya es un hecho comprobado su exis-


tencia, lo que se presenta como el principal desafío de la
humanidad en el siglo XXI. La alteración acelerada de las
condiciones climáticas del mundo, obviamente está afec-
tando a nuestra Provincia. El problema es que no tenemos
certeza de hacia dónde vamos y en cuánto tiempo, pues
si bien hay indicios, no hay ningún tipo de certeza en el
diagnóstico. Creemos que este problema es central y cru-
cial, ya que dependiendo de las medidas que se tomen en
el presente, va a ser el resultado en el futuro.

Las predicciones sobre posibles temperaturas, por ejem-


plo y su impacto en los glaciares y cantidad de nevadas,
realmente atemorizan, pues de cumplirse, el modo de vida
que conocemos en el presente va a desaparecer para siem-
pre de nuestra Provincia.
250 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Está claro que ni Mendoza, ni la misma Argentina pueden


hacer mucho al respecto y que todo va a depender de lo
que se realice en escala global pero sí podemos estudiar la
situación, formular un posible diagnóstico y elaborar las
propuestas para enfrentarlo. Lo que no podemos hacer, es
quedarnos de brazos cruzados, esperando que la realidad
nos lleve por delante. La enunciación de la creación de la
Agencia Mendocina de Cambio Climático, por la Ley Nº
7.826, que se relacionará funcionalmente con la Secretaria
de Medio Ambiente, es un paso positivo e importante en
tal sentido.

Pero lo que dispone su Art. 31, es sólo un simple enun-


ciado, sin más, por lo que no alcanza en absoluto. Ahora
queda que se remita el proyecto de ley de creación, con
su conformación, autoridades, financiamiento, funciones,
mecanismos de coordinación, etc., esperando que esta vez
no desaprovechen, una vez más, la oportunidad de crear
un ente serio, de verdadera categoría científica destinado
a cumplir con el objetivo de implementar las políticas y
acciones para enfrentar el cambio climático. Es demasiado
importante para desaprovecharla.

B– Calidad de vida: los mendocinos en general, nos he-


mos visto afectados en nuestra calidad de vida por diver-
sas causas, muchas ellas de origen ambiental. La prolifera-
ción de basura por todos lados, de ruidos ensordecedores
en la vía pública, de construcciones que avanzan sobre
los espacios públicos, el caos vehicular y la ausencia de
servicios públicos de calidad, han hecho de la vida de los
mendocinos, en particular de aquellos que viven en el
Gran Mendoza, un verdadero suplicio. Las autoridades
públicas, principalmente las municipales, deben iniciar
una campaña tendiente a mejorar la calidad de vida de sus
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 251

vecinos, que se reduce sencillamente a dar cumplimiento


a las leyes y ordenanzas vigentes. Los municipios están obli-
gados a darse cuenta de que deben gobernar y administrar para
sus habitantes y que para ello, tienen que poner en ejercicio el
poder de policía que por diversas leyes tienen conferido. Es ver-
dad que muchas veces salir a poner multas, clausurar lo-
cales, desactivar actividades ilegales, poner orden, etc., no
es muy simpático para las autoridades municipales, pues
creen que no es “político”.

La notoria y pública inacción de las comunas es pasmosa y


hasta vergonzante. Por ello, sería una buena decisión polí-
tica, comenzar a hacer cumplir las leyes con el simple ob-
jetivo de tratar mejorar la calidad de vida de los contribu-
yentes. Debe haber una clara decisión política al respecto,
a través de los órganos de ejecución y contralor existentes,
con una fuerte presencia de la sociedad civil, a través las
organizaciones intermedias.

C- Descentralización del Gran Mendoza – Fortaleci-


miento de los centros intermedios y de los Oasis Cen-
tro y Sur: es público y notorio que el Gran Mendoza se
está convirtiendo en una gran urbe, de más de un millón
habitantes, que la va tornando inmanejable. La existencia
o no de políticas públicas en los Gobiernos Provinciales
provocó que en los últimos veinte años se haya producido
una enorme concentración de inversiones, tanto públicas
como privadas, en el ámbito del denominado Gran Men-
doza, en detrimento del resto de la Provincia. Es un círcu-
lo vicioso, pues ante la demanda que requiere la cada vez
mayor población que se instala en la región metropolitana,
implica mayores inversiones en vivienda, servicios e in-
fraestructura, que a su vez genera mayor atracción para la
radicación de personas e inversiones y así sucesivamente.
252 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Esta tendencia ha significado un abandono sucesivo y per-


manente de los históricos centros intermedios, ubicados
en la periferia del Gran Mendoza y en particular de los oa-
sis centro y sur de la Provincia. Ese abandono, se nota en
la ausencia de políticas de crecimiento y fortalecimiento
de tales áreas por falta de inversiones, con la consecuencia
lógica de despoblamiento, inseguridad, deterioro del me-
dio ambiente y calidad de vida, obligando a sus habitantes
a buscar otros horizontes, precisamente en el área urbana
del Gran Mendoza o en provincias vecinas.

El resultado no puede ser peor, el Gran Mendoza se con-


vierte en una gran urbe, ciertamente ingobernable, con un
interior vacío y abandonado, lo que trae aparejado que los
servicios se tornen escasos y de mala calidad, con un cre-
cimiento descontrolado de la marginalidad y por ende de
la inseguridad, produciéndose un avance sobre las zonas
aptas para cultivos y de amortiguación del crecimiento ur-
bano y ante la certeza de que en un tiempo más, el agua
se va a tornar en un bien escaso para todos. Para ello, es
imprescindible que las autoridades públicas produzcan
un cambio rotundo en tal sentido, promoviendo el creci-
miento y fortalecimiento económico e institucional de los
centros intermedios y de los oasis centro y sur, facilitando
la instalación de inversiones y de servicios públicos de ca-
lidad, que van a promover sin duda, el arraigo de la pobla-
ción. Estas políticas, deben apuntar a que los otros centros
poblacionales crezcan en forma equilibrada con respecto
al área metropolitana, como polos reales de crecimiento
con calidad de vida.

D– Administración del Gran Mendoza: en concordan-


cia con lo expuesto en el punto anterior, está claro que el
manejo que se está realizando en la actualidad del área
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 253

metropolitana no puede ser peor. Históricamente, el Gran


Mendoza ha sido administrada por los distintos munici-
pios que lo integran, quienes lógicamente lo hacen sin co-
ordinación e integración alguna, máxime cuando son de
signos políticos contrarios.

Este desmanejo, en complicidad con el Gobierno Provin-


cial, ha provocado enormes daños al ambiente, tanto urba-
no como rural, pues no existe una política de coordinación
en la administración y gestión de los recursos y problemas
comunes. Los conflictos son tan conocidos como innume-
rables, basurales, asentamientos inestables, destrucción de
los suelos y áreas de cultivos, caos vehicular, malos acce-
sos, avance descontrolado sobre el pedemonte, ineficacia
del transporte público, escasez de buenos servicios públi-
cos, mala asignación de las inversiones, etc.

Ante la imposibilidad de unificar toda la administración


en un solo municipio, como lo es Córdoba o Rosario, se
debe inexorablemente apuntar a la concreción de políticas
comunes entre todos los municipios que integran el Gran
Mendoza, en acuerdo con el Gobierno Provincial. Pero
para ello es necesaria una dosis de grandeza política por
parte de los jefes comunales, en la cual se dejen de lado sus
apetencias personales o partidarias y se acuerden metas
comunes para el Gran Mendoza. Una propuesta de solución
para ello, sería la firma de un acuerdo político y programático
entre todos los municipios del área metropolitana con el Gobier-
no Provincial, ratificado y homologado por ley de la Honorable
Legislatura, por el cual se deberá establecer la necesidad de reali-
zar políticas y planes comunes de trabajo para el Gran Mendoza,
con proyectos y financiamientos acordes, con ayuda de la
Provincia, quien a su vez pueda ser garante de financia-
mientos externos tanto nacionales como internacionales.
254 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

E- Ordenamiento territorial: es obvio que los conflictos y


desafíos que plantean los puntos anteriores provienen de
un problema macro, como es la inexistencia de un régimen
jurídico-administrativo de Ordenamiento Territorial (Am-
biental) y de Usos de Suelos, para Mendoza.

La ausencia de un régimen legal vinculado al manejo de


los recursos ambientales, conforme al territorio de la Pro-
vincia, como así también a la asignación de prioridades
para el uso del suelo ha significado para Mendoza, un
enorme deterioro del ambiente y sus recursos, que ha re-
dundado en beneficio de unos pocos, con un saldo deudor
que afecta a la mayoría de la población. Si bien la sanción
de la ley no va a ser la panacea que solucione todos nues-
tros males, por lo menos será un avance muy importante
en el manejo y gestión de los recursos existentes, de por sí
escasos en Mendoza.

Es notable, al respecto, la falta de vocación política por


parte de toda la clase dirigente, en obtener la sanción de la
ley de referencia. Desde el año 1.993, existe en la Legislatura
Provincial un proyecto de ley de ordenamiento territorial, que
ha ido variando con el tiempo sin que haya sido siquiera tratada
como corresponde. Por el contrario, recientemente obtuvo
media sanción, un proyecto relacionado con los empren-
dimientos inmobiliarios privados que llegaba al absurdo
de modificar el régimen constitucional de las aguas. Este
hecho provocó un escándalo político, que llevó a la revi-
sión total del proyecto, convocándose a una comisión de
trabajo liderada por la Universidad Nacional de Cuyo,
para elaborar un texto alternativo, que ya fue remitido a
la Legislatura para su tratamiento. Es de esperar que este
proyecto sea pronta y debidamente tratado y sancionado
por parte de nuestros legisladores.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 255

F– Agua: entendemos que junto al cambio climático, éste


es el gran desafío que tienen por delante las autoridades
públicas, pues es el problema del siglo XXI. La escasez de
agua dulce es de por sí una problemática mundial, que va
a acarrear impensables consecuencias para la humanidad.
Nuestra Provincia no escapa a dicha realidad, fundada bá-
sicamente en cuestiones geográficas ambientales y agrava-
da por la incertidumbre del cambio climático.

La administración y gestión del agua en Mendoza merece


una revisión total, que implique hacer un balance del esta-
do actual de la misma, a fin de determinar qué es lo que está
bien y se debe conservar y qué es lo que se debe cambiar.
Esto significa también revisar la actuación del Departamento
General de Irrigación como órgano rector de la política y gestión
hídrica provincial, a fin de adecuarlo a los tiempos futuros. Tam-
bién sería deseable readecuar la legislación actual, en particular
la Ley General de Aguas de 1.884, verdadero monumento jurí-
dico y artífice del modelo de Provincia que actualmente vivimos.
Entendemos que habrá que explorar nuevas instituciones
jurídicas y administrativas, tales como el concepto de efi-
ciencia en el uso, el mercado acotado de aguas, el manejo
integrado de cuencas, la revisión de las prioridades en el
uso, etc. Finalmente, también habrá que culminar el Plan
Hídrico para la Provincia, como herramienta fundamental
para el desarrollo sustentable de Mendoza.

G– Resolución de los conflictos entre la producción y


la preservación: otro desafío importante a resolver por
la Provincia, son los conflictos que se vienen sucediendo,
de alto impacto social (y emocional) entre la producción,
en especial de la minería y petróleo y la preservación del
ambiente y de los modos históricos de vida. Nuestra Pro-
vincia se encuentra inserta en una región con enormes po-
256 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

tenciales mineros y con una importante producción petro-


lera y gasífera, que ante la demanda mundial de recursos
minerales y energéticos, los operadores económicos van
ejerciendo una notable presión sobre los poderes públicos
a fin de poder obtener las pertinentes autorizaciones para
funcionar.

Por un lado, no podemos dejar de señalar la importancia que


tiene para la economía de un país y de una provincia la mine-
ría de escala, como la producción de hidrocarburos. Por el otro,
tampoco podemos dejar de señalar el altísimo impacto que tiene
en el ambiente, como en los usos tradicionales de los recur-
sos naturales de la Provincia. La minería a cielo abierto,
por ejemplo, si bien significa enormes inversiones a largo
plazo, compite con otros usos de los recursos económicos
(agua, suelos, paisajes, etc.) que afectan a otras economías
como la agricultura y el turismo. Sin contar obviamente,
la degradación y destrucción del medio ambiente, con da-
ños irreparables. Tienen un enorme desafío las autorida-
des públicas como es el intentar conciliar y compatibilizar
en la medida de lo posible estos emprendimientos, con la
preservación del ambiente y del modelo productivo im-
perante en Mendoza y tienen las empresas el deber inex-
cusable de mostrar a la sociedad en forma absolutamente
transparente y sincera, cuáles son los alcances de sus pro-
yectos, sus beneficios y también sus inconvenientes.

H- Áreas Naturales Protegidas (ANP) y Biodiversidad:


está claro que nuestra Provincia, al igual que Argentina,
todavía tiene un déficit importante en cuanto a la cantidad
de ANP, superficie bajo protección y representatividad de
eco-regiones a preservar. Si bien se ha avanzado bastante
en ello, todavía existen cuestiones pendientes de resolver.
A modo de ejemplo, faltan reservas en algunas partes re-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 257

presentativas, tales como Cordón del Plata, precordillera y


pedemonte, altas cuencas hidrográficas, áreas desérticas,
zonas altamente modificadas pero de importante valor tu-
rístico, histórico, paisajístico, etc. También se debe avan-
zar en la reglamentación de la Ley Nº 6.045, por ejemplo
en la categorización del ANP, en los planes de manejo y la
gestión de las propiedades privadas dentro de las reservas
y parques.

Es fundamental mejorar la infraestructura y el servicio de


los guardaparques, dotándolo del equipamiento necesa-
rio. En cuanto a la protección de la biodiversidad, la Pro-
vincia tiene un saldo negativo, salvo el trabajo que realizan
silenciosamente los científicos y técnicos de los institutos y
universidades. Mendoza desconoce a ciencia cierta cuáles
son sus recursos faunísticos y florísticos, pues no existe
un inventario básico ni se tiene idea de cuál es la situa-
ción poblacional, estado de vulnerabilidad, etc. Tampoco
es buena la situación de la autoridad de aplicación (Direc-
ción de Recursos Naturales Renovables), pues tiene escaso
personal de control y vigilancia, poco presupuesto y una
infraestructura poco acorde al territorio que tiene que ad-
ministrar.

I- Contaminación ambiental: es destacable el grado de


contaminación existente en determinadas zonas de la Pro-
vincia, principalmente en las áreas urbanas y rurales cer-
canas a los centros urbanos. Las causales de tal contami-
nación son variadas pues están vinculadas a los distintos
recursos naturales involucrados. La contaminación atmos-
férica en el microcentro de la ciudad de Mendoza, llega en
ocasiones a un estado alarmante principalmente en invier-
no (inversión de la capa térmica), provocada mayormente
por el tránsito vehicular (caótico y en mal estado de man-
258 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

tenimiento). La contaminación de los suelos y paisajes por


la basura, está en una situación límite, por el descontrol
absoluto que existe en la materia. Pero tal vez el caso más
complejo y que requiere la máxima voluntad política es la
contaminación de las aguas, tanto superficiales como sub-
terráneas. El origen de tal contaminación es muy variable,
lo que torna difícil su solución.

En algunos casos, es de origen industrial, es decir provo-


cada por el vuelco de efluentes por parte de empresas a
los cauces de riego, ya sean clandestinos, mal tratados o
controlados. En otros, la provocada por los efluentes cloa-
cales, que en ocasiones se descontrolan o directamente no
tienen un sistema de tratamiento. Finalmente, tenemos la
contaminación provocada por determinadas industrias o
actividades productivas, como pueden ser la petrolera, la
minera o la agrícola, con el vertido de determinados resi-
duos líquidos, tales como aguas de purgas, coladas mine-
ras o agroquímicos.

J- Basurales y residuos en general: este es uno de los con-


flictos más complejos a resolver y a la vez más visible de
todos. Este problema tiene profundas raíces culturales y
sociológicas, amén de la notable inacción por parte de los
poderes públicos. La profunda crisis socio-económica que
sacudió a nuestra sociedad, provocó cambios notables en
su forma de interactuar con el ambiente y con los demás,
alterando las reglas básicas de la convivencia social.
Un clarísimo ejemplo de ello, es la brutal anomia que se
percibe en la sociedad argentina, con las tremendas conse-
cuencias que ha producido en el país, tales como insegu-
ridad, corrupción, evasión impositiva, accidentes de trán-
sito que superan los límites imaginables, etc. El tema de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 259

la basura, entendemos, es también producto del desquicio


social que sufre el país.
La sociedad, en términos generales, perdió el respeto por
el derecho de los demás, siendo la cuestión residuos un
hecho palpable. Sólo hay que observar lo que ocurre alre-
dedor nuestro, sea en el microcentro, en el barrio, en las
rutas o en los caminos rurales, por nombrar sólo algunos
lugares. Cualquiera arroja basura en cualquier lado y en
donde le resulte más cómodo, sin importar el daño que
causa. Los basurales clandestinos y los vaciaderos abier-
tos, se reproducen por todos lados como hongos.

A esto hay que sumarle el problema de los carreteleros


o recolectores informales, que disponen de la basura sin
ningún tipo de control, lo que conlleva graves problemas
sanitarios y sociales pues intervienen normalmente muje-
res y niños. Está claro que la resolución de este problema
es de largo aliento, vinculado a una campaña educativa y
de concientización para la sociedad toda, que incluye dis-
poner, de una vez por todas, de la erradicación e inclusión
social de los recolectores marginales e iniciar una modi-
ficación total de los sistemas municipales de recolección,
transporte y disposición final de los residuos domicilia-
rios, comenzando con una fuerte tarea social vinculada a
la generación en origen de los residuos.

Respecto a los denominados peligrosos y patogénicos, si


bien la Provincia se encuentra avanzada al respecto, to-
davía queda mucho por hacer pues faltan tareas de con-
tralor y fiscalización tanto de los generadores como de los
operadores de residuos peligrosos (Ley Nº 24.051) como
de residuos industriales y actividades de servicio (Ley Nº
25.612), como falta la instalación de plantas de tratamien-
260 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

to de estos residuos especiales, con alta tecnología para la


eliminación y disposición de los mismos.

K- Mapa de los riesgos tecnológicos: la Provincia debe con-


tar necesariamente con este tipo de herramienta a fin de tener un
panorama preciso de cuáles son las principales fuentes de riesgos
vinculados a la industria y a los servicios. De ese modo, se po-
drá determinar e identificar las principales fuentes de ries-
gos, alcances e impacto ambiental, posible contaminación
y modo de combatirla, mecanismos de prevención, planes
de contingencia, nómina de propietarios, correlación con
desastres naturales, etc. Este mapa deberá ser administra-
do por la autoridad ambiental provincial, conjuntamen-
te con los municipios y demás organismos relacionados
con la prevención y lucha contra contingencias tales como
bomberos, Defensa Civil, programa provincial de lucha
contra el fuego, etc.

L– Desertificación y erosión: la lucha contra la desertifi-


cación y erosión de los suelos debe ser iniciada sin más
trámite por el Gobierno Provincial, pues muy poco es lo
que se está haciendo en la actualidad. El avance del de-
sierto, con la destrucción de suelos productivos, como así
también los procesos de erosión, salinización y reveni-
miento, tiene un altísimo costo económico y ambiental y
se encuentra vinculado al mal manejo que, desde antaño,
se hace del territorio.

El origen de tal efecto destructivo es múltiple y se relacio-


na con la destrucción del bosque nativo (principalmente
algarrobales) y del estrato arbustivo que cubre el paisaje
mendocino (jarillales), el mal uso de las técnicas de riego,
los procesos de contaminación de aguas y suelos (efluen-
tes industriales y cloacales), el denominado efecto “aguas
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 261

claras” en los oasis de riego, los procesos de explotación


mineras y extracción de canteras, el sobrepastoreo con ga-
nado caprino u ovino, siendo en general el resultado de
actividades humanas que no han tenido el correlato de la
prevención y remediación.

Sin lugar a dudas que el costo para lograr la remediación


de los suelos es incalculable y fuera del alcance de cual-
quier presupuesto provincial pero es indispensable co-
menzar en forma inmediata con un plan de trabajo y lu-
cha contra la desertificación y otras formas de destrucción
de los suelos. En nuestra Provincia, existen científicos y
centros de investigación de excelencia que conocen a la
perfección esta problemática, que le permitirá al Gobierno
establecer bases serias y certeras para la elaboración de un
plan de lucha, control y mitigación.

Está claro que la Ley de Ordenamiento Territorial y Usos


de Suelos tiene mucho que ver con el conocimiento del
estado del territorio provincial y que si la misma hubiese
sido sancionada hace tiempo, como era de preverse para
el año 1995, distinto sería el panorama actual y futuro. Sin
perjuicio de ello, es menester avanzar en el diseño de los
instrumentos legales, técnicos y administrativos que se
consideren imprescindibles para luchar contra este proce-
so lento pero inexorable de destrucción de los suelos.

M– Energías alternativas: tanto la Provincia, como el país


y el mundo entero, padecen un grave déficit energético.
Las fuentes tradicionales de emisión de energía, como la
hidroeléctrica y la térmica, tienen serias observaciones
acerca de su desempeño ambiental, tanto en la construc-
ción de las fuentes, en especial las centrales hidroeléctri-
cas, como en el desempeño posterior, por su impacto en el
262 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ambiente (especialmente las térmicas). Es por ello impor-


tante que Mendoza avance hacia el diseño de políticas de
energías alternativas y de bajo impacto ambiental y que
las mismas sean verdaderas políticas de estado.

Nuestra Provincia cuenta con normas vinculadas a la te-


mática pero es evidente que no es una cuestión importante
para la agenda gubernamental, pues no se ha avanzado
prácticamente nada en este campo. Para ello, entendemos,
se debe diseñar un plan de energías alternativas, tales como
la eólica, microturbinas hidroeléctricas, solar, bioenergías,
biodiesel u otras, conforme a las normas vigentes en el
país y en la Provincia. También entendemos como imprescin-
dible la creación de un Centro de Investigaciones y Desarrollo de
Energías Alternativas, que podría estar conformado por el Esta-
do Provincial, las universidades y centros de investigación y las
principales empresas vinculadas a la energía, con asistencia de
gobiernos extranjeros, concebido como un centro de estudios e
investigaciones de las energías sustentables con aplicación, no
sólo en la Provincia sino para todo el país.

Un modelo interesante a estudiar es el caso del INVAP,


en la provincia de Río Negro. Otra alternativa a tener en
cuenta es el Instituto de Política Energética de Mendoza,
que funcionó durante los años ´90, cuya principal función
fue implementar políticas vinculadas a la energía, respec-
to principalmente a las clásicas.

N- Transporte público: el transporte público, en espe-


cial el de pasajeros, pese a todos los intentos de reforma
y transformación que vienen sucediendo en los últimos
veinte años, sigue siendo de mala calidad, ineficiente, con-
taminante y caro, en términos comparativos. El problema
se detecta principalmente en el Gran Mendoza, ya que
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 263

debe atender a una urbe de un millón de habitantes, con


recorridos de diversas longitudes y distintos tipos de vías.
El transporte en Mendoza es de jurisdicción provincial, a
diferencia de otras provincias como Córdoba o Santa Fe,
que es municipal, por lo que es competencia exclusiva del
ministerio a cargo (por Ley Nº 7.826, es el Ministerio de
Infraestructura, Vivienda y Transporte) su diseño, progra-
mación, control e implementación.

Ahora bien, es claro que no existe una visión ambiental y


urbanística del asunto y que sólo las autoridades públicas
se han limitado a regular el servicio público de acuerdo a
las necesidades del pasajero y a los costos de las empresas
prestatarias del servicio. No han tenido en cuenta el no-
table impacto que tiene en el diseño y crecimiento de una
ciudad, en el entorno y paisajes urbanos y en la calidad de
vida de sus habitantes. Tampoco han apuntado a un servi-
cio que sea limpio, no contaminante ni ruidoso y que por
supuesto provoque la menor cantidad de accidentes posi-
bles. Entendemos que el Gran Mendoza se merece un Sis-
tema de Transporte Múltiple e Integrado, donde interven-
gan distintos tipos de opciones (trenes, troles, ómnibus),
en el cual se priorice la calidad y en donde las políticas
urbanísticas y ambientales sean de máxima prioridad.

Conclusión.

Mendoza enfrenta desafíos y conflictos ambientales que


son de gran envergadura y enorme importancia tanto
para las generaciones actuales como para las venideras. El
problema radica en que no se vislumbra una verdadera política
ambiental, como política de estado, sino que se observa que el
Gobierno sólo se limita a dejar los asuntos ambientales en manos
del órgano público del momento para su gestión.
264 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Queremos decir, que la política ambiental, así como la


de seguridad o de salud, es demasiado importante para
que recaiga su responsabilidad sobre un funcionario de
segunda línea como ha venido ocurriendo en los últimos
diez años, sino que debería ser responsabilidad de todo
el equipo de gobierno, empezando claramente por el Go-
bernador, quien es el que se debe poner a la cabeza de los
problemas.
Entendemos que la Provincia cuenta con una buena legis-
lación y una administración que puede ser mejorada, tal
como se plantea en el presente trabajo y que se ha avan-
zado mucho en los últimos veinte años pero creemos que
hemos perdido mucho tiempo. Los conflictos ambientales
sino se tratan ni se encaran para su solución, se profun-
dizan y se perpetúan, por lo que el transcurso del tiempo
nos juega en contra.

Además, cuanto más complejos son, más difícil y costosa


es la solución. Por otra parte, los costos ambientales, en la
mayoría de los casos, son externalizados y por ende, los
paga la sociedad en su conjunto. Nadie se hace cargo de
la remediación o reparación de los daños causados, sea el
Estado o los particulares, como expresa el Art. 41 de la
Constitución Nacional. Menos aún, nadie tampoco se hace
cargo de los costos de la prevención, que siempre son mu-
cho más bajos que los de la recomposición.

En fin, propendemos a que, de una vez por todas, las au-


toridades públicas, así como la sociedad en pleno, asuma
el hecho de que la Política Ambiental, es una política en
serio y que va a demandar el esfuerzo y las energías de
toda una generación, para poder avizorar un futuro mejor
para nuestra posteridad.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 265

La gestión ambiental pública provincial.

Por María Cristina Barbosa y Mirta Marre.

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Universidad Nacional


de Cuyo.

La Organización Administrativa responsable de la Ges-


tión Ambiental en la Provincia de Mendoza se caracteriza
por dos rasgos fundamentales:

- La fragmentación.

- La falta de coordinación o articulación entre los organis-


mos e instancias competentes en la materia.

Con respecto al primero de los rasgos mencionados, dice


Guillermo Cano, la historia de la Administración Ambien-
tal159 se puede sintetizar en la existencia de un conjunto
de etapas o estadios que reflejan el grado de madurez de
la misma y el modo como aborda los problemas que son
–por su propia esencia- complejos, transversales, multiju-
risdiccionales e interdisciplinarios en su tratamiento, en
definitiva “sistémicos”. Prácticamente todos los países, en
mayor o menor medida, transitaron por las siguientes eta-
pas:

1- Administración organizada en función de los usos indi-


viduales de cada recurso;
2- Administración organizada según los múltiples usos de
un mismo recurso o dicho en otros términos, integrada
por cada uno de los recursos;

3- Administración de recursos naturales en su conjunto y;


266 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

4- Administración organizada en base al conjunto de los


recursos naturales, los riesgos y el hábitat humano o sea
Administración del Ambiente en forma integrada.

La provincia de Mendoza se encuentra, en lo formal, ubi-


cada en este último estadio, el más avanzado del desarro-
llo de la estructura administrativa ambiental debido a que
en que en el año 1989 se dispuso la creación del Ministerio de
Medio Ambiente, Urbanismo y Vivienda mediante la Ley Nº
5487. Esta norma estableció que compete a dicho Organismo
elaborar una política destinada a crear las condiciones para pre-
venir, proteger y conservar la naturaleza y el hábitat humano,
como también el uso y el aprovechamiento de los recursos natu-
rales y la defensa contra los desastres.

En particular le corresponde, según el propio texto legal, esta-


blecer los criterios y procedimientos de conservación, protección,
mejoramiento y restauración del medio ambiente; realizar Pro-
gramas por sí o en coordinación con otras dependencias del sec-
tor público, social o privado.

Sin embargo, en la práctica, los recursos y sus usos siguen


estando bajo la órbita de distintos entes, preexistentes al
Ministerio, que no resignaron sus competencias en favor
de una estructura más moderna y abarcativa. Esto derivó
en una organización que mostró, al mismo tiempo, super-
posición de competencias en algunos sectores y ausencia
de facultades en otros; todo ello, dio como resultado, con
el correr de los años, una falta de presencia del Estado en
la preservación del ambiente.

En consecuencia, los objetivos de la creación del Ministerio que


fueron planteados en términos de lograr una administración del
ambiente comprensiva de todos los aspectos y elementos que lo
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 267

componen, como así también de todos los ámbitos de competen-


cia y actores involucrados, no se lograron.

Entonces lo que ocurre es que, a pesar de la existencia del


Ministerio, en la práctica, la estructura de la administra-
ción pública ambiental de Mendoza sigue respondiendo
al criterio de la administración organizada en función de
los usos individuales de cada recurso, en otros términos,
no se logró integrarla. En los casi veinte años transcurri-
dos desde su creación se pudo detectar, no sólo dispersión
en las acciones de protección y control ambientales sino
también escasa presencia de los objetivos ambientales en
el marco de un Ministerio que tenía competencias relevan-
tes, como las obras públicas, que siempre prevalecieron en
la agenda del mismo.

Junto a ello, fue advirtiéndose un debilitamiento de los


objetivos que motivaron su creación y una creciente desje-
rarquización de la estructura creada. A la situación men-
cionada se sumó una particular característica de lo ambiental
que es común a la mayoría de las provincias en nuestro país y al
resto de los países sudamericanos, tal como es la ausencia de po-
líticas integrales, articuladas, que contemplen los grandes temas
ambientales.

En el año 1992, al sancionarse la Ley Provincial del Ambien-


te, cuyo objetivo primordial es “la preservación del Ambiente
en todo el territorio provincial, a fin de resguardar el equilibrio
ecológico y el desarrollo sustentable”, se intentó nuevamente
unificar la mirada sobre estos temas y problemas. Se identi-
ficaron e incorporaron al texto de la norma un conjunto de
instrumentos privilegiados de gestión ambiental entre los
que se destacan la política y la planificación ambiental; la
evaluación del impacto ambiental y finalmente, la educa-
268 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ción, difusión y concientización de la cultura de preserva-


ción del medio ambiente provincial.

A pesar de la sanción de esta importante ley y como re-


sultado de lo que habíamos expresado anteriormente, la
gestión ambiental se caracterizó por la ausencia de un hilo
conductor y la realización de acciones individuales por
parte de cada uno de los organismos, que restaron efec-
tividad, cuando no invalidaron en forma absoluta, los
resultados propuestos. Esto es, la gestión ambiental se
caracterizó por la falta de coordinación entre los actores
responsables.

Como consecuencia, no se atendieron temas centrales de


nuestro ambiente entre los que se destacan, por ejemplo,
la vulnerabilidad del recurso hídrico y el problema de
su contaminación; la falta de ordenamiento territorial; la
necesidad de un adecuado manejo de los oasis donde se
concentra la totalidad de las actividades productivas y los
asentamientos poblacionales y finalmente, los problemas
de la desertificación y el literal abandono del secano que
constituye el 96% del territorio provincial.

Como resultado de este complejo escenario institucional


y de la ausencia de política, que se ha mencionado, en los
últimos años fueron apareciendo conflictos de magnitud
creciente debido a las demandas de la sociedad civil y de
organizaciones no gubernamentales, preocupadas por el
avance de actividades económicas con impactos negativos
frente a la inacción de los organismos que debían interve-
nir. Además, la debilidad de las acciones de fiscalización
y control contribuyeron a agudizar los conflictos y a hacer
cada vez más crítica y sensible la administración ambiental
en la Provincia. Ha existido una ausencia de protagonismo por
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 269

parte del Estado, que tuvo que actuar sobre los problemas una
vez producidos, dicho en otros términos, la gestión ambiental no
ha sido proactiva, en lugar de prever y planificar, ha intervenido
después de que los conflictos estaban instalados.

Los desafíos que habrá que enfrentar en el futuro pasarán,


inevitablemente, por algunos o todos, los siguientes ejes o
líneas de acción. Uno de los más importantes tendrá que
ser la articulación con los municipios, que estuvo ausente
y generó los conflictos más severos en torno a los proble-
mas del ordenamiento territorial y del manejo y disposi-
ción de los residuos domiciliarios. Estos temas preocupan
hoy a los intendentes y tienen, sin duda, un lugar privile-
giado en las agendas municipales, lo que hace obligatorio
pensar que tendrán que tenerlo también en la agenda de
la Provincia
Otro hace referencia a un recurso estratégico para la su-
pervivencia de la Provincia, como lo es el agua. El manejo
de la misma reflejó también la falta de coordinación que
caracterizó la gestión ambiental; en este caso, ni el De-
partamento General de Irrigación ni el Ente Provincial del
Agua y el Saneamiento, lograron trabajar conjunta y arti-
culadamente con el Ministerio y se generaron espacios de
poder paralelos y superpuestos que no permitieron una
gestión eficiente del recurso.

Finalmente, la gestión ambiental de la Provincia tendrá que res-


ponder a un imperativo de los tiempos, esto es, pensar de modo
prospectivo y definir un perfil urbano-agrícola-industrial y tu-
rístico que responda a las nuevas realidades y que sea compatible
con la preservación del ambiente y la posibilidad de utilizar los
recursos de un modo racional. Esto no es otra cosa que poner-
se en sintonía con el precepto constitucional del artículo
270 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

41, que reconoce el derecho humano a un ambiente sano y


equilibrado y adopta el principio del “desarrollo sustenta-
ble” como base de la política ambiental en el país.

La gestión municipal.
Por Lic. Diana Chiani.

Periodista.

Los residuos sólidos urbanos, los escombros y el aumento


de basurales a cielo abierto son los principales problemas
que deben afrontar las comunas debido a que tienen una
responsabilidad directa sobre la limpieza del territorio. La
construcción de nuevas plantas de tratamiento y la resolu-
ción del problema social en torno a la basura surgen como
prioridad.

El afán por la descentralización de las gestiones ha llegado


-de la mano de la reforma de Constitución Nacional- hasta
la problemática cada vez más candente del cuidado del
medio ambiente. En este sentido, de manera creciente, los
municipios han debido hacerse cargo de los temas ambientales de
su región no sólo porque los mismos han aumentado en cantidad
y complejidad sino también debido a que es allí donde primero
llegan los reclamos y por ende, son las entidades que en pri-
mera instancia pueden comprender y atender las necesi-
dades del área de influencia.

No obstante, es preciso mencionar que, por lo bajo, algu-


nos funcionarios provinciales y nacionales así como los
responsables de diferentes organizaciones civiles confían
en que las comunas se han hecho las ‘distraídas’ respecto
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 271

de este tema durante mucho tiempo. Al parecer, prefieren


dejar en manos de otros la atención preventiva o paliativa
de las cuestiones relacionadas con la contaminación en lí-
neas generales.

En su defensa, desde las comunas muestran sus números y


enumeran las necesidades urgentes de los vecinos; que suelen
exceder la problemática ambiental. “Es absurdo pero la rea-
lidad es que no siempre puedo prestar la atención corres-
pondiente a, por ejemplo, los niveles de pureza del aire
cuando debo atender cuestiones de pobreza, vivienda y
hasta salud”, refunfuñaba un intendente quien, por otro
lado, admitía que el medio ambiente está cada vez más
presente en las agendas de los municipios; algo importan-
te si se tiene en cuenta que hasta hace pocos años ni si-
quiera se mencionaba. Oscar Rubio, asesor de gabinete de
la Secretaría de Medio Ambiente de Mendoza, coincidió
con el cacique comunal y explicó que la conciencia social
respecto al cuidado ambiental es cada vez mayor y de este
modo, no se trata de algo sencillo de soslayar.

Así, las instituciones vecinales no pueden obviar su misión


de preventores ambientales al ser los principales encarga-
dos de la recolección de residuos sólidos y de la limpieza
del territorio en donde los basurales a cielo abierto crecen
casi sin control. En este punto, es ineludible la mención de
la pobreza y de los medios de vida de las personas que,
fuera del sistema, no tienen más alternativa que dedicarse
al cartoneo. “Claro que sé que los chicos sacan la mugre
de acá y la tiran a dos metros pero qué puedo hacer si la
municipalidad no limpia mi acequia como corresponde”,
advertía una mujer que suele pagar a quienes se ofrecen a
despejarle la cuneta. La misma señora acepta que, durante
el otoño, las comunas hacen un esfuerzo para concientizar
272 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

a los vecinos sobre lo nocivo de quemar hojas. Por supues-


to, cambiar la cultura no es fácil y los mendocinos asocian
las mañanas frías con el humo y su aroma.

Hay que mencionar, por otra parte, que son varios los je-
fes comunales que han sabido representar las inquietu-
des ambientales de los habitantes de su departamento así
como colocarse al frente de ciertas luchas. Pero más allá de
los casos concretos explicitados en otras páginas de este
libro, lo cierto es que la basura es señalada por todos como el
principal problema de contaminación que deben resolver las mu-
nicipalidades, en especial las del Gran Mendoza. En este senti-
do, vale recordar que – de acuerdo con la Secretaría de Medio
Ambiente de la Nación- la nuestra es la segunda provincia gene-
radora de residuos después de la ciudad de Buenos Aires.

De este modo, desde las áreas encargadas, respectivamen-


te, de Ambiente y Servicios Públicos de los municipios co-
inciden, en líneas generales, en que el problema debe ser
atacado desde varios puntos de batalla. La eficiencia en los
servicios de recolección, barrido y limpieza, la educación
y el consiguiente cambio cultural de los ciudadanos. La
creación de vertederos de residuos sólidos urbanos con las
correctas medidas de protección así como la eliminación
de los basurales clandestinos son otros puntos de inflexión
para las comunas.

En este sentido, el actual secretario de ambiente de la Pro-


vincia, Guillermo Carmona, indicó que los 18 departamen-
tos comenzaron a recibir asistencia técnica y financiera de
la Nación. Además, cuentan con el acompañamiento cons-
tante de la Provincia para la solución de la problemática
de los basurales a cielo abierto y la gestión de los residuos
sólidos urbanos. Un subsidio aprobado recientemente y
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 273

orientado a eliminarlos, no hace más que comprobar la ur-


gencia del caso.

La gestión de la Provincia tendiente a solucionar el tema de la


basura no ha comenzado en estos años sino que viene desde 1998,
cuando se aprobó un crédito con el Banco Mundial de 18
millones de dólares para poner en marcha el Plan Provin-
cial en lo que a residuos respecta. Los objetivos del pro-
grama son completar la infraestructura para tratamiento
de residuos y la formación de consorcios intermunicipa-
les que afronten conjuntamente y con las mismas armas el
tema de la basura. “En el área metropolitana, los esfuerzos
se debilitan ya que no todas las comunas cuentan con los
mismos recursos, el mismo poder de policía y otras herra-
mientas para eliminar los basurales a cielo abierto o con-
trolar que no vuelvan a formarse.

Puede suceder que lo que ya no puede tirarse en un de-


partamento, termine en el otro. Eso es lo que hay que evi-
tar”, advirtió Rubio -optimista respecto a la posición de
la Provincia con respecto a otras del país. “Estamos muy
cerca de lograr la formación del consorcio intermunicipal
del área metropolitana con el objetivo de armar una planta
modelo y luchar en conjunto contra la basura”, remarcó.
Algo que ya se hizo en el Valle de Uco y que está por con-
cretarse en la zona este.

El proceso de contaminación.

Los vertederos de residuos sólidos urbanos deben contar


con condiciones elementales para no generar contamina-
ción en los terrenos donde se encuentran y por ende, en
los acuíferos subterráneos. Sucede que la materia orgánica
que se deposita allí y se cubre con tierra, tiende a generar
274 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

líquidos en el proceso de putrefacción, debido a la ausen-


cia de aire dentro de los rellenos sanitarios. Ese líquido
se denomina lixiviado; un elemento que, además, produce
gases y olores que es preciso tapar y compactar de manera
constante.

El problema aparece, de acuerdo con la ingeniera química


y ambiental, Graciela Escardini, cuando el relleno sanitario
no tiene un sistema para recoger los lixiviados o el gas me-
tano de sus emanaciones ya que éstos pueden alcanzar las
aguas subterráneas con los consecuentes problemas am-
bientales y de salubridad que comienzan a diseminarse.
Se trata de líquido peligroso debido a las altas concentra-
ciones de contaminantes orgánico y nitrógeno amoniacal.
“La materia orgánica en condiciones de descomposición y
anaerobiosis (capacidad que poseen algunos organismos
para vivir sin oxígeno) genera un gas bio-orgánico com-
puesto por metano y anhídrido carbónico”, explicitó Es-
cardini.

En este sentido, el Asesor de la Secretaría de Medio Am-


biente explicó que la planta de El Borbollón está imper-
meabilizada de manera natural (por la arcilla que posee el
terreno) y que sólo la nueva planta de San Carlos posee un
sistema para recoger lixiviados. La salvedad que hace el
funcionario es que debido al clima seco de la Provincia, el
proceso de degradación es más lento y “prácticamente no
se producen lixiviados”.

La voz de las comunas.

El problema de la basura excede al de la contaminación


y toca muy de cerca la problemática social y económica.
Por un lado, al remedio que se pueda brindar al tema de
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 275

los basurales clandestinos o a cielo abierto es preciso su-


mar soluciones que incluyan a las personas que viven de
la basura. Por el otro, las comunas deben invertir para ce-
rrar baldíos y controlar que no se sigan tirando deshechos.
Para ello, además, deben cumplir a rajatabla con su misión
de limpieza y cada vez más, se hacen cargo de programas
de educación sobre el tema ambiental.
En este sentido, Rubio asegura que existe una conciencia
social respecto al cuidado del ambiente que juega a favor
de cualquier emprendimiento que llegue del Estado o de
las organizaciones civiles. Concedió, sin embargo, que la
mayoría se preocupa por “cuestiones globales como los
pingüinos empetrolados o la minería” pero que a la hora de
aportar su granito de arena cotidiano se olvidan de que no hay
que tirar basura ni en los cauces ni en los espacios públicos. “Se
trata de un cambio cultural al que hay que apostar en el
largo plazo”, subrayó.
Humberto Mingorance, director de Higiene Urbana de
Godoy Cruz, explicó que la recolección de residuos es el
principal elemento para mantener el departamento con
bajos niveles de contaminación. Agregó, por otra parte,
que la tarea cotidiana de educación a vecinos de todas las
edades es un elemento fundamental a la hora de encarar el
problema de la basura. Para él, no se trata sólo de las bol-
sas que cada familia saca sino también de los escombros
que suelen eternizarse frente a las viviendas. “Nuestro ob-
jetivo es aceitar las multas para que el vecino se de cuenta
en el momento que está actuando mal y que, al sentirse
perjudicado, limpie lo que le corresponde”, sintetizó el
funcionario.
La comuna ya tiene listo el pliego licitatorio para construir
una planta de tratamiento que procesará unas 500 tonela-
276 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

das diarias de residuos. En la actualidad es el pedemonte


el que recibe los deshechos del departamento. La proble-
mática que presentan los carreteleros (unos 150 que han
sido censados) que viven de los residuos en esa zona es
algo que Godoy Cruz no puede dejar de lado y aunque
está la idea de darle trabajo a esas personas, aún no hay
seguridad sobre los resultados de la experiencia que re-
quiere una visión global e interdisciplinaria.

Por su parte, Gabriela Vicencio, responsable de Medio


Ambiente de Las Heras, coincidió con el objetivo de crear
conciencia entre los vecinos. Aquí, uno de los principales
problemas para mantener la basura a raya son los grandes
vacíos urbanos que “incitan” a que se arroje lo que sea en
ellos. La necesidad de cerrar los loteos –algo para lo que
muchos propietarios suelen mirar para otro lado- y de me-
jorar los mecanismos burocráticos para este fin así como
de planificar la ciudad, son puntos que Vicencio destaca
como centrales.

La funcionaria no se olvida de los residuos peligrosos. “Es


un tema del que debe ocuparse la Provincia pero que suele
recaer en los municipios”, dice y agrega que se ha realiza-
do un relevamiento de talleres mecánicos –que manejan
lubricantes y aceites peligrosos para la salud- y de indus-
trias que producen residuos agroquímicos con el objetivo
de sanear el departamento de a poco. La disponibilidad
de recursos y de personal es fundamental para emprender
cualquier tarea.

Desde Guaymallén, la directora de Educación -Teresita


Guardabasso- confirmó que la comuna presta cada vez
mayor atención al tema de medio ambiente a través de
programas educativos que apuntan a concienciar a la po-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 277

blación más joven. “Trabajamos con la recolección de pilas


y material PET, por un lado y con la implementación de
charlas, concursos y herramientas para educar a los chi-
cos, por el otro”, precisó la funcionaria. Explicó que la idea
es cerrar un convenio con una organización civil así como
adquirir un camión que recoja lo que los chicos juntan para
venderlo en beneficio de la propia escuela.

Mientras eso se concreta, en el departamento existen unos


168 puntos en los que se pueden depositar las pilas. Re-
partir bolsas para tirar las hojas en otoño y explicar los
motivos acerca de por qué no se pueden ni quemar ni tirar
a la acequia, es otra de las acciones que el municipio con
más habitantes de la Provincia ha tomado entre manos en
los últimos tiempos.

Por su lado, la gente de Maipú resolvió el problema con


la planta modelo que funciona desde hace tiempo y a la
que, desde el año pasado, también Luján de Cuyo lleva
sus residuos. Capital, en tanto, también deja la basura en
la planta de El Borbollón mientras que en el año 2007 se
inauguró una planta modelo en San Carlos para todo el
Valle de Uco. El próximo paso es licitar la planta de la
zona este, después de que se terminen los pasos burocrá-
ticos de formación del consorcio en esta zona. Estos pasos
y pequeños acuerdos son los que, según Rubio, suelen de-
morar los procesos.

Los vertederos en el Gran Mendoza.

El Borbollón (Las Heras): recibe residuos de Las Heras,


Lavalle y Capital. En Capdeville se han proyectado los
nuevos hornos crematorios y la planta para tirar y quemar
residuos patogénicos.
278 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Puente de Hierro (Guaymallén): es a cielo abierto. La co-


muna quiere clausurarlo y enviar sus deshechos a Las He-
ras.
Campo Papa (Godoy Cruz): también está autorizado pero
ya se aprobó el proyecto para construir una planta de tra-
tamiento.
Maipú: cuenta con una planta modelo. Luján de Cuyo lle-
va sus residuos allí desde el año 2007.
San Carlos: nueva planta de tratamiento para el Valle de
Uco.

El cumplimiento de la ley.
Por Freddy Grez.

Oikos red ambiental.

Es indudable que la temática ambientalista día a día cobra


más importancia. Hechos actuales tan evidentes como el
cambio climático, la contaminación del aire, suelo y agua,
la puesta en peligro de extinción de conocidas especies
producto del actuar humano impune, obviando aquellas
que ya están extintas, son algunos ejemplos de situaciones
que, a paso lento pero seguro, penetran la conciencia co-
lectiva de los habitantes racionales de este planeta.

Desde que la utilización de los recursos naturales comen-


zó a ser motivo de conflicto, han emanado del Derecho
una serie de regulaciones que buscan establecer un balan-
ce equitativo sobre el asunto. En un principio, se trataba
de leyes que eran dictadas en razón del uso de los recursos
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 279

y, no de los recursos mismos160, ya que se tenía la idea de


que éstos eran prácticamente ilimitados. Con el paso del
tiempo, algunos visionarios fueron capaces de constatar
que la condición renovable de muchos elementos de la
naturaleza, obedece a su inmanente interacción con otros
recursos naturales distintos de ellos.

Entonces, una perspectiva integradora comienza a tomar


forma, en donde los distintos factores naturales se encuen-
tran vitalmente relacionados de manera causal. De allí que
cobre importancia el proteger legalmente los recursos,
más allá de legislar sólo en base a su utilización, puesto
que ahora está en juego su calidad y existencia a lo largo
del tiempo.

Actualmente, seguimos en el proceso de que los legisla-


dores y demás autoridades competentes tomen conciencia
plena sobre lo antes dicho. Tomó años llegar a tener un
Derecho que incluya la problemática ambiental, a pesar
de que todavía quedan muchos temas por tratar. Más allá
de esto, las regulaciones existentes ofrecen un mínimo de
cobertura que permite observar el futuro legal en lo relati-
vo a lo medioambiental con cierto grado de optimismo, al
menos en el plano formal.
No obstante la conciencia que se logró a nivel jurídico, lo
percibido cotidianamente es que el planeta sigue sufrien-
do los abusos que ponen en peligro nuestra sustentabili-
dad. En las personas no instruidas acabadamente sobre
temas legales pero interesadas respecto a lo que sucede ac-
tualmente con nuestro entorno, estos hechos generan una
interrogante fundamental: ¿es acaso insuficiente nuestra
legislación sobre la problemática medioambiental o bien
la existente es reiterada y arbitrariamente vulnerada?
280 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

En Argentina, el sistema de organización del país, con sus


muchas instituciones y jurisdicciones, faculta la creación
de leyes tanto de orden provincial como nacional. En am-
bas instancias, cada cual en su correspondiente jerarquía
y labor, encontramos legislación que concierne a la pro-
tección del medioambiente y su existencia ha permitido
el accionar de diversas organizaciones con tal de llevar a
cabo sus finalidades pro ambientales, por ejemplo, el caso
de Oikos Red Ambiental sobre la protección de la Laguna
Llancanelo (en el departamento de Malargüe), en el que se
logró paralizar las actividades comerciales de Repsol YPF,
que de hecho vulneraban un espacio abiertamente recono-
cido como reserva natural161.
Sin embargo, tomando el mismo proceso, podemos resal-
tar las irregularidades que el caso presentó en lo relativo a
las distintas etapas que se desarrollaron en la prosecución
de la sentencia provincial. Tal como da cuenta el hecho de
que la empresa haya logrado que el Gobierno de Mendoza
aprobara el proyecto de explotación de un pozo petrolífero
en la zona, siendo claras las transgresiones a ciertas leyes
locales que permitieron evitar la participación y el acceso a
la información ambiental sobre el proyecto162; hechos que
son un signo claro de que el problema de fondo no radica
meramente en la falta de legislación sino en la voluntad y
capacidad que tienen los actores de poder quebrantarla.

Toma de conciencia y responsabilidades.

El proceso de toma de conciencia sobre la importancia de


la problemática medioambiental, es lo que verdaderamen-
te genera complicaciones en la búsqueda de un ambiente
sano. La noción de desarrollo sustentable es, tanto para el
oído civil como empresarial, de carácter mayoritariamente
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 281

ideológico y por ende, de difícil acceso práctico.

Explicar que las acciones que hoy tomamos respecto a


nuestro medioambiente pueden afectar a las generaciones
venideras, no genera suficiente motivación como para pro-
ducir un cambio importante, mucho menos en un hombre
de negocios que no ve beneficio a corto plazo, actuando de
acuerdo a dicho principio.

Es por esto que se apunta a la obligatoriedad de la ley


como el medio idóneo para poder regular las conductas
dañinas. Sin embargo, el espíritu de aquéllos sobre los
que la ley recae, es tan importante como la coerción que
se ejerce sobre los mismos. Esto es así porque, al no reco-
nocer la preponderancia que merece el asunto en cuestión,
la acción sigue repitiéndose a lo largo del tiempo, debido
a que los sujetos de derecho no observan en su actuar –por
ahora- consecuencias que vayan en su propio perjuicio.

Lo antes dicho se aplica a la gran mayoría de los miembros


de la sociedad, incluyendo autoridades fiscalizadoras, a
quienes corresponde la responsabilidad de regular las ac-
ciones de los particulares. Los asuntos medioambientales
son de interés publico, por lo tanto es deber de todos apun-
tar los hechos que afectan a la comunidad, especialmente
quienes están en los cargos de poder y más aún aquéllos
que deben actuar “de oficio” en estos casos.

Cuando un fiscalizador no adhiere al espíritu de la legis-


lación ambientalista, difícilmente cumplirá de manera
correcta con su labor policíaca. En nuestros tiempos, en
los que el poder de las empresas es soberano, es necesa-
rio que los que han sido investidos con capacidades de
fiscalización, no solamente estén debidamente preparados
282 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

y asesorados en todos los temas que corresponden a su


competencia, sino que también posean un trasfondo ético
importante sobre la labor que desempeñan.
El compromiso con su trabajo es de suprema importancia,
ya que en la mayoría de los casos se verán enfrentados a
situaciones donde las partes a fiscalizar preferirán actuar
de mala fe antes que cumplir con la normativa existente.
Explicar la razón de ser de una norma penal a un individuo
promedio, no presenta complejidad. Es de sentido común
entender que un robo, por ejemplo, daña no solamente a
quien ha sido ultrajado sino a toda la comunidad, motivo
por el cual la gestión policíaca y judicial se sobreentiende,
siendo incluso imputada de insuficiente y por lo tanto, in-
eficaz en la mayoría de los casos.
Es fácil que una persona cualquiera se identifique con la
víctima de un agravio como el enunciado.

No sucede lo mismo con el asunto medioambiental. Identi-


ficarse con aquellas personas que sufren dolencias debido
a la contaminación del aire en su ciudad, por alguna razón
no es algo que se de espontánea y prolongadamente en la
mayor parte de la población. Por irónico que suene, tal vez
aún esta clase de situaciones tienen demasiada apariencia
de normalidad.

Percepción y medioambiente.

En una encuesta realizada recientemente a más de 400 per-


sonas por Oikos red ambiental, para conocer la percepción
general que los mendocinos tienen acerca del tema medio-
ambiental, salió a la luz un dato interesante referente al
alcance que el término “ambiente” tiene en la comunidad.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 283

Los resultados arrojaron que el 70,2% de los encuestados


relaciona el término con imágenes que considera positivas,
como por ejemplo reservas naturales, lugares de esparci-
miento al aire libre, etc. Esto indica que el alcance popular
de la palabra llega sólo a su concepción más limitada y no
a una noción integradora de todos los elementos que efec-
tivamente lo componen.

Un 29,8% lo relaciona con los problemas medioambien-


tales que afectan a la Provincia, en particular, el tema de
la contaminación de las aguas, aire, acústica, etc. En este
punto, observamos la contraparte a la opción anterior
puesto que aquellos encuestados que respondieron nega-
tivamente, comprendían el término en su acepción más
compleja. Logran percibir que el ambiente es la realidad
donde desarrollan sus vidas cotidianamente, con todos los
elementos que la constituyen.

El hecho de que la mayoría de los encuestados considere


el término como positivo, genera tanto expectativas op-
timistas respecto a la posibilidad de cambio en la menta-
lidad colectiva hacía una actitud más responsable, como
también una cuota de preocupación, puesto que pone en
evidencia los fuertes niveles de desinformación existentes
sobre el asunto ambiental, creando un distanciamiento pe-
ligroso entre lo cotidiano y la problemática.

La sociedad civil latinoamericana dio muestras, en estas


últimas décadas, de querer integrarse activamente en el
proceso de toma de decisiones sobre cuestiones de impor-
tancia en sus países. La puesta en marcha de ONGs que
pretenden el bienestar social a través de distintas áreas,
es muestra de lo que estamos señalando. Con su actuar
intentan despertar a la democracia a los miembros de la
284 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

sociedad que prefieren dejar su destino cómoda y peligro-


samente en manos de sus gobernantes. Con esto se quiere
decir que para ser verdaderamente ciudadano, es necesa-
rio entender que nuestro actuar es preponderante en la
mejora de nuestra calidad de vida.

Lograr que los miembros de la comunidad entiendan la


ley como un sistema que permite una convivencia armo-
niosa es la tarea más difícil. Dejar de percibir las normas
jurídicas como reglas obligatorias y coercitivamente res-
trictivas sería un ideal que permitiría evolucionar como
grupo humano. Es por esto, que la función de la educación
y el acceso sostenido a la información es tan importante.
Sin el conocimiento necesario, llegar a este grado de com-
prensión es prácticamente imposible.

Ley y posibilidades de defensa.

Actualmente la ley ofrece instancias mediante las que los


miembros de la sociedad civil pueden defender su dere-
cho a la Justicia Ambiental, como por ejemplo los medios
articulados por la Ley Nº 5961 en su título IV, donde se
otorga una serie de posibilidades tanto a los ciudadanos
como a las instituciones que propenden a la defensa de
los intereses ambientales. Las personas naturales pueden
denunciar los hechos, actos y omisiones que lesionen su
derecho a la preservación del ambiente ante la Fiscalía de
Estado.

También existe el amparo colectivo o el ambiental Los de-


rechos consagrados en los artículos 41 y 42 de la Consti-
tución Nacional, amplían el ámbito de esta garantía para
que sea utilizada en la defensa de los derechos del medio
ambiente y del consumidor. Nos encontramos frente a los
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 285

llamados derechos de tercera generación o de incidencia


colectiva, cuya violación afecta a la ciudadanía en su con-
junto o por lo menos, a una importante porción de ella, sin
desconocer la posibilidad de que existan afectados parti-
culares. Los derechos de tercera generación persiguen la
protección de intereses difusos, es decir de aquellos inte-
reses que no se sitúan en cabeza de un sujeto determinado
sino que se encuentran difundidos o diseminados entre
todos los integrantes de una comunidad.

Se sobreentiende que para lograr que los civiles comunes


y corrientes hagan uso de estas herramientas, es necesario
un acceso a la información que lo sustente como también
un asesoramiento que genere la confianza suficiente en los
afectados como para que se vean motivados a realizar la
acción de defensa de su entorno.

En la encuesta antes citada, encontramos que un 18,5%


de los consultados alude a la falta de participación y cola-
boración de la gente como base de los problemas medio-
ambientales que afectan nuestra Provincia. Sin embargo,
no hay concordancia entre esta respuesta y el porcentaje
que obtuvo la falta de información medioambiental, con
un 11,5%, siendo que es muy posible que la displicencia
ciudadana obedezca, en gran parte, a la escasa o baja cali-
dad de la información entendible y práctica sobre el tema.
Probablemente el hecho de que la información divulgada
sea de estas características es razón de que las personas no
la echen en falta, ya que sin evidencia, no es posible crear
conciencia en primer lugar.

Es interesante acotar que la opinión pública coincide en un


12,7% en lo que respecta a la ineficiencia de los funciona-
rios encargados de las gestiones medioambientales, pues-
286 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

to que fue el porcentaje más bajo de su ítem. En un país,


donde la corrupción y la burocracia son colectivamente
reconocidas, un 29% de los encuestados indica que la so-
lución a los conflictos ambientales radica en el incremen-
to de la participación de la comunidad en dichos asuntos.
Hay esperanzas entonces de que este porcentaje sea una
muestra de que hay un compromiso por nacer de parte de
la sociedad civil para con la contingencia ecológica.

Palabras finales.

El ser humano es esencialmente libre, incluso por sobre


la capacidad de razonar sus actos, lo que justifica que los
instintos naturales, inclusive el de auto preservación, hoy
estén malversados al verse guiados por el sin sentido que
nuestro modo de vida globalizado promueve. La sociedad
de consumo obliga a satisfacer una serie de necesidades
creadas que no aportan a la toma de conciencia de que
actualmente estamos viviendo en peligro.

Procurar convencer al humano del siglo XXI sobre la im-


portancia del medioambiente es una tarea titánica, por
ende lo es más aún pretender que cumpla voluntariamen-
te con la ley. Esta última es, en la actualidad, el bastión que
protege nuestro medioambiente, por lo tanto maximizar
su respeto es imperioso.

Tal vez en el futuro podamos contar todos con una so-


ciedad que reconozca la importancia de ver más allá de
sus vicios y debilidades pero hasta que ese momento lle-
gue, debemos promover la mejoría y complementación de
nuestro sistema legal, así como también y probablemente
con mas ahínco, el cumplimiento de la normativa existen-
te.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 287

El rol regulador y de contralor del Estado.


Por Mgter. Lic. Jose Reta.

Si el Estado cumpliera eficazmente su rol de regulador y


contralor, no existirían grandes conflictos ambientales. Es
decir, habrían acuerdos ambientales mínimos sobre los
cuales construir modelos de desarrollo y de prestación de
servicios públicos con mayores estándares de eficiencia en
el uso de los recursos naturales. “Los conflictos ambientales
son en su origen un problema de conducción política y de pa-
radigma administrativo”. Si el Estado es parte del conflicto ha
desdibujado su rol de regulador y arbitro. En este balance de
intereses, el Estado es el único perdedor y con él, el interés
común. Cuando esto sucede, algún actor asume la repre-
sentación del interés general y la defensa del bien común,
haciéndole pagar al Estado el costo político de su error y al
ciudadano, la carga monetaria de la solución.

A menudo se observa con sorpresa y espanto cómo el Es-


tado ha perdido su rol de contralor y ha exacerbado su
rol regulador. Es que, en la conciencia del funcionario público,
prendió la idea de lo que llamo “la gestión distante”. Esto es,
regular sin ejecutar; legislar sin controlar y administrar sin pla-
nificar. La llamamos así porque los funcionarios se distan-
cian de las consecuencias de sus actos, resuelven los pro-
blemas de gestión guiados por la coyuntura del momento
y pierden la capacidad de anticiparse a los problemas.
La gestión esta condicionada por los hechos consumados
del pasado que estallan como una bomba en el presente
y se distancian de la previsión de problemas futuros. Es
por ello, que no existen planes de largo plazo, en ocasio-
nes ni siquiera se llega a conocer el plan de gobierno de la
288 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

gestión actual, no existen políticas públicas y el cambio de


medidas o de regulación caracteriza las diferencias entre
una administración y su antecesora.
El rol de regulación se ve desdibujado por las numerosas
leyes que duermen a la espera de su decreto reglamentario
y ni hablar de los que están sin aplicación que se agotan
dentro de los despachos de gobierno, las normas que ja-
más son aplicadas por falta de presupuesto o por su impo-
sibilidad fáctica de implementación.
Un capitulo especial merecen las normas que oscurecen
y no aclaran, las denominadas competencias concurrentes
que obligan a los funcionarios a coordinar y ceder cotos de
poder. Hay que eliminarlas de cuajo porque se traducen
en conflictos institucionales o personales de poder entre
los funcionarios de turno, ya que burocratizan la gestión,
diluyen la responsabilidad política y generan zonas gri-
ses o de doble discurso por las que algunos funcionarios
y ciudadanos eligen escapar de sus obligaciones. Esto no
significa eliminar la necesaria e irreemplazable coordina-
ción institucional que debe existir en toda gestión.
Los derechos ambientales en Mendoza se encuentran fran-
camente debilitados por la inacción estatal. Pero esta falen-
cia reemplazada por la reacción que se genera frente a hechos me-
diáticos, se puede explicar por la desvinculación que existe entre
los funcionarios y el ciudadano. Es necesario dotar al Estado
de nuevas herramientas de gestión pública que aceleren
la toma de decisiones y mejoren la comunicación entre los
ciudadanos y los ámbitos de poder. Estas se pueden clasi-
ficar en dos grandes categorías: las de regulación y las de
contralor. Ambas se hallan en franca debilidad y gozan de
descreimiento popular en nuestro medio.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 289

Pero como toda crisis genera la necesidad de un cambio,


desde hace algunos años se viene impulsando la escue-
la de la Nueva Gestión Pública, basada en tres corrientes
teóricas:

1. La Gestión de la Calidad en los Servicios Públicos.

2. La Gobernabilidad Efectiva del Sistema de Gestión.

3. La Sostenibilidad.

1. Criterios de Calidad en la Gestión.

El concepto de calidad en la administración pública pode-


mos definirlo como “prestar servicios que se ajusten a los
requisitos de los usuarios”. Desde un enfoque genérico, se
puede definir a la calidad como el conjunto de atributos o
propiedades del servicio que nos permiten emitir un jui-
cio de valor acerca de él. Actualmente, muchas empresas
la definen como el ajuste total a las especificaciones; éstas
son las de los usuarios, no unas simples del servicio. Es
decir, la calidad, encuentra su definición más apropiada a
partir de las consideraciones del usuario. Pero este podrá
expresarlas sin contar con una participación real, directa y
efectiva en la prestación del servicio o la toma de decisio-
nes.

Por ello, la Calidad de los Servicios Públicos, en especial los vin-


culados al medio ambiente, son el conjunto de características
que satisfacen las necesidades de los usuarios, hace satisfactorio
el servicio y no tiene deficiencias. La función calidad “es el
conjunto de todas las actividades a través de las cuales se
alcanza la aptitud de uso, sin importar el lugar en el que
se realizan.
290 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

La calidad de los servicios públicos se mide por los si-


guientes componentes, a saber:

- La capacidad institucional del ente de contralor para


ejercer gobernabilidad efectiva sobre el servicio. Esto
incluye dos elementos esenciales, tales como el marco
jurídico y el ejercicio del poder de policía.

- El grado de autonomía y autarquía del ente de contralor,


cuyo impacto se evidencia en la celeridad y oportuni-
dad con que toma las decisiones.

- La calidad de la regulación, medida en la construcción de


evidencias objetivas que no dejan lugar a discrecionali-
dad y falta de equidad.

- Un programa de acciones correctivas y preventivas para


resolver problemas y conflictos de interés público.

- El grado de participación de los usuarios en la gestión


del servicio, ya que, no existe forma efectiva de incorpo-
rar sus requerimientos si estos no tienen participación
en el servicio.

2. Gobernabilidad efectiva.

“El concepto de gobernabilidad aplicado a la gestión am-


biental se refiere a la capacidad social de movilizar ener-
gías en forma coherente para el desarrollo sustentable de
los recursos naturales”. Incluye la capacidad de diseño de
políticas públicas que sean socialmente aceptadas y orien-
tadas al desarrollo sustentable y de hacer efectiva su im-
plementación por los diferentes actores involucrados. El
nivel de gobernabilidad de una política ambiental se ve
afectado por diversos factores, entre los que podemos en-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 291

contrar:
- “El grado de acuerdo social (implícito o explícito) res-
pecto de la naturaleza de la relación ambiente-sociedad-
economía.

- La existencia de consensos sobre las bases de las políticas


públicas que expresan dicha relación.

- La disponibilidad de sistemas de gestión que posibiliten


efectivamente la implementación y seguimiento de las
políticas.

La gobernabilidad supone la capacidad de generar las


políticas adecuadas y el poder de policía apropiado para
llevarlas a la práctica. La inadecuación de regímenes lega-
les y organizacionales, la presencia de regímenes legales
especiales y las presiones de grupos de interés, son todas
cuestiones que hacen impracticable la gobernabilidad.

La participación sectorial sin un mecanismo de consulta


amplio, abierto y masivo promueve los intereses de gru-
pos de poder en desmedro del usuario común.

Pero la participación sin información puede ser tan induci-


da y perversa como la no participación. La gobernabilidad
requerirá de un proceso de educación ambiental que infor-
me, capacite y promueva la participación de los usuarios
para que sean protagonistas y no simples espectadores.

La gobernabilidad efectiva de la cuestión ambiental de-


pende en gran medida de la estructura institucional que
poseen los organismos encargados de gestionar, adminis-
trar, fiscalizar y proteger los recursos naturales y el entor-
no.
292 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

3. La Sostenibilidad.

El éxito de una gestión se mide por la sostenibilidad de


sus resultados, es decir, en la permanencia más allá de la
gestión. Cuando hablamos de gestión sostenible estamos
haciendo referencia a la sostenibilidad en sentido amplio,
entendida como:

- Sostenibilidad ambiental, expresada en el manejo equili-


brado y responsable de los recursos naturales, respetan-
do la oferta y el equilibrio de la demanda de las activi-
dades extractivas.

- Sostenibilidad económica, expresada en el pago de una


tarifa que garantice el correcto uso y mantenimiento del
entorno.

- Sostenibilidad social, expresada en la adhesión cultural,


el respeto a las leyes, el pago en término del canon de
uso, el ahorro y consumo responsable.

- Sostenibilidad institucional, expresada en un organismo


estatal de control fuerte, autónomo y autárquico, que es-
tablezca bases y condiciones para la participación de los
usuarios y el efectivo cumplimiento de sus funciones.

A nuestro entender, deberían existir tres criterios para re-


gir la gobernabilidad del sistema y asegurar la gestión de
los recursos naturales a la hora de las decisiones. En orden
de importancia, las decisiones deberían regirse por la:

- Conveniencia respecto de la sustentabilidad del recurso.

- Conveniencia de los usuarios, importancia social, econó-


mica, etc.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 293

- Conveniencia institucional y organizativa de prestadores


y ente regulador.
Es decir, primero el recurso, luego los usuarios y final-
mente las instituciones. Sin participación, no hay sosteni-
bilidad posible. No se trata de una sostenibilidad no amor-
dazada por el sistema sino de una sostenibilidad basada
en la integralidad, racionalidad y eficiencia que alcanza
niveles crecientes de mejora gracias a la participación y
conciencia ciudadana.

Entre el poder de policía y la policía sin poder.

La definición de los términos y alcances de la política am-


biental corresponde al gobernador y a los partidos polí-
ticos. Algunos de los cuales, en vísperas de campañas
electorales, proponen diversas medidas pero ninguno una
formulación y ejecución integral de una política ambien-
tal, ni se ha desarrollado claramente una base de acuerdos
programáticos referidos al ambiente.

El nivel de gobernabilidad del medio ambiente en Men-


doza se ve afectado por diversos factores, entre los que
podemos encontrar:

• La falta de homogeneidad en la aplicación de derechos


y obligaciones entre distintos operadores y grupos de
usuarios.

• La inexistencia de políticas públicas consensuadas en


materia ambiental, a lo que se suma la dispersión insti-
tucional de competencia y organismos de control.

• La escasa disponibilidad de información, recursos finan-


cieros y personal calificado para llevar adelante el ac-
294 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

tual sistema de contralor establecido por la legislación


vigente. Ni la realidad ni la conciencia ambiental colectiva
cambian porque se sancione una nueva norma. Si el Estado no
pude asegurar el cumplimiento de las leyes, la sola sanción de
la mismas erosiona la credibilidad institucional de la autori-
dad de aplicación y alimenta la anticultura colectiva.

En síntesis, la gobernabilidad supone tanto la capacidad


de generar las políticas adecuadas y como la de llevarlas
a la práctica. A esta última se la define con el nombre de
poder de policía. Pero la inadecuación de regímenes le-
gales y organizaciones, la presencia de regímenes legales
especiales y las presiones de grupos de interés son todas
cuestiones que jaquean la gobernabilidad y la transforman
en policía sin poder.

Se han realizado numerosos estudios para analizar la per-


cepción que la sociedad tiene del Estado, los que demos-
traron una gran falta de credibilidad en las instituciones
públicas. Esta carencia es causada por múltiples factores
aunque muchos de ellos directamente relacionados con el
ineficaz accionar de los organismos de gestión.

a) Ineficacia de la administración: gran parte de la falta


de credibilidad es provocada por el mismo accionar del
gobierno, que no genera las soluciones adecuadas para
satisfacer las necesidades de la comunidad. Esta inca-
pacidad suele ser el “resultado de prácticas de gestión
obsoletas e ineficientes, de la participación de actores
públicos en las decisiones gerenciales con fines políticos
de corto plazo u oportunistas, de la falta de recursos fi-
nancieros y humanos, pero en esencia de un mal diseño
institucional”.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 295

b) Debilidad del rol regulador del Estado: los regímenes


ambientales como cosa pública, tanto recursos naturales
como servicios, se tornan confusos y precarios cuando
las instituciones que lo regulan no se ajustan a la natura-
leza del objeto que tratan. Por lo tanto, el rol regulador
se debilita o condiciona cuando el Estado regula sobre la
base de los hechos consumados y no sobre la planifica-
ción anticipada y previsora de escenarios futuros.

c) Debilidad de la sociedad civil: existe una débil presencia


de la sociedad y con frecuencia tiende a ser sustituida por gru-
pos pequeños pero activos y con escasa representatividad en el
conjunto de la sociedad; los cuales no están en condiciones de
generar visiones comprensivas de los problemas existentes, li-
mitándose muchas veces a reproducir mensajes descon-
textualizados y generados en realidades muy distintas.
En el mismo sentido, la falta de información y transpa-
rencia en las decisiones de regulación tornan difícil ase-
gurar a los ciudadanos que su patrimonio está siendo
protegido y que las decisiones son sustentables. El Esta-
do, desde su rol regulador, debe asegurar la transparen-
cia y fomentar la participación o cuanto menos, la toma
de conciencia.
298 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Perspectivas y desafíos futuros para la institu-


cionalidad pública ambiental provincial.
Por Lic. Eduardo Sosa
Gestor Ambiental - Presidente de Oikos red ambiental
La cuestión ambiental invade todos los ámbitos de la vida
cotidiana de los ciudadanos. Los gobiernos en todos los
niveles, tanto como el resto de los actores involucrados,
deben apropiarse del desafío de interpretar este proceso
y simultáneamente generar los ámbitos adecuados para
prevenir o minimizar la crisis y la ruptura del paradigma
de un modelo de gobierno ambiental que ha estado
vigente hasta el presente y que no se presenta como el
más adecuado para resolver los problemas y conflictos
ambientales del siglo XXI.

El presente trabajo explora los campos transversales que


cruzan la cuestión de la gobernabilidad en lo ambiental,
desde las perspectivas de la exigibilidad ciudadana de los
derechos de tercera generación, la justicia ambiental y la
responsabilidad socio-ambiental de sus actores, aplicado
al contexto de la provincia de Mendoza y en función de la
aspiración de lograr una mejor calidad de vida para todos
sus habitantes.

Tales campos de trabajo deben reorientarse e incorporarse


a una estrategia de gobernabilidad para una gestión
ambiental que tenga como meta última el desarrollo
sustentable. La propuesta de este trabajo implica explorar
nuevos enfoques hacia esta meta, en especial la reforma de
la institucionalidad pública ambiental, la incorporación de
los “nuevos actores” en el proceso de toma de decisiones,
los temas clave para las futuras gestiones de gobierno y la
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 299

visión de la cuestión ambiental desde la perspectiva de la


resolución de los conflictos ambientales, como medio por
el cual acercarnos al ansiado desarrollo sustentable.

1. Contexto de trabajo para la gestión ambiental: mitos y


rupturas.

Hay una serie de mitos que deben ser aclarados al momento


de reflexionar acerca de nuestra relación con el medio que
nos rodea. Uno de los más extendidos es que lo “ecológico”
o por extensión lo “ambiental”, está reservado por aquellos
sectores de alto poder económico y no para aquellos que
deben preocuparse por la supervivencia diaria. Si bien esta
concepción tiene orígenes profundamente ideológicos y
que aún reflotan en las discusiones norte-sur o en otros
ámbitos de la ecología política o la economía ecológica163,
representan en la practica y en la superficialidad cotidiana,
una gran ruptura en los procesos de apropiación del
ambiente por parte de grandes colectivos sociales y a la
vez una vía de escape que prolonga el tratamiento de los
temas que componen la agenda ambiental ciudadana.
No es objeto de este artículo discutir los innumerables
ejemplos de que este prejuicio no tiene asidero por estas
regiones del planeta, sin embargo, produce un gran
impacto negativo entre quienes buscan que la población
tome conciencia sobre ciertos procesos degradatorios que
nos afectan, al tener que realizar la tarea previa de lograr
que los problemas ambientales sean asumidos como tales,
antes de pasar a su resolución.

El segundo mito es que todo aquello que conforma “lo


ecológico”, no forma parte de nuestra cotidianeidad,
que nuestras vidas cotidianas no están marcadas por
fenómenos propios de la ecología y que, por ende, estos
300 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

temas quedan reservados para grupos más bohemios o


con las ilusiones aún en pie. La falacia de esta afirmación
queda “cotidianamente” corroborada solamente haciendo
un listado de los principales problemas ambientales con
los cuales nos enfrentamos a diario en nuestras áreas
urbanas y rurales164. Sin embargo, incorporar esta nueva
afirmación –o mejor dicho, construir entre todos un
“sentido ecológico”- en la mente de los ciudadanos exige
de un esfuerzo adicional y supremo, previo a toda acción
en busca del desarrollo sustentable. Asumir el problema
es la condición sine quanom para iniciar el camino hacia su
solución.

Luego viene la cuestión de la gobernabilidad, de la


que tanto se habla últimamente. Es tentador pensar
que la gobernabilidad, en tanto “estado colectivo de
conciencia facilitador” de los procesos democráticos,
queda exclusivamente a cargo de los gobiernos, de otros
poderes corporativos como las empresas, los partidos
políticos mayoritarios, los sindicatos y otros y que el resto
de los actores deben, en el mejor de los casos, limitarse al
monitoreo y la observancia de tales procesos.

La gobernabilidad, como ejercicio de la autoridad


política, económica y administrativa en la gestión de un
territorio en todos los planos165, requiere para su correcto
funcionamiento de la participación del sector empresario
tanto como del llamado sector social, que con su accionar
avalan tal ejercicio democrático, participan plenamente
de las decisiones y comparten equitativamente sus
consecuencias.

Por ello, no hay gobernabilidad si no hay involucramiento


de toda la sociedad. Así, es de vital importancia que quienes
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 301

asumen roles protagónicos en este proceso, entiendan lo


que significa este concepto para el buen gobierno de una
unidad territorial. No existe la gobernabilidad democrática
si no participamos todos en las escalas de decisión
correspondientes, en los momentos adecuados y en un
proceso integrador antes que excluyente, abarcativo antes
que reduccionista y proactivo antes que reactivo. Bajo estas
premisas de trabajo, los futuros gobiernos encontrarán
escenarios cambiantes, nuevos actores y fenómenos con
los cuales lidiar, en el proceso de ejecutar una política
ambiental que nos lleve a la sustentabilidad.

2. Participación de nuevos actores en la gestión ambiental


en Mendoza.

Entendida la gobernabilidad para el desarrollo sustentable


como un proceso basado en la participación y la discusión
en busca de consensos que permitan avanzar en el
camino hacia una visión conjunta del desarrollo local,
el siguiente paso es identificar tanto a los actores clave
como a los nuevos actores que aparecen en la escena. En la
provincia de Mendoza comienzan a manifestarse nuevos
grupos que pugnan por ingresar en el debate sobre lo
que le conviene a la Provincia en cuanto al desarrollo
local. Entre los más destacados podemos encontrar a las
empresas ambientalmente responsables, que muestran sus
logros a partir del mejoramiento de procesos y productos,
“ecologizando” su mensaje para capturar la atracción del
consumidor y desarrollando la dialéctica del empresariado
responsable, más allá de sus motivaciones y expectativas.

A partir de la experiencia de las grandes empresas


multinacionales y de emprendimientos pequeños,
propiedad de empresarios extranjeros, algunos grupos
302 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

empresariales locales comienzan a cuestionarse el estado


actual de las cosas166 y reclaman al gobierno que los
acompañe en la búsqueda de nuevos mercados globales,
de la mano de la producción orgánica y de productos
específicos de alto valor agregado y no contaminantes,
como el vino.

En los próximos años, veremos la inserción de empresarios


ambientalmente responsables en los ámbitos de
discusión acerca de las cuestiones del desarrollo local y
el planeamiento estratégico. Incluso algunos procesos de
planificación llevados adelante por grupos empresarios
locales, culminaron la etapa de diagnóstico, identificando
a la contaminación que producen ciertas actividades
industriales o la debilidad de la legislación ambiental
en ciertos temas como fuertes condicionantes para el
desarrollo local167.

También podemos encontrar organizaciones sociales de


nueva generación, entre ellas las ambientalistas y de
consumidores, aparecen tímidamente en escena de la
mano de equipos profesionales en cuestiones técnicas y
legales, con el propósito de generar una masa crítica con
la cual revertir la razón tecnológica y reduccionista168
del desarrollo que promueven otros grupos de poder,
entre ellos algunas instancias gubernamentales. Estas
organizaciones son grupos pequeños, de gran flexibilidad
y movilidad, que reaccionan rápidamente ante los cambios
de escenario y utilizan argumentos legales y técnicos
frente a los espirituales y reflexivos que, lamentablemente
sin éxito, procuró imponer durante 30 años el movimiento
ecologista. Veremos en los próximos años un aumento de
las acciones directas y de las demandas de estos grupos,
unido a la judicialización de casos de interés público.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 303

Por otro lado, están los consumidores, aun no organizados


en la Provincia, quienes serán en los próximos años un
factor de peso para considerar ante dilemas políticos
que involucren cuestiones ambientales y viceversa. En la
actualidad, el movimiento de consumidores no percibe
la temática ambiental como prioritaria en relación con
sus demandas, sin embargo, la aparición de casos que
involucren temas de salud con el consumo responsable o
la relación entre las empresas y el medio ambiente, serán
determinantes para atraer la atención de los consumidores
y sus grupos integrados, en la discusión de políticas
ambientales.

Los colectivos sociales agrupados (foros, federaciones


vecinales, etc.), constituyen uno de los grupos más
interesantes de todos los que están surgiendo en Mendoza.
Estas organizaciones de la sociedad civil llevan adelante
gestiones concretas y directas a favor del medio ambiente
local, dejando de lado las demandas relacionadas con los
impactos negativos directos en sus barrios y avanzando
en reclamos relacionados a la salud ambiental de la
región por residuos patológicos169 o transformadores
presumiblemente contaminados con bifenilos policlorados
(PCB), por poner solo dos ejemplos. También algunas
barriadas comienzan a contactarse a través de sus líderes
vecinales para tratar temas relacionados a la contaminación
por fuentes industriales o móviles.

Estos grupos se animan a contactar a organizaciones


especializadas en la temática ambiental, cuentan con
recursos humanos suficientes para gestionar acciones
y se autoconvocan para discutir sobre los reclamos que
efectúan ante gobiernos y empresas. En el futuro, tendrán
un gran peso específico en las decisiones y producirán
304 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

fuertes impactos sociales si sus demandas no son atendidas


convenientemente.

Otro grupo son los movimientos globales, cada vez más cerca
de cada rincón del planeta, afectan de manera directa o
indirecta las acciones de los gobernantes. Para quien vive
en una provincia, la noticia de que activistas de Greenpeace
denuncian mediante una acción directa a un legislador o
algún funcionario, produce un pequeño revuelo local, que
no logra muchas veces la labor paciente y dedicada de
organizaciones similares ubicadas en esa zona.

Los gobernantes temen a las declaraciones de organismos


internacionales u organizaciones globales que trabajan
en campañas de lobby y este factor es percibido con gran
interés por otros grupos, toda vez que este tipo de acciones
contribuya al logro de sus objetivos particulares. Veremos
en el futuro muchas acciones –principalmente desde el
campo del ambiente- vinculadas a la presencia física o
virtual de estas organizaciones globales.

La justicia, es el actor más reciente de todos en el campo


mendocino de la gobernabilidad en lo ambiental y si
bien, las sentencias en temas ambientales tienen varios
antecedentes en el país, en nuestra Provincia existió una
inusual inactividad, en particular si lo vinculamos con la
riqueza legislativa que poseemos y con la existencia de
conflictos ambientales de proporciones. Con la reforma
constitucional del año 1994 y el impulso a la creación de un
cuerpo normativo ambiental provincial integrado a partir
del año 1992, los ciudadanos y sus instituciones –tanto
públicas como privadas- poseen un conjunto de derechos
e institutos que comienzan a ser ejercidos por algunos de
los grupos brevemente comentados en párrafos anteriores.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 305

Ante el aumento de la conflictividad y debido a un mayor


conocimiento de los deberes y derechos, sin duda la justicia
tendrá trabajo adicional dirimiendo conflictos ambientales
y en este sentido, su papel será definitorio en muchos
aspectos de la política ambiental y de las estrategias
ciudadanas para observar el cumplimiento del mandato
de dicha política.

Por su parte, las diversas confesiones religiosas han


capturado e incorporado a su mensaje de fe la cuestión de
la armonización humana y espiritual con la naturaleza, en
un reencuentro que nos lleva a las raíces de las tradiciones
sapienciales milenarias, corporizadas en las enseñanzas
de las religiones semíticas como el Islam, el cristianismo
y el judaísmo, las tradiciones aborígenes y las llamadas
“religiones de la nueva era”, de las cuales se han escrito
numerosos libros y artículos170.

Todo esto, obviamente incidirá en la forma de pensar


de miles de ciudadanos y potenciará el trabajo de las
organizaciones confesionales, que por lo general tienen
grandes capacidades de movilización en la búsqueda
de nuevos adeptos, promoviendo fuertes corrientes de
opinión sobre el futuro social, económico y ambiental de
la Provincia171.

También se encuentran los sindicatos, que otrora veían a


los temas ambientales como obstáculos a la generación
de empleos, hoy comienzan a ser considerados como
aliados en la lucha por condiciones de trabajo más dignas
y quienes pueden ver el largo plazo, observan en los temas
ambientales una agenda que puede promover acciones en
la búsqueda de comportamientos más responsables de
los empresarios o promover mayor empleo gracias a una
306 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

mejor protección del ambiente a través de su uso racional,


lo que alarga el período de vida de la actividad laboral en
determinados sectores industriales.

Por último, los medios de comunicación, si bien siempre


jugaron un papel preponderante en la gestión de los
conflictos ambientales, hoy reaparecen con un enfoque
más fresco en el tratamiento de la temática o mejor dicho,
de la “problemática ambiental”.

El sector del periodismo de investigación produjo notables


producciones sobre conflictos ambientales, vinculados
en muchas ocasiones a temas de corrupción o desidia de
algunos de sus actores y los periodistas suelen prestar
mayor atención a los reclamos ambientales que en años
anteriores y cuando están motivados por intereses
diversos, incluso realizan campañas con posiciones claras
ante determinados proyectos o actividades potencialmente
peligrosas para el medio ambiente.

Asistiremos al aumento de la cobertura mediática de los


conflictos ambientales, así como de intensas campañas
promovidas por las mismas empresas de medios, que
incidirán notablemente en la toma de las decisiones y los
comportamientos que influyen en el alcance de la ansiada
gobernabilidad.

En síntesis, todos estos nuevos actores buscan posicionarse


ante conflictos ambientales específicos y por el momento,
no pretenden establecerse ni vincularse entre sí con un
enfoque estratégico. Sin embargo, es obvio que en los
próximos años, comenzarán a formarse alianzas y desde la
perspectiva de la gobernabilidad, el desarrollo sustentable
no podrá alcanzarse si los actores no comienzan a conocerse
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 307

y reconocerse en sí mismos como parte de un proceso de


cambio en la forma de gestionar el ambiente.

3. Las tendencias y los dilemas que deberá enfrentar la


institucionalidad pública ambiental en los próximos
años.

Los futuros gobernantes deberán tener en cuenta la


multidimensionalidad que involucra la toma de decisiones
en el campo del medio ambiente y la política tanto en sus
causas como en sus consecuencias. Al intentar la ejecución
de una política ambiental, los gobernantes deberían
apelar tanto a los principios básicos de gobernabilidad,
sustentabilidad y justicia ambiental como a aquellas
acciones que los lleven a gestionar las crisis de manera
más eficiente, dejando de lado el “tablero de control” de
las decisiones y favoreciendo una gestión compartida de
las acciones y responsabilidades con otros sectores de la
sociedad, a sabiendas que en el camino pueden cometerse
errores pero con la suficiente entereza como para asumir
decisiones complejas en contextos de incertidumbre172. Los
gobernantes de Mendoza encontrarán un contexto bastante
diferente al que encontraron las últimas administraciones
y algunos de los aspectos más sobresalientes de este nuevo
marco de trabajo se esbozan a continuación.

3.1. Aumento de las demandas en materia de medio


ambiente.

En el futuro, las demandas de tipo ambiental aumentarán


debido principalmente a un mayor conocimiento de los
derechos ambientales, al probable colapso de algunos
sistemas como el de salud, de saneamiento o de transporte,
que vienen dando señales preocupantes desde hace
308 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

algún tiempo y a otros factores que se destacarán más


adelante. Al respecto existen algunos sondeos de opinión
y trabajos más concienzudos a nivel local que reflejan tales
afirmaciones173.

A este panorama hay que agregar el contexto político


regional y la realidad nacional, las nuevas manifestaciones
ciudadanas por una mejor calidad de vida, vinculadas a
alternativas de desarrollo local y sus consecuencias socio-
ambientales y fundamentalmente, una mayor madurez
de la ciudadanía que le permitirá reconciliarse con las
instituciones democráticas y diferenciarlas a su vez de
las acciones de los hombres. Las demandas ciudadanas
se caracterizarán por su especificidad (oposiciones a
proyectos o actividades concretas) y diversidad (pluralidad
de temáticas), abarcando temas de interés público y a
muchos actores, con los cuales habrá que negociar para
obtener avances graduales en el proceso de resolución del
conflicto.

Para estos casos, la información deberá ser profusa y clara,


entregada en el momento oportuno y deberá responder
a los principales interrogantes que surgirán del conjunto
de los involucrados. Los gobernantes deberán abrir el
juego a la participación de los sectores afectados, en un
proceso transparente y dinámico donde puedan discutirse
y replantearse las estrategias a seguir. Por otra parte, las
demandas serán cada vez más complejas y las presiones
de los distintos actores aumentará, gracias a una mejor
organización y conocimiento de los derechos que los
asisten y en éste entorno, los gobernantes deberán velar
para que los grupos con menor capacidad de respuesta
o más vulnerables, queden incluidos en el proceso de
resolución del conflicto.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 309

3.2. Mas conflictos ambientales.

En el futuro, la conflictividad socio-ambiental


condicionará en mayor grado muchos de los aspectos de
la gobernabilidad, debido mayormente a la complejización
de la problemática ambiental, un mayor estado de reflexión
acerca de las consecuencias sobre el ambiente de ciertas
actividades y proyectos, al colapso anunciado de algunos
sistemas, como el de los residuos o el transporte, a una
mayor cantidad de “experiencias ambientales”, derivadas
de buenas practicas tanto como de conflictos no resueltos
y del “timing” y la “expertise” de algunos de los nuevos
actores, tales como las organizaciones ambientalistas,
equipos de mediación y negociación en conflictos y otros,
que llevarán las demandas ciudadanas al terreno de la
oposición fáctica174 y que los gobiernos deberán atender
de manera preventiva antes que reactiva.

No hay que dejar de considerar el colapso ambiental


derivado de algún evento catastrófico natural como un
terremoto o producto del mal empleo de la tecnología
como la liberación masiva de sustancias tóxicas, lo cual
demandará grandes esfuerzos de organización para la
gestión de la crisis y que podrían manejarse con sistemas
adecuados de alarma y equipos de intervención rápida,
que hoy no están disponibles. La lentitud en resolver este
tipo de eventos generará conflictos sociales que tienen
su origen en aspectos ambientales no considerados y por
ello, los gobernantes deberán preocuparse en construir
un sistema de respuesta que involucre a toda la sociedad,
ya no como víctima pasiva de la ayuda que llega tarde
o nunca sino como sujeto activo en la gestión de salida
de la crisis. Esto implica construir una red compleja de
instituciones con funcionarios y dirigentes entrenados, en
310 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

estructuras no jerarquizadas y con plena participación de


los receptores del daño ambiental y de los generadores del
mismo.

3.3. Crisis en los servicios públicos.

El crecimiento desorganizado de las zonas urbanas


frente al despoblamiento de las áreas rurales, presenta
a la provincia de Mendoza como uno de los casos
más preocupantes del país debido a la fragilidad de
sus ecosistemas, a la concentración de las actividades
humanas en una proporción tan pequeña de territorio y a
la inacción de las sucesivas administraciones en materia de
políticas demográficas y estrategias sociales, económicas y
ambientales para combatir la pobreza y el desempleo.

Por otra parte, algunos sectores con gran peso específico


pugnan por tomar el control de servicios fundamentales
para la vida en las ciudades, sin considerar los intereses
del resto de la sociedad y en este contexto los intereses
ambientales chocan fuertemente con los económicos y
sociales, que requieren también mucha atención. En la
actualidad, los sistemas de recolección, tratamiento y
disposición de residuos sólidos urbanos y peligrosos, de
transporte público de pasajeros y tráfico urbano, de control
de actividades contaminantes, el sistema de provisión de
energía y los sistemas de provisión de agua potable y
cloacas, se encuentran en diverso grado de colapso debido
a múltiples y complejas causas.

El resultado final es que las ciudades se transformaron en


espacios inhóspitos para la vida del hombre, donde el caos
urbano se hace presente a cada instante y generalmente
asociado a causas y consecuencias socio-ambientales.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 311

Observaremos en los años siguientes, luchas sectoriales


por la apropiación de los pocos espacios públicos que
aún quedan, conflictos relacionados a las consecuencias
ambientales de ciertos servicios públicos y oposiciones
a proyectos y actividades con probables impactos
ambientales y sociales, constituidos en verdaderos casos
de interés público. Los gobernantes del futuro deberán
extremar sus precauciones a la hora de considerar
transformaciones en los servicios públicos o disponer la
realización de obras que se vinculen al cambio en la calidad
de los mismos.

3.4. Mayor concentración en las ciudades.

El último censo nacional de población del año 2001


muestra que en la provincia de Mendoza, las ciudades
concentran cada vez más habitantes en relación a las áreas
rurales. La diferencia intercensal muestra que la tendencia
a la concentración de personas persistirá durante mucho
tiempo y que esta situación de espiral ascendente producirá
desequilibrios sociales, económicos y ambientales inciertos,
producto de la mayor demanda de espacios y de recursos,
con los cuales sostener una expectativa de desarrollo local
prudente.
Si a esta situación queremos aplicarle el concepto de
sustentabilidad, en la cual la explotación de los recursos
naturales debe responder a una cuestión de equidad
intergeneracional y justicia ambiental, entonces el desafío
será incorporar a las políticas ambientales las estrategias
de ordenamiento territorial que permitan resolver esta
aguda desproporción. Las ciudades consumen como
agujeros negros los recursos naturales de su periferia y en
el caso de Mendoza, el secano ha sido la víctima principal
312 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de este despojo. Existe una injusticia ambiental que merece


una reparación histórica y que los gobernantes deberán
resolver de manera preventiva. Para los años siguientes,
las administraciones provinciales y municipales deberán
ejecutar fuertes políticas de redistribución territorial,
atendiendo a la minimización de los impactos sociales
y ambientales y al mejoramiento de las condiciones de
habitabilidad urbana, en un marco de equidad y justicia
ecológica, a fin de no potenciar nuevos conflictos por el
uso de la tierra y los recursos naturales.

3.5. Mayor presión en los ecosistemas.

El crecimiento demográfico, la necesidad de alimentar,


alojar y proveer de diversos artículos de consumo a las
ciudades, no sólo causan impactos en los ecosistemas
urbanos sino que provocan profundas huellas en los
ecosistemas naturales. A este proceso hay que agregar
el interés en la explotación de ciertos recursos naturales
por parte de gobiernos y empresas, lo cual impacta
directamente en el valor de opción de dichos recursos y
por ende, presiona al resto de la sociedad a enfrentarse
con el falso dilema de la sustentabilidad o la rentabilidad
a corto plazo.

Se espera que en los próximos años surja el interés por


la explotación de recursos naturales hoy no integrados
al sistema productivo y financiero, en particular a través
de emprendimientos mineros y energéticos, turísticos e
inmobiliarios, que producirán profundos cambios en los
ecosistemas mendocinos. Los casos paradigmáticos de
Laguna Llancanelo175 o de Esquel son de esperar que se
repitan en todo el país y en particular en nuestra Provincia,
estos se referirán a la exploración y explotación de nuevas
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 313

regiones, hasta hoy vírgenes o utilizadas en actividades


extensivas y con pocos impactos ambientales, las cuales
serán reclamadas para uso intensivo y grandes escalas
productivas, principalmente por actividades extractivas,
de la mano de proyectos con financiamiento internacional
y la participación de empresas transnacionales.

Los gobernantes que sucedan a los actuales deberán


buscar caminos para conciliar los intereses empresarios
con la protección ambiental, rediseñando un sistema que
combine la sustentabilidad y la responsabilidad empresaria
en el cuidado ambiental, con los intereses económicos
regionales, basados en el principio del resguardo del interés
público antes que del privado y en donde las decisiones
no causen impactos desproporcionados que beneficien
a pequeños grupos en desmedro de grandes mayorías,
lo que básicamente es el principio de justicia ambiental
y se acerca conceptualmente a los principios de equidad
intergeneracional y de sustentabilidad estipulados por la
Ley Nacional N° 25.675 en su artículo 4°.

3.6. Mayor conciencia ecológica y ambiental de los


ciudadanos.

La ciudadanía como cosa abstracta, es un constructo


teórico y más bien una reducción de gran utilidad, a la hora
de señalar procesos que involucran a colectivos sociales
con intereses y expectativas similares. En la práctica,
está compuesta por personas con intereses individuales
antes que colectivos, con diferentes percepciones sobre
una misma cuestión y con niveles diversos de análisis
de las situaciones, a partir de realidades socioculturales
diferentes y experiencias únicas ocurridas a lo largo de sus
vidas. Cuando hablamos de ciudadanía en referencia a la
314 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

cuestión ambiental, nos referimos a hombres y mujeres


con distintas percepciones sobre su ambiente, diferentes
grados de conciencia de los procesos que afectan su vida
cotidiana y distintas connotaciones sobre la problemática
que los rodea, por lo tanto, hablar de mayor conciencia
ecológica y ambiental, implica simplificar procesos muy
complejos de apropiación del ambiente y de reflexión
sobre las actividades humanas y sus impactos en lo local
y en lo regional.

Sin embargo, hay consensos básicos entre los ciudadanos


sobre cómo deben comportarse los distintos sectores
de la sociedad para que su funcionamiento sea más o
menos armónico. Y uno de estos acuerdos se refiere a
que debemos fundar nuestro desarrollo en el respeto
hacia los demás y nuestro entorno. Este principio básico
de convivencia se resquebraja cuando ciertos proyectos
o actividades amenazan la integridad física o los bienes
y servicios colectivos que nos brindan los ecosistemas
en los que vivimos y trabajamos. Y cuando las diferentes
percepciones se suman a impactos reales o potenciales y a
una gestión deficiente, surgen los conflictos ambientales.

Con este escenario, los gobernantes deben velar por el


establecimiento de un “pacto ambiental” de convivencia,
que permita a cada sector participar en la ejecución de
la política, ya sea desde la escuela o desde la educación
informal, en los ámbitos laborales y sociales en general
desde la solicitud de intervención de la justicia por parte
de los ciudadanos afectados u organizaciones, desde la
gestión productiva responsable en el ámbito de la empresa
o desde la vida confesional, promoviendo un reencuentro
con nuestra espiritualidad a partir de la reflexión sobre
nuestros vínculos con la naturaleza y entronizando
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 315

valores como la solidaridad intra e intergeneracional. La


solución de la problemática ambiental pasa más por un
nuevo sentido de la existencia humana que por la sanción
de nuevas normas regulatorias. Este nuevo sentido
debe erradicar de la vida del hombre la condición de
consumidor de lo material sin expectativas ni horizontes
de reconciliación con la naturaleza y orientarlo hacia una
espiritualidad ligada a la coexistencia armónica con la
madre tierra.

En los próximos años encontraremos a las personas más


conscientes de la magnitud de los procesos planetarios
que amenazan nuestra propia existencia y más dispuestas
a aprehender los preceptos ecológicos por la misma lógica
de la supervivencia que nos lleva a proteger la vida frente
a cualquier riesgo. Los gobernantes deben promover esta
reconciliación fortaleciendo la formación e información
ambiental, para incrementar la participación en el proceso
de toma de decisiones. La formación ambiental no debe
reducirse al aprendizaje en la edad escolar sino que debe
extenderse a toda las etapas de la vida. La cuestión central
es saber cuáles de estos grupos pueden promover una
aceleración en el proceso que nos lleve hacia la promesa
de la sustentabilidad.

3.7. Mayor ideologización de la lucha ambientalista.

En el futuro, el movimiento ambientalista en su percepción


más amplia, comenzará a conectarse con otros movimientos
de carácter local tanto desde las posiciones más extremas
y reaccionarias como los pensamientos más pragmáticos
sobre el desarrollo y sus vínculos con el medio ambiente.
Movimientos antiglobalización o que se oponen al modelo
de globalización impuesto, movimientos antidesarrollistas
316 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

y de ecología profunda, movimientos de los pueblos


originarios junto a otros que propugnan la responsabilidad
social y ambiental de los actores clave del desarrollo, son
algunas de las vertientes que el movimiento ambientalista
tendrá a disposición. También habrá que considerar
las luchas sectoriales, llevadas a cabo principalmente
por los sindicatos, en particular aquellos que alcancen a
comprender la vinculación entre la degradación ambiental
y la pérdida del empleo.

Todo este cóctel llevará a los ambientalistas a entablar


sus conflictos desde una nueva dimensión, que hemos
llamado ideológica y que en algunas de sus alternativas,
lejos de promover la resolución pacífica de los conflictos,
podría exacerbar los ánimos. Los futuros gobiernos
deberán hacer todos los esfuerzos por considerar las
múltiples dimensiones presentes en los conflictos socio-
ambientales.

3.8. Aumento de incidentes y desastres ambientales.

Fenómenos como el cambio climático y el efecto


invernadero vinieron para quedarse. A pesar de los
avances, aún no han sido respondidos la mayoría de los
interrogantes formulados, relacionados a las consecuencias
que tendrán estos procesos en nuestras vidas. También
hay que considerar en el plano de los factores naturales,
la probabilidad de que ocurran terremotos y erupciones
volcánicas, debido a la sismicidad de nuestra región.

Por otra parte, otros procesos no menos importantes como


la desertificación y los riesgos tecnológicos, incrementan
aún más la vulnerabilidad de las personas. Las industrias
de base tecnológica, como aquellas que manufacturan
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 317

sustancias consideradas peligrosas deben ser controladas


por el resto de la sociedad, de tal manera que sus
actividades se realicen asumiendo riesgos razonables que
permitan una respuesta rápida, si se produjeran incidentes
como derrames o liberaciones masivas de sustancias
a la atmósfera. Es de esperarse, que en los próximos
años puedan producirse accidentes agudos de grandes
proporciones o condiciones crónicas que promuevan
conflictos por el uso de los recursos.
Los gobernantes del futuro deberán atender esta
posibilidad como un hecho cierto para el cual habrá que
estar preparado. La correcta gestión de estos accidentes o la
salida adecuada de las crisis ambientales puede significar
un gran avance hacia la gobernabilidad para el desarrollo
sostenible.

3.9. Menor capacidad para imponer políticas por parte


del gobierno.

La capacidad de los gobiernos en imponer su voluntad


es cada vez menor debido en parte al modelo económico
imperante, donde el Estado se ha minimizado o ha
desaparecido de varios campos, entre ellos el ambiental.
Mientras los países europeos pretenden incorporar como
responsabilidad indelegable a la protección ambiental, a la
altura de la salud, la justicia, la seguridad y la educación,
en los países subdesarrollados esta situación tiende hacia
el extremo opuesto, así que nos encontraremos en los
próximos años con graves conflictos donde el Estado estará
incapacitado para reaccionar eficazmente y en los cuales las
decisiones deberán ser consensuadas por muchos sectores
a través de negociaciones largas y delicadas, para lograr
cierto grado de sustentabilidad y gobernabilidad.
318 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

3.10. Mayor control ciudadano.

A partir de nuevas realidades democráticas nacionales y


locales, unidas a enfoques menos “representativos” y más
participativos, se advierte la aparición de nuevos roles para
los ciudadanos, cumplidos a través de las instituciones que
representan sus intereses. En el caso ambiental, estos roles
están enfocados en el control de la gestión pública y privada
del ambiente, en un mayor poder de elección de ciertos
sectores consumidores y a una mayor comprensión del rol
ciudadano para una mejor calidad de la democracia176.

A nivel provincial, los medios de comunicación juegan


un papel preponderante en la paulatina incorporación
de nuevos sectores en el control de las políticas públicas
ambientales y es así que las estructuras partidarias
comienzan a reflejar en sus propuestas la idea del control y
la rendición de cuentas ante la ciudadanía, la incorporación
de procesos participativos y propuestas específicas para
resolver problemas ambientales.

En el futuro no será posible gobernar si no se consulta


y se mantiene informada a la ciudadanía y todos los
sectores que están involucrados en la cuestión ambiental,
ya que los ciudadanos comprenderán la importancia de
ser ciudadanos “de tiempo completo” antes que meros
votantes y este cambio de perspectiva llevará a potenciar
procesos participativos, auditorías ciudadanas, revocatoria
de mandatos y en definitiva, una toma del control para
conducir el desarrollo hacia la sustentabilidad.

4. La gobernabilidad desde la perspectiva ambiental.

Tal como se observa la situación, la gobernabilidad en lo


INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 319

ambiental será un proceso delicado para conducir, en un


camino plagado de conflictos y dilemas ambientales que
enfrentará a todos los sectores con sus debilidades más
marcadas, salpicados de eventos conmocionantes que
pondrán a prueba la capacidad de gestión tanto pública
como privada y en donde no habrá una receta para alcanzar
la sustentabilidad sino pocas experiencias comprobables y
modelos exitosos difíciles de adaptar a otros contextos.
El desafío de la gobernabilidad debe centrarse en la capacidad de
lidiar con la complejidad, en la habilidad para incorporar a todos
los sectores con similares condiciones para negociar e idénticas
posibilidades de hacerse escuchar y en el apego estricto a los
compromisos de conformar una ética ambiental y un sentido
espiritual y colectivo de la defensa del ambiente, más que en
procesos y estructuras predeterminadas, de aportes y soluciones
sectoriales a problemas multidimensionales o de la aplicación
directa de recetas que provengan de otros temas u otras regiones,
sin ser previamente evaluadas por los sectores involucrados en
la resolución concreta de los conflictos y problemas ambientales
o en la discusión de sus políticas ambientales.
Así las cosas, la búsqueda del desarrollo sin una
gobernabilidad efectiva expone a grandes secciones de
la población a elevados niveles de riesgo por los peligros
ambientales naturales e inducidos por el hombre, lo que
generará incontables conflictos ambientales, que por su
complejidad alcanzarán a muchos otros sectores de la
realidad local, produciendo un “caos ambiental” difícil de
superar.

Una nueva agenda ambiental debe declararse, a partir


del reconocimiento de todos los actores, el compromiso
compartido por alcanzar el desarrollo sustentable y
320 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

una nueva ética ambiental, tendiente a fortalecer las


capacidades de los gobiernos, las organizaciones sociales, la
ciencia local y las empresas, para identificar los problemas
y conflictos ambientales y encontrar soluciones flexibles
e innovadoras a los problemas de la salud y la educación
ambiental, el acceso a la justicia en temas ambientales,
los problemas que genera la desigualdad extrema y las
actividades humanas que provocan conflictos por el uso
de la tierra y casos de injusticia social y ecológica177.

La Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro del año 1992 le


concedió un papel preponderante a los gobiernos locales
en la búsqueda de un ambiente más propicio para alcanzar
el desarrollo sustentable. La Agenda 21 es el documento
más contundente en este sentido, rescatando el papel de
los gobiernos locales y sus representados en el tratamiento
de los problemas ambientales más acuciantes de aquel
entonces, hoy agudizados y potenciados por un esquema
autodestructivo de relaciones de poder.

El desafío actual de los gobiernos locales consiste en reunir


un conjunto de instrumentos con los cuales hacer frente a
los escenarios ambientales del futuro, marcado por luchas
globales debido a la apropiación de los recursos naturales,
la exacerbación de la violencia en todas sus formas, la
agudización de los problemas ecológicos globales y la
pérdida de la diversidad cultural y las expresiones locales
a manos de la mundialización económica, y a la vez, dirigir
al conjunto de la sociedad por un camino de desarrollo
sustentable que respete los saberes tradicionales y
locales, la diversidad cultural y los múltiples factores que
involucra el desarrollo. Algunos de estos instrumentos o
herramientas se esbozan a continuación.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 321

5. Herramientas para la gestión de la gobernabilidad


ambiental.
5.1. La gestión integrada del ambiente.

La consideración integrada de la complejidad de la


temática ambiental ha sido abordada por numerosos
autores e instituciones en temas específicos como los
recursos hídricos o la calidad del aire o en aspectos como
la planificación urbana y el manejo de áreas protegidas,
por citar sólo algunos ejemplos.
La gestión integrada necesita reconocer la multicausalidad
de las situaciones ambientales que se nos presentan y a
la vez especular sobre la multidimensionalidad de las
consecuencias socio-ambientales que tienen los procesos
de degradación o de recuperación y rehabilitación del
medio ambiente. Además, requiere que los participantes
se despojen de visiones fragmentarias y reduccionistas,
acerca de las soluciones que necesitan ser aplicadas a los
principales problemas y conflictos ambientales y encaren
procesos de reflexión compartidos sobre aquello que es
medular para eliminar los obstáculos que ralentizan el
proceso de desarrollo sustentable. Y a todo esto hay que
agregar la variable temporal, a través del análisis de todos
aquellos procesos socio-históricos que reflejan los estilos
locales para hacer frente a los problemas que afectan su
propio desarrollo.

La gestión integrada del ambiente es una alternativa válida


para nuestra Provincia, ya que existe una predisposición
natural en el carácter local que promueve un enfoque
interdisciplinar en el tratamiento de la problemática
ambiental, recursos humanos suficientes y disponibles
322 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

para encarar un proceso de reconocimiento conjunto


de los factores que afectan el desarrollo local y regional
y la tecnología necesaria para iniciar un proceso de
eficientización de procesos y operaciones ligadas a las
principales actividades productivas y de servicios de la
Provincia.
5.2. El acceso a la justicia ambiental.

El derecho internacional continúa su avance, reconociendo


explícitamente derechos ambientales y enlazándolos en
una gran trama con el conjunto de derechos humanos y el
desarrollo. La cuestión central para los futuros gobiernos,
será encontrar una manera para que los ciudadanos
puedan acceder por un camino más expedito hacia el
logro de la justicia en temas ambientales, favoreciendo
un conocimiento más profundo de los derechos y deberes
ciudadanos, estableciendo alianzas que favorezcan
la reducción de los costos de este acceso, procurando
estimular la capacitación de los magistrados y otros
colaboradores del sistema judicial –incluidos los abogados-
y proponiendo reformas que favorezcan el cumplimiento
de los derechos consagrados por las normas.

El acceso a la justicia podrá reducir las desigualdades


producidas por las actividades de algunos sectores que
impactan desproporcionadamente en otros y ayudará a
corregir “desviaciones” en el cumplimiento del mandato
de política ambiental por parte de las autoridades.

5.3. Indicadores de sustentabilidad.

Se han producido muchos avances en cuanto al logro


de indicadores que nos informan sobre el estado del
desarrollo sustentable a partir del monitoreo de variables
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 323

tangibles e intangibles, realizadas principalmente por


científicos e instituciones dedicadas al monitoreo y al
análisis de procesos sociales. Será un nuevo desafío de
los futuros gobiernos encontrar nuevas formas de medir
el avance hacia el desarrollo sustentable, monitoreando
indicadores que sean accesibles a la masa ciudadana y
las organizaciones sociales, que no poseen conocimientos
técnicos suficientes como para analizar los actuales
indicadores ambientales o sociales.
La formulación de un conjunto de indicadores de
sustentabilidad permitirá a la sociedad civil seguir la
marcha de los procesos que conducirán a la Provincia
a alcanzar el desarrollo sustentable y a la vez solicitar
correcciones a aquellas decisiones que resulten por ende,
“insustentables”.

5.4. Las tecnologías de información.

El uso de las tecnologías de información provocará un


fuerte impacto en la protección del ambiente, el desarrollo
económico y los progresos sociales. Sin pretender que el
uso de estos instrumentos se transformen en la panacea
para lograr el desarrollo sustentable, no cabe duda
que el empleo democrático de este recurso reducirá los
desequilibrios en el acceso a la información, promoverá
a nuevos actores en el debate ambiental y provocará que
nuevos sectores –hasta ahora no percibidos o tenidos en
cuenta- acudan a instancias alternativas, administrativas
y judiciales de resolución de conflictos.

5.5. El gasto público.

Alcanzar el desarrollo sustentable dependerá de cómo


se reoriente el gasto público en materia de protección
324 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

ambiental, promoción del crecimiento económico, la salud


y la educación. El aumento en las partidas presupuestarias
para inversión en salud, educación y protección ambiental,
es un factor clave para asegurar un futuro sustentable, con
menores desequilibrios territoriales y mayor cantidad de
“incluidos sociales y ambientales”.

Por su parte, una mayor inversión en la preservación


ambiental y en educación redundará en una disminución
del gasto en salud y a su vez, una reorientación del gasto
en salud hacia la atención primaria de la salud significará
también una notable reducción del gasto en el área, ya que
es una hipótesis altamente corroborada que la inversión
en políticas preventivas produce una reducción en el
gasto de acciones paliativas. Gasto preventivo antes que
remediativo, esa deberá ser la consigna en cuanto al gasto
público.

5.6. La reforma de la institucionalidad pública


ambiental.

La gestión integrada del ambiente requiere además de


enfoques interdisciplinarios y holísticos, contenido en
estructuras adecuadas. Los modelos fragmentarios en el
manejo de los recursos naturales y la gestión del ambiente
en general, demostraron ser ineficaces, con solapamientos
en las funciones de las diversas reparticiones, abundante
legislación en algunos ámbitos y escasez en otros, con
áreas sobrecargadas de roles y funciones conviviendo
con otras sin actividades concretas y todo en un ambiente
de escasez presupuestaria, lo que constituye un caldo de
cultivo para los oportunistas, los lobbies corporativos
y la burocracia aplastante. En Mendoza, las últimas dos
administraciones gubernamentales intentaron avanzar
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 325

hacia un modelo concentrado-descentralizado de gestión


pública ambiental, donde una única agencia de protección
cubría la mayor parte de los temas, con presencia en
cada lugar del territorio a través de las administraciones
municipales o de sedes locales de la misma repartición
pública pero por diversas razones estas intenciones fueron
truncadas por otras prioridades políticas.

Así, el Ministerio de Medio Ambiente, Urbanismo y


Vivienda pasó a ser Ministerio de Ambiente y Obras
Públicas pero siempre sujeto a un tema con mayor agenda
política, por lo que la cuestión ambiental generalmente
quedó subsumida en temas como la obra pública o los
proyectos de inversión económica.

Una de las herramientas más importantes para los


futuros gobiernos será la transformación de la actual
institucionalidad pública ambiental tanto a nivel provincial
como municipal, para poder avanzar en otros aspectos que
potencien el desarrollo sustentable. La cuestión ambiental
debería tener la mayor jerarquía posible, en nuestro caso el
nivel ministerial o dependiente de la misma gobernación
y contar con un presupuesto adecuado a las funciones
otorgadas, además de ser tratada como política de Estado,
incorporando definitivamente la variable ambiental
en todas las decisiones, tal como reza el artículo 5° de
la Ley Provincial N° 5.961 sobre el mandato de política
ambiental.

La nueva institucionalidad pública ambiental debería


favorecer la coordinación entre las áreas municipales
y provinciales, en el tratamiento de los problemas
ambientales, promover el acceso libre a la información
y la participación de los ciudadanos a través de formas
326 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

de democracia semi-directas, promover la educación


ambiental y la protección colectiva del ambiente, la
responsabilidad ambiental de todos los actores y el control
estricto de las actividades que supongan riesgos para la
calidad ambiental de vida además de cumplir con otras
premisas mencionadas en párrafos anteriores acerca de la
rendición de cuentas y la transparencia en sus actos.

5.7. La reforma legislativa.

El nuevo marco constitucional y legislativo en materia


de presupuestos mínimos de protección ambiental178
debe promover un minucioso análisis de las nuevas leyes
de presupuestos mínimos recientemente sancionadas y
una adecuación de nuestro marco normativo provincial
complementario a tales requerimientos. Esta titánica tarea
implica lograr consensos básicos de gobernabilidad, que
permitan avanzar a paso firme en la tarea de reestructurar
nuestro esquema legislativo y adecuarlo a los nuevos
tiempos.

La sociedad deberá avanzar hacia una propuesta que


garantice el ejercicio de los derechos ambientales,
promueva de manera amplia e igualitaria el acceso a la
educación e información ambiental y de manera particular
contenga mecanismos para acceder a tales derechos, como
así también a la justicia en materia ambiental. La posible
reforma constitucional provincial brinda una oportunidad
adicional de incorporar las expectativas de la sociedad
sobre temas de ambiente y desarrollo sustentable. Será
una tarea urgente recuperar el espíritu de comienzos de
los ´90 y retomar el camino hacia la construcción de un
esqueleto normativo que contenga todas las aspiraciones
ciudadanas en los temas mencionados.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 327

6. Temas transversales de la gobernabilidad ambiental


hacia el futuro.

6.1. Información ambiental.

Los futuros gobiernos deberán enfatizar su gestión


en un constante flujo de información hacia y desde la
ciudadanía, partiendo de una “construcción” colectiva del
ambiente deseado, antes que en políticas que vengan de
las “altas esferas” de decisión. En la práctica, esto implica
un reconocimiento explícito de los gobernantes del
derecho a la información ambiental, su operativización
a través de los marcos legales adecuados y programas
que desburocraticen los procedimientos de solicitud y
apropiación de la información y canales de comunicación
permanentes con los ciudadanos y sus instituciones,
empresarios y todos aquellos que tengan algo que decir
respecto del desarrollo sustentable.

Estas premisas deben ejecutarse partiendo del fomento


a una “cultura de la información”, que promueva una
ciudadanía reflexiva e informada a la hora de tomar
posición sobre los dilemas a los que se enfrentarán las
sociedades posmodernas.

6.2. Participación ciudadana.

La participación deberá ampliarse territorialmente,


alcanzando a los municipios a través de programas de
promoción de la participación, ejercicios ciudadanos,
utilización de herramientas como las audiencias públicas
y otras instancias de consulta además de promover un
marco legal que enfatice y garantice la participación,
objete las decisiones gubernamentales y promueva su
328 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

aplicación en situaciones más específicos (por ejemplo


EIA, áreas protegidas, etc.) así como aliente la búsqueda
de acuerdos intersectoriales que se basen en la gestión
participativa y asociada o el manejo colaborativo del
ambiente. Este campo deberá ser fuertemente promovido
en el futuro, como condición insoslayable para alcanzar la
gobernabilidad para el desarrollo sustentable.

6.3. Resolución de conflictos.

Los conflictos ambientales deben ser tomados como


expresiones de una ciudadanía activa y como reflejo
de expresiones más potentes de la sociedad que aún no
despiertan de su letargo, por lo tanto, los gobernantes
deberán prestar gran atención a los futuros conflictos
socio-ambientales y sus procesos de resolución, tratando
de caracterizarlos para poder intervenir en el futuro con
mejores probabilidades de éxito.

Para operativizar esta premisa, habrá que crear sistemas


de resolución de disputas convencionales y alternativos,
métodos de resolución que eviten el ingreso en el sistema
judicial, programas de formación y capacitación de
dirigentes y organizaciones en la resolución de conflictos
y estrategias de negociación ambiental y sistemas de
monitoreo de conflictos que permitan anticiparse a las
crisis y evitar o minimizar las consecuencias de conflictos
sociales y ambientales.

Las problemáticas ambientales constituyen obstáculos


a la gobernabilidad y por ende, al alcance del desarrollo
sustentable y por esto deberán ser atendidos con máxima
prioridad.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 329

6.4. Formación ambiental.

Los gobernantes podrán disfrutar de un futuro más


sustentable, si antes pueden lograr la creación y
fortalecimiento de una conciencia ambiental y un estilo
de vida más “ecológico” y sano desde las edades más
tempranas. Si la educación es básica para el desarrollo
de los pueblos, la formación y educación ambiental será
probablemente la que salve a este planeta y nos otorgue
una posibilidad de lograr el esperado desarrollo, que sea
económica, social y ambientalmente sustentables.

La educación y formación ambiental deberá darse tanto en


ámbitos formales (currícula de educación básica y media)
como en los informales (incorporación de “lo ambiental”
en “lo cotidiano”) como política de Estado179, haciendo
hincapié en los procesos globales y los asuntos locales,
generando enfoques innovadores de los problemas y
conflictos ambientales que condicionan nuestro estilo
de vida y promoviendo una nueva forma de pensar el
ambiente.

Conclusiones.

Los pilares de la gobernabilidad para el desarrollo


sustentable son una clara visión estratégica del desarrollo
sustentable, el compromiso por respetar el imperio
de la ley y de la justicia, una elevada, eficaz y eficiente
capacidad de respuesta ante las crisis ambientales, la
promoción del desarrollo económico, ambiental y social
con equidad, la búsqueda incesante de la participación y
el consenso con los demás actores, la cotidiana rendición
de cuentas en respuesta al derecho ciudadano a recibir la
330 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

información relevante para la toma de las decisiones y la


transparencia en el manejo de los bienes públicos como
condición esencial del buen gobierno.

El gran desafío de los gobiernos del nuevo milenio será


alcanzar un equilibrio dinámico entre el logro de una
economía competitiva y al mismo tiempo, proteger el
ambiente natural y social, incorporar a los excluidos,
mejorar la calidad de vida de la población y combatir la
pobreza.

En este sentido, todavía tenemos que establecer el contexto


para una gobernabilidad local estable y democrática, en
la cual cada sector ofrezca su contribución específica: los
gobiernos creando el ambiente político y jurídico propicio
para el desarrollo económico con equidad, el sector privado
generando riqueza y promoviendo la responsabilidad
social y ambiental y la sociedad civil, construyendo
lazos de solidaridad humana y social, facilitando las
interacciones políticas y sociales, así como la movilización
y participación de grupos en las actividades económicas,
sociales y políticas.

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INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 333

Notas al pie de página.


1 Meadows D. Et. al. The limits to growth. The Club of Rome.
Washington DC. 1972.

2 World Commission on Environment and Development.


Our Common Future. Oxford University Press. Thirteenth
impression. 1991. 400 p.

3 La definición original afirma que “sustainable


development, is development that meets the needs of
the presente without compromising the ability of future
generations to meets their own needs” (El desarrollo
sustentable es el desarrollo que satisface las necesidades
del presente sin comprometer la habilidad de las futuras
generaciones en satisfacer las propias, traducción del equipo
editorial).

4 Schmidheiny, S. Changing Course: a global business perspective


on development and the environment. Business Council for
Sustainable Development. MIT Press, Cambrigde. London.
374 p.

5 Esta norma obliga al Gobierno Provincial a realizar el


informe anual y además, un Plan Ambiental, que es una
estrategia de desarrollo en sí misma, orientada al logro del
desarrollo sustentable; sin embargo, desde el año 1993 en
que la norma fue promulgada hasta el año 2007, el informe
se realizó en tres oportunidades, la primera en 1998, la
segunda al año siguiente pero que no alcanzó a completar
el proceso que marca la ley (elaboración, presentación y
difusión), y luego de varias disputas con la Subsecretaría
de Medio Ambiente, finalmente en el año 2007 se presentó
la versión 2006 del informe, que aunque con algunas
deficiencias, vino a llenar un vacío de información en la
materia. Respecto del Plan Ambiental, hasta la fecha no ha
podido completarse.
334 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

6 El PEM 2010 o Plan Estratégico Mendoza 2010, fue un


esfuerzo desarrollado por el Consejo Empresario Mendocino
a partir de una metodología desarrollada por el Instituto
Tecnológico de Monterrey, en el cual participaron líderes
empresarios, sociales, políticos y del mundo académico-
científico, que arribaron a un documento estratégico que
sirvió como base para la elaboración del plan mencionado.

7 Diario UNO http://edimpresa.diariouno.net.


ar/2004/10/09/nota76038.html

8 Plan Nacional del Manejo del Fuego, Informe 2005.

9 Elena María Abraham. 2002. El agua en Iberoamérica; De


la escasez a la desertificación. CYTED XVII, Programa
Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el desarrollo.
Aprovechamiento y gestión de recursos hídricos. Ed. Alicia
Fernández Cirelli y Elena Abraham, Publ. CYTED XVII y
CETA, 27-44.

10 Abraham, Elena María ; Prieto, María del Rosario.


Vitivinicultura y desertificación en Mendoza. México:
Instituto panamericano de geografía e historia. Argentina –
Mendoza. Fol. 91 Geografía 216.

11 Medio de comunicación gráfico que se publica en Mendoza


desde 1883.

12 Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas, 2001.

13 Después de muchas idas y venidas, el sector académico,


científico, técnico y político de la provincia de Mendoza
elaboró durante los año 2006 y 2007, un Anteproyecto de Ley
de Ordenamiento Territorial y Usos del suelo y lo presentó
a la Honorable Legislatura Provincial, en octubre de 2007.
Si bien es una propuesta, lo importante es que en ella traba-
jaron todos los sectores de la sociedad y por ello se obtuvo
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 335

el consenso de su contenido. Por otro lado, representa un


inmenso desafío para el sector político debido a la necesidad
de concretar de manera urgente una legislación seria, abar-
cativa y sobre todo que vele por los intereses de todos los
mendocinos.

14 Bibliografía consultada

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actuales procesos de transformación. En: Revista GeoNotas.
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II Maestría en Impactos Territoriales de la Globalización en
ámbitos periféricos y centrales. Universidad Internacional de
Andalucía.

15 Secano, según el diccionario, este término se refiere a) al


cultivo de secano, método de explotación agrícola en regio-
nes secas en las que la pluviosidad no suele superar los 500
mm. al año. El cultivo de secano permite obtener cosechas
sin riego y depende fundamentalmente de métodos de pre-
paración del suelo que conservan su humedad por diversos
mecanismos, como el barbecho, que permite el cultivo en
336 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

años alternos, la destrucción de malas hierbas, que absorben


humedad, o la reducción de la siembra. La pérdida de agua
se minimiza mediante prácticas como el mayor espaciamien-
to de los surcos o hacer que éstos sigan los contornos del
suelo en vez de tener un trazado vertical a lo largo de las la-
deras de las colinas. Entre los productos que se obtienen por
los métodos de cultivo de secano están el trigo, la cebada, el
centeno, el sorgo, el maíz y las papas. El cultivo de secano
o de temporal es común en muchas partes de África, Asia y
Australia, así como en las regiones semiáridas del continente
americano. b) Otra acepción más general, lo menciona como
tierra de laboreo que no tiene riego, y solo se provee del
agua de lluvia.
16 Según Clasificación del Territorio Anteproyecto de Ley de
Ordenamiento y Usos del Suelo. Octubre 2007. Mendoza.
17 Bibliografía consultada

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20 Samir Amin – Más allá del capitalismo senil. Por un siglo
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 339

XXI no norteamericano – Paidós, Buenos Aires, 2001.

21 Citado por Grupo de Reflexión Rural - www.grr.org.ar

22 El despegue de China como potencia emergente, impulsó


en los últimos años una acelerada proliferación de activi-
dades tendientes a satisfacer sus demandas. Entre 1989 y
1998, el 22 por ciento del Producto Bruto Interno mundial
era generado por la economía china. Entre 2005 y 2007 esa
proporción pasó al 33 por ciento. Lo cual, en términos de
comercio internacional, significa que China ha reemplazado
a los Estados Unidos como el principal consumidor mun-
dial. En lo que concierne a minerales, el gigante asiático es
el principal importador de carbón, acero, cobre, aluminio,
magnesio y zinc; lo cual le otorga un rol nítidamente orienta-
dor en la actividad de las corporaciones multinacionales del
sector. En 2003, cuando la Oficina de Prensa del Consejo de
Estado de China dio a conocer el Libro Blanco de la Política
sobre los Recursos Minerales, el director del Departamento
de Reservas de Recursos Minerales del Ministerio Chino de
Tierras y Recursos, Shao Ju, indicó que: “El suministro actual
de recursos, que nos llegan por diferentes canales, no basta
para satisfacer las necesidades de nuestro desarrollo econó-
mico (…) compramos yacimientos y explotamos los recursos
de otros países por medio de corporaciones de capital único
y la cooperación con compañías mineras foráneas”.

23 Ver el informe “Gran Minería: impactos económicos, socia-


les y ambientales” - Secretaría de Derechos Humanos de la
Nación / Plan Fénix-UBA (2007).

24 Juan Perón – El Proyecto Nacional. Mi testamento político


–El Cid Editor – Buenos Aires, 1982.

25 Valos Responsabilidad Empresaria es un espacio de em-


presas de diferentes sectores que trabajan para alcanzar un
impacto económico sostenible para Mendoza, procurando
340 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

adoptar una gestión empresarial socialmente responsable y


coherencia en sus decisiones de negocios.
26 Presión 994 Hpascales cuando lo normal es 924 Hpascales
(Centro anticiclónico en Junín Bs As.). Viento calmo y lue-
go máximo de 1a 10 Km/hs. Condición de estabilidad y de
inversión térmica (techo a los contaminantes con capas en los
70 y 200 m).
27 Los Andes, 7 de junio de 1995.

28 Los datos generales corresponden a una entrevista al Ing.


Pablo Alonso, ex Director de Saneamiento y Control Am-
biental de la Provincia de Mendoza.

29 La noche del 2 al 3 de diciembre de 1.984 en la ciudad india


de Bhopal una sombra química abrazó a esta población. Los
efectos de la contaminación química de la zona supusieron la
muerte 8.000 personas esa misma madrugada y otras 16.000
fallecieron posteriormente. Más de medio millón tuvo secue-
las y 150.000 las sufren todavía. Una fuga de 40 toneladas
de Isocianato de Metilo en la fábrica americana de pestici-
das químicos fue la responsable del desastre humanitario.
(http://eco-blog.blogspot.com/2004/12/bhopal-historia-de-
la-sombra-quimica.html).
30 http://www.paralibros.com/passim/p20-cat/pg2079tm.
htm
31 http://www.din.upm.es/trabajos/cherno/chernobil.html

32 http://www.lainsignia.org/2004/marzo/ecol_019.htm
33 Ampliar en http://www.portalplanetasedna.com.ar/seve-
so.htm
34 El accidente masivo tecnológico. http://www.ecuadorabo-
gado.com/derecho-ecuador/el-accidente-masivo-tecnologi-
co/
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 341

35 La oferta hídrica en la cuenca del río Mendoza es de 1600


m3/hab./año, y se calcula que en el año 2020 será de 1150
m3/hab./año, siendo dichos valores indicativos de una
situación crítica en cuanto al estrés hídrico. Departamento
General de Irrigación, “Plan Hídrico para la Provincia de
Mendoza”, Ed. DGI, Mendoza, 1999, observa que una oferta
anual inferior a 1700 m3/hab. implica una situación crítica
de disponibilidad hídrica. Conf. José María Sumpsi Viñas et
al, “Economía y Política de Gestión del Agua en la Agricul-
tura”, Ed Mundi-Prensa – MAPA, 1998, p. 23, un país tiene
problemas de agua si la disponibilidad está comprendida
entre 1.000 y 2.000 m3/persona/año.

36 http://infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/
anexos/90000-94999/90519/norma.htm

37 Conforme Resolución SA y DS N° 1639/07 para la determi-


nación del sujeto obligado, el Nivel de Complejidad Ambien-
tal se determina por una fórmula polinómica en la cual uno
de sus factores es el nivel de riesgo.

38 Artículo 24 - INFORME DE PARTIDA. Las obras y activi-


dades comprendidas en el Anexo I de la Ley 5961, que a la
fecha de entrada en vigencia de la presente reglamentación
se encuentren concluidas o en proceso de conclusión y/o de
ejecución, y cuando a criterio de la Autoridad de Aplicación
hayan devenido en riesgosas para el medio ambiente, debe-
rán presentar en el plazo que en cada caso se establezca un
Informe de Partida, con el objeto que las mismas sean corre-
gidas o adaptadas de acuerdo a las posibilidades técnicas y
conforme a los requerimientos que oportunamente se esta-
blezcan.

39 Ley N° 4032, Decreto reglamentario N° 1153/95.

40 “En Mendoza ya hay un celular activo por habitante” Dia-


rio Los Andes – 22/06/08 http://www.losandes.com.ar/
342 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

notas/2008/6/22/economico-365472.asp

41 Organización Mundial de la Salud - http://www.who.int/


mediacentre/factsheets/fs304/es/index.html

42 “El celular cumplió 35 años” Diario UNO 03/04/08 http://


www.diariouno.net.ar/contenidos/2008/04/03/noti-
cia_0038.htm

43 “Mendoza está a la cabeza en el uso de celulares y fijos”


Diario UNO 29/03/07 http://edimpresa.diariouno.net.
ar/2007/03/29/nota142768.html

44 “Clausuran obras de una antena de telefonía celular en


Junín” Diario Los Andes 07/02/08 http://www.losandes.
com.ar/notas/2008/2/7/departamentales-256313.asp

45 Ley Provincial Nº 7435 – setiembre de 2005 -


http://200.32.111.68/busqueda/textoley.php?sancion=
07435

46 Municipalidad de Godoy Cruz – ordenanza 5168/05 -


http://www.godoycruz.gov.ar:8080/gcruz/Digesto/Orde-
nanzas/5168.pdf

47 Municipalidad de Godoy Cruz – ordenanza 5110/04 -


http://www.godoycruz.gov.ar:8080/gcruz/Digesto/Orde-
nanzas/5110.pdf

48 Municipalidad de Luján de Cuyo – ordenanza Nº 1704/2000


- http://www.lujandecuyo.gov.ar/ambiente/normativas/
Ordenanza%20N%BA%201704-2000%20Regulaci%F3n%20
de%20antenas%20de%20Telefon%EDa%20Movil.pdf.

49 Boletín Oficial del 17/10/2005 - http://www.gobernac.


mendoza.gov.ar/boletin/pdf/20051017-27511-normas.pdf

50 Boletín Oficial del 19/07/2005 - http://www.gobernac.


INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 343

mendoza.gov.ar/boletin/pdf/20050719-27450-normas.pdf.

51 Boletín Oficial del02/09/2005 - http://www.gobernac.men-


doza.gov.ar/boletin/pdf/20050902-27481-normas.pdf.

52 Boletín Oficial del 25/04/2005 - http://www.gobernac.


mendoza.gov.ar/boletin/pdf/20060425-27643-normas.pdf

53 Boletín Oficial del 03/03/2006 - http://www.gobernac.


mendoza.gov.ar/boletin/pdf/20060303-27609-normas.pdf

54 Boletín Oficial del 03/08/2005 - http://www.gobernac.


mendoza.gov.ar/boletin/pdf/20050803-27460-normas.pdf.

55 Universidad Tecnológica Nacional Regional Mendoza. Pro-


yecto “Gestión Integral de Calidad Ambiental a nivel Provin-
cial y/o Municipal”

56 Tolli, Silvina. El caso de los residuos patogénicos en Men-


doza, en Conflictos socio-ambientales y políticas públicas en
la provincia de Mendoza. Mendoza. Oikos red ambiental,
CELS, FLACSO, Universidad San Andrés. Ed. Aguirre. Pag.
139-154. Mendoza, 2005.
57 “Mendoza no tiene aún una ley que defienda el arbolado
público” (Diario El Sol – 22 de enero de 2008).
58 “Los antiguos carriles tienen el arbolado más peligroso”
(Diario El Ciudadano – 9 de diciembre de 2007).
59 “Por falta de riego se están secando árboles en el Acceso
Este” (Diario Los Andes – 18 de enero de 2008).

60 “Reclaman protección para los árboles secos en el bulevar


del Acceso Sur” (Diario Los Andes – 2 de enero de 2008).

61 “Rescatan los parques del museo Fader” (Diario Los Andes


– 31 de marzo de 2008).
344 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

62 “Buscarán renovar el arbolado público” (Diario El Ciudada-


no 17 de febrero de 2008).

63 “Fuertes críticas a la provincia por el mal estado del arbola-


do” (Diario UNO – 13 de marzo de 2008).

64 “Gobierno y municipios no acuerdan cómo mantener a los


árboles” (Diario UNO – 14 de marzo de 2008).

65 “Plantarán mil árboles en Capital durante este año” (Diario


Los Andes – 6 de marzo de 2008).

66 “Municipios podarán árboles” (Diario El Ciudadano – 28 de


marzo de 2008).

67 “Capital declarará la emergencia forestal” (Diario El Ciuda-


dano – 31 de marzo de 2008).

68 “Reunión para defender el arbolado público” (Diario Jorna-


da – 10 de abril de 2008).

69 “Crece la forestación en Mendoza” (Diario Cuyo Noticias –


24 de marzo de 2008)

70 “Los proyectos forestales” (Diario Los Andes – 14 de abril


de 2008).

71 “Es inminente el tratamiento de la ley del arbolado público”


(Diario El Ciudadano – 12 de mayo de 2008).

72 “Acuerdan pautas para la gestión del arbolado público”


(Diario Cuyo Noticias – 13 de mayo de 2008).

73 “Mendoza se está quedando sin árboles” (Diario Los Andes


– 5 de octubre de 2007).

74 Los puntos más relevantes de este convenio son la


exención de gravámenes e impuestos y promoción a la
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 345

prospección de minerales nucleares, el procedimiento a


seguir ante descubrimientos, la fijación de una regalía del
7 % y la ecuación de cálculo, el resguardo de los minerales
de baja ley, el establecimiento de becas, asesoramiento
a profesionales locales, el compromiso de la CNEA de
otorgarle valor agregado local a la producción mineral, el
fomento a la investigación, la protección ecológica a través
de un sistema de monitoreo y la descontaminación de las
instalaciones desafectadas.

75 La ley provincial N° 6.207 prohíbe la instalación de


repositorios nucleares y el ingreso de residuos de
peligrosidad alta y media a la provincia, exceptuando los
necesarios para resguardar los residuos que se produjeren
dentro de la provincia.

76 El Decreto N° 1.943-AOP-2002 establece que el Ministerio


de Ambiente y Obras Públicas delega en la municipalidad de
San Rafael el monitoreo de las sustancias uranio, radio 226
y radón en la zona de influencia de la ciudad de San Rafael,
está a su vez encarga a la universidad los trabajos y la ARN
y la CNEA asesoran y proveen equipamiento específico.
También se conforma un comité directivo que se encargará
de operativizar el convenio.

77 Diario UNO, 15 de abril de 1996.

78 La Asociación Multisectorial del Sur para el Desarrollo


Sustentable es una organización no gubernamental (ONG)
con personería jurídica, conformada por organizaciones
sociales de defensa del ambiente, asociaciones de defensa de
pequeños y medianos productores, colegios profesionales
y otras instituciones, apoyada por empresarios locales del
rubro vitivinícola y otros sectores.

79 Lanzado por el ex Presidente Nestor Kirchner, promueve


la terminación de las tareas de la central atómica Atucha II
346 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

–abandonadas hace muchos años- y la construcción de una


cuarta central, entre otras obras.

80 La ley provincial N° 5.961/93 establece en su art. 7 que el


Poder Ejecutivo deberá presentar un Informe Ambiental
anual a la legislatura, analizando el estado de situación de
los ecosistemas, recursos naturales, los avances en la eje-
cución del Plan Ambiental y una evaluación del accionar
gubernamental. En el art. 8 obliga a su difusión pública.

81 La ley establece que el Informe Ambiental debe ser pre-


sentado ante los legisladores y además ser difundido a la
ciudadanía, lo que completa el ciclo. La falta de alguno de
estos pasos restringe la capacidad de la sociedad civil para
intervenir en las cuestiones atinentes al medio ambiente.

82 La postura del gobierno se centraba en que no debían


realizar el Informe Ambiental porque aún no se realizaba el
Plan Ambiental, siendo que la propia ley de creación esta-
blece que en este círculo de retroalimentación primero debe
elaborarse el Informe Ambiental para luego pasar a la elabo-
ración y ejecución del Plan Ambiental, del cual sus avances
se verán reflejados en los sucesivos informes ambientales.
En su lugar, el Gobierno Provincial difundió los llamados
“Informes de gestión” durante 2004 y 2005, donde publicita-
ba la gestión gubernamental ante diversas problemáticas, lo
cual no constituye en sí mismo un Informe Ambiental como
lo establece la ley.

83 Diario UNO, “Cuestionamiento de ecologistas”, 7 de agos-


to de 2006. Diario UNO, “Mendoza espera desde hace 14
años un plan ambiental”, 19 de julio de 2006.

84 La ley 5961 dice en su art. 6, que el Poder Ejecutivo deberá


elaborar el Plan Ambiental, el cual contendrá la estrategia de
desarrollo provincial desde la perspectiva de la sustentabili-
dad social, económica y ecológica, estableciendo un conjunto
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 347

de planes y programas específicos como presupuesto míni-


mo de protección ambiental.

85 Suelta anual de basura en el Cacique Guaymallén

86 El art. 9 de la mencionada ley establece la creación del Con-


sejo Provincial del Ambiente, fijando su composición, funcio-
nes y atribuciones básicas en artículos subsiguientes.

87 Vid. DI PAOLA, María Eugenia. “La Aplicación y Cumpli-


miento de la Normativa Ambiental. Aspectos relevantes en
América Latina”, en obra colectiva “Conflictos Socio-Am-
bientales y Políticas Públicas en la provincia de Mendoza”,
Oikos, Mendoza, 2005, p. 384.

88 Vid. CAFFERATTA, Néstor A. “De la efectividad del Dere-


cho Ambiental”, La Ley 2007-E, 1308.

89 DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 384.


90 LOPEZ, Joaquín R. “Normas Ambientales”, en Estudios de
Derecho Ambiental y de Aguas - Edición Homenaje a Joa-
quín R. López, Profesor Emérito, Edición Homenaje, EDIUM,
Mendoza, 2005, p. 218 y 219.

91 CANO, Guillermo J. “El derecho, las instituciones y los


recursos naturales”, en Revista Recursos Hídricos, Bs. As.,
1970, Vol. 1, nº 3, p. 41 y sgtes. citado por LOPEZ, Joaquín R.
en ob. cit. nota nº 4, p. 218.

92 LOPEZ, Joaquín R. ob. cit. nota nº 4, p. 218.

93 LOPEZ, Joaquín R. ob. cit. en nota n° 4, p. 219.

94 Vid. CANO, Guillermo J. “Derecho, Política, Administra-


ción Ambientales”, Depalma, Bs. As., 1978, p- 97 y 98, citado
por RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. “Consideraciones sobre
la vigencia de las nuevas normas ambientales”. Revista del
348 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Foro, N° 36, 1999, p. 53.

95 RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. ob. cit. nota nº 8, p. 54.

96 LOPEZ, Joaquín R. ob. cit. en nota n° 4, p. 220. Ver estudio


en profundidad en: CANO, Guillermo J. “Derecho, Política,
Administración Ambientales”, Depalma, Bs. As., 1978. Tam-
bién del mismo autor “Introducción al derecho ambiental
argentino”, La Ley 1974, Tomo 154.

97 DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 385.

98 Por ejemplo grupos no gubernamentales, que pueden tam-


bién involucrarse en el proceso de aplicación de la normativa
ambiental a través de denuncias, reuniones con las autorida-
des, y/o entablando acciones legales concretas.

99 DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 386.

100 ORTEGA y GASSET, José. “Una interpretación de la


historia universal”, Obras Completas. Revista de Occidente.
1º Edición, Madrid, 1962, Tº IX, p. 228, citado por LOPEZ,
Joaquín R. “Técnica Legislativa en Materia Ambiental”, en
Estudios de Derecho Ambiental y de Aguas - Edición Home-
naje a Joaquín R. López, Profesor Emérito, Edición Homena-
je, EDIUM, Mendoza, 2005, p. 259.

101 LOPEZ, Joaquín R. ob. cit. en nota n° 14, p. 259.

102 Conf. DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 388, 386.

103 Conf. RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. “Informe sobre la de-


fensa ciudadana del ambiente en la Provincia de Mendoza”,
La Ley Gran Cuyo, 1998­388; SABSAY, Daniel en su prólogo
a la obra “Digesto Ambiental de Mendoza”; Rodríguez Salas,
Aldo, director, Universidad de Congreso, Ed. Dike, Mendo-
za, 2004.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 349

104 “Esto es Mendoza”, Dirección de Estadísticas e Investi-


gaciones Económicas, 1991, citado por RODRÍGUEZ SALAS,
Aldo, en “Informe sobre la defensa ciudadana del ambiente
en la Provincia de Mendoza”, La Ley Gran Cuyo, 1998­388.

105 MAGNANI, César, “Administración de las Aguas en


la Provincia de Mendoza”, 1991, inédito, citado por RODRÍ-
GUEZ SALAS, Aldo, en “Informe sobre la defensa ciudada-
na del ambiente en la Provincia de Mendoza”, La Ley Gran
Cuyo, 1998­388.
106 HERNANDEZ, Guillermo. “Régimen Jurídico am-
biental para la minería en la provincia de Mendoza”, en obra
colectiva “Conflictos Socio-Ambientales y Políticas Públicas
en la provincia de Mendoza”, Oikos, Mendoza, 2005, p. 441.

107 CANO, Guillermo J., “Introducción al derecho ambiental


argentino”, La Ley, 1974, Tº 154, p. 922.

108 Estrategia Mundial para la Conservación - La conservación


de recursos vivos para el logro de un desarrollo sostenido,
documento de la Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza y de los Recursos Naturales UICN, con la
asesoría, cooperación y apoyo financiero del PNUMA y el
Fondo Mundial de la Naturaleza, publicado en Revista Am-
biente y Recursos Naturales, enero - marzo 1985 - Vol. II N°
1, FARN, La Ley.

109 CAFFERATTA, Néstor A. ob. cit. nota nº 2, p. 1308.

110 Jurisprudencia Ambiental, Ministerio de Medio Ambiente,


Urbanismo y Vivienda, Programa de Difusión del Derecho
Ambiental, Mendoza, 1991.

111 Instituida como Reserva Fáunica Laguna de Llancanelo


departamento de Malargüe por el Decreto-Ley 9/80, lue-
go incorporada al sistema de Áreas Naturales Protegidas a
través de la Ley 6045/93, también en la lista de los 63 hume-
350 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

dales más importantes del mundo, y en julio de 2001, en el


registro Montreaux. Texto completo de las normas consultar
“Digesto Ambiental de Mendoza”; Rodríguez Salas, Aldo,
director, Universidad de Congreso, Ed. Dike, Mendoza,
2004.

112 RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. ob. cit. notaº 17, p. 388.

113 RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. ob. cit. nota nº 17, p. 388.

114 Sancionada el 26/11/92, y modificada por las leyes 6649,


6686 y 6866. Textos completos ver RODRÍGUEZ SALAS,
Aldo, “Digesto Ambiental de Mendoza”, Rodríguez Salas,
Aldo, director, Universidad de Congreso, Ed. Dike, Mendo-
za, 2004, p. 64.

115 HERNANDEZ, Guillermo., ob. cit., p. 441.

116 Un profundo estudio sobre estas nuevas normas ambienta-


les se encuentra en RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. “Considera-
ciones sobre la vigencia de las nuevas normas ambientales”.
Revista del Foro, n° 36, 1999.

117 Se entiende por presupuesto mínimo, establecido en el


artículo 41 de la Constitución Nacional, a toda norma que
concede una tutela ambiental uniforme o común para todo
el territorio nacional, y tiene por objeto imponer condicio-
nes necesarias para asegurar la protección ambiental. En
su contenido, debe prever las condiciones necesarias para
garantizar la dinámica de los sistemas ecológicos, mantener
su capacidad de carga y, en general, asegurar la preserva-
ción ambiental y el desarrollo sustentable. (Art. 6 Ley 25675).
Hasta el momento: Ley 25.612 “Gestión integral de residuos
industriales y de actividades de servicios”, Sancionada: 3 de
julio de 2002, Promulgada parcialmente: 25 de julio de 2002,
Publicada: 29 de julio de 2002; Ley 25.670 “Presupuestos
mínimos para la gestión y eliminación de los PCBs”, Sancio-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 351

nada: 23 de octubre de 2002, Promulgada:18 de noviembre


de 2002, Publicada: 19 de noviembre de 2002; Ley 25.675
“Ley general del ambiente”, Sancionada: 6 de noviembre de
2002, Promulgada parcialmente: 27 de noviembre de 2002,
Publicada: 28 de noviembre de 2002; Ley 25.688 “Régimen
de gestión ambiental de aguas”, Sancionada: 28 de noviem-
bre 2002, Promulgada: 30 de diciembre 2002, Publicada: 3 de
enero 2003; Ley 25.831 “Régimen de libre acceso a la infor-
mación pública ambiental”, Sancionada: 26 de noviembre
de 2003, Promulgada: 6 de enero de 2004, Publicada: 7 de
enero de 2004; Ley 25. 916 “Régimen de gestión de residuos
domiciliarios”, Sancionada: 4 de agosto del 2004, Promulga-
da parcialmente: 3 de septiembre de 2004, Publicada: 7 de
septiembre de 2004. Textos completos ver Rodríguez Salas,
Aldo, “Digesto Ambiental de Mendoza”, ob. cit., p. 29 a 63 y
separata.

118 RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. “El principio precautorio y


los conflictos ambientales en el derecho ambiental mendoci-
no”, en obra colectiva “Conflictos Socio-Ambientales y Polí-
ticas Públicas en la provincia de Mendoza”, Oikos, Mendoza,
2005, p. 60 y 61.

119 Textos completos ver RODRÍGUEZ SALAS, Aldo, “Diges-


to Ambiental de Mendoza”, ob. cit., p. 45.

120 Estudio en profundidad en RODRIGUEZ SALAS, Aldo.


“Vigencia y Operatividad de la Normativa Ambiental - El
Sistema Federal Ambiental”.

121 RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. ob. cit. nota nº 32, p. 60 y 61.

122 LOPEZ, Joaquín R.: “Un Esquema de Política y Técnica


Legislativa para Controlar la Contaminación del Agua”, en
Estudios de Derecho Ambiental y de Aguas - Edición Home-
naje a Joaquín R. López, Profesor Emérito, Edición Homena-
je, EDIUM, Mendoza, 2005, p. 283.
352 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

123 CANO, Guillermo J., “Introducción al derecho ambiental


argentino”, La Ley, 1974, Tº 154, p. 922.

124 Conf. Informe Anual de la Defensoría del Ambiente: 2006,


coordinado por Sosa Eduardo Adrián, 1ª Edición Oikos red
ambiental, Inca Editorial, Mendoza, 2007, p. 30.

125 Precisiones sobre los conflictos ambientales y la realidad


ambiental de Mendoza en los últimos 10 años ver: SOSA,
Eduardo. “Los conflictos ambientales en la provincia de
Mendoza: Marco Conceptual” en obra colectiva “Conflic-
tos Socio-Ambientales y Políticas Públicas en la provincia
de Mendoza”, Oikos, Mendoza, 2005, p. 204 y ss.; Informe
Anual de la Defensoría del Ambiente: 2006, coordinado por
Sosa Eduardo Adrián, 1ª Edición Oikos red ambiental, Inca
Editorial, Mendoza, 2007.

126 DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 385.


127 LOPEZ, Joaquín R. ob. cit. nota nº 4, p. 248.
128 BIDART CAMPOS, Germán J. “La realidad, las normas y
las formas jurídicas”, La Ley 1990-E, p. 681, citado por PIN-
TO, MAURICIO en “Eficacia del Régimen de Aguas Subte-
rráneas, a 30 años de su vigencia” La Ley Gran Cuyo 2004
(noviembre), 847.

129 LOPEZ, Joaquín R. ob. cit. en nota n° 14, p. 261.


130 MOSSET ITURRASPE, Jorge. “Introducción al daño
ambiental”, en Revista Voces Jurídicas, T2-1996, Ed. Forum,
Mendoza, p. 24., citado por PINTO, MAURICIO en “Eficacia
del Régimen de Aguas Subterráneas, a 30 años de su vigen-
cia” La Ley Gran Cuyo 2004 (noviembre), 847.

131 Idea y términos expuestos por LOPEZ, Joaquín R., en “Un


Esquema de Política y Técnica Legislativa para Controlar
la Contaminación del Agua”, en Estudios de Derecho Am-
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 353

biental y de Aguas - Edición Homenaje a Joaquín R. López,


Profesor Emérito, Edición Homenaje, EDIUM, Mendoza,
2005, p. 283.

132 Vid. LOPEZ, Joaquín R. “Técnica Legislativa en Materia


Ambiental”, en Estudios de Derecho Ambiental y de Aguas
- Edición Homenaje a Joaquín R. López, Profesor Emérito,
Edición Homenaje, EDIUM, Mendoza, 2005, p. 259, quién se
vale de la distinción efectuada por BRAÑES BALLESTEROS,
Raúl, “Derecho Ambiental en América Latina”, Mimeo, Do-
cumento presentado en el Seminario sobre Medio Ambiente
y Ordenamiento Jurídico realizado en Mérida (Venezuela) en
febrero/marzo de 1992 bajo la organización del Gobierno de
Venezuela y el Centro Internacional de Formación de Cien-
cias Ambientales, ps. 21 y ss, recordando a KELSEN, Hans,
“La Teoría Pura del Derecho”, Bs. As., 1961, p. 25, 36, 52, 53 y
141.

133 Vid. OJEDA MESTRE, Ramón: “El Derecho Ambiental del


Siglo XXI”, en File: //C: /Mis documentos/ Ojedamestre.
htm, p. 8, citado CAFFERATTA, Néstor A. ob. cit. nota nº 2,
p. 1308.

134 PINTO, Mauricio. “Eficacia del Régimen de Aguas Subte-


rráneas, a 30 años de su vigencia”, La Ley Gran Cuyo 2004
(noviembre), p. 847.

135 DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 385.

136 DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 385.

137 RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. ob. cit. nota nº 32, p. 68.

138 Al que define: con diversos rótulos y actores siempre alude


al problema entre desarrollo económico y preservación del
ambiente, en el conflicto ambiental alguien se opone a otro
porque considera que en forma actual o potencial, puede
354 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

alterar o degradar un ecosistema o perjudicar su calidad de


vida, en RODRÍGUEZ SALAS, Aldo. ob. cit. nota nº 32, p. 67.

139 Concepto de implementación según Antonio Herman V.


Benjamín, en obra colectiva “Directo Água e Vida”, Volumen
1, pág. 355, “O Estado teatral e a implementação do Direito
Ambiental”, de los trabajos presentados en el 7° Congresso
Internacional de Direito Ambiental, San Pablo 2 al 6 de junio
de 2003, Impresa Oficial, p. 352, citado por CAFFERATTA,
Néstor A. ob. cit. en nota n° 2.

140 Resultado en este sentido muy precisas las palabras de


Kofi Annan: “espero que las compañías comprendan que
el mundo no les está pidiendo que hagan algo diferente en
sus operaciones normales, sino, más bien, que hagan sus
operaciones normales en forma diferente. La elección no es
entre desarrollo o medio ambiente… El desarrollo que no
maneja concientemente el medio ambiente no sobrevivirá.”
ANNAN, Kofi A. “Pobreza y contaminación”, en diario La
Nación, http://www.lanacion.com.ar, edición del 04 de sep-
tiembre de 2002, citado por DROMI, Roberto. “Justicia Eco-
lógica”, en obra colectiva “Cuadernos de Época - Reparación
Ambiental”, Editorial Ciudad Argentina, Bs. As. – Madrid,
2002, p. 15.

141 Conf. DROMI, Roberto. “Justicia Ecológica”, en obra colec-


tiva “Cuadernos de Época - Reparación Ambiental”, Edito-
rial Ciudad Argentina, Bs. As. – Madrid, 2002.

142 Siguiendo una clasificación de las Naciones Unidas, que


distingue en generaciones de derechos humanos:1 - Prime-
ra generación, dentro de los cuales considera los derechos
civiles y políticos, nacidos a la luz de la Revolución Francesa,
la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano 1789 y de los Códigos decimonónicos; 2.- Se-
gunda generación, en cuya categoría encuadra los derechos
económicos y sociales, con antecedentes en la Constitución
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 355

mexicana de 1917, Constitución de alemana de Weimar


1919, fortalecidos por el movimiento del Constitucionalismo
Social de los años 40´; 3.- Tercera generación, basados en la
paz, la solidaridad, la cooperación, la preservación del medio
ambiente, y el desarrollo. Por lo expuesto, el derecho am-
biental se inscribe dentro de los llamados derechos de tercera
generación. Pero a su vez, en nuestra doctrina se postula que
encierran derechos de cuarta generación, por su carácter in-
tergeneracional, lo que conlleva un deber exigible: de conser-
vación o preservación de los recursos naturales, según la re-
gla del artículo 504 del Código Civil, estipulación a favor de
un tercero, constituida por un grupo igualmente protegido:
las generaciones futuras. Todo expuesto por CAFFERATTA,
Néstor A. “Principios de derecho ambiental”, inédito.

143 SOSA, Eduardo, “¿Crisis de gobernabilidad en la gestión


ambiental?: los desafíos de la institucionalidad pública am-
biental para los próximos años”, en obra colectiva “Conflic-
tos Socio-Ambientales y Políticas Públicas en la provincia de
Mendoza”, Oikos, Mendoza, 2005, p. 363.

144 BERIZONCE, Roberto, “Procesos colectivos y acciones de


clase: problemas que suscita la legitimación y el alcance de
la cosa juzgada”, Libro de Ponencias Generales y Trabajos
Seleccionados, XXIII Congreso Nacional de Derecho Proce-
sal, Mendoza, 2005, p. 7, citado por MORELLO, AUGUSTO
M. y SBDAR, CLAUDIA B, en “Teoría y realidad de la tutela
jurídica del ambiente” La Ley 2007-F, 821.

145 Conf. DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 385, 386.

146 Hace tiempo que nuestra doctrina ha destacado que


el énfasis preventivo constituye uno de los caracteres por
rasgos peculiares del derecho ambiental. Entre otros “BE-
SALÚ PARKINSON, Aurora V. S, “Responsabilidad por
daño ambiental”, p. 22, Hammurabí, 2005.- PASTORINO,
Leonardo F., “El daño al ambiente”, p. 96, Lexis Nexis, 2005.-
356 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

BIBILONI, Héctor J.. “El proceso ambiental”, p. 43, Lexis


Nexis, 2005.- CAFFERATTA, Néstor A., “El principio de
prevención en el derecho ambiental”, p. 9, Revista de Dere-
cho Ambiental Lexis Nexis Nº 0, Noviembre 2004.- ESAÍN,
José “Derecho Ambiental: el principio de prevención en la
nueva ley General del Ambiente 25675”, JA, 2004-IIII-44.-
PARELLADA, Carlos A. “Los principios de responsabilidad
civil por daño ambiental en Argentina”, p. 243, en Respon-
sabilidad por Daños al Medio Ambiente, Universidad de
Externado de Colombia, 2000.- BUSTAMANTE ALSINA,
Jorge “Derecho ambiental: Fundamentación y normativa”, p.
48, Abeledo Perrot 1995.- MARTÍN MATEO, Ramón “Trata-
do de Derecho Ambiental” p. 92, 1991.- Un visión adminis-
trativista ofrece, BOTASSI, Carlos “Derecho Administrativo
Ambiental, p. 92 Editorial Platense, 1997.- BENJAMÍN,
Antonio H. “¿Derechos de la Naturaleza”, p. 46, capítulo
IX en obra colectiva, “Obligaciones y contratos en los albo-
res del Siglo XXI”, homenaje al profesor doctor Roberto M.
LÖPEZ CABANA, Abeledo- Perrot, 2001.- Desde la óptica
procesal, MORELLO, Augusto M. “La tutela de los intereses
difusos en el derecho argentino”, p. 59, “Un matiz fuerte-
mente definitorio: lo preventivo”, cap. IV, Editora Platense,
1999.- JORDANO FRAGA, Jesús: “La responsabilidad de la
administración con ocasión de los daños al medio ambiente”,
Revista de Derecho Urbanístico, Nº 19, p. 19, julio- agosto
1990.- LEOPOLDO E SILVA JUNIOR, Alcides: “El Estudio
del impacto Ambiental como instrumento de prevención
del daño al medio ambiente”, p. 33, en “Direito Ambien-
tal em evolucao” / 3, bajo la coordinación de PASSOS DE
FREITAS, Vladimir, Editorial Juruá, 2002.- KISS, Alexandre:
“Los principios generales del derecho del medio ambiente”,
p. 73, Valladolid, 1975.- MIRRA, Álvaro Luis V: “Acción
Civil Pública y Reparación del Daño al Medio Ambiente”,
p. 127, Editorial Juárez de Oliveira, 2002.En igual sentido se
ha expedido la doctrina judicial diciendo “Asignamos a la
prevención en este terreno una importancia superior a la que
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 357

tiene otorgada en otros ámbitos, ya que la agresión al medio


ambiente se manifiesta en hechos que provocan, por su mera
consumación, un deterioro cierto”“in re “Almada, Hugo v.
Copetro S.A. y otros” SCJBA, Acuerdo 2078 del 19-5-98, L.L.
1999-C-1129; idem. “Ancore S.A y otros v. Municipalidad de
Daireaux”, SCJBA, 19-2-2002, bajo anotación de ESAIN, José:
“El Derecho Agrario Ambiental y la cuestión de los feed
lots”, publicado en JA, 2002- IV, fascículo n. 6.“

147 MORELLO, AUGUSTO M. y SBDAR, CLAUDIA B. ob. cit.


en nota n° 58, p. 821.

148 MORELLO, AUGUSTO y M. SBDAR, CLAUDIA B. ob. cit.


en nota n° 58, p. 821.

149 Conf. DROMI, Roberto, ob. cit., p.18.

150 SABSAY, Daniel, “Constitución y Ambiente en el marco


del desarrollo Sustentable” en “Simposio de Jueces y Fisca-
les...” citado, ps. 42/43” con cita a los precedentes reseñados
en la obra “El ambiente en la justicia - Seis casos patroci-
nados por el Programa Control Ciudadano del medio Am-
biente - (FARN, 2001), citado por JIMÉNEZ, Eduardo Pablo,
“Cuando la aplicación efectiva del Derecho Ambiental se
traza en aras del logro del desarrollo sostenible.”, La Ley
2005-C, p. 59.

151 El Parque Provincial Aconcagua fue creado por Decreto-


Ley Nº 4.807/83 como “Parque Provincial – Zona de Reserva
Total de Preservación de Fauna, Flora y Material Arqueoló-
gico, siendo por tanto un Área Natural Protegida” con una
extensión de aproximadamente 71.000 hectáreas. Se encuen-
tra ubicado en el Departamento de Las Heras de la Provincia
de Mendoza, a una distancia aproximada de 190 km. al Oeste
de de la Ciudad de Mendoza. Su valor emblemático, esta
dado por el Cerro Aconcagua de una altura de 6.959 metros
sobre el nivel del mar, siendo la máxima altura de todo el
358 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

Continente Americano, y por tanto foco de atracción de una


gran afluencia de turistas. Luego incorporado al sistema de
Áreas Naturales Protegidas a través de la Ley 6045/93. Texto
completo de las normas consultar “Digesto Ambiental de
Mendoza”; Rodríguez Salas, Aldo, director, Universidad de
Congreso, Ed. Dike, Mendoza, 2004.

152 Tratamiento en profundidad: Llancanelo I: ver ob. cit. nota


nº 24, Llancanelo II: ver www.oikosredambiental.org.ar/
llanca.htm; Aconcagua I y II: Informe Anual de la Defensoría
del Ambiente: 2006, coordinado por Sosa Eduardo Adrián, 1ª
Edición Oikos red ambiental, Inca Editorial, Mendoza, 2007,
además www.oikosredambiental.org.ar

153 MATHUS ESCORIHUELA, Miguel. “Tutela judicial del


ambiente”; nota a fallo publicado en Revista La Ley Gran
Cuyo - Voces Jurídicas; año 8, N° 5, octubre de 2003; p. 631

154 BENJAMÍN, Antonio Herman V. en obra colectiva “Di-


recto Água e Vida”, Volumen 1, pág. 355, “O Estado teatral
e a implementação do Direito Ambiental”, de los trabajos
presentados en el 7° Congresso Internacional de Direito Am-
biental, San Pablo 2-6 de junio de 2003, Impresa Oficial, p.
352, cit. por CAFFERATTA, Néstor A. ob. cit. en nota n° 2.

155 MATHUS ESCORIHUELA, Miguel, ob. cit. nota nº 67, p.


631.

156 DI PAOLA, María Eugenia. ob. cit., p. 391.

157 ORTEGA y GASSET, José. “Meditaciones del Quijote”.


Espasa Calpe, Madrid, 1969, p. 30 citado por LOPEZ, Joaquín
R. ob. cit. nota nº 4, p. 219.

158 MARIAS, Julián. “Historia de la Filosofía”. Revista de


Occidente, Madrid, 1965, p. 450, citado por LOPEZ, Joaquín
R ob. cit. nota nº 4, p. 219.
INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 359

159 CANO, Guillermo. Recursos Naturales y Energía. Dere-


cho, Política y Administración. (Buenos Aires, FEYDE, 1979)

160 Mathus Escorihuela, Miguel; Furloti, Silvina; Gonzales del


Solar, Nicolas; Lago, Daniel; Ruiz Freites, Santiago; Mota-
no, Amilcar; Pinto, Mauricio; Martin, Liber; Torcha, Noelia,
Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales, Miguel
Mathus Escorihuela, 2006, p. 85.

161 Oikos Red Ambiental, 2000 2006 Planeta Oikos, Mendoza,


2006. p. 55.

162 Ibidem, p. 56.

163 Martinez Alier, J. De la economía ecológica al ecologismo


popular, Icaria Editorial s.a. Barcelona, 1992. También otros
autores como Vandana Shiva, Eduardo Galeano desde el co-
mienzo de la década del 70 y los escritores norteamericanos
de la Environmental Justice que desde 1982 tratan la temá-
tica de la apropiación del ambiente por parte de los grupos
vulnerables, los pobres, o los “misrepresented and underser-
ved communities”, según quien los mencione.

164 Agnes Heller en su obra sobre la Vida Cotidiana, hace refe-


rencia a que la vida cotidiana va marcando desde temprana
edad nuestro estilo de vida hacia el futuro, a través de la re
creación de los actos cotidianos. La cuestión ambiental no es
re-creada en nuestra cotidianeidad, y por ello no forma parte
de la misma, a pesar de que convivimos con una especie de
mundo paralelo cruzado por problemas y conflictos de raíz
ambiental.

165 Satterthwaite, D. Environmental Problems in an Urbani-


zing World, Earthscan Publication, IIED, Washington, 1998.

166 La Federación Económica de Mendoza (FEM) inició en


marzo de 2003 un programa denominado “Producción más
360 DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTE EN LA PROVINCIA DE MENDOZA

limpia y ecoeficiencia industrial”, asumiendo el reto de avan-


zar hacia la responsabilidad socio-ambiental de la empresa
mediana y pequeña.
167 CEM Consejo Empresario Mendocino, Plan Estratégico
Mendoza 2010.
168 Leff, Enrique. Saber ambiental: sustentabilidad, racionali-
dad, complejidad, poder. PNUMA – CIICyH. Siglo Veintiu-
no Editores. México D.F., 2da. Edición, 2000.
169 Diario UNO, “Denuncia de Vecinos de Luján por abando-
no de residuos patológicos” (10/05/2003). Ver También en
Internet http://www.diariouno.net.ar
170 Charlene Spretnak, referente del movimiento feminista
cultural y del ecofeminismo, es probablemente la autora que
más ha contribuido a conectar el movimiento ecologista con
las raíces espirituales de las principales creencias religiosas.
También es un icono del movimiento político verde europeo
y una referente obligada del actual posmodernismo ecológi-
co. Sus libros Green Politics (escrito junto a Fritjof Capra) y
Status of Grace se consideran entre los más importantes en
los temas mencionados.
171 Diálogo Argentino, movimiento social donde confluyen
numerosos líderes religiosos y empresarios.
172 Lagadec P. Et. al, El Fin del Riesgo Cero. Editorial El Ate-
neo. 1ra. Edición, Buenos Aires, 2002.

173 Luna, E. Encuesta de percepción ciudadana: Elecciones


Provinciales 2003. FAVIM acción ciudadana (inédito), Men-
doza, 2003. También consultar Diario Los Andes, Suple-
mento Día Mundial del Ambiente (05/06/2003), o Diario
UNO nota Observatorio Regional de Conflictos Ambientales
(30/06/2003).

174 McNeely J. Conservation and the future: Trends and Op-


INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 361

tions toward the year 2025. IUCN Biodiversity Policy Coor-


dination Division. IUCN, Gland, 1997. P. 50

175 Conflicto ambiental generado por la intención de la pe-


trolera española Repsol YPF de extraer hidrocarburos en un
área de alta sensibilidad ambiental en el sur de la provincia
de Mendoza, llamada Laguna Llancanelo, que llegó a las ins-
tancias judiciales luego de tres años de negociaciones, y cuyo
resultado parcial es una declaración de inconstitucionalidad
de la autorización del Gobierno de Mendoza por parte de
la justicia local, amagando con llegar hasta la misma Corte
Suprema de Justicia.

176 Cunill, N. en Controlando la Política. Ciudadanos y Me-


dios en las nuevas democracias latinoamericanas, Editores
Peruzzotti – Smulovitz, Grupo Editorial s.r.l., Buenos Aires,
2002, analiza de manera muy interesante a algunos autores
sobre la forma de regular la conducta política a través de es-
tructuras “externas al propio régimen democrático”, al decir
de autores como Dahl, y suficientemente contraargumen-
tada por autores como Guillermo O’Donnell, en el sentido
que la democracia excede los límites de un régimen político.
Sabsay, D. y Tarak, P. también avanzan sobre el tema de las
democracias participativas.

177 Moore, Walter. Eco Democracia, el modelo Post-capitalis-


ta. Editorial MED y CEIS, Buenos Aires, 1ra.edición español,
1998.

178 Documento preliminar del Primer Taller de Diálogo Am-


biental y Desarrollo Sustentable. Movimiento de Dialogo
Argentino y PNUD. San Nicolás, Buenos Aires, 17 y 18 de
junio de 2003.

179 Ibidem 16.


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INFORME DEL OBSERVATORIO REGIONAL DE CONFLICTOS AMBIENTALES 363