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Transición a la nueva macroeconomía clásica

Resumen

La “nueva economía clásica” o la “nueva macroeconomía clásica” son


denominaciones que definen el desarrollo de los últimos veinte años,
caracterizando por una visión muy general. Un elemento de importancia en ella
son las “expectativas racionales”.

Las expectativas racionales, por lo menos en su relevancia práctica esencial,


fundamentan la nueva macroeconomía clásica. La teoría tiene su raíz en el
concepto de conducta racional y literatura relacionadas con ella. Se considera que
su origen es la opción de elección como la ausencia de la conducta de hombre
económico o el “agente económico” como es usual llamarlo ahora.

El término “conducta racional” puede usarse para definir tanto lo que es en


realidad la conducta individual, como lo que debería ser, si cada individuo actuara
con el fin de satisfacer sus propios intereses, considerado esta al menos por
implicación sea su principal motivo, el más frecuente utilizado en el análisis de
conducta económica o incluso como el que “debería ser” para sobresalir de los
demás.

La “experiencia racional” es la proposición de que los pronósticos afectan los


resultados y estos las expectativas, causando así una “gratificación” de
expectativas a expectativas. De manera más racional, debemos suponer que
todos los “agentes económicos” actúan con base en la mejor información a que
tienen acceso así como en los principios de la teoría económica, así, sus principio
serán “implacables” y esperaran racionalmente las consecuencias de cualquier
intervención por parte delas autoridades. Esta teoría ha sido desarrollada en gran
medida en relación con la eficacia de la política monetaria.

No había diferencia entre financiar el gasto del gobierno mediante impuestos o


mediante préstamos. De ser así los gobiernos no pueden estimular el crecimiento
por el financiamiento de un déficit. Los agentes económicos consideraran los
préstamos al gobierno simplemente como posponer la implicación de impuestos, e
incrementara, como consecuencia, sus ahorros para solventar los impuestos
previstos, y para compensar la falta de ahorro que significan los préstamos al
gobierno.
En términos teórico, el nexo ante la nueva formulación de la tendencia de los
mercados hacia una posición de equilibrio y la proposición de las expectativas
racionales, fundamenta un completo de teoría no intervencionista. Si se afirmase
que la nueva macroeconomía clásica es en verdad el pináculo de un desarrollo
económico que convierta a la economía en el equivalente, digamos de la física de
Newton, surgiría inevitablemente la cuestión de cómo y dónde podría encontrarse
una aplicación práctica equivalente.

Fuentes de consulta:

 Roll, E. Historia de las Doctrinas Económicas. pp. 554-570.